{"id":14891,"date":"2016-02-05T09:45:59","date_gmt":"2016-02-05T14:45:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/no-cristianos\/"},"modified":"2016-02-05T09:45:59","modified_gmt":"2016-02-05T14:45:59","slug":"no-cristianos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/no-cristianos\/","title":{"rendered":"NO CRISTIANOS"},"content":{"rendered":"<p>DicEc<br \/>\n\u00c2\u00a0<br \/>\nDesde el Vaticano II se han producido notables desarrollos en relaci\u00f3n con el tema de la salvaci\u00f3n de los individuos fuera de los l\u00ed\u00admites visibles de la Iglesia (>Extra Ecclesiam nulla salus; GS 22; AG 7). Las reflexiones de K. >Rahner han sido importantes e influyentes en este terreno. Pero falta todav\u00ed\u00ada claridad a prop\u00f3sito de la significaci\u00f3n salv\u00ed\u00adfica de las religiones no cristianas en cuanto tales y de su relaci\u00f3n con Cristo y con la Iglesia. Incluso la expresi\u00f3n \u00abno cristiano\u00bb es considerada problem\u00e1tica por algunos; especialmente en el di\u00e1logo, expresiones como \u00abcreyentes\/seguidores de otras religiones\u00bb, o \u00abreligiones vivas\u00bb, t\u00e9rminos usados por el Consejo Mundial de las Iglesias (>Movimiento ecum\u00e9nico), pueden indicar mejor que se consideran las otras religiones en s\u00ed\u00ad mismas y no simplemente desde una perspectiva cristiana universalista.<\/p>\n<p>El Vaticano II hizo declaraciones positivas sobre las otras religiones: \u00abQuienes todav\u00ed\u00ada no recibieron el evangelio, se ordenan al pueblo de Dios de diversas maneras. (&#8230;) Cuanto hay de bueno y verdadero entre ellos, la Iglesia lo juzga como una preparaci\u00f3n del evangelio\u00bb (LG 16; cf 17; AG 3); la verdad y la gracia entre los pueblos \u00abson, por as\u00ed\u00ad decir, una presencia secreta de Dios\u00bb (AG 9); en sus tradiciones nacionales y religiosas yacen ocultas \u00absemillas de la Palabra\u00bb (semina Verbi)  (AG 1 1; cf 15); \u00abLa Iglesia cat\u00f3lica no rechaza nada de cuanto hay de verdadero y santo en estas religiones\u00bb (NA 2). Se atribuyen por tanto elementos de gracia y salvaci\u00f3n a las otras religiones, si bien el concilio no llega a referirse a ellas como \u00abmedios\u00bb o \u00abcaminos\u00bb de salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Casi todas las religiones buscan la salvaci\u00f3n, aunque cada una la concibe de manera diferente. La naturaleza de la salvaci\u00f3n depende de qu\u00e9 es lo que se considera el mal; por ejemplo, el pecado, la perdici\u00f3n divina, la existencia misma, la muerte. Algunoscomo K. Barth, seguido por H. Kraemer, niegan absolutamente que haya salvaci\u00f3n en las religiones no cristianas. Distingue Barth entre la revelaci\u00f3n, que es una acci\u00f3n divina, y la religi\u00f3n, que es simplemente una actividad humana. Todos los intentos por parte de los hombres de conocer a Dios al margen de Jesucristo son in\u00fatiles; conceder una significaci\u00f3n teol\u00f3gica a las religiones no cristianas ser\u00ed\u00ada traicionar el papel \u00fanico de Cristo. Recientemente, sin embargo, se han publicado algunos estudios revisionistas de las posturas de Barth.<\/p>\n<p>La posici\u00f3n de Barth puede definirse como cristol\u00f3gicamente exclusivista. Una segunda postura, de la que ser\u00ed\u00ada un ejemplo la teor\u00ed\u00ada de los >cristianos an\u00f3nimos de K. Rahner, podr\u00ed\u00ada definirse como cristol\u00f3gicamente inclusiva: seg\u00fan ella, Cristo estar\u00ed\u00ada presente m\u00e1s all\u00e1 de los confines visibles de la Iglesia. Una tercera postura es la teoc\u00e9ntrica, que, con J. Hicks, abandona cualquier tipo de cristolog\u00ed\u00ada exclusiva: todas las religiones, incluido el cristianismo, son revelaci\u00f3n del misterio de Dios, por lo que la encarnaci\u00f3n no puede considerarse como normativa para la salvaci\u00f3n. La escuela de