{"id":15446,"date":"2016-02-05T10:04:21","date_gmt":"2016-02-05T15:04:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/teologia-pastoral\/"},"modified":"2016-02-05T10:04:21","modified_gmt":"2016-02-05T15:04:21","slug":"teologia-pastoral","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/teologia-pastoral\/","title":{"rendered":"TEOLOGIA PASTORAL"},"content":{"rendered":"<p>(v. pastoral)<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>SUMARIO: 1. Base b\u00ed\u00adblica de la teolog\u00ed\u00ada pastoral. &#8211; 2. Datos hist\u00f3ricos. &#8211; 3. Evoluci\u00f3n de la teolog\u00ed\u00ada pastoral. &#8211; 4. Qu\u00e9 es la teolog\u00ed\u00ada pastoral. &#8211; 5. Fundamentaci\u00f3n de la teolog\u00ed\u00ada pastoral. &#8211; 6. Niveles de la acci\u00f3n pastoral. &#8211; 7 Retos de la teolog\u00ed\u00ada pastoral.<\/p>\n<p>El t\u00e9rmino pastoral se usa ampliamente en la vida de las comunidades cristianas y, de manera especial entre los agentes de pastoral. La palabra pastoral se suele emplear como sustantivo, (la pastoral), seguido de un adjetivo (pastoral sanitaria, pastoral escolar, pastoral sacramental, etc.) o seguido de un genitivo determinativo (pastoral de las migraciones, pastoral de los alejados, etc.). Se utiliza en sentido amplio para calificar el modo de hacer de la Iglesia en lo catequ\u00e9tico, en lo lit\u00fargico o en lo social; se quiere indicar con este t\u00e9rmino la cercan\u00ed\u00ada, la acogida y la preparaci\u00f3n de los que son evangelizados en una u otra situaci\u00f3n, para que el mensaje de Jesucristo les llegue sin ambig\u00fcedades o reduccionismo, y puedan sentirse integralmente salvados. Tambi\u00e9n designamos con el vocablo pastoral la tercera etapa del proceso evangelizador, la que sigue a la etapa catequ\u00e9tica y posibilita la vida cristiana en lo cotidiano de la existencia a trav\u00e9s del cultivo de la espiritualidad y el compromiso. Pocas veces utilizamos la expresi\u00f3n \u00abteolog\u00ed\u00ada pastoral\u00bb. Necesitamos precisar el significado espec\u00ed\u00adfico de la teolog\u00ed\u00ada pastoral; para ello tenemos que definir los objetivos, la finalidad y la metodolog\u00ed\u00ada propia de la teolog\u00ed\u00ada pastoral. Cualquier acci\u00f3n eclesial comporta un aspecto te\u00f3rico o reflexivo y otro pr\u00e1ctico; uno implica el otro, no se pueden separar y menos contraponer. El objetivo de la teolog\u00ed\u00ada pastoral es la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica sobre lo que la Iglesia hace para anunciar el Evangelio, para renovarse a s\u00ed\u00ad misma y para colaborar en la \u00abcivilizaci\u00f3n del amor\u00bb. La teolog\u00ed\u00ada pastoral parte de lo que existe, lo ilumina con la teolog\u00ed\u00ada dogm\u00e1tica y propone lo que deber\u00ed\u00ada hacerse para acercarse lo m\u00e1s posible al ideal evang\u00e9lico.<\/p>\n<p>1. Base b\u00ed\u00adblica de la teolog\u00ed\u00ada pastoral<br \/>\nLa historia de la salvaci\u00f3n (Antiguo y Nuevo Testamento) se puede considerar como la acci\u00f3n misericordiosa de Dios que, como buen pastor, crea todo las cosas, hace al hombre y a la mujer a su imagen y semejanza, libera al pueblo de la esclavitud, le encamina hacia la tierra prometida, sella una alianza perpetua, y le encomienda la misi\u00f3n de renovar la humanidad. Jesucristo aparece como el definitivo pastor del nuevo Israel para encaminarnos hacia la casa del Padre.<\/p>\n<p>Jes\u00fas de Nazaret se encuentra con una humanidad que est\u00e1 \u00abcomo reba\u00f1o sin pastor\u00bb (Mc. 6,34; Mt. 9,36). El evangelista Juan desarrolla ampliamente la teolog\u00ed\u00ada del pastor y del pastoreo: el buen pastor conoce a sus ovejas, las defiende, las cuida y da la vida por ellas (Jn.10, 1-18); as\u00ed\u00ad habr\u00e1 un solo reba\u00f1o y un solo pastor. En los evangelios Jes\u00fas de Nazaret aparece como profeta del reino anunciando la Buena Noticia de que Dios ha irrumpido en plenitud y novedad (Mc. 6, 15; Lc. 7, 16; Jn. 7, 40). \u00abEs profeta porque, con una fidelidad absoluta a su misi\u00f3n y con una libertad sin compromisos, anuncia las exigencias radicales de Dios, con plena lucidez sobre los acontecimientos individuales y sociales\u00bb (Ch. DuQUOC, Jes\u00fas hombre libre, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca, 1990, 845). El anuncio del Reino llama a la conversi\u00f3n de la mente y del coraz\u00f3n, para que puedan surgir unos comportamientos nuevos, una humanidad nueva. Esto \u00fanicamente es posible si se da cabida a la iniciativa a Dios en la vida, y se repiensa la existencia personal y social desde el compromiso con los peque\u00f1os, pobres y excluidos. Jes\u00fas muere por ser fiel a la misi\u00f3n que el Padre le ha encomendado; su resurrecci\u00f3n es la manifestaci\u00f3n de que quien acoge el amor de Dios y ama a los dem\u00e1s como Dios Padre nos ha amado, posee una vida que no tendr\u00e1 fin. En Pentecost\u00e9s los ap\u00f3stoles son enviados con la fuerza del Esp\u00ed\u00adritu para testimoniar al resucitado, para proclamar el Evangelio con palabras y obras, para apacentar a las comunidades desde el servicio y para abrir a la humanidad a una esperanza m\u00e1s fuerte que la injusticia, el sufrimiento y la muerte. La misi\u00f3n apost\u00f3lica es continuaci\u00f3n de la entra\u00f1able misericordia del Padre revelada en Jesucristo; y toda la Iglesia, Pueblo de Dios y misterio de comuni\u00f3n es sacramento (anticipo, lugar y promesa) de lo que toda la humanidad est\u00e1 llamada a ser, la familia de los hijos de Dios. Esta experiencia com\u00fan en las primeras comunidades se expresa de formas distintas seg\u00fan los contextos socioculturales; la necesaria inculturaci\u00f3n conlleva la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica, el discernimiento comunitario y las decisiones de los responsables de las Iglesias locales. El Iibro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles es una narraci\u00f3n sobre el dinamismo y creatividad de las primeras comunidades y de los ap\u00f3stoles.<\/p>\n<p>2. Datos hist\u00f3ricos<br \/>\nEn el siglo 1 las acciones pastorales parten del anuncio del Kerigma, los procesos de conversi\u00f3n y el bautismo; la eucarist\u00ed\u00ada ocupa un lugar central en la vida de las comunidades, unida al compartir los bienes, los proyectos y el destino. En los siglos II y III se estructura el catecumenado como el medio m\u00e1s importante para hacerse disc\u00ed\u00adpulo de Jesucristo y para renovar las comunidades; surgen las escuelas de catequistas para la formaci\u00f3n de los que desempe\u00f1aban el ministerio de la catequesis. San Agust\u00ed\u00adn (s. IV) nos ha dejado una obra excelente de catequesis dirigida al di\u00e1cono Deogracias; se titula \u00abDe catechizandis rudibus\u00bb. Otro ejemplo son las catequesis mistag\u00f3gicas de Cirilo de Jerusal\u00e9n para los que han sido bautizados y necesitan profundizar la iniciaci\u00f3n cristiana desde el sentido de los sacramentos. Poco a poco se generaliza el bautismo de ni\u00f1os y el de personas no convertidas; las comunidades aumentan de n\u00famero considerablemente, pero pierden en coherencia y testimonio. En la Edad Media (s.Vlll-XV) los fieles no entienden el lat\u00ed\u00adn en la liturgia, surgen devociones con poca base b\u00ed\u00adblico-lit\u00fargica, la Iglesia se clericaliza progresivamente y se refuerza el poder temporal del papado, se desarrolla la concepci\u00f3n jur\u00ed\u00addica de la Iglesia como sociedad, decae el catecumenado y la catequesis, se organizan las Cruzadas para luchar contra los infieles y la Inquisici\u00f3n para juzgar a los herejes. En esta \u00e9poca de cristiandad lo importante era la sacramentalizaci\u00f3n, pues los reyes y la sociedad se consideraban cristianos y defensores de la cristiandad.<\/p>\n<p>La Reforma promovida por Lutero insiste en la importancia de la Palabra de Dios, la fe personal y el sacerdocio com\u00fan de los fieles; como reacci\u00f3n, la Contrarreforma Cat\u00f3lica subraya la importancia de la Iglesia, la constituci\u00f3n jer\u00e1rquica de la misma y el sentido y la necesidad de los sacramentos. El Concilio de Trento se propuso una reforma de la Iglesia, la formaci\u00f3n de los sacerdotes y una pastoral renovada. Los domingos se ten\u00ed\u00adan las catequesis de los ni\u00f1os y de los adultos. La vida espiritual de muchos cristianos giraba alrededor de la presencia eucar\u00ed\u00adstica, las devociones mariana y la referencia al sacerdocio jer\u00e1rquico.<\/p>\n<p>Los siglos XVIII y XIX supusieron un repliegue de la Iglesia sobre s\u00ed\u00ad misma y un cierto alejamiento de los profundos cambios sociales que se fueron gestando. Los pastores est\u00e1n preocupados por la educaci\u00f3n moral, la formaci\u00f3n de \u00abbuenos cristianos y buenos ciudadanos\u00bb, la sacramentalizaci\u00f3n sin mucha preparaci\u00f3n previa, pues la fe se socializaba en la familia y estaba protegida por el ambiente social, y la religiosidad individualista focalizada en la preocupaci\u00f3n por la salvaci\u00f3n personal. En la segunda parte del siglo XIX comienzan los intentos de renovaci\u00f3n en varios campos de la teolog\u00ed\u00ada, de la pastoral y de la liturgia, complementados por las preocupaciones sociales de no pocos, laicos y pastores, entre ellos varios obispos. Las cofrad\u00ed\u00adas y asociaciones piadosas de fieles son las que tratan de asegurar la formaci\u00f3n y espiritualidad de los fieles cristianos. En el siglo XX es cuando empieza la renovaci\u00f3n de los estudios teol\u00f3gicos como fruto de los estudios b\u00ed\u00adblicos, patr\u00ed\u00adsticos y lit\u00fargicos; al mismo tiempo, la preocupaci\u00f3n por hacer llegar el Evangelio a la clase trabajadora produce una renovaci\u00f3n profunda en la pastoral de la Iglesia. Surge la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica con sus diferentes ramas, y la metodolog\u00ed\u00ada del ver, juzgar y actuar. Las parroquias se sienten en misi\u00f3n y cobran mayor conciencia del sentido comunitario de la fe y la urgencia de renovar la liturgia. El Concilio Vaticano II es la culminaci\u00f3n de este proceso; los documentos de \u00e9l emanados suponen una renovaci\u00f3n en la vida y misi\u00f3n de la Iglesia en la sociedad contempor\u00e1nea. La pastoral en el postconcilio ha estado orientada por una actitud de di\u00e1logo y de presencia encarnada, la evangelizaci\u00f3n como la raz\u00f3n del ser y de la misi\u00f3n de la Iglesia en palabras de Pablo VI, en di\u00e1logo fe-cultura, y para hacer m\u00e1s real y efectiva la \u00abcivilizaci\u00f3n del amor\u00bb a trav\u00e9s de las comunidades eclesiales maduras y misioneras.<\/p>\n<p>3. Evoluci\u00f3n de la teolog\u00ed\u00ada pastoral<br \/>\nEn 1215 el IV Concilio de Letr\u00e1n dispone la existencia de un maestro especializado en pastoral y en la pr\u00e1ctica de la confesi\u00f3n junto al maestro de Sagrada Escritura. En el a\u00f1o 1585 aparece el primer manual de teolog\u00ed\u00ada pr\u00e1ctica; su autor es J. Molanus. Poco a poco la teolog\u00ed\u00ada pr\u00e1ctica se va escorando a la resoluci\u00f3n de casos morales dentro de los esquemas propios de los planteamientos de la moral llamada casu\u00ed\u00adstica. En 1774, en Austria, la emperatriz Mar\u00ed\u00ada Teresa la establece como disciplina con rango universitario; en Espa\u00f1a el primer manual es de L. A. Mar\u00ed\u00adn (1805) y lleva por t\u00ed\u00adtulo \u00abInstituciones de Teolog\u00ed\u00ada pastoral o Tratado del oficio y obligaciones del p\u00e1rroco\u00bb. Estos manuales de teolog\u00ed\u00ada pastoral se centran en la figura del p\u00e1rroco o del pastor, y tienen como finalidad preparar a \u00e9stos para que formen buenos cristianos y ciudadanos. La orientaci\u00f3n y el estilo de estos textos es pragm\u00e1tico y estructurado por las obligaciones del p\u00e1rroco: ense\u00f1ar, santificar y administrar.<\/p>\n<p>La renovaci\u00f3n viene por la concepci\u00f3n hist\u00f3rico-salv\u00ed\u00adfica de la misi\u00f3n de la Iglesia y por considerar a \u00e9sta como el sujeto de la acci\u00f3n pastoral. A mediados del siglo XIX A. Graf renueva la pastoral al afirmar que la teolog\u00ed\u00ada pr\u00e1ctica surge de la conciencia que la Iglesia tiene de s\u00ed\u00ad misma y de la reflexi\u00f3n que genera al renovarse a s\u00ed\u00ad misma. C. Noppel en 1937 publica la obra \u00abEdificaci\u00f3n del Cuerpo de Cristo\u00bb en la que subraya la misi\u00f3n del laico en la misi\u00f3n de la Iglesia por los sacramentos del bautismo y la confirmaci\u00f3n. Las grandes aportaciones en la \u00e9poca inmediatamente anterior al Concilio Vaticano II son de dos autores, el alem\u00e1n F. X. Arnold y el franc\u00e9s P. A. Li\u00e9g\u00e9; reflexionan sobre la fundamentaci\u00f3n cristol\u00f3gica y eclesiol\u00f3gica de la pastoral y la unidad de misi\u00f3n que tiene la Iglesia. En el postconcilio K. Rahner coordina la elaboraci\u00f3n de un manual de teolog\u00ed\u00ada pastoral titulado \u00abTeolog\u00ed\u00ada pr\u00e1ctica de la Iglesia en el presente\u00bb; desarrolla la fundamentaci\u00f3n de la pastoral y presenta a la teolog\u00ed\u00ada pastoral como disciplina teol\u00f3gica con estatuto cient\u00ed\u00adfico propio. La experiencia de las comunidades alentadas por la teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n ha ayudado a renovar la pastoral al recuperar los siguientes aspectos: la relaci\u00f3n entre compromiso y reflexi\u00f3n teol\u00f3gica, la dimensi\u00f3n pol\u00ed\u00adtica de la fe y la encarnaci\u00f3n como supuesto de la acci\u00f3n, la perspectiva del excluido y oprimido, y la importancia de la caridad en la vida de las comunidades cristianas. \u00abAl incorporar a la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica la categor\u00ed\u00ada de praxis aparece con nitidez algo inherente a la fe cristiana: el cristianismo no s\u00f3lo interpreta la existencia, sino que es esencialmente una renovaci\u00f3n de la existencia\u00bb (J. SASTRE, Teolog\u00ed\u00ada Pastoral, Nuevo Diccionario de Catequ\u00e9tica, San Pablo, 1999, 2162). La relaci\u00f3n entre teolog\u00ed\u00ada y praxis es intr\u00ed\u00adnseca a la fe cristiana: \u00abLa teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n tiene una intenci\u00f3n pr\u00e1ctica que se manifiesta a trav\u00e9s de tres relaciones con la praxis: es teolog\u00ed\u00ada en la praxis, al estar el te\u00f3logo comprometido con la causa de liberaci\u00f3n de los pobres; es teolog\u00ed\u00ada para la praxis, al afrontar las mediaciones pol\u00ed\u00adticas de una acci\u00f3n transformadora de la realidad; y es teolog\u00ed\u00ada por la praxis en la medida en que la misma praxis tiene una dimensi\u00f3n de juicio, dentro de la naturaleza de la teolog\u00ed\u00ada\u00bb (J. B. LIB\u00ed\u0081NIO, Teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n. Gu\u00ed\u00ada did\u00e1ctica para su estudio, Sal Terrae, 1989, 88). A partir del encuentro de te\u00f3logos pastoralistas en Viena (1974), en el \u00e1mbito cat\u00f3lico se empieza a denominar a la teolog\u00ed\u00ada pastoral con la expresi\u00f3n teolog\u00ed\u00ada pr\u00e1ctica. En las publicaciones recientes se comparte de forma casi un\u00e1nime los planteamientos b\u00e1sicos, y se subrayan diferentes aspectos que son complementarios. En Espa\u00f1a tenemos dos manuales de publicaci\u00f3n reciente: el de C. Floristan, Teolog\u00ed\u00ada Pr\u00e1ctica (1991) y el de J.A. Ramos, Teolog\u00ed\u00ada Pastoral (1995) dentro de la colecci\u00f3n de Manuales de Teolog\u00ed\u00ada de la BAC. Acaba de aparecer el manual de teolog\u00ed\u00ada \u00abLa pastoral de la Iglesia\u00bb de D. Bourgeois que tiene como hilo conductor la reflexi\u00f3n sobre la Iglesia sacramento del encuentro de Dios y del hombre; a partir de ah\u00ed\u00ad define la teolog\u00ed\u00ada pastoral-sacramental subrayando la categor\u00ed\u00ada de sacramentalidad en la comprensi\u00f3n de las acciones eclesiales.