{"id":1520,"date":"2016-02-04T22:51:06","date_gmt":"2016-02-05T03:51:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/ciudad\/"},"modified":"2016-02-04T22:51:06","modified_gmt":"2016-02-05T03:51:06","slug":"ciudad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/ciudad\/","title":{"rendered":"CIUDAD"},"content":{"rendered":"<p>v. Aldea, Pueblo<br \/>\nNum 35:11 os se\u00f1alar\u00e9is c, c de refugio tendr\u00e9is<br \/>\nDeu 6:10 c grandes y buenas que t\u00fa no edificaste<br \/>\nDeu 19:2 apartar\u00e1s tres c en medio de la tierra<br \/>\nJos 6:3 rodear\u00e9is, pues, la c todos los hombres<br \/>\n1Ki 9:11 el rey Salom\u00f3n dio a Hiram veinte c<br \/>\nPsa 46:4 del r\u00edo sus corrientes alegran la c de Dios<br \/>\nPsa 48:1 en la c de nuestro Dios, en su monte<br \/>\nPsa 87:3 cosas gloriosas se han dicho de ti, c de<br \/>\nPsa 122:3 Jerusal\u00e9n .. edificado como una c que<br \/>\nPsa 127:1 si Jehov\u00e1 no guardare la c, en vano<br \/>\nPro 10:15 las riquezas del rico son su c fortificada<br \/>\nPro 16:32 mejor es el .. que el que toma una |c<br \/>\nEcc 9:14 una peque\u00f1a c, y pocos hombres en ella<br \/>\nIsa 1:21 te has convertido en ramera, oh c fiel?<br \/>\nIsa 1:26 entonces te llamar\u00e1n C de justicia, C fiel<br \/>\nIsa 6:11 hasta que las c est\u00e9n asoladas y sin<br \/>\nIsa 26:1 cantar\u00e1n .. Fuerte c tenemos; salvaci\u00f3n<br \/>\nIsa 48:2 de la santa c se nombran, y en el Dios<br \/>\nIsa 52:1 v\u00edstete tu ropa .. oh Jerusal\u00e9n, c santa<br \/>\nIsa 60:14 y te llamar\u00e1n C de Jehov\u00e1, Sion del<br \/>\nIsa 61:4 y restaurar\u00e1n las c arruinadas, los<br \/>\nJer 4:29 al estruendo de la .. huy\u00f3 toda la c<br \/>\nJer 5:17 a espada convertir\u00e1 en nada tus c<br \/>\nJer 21:10 mi rostro he puesto contra esta c para<br \/>\nJer 29:7 de la c a la cual os hice transportar<br \/>\nJer 32:28 voy a entregar esta c en mano de los<br \/>\nJer 52:7 abierta una brecha en el muro de la c<br \/>\nAmo 3:6 \u00bfhabr\u00e1 alg\u00fan mal en la c, el cual Jehov\u00e1<br \/>\nAmo 4:7 hice llover sobre una c, y sobre otra c no<br \/>\nZec 8:3 Jerusal\u00e9n se llamar\u00e1 C de la Verdad<br \/>\nMat 5:14 una c asentada sobre un monte no se<br \/>\nMat 10:11; Luk 10:8 cualquier c .. donde entr\u00e9is<br \/>\nMat 11:20 a reconvenir a las c en las cuales hab\u00eda<br \/>\nMat 12:25 toda c o casa dividida contra s\u00ed misma<br \/>\nMat 21:10 toda la c se conmovi\u00f3, diciendo: \u00bfQui\u00e9n<br \/>\nLuk 2:3 iban .. para ser empadronados .. a su c<br \/>\nLuk 8:1 que Jes\u00fas iba por todas las c y aldeas<br \/>\nLuk 19:17 sido fiel, tendr\u00e1s autoridad sobre diez c<br \/>\nAct 8:8 as\u00ed que hab\u00eda gran gozo en aquella c<br \/>\nAct 9:6 entra en la c, y se te dir\u00e1 lo que debes<br \/>\nAct 13:44 junt\u00f3 casi toda la c para o\u00edr la palabra<br \/>\nAct 21:39 ciudadano de una c no insignificante<br \/>\nHeb 11:10 esperaba la c que tiene fundamentos<br \/>\nHeb 11:16 de ellos; porque les ha preparado una c<br \/>\nHeb 13:14 porque no tenemos aqu\u00ed c permanente<br \/>\nRev 16:19 la gran c fue dividida en tres partes<br \/>\nRev 17:18 la mujer .. es la gran c que reina sobre<br \/>\nRev 20:9 y rodearon el campamento .. y la c amada<br \/>\nRev 21:2 yo Juan vi la santa c, la nueva Jerusal\u00e9n<br \/>\nRev 22:14 y para entrar por las puertas en la c<\/p>\n<hr>\n<p>Ciudad    (heb. \u00eer, \u00ablocalidad\u00bb, agrupaci\u00f3n de casas cercadas por un amurallamiento; qiry\u00e2h; gr. p\u00f3lis).  El registro b\u00ed\u00adblico dice que Ca\u00ed\u00adn, el hijo de Ad\u00e1n, fue el 1\u00c2\u00ba que construy\u00f3 una ciudad (Gen 4:17); despu\u00e9s del diluvio la 1\u00c2\u00aa fue Babel o Babilonia (11:4, 9), construida por hombres que desafiaron a Dios.  Los patriarcas, en su mayor\u00ed\u00ada, no vivieron en ciudades, aunque a veces asentaron sus tiendas cerca de alguna (12:6; 13:3; etc.). Cuando los israelitas entraron en Cana\u00e1n quedaron satisfechos con vivir en el campo abierto por un tiempo, dej\u00e1ndolas a los cananeos (Jdg 7:8; 1Sa 4:10; cf Jdg 1:22-36).  Sin embargo, con el correr del tiempo las tomaron de manos de los nativos del pa\u00ed\u00ads, y tambi\u00e9n fundaron nuevas.  Pero a decir verdad, la mayor\u00ed\u00ada de las \u00abciudades\u00bb de los tiempos b\u00ed\u00adblicos eran aldeas; bastante diferente es su situaci\u00f3n actual.  En Palestina, sus nombres ten\u00ed\u00adan un significado; a veces hac\u00ed\u00adan referencia a alguna caracter\u00ed\u00adstica natural de la zona.  Por ejemplo: Rama, \u00ablugar elevado\u00bb; Beer-seba, \u00abpozo de un juramento\u00bb; En-ganim, \u00abmanantial de jardines\u00bb; Kiriat-jearim, \u00abciudad de los bosques\u00bb; Bet-hakerem, \u00abcasa del vi\u00f1edo\u00bb; Abel-sitim, \u00abplanicie de las acacias\u00bb.  Algunas veces la ciudad recib\u00ed\u00ada el nombre despu\u00e9s de alg\u00fan acontecimiento (como Bet-el, \u00abcasa de Dios\u00bb; Gen 28:11-19) o de alguna persona (como Dan; Jdg 18:29).  La mayor\u00ed\u00ada estaba en la ladera o en la cumbre de un cerro (para facilitar la defensa contra el ataque), o sobre la falda de un monte.  Las de Palestina sol\u00ed\u00adan ser peque\u00f1as, aun las importantes, como Samaria, Meguido y Laquis, que abarcaban s\u00f3lo 7,7, 5,3 y 8,5 hect\u00e1reas (cada hect\u00e1rea tiene 100 m de lado), respectivamente.  La ciudad palestina conocida m\u00e1s grande de la antig\u00fcedad fue Hazor, que cubr\u00ed\u00ada 73,7 ha.  Los muros se constru\u00ed\u00adan de piedra y ten\u00ed\u00adan torres a intervalos regulares o irregulares como un sistema de fortificaciones.  Una o m\u00e1s puertas permit\u00ed\u00adan el ingreso.  Las salas en la zona de las fortalezas se usaban con fines judiciales (Amo 5:12, 15) y como lugar de reuni\u00f3n para la administraci\u00f3n de la ciudad (Rth 4:1, 2, 11).  Cerca de ellas a veces hab\u00ed\u00ada lugares amplios que se pod\u00ed\u00adan usar para reuniones de los pobladores (Neh 8:1).  Las calles no estaban pavimentadas, no ten\u00ed\u00adan iluminaci\u00f3n y eran angostas y torcidas; una derecha era una excepci\u00f3n (Act 9:11).  Algunas, como la de los panaderos (Jer 37:21), recib\u00ed\u00adan su nombre por la clase de negocios que hab\u00ed\u00ada en ellas.  Una ciudad t\u00ed\u00adpica est\u00e1 ilustrada en la fig 306. V\u00e9ase Aldea; Fortificaci\u00f3n; Puerta; Mont\u00ed\u00adculo 2; Muro.  En la Biblia y en este Diccionario se nombran las siguientes ciudades (v\u00e9ase bajo cada nombre las explicaciones correspondientes; agr\u00e9guese \u00abCiudad de\/de la\/de las\u00bb): Adam, Amalec, Arba, Bel\u00e9n, David, Galaad, Hadadezer, Herez, Jehov\u00e1, Jerusal\u00e9n, Jope, Licia, Moab, Nacor, Nahas, Quiriat-arba, Samaria, Sefarvaim, Seh\u00f3n, Siquem, Susa y Tiatira.  Adem\u00e1s se mencionan a continuaci\u00f3n de este art\u00ed\u00adculo: Aguas, Palmeras y Sal.  Ciudadan\u00ed\u00ada.  En Eph 2:12 es traducci\u00f3n de la palabra gr. polit\u00e9ia, \u00abestado\u00bb, usada para indicar la exclusi\u00f3n de los gentiles de la participaci\u00f3n en la econom\u00ed\u00ada de Israel por causa del fracaso de Israel en cumplir su misi\u00f3n.  En Phi 3:20 la palabra es traducci\u00f3n del gr. pol\u00ed\u00adteuma, con un significado esencialmente igual.  Pablo recuerda a los filipenses que su ciudadan\u00ed\u00ada est\u00e1 en los cielos, aun cuando en la actualidad se encuentra en la tierra.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>lat\u00ed\u00adn civitas. Centro poblacional organizado como comunidad.<\/p>\n<p>Las ciudades comenzaron a formarse en el neol\u00ed\u00adtico  cuando los n\u00f3madas, recolectores y cazadores, evolucionaron hacia la agricultura y se volvieron sedentarios, organiz\u00e1ndose dentro de zonas amuralladas donde levantaban sus viviendas o en lugares que contaran con defensas naturales. El sedentarismo posibilit\u00f3 la divisi\u00f3n del trabajo, el surgimiento de diferentes oficios, el desarrollo del comercio y de la industria, de las ciencias y el arte.<\/p>\n<p>En Palestina las primeras ciudades surgen en la Edad de Bronce  eran peque\u00f1as, seg\u00fan los estudios arqueol\u00f3gicos, con poblaciones, las m\u00e1s altas, que escasamente llegaban a los 3.000 habitantes. Las ciudades contaban con murallas, 1 R, 4, 13; 2 R 18, 13, alrededor de las cuales estaban las aldeas, Nm 21, 15; 32, 41; Jos 13, 32; 15, 32; 1 S 6, 18; Ne 11,  25-30; Mt 9, 35; Mc 5, 14; Lc 9, 12; cuyos pobladores se refugiaban en los centros urbanos en caso de peligro. Las puertas de las ciudades eran los sitios donde se comerciaba, se proclamaban las leyes, se juzgaba y se cumpl\u00ed\u00adan las penas, Dt 17, 5; 21, 19; Jr 17, 19. Estas puertas se cerraban en la noche, Jos 2, 5; y hab\u00ed\u00ada guardia, centinelas, que cuidaba las ciudades, Jdt 13, 11; Sal 127 (126), 1; Jr 51, 12. El profeta se queja de la perversidad de las ciudades israelitas, Ez 9, 9; 24, 6 y 9.