{"id":15368,"date":"2016-02-05T10:01:52","date_gmt":"2016-02-05T15:01:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/progreso\/"},"modified":"2016-02-05T10:01:52","modified_gmt":"2016-02-05T15:01:52","slug":"progreso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/progreso\/","title":{"rendered":"PROGRESO"},"content":{"rendered":"<p>(v. ciencia y fe, promoci\u00f3n humana)<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>Proceso que lleva al hombre y a la sociedad a la conquista de verdades cient\u00ed\u00adficas y t\u00e9cnicas y a la posesi\u00f3n de mejores medios y condiciones de vida, En sentido m\u00e1s amplio, puede indicar el desarrollo integral del hombre. En la Biblia, en el Antiguo Testamento, Dios conf\u00ed\u00ada al hombre la tarea de someter la tierra. Este dominio sobre la creaci\u00f3n no significa una explotaci\u00f3n de la misma, sino una colaboraci\u00f3n en la obra creadora de Dios. Sin embargo, la concepci\u00f3n hebreo-cristiana de la historia no tiene como meta el progreso, sino la esperanza en el Mes\u00ed\u00adas y la espera escatol\u00f3gica de Jesucristo en la parus\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>En la edad moderna, la idea de progreso se desarroll\u00f3 particularmente en la Ilustraci\u00f3n y luego bajo la influencia del idealismo (Hegel), del positivismo (Comte), y del evolucionismo (Darwin) hasta hoy sustituyendo la idea b\u00ed\u00adblica de la espera escatol\u00f3gica por la fe en el progreso intramundano.<\/p>\n<p>El concilio Vaticano II considera el progreso en una perspectiva b\u00ed\u00adblica. El esfuerzo del hombre por mejorar las propias condiciones de vida corresponde al designio de Dios, manifiesta las perfecciones divinas y profundiza las responsabilidades personales y sociales del hombre. La Iglesia reconoce que el progreso puede llevar a la tentaci\u00f3n de olvidar la soberan\u00ed\u00ada de Dios sobre la creaci\u00f3n y recuerda la importancia de ordenar la actividad humana al servicio de Dios y del hombre.<\/p>\n<p>Actualmente, la fe en el progreso y el optimismo fundamental que lo acompa\u00f1aba ha dejado sitio a una fundada preocupaci\u00f3n por el destino de la humanidad. El progreso t\u00e9cnico y cient\u00ed\u00adfico se dirige contra el hombre y  plantea nuevos problemas que tienen  que ver con la ecolog\u00ed\u00ada. con la demograf\u00ed\u00ada, con la paz, con la manipulaci\u00f3n gen\u00e9tica, etc. El Magisterio de la Iglesia se esfuerza cada vez m\u00e1s por indicar el camino del verdadero progreso humano en la recuperaci\u00f3n de una visi\u00f3n integral del hombre (enc\u00ed\u00adclicas Sollicitudo rei socialis de 1987 y Centesimus annus de 1991).<br \/>\nE. C Rava<\/p>\n<p> Bibl.: L. Oeing, Progreso, en CFF III, 198 211; J Splett, Progreso, en SM, Y,&#8217; 576-581; J Alfaro, Hacia una teologia del progreso humano, Herder, Barcelona 1974; J B. Bury, La idea del progreso, Alianza, Madrid 1971; K. L\u00f3with, El sentido de la historia, Aguilar,  Madr\u00ed\u00add 1959. Ch. Duquoc, Liberaci\u00f3n y progresismo, sal Terrae, Santander 1989.