{"id":15255,"date":"2016-02-05T09:58:05","date_gmt":"2016-02-05T14:58:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/liturgia-de-las-horas\/"},"modified":"2016-02-05T09:58:05","modified_gmt":"2016-02-05T14:58:05","slug":"liturgia-de-las-horas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/liturgia-de-las-horas\/","title":{"rendered":"LITURGIA DE LAS HORAS"},"content":{"rendered":"<p>Oraci\u00f3n de la Iglesia<\/p>\n<p>\tLa oraci\u00f3n comunitaria de la Iglesia se actualiza en la celebraci\u00f3n lit\u00fargica, especialmente en la Eucarist\u00ed\u00ada, en los sacramentos y en la \u00abLiturgia de las Horas\u00bb (oficio divino). Es la oraci\u00f3n propia de la Iglesia en cuanto tal, como prolongaci\u00f3n de la oraci\u00f3n de Cristo en el tiempo y en el espacio cultural y social. \u00abCristo asocia siempre consigo a su amad\u00ed\u00adsima esposa, la Iglesia, que invoca a su Se\u00f1or y por \u00e9l tributa culto al Padre eterno\u00bb (SC 7).<\/p>\n<p>\tSe llama \u00abLiturgia de las Horas\u00bb porque es la oraci\u00f3n que, en nombre de Cristo y de su Iglesia, santifica los diversos momentos del tiempo y de la actividad humana \u00abPor una tradici\u00f3n antigua, el Oficio divino est\u00e1 estruc\u00c2\u00acturado de tal manera que la alabanza de Dios consagra el curso entero del d\u00ed\u00ada y de la noche\u00bb (SC 84). Los laudes (oraci\u00f3n de la ma\u00f1ana) y las v\u00ed\u00adsperas (oraci\u00f3n de la tarde) son los momentos clave, que se completan con el oficio de lecturas, la hora menor (o de entre d\u00ed\u00ada) y las completas antes del descanso nocturno.<\/p>\n<p>\tLa oraci\u00f3n de Cristo en la Iglesia<\/p>\n<p>\tEn la Liturgia de las Horas, como en toda oraci\u00f3n lit\u00fargica, se actualiza la oraci\u00f3n sacerdotal de Cristo, quien \u00abal tomar la naturaleza humana, introdujo en este exilio terrestre aquel himno que se canta perpetuamente en las moradas celestiales. El mismo une a S\u00ed\u00ad la comunidad entera de los hombres y la asocia al canto de este divino himno de alabanza\u00bb (SC 83). Esta realidad orante de Jes\u00fas, \u00abque vive siempre para interceder por nosotros\u00bb (Heb 7,25), es parte de su funci\u00f3n sacerdotal de \u00fanico Mediador, \u00abse prolonga a trav\u00e9s de su Iglesia, que, sin cesar, alaba al Se\u00f1or e intercede por la salva\u00c2\u00acci\u00f3n de todo el mundo no s\u00f3lo celebrando la Eucarist\u00ed\u00ada, sino tambi\u00e9n de otras maneras, principalmente recitando el Oficio divino\u00bb (SC 83).<\/p>\n<p>\tPara todo ap\u00f3stol, personal y comunitariamente, esta oraci\u00f3n es ministerio porque prolonga la oraci\u00f3n de Cristo, an\u00e1logamente a como se prolonga su palabra, su sacrificio, su acci\u00f3n salv\u00ed\u00adfica y pastoral, seg\u00fan la propia vocaci\u00f3n. Por esto los ministros ordenados y las personas consagradas ejercen este ministerio en nombre de la Iglesia. Y \u00abtodos aquellos que han sido destinados a esta funci\u00f3n por instituci\u00f3n de la Iglesia cumplen debidamente ese admirable c\u00e1ntico de alabanza, o cuando los fieles oran junto con el sacerdote en la forma establecida, entonces es en verdad la voz de la misma Esposa que habla al Esposo; m\u00e1s a\u00fan, es la oraci\u00f3n de Cristo, con su Cuerpo, al Padre\u00bb (SC 84).<\/p>\n<p>\tFuente de santificaci\u00f3n y de misi\u00f3n<\/p>\n<p>\tLa Liturgia de las Horas, adem\u00e1s de ministerio y oraci\u00f3n de la misma Iglesia, es tambi\u00e9n \u00abfuente de piedad y alimento de la oraci\u00f3n personal\u00bb, especialmente cuando se ora con atenci\u00f3n y cuando se ha adquirido \u00abuna instrucci\u00f3n lit\u00fargica y b\u00ed\u00adblica m\u00e1s rica, principalmente acerca de los salmos\u00bb (SC 90). Este servicio de oraci\u00f3n eclesial se armoniza con los tiempos lit\u00fargicos y queda enriquecido por el rezo de los salmos, oraciones peculiares, lecturas b\u00ed\u00adblicas y patr\u00ed\u00adsticas. Es una escuela de oraci\u00f3n lit\u00fargica personal y comunitaria. Por medio de este servicio, que es escuela de oraci\u00f3n y caridad, el ap\u00f3stol puede ayudar a personas y comunidades a realizar el camino de la oraci\u00f3n cristiana comprometida.<\/p>\n<p>\tAl ser \u00aben nombre de la madre Iglesia\u00bb (SC 85), la Liturgia de las Horas adquiere una fecundidad apost\u00f3lica sacramental, como signo eficaz de la presencia activa y orante de Cristo en el mundo. Forma parte integrante de la evangelizaci\u00f3n. \u00abPor esta raz\u00f3n los Ap\u00f3stoles, al constituir di\u00e1conos, dijeron \u00abAs\u00ed\u00ad nosotros nos dedicaremos de lleno a la oraci\u00f3n y al ministe\u00c2\u00acrio de la palabra\u00bb (Hech 6,4)\u00bb (SC 86). Los ap\u00f3stoles encontrar\u00e1n tiempo para ejercer este ministerio, si est\u00e1n \u00abconvencidos de que deben observar la amonesta\u00c2\u00acci\u00f3n de San Pablo \u00abOrad sin interrupci\u00f3n\u00bb (1 Tes 5,17); pues s\u00f3lo el Se\u00f1or puede dar eficacia y crecimiento a la obra en que trabajan, seg\u00fan dijo \u00abSin M\u00ed\u00ad, no pod\u00e9is hacer nada\u00bb (Jn 15,5)\u00bb (SC 86).<\/p>\n<p>Referencias Liturgia, oraci\u00f3n, salmos.<\/p>\n<p>Lectura de documentos SC 83-101; CEC 1174-1178; CIC 1173-1175.