{"id":15146,"date":"2016-02-05T09:54:32","date_gmt":"2016-02-05T14:54:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/espiritualidad-mariana\/"},"modified":"2016-02-05T09:54:32","modified_gmt":"2016-02-05T14:54:32","slug":"espiritualidad-mariana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/espiritualidad-mariana\/","title":{"rendered":"ESPIRITUALIDAD MARIANA"},"content":{"rendered":"<p>Dimensi\u00f3n mariana de la espiritualidad cristiana<\/p>\n<p>\tLa espiritualidad cristiana es eminentemente mariana, tanto por su misma esencia (vida de fidelidad a la Palabra y al Esp\u00ed\u00adritu), como por la realidad de la presencia activa y materna de Mar\u00ed\u00ada en todo el itinerario de la vida espiritual.<\/p>\n<p>\tLa expresi\u00f3n \u00abespiritualidad mariana\u00bb indica una actitud permanente de la Iglesia y de cada creyente, a modo de \u00abvida de fe\u00bb y de \u00abcomuni\u00f3n de vida\u00bb con ella (RMa 45, nota 130). Ya no se trata s\u00f3lo de unos momentos o actos de devoci\u00f3n y culto, sino tambi\u00e9n de una actitud permanente durante todo el proceso de la vida espiritual. \u00abSe trata aqu\u00ed\u00ad no s\u00f3lo de la doctrina de fe, sino tambi\u00e9n de la vida de fe y, por tanto, de la aut\u00e9ntica \u00abespiritualidad mariana\u00bb, considerada a la luz de la Tradici\u00f3n y, de modo especial, de la espiritualidad a la que nos exhorta el concilio\u00bb (RMa 48).<\/p>\n<p>\tMar\u00ed\u00ada, en este camino de fe, es \u00abmaestra de vida espiritual\u00bb (MC 21), modelo, intercesora y madre. Su \u00abpresencia activa y materna\u00bb se concreta en \u00abinflujo salv\u00ed\u00adfico\u00bb (LG 60), como de quien es \u00abnuestra Madre en el orden de la gracia\u00bb (LG 61).<\/p>\n<p>\tLa mariolog\u00ed\u00ada dedica siempre un cap\u00ed\u00adtulo al culto y devoci\u00f3n a Mar\u00ed\u00ada. La espiritualidad mariana indica un paso m\u00e1s presentar en cada t\u00ed\u00adtulo mariano la funci\u00f3n vivencial, se\u00f1alando pistas para la contemplaci\u00f3n, perfecci\u00f3n y disponibilidad misionera en su dimensi\u00f3n mariana. La espiritualidad mariana es tambi\u00e9n la vivencia de los temas marianos.<\/p>\n<p>\tContenidos de la espiritualidad mariana<\/p>\n<p>\tLa \u00abespiritualidad mariana\u00bb es la misma vida \u00abespiritual\u00bb o \u00abcristiana\u00bb, pero a modo de \u00abconsagraci\u00f3n a Cristo por manos de Mar\u00ed\u00ada, como medio eficaz para vivir fielmente el compromiso del bautismo\u00bb (RMa 48). La fuente inspiradora de esta dimensi\u00f3n mariana de la espiritualidad, ser\u00e1n las numerosas figuras hist\u00f3ricas que durante veinte siglos han querido \u00abtener los sentimientos de Cristo Jes\u00fas\u00bb (Fil 2,5), viviendo \u00abcon Mar\u00ed\u00ada y como Mar\u00ed\u00ada\u00bb (RMi 92). Se trata de una realidad hist\u00f3rica en la vida y en la doctrina de la Iglesia, y, de modo especial, en la vida y doctrina de los santos y de las comunidades eclesiales de todos los tiempos (cfr. RMa 48).