{"id":15001,"date":"2016-02-05T09:49:47","date_gmt":"2016-02-05T14:49:47","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/apariciones-marianas\/"},"modified":"2016-02-05T09:49:47","modified_gmt":"2016-02-05T14:49:47","slug":"apariciones-marianas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/apariciones-marianas\/","title":{"rendered":"APARICIONES MARIANAS"},"content":{"rendered":"<p>La presencia de Mar\u00ed\u00ada, \u00abapariciones\u00bb y mensajes<\/p>\n<p>\tCuanto hemos dicho sobre la apariciones en general o de los santos, se puede aplicar a las apariciones de la Virgen, con la particularidad de que ella est\u00e1 glorificada en cuerpo y alma, es decir, Asunta a los cielos. Al mismo tiempo, ella tiene una misi\u00f3n espec\u00ed\u00adfica que cumplir en la historia de salvaci\u00f3n, como Madre de la Iglesia y Medianera, con su presencia activa y materna en la vida personal y comunitaria.<\/p>\n<p>\tDesde los primeros siglos de la Iglesia se ha hablado de apariciones marianas a Santiago en Zaragoza (en el Pilar), a San Gregorio Taumaturgo (siglo III), a Juan Damasceno (siglo VIII), etc. En tiempo del concilio de Efeso (a.431) se hablaba de apariciones que ratificaban el t\u00ed\u00adtulo mariano de \u00abTheotokos\u00bb (Madre de Dios). En tiempos ya cercanos a los nuestros, son conocidas y veneradas las apariciones de la Virgen en Guadalupe (M\u00e9xico, 1531). Durante el siglo XIX, entre las apariciones aprobadas, son m\u00e1s conocidas las siguientes \u00abMedalla Milagrosa\u00bb (a Santa Catalina Labour\u00e9, 1830), La Salette (1846), Lourdes (a Santa Bernardette, 1858). Ya en el siglo XX F\u00e1tima (1917), Beauraing en B\u00e9lgica (1932-1933), Banneux tambi\u00e9n en B\u00e9lgica (1933). Actualmente hay unas doscientas en estudio, todav\u00ed\u00ada no reconocidas expl\u00ed\u00adcitamente.<\/p>\n<p>\tLas \u00abrevelaciones\u00bb particulares que tienen origen en las apariciones, si son aut\u00e9nticas, no interfieren la revelaci\u00f3n propiamente dicha o fundante, sino que son luces especiales para poner en pr\u00e1ctica la \u00fanica revelaci\u00f3n. Ordinariamente se dirigen a alentar, iluminar, pedir m\u00e1s oraci\u00f3n y sacrificio, instar a cambio de conducta o a mayor perfecci\u00f3n, etc. De suyo no interfieren en la marcha ordinaria de lo que ya est\u00e1 establecido en la Iglesia o de lo que cada uno debe hacer seg\u00fan su deber de estado. Los contenidos del mensaje no substituyen a la fe ni siembren el miedo.<\/p>\n<p>\tActitud de los pastores de la Iglesia y discernimiento<\/p>\n<p>\tLa aprobaci\u00f3n de la autoridad eclesial se refiere a la garant\u00ed\u00ada para aceptar y seguir el mensaje o para tributar culto y veneraci\u00f3n seg\u00fan las indicaciones de la aparici\u00f3n. La aprobaci\u00f3n inmediata de toda manifestaci\u00f3n cultual p\u00fablica, compete siempre al Obispo del lugar (cfr. can. 212,2). El discernimiento de la Iglesia es sobre la gracia recibida, pero no explica la naturaleza de los fen\u00f3menos extraordinarios. Estos puede ser producidos por la gracia o tambi\u00e9n ser efectos colaterales de la propia psicolog\u00ed\u00ada y cultura. La aprobaci\u00f3n de la Iglesia comunica certeza moral sobre la existencia objetiva de una gracia a trav\u00e9s de unos signos, sin comprometerse en explicar las expresiones o traducciones sujetivas, especialmente en \u00abapariciones\u00bb posteriores o repetitivas que pueden ser un eco psicol\u00f3gico (en armon\u00ed\u00ada con una gracia recibida anteriormente).