<\/p>\n<p>Bibliograf\u00ed\u00ada AA.VV., La celebraci\u00f3n de la Iglesia (Salamanca, S\u00ed\u00adgueme, 1990) 283-524; B. BAROFFIO, Liturgia de las Horas, en Diccionario Teol\u00f3gico Interdisciplinar (Salamanca, S\u00ed\u00adgueme, 1982) 345-365; CPL, La alabanza de las Horas, espiritualidad y pastoral (Barcelona 1991); J. DELICADO, El breviario recuperado (Madrid 1973); J.M\u00c2\u00aa IRABURU, La oraci\u00f3n p\u00fablica de la Iglesia (Madrid, PPC, 1967); J. LOPEZ MARTIN, La oraci\u00f3n de las Horas (Salamanca, Secretariado Trinitario, 1984); A.G. MARTIMORT, La oraci\u00f3n de las Horas, en La Iglesia en oraci\u00f3n (Barcelona, Herder, 1987) 1047-1173; F. RAFFA, Liturgia de las horas, en Nuevo Diccionario de Liturgia (Madrid, Paulinas, 1987) 1164-1191; H.M. RAGGER, La nueva liturgia de las horas (Bilbao 1972).<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>SUMARIO: 1. Organizaci\u00f3n de la Liturgia de las Horas. &#8211; 2. El fin de la vida humana: \u00abalabar y bendecir a Dios\u00bb &#8211; 3. La Liturgia de las Horas consagra el tiempo\u00bb &#8211; 4. La estructura interna de la Liturgia de las Horas. &#8211; 5. Cristologizaci\u00f3n de los salmos. &#8211; 6. Orientaciones pastorales.<\/p>\n<p>\u00abQue la palabra de Cristo habite entre vosotros en toda su riqueza; ense\u00f1aos unos a otros con toda sabidur\u00ed\u00ada; correg\u00ed\u00ados mutuamente, cantad a Dios, dadle gracias de coraz\u00f3n, con salmos, himnos y c\u00e1nticos inspirados\u00bb (Ef 5,19-20). Jesucristo confi\u00f3 a su Iglesia la misi\u00f3n de evangelizar, bautizar y orar en todo tiempo y lugar; y la Iglesia desde sus or\u00ed\u00adgenes dedica cotidianamente tiempo a la oraci\u00f3n. La celebraci\u00f3n diaria de la Eucarist\u00ed\u00ada y la \u00abLiturgia de las Horas\u00bb son los momentos oracionales p\u00fablicos y lit\u00fargicos m\u00e1s importantes. La Liturgia de las Horas es la oraci\u00f3n de la Iglesia, Cuerpo de Cristo; la comunidad eclesial ora con Cristo y por Cristo. En este sentido se nos invita a la celebraci\u00f3n comunitaria de la Liturgia de las Horas, aunque la oraci\u00f3n individual tambi\u00e9n tiene pleno sentido para los cristianos que no pueden celebrar comunitariamente la Liturgia de las Horas.<\/p>\n<p>1. \u00abLa organizaci\u00f3n general de la liturgia de las horas\u00bb<br \/>\nEs el documento que presenta y desvela el sentido profundo de esta oraci\u00f3n eclesial. La fundamentaci\u00f3n teol\u00f3gica de la Liturgia de las Horas es la siguiente:<\/p>\n<p>&#8211; Jes\u00fas de Nazaret or\u00f3 constantemente al Padre en su vida. La segunda persona de la Sant\u00ed\u00adsima Trinidad se encarna para culminar el proyecto salvador del Padre. Sus palabras y actitud al entrar en el mundo fueron: \u00abHe aqu\u00ed\u00ad que vengo para hacer tu voluntad\u00bb (Hebr. 10,9); la culminaci\u00f3n de su disponibilidad fue el dar la vida por toda la humanidad. Ahora, resucitado y glorificado junto al Padre, sigue orando por nosotros y para nuestra salvaci\u00f3n (OGLH 3-4).<\/p>\n<p>&#8211; Cabeza y cuerpo unidos en la oraci\u00f3n. La Iglesia, Cuerpo de Cristo, contin\u00faa la misi\u00f3n salvadora de Cristo; el Esp\u00ed\u00adritu Santo mantiene la unidad del Cuerpo con la Cabeza. La Iglesia ora al Padre por Cristo en el Esp\u00ed\u00adritu Santo de una manera ininterrumpida (OGLH 5-9). \u00abNo pudo Dios hacer a los hombres un don mayor que el de darle por cabeza a su Verbo, por qui\u00e9n ha fundado todas las cosas, uni\u00e9ndolas a \u00e9l como miembros suyos, de forma que El es Hijo de Dios e Hijo del Hombre al mismo tiempo, Dios uno con el Padre y hombre con el hombre, y as\u00ed\u00ad cuando nos dirigimos a Dios con s\u00faplicas no establecemos separaci\u00f3n con el Hijo, y cuando es el cuerpo del Hijo qui\u00e9n ora no se separa de su cabeza, y el mismo salvador del cuerpo, nuestro Se\u00f1or Jesucristo, Hijo de Dios, es el que ora por nosotros como sacerdote nuestro, ora en nosotros por ser nuestra cabeza, es invocado por nosotros como Dios nuestro. Reconozcamos, pues, en \u00e9l nuestras propias voces y reconozcamos su voz en nosotros\u00bb (S. AGUST\u00ed\u008dN, Enarrat in psalm. 85,1; CCL 39, 1176).<\/p>\n<p>&#8211; La relaci\u00f3n entre la Eucarist\u00ed\u00ada y la Liturgia de las Horas. El Concilio Vaticano II dice que la liturgia es \u00abla fuente y cumbre\u00bb (SC 10) de la acci\u00f3n pastoral, pues de ella todo parte y a ella todo se encamina. \u00abLa Liturgia de las Horas extiende a los distintos momentos del d\u00ed\u00ada la alabanza y la acci\u00f3n de gracias, as\u00ed\u00ad como el recuerdo de los misterios de salvaci\u00f3n, las s\u00faplicas y el gesto anticipado de la gloria celeste, que se nos ofrecen en el misterio eucar\u00ed\u00adstico, \u00abcentro y culmen\u00bb de toda la vida de la comunidad cristiana (OGLH 12; Cfr SC 5). Tambi\u00e9n la Liturgia de las Horas prepara a la celebraci\u00f3n de la Eucarist\u00ed\u00ada; una y otra anticipan \u00abel d\u00ed\u00ada sin ocaso\u00bb en que la humanidad entera reconciliada en un solo pueblo canten al Dios Uno y Trino. (cfr. S.C. 8. 104; LG 50). Las plegarias eucar\u00ed\u00adsticas terminan proclamando el sentido peregrino de la Iglesia y preguntando el momento en que reunida como la familia de los hijos de Dios \u00abcon Mar\u00ed\u00ada, la Virgen Madre de Dios, con los ap\u00f3stoles y los santos, junto con toda la creaci\u00f3n libre ya de pecado y de muerte, te glorifiquemos por Cristo, Se\u00f1or Nuestro, por quien concedes al mundo todos los bienes\u00bb. (Plegaria eucar\u00ed\u00adstica IV). Desde esta consideraci\u00f3n la liturgia es manantial de la vida de la Iglesia, pues de ella todo a parte y a ella toda la acci\u00f3n pastoral se encamina (SC 10).