{"id":14897,"date":"2016-02-05T09:46:11","date_gmt":"2016-02-05T14:46:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/origenes\/"},"modified":"2016-02-05T09:46:11","modified_gmt":"2016-02-05T14:46:11","slug":"origenes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/origenes\/","title":{"rendered":"ORIGENES"},"content":{"rendered":"<p>(ca. 185-254)<br \/>\nDicEc<br \/>\n\u00c2\u00a0<br \/>\nOr\u00ed\u00adgenes naci\u00f3 probablemente en Alejandr\u00ed\u00ada en torno al a\u00f1o 185. Al morir m\u00e1rtir su padre, Le\u00f3nidas, el 202, sustent\u00f3 a su familia abriendo una escuela de estudios elementales. Su obispo, Demetrio, pronto lo hizo responsable de la catequesis. Su estilo de vida era austero, hasta el extremo del hero\u00ed\u00adsmo. Viaj\u00f3 mucho: Roma, Palestina, Antioqu\u00ed\u00ada. Siendo todav\u00ed\u00ada laico, predic\u00f3 delante de unos obispos en Cesarea de Palestina, ante lo cual Demetrio, su obispo, protest\u00f3. Al ser ordenado en Palestina, su obispo convoc\u00f3 un s\u00ed\u00adnodo de obispos y lo expuls\u00f3 de Egipto por haberse ordenado en otra di\u00f3cesis sin el permiso de su obispo. Volvi\u00f3 a Cesarea, donde escribi\u00f3 y ense\u00f1\u00f3. Bajo la persecuci\u00f3n de Decio fue torturado con el fin de hacer que apostatara de la fe. Quedando con la salud muy quebrantada, muri\u00f3 poco despu\u00e9s, probablemente el a\u00f1o 254.<\/p>\n<p>Hombre de prodigiosa erudici\u00f3n, Or\u00ed\u00adgenes fue un cr\u00ed\u00adtico textual agudo y comentador de la mayor parte de los libros de la Escritura. Predic\u00f3 mucho, escribi\u00f3 obras apolog\u00e9ticas, dogm\u00e1ticas, espirituales y especulativas, as\u00ed\u00ad como un buen n\u00famero de cartas. S\u00f3lo una peque\u00f1a parte de su inmensa producci\u00f3n ha llegado hasta nosotros; a causa de las controversias posteriores acerca de su ortodoxia, muchas de sus obras fueron destruidas. H. U. von >Balthasar, escribiendo sobre los comienzos de su labor teol\u00f3gica, dice: \u00abDescubr\u00ed\u00ad a Or\u00ed\u00adgenes y comprob\u00e9 con asombro que era el esp\u00ed\u00adritu m\u00e1s egregio de los primeros siglos, que hab\u00ed\u00ada dejado su huella, para bien y para mal, en toda la teolog\u00ed\u00ada cristiana\u00bb.<\/p>\n<p>La importancia de Or\u00ed\u00adgenes en la eclesiolog\u00ed\u00ada puede decirse que es tanto indirecta como directa. En primer lugar, todav\u00ed\u00ada podemos aprender de \u00e9l la importancia de unir la teolog\u00ed\u00ada dogm\u00e1tica y la espiritualidad, de ver un significado espiritual tanto como literal en la Escritura. En segundo lugar, hay en \u00e9l ideas eclesiol\u00f3gicas de gran profundidad, especialmente su visi\u00f3n de la triple encarnaci\u00f3n: el Logos se ha encarnado en su cuerpo hist\u00f3rico, resucitado y eucar\u00ed\u00adstico, en su cuerpo eclesial y en el cuerpo de la Sagrada Escritura. Ense\u00f1a claramente la doctrina paulina del >cuerpo, cuya vida es el Logos. Es un testigo de las instituciones de la Iglesia en su \u00e9poca. Hablando de las debita  (\u00abdeudas\u00bb, menos exactamente \u00abofensas\u00bb) del padrenuestro, dice: \u00abUna viuda a cargo de la Iglesia tiene una deuda, un di\u00e1cono otra, un presb\u00ed\u00adtero otra, y un obispo, una deuda extremadamente fuerte, cuyo pago le ser\u00e1 exigido por el Salvador de toda la Iglesia, recibiendo justo castigo en caso de no pagarla\u00bb. Las grandes im\u00e1genes patr\u00ed\u00adsticas de la Iglesia se encuentran, al menos germinalmente, en Or\u00ed\u00adgenes: por ejemplo, la novia, la esposa, la ciudad de Dios, el pueblo, los creyentes, Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>Or\u00ed\u00adgenes cay\u00f3 en desgracia en el per\u00ed\u00adodo patr\u00ed\u00adstico por un conjunto de errores a los que se ha dado el nombre de \u00aborigenismo\u00bb, pero que no todos se encuentran en sus ense\u00f1anzas. Los problemas de las generaciones futuras en relaci\u00f3n con sus escritos ser\u00ed\u00adan m\u00faltiples: su novedosa aproximaci\u00f3n a la Escritura, a un tiempo literal y espiritual; su inclinaci\u00f3n a la alegor\u00ed\u00ada; el car\u00e1cter vacilante de sus tempranas reflexiones sobre temas a prop\u00f3sito de los cuales los te\u00f3logos y los concilios posteriores se expresar\u00ed\u00adan de manera diferente; su genio especulativo, dedicado a examinar posibilidades que m\u00e1s tarde habr\u00ed\u00adan de considerarse insostenibles; la confusi\u00f3n de sus posiciones filos\u00f3ficas con su teolog\u00ed\u00ada, y sobre todo la err\u00f3nea interpretaci\u00f3n de sus escritos y sus intenciones por aquellos que, como Jer\u00f3nimo, lo leyeron tard\u00ed\u00adamente y no tuvieron en cuenta su lenguaje m\u00e1s primitivo y lo acusaron, por ejemplo, de arrianismo. Se ha demostrado que el anatema lanzado contra Or\u00ed\u00adgenes en el segundo concilio de >Constantinopla no puede ser atribuido al concilio. Hab\u00ed\u00ada defectos ciertamente en su teolog\u00ed\u00ada trinitaria, que se har\u00ed\u00ada clara en el concilio de >Nicea I. Su teor\u00ed\u00ada de la apokatastasis,  que postula la salvaci\u00f3n \u00faltima de todo y de todos, tiene escaso fundamento, aun cuando \u00e9l aduzca algunos fundamentos tomados de la Escritura.<\/p>\n<p>La variada obra de Or\u00ed\u00adgenes forma parte de la herencia m\u00e1s rica de la Iglesia. En la actualidad es quiz\u00e1, despu\u00e9s de Agust\u00ed\u00adn, el m\u00e1s le\u00ed\u00addo de todos los escritores eclesi\u00e1sticos de la Antig\u00fcedad. Citando a von Balthasar una vez m\u00e1s, se puede decir que \u00abOr\u00ed\u00adgenes fue una figura tan se\u00f1era como Agust\u00ed\u00adn o Tom\u00e1s de Aquino\u00bb\u00bb.<\/p>\n<p>Christopher O\u00c2\u00b4Donell &#8211; Salvador Pi\u00e9-Ninot, Diccionario de Eclesiolog\u00ed\u00ada, San Pablo, Madrid 1987<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Eclesiolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p>Vida: Nacido hacia el 185 en una familia cristiana de Alejandr\u00ed\u00ada, su padre muri\u00f3 m\u00e1rtir durante la persecuci\u00f3n de Severo (202). Al haber confiscado su patrimonio la administraci\u00f3n imperial, tuvo que dedicarse a la ense\u00f1anza para subsistir y sostener a su familia. Se le confi\u00f3 la escuela de catec\u00famenos de Alejandr\u00ed\u00ada, que dirigi\u00f3 llevando una vida ejemplar. Durante este per\u00ed\u00adodo de tiempo es cuando se sit\u00faa su famosa auto-castraci\u00f3n. Durante el per\u00ed\u00adodo que va del 203 al 231, en que dirigi\u00f3 la escuela de Alejandr\u00ed\u00ada, viaj\u00f3 a Roma, Arabia y Palestina con ocasi\u00f3n del saqueo de Alejandr\u00ed\u00ada por Caracalla. Ordenado sacerdote de paso por Ces\u00e1rea, Demetrio de Alejandr\u00ed\u00ada, seg\u00fan Eusebio, movido por la envidia, convoc\u00f3 un s\u00ed\u00adnodo en el que, argumentando que un castrado no pod\u00ed\u00ada ser ordenado sacerdote, se excomulg\u00f3 a Or\u00ed\u00adgenes. En el 231 otro s\u00ed\u00adnodo lo depuso del sacerdocio. A la muerte de Demetrio (232), Or\u00ed\u00adgenes regres\u00f3 a Alejandr\u00ed\u00ada, pero Heracles, el nuevo obispo, renov\u00f3 la excomuni\u00f3n. Ante aquella situaci\u00f3n Or\u00ed\u00adgenes parti\u00f3 a Ces\u00e1rea de Palestina, comenzando una etapa distinta de su vida, pues el obispo de esta ciudad lo invit\u00f3 a fundar una nueva escuela de teolog\u00ed\u00ada. Hacia el 244 volvi\u00f3 a Arabia, logrando convencer al obispo de Bostra, Berilo, del error de su monarquianismo. Tras pasar por numerosas penalidades durante la persecuci\u00f3n de Decio, muri\u00f3 en Tiro el 253. Tras su muerte se discuti\u00f3 \u2014 con raz\u00f3n \u2014 el car\u00e1cter heterodoxo de algunas de sus ideas. Hacia el 400, Epifanio de Salamis lo conden\u00f3 en un s\u00ed\u00adnodo que tuvo lugar cerca de Constantinopla, y el papa Anastasio hizo lo mismo en una carta pastoral. El concilio de Constantinopla (543) pronunci\u00f3 quince anatemas contra \u00e9l, decisi\u00f3n que fue suscrita por Virgilio, el obispo de Roma, y los dem\u00e1s patriarcas.<\/p>\n<p> Obras: Epifanio se\u00f1ala que Or\u00ed\u00adgenes escribi\u00f3 unas seis mil obras, pero, perdidas en su mayor parte a causa de las controversias relativas a su car\u00e1cter her\u00e9tico, s\u00f3lo conocemos el t\u00ed\u00adtulo de unas ochocientas. La mayor parte de las mismas est\u00e1n relacionadas con la Biblia siendo sus Hexaplas el primer intento de llegar a un texto cr\u00ed\u00adtico del Antiguo Testamento. En ellas aparec\u00ed\u00ada el texto del Antiguo Testamento en seis bandas \u2014 hebreo con alfabeto hebreo, hebreo con alfabeto griego, traducci\u00f3n griega de Aquila, traducci\u00f3n griega de S\u00ed\u00admmaco, los LXX y traducci\u00f3n de Teodoci\u00f3n. En los Salmos a\u00f1adi\u00f3 tres versiones m\u00e1s formando las Enn\u00e9aplas Asimismo redact\u00f3 otra edici\u00f3n con s\u00f3lo cuatro columnas, las Tetraplas. Escribi\u00f3 asimismo homil\u00ed\u00adas, comentarios y escolios relacionados con todos los libros del Antiguo y el Nuevo Testamento. Redact\u00f3 tambi\u00e9n diversas obras dogm\u00e1ticas (El PeriArj\u00f3n, La disputa con Her\u00e1dides, el tratado Acerca de la resurrecci\u00f3n, etc.) y apolog\u00e9ticas, siendo la m\u00e1s importante el Contra Celso.