{"id":1506,"date":"2016-02-04T22:50:37","date_gmt":"2016-02-05T03:50:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/ciencia\/"},"modified":"2016-02-04T22:50:37","modified_gmt":"2016-02-05T03:50:37","slug":"ciencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/ciencia\/","title":{"rendered":"CIENCIA"},"content":{"rendered":"<p>v. Conocimiento, Entendimiento<br \/>\nGen 2:9 el \u00e1rbol de la c del bien y del mal<br \/>\nNum 24:16 el que sabe la c del Alt\u00edsimo<br \/>\nPro 2:10 cuando .. la c fuere grata a tu alma<br \/>\nPro 18:15 el o\u00eddo de los sabios busca la c<br \/>\nPro 19:2 el alma sin c no es buena, y aquel que<br \/>\nPro 30:3 sabidur\u00eda, ni conozco la c del Santo<br \/>\nEcc 1:18 porque .. quien a\u00f1ade c, a\u00f1ade dolor<br \/>\nEcc 7:12 escudo es la c, y escudo es el dinero<br \/>\nIsa 28:9 \u00bfa qui\u00e9n se ense\u00f1ar\u00e1 c, o a qui\u00e9n se har\u00e1<br \/>\nIsa 40:14 \u00bfqui\u00e9n .. le ense\u00f1\u00f3 c, o le mostr\u00f3 la<br \/>\nDan 1:4 sabios en c y de buen entendimiento<br \/>\nDan 5:12 fue hallado en \u00e9l mayor esp\u00edritu y c<br \/>\nDan 12:4 muchos correr\u00e1n .. y la c se aumentar\u00e1<br \/>\nLuk 11:52 porque hab\u00e9is quitado la llave de la c<br \/>\nRom 2:20 tienes en la ley la forma de la c y de<br \/>\nRom 10:2 que tienen celo .. pero no conforme a c<br \/>\n1Co 1:5 enriquecidos .. en toda palabra y .. c<br \/>\n1Co 12:8 a otro, palabra de c seg\u00fan el mismo<br \/>\n1Co 13:8 cesar\u00e1n las lenguas, y la c acabar\u00e1<br \/>\n1Ti 6:20 los argumentos de la .. llamada c<\/p>\n<hr>\n<p>Ciencia    (heb. madda y gr. gnosis, \u00abciencia\u00bb, \u00abconocimiento\u00bb; lat. scire, \u00absaber\u00bb).  T\u00e9rmino que en la Biblia se utiliza con una versatilidad de significados, pero que en t\u00e9rminos generales se refiere al conocimiento verdadero de las cosas y los seres, sean f\u00ed\u00adsicos y metaf\u00ed\u00adsicos (Exo 31:3; Pro 2:10; Ecc 1:16; Isa 28:9; Rom 10:2; Phi 1:9; etc.).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>Es la traducci\u00f3n en la RVR-1960 del heb. madda en Dan 1:4 y del gr. gnosis en 1Ti 6:20, donde ambos significan \u2020\u0153conocimiento\u2020\u009d. Dan 1:4 quiere decir lit. \u2020\u0153entendiendo el conocimiento o el pensamiento\u2020\u009d. En 1Ti 6:20, la referencia es a ese supuesto conocimiento que se erige a s\u00ed\u00ad mismo en oposici\u00f3n a la verdad del evangelio.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>Falsa, 1Ti 6:20, Col 2:8.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>\u2020\u00a2Conocimiento.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, CIEN<\/p>\n<p>ver, SABIDUR\u00ed\u008dA<\/p>\n<p>vet, No debe confundirse con el sentido moderno, de conocimientos sistematizados, sino simplemente \u00abconocimiento\u00bb, \u00aberudici\u00f3n\u00bb o \u00absabidur\u00ed\u00ada\u00bb. La \u00abfalsa ciencia\u00bb mencionada en 1 Co. 8:1, 7 y Col. 2:8 se refiere a las ense\u00f1anzas de las sectas m\u00ed\u00adsticas y judaizantes, denunciadas por S. Pablo, en contraposici\u00f3n con la verdad del evangelio (1 Co. 12:8; Fil. 1:9). (V\u00e9ase SABIDUR\u00ed\u008dA).<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[810]<\/p>\n<p>     Conjunto de conocimientos sistem\u00e1ticos, objetivos y debidamente fundamentados en argumentaciones l\u00f3gicas o experimentales, pero siempre lo suficientemente trabadas para que constituyan un cuerpo intelectual amplio y arm\u00f3nico.<\/p>\n<p>    En este sentido hablamos de \u00abCiencias teol\u00f3gicas\u00bb aludiendo a todos los conocimientos l\u00f3gicos y coordenados que, aunque se formulen a la luz de una fe y de un misterio revelado, se hacen compatibles con la raz\u00f3n, la sistematizaci\u00f3n y las argumentaciones adecuadas.<\/p>\n<p>    La Catequ\u00e9tica es una ciencia teol\u00f3gica por que tiene todos estos elementos suficientemente tratados y universalmente aceptados. La catequesis es m\u00e1s bien un arte, por que se asienta en dimensiones pr\u00e1cticas.<\/p>\n<p>    Ciertas expresiones alusivas a la idea de ciencia y que son usuales en nuestra cultura, permiten valorar mejor su significado y su valor conceptual.<\/p>\n<p>   &#8211; \u00abCiencia divina\u00bb es la sabidur\u00ed\u00ada infinita que Dios tiene y el conocimiento de todos los seres: omnisciencia, y de todo lo que va a suceder: presciencia.<\/p>\n<p>   &#8211; \u00abCiencia infusa\u00bb es la que se supone que Dios graba en el hombre directa y gratuitamente y le acompa\u00f1a toda la vida a diferencia de la adquirida.<\/p>\n<p>   &#8211; \u00abCiencia pura\u00bb es alusi\u00f3n a la ciencia en si y no a la fantas\u00ed\u00ada o a le experiencia sensorial. Las ciencias puras son muchas: ciencias exactas, ciencias humanas, ciencias f\u00ed\u00adsicas.<\/p>\n<p>   &#8211; Las \u00abciencias teol\u00f3gicas\u00bb son de otra naturaleza, pues suponen conocimientos org\u00e1nicos y sistem\u00e1ticos a la luz de la revelaci\u00f3n.<\/p>\n<p>   &#8211; \u00abCiencia del bien y mal\u00bb, es la met\u00e1fora con la que la Biblia (Gen. 2. 9) alude a un \u00e1rbol puesto por Dios en Para\u00ed\u00adso como prueba a Ad\u00e1n y Eva. El tomas de sus frutos de forma desobediente fue el objeto del pecado primero y que llamamos original.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>(v. ciencia y fe, dones del Esp\u00ed\u00adritu Santo, formaci\u00f3n intelectual, raz\u00f3n)<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>Conjunto de conocimientos generales comunicables, unidos por un m\u00e9todo l\u00f3gico, que forman un sistema de reflexi\u00f3n. Para una comprensi\u00f3n de lo que es la ciencia es necesario valorar los diversos momentos hist\u00f3ricos que manifiestan el progreso continuo de la capacidad creativa del hombre.<\/p>\n<p>El per\u00ed\u00adodo antiguo habla de ciencia como epist\u00e9me, es decir, como conocimiento cierto y siempre v\u00e1lido, FTMTo de la deducci\u00f3n l\u00f3gica. El per\u00ed\u00adodo moderno, con los descubrimientos de Galileo, Descartes, Newton, Bacon, Comte&#8230;, transforma completamente este concepto, identificando la ciencia con el conocimiento demostrativo. La ciencia se convierte de forma privilegiada en la observaci\u00f3n de los fen\u00f3menos y en la reflexi\u00f3n capaz de explicar sus causas, encontrando su principio de unificaci\u00f3n en las leyes naturales invariables.