{"id":15491,"date":"2016-02-05T10:05:47","date_gmt":"2016-02-05T15:05:47","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/yahve\/"},"modified":"2016-02-05T10:05:47","modified_gmt":"2016-02-05T15:05:47","slug":"yahve","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/yahve\/","title":{"rendered":"YAHVE"},"content":{"rendered":"<p>(v. Dios)<\/p>\n<p>(ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n,  BAC, Madrid, 1998)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>Yahv\u00e9 es el nombre propio de Dios revelado por \u00e9l mismo a Mois\u00e9s (Ex 3,13-15). Se suele transcribir de diversos modos; corresponde al tetragrama hebreo YHWH. Su etimolog\u00ed\u00ada es discutida; en el pasaje del Exodo se interpreta con la significaci\u00f3n de \u00abel que es\u00bb, el trascendente, el que no puede ser definido, el ser absoluto y eficaz, el \u00fanico que es y el \u00fanico que act\u00faa, el inmutable, siempre fiel. A Dios se le designa tambi\u00e9n con otros nombres: El, nombre gen\u00e9rico de \u00abla divinidad\u00bb, que sirve para formar otros nombres propios (Gabriel, Ezequiel, Ismael, etc.); puede ir solo o acompa\u00f1ado de otros apelativos: El Sadday, de significado incierto, tal vez \u00abDios-monta\u00f1a\u00bb, es decir, refugio y apoyo seguro, que se suele traducir por \u00abel Omnipotente\u00bb; El-Elion, \u00abDios Alt\u00ed\u00adsimo\u00bb, que indica la trascendencia de Dios. El m\u00e1s usado es el de Elohim, tambi\u00e9n de significado incierto, y en plural de majestad e intensidad, es decir, el \u00fanico Dios que agota todos los caracteres de la Divinidad; es frecuente el apelativo Sebaot, a\u00f1adido a Yahv\u00e9, que significa \u00abYahv\u00e9 de los ej\u00e9rcitos\u00bb, lo que hace referencia a las batallas gloriosas de Israel, a los astros, a los poderes celestes, a todas las fuerzas c\u00f3smicas que est\u00e1n sujetas a Yahv\u00e9. ->Jehov\u00e1.<\/p>\n<p>E. M. N.<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>(-> Dios, Baal, monote\u00ed\u00adsmo). Yahv\u00e9, nombre propio del Dios b\u00ed\u00adblico del Antiguo Testamento, es el protagonista y misterio de la Biblia israelita. Su nombre ha terminado siendo impronunciable, de manera que los jud\u00ed\u00ados (y la mayor\u00ed\u00ada de las traducciones b\u00ed\u00adblicas) lo han velado (escribiendo s\u00f3lo la primera y la \u00faltima letra, como en Y**E o en D**s) o lo han sustituido, poniendo en su lugar un equivalente de la palabra Se\u00f1or (Mar\u00e1n, Adonai, Kyrios). El Nuevo Testamento atribuye ese nombre a Jes\u00fas (le llama \u00abel Se\u00f1or\u00bb), de manera que a Dios, en vez de llamarle Se\u00f1or, le llamar\u00e1 preferentemente Padre, Padre de Nuestro Se\u00f1or* Jesucristo. Sobre el origen y sentido primitivo de Yahv\u00e9 (que algunos grupos cristianos prefieren escribir Jehov\u00e1) se han trazado muchas hip\u00f3tesis. Parece que se trata de un nombre y Dios preisraelita, que aparece quiz\u00e1 en Ebla y que puede haber sido adorado por amorreos o quenitas*, ya a partir del tercer milenio a.C. Pero los israelitas lo asumieron en un momento dado como propio, de tal forma que aparecieron desde entonces como el pueblo de Yahv\u00e9. Vinculados a Yahv\u00e9, ellos rechazaron el culto de Baal* y Ashera, superaron la idolatr\u00ed\u00ada y construyeron el m\u00e1s impresionante de los edificios religiosos de Occidente. Desde una perspectiva b\u00ed\u00adblica, que ahora asumimos, el nombre y culto de Yahv\u00e9 est\u00e1 vinculado a Mois\u00e9s y a la monta\u00f1a sagrada del Sina\u00ed\u00ad.