{"id":1546,"date":"2016-02-04T22:51:57","date_gmt":"2016-02-05T03:51:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/comunion\/"},"modified":"2016-02-04T22:51:57","modified_gmt":"2016-02-05T03:51:57","slug":"comunion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/comunion\/","title":{"rendered":"COMUNION"},"content":{"rendered":"<p>v. Compa\u00f1erismo<br \/>\nPsa 25:14 la c \u00edntima de Jehov\u00e1 es con los que le<br \/>\nPro 3:32 mas su c \u00edntima es con los justos<br \/>\nAct 2:42 perseveraban .. en la c unos con otros<br \/>\n1Co 1:9 por el cual fuisteis llamados a la c<br \/>\n1Co 10:16 \u00bfno es la c de la sangre de Cristo?<br \/>\n2Co 13:14 la c del Esp\u00edritu Santo sean con todos<br \/>\nPhi 1:5 por vuestra c en el evangelio, desde el<br \/>\n1Jo 1:3 que tambi\u00e9n teng\u00e1is c con nosotros<br \/>\n1Jo 1:6 decimos que tenemos c con \u00e9l, y andamos<\/p>\n<hr>\n<p>Comuni\u00f3n    (gr. generalmente koin\u00ed\u2021n\u00ed\u00ada, \u00abasociaci\u00f3n\u00bb, \u00abcomuni\u00f3n\u00bb, \u00abparticipaci\u00f3n\u00bb, \u00abcompa\u00f1erismo\u00bb, \u00abcompartir algo\u00bb).  Participaci\u00f3n mutua en alguna bendici\u00f3n o experiencia.  En el NT el t\u00e9rmino se usa para expresar el concepto de participaci\u00f3n conjunta en experiencias como compartir las bendiciones del evangelio (Phi 1:5).  La palabra se encuentra particularmente en los pasajes que se refieren a la \u00ed\u00adntima relaci\u00f3n que experimentan los cristianos con Dios (1 Joh 1:3), con Cristo (1 Joh 1:3; 1Co 1:9), con el Esp\u00ed\u00adritu Santo (2Co 13:14) y con los dem\u00e1s creyentes (1 Joh 1:3,7).  Lo estrecho de esta relaci\u00f3n encuentra su expresi\u00f3n m\u00e1s peculiar en conexi\u00f3n con la Cena del Se\u00f1or, en la que los cristianos simb\u00f3licamente participan de la carne y la sangre de Cristo.  En 1Co 10:16, Pablo describe la copa y el pan de la Cena del Se\u00f1or como \u00abla comuni\u00f3n de la sangre de Cristo\u00bb y la \u00abcomuni\u00f3n del cuerpo de Cristo\u00bb.  En contraste, se recomienda a los creyentes a no tener comuni\u00f3n con los \u00abdemonios\u00bb (v 20) ni con las \u00abobras infructuosas de las tinieblas\u00bb (Eph 5:11; cf  2Co 6:14).  Adem\u00e1s de su significado corriente, la iglesia primitiva usaba koin\u00ed\u2021n\u00ed\u00ada para describir el acto de compartir las bendiciones temporales con los creyentes (2Co 8:4); como tal, se puede traducir apropiadamente como \u00abofrenda\u00bb o \u00abcontribuci\u00f3n\u00bb (Rom 15:26; 2Co 9:13).<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>\u00abUni\u00f3n com\u00fan\u00bb entre el cristiano con Dios y con los hermanos, por medio de Jesucristo Eucar\u00ed\u00adstico. 1Co 10:16-22. Ver \u00abEucarist\u00ed\u00ada\u00bb.<\/p>\n<p>Diccionario B\u00ed\u00adblico Cristiano<br \/>\nDr. J. Dominguez<\/p>\n<p>http:\/\/biblia.com\/diccionario\/<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Cristiano<\/b><\/p>\n<p>Es la participaci\u00f3n y el compa\u00f1erismo entre personas. El t\u00e9rmino hebreo est\u00e1 relacionado con la idea de amistad y conocimiento profundo. \u2020\u0153La c. \u00ed\u00adntima de Jehov\u00e1 es con los que le temen\u2020\u009d (Sal 25:14), \u2020\u0153con los justos\u2020\u009d (Pro 3:32). En el NT se ense\u00f1a que la c. de los creyentes es con el Padre (1Jn 1:3); con el Hijo (1Co 1:9); con el Esp\u00ed\u00adritu Santo (2Co 13:14); con la sangre y el cuerpo del Se\u00f1or (1Co 10:16); \u2020\u0153unos con otros\u2020\u009d (Hch 2:42) y en el evangelio (Flp 1:5).<\/p>\n<p>El t\u00e9rmino utilizado para c. en el NT es el sustantivo koinonia. En la idea de c. se incluye el compartir los bienes materiales. En Rom 15:26 se lee: \u2020\u0153Porque Macedonia y Acaya tuvieron a bien hacer una ofrenda [koinonia] para los pobres que hay entre los santos que est\u00e1n en Jerusal\u00e9n\u2020\u009d. En forma de verbo aparece varias veces koinoneo, traducido como \u2020\u0153comunicar\u2020\u009d o \u2020\u0153participar\u2020\u009d. As\u00ed\u00ad, Pablo amonesta diciendo que \u2020\u0153el que es ense\u00f1ado en la palabra, haga part\u00ed\u00adcipe [comunique] de toda cosa buena al que lo instruye\u2020\u009d (Gal 6:6). \u2020\u00a2Santa Cena.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Cristiano<\/b><\/p>\n<p>vet, (gr. \u00abkoinon\u00ed\u00ada\u00bb, de \u00abkoinos\u00bb: com\u00fan a varias personas). Relaci\u00f3n dentro de la cual dos partes tienen alguna cosa en com\u00fan, asociaci\u00f3n. Los creyentes tienen comuni\u00f3n con el Padre y con el Hijo (1 Jn. 1:3), con el Esp\u00ed\u00adritu Santo (2 Co. 13:13), y unos con otros (1 Jn. 1:7). Por ello deben andar en la luz, practicar la verdad dejarse as\u00ed\u00ad purificar de todo pecado (1 Jn. 1:6-7). El mismo Dios nos llama a esta comuni\u00f3n de Su Hijo (1 Co. 1:9), basada en la comuni\u00f3n con el sacrificio de Su cuerpo y de Su sangre (1 Co. 10:16), yendo tambi\u00e9n hasta la comuni\u00f3n de Sus sufrimientos (Fil. 3:10; 1 P. 4:13). Estando as\u00ed\u00ad unidos al Se\u00f1or, los primitivos cristianos perseveraban en la comuni\u00f3n fraternal, posey\u00e9ndolo todo en com\u00fan, hasta el punto de ser todos de un coraz\u00f3n y de un alma&#8230;, e incluso una sola bolsa (Hch. 2:42, 44-45; 4:32). Pablo puede exhortar de manera semejante a los filipenses: \u00absi hay&#8230; alguna comuni\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu\u00bb, a tener un mismo amor, una misma alma, y un solo y mismo pensamiento (Fil. 2:1-2). As\u00ed\u00ad, la \u00abkoinon\u00ed\u00ada\u00bb no es solamente \u00abespiritual\u00bb, sino que se extiende al dominio de lo m\u00e1s pr\u00e1ctico. De hecho, el mismo t\u00e9rmino griego significa tambi\u00e9n \u00abofrenda\u00bb (Ro. 15:26), \u00abayuda\u00bb (\u00abparticipar\u00bb), \u00ablibertad\u00bb (2 Co. 9:4; 9:13; He. 13:16). Aparte de esto \u00faltimo, la comuni\u00f3n no ser\u00ed\u00ada m\u00e1s que una entelequia te\u00f3rica y carente de significado. El adjetivo \u00abkoinonos\u00bb significa tambi\u00e9n \u00absocio\u00bb (Lc. 5:10; 2 Co. 8:23; Flm. 17). Los socios participan en una empresa y\/o en unos bienes comunes. De ah\u00ed\u00ad la utilizaci\u00f3n del t\u00e9rmino \u00abkoinonos\u00bb en las siguientes expresiones: la parte que ten\u00e9is en el evangelio (Fil. 5:1); participantes de la gloria (1 P. 5:1); participantes de la naturaleza divina (2 P. 1:4). Hasta ah\u00ed\u00ad llega en efecto nuestra asociaci\u00f3n con Jesucristo. Ello, evidentemente, excluye cualquier asociaci\u00f3n con el enemigo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 comuni\u00f3n (tiene) la luz con las tinieblas? \u00bfY qu\u00e9 concordia Cristo con Belial? \u00bfO qu\u00e9 parte el creyente con el incr\u00e9dulo?\u00bb (2 Co. 6:14-15). Pablo le dec\u00ed\u00ada a Filem\u00f3n: \u00ab&#8230; que la participaci\u00f3n de tu fe sea eficaz en el conocimiento de todo el bien que est\u00e1 en vosotros por Cristo Jes\u00fas\u00bb (Flm. 6). \u00c2\u00a1Que as\u00ed\u00ad sea con nosotros!<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico Ilustrado<\/b><\/p>\n<p>[267]<br \/>\n   Com\u00fan uni\u00f3n por diversos motivos y de variadas formas. En principio se alude con este t\u00e9rmino a la participaci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica a la uni\u00f3n consecuente que se sigue de la recepci\u00f3n del sacramento. En este sentido hay expresiones que aluden a formas especiales o a ocasiones singulares de recibir la comuni\u00f3n.<\/p>\n<p>     La \u00abPrimera comuni\u00f3n\u00bb tiene especial repercusi\u00f3n social, por cuanto es motivo no solo para el ni\u00f1o que, al llegar al uso de la raz\u00f3n puede acercarse ya a la participaci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica, sino que se convierte en motivo de regocijo espiritual y social para todos los que se interesan por el, desde la familia a la parroquia. Desde S. P\u00ed\u00ado X, con su Decreto \u00abQuam Sigularis\u00bb, de 1910, la primera comuni\u00f3n se estableci\u00f3 entre los 7 y los 10 a\u00f1os, edad en que los ni\u00f1os comienzan a tener cierta capacidad discriminadora sobre la acci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica.<\/p>\n<p>     La \u00abComuni\u00f3n solemne\u00bb, que se hace al llegar a una mayor madurez social y moral, fue tendencia francesa desde el siglo XVIII, cuando en muchas Di\u00f3cesis se extendi\u00f3 la costumbre de asociar la Eucarist\u00ed\u00ada a la profesi\u00f3n de la fe, al llegar a los 14 o 16 a\u00f1os.