{"id":14896,"date":"2016-02-05T09:46:09","date_gmt":"2016-02-05T14:46:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/origen-de-la-iglesia\/"},"modified":"2016-02-05T09:46:09","modified_gmt":"2016-02-05T14:46:09","slug":"origen-de-la-iglesia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/origen-de-la-iglesia\/","title":{"rendered":"ORIGEN DE LA IGLESIA"},"content":{"rendered":"<p>DicEc<br \/>\n\u00c2\u00a0<br \/>\nSon muchas las respuestas que pueden darse a la pregunta \u00ab\u00bfcu\u00e1ndo empez\u00f3 la Iglesia?\u00bb. En los Padres, desde los tiempos de Agust\u00ed\u00adn, encontramos la idea de \u00abla Iglesia desde >Abel\u00bb. > Hermas habla de la creaci\u00f3n de la Iglesia antes de todas las cosas; ve por ejemplo a la Iglesia como una mujer vieja: \u00abFue creada antes de todas las cosas; por eso es vieja, y para ella fue creado el mundo\u00bb. Otros escritores primitivos manifiestan ideas similares. Son cientos los textos patr\u00ed\u00adsticos en los que se dice que la Iglesia naci\u00f3 en el Calvario, cuando el Nuevo Ad\u00e1n se durmi\u00f3 en la cruz. La liturgia nos invita a ver el nacimiento de la Iglesia en la misma anunciaci\u00f3n. El Vaticano II ve la inauguraci\u00f3n de la Iglesia en la predicaci\u00f3n de la buena noticia por Jes\u00fas (LG 5). Pero en cierto sentido puede decirse tambi\u00e9n que Pentecost\u00e9s es, si no el nacimiento de la Iglesia, s\u00ed\u00ad el comienzo de su poder. La teolog\u00ed\u00ada de Lucas en los Hechos muestra el desarrollo de la Iglesia por obra del Esp\u00ed\u00adritu.<\/p>\n<p>Hasta finales del siglo XIX fue generalmente aceptado que Cristo quiso fundar la Iglesia y la fund\u00f3 en efecto. Con el protestantismo liberal, sin embargo, especialmente en la persona de A. von Harnack, que manten\u00ed\u00ada que la intenci\u00f3n de Jes\u00fas era predicar el Reino en el coraz\u00f3n de la gente, encontramos la primera contestaci\u00f3n moderna de la visi\u00f3n tradicional. A. Loisy trat\u00f3 de defender, sobre la base de la fe, pero no de la historia, la fundaci\u00f3n de la Iglesia por parte de Cristo. Al hacerlo, acu\u00f1\u00f3 una frase que luego se har\u00ed\u00ada famosa: \u00abJes\u00fas anunci\u00f3 el Reino, pero surgi\u00f3 la Iglesia\u00bb. Las ideas de Loisy fueron condenadas como >modernistas, y el juramento antimodernista exigido rezaba: \u00abSostengo&#8230; que la Iglesia&#8230; fue instituida personal (proxime)  y directamente por el verdadero Cristo hist\u00f3rico durante su vida entre nosotros, y que est\u00e1 edificada sobre Pedro, el pr\u00ed\u00adncipe de la jerarqu\u00ed\u00ada apost\u00f3lica, y sus sucesores a trav\u00e9s de los tiempos\u00bb.<\/p>\n<p>La dificultad puede resumirse en dos breves interrogantes: \u00bfQu\u00e9 relaci\u00f3n hay entre la predicaci\u00f3n y el ministerio de Jes\u00fas y la comunidad pospascual? \u00bfCu\u00e1l es la relaci\u00f3n existente entre la Iglesia primitiva de Jerusal\u00e9n y Antioqu\u00ed\u00ada en los a\u00f1os 30 y la Iglesia desarrollada que encontramos en la cartas de >Ignacio de Antioqu\u00ed\u00ada, escritas hacia el 110? En respuesta a la primera cuesti\u00f3n, los manuales de eclesiolog\u00ed\u00ada posteriores a la crisis modernista tratan de mostrar tres fases en el desarrollo de la Iglesia: durante su vida terrena, Jes\u00fas prepar\u00f3 la fundaci\u00f3n de la Iglesia: reuni\u00f3 disc\u00ed\u00adpulos, prometi\u00f3 el primado a Pedro, instituy\u00f3 la eucarist\u00ed\u00ada; despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n, instituy\u00f3 la Iglesia: confiri\u00f3 de hecho el primado a Pedro, dio a los ap\u00f3stoles poder para ense\u00f1ar, santificar y gobernar la Iglesia; en Pentecost\u00e9s