{"id":15398,"date":"2016-02-05T10:02:48","date_gmt":"2016-02-05T15:02:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-jose\/"},"modified":"2016-02-05T10:02:48","modified_gmt":"2016-02-05T15:02:48","slug":"san-jose","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-jose\/","title":{"rendered":"SAN JOSE"},"content":{"rendered":"<p>Una figura b\u00ed\u00adblica, como la de San Jos\u00e9, tiene significado salv\u00ed\u00adfico permanente. A trav\u00e9s de la palabra de Dios, la figura de San Jos\u00e9 se actualiza en quienes son fieles al misterio de Cristo, medit\u00e1ndolo, celebr\u00e1ndolo, vivi\u00e9ndolo, anunci\u00e1ndolo.<\/p>\n<p>\tSan Jos\u00e9 pertenece al mensaje evang\u00e9lico y, m\u00e1s concretamente, a los textos del \u00abprimer anuncio\u00bb. Asintiendo al mensaje del \u00e1ngel, recibi\u00f3 a Mar\u00ed\u00ada como esposa. Esta actitud de fidelidad a los planes salv\u00ed\u00adficos de Dios, hace resaltar la realidad de Cristo como Salvador (\u00abJes\u00fas\u00bb), por el hecho de ser Dios (\u00abEmmanuel\u00bb) y hombre, nacido de Mar\u00ed\u00ada la Virgen (Mt 1,18-25).<\/p>\n<p>\tLa figura de San Jos\u00e9 est\u00e1 orientada totalmente al misterio de Jes\u00fas, que \u00absalva al mundo de sus pecados\u00bb (Mt 1,21). Los fragmentos b\u00ed\u00adblicos sobre el esposo de Mar\u00ed\u00ada, seg\u00fan el evangelio de San Mateo, indican que en Cristo se han  cumplido todas las promesas y esperanzas de salvaci\u00f3n (Mt 1,23). Es un hombre \u00abjusto\u00bb, dispuesto a escuchar la palabra de Dios y a seguir sus designios salv\u00ed\u00adficos (Mt 1,19).  Vive en el ambiente de esperanzas mesi\u00e1nicas a la luz de las promesas (Mt 1,22-23). Responde inmediatamente a la voluntad divina (Mt 1,24), colaborando as\u00ed\u00ad a la obra salv\u00ed\u00adfica y dando al ni\u00f1o el nombre de Jes\u00fas (Mt 1,21.25). Su matrimonio con Mar\u00ed\u00ada se encuadra en el marco de la Alianza (signo del desposorio de Dios con su pueblo) (Mt 1,20.24). Su vida ya s\u00f3lo pertenece \u00abal ni\u00f1o y a su madre\u00bb (Mt 2,13.19).<\/p>\n<p>\tLeyendo los textos b\u00ed\u00adblicos sobre San Jos\u00e9, todo creyente se siente invitado a vivir y servir a la misi\u00f3n salv\u00ed\u00adfica de Cristo. La exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica \u00abRedemptoris Custos\u00bb (RC), de Juan Pablo II (15 agosto 1989), tiene esta l\u00ed\u00adnea salv\u00ed\u00adfica \u00abservir\u00bb y \u00abparticipar en la econom\u00ed\u00ada de la salvaci\u00f3n\u00bb (RC 1), a ejemplo de San Jos\u00e9, esposo de Mar\u00ed\u00ada, que consiste en \u00abtomar al ni\u00f1o y a su madre\u00bb (Mt 2,13), para vivir \u00abuna vida escondida con Cristo en Dios\u00bb (Col 3,3). Mirando a San Jos\u00e9, la Iglesia encuentra en \u00e9l un \u00abaliento en su renovado empe\u00f1o de evangelizaci\u00f3n en el mundo y de reevangelizaci\u00f3n\u00bb (RC 29). \u00abLa aparente tensi\u00f3n entre la vida activa y la contemplativa encuentra en \u00e9l una superaci\u00f3n ideal\u00bb (RC 27).<\/p>\n<p>\tJos\u00e9, como consorte o esposo de Mar\u00ed\u00ada, es tambi\u00e9n figura de la comunidad creyente. Con \u00abuna disponibilidad de voluntad semejante a la de Mar\u00ed\u00ada&#8230; lo que hizo le uni\u00f3 en modo particular\u00ed\u00adsimo a la fe de Mar\u00ed\u00ada\u00bb (RC 3-4). El hecho de dar el nombre a \u00abJes\u00fas\u00bb (Salvador) es tambi\u00e9n un ejercicio de su paternidad. Su vida queda \u00ed\u00adntimamente relacionada con Cristo Salvador \u00abToda la vida, tanto privada como escondida de Jes\u00fas ha sido confiada a su custodia\u00bb (RC 8). La salvaci\u00f3n obrada por Jes\u00fas se manifest\u00f3 y se sigue manifestando a trav\u00e9s de esta cooperaci\u00f3n de San Jos\u00e9.