<\/p>\n<p>El m\u00e9todo deductivo de los antiguos se ha visto sustituido por el m\u00e9todo inductivo de la experimentaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Surge una tercera idea de ciencia despu\u00e9s de la Primera Guerra Mundial: es la que actualmente est\u00e1 en v\u00ed\u00adas de replanteamiento. Se debe a K. Popper la intuici\u00f3n de la ciencia como \u00abautocorregibilidad\u00bb de los propios principios.<\/p>\n<p>Con los estudios de Popper se empieza a pensar en la ciencia fuera de los esquemas modernos del dogmatismo que la hab\u00ed\u00adan identificado con la matem\u00e1tica y la f\u00ed\u00adsica, y se le quita a la ciencia toda pretensi\u00f3n de verdad absoluta y cierta: sigue siendo \u00bb como un intento\u00bb (K. Popper, The Logic ofscientific discove~, Londres 1980, 279). Una vez perdida&#8217;toda forma de dogmatismo, la ciencia pierde tambi\u00e9n toda presunci\u00f3n de neutralidad.<\/p>\n<p>Mediante la ciencia el hombre desarrolla su actividad de conocer la realidad, afina el entendimiento en la b\u00fasqueda de la verdad y contribuye al progreso de la historia para hac\u00e9rse cada vez m\u00e1s inteligible a s\u00ed\u00ad mismo, a la naturaleza y a su historia. En este horizonte, hay &#8211; que valorar tambi\u00e9n en qu\u00e9 sentido puede decirse que la teolog\u00ed\u00ada es una ciencia.<\/p>\n<p>R. Fisichella<\/p>\n<p>Bib.: W Pannenberg, Teor\u00ed\u00ada de la ciencia y teolog\u00ed\u00ada. Cristiandad, Madrid 1981; L. Hegenberg, Introducci\u00f3n a la filosof\u00ed\u00ada de la ciencia, Herder Barcelona 1969. H. M, Baumgartner, ciencia, en CFF 282-308.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>1. EL problema de su definici\u00f3n<br \/>\nDeterminar con cierta precisi\u00f3n el concepto de \u00abciencia\u00bb resulta un tanto problem\u00e1tico, en cuanto que por un lado la c. s\u00f3lo es ejecutable cient\u00ed\u00adficamente, mientras que por el otro la presente reflexi\u00f3n no s\u00f3lo versa sobre \u00abla\u00bb \u00fanica c., sino tambi\u00e9n sobre la c. que aparece en diversas ciencias. De aqu\u00ed\u00ad surge la tendencia a querer percibir en una sola c. considerada como prototipo, lo que es com\u00fan a las diversas c., de forma que hubiera que medir por el car\u00e1cter especial de esta c. la naturaleza cient\u00ed\u00adfica de todas las dem\u00e1s. Y as\u00ed\u00ad la reflexi\u00f3n se ve tentada a reducir la pluralidad originaria a la singularidad de una \u00fanica c., o bien, cuando no logra esto, a impugnar el car\u00e1cter cient\u00ed\u00adfico de un pensamiento concreto. Esta tendencia afecta, p. ej., no s\u00f3lo a algunas c. experimentales, cuando afirman que todo cuanto existe cae bajo su propio objeto y su propia problem\u00e1tica y que su modo de proceder es el \u00fanico que tiene validez.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n afecta a la filosof\u00ed\u00ada, cuando \u00e9sta intenta considerar a todas las c. como ramificadoras disciplinares de ella misma, tomando entonces todas las afirmaciones objetivas de las c. como meros conocimientos parciales de su propio conocimiento total. A esto hay que a\u00f1adir que las c. se han ido formando en el transcurso de la historia, no s\u00f3lo las c. que subsisten hoy, sino la \u00abciencia\u00bb en cuanto tal, como actitud espec\u00ed\u00adfica que el hombre puede adoptar frente a la -> realidad. Hay que a\u00f1adir tambi\u00e9n que en esta historia no s\u00f3lo desarrollaron su propio car\u00e1cter especial las c. nuevas que fueron surgiendo, sino que tambi\u00e9n se transform\u00f3 la concepci\u00f3n general de la conducta cient\u00ed\u00adfica frente a la realidad, concepci\u00f3n que abraza a estas c., las sostiene y se manifiesta en ellas. Por esto, el significado general de \u00abciencia\u00bb a lo largo de esta historia no se puede determinar al principio m\u00e1s que por medio de analog\u00ed\u00adas externas.<\/p>\n<p>2. Caracter\u00ed\u00adsticas generales del conocimiento cient\u00ed\u00adfico<br \/>\nAl comienzo de la historia de la ciencia europea Plat\u00f3n y Arist\u00f3teles admiten una progresi\u00f3n ascendente en el -> conocimiento humano, que parte de la percepci\u00f3n sensitiva de lo particular y variable, pasa por el descubrimiento experimental de las regularidades habituales, y culmina en el saber, como conocimiento de los fundamentos que determinan una cosa en forma universal y necesaria (cf. Arist\u00f3teles, Met. A. 1). Desde esta perspectiva podemos decir: a) C. es aquel proceso del conocimiento que, juzgando (y, por tanto, tambi\u00e9n formando conceptos y sacando conclusiones), llega a saber los fur-damentos de por qu\u00e9 una cosa es as\u00ed\u00ad (y no s\u00f3lo que existe y c\u00f3mo es). Para esto, el juicio cient\u00ed\u00adfico no solamente tiene la pretensi\u00f3n de ser una afirmaci\u00f3n \u00abverdadera\u00bb, sino que \u00e9l mismo es capaz de fundamentar y justificar la &#8211;> verdad (en el sentido tradicional: adecuaci\u00f3n del juicio objetivo con la cosa enjuiciada) de esta afirmaci\u00f3n, y, por consiguiente, lleva consigo la certeza de su verdad. La certeza se basa, por un lado, en la concordancia de una afirmaci\u00f3n con otros juicios y en particular con ciertos juicios fundamentales (axiomas) que no se fundan en ning\u00fan otro. As\u00ed\u00ad el hecho enjuiciado se presenta unido con otros hechos y los fundamentos conocidos aparece enmarcados en un sistema conjunto de fundamentaci\u00f3n (correspondencia entre proposiciones y hechos, entre principios y leyes objetivas de la realidad). Por otro lado, la certeza de la verdad de la afirmaci\u00f3n cient\u00ed\u00adfica se basa siempre en la existencia del hecho mismo, que, evidentemente, ha de ser descrito y retenido mediante proposiciones, construidas a base de conceptos. b) C. es entonces, mirando a su resultado, la totalidad relativa, adquirida en cada caso, de las proposiciones ciertamente verdaderas (y probables) sobre el todo sistem\u00e1tico que fundamenta los hechos unidos entre s\u00ed\u00ad.