Hicks ha llegado a afirmar el igual valor y significaci\u00f3n de todas las religiones, neg\u00e1ndole al cristianismo cualquier car\u00e1cter exclusivo o normativo. Resulta dif\u00ed\u00adcil entender c\u00f3mo la primera y la tercera de estas posiciones pueden hacerse realmente compatibles con la fe cat\u00f3lica: desde el caso >Feeney en la d\u00e9cada de 1940 no se puede seguir afirmando la exclusividad salv\u00ed\u00adfica de la Iglesia; Cristo, por otra parte, ha de reconocerse como\u00fanico mediador de la salvaci\u00f3n (1Tim 2,5; GS 22). S\u00f3lo una versi\u00f3n de la segunda postura parece respetar las dos verdades de la voluntad divina de salvaci\u00f3n universal y de la mediaci\u00f3n exclusiva de Cristo. Esto no excluye todo lo que hay de positivo en el teocentrismo de Hicks. Dios en Cristo es el centro de toda religi\u00f3n, la fuente de toda salvaci\u00f3n; Cristo ha sido constituido por el Padre como el camino, la verdad y la vida para toda la humanidad; la salvaci\u00f3n es en definitiva trinitaria, pero en Cristo.<\/p>\n<p>Existe entre los te\u00f3logos la convicci\u00f3n cada vez mayor de que las religiones no cristianas desempe\u00f1an un papel positivo en la salvaci\u00f3n. La cuesti\u00f3n clave es la de Cristo, y secundariamente la de la Iglesia. Las explicaciones m\u00e1s comunes suelen ser variantes del tema patr\u00ed\u00adstico de las semillas de la Palabra (Logos spermaticos):  por todas partes est\u00e1n dispersas las semillas de la Palabra. Seg\u00fan la visi\u00f3n de Rahner, el Logos est\u00e1 presente en toda realidad humana como posibilidad para la autocomunicaci\u00f3n de Dios. El Esp\u00ed\u00adritu de Jes\u00fas opera en otras religiones, dondequiera que haya fe o aceptaci\u00f3n de la autocomunicaci\u00f3n de Dios. La dificultad de esta visi\u00f3n est\u00e1 en explicar de qu\u00e9 modo se produce la relaci\u00f3n causal con la muerte y la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. Este problema, as\u00ed\u00ad como la aceptabilidad o no de su cristolog\u00ed\u00ada general, condiciona necesariamente la valoraci\u00f3n que se haga de la postura de los diferentes te\u00f3logos.<\/p>\n<p>Cuesti\u00f3n complementaria de esta es de qu\u00e9 modo est\u00e1 implicada la Iglesia en la salvaci\u00f3n de los no cristianos a trav\u00e9s de sus propias religiones. All\u00ed\u00ad donde la Iglesia est\u00e1 implantada, puede ser sacramento de salvaci\u00f3n (LG 48; GS 45; AG 1; cf LG 9). F. A. Sullivan observa: \u00abComo signo e instrumento de toda salvaci\u00f3n, la Iglesia no es simplemente la meta hacia la que se dirige la gracia; es el canal o el medio a trav\u00e9s del cual se da la gracia\u00bb. El modo en que la Iglesia es instrumento de salvaci\u00f3n, incluso para los que nunca han o\u00ed\u00addo hablar de ella, se entiende quiz\u00e1 mejor partiendo del sacerdocio de sus miembros y de la celebraci\u00f3n de la eucarist\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>El ecumenismo se muestra cada vez m\u00e1s interesado por el tema de las otras religiones. Con la sorprendente variedad de religiones existente, su perduraci\u00f3n y la aparente impermeabilidad de las principales religiones (juda\u00ed\u00adsmo, islam, hinduismo, budismo y jainismo) a la misi\u00f3n cristiana, el di\u00e1logo interreligioso (>Di\u00e1logo) ha ido alcanzando un protagonismo creciente desde el Vaticano II. Juan Pablo II advierte, sin embargo, que este no es un sustitutivo de la misi\u00f3n, que sigue conservando toda su validez y urgencia, sino m\u00e1s bien \u00abparte de la misi\u00f3n evangelizadora de la Iglesia\u00bb y \u00abuna de sus expresiones\u00bb. Por otro lado, \u00abel di\u00e1logo no nace de una t\u00e1ctica o de un inter\u00e9s, sino que es una actividad con motivaciones, exigencias y dignidad propias (&#8230;). Las otras religiones constituyen un desaf\u00ed\u00ado positivo para la Iglesia