{"id":15378,"date":"2016-02-05T10:02:11","date_gmt":"2016-02-05T15:02:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/resurreccion-de-cristo\/"},"modified":"2016-02-05T10:02:11","modified_gmt":"2016-02-05T15:02:11","slug":"resurreccion-de-cristo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/resurreccion-de-cristo\/","title":{"rendered":"RESURRECCION DE CRISTO"},"content":{"rendered":"<p>La clave para interpretar la vida de Jes\u00fas<\/p>\n<p>\tJes\u00fas hab\u00ed\u00ada anunciado repetidamente que resucitar\u00ed\u00ada al \u00abtercer d\u00ed\u00ada\u00bb (Mt 12,40; 16,21; Mc 8,31; Lc 9,22; Jn 2,19). El hecho de su muerte y resurrecci\u00f3n es un hecho real, \u00abcon manifestaciones hist\u00f3ricamente comprobadas\u00bb (CEC 639), pero es tambi\u00e9n y principalmente una realidad salv\u00ed\u00adfica \u00abCuando yo fuere levantado de la tierra, atraer\u00e9 todo a m\u00ed\u00ad\u00bb (Jn 12,32), \u00abentonces sabr\u00e9is que yo soy\u00bb (Jn 8,28). Es la explicaci\u00f3n que Jes\u00fas mismo repiti\u00f3, ya resucitado, a los disc\u00ed\u00adpulos de camino hacia Ema\u00fas \u00abEra preciso que el Mes\u00ed\u00adas padeciese esto y entrase en su gloria\u00bb (Lc 24,26).<\/p>\n<p>\tEl descubrimiento del sepulcro vac\u00ed\u00ado, al tercer d\u00ed\u00ada de su muerte, sigue siendo un hecho hist\u00f3rico humanamente inexplicable. Jes\u00fas fue apareciendo a los suyos, que no estaban preparados para la aceptaci\u00f3n de tal acontecimiento (como cuentan todos los evangelistas y Pablo), comiendo con ellos, mostrando sus manos, pies y costado, como signo de su verdadera resurrecci\u00f3n (con su mismo cuerpo, glorificado), y comunicando su Esp\u00ed\u00adritu con la misi\u00f3n de comunicar su salvaci\u00f3n a toda la humanidad (Jn 20,19-23).<\/p>\n<p>\tLa fe en la resurrecci\u00f3n de Cristo<\/p>\n<p>\tJes\u00fas resucitado no quiso imponer su realidad, sino que pidi\u00f3 su aceptaci\u00f3n, dando se\u00f1ales suficientes para no exigir un absurdo, pero reclamando una actitud de fe (Jn 20,8.29). Las apariciones, narradas por los evangelistas, recuerdan que es \u00e9l quien \u00abse dej\u00f3 ver\u00bb, para fortalecer su fe \u00abSoy yo\u00bb (Lc 24,39). Por esta fe, hab\u00ed\u00adan de llegar a la afirmaci\u00f3n trascendental \u00abSe\u00f1or m\u00ed\u00ado y Dios m\u00ed\u00ado\u00bb (Jn 20,28); \u00abes el Se\u00f1or\u00bb (Jn 21,7).<\/p>\n<p>\tEl hecho de la Iglesia tiene su fundamento en la presencia de Cristo resucitado (Mt 28,20). La realidad de Jes\u00fas resucitado es la de una humanidad glorificada, con su mismo cuerpo, no en el sentido de volver a la vida mortal, sino como primicia de nuestra resurrecci\u00f3n al final de los tiempos (1Cor 15,20). Los signos eclesiales establecidos por Jes\u00fas son signos salv\u00ed\u00adficos portadores de su presencia activa. En esos signos, constatamos que \u00abha resucitado para nuestra justificaci\u00f3n\u00bb (Rom 4,25).<\/p>\n<p>\tEl anuncio de la resurrecci\u00f3n de Cristo<\/p>\n<p>\tPedro, el d\u00ed\u00ada de Pentecost\u00e9s, anunci\u00f3 el hecho de la resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or, ofreciendo datos de las profec\u00ed\u00adas y llamando a la fe (Hech 2,22-32). As\u00ed\u00ad lo ir\u00ed\u00ada resumiendo posteriormente \u00abDios lo resucit\u00f3 al tercer d\u00ed\u00ada y lo manifest\u00f3 no a todo el pueblo, sino a testigos elegidos de antemano por Dios, a nosotros, que comimos y bebimos con \u00e9l despu\u00e9s de haber resucitado de entre los muertos\u00bb (Hech 10,41).<\/p>\n<p>\tPablo encontr\u00f3 a Cristo resucitado en el camino de Damasco (Hech 9,3-18). Desde entonces ir\u00e1 proclamando que \u00abJes\u00fas vive\u00bb (Hech 25,19), que ha resucitado seg\u00fan las Escrituras (Hech 13,32-3), afirmando repetidamente la resurrecci\u00f3n real de Jes\u00fas, reforz\u00e1ndola con el testimonio de numerosos testigos presenciales y present\u00e1ndola como fundamento de la fe cristiana (1Cor 15; 1Tes 4,14). En la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas se muestra su filiaci\u00f3n divina (cfr. Rom 1,3-4) y se confirma el valor de todo cuanto hizo y ense\u00f1\u00f3.<\/p>\n<p>\tEl \u00abkerigma\u00bb o primer anuncio cristiano se refiere principalmente al anuncio de la muerte y resurrecci\u00f3n de Cristo. Si muri\u00f3, es perfecto hombre. Si resucit\u00f3, es perfecto Dios. Jes\u00fas, el Hijo de Dios hecho hombre, muerto y resucitado, es el \u00fanico Salvador. Por esto, sin el apoyo en la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, la predicaci\u00f3n apost\u00f3lica y la fe cristiana carecer\u00ed\u00ada de fundamento (cfr. 1Cor 15,14). La misi\u00f3n eclesial empieza propiamente en la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas \u00abComo el Padre me envi\u00f3 a m\u00ed\u00ad, as\u00ed\u00ad os env\u00ed\u00ado yo a vosotros\u00bb (Jn 20,21).<\/p>\n<p>Referencias Cristolog\u00ed\u00ada, kerigma, misterio pascual, Pascua, resurrecci\u00f3n de los muertos.<\/p>\n<p>Lectura de documentos LG 5, 8; GS 22, 38, 45; CEC 638-658, 992-996.<\/p>\n<p>Bibliograf\u00ed\u00ada J. CABA, Resucit\u00f3 Cristo, mi esperanza ( BAC, Madrid, 1986); F.X. DURWELL, La resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, misterio de salvaci\u00f3n (Barcelona, Herder, 1979); X. LEON DUFOUR, Resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas y mensaje pascual (Salamanca, S\u00ed\u00adgueme, 1973); M.J. NICOLAS, Teologia della risurrezione (Lib. Edit. Vaticana 1989). Ver bibliograf\u00ed\u00ada en cristolog\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La clave para interpretar la vida de Jes\u00fas Jes\u00fas hab\u00ed\u00ada anunciado repetidamente que resucitar\u00ed\u00ada al \u00abtercer d\u00ed\u00ada\u00bb (Mt 12,40; 16,21; Mc 8,31; Lc 9,22; Jn 2,19). 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