{"id":15524,"date":"2016-02-05T10:06:54","date_gmt":"2016-02-05T15:06:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/contexto-socio-historico-y-politico-religioso-de-palestina-en-el-s-i\/"},"modified":"2016-02-05T10:06:54","modified_gmt":"2016-02-05T15:06:54","slug":"contexto-socio-historico-y-politico-religioso-de-palestina-en-el-s-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/contexto-socio-historico-y-politico-religioso-de-palestina-en-el-s-i\/","title":{"rendered":"CONTEXTO SOCIO-HISTORICO Y POLITICO-RELIGIOSO DE PALESTINA EN EL S. I"},"content":{"rendered":"<p>DJN<br \/>\n\u00c2\u00a0<br \/>\nSUMARIO: . Situaci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica. 1.1. Herodes el Grande. 1.2. Los sucesores de Herodes el Grande (4a.C.-41 d.C.): Arquelao, Antipas.,Filipo.1.3. El reinado de Agripa 1. 1.4. Los procuradores romanos. &#8211; 2. Situaci\u00f3n socio-econ\u00f3mica. 2.1. Distribuci\u00f3n y uso de la tierra. 2.2. Sistema de impuestos y tasas. 2.3.- El problema de las deudas. &#8211; 3. Situaci\u00f3n socio-religiosa. 3.1. Protestas y manifestaciones campesinas. 3.2. Movimientos populares: a) Bandidaje o bandolerismo social; b) Movimientos mesi\u00e1nicos; c) Movimientos prof\u00e9ticos y figuras prof\u00e9ticas. 3.3. Otros grupos: a) 4\u00c2\u00aa Filosof\u00ed\u00ada; b) Sicarios; c) Zelotes; d) Fariseos; e) Saduceos; f) Esenios \/ Qumr\u00e1n. &#8211; 4. Galilea.<\/p>\n<p>La vida y la obra de Jes\u00fas de Nazaret se desarrollan en lo que se denomina la \u00e9poca romano-herodiana porque mientras los romanos eran la potencia mundial que dominaba Palestina en ese tiempo, la dinast\u00ed\u00ada herodiana gobernaba el pa\u00ed\u00ads, o parte de \u00e9l, como una monarqu\u00ed\u00ada vasalla del poder central, con m\u00e1s o menos autonom\u00ed\u00ada seg\u00fan los momentos.<\/p>\n<p>1. Situaci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica<br \/>\nEsta \u00e9poca comienza a mediados del siglo anterior, en realidad en el a\u00f1o 63 a.C. cuando el general Pompeyo interviene para mediar entre Hircano II y su hermano Arist\u00f3bulo II, dos hijos del asmoneo Alejandro Janeo, que manten\u00ed\u00adan una lucha enconada por la titularidad del cargo de Rey y el de Sumo Sacerdote. Arist\u00f3bulo codiciaba ambos, y los tuvo durante unos a\u00f1os, despu\u00e9s de usurp\u00e1rselos a su hermano. Pero Hircano, aconsejado por el idumeo Ant\u00ed\u00adpatro, busc\u00f3 la ayuda de los Nabateos para recuperarlos, dando lugar a una guerra civil en Palestina. Fue la intervenci\u00f3n de Pompeyo quien puso fin a la contienda, confirmando a Hircano como Sumo Sacerdote y llev\u00e1ndose a Arist\u00f3bulo prisionero a Roma. Hircano se qued\u00f3 con una jurisdicci\u00f3n muy reducida sobre Judea, Perea y Galilea, ya que el territorio pas\u00f3 a ser parte de la provincia romana de Siria, bajo la jurisdicci\u00f3n de su legado. Empezaba as\u00ed\u00ad el ocaso de la dinast\u00ed\u00ada Asmonea, que hab\u00ed\u00ada comenzado liderando la revuelta contra los Sel\u00e9ucidas en las figuras de Matat\u00ed\u00adas y sus tres hijos, Judas, Jonat\u00e1n y Sim\u00f3n. Estos fueron conocidos por el alias de los Macabeos (\u00abmartillos\u00bb), mientras el nombre de la familia, los Asmoneos, fue usado para sus descendientes a partir de Juan Hircano I.