<\/p>\n<p> Teolog\u00ed\u00ada: En relaci\u00f3n con la doctrina de la Divinidad, Or\u00ed\u00adgenes utiliz\u00f3 frecuentemente el t\u00e9rmino \u2020\u0153trinidad,\u2020\u009d rechazando el modalismo que no distingu\u00ed\u00ada entre las tres personas divinas. Insiste en que el Hijo no tuvo principio ni hubo un tiempo en que no fuera. Asimismo dio vida al t\u00e9rmino \u2020\u0153consustancial\u2020\u009d (homoousios) que tanta trascendencia tendr\u00ed\u00ada en el enfrentamiento con Arrio. Con todo, Or\u00ed\u00adgenes supone un orden jer\u00e1rquico dentro de la Trinidad, lo que explica que se le acusara de subordinacionismo.<\/p>\n<p> Mariol\u00f3gicamente: Aunque Sozomeno (HE VII, 32) se\u00f1ala que Or\u00ed\u00adgenes denomin\u00f3 madre de Dios (Zeotokos) a Mar\u00ed\u00ada, lo cierto es que no nos ha llegado ning\u00fan pasaje suyo que avale tal afirmaci\u00f3n. S\u00ed\u00ad es cierto, no obstante, que insiste en la necesidad de recibir a Mar\u00ed\u00ada como madre para poder comprender el Evangelio (Comm. In Joh, I:6). Eclesiol\u00f3gicamente, Or\u00ed\u00adgenes considera a la Iglesia como pueblo de los creyentes y cuerpo de Cristo. Fuera de esa casa, nadie puede salvarse ni puede haber fe, ya que los herejes no tienen fe sino credulidad vana. Sacramentalmente, Or\u00ed\u00adgenes abog\u00f3 por el bautismo de infantes (Hom in. Lev, VIII, 3) como medio de remitir el pecado con el que \u00e9stos nacen. Or\u00ed\u00adgenes cre\u00ed\u00ada en s\u00f3lo una remisi\u00f3n de los pecados, la bautismal, si bien para obtener el perd\u00f3n por los pecados cometidos tras el bautismo enumera otros siete medios: el martirio, la limosna, el perd\u00f3n de los que nos ofenden, la conversi\u00f3n del pecador, la pr\u00e1ctica del amor y la confesi\u00f3n del pecado \u2014 en ocasiones parece referirse a un sacerdote, en otras a un creyente maduro el que debe aconsejar al pecador si es conveniente que conf\u00ed\u00adese el mismo en p\u00fablico o no. La idolatr\u00ed\u00ada, el adulterio y la fornicaci\u00f3n s\u00ed\u00ad parece que quedaban limitados al perd\u00f3n sacerdotal, que deb\u00ed\u00ada venir precedido por una excomuni\u00f3n p\u00fablica y prolongada. En cuanto a la Eucarist\u00ed\u00ada, coexiste en Or\u00ed\u00adgenes una interpretaci\u00f3n aleg\u00f3rica (que identifica el cuerpo y la sangre escrit\u00farales con la ense\u00f1anza de Cristo) con otra realista, mediante la que afirma que, por la oraci\u00f3n, el pan se convierte en cuerpo santo. Or\u00ed\u00adgenes parec\u00ed\u00ada sostener que la interpretaci\u00f3n literal era la com\u00fan en la Iglesia pero destinada a las almas simples (In Mat XI: 14), mientras que la simb\u00f3lica es m\u00e1s digna de Dios y es la sostenida por los sabios (In **Ioh XXXII:24; In Mat, **LXXXVI). Dudosas fueron empero las ideas escatol\u00f3gicas de Or\u00ed\u00adgenes que negaba el castigo eterno de los condenados sustituy\u00e9ndolo por un fuego purificador para todos, que concluir\u00ed\u00ada con una salvaci\u00f3n universal \u2014 sin excluir ni a Satan\u00e1s ni a los demonios \u2014 en un proceso de restauraci\u00f3n c\u00f3smica o apokatastasis. Esta tesis junto a la de la preexistencia de las almas \u2014 un resabio platonista \u2014 y algunas conclusiones derivadas de una alegorizaci\u00f3n excesiva del texto b\u00ed\u00adblico, como la de atribuir un estado espiritual y sin cuerpo f\u00ed\u00adsico a los seres humanos antes de la ca\u00ed\u00adda, fueron condenadas correctamente por la Iglesia en repetidas ocasiones, como hemos se\u00f1alado con anterioridad. Ver Epifanio de Salamis.<\/p>\n<p>VIDAL MANZANARES, C\u00e9sar, Diccionario de Patr\u00ed\u00adstica, Verbo Divino, Madrid, 1992<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Patr\u00edstica<\/b><\/p>\n<p>SUMARIO: I. Aproximaci\u00f3n a Dios en Or\u00ed\u00adgenes.-II. Presupuestos: 1. Influencia filos\u00f3fica; 2. Desaf\u00ed\u00ados del sincretismo y de las herej\u00ed\u00adas; 3. Corrientes intraeclesiales.-III. Econom\u00ed\u00ada e inmanencia de Dios: 1. El acceso al misterio de Dios; 2. El misterio de Dios: a. El Padre, amor fontal, b. La generaci\u00f3n del Hijo, c. La procedencia del Esp\u00ed\u00adritu Santo; 3. La apropiaci\u00f3n subjetiva; 4. La adecuaci\u00f3n del concepto.-IV. Pervivencia de los planteamientos: 1. El proceso de la recepci\u00f3n; 2. El origenismo; 3. Actualidad.<\/p>\n<p>I. Aproximaci\u00f3n a Dios en Or\u00ed\u00adgenes<br \/>\nPara Or\u00ed\u00adgenes (ca.185 -ca.253) Dios se constituye en el n\u00facleo aglutinador de toda su teolog\u00ed\u00ada, en ning\u00fan momento separable de su ex\u00e9gesis y de su doctrina espiritual&#8217;, que elabor\u00f3 el Alejandrino en respuesta a los grandes desaf\u00ed\u00ados del complejo contexto hist\u00f3rico social en el cual le toc\u00f3 vivir. El concepto de Dios, de hecho, se refracta en sus momentos iniciales a trav\u00e9s del Peri Arch\u00f3n; pasa luego por una etapa de desarrollo en la \u00abobra puente\u00bb, el Com Jo, para alcanzar en el Contra Celsum su mayor densidad, sin que pueda constatarse, sin embargo, una evoluci\u00f3n en el pensamiento teol\u00f3gico origeniano.<\/p>\n<p>En este momento, con Or\u00ed\u00adgenes, la evoluci\u00f3n del dogma rompe los estrechos marcos de la \u00abapolog\u00ed\u00ada\u00bb y se constituye en \u00abteolog\u00ed\u00ada\u00bb, aunque el autor no es un \u00absistem\u00e1tico\u00bb propiamente tal. En la teolog\u00ed\u00ada origeniana emergen, sin duda, las bases s\u00f3lidas de la Tradicion ecclesial, sobre todo, de la \u00abregla de fe\u00bb. Or\u00ed\u00adgenes expresa, de este modo, su profunda pertenencia a la Iglesia, pese a los arriesgados \u00abejercicios\u00bb, con que intenta penetrar la profundidad de Dios hasta bordear la herej\u00ed\u00ada. Estos \u00abejercicios\u00bb atestiguan, por su parte, la genialidad de un pensador original, quien se considera a s\u00ed\u00ad mismo un \u00abhombre eclesi\u00e1stico\u00bb.<\/p>\n<p>Es significativa la estructuraci\u00f3n misma de la argumentaci\u00f3n origeniana en torno al misterio de Dios, pues rompe la s\u00ed\u00adntesis propuesta por el pensar contextual griego para dar cauce a la\u00bbpreeminencia\u00bb del conocimiento de Dios&#8217;. Esta \u00abpreeminencia \u00bb en cuanto hyperoch\u00e9, no s\u00f3lo refleja la necesidad de transcender los l\u00ed\u00admites de la raz\u00f3n humana, sino que requiere, adem\u00e1s, participar en el mismo misterio de Dios, en la medida que \u00e9ste se trasciende. De ah\u00ed\u00ad que el eje articulador de la argumentaci\u00f3n origeniana se proyecta a partir del misterio cada vez mayor.<\/p>\n<p>II. Presupuestos<br \/>\nOr\u00ed\u00adgenes se aproxima a Dios y lo piensa en los moldes de su tiempo, a la vez que rompe dichos moldes al criticarlos desde dentro a la luz de la imagen b\u00ed\u00adblica de Dios.<\/p>\n<p>1. INFLUENCIA FILOS\u00ed\u201cFICA. El Alejandrino comparte, sin duda, con el platonismo la f\u00f3rmula del \u00abpor encima del ser\u00bb, -ep\u00e9keina t\u00e9s ous\u00ed\u00adas-, pero se sirve de ella, tan s\u00f3lo, a partir de unos vestigios, tales como \u00e9stos se encuentran en la carta II de Plat\u00f3n, aprovechando, sobre todo, los transcendentales del ser, en especial, el bonum, para pensar la transcendencia de Dios desde Ex 3,14. De Plotino, por su parte, Or\u00ed\u00adgenes se distancia, en lo que se refiere a la \u00abfalta de rostro\u00bb, con que se articula el fundamento plotiniano del ser, el Uno, en una sistem\u00e1tica r\u00ed\u00adgida y, seg\u00fan Or\u00ed\u00adgenes, ajena al dinamismo del misterio de Dios. Mientras que la influencia estoica sobre el pensar teol\u00f3gico de Or\u00ed\u00adgenes es notoria\u00bb, el aristotelismo adquiere poco peso en la comprensi\u00f3n origeniana de Dios. Lo mismo vale de la filosofia popular, pese a que \u00e9sta se proyecta con fuerza en el Contra Celsum.