<\/p>\n<p>&#8211; La Liturgia de las Horas como expresi\u00f3n de la caridad evang\u00e9lica. La Iglesia como samaritana de la humanidad asume los gritos, las esperanzas, y las alegr\u00ed\u00adas de sus contempor\u00e1neos (LG 1) y los lleva a la oraci\u00f3n lit\u00fargica. Los sufrimientos de tantos hermanos pobres, explotados y excluidos son voz de Cristo sufriente que implora por nosotros ante el Padre. Desde nuestras problemas vitales oramos con la Palabra que de Dios recibimos, en ella nos reconocemos y somos escuchados por nuestro Padre. La oraci\u00f3n p\u00fablica de la Iglesia es \u00abla voz de la misma Esposa que habla al Esposo; m\u00e1s a\u00fan es la oraci\u00f3n de Cristo, con su cuerpo, al Padre\u00bb (SC 84). En la Liturgia de las Horas Cristo ejerce la funci\u00f3n sacerdotal al realizar la redenci\u00f3n humana y buscar as\u00ed\u00ad el cumplimiento de la voluntad de Dios.<\/p>\n<p>2. El fin de la vida humana: \u00abalabar y bendecir a Dios\u00bb<br \/>\n\u00abPues aunque no necesitas nuestra alabanza, ni nuestras bendiciones te enriquecen, T\u00fa inspiras y haces tuya nuestra acci\u00f3n de gracias para que nos sirva de salvaci\u00f3n, por Cristo Se\u00f1or Nuestro\u00bb. (Prefacio Com\u00fan IV). Con estas palabras queremos decir que todo parte de la iniciativa de Dios que nos am\u00f3 primero y hasta el extremo de dar la vida por nosotros; quien siente personalmente el amor del Padre, la entrega de Cristo y la presencia del Esp\u00ed\u00adritu Santo responde con la oraci\u00f3n de bendici\u00f3n y de alabanza como expresi\u00f3n de que acoge y adora este misterio de amor y de misericordia. El fin del hombre es alabar y bendecir a Dios Padre por todo lo que ha hecho por nosotros; la obra de la redenci\u00f3n nos lleva a bendecir a Dios por El mismo. Por Jesucristo, muerto y resucitado, y por la acci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu Santo sentimos a Dios tan presente en nuestras vidas, que a todo lo humano lo vemos tan \u00abentra\u00f1ado\u00bb en el coraz\u00f3n del Padre que prorrumpimos en acci\u00f3n de gracias, uniendo a nuestras voces a la creaci\u00f3n eterna.<\/p>\n<p>En este sentido, la Liturgia de las Horas manifiesta la historia de la salvaci\u00f3n y nos ayuda a explicitar lo m\u00e1s profundo de nuestra condici\u00f3n humana: amar, servir y bendecir a nuestro creador y redentor. El misterio de Cristo, que la Iglesia proclama y celebra, clarifica el sentido de todo lo creado al situarlo en el proyecto salvador de Dios y encaminarlo a la plenitud escatol\u00f3gica. Cristo como Cabeza de la Nueva Humanidad va delante de nosotros, est\u00e1 a la diestra del Padre y nos sostiene y alienta en nuestro caminar. \u00abPues de tal manera El une as\u00ed\u00ad a toda la comunidad humana, que establece una uni\u00f3n intima entre su propia oraci\u00f3n y la oraci\u00f3n de la familia humana\u00bb (OGLH 6).<\/p>\n<p>La alabanza a Dios de la Liturgia de las Horas se hace en uni\u00f3n con la Iglesia celestial que canta ante el trono de Dios y del Cordero como se narra frecuentemente en el Apocalipsis; esto nos ayuda a profundizar en el fin de la vida humana: el triunfo del amor de Dios en la manifestaci\u00f3n plena y definitiva de que somos sus hijos y hermanos en Cristo.<\/p>\n<p>3. La liturgia de las horas consagra el tiempo<br \/>\nCristo resucitado por la acci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu Santo continua alentando el proyecto salvador del Padre que como primer paso nos invita a la conversi\u00f3n. Esto supone el cambio de corazones, de relaciones y de estructuras; nos sentimos hijos y hermanos, tenemos la mirada puesta en la vida eterna y pedimos luz y fuerza para hacer el camino del Reino, de la nueva \u00abcivilizaci\u00f3n del amor\u00bb.<\/p>\n<p>La Liturgia de las Horas se organiza de tal forma que consagra \u00abtodo el curso del d\u00ed\u00ada y de la noche\u00bb (OGLH 10); es la prolongaci\u00f3n durante el d\u00ed\u00ada, entre Eucarist\u00ed\u00ada y Eucarist\u00ed\u00ada, de la doxolog\u00ed\u00ada final de las plegarias eucar\u00ed\u00adsticas: \u00abPor Cristo, con El y en El, a ti Dios Padre omnipotente, en la unidad del Esp\u00ed\u00adritu Santo, todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos\u00bb. Lo que santifica el tiempo es el reconocimiento de la acci\u00f3n salvadora de Dios que libera a la humanidad; para ello creyente, personal y comunitariamente, debe esforzarse por abrir lo cotidiano al horizonte escatol\u00f3gico a trav\u00e9s de los valores evang\u00e9licos, la disponibilidad y la entrega.<\/p>\n<p>La Eucarist\u00ed\u00ada diaria es el memorial de la entrega total y absoluta de Jesucristo para hacer la voluntad del Padre y salvar a los hermanos; hay que recibir la entrega de Jes\u00fas para amar y servir como El nos ha amado. La alabanza de la Liturgia de las Horas recoge la s\u00faplica por los hermanos, tal como lo expres\u00f3 Cristo: \u00abPadre, Yo por ello me consagro\u00bb (Jn. 17,19) (OGLH 17). Esta oraci\u00f3n se hace en medio de las contradicciones y el pecado de la vida diaria, pero con la esperanza de que Dios est\u00e1 con nosotros, nos perdona y nos llama a caminar hacia una plenitud que no tendr\u00e1 fin. El Reino ya est\u00e1 entre nosotros y ha recibido su impulso definitivo en la resurrecci\u00f3n de Cristo y en la venida del Esp\u00ed\u00adritu Santo; desde entonces, la voz de Cristo, la voz de la comunidad eclesial y la voz de los pobres est\u00e1n unidas para que la alabanza a Dios conlleve el cambio de corazones y las palabras e ideas concuerden m\u00e1s con la vida.