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Digital, Grupo C Service &#038; Design Ltda., Colombia, 2003<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Digital<\/b><\/p>\n<p>En tiempos antiguos las ciudades deb\u00ed\u00adan su origen no a la fabricaci\u00f3n organizada sino a la agricultura. Las ciudades se constru\u00ed\u00adan en \u00e1reas donde pudiera llevarse a cabo la agricultura, generalmente al lado de una monta\u00f1a o en la cumbre de una colina, y donde se asegurara suficiente suministro de agua.<\/p>\n<p>Los nombres de las ciudades con frecuencia indican la caracter\u00ed\u00adstica que determinaba la selecci\u00f3n del sitio. P. ej., los prefijos Beer que significan pozo y En que significa fuente en nombres como Beerseba y Engadi, muestran que hab\u00ed\u00ada cerca un pozo o fuente. Nombres como Ram\u00e1, Mizpa y Gabaa (todos de ra\u00ed\u00adces que indican altura), eran muy comunes en Palestina, indicando que un sitio sobre una elevaci\u00f3n era preferido para una ciudad. Una familia gobernante a veces daba su nombre a una ciudad (Beth, que significa casa de).<\/p>\n<p>Las villas m\u00e1s peque\u00f1as buscaban la protecci\u00f3n de ciudades vecinas. Ese es el significado de la expresi\u00f3n, a\u00f1adida al nombre de una ciudad, y en todas sus aldeas (Num 21:25; Num 32:42). Como recompensa por la protecci\u00f3n que ofrec\u00ed\u00adan contra ataques n\u00f3madas, las ciudades recib\u00ed\u00adan pago en servicios y productos.<\/p>\n<p>El rasgo principal que distingu\u00ed\u00ada a una ciudad de una villa era que ten\u00ed\u00ada una muralla (Lev 25:29-30). Las murallas de 6 a 9 m. de grosor no eran excepciones. La muralla ten\u00ed\u00ada una o m\u00e1s puertas que estaban cerradas durante la noche (Jos 2:5, Jos 2:7) y en tiempos posteriores durante el s\u00e1bado (Neh 13:19). Las puertas se reforzaban con barras de hierro o bronce y cerrojos (Deu 3:5; Jdg 16:3) y ten\u00ed\u00adan cuartos arriba (2Sa 18:24). De la parte superior de la muralla o de una torre al lado de la puerta, un centinela estaba a la mira del peligro que se aproximaba (Jer 6:17). Se llegaba a las puertas por caminos angostos y f\u00e1ciles de defender.<\/p>\n<p>Dentro de las murallas, los rasgos importantes de una ciudad eran la plaza o fortaleza, el lugar alto, el lugar amplio cerca de la puerta y las calles. La plaza estaba dentro de una fortaleza en el interior protegido por una guarnici\u00f3n a la cual los habitantes pod\u00ed\u00adan correr cuando las murallas exteriores eran tomadas por un enemigo. La gente de Siquem trat\u00f3 sin \u00e9xito de resistir a Abimelec en dicha fortaleza (Jdg 9:49), y el rey despu\u00e9s fue asesinado por una mujer que arroj\u00f3 una piedra desde la torre dentro de la ciudad de Tebes (Jdg 9:50, Jdg 9:53). Cuando David captur\u00f3 la fortaleza de Si\u00f3n, tom\u00f3 posesi\u00f3n de toda la ciudad (2Sa 5:7). Algunas veces las torres se apoyaban en el lado interior de la muralla de la ciudad.<\/p>\n<p>El lugar alto era una parte importante de cada ciudad cananea y retuvo su lugar en Palestina en el tiempo del reinado de Salom\u00f3n (1Sa 9:12 ss.). All\u00ed\u00ad ofrec\u00ed\u00adan sacrificios y realizaban fiestas. Originalmente el culto se realizaba en un sitio elevado, pero el t\u00e9rmino lleg\u00f3 a referirse a cualquier santuario local aunque estuviera a nivel del suelo.<\/p>\n<p>Poco se conoce de la forma en que el gobierno de la ciudad estaba organizado y administrado. En Deu 16:18 y 19:12 se hace menci\u00f3n de ancianos y jueces. Samaria ten\u00ed\u00ada un gobernador (1Ki 22:26). Jerusal\u00e9n debe haber tenido varios oficiales altos (2Ki 23:8).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Mundo Hispano<\/b><\/p>\n<p>En la Biblia, especialmente en el AT, se llama c. a un grupo de casas protegidas por una muralla o defendidas por una fortaleza dentro de cuyo per\u00ed\u00admetro estaban incluidas. La mayor\u00ed\u00ada de las c. conquistadas por el pueblo de Israel no eran grandes urbes. Como lo que daba car\u00e1cter de c. era el muro, la destrucci\u00f3n de \u00e9ste significaba indefensi\u00f3n y verg\u00fcenza (Jer 50:15; Neh 1:3). La ley de Mois\u00e9s establec\u00ed\u00ada diferencias entre \u2020\u0153casa de habitaci\u00f3n en c. amurallada\u2020\u009d y las \u2020\u0153casas de las aldeas\u2020\u009d (Lev 25:29-31). Ca\u00ed\u00adn fue el primero que \u2020\u0153edific\u00f3 una c., y llam\u00f3 el nombre de la c. del nombre de su hijo, Enoc\u2020\u009d (Gen 4:17). Un avance tecnol\u00f3gico, la t\u00e9cnica de fabricar el ladrillo, marc\u00f3 el aumento de la construcci\u00f3n de c. (\u2020\u0153Les sirvi\u00f3 el ladrillo en lugar de piedra, y el asfalto en lugar de mezcla\u2020\u009d [Gen 11:3]), lo cual, a su vez, condujo al descuello de la arquitectura (quisieron construir una torre).<\/p>\n<p>Las calles de las c. eran generalmente muy estrechas, sinuosas y sucias (\u2020\u0153Como lodo de las calles\u2020\u009d [2Sa 22:43; Sal 18:42; Isa 10:6; Miq 7:10; Zac 9:3; Zac 10:5]). Algunas calles ten\u00ed\u00adan nombre, como \u2020\u0153la c. de los Panaderos\u2020\u009d, en tiempos de Jerem\u00ed\u00adas (Jer 37:21), o \u2020\u0153la c. que se llama Derecha\u2020\u009d en \u2020\u00a2Damasco, donde vivi\u00f3 Saulo tras su conversi\u00f3n (Hch 9:11). Generalmente los sitios de reuni\u00f3n al aire libre se situaban en las puertas de las murallas. All\u00ed\u00ad se comerciaba y se discut\u00ed\u00adan los asuntos de la comunidad (Rut 4:1; Pro 31:23). Tambi\u00e9n se celebraban los juicios y transacciones legales. Job recordaba: \u2020\u0153Cuando yo sal\u00ed\u00ada a la puerta a juicio, y en la plaza hac\u00ed\u00ada preparar mi asiento&#8230;\u2020\u009d (Job 29:7). La c. por excelencia en la Biblia es \u2020\u0153Jerusal\u00e9n, que se ha edificado como una c. que est\u00e1 bien unida entre s\u00ed\u00ad\u2020\u009d (Sal 122:3), y que es llamada \u2020\u0153c. de Dios\u2020\u009d (Sal 46:4). En el NT se nos ense\u00f1a que Dios prepara una c. para los suyos (Heb 11:16), que es \u2020\u0153la santa c., la nueva Jerusal\u00e9n\u2020\u009d (Apo 21:2).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>tip, CONS<\/p>\n<p>vet, Casi siempre las constru\u00ed\u00adan en el costado de una monta\u00f1a o en una loma, donde el abastecimiento de agua era seguro. Las ciudades siempre ten\u00ed\u00adan murallas, algunas de ellas de hasta 9 m. de espesor; a veces estaban protegidas por fosos y torres. Las puertas de las ciudades se cerraban por la noche (Jos. 2:5, 7). En el interior de la ciudad los rasgos m\u00e1s importantes eran: la torre o el castillo; el lugar alto, donde se ofrec\u00ed\u00adan sacrificios y se celebraban fiestas; la amplia plaza junto a la puerta de entrada de la ciudad que serv\u00ed\u00ada para el intercambio social en general; y las calles, simples callejones angostos, tortuosos, desempedrados, sucios y oscuros.<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[810]<\/p>\n<p>     Lugar de convivencia bajo una autoridad y en relaci\u00f3n a un orden estable de respeto. Se caracteriza por un n\u00famero suficiente de habitantes (no inferior a 5.000 habitantes en los tiempos recientes) y unos rasgos propios en los edificios<br \/>\n    La polis griega y la civitas romana fueron la semilla de la ciudad occidental posterior. Con todo el asentamiento humano numeroso, protegido por murallas y organizado bajo una autoridad local firme, viene de antes. Jeric\u00f3 ya  exist\u00ed\u00ada en el comienzo del neol\u00ed\u00adtico, hacia el 7.200 a de C., si bien sus murallas son del 2.000 con vestigios de tres milenios anteriores.<\/p>\n<p>    La ciudad se convierte en Occidente en elemento de referencia convivencial. En casi todas las culturas se diferencia grandemente la poblaci\u00f3n rural (del campo) y la urbana (de la urbe). El progreso se apoya en esos asentamientos, unas veces hist\u00f3ricos y otras veces nuevos, que surgen ya por est\u00ed\u00admulos laborales ya por necesidades b\u00e9licas o de colonizaci\u00f3n de territorios.<\/p>\n<p>    Con los b\u00e1rbaros medievales, la ciudad en Europa cobra otro sentido. A diferencia de los se\u00f1or\u00ed\u00ados, con sus palacios y castillos, y de los monasterios, con sus tierras, monjes y privilegios, la ciudad recibe cierta  independencia y libertad de tributos. Rompe la dependencia feudal y se orienta a desarrollar una vida propia: la urbana. Surgen as\u00ed\u00ad las villas, los burgos y, con palabra \u00e1rabe, las \u00abmedinas\u00bb o mercados libres.<\/p>\n<p>    En torno a esos n\u00facleos se multiplican las actividades y se incrementan los poblamientos estables. La formaci\u00f3n humana en las ciudades, tanto antiguas como modernas, se ti\u00f1e necesariamente de estilos y formas diferentes a la que reclama la vida rural, por lo general agraria. En la urbe se desarrolla el comercio y no la agricultura, la artesan\u00ed\u00ada y no la ganader\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>     Esto hace que, en cuestiones religiosas, haya tambi\u00e9n sus diferencias: en las urbes se multiplican los templos y pronto se organizan demarcaciones o territorios (parroquias); y en los poblados rurales se vive menos formalmente y la instrucci\u00f3n religiosa queda m\u00e1s ruda por la falta de relaciones y de frecuentes actos de culto.