-<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>1. Introducci\u00f3n<br \/>\nDe la tensi\u00f3n existente entre el orden transmitido por tradici\u00f3n y las actuales circunstancias transformadas surge la alternativa de conservaci\u00f3n de la -> tradici\u00f3n o negativa a ella en la \u00ab-> revoluci\u00f3n\u00bb, empezando por la esfera individual-privada (\u00abproblema de generaciones\u00bb) hasta llegar a la social-pol\u00ed\u00adtica. En esta cuesti\u00f3n la alternativa ha de verse con cierta matizaci\u00f3n en todas las escalas: a) m\u00e1s que globalmente se plantea en cuestiones aisladas, que, con relativa independencia entre ellas, pueden recibir respuestas opuestas; b) la aceptaci\u00f3n, en cuanto apropiaci\u00f3n, contiene siempre un elemento \u00abrevolucionario\u00bb, as\u00ed\u00ad como, al rev\u00e9s, la revoluci\u00f3n (en particular, cf. -> arrepentimiento) se entiende como conservaci\u00f3n, es decir, como recuperaci\u00f3n de lo v\u00e1lido (reforma), de manera que en ambas respuestas ruptura y continuidad constituyen un todo dial\u00e9ctico.<\/p>\n<p>La \u00abactualidad\u00bb y la conciencia de esta situaci\u00f3n vital var\u00ed\u00ada en dependencia de la din\u00e1mica de la sociedad correspondiente; y su teorizaci\u00f3n en un plano universal (como concepci\u00f3n que envuelve la historia entera) va ligada al desarrollo de una conciencia de la historia, en la que, por encima del estrato de la familia y de la sociedad, se concibe al pueblo y finalmente a la humanidad como una unidad.<\/p>\n<p>2. Historia<br \/>\nDespu\u00e9s de ciertos g\u00e9rmenes en el -> mito y en los -> presocr\u00e1ticos, esta conciencia se alcanza por vez primera en el helenismo (-> estoicismo). Y como respuesta a la cuesti\u00f3n planteada con esto, aparece aqu\u00ed\u00ad (adem\u00e1s de la apoxox , de car\u00e1cter individual-\u00e9tico) tambi\u00e9n el concepto envolvente de p., que est\u00e1 yuxtapuesto a la idea de decadencia (desde la \u00abedad de oro\u00bb: Hes\u00ed\u00adodo) y al esquema de ciclos (la \u00e9kp\u00ed\u00adrosis pitag\u00f3rica), y que, como estas \u00faltimas ideas, hace referencia a lo anterior (JEN\u00ed\u201cFANES, Fragm. 18: \u00abLos dioses no han descubierto desde el comienzo todo a los mortales, sino que paulatinamente encuentran \u00e9stos lo mejor busc\u00e1ndolo\u00bb; cf. ARIST\u00ed\u201cTELES, Met. A, donde se ordenan los precursores de una serie de progresos en el pensamiento sobre la \u00e1rj\u00e9).<\/p>\n<p>El p. es entendido aqu\u00ed\u00ad, sobre todo en el epicure\u00ed\u00adsmo, como la liberaci\u00f3n del temor y de la inhumanidad por medio de un conocimiento mejor de la naturaleza; pero a la vez, ante las cat\u00e1strofes pol\u00ed\u00adtico-sociales, se pone en duda una y otra vez. En cambio, el pensamiento judeo-cristiano presenta el concepto de esperanza escatol\u00f3gica, partiendo de las promesas prof\u00e9ticas del futuro y pasando por la esperanza del Mes\u00ed\u00adas desde la cautividad de Babilonia hasta la expectaci\u00f3n de la -> parus\u00ed\u00ada de Jesucristo.<\/p>\n<p>Tras el desenga\u00f1o de la expectaci\u00f3n de una pr\u00f3xima parus\u00ed\u00ada, esta esperanza, por una parte, se retrae hacia la interioridad de la civitas Dei todav\u00ed\u00ada invisible (que se descubrir\u00e1 s\u00f3lo al final), sobre todo por la poderosa influencia de Agust\u00ed\u00adn; y, por otra parte, se transforma en el orden visible de la actualidad (del tiempo intermedio): en la teolog\u00ed\u00ada como ciencia, en la jerarqu\u00ed\u00ada eclesi\u00e1stica, en el \u00abreino\u00bb cristiano, renunciando a todo esbozo de un futuro realizable aqu\u00ed\u00ad, a diferencia de lo que sucede en el -> milenarismo y en Joaqu\u00ed\u00adn de Fiore (cf. teolog\u00ed\u00ada de la -> historia).