<\/p>\n<p>(1) Introducci\u00f3n. La zarza ardiente. Yahv\u00e9, Dios israelita, se define a trav\u00e9s de la historia de la liberaci\u00f3n de los hebreos, oprimidos en Egipto, seg\u00fan los primeros cap\u00ed\u00adtulos del Exodo. El contexto es conocido. Mois\u00e9s*, hebreo de cultura egipcia, ha tenido que exiliarse a Madi\u00e1n, en el desierto del Sina\u00ed\u00ad, donde pastorea el reba\u00f1o de Jetr\u00f3, su suegro sacerdote. Ha dejado a sus hermanos cautivos en Egipto. La providencia le lleva a la monta\u00f1a de Dios, Horeb (= Sina\u00ed\u00ad), lugar sagrado de las tribus del entorno. A solas ante Dios, en el gran desierto, descubre una zarza de fuego que arde sin consumirse. Muchas religiones vinculan a Dios con el fuego: llama que arde, vida que incesantemente se renueva (Ex 3,2). La visi\u00f3n de Mois\u00e9s relaciona fuego y zarza (\u00e1rbol y llama), en paradoja donde se penetran mutuamente el fuego c\u00f3smico y la zarza (arbusto) de la vida. Los mismos hebreos oprimidos son quiz\u00e1 la zarza, arbusto fr\u00e1gil que en cualquier momento puede quebrar y destruirse, desapareciendo en el desierto o monta\u00f1a de los pueblos del entorno, pero ellos son una zarza animada por el fuego de Dios que est\u00e1 esperando a Mois\u00e9s en la monta\u00f1a. \u00abY vio Yahv\u00e9 que se acercaba a mirar y le llam\u00f3 Elohim desde la zarza: \u00c2\u00a1Mois\u00e9s, Mois\u00e9s! Y Mois\u00e9s respondi\u00f3: \u00c2\u00a1Heme aqu\u00ed\u00ad! Y Yahv\u00e9 le dijo: No te acerques; qu\u00ed\u00adtate las sandalias de los pies, porque el lugar sobre el que pisas es terreno santo. Yo soy el Elohim de tu padre, de Abrah\u00e1n, de Isaac&#8230; Entonces Mois\u00e9s se cubri\u00f3 el rostro&#8230; Y le dijo Yahv\u00e9: He visto la aflicci\u00f3n de mi pueblo de Egipto y he escuchado el grito que le hacen clamar sus opresores, pues conozco sus padecimientos y he bajado para liberarlo del poder de Egipto y para subirlo de esta tierra a una tierra buena y ancha, que mana leche y miel, pa\u00ed\u00ads del cananeo, del heteo&#8230; Mira: el clamor de los hijos de Israel ha llegado hasta m\u00ed\u00ad y he visto la opresi\u00f3n con que los egipcios les oprimen. Por tanto: \u00c2\u00a1Vete! Yo te env\u00ed\u00ado al Fara\u00f3n, para que saques a mi pueblo&#8230; de Egipto\u00bb (Ex 3,4-10). El texto identifica a Yahv\u00e9, nombre propio del Dios israelita, con Elohim, lo divino, nombre com\u00fan de todos los dioses, como diciendo que no hay m\u00e1s divinidad, m\u00e1s Elohim, que Yahv\u00e9.    (2) Elementos de la teofan\u00ed\u00ada. Mois\u00e9s ha visto la zarza y quiere saber lo que pasa (Ex 3,3). As\u00ed\u00ad empieza la historia: ha venido a la Monta\u00f1a de Dios, dispuesto a mirar el espect\u00e1culo, como curioso que observa las cosas desde fuera. Es evidente que Dios ha de pararle: \u00abY vio Yahv\u00e9 que se acercaba&#8230; y le llam\u00f3 Elohim desde la zarza\u00bb (Ex 3,4). De esa forma combina nuestro texto los dos nombres: Yahv\u00e9 mira desde la zarza, Elohim se aparece y llama (cf. Gn 22,11; 1 Sm 3,4; etc.). Mois\u00e9s ha venido a descubrir a Dios en la monta\u00f1a sagrada y Dios empieza expresando su presencia como fuego. Es el Dios del cosmos, signo y principio de santidad de un mundo que se abre a lo divino. Por eso, Mois\u00e9s debe descalzarse y adorarle en la monta\u00f1a sagrada, para vincularse de esa forma a la experiencia de los pueblos que han adorado y siguen adorando a Dios en los fen\u00f3menos del cosmos. Pero precisando su sentido, el mismo Se\u00f1or de la tierra sagrada se presenta como Dios de Abrah\u00e1n, Isaac y Jacob, es decir, como el Dios del pasado, Dios del