de hoy; en efecto, la estimulan tanto a descubrir y a conocer los signos de la presencia de Cristo y de la acci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu, como a profundizar la propia identidad y a testimoniar la integridad de la revelaci\u00f3n, de la que es depositaria para el bien de todos\u00bb. Una de las \u00e1reas m\u00e1s prometedoras del di\u00e1logo esla espiritualidad, ya que puede darse una profunda unidad en el Esp\u00ed\u00adritu cuando los hombres y las mujeres buscan el Absoluto con amor desinteresado. Los encuentros de representantes de distintas religiones que han tenido lugar en As\u00ed\u00ads (1986, 1993) para rezar por la paz han sido importantes por el reconocimiento que suponen de la unidad espiritual existente en la oraci\u00f3n y la experiencia religiosa. [La s\u00ed\u00adntesis m\u00e1s reciente de la teolog\u00ed\u00ada cat\u00f3lica sobre esta cuesti\u00f3n se encuentra en el documento de la Comisi\u00f3n Teol\u00f3gica Internacional de 1996 sobre El Cristianismo y las religiones.  Toda esta cuesti\u00f3n ha sido afrontada por los documentos m\u00e1s recientes de la Congregaci\u00f3n para la doctrina de la fe: La declaraci\u00f3n Dominus Iesus  sobre la unicidad y la universalidad salv\u00ed\u00adfica de Jesucristo y la Iglesia (6 de agosto de 2000) y la Notificaci\u00f3n  a prop\u00f3sito del libro del E. Jaques Dupuis Hacia una teolog\u00ed\u00ada cristiana del pluralismo religioso  (24 de enero de 2001). Ambas, seg\u00fan comenta LOsservatore Romano (27 de febrero de 2001) quieren \u00abreafirmar determinadas verdades de la fe y de la doctrina cat\u00f3lica, indicando el grado de certeza teol\u00f3gica y precisando as\u00ed\u00ad las bases doctrinales seguras para conservar la integridad del dep\u00f3sito de la fe y garantizar al mismo tiempo que el di\u00e1logo interreligioso (al igual que el mismo di\u00e1logo ecum\u00e9nico entre las confesiones cristianas) se desarrolle como \u00abdi\u00e1logo de la verdad\u00bb\u00bb.]<\/p>\n<p>Christopher O\u00c2\u00b4Donell &#8211; Salvador Pi\u00e9-Ninot, Diccionario de Eclesiolog\u00ed\u00ada, San Pablo, Madrid 1987<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Eclesiolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p>No cristianos son todos aquellos (individuos, pueblos o grupos) que no han recibido el Evangelio y por consiguiente no creen en Cristo, y que no pertenecen a ninguna 1glesia o comunidad cristiana. El concilio Vaticano II les ha dedicado algunas intervenciones importantes, entre ellas el n. 16 de la Lumen gentium y el decreto Nostra aetate sobre las religiones no cristianas.<\/p>\n<p>Entre los no cristianos la Iglesia considera en primer lugar a las personas de las diversas religiones, ante todo a los miembros del pueblo jud\u00ed\u00ado, del que sin embargo naci\u00f3 Cristo seg\u00fan la carne: \u00abpueblo en virtud de la elecci\u00f3n, querid\u00ed\u00adsimo por raz\u00f3n de sus padres, ya que los dones de Dios son irrevocables\u00bb. A ellos se a\u00f1aden los musulmanes, los que pertenecen a las \u00bb religiones vinculadas con la cultura\u00bb (por ejemplo, los budistas y los hinduistas) y todos los dem\u00e1s que buscan al \u00abDios desconocido\u00bb en las otras religiones. La Iglesia tiene tambi\u00e9n en cuenta a los que no han llegado todav\u00ed\u00ada al conocimiento claro de Dios, pero que se esfuerzan, no sin su gracia, por alcanzar el camino recto. En relaci\u00f3n con estos no cristianos, el concilio ha hablado de una diversa ordenaci\u00f3n de los mismos a la Iglesia y . ha mostrado su respeto por todos aquellos modos de obrar y de vivir, por aquellos preceptos y doctrinas que, \u00abaunque en muchos puntos se diferencian de lo que ella misma cree y propone, sin embargo no raras veces reflejan un destello de aquella verdad que ilumina a todos los hombres\u00bb. Finalmente est\u00e1 la situaci\u00f3n de los