<\/p>\n<p>4. La estructura de la liturgia de las horas<br \/>\n4.1. Estructura externa. El inicio de la primera de las horas se hace con la invocaci\u00f3n \u00abSe\u00f1or \u00e1breme los labios y mi boca proclamara tu alabanza\u00bb; en las horas siguientes se empieza con la invocaci\u00f3n \u00abDios m\u00ed\u00ado, ven en mi auxilio, Se\u00f1or date prisa en socorrerme\u00bb. A lo largo de las cuatro semanas se distribuyen casi todos los salmos seg\u00fan el d\u00ed\u00ada y el momento del d\u00ed\u00ada. El salmo invitatorio de Laudes indica que Dios sale al encuentro del que lo busca con sincero coraz\u00f3n. Laudes y V\u00ed\u00adsperas son las dos horas m\u00e1s importantes, y son como los goznes en los que gira el d\u00ed\u00ada por la ma\u00f1ana y por la tarde. En los Laudes (ma\u00f1ana) la Iglesia alaba a Cristo Resucitado que da sentido al d\u00ed\u00ada que comienza; el c\u00e1ntico del \u00abBenedictus\u00bb nos recuerda la fidelidad de Dios que ha estado y estar\u00e1 visitando a su pueblo y suscitando una fuerza de salvaci\u00f3n. En la oraci\u00f3n de V\u00ed\u00adsperas se da gracias a Dios por la Pascua de Cristo y sus efectos salvadores en el d\u00ed\u00ada que termina; c\u00e1ntico del \u00abMagnificat\u00bb proclama la grandeza de Dios porque en el d\u00ed\u00ada que termina hemos visto su acci\u00f3n salvadora en favor de los peque\u00f1os y pobres. El oficio de Lectura puede hacerse en cualquier momento del d\u00ed\u00ada, incluye dos lecturas a modo de lectura espiritual (sapiencial), los salmos son de alabanza y en las fiestas importantes y domingos que no sean de Cuaresma se reza o canta el Te Deum como expresi\u00f3n de acci\u00f3n de gracias. La Hora Intermedia se reza a mitad de la jornada; el himno proclama la acci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu, el trabajo humano que coopera con el creador y la tarea de construir el Reino, los salmos hacen referencia a las dificultades en el cumplimiento de la ley de Dios y piden ayuda a Dios que est\u00e1 presente y alentando nuestros esfuerzos. Completas es la \u00faltima de las horas antes de entregarse al descanso nocturno; el himno y los salmos expresan la confianza del que se pone en manos de Dios; tambi\u00e9n incluye un examen de conciencia y de petici\u00f3n de perd\u00f3n; el c\u00e1ntico del \u00abNunc dimitis\u00bb expresa la alegr\u00ed\u00ada del que ha encontrado en Cristo el sentido de su vida. La oraci\u00f3n conclusiva se refiere al reposo como recuperaci\u00f3n de las fuerzas para continuar al d\u00ed\u00ada siguiente viviendo con sentido pascual.<\/p>\n<p>4.2. Estructura interna. Cada semana tiene dos partes: de lunes a jueves y de viernes a domingo. El c\u00e1ntico del Nuevo Testamento que aparece en V\u00ed\u00adsperas despu\u00e9s de los dos salmos es el que marca el significado del d\u00ed\u00ada, y refleja la estructura interna de cada semana. Lo propio del cristiano es vivir con sentido pascual hasta la Pascua escatol\u00f3gica. Cada domingo se celebra la Resurrecci\u00f3n de Jesucristo, y de lunes a jueves la Liturgia de las Horas desarrolla el plan de Dios en la historia de salvaci\u00f3n. Los lunes el c\u00e1ntico de v\u00ed\u00adsperas proclama el proyecto de Dios revelado en Jesucristo (Ef. 1, 3.10); los martes el c\u00e1ntico se refiere a la Iglesia como el pueblo de los redimidos (Ap. 4,11; 5,9.10.12); el mi\u00e9rcoles el c\u00e1ntico expresa que la Iglesia es para la edificaci\u00f3n del Reino (Col. 1, 12-20) y el jueves el c\u00e1ntico alude a los creyentes que van pos las sendas del testimonio evang\u00e9lico (Ap. 11, 17-18; 12, 10b-12a). La Liturgia de las Horas del viernes al domingo nos hace a revivir el Misterio Pascual; los viernes el Siervo Doliente nos ayuda a entrar en el di\u00e1logo entre el amor de Dios sin limites y el pecado del hombre (Ap. 15, 3-4); los s\u00e1bados el c\u00e1ntico es la contemplaci\u00f3n de la Kenosis (vaciamiento) y de la exaltaci\u00f3n de Cristo y entronizado en la gloria del Padre (Flp. 2, 6-11), los domingos el c\u00e1ntico aleluy\u00e1tico proclama el triunfo definitivo de Cristo como Kyrios (Se\u00f1or) de la historia (Ap. 19.1-7).<\/p>\n<p>5. Cristologizaci\u00f3n de los salmos<br \/>\nCristo es la plenitud de la revelaci\u00f3n de Dios y del hombre; el camino de encuentro con el Padre, con uno mismo y con los hermanos pasa por Jesucristo \u00abcamino, verdad y vida\u00bb. La Liturgia de las Horas es la oraci\u00f3n del Cristo total, Cabeza y Cuerpo; en consecuencia, tenemos que rezar desde Cristo y con Cristo. La cristologizaci\u00f3n consiste en reconocer nuestra oraci\u00f3n en la suya y que sus palabras al Padre sean tambi\u00e9n las nuestras.<\/p>\n<p>Hay salmos que podemos dirigir a Cristo como Kyrios (Se\u00f1or) de la vida y de la historia (Ps. 92-99); en unos salmos Cristo como Cabeza de la Iglesia y de la humanidad asume nuestros problemas y dificultades y ora al Padre por nosotros y en nuestro lugar (Ps. 4, 16, 19, 21, 24, 25, 26, 27, 29, 30); en otros y Cristo ora con nosotros (Ps. 2, 5, 7, 10, 12, 15, 43, 76, 107, 111, 118, 119, 120, 122, 126); en otros salmos nos dirigimos a Cristo como pastor, aliento, fuerza, refugio y protecci\u00f3n en nuestra \u00abtraves\u00ed\u00ada pascual\u00bb (Ps. 22, 33, 41, 44, 50, 61, 64, 79, 84, 89, 90, 91, 100).<\/p>\n<p>En el di\u00e1logo oracional que es el rezo de los salmos en la Liturgia de las Horas deben estar muy presentes Jesucristo, la Iglesia, y el Reino para que nuestra oraci\u00f3n no caiga en particularismos psicologizantes.<\/p>\n<p>6. Orientaciones pastorales<br \/>\n&#8211; La Liturgia de las Horas es la oraci\u00f3n de la Iglesia, no solo de los sacerdotes y religiosos\/as. Tambi\u00e9n los laicos\/as est\u00e1n invitados a hacer la Liturgia de las Horas como algo propio. La lectura espiritual prepara a la oraci\u00f3n de las horas, y \u00e9sta alimenta la oraci\u00f3n personal. La obligaci\u00f3n que tienen los sacerdotes y religiosos\/as de celebrar diariamente la Liturgia de las Horas se debe al ministerio que tienen dentro de la comunidad cristiana; la \u00abcaridad pastoral\u00bb urge a los ministros ordenados y a las comunidades religiosas a orar por la Iglesia y por toda la humanidad.