pueblo. As\u00ed\u00ad venimos de la naturaleza a la historia, de la zarza ardiente a las promesas de Abrah\u00e1n y los patriarcas (cf. Ex 2,25; 3,6 y 3,15). Los portadores del recuerdo de Dios son ahora los padres, es decir, los antepasados: esa fidelidad al pasado del pueblo definir\u00e1 la visi\u00f3n del Dios israelita, vinculado siempre al recuerdo de los or\u00ed\u00adgenes del pueblo (de las tradiciones santas). Pues bien, este Dios de la monta\u00f1a y del fuego (naturaleza), Dios de los antepasados y de las promesas (historia), marca su distancia: \u00c2\u00a1No te acerques, qu\u00ed\u00adtate las sandalias! Desnudos ante Dios los pies, cubierto el rostro, deben caminar ante Dios los hombres. Este Mois\u00e9s descalzo y con el manto sobre los ojos sigue siendo el signo m\u00e1s hermoso de la experiencia israelita.<\/p>\n<p>(3) Mandato de Dios. Env\u00ed\u00ado de Mois\u00e9s (Ex 3,7-10). El texto que sigue se puede dividir en tres partes, (a) Dios de los oprimidos: \u00ab\u00c2\u00a1He visto&#8230;!\u00bb. El Dios de la naturaleza y de la historia (monta\u00f1a y antepasados) es el Dios que mira y escucha a los cautivos para liberarles: desborda los l\u00ed\u00admites de una sacralidad local y\/o c\u00f3smica, viniendo a presentarse como redentor para los hebreos antiguos y modernos. Por eso, Mois\u00e9s tiene que dejar el fuego sagra do de una sacalidad c\u00f3smica para ponerse en marcha y compartir desde Dios la suerte de los oprimidos. Este es el Dios que act\u00faa desde la peque\u00f1ez y opresi\u00f3n de los excluidos, el Dios liberador. Es m\u00e1s que fuego sagrado de una tierra santa; es amigo y salvador (futuro de vida) de los esclavos de Egipto. Se hallaba vinculado a los antiguos (padres). Ahora aparece como padre-madre para los hijos oprimidos, abriendo para ellos un camino de libertad que se expresar\u00e1 en su nombre principal: \u00c2\u00a1Yo soy! \u00c2\u00a1Yo vengo a liberaros! (b) Dios que act\u00faa: \u00ab\u00c2\u00a1He bajado!\u00bb. As\u00ed\u00ad asume el camino de los oprimidos y se compromete a liberarlos. En el principio de la experiencia religiosa de Israel (y de la visi\u00f3n del Dios b\u00ed\u00adblico cristiano) se encuentra este descenso (he bajado), esta encarnaci\u00f3n (para liberar) y este ascenso (para subir) del Dios que asume la suerte de los hombres. El itinerario teol\u00f3gico del pueblo se funda en el m\u00e1s hondo itinerario salvador de Dios: Dios ha bajado (penetra en el conflicto y dolor de la historia), para liberar a los oprimidos, para romper su c\u00e1rcel de Egipto y para subirles a la patria verdadera, (c) Este es el Dios que env\u00ed\u00ada y as\u00ed\u00ad dice a Mois\u00e9s: \u00c2\u00a1Vete! El Dios de la libertad es el Dios del camino en la historia, el Dios de la trascendencia (de la monta\u00f1a sagrada, de los antepasados y de la libertad del pueblo) que viene a revelarse a trav\u00e9s de la acci\u00f3n liberadora de Mois\u00e9s.<\/p>\n<p>(4) Yahv\u00e9, Soy el que Soy. La Biblia israelita ha descubierto y expresado el sentido del Nombre supremo (= Yahv\u00e9) en un di\u00e1logo vocacional, a trav\u00e9s de su llamada a Mois\u00e9s y a los israelitas. No ha construido un tratado de teolog\u00ed\u00ada, no ha expuesto una demostraci\u00f3n. Ha hecho algo m\u00e1s hondo: ha tejido un relato. Dios y Mois\u00e9s hablan. En su di\u00e1logo, desde el Dios que act\u00faa como liberador, emerge el misterio de su Nombre: \u00abMois\u00e9s dice: \u00bfQui\u00e9n soy yo para ir al Fara\u00f3n y sacar a los israelitas de Egipto? Elohim le responde: \u00ab\u00c2\u00a1Estar\u00e9 [= \u2020\u2122ehyh} contigo! Y \u00e9ste ser\u00e1 el signo de que te he enviado: cuando saques al pueblo de Egipto, adorar\u00e9is a Elohim sobre este monte\u00bb. Mois\u00e9s insiste: \u00abCuando yo vaya a los hijos de Israel y les diga: el Dios (= Elohim) de vuestros padres me ha enviado a vosotros, si ellos me preguntan cu\u00e1l es su nombre \u00bfqu\u00e9 he de decirles?