<\/p>\n<p>La intervenci\u00f3n de Pompeyo en Palestina tuvo unas consecuencias de gran alcance. Sustrajo del control jud\u00ed\u00ado la zona costera, Samaria, y los extensos territorios de Transjordania; devolvi\u00f3 el estatuto de ciudades libres helenistas a todas aquellas que hab\u00ed\u00adan sido conquistadas, judaizadas a la fuerza, o destruidas por los Asmoneos, y las reconstruy\u00f3 con estructuras pol\u00ed\u00adticas, administrativas, y culturales propias de las ciudades helenistas. Se cre\u00f3 la Dec\u00e1polis, una especie de federaci\u00f3n de ciudades helenistas cuyo n\u00famero vari\u00f3 a lo largo del tiempo (Jerasa, Escit\u00f3polis, Hippos, Gadara, Damasco, Filadelfia&#8230;). El resto del territorio (Galilea, Perea, Idumea, Judea) qued\u00f3 sometido a tributo, convertido en parte de la provincia romana de Siria. La jurisdicci\u00f3n de Hircano qued\u00f3 reducida a Judea, aunque tiempo despu\u00e9s fue nombrado por C\u00e9sar \u00abetnarca de Judea\u00bb (47 a.C.) en agradecimiento a la ayuda militar que le hab\u00ed\u00ada prestado en su guerra contra Egipto.<\/p>\n<p>1.1. el Grande<br \/>\nJunto al Sumo Sacerdote Hircano Il, sigui\u00f3 medrando, como su consejero, el idumeo Ant\u00ed\u00adpatro que consigui\u00f3 grandes favores de los romanos y comenz\u00f3 a consolidar la que ser\u00ed\u00ada la dinast\u00ed\u00ada herodiana, llamada a suceder a la Asmonea. Obtuvo la ciudadan\u00ed\u00ada romana, la exenci\u00f3n de impuestos, su nombramiento como procurador de Judea, y cargos administrativos elevados para sus hijos. Y as\u00ed\u00ad fue como su hijo Herodes, nombrado gobernador de Galilea, comenz\u00f3 una carrera que culminar\u00ed\u00ada con el nombramiento de rey en el 40 a.C, aprovechando las disensiones y la lucha por el poder en Roma. Como gobernador de Galilea se distingui\u00f3 por la brutalidad de sus actuaciones, evidenciada tanto en la persecuci\u00f3n de un grupo de bandidos dirigidos por un tal Ezequ\u00ed\u00adas que actuaban en la frontera con Siria, como en la recaudaci\u00f3n de impuestos extras entre los campesinos para ayudar al emperador de turno en sus campa\u00f1as militares.<\/p>\n<p>Hubo algunos intentos de hacerse con el poder por parte de Arist\u00f3bulo II y de sus descendientes, quienes contaron con la ayuda de C\u00e9sar -contrincante de Pompeyo en aquel momento- y de los Partos -adem\u00e1s de la de algunos partidarios que a\u00fan quedaban en el pa\u00ed\u00ads, sobre todo en Galilea-. De hecho, Ant\u00ed\u00adgono -hijo de Arist\u00f3bulo- consigui\u00f3, con la ayuda de los Partos, presentarse en Jerusal\u00e9n como el \u00faltimo rey asmoneo y reinar durante tres a\u00f1os (40-37 a.C.), en los cuales lleg\u00f3 a acu\u00f1ar moneda y a liderar el partido nacionalista que se opon\u00ed\u00ada a Ant\u00ed\u00adpatro y sus hijos. Hircano fue mutilado para que no pudiera volver a ejercer el cargo de Sumo Sacerdote, y fue llevado a Babilonia prisionero; y Fasael, el hermano de Herodes que hab\u00ed\u00ada sido nombrado tetrarca de Judea, fue asesinado. Pero su reinado no dur\u00f3 mucho, entre otras cosas porque no le interesaba a Roma.