<\/p>\n<p>      Esas diferencias se van a prolongarse hasta tiempos recientes, cuando los nuevos medios de comunicaci\u00f3n igualen la informaci\u00f3n de todo tipo entre los hombres de un pa\u00ed\u00ads o regi\u00f3n.<\/p>\n<p>     La pertenencia a la ciudad otorgaba determinados derechos y deberes originales ya en tiempos romanos. Implicaban privilegios (ciudadan\u00ed\u00ada romana), que todav\u00ed\u00ada hoy son referencia pedag\u00f3gica y hasta catequ\u00ed\u00adstica. Los paganos eran habitantes de los \u00abpagus\u00bb o predios rurales. Los civilizados eran productos de las \u00abcives\u00bb, de las ciudades. Es f\u00e1cil sacar multitud de aplicaciones para la catequesis rural y para los diversos lugares en que se organiza la catequesis urbana.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>(v. \u00e1mbitos nuevos de evangelizaci\u00f3n, pastoral)<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>La ciudad es una poblaci\u00f3n de hombres unidos con intereses comunes, que gozan de los mismos derechos y tienen las mismas obligaciones. Se constru\u00ed\u00adan casi siempre junto a una fuente y en lo alto. Se diferencia de la aldea, la cual es simplemente un conjunto de casas habitadas. En los evangelios, cuando se habla de ciudades, ordinariamente hay que entender aldeas.<\/p>\n<p>E. M. N.<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>(-> Jerusal\u00e9n, Si\u00f3n, cielo). Al principio, los israelitas, constituidos como federaci\u00f3n* de tribus, eran contrarios a las ciudades, porque ellas representaban un poder dominador, de tipo im  positivo, que esclavizaba a los agricultores y pastores, que habitaban fuera de ellas, y a los pobres, que depend\u00ed\u00adan de ellas. Los primeros israelitas eran hombres y mujeres de campo, una federaci\u00f3n de agricultores y pastores, enfrentados a los habitantes de las fuertes ciudades cananeas, donde dominaban reyes, sacerdotes y soldados sobre el pueblo. L\u00f3gicamente, una vieja historia israelita concibe las ciudades como herencia de Ca\u00ed\u00adn*, el homicida (Gn 4,17). Es m\u00e1s, las perversiones del mundo se condensan en Babel*, ciudad y torre de soberbia que divide y enfrenta a los hombres (cf. Gn 11,1-9).<\/p>\n<p>(1) Ciudades b\u00ed\u00adblicas. Pero m\u00e1s tarde, a partir del Rey David (siglo X a.C.), los israelitas empezaron a conquistar las ciudades cananeas, y entre ellas Jerusal\u00e9n* (Si\u00f3n), fortaleza jebusea, a la que interpretaron como signo de presencia divina. Importancia especial han tenido en la Biblia las grandes ciudades imperiales, que aparecen con frecuencia como enemigas de Dios, (a) N\u00ed\u00adnive est\u00e1 en el centro del libro de Jon\u00e1s*. Es una ciudad inmensa (Jon 3,2-7), s\u00ed\u00admbolo de la maldad; pero ella escucha el mensaje de Jon\u00e1s y se convierte, apareciendo de esa forma como signo del car\u00e1cter universal de la salvaci\u00f3n de Dios. El anuncio de la destrucci\u00f3n de N\u00ed\u00adnive se encuentra tambi\u00e9n en el centro de la profec\u00ed\u00ada de Nah\u00fam (cf. Nah 1,1; 2,8; 3,7), pero ahora sin conversi\u00f3n, en contra de lo que sucede en Jon\u00e1s. (b) Babilonia (Babel*) es la ciudad enemiga de Dios por excelencia. Ella est\u00e1 simbolizada en el relato de la torre de Babel (Gn 11,1-9). El anuncio de su condena ocupa amplias p\u00e1ginas de la profec\u00ed\u00ada israelita (cf. Is 13-14; Jr 51), retomada y reinterpretada por Ap 17-18. Babilonia se ha convertido as\u00ed\u00ad en s\u00ed\u00admbolo de todas las ciudades perversas del mundo, (c) Jes\u00fas anunci\u00f3 su mensaje en las aldeas de Galilea, donde siguieron actuando muchos de sus disc\u00ed\u00adpulos. Pero la primera iglesia bien estructurada naci\u00f3 en Jerusal\u00e9n. Por su parte, el mensaje de Pablo est\u00e1 vinculado a las grandes ciudades del oriente del imperio, entre ellas Antioqu\u00ed\u00ada (cf. Hch 11,1; Gal 2,12), Efeso (Hch 18,19-24) y Corinto (Hch 18,1; 19,1). El cristianismo helenista (paulino) vino a convertirse en un fen\u00f3meno b\u00e1sicamente urbano, de manera que, cierto tiempo despu\u00e9s, se pudo pensar que los habitantes de las ciudades eran cristianos, mientras que los de los campo (pagus) eran id\u00f3latras (paganos).<\/p>\n<p>(2) Ciudad del Apocalipsis. Ciudad de Dios. El libro del Apocalipsis refleja una cultura urbana y est\u00e1 dirigido a los cristianos de siete ciudades conflictivas de Asia (Ap 1,4; 2,1-3,21). Su modelo de perversi\u00f3n es una ciudad (Babilonia), lo mismo que el modelo de su perfecci\u00f3n es otra ciudad (nueva Jerusal\u00e9n: 21,2). En el centro y final del Apocalipsis aparece la ciudad de Dios, que forma parte de un esquema ternario del misterio sagrado (que se condensa en Dios, en Jes\u00fas y en Jerusal\u00e9n), como si ella fuera la expresi\u00f3n m\u00e1s honda del Esp\u00ed\u00adritu divino (cf. Ap 3,12; cf. 1,4-5). Los poderes enemigos rodear\u00e1n, patear\u00e1n y destruir\u00e1n la ciudad de los santos, que es signo de la Iglesia (cf. 11,2; 20,9), pero Dios vendr\u00e1 en su ayuda y destruir\u00e1 a sus destructores (cf. 20,9b). En el camino que lleva desde la ciudad de los que crucificaron al Kyrios Jes\u00fas (11,8) hasta la Ciudad esposa del Cordero (cf. 21,9-11) nos sit\u00faa el Ap. As\u00ed\u00ad aparece la ciudad final: \u00abLa ciudad ten\u00ed\u00ada forma cuadrada: su longitud era igual a su anchura. Y midi\u00f3 la ciudad con la vara: hasta doce mil estadios: su longitud, su anchura y su altura eran id\u00e9nticas. Y midi\u00f3 luego la muralla y resultaron ciento cuarenta y cuatro codos, seg\u00fan la medida humana, que es medida de \u00e1ngel. Los materiales de la muralla eran de jaspe y la ciudad era de oro puro, semejante a puro cristal. Los pilares sobre los que estaba asentada la muralla de la ciudad estaban adornados de toda clase de piedras preciosas&#8230;\u00bb (Ap 21,15-18). En esta visi\u00f3n de la ciudad se han unido tres im\u00e1genes: cuadrado, cubo y, quiz\u00e1, pir\u00e1mide.<\/p>\n<p>(3) Ciudad cuadrada, ciudad c\u00fabica. La ciudad del Apocalipsis es un cuadrado (tetr\u00e1gonos), de cuatro lados con longitud y anchura iguales, de 12.000 estadios (unos 2.130 kil\u00f3metros) de per\u00ed\u00admetro (1.000 por cada una de las doce tribus de Israel)&#8230; Ella es centro de todo el universo; por eso, las gentes del entorno, los pueblos del mundo, que se extienden a sus lados, vienen a buscar refugio en ella, pues all\u00ed\u00ad se encuentra la plaza con el Trono de Dios y su Cordero; de ella brota el R\u00ed\u00ado de la Vida que ofrece agua fresca de amor y curaci\u00f3n para todos los vivientes (Ap 21,24; 22,15). Al mismo tiempo, la Ciudad es un cubo perfecto, con longitud, anchura y altura id\u00e9nticas, como dice con precisi\u00f3n el texto (Ap 21,16b). Sin duda, esta Ciudad lo llena todo, el Todo de Dios y de su creaci\u00f3n: Cubo Divino que encierra la realidad entera. Los griegos concibieron el Cubo como signo de perfecci\u00f3n. Cubo era tambi\u00e9n para los jud\u00ed\u00ados el Santo de los Santos o Debir donde Dios habita, Casa llena interiormente de Dios (cf. 1 Re 6,20). L\u00f3gicamente, esta Ciudad en la que Dios mismo se vuelve morada y templo* para los hombres que habitan dentro de ella ser\u00e1 Cubo, Casa toda interioridad. En el fondo de esta imagen se encuentran visiones sacrales y\/o sapienciales que han desembocado luego en la C\u00e1bala y en otras corrientes religiosas que comparan a Dios (toda realidad) con un Cubo sagrado universal. El mismo islam ha teorizado sobre este signo, a partir de la Kaaba o Templo (casi) C\u00fabico donde est\u00e1 inserta la Piedra Sagrada, igual que los jud\u00ed\u00ados medievales y los cristianos que han representado a Dios (el cielo) a modo de Cubo Sagrado. Pues bien, dentro del cubo-totalidad donde Dios es muro y centro, plaza y r\u00ed\u00ado, \u00e1rboles y presencia de amor, habitan los humanos, en una plaza interior con r\u00ed\u00ado y \u00e1rboles de vida, como luego veremos.<\/p>\n<p>(4) Ciudad pir\u00e1mide. Posiblemente, al presentar la ciudad (al mismo tiempo) como cuadrada o plana y c\u00fabica, Juan est\u00e1 proyectando sobre ella la imagen de un plano que se eleva, en forma de pir\u00e1mide inscrita en un cubo transparente. Es normal que evoque las Pir\u00e1mides de Egipto o las torres elevadas (zigurat) de Babilonia. Sobre una base cuadrada se va elevando una figura escalonada, cuya altura es igual que los lados del cuadrado. Ella est\u00e1 inscrita en el cubo transparente, de manera que en la plaza superior queda el trono de Dios y el agua que brota de ese trono va descendiendo escal\u00f3n a escal\u00f3n. De esta forma se unir\u00ed\u00adan las im\u00e1genes del cuadrado y cubo, pir\u00e1mide y monta\u00f1a de los dioses, propia de la tradici\u00f3n religiosa de muchos pueblos antiguos. Resulta conocida la fascinaci\u00f3n que han ejercido las pir\u00e1mides en todas las culturas, como imagen de gradaci\u00f3n y jerarqu\u00ed\u00ada, de estabilidad y vida eterna. Dios mismo ser\u00ed\u00ada aqu\u00ed\u00ad pir\u00e1mide donde los humanos se hallan inscritos, pir\u00e1mide-esfera donde todos los puntos se encuentran igual mente distantes del centro, siendo centro y c\u00ed\u00adrculo, altura y base.