\u00bb. Elohim respon  de: \u00abSoy el que soy [&#8216;ehyh asher \u2020\u02dcehyh]. As\u00ed\u00ad dir\u00e1s a los hijos de Israel: Yo soy [&#8216;eliyli} me ha enviado a vosotros. Yahv\u00e9, Dios de vuestros padres&#8230; me ha enviado a vosotros. Este es mi nombre para siempre y \u00e9sta es mi invocaci\u00f3n\u00bb (Ex 3,11-15). Mois\u00e9s ha puesto dificultades porque tiene que enfrentarse al Fara\u00f3n, opresor de los hebreos, sucesor de aquel que hab\u00ed\u00ada querido matarle (cf. Ex 2,15-23). Por otra parte, Dios le env\u00ed\u00ada a liberar a unos hebreos que antes hab\u00ed\u00adan rechazado su arbitraje (Ex 2,1314; cf. Hch 7,24-34). Es normal que le cueste (cf. Je 6,15; Lc 1,34; etc.) y diga: \u00ab\u00bfQui\u00e9n soy yo&#8230;?\u00bb. Pero Dios le responde: \u00c2\u00a1Yo estar\u00e9 o ser\u00e9 (&#8216;elivli) contigo!, en palabra que expresa de manera enf\u00e1tica su presencia activa. Esa presencia de Dios (ser\u00e9-estar\u00e9 contigo: &#8216;ehyh) es la que define su nombre: Yahv\u00e9, Soy el que Soy, el que Est\u00e1 presente. Este es en resumen el sentido del pasaje y del misterio de Dios. Mois\u00e9s ha preguntado: \u00ab\u00bfQui\u00e9n soy yo?\u00bb Dios ha respondido: \u00abYo estar\u00e9 contigo\u00bb.<\/p>\n<p>(5) Yahv\u00e9, revelaci\u00f3n liberadora de Dios. Estos son sus momentos b\u00e1sicos:(a) Ser: \u00abSoy el que Soy\u00bb (= El que estar\u00e9 o ser\u00e9 contigo). Ese ser-estar con los suyos constituye su esencia. Mois\u00e9s quiere su nombre. Dios ha respondido asegurando su presencia (3,14). (b) Env\u00ed\u00ado: \u00abAs\u00ed\u00ad dir\u00e1s: Yo soy-estoy me ha enviado a vosotros [fehyeh &#8216;selalian\u00ed\u00ad]\u00bb. S\u00f3lo puede enviar aquel que se encuentra presente en aquel a quien env\u00ed\u00ada y en los enviados, (c) Nombre propio: \u00abYahv\u00e9, Elohim de vuestros padres&#8230;, me ha enviado a vosotros\u00bb (3,15). El Dios de los padres se revela plenamente como aquel que sostiene y env\u00ed\u00ada a Mois\u00e9s, liberando a su pueblo. S\u00f3lo en cuanto llama y ayuda, asiste y libera, el Dios (Elohim) de los padres se vuelve Yahv\u00e9, Dios presente, (d) Nombre definitivo: \u00abEste es mi nombre para siempre, es mi recuerdo&#8230;\u00bb (3,15). Esta experiencia hecha Nombre (\u00c2\u00a1Estoy presente!) define para siempre el ser (actuaci\u00f3n) de Dios y viene a constituirse principio y centro de todos los recuerdos, compromisos y esperanzas de los israelitas.<\/p>\n<p>(6) Interpretaciones religiosas. Las interpretaciones de esta palabra originaria (Yahv\u00e9: Yo-Sov, Estoy Presente, Soy el que Soy) siguen definiendo de alg\u00fan modo las m\u00e1s hondas visiones de Dios en Occidente. Recordaremos las m\u00e1s importantes, para fijarnos al final en la cristiana, (a) Los jud\u00ed\u00ados han destacado el valor de este Nombre, condensando en \u00e9l su experiencia de misterio. Por un lado, han seguido vincul\u00e1ndolo al pueblo, como dice el shem\u00e1 (Escucha, Israel, Yahv\u00e9, tu Dios es un Dios \u00fanico&#8230;: Dt 6,4-9). Por otro, lo han sacralizado, de tal forma que procuran no escribirlo ya ni pronunciarlo, en signo de respeto religioso. Yahv\u00e9 (D**s, YHWH) es Dios en s\u00ed\u00ad, en su absoluta plenitud y lejan\u00ed\u00ada. De