<\/p>\n<p>Herodes, que hab\u00ed\u00ada sido nombrado por Roma tetrarca de Galilea y Samaria en el 41 a.C, logr\u00f3 huir a trav\u00e9s del desierto y llegar a Roma donde consigui\u00f3 el nombramiento de rey \u00abamigo del Senado romano\u00bb y un ej\u00e9rcito que le ayud\u00f3 a ocupar el trono (37 a.C.). Su reinado se extendi\u00f3 desde el 37 a.C. al 4 a.C., y se caracteriz\u00f3 por:<\/p>\n<p>&#8211; consolidaci\u00f3n de su mediante la eliminaci\u00f3n de todos los descende la dinast\u00ed\u00ada asmonea sus partidarios (incluidos el anciano Hircano II que hab\u00ed\u00ada vuelto de Babilonia, su mujer Mariamme, nieta de Hircano II, su cu\u00f1ado, y su suegra). Al final de su reinado, presa de una man\u00ed\u00ada persecutoria, volvi\u00f3 a la pr\u00e1ctica de eliminar a todo aquel de quien sospechaba un complot para derrocarle (incluidos varios de sus hijos)<br \/>\nCre\u00f3 una clase alta compuesta por gente nueva, familias de Idumea y de Galilea que le hab\u00ed\u00adan ayudado, por partidarios de los Asmoneos que se hab\u00ed\u00adan pasado a su bando o que eran enemigos de Ant\u00ed\u00adgono. Fue una clase alta sin prestigio ante el pueblo. Adem\u00e1s cre\u00f3 un cuerpo administrativo de subalternos, muchos de ellos no jud\u00ed\u00ados. Introdujo partidarios suyos en el Sanedr\u00ed\u00adn y entre los magistrados locales, los cuales probablemente fueron los encargados de la recogida de los impuestos.<\/p>\n<p>&#8211; fiebre constructora de grandes obras. Y as\u00ed\u00ad reforz\u00f3 antiguas fortalezas asmoneas (Alejandreium, Antonia, Masada&#8230;) y construy\u00f3 otras nuevas (Maqueronte, Herodium, Hircania&#8230;), palacios, acueductos, ciudades (Tiberiades, Cesarea Mar\u00ed\u00adtima, Cesarea de Filipo, S\u00e9foris, Samar\u00ed\u00ada&#8230;). Su gusto por la cultura helenista se plasm\u00f3 en su forma de vida, en la composici\u00f3n de su clase dirigente, y en las ciudades y templos dedicados al emperador de turno, as\u00ed\u00ad como en las donaciones (templos, edificios civiles&#8230;) repartidas por muchas ciudades como Esparta, Roma, Atenas&#8230; Mantuvo relaciones estrechas con gente de Samar\u00ed\u00ada. All\u00ed\u00ad se cas\u00f3 con Mariamme, all\u00ed\u00ad se retiraba a descansar, se cas\u00f3 con una samaritana, construy\u00f3 Sebaste. En su reinado se reforzaron los elementos helenistas en la sociedad y en las instituciones de gobierno, pero no hubo fusi\u00f3n entre los elementos helenistas y jud\u00ed\u00ados, ni el rey lo pretendi\u00f3. Al contrario, respet\u00f3 las caracter\u00ed\u00adsticas jud\u00ed\u00adas, e incluso impuso que el marido de su hermana Salom\u00e9 se hiciera jud\u00ed\u00ado antes de permitir el matrimonio. Aunque fue un helenista convencido y practicante, manten\u00ed\u00ada las formas ante los jud\u00ed\u00ados respetando sus costumbres (no puso im\u00e1genes en sus monedas, ni en estatuas en los edificios m\u00e1s importantes de Jerusal\u00e9n), respet\u00f3 las opiniones de los fariseos (quiz\u00e1 porque \u00e9stos ten\u00ed\u00adan ascendencia entre el pueblo), e incluso reconstruy\u00f3 y engrandeci\u00f3 el Templo de Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>&#8211; disgusto y descontento del pueblo ante su persona, su forma de gobernar, y la clase alta le rodeaba. Es cierto que, alguna vez, baj\u00f3 los impuesto en tiempo de hambre (A. J. XV, 365; XVI, 64) y que, en el 25 a.C., cuando el pa\u00ed\u00ads sufri\u00f3 una gran hambruna, us\u00f3 el oro y la plata de su palacio para comprar grano a Egipto y repartirlo entre la poblaci\u00f3n (A.J. XV, 305-316; XVI, 62,132). Adem\u00e1s con sus relaciones y regalos a las ciudades helenistas favoreci\u00f3 la situaci\u00f3n y los derechos de los jud\u00ed\u00ados de la Di\u00e1spora. Foment\u00f3 los lazos con los jud\u00ed\u00ados de Babilonia, y favoreci\u00f3 a muchas familias procedentes de Egipto y Babilonia en Jerusal\u00e9n, aprovechando que no ten\u00ed\u00adan antiguas fidelidades hacia los Asmoneos. Pero, a