promulg\u00f3 la Iglesia enviando el Esp\u00ed\u00adritu Santo. Pero estos hechos no pueden establecerse f\u00e1cilmente a trav\u00e9s de los m\u00e9todos hist\u00f3rico-cr\u00ed\u00adticos. Los estudiosos cat\u00f3licos m\u00e1s recientes se muestran m\u00e1s abiertos a la idea de que Jes\u00fas comenzara su misi\u00f3n dirigi\u00e9ndose a Israel y s\u00f3lo gradualmente se diera cuenta de que esta fracasar\u00ed\u00ada. Su instituci\u00f3n de la comida conmemorativa es una indicaci\u00f3n de que \u00e9l, de alg\u00fan modo, preve\u00ed\u00ada que sus disc\u00ed\u00adpulos perdurar\u00ed\u00adan tras su muerte inminente Adem\u00e1s la experiencia eclesial de los carismas tanto en la vida de los santos como en las d\u00e9cadas recientes podr\u00ed\u00ada, sin embargo, abrir a los te\u00f3logos a la idea de que Jes\u00fas pudiera haber tenido intuiciones profundas, e incluso un conocimiento detallado, acerca del futuro. Existe adem\u00e1s el problema de la aceptaci\u00f3n de las limitaciones impuestas por el m\u00e9todo hist\u00f3rico-cr\u00ed\u00adtico. De hecho, \u00ab\u00e9l conocimiento que de s\u00ed\u00ad mismas tienen las primeras comunidades cristianas manifiesta fuertemente que la Iglesia est\u00e1 fundada en Cristo y est\u00e1 basada en una relaci\u00f3n entre Cristo y la Iglesia\u00bb\u00bb (>Ekkl\u00e9sia).<\/p>\n<p>Examinando las distintas eclesiolog\u00ed\u00adas del >Nuevo Testamento, y especialmente de los evangelios, se ve la recepci\u00f3n de las palabras y el ministerio de Jes\u00fas por parte de las comunidades del siglo I. Esta recepci\u00f3n, manifestada en lo que se retiene y transmite, apunta hacia una continuidad entre el Jes\u00fas hist\u00f3rico y la Iglesia, aunque en cada texto se especifique de manera distinta. Es la misma pluralidad de las im\u00e1genes de Jes\u00fas en los diversos libros del Nuevo Testamento la que fundamenta una nueva certeza cr\u00ed\u00adtica de que la Iglesia tiene su verdadero origen en Jes\u00fas de Nazaret, convertido en \u00abSe\u00f1or y Cristo\u00bb (He 2,36).<\/p>\n<p>[El Vaticano II ha sido el primer concilio que ha ofrecido un amplio planteamiento teol\u00f3gico de la relaci\u00f3n originaria y fundante de Jes\u00fas para con la Iglesia. En efecto, la Iglesia, seg\u00fan LG 2-5 est\u00e1 ligada a las tres personas divinas como \u00abun pueblo unido por la unidad del Padre (n 2), y del Hijo (n 3), y del Esp\u00ed\u00adritu Santo (n 4)\u00bb y adem\u00e1s se relaciona con el reino de Dios (n 5). M\u00e1s adelante, en LG 18, al tratar de la instituci\u00f3n de la jerarqu\u00ed\u00ada, se refiere al par\u00e1grafo ya citado del Vaticano I (\u00abedific\u00f3 la Iglesia santa\u00bb\u00bb) y recoge sus textos y pruebas en pro de la vocaci\u00f3n y misi\u00f3n de los ap\u00f3stoles en su conjunto (LG 18-29).<\/p>\n<p>En LG 2 se habla del designio salvador de Dios Padre, que es quien convoca la santa Iglesia, \u00abprefigurada desde el origen del mundo, preparada en la historia de Israel, constituida en los tiempos \u00faltimos, manifestada por la efusi\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu y que se consumar\u00e1 al fin de los siglos\u00bb. En este contexto LG se refiere a la famosa expresi\u00f3n patr\u00ed\u00adstica \u00abecclesia ab Abel\u00bb (Iglesia desde 7Abel).<\/p>\n<p>En LG 3 se habla de la misi\u00f3n y obra del Hijo, que \u00abinaugur\u00f3 en la tierra el reinado de Dios, nos revel\u00f3 su misterio y nos redimi\u00f3 por su obediencia\u00bb. Es aqu\u00ed\u00ad donde se lo relaciona con la Iglesia con una formulaci\u00f3n significativa al afirmar: \u00abLa Iglesia, o reino de Cristo presente ya en el misterio, crece visiblemente en el mundo por el poder de Dios\u00bb, y a su vez tal \u00abcomienzo y expansi\u00f3n se simbolizan en la sangre y el agua que manan del costado abierto de Cristo crucificado\u00bb, imagen mist\u00e9rica recordada por los grandes Padres (Ambrosio, Agust\u00ed\u00adn), retomada por el concilio de >Vienne del a\u00f1o 1312, y por la constituci\u00f3n conciliar del Vaticano II sobre liturgia (SC 5).