<\/p>\n<p>\tEsta espiritualidad mariana lleva a vivir la \u00abpresencia activa y materna\u00bb de Mar\u00ed\u00ada (cfr. RMa 1, y 24) en todo el proceso de la vocaci\u00f3n y de la vida de contemplaci\u00f3n, perfecci\u00f3n, comuni\u00f3n y misi\u00f3n. Es un proceso de abrirse, con Mar\u00ed\u00ada y como ella, a los planes salv\u00ed\u00adficos de Dios en Cristo y en el Esp\u00ed\u00adritu. Con Mar\u00ed\u00ada y como ella, la Iglesia emprende el camino de la vocaci\u00f3n, respondiendo a la llamada Lc 1,38; de la contemplaci\u00f3n, recibiendo la Palabra Lc 2,19.51; del seguimiento evang\u00e9lico, asoci\u00e1ndose a Cristo Jn 2,4-5; 19,25; de la comuni\u00f3n, en la fraternidad eclesial Hech 1,14; de la misi\u00f3n, como signo transparente y portador de Cristo Apoc 12,1ss (cfr. Jn 19,25-27).<\/p>\n<p>\tActitudes espirituales marianas<\/p>\n<p>\tLos contenidos de la espiritualidad mariana pueden girar en torno a tres l\u00ed\u00adneas arm\u00f3nicamente relacionadas que se desprenden de cada t\u00ed\u00adtulo mariano la actitud vivencial, concretada en el \u00abafecto filial\u00bb (LG 53), de conocerla, amarla, imitarla, celebrar sus fiestas y pedir su intercesi\u00f3n; la intimidad o relaci\u00f3n de \u00abcomuni\u00f3n de vida\u00bb (RMa 45, nota 130); la aceptaci\u00f3n afectiva y efectiva de su \u00abinflujo salv\u00ed\u00adfico\u00bb (LG 60).<\/p>\n<p>\tLa espiritualidad mariana ayuda a la Iglesia a vivir la relaci\u00f3n esponsal con Cristo, como realidad profundamente b\u00ed\u00adblica, que es base de la teolog\u00ed\u00ada patr\u00ed\u00adstica, de la vida lit\u00fargica y de la vida evang\u00e9lica del seguimiento radical de Cristo. Leyendo con atenci\u00f3n los documentos marianos, conciliares y postconciliares, se nota en ellos no s\u00f3lo un contenido doctrinal de conceptos, sino tambi\u00e9n una invitaci\u00f3n a adoptar unas actitudes eclesiales (personales y comunitarias) respecto a Mar\u00ed\u00ada. Estas actitudes son de fidelidad a la Palabra, a la voluntad de Dios, a la acci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu Santo, as\u00ed\u00ad como de relaci\u00f3n personal con Cristo, con Mar\u00ed\u00ada y con la Iglesia. \u00abLa Iglesia, meditando piadosamente sobre ella, y contempl\u00e1ndola a la luz del Verbo hecho hombre, llena de reverencia, entra m\u00e1s a fondo en el soberano misterio de la Encarnaci\u00f3n y se asemeja cada vez m\u00e1s a su Esposo\u00bb (LG 65).<\/p>\n<p>\tEspiritualidad mariana, eclesial, misionera<\/p>\n<p>\tLa vida espiritual, como vida de fe y de fidelidad a la Palabra y a la acci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu, se concreta en cada vocaci\u00f3n apost\u00f3lica diferenciada. La vocaci\u00f3n es don de Dios, que reclama una cooperaci\u00f3n libre. Mar\u00ed\u00ada es modelo de respuesta generosa a la vocaci\u00f3n \u00abEn \u00ed\u00adntima uni\u00f3n con Cristo, Mar\u00ed\u00ada, la Virgen Madre ha sido la criatura que m\u00e1s ha vivido la plena verdad de la vocaci\u00f3n, porque nadie como Ella ha respondido con un amor tan grande al amor inmenso de Dios\u00bb (PDV 36). Si Mar\u00ed\u00ada \u00abcoopera con amor materno\u00bb a la \u00abgeneraci\u00f3n y educaci\u00f3n\u00bb de los fieles cristianos (LG 63), ello tendr\u00e1 lugar de modo especial en todo el proceso de discernimiento y de fidelidad vocacional en el inicio (Can\u00e1 Jn 2,1-12), en los momentos de dif\u00ed\u00adcil perseverancia (cruz Jn 19,25-27) y en los momentos de renovaci\u00f3n (Cen\u00e1culo de Pentecost\u00e9s Hech 1,14ss).