<\/p>\n<p>Con ello se pone de manifiesto que la c. siempre va unida, por un lado, a un campo de datos objetivos, cuyo conjunto forma su objeto de investigaci\u00f3n (objeto material) y, por tanto, a un punto de vista (objeto formal), bajo el cual observa el objeto material de su investigaci\u00f3n. Este objeto material le interesa a la c. por su \u00abimportancia para\u00bb y en orden a su objeto formal. Porque s\u00f3lo se tiene en cuenta lo que resulta importante bajo este aspecto fundamental y formal que se ha elegido, y porque se prescinde de todos los rasgos del objeto material de investigaci\u00f3n que desde este punto de vista no tienen importancia, la c. siempre es \u00ababstracta\u00bb, es decir, no abarca jam\u00e1s la plenitud total (\u00abconcreta\u00bb) de una cosa individual en todos sus significados. Esto no es, sin embargo, un defecto de la c. que ella pueda o tenga que intentar suprimir, sito que se basa en la aspiraci\u00f3n de la c. a lo supraindividual, a lo general, a lo fundamental. Esta doble vinculaci\u00f3n, o sea, al campo material de investigaci\u00f3n y al planteamiento formal de la cuesti\u00f3n, determina el m\u00e9todo, el procedimiento planificado para la formaci\u00f3n de conceptos y de juicios, y para su uni\u00f3n sistem\u00e1tica. La vinculaci\u00f3n de la c. a los previos datos objetivos, y el hecho de que la elecci\u00f3n del objeto formal no se produce dentro de una c. ya constituida, sino que esa elecci\u00f3n precede a la c. como una decisi\u00f3n fundamental que contribuye a su constituci\u00f3n, muestran c\u00f3mo la c. jam\u00e1s est\u00e1 absolutamente \u00ablibre de presupuestos\u00bb. Decir que la c. carece de presupuestos significa \u00fanicamente que ella s\u00f3lo admite aquellos presupuestos que todos pueden aceptar y comprobar en su alcance, es decir, que sin duda comparte \u00abtodo\u00bb cognoscente en cuanto cognoscente. Y los puede compartir porque forman parte de la constituci\u00f3n general del hombre que conoce y de la cosa conocida, de modo que hacen posible la adquisici\u00f3n y la comprobaci\u00f3n del conocimiento cient\u00ed\u00adfico. Por esto, los conocimientos cient\u00ed\u00adficos se caracterizan por su \u00abvalidez general\u00bb.<\/p>\n<p>Desde el punto de vista del sujeto cognoscente, esta validez general significa que los conocimientos cient\u00ed\u00adficos son v\u00e1lidos de una manera fundamentalmente \u00abintersubjetiva\u00bb, es decir, que pueden ser comunicados a \u00abtodo\u00bb sujeto con capacidad cognoscitiva, aunque de hecho sean inaccesibles para algunos hombres (por causa de los l\u00ed\u00admites de su capacidad individual, de sus intereses, de las condiciones hist\u00f3ricas). Y desde el punto de vista de la cosa cognoscible, la validez general de los conocimientos cient\u00ed\u00adficos significa que ellos son \u00abobjetivos\u00bb, es decir, que s\u00f3lo contienen lo que pertenece a la cosa misma (al \u00bb objeto\u00bb), excluyendo lo \u00abmeramente\u00bb subjetivo, es decir, las a\u00f1adiduras procedentes del sujeto individual. Por consiguiente, intersubjetividad de la c. significa aquella general actitud cognoscitiva y realizaci\u00f3n del conocimiento en que el cognoscente sale de su aislamiento identific\u00e1ndose con cualquier otro sujeto cognoscente, real o posible, y el mismo objeto cognoscible aparece en su aut\u00e9ntica objetividad.<\/p>\n<p>3. Problemas especiales en la distinci\u00f3n de las ciencias<br \/>\na) Estas caracter\u00ed\u00adsticas generales relativamente externas de la c. implican una serie de problemas: por un lado, la cuesti\u00f3n de si lo que la cosa (\u00aben s\u00ed\u00ad\u00bb) es, coincide con lo que es \u00abpara\u00bb el cognoscente. En la concepci\u00f3n metaf\u00ed\u00adsica de la ciencia que reinaba en la antig\u00fcedad y en el medievo, se admit\u00ed\u00ada por principio esta coincidencia incluso con relaci\u00f3n a las ciencias naturales (orientadas tambi\u00e9n por la metaf\u00ed\u00adsica). En esta concepci\u00f3n de la c. la naturaleza de los seres consiste en el conocimiento que de ellos tiene el esp\u00ed\u00adritu divino, y por esto pertenece constitutivamente a la naturaleza de los entes el ser cognoscibles tambi\u00e9n para el esp\u00ed\u00adritu humano. En cambio, la moderna teor\u00ed\u00ada filos\u00f3fica del conocimiento, que fue formulada por Kant y en principio sirve de base a las c. naturales, defiende una aprior\u00ed\u00adstica funci\u00f3n constitutiva del esp\u00ed\u00adritu humano (como universal aunque finito sujeto cognoscente) para el conocimiento de la realidad, pero de tal modo que el hombre s\u00f3lo alcanza el ser en su manifestaci\u00f3n, en su objetividad, y en su estructura esencial (substancialidad). Sin embargo, la c. natural de la edad moderna que se estaba desarrollando con Independencia de la metaf\u00ed\u00adsica, continu\u00f3 entendiendo por objetividad &#8211; de una manera ingenua y confusa &#8211; la constituci\u00f3n de las cosas \u00absin\u00bb referencia a un sujeto que las perciba, que cultive la c., de manera que objetividad deber\u00ed\u00ada significar precisamente la exclusi\u00f3n de la relaci\u00f3n cognoscitiva en el conocimiento. Frente a esto, la actual c. emp\u00ed\u00adrica, por el camino de su propia investigaci\u00f3n, ha llegado a la conclusi\u00f3n de que el hombre cognoscente, tanto en su dimensi\u00f3n \u00abespiritual\u00bb como en la sensitiva, es por principio un momento constitutivo e inseparable de las afirmaciones \u00abobjetivas\u00bb que las c. naturales hacen sobre la naturaleza. Y con esto se preludia que la moderna distinci\u00f3n cartesiana entre res cogitans y res extensa, de la cual depende a\u00fan la teor\u00ed\u00ada kantiana sobre el conocimiento de los c. naturales, en adelante va a ser insuficiente para caracterizar la situaci\u00f3n epistemol\u00f3gica de dichas c. Pues las afirmaciones de la moderna c. natural son, no descripciones de una naturaleza aislada y abstracta, sino m\u00e1s bien descripciones de \u00abnuestras relaciones con la naturaleza\u00bb, del \u00abjuego mutuo entre hombre y mundo\u00bb, en medio de una situaci\u00f3n cognoscitiva en la que \u00abya no es posible objetivar el