{"id":15425,"date":"2016-02-05T10:03:41","date_gmt":"2016-02-05T15:03:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/siervo-de-yahve\/"},"modified":"2016-02-05T10:03:41","modified_gmt":"2016-02-05T15:03:41","slug":"siervo-de-yahve","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/siervo-de-yahve\/","title":{"rendered":"SIERVO DE YAHVE"},"content":{"rendered":"<p>(v. Mes\u00ed\u00adas, pasi\u00f3n, redenci\u00f3n)<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>T\u00ed\u00adtulo solemne dado a algunos personajes importantes, como Mois\u00e9s, el siervo por excelencia (Ex 4,10; 14,31; N\u00fam 11,11; Dt 3,24); Josu\u00e9, David; luego, en la segunda parte de Isa\u00ed\u00adas, a todo el pueblo de Israel, escogido por Dios para ser su testigo entre las naciones. Seg\u00fan los famosos c\u00e1nticos del Siervo (Is 42,1-4.5-9; 49,1-6; 50,4-9.10-11; 52,13-53,12), he aqu\u00ed\u00ad la personalidad del Siervo de Yahv\u00e9: es un personaje futuro, un predestinado por Yahv\u00e9 desde el seno materno para una misi\u00f3n extraordinaria; Dios le llena su esp\u00ed\u00adritu; es a la vez nacionalista y universalista. En su proyecci\u00f3n nacional debe llevar a cabo la restauraci\u00f3n de Israel y una nueva y definitiva alianza; en su proyecci\u00f3n universal, debe ser luz para las naciones: una misi\u00f3n pac\u00ed\u00adfica, pero trabajosa y dif\u00ed\u00adcil, que llevar\u00e1 a cabo sin desmayo y confiando plenamente en Yahv\u00e9 y que tendr\u00e1 su cumplimiento cabal en la aceptaci\u00f3n voluntaria del dolor y de la muerte como sacrificio expiatorio por los pecados de los hombres. Como recompensa a su obediencia, el Siervo tendr\u00e1 una gran descendencia. Ser\u00e1 glorificado. En esta pasi\u00f3n y en esta glorificaci\u00f3n se cumple el designio salv\u00ed\u00adfico de Dios sobre la humanidad. Los evangelios han reconocido en este Siervo de Yahv\u00e9 a Jes\u00fas (Mt 26,67-68; 27,26; Mc 15,19; Lc 6,29; 22,37.65; Jn 1,29; 19,1).<\/p>\n<p>E. M. N.<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>(-> profetas, Isa\u00ed\u00adas, sacrificio, violencia). El Segundo Isa\u00ed\u00adas (Is 40-55) contiene una serie de textos que suelen llamarse \u00abcantos del Siervo de Yahv\u00e9\u00bb (Is 42,1-7; 49,1-9; 50,4-11; 52,13-53,12), que algunos consideran como coraz\u00f3n y cumbre de la Biblia israelita. La figura del Siervo puede evocar diversos personajes pol\u00ed\u00adticos y religiosos, individuales y sociales. Pero el sentido de su acci\u00f3n se sit\u00faa por encima de todas las posibles identificaciones.<\/p>\n<p>(1) Texto b\u00e1sico. Comenzaremos presentando el m\u00e1s importante de los textos de la tradici\u00f3n del Siervo: \u00abHe aqu\u00ed\u00ad que mi siervo triunfar\u00e1: se alzar\u00e1, subir\u00e1, crecer\u00e1 mucho. Como muchos se espantaron por su causa, porque, desfigurado, no parec\u00ed\u00ada un ser humano ni ten\u00ed\u00ada el aspecto de un hijo de Adam, as\u00ed\u00ad se asombrar\u00e1n muchos pueblos y los reyes cerrar\u00e1n la boca, pues ver\u00e1n algo que no se les hab\u00ed\u00ada dicho y contemplar\u00e1n algo que no hab\u00ed\u00adan o\u00ed\u00addo&#8230; Creci\u00f3 como brote en su presencia, como ra\u00ed\u00adz en tierra \u00e1rida: sin belleza ni esplendor que pudi\u00e9ramos ver, sin apariencia que lo hiciese deseable. Despreciado y rechazado de los hombres, hombre de dolores, emparentado con el sufrimiento, como alguien de quien se aparta el rostro, despreciado, no lo estimamos. Y sin embargo, \u00e9l ha cargado con nuestros sufrimientos, ha soportado nuestros dolores. Nosotros le estim\u00e1bamos herido, golpeado por Dios y abatido. Pero \u00e9l fue traspasado por nuestras iniquidades y triturado por nuestras culpas. Por nuestra paz fue castigado, sus heridas nos han curado. Todos err\u00e1bamos como ovejas, cada uno segu\u00ed\u00ada su camino; y Yahv\u00e9 carg\u00f3 sobre \u00e9l todas nuestras culpas. Maltratado, se humillaba y no habr\u00ed\u00ada la boca, como cordero llevado al matadero y como oveja ante el esquilador, enmudec\u00ed\u00ada y no habr\u00ed\u00ada