<\/p>\n<p>\tEl itinerario del discernimiento que sigue la Iglesia (autoridad local o universal) para aprobar una aparici\u00f3n, es la siguiente constataci\u00f3n objetiva de los hechos (videntes y testimonios), estudio del contenido del mensaje (si corresponde a los contenidos evang\u00e9licos), autenticidad de los videntes (motivaciones, veracidad, moralidad), frutos espirituales permanentes en la comunidad (oraci\u00f3n, conversi\u00f3n, caridad). Los hechos extraordinarios (milagros o humanamente inexplicables) no son esenciales, pero pueden ayudar para ratificar el hecho, anal\u00f3gicamente a como los milagros ayudan para las canonizaciones (despu\u00e9s de haber constatado y declarado las virtudes heroicas). Entre m\u00e1s de 2.000 curaciones sorprendentes reconocidas por la oficina m\u00e9dica de Lourdes (desde 1858), s\u00f3lo unos 60 han sido reconocidas como milagrosas por la Iglesia.<\/p>\n<p>\tAsistencia pastoral y animaci\u00f3n misionera<\/p>\n<p>\tA\u00fan cuando algunas apariciones no hayan sido aprobadas o garantizadas (a nivel local o universal), la autoridad eclesial puede organizar una acci\u00f3n pastoral y asistencial adecuada respecto a las masas de peregrinos que acuden con evidentes frutos de conversi\u00f3n y renovaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\tAlgunas apariciones y santuarios marianos (como los de Loreto, Guadalupe, Chiquinquir\u00e1, Luj\u00e1n, Aparecida, Medalla Milagrosa, Lourdes, La Salette, F\u00e1tima, etc.) han llegado a ser grandes centros de evangelizaci\u00f3n, no solamente por las grandes masas y grupos familiares que acuden continuamente a orar, escuchar la Palabra y recibir los sacramentos, sino tambi\u00e9n por su organizaci\u00f3n caritativa y evangelizadora a escala nacional e internacional. Los mensajes recibidos de la Virgen en los siglos anteriores siguen actualiz\u00e1ndose seg\u00fan las indicaciones de la Iglesia en cada \u00e9poca, como vivencia actualizada de la comuni\u00f3n de los santos y como respuesta a una nueva evangelizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Referencias Apariciones, carismas, discernimiento, devoci\u00f3n mariana, fen\u00f3menos extraordinarios, Guadalupe, Mar\u00ed\u00ada, religiosidad popular, santuarios, revelaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Lectura de documentos MC 25-37; Puebla 282-303, 446.<\/p>\n<p>Bibliograf\u00ed\u00ada AA.VV, Las apariciones marianas en la vida de la Iglesia Estudios Marianos 52 (1987); B. BILLET, Vraies et fausses apparitions (Paris, Lethielleux, 1973); G. HIERZENBERGER, O. NEDOMANSKY, Tutte le apparizioni della Madonna in 2000 anni di storia (Casale Monferrato, PIEMME, 1996); R. LAURENTIN, A. VAZQUEZ, Apariciones, en Nuevo Diccionario de Mariolog\u00ed\u00ada (Madrid, Paulinas, 1988) 182-198; B. MONSEGU, Espiritualidad de los mensajes de las grandes apariciones marianas Estudios Marianos 37 (1973) 131-145. Ver bibliograf\u00ed\u00ada en Guadalupe, Santuarios marianos.<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La presencia de Mar\u00ed\u00ada, \u00abapariciones\u00bb y mensajes Cuanto hemos dicho sobre la apariciones en general o de los santos, se puede aplicar a las apariciones de la Virgen, con la particularidad de que ella est\u00e1 glorificada en cuerpo y alma, es decir, Asunta a los cielos. Al mismo tiempo, ella tiene una misi\u00f3n espec\u00ed\u00adfica que &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/apariciones-marianas\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abAPARICIONES MARIANAS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-15001","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15001","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15001"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15001\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15001"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15001"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15001"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}