fen\u00f3meno de la naturaleza\u00bb (W. Heisenberg). Surge luego la cuesti\u00f3n de si los \u00fanicos presupuestos admitidos por la c., que pueden aspirar al asentimiento y a la comprobaci\u00f3n por parte de todos, se hacen realmente en cualquier cognoscente en cuanto cognoscente y son v\u00e1lidos para toda clase de objetos. E1 problema afecta no s\u00f3lo al car\u00e1cter cient\u00ed\u00adfico de la teolog\u00ed\u00ada (como c. sobre lo revelado y sobre la fe en lo revelado). M\u00e1s a\u00fan afecta al car\u00e1cter cient\u00ed\u00adfico del saber hist\u00f3rico en general, pues los historiadores ya no pueden cifrar inequ\u00ed\u00advocamente su tarea en \u00abmostrar simplemente los hechos como han sido\u00bb (Ranke), sino que ellos han llegado al convencimiento de que tambi\u00e9n los juicios cient\u00ed\u00adficos sobre acontecimientos hist\u00f3ricos tienen presupuestos debidos a la tradici\u00f3n y a la experiencia actual, se basan a veces en \u00abprejuicios\u00bb (H: G. Gadamer). Ciertamente, tales juicios no son arbitrariamente individuales, pero tampoco proceden de un sujeto universal que est\u00e9 ya por encima del tiempo. Y, consecuentemente, el hecho hist\u00f3rico que se trata de conocer no est\u00e1 cerrado y fijado objetivamente, de modo que fuera posible y necesario agotarlo mediante una adici\u00f3n de conocimientos. Por tanto, la situaci\u00f3n epistemol\u00f3gica en lo referente a la relaci\u00f3n entre la historia y el hombre que conoce en las c. hist\u00f3ricas, no es id\u00e9ntica pero s\u00ed\u00ad an\u00e1loga con la que se da en la relaci\u00f3n entre la naturaleza y el hombre que conoce en las c. naturales (-> hermen\u00e9utica).<\/p>\n<p>Finalmente, si c. es el conocimiento sistem\u00e1tico y met\u00f3dico de los fundamentos y de su conexi\u00f3n conjunta con relaci\u00f3n a un determinado campo objetivo, cabe preguntar c\u00f3mo son entendidos los fundamentos y su conexi\u00f3n mutua, y hasta d\u00f3nde se extiende el campo objetivo de una c. Desde esta perspectiva, no s\u00f3lo se distinguen entre s\u00ed\u00ad las c. particulares, sobre todo el conocimiento cient\u00ed\u00adfico en el \u00e1mbito de la historia y el conocimiento cient\u00ed\u00adfico en el \u00e1mbito de la naturaleza, sino que especialmente la &#8211;> filosof\u00ed\u00ada, tomada seg\u00fan la forma tradicional como ella se ha entendido a s\u00ed\u00ad misma, a saber, como una c. universal (prima philosophia) sobre la conexi\u00f3n esencial y \u00f3ntica de los entes en general, se distingue de todas las c. particulares sobre los v\u00ed\u00adnculos de los entes en su aparici\u00f3n dentro de la naturaleza y de la historia (todav\u00ed\u00ada Kant habla de la multiforme \u00abfilosof\u00ed\u00ada aplicada\u00bb). Y con esta diferencia en la delimitaci\u00f3n del campo objetivo (objeto material) y en la forma de referirse a los fundamentos determinantes (objeto formal), se muestra simult\u00e1neamente la diversidad de m\u00e9todos de las c. e incluso el grado de car\u00e1cter met\u00f3dico de cada uno.<\/p>\n<p>b) Los \u00abfundamentos\u00bb sobre los que a partir de Plat\u00f3n y Arist\u00f3teles intent\u00f3 la filosof\u00ed\u00ada, en cuanto metaf\u00ed\u00adsica, constituir el saber, son fundamentos de la esencia y del ser del ente, en general, y tambi\u00e9n del ente en ciertos campos determinados. Por esto, las c. especiales (o particulares) que siguen a la metaf\u00ed\u00adsica, son concebidas tambi\u00e9n de antemano como disciplinas metaf\u00ed\u00adsicas y ontol\u00f3gicas (cf. la distinci\u00f3n y subordinaci\u00f3n aristot\u00e9lica y tomista entre prot\u00e9 philosof\u00ed\u00ada y deutera philosof\u00ed\u00ada, la distinci\u00f3n moderna entre metaphysica generalis y metaphysica specialis, o la que aparece todav\u00ed\u00ada en Husserl entre -> ontolog\u00ed\u00ada formal o universal y ontolog\u00ed\u00adas materiales o regionales). Dondequiera que a lo largo de la historia de la filosof\u00ed\u00ada estuvieran anulados estos fundamentos (p. ej., en la divina sapientia de la creaci\u00f3n del mundo [Tom\u00e1s], modernamente en la cogitatio animae humanae [Descartes], en el sujeto absoluto [Hegel], en el ego transcendental [Husserl]) y, en consecuencia, comoquiera que difieran los m\u00e9todos de la filosof\u00ed\u00ada en cuanto c. \u00abfundamental\u00bb (abstractio, reflexi\u00f3n transcendental, dial\u00e9ctica inmanente, reducci\u00f3n eid\u00e9tica y transcendental, etc.), en todo caso la conexi\u00f3n de los motivos buscados siempre constituyen una ley necesaria y \u00abeterna\u00bb de la esencia y del ser. Esa ley tambi\u00e9n late constitutivamente en todo lo sometido al devenir, en todo lo que bajo diversas condiciones aparece en el espacio y en el tiempo para volver a desaparecer, y hace que eso, a pesar de estar en devenir, exista y sea algo. En este sentido, dicha ley, que fundamenta esencialmente los entes en el ser, es la causa original que propiamente busca la filosof\u00ed\u00ada metaf\u00ed\u00adsica. Frente a esto, para las modernas c. emp\u00ed\u00adricas que se han alejado de la orientaci\u00f3n inmediata de la metaf\u00ed\u00adsica, la causa original que se halla en cuesti\u00f3n no es la buscada en aquel \u00abpor qu\u00e9\u00bb existe lo real y es siempre \u00ablo que\u00bb es, sino que las ciencias emp\u00ed\u00adricas buscan conocer \u00abpor qu\u00e9\u00bb todo sucede \u00abde la forma\u00bb que sucede, es decir, las c. emp\u00ed\u00adricas tienden a unas leyes que no son las necesarias y eternas del ser y de la esencia, sino las del devenir, sujetas al tiempo y a lo f\u00e1ctico, las del movimiento o del fen\u00f3meno.