<\/p>\n<p>4. Qu\u00e9 es la teolog\u00ed\u00ada pastoral<br \/>\nLo referencial para los cristianos son las actuaciones de Dios en la historia de la salvaci\u00f3n; Jesucristo representa la culminaci\u00f3n de la acci\u00f3n salvadora de Dios en favor de la humanidad. El don del Esp\u00ed\u00adritu Santo asegura la acci\u00f3n del Resucitado a trav\u00e9s de la Iglesia. La teolog\u00ed\u00ada reflexiona y profundiza en estos acontecimientos para que el hombre de hoy los pueda acoger m\u00e1s cordialmente, comprenderlos mejor y vivirlos m\u00e1s plenamente. La Palabra de Dios, la liturgia, los signos de los tiempos, la experiencia de muchos testigos y comunidades creyentes y el servicio del magisterio orientan permanentemente el quehacer de los te\u00f3logos. En buena medida, \u00abla teolog\u00ed\u00ada es la funci\u00f3n que realiza en la Iglesia la maduraci\u00f3n de la labor pastoral\u00bb (H. DENis, La vertiente pastoral del estudio de la teolog\u00ed\u00ada, Seminarios 15, 1961). A la formulaci\u00f3n de \u00abla teolog\u00ed\u00ada pr\u00e1ctica como teolog\u00ed\u00ada de las acciones eclesiales (palabra, liturgia y caridad) le faltaba una referencia m\u00e1s expl\u00ed\u00adcita a la transformaci\u00f3n de la realidad desde el horizonte escatol\u00f3gico del Reino; y esta visi\u00f3n supone el discernimiento de los signos de los tiempos en un contexto geogr\u00e1fico, social y pol\u00ed\u00adtico concreto\u00bb (J. SASTRE, O.C., 2164, cfr. FR 71).<\/p>\n<p>&#8211; La pastoral eclesial actualiza la praxis de Jes\u00fas. El contenido de la fe cristiana es la persona de Jesucristo, su encarnaci\u00f3n, vida, muerte y resurrecci\u00f3n; la praxis de Jes\u00fas tuvo como referencia principal: la voluntad del Padre discernida y realizada en la entrega total e incondicional para la salvaci\u00f3n del g\u00e9nero humano. Si la Iglesia tiene como misi\u00f3n y pretensi\u00f3n fundamental actualizar la praxis de Jes\u00fas a trav\u00e9s de las mediaciones eclesiales, la teolog\u00ed\u00ada pastoral trata de fundamentar y orientar la praxis de las comunidades cristianas. La acci\u00f3n pastoral de la Iglesia se encuentra entre la cristolog\u00ed\u00ada y la escatolog\u00ed\u00ada, y procura por todos los medios hacer eficaz, en cada tiempo y lugar, la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8211; La pastoral eclesial en el horizonte del Reino. La pretensi\u00f3n \u00faltima de Jes\u00fas fue hacer presente el Reino como buena noticia para todos y, especialmente, para los pecadores, enfermos, pobres, sencillos y excluidos. Los Ap\u00f3stoles no anuncian el Reino, sino la persona de Jes\u00fas que es el fundamento, el garante y la vida nueva; quien acoge el Evangelio y sintoniza con \u00e9l de coraz\u00f3n, est\u00e1 viviendo el Reino. La acci\u00f3n pastoral ayuda a los hombres y mujeres a vivir en el horizonte de la \u00abcivilizaci\u00f3n del amor\u00bb o desde la \u00abcultura de la solidaridad\u00bb, expresiones que traducen de forma secular lo que es el Reino. El anuncio del Reino no s\u00f3lo se refiere a la vida, sino que se constituye como lo que da sentido pleno a la existencia humana; en consecuencia, la referencia al entramado socio-hist\u00f3rico y el compromiso por la justicia son necesarios para el te\u00f3logo y el pastoralista. Igualmente, para que la praxis pastoral sea aut\u00e9nticamente liberadora necesita que el mismo Jesucristo act\u00fae por medio del agente de pastoral: la oraci\u00f3n y los sacramentos que alimentan la vida teologal son la fuente de la acci\u00f3n pastoral. La praxis mesi\u00e1nica de Jes\u00fas de Nazaret nos recuerda los elementos constitutivos y complementarios de la pastoral eclesial: el anuncio del Reino con obras y palabras, el servicio gratuito en favor de los necesitados, la celebraci\u00f3n de la historia de salvaci\u00f3n y el compartir lo que se es y se tiene en la comunidad. La Iglesia es para el Reino, y ella misma es lugar significativo y cauce eficaz del mismo.<\/p>\n<p>&#8211; La Iglesia es el sujeto de la pastoral. La misi\u00f3n realizada por Jesucristo es \u00fanica; la Iglesia contin\u00faa en el tiempo la misi\u00f3n que el Se\u00f1or Resucitado le encomend\u00f3. La Iglesia es misterio de comuni\u00f3n con Dios y con los hermanos, Pueblo de Dios y sacramento de salvaci\u00f3n para el mundo. El ser y el hacer de la Iglesia son reflejo del ser y el hacer de cada una de las personas de la Trinidad. Cada comunidad cristiana es la que tiene que trabajar por el Reino, renovarse a s\u00ed\u00ad misma e incorporar nuevos miembros. \u00abEl gozo y la esperanza, las l\u00e1grimas y angustias del hombre de nuestros d\u00ed\u00adas, sobretodo de los pobres y de toda clase de afligidos, son tambi\u00e9n gozo y esperanza, l\u00e1grimas y angustias de los disc\u00ed\u00adpulos de Cristo, y no hay nada verdaderamente humano que no tenga resonancia en su coraz\u00f3n. La comunidad que ellos forman est\u00e1 compuesta de hombres que, reunidos en Cristo, son dirigidos por el Esp\u00ed\u00adritu Santo en su peregrinaci\u00f3n hacia el reino del Padre, y han recibido, para propon\u00e9rselo a todos, el mensaje de salvaci\u00f3n. De ah\u00ed\u00ad la experiencia vital que le hace sentirse, y serlo en realidad, \u00ed\u00adntimamente solidaria con la humanidad y con su historia (GS 1). La cercan\u00ed\u00ada, la escucha y el di\u00e1logo con el mundo constituyen la disposici\u00f3n b\u00e1sica para que la acci\u00f3n pastoral pueda ser oportuna y eficaz. Dentro de cada Iglesia local se necesita una pastoral de conjunto que armonice los proyectos y los agentes en una actuaci\u00f3n \u00fanica y en un territorio determinado.<\/p>\n<p>&#8211; Lo vocacional es la perspectiva globalizadora de la pastoral. La acci\u00f3n pastoral pretende ayudar a cada cristiano a madurar la fe; la fe adulta consiste b\u00e1sicamente en querer buscar y hacer la voluntad de Dios atendiendo a las situaciones hist\u00f3ricas y eclesiales cuando son le\u00ed\u00addas como signos de los tiempos. Los caminos para que un cristiano llegue a descubrir la vocaci\u00f3n a la que Dios le llama son los referentes a las dimensiones esenciales de la fe: la comuni\u00f3n eclesial, la liturgia, el anuncio del Evangelio, el testimonio de la vida y el compromiso caritativo. Los itinerarios necesitan el ejemplo de cristianos que vivan gozosamente su vocaci\u00f3n, la presencia de comunidades de vocacionados y \u00ablugares pedag\u00f3gicos\u00bb (grupos y procesos) que faciliten el descubrimiento de los valores vocacionales, la identificaci\u00f3n afectiva con los mismos y los primeros pasos en uno u otro proyecto vocacional. La maduraci\u00f3n de la fe se da al entender la vida como vocaci\u00f3n y al decidirse por la vocaci\u00f3n concreta a la que cada cual se siente llamado por Dios; esta perspectiva es la que mejor puede globalizar las acciones pastorales al dotarlas de una meta (hacer la voluntad de Dios), y un principio estructurante (la disponibilidad vocacional).<\/p>\n<p>&#8211; La acci\u00f3n pastoral es praxis. La pr\u00e1ctica consiste en \u00abuna actuaci\u00f3n \u00fanica, capaz de mover en un solo proceso la totalidad del hombre y del mundo. La praxis ser\u00ed\u00ada el acto del hombre total produciendo efectos totales en todas las \u00e1reas al mismo tiempo\u00bb (J. COMBLIN, De la acci\u00f3n cristiana, V\u00ed\u00adsperas 7 [1973] 22). Los cristianos, las comunidades, las mediaciones eclesiales, la pastoral y la misma teolog\u00ed\u00ada tenemos como paradigma ineludible la praxis de Jes\u00fas; esta praxis mesi\u00e1nica tiene como referencia la voluntad de Dios y la entrega gratuita, universal e incondicional a los hermanos, desde la opci\u00f3n preferencial por los m\u00e1s pobres. La presencia encarnada y la conciencia empe\u00f1ada en transformar la realidad para que sea m\u00e1s acorde con el Reino de Dios constituyen el supuesto b\u00e1sico de las acciones pastorales espec\u00ed\u00adficas. Esta presencia y acci\u00f3n est\u00e1 permanentemente sujeta a revisi\u00f3n y conversi\u00f3n; el concepto praxis tiene un componente te\u00f3rico (conversi\u00f3n y s\u00ed\u00admbolos) con los que se analiza la realidad y desde los que se interact\u00faa sobre ella. El m\u00e9todo m\u00e1s adecuado para analizar la realidad es el de ver-juzgar-actuar y celebrar.<\/p>\n<p>5. Fundamentaci\u00f3n de la pastoral<br \/>\nHemos visto que la acci\u00f3n pastoral de la Iglesia parte de la misi\u00f3n de Cristo, tiene como horizonte el Reino y la humanidad es su destinatario principal. Para fundamentar adecuadamente la pastoral hay que considerar el Christus totus (S. Agust\u00ed\u00adn) y comprender el misterio de la Iglesia dentro del misterio de Cristo. As\u00ed\u00ad lo ha hecho el Vaticano II en la constituci\u00f3n dogm\u00e1tica sobre la Iglesia que sit\u00faa a \u00e9sta entre la Pascua &#8211; Pentecost\u00e9s y la escatolog\u00ed\u00ada; en este sentido, la estructura te\u00e1ndrica de Cristo debe ser reflejada por la Iglesia; la misi\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu Santo hace posible la uni\u00f3n de la Iglesia con Cristo, al tiempo que asegura su distinci\u00f3n (J. Ramos, Cristo, Reino y Mundo, tres referencias obligadas para la acci\u00f3n pastoral de la Iglesia, Salmanticensis 37 [1990] 177-200). La Iglesia perpet\u00faa en el mundo hasta el final de los tiempos la mediaci\u00f3n salvadora de la humanidad de Cristo Resucitado, en el que cree y al que sirve como \u00fanico Se\u00f1or. La salvaci\u00f3n realizada por Jesucristo se manifestar\u00e1 en plenitud en los \u00faltimos tiempos; en tanto llega el encuentro definitivo de la humanidad con el Padre, la Iglesia comunica sacramentalmente la salvaci\u00f3n y procura con todas sus fuerzas que el Reino penetre en los corazones y en las estructuras de este mundo. Pero la Iglesia no es el Reino, por eso tiene que convertirse constantemente al Evangelio y debe dialogar permanentemente con el mundo. \u00abEl Reino se manifiesta as\u00ed\u00ad como elemento purificador en la eclesiolog\u00ed\u00ada, evitando dos posibles errores: una excesiva fusi\u00f3n de los elementos humano-divinos componentes de su esencia, que conducir\u00ed\u00ada a una divinizaci\u00f3n de la Iglesia, y una exagerada desconexi\u00f3n entre ellos, que le considerar\u00ed\u00ada mera organizaci\u00f3n o comunidad humana\u00bb. (J. J. HERN\u00ed\u0081NDEZ, La nueva creaci\u00f3n. Teolog\u00ed\u00ada de la Iglesia del Se\u00f1or, S\u00ed\u00adgueme 1976, 135). Fidelidad a Cristo, fidelidad al Reino y fidelidad al hombre al que tiene que anunciar el Evangelio e invitar a participar en la salvaci\u00f3n \u00bfC\u00f3mo tiene que situarse la Iglesia, y qu\u00e9 tiene que hacer para que nuestros contempor\u00e1neos perciban con mayor nitidez que Dios busca la felicidad y la realizaci\u00f3n de todo hombre y de todos los hombres? \u00abQuerer deslindar el misterio del hombre del de Cristo, del de Dios y del de la Iglesia, es tarea imposible para el que tiene fe. Todos se implican y solamente es posible la comprensi\u00f3n de cada uno de ellos desde la complejidad de todos\u00bb (J. A. RAMOS, Teolog\u00ed\u00ada pastoral, p. 96). El proyecto de Dios revelado en Jesucristo es que la humanidad ha sido reconciliada, y como Pueblo de Dios podemos entrar en comuni\u00f3n con la Trinidad y con los hermanos; la Iglesia, sacramento de comuni\u00f3n con Dios y con la humanidad realiza, alienta y anticipa el final: la convocaci\u00f3n de todos en la casa del Padre para vivir en el amor con que Dios nos ha amado.<\/p>\n<p>6. Niveles de la acci\u00f3n pastoral<br \/>\n&#8211; La pastoral fundamental. Aborda la acci\u00f3n pastoral de la Iglesia en s\u00ed\u00ad misma, los elementos constitutivos de la acci\u00f3n eclesial, y c\u00f3mo se expresa la Iglesia en las acciones pastorales concretas. La pastoral fundamental aborda c\u00f3mo la acci\u00f3n eclesial es continuadora de la misi\u00f3n de Jes\u00fas de Nazaret y tiene como horizonte el Reino en un contexto sociocultural concreto. De esta reflexi\u00f3n se deducen los criterios de la acci\u00f3n pastoral: es acci\u00f3n divino-humana, tiene como meta la comuni\u00f3n con Dios y la comuni\u00f3n interhumana, propicia las condiciones para que se de la conversi\u00f3n, emplea el an\u00e1lisis cr\u00ed\u00adtico-creyente de la realidad y busca la salvaci\u00f3n de todos desde la opci\u00f3n por los m\u00e1s pobres.<\/p>\n<p>&#8211; La pastoral especial. Se refiere a la acci\u00f3n eclesial a trav\u00e9s de las acciones y estructuras pastorales: la pastoral de la palabra, el proceso evangelizador, la pastoral de la caridad, la pastoral lit\u00fargica, y la pastoral de la comuni\u00f3n y la responsabilidad. En cada una de estas acciones y estructuras se analiza lo existente, se ilumina teol\u00f3gicamente y se proyecta una actuaci\u00f3n que aproxime la realidad al ideal del ser y de la misi\u00f3n de la Iglesia.<\/p>\n<p>&#8211; La pastoral aplicada. Cada comunidad cristiana concreta desarrolla los planes, programas y proyectos pastorales que emanan de la reflexi\u00f3n, el an\u00e1lisis y los criterios anteriores. Los responsables de la acci\u00f3n pastoral deben asegurar el qu\u00e9, cu\u00e1ndo, c\u00f3mo, porqu\u00e9, para qu\u00e9, a qui\u00e9nes, con qu\u00e9 recursos, c\u00f3mo evaluar, etc. La pastoral aplicada se refiere a las diferentes etapas, \u00e1mbitos, edades y situaciones en las que tiene lugar la actividad pastoral concreta de cada comunidad. La teolog\u00ed\u00ada pastoral como disciplina cient\u00ed\u00adfica y universitaria asegura el marco teol\u00f3gico para analizar las acciones y estructuras eclesiales y reavivar de forma constante y din\u00e1mica el cumplimiento mayor y mejor de la misi\u00f3n que la Iglesia ha recibido y que constituye la raz\u00f3n \u00faltima de su existencia.