que, \u00bb enga\u00f1ados por el Maligno, est\u00e1n extraviados en sus ideas\u00bb, confundiendo la verdad con la mentira, sirviendo a la criatura en lugar de al Creador, viviend.o y muriendo sin Dios en este mundo y exponi\u00e9ndose a la desesperaci\u00f3n final. La atenci\u00f3n de la Iglesia por todas estas personas tiene su fundamento en el hecho de que Dios quiere la salvaci\u00f3n de todos y est\u00e1 motivada por su condici\u00f3n de instrumento puesto por Cristo en el mundo como sacramento universal de salvaci\u00f3n. De aqu\u00ed\u00ad se deriva su empe\u00f1o en la actividad misionera, en el di\u00e1logo interreligioso, su actitud pastoral ante el ate\u00ed\u00adsmo (cf. GS 1921).<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n con el conocido axioma extra Ecclesiam nulla salus, se plantea la cuesti\u00f3n de la salvaci\u00f3n de los no cristianos. \u00abPara ellos la salvaci\u00f3n de Cristo es accesible en virtud de una gracia que, a pesar de tener una misteriosa relaci\u00f3n con la Iglesia, no los introduce formalmente en ella, pero los ilumina de forma adecuada a su situaci\u00f3n interior y ambiental \u00bb (Juan Pablo II, Redemptoris missio, 10). La teolog\u00ed\u00ada ha intentado muchas veces reflexionar sobre esta \u00abiluminaci\u00f3n\u00bb divina. Santo Tom\u00e1s lo hizo en varias ocasiones (cf. De veritate 14, 11, ad 1; S. Th. 1-11, q. 89, a. 6 y q. 109, a. 3). Siguiendo sus huellas J. Maritain ha reflexionado sobre la dial\u00e9ctica inmanente del primer acto de libertad (ensayo del a\u00f1o 1945) y K. Rahner ha elaborado su teor\u00ed\u00ada sobre el ncristianismo an\u00f3nimo\u00bb. En los \u00faltimos decenios se ha desarrollado adem\u00e1s una \u00bb teolog\u00ed\u00ada de las religiones\u00bb. Por otra parte, en el \u00e1mbito de las actividades de la Santa Sede, despu\u00e9s del Vaticano II, se han establecido organismos para el di\u00e1logo con los no cristianos y tambi\u00e9n con los no creyentes.<\/p>\n<p>Un fen\u00f3meno que en los \u00faltimos tiempos ha asumido caracteres macrosc\u00f3picos es el de \u00bb los no cristianos poscristianos\u00bb, es decir de los que, a pesar de haber recibido el bautismo, han perdido el sentido de la fe, no se reconocen ya en la Iglesia ni en ninguna otra estructura religiosa y llevan una vida apartada de Cristo y de su Evangelio. Para estas situaciones se habla de \u00abreevangelizaci\u00f3n\u00bb o de \u00abnueva evangelizaci\u00f3n \u00ab.<br \/>\nM. Semeraro<\/p>\n<p>Bibl.: K. Rahner, El cristianismo y las religiones no cristianas , en Escritos de- Teolog\u00ed\u00ada, Y Taurus, Madrid 1964 135-1S6; \u00ed\u008dd., Los cristianos an\u00f3nimos, Ib\u00ed\u00add., VI, Taurus, Madrid S3S-S44; p, Damboriena, La salvaci\u00f3n en las religiones no cristianas, BAC, Madrid 1973; J Dupuis, Jesucristo al encuentro de las religiones, San Pablo, Madrid 1991.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DicEc \u00c2\u00a0 Desde el Vaticano II se han producido notables desarrollos en relaci\u00f3n con el tema de la salvaci\u00f3n de los individuos fuera de los l\u00ed\u00admites visibles de la Iglesia (>Extra Ecclesiam nulla salus; GS 22; AG 7). Las reflexiones de K. >Rahner han sido importantes e influyentes en este terreno. Pero falta todav\u00ed\u00ada claridad &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/no-cristianos\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abNO CRISTIANOS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-14891","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14891","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14891"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14891\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14891"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14891"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14891"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}