<\/p>\n<p>Referencias Anunciaci\u00f3n, kerigma, Mar\u00ed\u00ada, Navidad, Nazaret, Providencia divina, Sagrada Familia.<\/p>\n<p>Lectura de documentos RC (todo el documento); CEC 432, 1014.<\/p>\n<p>Bibliograf\u00ed\u00ada F. CANALS, San Jos\u00e9 patriarca del Pueblo de Dios (Valladolid 1982); J.A. CARRASCO, San Jos\u00e9 en el misterio de Cristo y de la Iglesia (Valladolid 1980); E. CARRO, R. PALMERO, San Jos\u00e9 (Bilbao 1980); J.M. ESCRIVA&#8217;, En el taller de San Jos\u00e9 (Madrid 1969); J. ESQUERDA BIFET, Jos\u00e9 de Nazaret (Salamanca, S\u00ed\u00adgueme, 1989); Idem, Espiritualidad mariana (Madrid, Soc. Educ. Atenas, 1994) cap. X; J. GALOT, Saint Joseph (Roma 1985); M. GASNIER, Los silencios de San Jos\u00e9 (Madrid 1980); E.S. GOBERT, San Jos\u00e9, un hombre para Dios (Barcelona 1982); JOSE A. DEL NI\u00ed\u2018O JESUS, San Jos\u00e9, su misi\u00f3n, su tiempo, su vida (Valladolid 1965); B. LLAMERA, Teolog\u00ed\u00ada de San Jos\u00e9 (Madrid 1953); B. MARTELET, Jos\u00e9 de Nazaret, el hombre de confianza (Madrid 1981); J.A. MORAN, Nuestro padre San Jos\u00e9 (El Salvador 1966); T. STRAMARE, San Giuseppe nella Sacra Scrittura, nella teologia e nel culto (Roma, PIEMME, 1983); F. SUAREZ, Jos\u00e9, esposo de Mar\u00ed\u00ada (Madrid 1982).<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>\n        Esposo de la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda y padre adoptivo de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo.        <\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Vida\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-2\">1.1 Fuentes<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-3\">1.2 Genealog\u00eda<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-4\">1.3 Residencia<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-5\">1.4 Matrimonio<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-6\">1.5 La Encarnaci\u00f3n<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-7\">1.6 El Nacimiento y la Huida a Egipto<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-8\">1.7 Regreso a Nazaret<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-9\">1.8 Muerte<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-10\">2 Devoci\u00f3n a San Jos\u00e9<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Vida<\/h2>\n<h3>Fuentes<\/h3>\n<p>  San Jos\u00e9 y el Ni\u00f1o. Pintura cuzque\u00f1aLas principales fuentes de informaci\u00f3n acerca de la vida de San Jos\u00e9 son los primeros cap\u00edtulos de nuestros primer y tercer Evangelios; estas tambi\u00e9n son pr\u00e1cticamente las \u00fanicas fuentes confiables, ya que mientras que tanto en la vida del santo patriarca as\u00ed como en varios otros temas relacionados con la historia del Salvador que fueron dejados sin tratar por los escritos can\u00f3nicos, la literatura ap\u00f3crifa est\u00e1 llena de detalles, la no admisi\u00f3n de dichos trabajos dentro del Cuerpo del Canon de las Sagradas Escrituras lanza una fuerte sospecha sobre sus contenidos, y, a\u00fan cuando se pueda dar por acordado que varios de dichos hechos as\u00ed recopilados puedan estar fundados en tradiciones confiables, en la mayor\u00eda de los casos es casi imposible discernir y tamizar tales part\u00edculas de verdadera historia de entre los componentes imaginarios con los cuales est\u00e1n asociados. Entre dichas producciones ap\u00f3crifas tratando m\u00e1s o menos vastamente algunos episodios de la vida de San Jos\u00e9 pueden destacarse el as\u00ed llamado \u201cEvangelio de Santiago\u201d, el \u201cPseudo-Mateo\u201d, el \u201cEvangelio de la Natividad de la Virgen Mar\u00eda\u201d, la \u201cHistoria de Jos\u00e9, el Carpintero\u201d, y la \u201cVida de la Virgen y Muerte de Jos\u00e9\u201d.