<\/p>\n<p>     En otros ambientes o circunstancias, tambi\u00e9n se han extendido otros modos de dar a la participaci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica algunos sentidos de reforzamiento de la piedad y de la devoci\u00f3n. Conceptos como \u00abcomuni\u00f3n de perseverancia\u00bb, \u00abcomuni\u00f3n reparadora de los primeros viernes de mes\u00bb, \u00abcomuni\u00f3n de acci\u00f3n de gracias\u00bb son expresiones interesantes, aunque deben ser situadas en la justa valoraci\u00f3n superior de los que realmente es y significa la comuni\u00f3n en cualquier d\u00ed\u00ada o circunstancia.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>(v. Caridad, catolicidad, comunidad eclesial, comuni\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica, comuni\u00f3n de los santos, Iglesia comuni\u00f3n, solidaridad, Trinidad, vida comunitaria)<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>DJN<br \/>\n\u00c2\u00a0<br \/>\nSUMARIO: 1. \u00f3n del concepto \u00abcomuni\u00f3n\u00bb y sin\u00f3nimos en el NT. &#8211; 2. La comuni\u00f3n con Jesucristo en general. &#8211; 3. La comuni\u00f3n sacramental con Cristo en la Eucarist\u00ed\u00ada. &#8211; 4. La dimensi\u00f3n eclesial de la koinon\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>1. Aclaraci\u00f3n del concepto \u00abcomuni\u00f3n\u00bb y sin\u00f3nimos en el NT<br \/>\nLos t\u00e9rminos griegos del NT cuyos significados est\u00e1n m\u00e1s cercanos al de \u00abcomuni\u00f3n\u00bb son el sustantivo griego \u00ed\u00ada, cuya traducci\u00f3n no es tan precisa como se desear\u00ed\u00ada (\u00abcomunidad\u00bb; \u00abuni\u00f3n estrecha\u00bb; \u00ab\u00ed\u00adntima relaci\u00f3n\u00bb; \u00abparticipaci\u00f3n\u00bb), los adjetivos \u00f3s (\u00abcom\u00fan\u00bb) y \u00f3s (\u00abcompa\u00f1ero\u00bb, \u00absocio\u00bb) as\u00ed\u00ad como el verbo (\u00abparticipar\u00bb). Naturalmente podr\u00ed\u00adamos tambi\u00e9n aducir palabras como \u00abtener\u00bb (\u00e9jein) o \u00abparticipar\u00bb (mat\u00e9). Estos t\u00e9rminos aparecen casi \u00fanicamente en P y escritos neotestamentarios influenciados por \u00e9l. S\u00f3lo dos veces usa Lc \u00f3s en He 2,42 y 4,32, al describir la iglesia de Jerusal\u00e9n: \u00abten\u00ed\u00adan todo en co\u00fan\u00bb; en Lc 5,10 habla el evangelista de los (\u00abcompa\u00f1eros\u00bb; \u00absocios\u00bb) de Pedro. Lc emplea adem\u00e1s una sola vez \u00ed\u00ada al describir los rasgos principales de la comunidad de Jerusal\u00e9n: \u00abPerseveraban en la ense\u00f1anza de los ap\u00f3stoles y la \u00ed\u00ada (=\u00bbuni\u00f3n fraterna\u00bb; \u00abcomuni\u00f3n\u00bb [ambas traducciones, algo imprecisas, aparecen en las biblias espa\u00f1olas en este lugar]; \u00abcomunicaci\u00f3n de bienes\u00bb [opini\u00f3n m\u00e1s com\u00fan]; la celebraci\u00f3n eucarist\u00ed\u00adstica\u00bb [J. Jerem\u00ed\u00adas, renombrado exegeta protestante]; \u00abcomuni\u00f3n de los fieles en la ense\u00f1anza de los ap\u00f3stoles\u00bb [Mussner, exegeta cat\u00f3lico] y en la fracci\u00f3n del pan y las oraciones\u00bb (He 2,42). El helenista Lucas quiere demostrar a sus lectores cultos que en la Iglesia se realiza el ideal de comunidad defendido por pitag\u00f3ricos y esenios, y de forma muy superior a aquellos, porque est\u00e1 animada por el Esp\u00ed\u00adritu. El empobrecimiento de la iglesia de Jerusal\u00e9n, que no se debi\u00f3, como generalmente se opina, al entusiasmo exagerado e imprudente de la comunidad jerosolimitana pospascual, al vender posesiones privadas y practicar la comunidad de bienes, sino, m\u00e1s bien, al empeoramiento de la econom\u00ed\u00ada en Palestina a causa de las sequ\u00ed\u00adas y guerras, movi\u00f3 a P a ayudar a la Iglesia madre por medio de las colectas de sus iglesias m\u00e1s ricas (Rom 12,13; 15,26-27; 2Cor 8,4; 9,13; cf. G\u00e1l 2,10). En Mt 23,30 emplea el evangelista el adj. sustantivado (\u00abc\u00f3mplices\u00bb): \u00abNo habr\u00ed\u00adamos sido sus c\u00f3mplices en la sangre de los profetas\u00bb.<\/p>\n<p>En Pablo adquiere la palabra \u00ed\u00ada un significado central, exclusivamente religioso, que no corresponde al de las \u00absociedades o hermandades\u00bb griegas ni es tampoco sin\u00f3nimo de \u00abiglesia\u00bb, \u00abcomunidad eclesial\u00bb ni equivale al de \u00abhermandad jud\u00ed\u00ada\u00bb (jabur\u00e1). Tampoco es una \u00abasociaci\u00f3n\u00bb de individuos que se re\u00fanen en torno a una ideal com\u00fan, como p. ej. los estoicos. El concepto de \u00ed\u00ada (\u00abcomunidad\u00bb; \u00abcomuni\u00f3n\u00bb) encierra en P una relaci\u00f3n y origen sobrenaturales que se puede expresar de diversas formas, como comuni\u00f3n (koinon\u00ed\u00ada) de o con su Hijo Jesucristo (1Cor 1,9), comuni\u00f3n (koinon\u00ed\u00ada) del Esp\u00ed\u00adritu Santo (2Cor 13,13) o participaci\u00f3n (koinon\u00ed\u00ada) en la fe (Fim 6), en el evangelio (Fil 1,5), en los padecimientos de Cristo (3,10). P ha inventado, adem\u00e1s, una gran cantidad de sustantivos y verbos compuestos, que expresan el concepto de \u00abcomuni\u00f3n\u00bb, tales como \u00abmorir\u00bb y \u00abvivir con Cristo\u00bb (Rom 6,8; 2Cor 7,3), \u00abpadecer [Cristo]\u00bb, \u00abser glorificado con [Cristo]\u00bb, \u00abcoherederos de Cristo\u00bb (Rom 8,17) \u00abreinar con \u00e9l (2Tim 2,12), etc.<\/p>\n<p>Partiendo de estos significados podemos elaborar el concepto de \u00ed\u00ada o \u00abcomuni\u00f3n\u00bb en el NT. En primer lugar, representan la palabra \u00ed\u00ada y sus sin\u00f3nimos una \u00f3n entre dos t\u00e9rminos, que pueden ser muy distintos. Los dos t\u00e9rminos no s\u00f3lo dicen relaci\u00f3n mutua sino que dicha relaci\u00f3n, aunque la iniciativa puede partir de uno de ellos, p. ej. Dios o Cristo. Es, por tanto, muy importante examinar los t\u00e9rminos en que se funda la relaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por \u00abcomuni\u00f3n\u00bb (koinon\u00ed\u00ada) entendemos, por tanto, algo m\u00e1s profundo que la simple \u00abparticipaci\u00f3n\u00bb exterior (en griego \u00e9\/met\u00e9jein). En realidad, la participaci\u00f3n de determinadas personas en o de algo tiende a una \u00f3n o uni\u00f3n personal rec\u00ed\u00adproca con otra persona, es decir, a una \u00f3n. Al considerar la comuni\u00f3n entre personas, se debe tener en cuenta, en primer lugar, a Dios Padre y Cristo, cuyas acciones son el origen de la nueva relaci\u00f3n o uni\u00f3n. Esta uni\u00f3n es, por tanto, necesariamente, de alg\u00fan modo, sobrenatural. L\u00f3gicamente la participaci\u00f3n supone ya una cierta uni\u00f3n, o sea, que Dios por medio de Cristo ha creado el fundamento para la uni\u00f3n y participaci\u00f3n. As\u00ed\u00ad para \u00abparticipar del un solo pan\u00bb (10,17b) se requiere estar unidos a Cristo por la fe y el Bautismo (Rom 6,2-11), haber sido \u00ablavados, santificados y justificados en el nombre del Se\u00f1or Jesucristo y en el Esp\u00ed\u00adritu de nuestro Dios\u00bb; de lo contrario no hay ni uni\u00f3n ni comuni\u00f3n, ya que el pecador obstinado est\u00e1 excluido del Reino, por lo tanto, de la comuni\u00f3n con Dios y Cristo (1 Cor 5,11; 6,11-20).<\/p>\n<p>La realidad del concepto de \u00f3n y participaci\u00f3n\u00bb se encuentra tambi\u00e9n en los evangelios aunque falten los t\u00e9rminos anteriormente mencionados que usan P y los autores por \u00e9l influenciados. A continuaci\u00f3n trataremos, en primer lugar, de la comuni\u00f3n rec\u00ed\u00adproca entre Jes\u00fas y sus disc\u00ed\u00adpulos, o sea, de la comuni\u00f3n cristol\u00f3gica en general; despu\u00e9s expondremos el significado y sentido de la comuni\u00f3n sacramental entre Cristo y el cristiano, cumbre de la comuni\u00f3n cristol\u00f3gica. Concluiremos con la comuni\u00f3n en su dimensi\u00f3n eclesial. Para la uni\u00f3n m\u00ed\u00adstica, que en el NT s\u00f3lo es relativa y est\u00e1 subordinada a la cristolog\u00ed\u00ada o encarnaci\u00f3n del Hijo de Dios, sin que se llegue a una fusi\u00f3n o mezcla con la divinidad, remitimos a nuestro art. \u00ed\u00adstica Paulina, DicSanPablo, Monte Carmelo 1998, p\u00e1gs.784-812.