<\/p>\n<p>7. Retos de la teolog\u00ed\u00ada pastoral<br \/>\nYa Pablo VI advirti\u00f3 en EN de la ruptura entre la fe y la cultura, y las graves consecuencias que esto acarrear\u00ed\u00ada. En las \u00faltimas d\u00e9cadas la situaci\u00f3n se ha agravado por el auge del neoliberalismo, la globalizaci\u00f3n y el funcionamiento de las nuevas tecnolog\u00ed\u00adas. La misma situaci\u00f3n eclesial no es ajena a la crisis; las presencias eclesiales, los nuevos movimientos, las diferentes praxis pastorales, los distintos enfoques teol\u00f3gicos, etc., reflejan una gran riqueza eclesial, pero tambi\u00e9n suscitan preguntas e interrogantes alentados por las dos fidelidades de la pastoral: al Evangelio y al hombre de hoy.<\/p>\n<p>&#8211; La pastoral parte de un an\u00e1lisis profundo y sereno de la cultura actual para poder hacer propuestas significativas referidas a la presencia de la Iglesia, al perfil del cristiano y la tarea evangelizadora. \u00bfC\u00f3mo ser hoy testigos del Dios vivo?<br \/>\n&#8211; La pastoral eclesial tendr\u00e1 muy presente que los dos grandes problemas de la humanidad son la increencia y la pobreza. \u00bfC\u00f3mo anunciar al Dios verdadero y trabajar por la justicia y la solidaridad al mismo tiempo?<br \/>\n&#8211; La pastoral profundizar\u00e1 la conexi\u00f3n entre la fe viva y operante y la pertenencia eclesial. La p\u00e9rdida del \u00abvigor de la fe\u00bb y el abandono de la Iglesia est\u00e1n muy relacionados; un aspecto lleva al otro y viceversa. \u00bfC\u00f3mo formar comunidades cristianas que sirvan para celebrar, profundizar y comprometerse en lo que creemos y anunciamos?<br \/>\n&#8211; La transmisi\u00f3n y el cultivo de la fe se hace con toda la vida de la Iglesia, y empezando por el testimonio de la caridad; la Iniciaci\u00f3n Cristiana constituye el eje vertebrador de toda la pastoral en la Iglesia, pues el cristiano se hace a trav\u00e9s de un aprendizaje existencial. \u00bfC\u00f3mo hacer para que los catec\u00famenos lleguen a ser creyentes confesantes que renueven las comunidades cristianas en cantidad y calidad?<br \/>\n&#8211; La acci\u00f3n pastoral procura el encuentro personal con Jesucristo, la adhesi\u00f3n afectiva a su persona, mensaje y el compromiso total con su causa, el Reino. Esto no es posible sin un cambio radical de mente y actitudes, la experiencia de conversi\u00f3n \u00bfC\u00f3mo estructurar los procesos de conversi\u00f3n que lleven a la \u00ed\u00adntima comuni\u00f3n de vida con Jesucristo?<br \/>\n&#8211; La pastoral es tarea de toda la Iglesia, cada uno seg\u00fan su vocaci\u00f3n, ministerio o carisma, en comuni\u00f3n y corresponsabilidad. Los laicos participan en la misi\u00f3n de la Iglesia por derecho propio, en virtud del Bautismo y la Confirmaci\u00f3n, \u00bfC\u00f3mo conseguir una mayor y m\u00e1s cualificada presencia de los laicos? \u00bfC\u00f3mo facilitar la corresponsabilidad en la pastoral? Padres, catequistas y profesores cristianos tienen una especial responsabilidad en la transmisi\u00f3n de la fe. \u00abLa parroquia est\u00e1 llamada a ser el lugar donde los cristianos se hacen conscientes de ser Pueblo de Dios\u00bb (DGC 27; cfr. C.T. 67), dentro del cual el Esp\u00ed\u00adritu hace surgir diferentes carismas y servicios para la edificaci\u00f3n de la Iglesia y la transformaci\u00f3n del mundo\u00bb (Cardenal Aa. M. Rouco VARELA, La transmisi\u00f3n de la fe: esta es nuestra fe, esta es la fe de la Iglesia, Plan Pastoral para la Archidi\u00f3cesis de Madrid (Curso 2000-2001), Arzobispado de Madrid, 2000).<\/p>\n<p>&#8211; Los movimientos, grupos y asociaciones deben iniciar globalmente a la vida cristiana a sus miembros, seg\u00fan el carisma propio, pero subrayando lo fundamental y com\u00fan e incorporando a sus miembros a la vida de la Iglesia diocesana. Los proyectos pastorales ser\u00e1n m\u00e1s eficaces si responden y se integran en la pastoral de conjunto de la di\u00f3cesis. \u00bfSeremos capaces de llevar a cabo una pastoral com\u00fan en lo fundamental y convergente en su m\u00faltiple realizaci\u00f3n?<br \/>\n&#8211; La pastoral necesita de personas formadas y vocacionadas. No se trata s\u00f3lo y principalmente de hacer algo o dedicar alg\u00fan tiempo semanal a la comunidad parroquial; es necesario la asunci\u00f3n de proyectos pastorales de forma continuada. Esto requiere preparaci\u00f3n espec\u00ed\u00adfica y disponibilidad vocacional; las acciones pastorales que se realizan pretenden alcanzar el modo de vivir y la espiritualidad del creyente comprometido. \u00bfNuestros mejores esfuerzos van a la formaci\u00f3n de los agentes de pastoral?<br \/>\n&#8211; La pastoral debe cuidar los \u00e1mbitos constitutivos de la vida eclesial para que sean itinerarios vocacionales; el a\u00f1o lit\u00fargico, la vida comunitaria, el anuncio del mensaje cristiano y el compromiso socio-pol\u00ed\u00adtico nos ayudan a encontrarnos con Jesucristo, con el Reino y con la Iglesia en actitud de disponibilidad y entrega. \u00bfC\u00f3mo lograr que sean cauces de maduraci\u00f3n vocacional? La pastoral vocacional no es una parte m\u00e1s, ni siquiera la m\u00e1s importante, de la vida de la Iglesia, sino la perspectiva unificadora de toda la pastoral.<\/p>\n<p>BIBL. &#8211; B. FORTE, La teolog\u00ed\u00ada como compa\u00f1\u00ed\u00ada, memoria y profec\u00ed\u00ada, S\u00ed\u00adgueme 1990; B. LONERGAN, M\u00e9todo en teolog\u00ed\u00ada, Salamanca 19944; C. FLORIST\u00ed\u0081N &#8211; M. USEROS, Teolog\u00ed\u00ada de la acci\u00f3n pastoral, Madrid 1968; Teolog\u00ed\u00ada pr\u00e1ctica, S\u00ed\u00adgueme 1995; Vaticano II, un concilio pastoral, Salamanca 1990; D. BOURGEOIS, La pastoral de la Iglesia, Edicep 2000; E. BUENO DE LA FUENTE, Eclesiolog\u00ed\u00ada, BAC 1998; F. SEBASTI\u00ed\u0081N, Nueva evangelizaci\u00f3n. Fe, cultura y pol\u00ed\u00adtica en la Espa\u00f1a de hoy, Madrid 1991; F. URBINA, Pastoral y espiritualidad para el mundo moderno. En el espesor de lo real, Popular 1993; J. SASTRE, Teolog\u00ed\u00ada pastoral, Nuevo Diccionario de Catequ\u00e9tica, San Pablo 1999, 2155-2171; J. RAMOS, Teolog\u00ed\u00ada pastoral, BAC 1995; M. SZENTM\u00ed\u0081RTONI, Introducci\u00f3n a la teolog\u00ed\u00ada pastoral, Verbo Divino 1994; R. PRAT 1 PONS, Compartir la alegr\u00ed\u00ada de la fe. Sugerencias para una teolog\u00ed\u00ada pastoral, Salamanca 1988; W. KASPER, Teolog\u00ed\u00ada e Iglesia, Barcelona 1989.<\/p>\n<p>Jes\u00fas Sastre<\/p>\n<p>Vicente M\u00c2\u00aa Pedrosa &#8211; Jes\u00fas Sastre &#8211; Ra\u00fal Berzosa (Directores), Diccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n, Diccionarios \u00abMC\u00bb, Editorial Monte Carmelo, Burgos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>SUMARIO: !. Fundamentaci\u00f3n b\u00ed\u00adblica de la teolog\u00ed\u00ada pastoral. II. Historia de la acci\u00f3n pastoral en la Iglesia. III. Surgimiento y evoluci\u00f3n de la teolog\u00ed\u00ada pastoral: 1. En la teolog\u00ed\u00ada cat\u00f3lica: 2. En la teolog\u00ed\u00ada protestante; 3. Evoluci\u00f3n actual; 4. Aportaciones \u00faltimas. IV. El car\u00e1cter propio de la teolog\u00ed\u00ada pastoral: 1. La reflexi\u00f3n teol\u00f3gica; 2. La acci\u00f3n pastoral como praxis; 3. Caracter\u00ed\u00adsticas propias de la acci\u00f3n pastoral. V. Fundamentaci\u00f3n eclesiol\u00f3gica de la acci\u00f3n pastoral. VI. Niveles en la acci\u00f3n pastoral. VII. Los retos de la teolog\u00ed\u00ada pastoral hoy. Conclusi\u00f3n: la dimensi\u00f3n cr\u00ed\u00adtica de la teolog\u00ed\u00ada pastoral.<\/p>\n<p>A primera vista, definir la teolog\u00ed\u00ada pastoral puede parecer dif\u00ed\u00adcil, tanto por lo que es en s\u00ed\u00ad misma como por la evoluci\u00f3n que ha tenido desde los comienzos de los estudios teol\u00f3gicos, y especialmente en los dos \u00faltimos siglos. El t\u00e9rmino pastoral est\u00e1 presente en muchos aspectos de la vida eclesial y, en consecuencia, desborda el \u00e1mbito de la teolog\u00ed\u00ada. No faltan los que aplican el t\u00e9rmino pastoral a un determinado enfoque con que tratan las distintas materias teol\u00f3gicas; en este caso la teolog\u00ed\u00ada pastoral no tendr\u00ed\u00ada estatuto cient\u00ed\u00adfico y no ser\u00ed\u00ada considerada como disciplina teol\u00f3gica.<\/p>\n<p>La teolog\u00ed\u00ada pastoral no ha evolucionado tan claramente como la teolog\u00ed\u00ada sistem\u00e1tica y la teolog\u00ed\u00ada hist\u00f3rica. Sigue luchando para mantener el dif\u00ed\u00adcil equilibrio entre teor\u00ed\u00ada y praxis; si en el pasado predomin\u00f3 el aspecto pragm\u00e1tico de la teolog\u00ed\u00ada pastoral, en el presente se han dado pasos significativos para precisar la especificidad de la teolog\u00ed\u00ada pastoral. Ante este panorama, urge la definici\u00f3n precisa de lo que entendemos por pastoral. Para que un saber se constituya como ciencia debe tener muy claros sus objetivos, su finalidad y la metodolog\u00ed\u00ada que le es propia.<\/p>\n<p>Desde el primer momento tenemos que decir que el ser y el hacer, lo te\u00f3rico y lo pr\u00e1ctico, no s\u00f3lo no se oponen, sino que se implican mutuamente. Toda acci\u00f3n eclesial comporta un elemento reflexivo que no se puede separar de la acci\u00f3n misma; la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica sobre la acci\u00f3n de la Iglesia es el contenido propio de la teolog\u00ed\u00ada pastoral. Adem\u00e1s, la teolog\u00ed\u00ada pastoral emplea la raz\u00f3n pr\u00e1ctica como mediaci\u00f3n de la reflexi\u00f3n, pues parte de la realidad existente para llegar a la realidad tal y como deber\u00ed\u00ada ser, seg\u00fan la propuesta evang\u00e9lica. En este sentido, es teolog\u00ed\u00ada inductiva y necesita necesariamente de la ayuda de las ciencias humanas.<\/p>\n<p>I. Fundamentaci\u00f3n b\u00ed\u00adblica de la teolog\u00ed\u00ada pastoral<br \/>\nEl t\u00e9rmino pastor y pastoreo tiene base b\u00ed\u00adblica, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento. Han sido los estudios b\u00ed\u00adblicos los que han renovado significativamente la vida de la Iglesia, el quehacer teol\u00f3gico y la ense\u00f1anza de la teolog\u00ed\u00ada. La historia de Israel se presenta con frecuencia con la imagen del reba\u00f1o reunido por Dios como buen pastor1, que libera al pueblo de la esclavitud y lo conduce a la tierra prometida con reiterados cuidados, con paciencia y amor (cf Sal 78,52-55; Ex 15,13; Is 40,1). Desde esta misma \u00f3ptica se interpreta el regreso del exilio de Babilonia y la restauraci\u00f3n del pueblo (cf Zac 10,8-12; Is 49,1-26; Miq 2,12).<\/p>\n<p>La palabra pastor tambi\u00e9n se aplica a aquellos que deben guiar y proteger al pueblo. La referencia para valorar el ejercicio del pastoreo es el modo como Dios ha cuidado a su pueblo. El Mes\u00ed\u00adas esperado se presenta tambi\u00e9n como el pastor que ha de realizar la salvaci\u00f3n plena y definitiva. Cristo se encuentra con un pueblo dominado, infiel y desorientado \u00abcomo ovejas sin pastor\u00bb (Mc 6,34; Mt 9,36). El evangelio de Juan presenta a Jes\u00fas como el buen pastor que conoce a su reba\u00f1o y que da la vida por sus ovejas (Jn 10,1-18); por la entrega del pastor los hijos dispersos ser\u00e1n reunidos (l Pe 2,25) y se ir\u00e1 formando un solo reba\u00f1o bajo un solo pastor (Jn 10,16).<\/p>\n<p>a) La praxis pastoral de Jes\u00fas recogida en los evangelios es la referencia obligada de la pastoral de la Iglesia. Jes\u00fas de Nazaret aparece como profeta escatol\u00f3gico que anuncia el reino de Dios2; como profeta es tenido por el pueblo (cf Mc 6,15; Mt 21,11; Lc 7,16; Jn 4,19; 7,40). \u00abEs profeta porque, con una fidelidad absoluta a su misi\u00f3n y con una libertad sin compromisos, anuncia las exigencias radicales de Dios, con plena lucidez sobre los acontecimientos individuales y sociales\u00bb3. El n\u00facleo de la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas es el anuncio del reinado de Dios y la llamada apremiante a la conversi\u00f3n para que el tipo de vida que propone sea posible. Los protagonistas del Reino son los pobres, los excluidos, los oprimidos y los que padecen (Mt 5,1-11). Jes\u00fas manifiesta con sus acciones liberadoras que el Reino est\u00e1 presente y que acaece por medio de su persona; al mismo tiempo, habla de que el Reino se realizar\u00e1 plenamente en el futuro, cuando toda injusticia sea superada (Lc 17,26-30; Mt 11,5). El reino de Dios es una denominaci\u00f3n teol\u00f3gica de la sociedad alternativa que Jes\u00fas propone a la humanidad4.<\/p>\n<p>Jes\u00fas une a los ap\u00f3stoles a su misi\u00f3n, y despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n les encomienda la tarea de apacentar desde el amor y la entrega (Jn 21,15-17). La misma fidelidad que Jes\u00fas ha tenido a la voluntad del Padre es la que los ap\u00f3stoles deben tener cuando reciben el mandato misionero. Toda la Iglesia como pueblo de Dios, misterio de comuni\u00f3n y sacramento de salvaci\u00f3n para el mundo, est\u00e1 llamada a continuar la acci\u00f3n de Cristo.<\/p>\n<p>Lo nuclear en la misi\u00f3n de Jes\u00fas es el anuncio del Reino como manifestaci\u00f3n plena, gratuita y definitiva de Dios en la historia, que se consumar\u00e1 en la plenitud escatol\u00f3gica. La persona, la vida y las acciones de Jes\u00fas son la mediaci\u00f3n necesaria para entender y vivir el Reino. La muerte y la resurrecci\u00f3n de Jesucristo manifiestan el car\u00e1cter decisivo de la acci\u00f3n salv\u00ed\u00adfica de Dios, que va m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00ed\u00admites hist\u00f3ricos y da al acontecimiento de Jes\u00fas de Nazaret un car\u00e1cter definitivo y universal (Mt 18,15-20).<\/p>\n<p>Jes\u00fas llama personalmente e invita al seguimiento; los que siguen a Jes\u00fas forman una comunidad. Estando con Jes\u00fas y en la comunidad que \u00e9l forma aprenden a actuar como el Maestro. Jes\u00fas llama a Dios Abb\u00e1 y nos propone una nueva relaci\u00f3n con \u00e9l. \u00abEl mensaje central del Nuevo Testamento es, a la vez, la revelaci\u00f3n del coraz\u00f3n paternal de Dios y la revelaci\u00f3n de la exigencia de que vivamos como hermanos: s\u00f3lo cuando se asumen a la vez estos dos aspectos, la revelaci\u00f3n se hace humanizadora y liberadora; de otro modo podr\u00ed\u00ada ser m\u00e1s bien alienante\u00bb5. Las acciones m\u00e1s significativas que Jes\u00fas hace son los gestos sanadores, el perd\u00f3n de los pecados y las comidas fraternas. De este modo Jes\u00fas nos revela la misericordia entra\u00f1able del Padre, nos libera del mal y del pecado, nos devuelve la esperanza y nos propone unos nuevos valores \u00e9ticos.