<\/p>\n<p>(5) Tres im\u00e1genes, una ciudad. El autor del Apocalipsis ha dejado que las tres im\u00e1genes (Cuadrado, con muros y puertas abiertas, Cubo completo en s\u00ed\u00ad mismo y Pir\u00e1mide elevada sobre el cuadrado de la base) se limiten y fecunden una a otra. Es posible que las tres se superpongan, para crear la impresi\u00f3n de una Ciudad con las diversas formas que la tradici\u00f3n ofrec\u00ed\u00ada para templos y ciudades. El signo del Cubo es el m\u00e1s perfecto, pues nos lleva a la ciudad interior, con la Vida de Dios hecha principio de existencia para los humanos, sobre todo si la completamos con la esfera: un Cubo-Esfera, tal ser\u00ed\u00ada el signo pleno de Dios (hecho Ciudad) para los humanos. Pero esa imagen rompe todos los esquemas imaginativos, de manera que en ella no pueden visualizarse los restantes elementos de la Ciudad: las puertas de entrada, la plaza interior, los r\u00ed\u00ados y \u00e1rboles de vida.<\/p>\n<p>Cf. A. \u00ed\u0081LVAREZ VALDES, La nueva Jerusal\u00e9n \u00bfCiudad celeste o terrestre?, Verbo Divino, Estella 2005; F. CONTRERAS, La nueva Jerusal\u00e9n, esperanza de la Iglesia, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1998; X. PIKAZA, Apocalipsis, Verbo Divino, Estella 1999.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p>\u00bfLa ciudad es, como tal, un lugar de salvaci\u00f3n? La pregunta podr\u00ed\u00ada tambi\u00e9n formularse as\u00ed\u00ad: \u00bfes N\u00ed\u00adnive la que tiene que ser evangelizada, o son los ninivitas? El libro de Jon\u00e1s considera estos dos t\u00e9rminos como intercambiables: \u00abVete a N\u00ed\u00adnive, la gran ciudad, y pronuncia un or\u00e1culo contra ella\u00bb; \u00abJon\u00e1s se levant\u00f3 y parti\u00f3 para N\u00ed\u00adnive&#8230; los ninivitas creyeron en Dios\u00bb. \u00ab\u00bfY no voy a tener yo compasi\u00f3n de N\u00ed\u00adnive, la gran ciudad, en la que hay m\u00e1s de ciento veinte mil personas?\u00bb  Por tanto, tambi\u00e9n una gran ciudad puede tener su  importancia teol\u00f3gica,  si  se considera como una realidad unitaria de Dios: \u00abLas ciudades tienen su propia vida y su propia autonom\u00ed\u00ada misteriosa y profunda: tienen un rostro caracter\u00ed\u00adstico; por decirlo de alguna manera, tienen su propia alma y su propio destino: no son montones de piedras colocadas al azar, son misteriosas viviendas de hombres y, me atrever\u00ed\u00ada a decir, son de alg\u00fan modo las misteriosas viviendas de Dios: \u00abgloria Domini in te videbitur\u00bb\u00bb.  En efecto, no podemos olvidar que la ciudad surge para integrar mejor a las personas, para que \u00e9stas puedan expresar mejor sus capacidades, enlaz\u00e1ndolas con las de los dem\u00e1s, para que sus necesidades encuentren una respuesta mejor y m\u00e1s r\u00e1pida. La ciudad es, por tanto, un acontecimiento humano, una forma de organizarse que nace de la inteligencia y de la voluntad de b\u00fasqueda de un bien com\u00fan. Es un acontecimiento moral que puede y debe ser iluminado por el evangelio, sostenido por la gracia, animado por la esperanza en la venida de! Reino.<\/p>\n<p> Carlo Mar\u00ed\u00ada Martini, Diccionario Espiritual, PPC, Madrid, 1997<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Espiritual<\/b><\/p>\n<p>Poblaci\u00f3n de mayor tama\u00f1o, n\u00famero de habitantes o importancia que un pueblo o una aldea. La palabra hebrea `ir, que se traduce \u2020\u0153ciudad\u2020\u009d, aparece casi 1.100 veces en las Escrituras, aunque de vez en cuando se usa la palabra qir\u00c2\u00b7y\u00e1h (pueblo; poblaci\u00f3n) como sin\u00f3nimo o en paralelo. Por ejemplo: \u2020\u0153Despu\u00e9s de esto se te llamar\u00e1 Ciudad [`ir] de Justicia, Poblaci\u00f3n Fiel [qir\u00c2\u00b7y\u00e1h]\u2020\u009d, o: \u2020\u0153\u00bfC\u00f3mo sucede que no ha sido abandonada la ciudad [`ir] de alabanza, el pueblo [qir\u00c2\u00b7y\u00e1th] de alborozo?\u2020\u009d. (Isa 1:26; Jer 49:25.)<br \/>\nLos \u2020\u0153poblados\u2020\u009d (heb. jatse\u00c2\u00b7r\u00ed\u00adm), \u2020\u0153pueblos dependientes\u2020\u009d (heb. ba\u00c2\u00b7n\u00f3th) y \u2020\u0153aldeas\u2020\u009d (heb. kefa\u00c2\u00b7r\u00ed\u00adm), mencionados tambi\u00e9n en las Escrituras Hebreas, se distingu\u00ed\u00adan de las \u2020\u0153ciudades\u2020\u009d y los \u2020\u0153pueblos\u2020\u009d en que no eran comunidades amuralladas, sino que estaban en \u2020\u0153la campi\u00f1a abierta\u2020\u009d. (1Sa 6:18.) Si estaban situadas en los suburbios o inmediaciones de una ciudad o un pueblo fortificado, a estas comunidades se las llamaba \u2020\u0153pueblos dependientes\u2020\u009d, literalmente \u2020\u0153hijas\u2020\u009d de la ciudad amurallada. (N\u00fa 21:25; v\u00e9ase PUEBLOS DEPENDIENTES.) La ley de Mois\u00e9s tambi\u00e9n hac\u00ed\u00ada una distinci\u00f3n legal entre las ciudades amuralladas y los pueblos, al igual que entre las poblaciones sin fortificar y las aldeas. Si una persona que viv\u00ed\u00ada en una poblaci\u00f3n sin amurallar vend\u00ed\u00ada su casa, reten\u00ed\u00ada siempre el derecho de recomprarla, y en el caso de que no pudiera hacerlo, le era devuelta durante el a\u00f1o de Jubileo. Por otro lado, cuando se vend\u00ed\u00ada una casa en una ciudad amurallada, el vendedor ten\u00ed\u00ada que recomprarla durante el a\u00f1o entrante o, en caso contrario, el comprador se quedaba definitivamente con la propiedad, excepto si se trataba de las ciudades levitas. (Le 25:29-34.) La misma distinci\u00f3n se mantiene en las Escrituras Griegas Cristianas, donde p\u00f3\u00c2\u00b7lis por lo general se refiere a una \u2020\u0153ciudad\u2020\u009d amurallada y ko\u00c2\u00b7me, a una \u2020\u0153aldea\u2020\u009d sin murallas. La palabra griega ko\u00c2\u00b7m\u00f3\u00c2\u00b7po\u00c2\u00b7lis, de Marcos 1:38, puede traducirse por \u2020\u0153villa\u2020\u009d. (Comp\u00e1rese con NTI.) Juan se refiri\u00f3 a Bel\u00e9n como \u2020\u0153la aldea donde David sol\u00ed\u00ada estar\u2020\u009d, y Lucas (conocedor de que Rehoboam hab\u00ed\u00ada fortificado la aldea) la llam\u00f3 ciudad. (Jn 7:42; Lu 2:4; 2Cr 11:5, 6.)<br \/>\nCa\u00ed\u00adn fue el primero que construy\u00f3 una ciudad, a la que llam\u00f3 por el nombre de su hijo Enoc. (G\u00e9 4:17.) Si acaso hubo otras ciudades antes del Diluvio, sus nombres desaparecieron junto con ellas durante aquella inundaci\u00f3n global del a\u00f1o 2370 a. E.C. Despu\u00e9s del Diluvio, las ciudades de Babel, Erec, Akkad y Caln\u00e9, de la tierra de Sinar, formaron el n\u00facleo inicial del reino de Nemrod, que m\u00e1s tarde extendi\u00f3 dicho n\u00facleo construyendo N\u00ed\u00adnive, Rehobot-Ir, C\u00e1lah y Resen (llamadas colectivamente \u2020\u0153la gran ciudad\u2020\u009d) al N., en el valle de Mesopotamia. (G\u00e9 10:10-12.) Los patriarcas Abrah\u00e1n, Isaac y Jacob, por el contrario, no construyeron ciudades, sino que vivieron en tiendas como residentes temporales, incluso cuando visitaban pueblos y aldeas en Cana\u00e1n y Egipto. (Heb 11:9.) No obstante, los esp\u00ed\u00adas que entraron en Cana\u00e1n informaron que hab\u00ed\u00ada ciudades grandes y bien fortificadas en el pa\u00ed\u00ads. (N\u00fa 13:28; Dt 9:1.)<\/p>\n<p>Prop\u00f3sito. La gente empez\u00f3 a construir ciudades por varias razones: protecci\u00f3n, industria, comercio y religi\u00f3n. A juzgar por la cantidad y tama\u00f1o de los templos que los arque\u00f3logos han desenterrado, la religi\u00f3n fue sin duda uno de los principales motivos de que se edificaran muchas de las ciudades antiguas. La ciudad de Babel con su torre religiosa es un ejemplo. \u2020\u0153\u00c2\u00a1Vamos! \u2014se dijeron sus edificadores\u2014. Edifiqu\u00e9monos una ciudad y tambi\u00e9n una torre con su c\u00faspide en los cielos, y hag\u00e1monos un nombre c\u00e9lebre, por temor de que seamos esparcidos por toda la superficie de la tierra.\u2020\u009d (G\u00e9 11:4-9.) Otra raz\u00f3n por la que la gente se reuni\u00f3 en ciudades era el temor a que los ej\u00e9rcitos enemigos los tomaran como esclavos. En todo caso proteg\u00ed\u00adan sus ciudades con murallas y cerraban las puertas durante la noche. (Jos 2:5; 2Cr 26:6.)<br \/>\nLos habitantes de las ciudades sol\u00ed\u00adan dedicarse a la agricultura y la ganader\u00ed\u00ada extramuros, aunque por lo general resid\u00ed\u00adan dentro de la ciudad. Otros se dedicaban a trabajos artesanos. Las ciudades se utilizaron como dep\u00f3sitos, centros comerciales y mercados para la distribuci\u00f3n. Ciudades como Tiro, Sid\u00f3n y Jope se convirtieron en centros portuarios y de intercambio para el tr\u00e1fico mar\u00ed\u00adtimo y las caravanas terrestres. (Eze 27.)