<\/p>\n<p>2. DESAF\u00ed\u008dO DEL SINCRETISMO Y DE LAS HEREJ\u00ed\u008dAS. Impactan, fuertemente repercutiendo en su teolog\u00ed\u00ada, las tendencias sincretistas y her\u00e9ticas. Resalta, sin duda, la gnosis, por su marcado dualismo, en sus diversas articulaciones, valentinianos y marcionitas, que se hace presente por los problemas de la creaci\u00f3n y del origen del mal, la transcendencia de Dios, la libertad del hombre y de Dios. Contra Marci\u00f3n Or\u00ed\u00adgenes rescata la bondad de Dios Creador, su identidad con el Padre de Jesus, la interrelaci\u00f3n de los dos testamentos y el valor del AY&#8217;. En su cr\u00ed\u00adtica a los valentinianos, Or\u00ed\u00adgenes se enfrenta con Heracleon, en lo que se refiere a la predestinaci\u00f3n de las naturalezas y la falta de responsabilidad personal del ser humano. Contra los modalistas el alejandrino resalta la personalidad del Verbo y contra los adopcionistas su generaci\u00f3n eterna, mientras que en contra de los docetas destaca la aut\u00e9ntica humanidad de Cristo, como condici\u00f3n de la redenci\u00f3n.<\/p>\n<p>3. CORRIENTES INTRAECLESIALES.<\/p>\n<p>Un tercer tipo de influencias le viene a la teolog\u00ed\u00ada origeniana por su enfrentamiento con las corrientes intraeclesiales, que se caracterizan por un marcado antropomorfismo, un apego al sentido literal del texto b\u00ed\u00adblico. Con los antropomorfitas, Or\u00ed\u00adgenes discute las im\u00e1genes corp\u00f3reas de Dios, mientras que en contra de los literalistas rescata el misterio de Dios trino a trav\u00e9s del sentido espiritual, en su alcance pneumatol\u00f3gico a trav\u00e9s de la tensi\u00f3n de \u00abla letra y el espiritu\u00bb<\/p>\n<p>III. Econom\u00ed\u00ada e inmanencia de Dios<br \/>\nEl espacio interno de la comprension origeniana de Dios se constituye en forma din\u00e1mica como \u00abmisterio\u00bb, que, volc\u00e1ndose hacia fuera, se revela en su dimensi\u00f3n eclesial.<\/p>\n<p>1. EL ACCESO AL MISTERIO DE DIOS. Para Or\u00ed\u00adgenes, el \u00fanico acceso al misterio de Dios es Cristo. Pero no es tanto la constituci\u00f3n ontol\u00f3gica de la persona del Salvador lo que le interesa, sino, m\u00e1s bien, el ser mediador en la uni\u00f3n m\u00ed\u00adstica del alma y de la Iglesia con el Dios oculto, y esto, sobre todo, bajo el \u00e1ngulo del conocimiento y amor. Por eso, el Logos, el alma de Cristo, y la humanidad del Se\u00f1or son comprendidos por Or\u00ed\u00adgenes como puestos al servicio de aquel movimiento, seg\u00fan el cual Dios sale de s\u00ed\u00ad mismo y retorna a s\u00ed\u00ad mismo&#8217;.<\/p>\n<p>2. EL MISTERIO DE DIOS. El misterio de Dios se revela desde dentro como unidad a partir de la trinidad de personas, siendo el Padre el origen, la arch\u00e9, el \u00abamor fontal\u00bb, desde el cual proceden y hacia el cual se trascienden el Hijo y , a trav\u00e9s de \u00e9ste, el Esp\u00ed\u00adritu Santo. Pues \u00abel Salvador y el Esp\u00ed\u00adritu Santo sobrepasan a toda criatura sin comparaci\u00f3n y de un modo totalmente transcendente, mas ellos son superados por el Padre otro tanto o m\u00e1s que ellos superan a los otros seres.<\/p>\n<p>a. El Padre, amor fontal. Or\u00ed\u00adgenes comprende todo el misterio de Dios a partir del amor fontal, el Padre, en cuanto \u00abDios por excelencia\u00bb. Lo piensa como \u00ablibertad increada\u00bb, no de modo esencialista, sino a partir de lavoluntad y del amor, -aunque no a modo del amor humano entre mujer y var\u00f3n-. Resalta, por eso, la forma tripolar asim\u00e9trica, con que Dios se autodona en el amor rec\u00ed\u00adproco del Padre al Hijo en el Esp\u00ed\u00adritu Santo. Esta visi\u00f3n jerarquizada se presta f\u00e1cilmente para una interpretaci\u00f3n subordinacionista, si no se comprenden bien los textos sospechosos dentro de su propio contexto y tampoco se los desentra\u00f1a m\u00e1s all\u00e1 de la econom\u00ed\u00ada en vistas a Dios en s\u00ed\u00ad mismo. Es l\u00f3gico, por ende, que el Hijo dejar\u00ed\u00ada de existir, si no quedara \u00abvolcado hacia\u00bb el Padre, por el cumplimiento de su voluntad, puesto que en esto consiste su ser Hijo.<\/p>\n<p>b. La generaci\u00f3n del Hijo. Sobre el transfondo del misterio del amor libre, rec\u00ed\u00adproco y jerarquizado en su forma tripolar resulta del todo coherente la intelecci\u00f3n de la generaci\u00f3n del Hijo a partir de la voluntad del Padre. El Hijo procede del Padre como su Palabra y su Sabidur\u00ed\u00ada, -ep\u00ed\u00adnoia es analizada por Or\u00ed\u00adgenes con mayor frecuencia entre las numerosas que presenta. S\u00f3lo el Hijo, por ser Hijo del Padre, es capaz de hacerse hombre.<br \/>\nc. La procedencia del Esp\u00ed\u00adritu Santo. A la luz del misterio de amor, destacado por Or\u00ed\u00adgenes, la procedencia del Esp\u00ed\u00adritu Santo no resulta enigm\u00e1tica en la obra del autor, por ser el Esp\u00ed\u00adritu la \u00absubsistencia\u00bb en la reciprocidad entre el Padre y el Hijo. El Esp\u00ed\u00adritu Santo se realiza como tal, igual al Hijo, de modo jerarquizado, en cuanto procede de la voluntad del Hijo como \u00abmateria inteligible\u00bb. Esta procedencia, contrariamente a lo que sucede con la generaci\u00f3n del Verbo, carece de anticipaciones en la filosof\u00ed\u00ada contextual.<\/p>\n<p>3. LA APROPIACI\u00ed\u201cN SUBJETIVA. La comprensi\u00f3n peculiar origeniana de Dios se proyecta, luego, en su profundidad m\u00e1s propia a trav\u00e9s de la apropiaci\u00f3n subjetiva por el Esp\u00ed\u00adritu Santo en cuanto conocimiento del Dios vivo a modo del Hijo. Or\u00ed\u00adgenes aporta en este sentido un conocimiento peculiar de la transcendencia de Dios, que no se comprende a modo griego como \u00abm\u00e1s all\u00e1\u00bb, sino a partir de un m\u00e1s ac\u00e1, sin que \u00e9ste se encuentre separado de aqu\u00e9l. Con esto se hace notar un cambio significativo en la comprensi\u00f3n de Dios desde una perspectiva cosmol\u00f3gica a un enfoque antropol\u00f3gico, ya que el or\u00ed\u00adgen de la creaci\u00f3n se encuentra en el designio amoroso del Padre, que se proyecta a partir de ah\u00ed\u00ad hacia la escatolog\u00ed\u00ada .De esta manera, la comprensi\u00f3n de la relaci\u00f3n entre finitud e infinitud se cambia desde dentro, teniendo repercusiones de peso sobre la imagen de Dios.<\/p>\n<p>La interrelaci\u00f3n origeniana entre la econom\u00ed\u00ada y la inmanencia permite, luego, descubrir un fundamento \u00f3ntico en la gestaci\u00f3n de la historia, que se traduce en una relaci\u00f3n asim\u00e9trica entre gracia y libertad, una compleja articulaci\u00f3n del problema del mal a partir de la temporalidad, y, finalmente, un fuerte \u00e9nfasis sobre la k\u00e9nosis y la oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>4. LA ADECUACI\u00ed\u201cN DEL CONCEPTO. La articulaci\u00f3n del amor fontal libre hace posible comprender tambi\u00e9n unos aspectos inusitados en el pensamiento teol\u00f3gico de Or\u00ed\u00adgenes. Es, sobre todo, el desbordamiento de un amor cada vez mayor, que se escapa, con frecuencia, de la adecuaci\u00f3n del concepto.<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad Or\u00ed\u00adgenes describe, de modo audaz, el amor de Dios en cuanto pasi\u00f3n. En tal descripci\u00f3n se hace presente el impresionante conocimiento b\u00ed\u00adblico, que posee el Alejandrino al respecto. Su interpretaci\u00f3n refleja el comportamiento de Dios, destacado con frecuencia, por los profetas veterotestamentarios. Sin embargo, formulaciones concretas, empleadas por Or\u00ed\u00adgenes, no dejan de ser vulnerables, en cuanto se exponen, con facilidad, a malentendidos. Lo mismo vale cuando Or\u00ed\u00adgenes se refiere al dolor del Padre, quien sufre a causa de la suerte de su Hijo en la cruz. En estas referencias trasluce, por cierto, una profundidad inaudita y el realismo propio de la doctrina trinitaria origeniana, en cuanto \u00e9sta remonta las implicaciones soteriol\u00f3gicas al interior de la Trinidad.<\/p>\n<p>Cabe se\u00f1alar, finalmente, la comprensi\u00f3n profunda de la predestinaci\u00f3n, tal como Or\u00ed\u00adgenes la desarrolla con relativa frecuencia en relaci\u00f3n con el misterio de Dios. Esta verdad casi impenetrable, aunque muy reflexionada por el Alejandrino, desborda, sin duda, todo concepto de Dios, cuando adquiere su intelecci\u00f3n propia sobre el trasfondo trinitario del Hijo, servidor del Padre.<\/p>\n<p>IV. Pervivencia de los planteamientos<br \/>\n1. EL PROCESO DE RECEPCI\u00ed\u201cN. El proceso de la recepci\u00f3n de la teolog\u00ed\u00ada origeniana ha sido turbulento, debido a la genialidad del autor, dif\u00ed\u00adcilmente penetrable por esp\u00ed\u00adritus de menos vuelo espiritual e intelectual. Si es verdad que se mide la importancia de un autor por sus efectos, Or\u00ed\u00adgenes, por cierto, es uno de los m\u00e1s importantes. De hecho, la aportaci\u00f3n de Or\u00ed\u00adgenes a la comprensi\u00f3n de Dios pervive a trav\u00e9s de los Capadocios, en especial de Gregorio de Nisa. Pero tambi\u00e9n se nutren de \u00e9l hasta sus adversarios m\u00e1s feroces, como Jer\u00f3nimo, sobre todo, en lo que se refiere al m\u00e9todo.