<\/p>\n<p>b) Por el Esp\u00ed\u00adritu Santo, la Iglesia que nace en Pentecost\u00e9s es constituida en cuerpo de Cristo, y Cristo act\u00faa por medio de ella para hacer presente la salvaci\u00f3n en todo tiempo y lugar. Las primeras comunidades fueron conscientes de que su raz\u00f3n de ser estaba en J\u00e9sucristo y en el evangelio, y de que su misi\u00f3n consist\u00ed\u00ada en el anuncio del kerigma, la ense\u00f1anza de los ap\u00f3stoles (didaj\u00e9), la llamada a la conversi\u00f3n, la vida fraterna (koinon\u00ed\u00ada) y la celebraci\u00f3n de la cena del Se\u00f1or (cf He 2,42-47; 4,32-35). El contexto sociocultural y sociorreligioso hace que, desde el principio, la acci\u00f3n pastoral sea diferenciada por sus destinatarios y por la organizaci\u00f3n de las comunidades (cf He 15,1-33; 17,16-34). La misi\u00f3n encomendada por Cristo se vive como un itinerario de maduraci\u00f3n de la fe e incorporaci\u00f3n a la comunidad cristiana, en el que intervienen los distintos ministerios. La reflexi\u00f3n teol\u00f3gica, el ejercicio del magisterio y el discernimiento son tres elementos \u00ed\u00adntimamente relacionados en el ser y en el hacer de la Iglesia primitiva. Y todo esto en un contexto de problemas internos en las comunidades, de dificultades en la evangelizaci\u00f3n del mundo grecorromano y de persecuciones por parte de los poderes p\u00fablicos. En la Iglesia primitiva aparecen formas comunitarias distintas en unidad y comuni\u00f3n; as\u00ed\u00ad lo atestiguan las comunidades de Jerusal\u00e9n, Antioqu\u00ed\u00ada, Corinto, Macedonia, Roma, Galacia, etc.<\/p>\n<p>II. Historia de la acci\u00f3n pastoral en la Iglesia<br \/>\na) La Iglesia primitiva manifest\u00f3 un gran dinamismo en sus comienzos; en el inicio del tercer siglo los cristianos eran un grupo significativo de la poblaci\u00f3n del Imperio romano. En esta \u00e9poca los cristianos tienen conciencia de que la Iglesia es universal y deben situarse en relaci\u00f3n positiva con la cultura que les toca vivir. El catecumenado y las escuelas de catequistas fueron los dos grandes soportes de la acci\u00f3n pastoral de la Iglesia en los siglos II y III6. A finales del siglo III la Iglesia es la fuerza espiritual m\u00e1s significativa en el Imperio romano. Los laicos tienen gran protagonismo y la diferencia se establece entre creyentes y no creyentes.<\/p>\n<p>b) De la \u00e9poca patr\u00ed\u00adstica (siglos IV-VII) conservamos excelentes catequesis. A modo de ejemplo, citamos De catechizandis rudibus de san Agust\u00ed\u00adn o las catequesis mistag\u00f3gicas de Cirilo de Jerusal\u00e9n. El ejercicio pastoral de los Padres manifiesta un admirable equilibrio entre los diferentes elementos: jerarqu\u00ed\u00ada y fieles, Iglesia universal e Iglesia local, el obispo de Roma y los dem\u00e1s obispos, la conversi\u00f3n, los sacramentos, la fe y la presencia secular. El catecumenado, que duraba una media de tres a\u00f1os, va quedando reducido a la cuaresma, se empieza a generalizar el bautismo de p\u00e1rvulos y comienza a hacerse la distinci\u00f3n entre cl\u00e9rigos y laicos, con todas las consecuencias que esto ha tenido en los siglos posteriores.<br \/>\nc) En la \u00e9poca llamada de cristiandad, en la Edad media (siglos VIII-XV), el pueblo comienza a no entender el lat\u00ed\u00adn, aparece una religiosidad m\u00e1s individual y se refuerza el poder temporal del papado. La Iglesia se va configurando como un elemento estructurante de la vida social. Los enemigos de la fe son los herejes dentro de la cristiandad y los musulmanes fuera de ella; en respuesta se organiza la Inquisici\u00f3n y las Cruzadas. El derecho romano va siendo acogido en el derecho can\u00f3nico. Desaparece el catecumenado, decae la catequesis y la predicaci\u00f3n; la piedad cristiana se articula en referencia al Cristo sufriente y lo especulativo va ganando terreno en la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica. Dada la situaci\u00f3n de hambre, pestes y precariedades que padece la humanidad, la muerte aparece como elemento importante en la configuraci\u00f3n de la espiritualidad cristiana, tal y como lo manifiestan las artes del bien morir. Decrece la conciencia comunitaria de los fieles cristianos, aparece la territorialidad como criterio pastoral y los movimientos evang\u00e9licos que tratan de renovar la vida de la Iglesia.<\/p>\n<p>d) Los siglos XVI y XVII vienen definidos pastoralmente por la influencia de la Reforma y la Contrarreforma. Lutero defiende una eclesiolog\u00ed\u00ada fundamentada en la fe personal, la palabra de Dios y el sacerdocio de los fieles. El concilio de Trento se propone hacer una revisi\u00f3n de la dogm\u00e1tica y de la pastoral; la visi\u00f3n teol\u00f3gica de Trento influye decisivamente en el desarrollo de la eclesiolog\u00ed\u00ada y la pastoral. Trento afirma la transmisi\u00f3n eclesial de la revelaci\u00f3n, la estructura sacramental de la justificaci\u00f3n y la constituci\u00f3n jer\u00e1rquica de la Iglesia. En consecuencia, se subraya el opus operatum de los sacramentos, se ve con recelo el que los fieles lean la palabra de Dios, se reforma la liturgia para unificarla y se desarrolla una espiritualidad cristiana centrada en la presencia real de Cristo en la eucarist\u00ed\u00ada, la devoci\u00f3n a la sant\u00ed\u00adsima Virgen, la misa como sacrificio y la importancia del sacerdocio jer\u00e1rquico. Trento inicia una labor importante de formaci\u00f3n del clero diocesano, y de instrucci\u00f3n religiosa de los laicos a trav\u00e9s de las catequesis dominicales para adultos.<\/p>\n<p>e) En los siglos XVIII y XIX la Iglesia toma una actitud de separaci\u00f3n del mundo y se genera una pastoral de defensa de la fe, pues se ve con desconfianza a la sociedad. La preocupaci\u00f3n pastoral se orienta hacia la educaci\u00f3n moral, el sacramentalismo sin mucha preparaci\u00f3n, y unas formas de piedad individualista. A finales del siglo XIX se dan en Alemania los primeros intentos de renovaci\u00f3n kerigm\u00e1tica, el inicio del catolicismo social y la renovaci\u00f3n lit\u00fargica en la abad\u00ed\u00ada benedictina de Solesmes. Surgen cofrad\u00ed\u00adas y asociaciones para fomentar la vida espiritual de los laicos. La formaci\u00f3n de los sacerdotes tiene una orientaci\u00f3n apolog\u00e9tica y la Iglesia se estudia en los seminarios en un tratado de derecho p\u00fablico eclesi\u00e1stico7.<br \/>\nf) En la primera mitad del siglo XX comienza la renovaci\u00f3n de los estudios b\u00ed\u00adblicos, lit\u00fargicos y patr\u00ed\u00adsticos. La palabra de Dios empieza a conectarse con las exigencias del mundo moderno; esto produce una orientaci\u00f3n nueva de la pastoral. Con todo, hay reticencias por parte del magisterio de la Iglesia a todo lo relacionado con la filosof\u00ed\u00ada de la acci\u00f3n y del sentimiento, el subjetivismo, el vitalismo y el historicismo.<br \/>\nEntre las dos guerras mundiales se producen cambios importantes alentados por la revalorizaci\u00f3n de la Palabra, la conciencia del sentido comunitario de la fe, la participaci\u00f3n del seglar en el apostolado, la preocupaci\u00f3n ecum\u00e9nica, la necesidad de una liturgia m\u00e1s viva y la renovaci\u00f3n de los estudios teol\u00f3gicos desde la Biblia y la cristolog\u00ed\u00ada. Surge la idea de parroquia en estado de misi\u00f3n para responder a la descristianizaci\u00f3n de la clase obrera en las grandes ciudades, y se da, de este modo, una presencia nueva de los cristianos en lugares significativos.<\/p>\n<p>g) Segunda mitad del siglo XX. Las grandes y r\u00e1pidas transformaciones experimentadas a ra\u00ed\u00adz del Vaticano II, y especialmente en las \u00faltimas d\u00e9cadas, han planteado nuevos problemas y abierto nuevas perspectivas a la pastoral de la Iglesia. Se habla de nueva evangelizaci\u00f3n, de nuevas situaciones culturales como nuevos campos de evangelizaci\u00f3n, de nueva \u00e9poca en la historia de la humanidad, de nuevos are\u00f3pagos (entre los que destacan los medios de comunicaci\u00f3n social), etc. Situaciones a las que la pastoral trata de responder fomentando el di\u00e1logo entre la fe y la cultura, la evangelizaci\u00f3n como inculturaci\u00f3n, la adopci\u00f3n de los nuevos are\u00f3pagos y los campos culturales tradicionales, la atenci\u00f3n al mundo de los j\u00f3venes&#8230; Todo ello es objeto de la reflexi\u00f3n de la Iglesia, destacando, adem\u00e1s de los documentos conciliares, varias enc\u00ed\u00adclicas y exhortaciones apost\u00f3licas de los \u00faltimos papas y otros documentos, como la Fieles et ratio (14.9.1998), de Juan Pablo II, y expresamente sobre el tema que nos ocupa: Para una pastoral de la cultura (23.5.1999), del Consejo pontificio de la cultura.<\/p>\n<p>III. Surgimiento y evoluci\u00f3n de la teolog\u00ed\u00ada pastoral<br \/>\nEl IV concilio de Letr\u00e1n (1215) estableci\u00f3 la existencia de un magister especializado en pastoral y en la pr\u00e1ctica de la confesi\u00f3n, que completara la docencia del magister de Sagrada Escritura. Fue Pedro Canisio, en el siglo XVI, el primero que utiliz\u00f3 el t\u00e9rmino teolog\u00ed\u00ada pr\u00e1ctica. En 1585, J. Molanus public\u00f3 el manual Theologiae practicae compendium. En el siglo XVII la teolog\u00ed\u00ada pastoral se hab\u00ed\u00ada transformado en resoluci\u00f3n de casos morales. Como disciplina, surgi\u00f3 en 1774, por real decreto de Mar\u00ed\u00ada Teresa de Austria, al aprobarse el plan de reforma de los estudios eclesi\u00e1sticos formulado por el canonista benedictino Stephan Rautenstrauch. En Espa\u00f1a, el primer manual es de 1805; su autor es L. A. Mar\u00ed\u00adn y se titula Instituciones de teolog\u00ed\u00ada pastoral o Tratado del oficio y obligaciones del p\u00e1rroco. Los manuales de pastoral buscaban la preparaci\u00f3n de buenos pastores para que estos formaran, a su vez, buenos ciudadanos y cristianos. La orientaci\u00f3n de estos manuales era pragm\u00e1tica (consejos y recetas), y el pastor era considerado como servidor del Estado para tutelar y educar en los valores sociales vigentes, pues el Estado se constitu\u00ed\u00ada en servidor y protector de la religi\u00f3n.<\/p>\n<p>1. EN LA TEOLOG\u00ed\u008dA CAT\u00ed\u201cLICA. La teolog\u00ed\u00ada pastoral cat\u00f3lica ha pasado por varias etapas8: comprensi\u00f3n pragm\u00e1tica (siglos XVIII y XIX) como acabamos de exponer; concepci\u00f3n hist\u00f3rico-salv\u00ed\u00adfica, debido a su inspiraci\u00f3n b\u00ed\u00adblica y kerigm\u00e1tica y por la consideraci\u00f3n del sacerdote como colaborador de Cristo; con todo, le falta la \u00f3ptica eclesiol\u00f3gica. La comprensi\u00f3n eclesiol\u00f3gica se debe a A. Graf a mediados del siglo XIX y a la influencia de la Escuela de Tubinga.<\/p>\n<p>Para A. Graf la teolog\u00ed\u00ada pr\u00e1ctica surge de la reflexi\u00f3n o conciencia que la Iglesia tiene de s\u00ed\u00ad misma al autoedificarse de cara al futuro. Un disc\u00ed\u00adpulo de A. Graf, J. Amberger, vuelve a clericalizar el enfoque de la teolog\u00ed\u00ada pastoral, al relacionar esta materia con el derecho can\u00f3nico y presentar su objetivo como la adecuada formaci\u00f3n del pastor para la recta administraci\u00f3n de su oficio.<\/p>\n<p>2. EN LA TEOLOG\u00ed\u008dA PROTESTANTE. La teolog\u00ed\u00ada protestante ha hecho aportaciones valiosas al enfoque de la teolog\u00ed\u00ada pastoral9. Para Lutero la experiencia que viene de la fe en Cristo crucificado es fundamental para evitar una teolog\u00ed\u00ada especulativa. El objeto propio de la teolog\u00ed\u00ada es la relaci\u00f3n de Dios con el hombre y del hombre con Dios; en este sentido, la aut\u00e9ntica teolog\u00ed\u00ada es pr\u00e1ctica, pues se centra en la experiencia de la fe y en la predicaci\u00f3n de la palabra de Dios. F. Schleiermacher (1763-1834) presenta la teolog\u00ed\u00ada como ciencia en relaci\u00f3n con la conducta de la Iglesia, y divide la teolog\u00ed\u00ada en sistem\u00e1tica, hist\u00f3rica y pr\u00e1ctica. La teolog\u00ed\u00ada pr\u00e1ctica comprende el ministerio de la palabra, el de la liturgia y el de la administraci\u00f3n de la Iglesia seg\u00fan los tres oficios de Cristo profeta, sacerdote y rey. En la evoluci\u00f3n posterior de la teolog\u00ed\u00ada protestante se subraya que la Iglesia, y cada comunidad cristiana, es el sujeto y el objeto de la teolog\u00ed\u00ada pastoral. K. Barth (1886-1968) insiste en que la finalidad de la teolog\u00ed\u00ada dogm\u00e1tica es la predicaci\u00f3n, pues lo que importa es la actualizaci\u00f3n del acon. tecimiento contenido en la revelaci\u00f3n10. El pastoralista A. D. M\u00fcller en el posconcilio, y con clara influencia del te\u00f3logo P. Tillich, formula la teolog\u00ed\u00ada pr\u00e1ctica como \u00abel lugar teol\u00f3gico de la justa realizaci\u00f3n del reino de Dios en la Iglesia y por la Iglesia en el mundo\u00bb11.<\/p>\n<p>3. EVOLUCI\u00ed\u201cN ACTUAL. La renovaci\u00f3n m\u00e1s reciente de la teolog\u00ed\u00ada pastoral en el \u00e1mbito cat\u00f3lico se debe a C. Noppel, que en 1937 public\u00f3 Aedificatio Corporis Christi; su visi\u00f3n es eclesiol\u00f3gica, y a\u00f1ade una tercera parte a la teolog\u00ed\u00ada pastoral: la misi\u00f3n, en la que el laico tiene un lugar importante por el bautismo y la confirmaci\u00f3n. F. X. Arnold12 en los a\u00f1os cuarenta define la teolog\u00ed\u00ada pastoral como \u00abteolog\u00ed\u00ada de las acciones eclesiales\u00bb. P. A. Li\u00e9g\u00e913 en Francia tiene el mismo enfoque, al presentar la teolog\u00ed\u00ada pastoral como la \u00abreflexi\u00f3n sistem\u00e1tica sobre las diversas mediaciones que la Iglesia realiza para la edificaci\u00f3n del cuerpo de Cristo\u00bb. La fundamentaci\u00f3n cristol\u00f3gica, eclesiol\u00f3gica y de unidad de misi\u00f3n, sit\u00faa a la teolog\u00ed\u00ada pastoral en el lugar teol\u00f3gico que le corresponde por su propia naturaleza.