<\/p>\n<h3>Genealog\u00eda<\/h3>\n<p>  San Mateo (1,16) llama a San Jos\u00e9 como el hijo de Jacob, de acuerdo con San Lucas (3:23), El\u00ed fue su padre. Este no es el lugar apropiado para recitar los distintos y variados esfuerzos en resolver las irritantes inc\u00f3gnitas que surgen de las divergencias entre ambas genealog\u00edas, ni tampoco es necesario puntualizar las explicaciones que mejor responden a todos los requerimientos del problema (ver Genealog\u00eda de Cristo), es suficiente con recordar al lector que, contrariamente a lo que fuese anteriormente afirmado, los escritores m\u00e1s modernos admiten prestamente que en ambos documentos poseemos la genealog\u00eda de Jos\u00e9, y que es bastante factible conciliar ambos datos.<\/p>\n<h3>Residencia<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">En todo caso, Bel\u00e9n, la ciudad de David y sus descendientes, aparenta haber sido el lugar de nacimiento de Jos\u00e9.  Cuando, sin embargo, la historia del Evangelio comienza, unos pocos meses antes de la Anunciaci\u00f3n, Jos\u00e9 era situado en Nazaret.  Cu\u00e1ndo y por qu\u00e9 \u00e9l abandon\u00f3 su tierra natal para radicarse por s\u00ed mismo en Galilea no ha sido averiguado; algunos suponen \u2013 y la suposici\u00f3n no es de ning\u00fan modo improbable \u2013 que las entonces humildes circunstancias de la familia y la necesidad de ganarse la vida pueden haber motivado el cambio. San Jos\u00e9, por cierto, fue un  tekton, como podemos aprender en Mateo 13,55, y Marcos 6,3.  La palabra significa tanto mec\u00e1nico en general como carpintero en particular; San Justino se inclina por la \u00faltima acepci\u00f3n (Dial. cum Tryph., LXXXVIII, en P.G., VI, 688), y la tradici\u00f3n ha aceptado esta interpretaci\u00f3n, la cual es seguida por la Biblia Inglesa.\n<\/p>\n<h3>Matrimonio<\/h3>\n<p>  Desposorio de San Jos\u00e9Es probablemente en Nazaret que Jos\u00e9 comprometi\u00f3 y despos\u00f3 a aquella que ser\u00eda luego la Madre de Dios. Cu\u00e1ndo el matrimonio tuvo lugar, si antes o despu\u00e9s de la Encarnaci\u00f3n, no es materia f\u00e1cil de establecer, y en este punto los maestros de la ex\u00e9gesis han disentido en todo tiempo.  La mayor\u00eda de los int\u00e9rpretes modernos, siguiendo las huellas de Santo Tom\u00e1s, entienden que, para la \u00e9poca de la Anunciaci\u00f3n, la Sant\u00edsima Virgen estaba solamente comprometida con Jos\u00e9; tal como Santo Tom\u00e1s informa, esta interpretaci\u00f3n se adapta mejor a todos los datos evang\u00e9licos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No ser\u00e1 poco interesante de recordar ac\u00e1, a pesar de lo poco confiable que son, las extensas historias concernientes al matrimonio de San Jos\u00e9 que podemos encontrar en los escritos ap\u00f3crifos. Cuando contaba con cuarenta a\u00f1os de edad, Jos\u00e9 despos\u00f3 a una mujer llamada Melcha o Escha para algunos, Salom\u00e9 para otros, con quien convivi\u00f3 cuarenta y nueve a\u00f1os y con quien tuvo seis chicos, dos hijas y cuatro hijos, el menor de los cuales fue Santiago (el Menor, llamado \u201cel hermano del Se\u00f1or\u201d). Un a\u00f1o despu\u00e9s de la muerte de su esposa, cuando los sacerdotes anunciaron por toda la Judea que ellos deseaban encontrar en la tribu de Jud\u00e1 alg\u00fan hombre respetable para desposar a Mar\u00eda, de entonces doce a catorce a\u00f1os de edad, Jos\u00e9, quien ya ten\u00eda en dicho momento noventa a\u00f1os, fue a Jerusal\u00e9n entre los candidatos, un milagro manifest\u00f3 la elecci\u00f3n de Jos\u00e9 realizada por Dios, y dos a\u00f1os despu\u00e9s la Anunciaci\u00f3n tuvo lugar.  