<\/p>\n<p>2. La comuni\u00f3n con Jesucristo en general<br \/>\nUna de las formas de expresar la uni\u00f3n entre las personas, sobre todo, en la antig\u00fcedad grecorromana, pero tambi\u00e9n en el mundo sem\u00ed\u00adtico, era el banquete festivo, momento por excelencia para cultivar la amistad, la comunicaci\u00f3n personal y social; en \u00e9l se reforzaban los lazos personales y sociales ya existentes. No es, por tanto, de extra\u00f1ar que el Reino de Dios venga descrito como un banquete a cuya participaci\u00f3n est\u00e1n llamados todas las personas (Mt 8,11-12; Lc 13,28-29; Mt 22,1-10; Lc 14,15-24), aunque el hecho material de haber comido y bebido con Jes\u00fas en esta vida (Lc 13,26-27) no es suficiente para ser admitido al banquete escatol\u00f3gico final (cf. Mt 22,12-13). Otra forma de expresar la \u00ed\u00adntima vinculaci\u00f3n entre Jes\u00fas y sus disc\u00ed\u00adpulos es la instituci\u00f3n del colegio de los doce cuya primera finalidad consiste en que los ap\u00f3stoles est\u00e9n con \u00e9l o le acompa\u00f1en (Mc 3,14). Ser disc\u00ed\u00adpulo de Jes\u00fas significa: \u00abir detr\u00e1s de [Jes\u00fas], negarse a s\u00ed\u00ad mismo, tomar la cruz y seguir[le]\u00bb (8,34). La pertenencia al Hijo del hombre conlleva soportar injurias y sufrir persecuciones y calumnias (Mt 5,11; Lc 6,22) y beber el mismo c\u00e1liz de Jes\u00fas, o sea, estar dispuesto a experimentar su muerte, a lo que se comprometen Santiago y Juan (Mt 20,20-28; Mc 10,35-45).<\/p>\n<p>Dado que la uni\u00f3n entre Jes\u00fas y sus disc\u00ed\u00adpulos debe ser perfecta, el seguimiento radical de Jes\u00fas supone compartir su suerte, con todas las consecuencias, en primer lugar, su pobreza: \u00abLas zorras tienen guaridas, pero el Hijo del hombre no tiene d\u00f3nde poner su cabeza\u00bb; en segundo lugar, dejar de lado relaciones, incluso familiares, que oscurecen la uni\u00f3n y compa\u00f1\u00ed\u00ada de Jes\u00fas (Mt 8,18-22; 10,37-38; Lc 9,57-62; 14,26). La uni\u00f3n de Jes\u00fas con sus disc\u00ed\u00adpulos es tal que se identifica con sus enviados, profetas y disc\u00ed\u00adpulos (Mt 10,40-42). Jes\u00fas considera, por tanto, las obras de misericordia a favor de sus hermanos m\u00e1s peque\u00f1os como hechas a \u00e9l mismo (Mt 25,40.45).<\/p>\n<p>En el EvJn la uni\u00f3n de Jes\u00fas con sus disc\u00ed\u00adpulos viene descrita como muy personal e \u00ed\u00adntima, pues supone vivir en la misma casa del Maestro: \u00ab\u00bfD\u00f3nde vives, maestro?\u00bb. El les dice: Venid y ver\u00e9is. \u00abFueron y vieron d\u00f3nde viv\u00ed\u00ada, y permanecieron y se quedaron con \u00e9l aquel d\u00ed\u00ada\u00bb (Jn 1,38-39). El seguimiento de Jes\u00fas implica algo as\u00ed\u00ad como vivir ininterrumpidamente con \u00e9l. Los habitantes de Sicar, despu\u00e9s de convertirse, no se dan por satisfechos con haber escuchado a Jes\u00fas, sino que \u00able piden que se quede con ellos, y permaneci\u00f3 dos d\u00ed\u00adas\u00bb (Jn 4,40). Despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro \u00abse retira Jes\u00fas con sus disc\u00ed\u00adpulos a una ciudad cerca del desierto, llamada Efra\u00ed\u00adm, y all\u00ed\u00ad resid\u00ed\u00ada con sus disc\u00ed\u00adpulos\u00bb (11,54). Servir a Jes\u00fas equivale a seguirle, lo cual significa compartir su suerte: \u00abSi alguno me sirve, s\u00ed\u00adgame, y donde yo est\u00e9, all\u00ed\u00ad estar\u00e1 tambi\u00e9n mi servidor; si alguno me sirve, le honrar\u00e1 mi Padre\u00bb (12,26). Las f\u00f3rmulas que mejor expresan en EvJn la \u00ed\u00adntima uni\u00f3n personal entre Jes\u00fas y sus disc\u00ed\u00adpulos, que se podr\u00ed\u00ada llamar \u00abuni\u00f3n m\u00ed\u00adstico-cristol\u00f3gica\u00bb, son las llamadas \u00abf\u00f3rmulas de inmanencia\u00bb, con las que la relaci\u00f3n \u00ed\u00adntima entre el Padre o Jes\u00fas y sus disc\u00ed\u00adpulos\u00bb y, viceversa, entre Jes\u00fas y sus disc\u00ed\u00adpulos, viene descrita con un \u00abestar en\u00bb: \u00abAquel d\u00ed\u00ada comprender\u00e9is que yo estoy en mi Padre, vosotros en m\u00ed\u00ad y yo en vosostros\u00bb (14,20). M\u00e1s llamativas son las \u00abf\u00f3rmulas de inmanencia\u00bb con el verbo \u00abpermanecer\u00bb: \u00abPermaneced en m\u00ed\u00ad y yo en vosotros\u00bb; \u00absi alguien permanece en m\u00ed\u00ad, tambi\u00e9n permanezco yo en \u00e9l\u00bb (15,4-5). \u00bfA qu\u00e9 clase de permanencia o relaci\u00f3n rec\u00ed\u00adproca entre \u00e9l y sus disc\u00ed\u00adpulos o cristianos se refiere Jes\u00fas? Esa relaci\u00f3n estrecha o comuni\u00f3n entre los disc\u00ed\u00adpulos y Jes\u00fas es la fe jo\u00e1nica que en el EvJn abarca todas las dimensiones de la vida cristiana (Jn 14,12) y exige observar los mandatos de Jes\u00fas, es decir, creer que Jes\u00fas es el enviado del Padre (14,6-7.21-24), y se extiende al amor de los dem\u00e1s, debiendo estar dispuestos los cristianos a entregar la propia vida por los otros (13,34-35; 15,12-14), sin abandonar la Iglesia, aun en medio de persecuciones, porque, de lo contrario, los sarmientos se secar\u00ed\u00adan y no producir\u00ed\u00adan fruto (15,1-7.18-25). El Par\u00e1clito es quien lleva la fe a su perfecci\u00f3n y conduce a una uni\u00f3n cada vez m\u00e1s profunda con Jes\u00fas (14,16-17.26; 16,13-15).<\/p>\n<p>3. La comuni\u00f3n sacramental con Cristo en la Eucarist\u00ed\u00ada<br \/>\nLa palabra \u00abcomuni\u00f3n\u00bb nos hace recordar en primer lugar la uni\u00f3n sacramental del cristiano con Cristo mediante la participaci\u00f3n en la Eucarist\u00ed\u00ada. El t\u00e9rmino griego del NT m\u00e1s cercano a este significado es \u00ed\u00ada: \u00abcomuni\u00f3n con la sangre de Cristo\u00bb; \u00abcomuni\u00f3n con el cuerpo de Cristo\u00bb (1 Cor 10,16). La palabra \u00ed\u00ada en el contexto de 1Cor 10,15-22, sobre todo v.16, significa \u00abcomuni\u00f3n\u00bb, es decir, la uni\u00f3n sacramental profunda del cristiano con Cristo. Est\u00e1 estrechamente relacionada con la idea de \u00abparticipaci\u00f3n\u00bb, que aparece subrayado en v.17 con la forma verbal en primera persona del plural: \u00abparticipamos\u00bb (en griego \u00e9jomen). Aunque los t\u00e9rminos \u00ed\u00ada (v. 16: \u00abcomuni\u00f3n\u00bb) met\u00e9jein (v.17: \u00abparticipar\u00bb) est\u00e1n \u00ed\u00adntimamente vinculados en estos versos, se distinguen conceptualmente: la \u00abcomuni\u00f3n\u00bb es la \u00abparticipacion\u00bb o \u00ab\u00fanion\u00bb profunda entre el creyente y Cristo; la participaci\u00f3n de que se habla en v. 17 significa, m\u00e1s bien, la acci\u00f3n exterior que tiende a la \u00abcomuni\u00f3n\u00bb. La \u00abcomuni\u00f3n en la sangre de Cristo\u00bb y \u00abla comuni\u00f3n en el cuerpo de Cristo\u00bb (10,16) no es algo meramente mental, que dependa del pensamiento e intenci\u00f3n de los participantes, pues en ese caso no habr\u00ed\u00ada raz\u00f3n para que P prohibiese a los que se tienen por \u00abfuertes\u00bb en la comunidad, que opinan que los \u00ed\u00addolos no son nada, el que participen en los banquetes paganos, ya que la participaci\u00f3n objetiva en ellos comporta efectos funestos. Por el contrario, la participaci\u00f3n en la Eucarist\u00ed\u00ada causa de por s\u00ed\u00ad objetivamente efectos salv\u00ed\u00adficos que provienen de que el comulgante participa en la muerte de Cristo presente en la Eucarist\u00ed\u00ada (cf. 11, 23-26), en el caso de que lo haga dignamente (10,16-17); pero puede causar la condenaci\u00f3n, si se participa indignamente (cf. 11,27-32; cf. 10,19-22). 0 sea, el efecto sacramental no depende de la pura buena intenci\u00f3n del participante, sino de la observancia objetiva de los mandamientos; de este modo combate P un liberalismo para el que la buena intenci\u00f3n basta. Pero la participaci\u00f3n en la Eucarist\u00ed\u00ada tiende m\u00e1s all\u00e1 del hecho de disfrutar de los efectos salv\u00ed\u00adficos sacramentales; tiende a la comuni\u00f3n o uni\u00f3n personal sacramental del participante con Cristo presente bajo las especies de pan y vino. Esta comuni\u00f3n es posible porque Cristo se ha identificado con los hombres en su muerte propiciatoria vicaria muchos o vosotros en la cruz para que \u00e9stos por medio de la fe y el Bautismo (Rom 6,2-11) se identifiquen con Cristo, en la confirmaci\u00f3n se profundice la identificaci\u00f3n con Cristo y en la Eucarist\u00ed\u00ada llegue a su culmen mediante la uni\u00f3n sacramental y personal del cristiano con Cristo muerto y resucitado, exaltado a la derecha del Padre y, no obstante, presente en la Eucarist\u00ed\u00ada. P habla con frecuencia de la propiciaci\u00f3n vicaria de Cristo en la cruz por los hombres, que significa su identificaci\u00f3n con el hombre pecador -salvo en el pecado-, para que \u00e9ste alcance la justificaci\u00f3n (Rom 8,3; 2Cor 5,21; G\u00e1l 2,19-20). Esto es posible porque Cristo es el Hijo de Dios, pues un hombre no puede sustituir a otro ni merecer por \u00e9l. El anhelo de Jes\u00fas de identificarse personalmente con el cristiano en el grado m\u00e1s alto posible en esta vida presente tiene lugar en la Eucarist\u00ed\u00ada (cf. Jn 6,51-58 y 13,1). La comuni\u00f3n con Cristo, que hunde sus ra\u00ed\u00adces en la entrega de Cristo en la cruz, se actualiza sacramentalmente en la Eucarist\u00ed\u00ada y debe hacerse sentir en la pr\u00e1ctica cristiana de cada d\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>4. La dimensi\u00f3n eclesial de la \u00ed\u00ada<br \/>\nUna se\u00f1al de que las ciudades o familias han aceptado verdaderamente el mensaje del Reino es la hospitalidad que prestan a los mensajeros, de manera especial invit\u00e1ndoles a participar en la mesa (Lc 10,7-8; cf. Mt 10,10b-11). Este gesto hospitalario sella la comuni\u00f3n entre los que aceptan la predicaci\u00f3n del Reino y los mensajeros enviados por Jes\u00fas.