<\/p>\n<p>La transformaci\u00f3n de la relaci\u00f3n con el mundo por la eliminaci\u00f3n del concepto de -> esencia en el -> nominalismo y la nueva conciencia de renacimiento, en conexi\u00f3n con los incipientes descubrimientos de las ciencias de la naturaleza y de la geograf\u00ed\u00ada, proporcionan a la idea de p. nuevas posibilidades terrenas de expresi\u00f3n. Junto a la civitas Dei (o en su lugar) se presentan la -> utop\u00ed\u00ada pol\u00ed\u00adtica (Moro, Campanella) y la teor\u00ed\u00ada pol\u00ed\u00adtica y cient\u00ed\u00adfica (Bodin, Roger y Francis Bacon).<\/p>\n<p>Al principio el p. era todav\u00ed\u00ada sin\u00f3nimo de \u00abprovidencia\u00bb, pero con la -> Ilustraci\u00f3n del siglo xviii se utiliza de manera creciente en sustituci\u00f3n de ese concepto (Herder, Kant, Condorcet) y, de acuerdo con los grandes esbozos del -> idealismo alem\u00e1n sobre la historia de la raz\u00f3n que se realiza, pasa a ser el \u00ablema del siglo xix\u00bb (Comte, Darwin-Haeckel; y hasta nuestros d\u00ed\u00adas es un concepto determinante de la historia con la traslaci\u00f3n de la idea de p. al campo de la lucha activa: K. Marx).<\/p>\n<p>Voces como las de J: J. Rousseau quedan aisladas, hasta que (tras los \u00abs\u00ed\u00adntomas\u00bb en el arte y en la literatura de fin de si\u00e9cle) la cat\u00e1strofe de la primera guerra mundial ofrece un terreno propicio para las ideas de O. Spengler, y tambi\u00e9n la segunda guerra mundial parece dar la raz\u00f3n a los adversarios de la idea del p. Pero, simult\u00e1neamente, tambi\u00e9n los defensores de esa idea se ven confirmados en su persuasi\u00f3n gracias a los logros t\u00e9cnicos y las transformaciones sociales (de cara al one world) de estas guerras.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de las concepciones del -> vitalismo de finales de siglo, hoy d\u00ed\u00ada son sobre todo los representantes de un -> marxismo elaborado ulteriormente bajo diversas modalidades (desde la \u00absegunda ilustraci\u00f3n\u00bb de Horkheimer-Adorno hasta la filosof\u00ed\u00ada del \u00abtodav\u00ed\u00ada-no\u00bb de E. Bloch) los que se oponen a una idea de decadencia y a una renuncia resignada o desinteresada al estudio de esta problem\u00e1tica (p. ej., en un -> estructuralismo \u00abcansado de la historia\u00bb o en cierto retorno a la concepci\u00f3n griega del mundo y a la mitolog\u00ed\u00ada: K. L\u00f6with, W. Br\u00f6cker).<\/p>\n<p>En la teolog\u00ed\u00ada se encuentran elementos relacionados con el p. hist\u00f3rico en Newmann y m\u00e1s tarde en el -> modernismo, que hoy han sido relegados a segundo plano por la acci\u00f3n constantemente creciente de la idea de evoluci\u00f3n de Teilhard de Chardin.<\/p>\n<p>Si la Iglesia antes se mantuvo m\u00e1s bien reservada frente al concepto de p., a causa de su origen anticlerical y de su af\u00e1n de -> secularizaci\u00f3n antieclesi\u00e1stica, ahora en los documentos del Vaticano n, guardando toda la distancia cr\u00ed\u00adtica (p. ej., en Gaudium et Spes, n.