Estos sue\u00f1os, como los caracteriza San Jer\u00f3nimo, a partir de los cuales varios artistas cristianos han dibujado su inspiraci\u00f3n (ver, por ejemplo, \u201cLos Esponsales de la Virgen\u201d de Rafael), est\u00e1n viciados en su autoridad; a pesar de ello adquirieron con el correr de los a\u00f1os cierta popularidad, en ellos algunos escritores eclesi\u00e1sticos buscaban la respuesta a la bien conocida dificultad surgida a partir de la menci\u00f3n en los Evangelios de \u201clos hermanos del Se\u00f1or\u201d, de ellos tambi\u00e9n la credulidad popular, contrariamente a toda probabilidad as\u00ed como tambi\u00e9n a la tradici\u00f3n atestiguada por viejos trabajos art\u00edsticos, ha retenido la creencia de que San Jos\u00e9 era un hombre anciano en el momento de su matrimonio con la Madre de Dios.\n<\/p>\n<h3>La Encarnaci\u00f3n<\/h3>\n<p>  San Jos\u00e9 es el padre nutricio de Jes\u00fas que lo alimenta con la apetencia del cumplimiento de la voluntad del PadreEste matrimonio, verdadero y completo, estaba pensado, en la intenci\u00f3n de los esposos, para ser un matrimonio virginal (cf. St. Aug., \u00abDe cons. Evang.\u00bb, II, I en P.L. XXXIV, 1071-72; \u00abCont. Julian.\u00bb, V, XII, 45 en P.L.. XLIV, 810; Santo Tom\u00e1s, III:28; III:29:2).  Pero pronto, la fe de Jos\u00e9 en su esposa iba a ser dolorosamente probada: ella iba a tener un hijo.  Pese a lo doloroso que el descubrimiento debi\u00f3 haber sido para \u00e9l, sin conciencia de lo que significaba el misterio de la Encarnaci\u00f3n, sus delicados sentimientos le prohibieron a s\u00ed mismo difamar a su prometida, y resolvi\u00f3 \u201cabandonarla en secreto; pero mientras pensaba en dichas cosas, el \u00e1ngel del Se\u00f1or se le apareci\u00f3 en sue\u00f1os, diciendo:  Jos\u00e9, hijo de David, no temas recibir a Mar\u00eda como esposa, ya que lo que ha sido concebido en ella, es obra del Esp\u00edritu Santo.  Y Jos\u00e9, levant\u00e1ndose de su sue\u00f1o, hizo tal como el \u00e1ngel del Se\u00f1or le encomend\u00f3 y la tom\u00f3 por esposa\u201d (Mt. 1,19-20. 24).<\/p>\n<h3>El Nacimiento y la Huida a Egipto<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Unos pocos meses m\u00e1s tarde, lleg\u00f3 el tiempo para Jos\u00e9 y Mar\u00eda de ir a Bel\u00e9n (Bethlehem), para ser censados, de acuerdo con el decreto emitido por el C\u00e9sar Augusto: una nueva fuente de angustia para Jos\u00e9, puesto que \u201csus d\u00edas se hab\u00edan cumplido, ella deb\u00eda ser asistida para el parto\u00bb, y \u00abno hab\u00eda lugar para ellos en la posada (Lucas 2,1-7).  \u201cCu\u00e1les han sido los pensamientos de este santo var\u00f3n en el nacimiento del Salvador, la venida de los pastorcitos y de los sabios, y en los sucesos ocurridos durante la Presentaci\u00f3n de Jes\u00fas en el Templo, solamente podemos adivinarlos;  San Lucas \u00fanicamente dice que \u00e9l estaba \u00abadmirado de las cosas que se hablaban de El\u201d (2:33).   Nuevas pruebas seguir\u00edan pronto.  Las noticias de que un rey de los jud\u00edos hab\u00eda nacido bast\u00f3 para encender en el malvado coraz\u00f3n del viejo y sangriento tirano, Herodes, el fuego de los celos. Nuevamente, \u201cun \u00e1ngel del Se\u00f1or se apareci\u00f3 en sue\u00f1os a Jos\u00e9, diciendo:  Lev\u00e1ntate, y toma al ni\u00f1o y a su madre, y huye a Egipto: y permanece all\u00ed hasta que te sea avisado\u201d (Mateo 2,13).