esa manera, al separar ese Nombre y dejarlo fuera de la circulaci\u00f3n social y religiosa, los jud\u00ed\u00ados posteriores han tenido que buscarle sustitutos. Por eso han dicho y siguen diciendo en su lugar palabras m\u00e1s o menos equivalentes (pero nunca iguales) como Adonai, Kyrios, Dominus o Se\u00f1or (the Lord), que quieren expresar de alg\u00fan modo la grandeza de Dios, pero sin lograrlo. Estas palabras ya no act\u00faan como nombres (no le llaman, ni le hacen presente), sino como adjetivos que evocan de alg\u00fan modo su grandeza, (b) Las traducciones cristianas de la Biblia han seguido la costumbre jud\u00ed\u00ada poniendo \u00abSe\u00f1or\u00bb o su equivalente all\u00ed\u00ad donde la Biblia hebrea dice Yahv\u00e9. Es buena esta reserva, si ayuda a descubrir y explicitar mejor el contenido misterioso del Dios personal de la historia israelita, pero quiz\u00e1 nos impide recordar que Yahv\u00e9 es ante todo un Nombre propio de redenci\u00f3n, signo de la presencia liberadora de Dios entre los humanos, como ha vuelto a descubrirlo el Evangelio, al identificar en el fondo a Yahv\u00e9 con Jesucristo y al presentar al Dios en s\u00ed\u00ad como Padre de ese Se\u00f1or* Jesucristo. Para la gran tradici\u00f3n cristiana, el Yahv\u00e9 o Dios presente del Antiguo Testamento se identifica con Jes\u00fas de Nazaret. (c) Los gn\u00f3sticos (quiz\u00e1 de origen jud\u00ed\u00ado y cristiano) de los siglos II y III d.C. han invertido esa visi\u00f3n del judaismo, interpretando el nombre de Yahv\u00e9 no como se\u00f1al del m\u00e1s alto misterio, sino como expresi\u00f3n de un dios opresor, que mantiene a los hombres sometidos. As\u00ed\u00ad tienden a identificar este Nombre con el principio divino del error y el ego\u00ed\u00adsmo, es decir, con un Dios falso: Yahv\u00e9, Dios del Antiguo Testamento, ser\u00ed\u00ada en el fondo un demonio (= Satan\u00e1s); s\u00f3lo el Padre de Jes\u00fas o un Dios puramente espiritual ser\u00ed\u00ada para ellos el Dios verdadero. Por eso, all\u00ed\u00ad donde en la Escritura israelita (Ex 3,14) Yahv\u00e9 dice que es Dios (Yo soy), algunos textos gn\u00f3sticos hacen que se escu  che la voz del Verdadero Dios (superior y contrario al Dios israelita) que le responde: \u00c2\u00a1Te equivocas, Samael, Dios ciego, t\u00fa no eres! Algunos grupos gn\u00f3sticos atribuyen a Yahv\u00e9 unos nombres despectivos, como Dios de verg\u00fcenza (Samael), Dios ciego de lucha y ego\u00ed\u00adsmo (Yavaot, Yaldabaot) o Principio material que s\u00f3lo se ocupa de las cosas externas, incapaz de iluminar a los hombres, ofreci\u00e9ndoles una experiencia espiritual de superaci\u00f3n del mundo. Ciertamente, el Dios israelita tiene rasgos parciales, como Dios de un grupo separado de los otros (como ha destacado el mismo cristianismo), pero en su ra\u00ed\u00adz ha sido y sigue siendo un Dios de libertad, que se vincula de forma salvadora a la historia de este mundo. Conforme a la visi\u00f3n gn\u00f3stica, carece de sentido la encamaci\u00f3n cristiana: Dios no podr\u00ed\u00ada introducirse de verdad en este mundo. Pues bien, en contra de eso, para defender la encamaci\u00f3n han aceptado los cristianos el Antiguo Testamento, entendiendo el \u00c2\u00a1Yo soy! de Dios no de forma ego\u00ed\u00adsta, sino liberadora, (d) Los musulmanes han evitado en general la hondura del Yo soy, afirmando que Dios se ha expresado para siempre por Mahoma, de manera sencilla y segura, para todos los hombres, sin distinci\u00f3n de razas o culturas. Ellos piensan que el mensaje teol\u00f3gico ha sido siempre el mismo, desde Mois\u00e9s hasta Jes\u00fas, pero