<\/p>\n<p>&#8211; La Liturgia de las Horas por sus propias caracter\u00ed\u00adsticas y por su intr\u00ed\u00adnseca relaci\u00f3n con la Eucarist\u00ed\u00ada y el A\u00f1o Lit\u00fargico ayuda a introducirnos m\u00e1s plenamente en el ministerio de Cristo. La oraci\u00f3n atenta y piadosa posibilita el que la mente y el coraz\u00f3n concuerden con los labios; para ello hay que orar con los sentimientos que contienen los salmos, desde la persona e historia de Jes\u00fas y teniendo presentes las situaciones por las que pasa la humanidad. La recitaci\u00f3n de los salmos se hace en nombre de toda la Iglesia que se identifica con Jesucristo y con los \u00abgozos y sufrimientos\u00bb del g\u00e9nero humano.<\/p>\n<p>&#8211; La Liturgia es fuente y culmen de la vida de la Iglesia; las tareas apost\u00f3licas se orientan a que los catec\u00famenos una vez hechos hijos de Dios y habiendo madurado en la fe hagan de su vida una alabanza a Dios, participen en la comunidad y celebren la Eucarist\u00ed\u00ada como lo que da sentido a su existencia. De esta manera los creyentes expresan el misterio de Cristo, Dios y hombre y la naturaleza de la Iglesia, sacramento de salvaci\u00f3n encarnada y peregrina, y entregada a la contemplaci\u00f3n y al compromiso transformador.<\/p>\n<p>&#8211; Los procesos catecumenales con adultos y con j\u00f3venes deben ayudar a descubrir el sentido y el lugar de la Liturgia de las Horas en la vida del cristiano y de las comunidades. Un objetivo importante en la maduraci\u00f3n de la fe est\u00e1 en que los laicos\/as participen en la Liturgia de las Horas individual o comunitariamente, y el que esta se celebre en las comunidades parroquiales como oraci\u00f3n de todo el pueblo de Dios, sacerdotes, religiosos\/as y laicos\/as.<\/p>\n<p>&#8211; El modo de recitar los salmos se pueden hacer de forma variada y creativa: a dos coros en forma responsorial o seguida; las introducciones que se hagan deben ser breves y para ayudar a la comunidad que ora a penetrar el sentido de la hora correspondiente y el de los salmos que recita, as\u00ed\u00ad como el orar con las situaciones eclesiales y humanas del momento.<\/p>\n<p>BIBL. -AA.W., Pastoral de la Liturgia de las Horas: Phase 130 (1982) 265-335; BELLAVISTA, f., \u00bfUna nueva perspectiva de la oraci\u00f3n eclesial del oficio?: Phase 54 (1969) 557-567; BERNAL, J. M., El \u00e9xito de la Liturgia de las Horas: Phase 137 (1983) 403-410; DE PEDRO, A., Orar con la Iglesia, EDICEP, 1979; DIEz PRESA, M., Relaci\u00f3n entre la Liturgia de las Horas y la Eucarist\u00ed\u00ada: Vida religiosa 36 (1974); MART\u00ed\u008dN, J. L., La santificaci\u00f3n del tiempo, Instituto Internacional de Teolog\u00ed\u00ada a Distancia, Madrid 1984; RAGUER H. M., La nueva Liturgia de las Horas, Mensajero 1972.<\/p>\n<p>Jes\u00fas Sastre<\/p>\n<p>Vicente M\u00c2\u00aa Pedrosa &#8211; Jes\u00fas Sastre &#8211; Ra\u00fal Berzosa (Directores), Diccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n, Diccionarios \u00abMC\u00bb, Editorial Monte Carmelo, Burgos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>En la Liturgia de las Horas, Dios, que continuamente nos habla, escucha nuestra respuesta y nos sugiere incluso la palabra con la que tenemos que contestar.  Toda la creaci\u00f3n, que tiene su cabeza en Jes\u00fas crucificado y resucitado, y su cuerpo en todos aquellos que est\u00e1n relacionados con \u00e9l de una manera vital, responde a su Creador cantando con la alabanza y la s\u00faplica, yo dir\u00ed\u00ada que sobre la misma respiraci\u00f3n del universo, es decir, sobre el fluir del tiempo y sobre el milagro perenne y siempre nuevo de la luz.  Cada ser, de alguna forma, se une a esta plegaria c\u00f3smica que se eleva a Dios, sobre todo en los dos momentos claves del atardecer y del amanecer. La misma Palabra de Dios pone en nuestros labios el canto de respuesta, proponi\u00e9ndonos el rezo de los Salmos, que son, como todas las p\u00e1ginas de la Biblia, inspiraci\u00f3n divina, y a la vez verdadera y apasionada plegaria del hombre. Y as\u00ed\u00ad se cumple de un modo significativo lo que dice san Pablo: \u00abNosotros no sabemos orar como es    debido, y es el mismo Esp\u00ed\u00adritu el que intercede por nosotros con gemidos inefables\u00bb. Por tanto, el Esp\u00ed\u00adritu Santo, \u00abque habl\u00f3 por los profetas\u00bb y es el autor principal de los Salmos, reza con nuestra voz y as\u00ed\u00ad asegura que nuestra s\u00faplica sea del agrado del Padre. El mismo Se\u00f1or Jes\u00fas en su vida terrena or\u00f3 con los Salmos, y sigue orando con nosotros. Con los Salmos or\u00f3 la Virgen Mar\u00ed\u00ada, con los Salmos han orado todas las generaciones cristianas. Las dificultades que el hombre actual puede encontrar en la comprensi\u00f3n de los Salmos se superan f\u00e1cilmente si recordamos y acogemos en fe las normas de su Interpretaci\u00f3n, tal y como nos las ense\u00f1an los antiguos Padres, y en particular san Ambrosio y san Agust\u00ed\u00adn. Todos los Salmos, en su sentido m\u00e1s profundo y pleno, hablan de Cristo (que sufre en su pasi\u00f3n, y es salvado y glorificado por el Padre en la resurrecci\u00f3n), o de la Iglesia (que es peregrina en la tierra y se alegra en el Reino), o de los redimidos (atribulados y perseguidos, pero a la vez en serena espera del gozo eterno); o bien, en ellos habla Cristo, o la Iglesia, o el cristiano.