\n<\/p>\n<h3>Regreso a Nazaret<\/h3>\n<p>  San Jos\u00e9 Protector de la Iglesia, Patrono del Per\u00fa, de ACI Prensa y de la Enciclopedia Cat\u00f3licaLa citaci\u00f3n para regresar a Palestina lleg\u00f3 reci\u00e9n despu\u00e9s de unos pocos a\u00f1os, y la Sagrada familia se estableci\u00f3 nuevamente en Nazaret.  La vida de San Jos\u00e9 es, de aqu\u00ed en adelante, la simple y apacible vida de un humilde jud\u00edo, que se manten\u00eda a s\u00ed mismo y a su familia con su trabajo, y observando fielmente las pr\u00e1cticas religiosas prescriptas por la Ley u observadas por los israelitas piadosos. El \u00fanico incidente digno de menci\u00f3n, recogido en los Evangelios, es la p\u00e9rdida y angustiosa b\u00fasqueda de Jes\u00fas, de entonces doce a\u00f1os de edad, cuando El se extravi\u00f3 durante la peregrinaci\u00f3n anual a la Ciudad Santa (Lucas 2,42-51).<\/p>\n<h3>Muerte<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto es lo \u00faltimo que escuchamos acerca de San Jos\u00e9 en las Sagradas Escritura, y bien podemos suponer que el padre adoptivo de Jes\u00fas falleci\u00f3 antes del comienzo de la vida p\u00fablica del Salvador.  En varias circunstancias, por cierto, los Evangelios nos hablan de la madre y hermanos (Mt. 12,46; Mc. 3,31; Lc. 8,19; Jn. 7,3), pero nunca hablan acerca de su padre en conexi\u00f3n con el resto de la familia, solamente nos cuentan que Nuestro Se\u00f1or, durante su vida p\u00fablica era mencionado como el hijo de Jos\u00e9 (Jn. 1,45; 6,42; Lc. 4,22) el carpintero (Mt.13,55).  \u00bfEs posible pensar que Jes\u00fas, adem\u00e1s, cuando estaba a punto de morir en la Cruz, haya confiado su madre al cuidado de Juan, estando San Jos\u00e9 todav\u00eda con vida?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De acuerdo con la ap\u00f3crifa \u201cHistoria de Jos\u00e9 el Carpintero\u201d, el santo hombre hab\u00eda alcanzado los ciento once a\u00f1os cuando muri\u00f3, el 20 de julio (del a\u00f1o del Se\u00f1or 18 \u00f3 19).  San Epifanio le asignaba noventa a\u00f1os de edad en el tiempo de su deceso, y si vamos a creerle al Venerable Beda, \u00e9l fue enterrado en el Valle de Josafat.  A decir verdad no sabemos cu\u00e1ndo muri\u00f3 San Jos\u00e9, es bastante improbable que \u00e9l haya alcanzado semejante madurez de edad de la cual nos hablan la \u201cHistoria de San Jos\u00e9\u201d y San Epifanio.  Lo m\u00e1s probable es que haya muerto y sido enterrado en Nazaret.\n<\/p>\n<h2>Devoci\u00f3n a San Jos\u00e9<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jos\u00e9 era un \u201chombre justo\u201d.  Este elogio otorgado por Esp\u00edritu Santo, y el privilegio de haber sido elegido por Dios para ser el padre adoptivo de Jes\u00fas y el Esposo de la Virgen Madre, son los fundamentos de los honores asignados a San Jos\u00e9 por la Iglesia.  Tan convincentes son dichos fundamentos que no deja de ser sorprendente que el culto a San Jos\u00e9 fuese tan lento en ganar reconocimiento.  La principal de las causas de esto es el hecho de que \u201cdurante los primeros siglos de existencia de la Iglesia, eran s\u00f3lo los m\u00e1rtires quienes gozaban de veneraci\u00f3n\u201d (Kellner).  Lejos de ser ignoradas o pasadas por alto durante los primeros a\u00f1os de Cristianismo, las prerrogativas de San Jos\u00e9 fueron ocasionalmente confrontadas entre los Padres; incluso tales elogios, que no pueden ser atribuidos a los escritores entre cuyos trabajos ellos encuentran cabida, atestiguan que las ideas y la devoci\u00f3n all\u00ed expresadas eran familiares, no s\u00f3lo para los te\u00f3logos y predicadores, y deber\u00edan haber sido prestamente bienvenidas por la gente.  