<br \/>\nMuchas ciudades empezaron siendo simples aldeas, crecieron hasta alcanzar el tama\u00f1o de un pueblo o la categor\u00ed\u00ada de una ciudad y, en ocasiones, se convirtieron en grandes ciudades estado que controlaban la vida de cientos de miles de personas. Con tal crecimiento, el poder gubernamental y judicial se concentr\u00f3 en las manos de unos pocos l\u00ed\u00adderes pol\u00ed\u00adticos y militares, y fue bastante frecuente que el principal poder que dictaba el modo de vida urbano residiera en una jerarqu\u00ed\u00ada de sacerdotes d\u00e9spotas. Supuso, por lo tanto, un marcado contraste el florecimiento de las ciudades israelitas, con un gobierno en manos de administradores nombrados teocr\u00e1ticamente que ten\u00ed\u00adan el deber de regirse por las leyes constitucionales dadas por Dios. Jehov\u00e1 era el Rey, Legislador y Juez de la naci\u00f3n, y cuando sus representantes visibles cumpl\u00ed\u00adan fielmente con sus deberes, el pueblo se regocijaba. (Isa 33:22; Esd 7:25, 26; Pr 29:2.)<\/p>\n<p>Selecci\u00f3n de emplazamientos. La selecci\u00f3n del emplazamiento de una ciudad depend\u00ed\u00ada de varios factores. Como la defensa sol\u00ed\u00ada ser de primordial importancia, las ciudades antiguas por lo general estaban situadas en lugares altos. Aunque de este modo quedaban totalmente a la vista, se hac\u00ed\u00ada dif\u00ed\u00adcil llegar hasta ellas. (Mt 5:14.) Las ciudades costeras y las que estaban a lo largo de las orillas de los r\u00ed\u00ados eran excepciones. Aparte de las barreras naturales, sol\u00ed\u00adan construirse alrededor de la ciudad muros fuertes o un complejo de muros y torres, y, en algunas ocasiones, tambi\u00e9n fosos. (2Re 9:17; Ne 3:1\u20134:23; 6:1-15; Da 9:25.) El crecimiento de las ciudades a veces hac\u00ed\u00ada necesario extender los muros para abarcar mayores per\u00ed\u00admetros. Las entradas de las murallas estaban protegidas con fuertes puertas, que pod\u00ed\u00adan aguantar sitios prolongados. (V\u00e9anse FORTIFICACIONES; MUROS; PUERTA, PASO DE ENTRADA.) Al otro lado de las murallas estaban los campos, las dehesas y los suburbios, muchas veces indefensos en caso de ataque. (N\u00fa 35:1-8; Jos 21:41, 42.)<br \/>\nAlgo imprescindible que no deb\u00ed\u00ada pasarse por alto al escoger un emplazamiento para una ciudad era que hubiera cerca un buen abastecimiento de agua. Por esta raz\u00f3n se consideraba ideal el que las ciudades tuvieran manantiales o pozos dentro de sus l\u00ed\u00admites. En algunos casos, entre los que se destacan Meguid\u00f3, Gaba\u00f3n y Jerusal\u00e9n, hab\u00ed\u00ada t\u00faneles de agua subterr\u00e1neos, acueductos y enca\u00f1ados para llevar intramuros el agua de las fuentes exteriores. (2Sa 5:8; 2Re 20:20; 2Cr 32:30.) A menudo se constru\u00ed\u00adan dep\u00f3sitos y cisternas para recoger y guardar el agua durante la estaci\u00f3n lluviosa con el fin de usarla m\u00e1s tarde; por ello, en algunos lugares el terreno estaba lleno de cisternas, pues cada casa procuraba tener su propio suministro de agua. (2Cr 26:10.)<br \/>\nComo eran muy similares los objetivos y prop\u00f3sitos por los que se constru\u00ed\u00adan las ciudades antiguas, se encuentran grandes similitudes en su dise\u00f1o y configuraci\u00f3n. Adem\u00e1s, puesto que con el transcurso de los siglos se han producido pocos cambios, ciertas ciudades actuales son muy parecidas a como fueron hace dos o tres milenios. Cuando entraba por la puerta, la persona se hallaba en un gran lugar abierto, la plaza del mercado de la ciudad, es decir, la plaza p\u00fablica, donde se realizaban toda clase de ventas y compras, y donde se hac\u00ed\u00adan los contratos y despu\u00e9s se sellaban ante testigos. (G\u00e9 23:10-18; 2Re 7:1; Na 2:4.) Aqu\u00ed\u00ad estaba el foro p\u00fablico, donde se recib\u00ed\u00adan y transmit\u00ed\u00adan las noticias (Ne 8:1, 3; Jer 17:19), donde los ancianos de la ciudad presid\u00ed\u00adan el tribunal (Rut 4:1-10) y donde el viajero pod\u00ed\u00ada pasar la noche si por casualidad nadie le mostraba hospitalidad. (Jue 19:15-21.) A veces en la ciudad hab\u00ed\u00ada disponibles otros alojamientos para los visitantes. (Jos 2:1; Jue 16:1; Lu 2:4-7; 10:35; v\u00e9ase MES\u00ed\u201cN.)<br \/>\nAlgunas ciudades se constru\u00ed\u00adan con prop\u00f3sitos especiales, como, por ejemplo, Pitom y Raams\u00e9s, construidas por los esclavos israelitas como lugares de dep\u00f3sito para Fara\u00f3n (Ex 1:11); las ciudades de almacenamiento, de los carros y de los jinetes que edific\u00f3 Salom\u00f3n (1Re 9:17-19), y las ciudades de almacenamiento de Jehosafat. (2Cr 17:12.) Se apartaron cuarenta y ocho ciudades para los levitas: trece, para los sacerdotes, y seis, como ciudades de refugio para los homicidas involuntarios. (N\u00fa 35:6-8; Jos 21:19, 41, 42; v\u00e9anse CIUDADES DE LOS SACERDOTES; CIUDADES DE REFUGIO; CIUDADES PARA LOS CARROS.)<br \/>\nGracias a los restos de las murallas, se puede deducir el tama\u00f1o de muchas ciudades antiguas, pero en cuanto a la poblaci\u00f3n, solo es posible hacer c\u00e1lculos aproximativos. Se dice que N\u00ed\u00adnive era una metr\u00f3poli muy grande: \u2020\u0153N\u00ed\u00adnive la gran ciudad, en la cual existen m\u00e1s de ciento veinte mil hombres que de ning\u00fan modo saben la diferencia entre su mano derecha y su izquierda\u2020\u009d. (Jon 4:11; 3:3.)<br \/>\nLos nombres de las ciudades mencionadas en la Biblia sol\u00ed\u00adan tener un significado y un prop\u00f3sito: hac\u00ed\u00adan referencia a su ubicaci\u00f3n o al car\u00e1cter o ascendencia de los habitantes, y muchos de ellos eran de naturaleza prof\u00e9tica. (G\u00e9 11:9; 21:31; Jue 18:29.) A veces se a\u00f1ad\u00ed\u00ada el nombre de la tribu en la que estaba ubicada la ciudad a fin de distinguirla de otra que ten\u00ed\u00ada el mismo nombre, como en el caso de \u2020\u0153Bel\u00e9n de Jud\u00e1\u2020\u009d, pues hab\u00ed\u00ada otra Bel\u00e9n en Zabul\u00f3n. (Jue 17:7; Jos 19:10, 15.) Los enclaves eran ciudades que pertenec\u00ed\u00adan a una tribu estando situadas en el territorio de otra. (Jos 16:9; v\u00e9ase CIUDADES ENCLAVADAS.)<\/p>\n<p>Uso figurado. En las Escrituras Hebreas la palabra ciudad recibe un uso figurado. (Pr 21:22; Jer 1:18.) Jes\u00fas tambi\u00e9n habl\u00f3 de ciudades en sus ilustraciones (Mt 12:25; Lu 19:17, 19), y Pablo la emplea en una figura ret\u00f3rica. (Heb 11:10, 16; 12:22; 13:14.) En el libro de Revelaci\u00f3n se usan las ciudades para ilustrar diversos conceptos: \u2020\u0153la santa ciudad\u2020\u009d pisoteada por las naciones (Rev 11:2), \u2020\u0153la gran ciudad\u2020\u009d llamada Sodoma y Egipto en sentido espiritual (Rev 11:8), \u2020\u0153Babilonia la gran ciudad\u2020\u009d (Rev 18:10-21; 17:18) y \u2020\u0153la santa ciudad, la Nueva Jerusal\u00e9n, que descend\u00ed\u00ada del cielo desde Dios y [estaba] preparada como una novia adornada para su esposo\u2020\u009d. (Rev 21:2-27; 22:14, 19; 3:12.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>>\u00e9\u00ed\u2020r (ry[i , 5892), \u00abciudad; pueblo; aldea; barrio\u00bb. Hay cognados de esta palabra en ugar\u00ed\u00adtico, fenicio, sumerio y ar\u00e1bigo antiguo. El nombre aparece unas 1.092 veces durante todas las \u00e9pocas del hebreo b\u00ed\u00adblico. El t\u00e9rmino sugiere una \u00abaldea\u00bb. Para una aldea sin muros se usa la palabra hebrea hacer. Qiryat, un sin\u00f3nimo de >\u00e9\u00ed\u2020r, es un t\u00e9rmino prestado del arameo. No obstante, >\u00e9\u00ed\u2020r y su sin\u00f3nimo no siempre sugieren una ciudad amurallada. Un ejemplo de esto se encuentra en Deu 3:5 donde >\u00e9\u00ed\u2020r puede ser una ciudad situada a campo abierto (tal vez protegida solo por baluartes de tierra o piedra): \u00abTodas estas ciudades estaban fortificadas con altas murallas, con puertas y cerrojos, sin contar las much\u00ed\u00adsimas aldeas sin muros\u00bb (rva). Una comparaci\u00f3n entre Lev 25:29 y Lev 25:31 muestra que >\u00e9\u00ed\u2020r puede usarse como sin\u00f3nimo de hacer: \u00abCuando una persona venda una vivienda en una ciudad amurallada, tendr\u00e1 derecho de rescatarla dentro del plazo de un a\u00f1o a partir de su venta \u2020\u00a6 Pero las casas de las aldeas no amuralladas [hacer] ser\u00e1n consideradas como parcelas de tierra\u00bb (rva). Adem\u00e1s de \u00abuna aldea de casas permanentes\u00bb, >ir puede significar una poblaci\u00f3n ubicada en un sitio permanente, aun cuando sean tiendas: las moradas. \u00abSa\u00fal fue a la ciudad de Amalec y puso una emboscada en el arroyo\u00bb (1Sa 15:5). En Gen 4:17 (el primer caso) el vocablo >\u00e9\u00ed\u2020r significa un \u00ablugar permanente de habitaci\u00f3n\u00bb con residencias de piedra y arcilla. Por regla general, el t\u00e9rmino no tiene connotaciones pol\u00ed\u00adticas; >\u00e9\u00ed\u2020r simplemente representa el \u00ablugar en que vive la gente en forma permanente\u00bb. Sin embargo, hay casos en que >\u00e9\u00ed\u2020r representa un ente pol\u00ed\u00adtico (1Sa 15:5; 30.29). Este vocablo puede se\u00f1alar a \u00ablos que viven en un pueblo dado\u00bb: \u00abCuando lleg\u00f3, he aqu\u00ed\u00ad que El\u00ed\u00ad estaba sentado en un banco vigilando junto al camino, porque su coraz\u00f3n temblaba a causa del arca de Dios. Cuando aquel hombre lleg\u00f3 a la ciudad y dio la noticia, toda la ciudad prorrumpi\u00f3 en griter\u00ed\u00ado\u00bb (1Sa 4:13). >\u00e9\u00ed\u2020r puede significar solamente \u00abalguna parte de una ciudad\u00bb, como la secci\u00f3n rodeada de un muro: \u00abSin embargo, David tom\u00f3 la fortaleza de Sion, que es la Ciudad de David\u00bb (2Sa 5:7). Las ciudades antiguas (en particular las m\u00e1s grandes) se divid\u00ed\u00adan a veces en barrios (o distritos) por muros, para hacer m\u00e1s dif\u00ed\u00adcil su captura. Esto sugiere que ya en el tiempo del \u00faltimo pasaje citado,>\u00e9\u00ed\u2020r connotaba usualmente una \u00abciudad amurallada\u00bb.