<\/p>\n<p>La renovaci\u00f3n de la teolog\u00ed\u00ada pastoral se sit\u00faa en el marco de la renovaci\u00f3n de la teolog\u00ed\u00ada realizada por el Vaticano II. Ya en los a\u00f1os anteriores al Concilio se ve\u00ed\u00ada la necesidad de trabajar: una formulaci\u00f3n espiritual de la teolog\u00ed\u00ada (J. Gonz\u00e1lez Arintero), una teolog\u00ed\u00ada predicable (escuela kerigm\u00e1tica de Innsbruck y J. A. Jungmann), la no separaci\u00f3n de la teolog\u00ed\u00ada y la liturgia (O. Casel) y la relaci\u00f3n entre la teolog\u00ed\u00ada y las realidades temporales. El Vaticano II desarroll\u00f3 estas intuiciones y logros, que hasta entonces eran intentos parciales. La nueva visi\u00f3n de la teolog\u00ed\u00ada viene marcada por los siguientes rasgos: la realidad de las comunidades cristianas como lugar teol\u00f3gico, la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica busca la realizaci\u00f3n de las comunidades cristianas en el amor y la esperanza escatol\u00f3gica, y la dimensi\u00f3n socio-pol\u00ed\u00adtica de la fe desde la \u00f3ptica del Reino. En la etapa pos-conciliar es K. Rahner quien coordina la elaboraci\u00f3n de un manual de teolog\u00ed\u00ada pastoral subtitulado Teolog\u00ed\u00ada pr\u00e1ctica de la Iglesia en su presente. Presenta la teolog\u00ed\u00ada pastoral como una disciplina teol\u00f3gica aut\u00f3noma, cuyo objeto es la Iglesia; desarrolla los fundamentos de la acci\u00f3n pastoral desde una eclesiolog\u00ed\u00ada existencial, y termina proponiendo criterios para la renovaci\u00f3n pastoral. El manual de teolog\u00ed\u00ada pastoral (Handbuch der Pastoraltheologie) editado por F. X. Arnold, F. Klostermaun, K. Rahner, V. Schurr y L. M. Weber, en seis vol\u00famenes, entre 1964 y 1972, es el primer gran intento para presentar la teolog\u00ed\u00ada pastoral como saber teol\u00f3gico con rango universitario. Parte de una eclesiolog\u00ed\u00ada existencial, pues el estudio teol\u00f3gico de la situaci\u00f3n de la Iglesia aparece como la base de la teolog\u00ed\u00ada pastoral. El objeto material de la teolog\u00ed\u00ada pastoral es la acci\u00f3n te\u00e1ndrica de la Iglesia, es decir, toda la vida de la Iglesia (miembros, funciones, acciones y estructuras). El objeto formal viene dado por la situaci\u00f3n concreta en que se encuentra la Iglesia, como \u00e1mbito donde es posible la historia de salvaci\u00f3n sin polarizaciones ni reduccionismos. El m\u00e9todo es deductivo-inductivo y antropol\u00f3gico-teol\u00f3gico al tiempo. Las carencias de este enfoque han estado en la identificaci\u00f3n de lo cristiano con lo eclesial, y en el poco espacio dado a los datos socio-econ\u00f3micos y socio-pol\u00ed\u00adticos a la hora de hablar de la autorrealizaci\u00f3n de la Iglesia en el mundo. Con todo, sus aportaciones han sido enormes y definitivas en el enfoque actual de la teolog\u00ed\u00ada pastoral.<\/p>\n<p>La teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n ha hecho aportaciones muy valiosas a la teolog\u00ed\u00ada pastoral al recuperar la dimensi\u00f3n pol\u00ed\u00adtica de la fe, la perspectiva del pobre, la relaci\u00f3n entre fe comprometida y reflexi\u00f3n teol\u00f3gica, y la centralidad de la caridad en la vida cristiana. El resultado es una nueva hermen\u00e9utica y \u00abuna nueva manera de hacer teolog\u00ed\u00ada\u00bb14. \u00abPartimos de un presupuesto: la teolog\u00ed\u00ada que no es pr\u00e1ctica, que no parte de la praxis para encaminarse a ella de un modo pr\u00f3ximo o remoto es irrelevante. Por el contrario, toda teolog\u00ed\u00ada b\u00e1sicamente referida a la praxis transformadora de la realidad ser\u00e1, a nuestro entender, teolog\u00ed\u00ada pastoral o teolog\u00ed\u00ada pr\u00e1ctica. La teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n, por ejemplo, es hoy b\u00e1sicamente teolog\u00ed\u00ada pr\u00e1ctica fundamental\u00bb15<br \/>\nJ. Sobrino formula el quehacer teol\u00f3gico desde la categor\u00ed\u00ada intellectus amoris como \u00abreacci\u00f3n de la misericordia ante los pobres, a partir de una determinada precomprensi\u00f3n subjetiva (la opci\u00f3n por los pobres) y un determinado lugar objetivo (el mundo de los pobres)\u00bb. Al incorporar a la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica la categor\u00ed\u00ada de praxis aparece con nitidez algo inherente a la fe cristiana: el cristianismo no s\u00f3lo interpreta la existencia, sino que es \u00abesencialmente una renovaci\u00f3n de la existencia\u00bb16. J. B. Libanio relaciona teolog\u00ed\u00ada y praxis al hablar de la realidad eclesial de Am\u00e9rica latina: \u00abLa teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n tiene una intenci\u00f3n pr\u00e1ctica que se manifiesta a trav\u00e9s de tres relaciones con la praxis: es teolog\u00ed\u00ada en la praxis, al estar el te\u00f3logo comprometido con la causa de liberaci\u00f3n de los pobres; es teolog\u00ed\u00ada para la praxis, al afrontar las mediaciones pol\u00ed\u00adticas de una acci\u00f3n transformadora de la realidad; y es teolog\u00ed\u00ada por la praxis en la medida en que la misma praxis tiene una dimensi\u00f3n de juicio, dentro de la naturaleza de la teolog\u00ed\u00ada\u00bb17.<\/p>\n<p>4. APORTACIONES \u00daLTIMAS. En 1974 se celebra en Viena el congreso de te\u00f3logos dedicados a la teolog\u00ed\u00ada pastoral. A partir de este encuentro, comienza a designarse en el \u00e1mbito cat\u00f3lico a la teolog\u00ed\u00ada pastoral con la expresi\u00f3n teolog\u00ed\u00ada pr\u00e1ctica. Las corrientes actuales acent\u00faan enfoques distintos y complementarios sobre planteamientos b\u00e1sicos comunes18. H. Schuster hace una teolog\u00ed\u00ada pastoral desde la referencia a Jes\u00fas de Nazaret, y la praxis de los cristianos en relaci\u00f3n a la praxis de Jes\u00fas como el lugar propio de la teolog\u00ed\u00ada pastoral. R. Zerfass expone el modelo de teolog\u00ed\u00ada pastoral desde la categor\u00ed\u00ada de la acci\u00f3n y las ciencias de la acci\u00f3n (psicolog\u00ed\u00ada, sociolog\u00ed\u00ada, econom\u00ed\u00ada, pedagog\u00ed\u00ada, pol\u00ed\u00adtica y ciencias de la comunicaci\u00f3n humana). Se parte de la praxis para terminar en la praxis; entre uno y otro momento se da la confrontaci\u00f3n entre lo que existe y la praxis evang\u00e9lica ideal. S. Hitner propone conjuntar los diferentes campos de la praxis pastoral en las dimensiones que llama organizaci\u00f3n (reunir y formar comunidad), comunicaci\u00f3n del evangelio en las diferentes acciones eclesiales y pastoreo (como servicio comunitario a las necesidades humanas). K. W. Dahn introduce en la d\u00e9cada de los setenta la teor\u00ed\u00ada funcional aplicada a la acci\u00f3n eclesial, y desde ah\u00ed\u00ad reformula la teolog\u00ed\u00ada pastoral. La realidad social no ha estado muy presente en la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica; m\u00e1s a\u00fan, ha sido un elemento inc\u00f3modo, tanto para el pensamiento teol\u00f3gico como para la acci\u00f3n pastoral. Dahn subraya la implicaci\u00f3n de la Iglesia en grupos y obras sociales y lo que la Iglesia podr\u00ed\u00ada hacer en este campo. La Iglesia aporta a la sociedad sistemas de interpretaci\u00f3n y de valoraci\u00f3n, as\u00ed\u00ad como ayuda en momentos significativos de la existencia de las personas y de los grupos. Recientemente el Consejo pontificio de la cultura ha publicado el ya mencionado documento Para una pastoral de la cultura, en el que, despu\u00e9s de hacer algunas reflexiones sobre los retos que las nuevas situaciones culturales plantean a la pastoral de la Iglesia, ofrece algunas propuestas concretas para diversas situaciones de la realidad actual. En Espa\u00f1a, C. Florist\u00e1n, profesor de Pastoral de la Universidad pontificia de Salamanca y en el Instituto superior de pastoral, ha enfocado la teolog\u00ed\u00ada pastoral como teolog\u00ed\u00ada pr\u00e1ctica desde una doble perspectiva: una formulaci\u00f3n de la praxis de la Iglesia y una praxis de la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica. El an\u00e1lisis de la praxis de la Iglesia y de las comunidades cristianas se hace con los instrumentos propios de las ciencias socio-psicol\u00f3gicas, la iluminaci\u00f3n desde las aportaciones de la ex\u00e9gesis hist\u00f3rica y la hermen\u00e9utica b\u00ed\u00adblica pastoral; de lo anterior sale un saber teol\u00f3gico-pr\u00e1ctico \u00abque es interpretaci\u00f3n actualizante del pasado y modelo operacional para la praxis actual\u00bb19. En 1968, C. Florist\u00e1n y M. Useros publicaron Teolog\u00ed\u00ada de la acci\u00f3n pastoral y en 1983 C. Florist\u00e1n y J. J. Tamayo coordinaron la obra Conceptos fundamentales de pastoral, en la que 39 especialistas comentan 82 conceptos de teolog\u00ed\u00ada y de pastoral. F. J. Calvo y R. Prat i Pons tambi\u00e9n han trabajado con profundidad y creatividad el tema de la teolog\u00ed\u00ada pastoral. En 1995 J. A. Ramos publica en la serie de Manuales de teolog\u00ed\u00ada (BAC) el texto de Teolog\u00ed\u00ada pastoral; su orientaci\u00f3n corresponde al enfoque eclesiol\u00f3gico de la pastoral y a las coordenadas teol\u00f3gicas del Vaticano II; podr\u00ed\u00ada haber incorporado m\u00e1s las aportaciones de la teolog\u00ed\u00ada de la praxis y del m\u00e9todo propio de la teolog\u00ed\u00ada pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>IV. El car\u00e1cter propio de la teolog\u00ed\u00ada pastoral<br \/>\n1. LA REFLEXI\u00ed\u201cN TEOL\u00ed\u201cGICA. LO primero en la vida de la Iglesia, de cada comunidad cristiana y de cada creyente, son las intervenciones de Dios en la historia, especialmente a trav\u00e9s de Jesucristo. El Resucitado sigue actuando en el mundo por la acci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu a trav\u00e9s de la Iglesia, sacramento de Cristo para la salvaci\u00f3n de todos. La reflexi\u00f3n sobre estos acontecimientos y sus manifestaciones es el objeto propio de la teolog\u00ed\u00ada. En sentido propio, la teolog\u00ed\u00ada nos ayuda a comprender mejor y a adentrarnos m\u00e1s plenamente en aquello que creemos por la fe; la teolog\u00ed\u00ada debe llevarnos a lo que constituye lo nuclear de la fe: la contemplaci\u00f3n del Misterio y su realizaci\u00f3n aqu\u00ed\u00ad y ahora20. Por lo mismo, la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica no se puede alejar de la Palabra revelada, de la celebraci\u00f3n lit\u00fargica y de los signos de los tiempos. La teolog\u00ed\u00ada lleva necesariamente a la pastoral, y la caridad pastoral impulsa la mejor reflexi\u00f3n teol\u00f3gica; m\u00e1s a\u00fan, la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica necesita en s\u00ed\u00ad misma talante pastoral. Est\u00e1n tan \u00ed\u00adntimamente relacionadas teolog\u00ed\u00ada y pastoral, que H. Denis lleg\u00f3 a decir que \u00abla teolog\u00ed\u00ada es la funci\u00f3n que realiza en la Iglesia la maduraci\u00f3n de la labor pastoral\u00bb21.<\/p>\n<p>A la comprensi\u00f3n de la teolog\u00ed\u00ada pr\u00e1ctica como teolog\u00ed\u00ada de las acciones eclesiales (palabra, liturgia y caridad) le faltaba una referencia m\u00e1s expl\u00ed\u00adcita a la transformaci\u00f3n de la realidad desde el horizonte escatol\u00f3gico del Reino; y esta visi\u00f3n supone el discernimiento de los signos de los tiempos en un contexto geogr\u00e1fico, social y pol\u00ed\u00adtico concreto. La humanizaci\u00f3n del mundo s\u00f3lo es posible si la historia y la sociedad se analizan desde los excluidos y despojados de sus derechos m\u00e1s elementales como personas. Al situar la opci\u00f3n preferencial por los pobres en la misma reflexi\u00f3n teol\u00f3gica, se ve con m\u00e1s claridad la relaci\u00f3n entre la inteligencia de la fe y la praxis hist\u00f3rica de la fe. Los pobres aparecen como los destinatarios del evangelio, los hijos queridos de la Iglesia y los interlocutores de la teolog\u00ed\u00ada, para que sean los protagonistas de la transformaci\u00f3n hist\u00f3rica de la realidad. Hablamos de una liberaci\u00f3n integral que comprende los aspectos econ\u00f3micos, humanos y espirituales. De este modo la teolog\u00ed\u00ada es praxis de liberaci\u00f3n intraeclesial, pastoral y pol\u00ed\u00adtica. Seg\u00fan J. Audinet la teolog\u00ed\u00ada pr\u00e1ctica tiene como objetivo \u00abdar cuenta de la fe y del Dios que ella confiesa en el contexto de las pr\u00e1cticas sociales y culturales contempor\u00e1neas\u00bb22, ya que \u00abel anuncio del evangelio en las diversas culturas, aunque exige de cada destinatario la adhesi\u00f3n a la fe, no les impide conservar una identidad cultural propia, favoreciendo el progreso de lo que en ella hay de impl\u00ed\u00adcito hacia su plena explicaci\u00f3n de la verdad\u00bb (FR 71).<\/p>\n<p>2. LA ACCI\u00ed\u201cN PASTORAL COMO PRAXIS. Ya Arist\u00f3teles entend\u00ed\u00ada la praxis como actividad inmanente al ser humano; mientras que la poiesis (arte o t\u00e9cnica) era el producto de una acci\u00f3n transitiva. K. Marx fue quien dio a la praxis el rango de categor\u00ed\u00ada nuclear en el conocimiento humano, al definirla como criterio de verdad y elemento de cambio revolucionario; para Marx todo es en y por la praxis.<\/p>\n<p>En la comprensi\u00f3n actual, cuando hablamos de praxis decimos que hay un componente, la acci\u00f3n, para se\u00f1alar la interacci\u00f3n de las personas entre s\u00ed\u00ad y con el mundo, y otro componente, la teor\u00ed\u00ada, para significar la cosmovisi\u00f3n y los s\u00ed\u00admbolos con los que se interpreta la realidad y se act\u00faa ante ella. Uno y otro elemento se implican mutuamente. J. Habermas, de la escuela de Frankfurt, ha elaborado su \u00abteor\u00ed\u00ada cr\u00ed\u00adtica de la sociedad\u00bb como \u00abautoconciencia de una praxis\u00bb23. Seg\u00fan J. Comblin la praxis consiste en \u00abuna actuaci\u00f3n \u00fanica, eapaz de mover en un solo proceso la totalidad del hombre y del mundo. La praxis ser\u00ed\u00ada el acto del hombre total produciendo efectos totales, en todas las \u00e1reas al mismo tiempo\u00bb24.<\/p>\n<p>Los cristianos hemos configurado nuestra fe como memoria y memorial de la pascua de Cristo; la Iglesia se constituye como comunidad que anuncia el evangelio de Jesucristo, que celebra su vida entregada en obediencia al Padre para la salvaci\u00f3n de los hermanos, y que se compromete, desde el amor y la esperanza escatol\u00f3gica, en la construcci\u00f3n del Reino. Para los evangelistas, y especialmente para san Juan, la verdad sobre Dios y sobre el hombre es Jesucristo como realizaci\u00f3n del proyecto salvador del Padre. La praxis de Jes\u00fas en referencia al Padre y su amor gratuito, incondicional y universal a los hermanos constituye el contenido fundamental de la fe cristiana.<\/p>\n<p>La acci\u00f3n pastoral pretende actualizar la praxis de Jes\u00fas a trav\u00e9s de las mediaciones eclesiales y de los cristianos. La teolog\u00ed\u00ada pastoral se podr\u00ed\u00ada definir como la teor\u00ed\u00ada que ilumina la praxis de las comunidades cristianas; seg\u00fan W. Pannenberg, \u00abla referencia (de la teolog\u00ed\u00ada) a la praxis de la vida no constituye s\u00f3lo una disciplina teol\u00f3gica particular, sino que abarca a toda la teolog\u00ed\u00ada en su totalidad\u00bb 25. Este enfoque del quehacer teol\u00f3gico hace que \u00abla opci\u00f3n del te\u00f3logo como creyente (su Pides qua) exige de \u00e9l hoy d\u00ed\u00ada el compromiso decidido por la justicia en el mundo, por la liberaci\u00f3n de los oprimidos\u00bb 26. En consecuencia, la presencia encamada y transformadora de los cristianos debe ser convergente con todos los que trabajan por la liberaci\u00f3n humana integral y, desde ah\u00ed\u00ad, aportar lo propio de la visi\u00f3n cristiana.<\/p>\n<p>3. CARACTER\u00ed\u008dSTICAS PROPIAS DE LA ACCI\u00ed\u201cN PASTORAL. a) La acci\u00f3n pastoral actualiza la praxis de Jes\u00fas. La praxis de Jes\u00fas se desarroll\u00f3 como cumplimiento del proyecto salvador del Dios del Reino, desde la solidaridad con los enfermos, pobres, peque\u00f1os, excluidos y pecadores. La acci\u00f3n pastoral se sit\u00faa entre la cristolog\u00ed\u00ada y la escatolog\u00ed\u00ada, y trata de realizar en cada lugar y momento hist\u00f3rico la salvaci\u00f3n cristiana. A esto se llama actualizaci\u00f3n te\u00e1ndrica de la praxis de Jes\u00fas, o principio humano-divino de la acci\u00f3n pastoral.