la boca&#8230; Con los malvados pusieron su sepultura, su tumba con los malhechores aunque no hab\u00ed\u00ada cometido cr\u00ed\u00admenes, ni hubo enga\u00f1o en su boca. Yahv\u00e9 quiso aplastarlo con sufrimiento y entregar su vida como expiaci\u00f3n: ver\u00e1 su descendencia, vivir\u00e1 por muchos a\u00f1os, y Yahv\u00e9 cumplir\u00e1 su voluntad por medio de \u00e9l. Por el tormento de su alma ver\u00e1, se saciar\u00e1 de su conocimiento. El justo, mi Siervo, justificar\u00e1 a muchos porque carg\u00f3 con sus culpas&#8230;\u00bb (cf. Is 52,13-53,11). En conjunto, los profetas de Israel hab\u00ed\u00adan sido creadores de reconciliaci\u00f3n pac\u00ed\u00adfica: no respond\u00ed\u00adan a la guerra con la guerra, no impon\u00ed\u00adan su carga en las espaldas de los otros, sino que asum\u00ed\u00adan la culpa colectiva, sin descargarla sobre otros, abriendo as\u00ed\u00ad un camino que conduce a la nueva humanidad reconciliada. Pues bien, como culminaci\u00f3n de todos ellos y como expresi\u00f3n de su propia misi\u00f3n, el Segundo Isa\u00ed\u00adas (Is 40-55) ha elaborado ese tema, construyendo la figura enigm\u00e1tica y luminosa del Siervo de Yahv\u00e9, que viene a presentarse como portador de paz y como destinatario de toda violencia (recreando en otra l\u00ed\u00adnea la figura del chivo* expiatorio). Por eso se dice que el mismo Yahv\u00e9 descarg\u00f3 sobre \u00e9l la culpa de todos nosotros (Is 53,6). Lo que m\u00e1s impresiona en su figura es su inocencia, el hecho de que no tiene ninguna relaci\u00f3n con la violencia y ninguna afinidad con ella.    (2) El Siervo, una inversi\u00f3n de la historia. Los hombres solemos pensar que la raz\u00f3n est\u00e1 en manos de los triunfadores. Pues bien, aqu\u00ed\u00ad el signo se invierte y descubrimos que el siervo derrotado y expulsado es inocente. Este siervo-profeta, asumiendo y transformando viejas categor\u00ed\u00adas sacerdotales, muestra con su vida que los derrotados de Israel (exiliados, fracasados, muertos) no son culpables: no les puede aplicar el tali\u00f3n: no son responsables del pecado ajeno, ni autores de un pecado propio. Al contrario, ellos son signo de la nueva creaci\u00f3n, avanzadilla de una humanidad no violenta donde el mismo Dios viene a expresarse como gracia y fuente de existencia. Este es un cambio epistemol\u00f3gico: quiz\u00e1 por vez primera, superando a un Dios que parec\u00ed\u00ada signo de violencia (garant\u00ed\u00ada de los fuertes), ha venido a revelarse aqu\u00ed\u00ad el principio m\u00e1s alto de la gracia no violenta, un nuevo sacerdocio no sacrificial, un sacrificio sin violencia represora. Este Siervo no realiza su liturgia sobre el templo, no vive de la sangre de animales muertos. Pero, en sentido mucho m\u00e1s intenso, es verdadero sacerdote y sacrificio: eleva ante Dios su sufrimiento como signo de esperanza, garant\u00ed\u00ada de justicia. No pretende expulsar a nadie: no pide venganza ni quiere que su muerte se convierta en principio de una nueva cadena de violencias. Por eso es v\u00ed\u00adctima: su mismo sufrimiento y muerte se han venido a presentar como se\u00f1al y experiencia de una vida que se expresa como signo de gracia.<\/p>\n<p>(3) Mi sierx\u2020\u2122o triunfar\u00e1 (Is 52,13-15). As\u00ed\u00ad empieza el texto, proclamando la palabra de Dios, que presenta a su Ebed (siervo, amigo) como signo de vida y esperanza, como nueva creaci\u00f3n. Precisamente all\u00ed\u00ad donde parec\u00ed\u00ada que todo se destruye empieza a construirse todo. Antes los hombres no sab\u00ed\u00adan: viv\u00ed\u00adan inmersos en un mundo donde Dios parec\u00ed\u00ada aliado de la fuerza, sost\u00e9n de la violencia. Pero ahora el siervo triunfa porque tiene un saber distinto: conoce de forma nueva a trav\u00e9s de su propio sufrimiento, para el bien de los dem\u00e1s. Reyes y pueblos antiguos hab\u00ed\u00adan cultivado una sabidur\u00ed\u00ada de la fuerza, al servicio de su propio poder. Se hab\u00ed\u00adan cre\u00ed\u00addo enviados de Dios, pero no eran m\u00e1s que portadores de destrucci\u00f3n. El verdadero Dios act\u00faa a trav\u00e9s del Siervo humillado, despreciado, rechazado. Aqu\u00ed\u00ad desaparecen los restantes esquemas de la vida y s\u00f3lo se eleva como valor el ser humano que hab\u00ed\u00ada sido derrotado, alguien que, por raz\u00f3n de su propia debilidad y no violencia, vive aplastado sobre el mundo, fuera de un para\u00ed\u00adso que los otros (los triunfantes) quieren elevar en su provecho. Fuera del Ed\u00e9n artificial y violento que los fuertes han querido construir, como expulsado de la vida, como v\u00ed\u00adctima de todos, habita el Siervo.