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Vine Antiguo Testamento<\/b><\/p>\n<p>polis (povli\u00bb, 4172), primariamente ciudad rodeada de muros (quiz\u00e1 de una ra\u00ed\u00adz ple\u2013 , que significa plenitud, de donde tambi\u00e9n viene el vocablo latino pleo, llenar; en castellano, pulido, pulir, pol\u00ed\u00adtica, etc.). Se usa tambi\u00e9n de la Jerusal\u00e9n celestial, de la morada y comunidad de los redimidos (Heb 11:10,16; 12.22; 13.14). En Apocalipsis significa la capital visible del reino celestial, destinada para descender a la tierra en una era venidera (p.ej., Rev 3:12; 21.2,14,19). Por metonimia la palabra significa los habitantes, como en su uso en castellano (p.ej., Mat 8:34; 12.25; 21.10; Mc 1.33; Act 13:44). Nota: En Act_16 13, los mss. m\u00e1s aut\u00e9nticos tienen pule, puerta (RVR: \u00abfuera de la puerta\u00bb). Nota: Politarques se traduce \u00abautoridades de la ciudad\u00bb en Act 17:6,18. V\u00e9ase AUTORIDADES.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Vine Nuevo testamento<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify;\">El t\u00e9rmino griego <em>polis<\/em> (heb. <em>\u02bf\u00eer<\/em>) se aplicaba en los tiempos b\u00edblicos a lugares de modestas proporciones (p. ej. Laquis ten\u00eda una superficie de 60 km. cuadrados) y las distingu\u00edan de las aldeas y campos (Mr. 6:56). La ciudad hebrea se constru\u00eda en un lugar alto, como medio de defensa (Jos. 11:13), cerca de alguna fuente de agua y se compon\u00eda de un fuerte (Jue. 9:51), murallas, puertas, calles angostas, plazas (Mt. 11:16), cisternas y un santuario. En lugares particulares se albergaban artes especiales. El control estaba en manos de los ancianos (Dt. 19:12), jueces y guardas (Is. 62:6). La ciudad-estado griega proteg\u00eda a los ciudadanos m\u00e1s all\u00e1 de los muros y se administraba por la <em>ekkl\u0113sia<\/em> (asamblea de ciudadanos) y <em>boul\u0113<\/em> (concilio), y reconoc\u00eda su <em>tuch\u0113<\/em> o diosa (cf. genio romano).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jerusal\u00e9n era estimada como la ciudad santa (Is. 52:1 = Mt. 4:5) del gran Rey (Sal. 48:2 = Mt. 5:35) ya que dentro de sus limites estaba el templo de Dios. El concepto de una Jerusal\u00e9n restaurada aparece en Ez. 40ss.; Zac. 2; Hag. 2:6\u20139; Salmos de Salom\u00f3n 17:33 y 1 Enoc 90:28 y lleva a Pablo a visualizar all\u00e1 en lo alto, una Jerusal\u00e9n libre, que es madre (2 S. 20:19) de los cristianos (G\u00e1. 4:26). El Apocalipsis describe el presente orden mundial como corrupto, y ense\u00f1a que la ciudad santa debe establecerse en la era milenial (Ap. 21:9ss.) o como la habitaci\u00f3n final de la humanidad redimida en el estado eterno (Ap. 21:1, 2). La ciudad es la iglesia, la esposa de Cristo y el nuevo Israel de doce puertas fundada en el <em>k\u0113rugma<\/em> de los doce ap\u00f3stoles. \u00c9sta permanece como santa, pero siendo santificada por la presencia de Dios que no necesita de un templo local. Como una alusi\u00f3n a Gn. 2:10 y a Ez. 47:7, el vidente describe la seguridad y las provisiones de agua de la ciudad ideal. Al describir la sociedad cristiana como la Ciudad de Dios, Agust\u00edn desarroll\u00f3 la convicci\u00f3n de que la emp\u00edrica Iglesia Cat\u00f3lica era el reino de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Arndt; <em><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">HDB<\/a><\/em>; <em><a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">HERE<\/a><\/em>; Sir Charles Marston, <em>The Bible Comes Alive<\/em>, pp. 78\u2013118; <em><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">MNT<\/a><\/em>, MartinKiddle sobre Ap. 21.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Denis H. Tongue<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><em>HDB <\/em><\/a><em>Hastings\u2019 Dictionary of the Bible<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><em>HERE <\/em><\/a><em>Hastings\u2019 Encyclopaedia of Religion and Ethics<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><em>MNT <\/em><\/a><em>Moffatt\u2019s New Testament Commentary<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (108). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span ><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>I. En el Antiguo Testamento<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>El vocablo <\/span><span style=''>&#305;&#770;r<\/span><span lang=ES style=''> aparece 1.090 veces en el AT y describe una amplia variedad de asentamientos de car\u00e1cter permanente. Al parecer no ten\u00eda mayor relaci\u00f3n con su tama\u00f1o o sus derechos (cf. Gn. 4.17; 19.29; 24.10; Ex. 1.11; Lv. 25.29, 31; 1 S. 15.5; 20.6; 2 R. 17.6; Jer. 51.42\u201343, 58; Jon. 3.3; Nah. 3.1).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En la Biblia se utilizan otros vocablos para describir una ciudad. Del hebreo podemos se\u00f1alar los siguientes: <\/span><span style=''>qiry\u00e2<\/span><span lang=ES style=''> (Es. 4.10), <\/span><span style=''>qiry&#257;&#722;<\/span><span lang=ES style=''> (Esd. 4.15, etc.) <\/span><span style=''>qere&#7791;<\/span><span lang=ES style=''> (Job 29.7; Pr. 8.3; 9.3, etc.), <\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>\u0161a&#723;ar<\/span><span lang=ES style=' '>, literalmente \u2018puerta\u2019, pero usado frecuentemente para describir una ciudad o poblaci\u00f3n en Deuteronomio (5.14; 12.15; 14.27\u201328).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Una ciudad era amurallada o no amurallada. Los esp\u00edas que Mois\u00e9s envi\u00f3 a Cana\u00e1n recibieron instrucciones de informar en cuanto a este detalle (Nm. 13.19, 28). En su informe hablaron de ciudades que eran \u201cgrandes y fortificadas\u201d (cf. Dt. 1.28, \u201camuralladas hasta el cielo\u201d). Muchas de las ciudades cananeas que encontraron los israelitas en la \u00e9poca de la conquista eran, efectivamente, amuralladas. Las excavaciones modernas de varias ciudades antiguas ilustran en forma detallada la composici\u00f3n exacta de las murallas y las \u00e1reas que circundaban. En cada caso corresponde consultar la informaci\u00f3n proveniente de las excavaciones de cada ciudad en particular.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La palabra <\/span><span style=' '>&#7717;&#257;&#7779;&#275;r<\/span><span lang=ES style=''> parece utilizarse para describir espec\u00edficamente una aldea abierta, a diferencia de <\/span><span style=''>&#305;&#770;r<\/span><span lang=ES style=''>, que a menudo era amurallada. Para mayor precisi\u00f3n, una ciudad defendida con estructuras s\u00f3lidas se denominaba <\/span><span style=' '>&#723;&#305;&#770;r mibsar<\/span><span lang=ES style=''>, ciudad fortificada (Jer. 34.7).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En una ciudad normal exist\u00eda la parte central donde se hac\u00edan las transacciones comerciales y legales, y alrededor estaban los \u201csuburbios\u201d (<\/span><span style=''>migr&#257;\u0161<\/span><span lang=ES style=''>, \u2018praderas\u2019), donde se efectuaban las actividades de granja (Nm. 35.2; Jos. 14.4; 1 Cr. 5.16; 6.55; Ez. 48.15, 17). Al parecer tambi\u00e9n hab\u00eda aldeas en las cercan\u00edas de las poblaciones m\u00e1s grandes, las que recib\u00edan la denominaci\u00f3n de \u201chijas\u201d (<\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;; color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vrv2<\/span><span lang=ES style=''> \u201caldeas\u201d), <\/span><span style=''>b&#257;n\u00f4&#7791;<\/span><span lang=ES style=''>, y probablemente carec\u00edan de murallas (Nm. 21.25; 32.42; 2 Cr. 28.18; Neh. 11.25\u201331). Donde la ciudad central estaba amurallada, serv\u00eda como lugar de refugio para la poblaci\u00f3n de toda la zona circundante en tiempo de peligro (* <span style='text-transform:uppercase'>Fortificaciones y el arte de sitiar<\/span>). En los tiempos preisraelitas muchas de estas zonas con su ciudad amurallada constitu\u00edan peque\u00f1as ciudades-estados gobernadas por un \u201drey\u201d, <\/span><span style=''>mele&#275;<\/span><span lang=ES style=''>, que prestaba lealtad a una naci\u00f3n poderosa, como ser Egipto.