<\/p>\n<p> Carlo Mar\u00ed\u00ada Martini, Diccionario Espiritual, PPC, Madrid, 1997<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Espiritual<\/b><\/p>\n<p>Es la oraci\u00f3n p\u00fablica y com\u00fan de todo el pueblo de Dios, que se llamaba tambi\u00e9n en el pasado Ocio divino o Breviario. Sus caracter\u00ed\u00adsticas m\u00e1s importantes son las siguientes: tiene un trasfondo s\u00e1lmico, es oraci\u00f3n de alabanza, es oraci\u00f3n en el tiempo y seg\u00fan las horas (de ah\u00ed\u00ad procede su nombre).<\/p>\n<p>Las Laudes, como oraci\u00f3n de la ma\u00f1ana, y las V\u00ed\u00adsperas, como oraci\u00f3n de la tarde, son el doble quicio del oficio cotidiano, las dos horas principales. El Oficio de las lecturas (llamado anteriormente MaitineS) tiene un car\u00e1cter original de oraci\u00f3n de la noche o al menos de meditaci\u00f3n (est\u00e1 compuesto de lecturas b\u00ed\u00adblicas, patr\u00ed\u00adsticas, hagiogr\u00e1ficas). Las Horas menores representan tres momentos de oraci\u00f3n dispersos a lo largo de la jornada (hora tercia, sexta y nona). Completas es la oraci\u00f3n para concluir la jornada del cristiano.<\/p>\n<p>Entre todos los elementos que estructuran la Liturgia de las Horas, los salmos se han considerado siempre como el elemento m\u00e1s expresivo de la oraci\u00f3n cristiana: constituyen la voz de Cristo que ora al Padre, y en este sentido representan una cumbre de la oraci\u00f3n que la Iglesia eleva a su Esposo.<\/p>\n<p>R. Gerardi<\/p>\n<p>Bibl.: Sagrada Congregaci\u00f3n para el culto divino, ordenaci\u00f3n general de la liturgia de las Hora&#8217;, en Liturgia de las Horas, 1, Coeditores lit\u00fargicos, Barcelona 1979, 27-107. B, Baroffio, Liturgia de las horas, en DTI, \u00ed\u008dII, 345-365; H. M. Raguer, La nueva liturgia de las horas, Bilbao 1972.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>\n                            (\u00abOficio Divino\u201d).<\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 La expresi\u00f3n \u201cOficio Divino\u201d<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Forma primitiva del Oficio<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Desarrollo<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Bibliograf\u00eda<\/li>\n<\/ul>\n<h2>La expresi\u00f3n \u201cOficio Divino\u201d<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta expresi\u00f3n significa etimol\u00f3gicamente un deber cumplido para Dios.  En virtud de un precepto divino significa, en lenguaje eclesi\u00e1stico, ciertas oraciones a ser recitadas en horas fijas del d\u00eda o de la noche por los sacerdotes, religiosos o cl\u00e9rigos, y, en general, todos los obligados por su vocaci\u00f3n a cumplir con este deber.  El Oficio Divino comprende s\u00f3lo la recitaci\u00f3n de ciertas oraciones en el Breviario, y no incluye la Misa y otras ceremonias lit\u00fargicas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abHoras Can\u00f3nicas\u00bb, \u00abBreviario\u00bb, \u00abOficio diurno y nocturno\u00bb, \u00abOficio eclesi\u00e1stico\u00bb, \u00abCursus ecclesiasticus\u201d, o simplemente \u00abcursus\u00bb son sin\u00f3nimos de \u00abOficio Divino\u00bb.  \u00abCursus\u00bb es la forma utilizada por Gregorio cuando escribi\u00f3:  \u00abexsurgente abbate cum monachis ad celebrandum cursum\u00bb (De glor. martyr., XV). Tambi\u00e9n se usaban \u00abAgenda\u00bb, \u00abagenda mortuorum\u00bb, \u00abagenda missarum\u00bb, \u00absolemnitas\u00bb, \u00abmissa\u00bb.  Los griegos emplean \u00absinaxis\u00bb y \u00abcanon\u00bb en este sentido.  La expresi\u00f3n \u00abofficium divinum\u00bb se utiliz\u00f3 en el mismo sentido por el Concilio de Aix-la-Chapelle (800), el IV de Letr\u00e1n (1215) y el de Vienne (1311); pero tambi\u00e9n se utiliza para designar cualquier oficio de la Iglesia.  As\u00ed Walafrido Estrab\u00f3n, Pseudo-Alcuino, Rupert de Tuy titularon sus obras sobre ceremonias lit\u00fargicas \u00abDe officiis divinis\u00bb.  Hittorp, en el siglo XVI, titul\u00f3 su colecci\u00f3n de obras lit\u00fargicas medievales \u00abDe Catholicae Ecclesiae divinis officiis ac ministeriis\u00bb (Colonia, 1568).  La utilizaci\u00f3n en Francia de la expresi\u00f3n \u00absanto oficio\u00bb como sin\u00f3nimo de \u00aboficio divino\u00bb no es correcta.  \u00abSanto Oficio\u00bb designa una congregaci\u00f3n romana, cuyas funciones son bien conocidas, y las palabras no deben usarse para sustituir el nombre \u201cOficio Divino\u201d, que es m\u00e1s adecuado y ha sido usado desde tiempos remotos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los art\u00edculos Breviario, horas can\u00f3nicas, maitines, prima, tercia, sexta, nona, v\u00edsperas, el lector encontrar\u00e1 tratadas las cuestiones especiales relativas al significado y la historia de cada una de las horas, la obligaci\u00f3n de recitar estas oraciones, la historia de la formaci\u00f3n del Breviario, etc. Nos ocupamos aqu\u00ed s\u00f3lo con las preguntas generales que no se han detallado en dichos art\u00edculos.\n<\/p>\n<h2>Forma primitiva del Oficio<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La costumbre de recitar oraciones a ciertas horas del d\u00eda o de la noche se remonta a los jud\u00edos, de quienes los crisitanos la tomaron prestada.  En los Salmos encontramos expresiones como: \u00abVoy a meditar sobre ti en la ma\u00f1ana\u00bb; \u00abMe levanto a medianoche para darte gloria \u00ab; \u00abTarde y ma\u00f1ana y al mediod\u00eda hablar\u00e9 y declarar\u00e9, y \u00e9l oir\u00e1 mi voz\u00bb; \u00abSiete veces al d\u00eda te he glorificado\u00bb, etc. (cf. \u00abJewish Encyclopedia\u201d, X, 164-171, sv \u00abPrayer\u00bb).  