<\/p>\n<p>Estas leyes de suyo quieren representar una fundamentaci\u00f3n de las conexiones entre los fen\u00f3menos que s\u00f3lo es f\u00e1ctica o estad\u00ed\u00adstica, pero, a la postre, determinan \u00abnecesariamente\u00bb la relaci\u00f3n mutua entre los fen\u00f3menos. La interdependencia buscada por cada una de las c. emp\u00ed\u00adricas s\u00f3lo puede investigarse en un proceso en el que se parte de la observaci\u00f3n del hecho experimental, luego se esboza una estructura que lo fundamenta y que debe ser decisiva para el comportamiento de los fen\u00f3menos, y, finalmente, la estructura esbozada es comprobada de nuevo en los datos emp\u00ed\u00adricos. Seg\u00fan sea el campo material de los fen\u00f3menos &#8211; p. ej., la historia o la naturaleza -, y seg\u00fan la correspondiente formalidad que fundamente la interrelaci\u00f3n -p. ej., la matem\u00e1tica o la cuantitativa en realidades de la naturaleza o el nexo cualitativo de un sentido en los hechos de la historia-, ya el punto de partida, la observaci\u00f3n de los fen\u00f3menos a estudiar, deber\u00e1 ser distinto para las diversas c. emp\u00ed\u00adricas, y la formaci\u00f3n de sus teor\u00ed\u00adas depender\u00e1 de la precedente observaci\u00f3n de los fen\u00f3menos.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n la comprobaci\u00f3n o \u00abverificaci\u00f3n\u00bb del esbozo previo en los fen\u00f3menos deber\u00e1 ser diferente en cada caso; e igualmente, el grado de exactitud en las afirmaciones cient\u00ed\u00adficas que se hacen posibles en virtud de una teor\u00ed\u00ada segura, diferir\u00e1 en las diversas c. emp\u00ed\u00adricas.<\/p>\n<p>La exactitud de los conocimientos de las c. naturales queda comprobada sobre todo por el hecho de que \u00e9stas permiten hacer \u00abpredicciones\u00bb sobre sucesos \u00abfuturos\u00bb, es decir, representarse c\u00f3mo van a suceder las cosas, bas\u00e1ndose en unas leyes generales y en la presuposici\u00f3n de ciertas condiciones. En cambio, los conocimientos de las c. hist\u00f3ricas son en principio de tal naturaleza, que ante todo se presentan bajo la forma de afirmaciones sobre unos hechos \u00abpasados\u00bb, es decir, quieren traer a la presencia del saber c\u00f3mo determinados fen\u00f3menos hist\u00f3ricos pudieron llegar a realizarse. Por esto, las c. hist\u00f3ricas en principio no son menos \u00abexactas\u00bb que las c. naturales. Son exactas en un sentido especial, que no se puede medir por la exactitud de las c. naturales.<\/p>\n<p>c) Con esto aparece que, a pesar de la unidad de todas las c. (como adquisici\u00f3n met\u00f3dica de conocimientos unidos sistem\u00e1ticamente sobre los fundamentos que determinan los hechos), las c., sin embargo, difieren fundamentalmente, es decir, difieren ya en virtud de lo que ellas entienden por fundamento, por leyes fundamentales y por principios. Si esta unidad fundamental y, al mismo tiempo, diversidad fundamental de las c. es concebida como analog\u00ed\u00ada mutua, entonces debe tambi\u00e9n decirse que las formas de la experiencia y de la realidad de los fen\u00f3menos, de los cuales proceden los conocimientos cient\u00ed\u00adficos, son an\u00e1logas, as\u00ed\u00ad como tambi\u00e9n son an\u00e1logas las maneras de verificaci\u00f3n de los hechos. E igualmente hemos de extender la analog\u00ed\u00ada: a lo que en las distintas c. puede llamarse evidencia, m\u00e9todo y sistema; a los mismos conceptos fundamentales usados en las diversas c. (p. ej.: espacio, tiempo y efecto en sentido f\u00ed\u00adsico, y en el sentido de espacio hist\u00f3rico, tiempo hist\u00f3rico y efecto hist\u00f3rico; y, en suma, al concepto mismo de c.<\/p>\n<p>Especialmente la filosof\u00ed\u00ada, si se considera a s\u00ed\u00ad misma como c., no puede someterse a un concepto gen\u00e9rico de c. que sea un\u00ed\u00advoco. Una c. no puede en absoluto ser juzgada desde el punto de vista de otra, cosa que ha sucedido en realidad muchas veces. As\u00ed\u00ad p. ej., en el \u00e1mbito de las c. naturales la biolog\u00ed\u00ada fue considerada como la c. que abarca, no s\u00f3lo todas las c. naturales, sino tambi\u00e9n las hist\u00f3ricas (ley del desarrollo de la vida, de la evoluci\u00f3n, como principio fundamental del proceso material de todo el cosmos y a la vez de la historia de las culturas de la humanidad: biologismo). Tambi\u00e9n se proclam\u00f3 a la psicolog\u00ed\u00ada c. normativa de todas las c. del esp\u00ed\u00adritu y en especial de las disciplinas filos\u00f3ficas (p. ej., reducci\u00f3n de la norma l\u00f3gica del pensamiento a la norma del proceso de pensamiento como acto ps\u00ed\u00adquico: psicologismo). Pero tambi\u00e9n la misma filosof\u00ed\u00ada metaf\u00ed\u00adsica pone en duda la independencia inalienable de las c., cuando intenta asimilarse en cuanto filosof\u00ed\u00ada de la naturaleza y de la historia unas c. naturales e hist\u00f3ricas -junto con sus conocimientos- que est\u00e1n ya elaboradas, intentando presentar las leyes de la naturaleza y de la historia como un desarrollo evidente de una sola ley fundamental accesible al conocimiento, p. ej., de la \u00fanica ley fundamental del esp\u00ed\u00adritu absoluto (panlogismo, expuesto por Hegel en la forma m\u00e1s fascinante). En todas estas asimilaciones la consecuencia no s\u00f3lo es una falsificaci\u00f3n del m\u00e9todo de investigaci\u00f3n de las c. asimiladas, sino que surge tambi\u00e9n un efecto retroactivo asimismo falsificante, que afecta a la c. asimiladora (p. ej., excesivo matiz hist\u00f3rico de las c. naturales: el concepto de lo que en las c. naturales se podr\u00ed\u00ada entender por historia natural sufre detrimento al verter en \u00e9l el sentido aut\u00e9ntico de historia; o, al rev\u00e9s, el matiz excesivamente naturalista de las c. de la historia lleva a que los procesos hist\u00f3ricos, con su espacio mayor o menor para decisiones libres y motivadas por un sentido, sean falsamente interpretados como procesos necesarios). No tanto por parte de la filosof\u00ed\u00ada cuanto por parte de las c. hist\u00f3ricas y las naturales puede advertirse actualmente una tendencia a la c. unitaria, y con ello al monismo metodol\u00f3gico. Las c. de la naturaleza van reduci\u00e9ndose cada vez m\u00e1s a la f\u00ed\u00adsica. A las c. hist\u00f3ricas se las intenta identificar cada vez m\u00e1s con las c. sociales, entendi\u00e9ndolas como ramas de la sociolog\u00ed\u00ada, la cual por su parte, a trav\u00e9s de la dominante psicolog\u00ed\u00ada social o de la econom\u00ed\u00ada social o de ambas a la vez, se oriente por el modelo metodol\u00f3gico de las ciencias naturales exactas. Sin embargo, a este respecto hemos de notar c\u00f3mo esa conexi\u00f3n con otras c. que se presentan como m\u00e1s universales, no