<\/p>\n<p>b) La acci\u00f3n pastoral tiene como horizonte el Reino. El Reino es don que parte de la iniciativa de Dios, y llamada personal a la conversi\u00f3n. Acoger el Reino es acoger al mismo Cristo para tener sus mismos sentimientos (cf Flp 2,5-11), criterios, actitudes y comportamientos27. Las comunidades cristianas tienen la misma pretensi\u00f3n que tuvo Jes\u00fas de Nazaret: hacer que la realidad que vivimos se parezca m\u00e1s al estilo de vida del evangelio. Para que el cristiano pueda continuar la obra de Cristo necesita que Cristo act\u00fae en \u00e9l; por consiguiente, la oraci\u00f3n va inexorablemente unida a la acci\u00f3n. La acci\u00f3n pastoral debe tener los mismos elementos que la pr\u00e1ctica mesi\u00e1nica de Jes\u00fas: el anuncio prof\u00e9tico (martyr\u00ed\u00ada), el compromiso liberador (diakon\u00ed\u00ada), la celebraci\u00f3n (leiturgia) y la fraternidad (koinon\u00ed\u00ada).<\/p>\n<p>c) La acci\u00f3n pastoral corresponde a la Iglesia. Es toda la Iglesia la que, animada por el Esp\u00ed\u00adritu Santo, proclama la resurrecci\u00f3n de Cristo, anuncia la buena noticia a los pobres, se renueva a s\u00ed\u00ad misma desde la comuni\u00f3n trinitaria y con los hermanos, y trata de construir el Reino. La Iglesia como pueblo de Dios y sacramento de salvaci\u00f3n, es para el Reino, en el que los pobres, enfermos y pecadores son los preferidos. A cada comunidad cristiana le corresponde vivir encamada, discernir los signos de los tiempos y, de una manera corresponsable, llevar adelante todas las acciones que le son propias, en permanente reciprocidad de las unas con las otras y evitando polarizaciones o reduccionismos.<\/p>\n<p>d) La acci\u00f3n pastoral de la Iglesia es una pastoral de conjunto. Partimos de la afirmaci\u00f3n de que el di\u00e1logo de la Iglesia con el mundo debe estar en el coraz\u00f3n de la vida eclesial. La teolog\u00ed\u00ada de la misi\u00f3n ha ayudado mucho a que la Iglesia analice y renueve su presencia y estructuras pastorales. La expresi\u00f3n pastoral de conjunto significa: an\u00e1lisis de la realidad social, conjunci\u00f3n de proyectos, medios y agentes, y la Iglesia diocesana como unidad pastoral. Con este planteamiento se pretende dar respuesta a dos cuestiones b\u00e1sicas: c\u00f3mo evangelizar al mundo de hoy, y c\u00f3mo ser m\u00e1s eficaces. Este planteamiento que surge en los a\u00f1os anteriores al Vaticano II es recogido al comienzo de la constituci\u00f3n Gaudium et spes con estas palabras: \u00abEl gozo y la esperanza, las l\u00e1grimas y angustias del hombre de nuestros d\u00ed\u00adas, sobre todo de los pobres y de toda clase de afligidos, son tambi\u00e9n gozo y esperanza, l\u00e1grimas y angustias de los disc\u00ed\u00adpulos de Cristo, y no hay nada verdaderamente humano que no tenga resonancia en su coraz\u00f3n. La comunidad que ellos forman est\u00e1 compuesta de hombres que, reunidos en Cristo, son dirigidos por el Esp\u00ed\u00adritu Santo en su peregrinaci\u00f3n hacia el reino del Padre, y han recibido, para propon\u00e9rselo a todos, el mensaje de la salvaci\u00f3n. De ah\u00ed\u00ad la experiencia vital que le hace sentirse, y serlo en realidad, \u00ed\u00adntimamente solidaria con la humanidad y con su historia\u00bb (GS 1).<br \/>\ne) La acci\u00f3n pastoral tiene una perspectiva vocacional. Dios llama a la vida y a encontrar en la existencia las llamadas concretas que van definiendo la vocaci\u00f3n personal que el Padre da a cada uno de sus hijos. Lo vocacional es una dimensi\u00f3n esencial y constitutiva de la pastoral, pues esta es un servicio a cada creyente y comunidad para que descubra el proyecto de vida al que Dios le llama a trav\u00e9s de las necesidades del mundo y de la Iglesia. La perspectiva vocacional invita al creyente a ponerse en actitud de disponibilidad ante la propuesta de Dios, y le ayuda al discernimiento vocacional seg\u00fan el modo de discernir de Jes\u00fas de Nazaret. Esta propuesta tiene dos consecuencias: la pastoral general debe apuntar hacia las opciones vocacionales, y la pastoral vocacional debe enriquecerse con todas las dimensiones de la pastoral. Los itinerarios vocacionales no pueden ser otros que las dimensiones de la fe: la comuni\u00f3n eclesial, la oraci\u00f3n y la liturgia, el anuncio testimonial del evangelio y el servicio de la caridad. Estos itinerarios -como piden los \u00faltimos documentos del magisterio pastoral sobre vocaciones28- necesitan comunidades (lugares-signo) donde se vive la vida como vocaci\u00f3n y grupos catecumenales (lugares pedag\u00f3gicos) en los que se puede madurar la vocaci\u00f3n a trav\u00e9s de la siembra, el acompa\u00f1amiento, la educaci\u00f3n, la formaci\u00f3n y el discernimiento.<\/p>\n<p>V. Fundamentaci\u00f3n eclesiol\u00f3gica de la acci\u00f3n pastoral<br \/>\nAl repasar la historia de la acci\u00f3n pastoral de la Iglesia hemos vista c\u00f3mo la manera de entenderse la Iglesia a s\u00ed\u00ad misma y la manera de situarse en el mundo condicionan la pastoral que realiza. El Vaticano II en su conjunto fue una reflexi\u00f3n sobre la identidad de la Iglesia y su presencia dialogante, misionera, samaritana y evangelizadora. La fundamentaci\u00f3n eclesiol\u00f3gica de la teolog\u00ed\u00ada pastoral dota a esta en s\u00ed\u00ad misma, y a la metodolog\u00ed\u00ada que le es propia, de una base teol\u00f3gica. La acci\u00f3n pastoral tiene tres referencias b\u00e1sicas: Cristo, el Reino y la humanidad29; a ellas se ha referido constantemente la teolog\u00ed\u00ada pastoral en la etapa posconciliar30. La raz\u00f3n de ser de esta eclesiolog\u00ed\u00ada est\u00e1 en las realidades que la constituyen, desde las que reflexiona y a las que sirve al entender a la Iglesia como \u00absacramento de salvaci\u00f3n para el mundo\u00bb. Del mismo modo, la acci\u00f3n pastoral busca a Cristo, al Reino y a la humanidad para ser fiel al evangelio que la origina.<\/p>\n<p>La enc\u00ed\u00adclica Ecclesiam suam, de Pablo VI, recupera el Christus totus de san Agust\u00ed\u00adn al considerar dentro del misterio de Cristo el misterio de la Iglesia. La constituci\u00f3n dogm\u00e1tica Lumen gentium entiende a la Iglesia desde el misterio de la plenitud de Cristo, que comprende la encarnaci\u00f3n, la pascua, pentecost\u00e9s y la escatolog\u00ed\u00ada. Es, por consiguiente, m\u00e1s en el terreno del obrar que en el del ser donde hay que situar el paralelismo entre Cristo y la Iglesia. La Iglesia est\u00e1 llamada a continuar en el mundo la mediaci\u00f3n salv\u00ed\u00adfica de la humanidad del que es su Se\u00f1or. Precisamente porque es su Se\u00f1or, nunca puede ser identificada con \u00e9l y siempre tiene que existir la distancia que, junto con el cuerpo de Cristo, est\u00e1 iluminada por la imagen de \u00abespera\u00bb (cf LG 6). Para poder continuar esta mediaci\u00f3n, es l\u00f3gico que la estructura te\u00e1ndrica de Cristo sea de alguna manera reproducida por el ser de la Iglesia31. El Esp\u00ed\u00adritu Santo es el que asegura, al tiempo, la uni\u00f3n y la distinci\u00f3n entre Cristo y la Iglesia; en consecuencia, la acci\u00f3n pastoral de la Iglesia viene de Cristo, y \u00e9l es su referencia.<\/p>\n<p>La Iglesia expresa sacramentalmente la salvaci\u00f3n definitiva realizada por Jesucristo y que se manifestar\u00e1 plenamente en el Reino escatol\u00f3gico. La Iglesia no es el Reino, pero sirve al Reino y avanza hacia \u00e9l. Por eso, la Iglesia tambi\u00e9n es presentada como pueblo de Dios en marcha con la humanidad hacia el encuentro con el Padre. Al no identificarse la Iglesia con el Reino, esta tiene que estar muy atenta para dialogar y colaborar con otras realidades humanas que significan y realizan, a su modo, el Reino. \u00abEl Reino se muestra as\u00ed\u00ad como elemento purificador en la eclesiolog\u00ed\u00ada, evitando dos posibles errores: una excesiva fusi\u00f3n de los elementos humano-divinos componentes de su esencia, que conducir\u00ed\u00ada a una divinizaci\u00f3n de la Iglesia, y una exagerada desconexi\u00f3n entre ellos, que la considerar\u00ed\u00ada mera organizaci\u00f3n o comunidad humana\u00bb32. Con este planteamiento se subraya la responsabilidad de toda la Iglesia, seg\u00fan la vocaci\u00f3n de sus miembros en la misi\u00f3n evangelizadora. La Iglesia anuncia el Reino, lo acoge en la vida de comuni\u00f3n, lo celebra en la liturgia y lo construye por la presencia y el compromiso. La fidelidad a Cristo es fidelidad al Reino, y la comunidad eclesial debe estar permanentemente edific\u00e1ndose desde el origen que la constituye y la meta hacia la que se encamina.<\/p>\n<p>La Iglesia est\u00e1 en el mundo, es para la humanidad y sus estructuras y mediaciones tambi\u00e9n son humanas. La tarea de la comunidad eclesial es significar el Reino y hacerlo posible en cada tiempo y lugar hist\u00f3rico; por lo mismo, la Iglesia es lugar e instrumento del Reino y servidora de la humanidad. Para poder realizar adecuadamente su misi\u00f3n, la Iglesia necesita encarnarse culturalmente y generar cultura (cf FR 71). \u00abLa Iglesia debe segregar cultura, y el creyente est\u00e1 llamado a dialogar con la cultura. La impregnaci\u00f3n de la cultura por la fe es un punto de conexi\u00f3n importante para el anuncio cristiano. La diferencia entre la comprensi\u00f3n cristiana del hombre y el mundo y las antropolog\u00ed\u00adas y cosmovisiones dominantes es grave. El reducid\u00ed\u00adsimo n\u00famero de intelectuales cristianos es preocupante. Los que entre nosotros generan cultura son casi todos increyentes, pos-creyentes o para-creyentes. La presencia de cristianos confesantes en el seno de las llamadas minor\u00ed\u00adas cognitivas es harto escasa y apenas perceptible\u00bb33. La fe cristiana es respuesta a los deseos profundos de la persona; por lo mismo, la tarea de la Iglesia est\u00e1 en mostrar a Cristo como la respuesta para que sea palpable c\u00f3mo \u00abla causa de Dios es la causa del hombre\u00bb34, pues Jes\u00fas revela plenamente al Padre. \u00abQuerer deslindar el misterio del hombre del de Cristo, del de Dios y del de la Iglesia, es tarea imposible para el que tiene fe. Todos se implican y solamente es posible la comprensi\u00f3n de cada uno de ellos desde la complejidad de todos\u00bb 35. La Iglesia, misterio de comuni\u00f3n, se empe\u00f1a en la comuni\u00f3n humana como realizaci\u00f3n y anticipo del futuro de la humanidad: vivir en el amor y en la casa del Padre como hermanos.<\/p>\n<p>VI. Niveles en la acci\u00f3n pastoral<br \/>\nEl t\u00e9rmino pastoral lo podemos usar con tres acepciones distintas, que responden a diferentes niveles de la acci\u00f3n pastoral36.<\/p>\n<p>a) La pastoral fundamental. Reflexiona sobre la acci\u00f3n, considerada en s\u00ed\u00ad misma: qu\u00e9 hace la Iglesia como tal y c\u00f3mo se expresa lo que es la Iglesia en las acciones concretas que realiza. \u00abLa teor\u00ed\u00ada inmanente a la actuaci\u00f3n creyente y eclesial puede ser objeto de reflexi\u00f3n cient\u00ed\u00adfica; con ello nos encontramos en medio de la disciplina teol\u00f3gica de la teolog\u00ed\u00ada pr\u00e1ctica. Desarrolla as\u00ed\u00ad una teor\u00ed\u00ada teol\u00f3gica de la praxis cristiana y eclesial, tal como llega de la historia, se realiza hoy y contin\u00faa hacia el futuro\u00bb37. En la base de esta reflexi\u00f3n est\u00e1 la eclesiolog\u00ed\u00ada; no significa que la pastoral sea consecuencia de la eclesiolog\u00ed\u00ada, sino que una y otra est\u00e1n interrelacionadas.<\/p>\n<p>Antes de tratar las acciones pastorales en las diferentes situaciones, hay que tratar los elementos constitutivos de la acci\u00f3n eclesial: la l\u00ed\u00adnea de continuidad con la misi\u00f3n de Jes\u00fas de Nazaret, la referencia al Reino y la inserci\u00f3n de la acci\u00f3n eclesial en el contexto sociocultural. De este tratamiento surgen los criterios que orientan la acci\u00f3n pastoral: la acci\u00f3n pastoral como acci\u00f3n divino-humana; la acci\u00f3n pastoral expresa y busca la comuni\u00f3n de Dios con los hombres y de estos entre s\u00ed\u00ad, en constante revisi\u00f3n bajo la acci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu Santo; la acci\u00f3n pastoral se realiza entre la situaci\u00f3n eclesial y la plenitud del Reino; emplea la lectura de los signos de los tiempos; busca la salvaci\u00f3n de todos los hombres desde la opci\u00f3n por los m\u00e1s pobres; sirve a la autocomunicaci\u00f3n de Dios, que es Palabra viva y eficaz; acoge de forma cr\u00ed\u00adtica las expectativas, valores y aspiraciones humanas, y propicia la comuni\u00f3n trinitaria.<\/p>\n<p>b) La pastoral especial. Se refiere a la realizaci\u00f3n hist\u00f3rica de la acci\u00f3n eclesial en las acciones y estructuras pastorales: el proceso de evangelizaci\u00f3n (etapa misionera, etapa catecumenal y etapa pastoral), la pastoral de la comuni\u00f3n y de las estructuras comunitarias, la pastoral del servicio, la pastoral de la palabra y la pastoral lit\u00fargica. Desde la realidad pastoral existente se proyecta una acci\u00f3n nueva para que la Iglesia responda en mayor medida en su ser y misi\u00f3n.<br \/>\nc) La pastoral aplicada. Su lugar est\u00e1 en el d\u00ed\u00ada a d\u00ed\u00ada de la vida eclesial, y es la puesta en pr\u00e1ctica de los planteamientos y la reflexi\u00f3n anterior por parte de los responsables de desarrollar los proyectos pastorales. Responde al qu\u00e9, cu\u00e1ndo, c\u00f3mo, por qu\u00e9, para qu\u00e9, con qu\u00e9 medios, etc. La reflexi\u00f3n pastoral fundamenta el acierto y la creatividad de los agentes de pastoral en la animaci\u00f3n pastoral del d\u00ed\u00ada a d\u00ed\u00ada de las comunidades, y seg\u00fan \u00e1mbitos, edades y situaciones espec\u00ed\u00adficas. Los actos pastorales deben ser evaluados con criterios teol\u00f3gicos, pues la teolog\u00ed\u00ada -huyendo tanto de lo abstracto como de lo pragm\u00e1tico-debe ayudar a mejorar las tareas personales concretas.<\/p>\n<p>VII. Los retos de la teolog\u00ed\u00ada pastoral hoy<br \/>\nEl contexto social, cultural y econ\u00f3mico despu\u00e9s de la crisis del Estado de bienestar, condiciona el perfil del cristiano, la presencia de la Iglesia y su labor pastoral. Estamos en un mundo dominado por la mentalidad neoliberal, en una sociedad globalizada por los intereses econ\u00f3micos del gran capital y en una cultura con pocas referencias antropol\u00f3gicas y con evidentes contradicciones \u00e9ticas. \u00abUna nueva cultura pluralista y compleja tiende a producir j\u00f3venes con una identidad imperfecta y fr\u00e1gil con la consiguiente indecisi\u00f3n cr\u00f3nica frente a la opci\u00f3n vocacional. Muchos j\u00f3venes ni siquiera conocen la gram\u00e1tica elemental de la existencia; son n\u00f3madas; circulan sin pararse a nivel geogr\u00e1fico, afectivo, cultural, religioso; van tanteando. En medio de la gran cantidad de informaciones, pero faltos de formaci\u00f3n, aparecen distra\u00ed\u00addos, con pocas referencias y pocos modelos. Por esto tienen miedo de su porvenir, experimentan desasosiego ante compromisos definitivos y se preguntan acerca de su existencia. Si por una parte buscan, a toda costa, autonom\u00ed\u00ada e independencia, por otra, como refugio, tienden a ser dependientes del ambiente socio-cultural y a conseguir la gratificaci\u00f3n inmediata de los sentidos: de aquello que \u00abme va\u00bb; de lo que \u00abme hace sentirme bien\u00bb en un mundo afectivo hecho a medida\u00bb38.