pesar de estos gestos, el pueblo no confiaba en \u00e9l y consideraba ileg\u00ed\u00adtimo su reinado pues era Idumeo, es decir medio-jud\u00ed\u00ado (los Idumeos hab\u00ed\u00adan sido obligados a judaizar por los Asmoneos). Su forma helenista de administraci\u00f3n, la creaci\u00f3n de ciudades de car\u00e1cter helenizado no gustaba a la mayor\u00ed\u00ada que ve\u00ed\u00ada la forma de vida jud\u00ed\u00ada amenazada. Los castigos brutales y las ejecuciones que llevaba a cabo en sus fortalezas a todos aquellos que transgred\u00ed\u00adan las normativas reales eran una motivo m\u00e1s para el odio. Adem\u00e1s el pueblo sufr\u00ed\u00ada un sistema de impuestos excesivamente gravoso, y sent\u00ed\u00ada como un insulto los nombramientos de sumos Sacerdotes que hac\u00ed\u00ada Herodes, quien, pasando por alto la l\u00ed\u00adnea sadoquita, puso en el cargo a individuos de otras familias sacerdotales procedentes de la di\u00e1spora babil\u00f3nica.<\/p>\n<p>Si en su reinado, a pesar de ser odiado por el pueblo, no hubo revueltas se debi\u00f3 a su forma desp\u00f3tica de gobernar. Contaba con una guardia personal demercenarios especialmente leales a su persona, as\u00ed\u00ad como de una serie de fortalezas repartidas por el pa\u00ed\u00ads, y de un servicio secreto de informadores, y no dudaba en reprimir brutalmente y de forma ejemplificante cualquier intento de protesta, como lo hab\u00ed\u00ada demostrado ya siendo gobernador de Galilea con los supervivientes de la familia Asmonea, o incluso despu\u00e9s con su propia familia. Hechos \u00e9stos que el pueblo ten\u00ed\u00ada muy presentes. Al final de su reinado castig\u00f3 de forma brutal a dos escribas, Judas y Mat\u00ed\u00adas, que animaron a unos de sus alumnos a quitar la imagen de un \u00e1guila que hab\u00ed\u00ada puesto en la puerta del Templo.<\/p>\n<p>Muri\u00f3 en su palacio de Jeric\u00f3, en el 4 a.C., despu\u00e9s de una dolorosa enfermedad. Tras haber modificado su testamento varias veces, en el definitivo repart\u00ed\u00ada su reino entre tres de sus hijos. A Arquelao le dejaba Judea, Samar\u00ed\u00ada e Idumea, adem\u00e1s del t\u00ed\u00adtulo de rey. A Antipas, que despu\u00e9s ser\u00ed\u00ada nombrado Herodes Antipas, cogiendo el nombre de la dinast\u00ed\u00ada, le dej\u00f3 Galilea y Perea; y a Filipo, la parte nordeste del pa\u00ed\u00ads, habitada en su mayor\u00ed\u00ada por paganos, Gaulan\u00ed\u00adtide, Batanea, Tracon\u00ed\u00adtide. Ambos llevar\u00ed\u00adan el t\u00ed\u00adtulo de tetrarcas, aunque todo ello hab\u00ed\u00ada de ser confirmado por el Emperador.<\/p>\n<p>1.2. Los sucesores Herodes el Grande (4 a.C.-41 d.C.)<br \/>\nA la muerte de Herodes, el pueblo se present\u00f3 ante para pedirle que rebajara los impuestos que hab\u00ed\u00adan sufrido con su padre (G.J. 11,4), y amenaz\u00f3 con una huelga agr\u00ed\u00adcola. Estas manifestaciones populares se unieron con la expresi\u00f3n de dolor y protesta de algunos jud\u00ed\u00ados por la ejecuci\u00f3n de los dos escribas en los \u00faltimos d\u00ed\u00adas de Herodes. Todo ello, y la proximidad de la Pascua (4 a.C.), increment\u00f3 la tensi\u00f3n y Arquelao, asustado, mand\u00f3 las tropas contra la gente y lo que hab\u00ed\u00ada empezado como una protesta pac\u00ed\u00adfica termin\u00f3 en una gran matanza.