<\/p>\n<p>En LG 4 se habla del Esp\u00ed\u00adritu que santifica la Iglesia en una l\u00ed\u00adnea parecida a la de LG 2, centr\u00e1ndose todo en la din\u00e1mica mostrada por la frase \u00abde esta forma los que creen en Cristo pueden acercarse al Padre en un mismo Esp\u00ed\u00adritu\u00bb, que manifiesta toda la econom\u00ed\u00ada de salvaci\u00f3n y hacecomprender c\u00f3mo \u00abEl Esp\u00ed\u00adritu vive en la Iglesia (Spiritus in Ecclesia)\u00bb.  Esta observaci\u00f3n recuerda a su vez la distinci\u00f3n entre verdades de medio y verdades de fin de Tom\u00e1s de Aquino al comentar el credo apost\u00f3lico y observar que la Iglesia est\u00e1 entre las primeras y que m\u00e1s que \u00abcreer en  la Iglesia\u00bb se debe preferir la formulaci\u00f3n \u00abcreer en  el Esp\u00ed\u00adritu Santo que santifica la Iglesia\u00bb (II:II, q.1, a.9). Finalmente, el texto conciliar se\u00f1ala el car\u00e1cter escatol\u00f3gico de esta presencia del Esp\u00ed\u00adritu y de la Iglesia que \u00abdicen al Se\u00f1or Jes\u00fas: \u00c2\u00a1Ven!\u00bb, y concluye con la cita-s\u00ed\u00adntesis referida de san Cipriano sobre la Ecclesia de Trinitate.<br \/>\nEn LG 5, el texto conciliar se centra en la relaci\u00f3n entre Iglesia y reino de Dios y es aqu\u00ed\u00ad donde por \u00fanica vez se usa la palabra \u00abfundaci\u00f3n\u00bb y \u00abfundador\u00bb. En efecto, dice el texto, \u00abel misterio de la santa Iglesia se manifiesta en su fundaci\u00f3n\u00bb y se enumeran los siguientes \u00abactos fundantes\u00bb: \u00abinicio de la Iglesia proclamando el Reino prometido\u00bb; \u00absu manifestaci\u00f3n se realiza a trav\u00e9s de la palabra, las obras y la presencia de Cristo\u00bb; \u00ablos milagros comprueban la venida del reino sobre la tierra\u00bb; \u00absobre todo, el Reino se manifiesta en la persona del mismo Cristo\u00bb; \u00abJesucristo resucitado derram\u00f3 a sus disc\u00ed\u00adpulos el Esp\u00ed\u00adritu\u00bb. De esta forma \u00abla Iglesia, dotada de los dones de su fundador.:. recibe la misi\u00f3n de anunciar el reino de Cristo y de Dios&#8230; y constituye en la tierra el germen y el inicio (germen et initium)  de este Reino\u00bb.<\/p>\n<p>Vemos pues, que el Vaticano II se sit\u00faa en la l\u00ed\u00adnea de la reflexi\u00f3n actual sobre los datos del Nuevo Testamento que pone de relieve que lo que mejor concuerda es la idea de una fundaci\u00f3n de la Iglesia a lo largo de toda la actividad de Jes\u00fas, tanto del terreno como del exaltado. En el movimiento de convocaci\u00f3n del Jes\u00fas terreno, en su c\u00ed\u00adrculo de disc\u00ed\u00adpulos, sus comidas, en especial, su \u00faltima cena antes de su muerte, etc., hay \u00abvestigia ecclesiae\u00bb prepascuales, quiz\u00e1 expl\u00ed\u00adcitos o m\u00e1s probablemente impl\u00ed\u00adcitos. Todos estos elementos y perspectivas se utilizaron como materiales de construcci\u00f3n en la nueva situaci\u00f3n despu\u00e9s de la pascua.