<\/p>\n<p>2. EL ORIGENISMO. Junto a esta recepci\u00f3n aut\u00e9ntica surge lo que se llama el origenismo. Este fen\u00f3meno no designa todo el sistema doctrinal de Or\u00ed\u00adgenes, sino una corriente de ideas nacidas de ciertas especulaciones, contenidas en el Peri Arch\u00f3n, que, separadas de su conjunto y despojadas de su car\u00e1cter hipot\u00e9tico, fueron sistematizadas en los siglos IV-VI. Sus caracter\u00ed\u00adsticas son el subordinacionismo trinitario, platonismo hel\u00e9nico, la apocat\u00e1stasis, y otras interpretaciones falsas como la afirmaci\u00f3n de que el Hijo y el Esp\u00ed\u00adritu Santo son criaturas y que el Hijo no ve al Padre. Esta interpretaci\u00f3n de Or\u00ed\u00adgenes, que se debe a la sistematizacion unilateral de Evagrio P\u00f3ntico en el siglo IV, fue condenada en el Concilio de Constantinopla (553).<br \/>\n3. ACTUALIDAD. Pese a todo, la influencia de Or\u00ed\u00adgenes contin\u00faa a trav\u00e9s de los siglos, en especial, a partir de Erasmo. De ah\u00ed\u00ad que en la actualidad numerosos estudiosos se dedican a investigar el misterio de Dios en la obra origeniana, reducida \u00e9sta a una m\u00ed\u00adnima parte. El Alejandrino, por cierto, ha dejado abiertas muchas cuestiones, de las cuales la teolog\u00ed\u00ada posterior se hizo cargo. Sin embargo, urge tambi\u00e9n hoy, tanto al quehacer teol\u00f3gico cient\u00ed\u00adfico actual, cuanto a la fe sencilla eclesial, el que nos atrevamos a pensar y vivir la preeminencia del Dios Amor cada vez mayor.<\/p>\n<p>[ &#8212;> Amor; Creaci\u00f3n; Credos trinitarios; Escatolog\u00ed\u00ada; Esp\u00ed\u00adritu Santo; Gnosis y gnosticismo; Hijo; Historia; Jesucristo; Misterio; Padre; Predestinaci\u00f3n; Procesiones; Teolog\u00ed\u00ada y econom\u00ed\u00ada; Salvaci\u00f3n; Trinidad.]<br \/>\nAnneliese Meis<\/p>\n<p>PIKAZA, Xabier &#8211; SILANES, Nereo,  Diccionario Teol\u00f3gico. El Dios Cristiano,  Ed. Secretariado Trinitario, Salamanca 1992<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico El Dios Cristiano<\/b><\/p>\n<p>Hablar de teolog\u00ed\u00ada fundamental a prop\u00f3sito de Or\u00ed\u00adgenes puede parecer anacr\u00f3nico, ya que su teolog\u00ed\u00ada ignora estas distinciones de ramas diversas y es siempre a la vez exeg\u00e9tica, espiritual y especulativa. Sin embargo, ha sido \u00e9l el que ha escrito la obra apolog\u00e9tica m\u00e1s considerable de la \u00e9poca antenicena, el Contra Celso, refutaci\u00f3n del Discurso ver\u00ed\u00addico de Celso, fil\u00f3sofo del platonismo medio, del que su cr\u00ed\u00adtico cita largos extractos. Y hay varios temas que tienen que ver con la teolog\u00ed\u00ada fundamental que son objeto de discusiones en el Tratado de los principios o Per\u00ed\u00ad Arj\u00f3n, y hasta en sus comentarios y homil\u00ed\u00adas.<\/p>\n<p>1. Dios: Puede resultar extra\u00f1o no encontrar en la obra de Or\u00ed\u00adgenes ning\u00fan intento de prueba de la existencia de Dios. Los ateos son raros en aquella \u00e9poca, y Celso est\u00e1 lejos de serlo. Por el contrario, Or\u00ed\u00adgenes habla con frecuencia de la incorporeidad de Dios, as\u00ed\u00ad como de la incorporeidad del alma, que son puntos desconocidos por muchos cristianos: los antropomorfitas, que toman al pie de la letra los antropomorfismos de las Escrituras, atribuyendo as\u00ed\u00ad a Dios miembros corporales y pasiones humanas; los milenaristas o quiliastas, que hacen una lectura demasiado literal de Ap 20,1-6 y creen en un reinado de mil a\u00f1os de Cristo y de los m\u00e1rtires en la Jerusal\u00e9n terrena, precediendo la primera resurrecci\u00f3n a la resurrecci\u00f3n definitiva. Estos cristianos no son herejes; el mismo Or\u00ed\u00adgenes no menciona la incorporeidad de Dios al exponer la regla de fe en el pr\u00f3logo del Tratado de los principios, aunque el cap\u00ed\u00adtulo que sigue (1, 1) est\u00e1 dedicado a este tema. Pero es imposible al hombre conocer aqu\u00ed\u00ad abajo a Dios y hablar de \u00e9l sin represent\u00e1rselo como hombre; \u00e9sta es para Or\u00ed\u00adgenes una de las razones, entre otras, de la encarnaci\u00f3n del Hijo, que se hizo hombre para manifestarnos la divinidad a trav\u00e9s de su humanidad. Que Dios haya creado al mundo a partir de la nada se afirma a la vez en el Tratado de los principios en varias ocasiones (cf 1, 3,3) y en el Comentario sobre san Juan (I, 17 [18],103), apoy\u00e1ndose en 2Mac 7,28 y en el Pastor, de Hermas (Prec. 1 [26],1), que Or\u00ed\u00adgenes trata a menudo como Escritura. Si la noci\u00f3n de providencia se encuentra en los plat\u00f3nicos y en los estoicos, es concebida por el alejandrino y por su disc\u00ed\u00adpulo Gregorio el Taumaturgo en el Agradecimiento a Or\u00ed\u00adgenes de una forma mucho m\u00e1s personalista. El uno de Plotino, condisc\u00ed\u00adpulo de Or\u00ed\u00adgenes, s\u00f3lo,se vuelve hacia s\u00ed\u00ad mismo; y la providencia -una providencia que no` conoce a la persona- le corresponde a la segunda y a la tercera hip\u00f3stasis, mientras que el Padre origeniano est\u00e1 asociado continuamente a la obra de su Hijo en la providencia y en la creaci\u00f3n.<\/p>\n<p>2. JES\u00daS. La discusi\u00f3n sobre Jes\u00fas ocupa una gran parte de los primeros libros del Contra Celso. Celso escudri\u00f1a su vida, encontrando en todo momento ocasiones para acusarle o para mostrarse incr\u00e9dulo; y la muerte en la cruz ocupa en \u00e9l un lugar elegido. Or\u00ed\u00adgenes no se queda sin respuesta. Su defensa presenta varias clases de argumentaci\u00f3n que se har\u00e1n cl\u00e1sicas. Jes\u00fas fue profetizado por el AT y realiz\u00f3 plenamente esas profec\u00ed\u00adas: este mismo razonamiento aparece en el Tratado de los principios (IV, 1), donde se habla de la inspiraci\u00f3n de las Escrituras por el hecho de que las profec\u00ed\u00adas fueron cumplidas por Cristo. Los mita= gros de Jes\u00fas no son obra de magia, como pretende Celso, que les opone los hechos maravillosos del paganismo (cf F. MOSETTo, I miracoli evangelice nel dibattito tra Celso e Origene, Roma 1987): Pero el argumento fundamental que valoriza los milagros de Jes\u00fas y toda su misi\u00f3n en este mundo procede de la extensi\u00f3n, del n\u00famero y de la profundidad de las conversiones morales que suscit\u00f3. Sus milagros tuvieron como objetivo el bien moral de la humanidad, mientras que los hechos maravillosos invocados por el pagano Celso son puros prodigios, espiritual y moralmente indiferentes. Or\u00ed\u00adgenes habla de experiencias: \u00e9l ha constatado el n\u00famero y la calidad de esas conversiones provocadas por la predicaci\u00f3n cristiana, que arranc\u00f3 a los hombres de una vida desenfrenada y ego\u00ed\u00adsta y los condujo a la virtud. Mientras que los legisladores antiguos no pudieron nunca hacer adoptar sus leyes por los extranjeros, todas las regiones del mundo conocido por Or\u00ed\u00adgenes est\u00e1n llenas de cristianos, muchos de los cuales aceptan sufrir el tormento y la muerte por seguir fieles a la ley que predic\u00f3 Jes\u00fas. La insuficiencia de los medios humanos de esta predicaci\u00f3n -el escaso n\u00famero de ap\u00f3stoles, que adem\u00e1s eran iletrados subraya con mayor claridad que este \u00e9xito no se debi\u00f3 m\u00e1s que a la gracia divina, as\u00ed\u00ad como el escaso valor literario de las Escrituras, vasos de barro que. contienen la palabra de Dios. Los surimientos y los martirios padecidos por los cristianos se invocan como otras tantas pruebas de la veracidad de su testimonio (C. Celso I1I, 27).<\/p>\n<p>3. REVELACI\u00ed\u201cN Y ESCRITURA. La revelaci\u00f3n es, para Or\u00ed\u00adgenes, a la vez el Verbo y la Escritura, que no constituyen dos realidades diferentes. En efecto, el uno y la otra son palabra de Dios; pero Dios no tiene dos palabras, sino una sola. Por tanto, la Escritura es ya una encarnaci\u00f3n del Verbo en la letra, an\u00e1loga a la de la carne; no una encarnaci\u00f3n que haya que a\u00f1adir a la \u00fanica encarnaci\u00f3n, sino relativa a ella, encargada de prepararla (AT) y de narrarla (NT), aguardando la realizaci\u00f3n definitiva, cuando la humanidad divinizada en Cristo y como interiorizada en \u00e9l vea al Padre con los mismos ojos que el Hijo. As\u00ed\u00ad pues, la Escritura se identifica en cierta manera con el Verbo encarnado y es, como la encarnaci\u00f3n, una obra del Esp\u00ed\u00adritu: no se la puede comprender si no tiene uno en s\u00ed\u00ad mismo el Esp\u00ed\u00adritu que la inspir\u00f3. El carisma del hagi\u00f3grafo es parecido al carisma del que la lee y la comprende; por tanto, comprender la Escritura es tambi\u00e9n una revelaci\u00f3n.