\u00c2\u00b0 37), aparece una nueva valoraci\u00f3n del p. (desde el p. t\u00e9cnico hasta la humanizaci\u00f3n del mundo), que es puesto en relaci\u00f3n con el desarrollo del -> reino de Dios (n\u00c2\u00b0 53ss 39).<\/p>\n<p>3. Problem\u00e1tica<br \/>\nLa discusi\u00f3n fundamental y la situaci\u00f3n adecuada del concepto de p. (sobre todo con vistas a la \u00abinmediatez de toda \u00e9poca respecto de Dios\u00bb: Ranke) han de buscarse en el marco de la -> historia e historicidad. La idea de p. o de decadencia muestra entonces su relatividad y transitoriedad. Ciertamente se puede hablar de p. t\u00e9cnico (desde la -> t\u00e9cnica en sentido corriente hasta la \u00abt\u00e9cnica\u00bb de las ciencias, del arte, del instrumental filos\u00f3fico, etc.) y, en este sentido, de un p. no s\u00f3lo en la econom\u00ed\u00ada, en la ciencia, en el derecho, en la pol\u00ed\u00adtica, sino tambi\u00e9n en el terreno espiritual (religioso, etc.); pero tanto en el arte como en los esbozos fundamentales de la filosof\u00ed\u00ada la cuesti\u00f3n acerca de un p. es inadecuada (el arte actual o el filosofar actual no es \u00abm\u00e1s avanzado\u00bb que el anterior o est\u00e1 \u00abm\u00e1s all\u00e1\u00bb o \u00abpor encima\u00bb de \u00e9l).<\/p>\n<p>Pero, de todos modos, con esto no afirmamos una equiparaci\u00f3n indiferente de los \u00abestilos\u00bb y \u00absoluciones\u00bb, en primer lugar porque el p. \u00abt\u00e9cnico\u00bb entra inseparablemente en el fen\u00f3meno integral de la historia del arte y del pensamiento (y as\u00ed\u00ad los posteriores quiz\u00e1 no sean \u00abm\u00e1s grandes\u00bb, pero s\u00ed\u00ad podr\u00e1n ser m\u00e1s \u00abricos\u00bb); y sobre todo porque, independientemente del antes y despu\u00e9s, la \u00abmagnitud\u00bb se determina aqu\u00ed\u00ad por la medida de la verdad que se abre y por la medida de la aceptaci\u00f3n (o negaci\u00f3n [el -> mal]) de esta apertura, y ambas medidas (en su identidad-diferencia, que aqu\u00ed\u00ad no se puede analizar [cf. -> bien, -> idea, -> principio]) est\u00e1n sometidas a la transformaci\u00f3n hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>Sobre la discusi\u00f3n te\u00f3rica y formal de la idea de p., cf. asimismo: -> principio y fin, filosof\u00ed\u00ada de la -> historia. Por lo que se refiere a la problem\u00e1tica pr\u00e1ctica, la critica de la cultura se ha referido sobre todo al \u00abmenos\u00bb que, como en todo \u00abm\u00e1s\u00bb, se da tambi\u00e9n en el p., cosa que se deja sentir tanto m\u00e1s, cuanto m\u00e1s se acelera el ritmo de la transformaci\u00f3n. Las amenazadoras formas defectuosas son: comodidad, conservadurismo, ideologizaci\u00f3n de una determinada forma de cultura y sociedad tradicional; o bien: impaciencia, falta de tradici\u00f3n, progresismo y, finalmente, resignaci\u00f3n y cinismo. Lo que se exige es: objetividad, tolerancia, valent\u00ed\u00ada, responsabilidad y aceptaci\u00f3n creadora de la \u00abhora\u00bb. Ambos lados pueden aplicarse a aquella situaci\u00f3n permanente del hombre (como ser social de libertad temporal) a partir de la cual se ha elegido aqu\u00ed\u00ad el acceso a la discusi\u00f3n del p. (cf. filosof\u00ed\u00ada social [-> sociedad], -> comunidad, -> \u00e9tica, -> acto moral). Pero en su forma actual determinan y caracterizan con singular intensidad esta situaci\u00f3n humana universal (cf. tambi\u00e9n -> evoluci\u00f3n, -> ciencia).