Los Ap\u00f3stoles observaban la costumbre jud\u00eda de orar a medianoche, tercia, sexta, nona (Hch. 10,3.9; 16,25; etc.).  La oraci\u00f3n cristiana de aquella \u00e9poca consist\u00eda de casi los mismos elementos que la jud\u00eda: recitaci\u00f3n o c\u00e1ntico de los Salmos, lecturas del Antiguo Testamento, a las que pronto se a\u00f1adieron las de los Evangelios, los Hechos y las Ep\u00edstolas, y en ocasiones c\u00e1nticos compuestos o improvisados por los presentes. \u00abGloria in Excelsis Deo\u00bb y el \u00abTe decet laus\u00bb aparentemente son vestigios de estas inspiraciones primitivas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la actualidad los elementos que componen el Oficio Divino parecen m\u00e1s numerosos, pero se derivan, por los cambios graduales, de los elementos primitivos. Como se desprende de los textos de los Hechos citados arriba, los primeros cristianos conservaron la costumbre de ir al Templo a la hora de la oraci\u00f3n. Pero ten\u00edan tambi\u00e9n sus reuniones o sinaxis en casas particulares para la celebraci\u00f3n de la Eucarist\u00eda y de los sermones y exhortaciones. Pero la sinaxis eucar\u00edstica pronto conllev\u00f3 otras oraciones; la costumbre de ir al Templo desapareci\u00f3; y los abusos del partido judaizante obligaron a los cristianos a separarse m\u00e1s claramente de los jud\u00edos y sus pr\u00e1cticas de culto.   A partir de entonces la liturgia cristiana rara vez tom\u00f3 prestado del juda\u00edsmo.\n<\/p>\n<h2>Desarrollo<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El desarrollo del Oficio Divino fue probablemente de la siguiente manera:  La celebraci\u00f3n de la Eucarist\u00eda era precedida por la recitaci\u00f3n de los Salmos y las lecturas del Antiguo y Nuevo Testamento.  Esta era llamada la Misa de los catec\u00famenos, que ha sido preservada casi en su forma original.  Probablemente esta parte de la Misa fue la primera forma del Oficio Divino, y, al principio, las vigilias y la sinaxis eucar\u00edstica eran una.  Cuando el servicio eucar\u00edstico no se celebraba, la oraci\u00f3n se limitaba a la recitaci\u00f3n o c\u00e1ntico de los Salmos y las lecturas de la Escritura.  Las vigilias as\u00ed separadas de la Misa se convirtieron en un oficio independiente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante el primer per\u00edodo el \u00fanico oficio celebrado en p\u00fablico era la sinaxis eucar\u00edstica con vigilias que la preced\u00edan, pero que formaban con ella un conjunto.  En esta hip\u00f3tesis la Misa de los catec\u00famenos ser\u00eda el n\u00facleo original de todo el Oficio Divino.  La sinaxis eucar\u00edstica que comenzaba al atardecer no terminaba hasta el amanecer.  Las vigilias, independientemente del servicio eucar\u00edstico, se divid\u00edan naturalmente en tres partes: el comienzo de las vigilias, u Oficio del atardecer, las vigilias propiamente dichas, y el final de la vigilia u Oficio matutino.  Pues cuando las vigilias eran todav\u00eda el \u00fanico Oficio y se celebraban s\u00f3lo raramente, continuaban durante gran parte de la noche.  As\u00ed, el Oficio que hemos llamado el Oficio de la tarde o v\u00edsperas, el de la medianoche, y el de la ma\u00f1ana, llamado maitines primero y luego laudes, fueron originalmente un solo Oficio.  Si se rechaza esta hip\u00f3tesis, se debe admitir que al principio hab\u00eda s\u00f3lo un oficio p\u00fablico, las vigilias.   El servicio del atardecer, v\u00edsperas, y el de la ma\u00f1ana, maitines o laudes, fueron gradualmente separados de \u00e9l.  Durante el d\u00eda, tercia, sexta y nona, horas usuales de oraciones privadas tanto entre los jud\u00edos  como entre los primeros cristianos, se convirtieron luego en las horas, as\u00ed como las v\u00edsperas o laudes.  Las completas aparecen como una repetici\u00f3n de las v\u00edsperas, primero en el siglo IV (vea completas).  Prima es la \u00fanica hora cuyo origen y fecha precisos se desconocen &#8212;a finales del siglo IV (vea prima).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De todos modos, durante el curso del siglo V, el Oficio se compon\u00eda, como hoy d\u00eda, de un Oficio nocturno, es decir, vigilias &#8212;luego maitines&#8212; y los siete oficios del d\u00eda:  laudes, prima, tercia, sexta, nona, v\u00edsperas y completas.  En las \u201cConstituciones Apost\u00f3licas\u201d leemos:  \u00abPrecationes facite mane, hora tertia, sexta, nona, et vespere atque galli cantu\u00bb (VIII, IV).  Tales eran las horas como exist\u00edan entonces.  S\u00f3lo se omiten prima y completas, las cuales se originaron no antes de finales del siglo IV, y cuyo uso se extendi\u00f3 s\u00f3lo gradualmente.  Los elementos de los que se componen esas horas al principio fueron pocos, id\u00e9nticos a los de la Misa de catec\u00famenos, Salmos recitados o cantados ininterrumpidamente (tracto) o por dos coros (ant\u00edfonas) o por un cantor alternando con el coro (responsos y vers\u00edculos); lecturas (del Antiguo y del Nuevo Testamento, origen de las cap\u00edtulas [1]), y oraciones (vea Breviario).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este desarrollo del Oficio Divino, en lo que se refiere a la liturgia romana, se complet\u00f3 a finales del siglo VI.  Los cambios posteriores no fueron en puntos esenciales, sino m\u00e1s bien adiciones de importancia, como las ant\u00edfonas a la Virgen al final de ciertos Oficios, los asuntos del calendario, y Oficios opcionales, como los del s\u00e1bado (ver Peque\u00f1o Oficio de Nuestra Se\u00f1ora), o de los difuntos (vea Oficio de Difuntos), y la celebraci\u00f3n de nuevas fiestas, etc.   