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 del sentido literal, hist\u00f3rico o corporal, que Or\u00ed\u00adgenes considera como la materia bruta de lo que se dice; antes de cualquier interpretaci\u00f3n, si fuera posible -a diferencia de nuestros contempor\u00e1neos, para quienes el. sentido literal es el que quiso expresar el autor humano-, la verdadera comprensi\u00f3n intenta alcanzar el sentido que buscaba el Esp\u00ed\u00adritu; el sentido espiritual. El sentido espiritual, o aleg\u00f3rico, del AT concierne a Cristo y a todas las realidades de la nueva alianza, ya que \u00e9l es la clave de las antiguas Escrituras. Or\u00ed\u00adgenes se apoya para afirmarlo en varios textos del NT, sobre todo paulinos y jo\u00e1nicos, siendo los m\u00e1s importantes 1 Cor 10,1-11; G\u00e1l 4,21-31, y 2Cor 3,7-18:&#8217; estos textos demuestran que ciertos episodios veterotestamentarios son figura de realidades neotestamentarias y que el AT permanece velado para los que no se han vuelto hacia Cristo. Por otra parte, si la revelaci\u00f3n es ante todo Cristo, \u00bfc\u00f3mo iba el AT a ser revelaci\u00f3n sino hablara todo \u00e9l de Cristo? Pero tambi\u00e9n el NT tiene un sentido espiritual, con un doble significado: primeramente aplica al cristiano lo que se dice de Cristo; luego profetiza los bienes de la bienaventuranza, pero por una profec\u00ed\u00ada que es ya realizaci\u00f3n de lo que profetiza. En efecto, el evangelio, tal como lo vivimos aqu\u00ed\u00ad abajo, el evan. gelio temporal o sensible, difiere del evangelio eterno, inteligible o espiritual, solamente por la epinoia, .un concepto humano; esto significa que no se distinguen por la hyp\u00f3stasis o por el pragma, por la realidad. Por eso no son m\u00e1s que uno (Com. in Joh. 1, 8 [ 10], 44: cf 1:1. CROUZE.L, Orig\u00e9ne el la \u00abconnaissance mysti= que\u00bb; Brujas-Par\u00ed\u00ads 1961, 352-361): La \u00fanica diferencia entre ellos es la de la visi\u00f3n \u00aba trav\u00e9s de un espejo, en enigma\u00bb; la \u00fanica posible aqu\u00ed\u00ad abajo, y la visi\u00f3n \u00abcara a cara\u00bb, la de la eternidad (1Cor 13,12). En esta distinci\u00f3n se contiene impl\u00ed\u00adcitamente todo el sacramentalismocristiano, empezando por el \u00absacramento\u00bb supremo, Cristo, un hombre en el que \u00abhabita corporalmente la plenitud de la divinidad\u00bb (Col 2, l9).<\/p>\n<p>Contra lo que se dice muchas veces a partir de impresiones demasiado r\u00e1pidas, Or\u00ed\u00adgenes no desprecia el sentido literal, y muchas de sus homil\u00ed\u00adas se basan principalmente en \u00e9l. Gram\u00e1tico y fil\u00f3logo de formaci\u00f3n (cf B. NEuSCHt1FER, Origenes als philologe, 2 vols., Basilea 1987), lo explica, muchas veces a costa de toda una serie de recursos gramaticales, cient\u00ed\u00adficos, hist\u00f3ricos, geogr\u00e1ficos y de incursiones por las costumbres hebreas y las consultas de diversos manuscritos. No hemos de olvidar el trabajo colosal de ex\u00e9gesis cr\u00ed\u00adtica de sus Hexapla para llegar a un texto seguro. Se puede, sin duda, ver en \u00e9l al principal exegeta cr\u00ed\u00adtico y literal de la \u00e9poca antenicena y uno de los m\u00e1s importantes de la antig\u00fcedad. \u00bfCu\u00e1l es entonces el origen de la reputaci\u00f3n que se le atribuye de despreciar el sentido literal? Se debe al hecho de que Or\u00ed\u00adgenes declara a veces que en ciertos textos es inexistente. Pero si se tiene en cuenta su definici\u00f3n del sentido literal anteriormente indicada, lo cierto es que esta significaci\u00f3n falta cuando la Escritura habla un lenguaje figurado. Por otra parte, los preceptos del AT que son de orden jur\u00ed\u00addico o ceremonial han sido abolidos. por Cristo: por tanto, no tienen para nosotros un sentido literal v\u00e1lido. Los libros que los recogen, por ejemplo el Lev\u00ed\u00adtico, se nos han dado \u00abcomo aviso para nosotros, que vivimos en los tiempos definitivos\u00bb (i.Cor 10,11). Por tanto, tienen un sentido para nosotros que no puede ser m\u00e1s que espiritual. A\u00f1adamos a ello algunas contradicciones o extravagancias en el texto b\u00ed\u00adblico, debidas muchas veces a la versi\u00f3n de los Setenta; que considera Or\u00ed\u00adgenes (a pesar de cierto conocimiento que ten\u00ed\u00ada del hebreo, lo mismo que todos los padres anteriores a Jer\u00f3nimo) como texto inspirado y can\u00f3nico, el que los ap\u00f3stoles dieron a la Iglesia (cf P. Are. IV, 3,1-3). Por otra parte, \u00bfde qu\u00e9 sirven los relatos contenidos en la Escritura si no se saca de ellos al menos una lecci\u00f3n moral? La finalidad de Or\u00ed\u00adgenes no tiene nada que ver con la del historiador o el arque\u00f3logo; es la del pastor, que desea hacer progresar moral y espiritualmente a sus lectores u oyentes.<\/p>\n<p>En general, el sentido espiritual se deriva del sentido literal y no es simplemente un sentido acomodaticio m\u00e1s o menos arbitrario; no han de preocuparnos mucho las pocas excepciones que se pueden encontrar. En muchos casos Or\u00ed\u00adgenes-parte de una explicaci\u00f3n aleg\u00f3rica ya indicada para el NT: la explica, la extiende; la desarrolla. Cuando no ha encontrado nada en el NT, sugiere lo que se le ocurre, con modestia, no como una ex\u00e9gesis obligatoria, sino como un ensayo contingente, declar\u00e1ndose a veces dispuesto a abandonar su explicaci\u00f3n si se le indica otra mejor. El contexto del descubrimiento de una ex\u00e9gesis es espiritual en el sentido m\u00e1s preciso del t\u00e9rmino. Es la oraci\u00f3n en la que el Esp\u00ed\u00adritu Santo presente en el alma representa, como hemos dicho, el mismo papel de inspirador, que tuvo en la inspiraci\u00f3n del profeta: hay all\u00ed\u00ad una especie de iluminaci\u00f3n interior: Para-comprender aut\u00e9nticamente la Escritura hay que tener el nous, la mentalidad de Cristo; es 1o que se afirmaen numerosos textos. Al comienzo del Com. in Joh. (1, 4 [6],23-24), en un pasaje c\u00e9lebre, Or\u00ed\u00adgenes ve en la Iglesia de Juan las primicias del evangelio y dice que s\u00f3lo puede comprenderlo el que se ha convertido en otro Juan, es decir, en otro Jes\u00fas, ya que Juan fue dado como hijo a Mar\u00ed\u00ada, sustituyendo al mismo Jes\u00fas (Jn 19,26). Es aquel en quien vive Cristo y tiene por ello la mentalidad de Cristo (lCor 2,16).<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad pues, Cristo es el autor real de los dos Testamentos -ya hemos visto que el Verbo y la Escritura son una sola palabra de Dios- y, siguiendo un principio que se remonta al gram\u00e1tico Aristarco de Samotracia (217-145), no se interpreta correctamente un texto m\u00e1s que encontrando en uno mismo la mentalidad del autor (cf Rolf GOGLER, Zur Theologie des biblischen Wortes, D\u00fcsseldorf 1963, 45-46). Este principio filol\u00f3gico ayuda a comprender la aplicaci\u00f3n que de \u00e9l hace el Alejandrino, y que es de orden teol\u00f3gico.<\/p>\n<p>De la oraci\u00f3n, el sentido espiritual pasma la homil\u00ed\u00ada predicada y al comentario escrito. Conserva, pues, un sentido subjetivo, seg\u00fan la acepci\u00f3n filos\u00f3fica del t\u00e9rmino: esta palabra divina va dirigida a una inteligencia individual. Pero esto no quiere decir que no sea comunicable. Por tanto, no se trata necesariamente de una significaci\u00f3n que sea v\u00e1lida para todos, y el predicador tiene que se\u00f1alarlo con prudencia. En efecto, si el oyente o el lector no est\u00e1 a la altura espiritual debida, esto puede hacerle da\u00f1o, y hasta es posible que lo entienda mal y da\u00f1e a sus hermanos. Porque se necesita cierta disposici\u00f3n espiritual; don de la gracia, para expresar o acoger una interpretaci\u00f3n de este estilo.