<\/p>\n<p>\tLa \u00abespiritualidad mariana\u00bb, por ser eminentemente eclesial (y no de un carisma particular), profundiza la vida espiritual de Mar\u00ed\u00ada (presencia, afecto, modelo, ayuda como mediaci\u00f3n materna), la vida espiritual de la Iglesia (conciencia, afecto. imitaci\u00f3n, petici\u00f3n) y la relaci\u00f3n entre ambas. El \u00abinflujo salv\u00ed\u00adfico\u00bb de Mar\u00ed\u00ada (LG 60) y la \u00abpiedad filial\u00bb de la Iglesia (LG 53), se entrecruzan en todo el camino de la vida espiritual vocaci\u00f3n, contemplaci\u00f3n, perfecci\u00f3n, comuni\u00f3n y misi\u00f3n. As\u00ed\u00ad se acepta vivencialmente la maternidad de Mar\u00ed\u00ada en relaci\u00f3n con la maternidad ministerial y misionera de la Iglesia.<\/p>\n<p>Referencias Espiritualidad, espiritualidad mariana del ap\u00f3stol, espiritualidad misionera, Iglesia madre, Madre de la Iglesia, Mar\u00ed\u00ada en la misi\u00f3n de la Iglesia, Mar\u00ed\u00ada memoria de la Iglesia, mariolog\u00ed\u00ada, Virgen Mar\u00ed\u00ada&#8230;<\/p>\n<p>Lectura de documentos Mar\u00ed\u00ada en la vocaci\u00f3n laical AA 4; CFL 64; CT 73; FC 86; MD 2. En la vocaci\u00f3n de vida consagrada LG 46; RD 17; RMa 39; VC 18,23,28,34,94-97,112. En la vocaci\u00f3n sacerdotal PO 18; OT 8; PDV 82; Directorio 68.<\/p>\n<p>Bibliograf\u00ed\u00ada AA.VV., Fundamentos teol\u00f3gicos de la piedad mariana Estudios Marianos 48 (1983); AA.VV., La spiritualit\u00ed\u00a0 mariana della Chiesa alla luce dell&#8217;enciclica \u00abRedemptoris Mater\u00bb (Roma, Teresianum, 1988); AA.VV., La spiritualit\u00ed\u00a0 mariana legitimit\u00ed\u00a0, natura, articolazione (Roma, Marianum, 1994); P. De ALCANTARA, La espiritualidad mariana seg\u00fan el concilio Vaticano II Estudios Marianos  32 (1969) 105-128; B. CUEVA, Al Hijo por la Madre, espiritualidad mariana (Madrid, PPC, 1986); J. ESQUERDA BIFET, Espiritualidad mariana de la Iglesia (Madrid, Soc. Educ. Atenas, 1994); T. GOFFI, Espiritualidad, en Nuevo Diccionario de Mariolog\u00ed\u00ada (Madrid, Paulinas, 1988) 661-679; E. LLAMAS, Noci\u00f3n y sentido de la espiritualidad mariana Estudios Marianos 36 (1972) 9-33; S.M. RAGAZZINI, Maria vita dell&#8217;anima (Frigento 1984); A. ROYO, La Virgen Mar\u00ed\u00ada. Teolog\u00ed\u00ada y espiritualidad mariana ( BAC, Madrid, 1968); R. SANCHEZ CHAMOSO, Mar\u00ed\u00ada y la vocaci\u00f3n en la Iglesia Seminarios 33 (1987) 221-246; STRADA, Mar\u00ed\u00ada y nosotros. Manual de Teolog\u00ed\u00ada y Espiritualidad mariana (Buenos Aires 1980).<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dimensi\u00f3n mariana de la espiritualidad cristiana La espiritualidad cristiana es eminentemente mariana, tanto por su misma esencia (vida de fidelidad a la Palabra y al Esp\u00ed\u00adritu), como por la realidad de la presencia activa y materna de Mar\u00ed\u00ada en todo el itinerario de la vida espiritual. 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