<\/p>\n<p>El apret\u00f3n de manos entre Pablo y Santiago, Pedro y Juan es una se\u00f1al de comuni\u00f3n en el mismo apostolado, aunque los campos sean distintos, y en la misma fe (G\u00e1l 2,9). La comuni\u00f3n entre los ap\u00f3stoles es se\u00f1al de su comuni\u00f3n con Cristo. El Ap\u00f3stol se refiere con frecuencia a los lazos de fe que le unen con sus destinatarios (Tit 1,4; Fim 6.17; cf. Jds 3: \u00abla salvaci\u00f3n com\u00fan\u00bb del autor con sus destinatarios). La comuni\u00f3n espiritual entre P y los corintios se manifiesta en que ambos son \u00abcompa\u00f1eros\u00bb (koinon\u00f3i) en los padecimientos, lo cual significa que lo ser\u00e1n tambi\u00e9n en la consolaci\u00f3n (2Cor 1,7). P y los corintios sufren por Cristo, lo cual implica que est\u00e1n en comuni\u00f3n con Cristo y Dios Padre. Comunicar los bienes materiales con la iglesia madre de Jerusal\u00e9n para aliviar sus necesidades es para P una obligaci\u00f3n para corresponder a los dones espirituales que han recibido los corintios de ella (2Cor 8,4).<\/p>\n<p>El autor de los Hechos subraya como algo nuevo, escatol\u00f3gico, la comunicaci\u00f3n de bienes en la iglesia de Jerusal\u00e9n (He 2,42.44; 4,32). En 1 Jn 1,3.6-7 se fundamenta la unidad de la Iglesia de manera cristol\u00f3gica y trinitaria: el que confiese que Jesucristo \u00abha venido en carne\u00bb (cf. 1,1-3a; 4,2; 2Jn 7) est\u00e1 dentro de la comuni\u00f3n eclesial (1Jn 1,3b.7) y en comuni\u00f3n (koinon\u00ed\u00ada) con el Padre y el Hijo (1,3c); el que no mantenga esta confesi\u00f3n de fe no est\u00e1 en comuni\u00f3n eclesial (1Jn 1,6; 2Jn 10-11), y menos a\u00fan en comuni\u00f3n con el Padre y su Hijo Jesucristo (1 Jn 1,6; 2Jn 9). La comuni\u00f3n eclesial radica para el autor de las cartas jo\u00e1nicas en la fe profunda, animada por el Esp\u00ed\u00adritu Santo (1Jn 2,27), de que Jes\u00fas es el Hijo de Dios encarnado que posibilita y fundamenta la comuni\u00f3n de la Iglesia con el Padre. El autor de las cartas, de acuerdo con el EvJn, presenta la \u00ed\u00ada como algo cristol\u00f3gico que tiene sus ra\u00ed\u00adces en la comuni\u00f3n de las tres personas (cf. Jn 17,21-23). > eucarist\u00ed\u00ada; amor; agape; sacrificio; iglesia.<\/p>\n<p>Rodr\u00ed\u00adguez Ruiz<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>La comuni\u00f3n es un don. No se basa en nuestros esfuerzos de colaboraci\u00f3n pastoral, ni siquiera en un sincero deseo de amistad. Estas cosas son importantes, y siempre tenemos que volver a propon\u00e9rnoslas. Pero la comuni\u00f3n de la que hablan los Hechos de los Ap\u00f3stoles y la Primera carta de san Juan, ese estar juntos tan caracter\u00ed\u00adstico de la primitiva comunidad, es don de Dios, es el nuevo modo de ser que nos viene de lo alto. Es la participaci\u00f3n que Dios nos da de su misteriosa \u00abcomuni\u00f3n\u00bb en la Trinidad. Es la participaci\u00f3n, por la gracia, de esa comuni\u00f3n que une a Jes\u00fas con sus disc\u00ed\u00adpulos, llamados \u00abpara estar con \u00e9l\u00bb.  Este don se basa, ante todo, en la gracia bautismal. El bautismo nos hace \u00abestar en comuni\u00f3n\u00bb, en la Iglesia dispersa por el mundo, con el papa y con los obispos sus hermanos, con todos los bautizados, con todos aquellos que Dios llamar\u00e1. Dios concede a la Iglesia el don de su comuni\u00f3n de vida trinitaria, y en la Iglesia cada uno tiene su propia experiencia de comuni\u00f3n.  La comuni\u00f3n fraterna es fruto de las peticiones \u00abvenga a nosotros tu Reino\u00bb, \u00abdanos hoy nuestro pan de cada d\u00ed\u00ada\u00bb, \u00abperdona nuestras ofensas como tambi\u00e9n nosotros perdonamos a los que nos ofenden\u00bb.<\/p>\n<p> Carlo Mar\u00ed\u00ada Martini, Diccionario Espiritual, PPC, Madrid, 1997<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Espiritual<\/b><\/p>\n<p>En el documento final del s\u00ed\u00adnodo de  los obispos de 1985, veinte a\u00f1os despu\u00e9s de la clausura del concilio Vaticano I, la palabra \u00bb comuni\u00f3n\u00bb suele usarse para hablar de la relaci\u00f3n de los creyentes con Dios y de su mutua relaci\u00f3n en Cristo, por la acci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu Santo, mediante los sacramentos, en particular el bautismo y la eucarist\u00ed\u00ada (Relatio finalis, 11, C, 1); indica entonces el coraz\u00f3n mismo del misterio  de la Iglesia. Intentemos ver sint\u00e9ticamente sus ra\u00ed\u00adces y su contenido.<br \/>\n       1. Significado de la palabra<br \/>\n  &#8211; Mundo griego y helenista : la expresi\u00f3n griega koinon\u00ed\u00ada ten\u00ed\u00ada el significado de \u00abcomuni\u00f3n\u00bb \u00abparticipaci\u00f3n\u00bb y \u00abrelaci\u00f3n\u00bb. Indicaca la relaci\u00f3n del hombre con los dioses o de los hombres entre s\u00ed\u00ad.<\/p>\n<p>&#8211; Antiguo Testamento: la palabra he brea que los Setenta traducen por koinon\u00ed\u00ada es khabar (unir, combinar): se refiere siempre a grupos comunitarios, grandes o peque\u00f1os, y ~ no posee ning\u00fan matiz de relaci\u00f3n con lo divino. El significado teol\u00f3gico en cuesti\u00f3n se expresa, por el contrario, con otras palabras como \u00absalvaci\u00f3n\u00bb, \u00abelecci\u00f3n\u00bb, \u00abconocimiento\u00bb, etc.<\/p>\n<p>&#8211; Nuevo Testamento : el concepto de  comuni\u00f3n encuentra ante todo su expresi\u00f3n en el t\u00e9rmino koinon\u00ed\u00ada (19 veces). En Pablo (14 veces) este t\u00e9rmino tiene varios significados: indica la contribuci\u00f3n concreta de una comunidad en las necesidades en que se encuentra otra, para manifestar as\u00ed\u00ad el profundo v\u00ed\u00adnculo de caridad que las une (cf 2 Cor 9,13); otras veces indica la participaci\u00f3n por la fe en la vida de Cristo (1 Cor 1,9), en el sufrimiento (Flp 3,10) y en la consolaci\u00f3n (2 Cor 1,57). Este t\u00e9rmino se\u00f1ala tambi\u00e9n la participaci6n en el cuerpo y en la sangre de Cristo, que se lleva a cabo en la bendici\u00f3n del c\u00e1liz y en la fracci\u00f3n del pan (1 Cor 10,16).Tambi\u00e9n se habla de la comuni\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu (2 Cor 13,13). En los Hechos (2,42) la expresi\u00f3n toma un significado eclesiol\u00f3gico: la comuni\u00f3n implica una pertenencia mutua de los fieles en que son considerados como miembros los unos de los otros. En Juan aparece nuestro tema no s\u00f3lo en el t\u00e9rmino \u00abcomuni\u00f3n\u00bb (cf. 1 Jn), sino tambi\u00e9n en varias im\u00e1genes y discursos donde son corrientes las expresiones ser-en, permanecer-en y quedar-en (por ejemplo, \u00abla vid y los sarmientos\u00bb. Jn 15,1 -9); aqu\u00ed\u00ad 1~ comuni\u00f3n remite a la relaci\u00f3n entre el Hijo y ~ el Padre, que en el Esp\u00ed\u00adritu com\u00fan se hace accesible a los disc\u00ed\u00adpulos (cf. Jn 1721); la comuni\u00f3n es don de Dios en Cristo y se extiende a trav\u00e9s del anuncio cristiano (cf. 1 Jn 1,1-4). En s\u00ed\u00adntesis, se puede afirmar que koinon\u00ed\u00ada significa en el Nuevo Testamento una manera de vivir (de ser y de obrar), una relaci\u00f3n con Dios y con los hombres caracter\u00ed\u00adstica de la colectividad cristiana.