<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad pues, hay entre los dos Testamentos una correspondencia y una vinculaci\u00f3n muy estrecha;- por eso Or\u00ed\u00adgenes defiende victoriosamente el valor del AT contra los marcionitas y otros gn\u00f3sticos que lo infravaloran y hasta lo condenan, as\u00ed\u00ad como a su Dios creador, separado por ellos del Padre de Jesucristo. El AT contiene la promesa que se realizar\u00e1 a trav\u00e9s de un espejo, en enigma, en el NT, y \u00abcara a cara\u00bb en la bienaventuranza (1Cor 13,12). En algunos textos, corregidos por otros, Or\u00ed\u00adgenes exagera incluso la importancia del AT, sosteniendo que algunos patriarcas y profetas tuvieron de las realidades divinas un conocimiento no menor que el de los ap\u00f3stoles, aunque sin ver la realizaci\u00f3n del misterio oculto (Com. in Joh., VI, 3-5 [2],15-30). Pero m\u00e1s adelante, en la misma obra (XIII, 48,314-39), considera a los profetas como sembradores y a los ap\u00f3stoles como segadores, seg\u00fan Jn 4,36. Seg\u00fan otros pasajes, fue en la transfiguraci\u00f3n cuando Mois\u00e9s y El\u00ed\u00adas recibieron la revelaci\u00f3n plena de Cristo; los dem\u00e1s santos del AT esperaron para ello la bajada de Cristo al hades despu\u00e9s de su muerte. Hay que se\u00f1alar adem\u00e1s que la expresi\u00f3n paulina \u00aba trav\u00e9s de un espejo, en enigma\u00bb s\u00f3lo se aplica al tiempo del NT, distinto del evangelio eterno; nunca se le atribuye al AT, que ofrece s\u00f3lo un presentimiento, un deseo una esperanza, pero no -como el NT- una posesi\u00f3n real, aunque imperfecta, de las \u00abverdaderas\u00bb realidades, los misterios divinos.<\/p>\n<p>Sin embargo, la Escritura no es la \u00fanica revelaci\u00f3n de Dios. El hombre encuentra primero .a Dios en su propia naturaleza, ya que, como el \u00e1ngel -y .como el demonio, aunque este \u00faltimo se neg\u00f3 a participar de Dios-,fue creado a imagen de Dios, imagen de Dios que es siempre el Verbo; esta doctrina ocupa un lugar central en el conocimiento que el hombre tiene de Dios; en efecto, s\u00f3lo el semejante conoce lo semejante, ya que lo encuentra en s\u00ed\u00ad mismo. La meditaci\u00f3n de la Escritura -la thefa an\u00e1gn\u00f3sis, la lectio divina- supone como tel\u00f3n de fondo este conocimiento que da la imagen de Dios encontrada en s\u00ed\u00ad mismo y que progresa con la gracia y el ejercicio de la vida cristiana. Y no es. eso todo. Si los seres racionales son los \u00fanicos que han sido creados, propiamente hablando, a imagen de Dios mismo, a los seres sensibles la Biblia les habla continuamente. Y esos misterios, que corresponden a las ideas plat\u00f3nicas que engloban; est\u00e1n todos ellos contenidos en el Hijo de Dios, mundo inteligible en cuanto que es la Sabidur\u00ed\u00ada. En \u00faltimo an\u00e1lisis, el revelador es siempre el Verbo, bien a trav\u00e9s de la naturaleza humana, bien del mundo sensible y de la Escritura.<\/p>\n<p>4. LIBRE ALBEDR\u00ed\u008dO DEL HOMBRE. Hay una noci\u00f3n esencial que domina la concepci\u00f3n que tiene Or\u00ed\u00adgenes del hombre: el libre albedr\u00ed\u00ado. Le dedica uno de los cap\u00ed\u00adtulos m\u00e1s conocidos de su Tratado de los principios, uno de los que tuvieron m\u00e1s influencia en la posteridad. Resuelve all\u00ed\u00ad las objeciones de origen b\u00ed\u00adblico que se plantean contra esta prerrogativa primordial del hombre. Su insistencia se explica por los peligros que corr\u00ed\u00ada en su \u00e9poca la existencia misma del libre albedr\u00ed\u00ado en el pensamiento pagano, con ciertas sectas filos\u00f3ficas, la astrolog\u00ed\u00ada, la creencia en la magia y en la heimarm\u00e9n\u00e9, el destino., y en el mundo cristiano con algunos gn\u00f3sticos como los valentinianos, que no conced\u00ed\u00adan ning\u00fan lugar al libre albedr\u00ed\u00ado en la salvaci\u00f3n de los \u00abpneum\u00e1ticos\u00bb o en la condenaci\u00f3n de los \u00abhylicos\u00bb, consecuencia de las naturalezas con que hab\u00ed\u00adan sido creados.<\/p>\n<p>Antes de hablar del libre albedr\u00ed\u00ado, digamos unas palabras del contexto antropol\u00f3gico en que se inserta. El hombre est\u00e1 formado de tres elementos -quiz\u00e1 fuera mejor hablar de tendencias, ya que esta antropolog\u00ed\u00ada es m\u00e1s din\u00e1mica que ontol\u00f3gica-; se enumeran en 1Tes 5,23 y guardan poca relaci\u00f3n, a pesar de un prejuicio bastante extendido, con la tricotom\u00ed\u00ada plat\u00f3nica. Primero est\u00e1 el esp\u00ed\u00adritu (pneuma, spiritus), participaci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu Santo, impulsor y mentor del alma, don divino que no forma parte propiamente hablando de la esencia del hombre; corresponde, con ciertos matices, a la gracia santificante de la teolog\u00ed\u00ada posterior.<\/p>\n<p>Lo esencial del hombre es el alma (psyj\u00e9, anima); en varias ocasiones Or\u00ed\u00adgenes define al hombre como un alma que usa de un cuerpo (p.ej., P. Arch. IV, 2,7): el alma es la sede de la personalidad, del libre albedr\u00ed\u00ado, y tambi\u00e9n de la participaci\u00f3n del hombre en la imagen de Dios. Pero el alma est\u00e1 dividida en lo m\u00e1s profundo de ella misma, no por causa de la creaci\u00f3n, sino como consecuencia del pecado de origen, tal como lo representa Or\u00ed\u00adgenes en la perspectiva de su hip\u00f3tesis favorita, la preexistencia de las almas. Su parte superior -o mejor dicho, su tendencia superiorla atrae hacia el pneuma, del que es disc\u00ed\u00adpula. Esta parte se designa con el t\u00e9rmino plat\u00f3nico de nous, mens, inteligencia -no la llamamos \u00abesp\u00ed\u00adritu\u00bb por no confundirla con el pneuma-, o bien con el t\u00e9rmino de hegemonik\u00f3n, parte dominante, en lat\u00ed\u00adn principale cordis, principale mentis, principale animae, o bien con el t\u00e9rmino b\u00ed\u00adblico de kard\u00ed\u00ada, cor, coraz\u00f3n. Pero, despu\u00e9s de la ca\u00ed\u00adda, va unida a una parte o tendencia inferior, que la atrae hacia el cuerpo carnal y se designa con varios nombres, sobre todo el que procede de Rom 5,6-7: phr\u00f3nema t\u00e9s sark\u00f3s, pensamiento de la carne (en lat\u00ed\u00adn, sensus carnis o sensus carnalis); tambi\u00e9n se encuentra a veces simplemente sarx o caro, carne, t\u00e9rmino siempre peyorativo, que no designa el cuerpo, sino la parte inferior del alma. En cuanto al cuerpo (s\u00f3ma, corpus), tercer elemento, es una noci\u00f3n no un\u00ed\u00advoca: muchas veces designa el cuerpo carnal del hombre, pero puede expresar tambi\u00e9n las diversas clases de cuerpos que distingue Or\u00ed\u00adgenes en su historia de los or\u00ed\u00adgenes humanos: cuerpos et\u00e9reos o \u00abbrillantes\u00bb -el \u00e9ter corresponde al grado m\u00e1s sutil de la materia- de los \u00e1ngeles, de las inteligencias preexistentes, de los justos resucitados, los cuerpos sombr\u00ed\u00ados y oscuros de los demonios y de los imp\u00ed\u00ados resucitados. Porque el cuerpo es el signo de la condici\u00f3n de criatura, ya que s\u00f3lo la Trinidad es absolutamente incorporal, como se afirma en varios lugares del P. Arch. (I, 6,4; II, 2,2; IV, 3,15 [27]). Un fragmento conservado por Metodio de Olimpo (De resurrectione III, 17-18) supone incluso que el alma, entre.la muerte y la resurrecci\u00f3n, queda revestida de un envoltorio corporal, an\u00e1logo al \u00abveh\u00ed\u00adculo\u00bb (oj\u00e9ma) del platonismo medio. Pero seg\u00fan una constante de la f\u00ed\u00adsica griega, que distingue de la materia la cualidad que la reviste, el paso del estado preexistente al estado terreno y luego al estado resucitado no supone un cambio de cuerpo, sino solamente de cualidad.<\/p>\n<p>En este contexto de tres per\u00ed\u00adodos -preexistencia, vida terrena actual, vida resucitada- es donde se sit\u00faa la aventura del libre albedr\u00ed\u00ado: ha sido dado por Dios al alma racional para que se adhiera a \u00e9l con un movimiento voluntario, pero haciendo posible entonces el rechazo. Seg\u00fan la hip\u00f3tesis favorita de Or\u00ed\u00adgenes, todas las criaturas racionales que, despu\u00e9s del pecado, se convertir\u00e1n en \u00e1ngeles, hombres o demonios, fueron creadas juntas en unta igualdad completa. Entre ellas se -distingu\u00ed\u00ada solamente la \u00abinteligencia\u00bb unida al Verbo, a quien esta uni\u00f3n pon\u00ed\u00ada \u00abbajo la forma de Dios\u00bb (Flp 2,6) y la.hac\u00ed\u00ada absolutamente impecable -,aunque gozando del libre albedr\u00ed\u00ado: veremos un poco m\u00e1s adelante esta paradoja-. Cristo en su humanidad preexistente era de este modo el esposo de la Iglesia de la preexistencia, formada de todas las dem\u00e1s \u00abinteligencias\u00bb. Estas \u00faltimas viv\u00ed\u00adan en la contemplaci\u00f3n de Dios. Pero la mayor parte de ellas, en diversos grados, se negaron a Dios, bien sea por un enfriamiento de su fervor que las convert\u00ed\u00ada en \u00abalmas\u00bb psyj\u00e9, alma, se relaciona con psyj\u00f3s, fr\u00ed\u00ado: el alma es por tanto un enfriamiento de la inteligencia primitiva-,, o bien por el hast\u00ed\u00ado de la contemplaci\u00f3n, koros \u00f3 satietas, an\u00e1logo a la \u00abacidia\u00bb, que ser\u00e1, seg\u00fan el monaquismo oriental, una de las grandes tentaciones del monje. Esta ca\u00ed\u00adda es el efecto negativo del libre albedr\u00ed\u00ado, del que estaban dotadas desde el principio las criaturas racionales. Seg\u00fan su importancia, estas \u00faltimas se dividir\u00e1n en \u00e1ngeles, hombres y demonios; las condiciones en que nazcan los hombres depender\u00e1n tambi\u00e9n de la profundidad de la ca\u00ed\u00adda. El castigo misericordioso de los \u00e1ngeles consistir\u00e1 en tener que ayudar a los hombres a conseguir su salvaci\u00f3n y gobernar as\u00ed\u00ad los reinos diferentes de la naturaleza. Por su parte, los demonios tendr\u00e1n que dedicarse, seg\u00fan la opci\u00f3n mala de su libre albedr\u00ed\u00ado, a impedir la salvaci\u00f3n de los hombres. Los hombres pecaron, pero pueden curarse. Dios crea para ello, a manera de prueba, el mundo sensible; para poder vivir en \u00e9l, sus cuerpos, hasta entonces et\u00e9reos, se revisten de una cualidad terrena. \u00bfEn qu\u00e9 consiste esta prueba,-tuna prueba del libre albedr\u00ed\u00ado, que motivar\u00e1 la redenci\u00f3n de Cristo? Lo podemos deducir de la concepci\u00f3n que ofrece constantemente Or\u00ed\u00adgenes del pecado bajo su aspecto antropoc\u00e9ntrico. Las realidades de este mundo terreno son, como hemos dicho, im\u00e1genes de los misterios divinos. Su finalidad consiste:en inspirar deseos de alcanzarlas con su belleza, pero el alma no debe fijarse en ellas: eso ser\u00ed\u00ada como si; en el camino -hacia una ciudad; uno se detuviera en el cartel indicador, creyendo que ya ha llegado: En otras palabras; el pecado consiste en t\u00f3mar equivocadamente, pero de forma voluntaria, por absoluto lo que no es m\u00e1s que una imagen deficiente de lo absoluto sin seguir caminando hacia ese absoluto cuya direcci\u00f3n se indica en esa imagen. Cuando, para seguir su itinerario hacia Dios, el hombre se aleja de lo que no es m\u00e1s que imagen suya -=una imagen inocente por s\u00ed\u00ad misma desde luego, que s\u00f3lo es tentadora debido al ego\u00ed\u00adsmo del hombre-, ofrece a Dios el amor que lo salva.<\/p>\n<p>Dios respeta este libre albedr\u00ed\u00ado, as\u00ed\u00ad como el Verbo, cuya encarnaci\u00f3n no tiene la finalidad de obligar al hombre, sino motivarlo en su camino hacia Dios y darle la fuerza para llegar a \u00e9l. As\u00ed\u00ad se muestra en una controversia con los montanistas, la secta a la que se hab\u00ed\u00ada convertido Tertuliano. Seg\u00fan ciertas opiniones existentes entre los griegos, a prop\u00f3sito de la inspiraci\u00f3n po\u00e9tica y;n\u00e1ntica, sosten\u00ed\u00adan que cuando el Esp\u00ed\u00adritu Santo inspira a los profetas expulsa su inteligencia, su conciencia y su libertad para ocupar su sitio, con lo que el profeta es para \u00e9l un mero instrumento, el plectro que hace resonar la lira (EPIFANIO DE SALAMINA, Panarion 48,4;1). Or\u00ed\u00adgenes se opone decididamente a ello. El Esp\u00ed\u00adritu Santo, para \u00e9l, pone al profeta en un estado de superconciencia y de superlibertad, si es posible hablar as\u00ed\u00ad; el profetacolabora consciente y libremente con Dios. Tan s\u00f3lo del diablo se dice que \u00abposee\u00bb, que obnubila la inteligencia, que bloquea la libertad. De aqu\u00ed\u00ad saca Or\u00ed\u00adgenes su regla m\u00e1s fundamental del \u00abdiscernimiento de esp\u00ed\u00adritus\u00bb (F. MARTY, Le discernement des esprits dans le \u00abPeri Arch\u00e1n\u00bbd&#8217;Orig\u00e9ne; en \u00abRey. d&#8217;Asc\u00e9tique et Mystique.&#8217; 34 [1958114&#8217;7-164. 253-274). S\u00f3lo considera la posibilidad de que para los demonios -\u00abla malicia duradera e inveterada se cambie por h\u00e1bito de cierto modo en naturaleza\u00bb, suprimiendo as\u00ed\u00ad el libre albedr\u00ed\u00ado (P. Arch. I, 6;3).<\/p>\n<p>Pero el libre albedr\u00ed\u00ado no es para Or\u00ed\u00adgenes m\u00e1s que un aspecto de la libertad, de la que su doctrina espiritual presenta sucintamente una concepci\u00f3n totalmente paulina: el que se adhiere a Dios se libera, el que se aleja de Dios se hace esclavo, cayendo bajo el peso de los determinismos animales. Esta libertad se manifiesta de forma soberana en el alma humana de Cristo, alma, como todas las dem\u00e1s, dotada de libre albedr\u00ed\u00ado, pero que es infinita por la caridad con que la colma su uni\u00f3n con el Verbo, que la hace absolutamente impecable, quit\u00e1ndole la \u00abaccidentalidad\u00bbde la criatura para hacerle participar de la \u00absustancialidad\u00bb de la Trinidad. En varias ocasiones Or\u00ed\u00adgenes aplica esto en cierta manera al justo, llegando a hablar, como de un concepto-l\u00ed\u00admite, de su inmutabilidad en el bien, aunque en otros lugares afirma que todo hombre sigue siendo pecador. Lo mismo que en el alma de Cristo la caridad transform\u00f3 \u00aben naturaleza, debido a un largo h\u00e1bito&#8230;, lo que se encontraba en la voluntad\u00bb (P. Arch. II, 6,5), as\u00ed\u00ad ocurre con el justo, guardada la debida proporci\u00f3n. Vemos aqu\u00ed\u00ad la paradoja de la libertad: la malicia de los demonios, convertida en naturaleza debido al h\u00e1bito, bloque\u00f3 el libre albedr\u00ed\u00ado; para Cristo, y tambi\u00e9n en cierta medida para el justo, la caridad, convertida en naturaleza debido al h\u00e1bito, exalta la libertad, una libertad que se desarrolla con la adhesi\u00f3n a Dios.<\/p>\n<p>El problema de la conciliaci\u00f3n entre el libre albedr\u00ed\u00ado y la presencia divina fue planteado varias veces por Or\u00ed\u00adgenes, por ejemplo,. en el Contra Celso (II, 18-20), a prop\u00f3sito de la traici\u00f3n de Judas. Su respuesta es la siguiente: \u00abEl que predice no es causa del suceso futuro, porque s\u00f3lo predice lo que habr\u00ed\u00ada de suceder, mientras que el suceso futuro, que ocurre aun sin estar predicho, ofrece al vidente la raz\u00f3n de predecirlo\u00bb (SC 132, p. 337). En cuanto a la famosa cuesti\u00f3n teol\u00f3gica de la conciliaci\u00f3n entre el libre albedr\u00ed\u00ado con la gracia divina, a pesar de los textos insuficientes que vienen de lo que Or\u00ed\u00adgenes vivi\u00f3 antes de que la cuesti\u00f3n se propusiera claramente a.prop\u00f3sito de Pelagio, \u00e9l le da en el Comentario a Juan (IV, 36 [20],181) una respuesta que no habr\u00ed\u00ada desaprobado, ciertamente, el concilio de Orange; a pesar de lo que afirma San Jer\u00f3nimo, Or\u00ed\u00adgenes no es el padre del pelagianismo ni siquiera del sem\u00ed\u00adpelagianismo. El cap\u00ed\u00adtulo del Tratado de los principios sobre el libre albedr\u00ed\u00ado (III, 1), con la condici\u00f3n de que se tome, por entero, lleva a las mismas conclusiones.<\/p>\n<p>5. RAZ\u00ed\u201cN Y FE. El problema de las relaciones entre la raz\u00f3n y la fe no se plantea en Or\u00ed\u00adgenes de la misma forma que en muchos modernos. Porque si el Verbo en cuanto Palabra o revelaci\u00f3n es el origen de la fe, es tambi\u00e9n la raz\u00f3n, en virtud del doble sentido de la palabra griega que lo designa, Logos, que significa a la vez palabra y raz\u00f3n. La raz\u00f3n no es extra\u00f1a a Dios y a su Hijo, que es la raz\u00f3n eterna del Padre. Por eso Or\u00ed\u00adgenes destaca vivamente las acusaciones de Celso, que reprocha:a los cristianos que se abandonen a una fe no razonada, y demuestra que en el cristianismo se advierte un examen atento de las fuentes y del contenido de la fe con la ayuda. de la raz\u00f3n. [?el cristianismo se deriva una verdadera sabidur\u00ed\u00ada, aunque esta sabidur\u00ed\u00ada sea opuesta a la pagana o atea, concretamente cuando predica la cruz (C. Celso .I, 9-13). Un cap\u00ed\u00adtulo del Tratado de.los principios (IIl, 3,1-3) lleva por t\u00ed\u00adtulo \u00abDe la triple sabidur\u00ed\u00ada\u00bb; en \u00e9l se explica. 