los receptores no han sabido conservarlo limpio, lo han mezclado con palabras que no vienen de Dios, lo han adulterado. Por eso ha sido necesaria la profec\u00ed\u00ada de Mahoma: \u00abLa piedad no estriba en que volv\u00e1is vuestro rostro hacia el Oriente o hacia el Occidente (= rezar mirando a Jerusal\u00e9n o La Meca), sino en creer en Dios y en el \u00faltimo d\u00ed\u00ada, en los \u00e1ngeles, en la Escritura y en los profetas, en dar de la hacienda, por mucho amor que se le tenga, a los parientes, hu\u00e9rfanos, necesitados, viajeros, mendigos y esclavos, en hacer la azal\u00e1 [oraci\u00f3n] y el azaque [= la limosna]&#8230;\u00bb (Cor\u00e1n 2,177). Estos son los pilares de la fe musulmana. En ella quedan incluidas las Escrituras (contenidas en el \u00fanico Cor\u00e1n) y los profetas (enviados de Dios, que culminan en Mahoma), con los \u00e1ngeles que son signo del misterio. Los musulmanes unlversalizan y simplifican as\u00ed\u00ad la experiencia de Dios, de tal forma que no necesitan hablar de Yahv\u00e9; les basta con Elohim, el Dios universal, que ellos pronuncian en \u00e1rabe Allah. De esa forma rechazan la historia que va del Yahv\u00e9 del Sina\u00ed\u00ad a su encarnaci\u00f3n cristiana en Jes\u00fas de Nazaret; son un judaismo unlversalizado, pero sin el misterio de Yahv\u00e9.<\/p>\n<p>(7) Filosof\u00ed\u00ada occidental. Se funda en la experiencia griega del Ser (vinculando as\u00ed\u00ad helenismo y judaismo) e interpreta el \u00c2\u00a1Yo soy! (Soy el que Soy) israelita en perspectiva de trascendencia (Dios separado) y plenitud ontol\u00f3gica (lo divino como absoluto). De esa forma, el Nombre de Dios pierde su referencia salvadora (su ra\u00ed\u00adz israelita, su vinculaci\u00f3n a Mois\u00e9s) y viene a convertirse en expresi\u00f3n de la Realidad en s\u00ed\u00ad, de eso que pudi\u00e9ramos llamar la identidad ontol\u00f3gica. L\u00f3gicamente, Yahv\u00e9 deja de ser el Nombre propio de aquel con quien debemos dialogar de un modo personal, presencia liberadora, y viene a interpretarse como Ser en s\u00ed\u00ad ( = Aseidad ontol\u00f3gica). Al presentarse en clave filos\u00f3fica como \u00abSoy el que soy\u00bb, Dios se vuelve Ser Supremo, Esencia pura y plena, el primero y m\u00e1s alto de todos los Conceptos. Decir Yahv\u00e9 es decir Divinidad. La filosof\u00ed\u00ada moderna ha rechazado al Yahv\u00e9 personal porque ha querido vincular a Dios con el Ser de su pensamiento y de sus obras (con el Todo del Mundo) o con el propio pensamiento, olvidando tambi\u00e9n el sufrimiento de los pobres. Pues bien, en contra de eso, despu\u00e9s de treinta siglos de dolor y esperanza, jud\u00ed\u00ados y cristianos (unidos en esto y separados de los musulmanes) seguimos vinculados a la experiencia israelita de Yahv\u00e9, a quien vemos como Dios liberador.<\/p>\n<p>(8) Los cristianos, siguiendo lo ya dicho, interpretamos a Yahv\u00e9 como presencia salvadora (liberadora) que se compromete en favor de todos los hebreos oprimidos. Seguimos, por eso, en la l\u00ed\u00adnea de la Biblia israelita. Pero damos un paso m\u00e1s y a\u00f1adimos que el mismo Yahv\u00e9, Nombre supremo del Dios liberador, se identifica por un lado con el Padre de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo y por otro con el mismo Jesucristo. En ese sentido decimos que Jes\u00fas es m\u00e1s que Mois\u00e9s: no est\u00e1 fuera de Dios, sino que pertenece a la misma revelaci\u00f3n divina. All\u00ed\u00ad donde Mois\u00e9s ha escuchado el Yo soy de Dios, que se dice a s\u00ed\u00ad mismo salvando a los oprimidos, Jes\u00fas ha seguido escuchando la voz m\u00e1s profunda que dice \u00c2\u00a1Til eres mi Hijo! porque  yo mismo estoy contigo. En el paso y despliegue del \u00ab\u00c2\u00a1Yo soy!