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Existen numerosas referencias en el AT a ciudades no israelitas, siendo dos de las m\u00e1s famosas Pit\u00f3n y Rames\u00e9s, ciudades de almacenaje de Fara\u00f3n (Ex. 1.11), las ciudades de los filisteos, que eran en realidad ciudades-estados al estilo griego (1 S. 6.17\u201318), Damasco, la capital de Siria, *N\u00ednive, \u201cciudad grande en extremo; de tres d\u00edas de camino\u201d (Jon. 3.3); *Babilonia la grande (Dn. 4.30; Jer. 51.37, 43, 58), *Susa (\u201cSus\u00e1n\u201d, <\/span><etiqueta id=\"#_ftn621\" name=\"_ftnref621\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vm<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style=''>), la capital de Persia (Est. 1.2). Las excavaciones y las investigaciones arqueol\u00f3gicas generales nos han provisto de muy importantes y significativas informaciones respecto a algunas de estas ciudades. As\u00ed, N\u00ednive estaba rodeada de muros de casi 16 <etiqueta id=\"#_ftn622\" name=\"_ftnref622\" title=\"\">km de circunferencia. En la misma zona hab\u00eda otras dos ciudades asirias, Khorsabad y Nimrud (* <\/etiqueta><span style='text-transform:uppercase'>Cala<\/span>), ambas bastante grandes. Adem\u00e1s, en la misma zona hab\u00eda numerosas aldeas. El tama\u00f1o de la ciudad que ten\u00eda presente el escritor de Jon\u00e1s quiz\u00e1s no resulte muy claro en la actualidad, pero hay raz\u00f3n para considerar que se trataba de una \u201cciudad grande en extremo\u201d. Tambi\u00e9n Babilonia era una ciudad extraordinaria, con grandes fortificaciones y palacios.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Dentro de los muros de cualquiera de estas ciudades antiguas estaban las viviendas de los ciudadanos, posiblemente las grandes casas de los nobles, y aun quiz\u00e1s alg\u00fan *palacio. Las excavaciones efectuadas en Palestina dan una buena idea del plan general de estas ciudades. Las puertas de la ciudad, de las cuales muchas ya han sido excavadas (p. ej. Meguido, Hazor, Gezer, Tell Seba) eran el sitio para la realizaci\u00f3n de transacciones comerciales y tramitaciones legales, y all\u00ed, se sentaban los jueces para dar a conocer sus decisiones (Gn. 19.1; 2 S. 15.2\u20136; 1 R. 22.10; Am. 5.10, 12, 15). El n\u00famero de puertas variaba. En Jeric\u00f3 parece que hab\u00eda una sola, pero en otras ciudades puede haber habido varias. La ciudad ideal de Ezequiel ten\u00eda 12 puertas (Ez. 48.30\u201335; cf. Ap. 21.12\u201313). La superficie detr\u00e1s de los muros estaba normalmente sujeta a una cuidadosa planificaci\u00f3n, con un camino de cintura que rodeaba la ciudad y las casas detr\u00e1s, y otros caminos en el interior de la ciudad. En los planos dibujados por los excavadores se pueden discernir casas, edificios p\u00fablicos, altares o templos, y espacios libres.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Ciertas ciudades ten\u00edan prop\u00f3sitos espec\u00edficos. Las ciudades egipcias de Pit\u00f3n y Rames\u00e9s eran ciudades de almacenaje (Ex. 1.11). Salom\u00f3n ten\u00eda ciudades para \u201ccarros\u2026 y\u2026 gente de a caballo\u201d (1 R. 4.26; 9.19) adem\u00e1s de ciudades de aprovisionamiento. Pensamos que se trataba de ciudades para defensa y almacenaje de cereales. En este sentido, las excavaciones en Meguido fueron particularmente instructivas, porque revelaron que esta ciudad pose\u00eda en un tiempo un enorme dep\u00f3sito con capacidad para unos 500.000 litros de cereales. Un cuadro ilustrativo muy com\u00fan revelado por las excavaciones es el de la puerta de una ciudad donde se ven dep\u00f3sitos de cereales a corta distancia de la misma (p. ej., Tell Seba).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En ciertas ocasiones se utilizaban las ciudades en operaciones de trueque, y cuando se firmaban tratados y se ajustaban las fronteras con frecuencia se transfer\u00edan ciudades de un estado a otro (1 R. 9.10\u201314; 20.34). Otras veces ciertas ciudades se inclu\u00edan en la dote de casamiento (1 R. 9.16). Tambi\u00e9n, la gente de los estados vecinos siempre ten\u00eda inter\u00e9s en ganar acceso a los mercados de sus vecinos y de \u201chacer calles\u201d (<\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vm<\/span><span lang=ES style=' '>; <\/span><span lang=ES style='font-size: 10.0pt;;color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vrv2<\/span><span lang=ES style=''>, \u201cplazas\u201d) en dichas ciudades (1 R. 20.34) para realizar actividades comerciales.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En toda consideraci\u00f3n sobre el t\u00e9rmino \u201cciudad\u201d, en lo que ata\u00f1e a la Biblia, debe otorg\u00e1rsele un lugar muy especial a *Jerusal\u00e9n, pues entre las ciudades de Israel, Jerusal\u00e9n predominaba como el asiento de la casa de David y el centro de la vida religiosa de la naci\u00f3n. Se la denomina \u201cciudad de David\u201d y \u201cciudad de Dios\u201d, expresiones que tienen una \u00edntima relaci\u00f3n con el culto preex\u00edlico de Israel y su rey, y que se reflejan en muchos de los salmos. El car\u00e1cter de Jerusal\u00e9n en los \u00faltimos d\u00edas de los reyes ha sido enormemente iluminado por obra de Kathleen Kenyon, cuyas excavaciones en las laderas orientales de la antigua ciudad, donde miraba hacia el Cedr\u00f3n, pusieron al descubierto rastros de terraplenes a lo largo de la ladera, con hileras de casas. Se produjo un derrumbamiento masivo cuando la ciudad fue atacada por Nabucodonosor. Recientemente se ha descubierto el muro occidental de la ciudad de aquellos d\u00edas.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Jerusal\u00e9n qued\u00f3 en ruinas por cerca de un siglo, hasta que fue edificada la nueva ciudad. Al principio carec\u00eda de muros, pero en la \u00e9poca de Nehem\u00edas cont\u00f3 nuevamente con un muro protector, del cual a\u00fan se pueden ver vestigios.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Cuando el AT fue traducido al griego, el vocablo heb. <\/span><span style=''>&#723;&#305;&#770;r<\/span><span lang=ES style=''> se transform\u00f3 en <\/span><span style=''>polis<\/span><span lang=ES style=''> en la <span style='text-transform:uppercase'>l.x.x.<\/span>. Pero mientras el <etiqueta id=\"#_ftn623\" name=\"_ftnref623\" title=\"\">gr. <\/etiqueta><\/span><span style=''>polis<\/span><span lang=ES style=''> ten\u00eda un sentido pol\u00edtico y significaba \u201cestado\u201d o \u201centidad pol\u00edtica\u201d m\u00e1s bien que una mera ciudad\u201d, en su uso heb. el t\u00e9rmino era apol\u00edtico. Entre los escritores jud\u00edos de tiempos m\u00e1s recientes solamente Fil\u00f3n us\u00f3 el t\u00e9rmino <\/span><span style=''>polis<\/span><span lang=ES style=''> en su acepci\u00f3n pol\u00edtica.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> \u201cCities\u201d en S. M. Paul y W. G. Dever, <i>Biblical Archaelogy<\/i>, 1973, pp. 3\u201326.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt; text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn624\" name=\"_ftnref624\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>J.A.T.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>II. En el Nuevo Testamento<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>En el NT se encuentra frecuentemente el vocablo <\/span><span style=''>polis<\/span><span lang=ES style=''>. En los evangelios tiene el significado amplio y apol\u00edtico de aldea, etc., relacionado con el fondo jud\u00edo del ministerio de Jes\u00fas. En Hechos se usa en relaci\u00f3n con diversas ciudades helen\u00edsticas de Asia Menor y Europa, pero sin ninguna referencia a su estructura pol\u00edtica. En Ro. 16.23 encontramos al tesorero o mayordomo (el t\u00e9rmino se encuentra en ciertas inscripciones) de Corinto en comuni\u00f3n con la iglesia cristiana: aparte de la jactancia de Pablo en Hch. 21.39, este es pr\u00e1cticamente el \u00fanico lugar en el NT donde encontramos la m\u00e1s m\u00ednima alusi\u00f3n a la estructura pol\u00edtica de la ciudad. Sin embargo, puede resultar tentador ver en las palabras de Hch. 15.28, <\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>edoxen t&#333; pneumati t&#333; haugi&#333; kai h&#275;min<\/span><span lang=ES style=''>, una frase basada en la f\u00f3rmula c\u00edvica <\/span><span style=' '>edoxen t&#275; boul&#275; kai t&#333; d&#275;m&#333;<\/span><span lang=ES style=''>. Pero aun as\u00ed, por m\u00e1s atractiva y sugestiva que sea la idea de que aqu\u00ed el Esp\u00edritu Santo ocupa el lugar del concilio y los ap\u00f3stoles la asamblea de ciudadanos, es evidente que ni los ap\u00f3stoles ni Lucas tienen inter\u00e9s en insistir en la analog\u00eda. Tambi\u00e9n puede resultar significativo notar que el vocablo <\/span><span style=''>parr&#275;sia<\/span><span lang=ES style=''> (la \u201cconfianza\u201d o \u201clibertad de expresi\u00f3n\u201d del cristiano) tiene, anteriormente, la connotaci\u00f3n espec\u00edficamente pol\u00edtica del derecho del ciudadano a la libertad de palabra en la asamblea.