<\/p>\n<p>Ante estos retos, la acci\u00f3n pastoral de la Iglesia, en fidelidad a Dios y al hombre actual, debe tener en cuenta las siguientes opciones: \u00abla civilizaci\u00f3n del amor\u00bb (o la \u00abcultura de la solidaridad\u00bb) como horizonte, la opci\u00f3n por los m\u00e1s pobres como punto de partida, la vida fraterna como alternativa al individualismo, el testimonio evang\u00e9lico en la situaci\u00f3n de indiferencia religiosa y la praxis de la esperanza frente al vaciamiento del sentido de la vida. Esta presencia eclesial requiere cristianos convertidos y comunidades maduras, es decir, que vivan la fe vocacionalmente. \u00abLa pastoral vocacional se presenta como la categor\u00ed\u00ada unificadora de la pastoral en general, como el destino natural de todo trabajo pastoral, el punto de llegada de las varias dimensiones, como una especie de elemento de verificaci\u00f3n de la pastoral aut\u00e9ntica&#8230; Por consiguiente, la pastoral vocacional est\u00e1 y debe estar en relaci\u00f3n con todas las dem\u00e1s dimensiones, por ejemplo con la familiar y la educativa, con la lit\u00fargica y la sacramental, con la catequesis y el camino de fe en el catecumenado, con los diversos grupos de animaci\u00f3n y formaci\u00f3n cristiana (no s\u00f3lo con los adolescentes y los j\u00f3venes, sino tambi\u00e9n con los padres, con los novios, con los enfermos y con los ancianos) y con los movimientos (desde el movimiento por la vida a las varias iniciativas de solidaridad social)\u00bb39.<\/p>\n<p>Conclusi\u00f3n: la dimensi\u00f3n cr\u00ed\u00adtica de la teolog\u00ed\u00ada pastoral<br \/>\nEl lugar espec\u00ed\u00adfico de la teolog\u00ed\u00ada pastoral son los estudios teol\u00f3gicos, y debe ser elaborada con el m\u00e9todo propio de las ciencias teol\u00f3gicas. Se trata de una disciplina con caracteres universales y de rango universitario. El objeto que le es propio es la acci\u00f3n de la Iglesia, tanto en s\u00ed\u00ad misma como en las estructuras y acciones pastorales concretas. Pretende la autorrealizaci\u00f3n de la Iglesia y el cumplimiento de la misi\u00f3n recibida de Jesucristo. Metodol\u00f3gicamente se sirve de las ciencias humanas para conocer la situaci\u00f3n eclesial, valorarla, y desde ah\u00ed\u00ad dise\u00f1ar una nueva situaci\u00f3n y las orientaciones b\u00e1sicas para la acci\u00f3n. \u00abEn este sentido podemos decir que la teolog\u00ed\u00ada pastoral tiene una dimensi\u00f3n cr\u00ed\u00adtica, ya que tiene una tarea de delimitaci\u00f3n de objetivos, tareas, actitudes, prioridades y sistemas organizativos eclesiales. Por su naturaleza no es una cr\u00ed\u00adtica subjetiva e idealista sino una cr\u00ed\u00adtica reconstructora de la imagen eclesial aut\u00e9ntica; es decir, busca el marco teol\u00f3gico desde el cual discernir lo que hacemos, y habla de las condiciones de la acci\u00f3n de la Iglesia y de su imagen real, de cara a ayudar en la elaboraci\u00f3n de su desarrollo\u00bb40.<\/p>\n<p>NOTAS: 1. X. LEON-DUFOUR, Vocabulario de teolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica, Herder, Barcelona 199316, 651-654. &#8211; 2. CH. PERROT, Jes\u00fas y la historia, Cristiandad, Madrid 1982, 141. &#8211; 3. CH. DUQUOC, Jes\u00fas hombre libre, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 19908, 45. &#8211; 4. J. MATEOS, Nuevo Testamento, Madrid 1987, 1338. &#8211; 5. J. VIVES, Si oyeras su voz&#8230; Exploraci\u00f3n cristiana del misterio de Dios, Sal Terrae, Santander 1988, 154.- 6 C. FLORIST\u00ed\u0081N, Para comprender el catecumenado, Verbo Divino, Estella 1989, c. 6. &#8211; 7. Y. CONGAR, Verdaderas y falsas reformas en la Iglesia, Instituto de estudios pol\u00ed\u00adticos, Madrid 1973&#8242;. &#8211; 8. C. FLORIST\u00ed\u0081N, Teolog\u00ed\u00ada pr\u00e1ctica, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1991, 151-171. -9 Ib, 113-116.-10 V.SCHURR, Teolog\u00ed\u00ada pastoral en el siglo XX, en H. VORGRIMLER-R. VANDER GUCHT (eds.), La teolog\u00ed\u00ada en el siglo XX, III, Cat\u00f3lica, Madrid 1974, 323-324. &#8211; 11. Nota 21 en C. FLORIST\u00ed\u0081N, Teolog\u00ed\u00ada pr\u00e1ctica, o.c., 116. &#8211; 12. F. X. ARNOLD, \u00bfQu\u00e9 es la teolog\u00ed\u00ada pastoral?, en Palabra de salvaci\u00f3n como palabra al tiempo, Verbo Divino, Estella 1966, 36. &#8211; 13 P. A. LIEGE, El misterio de la Iglesia, en AA.VV., Iniciaci\u00f3n teol\u00f3gica III, Herder, Barcelona 1961, 253-313. &#8211; 14 G. GUTIERREZ, Teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n. Perspectivas, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 199014, 38; cf X. MIGUELEZ, La teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n y su m\u00e9todo, Herder, Barcelona 1976; M. MIDALI, Teologia pastorale e pratica. Camino storico di una riflessione.fondante e scientifica, Roma 1985, 313. -15 C. FLORIST\u00ed\u0081N, Teolog\u00ed\u00ada pr\u00e1ctica, o.c., 161. -16 SCHILLEBEECKX, Interpretaci\u00f3n de la fe, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1973, 991. &#8211; 17. J. B. LIBANIO, Teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n. Gu\u00ed\u00ada did\u00e1ctica para su estudio, Sal Terrae, Santander 1989, 88. &#8211; 18. F. J. CALVO, Teolog\u00ed\u00ada pastoral, en C. FLORIST\u00ed\u0081N-J. J. TAMAYo (eds.), Conceptos fundamentales de pastoral, Cristiandad, Madrid 1983, 725-727. -19 lb, 727. &#8211; 20. H. U. VON BALTHASAR, Acci\u00f3n y contemplaci\u00f3n, en Ensayos teol\u00f3gicos 1, Madrid 1964, 291-306. &#8211; 21. H. DENIS, La vertiente pastoral del estudio de la teolog\u00ed\u00ada, Seminarios 15 (1961). -22. J. AUDINET, \u00bfQu\u00e9 es una teolog\u00ed\u00ada pr\u00e1ctica?, en B. LAURET-F. REFOULE (eds.), Iniciaci\u00f3n a la pr\u00e1ctica de la teolog\u00ed\u00ada V, Madrid 1986, 191. &#8211; 23. J. HABERMAS, Teor\u00ed\u00ada y praxis, Buenos Aires 1966; Conocimiento e inter\u00e9s, Taurus, Madrid 1982. &#8211; 24 J. COMBLIN, De la acci\u00f3n cristiana, V\u00ed\u00adsperas 7 (1973) 22. &#8211; 25. W. PANNENBERG, Teor\u00ed\u00ada de la ciencia y teolog\u00ed\u00ada, Cristiandad, Madrid 1981, 431. &#8211; 26 J. ALFARO, Problem\u00e1tica actual del m\u00e9todo teol\u00f3gico en Europa, en E. RUIZ MALDONADO, Liberaci\u00f3n y cautiverios. Debates en torno al m\u00e9todo de la teolog\u00ed\u00ada en Am\u00e9rica latina, M\u00e9xico 1975, 428. &#8211; 27. C. FLORIST\u00ed\u0081N, Acci\u00f3n pastoral, en FLORIST\u00ed\u0081N C.-TAMAYO J. J., o.c., 21-35. &#8211; 28. OBRA PONTIFICIA PARA LAS VOCACIONES, Nuevas vocaciones para una nueva Europa. Documento final, 1998, Cuadernos Confer 9, partes 3&#8242; y 4&#8242;. &#8211; 29 J. A. RAMOS GUERREIRA, Cristo, Reino y Mundo, tres referencias obligadas para la acci\u00f3n pastoral de la Iglesia, Salmanticensis 37 (1990) 177-200. Cf la bibliograf\u00ed\u00ada citada en este art\u00ed\u00adculo. -30 A. ANT\u00ed\u201cN, Eclesiolog\u00ed\u00ada posconciliar: esperanza, resultados y perspectivas para el futuro, en R. LATOURELLE (ed.), Vaticano II. Balance y perspectiva, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1989, 275-294. &#8211; 31 J. A. RAMOS GUERREIRA, Teolog\u00ed\u00ada pastoral, BAC, Madrid 1995, 87. -32. J. J. HERN\u00ed\u0081NDEZ, La nueva creaci\u00f3n. Teolog\u00ed\u00ada de la Iglesia del Se\u00f1or, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1976, 135. &#8211; 33. Congreso Evangelizaci\u00f3n y hombre de hoy, Edice, Madrid 1986, 178. -34 J. L. RUIZ DE LA PE\u00ed\u2018A, El \u00faltimo sentido, Marova, Madrid 1980, 106. &#8211; 35. J. A. RAMOS GUERREIRA, Teolog\u00ed\u00ada pastoral, o.e, 96. &#8211; 36. lb, 9-14. &#8211; 37. P. M. ZULEHNER, Teolog\u00ed\u00ada pr\u00e1ctica, en P. EICHER, Diccionario de conceptos teol\u00f3gicos II, Herder, Barcelona 1990, 530. &#8211; 38. OBRA PONTIFICIA PARA LAS VOCACIONES, o.c., 20-21. &#8211; 39. Ib, 81. &#8211; 40 R. PRAT I PONS, Compartir la alegr\u00ed\u00ada de fe. Sugerencias para una teolog\u00ed\u00ada pastoral, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1988, 48.<\/p>\n<p>BIBL.: AA.VV., Teolog\u00ed\u00ada y praxis pastoral (VIII Semana nacional de teolog\u00ed\u00ada de la Sociedad argentina de teolog\u00ed\u00ada), Buenos Aires 1988; BERSTEIN R. J., Praxis y acci\u00f3n, Alianza, Madrid 1979; BOFF C., Teolog\u00ed\u00ada de lo pol\u00ed\u00adtico. Sus mediaciones, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1980; BOFF L. y C., C\u00f3mo hacer teolog\u00ed\u00ada de la liberaci\u00f3n, San Pablo, Madrid 1988; FLORIST\u00ed\u0081N C.-USEROS M., Teolog\u00ed\u00ada de la acci\u00f3n pastoral, Madrid 1968; FORTE B., La teolog\u00ed\u00ada como compa\u00f1\u00ed\u00ada, memoria y profec\u00ed\u00ada, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1990; GROM B., Metodi per l&#8217;insegnamento della religione, la pastorale giovanile e la formazione degli adulti, Tur\u00ed\u00adn 1982; KASPER W., Teolog\u00ed\u00ada e Iglesia, Herder, Barcelona 1989; LANZA S., Introduzione olla teologia pastorale 1: Teologia dell&#8217;azione eccle.siale, Queriniana, Brescia 1989; LONERGAN B., M\u00e9todo en teolog\u00ed\u00ada, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1994&#8242;; MARINELLI F. (ed.), La teologia pastorale. Natura e compiti, Bolonia 1990; MARLE R., Le projet de th\u00e9ologie pratique, Par\u00ed\u00ads 1979&#8242;-; MIDALI M.-TONELLI R. (eds.), Dizionario di pastorale giovanile, Tur\u00ed\u00adn 1989; NADEAU J. G. (ed.), La prax\u00e9ologie pastorale. Orientationes et parcours (2 vols.), Montreal 1982; SEVESO B., Edificare la Chiesa. La teologia pastorale e i .suoi problemi, Tur\u00ed\u00adn 1982; SZENM\u00ed\u0081TONI M., Introducci\u00f3n a la teolog\u00ed\u00ada pastoral, Verbo Divino, Estella 1994; URBINA F., Mundo moderno y fe cristiana. Meditaci\u00f3n desde Espa\u00f1a, Popular, Madrid 1993; Pastoral y espiritualidad para el mundo moderno. En el espesor de lo real, Popular, Madrid 1993; VIAU M., Introduccion aux \u00e9tudes pastorales, Par\u00ed\u00ads 1987; ZULEHNER M., Pastoraltheologie, D\u00fcsseldorf 1989-1990.<\/p>\n<p>Jes\u00fas Sastre Garc\u00ed\u00ada<\/p>\n<p>M. Pedrosa, M. Navarro, R. L\u00e1zaro y J. Sastre, Nuevo Diccionario de Catequ\u00e9tica, San Pablo, Madrid, 1999<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario de Catequ\u00e9tica<\/b><\/p>\n<p><p style=\"text-align: justify\">La teolog\u00eda pastoral es la ciencia del cuidado de las almas. Este art\u00edculo dar\u00e1 la definici\u00f3n de teolog\u00eda pastoral, sus relaciones con otras ciencias teol\u00f3gicas, su historia, fuentes, y contenido.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">A. Definici\u00f3n\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La teolog\u00eda pastoral es una rama de la teolog\u00eda pr\u00e1ctica; es esencialmente una ciencia pr\u00e1ctica. Todas las ramas de la teolog\u00eda, ya sean te\u00f3ricas o pr\u00e1cticas, se proponen , de una u otra manera, hacer de los sacerdotes \u201clos ministros de Cristo, y dispensadores de los misterios de Dios\u201d (I Cor., 4, 1). La teolog\u00eda pastoral presupone otras diversas ramas; acepta las conclusiones de la apolog\u00e9tica, la dogm\u00e1tica, la exeg\u00e9tica, la moral, la jur\u00eddica, la asc\u00e9tica, la lit\u00fargica, y otras conclusiones alcanzadas por los estudiosos eclesi\u00e1sticos, y aplica cient\u00edficamente estas diversas conclusiones al ministerio sacerdotal.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">B. Relaci\u00f3n con otras Ciencias Teol\u00f3gicas\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La teolog\u00eda dogm\u00e1tica establece a la Iglesia como depositaria de la verdad revelada y sistematiza el dep\u00f3sito de la fe que Cristo confi\u00f3 a su Iglesia para transmitirla a todas las generaciones; la teolog\u00eda pastoral ense\u00f1a al sacerdote su papel en esta obra de la tradici\u00f3n cristiana y cat\u00f3lica de la verdad revelada. La teolog\u00eda moral explica las leyes de Dios y las de la Iglesia, los medios para la gracia y los obst\u00e1culos a ella; la teolog\u00eda pastoral ense\u00f1a el comportamiento pr\u00e1ctico de estas leyes, medios y obst\u00e1culos en la vida diaria del sacerdote, solo y en contacto con su gente. El derecho can\u00f3nico recoge, relaciona entre s\u00ed y coordina las leyes de la Iglesia; la teolog\u00eda pastoral aplica esas leyes al cuidado de las almas. En resumen, la teolog\u00eda pastoral comienza donde las dem\u00e1s ciencias teol\u00f3gicas terminan; toma los resultados de todas ellas y hace estos resultados eficaces para la salvaci\u00f3n de las almas a trav\u00e9s del ministerio del sacerdocio establecido por Cristo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">C. Historia\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El nombre de teolog\u00eda pastoral es nuevo; la ciencia es tan antigua como la propia Iglesia, como aparece en las m\u00faltiples instrucciones dadas por Jes\u00fas a sus Ap\u00f3stoles para el cuidado de las almas (Mt. 10, 6 y ss.; Mc., 6, 8 y ss.; Lc., 9, 3 y ss.; 22, 35) y en las cartas pastorales de San Pablo y las detallad\u00edsimas instrucciones que dan a Timoteo y a Tito respecto al sagrado ministerio. Los escritos de los Padres, desde la \u00e9poca apost\u00f3lica en adelante, est\u00e1n repletos de instrucci\u00f3n pastoral. San Ignacio de Antioquia [a\u00f1o 110 (Harnack)] incluye en todas sus cartas tales consejos \u2013 ver, por ejemplo, \u201cAd Magnesios\u201d (edici\u00f3n de Harnack, \u201cPatres apostolici\u201d, II, 29). Las cartas de San Cipriano (a\u00f1o 248) son, muchas de ellas, escritos en todo o en parte sobre el cuidado de las almas (cf. P.L., IV, 194 y s.)\u2014\u201cQui Antistites in ecclesia eligendi?\u201d, \u201cQualis esse debeat vita sacerdotum?