Las huellas m\u00e1s tempranas de reconocimiento p\u00fablico acerca de la santidad de San Jos\u00e9 son halladas en Oriente.  Su fiesta, si es que podemos confiarnos de las afirmaciones de Papebroch, era tenida en cuenta por los Coptos ya en los tempranos inicios del siglo cuarto.  Nic\u00e9foro Calixto dice asimismo \u2013 cuya autoridad desconocemos \u2013 que en la gran bas\u00edlica erigida en Bel\u00e9n (Bethlehem) por Santa Elena, hab\u00eda un magn\u00edfico oratorio dedicado en honor de nuestro santo.  Lo cierto es, sea como sea, que la fiesta de \u201cJos\u00e9 el Carpintero\u201d se encuentra registrada, el 20 de Julio, en uno de los antiguos Calendarios Coptos que ha llegado a nuestras manos, as\u00ed como tambi\u00e9n en un Synazarium de los siglos VIII y IX publicado por el cardenal Mai (Script. Vet. Nova Coll., IV, 15 sqq.). Menologios griegos de una fecha posterior al menos mencionan a San Jos\u00e9 en el 25 \u00f3 26 de diciembre, y otra conmemoraci\u00f3n suya conjuntamente con otros santos fue realizada en los dos domingos inmediatamente anterior y posterior a Navidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Occidente el nombre del padre adoptivo de Nuestro Se\u00f1or (Nutritor Domini) aparece en algunos martirologios locales de los siglos IX y X, y encontramos en 1129, por primera vez, una iglesia dedicada en su honor en Bologna.  Su devoci\u00f3n, por entonces solamente privada, como aparentaba ser, cobr\u00f3 un gran \u00edmpetu debido a la influencia y al celo de santos de la talla de San Bernardo, Santo Tom\u00e1s de Aquino, Santa Gertrudis (muerta en 1310), y Santa Br\u00edgida de Suecia (muerta en 1373).  De acuerdo con Benedicto XIV (De Serv. Dei beatif., I, IV, n. 11; XX, n. 17), \u00abla opini\u00f3n generalizada de lo aprendido es que los Padres Carmelitas fueron los primeros en importar desde Oriente hacia Occidente la loable pr\u00e1ctica de tributarle un completo culto a San Jos\u00e9\u201d  Su fiesta, introducida hasta el fin poco tiempo despu\u00e9s, en el Calendario Dominico, fue ganando paulatinamente una posici\u00f3n segura en numerosas di\u00f3cesis de Europa Occidental.  Entre los m\u00e1s celosos promotores de la devoci\u00f3n en dicha \u00e9poca, San Vicente Ferrer (muerto en 1419), Pedro d&#8217;Ailly (m. en 1420), San Bernardino de Siena (m. en 1444), y Jehan Charlier Gerson (m. en 1429), merece una especial menci\u00f3n Gerson, quien, en 1400, compuso un Oficio de los Esponsales de Jos\u00e9 particularmente en el Concilio de Constanza (1414), como medio de promocionar el reconocimiento p\u00fablico del culto de San Jos\u00e9. Reci\u00e9n bajo el pontificado de Sixto IV (1471-84), los esfuerzos de dichos benditos hombres fueron recompensados por el Calendario Romano (19 de Marzo).  Desde aquel entonces la devoci\u00f3n adquiri\u00f3 cada vez mayor popularidad, y la dignidad de la fiesta fue guardando relaci\u00f3n con su firme crecimiento.  Primeramente s\u00f3lo fue una festum simplex, y fue prontamente elevada a un doble rito por Inocencio VIII (1484-92), declarada por Gregorio XV, en 1621, como una fiesta obligatoria, a instancias de los Emperadores Fernando III y Leopoldo I y del Rey Carlos II de Espa\u00f1a, y fue elevada al rango de fiesta doble de la segunda clase por Clemente XI (1700-21).  Adem\u00e1s, Benedicto XIII, en 1726, agreg\u00f3 el nombre en la Letan\u00eda de los Santos.