{"id":14971,"date":"2016-02-05T09:48:42","date_gmt":"2016-02-05T14:48:42","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/triple-uoficio-sacerdote-profeta-y-rey\/"},"modified":"2016-02-05T09:48:42","modified_gmt":"2016-02-05T14:48:42","slug":"triple-uoficio-sacerdote-profeta-y-rey","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/triple-uoficio-sacerdote-profeta-y-rey\/","title":{"rendered":"TRIPLE UOFICIO\u00bb: SACERDOTE, PROFETA Y REY"},"content":{"rendered":"<p>DicEc<br \/>\n\u00c2\u00a0<br \/>\nEn el Antiguo Testamento los sacerdotes, los profetas y los reyes eran instrumentos y representantes especiales de Dios. A trav\u00e9s de su ministerio era edificado el pueblo (Dt 17,14\u201418,22). En el Nuevo Testamento a Jes\u00fas se le dan los tres t\u00ed\u00adtulos: sacerdote  (Heb 4,14-16; cf Jn 19,23; Ap 1,13), profeta-nabi  (Lc 24,19) y rey  (Jn 6,15; 18,33-37: ambiguo, pero v\u00e9anse en los cuatro evangelios la entrada mesi\u00e1nica en Jerusal\u00e9n \u2014Mt 21,1-11 y par.\u2014 y la inscripci\u00f3n sobre la cruz \u2014Mt 27,37-42 y par.\u2014). La primitiva comunidad cristiana era real y sacerdotal (>Sacerdocio com\u00fan) y ten\u00ed\u00ada la funci\u00f3n prof\u00e9tica de proclamar las obras maravillosas de Dios (lPe 2,9-10).<\/p>\n<p>La tr\u00ed\u00adada aparece en la >Tradici\u00f3n apost\u00f3lica  a prop\u00f3sito de la bendici\u00f3n del Aleo: reyes, sacerdotes y profetas`. M\u00e1s tarde aparece en textos patr\u00ed\u00adsticos y Eusebio de Cesarea (t 340 ca.) la usa en un sentido cristol\u00f3gico. Se encuentra tambi\u00e9n en la \u00e9poca medieval, pero no aparece como tema dominante hasta la \u00e9poca de los reformadores, especialmente con Calvino. En los c\u00ed\u00adrculos empieza a usarse en el siglo XVII, haci\u00e9ndose m\u00e1s frecuente en el siglo XIX con >Newman, [que de forma novedosa propone que la eclesiolog\u00ed\u00ada debe atender al triple ministerio de la Iglesia, cuyo ministerio prof\u00e9tico asegura la regla de la verdad contra la tentaci\u00f3n del racionalismo, el ministerio sacerdotal gu\u00ed\u00ada al culto contra la superstici\u00f3n, y el ministerio real conduce a la santidad contra la ambici\u00f3n y la tiran\u00ed\u00ada. De esta forma los tres ministerios se atemperan mutuamente y se libran uno al otro de sus peculiares tentaciones. As\u00ed\u00ad, el culto frena el racionalismo, la verdad vence la superstici\u00f3n y la piedad mitiga el peso de la ley].<\/p>\n<p>Ya en el siglo XX, un estudio cat\u00f3lico clave sobre la tr\u00ed\u00adada fue el de J. Fuchs en 1941. Y. Congar hab\u00ed\u00ada empezado a usarla como principio eclesiol\u00f3gico en la d\u00e9cada de 1930, convirti\u00e9ndola en principio organizador de su obra cl\u00e1sica sobre los laicos. La tr\u00ed\u00adada, en forma de maestro, rey y sacerdote, fue aplicada por P\u00ed\u00ado XII a Cristo en su enc\u00ed\u00adclica Mystici corporis.  G. Philips recurri\u00f3 a ella tambi\u00e9n en su estudio sobre los laicos. Estaba, pues, madura en la \u00e9poca del Vaticano II.<\/p>\n<p>El concilio la aplica a Cristo, a los laicos y a los ministros ordenados. En este \u00faltimo caso sigue el orden maestro-sacerdote-pastor\/rey (LG 25-27; CD 12-16; PO 4-6), mientras que aplicada a los laicos el orden es sacerdote-profeta-rey (LG 34-36). Quiz\u00e1 su funci\u00f3n m\u00e1s importante consista en indicar la igualdad radical en dignidad de todos los cristianos: \u00abPor tanto, el pueblo de Dios, por \u00e9l elegido, es uno: un Se\u00f1or, una fe, un bautismo  (Ef 4,5). Es com\u00fan la dignidad de los miembros, que deriva de su regeneraci\u00f3n en Cristo&#8230; Aun cuando algunos, por voluntad de Cristo, han sido constituidos doctores, dispensadores de los misterios y pastores para los dem\u00e1s, existe una aut\u00e9ntica igualdad entre todos en cuanto a la dignidad y a la acci\u00f3n com\u00fan a todos los fieles en orden a la edificaci\u00f3n del cuerpo de Cristo\u00bb (LG 32).