<\/p>\n<p>(4) El Siervo es inocente. Los triunfadores han pensado siempre que los derrotados son culpables. Pues bien, en contra de eso, este canto nos dice que el Siervo no es culpable. No sufre por sus culpas, sino por las culpas de otros: es como un catalizador donde han venido a condensarse las violencias de los otros. Esta es la revelaci\u00f3n suprema: somos culpables, est\u00e1bamos perdidos, pero este Siervo puede salvarnos. El autor o autores de este canto no se justifican, no intentan disculparse. Se reconocen culpables y lo confiesan: descubren su pecado y lo aceptan. Humanamente hablando, este conocimiento de la propia culpabilidad resultar\u00ed\u00ada insoportable: los hombres no somos capaces de mirarnos cara a cara y aceptarnos pecadores&#8230; a no ser que en el fondo descubramos una gracia superior como la del Siervo que rompe la espiral de violencia y responde con bien a nuestros males, superando as\u00ed\u00ad el tali\u00f3n de una justicia entendida como ajuste de cuentas y victoria del m\u00e1s fuerte. Precisamente aqu\u00ed\u00ad, en la no violencia y no venganza del Siervo, se encuentra la revelaci\u00f3n suprema. Es como si, de pronto, estallara el milagro: hay alguien inocente, alguien que no vive a costa de los otros, alguien que no se impone por envidia ni quiere vengarse de aquellos que le destruyen. El Siervo no se defiende, no grita venganza, no se justifica; simplemente se deja matar y as\u00ed\u00ad demuestra que es inocente. Esta revelaci\u00f3n del Siervo supera la imagen de un Dios que est\u00e1 fuera, por encima de los aplastados de la tierra. Precisamente en ellos est\u00e1 Dios.<\/p>\n<p>(5) Yahv\u00e9 quiso entregarle (Is 53,1011b). Esta es la revelaci\u00f3n m\u00e1s extra\u00f1a y dif\u00ed\u00adcil de entender. Sabemos que Dios ama a su Siervo; y, sin embargo, puede parecer que Dios necesita su sufrimiento para as\u00ed\u00ad aplacarse, como necesitaba la violencia de Lv 16 (chi  vos*), (a) Lectura sacrificial. Seg\u00fan ella, el autor de estos cantos del Siervo no habr\u00ed\u00ada podido liberarse de la sombra de un Dios violento que debe descargar su ira sobre el Siervo, en vez de hacerlo sobre los restantes hombres. Estar\u00ed\u00adamos dentro de un esquema de simple sustituci\u00f3n: Dios seguir\u00ed\u00ada como antes; los procesos de violencia y venganza continuar\u00e1n dominando sobre el mundo. S\u00f3lo habr\u00ed\u00ada cambiado el objeto (persona) donde descarga su ira: este Siervo ser\u00ed\u00ada el pararrayos de Dios, el receptor de su ira. (b) Lectura no sacrificial. Pero, mirados en su totalidad, estos cantos nos conducen hasta el misterio de un Dios que, revel\u00e1ndose en el Siervo no violento, viene a situarse, tambi\u00e9n \u00e9l, por encima de toda violencia. En el reverso de la historia, desde el lugar donde los inocentes sufren y mueren, Dios manifiesta su gracia y revela su triunfo. \u00bfC\u00f3mo lo hace? El texto no lo quiere (ni puede) explicitar. No pronostica los aspectos concretos de un futuro que sigue en manos de Dios. Simplemente dice que el Siervo \u00abvivir\u00e1, ver\u00e1 su descendencia, se saciar\u00e1 de conocimiento\u00bb.