\u00bb de Ex 3,14 al \u00ab\u00c2\u00a1T\u00fa eres, vosotros sois!\u00bb de la experiencia bautismal (cf. Mc 1,9-11 par) y pascual (cf. Rom 1,3-4; Heb 1,5) de Jes\u00fas culmina la teolog\u00ed\u00ada israelita, nace el cristianismo. Siendo el aut\u00e9ntico \u00c2\u00a1Yo soy!, Dios viene a definirse para los cristianos como el Padre de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo. De esta forma se ampl\u00ed\u00ada el Yo de Dios, asumiendo en su interior el T\u00fa de Jes\u00fas (y de los hombres oprimidos) en el Nosotros del misterio trinitario (del Esp\u00ed\u00adritu Santo), es decir, en el despliegue total de la Comunicaci\u00f3n de amor. La experiencia de base sigue siendo la misma: tanto el Yahv\u00e9 de Mois\u00e9s como el Padre de Jes\u00fas se introducen en la historia humana, asumen el dolor de los pobres, abren un camino de liberaci\u00f3n. Pero los cristianos creemos que esa presencia salvadora de Dios en el mundo ha culminado en forma de encamaci\u00f3n: en el fondo de la experiencia b\u00e1sica de Jes\u00fas (de su misterio de liberaci\u00f3n y de su comuni\u00f3n trinitaria) sigue estando el m\u00e1s profundo y verdadero Yahv\u00e9 del judaismo; pero \u00e9ste es un Yahv\u00e9 que ha venido a desplegarse como Padre, abri\u00e9ndose en amor, por medio del mismo Jes\u00fas (que es su Hijo, verdadero Yahv\u00e9), a todos los hombres. Eso significa que los cristianos podemos llamamos israelitas, pero israelitas que han reformulado el misterio del Dios de Mois\u00e9s a trav\u00e9s de la palabra y experiencia del Dios de Jesucristo. En el lugar donde estaba Mois\u00e9s viene a situarse Jes\u00fas, que, m\u00e1s que un profeta (como ser\u00e1 Mahoma), es Palabra que brota del misterio de Dios, pues pertenece a su identidad originaria (est\u00e1 en el seno del Padre: cf. Jn 1,18).<\/p>\n<p>Cf. R. DE VAUX, Historia antigua de Israel I, Cristiandad, Madrid 1974, 315-348; G. DEL OLMO, La vocaci\u00f3n de l\u00ed\u00adder en el Antiguo Testamento, Universidad Pontificia, Salamanca 1973, 65-i00; W. EICHRODT, Teolog\u00ed\u00ada del Antiguo Testamento I, Cristiandad, Ma drid 1975, 163-208; T. N. D. METTINGER, Buscando a Dios. Significado y mensaje de los nombres divinos en la Biblia, El Almendro, C\u00f3rdoba 1994, 31-64; P. VANIMSCHOOT, Teolog\u00ed\u00ada del Antiguo Testamento, Fax, Madrid 1969, 36-60.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p>V\u00e9ase JEHOV\u00ed\u0081.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(v. Dios) (ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de la Evangelizaci\u00f3n, BAC, Madrid, 1998) Fuente: Diccionario de Evangelizaci\u00f3n Yahv\u00e9 es el nombre propio de Dios revelado por \u00e9l mismo a Mois\u00e9s (Ex 3,13-15). Se suele transcribir de diversos modos; corresponde al tetragrama hebreo YHWH. Su etimolog\u00ed\u00ada es discutida; en el pasaje del Exodo se interpreta con la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/yahve\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abYAHVE\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-15491","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15491","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15491"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15491\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15491"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15491"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15491"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}