<\/p>\n<p>Hay una diferencia entre el >sacerdocio com\u00fan de los fieles y el >sacerdocio ministerial o jer\u00e1rquico que es esencial y no cuesti\u00f3n de grado (essentia et non gradu tantum  [LG 10]). El sacerdote ministerial realiza un servicio distinto en la comunidad, pero eso no significa que por ello sea m\u00e1s santo que los laicos. Hay que buscar en la Lumen gentium  los elementos clave que muestran en qu\u00e9 sentido es esencialmente diferente el sacerdocio de los laicos del sacerdocio de los ordenados, al igual que los elementos que muestran lo que tienen de com\u00fan.<\/p>\n<p>Todos est\u00e1n consagrados, por lo que sus obras son verdaderos sacrificios espirituales (Rom 12,1) y un testimonio para los dem\u00e1s (LG 10). El sacerdocio com\u00fan se ejerce en la vida sacramental de la Iglesia (LG 11). La vida de sacrificio de los laicos es \u00abespiritual\u00bb (est\u00e1 regida por el Esp\u00ed\u00adritu Santo): Cristo se \u00abasocia \u00ed\u00adntimamente [a los laicos] a su vida y a su misi\u00f3n y los hace part\u00ed\u00adcipes de su oficio sacerdotal con el fin de que ejerzan el culto espiritual para gloria de Dios y salvaci\u00f3n de los hombres&#8230; Pues todas sus obras, sus oraciones e iniciativas apost\u00f3licas, la vida conyugal y familiar, el cotidiano trabajo, el descanso del alma y de cuerpo, si son hechos en el Esp\u00ed\u00adritu, e incluso las mismas pruebas de la vida si se sobrellevan pacientemente, se convierten en sacrificios espirituales, aceptables a Dios por Jesucristo (lPe 2,5), que en la celebraci\u00f3n de la eucarist\u00ed\u00ada se ofrecen piados\u00ed\u00adsimamente al Padre junto con la oblaci\u00f3n del cuerpo del Se\u00f1or\u00bb (LG 34).<\/p>\n<p>Sabemos por las Actas del concilio que LG describe la funci\u00f3n prof\u00e9tica de todo el pueblo: es una participaci\u00f3n en la funci\u00f3n prof\u00e9tica de Cristo; consiste en el testimonio, la alabanza, la confesi\u00f3n de la fe y el >sensus fidei.  M\u00e1s tarde LG 35 desarrolla el tema de la funci\u00f3n prof\u00e9tica de los laicos: establecidos como testigos, dotados del sensus fidei y  la gracia de la palabra \u00abde modo que el poder del evangelio pueda resplandecer en la vida diaria de la familia y la sociedad\u00bb, convirti\u00e9ndose en heraldos de esperanza, sin ocultar la raz\u00f3n de la misma, de forma que, \u00abincluso ocupados en sus tareas temporales, puedan los laicos desempe\u00f1ar la valiosa labor de procurar ahondar diligentemente en el conocimiento de la verdad revelada y de pedir encarecidamente a Dios el don de la sabidur\u00ed\u00ada\u00bb. Al tratar de los obispos, Lumen gentium 25  subraya la importancia de la predicaci\u00f3n del evangelio, e insiste en que son maestros autorizados del mismo (>Magisterio). La proclamaci\u00f3n del evangelio es la primera tarea de los sacerdotes, que tienen adem\u00e1s la responsabilidad de un amplio ministerio en la Palabra (PO 4).<\/p>\n<p>El oficio real no est\u00e1 tan desarrollado como los otros dos oficios en el cap\u00ed\u00adtulo II de LG, donde se dice que es com\u00fan a todos los bautizados y lo ejercen por una parte los obispos (LG 27, donde se le da el nombre de \u00aboficio pastoral\u00bb; >Obispos) y por otra los laicos (LG 36, en relaci\u00f3n a la tarea pastoral de los sacerdotes; cf PO 6). A prop\u00f3sito de estos \u00faltimos se dice: \u00abTambi\u00e9n por medio de los fieles laicos el Se\u00f1or desea dilatar su reino: reino de verdad y de vida, reino de santidad v de gracia, reino de justicia. de amor y de paz&#8230;  Deben, por tanto, los fieles, conocer la \u00ed\u00adntima naturaleza de todas las criaturas, su valor y su ordenaci\u00f3n a la gloria de Dios&#8230; En el cumplimiento de este deber universal corresponde a los laicos el lugar m\u00e1s destacado&#8230; Igualmente coordinen los laicos sus fuerzas para sanear las estructuras y los ambientes del mundo cuando inciten al pecado, de manera que todas estas cosas sean conformes a las normas de la justicia&#8230; Obrando de este modo, impregnar\u00e1n de valor moral la cultura y las realizaciones humanas&#8230; Conforme lo exige la misma econom\u00ed\u00ada de la salvaci\u00f3n, los fieles aprendan a distinguir con cuidado los derechos y deberes que les conciernen por su pertenencia a la Iglesia y los que les competen en cuanto miembros de la sociedad humana. Esfu\u00e9rcense en conciliarlos entre s\u00ed\u00ad\u00bb (LG 36). El oficio pastoral de los obispos (LG 27) y de los presb\u00ed\u00adteros (PO 6) es una participaci\u00f3n especial en el oficio real de Cristo. Estos se ocupan de los fieles de un modo global, nunca de manera dominante. sino como siervos.