<\/p>\n<p>En el marco de esta comprensi\u00f3n de dichos \u00abvestigia ecclesiae\u00bb prepascuales y como avance y precisi\u00f3n, se sit\u00faa el documento m\u00e1s reciente de la Comisi\u00f3n Teol\u00f3gica Internacional (CTI) de 1984, sobre algunas cuestiones de Eclesiolog\u00ed\u00ada, que enumera con detalle el desarrollo y las etapas en el proceso de fundaci\u00f3n de la Iglesia, sintetizadas en diez:<br \/>\n1) \u00abLas promesas veterotestamentarias sobre el pueblo de Dios, que se presuponen en la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas y que conservan toda su fuerza salv\u00ed\u00adfica\u00bb; 2) \u00abla amplia llamada de Jes\u00fas a todos los hombres a la conversi\u00f3n y a la fe\u00bb; 3) \u00abla vocaci\u00f3n e instituci\u00f3n de los Doce como signo del futuro restablecimiento de todo Israel\u00bb; 4) \u00abla imposici\u00f3n del nombre a Sim\u00f3n Pedro y su lugar preeminente en el c\u00ed\u00adrculo de los disc\u00ed\u00adpulos y su misi\u00f3n\u00bb; 5) \u00abel rechazo de Jes\u00fas por parte de Israel y la ruptura entre el pueblo jud\u00ed\u00ado y los disc\u00ed\u00adpulos de Jes\u00fas\u00bb; 6) \u00abel hecho de que Jes\u00fas, al instituir la Cena y afrontar su pasi\u00f3n y muerte, persiste en predicar el reino universal de Dios que consiste en el don de la vida a todos los hombres\u00bb; 7) \u00abla restauraci\u00f3n, gracias a la resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or, de la comunidad resquebrajada entre Jes\u00fas y sus disc\u00ed\u00adpulos, y la introducci\u00f3n despu\u00e9s de la Pascua de la vida propiamente eclesial (proprie ecclesialem)\u00bb;  8) \u00abel env\u00ed\u00ado del Esp\u00ed\u00adritu Santo que hace de la Iglesia una verdadera \u00abcreatura de Dios\u00bb (cf la narraci\u00f3n de \u00abPentecost\u00e9s\u00bb en los escritos de san Lucas)\u00bb; 9) \u00abla misi\u00f3n hacia los paganos y la constituci\u00f3n de la Iglesia de los paganos\u00bb; 10) \u00abla ruptura definitiva entre el \u00abverdadero Israel\u00bb y el juda\u00ed\u00adsmo\u00bb.<\/p>\n<p>El texto, a su vez, concluye de forma bien clara: \u00abNinguna etapa, tomada separadamente, es totalmente significativa, pero todas unidas muestran con evidencia que la fundaci\u00f3n de la Iglesia debe entenderse como un proceso hist\u00f3rico, como el devenir de la Iglesia en el interior de la historia de la Revelaci\u00f3n. El Padre ha querido llamar a todos los que creen en Cristo para formar la santa Iglesia, que prefigurada desde el principio del mundo, admirablemente preparada en la historia del pueblo de Israel y en la antigua alianza, establecida \u00aben los \u00faltimos tiempos\u00bb, se ha manifestado gracias a la efusi\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu y, al fin de los siglos, se consumar\u00e1 en la gloria\u00bb (LG 2). En este mismo proceso se constituye la estructura fundamental permanente y definitiva de la Iglesia.<\/p>\n<p>Como complemento existe un documento posterior, de 1985, de la misma CTI, referente a la Conciencia de Jes\u00fas que en su tercera proposici\u00f3n dedicada a esta tem\u00e1tica afirma: \u00abPara realizar su misi\u00f3n salv\u00ed\u00adfica, Jes\u00fas quiso reunir los hombres en orden al Reino y reunirlos en torno a s\u00ed\u00ad. Para realizar este prop\u00f3sito, Jes\u00fas realiz\u00f3 actos concretos cuya \u00fanica interpretaci\u00f3n posible, si se toman conjuntamente, es la preparaci\u00f3n de la Iglesia que se constituy\u00f3 definitivamente con los acontecimientos de la Pascua y de Pentecost\u00e9s. Es pues necesario afirmar que Jes\u00fas quiso fundar la Iglesia (lesum voluisse Ecclesiam fundare)\u00bb.  En el comentario a tal proposici\u00f3n se habla de la categor\u00ed\u00ada \u00abeclesiolog\u00ed\u00ada impl\u00ed\u00adcita\u00bb como expresi\u00f3n de la intenci\u00f3n de Jes\u00fas, ya que \u00abno se trata de afirmar que esta intenci\u00f3n de Jes\u00fas implique una voluntad expresa de fundar y establecer todos los aspectos institucionales de la Iglesia, tal y como se han desarrollado en el curso de los siglos\u00bb. M\u00e1s adelante se precisa que \u00abCristo ten\u00ed\u00ada conciencia de su misi\u00f3n salv\u00ed\u00adfica. Esta comportaba la fundaci\u00f3n de su \u00abIglesia\u00bb, esto es, la convocaci\u00f3n de todos los hombres en la \u00abfamilia de Dios\u00bb. La historia del cristianismo se sustenta en \u00faltima instancia en la intenci\u00f3n y la voluntad de Jes\u00fas de fundar su Iglesia\u00bb (n 3.2).