<\/p>\n<p>(6) El Justo, mi Siervo, justificar\u00e1 a muchos. Es como si antes la vida hubiera sido tiempo de ignorancia, ocultamiento. La violencia era expresi\u00f3n de una mentira: los hombres se pensaban capaces de saber el bien\/mal (cf. Gn 2-3), pero en el fondo eran esclavos de su propia ignorancia represiva. S\u00f3lo el que ha sufrido sin vengarse sabe de verdad, se conoce a s\u00ed\u00ad mismo y comprende a los dem\u00e1s. Por eso, el texto sigue diciendo que el justo justificar\u00e1 a muchos, como tsaddiq de Dios, en palabra que nos lleva m\u00e1s all\u00e1 del sistema de juicio de este mundo. El Siervo\/Justo no se cierra en s\u00ed\u00ad, no pretende obtener ventajas propias, no toma venganza de los \u00abmuchos\u00bb que causan su muerte, sino que aparece como fuente de vida, fundador de nueva estirpe, verdadero Adam de m\u00e1s alta humanidad. El antiguo ser humano se apoyaba en la violencia que divide. Por eso resultaba necesario el sacrificio: hab\u00ed\u00ada que expulsar a los culpables. Pues bien, esta nueva humanidad del Siervo no conoce ya expulsiones ni separaciones. Su gesto de entrega por los otros (solidaridad sufriente) puede suscitar y suscita un tipo nuevo de existencia donde existe lugar para los mismos criminales y culpables. Este Canto ha visto algo absolutamente nuevo y lo ha dicho, de forma emocionada y sorprendente, en el centro de la Biblia israelita. Estas palabras constituyen una de las cumbres religiosas y sociales de la historia. El Mes\u00ed\u00adas de Dios no es guerrero que impone su orden por lucha (cf. Sal 2 y 110), sino el hombre universal que reconcilia a los humanos sufriendo por ellos y cumpliendo as\u00ed\u00ad la tarea que Dios le ha encomendado: \u00abYo Yahv\u00e9 te he llamado en justicia, te he tomado de la mano, te he formado, y te he destinado para ser luz del pueblo y alianza de las gentes, para abrir los ojos de los ciegos, para sacar del calabozo a los presos&#8230;\u00bb (Is 42,5-7). Toda la historia humana culmina en ese Siervo que, siendo israelita, representa al conjunto de la humanidad. M\u00e1s all\u00e1 de la guerra y dictadura de los violentos, al reverso de la historia militar que ha dominado sobre el mundo, viene a desvelarse (se anuncia y prepara) por el Siervo (y por el Justo de Sab 2-3) una experiencia que los cristianos han reinterpretado desde Cristo (cf. Mt 12,18-20). Quien ha le\u00ed\u00addo y comprendido los cantos del Siervo sabe algo que los otros ignoran. Los jud\u00ed\u00ados posteriores los recordar\u00e1n siempre muy dentro y pensar\u00e1n que ellos se cumplen en la historia de su propio pueblo. Los cristianos piensan que esos cantos se han cumplido de manera paradigm\u00e1tica en la muerte y pascua de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Cf. R. GIRARD, El chivo expiatorio, Anagrama, Barcelona 1986; P. E. BONNARD, Lc Second Isaie, son disciple et leur e&#8217;diteurs (Isaie 4045), Gabalda, Par\u00ed\u00ads 1972; H. CAZELLES, \u00abLes Po\u00e9mes du Serviteur: Leur place, leur structure, leur the\u00f3logie\u00bb, RSR 43 (1955) 5-51; P. GRELOT, I canti del Ser>o del Signore, EDB, Bolonia 1980, 95-110; S. MOWINCKEL, El que ha de venir. Mesianismo y Mes\u00ed\u00adas, Fax, Madrid 1975, 204-280; Ch. R. NORTH, Isa\u00ed\u00adas 4055, La Aurora, Buenos Aires 1960; J. VERMEYLEN (ed.), The book of Isaiali, BETL 81, Lovaina 1989.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(v. Mes\u00ed\u00adas, pasi\u00f3n, redenci\u00f3n) (ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n, BAC, Madrid, 1998) Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n T\u00ed\u00adtulo solemne dado a algunos personajes importantes, como Mois\u00e9s, el siervo por excelencia (Ex 4,10; 14,31; N\u00fam 11,11; Dt 3,24); Josu\u00e9, David; luego, en la segunda parte de Isa\u00ed\u00adas, a todo el pueblo de Israel, escogido por &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/siervo-de-yahve\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSIERVO DE YAHVE\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-15425","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15425","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15425"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15425\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15425"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15425"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15425"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}