es eo ipso un error, y c\u00f3mo la aplicaci\u00f3n del modelo de una c. a otra puede arrojar luz sobre algunos aspectos totalmente nuevos, que antes eran ignorados o insuficientemente entendidos. Pero es un error pretender que, con tal aplicaci\u00f3n, todos los fen\u00f3menos pertenecientes al campo de una c. experimenten su profunda y por primera vez suficiente fundamentaci\u00f3n, y, por tanto, que un solo modelo sea obligatorio y baste para todas las clases de hechos objetivos, que hasta ahora eran investigados por varias c. independientes. As\u00ed\u00ad, p. ej., la sociolog\u00ed\u00ada puede descubrir y descubrir\u00e1 aspectos complementarios muy fruct\u00ed\u00adferos para todas las c. hist\u00f3ricas (la historia del arte, la historia de la religi\u00f3n, la historia pol\u00ed\u00adtica, etc.). Pero una reducci\u00f3n total de las c. hist\u00f3ricas a la sociolog\u00ed\u00ada (p. ej., el basar todos los fen\u00f3menos art\u00ed\u00adsticos, religiosos o pol\u00ed\u00adticos de la historia humana exculsivamente en las leyes fundamentales de la vida social y en las respectivas condiciones sociales) echar\u00ed\u00ada a perder por completo el aspecto primordial que hasta ahora interesaba en tales fen\u00f3menos. Algo semejante ocurre con la absorci\u00f3n de las c. de la naturaleza (p. ej., de la qu\u00ed\u00admica, de la biolog\u00ed\u00ada) por la f\u00ed\u00adsica. En esta absorci\u00f3n no se trata simplemente de un conocimiento cada vez m\u00e1s profundo y m\u00e1s amplio de los fen\u00f3menos naturales, sino, ante todo, de un desplazamiento, de un cambio en la direcci\u00f3n de los intereses, de modo que se abandonan como accidentales o poco importantes maneras de preguntar y aspectos del fen\u00f3meno que se hab\u00ed\u00adan tenido en cuenta hasta ahora.<\/p>\n<p>4. Clasificaci\u00f3n de las ciencias<br \/>\nAdem\u00e1s de la divisi\u00f3n de las c. en te\u00f3ricas, pr\u00e1cticas y po\u00e9ticas, Arist\u00f3teles habla de la l\u00f3gica (por la que entiende no s\u00f3lo la l\u00f3gica formal, sino tambi\u00e9n lo que m\u00e1s tarde se llam\u00f3 ontolog\u00ed\u00ada), de la f\u00ed\u00adsica y de la \u00e9tica; como ya se ha dicho, concibe todas las disciplinas como c. filos\u00f3ficas (y, por tanto, entiende la f\u00ed\u00adsica como filosof\u00ed\u00ada natural). Kant restaura este segundo esquema, pero incluyendo las c. emp\u00ed\u00adricas de la naturaleza que han surgido entretanto. P-1 distingue asimismo la l\u00f3gica (l\u00f3gica formal y l\u00f3gica transcendental), la f\u00ed\u00adsica (en su \u00abparte racional\u00bb metaf\u00ed\u00adsica de la naturaleza; en su \u00abparte emp\u00ed\u00adrica\u00bb la c. matem\u00e1tica de la naturaleza externa y de la naturaleza \u00abinterna\u00bb [psicolog\u00ed\u00ada]) y la \u00e9tica (en su parte racional: metaf\u00ed\u00adsica de la libertad, de las costumbres o de la moral; en su parte emp\u00ed\u00adrica: antropolog\u00ed\u00ada pr\u00e1ctica). El principio que gu\u00ed\u00ada esta divisi\u00f3n es claramente la an\u00e1loga regularidad fundamental de las leyes, que en medio de su profunda diferencia tienen cierta semejanza. As\u00ed\u00ad la -> l\u00f3gica busca las leyes m\u00e1s generales del pensamiento, sin atender a sus contenidos objetivos, o bien las leyes generales del conocimiento, es decir, del pensamiento, atendiendo a todos los objetos que puedan experimentarse. Igualmente la f\u00ed\u00adsica busca las leyes generales que rigen los fen\u00f3menos naturales en general, o bien en los diversos campos especiales. Y la ->\u00e9tica investiga las leyes generales de la moralidad, en cuanto \u00e9stas se presentan en nuestra mente con un car\u00e1cter incondicional y obligatorio, o en cuanto obran y son conocidas de hecho bajo distintas condiciones emp\u00ed\u00adricas. A la vista de las nuevas c. emp\u00ed\u00adricas de la historia y del inter\u00e9$ que en ellas descubre el romanticismo por las formas individuales, las clasificaciones neokantianas de la c. se basan en la forma peculiar de la relaci\u00f3n entre el \u00e1mbito de la fundamentaci\u00f3n y los fen\u00f3menos fundamentales (naturales o hist\u00f3ricos).<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad H. Rickert distingue entre las c. naturales, que tienden a la generalizaci\u00f3n, y las c. de la cultura de tipo m\u00e1s bien individualista. Para las primeras, el acontecimiento particular es s\u00f3lo un caso aislado de unas leyes causales de car\u00e1cter general, en las cuales se centra particularmente el inter\u00e9s de estas c. Para las segundas, los hechos particulares significan una realizaci\u00f3n singular de un valor o de un sentido (de modo parecido ya antes W. Windelband: c. nomot\u00e9ticas o c. de la ley [de la naturaleza] y c. idiogr\u00e1ficas o c. de los acontecimientos [hist\u00f3ricos]). Otras divisiones se apoyan s\u00f3lo en la diferencia de m\u00e9todo, as\u00ed\u00ad p. ej., cuando a las c. \u00abexactas\u00bb, es decir, a las c. de tipo matem\u00e1tico (tanto a la matem\u00e1tica en cuanto c. \u00aba priori\u00bb como a las c. emp\u00ed\u00adricas que tienen una formulaci\u00f3n matem\u00e1tica), se les contraponen las c. \u00abdescriptivas\u00bb (tanto las c. morfol\u00f3gicas de la naturaleza como las c. hist\u00f3ricas o de la cultura). La clasificaci\u00f3n que m\u00e1s influencia ha tenido ha sido la de Wilhelm Dilthey, que se basa en la distinci\u00f3n metodol\u00f3gica entre explicar (reducci\u00f3n de los fen\u00f3menos naturales o un sistema de causas) y entender (aprehensi\u00f3n del sentido vital que aparece en los fen\u00f3menos hist\u00f3ricos). Todas estas divisiones de las c. y otras que se podr\u00ed\u00adan aducir; atestiguan que est\u00e1n dependiendo de una pluralidad ya existente de c. Antes de que pueda comenzar la reflexi\u00f3n te\u00f3rica y cient\u00ed\u00adfica tiene que haberse formado ya el peculiar car\u00e1cter cient\u00ed\u00adfico de las distintas c., el cual, adem\u00e1s, no queda establecido invariablemente de una vez para siempre, sino que de tiempo en tiempo se modifica, en un proceso que la reflexi\u00f3n te\u00f3rica se ve obligada a seguir, sin poderlo dirigir ni considerar como cerrado. Por otro lado, estas