<\/p>\n<p>  2. Su significado en la historia<\/p>\n<p> Lo \u00e9poca patr\u00ed\u00adstica : en Oriente  nuestro t\u00e9rmino indica principalmente la comuni\u00f3n en el banquete eucar\u00ed\u00adstico (J Cris\u00f3stomo, In Joan. Hom. 47, 34), mientras que en Occidente adquiere, sobre todo con Agust\u00ed\u00adn, el significado mismo de Iglesia (De unitate Ecclesiae contra donatistas, 20, 56). A continuaci\u00f3n, estos dos aspectos tienden a considerarse como dos dimensiones de una sola realidad: comulgar en el sacrificio eucar\u00ed\u00adstico es comuni\u00f3n con la Iglesia entera. Es significativo que la \u00abexcomuni\u00f3n\u00bb indique ruptura de la comuni\u00f3n con la Iglesia y prohibici\u00f3n de participar en el banquete eucar\u00ed\u00adstico: de esta manera se precisa tambi\u00e9n el aspecto sacramental de la comuni\u00f3n. Tambi\u00e9n est\u00e1 aqu\u00ed\u00ad impl\u00ed\u00adcito el valor soteriol\u00f3gico. la comuni\u00f3n representa la modalidad concreta con la que nos vemos afectados por la salvaci\u00f3n de Dios: \u00abTenemos necesidad de la comuni\u00f3n con \u00e9l\u00bb (Ireneo de Ly\u00f3n, Adv. haer. Y, 2, 1). Hay que reconocer adem\u00e1s en este motivo teol\u00f3gico un aspecto social: la comuni\u00f3n no indica solamente un aspecto m\u00ed\u00adstico invisible, sino una pr\u00e1ctica de relaciones interpersonales bien definidas: por ejemplo, las \u00ablitterae communicatoriae\u00bb, que las comunidades daban a los fieles que viajaban a otras comunidades eclesiales, se reconoc\u00ed\u00adan como \u00bb pasaporte \u00bb y mostraban c\u00f3mo la realidad de la comuni\u00f3n implicaba unas relaciones socialmente visibles e identificables entre los individuos y las diversas comunidades. Adem\u00e1s, la comuni\u00f3n supone tambi\u00e9n un aspecto jer\u00e1rquico, ya que con este t\u00e9rmino se designaban la relaci\u00f3n de los fieles con sus obispos, de los obispos entre s\u00ed\u00ad, y de \u00e9stos con la Iglesia de Roma (cf Cipriano, Epist., 59, 14; Ambrosio, Epist., 11, 4).<\/p>\n<p>&#8211; En la Edad Media, con Guillermo  de Auvergne (-t 1249) se distingue entre \u00abcomuni\u00f3n exterior\u00bb (medios de gracia) y \u00abcomuni\u00f3n interior\u00bb (vida de gracia). Con Buenaventura y Tom\u00e1s de Aquino se habla tambi\u00e9n de \u00bb comuni\u00f3n espiritual\u00bb (que no se le niega a nadie), y \u00abcomuni\u00f3n sacramental\u00bb y exterior (que se les puede negar a los excomulgados.<\/p>\n<p>&#8211; El concilio Vaticano II subraya la concepci\u00f3n trinitaria de la comuni\u00f3n eclesial (LG 2-4). Se emplea este t\u00e9rmino para describir la inserci\u00f3n en el cuerpo m\u00ed\u00adstico de Cristo y la participaci\u00f3n en el misterio de la Iglesia mediante el bautismo y la eucarist\u00ed\u00ada; se refiere a la relaci\u00f3n ~e los individuos y de la Iglesia con Cristo y con los hombres (LG 7 50): el actor de esta incorporaci\u00f3n es el Esp\u00ed\u00adritu Santo (LG 4, 13); se trata de algo fundamental para la acci\u00f3n ecum\u00e9nica (UR 2). La comuni\u00f3 es igualmente la palabra m\u00e1s adecuada para expresar la catolicidad ,se emplea en la configuraci\u00f3n de las relaciones entre la Iglesia local y universal (LG 13. 23), de la vinculaci\u00f3n de los obispos entre s\u00ed\u00ad (CD 5) y de \u00e9stos con el papa, cuya c\u00e1tedra \u00bb preside la comuni\u00f3n universal de caridad\u00bb (LG 13d.; cf. 22). En conclusi\u00f3n, la comuni\u00f3n es la realidad \u00abpor la que los cristianos no se pertenecen ya a s\u00ed\u00ad mismos, sino que son propiedad de Cristo, como los sarmientos insertos en la vid\u00bb (Juan Pablo II, Christifideles laici,18); se trata de una realidad que s\u00f3lo puede explicarse, en definitiva, a la luz del misterio trinitario, que se ha dado a conocer en la revelaci\u00f3n del Verbo encarnado y del que estamos llamados a formar parte a trav\u00e9s de su cuerpo que es la Iglesia.<\/p>\n<p>P. Martinelli<\/p>\n<p>Bibl.: J. Hamer, La Iglesia es una comuni\u00f3n, Estela. Barcelona 1967. G. Grasso. Comuni\u00f3n, en DTI, 11, 77-92; &#8216;J M. Rovira Belloso, Vivir e\u00bb comuni\u00f3n, Secretariado Trinitario, Salamanca 1991; cf, tambi\u00e9n los n\u00fameros de la revista Communio 1 (19721 y 97 (19881, dedicados monogr\u00e1ficamente a la Comn&#8217;unio y a la Communio sanctorum; H. U , von Balthasar, Aspecto del misterio cat\u00f3lico, Encuentro, Barcelona 1988.<\/p>\n<p>PACOMIO, Luciano [et al.], Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico, Verbo Divino, Navarra, 1995<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Teol\u00f3gico Enciclop\u00e9dico<\/b><\/p>\n<p>\/Amor III, 4f<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Cat\u00f3lico de Teolog\u00eda B\u00edblica<\/b><\/p>\n<p>COMUNI\u00ed\u201cN<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario Vine Nuevo testamento<\/b><\/p>\n<p>La comuni\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica es uno de los gestos en que el cristiano manifiesta la originalidad de su fe, la certeza de tener con el Se\u00f1or un contacto de una proximidad y de un realismo que est\u00e1n por encima de toda expresi\u00f3n. Esta experiencia \u00fanica tiene su traducci\u00f3n en el vocabulario: la palabra comuni\u00f3n (gr. koinonia) est\u00e1 casi totalmente ausente del AT y en \u00e9l no designa nunca una relaci\u00f3n del hombre con Dios. En el NT, por el contrario, caracteriza las relaciones del cristiano con cada una de las tres divinas personas.<\/p>\n<p>La aspiraci\u00f3n a la comuni\u00f3n con la divinidad no es cosa extra\u00f1a al hombre; la religi\u00f3n aparece con frecuencia destinada a vincular al hombre con Dios; tratar de lograr mediante los *sacrificios la comunidad entre el dios y sus fieles, es un tema religioso fundamental. En ciertas comidas sagradas colocaban los romanos entre los comensales estatuas de sus dioses: concepci\u00f3n m\u00ed\u00ad-tica, en,que se expresa el deseo pro-fundo del hombre.<\/p>\n<p>Si s\u00f3lo Jesucristo, nuestro \u00fanico *mediador, es capaz de colmar este deseo, sin embargo, el AT, aun manteniendo celosamente las distancias infranqueables antes de la encarnaci\u00f3n, prepara ya su realizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>AT. 1. El *culto israelita refleja la necesidad de entrar en comuni\u00f3n con Dios. Esto se expresa sobre todo en los sacrificios llamados \u00abde paz\u00bb, es decir, de dicha, en los que una parte de la v\u00ed\u00adctima corresponde al oferente: comi\u00e9ndola, es admitido a la mesa de Dios. As\u00ed\u00ad muchas traducciones lo llaman \u00absacrificio de comuni\u00f3n\u00bb (cf. Lev 3). En realidad el AT no habla nunca de comuni\u00f3n con Dios, sino \u00fanicamente de comida tomada \u00abdelante de Dios\u00bb (Ex 18,12; cf. 24,11).<\/p>\n<p>2. La alianza. Esta aspiraci\u00f3n no pasar\u00ed\u00ada de ser un sue\u00f1o est\u00e9ril si Dios no propusiera a su pueblo una forma real de intercambios y de vida com\u00fan: por la *alianza toma Dios a su cargo la existencia de Israel, toma como suyos,sus intereses (Ex 23,22), quiere que haya un encuentro (Am 3,2) y trata de ganarse su coraz\u00f3n (Os 2,16). Este designio de comuni\u00f3n, resorte de la alianza, se revela en el aparato con que Dios rodea su iniciativa: sus largos coloquios con Mois\u00e9s (Ex 19,20; 24, 12-18), el nombre de la \u00abtienda de reuni\u00f3n\u00bb en que se encuentra con \u00e9l (33,7-11).<\/p>\n<p>3. La *ley, carta de la alianza, tiene por fin ense\u00f1ar a Israel las reacciones de Dios (Dt 24,18; Lev 19,2). Obedecer a la ley, dejarse modelar por sus preceptos, es, pues, hallar a Dios y unirse con \u00e9l (Sal 119); y viceversa, *amar a Dios y buscarle es observar sus mandamientos (Dt I0,12s).<\/p>\n<p>4. La oraci\u00f3n. El israelita que vive en la fidelidad a la alianza, se encuentra con Dios de una manera todav\u00ed\u00ada m\u00e1s \u00ed\u00adntima, en las dos formas fundamentales de la *oraci\u00f3n: en el arranque espont\u00e1neo de admiraci\u00f3n y de gozo ante las maravillas divinas, que suscita la *bendici\u00f3n, la *alabanza y la *acci\u00f3n de gracias: y en la s\u00faplica apasionada en busca de la presencia de Dios (Sal 42,2-5: 63,2-6), de un encuentro que ni siquiera la *muerte pueda romper (Sal 16,9; 49,16; 73,24).<\/p>\n<p>5. La comuni\u00f3n de los corazones en el pueblo es fruto de la alianza: la solidaridad natural en el seno de la familia, del clan. de la tribu viene a ser la comunidad de pensamiento y de vida al servicio de Dios, que re\u00fane a Israel. El israelita, para ser fiel a este Dios salvador, debe considerar a su compatriota como su \u00ab*hermano\u00bb (Dt 22.1-4; 23,20) y prodigar su solicitud a los m\u00e1s des-heredados (24,19ss). La asamblea lit\u00fargica de las tradiciones sacerdotales es al mismo tiempo una comunidad nacional en marcha hacia el destino divino (cf. N\u00fam l,I6ss; 20, 6-11: 1 Par 13.2), la \u00abcomunidad de Yahveh\u00bb y \u00abtodo Israel\u00bb (IPar 15,3).<\/p>\n<p>NT. En Cristo viene a ser una realidad la comuni\u00f3n con Dios; Jesucristo, compartiendo, incluso en su debilidad, una naturaleza com\u00fan a todos los hombres (Heb 2,14), les concede participar en su naturaleza divina (2Pe 1.4).