<\/p>\n<p>Ese mismo a\u00f1o, cuando los tres herederos viajaron a Roma para ser confirmados en los cargos, tambi\u00e9n lo hizo una delegaci\u00f3n jud\u00ed\u00ada para pedir a Augusto que les librara de la dinast\u00ed\u00ada Herodiana y que el pa\u00ed\u00ads pasara a estar bajo la jurisdicci\u00f3n directa de Roma. Estando all\u00ed\u00ad estall\u00f3 una revuelta en Judea que forz\u00f3 la intervenci\u00f3n del legado romano en Siria, Quintilio Varo. Aunque parec\u00ed\u00ada que hab\u00ed\u00ada sido suprimida, al poco tiempo la revuelta se extendi\u00f3 por todo el pa\u00ed\u00ads; incluso algunos soldados de Herodes se unieron a los rebeldes. El levantamiento tuvo varios l\u00ed\u00adderes: en Galilea, Judas, el hijo Ezequ\u00ed\u00adas al que Herodes hab\u00ed\u00ada aplastado hacia el 48 a.C., y en Perea Sim\u00f3n, un esclavo de Herodes; en Judea, el l\u00ed\u00adder insurgente fue un pastor llamado Astronges que atacaba a los romanos cerca de Ema\u00fas.<\/p>\n<p>El legado de Siria, Quintilio Varo volvi\u00f3 a intervenir con sus tropas, concentr\u00e1ndolas en Ptolemaida (actual Akko), y a partir de ah\u00ed\u00ad fue recorriendo el pa\u00ed\u00ads aplastando a sangre y fuego cualquier resistencia. Algunas ciudades fueron especialmente castigadas como sucedi\u00f3 a S\u00e9foris (Galilea), que fue quemada y sus habitantes vendidos como esclavos en el 4 a.C. Con la ciudad, sin duda, sufrieron las aldeas de los alrededores. Tambi\u00e9n quem\u00f3 Ema\u00fas, y lleg\u00f3 a Jerusal\u00e9n donde tom\u00f3 medidas brutales para sofocar la rebeli\u00f3n. La intervenci\u00f3n de Varo constituy\u00f3 una de las cat\u00e1strofes m\u00e1s graves del per\u00ed\u00adodo. La poblaci\u00f3n sufri\u00f3 tanto que qued\u00f3 registrada en la memoria de la gente como \u00abla guerra de Varo\u00bb (M. Stern 1974: 28).<\/p>\n<p>Augusto decidi\u00f3 ratificar el reparto del territorio que hab\u00ed\u00ada hecho Herodes, pero, en cuanto a los t\u00ed\u00adtulos, a Arquelao s\u00f3lo le concedi\u00f3 el t\u00ed\u00adtulo de etnarca, condicionando la realeza a los resultados de su gobierno inmediato. Liber\u00f3, adem\u00e1s, las ciudades helen\u00ed\u00adsticas de Hippos, Gadara y Gaza del control herodiano, tal y como se lo hab\u00ed\u00ada pedido una delegaci\u00f3n de las mismas.<\/p>\n<p>El gobierno de Arquelao en Judea (4 a.C.- 6 d.C.) hab\u00ed\u00ada comenzado mal, y cuando volvi\u00f3 de Roma se encontr\u00f3 con la animadversi\u00f3n del pueblo y los \u00faltimos vestigios de las revueltas que tuvo que solucionar, en concreto la actividad de Atronges y sus hermanos en Judea. Sigui\u00f3 la pol\u00ed\u00adtica de su padre en cuanto a la relaci\u00f3n con el emperador, el nombramiento a voluntad de los sumos sacerdotes, y la actividad constructora. Jud\u00ed\u00ados y Samaritanos elevaron una queja com\u00fan al emperador por su forma de gobernar, y fue exilado en la Galia. Su territorio pas\u00f3 a ser parte de la provincia romana de Siria y a depender directamente de Roma por medio del legado romano y de un procurador \/ prefecto que viv\u00ed\u00ada en Cesarea. Debido al desprestigio de la clase alta herodiana, los romanos no pudieron contar con ella, despu\u00e9s de la destituci\u00f3n, y as\u00ed\u00ad el Sanedr\u00ed\u00adn y el Sumo Sacerdote adquirieron cierta responsabilidad y autoridad (aunque el sumo sacerdocio hab\u00ed\u00ada ca\u00ed\u00addo en un gran descr\u00e9dito debido a su forma de nombramiento).<\/p>\n<p>, por su parte, recogi\u00f3 el nombre de la dinast\u00ed\u00ada, siendo conocido como Herodes Antipas. Ejerci\u00f3 el gobierno sobre Galilea y Perea durante 43 a\u00f1os (4 a.C.