divisiones te\u00f3ricas de las c. ponen de manifiesto que ellas nunca pueden ser obra de una sola c. particular, que como tal cae bajo la divisi\u00f3n. Si una teor\u00ed\u00ada de la c. se pretende construir desde el punto de vista de una sola c., esta c. particular se cierra a la posibilidad de limitar su propio car\u00e1cter cient\u00ed\u00adfico frente a otros campos del saber. Y adem\u00e1s, en cuanto que esta teor\u00ed\u00ada de la c. se dispensa a s\u00ed\u00ad misma del cometido. de reflexionar sobre su propio car\u00e1cter cient\u00ed\u00adfico, permanece, a pesar de toda su agudeza, inevitablemente ingenua y falta de esp\u00ed\u00adritu cr\u00ed\u00adtico. Pero si la reflexi\u00f3n sobre la unidad y multiplicidad de las c. se considera tarea de una filosof\u00ed\u00ada que reconozca la independencia de las diversas formas cient\u00ed\u00adficas del conocimiento, esto atestigua la posici\u00f3n especial que la filosof\u00ed\u00ada tiene frente a las dem\u00e1s c.<\/p>\n<p>Posee esa situaci\u00f3n excepcional ya como filosof\u00ed\u00ada \u00abespecial\u00bb, pues incluso como tal filosof\u00ed\u00ada especial no se mueve solamente, a diferencia de las dem\u00e1s c., dentro de un campo fundamentado y circunscrito por la \u00abesencia\u00bb, sino que intenta conocer esta \u00abesencia\u00bb misma (p. ej., la esencia del arte, de la religi\u00f3n, de lo pol\u00ed\u00adtico, de la historia, de lo inorg\u00e1nico, de lo org\u00e1nico, de la naturaleza en general). Para las ciencias particulares esa esencia es tan s\u00f3lo el medio heur\u00ed\u00adstico, usado la mayor\u00ed\u00ada de las veces sin reflexi\u00f3n expl\u00ed\u00adcita, para una primera delimitaci\u00f3n del propio campo. La filosof\u00ed\u00ada en este sentido especial es un saber aprior\u00ed\u00adstico de la esencia, aunque el \u00aba priori\u00bb de la esencia sea entendido a diferencia de la metaf\u00ed\u00adsica tradicional, no como un esquema supratemporal y eterno, sino como una realidad hist\u00f3rica y mutable; aunque se llegue al conocimiento de dicho \u00aba priori\u00bb, no s\u00f3lo por una experiencia inmediata, sino tambi\u00e9n recurriendo a los an\u00e1lisis experimentales de las c. emp\u00ed\u00adricas. Pero este conocimiento filos\u00f3fico de la esencia, a su vez, s\u00f3lo es posible porque la filosof\u00ed\u00ada transciende todas las limitaciones de la esencia en los diversos campos de objetos. Y as\u00ed\u00ad, en comparaci\u00f3n con las diversas c. particulares, la filosof\u00ed\u00ada goza tambi\u00e9n &#8211; y singularmente- de una posici\u00f3n especial como c. universal acerca del todo que sirve de base y mantiene unidas a las distintas determinaciones de la esencia en cualquier campo, prescindiendo del modo c\u00f3mo la filosof\u00ed\u00ada ha intentado, tanto en el pasado como en el presente, concebir concretamente esta \u00abtotalidad\u00bb (como alma, Dios, esp\u00ed\u00adritu absoluto, ser, etc.). Pero si la filosof\u00ed\u00ada \u00abtransciende\u00bb todos los campos delimitados por la esencia, entonces, en lugar de la doble vinculaci\u00f3n regional o categorial a un determinado objeto material y formal, entra en juego la ligaci\u00f3n al que comparativamente es el m\u00e1s \u00abformal\u00bb de los objetos, al todo mismo y a sus aspectos universales o transcendentales. Con ellos, mirando a las ciencias particulares, para la filosof\u00ed\u00ada llega a su l\u00ed\u00admite el concepto de \u00abm\u00e9todo\u00bb y de \u00abverdad\u00bb (en cuanto conformidad de lo afirmado en el juicio con la cosa; pues el todo de las cosas posibles ya no es una cosa), e igualmente llegan a su l\u00ed\u00admite el concepto de entender, o el del conocer cient\u00ed\u00adfico, o el de la c. misma. As\u00ed\u00ad la filosof\u00ed\u00ada es, seg\u00fan la concepci\u00f3n que ella tiene de s\u00ed\u00ad misma, \u00abciencia-l\u00ed\u00admite\u00bb, y, por esto, pertenece esencialmente a ella el que deba ponerse constantemente en tela de juicio y poner igualmente en duda el car\u00e1cter cient\u00ed\u00adfico de su saber. Pero es tambi\u00e9n aquella \u00abc: l\u00ed\u00admite\u00bb que constituye el \u00fanico lugar donde la unidad y la autonom\u00ed\u00ada de las diversas c. pueden hallar una valoraci\u00f3n objetivamente justa.<\/p>\n<p>5. Ciencia y su aplicaci\u00f3n<br \/>\nLa tradici\u00f3n, que se remonta a Plat\u00f3n y a Arist\u00f3teles, ha acentuado siempre el car\u00e1cter de pura Oewp\u00ed\u00adoc que tiene la c., es decir, que la b\u00fasqueda cient\u00ed\u00adfica del conocimiento est\u00e1 guiada por la verdad en raz\u00f3n de la misma verdad, por la aspiraci\u00f3n hacia la presencia del ser esencial en el esp\u00ed\u00adritu contemplativo. Pero este servicio a la verdad va unido aqu\u00ed\u00ad con un servicio a la realidad del hombre, es decir a la formaci\u00f3n de su verdadera humanidad. La forma de vida propia de la poiesis y el conocimiento productivo que la acompa\u00f1a, la tekn\u00e9, est\u00e1n insertados en el orden de la vida social, que es obra de la praxis y del saber moral, la fron\u00e9sis. Pero la acci\u00f3n y su conocimiento moral tienen su medida y su perfecci\u00f3n en el saber te\u00f3rico de la c. filos\u00f3fica, la episteme en sentido estricto. La realidad del hombre se considera por tanto conseguida cuando \u00e9l est\u00e1 en la verdad. Pero, con ello, toda \u00abaplicaci\u00f3n\u00bb parcial, el punto de vista de la utilidad de la c. como medio para la producci\u00f3n de objetos, como medio para llegar al poder y el dominio sobre lo real y lo potencialmente real, se excluye de la constituci\u00f3n de la c. misma en sentido estricto. Tambi\u00e9n la moderna concepci\u00f3n de la teor\u00ed\u00ada en las c. emp\u00ed\u00adricas sobre la naturaleza est\u00e1 en un principio libre de la aplicaci\u00f3n de los conocimientos a la realizaci\u00f3n de determinados fines. Pero, evidentemente, teor\u00ed\u00ada ya no significa ahora la contemplaci\u00f3n intelectual del ser esencial, que tiene su sentido en s\u00ed\u00ad misma, sino que se convierte en \u00abun medio de construcci\u00f3n a trav\u00e9s del cual las experiencias quedan reducidas a la unidad y es posible controlarlas\u00bb. Y aunque la teor\u00ed\u00ada no intente conseguir un fin concreto por medio de unos conocimientos determinados, de modo que la aplicaci\u00f3n concreta es algo externo y posterior a la teor\u00ed\u00ada, sin embargo, el conocimiento te\u00f3rico como tal est\u00e1 concebido desde el punto de vista del \u00abdominio voluntario de la realidad\u00bb, y en general es un medio y no un fin en s\u00ed\u00ad mismo, en contra del sentido antiguo de teor\u00ed\u00ada (H: G. Gadamer). De esta forma la misma teor\u00ed\u00ada se hace cada vez m\u00e1s \u00abpr\u00e1ctica\u00bb.