<\/p>\n<p>1. La comuni\u00f3n con el Se\u00f1or vivida en la Iglesia. Desde el comienzo de su vida p\u00fablica se asocia Jes\u00fas doce compa\u00f1eros, que quiere sean estrechamente solidarios de su misi\u00f3n de ense\u00f1anza y de misericordia (Mc 3,14; 6,7-13). Afirma que los suyos deben compartir sus sufrimientos para ser dignos de \u00e9l (Mc 8.34-37 p; Mt 20,22; Jn 12,24ss; 15.18). Es verdaderamente el *Mes\u00ed\u00adas. el *rey que forma cuerpo con su pueblo. Al mismo tiempo subraya la unidad fundamental de los dos mandamientos del amor (Mt 22,37ss).<\/p>\n<p>La uni\u00f3n fraterna de los primeros cristianos, soldada en una adhesi\u00f3n al Se\u00f1or Jes\u00fas hecha de fe, de amor, de imitaci\u00f3n, se realiza en primer lugar en la \u00abfracci\u00f3n del pan\u00bb (Act 2,42). Muy pronto la puesta en com\u00fan de los bienes (4,32&#8230;) y las colectas organizadas en favor de los hermanos que se hallaban en la necesidad (Rom 12,13; G\u00e1l 6,6; 2Cor 8,4; Heb 13,16), fueron la expresi\u00f3n de esta uni\u00f3n. Las persecuciones soportadas en com\u00fan hacen la *unidad de los corazones (2Cor 1,7; Heb 10,33; IPe 4,13), como tambi\u00e9n la parte tomada en la difusi\u00f3n del Evangelio (Flp 1,5).<\/p>\n<p>2. Profundidades de esta comuni\u00f3n.<\/p>\n<p>a) Seg\u00fan san Pablo, el fiel que se adhiere a Cristo por la *fe y por el *bautismo, participa en sus *misterios (cf. los verbos compuestos del prefijo syn-). El cristiano, muerto al pecado con Cristo, resucita con \u00e9l a una vida nueva (Rom 6,3s; Ef 2, 5s): sus sufrimientos, su propia muerte lo asimilan a la pasi\u00f3n, a la resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or (2Cor 4,14; Rom 8,17; Flp 3,10s; ITes 4,14). Esta \u00abcomuni\u00f3n con el Hijo\u00bb (ICor 1,9) se realiza a lo largo de los d\u00ed\u00adas por la participaci\u00f3n en el cuerpo *eucar\u00ed\u00adstico de Cristo (10,16) y en la acci\u00f3n del *Esp\u00ed\u00adritu Santo (2Cor 13,13; Flp 2,1).<\/p>\n<p>b) Seg\u00fan san Juan, la comuni\u00f3n con Cristo nos da a la vez la comuni\u00f3n con el *Padre y la comuni\u00f3n fraterna entre cristianos (lJn 1,3). Esta comuni\u00f3n hace que \u00ab*permanezcan\u00bb los unos en los otros. Como el Padre y el Hijo permanecen el uno en el otro y forman uno solo, as\u00ed\u00ad los cristianos deben permanecer en el amor del Padre y del Hijo observando sus mandamientos (Jn 14, 20; 15,4.7; 17,20-23; 1Jn 2,24; 4, 12), por el poder del Esp\u00ed\u00adritu Santo (Jn 14,17; IJn 2,27; 3,24: 4,13). El *pan eucar\u00ed\u00adstico es el alimento indispensable de esta comuni\u00f3n permanente (Jn 6,56).<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad el cristiano *gusta anticipadamente el gozo eterno, sue\u00f1o de todo coraz\u00f3n humano, esperanza de Israel: \u00abestar con el Se\u00f1or, siempre\u00bb (1Tes 4,17; cf. Jn 17,24).<\/p>\n<p>-> Alianza &#8211; Amor &#8211; Cuerpo de Cristo &#8211; Culto &#8211; Permanecer &#8211; Iglesia &#8211; Eucarist\u00ed\u00ada &#8211; Hermano &#8211; Comida &#8211; Sacrificio &#8211; Unidad.<\/p>\n<p>LEON-DUFOUR, Xavier, Vocabulario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, Herder, Barcelona, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Vocabulario de las Ep\u00edstolas Paulinas<\/b><\/p>\n<ol>\n<li style=\"text-align: justify;\">Las palabras relacionadas. Las palabras griegas <em>koin\u014dnia<\/em> y <em>metoch\u0113<\/em> (y sus derivadas) son los principales t\u00e9rminos que expresan la idea de \u00abcomuni\u00f3n\u00bb en la literatura del NT. Tanto en el uso b\u00edblico como en el cl\u00e1sico estos t\u00e9rminos expresan la participaci\u00f3n unida a una persona o proyecto; y en segundo lugar, una asociaci\u00f3n o mutualidad de esp\u00edritu.<\/li>\n<li style=\"text-align: justify;\">Una definici\u00f3n de comuni\u00f3n. No se encuentra una definici\u00f3n espec\u00edfica en el NT. Puede decirse, sin embargo, que este t\u00e9rmino designa la relaci\u00f3n social existente entre cristianos que son miembros regenerados de la familia de Dios y se\u00f1ala tambi\u00e9n su cooperaci\u00f3n en la obra del Se\u00f1or. La comuni\u00f3n requiere como su prerequisito una semejanza de naturaleza que trascienda las diferencias externas y temporales. La verdadera comuni\u00f3n puede existir \u00fanicamente entre creyentes verdaderos.<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">III. Factores negativos. Ciertas relaciones se describen como incompatibles con la comuni\u00f3n cristiana. (1) Un cristiano no puede tener una comuni\u00f3n real con un incr\u00e9dulo (2 Co. 6:14\u201316). Sus naturalezas son radicalmente diferentes: uno es hijo de Dios; el otro, hijo del diablo (1 Jn. 3:10\u201312). (2) Un cristiano no debe participar en ritos y ceremonias paganas (1 Co. 10:20\u201322). Tales cosas pertenecen al satanismo. (3) Un cristiano \u00abno debe participar en las obras infructuosas de las tinieblas\u00bb (Ef. 5:11). La luz y las tinieblas no tienen afinidad. El creyente es un hijo de la luz; el incr\u00e9dulo habita en las tinieblas (1 Ts. 5:4\u20138; cf. Ro. 13:11\u201314; 1 P. 2:9\u201312; 4:3s.). (4) Un cristiano no debe participar en los pecados de otra persona (1 Ti. 5:22). Tal participaci\u00f3n acarre\u00f3 juicio sobre gentiles y jud\u00edos (Ro. 1:32\u20132:2); un juicio similar vendr\u00e1 sobre el cristiano (Ef. 5:3\u201314; 1 P. 4:14\u201318). (5) Un cristiano no puede tener comuni\u00f3n con Dios mientras anda en tinieblas (1 Jn. 1:5ss.). Las tinieblas se identifican como algo aborrecible para un hermano cristiano (1 Jn. 2:9\u201311; 3:15). (6) Un cristiano no puede tener comuni\u00f3n con una persona que camina en sentido contrario a la ense\u00f1anza de Cristo (2 Jn. 9\u201311). El error y la verdad no pueden coexistir en la misma comuni\u00f3n: algunas veces los que est\u00e1n en el error producen divisi\u00f3n (Hch. 20:29s.; 1 Jn. 2:18s.); algunas veces los cristianos deben abandonar la comuni\u00f3n externa (2 Co. 6:14\u201318; Ap. 18:4).<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Factores positivos. Existe una unidad fundamental entre los creyentes verdaderos como se evidencia por las siguientes peculiaridades: (1) Los cristianos participan de la naturaleza divina (2 P. 1:4). La simiente divina plantada en ellos en el nuevo nacimiento los hace nuevas criaturas (2 Co. 5:17; 1 Jn. 3:9). (2) Los cristianos participan de Cristo (Heb. 3:14). El \u00abnuevo hombre\u00bb (Ef. 4:24) es \u00abcreado en Cristo Jes\u00fas\u00bb (Ef. 2:10). (3) Los cristianos participan del Esp\u00edritu Santo (Heb. 6:4). Son el templo en los que el Esp\u00edritu habita (1 Co. 3:16; 6:19). (4) Los cristianos participan de un llamamiento celestial (Heb. 3:1). Su verdadera ciudadan\u00eda est\u00e1 en los cielos (Fil. 3:20); ellos son peregrinos y extranjeros aqu\u00ed (1 P. 2:11). (5) Los cristianos participan de la disciplina de su Padre (Heb. 12:8). A todos los que son hijos de Dios se les aplica algo de la disciplina de Dios. (6) Los cristianos participan de los sufrimientos de Cristo (Fil. 3:10; Heb. 10:33; 1 P. 4:13). En alguna manera m\u00edstica los creyentes llegan a comprender el sufrimiento de su Se\u00f1or. (7) Los cristianos participan de la gloria futura (2 Co. 1:7; 1 P. 5:1). Ellos compartir\u00e1n la gloria del retorno del Se\u00f1or (2 Ts. 1:10).<\/li>\n<li>Signos de la comuni\u00f3n. Ciertos signos siempre caracterizan la verdadera comuni\u00f3n. (1) El amor mutuo. Cristo hizo del \u00abnuevo mandamiento\u00bb de amor la prueba del discipulado cristiano (Jn. 13:34s.; 15:12). En contraste con la disensi\u00f3n en la iglesia de Corinto, Pablo les escribi\u00f3 su himno de amor (1 Co. 13). (2) Llevar las cargas de los otros (G\u00e1. 6:2). El cristiano fuerte siempre debe ayudar a llevar las cargas del hermano d\u00e9bil (Ro. 14; 1 Co. 8). (3) Unidad de la fe. Existe una \u00absalvaci\u00f3n com\u00fan\u00bb (Jud. 3) y una \u00abfe com\u00fan\u00bb (Tit. 1:4; cf. Ef. 4:3\u20136, 13) que instintivamente une a todos los creyentes verdaderos.<\/li>\n<li>Las expresiones de la comuni\u00f3n cristiana. Son muchas las maneras tangibles y especificas a trav\u00e9s de las cuales se expresa la comuni\u00f3n entre los cristianos. La siguiente lista enumera las m\u00e1s t\u00edpicas: (1) un estudiante que comparte ante las necesidades materiales de su maestro (G\u00e1. 6:6). (2) Una iglesia que sostiene a su pastor (Fil. 1:5; 4:15s.). (3) Ministros que reconocen la cooperaci\u00f3n de otros en el trabajo del reino de Dios (2 Co. 8:23; G\u00e1. 