<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: G. Sorel, Les Illusions du Progr\u00e9s (P 1908); S. T\u00f6nnies, Fortschritt und soziale Entwicklung (Karlsruhe 1926); G. Friedmann, La Crise du Progr6s (P 1936); H. Marcuse, Reason and Revolution (LoNY 1941); A. Dempf, Krisis des Forschrittsglaubens (W 1947); M. Horkheimer-Th. W. Adorno, Dialektik der Aufkl\u00e4rung (A 1947); M. Ginsberg, The Idea of Progress (Lo 1953); E. Bloch, Differenzierungen im Begriff Forschrittts (B 1956); R. Taepper, Das Ende des Forschritts (G\u00f6 1956); W. Br\u00f6cker, Dialektik, Positivismus, Mythologie (F 1958); K. L\u00f6wlth, El sentido de la historia (Aguilar Ma 1959); idem, Weltgeschichte und Heilsgeschehen (St 41961); B. Delfgaauw, Geschiedenis en Vooruit gang (Baarn 1961-1964); E. Burck (dir.), Die Idee des Forschritts (Mn 1963); E. Heimendahl, Fortschritt ohne Vernunft? Wissenschaft und Gesellschaft im technischen Zeitalter (Fr 1964); H. Kuhn-F. Wiedmann (dir.), Die Philosophie und die Frage nach dem Fortschritt (Mn 1964); L. M. Armendariz, Apuntes para una teolog\u00ed\u00ada del progreso, en Fom Soc 19 (1964) 345-362; W. A. J\u00e4hr, Der Forschrittsglanbe und die Idee der R\u00fcckkehr in den Sozialwissenschaften (T 1964); U. Sch\u00f6ndorfer (dir.), Der Forschrittsglaube (Graz 1965); J. B. Merz (dir.), Fe y entendimiento del mundo (Taurus Ma 1970); H. Blumenberg, Die Legitimit\u00e4t der Neuzeit (F 1966); G. Bara\u00fana (V. Schurr) (dir.), Die Kirche in der Welt von heute (Sa 1967) comentario a la \u00abGaudium et spes\u00bb); P. Overhage, Experiment Menschheit (F 1967); M. Seckler, Der Forschrittgedanke in der Theologie: Theologie im Wandel (Mn-Fr 1967) 41-67.<\/p>\n<p>J\u00f6rg Splett<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n<p>prokope (prokophv, 4297), un golpear hacia delante (pro, adelante; kopto, cortar). Se traduce \u00abprogreso\u00bb (Phi 1:12; \u00abprovecho\u00bb en la RV al igual que en v. 25); \u00abaprovechamiento\u00bb en 1Ti 4:15 (RV, RVR, RVR77, VM). Originalmente esta palabra se utilizaba de un pionero abri\u00e9ndose paso a machetazos a trav\u00e9s de maleza. V\u00e9anse APROVECHAMIENTO bajo APROVECHAR, B, PROVECHO.\u00c2\u00b6<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Vine Nuevo testamento<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(v. ciencia y fe, promoci\u00f3n humana) (ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n, BAC, Madrid, 1998) Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n Proceso que lleva al hombre y a la sociedad a la conquista de verdades cient\u00ed\u00adficas y t\u00e9cnicas y a la posesi\u00f3n de mejores medios y condiciones de vida, En sentido m\u00e1s amplio, puede indicar el &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/progreso\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPROGRESO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-15368","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15368","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15368"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15368\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15368"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15368"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15368"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}