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n hay que tener en cuenta la transformaci\u00f3n del sentido de la praxis, por cuanto en este concepto (que en un principio significaba acci\u00f3n moral) van adquiriendo cada vez m\u00e1s importancia los aspectos de producci\u00f3n &#8211; la poiesis &#8211; misma (cf. tambi\u00e9n &#8211;> teor\u00ed\u00ada y pr\u00e1ctica). El car\u00e1cter pragm\u00e1tico de la teor\u00ed\u00ada moderna aumenta entonces enormemente en la ciencia emp\u00ed\u00adrica de la naturaleza, en cuanto que la &#8211;> t\u00e9cnica se sirve de la c. natural para su propia fundamentaci\u00f3n. Ahora bien, lo que ah\u00ed\u00ad acontece no es unilateral, sino que lleva consigo una profunda repercusi\u00f3n en la concepci\u00f3n te\u00f3rica que las c. naturales tienen de s\u00ed\u00ad mismas. Debido a la base que la t\u00e9cnica moderna tiene en las c. naturales, y al consiguiente car\u00e1cter t\u00e9cnico que adquieren estas mismas, el saber te\u00f3rico (la c.) y la aplicaci\u00f3n \u00abpr\u00e1ctica\u00bb (la producci\u00f3n objetiva) se convierten en los dos aspectos complementarios de una misma cosa, a saber, de aquella relaci\u00f3n fundamental del hombre con el mundo que actualmente se entiende como &#8211;> trabajo (dominio de la naturaleza mediante la transformaci\u00f3n de la naturaleza).<\/p>\n<p>Pero este proceso de instrumentalizaci\u00f3n de la teor\u00ed\u00ada, que es en la incorporaci\u00f3n de las c. naturales a la t\u00e9cnica donde aparece de una manera m\u00e1s sorprendente, tampoco deja intactas las c. hist\u00f3ricas. En primer lugar por cuanto la interpretaci\u00f3n de los productos hist\u00f3ricos se gu\u00ed\u00ada cada vez m\u00e1s por la referencia al hombre, que \u00abtuvo necesidad\u00bb de crear esos productos en la historia para mantenerse en la vida a base de ellos, y as\u00ed\u00ad la c. hist\u00f3rica se convierte en \u00abaliado\u00bb o en \u00abap\u00e9ndice\u00bb de las c. naturales: la conciencia que \u00abexplica\u00bb a base de las c. naturales con su instrumentalismo \u00abexplota la naturaleza, lo mismo que la conciencia que \u00abentiende\u00bb (a base de las c. naturales) explota la historia\u00bb (A. Gehlen). Y, en segundo lugar, lo dicho aparece m\u00e1s claramente todav\u00ed\u00ada cuando la c. hist\u00f3rica, aplicando los modelos de las c. naturales a los procesos sociales, descubre el medio de desligarse de su anterior inter\u00e9s por el pasado y de convertirse en futurolog\u00ed\u00ada y c. de los progn\u00f3sticos, consider\u00e1ndose a s\u00ed\u00ad misma como un medio para la construcci\u00f3n del ->futuro.<\/p>\n<p>Pero en la precisi\u00f3n cient\u00ed\u00adfica de nuestra vida actual se manifiesta una concepci\u00f3n de la &#8211;>realidad que, aun cuando no es evidente, predomina en la actualidad, a saber: toda realidad alcanza su m\u00e1xima presencia, apertura y verdad \u00fanicamente en el respectivo conocimiento conceptual; p. ej., la intelecci\u00f3n de la naturaleza encuentra su aut\u00e9ntica verdad en las c. naturales, la historia s\u00f3lo alcanza su verdad en el conocimiento conceptual de la c. hist\u00f3rica, etc. Frente a esto habr\u00ed\u00ada que preguntar no solamente c\u00f3mo las distintas formas del conocimiento, siendo irreductibles entre s\u00ed\u00ad, sin embargo est\u00e1n estructuradas en una unidad, sino tambi\u00e9n c\u00f3mo la comprensi\u00f3n cient\u00ed\u00adfica en su totalidad, es s\u00f3lo una manera fundamental (aunque multiforme) de la verdad y de la manifestaci\u00f3n del mundo y del hombre, de modo que permanece anclada en la unidad de varias realizaciones de la vida humana igualmente originarias. Estas realizaciones fundamentales, ni cada una por separado, ni en su unidad, no penetran totalmente en la teor\u00ed\u00ada, no se agotan en un concepto o en un sistema.<\/p>\n<p>Alois Halder &#8211; Max M\u00fcller<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n<p>1. gnosis (gnw`si\u00bb, 1108) se traduce \u00abciencia\u00bb en Luk 11:52; Rom 2:20; 11.33; 1Co 1:5; 1Co 12:8; 13.2,8; 14.6; 2Co 6:6; y 8.7; en 1Ti 6:20 se usa de las ense\u00f1anzas de los gn\u00f3sticos (lit., los \u00abconocedores\u00bb), \u00abla falsamente llamada ciencia\u00bb. La ciencia en el moderno sentido de la palabra, esto es, la investigaci\u00f3n, descubrimiento y clasificaci\u00f3n de las leyes secundarias, no se halla en las Escrituras: gnosis solo significa \u00abconocimiento\u00bb. V\u00e9ase CONOCIMIENTO. 2. epignosis (ejpivgnwsi\u00bb, 1922), relacionado con epignosko, V\u00e9ase CONOCER, denota un conocimiento exacto o pleno, y se traduce \u00abciencia\u00bb en Rom 10:2; Phi 1:9: V\u00e9ase CONOCIMIENTO.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Vine Nuevo testamento<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>v. Conocimiento, Entendimiento Gen 2:9 el \u00e1rbol de la c del bien y del mal Num 24:16 el que sabe la c del Alt\u00edsimo Pro 2:10 cuando .. la c fuere grata a tu alma Pro 18:15 el o\u00eddo de los sabios busca la c Pro 19:2 el alma sin c no es buena, y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/ciencia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCIENCIA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-1506","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1506","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1506"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1506\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1506"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1506"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1506"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}