\u201d etc.. Su \u201cDe lapsis\u201d (p:L., IV, 477) es un cl\u00e1sico entre las instrucciones pastorales. San Gregorio Nacianceno (a\u00f1o 389) explicando su huida a Ponto, cuenta sus ideas acerca del pastor de almas en \u201cOratio apologetica de fuga sua\u201d, una obra a veces llamada \u201cDe sacerdotio\u201d (P.G., XXXV, 408), y juzga el cuidado pastoral como una gran ciencia y arte, \u201cArs quaedam artium et scientia scientiarum mihi esse videtur hominem regere\u201d. Otros hitos en la historia de la teolog\u00eda pastoral son San Ambrosio, \u201cDe officiis ministrorum\u201d (P.L., XVI, 25); San Juan Cris\u00f3stomo, \u201cDe sacerdotio\u201d (P.G., XLVIII, 623); San Isidoro de Sevilla, \u201cDe institutione clericorum\u201d, \u201cDe institutionibus monachorum\u201d, \u201cDe regulis clericorum\u201d (P.L., LXXXIV, 25, 45, 77); las cartas y tratados de San Bernardo \u201cDe consideratione\u201d, \u201cDe moribus episcoporum\u201d, \u201cDe conversione ad clericos\u201d (P.L., CLXXXII, 727, 809, 833). El gran cl\u00e1sico entre las obras patr\u00edsticas sobre el cuidado de las almas es \u201cRegulae pastoralis liber\u201d (p.L., LXXVII, 13), escrito por San Gregorio Magno (ca. 590) a Juan, obispo de Ravena.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Durante la Edad Media, a\u00fan no hubo una ciencia separada y sistematizada de teolog\u00eda pastoral. El Escolasticismo no reconoc\u00eda esta ciencia separada de otras ramas de la teolog\u00eda. El dogma y la moral se ense\u00f1aban as\u00ed incluyendo la aplicaci\u00f3n de sus conclusiones al cuidado de las almas. Aun as\u00ed, incluso los escritos de los grandes Doctores de la Iglesia eran a veces puramente pastorales; tales fueron los \u201cOpuscula\u201d, 17-20, de Santo Tom\u00e1s de Aquino; el \u201cDe sex alis seraphim\u201d, \u201cDe regimini animae\u201d y \u201cConfessionale\u201d de San Buenaventura; la \u201cSumma theologica\u201d (libros II, III), junto con la \u201cSumma confessionalis\u201d de San Antonino, obispo de Florencia. Al mismo tiempo, autores de teolog\u00eda m\u00edstica (ver M\u00cdSTICA, TEOLOG\u00cdA) han entrado a menudo en el dominio de la teolog\u00eda pastoral. Hasta el periodo de la Contrarreforma no tom\u00f3 la teolog\u00eda pastoral su actual forma sistem\u00e1tica. Durante la segunda mitad del Siglo XV, en ciertos lugares, las tareas pastorales fueron muy descuidadas. Para el comienzo del Siglo XVI, el cuidado de las almas era para muchos sacerdotes y no pocos obispos un arte perdido o nunca adquirido, con el resultado de que los laicos estaban dispuestos a deshacerse de lo que cre\u00edan era un in\u00fatil yugo clerical. En tales lugares, una reforma del clero era dolorosamente necesaria. El Concilio de Trento se dispuso a llevar a cabo una verdadera reforma del sacerdocio. Los obispos y te\u00f3logos cat\u00f3licos siguieron la direcci\u00f3n del concilio. El resultado fue el tratamiento del cuidado de las almas como una ciencia en s\u00ed misma. Durante los siglos siguientes de verdadera reforma y de combate con la falsa reforma, se escribieron los tratados m\u00e1s cient\u00edficos y correctos sobre tareas pastorales. Juan de \u00c1vila, Luis de Granada, Pedro de Soto, Claude le Jay (Institutiones practicae), Neumayr (Vir apostolicus), Possevin (Praxis curae pastoralis), Segneri, Olier, Molina, Toledo (De instructione sacerdotum), el cardenal Cayetano, San Carlos Borromeo, (Instructio pastorum), las obras de San Francisco de Sales, de Rodr\u00edguez, de Scaramelli  &#8212; tales son algunos de los tratados cient\u00edficos que hicieron mucho por iluminar y fortalecer a los pastores de la Contrarreforma. En 1759, San Alfonso de Ligorio public\u00f3 su gran teolog\u00eda pastoral, \u201cHomo apostolicus\u201d. Resumi\u00f3 las conclusiones obtenidas por \u00e9l en su \u201cTeolog\u00eda moral\u201d, aplic\u00f3 pr\u00e1cticamente estas conclusiones a la tarea de o\u00edr confesiones, y a\u00f1adi\u00f3 cuatro ap\u00e9ndices que tratan espec\u00edficamente de tareas tales como  la direcci\u00f3n de almas, la asistencia a los moribundos, el examen de los que van a ser ordenados sacerdotes, y las tareas de los confesores y pastores tanto en relaci\u00f3n consigo mismos como con la santificaci\u00f3n de su reba\u00f1o. Esta obra, junto con la legislaci\u00f3n de Benedicto XIV en materia de s\u00ednodos diocesanos, dio un gran \u00edmpetu a la ciencia de la teolog\u00eda pastoral.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">D. Fuentes\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La Tradici\u00f3n y la Sagrada Biblia, en cuanto retratan al Sacerdote, Maestro y Pastor ideal, y nos transmiten sus ideas para el cuidado de las almas, son las primeras fuentes de la teolog\u00eda pastoral. Como prueba de la Tradici\u00f3n, los decretos de los concilios generales son de la mayor importancia. Despu\u00e9s vienen las Constituciones pontificias \u2013 Bulas, Breves, y Motu Proprios; los decretos de las Congregaciones romanas; las obras citadas en Sanford-Drum, op. cit. m\u00e1s abajo; las diversas fuentes de la teolog\u00eda moral y dogm\u00e1tica y del derecho can\u00f3nico, en cuanto tratan de manera directa o indirecta del cuidado de las almas. Los decretos de los diferentes concilios provinciales y s\u00ednodos diocesanos junto con las cartas pastorales de arzobispos y obispos est\u00e1n entre las fuentes de donde procede la teolog\u00eda pastoral. Para la legislaci\u00f3n eclesi\u00e1stica, se debe seguir las \u201cActa Apostolicae Sedis\u201d, un bolet\u00edn mensual oficial publicado en Roma; la promulgaci\u00f3n de leyes, las interpretaciones aut\u00e9nticas, decisiones y rescriptos de la Curia romana se lleva a cabo ahora ipso facto mediante la publicaci\u00f3n en este peri\u00f3dico. Para decisiones pasadas se han de consultar los diversos decreta authentica de las diferentes Congregaciones romanas. Tales son \u201cThesaurus resolutionum Sacrae Congregationis Concilii\u201d, desde 1718 (Roma), \u201cDecreta authentica Congregationis Sacrorum Rituum\u201d (Roma, 1898), \u201cDecreta authentica sacrae Congregationis Indulgentiis Sacrisque Reliquiis Praepositae\u201d, desde 1668 a 1882 (Ratisbona); Pallottini, \u201cCollectio omnium decretorum Sacrae Congregationis Concilii\u201d (Roma, 1868); Bizzarri, \u201cCollectanea Sacrae Congregationis Episcoporum et Regularium\u201d (Roma, 1863, 1885); \u201cCollectanea Sacrae Copngregationis de Propaganda Fide\u201d (Roma, 1893, 1907). Una obra de referencia manejable en esta materia es la de Ferraris, \u201cPrompta bibliotheca\u201d, junto con su suplemento editado por Bucceroni (Roma, 1885). La \u201cSynopsis rerum moralium et juris pontificii\u201d de Ojetti (Prato, 1904) es tambi\u00e9n \u00fatil. Para el cuidado pastoral de las comunidades religiosas, se puede obtener la informaci\u00f3n necesaria de Vermeersch, \u201cDe religiosis et missionariis supplementa et monumenta\u201d, junto con los peri\u00f3dicos suplementos a la misma (Brujas, 1904), y de Dom Bastien, \u201cConstitution de L\u00e9on XIII sur les instituts \u00e0 voeux simples et leur relations avec les autorit\u00e9s dioc\u00e9saines\u201d (Brujas), una obra que ha sido traducida al ingl\u00e9s por Lanslots (Pustet, Nueva York). Los peri\u00f3dicos que dan la direcci\u00f3n e informaci\u00f3n actual respecto al cuidado de las almas son: \u201cActa Sanctae Sedis\u201d (Roma, desde 1865), ahora interrumpido; \u201cAnalecta juris pontificii\u201d (Roma, 1833; Par\u00eds, 1869), sustituido por \u201cAnalecta ecclesiastica\u201d (Roma, 1893-1911); \u201cIl Monitore Ecclesiatico\u201d(Roma, 1876); \u201cThe American Ecclesiastical Review\u201d (Filadelfia, 1889); \u201cThe Irish Ecclesiatical Record\u201d (Dubl\u00edn, 1865); \u201cNouvelle Revue Th\u00e9ologique\u201d (Tournai, 1869) \u201cTheologischpraktische Quartalschrift\u201d  (Linz); \u201cZeitschrift f\u00fcr katholische Theologie\u201d (Innsbruck, 1877).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">E. Contenido\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Desde los d\u00edas en que San Gregorio Magno escribi\u00f3 su cl\u00e1sico \u201cRegulae pastoralis liber\u201d, las tareas a las que se dirige el cuidado de las almas han sido convenientemente divididas en las de maestro, de ministro de los sagrados misterios, y de pastor; la teolog\u00eda pastoral se propone impartir el conocimiento de estas tareas y del tratado conocido como \u201cmedicina pastoral\u201d, el conocimiento m\u00e9dico requerido para el apropiado cuidado de las almas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En el cap\u00edtulo del maestro se trata de la tarea de ense\u00f1ar, de las cualidades del maestro, su formaci\u00f3n, los modelos de ense\u00f1anza que nos han dejado tanto los Padres y Doctores de la Iglesia, como distinguidos predicadores y catequistas, y las ocasiones y formas de instrucci\u00f3n adaptadas a las diversas necesidades de los fieles, j\u00f3venes y viejos, cultos e iletrados. El Concilio de Trento, en la quinta sesi\u00f3n, establece una doble tarea del maestro, predicar los domingos y festivos, y dar instrucci\u00f3n catequ\u00e9tica a los ni\u00f1os y a los dem\u00e1s que tienen necesidad de tal instrucci\u00f3n. Benedicto XIV en su Constituci\u00f3n \u201cEtsi Minime\u201d, llama especialmente la atenci\u00f3n sobre esta muy importante \u00faltima tarea. P\u00edo X, en su enc\u00edclica sobre la ense\u00f1anza de la doctrina cristiana (15 de Abril de 1905), insiste una vez m\u00e1s en la suprema necesidad de la instrucci\u00f3n catequ\u00e9tica. Todos los p\u00e1rrocos y todos los dem\u00e1s a los que se conf\u00eda el cuidado de las almas, deben ense\u00f1ar el catecismo a sus j\u00f3venes por espacio de una hora todos los domingos y fiestas del a\u00f1o sin excepci\u00f3n, y deben explicarles lo que se est\u00e1 obligado a creer y practicar para salvarse. Estos ni\u00f1os deben, en \u00e9pocas establecidas durante cada a\u00f1o, prepararse con una instrucci\u00f3n m\u00e1s extensa para el Sacramento de la Penitencia y la Confirmaci\u00f3n. La instrucci\u00f3n diaria durante Cuaresma, e incluso despu\u00e9s de Pascua, dispondr\u00e1 a los j\u00f3venes de ambos sexos para su Primera Comuni\u00f3n. Adem\u00e1s, una hora cada domingo y festivo se dedicar\u00e1 a la instrucci\u00f3n catequ\u00e9tica de adultos. Esta lecci\u00f3n de catecismo, en lenguaje claro y sencillo, debe darse adem\u00e1s de la homil\u00eda del domingo y de la instrucci\u00f3n de los ni\u00f1os en la doctrina cristiana.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Como ministro de los sagrados misterios, el sacerdote debe no s\u00f3lo conocer la naturaleza de los sacramentos, tal como los explica la teolog\u00eda dogm\u00e1tica, aparte de lo que se necesita para su administraci\u00f3n v\u00e1lida, como ense\u00f1a la teolog\u00eda moral, pero debe tambi\u00e9n tener un conocimiento adicional tal que pueda servirle en su ministerio espiritual \u2013 por ejemplo, al atender a los enfermos, al aconsejar lo que es l\u00edcito o il\u00edcito en operaciones cr\u00edticas, especialmente las que pueden afectar a los partos; al ordenar a otros, cuando sea necesario, c\u00f3mo bautizar al ni\u00f1o nonato; al decidir si administra  la extremaunci\u00f3n u otros sacramentos en casos de muerte aparente, etc.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Finalmente, como pastor, tiene que dominar una diversidad de tareas, que siguen creciendo en n\u00famero y variando constantemente con las complicadas condiciones de la vida moderna, especialmente donde hay tendencia a concentrarse en grandes ciudades, o donde la emigraci\u00f3n aqu\u00ed y all\u00ed causa frecuentes cambios. \u00c9sta es, quiz\u00e1, la parte principal de la teolog\u00eda pastoral. La organizaci\u00f3n de las parroquias; el mantenimiento de una iglesia y otras instituciones que crecen a su alrededor; la direcci\u00f3n de las escuelas parroquiales; la formaci\u00f3n de asociaciones para hombres y mujeres, j\u00f3venes y mayores; el vasto n\u00famero de obras sociales a las que un sacerdote en una ciudad moderna se ve casi obligatoriamente arrastrado \u2013 todos estos puntos proporcionan material para la instrucci\u00f3n, que, como fruto de la experiencia, raramente puede ser transmitida por los libros. Habitualmente el sacerdote adquiere suficiente conocimiento de todas estas cosas de directores prudentes mientras pasa sus cursos en el seminario, o de su propia experiencia bajo un pastor competente; pero gradualmente una extensa literatura sobre estas materias se ha acumulado durante el \u00faltimo medio siglo, y la sistematizaci\u00f3n de tales escritos es lo que constituye la teolog\u00eda pastoral.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Las principales autoridades desde la \u00e9poca del Homo apostolicus de SAN ALFONSO (1759), ya  han sido mencionadas en el art\u00edculo. Desde 1759 han aparecido las Teolog\u00edas Pastorales de GOLLOWITZ-WIEDEMANN (Ratisbona, 1836); AMBERGER (1850); STANG (Nueva York, 1897); SCHULZE (Milwaukee, 1906); ALBERTI (Roma, 1901-1904); POEY (Montrejeau, 1912); NEUMAYR, ed. DE AUER, Vir Apostolicus (Schaffhausen, 1853); REUTER, ed. LEHMKUHL, Neo-confessarius (Friburgo de Br., 1905); ZENNER, Instructio practica confessarii (Viena, 1840); FRASSINETTI, Parish Priests&#8217; Manual; BERARDI, Praxis confessarii (Faenza, 1899); HEUSER, The Parish Priest on Duty (Nueva York); KRIEG, Wissenscheft der Seelenleitung (Friburgo de Br.). Para cuestiones de medicina pastoral, son \u00fatiles las siguientes obras: ESCHBACH, Disputationes physiologico-theologicoe (Roma, 1901); ANTONELLI, De conceptu impotentiae et sterilitatis relate ad matrimonium (Rome, 1900); DEBREYNE-FERRAND, La th\u00e9ologie morale et les sciences medicales (Par\u00eds, 1884); SURBLED, La morale dans ses rapports avec la m\u00e9dicine et I&#8217;hygi\u00e8ne (Par\u00eds, 1897); Pastoral Medicine por ST\u00d6HR (Friburgo de Br., 1878); VON OLFERS (Friburgo de Br., 1881); CAPELLMANN (Aquisgr\u00e1n, 1901); O&#8217;MALLEY Y WALSH (Nueva York, 1907); SANFORD-DRUM (Nueva York, 1905); ANTONELLI (Roma, 1909).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">WALTER DRUM<br \/>\nTranscrito por Douglas J. Potter<br \/>\nDedicado al Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas<br \/>\nTraducido por Francisco V\u00e1zquez\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(v. pastoral) (ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n, BAC, Madrid, 1998) Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n SUMARIO: 1. Base b\u00ed\u00adblica de la teolog\u00ed\u00ada pastoral. &#8211; 2. Datos hist\u00f3ricos. &#8211; 3. Evoluci\u00f3n de la teolog\u00ed\u00ada pastoral. &#8211; 4. Qu\u00e9 es la teolog\u00ed\u00ada pastoral. &#8211; 5. Fundamentaci\u00f3n de la teolog\u00ed\u00ada pastoral. &#8211; 6. Niveles de la acci\u00f3n &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/teologia-pastoral\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abTEOLOGIA PASTORAL\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-15446","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15446","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15446"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15446\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15446"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15446"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15446"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}