<\/p>\n<p>Para concluir y sintetizar la relaci\u00f3n entre Jes\u00fas y la Iglesia, se puede iluminar con una visi\u00f3n teol\u00f3gica tripartita el comienzo de la Iglesia sacramental a la imagen de la estructura esencial de los sacramentos que se establece mediante tres determinaciones: la \u00abinstituci\u00f3n por Cristo\u00bb (1), el \u00absigno externo\u00bb (2) y el \u00abefecto interno de la gracia\u00bb (3).<\/p>\n<p>Esta visi\u00f3n teol\u00f3gica tripartita es la que surge de los textos conciliares, especialmente de LG 2-5, los cuales, m\u00e1s que centrarse \u00fanicamente en la cuesti\u00f3n suscitada por el modernismo sobre la \u00abfundaci\u00f3n\u00bb hist\u00f3rica de la Iglesia por Jes\u00fas de Nazaret, aportan un planteamiento teol\u00f3gico global dela relaci\u00f3n fundadora, originaria y fundante de Jes\u00fas para con la Iglesia. En este sentido hemos de afirmar que las tres determinaciones aportadas por la sacramentolog\u00ed\u00ada deben tenerse en cuenta conjuntamente para dar una correcta soluci\u00f3n teol\u00f3gico-fundamental a la relaci\u00f3n entre Jes\u00fas y la Iglesia:<br \/>\n1) La instituci\u00f3n por Cristo:  Jesucristo \u00abfundador\u00bb de la Iglesia. Esta primera determinaci\u00f3n va ligada profundamente, tal como ya hemos observado, a las cuestiones relativas a la persona y a la conciencia personal de Jes\u00fas. En este sentido aparece con fuerza, a partir del desarrollo y las etapas de la vida y ministerio de Jes\u00fas de Nazaret, la g\u00e9nesis de una \u00abeclesiolog\u00ed\u00ada impl\u00ed\u00adcita y procesual\u00bb, ya que esta f\u00f3rmula expresa que el Reino de Dios iniciado por Jes\u00fas permanece en continuidad fiel a \u00abeste\u00bb inicio cuando se conf\u00ed\u00ada, despu\u00e9s de la Pascua, a la Iglesia, ligada a su vez a ese inicio. As\u00ed\u00ad se manifiesta la forma concreta como Jesucristo es con propiedad \u00abfundador\u00bb de la Iglesia (cf LG 5, y los documentos de la Comisi\u00f3n Teol\u00f3gica Internacional de 1984 y 1985).<br \/>\n2. El signo externo:  Jesucristo \u00aborigen\u00bb de la Iglesia. Esta segunda determinaci\u00f3n queda iluminada por el origen de la Iglesia como formaci\u00f3n en la historia. En efecto, la acci\u00f3n salvadora de Jes\u00fas s\u00f3lo se desarrolla en este mundo a trav\u00e9s de los hombres y de su historia. En esta transmisi\u00f3n hist\u00f3rica ocupan una misi\u00f3n relevante los ap\u00f3stoles y sus sucesores, que tienen el ministerio de conservar \u00ed\u00adntegro el \u00abdep\u00f3sito de la fe\u00bb (DV 10). De esta forma la \u00abIglesia en su doctrina, vida y culto perpet\u00faa a trav\u00e9s de los tiempos todo lo que es y todo lo que cree\u00bb (DV 8). Por esta raz\u00f3n puede ser descrita como universale sacramentum salutis  (LG 1, 9, 48, 59; GS 42, 45), formada por elemento divino y humano en analog\u00ed\u00ada con el misterio del Verbo encarnado, sancta simul et semper purificanda  (LG 8). En esta l\u00ed\u00adnea se debe subrayar que la Iglesia es \u00abmisterio\u00bb y a su vez \u00absujeto hist\u00f3rico\u00bb, con la consiguiente \u00abplenitud y relatividad\u00bb que esto comporta en su \u00abexistencia hist\u00f3rica\u00bb. Esta debe ser analizada tambi\u00e9n con la ayuda de la metodolog\u00ed\u00ada hist\u00f3rica y sociol\u00f3gica, como \u00abPueblo de Dios in via  en una situaci\u00f3n nunca completa aqu\u00ed\u00ad en la tierra\u00bb\u00bb, pero a su vez consciente de que \u00abes el reino de Dios ya presente en el misterio\u00bb (LG 3), y, de alguna forma, \u00absacramento del Reino\u00bb\u00bb.