\n<\/p>\n<p>  Hay que invocar a San Jos\u00e9 a la hora muerte para alcanzar el auxilio de Cristo y Mar\u00edaUna festividad en el a\u00f1o, sin embargo, no fue considerada suficiente para satisfacer la piedad popular.  La Fiesta de los Esponsales de la Sant\u00edsima Virgen y San Jos\u00e9, tan vigorosamente propugnada por Gerson, y concedida por Paulo III a los Franciscanos, despu\u00e9s a otras \u00f3rdenes religiosas y di\u00f3cesis individuales, fue, en 1725, concedida a todos los pa\u00edses que la solicitasen, un apropiado Oficio, compilado por el Dominico Pierto Aurato, fue asignado, y el d\u00eda fijado en el 23 de Enero.  Esto no fue todo, la reformada Orden Carmelita Descalza, en la cual Santa Teresa infundi\u00f3 su gran devoci\u00f3n hacia el padre adoptivo de Jes\u00fas, lo eligi\u00f3, en 1621, como su patrono, y en 1689, les fue permitido celebrar la fiesta de su Patrocinio en el tercer Domingo despu\u00e9s de Pascua.  Esta fiesta, pronto, adoptada a lo largo de todo el Reino de Espa\u00f1a, fue posteriormente extendida a todos los estados y di\u00f3cesis que solicitasen el privilegio.  Ninguna otra devoci\u00f3n, tal vez, haya crecido tan universalmente como esta, as\u00ed como tampoco ninguna otra pareci\u00f3 haber atra\u00eddo con tanta fuerza a los corazones de los cristianos, y particularmente de las clases obreras, durante el siglo diecinueve, como \u00e9sta de San Jos\u00e9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este maravilloso, y sin precedentes, incremento de la popularidad ha sido otro nuevo galard\u00f3n para ser adosado al culto del santo.  Complementariamente, uno de los primeros actos del pontificado de P\u00edo IX, siendo \u00e9l mismo particularmente devoto de San Jos\u00e9, fue hacer extensiva a toda la Iglesia la fiesta del Patrocinio (1847), y en Diciembre, 1870, de acuerdo con los deseos de los obispos y de toda la feligres\u00eda, \u00e9l declar\u00f3 solemnemente al Santo Patriarca Jos\u00e9, como patrono de la Iglesia Cat\u00f3lica, y resolvi\u00f3 que su fiesta (19 de marzo) deber\u00eda de all\u00ed en adelante ser celebrada como una doble de la primera clase (pero sin octava, debido a la Cuaresma).  Siguiendo los pasos de sus predecesores, Leon XIII y P\u00edo X han exhibido un similar deseo de agregar sus propias joyas a la corona de San Jos\u00e9: el primero, permitiendo en ciertos d\u00edas la lectura del Oficio Votivo del santo, y el segundo, aprobando, el 18 de marzo de 1909, una letan\u00eda en honor de aqu\u00e9l cuyo nombre \u00e9l recibi\u00f3 en su bautismo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuente:  Souvay, Charles. \u00abSt. Joseph.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 8. New York: Robert Appleton Company, 1910. <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/08504a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nTraducido por Christian Longarini\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nSelecci\u00f3n de im\u00e1genes: Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Enlaces relacionados con San Jos\u00e9<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<ul>\n<li> San Jos\u00e9: Su actualidad<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> San Jos\u00e9: Altar de la Iglesia Catedral (Lima, Per\u00fa)<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> San Jos\u00e9: Altar de la Iglesia de la Concepci\u00f3n (Lima, Per\u00fa<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> San Jos\u00e9: Altar de la Iglesia de Jes\u00fas, Mar\u00eda y Jos\u00e9 (Lima, Per\u00fa)<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> San Jos\u00e9: Altar de