2:9; Flm. 17; 3 Jn. 5\u20138). (4) Iglesias que se unen para ayudar a una iglesia necesitada (Ro. 15:26; 2 Co. 8:4; 9:13). (5) Cristianos que espont\u00e1neamente comparten sus bienes con otros cristianos (Hch. 2:44, 45; 4:32). (6) Cristianos que se re\u00fanen regularmente para la adoraci\u00f3n y edificaci\u00f3n (Hch. 2:42; Heb. 10:25). (7) Ellos oran los unos por los otros. (Ef. 6:18).<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">VII. El profundo significado de la comuni\u00f3n. El hijo de Dios tiene comuni\u00f3n con cada una de las personas de la Trinidad. (1) Comuni\u00f3n con el Padre (1 Jn. 1:3, 6). Un cristiano debe caminar en la luz para disfrutar de esta comuni\u00f3n. (2) Comuni\u00f3n con el Hijo. Los cristianos est\u00e1n llamados a esta comuni\u00f3n (1 Co. 1:9). En el \u00edntimo santuario del alma esta comuni\u00f3n tiene lugar al participar de la Santa Cena (1 Co. 10:16s.; 21). Los cristianos desean participar m\u00edsticamente en el hondo significado del sufrimiento de su Se\u00f1or (Fil. 3:10). (3) Comuni\u00f3n con el Esp\u00edritu. Como en la bendici\u00f3n otorgada en la doxolog\u00eda (2 Co. 13:14) y descubierta en la experiencia cristiana (Fil. 2:1), los cristianos participan de esta bendita comuni\u00f3n. La comuni\u00f3n eterna ser\u00e1 consumada en la gloria del cielo (Ef. 2:21s.; Ap. 21:14).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">Arndt<\/a>; F.A. Falconer en <a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">HDCG<\/a>; E. von Dobschuetz en <a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">HDAC<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Wick Broomall<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">Arndt <\/a>Arndt-Gingrich, <em>Greek-English Lexicon<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">HDCG <\/a><em>Hastings\u2019 Dictionary of Christ and the Gospels<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">HDAC <\/a><em>Hastings\u2019 Dictionary of the Apostolic Church<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><\/a>Harrison, E. F., Bromiley, G. W., &amp; Henry, C. F. H. (2006). <em>Diccionario de Teologi\u0301a<\/em> (112). Grand Rapids, MI: Libros Desafi\u0301o.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Teolog\u00eda<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>En el NT el t\u00e9rmino b\u00e1sico, traducido diversamente \u201ccomuni\u00f3n\u201d, \u201ccomunicaci\u00f3n\u201d, \u201cparticipaci\u00f3n\u201d, \u201ccontribuci\u00f3n\u201d, \u201ccompa\u00f1\u00eda\u201d, \u201ccom\u00fan\u201d (en el sentido del lat. <\/span><span style=''>communis<\/span><span lang=ES style=''>) proviene de la raiz gr. <\/span><span style=''>koin<\/span><span lang=ES style=''>-. Hay dos adjetivos, <\/span><span style=''>koin&#333;nos<\/span><span lang=ES style=''> (que aparece 10 veces) y <\/span><span style=''>synkoin&#333;nos<\/span><span lang=ES style=''> (4 veces), que se usan tambi\u00e9n como sustantivos; y dos verbos <\/span><span style=''>koin&#333;ne&#333;<\/span><span lang=ES style=''> (8 veces) y <\/span><span style=''>synkoin&#333;ne&#333;<\/span><span lang=ES style=''> (3 veces); y el sustantivo <\/span><span style=''>koin&#333;nia<\/span><span lang=ES style=''> (20 veces).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La connotaci\u00f3n fundamental de la ra\u00edz <\/span><span style=''>koin<\/span><span lang=ES style=''>&#8211; es la de participar de algo (genitivo) con alguien (dativo); o los casos simples pueden ser sustituidos por una frase preposicional. En ambas construcciones los sustantivos pueden ser reemplazados por preposiciones. En muy raras ocasiones puede significar \u201cdar participaci\u00f3n en\u201d algo; el uso m\u00e1s caracter\u00edstico en el NT es el que emplea <\/span><span style=''>koin<\/span><span lang=ES style=''>&#8211; con genitivo de la cosa (o persona) compartida. Hay tambi\u00e9n en el NT otro uso en que el t\u00e9rmino se encuentra activamente relacionado con una \u201cbuena disposici\u00f3n para conceder participaci\u00f3n\u201d; de ah\u00ed el significado de \u201cgenerosidad\u201d. Un tercer significado proviene del primer uso, con el sentido de \u201ccompartir\u201d o \u201cparticipar\u201d (que surge de una participaci\u00f3n de algo en com\u00fan). Los resultados de las recientes investigaciones ling\u00fc\u00edsticas de entendidos como H. Seesemann y A. R. George pueden expresarse en las palabras de este \u00faltimo: \u201cLo importante es que estas palabras (pertenecientes al grupo <\/span><span style=''>koin-<\/span><span lang=ES style=''>) se refieren en primer t\u00e9rmino, aunque no invariablemente, a participaci\u00f3n en algo, m\u00e1s bien que a asociaci\u00f3n con otros: y a menudo existe un genitivo para indicar aquello en lo cual se participa o comparte\u201d (A. R. George, <i>Communion with God in the New Testament<\/i>, pp. 133). Sobre la base de esta descripci\u00f3n del vocablo, los pasajes del NT pueden dividirse en tres clases, seg\u00fan que la idea predominante sea la de (<i>a<\/i>) tener participaci\u00f3n; (<i>b<\/i>) dar participaci\u00f3n; o (<i>c<\/i>) compartir.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>a. \u201cTener participaci\u00f3n\u201d<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Bajo este encabezamiento podemos clasificar, en primer lugar, los adjetivos que se utilizan para describir a los que comparten alguna empresa en com\u00fan, como ser, trabajos en el campo cristiano (2 Co. 8.23), o alguna actividad secular (Lc. 5.10); tambi\u00e9n los que comparten una experiencia com\u00fan (p. ej. Persecuci\u00f3n, He. 10.33; Ap. 1.9; sufrimiento, 2 Co. 1.7; adoraci\u00f3n, 1 Co 10.20). Tambi\u00e9n se usa en forma similar de aquellos que disfrutan en com\u00fan de ciertos privilegios, p. ej. Ro. 11.17; 1 Co. 9.23. Referencias a una participaci\u00f3n com\u00fan en realidades espirituales directas son Fil. 1.7; 1 P. 5.1; y 2 P. 1.4, aunque en el primer texto la \u201cgracia\u201d que se menciona puede ser la del apostolado en la que tanto el ap\u00f3stol como la iglesia participan, y de la cual escribe Pablo en Ro. 1.5 y Ef. 3.2, 8.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El verbo <\/span><span style=' '>Koin&#333;ne&#333;<\/span><span lang=ES style=''> y su forma derivada, que agrega el prefijo <\/span><span style=' '>syn<\/span><span lang=ES style=' '> que significa \u201cjunto con\u201d, aparecen en once pasajes en el NT; pero algunos de estos podr\u00edan incluirse m\u00e1s correctamente en la secci\u00f3n <i>b<\/i>, <etiqueta id=\"#_ftn737\" name=\"_ftnref737\" title=\"\">e. d. se prestan mejor a la traducci\u00f3n \u201cgenerosidad\u201d. Pero bajo este en<\/etiqueta>cabezamiento podemos notar Ro. 15.27; Ef. 5.11; 1 Ti. 5.22; 2 Jn. 11; Ap. 18.4; Fil. 4.14; He. 2.14.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Se observa que el sustantivo indica la vida cristiana corporativa con la idea de que los creyentes participan juntos de ciertas realidades objetivas (cf. E. Lohmeyer, <i>Der Brief an die Philipper<\/i>, 1956, pp. 17, quien niega que alguna vez se encuentre en los escritos de Pablo con el sentido de v\u00ednculo que une a los cristianos, sino siempre con el significado<i> <\/i>de participaci\u00f3n en alg\u00fan objeto fuera de la experiencia subjetiva del creyente). Estas referencias son principalmente: 1. 1 Co. 10.16 (\u201cparticipaci\u00f3n en la sangre y en el cuerpo de Cristo\u201d); 2. 1 Co. 1.9, donde \u00e9l punto de vista de Anderson Scott intenta ver en el vocablo <\/span><span style=' '>Koin&#333;nia<\/span><span lang=ES style=''> una designaci\u00f3n de la iglesia; pero su interpretaci\u00f3n aqu\u00ed y en otras partes se est\u00e1 abandonado cada vez m\u00e1s, para adoptar el sentido objetivo del genitivo (o, con Deissmann, el \u201cgenitivo m\u00edstico\u201d o \u201cgenitivo de comuni\u00f3n\u201d). De manera que la mejor traducci\u00f3n de un vers\u00edculo dif\u00edcil es \u201ccomuni\u00f3n con su Hijo Jesucristo nuestro Se\u00f1or\u201d \u201cas\u00ed <\/span><etiqueta id=\"#_ftn738\" name=\"_ftnref738\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vrv2<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style=''>), sea esto en el sentido de \u201ccompartir en\u201d o \u201ccompartir con\u201d \u00e9l; 3. Fil. 2.1, donde la cuesti\u00f3n es decidir entre un sujeto en genitivo \u201ctoda comuni\u00f3n obrada por el Esp\u00edritu\u201d: as\u00ed Anderson Scott, <i>Christianity According to St Paul<\/i>, 1927, pp. 160ss), o un objeto en genitivo (\u201ccomuni\u00f3n con el Esp\u00edritu\u201d, \u201cparticipaci\u00f3n en el Esp\u00edritu\u201d: as\u00ed en forma convincente Seesemann); 4. 