<br \/>\n3) El efecto interno de la gracia:  Jesucristo \u00abfundamentador\u00bb de la Iglesia. Esta tercera determinaci\u00f3n encuentra su realizaci\u00f3n en la fundamentaci\u00f3n de la Iglesia en los misterios salv\u00ed\u00adficos de Cristo, preparados ya desde los or\u00ed\u00adgenes (cf \u00abEcclesia ab Abel\u00bb: LG 2), articulados en su encarnaci\u00f3n, su misterio pascual y el env\u00ed\u00ado del Esp\u00ed\u00adritu. En efecto, la \u00abencarnaci\u00f3n\u00bb del Verbo, le convierte en padre de la \u00abnueva humanidad\u00bb (cf Rom 5,12.25) y posibilita \u00abla recapitulaci\u00f3n de la historia universal en Cristo\u00bb (cf Ef 1,10), por mediaci\u00f3n de la Iglesia creatura Verbi  (cf DV 1).<\/p>\n<p>El segundo acontecimiento fundamentador es el misterio pascual de Cristo, como m\u00e1xima expresi\u00f3n de su servicio para todos los hombres (cf Me 10,45; 14,24), ya que \u00abpara eso muri\u00f3 y resucit\u00f3 Cristo: para ser Se\u00f1or de vivos y muertos\u00bb (Rom 14,9), que crea una nueva econom\u00ed\u00ada sacramental (cf SC 61), de ah\u00ed\u00ad la imagen del nacimiento de la Iglesia del costado de Cristo (cf LG 3; SC 5). El tercer acontecimiento de la vida de Cristo es \u00abel env\u00ed\u00ado del Esp\u00ed\u00adritu\u00bb (cf He 2), verdadero protagonista fundamentador de toda la historia y de la vida de la Iglesia, de la cual es su \u00abalma\u00bb (cf LG 7) y que manifiesta plenamente su ser propio como Ecclesia de Trinitate  (cf LG 4).<\/p>\n<p>Queda as\u00ed\u00ad determinada y mejor precisada la relaci\u00f3n fundadora (1), originaria (2) y fundante (3) de Jesucristo respecto a la Iglesia, entendida desde su estructura sacramental, verdadero quicio de la eclesiolog\u00ed\u00ada del Vaticano II. De esta forma su misterio, hist\u00f3rico y trascendente a la vez, que forma \u00abuna realidad compleja\u00bb (LG 8), est\u00e1 totalmente referido e iluminado a Cristo, que es el \u00fanico Lumen gentium  del cual la Iglesia, fundada-originada-y-fundamentada en El, es \u00abcomo un sacramento o signo e instrumento de la uni\u00f3n \u00ed\u00adntima con Dios y de la unidad de todo el g\u00e9nero humano\u00bb (LG 1).]<\/p>\n<p>Christopher O\u00c2\u00b4Donell &#8211; Salvador Pi\u00e9-Ninot, Diccionario de Eclesiolog\u00ed\u00ada, San Pablo, Madrid 1987<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Eclesiolog\u00eda<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DicEc \u00c2\u00a0 Son muchas las respuestas que pueden darse a la pregunta \u00ab\u00bfcu\u00e1ndo empez\u00f3 la Iglesia?\u00bb. En los Padres, desde los tiempos de Agust\u00ed\u00adn, encontramos la idea de \u00abla Iglesia desde >Abel\u00bb. > Hermas habla de la creaci\u00f3n de la Iglesia antes de todas las cosas; ve por ejemplo a la Iglesia como una mujer &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/origen-de-la-iglesia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abORIGEN DE LA IGLESIA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-14896","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14896","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14896"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14896\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14896"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14896"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14896"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}