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El verbo <\/span><span style=' '>politeuomai<\/span><span lang=ES style=''> significa en el NT simplemente \u201cvivir la vida, conducirse\u201d (Hch. 23.1; Fil. 1.27). El sustantivo <\/span><span style=''>politeia<\/span><span lang=ES style=''>, \u201crep\u00fablica\u201d o \u201cente pol\u00edtico\u201d, se usa con referencia a los derechos y privilegios de Israel (Ef. 2.12). <\/span><span style=''>politeuma<\/span><span lang=ES style=''> se usa en Fil. 3.20, donde algunos procuran encontrar el uso t\u00e9cnico de \u201ccolonia\u201d, y traducir el vers\u00edculo \u201csomos una colonia del cielo\u201d (tan apropiado para Filipos). Pero darle este sentido, sin embargo, requiere la modificaci\u00f3n de la frase, de manera que la sugerencia debe ser rechazada. Encontramos aqu\u00ed ya sea el vocablo menos espec\u00edfico \u201cciudadan\u00eda\u201d (cf. Fil\u00f3n, <i>De la confusi\u00f3n de lenguas<\/i> 78; <i>Ep\u00edstola a Diogneto<\/i> 5.9), o la muy general \u201cmanera de vivir\u201d, \u201cconducta\u201d (<\/span><etiqueta id=\"#_ftn625\" name=\"_ftnref625\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt;;color:green; text-transform:uppercase'>\u00b0vrv1<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style=' '>, \u201cconversaci\u00f3n\u201d), en cuyo caso cf. 2 Co. 4.18.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Jerusal\u00e9n todav\u00eda retiene para los escritores del NT el t\u00edtulo de \u201cciudad santa\u201d, y en el concepto de Jes\u00fas figura en muy alta estima como la \u201cciudad del gran Rey\u201d (Mt. 5.35). Hasta el a\u00f1o 70 <etiqueta id=\"#_ftn626\" name=\"_ftnref626\" title=\"\">d.C. sigui\u00f3 siendo un centro de influencia cristiana y un foco de estima. No obstante, tambi\u00e9n se habla de ella c<\/etiqueta>omo una ciudad de hombres pecadores que han perseguido y muerto a los profetas, sobre la cual Jes\u00fas llora al ver aproximarse su destrucci\u00f3n. Esta ambivalencia espiritual nos llama la atenci\u00f3n en Apocalipsis. Jerusal\u00e9n es \u201cla ciudad amada\u201d (20.9), objeto de las promesas de Dios, centro del reino milenial; pero en el <etiqueta id=\"#_ftn627\" name=\"_ftnref627\" title=\"\">cap(s). 11 la ciudad santa es Sodoma y Egipto, donde el Se\u00f1or fue crucificado, y aun la \u201cgran(de) ciudad\u201d, t\u00e9rmino normalmente reservado para el adversario de Dios (v\u00e9anse los cap(s). 16\u201318), de <\/etiqueta>la que Jerusal\u00e9n era en esa hora lugar y tipo. Podr\u00edamos comparar el contraste que hace Pablo de las dos ciudades de Jerusal\u00e9n en G\u00e1. 4.24\u201326.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Para el escritor de la Carta a los Hebreos y sus destinatarios (quienesquiera hayan sido \u00e9l y ellos, y por m\u00e1s hebreos que fueran \u00e9l o ellos), el acento recae sobre la Jerusal\u00e9n celestial. Ella es su meta, la visi\u00f3n de la cual sostuvo a los santos de la antig\u00fcedad en su b\u00fasqueda. Con la venida del Hijo, por fin un Hombre pudo sentarse al lado de Dios, y sus hermanos pudieron acercarse a la ciudad del Dios vivo, y los justos pudieron finalmente ser hechos perfectos (He. 12.22\u201323: 11.40). Pero todav\u00eda tiene que llegar en su plenitud, en ese gran final que el escritor espera con tanto anhelo. Aqu\u00ed hay afinidades con Fil\u00f3n (p. ej. <etiqueta id=\"#_ftn628\" name=\"_ftnref628\" title=\"\">loc. Cit. <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn629\" name=\"_ftnref629\" title=\"\">sup.), pero la Carta a los Hebreos permanece fiel a los puntos querigm\u00e1ticos de crisis; la primera y la segunda venidas de <\/etiqueta>Jes\u00fas.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La Jerusal\u00e9n celestial, la nueva Jerusal\u00e9n, es el tema de Ap. 21\u201322. Como lo han revelado y destacado recientes estudios del libro de Apocalipsis, se echa mano a varias fuentes para describir la ciudad. En primer lugar, para el plan de la ciudad, Ez. 40\u201348 es de excepcional importancia, y, para las bendiciones y beneficios de dicho lugar y estado, las profec\u00edas, en especial las de Isa\u00edas y Zacar\u00edas, proveen mucho del lenguaje. Las mismas esperanzas se hallan tambi\u00e9n en forma muy amplia en los escritos apocal\u00edpticos jud\u00edos. En segundo lugar, a partir del trabajo comparativo de la escuela hist\u00f3rico-religiosa de exegetas, la relaci\u00f3n de la descripci\u00f3n con la astronom\u00eda y la astrolog\u00eda de la antig\u00fcedad ha cobrado mayor importancia. Las doce piedras preciosas del fundamento son conocidas contrapartes de los doce signos del zod\u00edaco; las piedras y perlas entremezcladas reflejan el cielo estrellado que nos cubre, y tanto la calle como el r\u00edo, la v\u00eda l\u00e1ctea; las dimensiones c\u00fabicas de la ciudad y su enorme tama\u00f1o tienen como modelo la inmensidad del espacio. Aun el muro celestial tiene su origen en los pilares del firmamento. En tercer lugar, se pueden establecer numerosos paralelos entre esta descripci\u00f3n y la de las ciudades helen\u00edsticas (y Babilonia, su probable modelo) en los ge\u00f3grafos y oradores griegos. En estas fuentes encontramos un plan tetragonal, una calle central, alabanzas acerca de un r\u00edo bordeado por avenidas o salpicado por islotes arbolados, visiones de ciudades adornadas con majestuosos \u00e1rboles y convertidas en lugares salubres por su situaci\u00f3n y su flora naturales. Y sin embargo, en un sentido hay un marcado contraste. En las ciudades helen\u00edsticas hab\u00eda muchos templos; no hay ninguno en la nueva Jerusal\u00e9n, porque no hace falta. Ninguna de las fuentes excluye necesariamente las otras; la aceptaci\u00f3n de todas revela el significado espiritual de esta visi\u00f3n. En el se\u00f1alado gran final, cuando Dios ha de ser el todo en todos, encontramos el cumplimiento de las esperanzas de Israel, el cumplimiento de las promesas hechas por Dios a ella; la manifestaci\u00f3n, en una ciudad llena de la gloria de Dios, de la realidad ya declarada por los cielos y el firmamento; y la respuesta a todos los anhelos est\u00e9ticos y todas las aspiraciones nacionales en el lugar al cual los reyes de la tierra traen su gloria. De esta ciudad los nacidos de nuevo son ciudadanos, y hacia ella convergen todos los peregrinos de la fe. La ciudad tambi\u00e9n se describe como la esposa del Cordero; en otro aspecto es su iglesia, por la cual muri\u00f3, modelo y meta de toda la sociedad humana. En \u00faltima instancia esta ciudad principal de las Sagradas Escrituras consiste en hombres, no paredes: nada m\u00e1s que hombres hechos perfectos, la ciudad del Dios vivo.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> \u00b0R. de Vaux, <i>Instituciones del Antiguo Testamento<\/i>, 1985; G. E. Wright, <i>Arqueolog\u00eda b\u00edblica<\/i>, 1975; M. Noth, <i>El mundo del Antiguo Testamento<\/i>, 1976; J. Ellul, <i>La ciudad<\/i>, 1970.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>R. de Vaux, <i>Ancient Israel<\/i>, 1961, pp. 229\u2013240; M. du Buit, <i>G\u00e9ographie de la Terre Sainte<\/i>, 1958; R. S. Lamon y G. M. Shipton, <i>Megiddo<\/i> I, 1939; G. Loud, <i>Megiddo<\/i> II, 1948, pp. 46\u201357; R. de Vaux, art\u00edculos sobre excavaciones en Tell el-Fara en <i>Revue Biblique<\/i> 1947\u201352; <etiqueta id=\"#_ftn630\" name=\"_ftnref630\" title=\"\">TWBR, <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn631\" name=\"_ftnref631\" title=\"\">s.v.; W. M. Ramsay, <\/etiqueta><i>The Cities of St Paul<\/i>, 1907; E. M. Blaiklock, <i>Cities of the NT<\/i>, 1965; D.H. McQueen, <i>The Expositor<\/i> (9\u00aa- serie) 2, 1924, pp. 221\u2013226; R. Knopf, <i>Festschrift f\u00fcr G. Heinrici<\/i>, 1914, pp. 213\u2013219; W. Bousset, R. H. Charles, G. B. Caird, G. R. Beasley-Murray, comentarios de <i>Apocalipsis<\/i> sobre loc. Cit.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn632\" name=\"_ftnref632\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>J.N.B.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>v. Aldea, Pueblo Num 35:11 os se\u00f1alar\u00e9is c, c de refugio tendr\u00e9is Deu 6:10 c grandes y buenas que t\u00fa no edificaste Deu 19:2 apartar\u00e1s tres c en medio de la tierra Jos 6:3 rodear\u00e9is, pues, la c todos los hombres 1Ki 9:11 el rey Salom\u00f3n dio a Hiram veinte c Psa 46:4 del r\u00edo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/ciudad\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCIUDAD\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-1520","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1520","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1520"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1520\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1520"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1520"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1520"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}