<\/p>\n<p>El uso de la palabra \u00abrey\u00bb plantea en la actualidad algunos problemas; much\u00ed\u00adsimas personas, en efecto, no tienen ninguna experiencia de reyes o reinas que puedan ser reflejo de alg\u00fan modo del uso b\u00ed\u00adblico de esta palabra. Con respecto a la jerarqu\u00ed\u00ada es preferible generalmente el empleo de la palabra \u00abpastor\u00bb. En el caso de Cristo es quiz\u00e1 mejor usar la palabra \u00abSe\u00f1or\u00bb, que es la f\u00f3rmula de los credos primitivos (ICor 12,3; Rom 10,9) y permitir\u00ed\u00ada hablar de que los laicos participan del se\u00f1or\u00ed\u00ado de Cristo. [El t\u00ed\u00adtulo \u00abSe\u00f1or\u00bb es el preferido por J. Alfaro. Sobre este \u00abmunus\u00bb gravita toda una problem\u00e1tica referida a la posibilidad de su participaci\u00f3n teniendo en cuenta el origen sacramental de la \u00abpotestas sacra\u00bb por la cual se inclina prioritariamente el Vaticano II (>Autoridad\/Potestad sacramental). Con todo, para mantener una cierta participaci\u00f3n y no contradecir esta unidad, algunos autores distinguen dos elementos de LG 27: la potesta.s iurisdictionis,  que tiene car\u00e1cter vinculante, pero que no agota el \u00abmunus regendi\u00bb, y \u00ablos consejos, exhortaciones y ejemplos\u00bb como funci\u00f3n \u00abpersuasiva\u00bb propia tambi\u00e9n del \u00abmunus regendi\u00bb\u00bb]<br \/>\n\u00bfCu\u00e1ntos oficios hay? El Vaticano II no dice en ning\u00fan momento que sean tres, pero habla de un triple oficio (triplex munus)  o del oficio prof\u00e9tico, sacerdotal y real. La idea de que hay un solo oficio, el sacerdotal, con consecuencias prof\u00e9ticas y reales, parece tambi\u00e9n contar con argumentos en su favor. Este oficio sacerdotal estar\u00ed\u00ada a su vez vuelto hacia Dios y hacia el mundo: su funci\u00f3n ser\u00ed\u00ada mediadora. Esta visi\u00f3n explicar\u00ed\u00ada las aparentes superposiciones de los textos del Vaticano II, por ejemplo el que se diga que el testimonio pertenece tanto al oficio sacerdotal (LG 10) como al prof\u00e9tico (LG 35). Puede notarse tambi\u00e9n la interacci\u00f3n de las tres funciones: la real es sacerdotal y prof\u00e9tica; la sacerdotal es real y prof\u00e9tica; y la prof\u00e9tica es sacerdotal y real. Pero Cristo es el modelo de todas ellas.<\/p>\n<p>El C\u00f3digo de Derecho can\u00f3nico  empieza su exposici\u00f3n del Libro II con una declaraci\u00f3n sobre todos los fieles cristianos, que es una modificaci\u00f3n de LG 31, referida a la participaci\u00f3n de los laicos en el oficio sacerdotal, prof\u00e9tico y real de Cristo (can. 204). El resto del C\u00f3digo,  sin embargo. no presenta ninguna elaboraci\u00f3n profunda y amplia del modo en que los laicos ejercen de hecho este ministerio. No obstante, la idea del triple oficio ha influido en la estructura de los libros centrales: II. Del pueblo de Dios;  III. La funci\u00f3n de ense\u00f1ar en la Iglesia;  IV. De la funci\u00f3n de santificar en la Iglesia.<\/p>\n<p>Christopher O\u00c2\u00b4Donell &#8211; Salvador Pi\u00e9-Ninot, Diccionario de Eclesiolog\u00ed\u00ada, San Pablo, Madrid 1987<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Eclesiolog\u00eda<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DicEc \u00c2\u00a0 En el Antiguo Testamento los sacerdotes, los profetas y los reyes eran instrumentos y representantes especiales de Dios. A trav\u00e9s de su ministerio era edificado el pueblo (Dt 17,14\u201418,22). 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