2 Co. 13.14, donde nuevamente la elecci\u00f3n es entre <\/span><span style=' '>koin&#333;nia<\/span><span lang=ES style=''> en el sentido de comuni\u00f3n generada por el Esp\u00edritu Santo y comuni\u00f3n como participaci\u00f3n en el Esp\u00edritu Santo, traducci\u00f3n (cf. <\/span><span lang=ES style='font-size:10.0pt;; color:green;text-transform:uppercase'>\u00b0vm<\/span><span lang=ES style=''> <etiqueta id=\"#_ftn739\" name=\"_ftnref739\" title=\"\">mg) que est\u00e1 muy en boga desde la exposici\u00f3n de Seesemann en 1933; 5. 2 Co. 8.4, \u201cparticipar en este servicio para los santos\u201d; y 6. Fil. 3.10, <\/etiqueta>donde el genitivo es claramente objetivo, significando que los sufrimientos reales del propio Pablo \u201cconstituyen una verdadera participaci\u00f3n en los sufrimientos de Cristo, padecidos en virtud de su comuni\u00f3n con Cristo\u201d (A. R. George, <etiqueta id=\"#_ftn740\" name=\"_ftnref740\" title=\"\">op. cit., pp. 184; cf.<\/etiqueta> R. P. Martin, <i>Philippians<\/i>, <i>TNTC<\/i> pp. 49\u201350; y <i>Philippians<\/i>, <i>NCB<\/i>, 1976, pp. 133ss. [bibliog.]).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>b. \u201cDar participaci\u00f3n\u201d<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Los principales textos que apoyan la interpretaci\u00f3n de <\/span><span style=''>koin&#333;nia<\/span><span lang=ES style=''> como \u201cdar participaci\u00f3n\u201d son 2 Co. 9.13, \u201cla liberalidad de vuestra contribuci\u00f3n para ellos y para todos\u201d. \u201cVuestra contribuci\u00f3n\u201d representa el gr. <\/span><span style=''>t&#275;s koin&#333;nias<\/span><span lang=ES style=''>, para el cual Seesemann propone la traducci\u00f3n <\/span><span style=' '>Mitteilsamkeit<\/span><span lang=ES style=''>, e. d., en este contexto, generosidad. Esta misma interpretaci\u00f3n tambi\u00e9n puede sugerirse para Fil. 1.5, en cuyo caso el objeto de la gratitud de Pablo hacia Dios lo constituye la generosidad de los cristianos de Filipos, al apoyar el ministerio apost\u00f3lico para el progreso del evangelio. En forma similar, la misma traducci\u00f3n aclara el pasaje de Flm. 6.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Otra referencia bajo este encabezamiento es la de Ro. 15.26, que indica que <\/span><span style=''>koin&#333;nia<\/span><span lang=ES style=''> puede adquirir forma concreta como generosidad que se convierte en acci\u00f3n pr\u00e1ctica, y as\u00ed se aplica a la colecta para los santos de la iglesia en Jerusal\u00e9n en su condici\u00f3n de extrema pobreza (cf. 2 Co. 8.4). Finalmente, en este aspecto podemos considerar Hch. 2.42, aunque A. R. George excluye el significado de \u201climosnas, \u201cgenerosidad\u201d. Otros puntos de vista que se han ofrecido para explicar esta referencia son: una alusi\u00f3n a la *Cena del Se\u00f1or (cf. C. H. Dodd, <\/span><span style=''>The Johannine Epistles<\/span><span lang=ES style=''>, 1946, pp. 7); una expresi\u00f3n t\u00e9cnica referida a la tenencia de bienes por la comunidad, como en Hch. 2.44; 4.32, como lo interpreta C. E. B. Cranfield en <etiqueta id=\"#_ftn741\" name=\"_ftnref741\" title=\"\"><i>TWBR<\/i><\/etiqueta>, pp. 82; el punto de vista de Anderson Scott de que <\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>h&#275; koin&#333;nia<\/span><span lang=ES style=' '> (= la confraternidad) es traducci\u00f3n de una palabra heb. especial <\/span><span style='font-family: \"Charis SIL\"'>&#7717;<sup>a<\/sup>&#7687;\u00fbr\u00e2<\/span><span lang=ES style=''> que significa una sociedad religiosa dentro del juda\u00edsmo; una sugerencia reciente de J. Jeremias de que Hch. 2.42 enumera, en sus cuatro notas respecto a la vida corporativa de la iglesia, la secuencia lit\u00fargica del primitivo culto cristiano, en cuyo caso <\/span><span style=''>koin&#333;nia<\/span><span lang=ES style=''> quiz\u00e1s sea una referencia a la ofrenda (<i>The Eucharistic Words of Jes\u00fas<\/i>, trad. <etiqueta id=\"#_ftn742\" name=\"_ftnref742\" title=\"\">ing., 1955, pp. 83, <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn743\" name=\"_ftnref743\" title=\"\">n. 3, pero en la \u00b2trad. ing. 1966, pp. 118\u2013121 se anula est<\/etiqueta>e punto de vista; en castellano hay una versi\u00f3n directa del alem\u00e1n, tomada de la edici\u00f3n de 1967, con el t\u00edtulo de <i>La \u00faltima cena: Palabras de Jes\u00fas<\/i>, 1984); y la interpretaci\u00f3n de que <\/span><span style=''>koin&#333;nia<\/span><span lang=ES style=''> describe el v\u00ednculo espiritual interior que un\u00eda a la primitiva hermandad de Jerusal\u00e9n y que se expresa en los actos externos de mancomunar los recursos materiales (cf. L. S. Thornton, <i>The Common Life in the Body of Christ<\/i>, 1942, pp. 451). V\u00e9ase, <etiqueta id=\"#_ftn744\" name=\"_ftnref744\" title=\"\">tamb., R. N. Flew, <\/etiqueta><i>Jesus and His Church<\/i>\u00b2 , 1943, pp. 109\u2013110.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><i><span lang=ES style=''>c. Compartir<\/span><\/i><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Bajo este encabezamiento hay solamente tres casos posibles donde <\/span><span style=''>koin&#333;nia<\/span><span lang=ES style=''> se usa en forma absoluta o con la preposici\u00f3n meta (con). Estos son Hch. 2.42; G\u00e1. 2.9 y 1 Jn. 1.3ss.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> W. Broomall, \u201cComuni\u00f3n\u201d, <etiqueta id=\"#_ftn745\" name=\"_ftnref745\" title=\"\"><i>\u00b0DT<\/i><\/etiqueta>, pp. 110\u2013111; W. Eichrodt, <i>Teolog\u00eda del Antiguo Testamento<\/i>, 1975, t(t). II, pp. 235\u2013269; G. Grasso, \u201cComuni\u00f3n\u201d,<i> Diccionario teol\u00f3gico interdisciplinar<\/i>, 1982, t(t). II, pp. 77\u201392; J. Schattenmann, \u201cSolidaridad\u201d, <i>\u00b0DTNT<\/i>, t(t). IV, pp. 229\u2013233; N. Fuglister, \u201cEstructuras de la eclesiolog\u00eda veterotestamentaria\u201d, y H. Schlier, \u201cLa iglesia como comunidad de los creyentes\u201d, en <i>Mysterium salutis<\/i>, 1973, vol. IV, t(t). I, pp. 86\u201397 y 323\u2013327; W. E. Vine, \u201cCompa\u00f1erismo\u201d, \u201cComuni\u00f3n\u201d, <i>Diccionario expositivo de palabras del Nuevo Testamento<\/i>, 1984, t(t). I.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>El tratamiento m\u00e1s importante del grupo de palabras con la ra\u00edz <\/span><span style=''>koin-<\/span><span lang=ES style=''> en el NT es el de H. Seesemann, <i>Der Begriff<\/i> <i>im Neuen Testament<\/i>, <etiqueta id=\"#_ftn746\" name=\"_ftnref746\" title=\"\"><i>ZNW<\/i><\/etiqueta>, Beiheft 14, 1933. Sus conclusiones son utilizadas por la mayor\u00eda de los que han escrito sobre el tema con posterioridad, especialmente A. R. George, <i>Communion with God in the New Testament<\/i>, 1953, quien hace un an\u00e1lisis completo de la mayor parte de los controvertidos pasajes a los que se ha aludido arriba. Ofrece tambi\u00e9n una bibliograf\u00eda completa, a la que puede agregarse la contribuci\u00f3n m\u00e1s reciente al tema, M. McDermott, \u201cThe Biblical Doctrine of <span style='text-transform:uppercase'>koinonia<\/span>, <etiqueta id=\"#_ftn747\" name=\"_ftnref747\" title=\"\"><i>BZ<\/i><\/etiqueta> 19. 1\u20132, 1975, pp. 64\u201377, 219\u2013233. V\u00e9ase tamb. J. Eichler, J. Schattenmann, <etiqueta id=\"#_ftn748\" name=\"_ftnref748\" title=\"\"><i>NIDNTT<\/i><\/etiqueta> 1, pp. 635\u2013644. (* <span style='text-transform:uppercase'>Cena del Se\u00f1or<\/span> )<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn749\" name=\"_ftnref749\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>R.P.M.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>v. Compa\u00f1erismo Psa 25:14 la c \u00edntima de Jehov\u00e1 es con los que le Pro 3:32 mas su c \u00edntima es con los justos Act 2:42 perseveraban .. en la c unos con otros 1Co 1:9 por el cual fuisteis llamados a la c 1Co 10:16 \u00bfno es la c de la sangre de Cristo? &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/comunion\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCOMUNION\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-1546","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1546","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1546"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1546\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1546"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1546"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1546"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}