la Iglesia de la Merced (Lima, Per\u00fa)<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> San Jos\u00e9: Altar de la Iglesia de Santa Catalina (Lima, Per\u00fa)<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> San Jos\u00e9: \u00c1ngelus josefino<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> San Jos\u00e9: Iconograf\u00eda del Santo Custodio<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> San Jos\u00e9: Educaci\u00f3n de Jesucristo<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> San Jos\u00e9: El culto al coraz\u00f3n de San Jos\u00e9 (status quaestionis)<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> San Jos\u00e9: El libro de Jos\u00e9 Verthamont<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> San Jos\u00e9: El Mes de San Jos\u00e9<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> San Jos\u00e9: Errores que se cometen al pintarlo<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> San Jos\u00e9: Estampas devocionales I<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> San Jos\u00e9: Estampas devocionales II<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> San Jos\u00e9: Estampas devocionales III<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> San Jos\u00e9: Estampas devocionales IV<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> San Jos\u00e9: Exigencias \u00e9ticas de su patronazgo<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> San Jos\u00e9: Fundador y Padre del carmelo teresiano<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> San Jos\u00e9: Galer\u00eda de im\u00e1genes en bulto I<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> San Jos\u00e9: Galer\u00eda de imag\u00e9nes en bulto II<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> San Jos\u00e9: Galer\u00eda de Pinturas I<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> San Jos\u00e9: Galer\u00eda de Pinturas II<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> San Jos\u00e9: Galer\u00eda de Pinturas III<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> San Jos\u00e9: Memorare<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> San Jos\u00e9: Patrono de la vida religiosa<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> San Jos\u00e9: Salutatio Iosephina<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> san Jos\u00e9: Salutatio Iosephina Paschalis<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Josefitas<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>San Jos\u00e9 en Google Books<\/b>\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una figura b\u00ed\u00adblica, como la de San Jos\u00e9, tiene significado salv\u00ed\u00adfico permanente. A trav\u00e9s de la palabra de Dios, la figura de San Jos\u00e9 se actualiza en quienes son fieles al misterio de Cristo, medit\u00e1ndolo, celebr\u00e1ndolo, vivi\u00e9ndolo, anunci\u00e1ndolo. San Jos\u00e9 pertenece al mensaje evang\u00e9lico y, m\u00e1s concretamente, a los textos del \u00abprimer anuncio\u00bb. Asintiendo al &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-jose\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSAN JOSE\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-15398","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15398","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15398"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15398\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15398"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15398"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15398"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}