1Cor 2,b-7. La \u00absabidur\u00ed\u00ada del mundo\u00bb corresponde. alas diferentes artes&#8217; o ciencias: no da por s\u00ed\u00ad misma ninguna idea de Dios. Sin embargo, el Agradecimiento a Or\u00ed\u00adgenes de Gregorio el Taumaturgo (VIII; 109-114) muestra a su maestro ense\u00f1ando esas ciencias con un esp\u00ed\u00adritu completamente religioso, y seg\u00fan el Comentario a los Romanos en un fragmento griego (Scherer, p. 230, 1.9ss), donde se explica Ex 31,35, los artistas que construyeron y adornaron el tabern\u00e1culo actuaban bajo la inspiraci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu de Dios, porque \u00abla sabidur\u00ed\u00ada de Dios ayuda al que tiene la sabidur\u00ed\u00ada humana y se prepara a recibir la sabidur\u00ed\u00ada divina\u00bb. De aqu\u00ed\u00ad hay que concluir que si \u00abla sabidur\u00ed\u00ada de este mundo\u00bb, por la que \u00abse concibe y comprende lo que es de este mundo\u00bb (P. Arch. III, 3,2), no habla por s\u00ed\u00ad misma de Dios, tampoco es incompatible con una visi\u00f3n religiosa. La \u00absabidur\u00ed\u00ada de los pr\u00ed\u00adncipes de este mundo\u00bb, es decir, la de los \u00e1ngeles o la de los demonios, que gobiernan las naciones, corresponde a las ciencias propias de cada naci\u00f3n, \u00abeso que se llama la filosof\u00ed\u00ada misteriosa y oculta de los egipcios, la astrolog\u00ed\u00ada de los caldeos, la sabidur\u00ed\u00ada de los indios, que prometen el conocimiento de las realidades superiores y tambi\u00e9n las opiniones m\u00faltiples y variadas de los griegos sobre la divinidad\u00bb (ib). Sobre la sabidur\u00ed\u00ada griega o filosof\u00ed\u00ada, que es la \u00faltima que menciona, Or\u00ed\u00adgenes expres\u00f3 varias veces una opini\u00f3n muy matizada, que var\u00ed\u00ada seg\u00fan las escuelas, menos optimista que la de su maestro Clemente. Su carta a Gregorio el Taumaturgo acepta que sea utilizada por los cristianos para construir la \u00abdivina filosof\u00ed\u00ada\u00bb del .cristianismo, tal como lo hizo ampliamente \u00e9l mismo en su investigaci\u00f3n teol\u00f3gica (cf H. CRouzEL, Orig\u00e9ne et la philosophie, Par\u00ed\u00ads 1962); pero no oculta el hecho de que esta operaci\u00f3n es delicada y de que una utilizaci\u00f3n sin precauciones. de la filosof\u00ed\u00ada griega conducir\u00ed\u00ada a la herej\u00ed\u00ada (Carta a Gregorio: SC 148).<\/p>\n<p>Como regla general se puede decir que para \u00e9l no existe ninguna distancia entre la revelaci\u00f3n y la raz\u00f3n, ya que la una y la otra son el Logos, Hijo de Dios. Esto da corrientemente a la raz\u00f3n seg\u00fan Or\u00ed\u00adgenes -para utilizar una distinci\u00f3n que no le es familiar- un sentido m\u00e1s sobrenatural que natural; lo mismo puede decirse de la palabra logik\u00f3s, razonable: El Hijo de Dios fue el agente de la creaci\u00f3n bajo el doble t\u00ed\u00adtulo de Sabidur\u00ed\u00ada y de Logos. En cuanto Sabidur\u00ed\u00ada, llevaba en \u00e9l las ideas en el sentido plat\u00f3nico (es decir, los planes) y las razones en sentido estoico (esto es, los g\u00e9rmenes de la creaci\u00f3n futura), mientras que en cuanto Logos los expres\u00f3 en seres reales. Pero el libre albedr\u00ed\u00ado de los hombres, como hemos visto, tuvo un papel en este asunto, y por eso mismo existe en la filosof\u00ed\u00ada lo verdadero y lo falso. Su utilizaci\u00f3n exige un discernimiento constante a la luz de la fe. Pero el ejercicio de la raz\u00f3n es indispensable al cristiano, como lo demuestra el pr\u00f3logo del Tratado de los principios, ya que si los ap\u00f3stolesentregaron a los cristianos \u00abtodo-lo que creyeron necesario\u00bb, les dejaron a los creyentes inspirados por el Esp\u00ed\u00adritu Santo la tarea de buscar la \u00abmanera de ser\u00bb y el \u00aborigen\u00bb de las realidades que les hab\u00ed\u00adan revelado y la misi\u00f3n de unir todo eso en un \u00abcuerpo doctrinal&#8230; con la ayuda de afirmaciones claras y necesarias\u00bb, estableciendo \u00abla verdad de cada punto&#8230; por medio de comparaciones y afirmaciones, que se encontrar\u00ed\u00adan en las santas Escrituras o que descubrir\u00ed\u00adan buscando la consecuencia l\u00f3gica y siguiendo un razonamiento recto\u00bb (P. Arch., Pr\u00f3l., 3 y 10).<\/p>\n<p>Celso acusa a los cristianos de huir del esp\u00ed\u00adritu cr\u00ed\u00adtico y de querer una fe ciega. Or\u00ed\u00adgenes responde, como hemos visto, que todos los cristianos que puedan est\u00e1n invitados a utilizar su raz\u00f3n para estudiar e interpretar las Escrituras, aunque haya pocos capaces d\u00e9 ello. Para la mayor parte, la mejor actitud es la de la simple fe; la eficacia moral de la doctrina cristiana es la prueba del car\u00e1cter racional del acto de fe (C. Celso I, 9). Or\u00ed\u00adgenes pasa entonces al ataque: tambi\u00e9n los fil\u00f3sofos exigen fe a sus disc\u00ed\u00adpulos; realmente, por un acto de fe un joven asiste a tal escuela con preferencia sobre los dem\u00e1s, ya que no ha pasado previamente por todas ellas para probarlas antes de escoger la que va a seguir (C. Celso 1,10). Por otra parte, la fe es esencial a toda vida humana. Sin ella no es posible hacer nada: ni navegar, ni casarse, ni tener hijos, ni sembrar. Se cree que las cosas ir\u00e1n lo mejor posible, aunque el resultado sea dudoso y el fracaso frecuente. Pero sin esta confianza nadie tiene el coraje suficiente para emprender una acci\u00f3n (C. Celso I, 11).<\/p>\n<p>La fe del cristiano puede ser fruto del azar propicio, que el cristiano llama providencia, o producto de un examen riguroso de la verdad. En el primer caso se encuentra la masa de los fieles; en el segundo, un peque\u00f1o n\u00famero de ellos (C. Celso lIl, 38). Pero la actitud de fe es necesaria a todos los cristianos, y no solamente a los m\u00e1s simples; el conocimiento y la sabidur\u00ed\u00ada de lo espiritual tienen siempre la fe por fundamento.<\/p>\n<p>6. LEY NATURAL. La noci\u00f3n de ley natural; que viene de Dios y est\u00e1 contenida en el orden mismo de la creaci\u00f3n, se deriva de las koinai enn\u00f3iai, de las \u00abconcepciones comunes\u00bb o nociones morales que se encuentran en todos los hombres. Se trata de una herencia estoica que hab\u00ed\u00ada usado ya Pablo in Rom 2,14-16. Or\u00ed\u00adgenes, que menciona con- bastante frecuencia estas \u00abconcepciones comunes\u00bb, remite a la ley natural en el Contra Celso y en el Comentario a los Romanos. En el primero de estos escritos no discute la afirmaci\u00f3n de Celso seg\u00fan la cual los preceptos de la moral cristiana no tienen nada de originales, sino que son los de todas las otras filosof\u00ed\u00adas; explica esto por la existencia de una moral natural escrita en el coraz\u00f3n de cada ser humano (C. Celso I, 4). Por otra parte, se opone al relativismo de Celso, seg\u00fan el cual hay que guardar escrupulosamente y con toda exactitud las leyes y costumbres -del propio pa\u00ed\u00ads, aun cuando las que observan otros pa\u00ed\u00adses diferentes sean contradictorias entre s\u00ed\u00ad (ib, V, 25). Seg\u00fan la respuesta de Or\u00ed\u00adgenes, hay que distinguir la ley de la naturaleza, que tiene a Dios por autor, de la ley escrita de la ciudad, juzgando a la segunda a la luz de la primera (ib, V, 37). Un estudio reciente sobre los diversos sentidos de la palabra \u00abley\u00bb en el Comentario a los Romanos (Riemer ROUKEMA, The diversity of laws in Origen&#8217;s Commentary on Romans, Amsterdam 1988) profundiza cuidadosamente cada uno de los textos de este escrito, en donde se habla de la ley, recapitulando al final los diferentes empleos.<\/p>\n<p>7. HOMBRES Y ANIMALES. Concluiremos este art\u00ed\u00adculo con un \u00faltimo punto. \u00bfQu\u00e9 relaci\u00f3n existe entre el alma del hombre y la del animal? El problema se planteaba en aquella \u00e9poca por causa de los partidarios de la metemps\u00ed\u00adcosis, que segu\u00ed\u00ada siendo un tema de discusi\u00f3n entre los fil\u00f3sofos. A pesar de lo que Jer\u00f3nimo y Justiniano pretenden haber le\u00ed\u00addo en el Tratado de los principios, en oposici\u00f3n con otros varios textos de Or\u00ed\u00adgenes conservados en griego e indiscutibles, se encuentra ya en el Tratado de los principios (II, 9,3, al final) que el alma racional del hombre, an\u00e1loga por su origen al \u00e1ngel, es un ser principal, mientras que los animales mudos (\u00e1logoi, sin palabra ni raz\u00f3n) son seres secundarios que Dios ha puesto a disposici\u00f3n del hombre. Tambi\u00e9n se desarrolla esta idea ampliamente en Contra Celso (IV, 74-99). Celso ataca a los cristianos, que pretenden que Dios cre\u00f3 el mundo sensible para el hombre; \u00e9l sostiene que la providencia no se ocupa m\u00e1s de los hombres que del resto del universo y muestra que los animales tienen ciertas ventajas sobre el hombre. Or\u00ed\u00adgenes responde que la raz\u00f3n del hombre le permite dominar al animal y lo sit\u00faa en un nivel muy diferente (cf Gilles DORIVAL, Origine a-t-i1 enseign\u00e9 la transmigration des ames dans les corps d \u00e1nimaux? (\u00e1 propos de P. Arch. 1, 8,4), en Origeniana secunda, Roma 1980).<\/p>\n<p>II. Crouzel<\/p>\n<p>LATOURELLE &#8211; FISICHELLA, Diccionario de Teolog\u00ed\u00ada Fundamental, Paulinas, Madrid, 1992<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Teolog\u00eda Fundamental<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(ca. 185-254) DicEc \u00c2\u00a0 Or\u00ed\u00adgenes naci\u00f3 probablemente en Alejandr\u00ed\u00ada en torno al a\u00f1o 185. Al morir m\u00e1rtir su padre, Le\u00f3nidas, el 202, sustent\u00f3 a su familia abriendo una escuela de estudios elementales. Su obispo, Demetrio, pronto lo hizo responsable de la catequesis. Su estilo de vida era austero, hasta el extremo del hero\u00ed\u00adsmo. 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