La influencia del  Papa San Gregorio I Magno en la formaci\u00f3n y fijaci\u00f3n del Antifonario Romano, influencia que se ha cuestionado, ahora parece segura (vea \u00abDict. d&#8217;archeol. et de liturgie \u00ab, s.v. \u00abAntiphonaire\u00bb).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras que permit\u00eda cierta libertad en cuanto a la forma exterior del Oficio (por ejemplo, la libertad que gozaban los monjes de Egipto y m\u00e1s tarde San Benito en la constituci\u00f3n del Oficio benedictino), la Iglesia insisti\u00f3 desde la antig\u00fcedad en su derecho a supervisar la ortodoxia de las f\u00f3rmulas lit\u00fargicas.  El Concilio de Milevis (416) prohibi\u00f3 cualquier f\u00f3rmula lit\u00fargica no aprobada por un concilio o por una autoridad competente (cf. Labbe, II, 1540).  Los concilios de Vannes (461), Agde (506), Epaon (517), Braga (563), Toledo (especialmente el cuarto concilio) promulgaron decretos similares para la Galia y Espa\u00f1a.  En los siglos V y VI varios hechos (vea Canon de la Misa) nos dieron a conocer los derechos reclamados por los Papas en materia lit\u00fargica.  El mismo hecho se establece por la correspondencia de San Gregorio I.  Bajo sus sucesores la liturgia romana tiende gradualmente a sustituir a las dem\u00e1s, y esto es una prueba adicional del derecho de la Iglesia a controlar la liturgia (una tesis bien establecida por Dom Gu\u00e9ranger en su \u00abInstituciones liturgiques\u00bb, Par\u00eds, 1883, y en su carta al arzobispo de Reims sobre la ley lit\u00fargica, op. cit., III, 453 ss).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde el siglo XI, bajo el Papa San Gregorio VII y sus sucesores, esta influencia aument\u00f3 gradualmente (B\u00e4umer-Biron, \u00abHist. Du Br\u00e9viaire\u00bb, especialmente II, 8, 22 ss.).  Desde el Concilio de Trento, la reforma de los libros lit\u00fargicos entra en una nueva fase.  Roma se convierte, bajo los Papas P\u00edo IV, San P\u00edo V, Gregorio XIII, Sixto V, Gregorio XIV, Urbano VII y sus sucesores, Benedicto XIV, en la escena de una laboriosa empresa: la reforma y correcci\u00f3n del Oficio Divino, lo que result\u00f3 en la costumbre moderna, con todas las r\u00fabricas y reglas para la recitaci\u00f3n del Oficio Divino y su obligaci\u00f3n, y en la reforma de los libros lit\u00fargicos, corregidos de acuerdo con las decisiones del Concilio de Trento y solemnemente aprobados por los Papas (B\u00e4umer-Biron, \u201cHist. Du Br\u00e9viaire\u201d).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>NOTA<\/b>:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[1]  cap\u00edtula:  f. Rel. Pasaje de la Sagrada Escritura que se reza en todas las horas del Oficio Divino despu\u00e9s de los Salmos y las ant\u00edfonas, excepto en maitines.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>Bibliograf\u00eda<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">BONA, De divina Psalmodia, II, par. 1; THOMASSIN, De vet. eccl. disc., Part I, II, LXXI-LXXVIII; GRANCOLAS, Trait\u00e9 de la messe et de l&#8217;office divin (Par\u00eds, 1713); MACHIETTA, Commentarius historico-theologicus de divino officio (Venecia, 1739); PIANACCI, Del offizio divino, trattato historico-critico-morale (Roma, 1770); De divini officii nominibus et definitione, antiquitate et excellentia in ZACCARIA, Disciplina populi Dei in N. T., 1782, I, 116 ss.; MORONI, Dizionario di erudizione storico ecclesiastica, LXXXII, 279 ss.; B\u00c4UMER-BIRON, Histoire du Br\u00e9viaire (Par\u00eds, 1905), passim; CABROL, Dict. d&#8217;arch\u00e9ol. et de liturgie, s. vv. Antiphonaire, Br\u00e9viaire; GAVANTI, Compendio delle cerimonie ecclesiastiche, la parte dedicada a las r\u00fabricas del Breviario, secciones sobre la obligaci\u00f3n, omisi\u00f3n y en general todos los asuntos concernientes a la recitaci\u00f3n del Oficio; ROSKOV\u00c1NY, De coelibatu et Breviario (Budapest, 1861); BATIFFOL, Origine de l&#8217;obligation personnelle des clercs \u00e0 le r\u00e9citation de l&#8217;office canonique in Le canoniste contemporain, XVII (1894), 9-15; IDEM, Histoire du Br\u00e9viaire romain (Par\u00eds, 1893).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Cabrol, Fernand. \u00abDivine Office.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 11. New York: Robert Appleton Company, 1911.  <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/11219a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Armando Llaza.  rc\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Selecci\u00f3n de im\u00e1genes: Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuente: blog Odisea 2008. Libro de las horas de Isabel de Roubaix\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Oraci\u00f3n de la Iglesia La oraci\u00f3n comunitaria de la Iglesia se actualiza en la celebraci\u00f3n lit\u00fargica, especialmente en la Eucarist\u00ed\u00ada, en los sacramentos y en la \u00abLiturgia de las Horas\u00bb (oficio divino). Es la oraci\u00f3n propia de la Iglesia en cuanto tal, como prolongaci\u00f3n de la oraci\u00f3n de Cristo en el tiempo y en el &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/liturgia-de-las-horas\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLITURGIA DE LAS HORAS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-15255","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15255","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15255"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15255\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15255"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15255"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15255"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}