- 39 d.C.), de forma relativamente exitosa y pac\u00ed\u00adfica, aunque, como se ver\u00e1, esto no signifique que Galilea estuviera libre de tensiones, problemas graves y movimientos internos, sino que no hubo acontecimientos o movimientos antiromanos que requirieran la intervenci\u00f3n de las tropas romanas, y la regi\u00f3n goz\u00f3 de relativa paz hasta el 44 d.C. en que pas\u00f3 a depender directamente de los procuradores romanos. Sin embargo su pol\u00ed\u00adtica produjo un agravamiento progresivo y general de la situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Igual que su padre, Herodes Antipas foment\u00f3 las relaciones y las influencias internacionales, llegando a ser conocido en ese \u00e1mbito (medi\u00f3, con \u00e9xito, entre los Partos y los Romanos), en gran parte gracias a las donaciones que hizo a varias ciudades greco-romanas; fue un gran constructor y un amante de la cultura helenista, llegando a introducir la organizaci\u00f3n de las ciudades griegas entre la poblaci\u00f3n jud\u00ed\u00ada; en concreto, en la nueva ciudad de Tiberias construida a orillas del lago de Galilea (17-22 d.C.). Tambi\u00e9n reconstruy\u00f3 S\u00e9foris a la que hizo capital de Galilea y sede de su corte, hasta que, construida Tiberias, fue traspasada all\u00ed\u00ad. Su pol\u00ed\u00adtica constructora supuso, igual que sucediera con su padre, un alivio moment\u00e1neo al problema de falta de tierra cultivable y por lo tanto a la falta de trabajo y sustento. Pero el desarrollo de ciertos valores, formas de vida y econom\u00ed\u00ada urbanas que fueron unidas e incentivadas en su proceso de urbanizaci\u00f3n constituyeron un progresivo empobrecimiento de los campesinos, y un alejamiento entre la \u00e9lite ciudadana y el campesinado rural y sus formas de vida y econom\u00ed\u00ada tradicionales.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n fue h\u00e1bil, aunque menos que su padre, en ponerse del lado del emperador de turno y de los poderosos en general, de ah\u00ed\u00ad el apelativo de \u00abzorro\u00bb y la interpretaci\u00f3n que de la imagen de la ca\u00f1a en sus monedas se hace en el Evangelio (Theissen 1997:41). Sin embargo, en el campo militar no tuvo la misma suerte ya que perdi\u00f3 la guerra contra los Nabateos que estall\u00f3 debido a la ofensa que supuso que Herodes despidiera a la hija de Aretas IV, con quien estaba casado, para tomar como esposa a Herod\u00ed\u00adas, su cu\u00f1ada. En este contexto se puede ver que la denuncia de Juan Bautista, causa de su muerte (Mc 6,14-29), era algo m\u00e1s que la consideraci\u00f3n moral desarrollada en los Evangelios, y que deb\u00ed\u00ada tener mucho de denuncia de sus implicaciones socio-pol\u00ed\u00adticas.<\/p>\n<p>Herodes Antipas no ten\u00ed\u00ada jurisdicci\u00f3n en Jerusal\u00e9n, pero s\u00ed\u00ad cierta influencia, y por eso visitaba la ciudad en las fiestas religiosas principales, lo que le permit\u00ed\u00ada contactar con el procurador romano que tambi\u00e9n deb\u00ed\u00ada acudir. Parece que con Poncio Pilato, que fue procurador del 26 d.C.-36 d.C., las relaciones no fueron especialmente cordiales. Ambos, tanto Pilato como Herodes no eran las figuras un tanto apocadas e indecisas que retrata el Evangelio, sino personajes ambiciosos, y en el caso de Pilato un ser cruel, prepotente, y sin escr\u00fapulos.<\/p>\n<p>Cuando muri\u00f3 Tiberio (37 d.C.) Herodes no pudo ganarse el favor del nuevo emperador Cal\u00ed\u00adgula que prefiri\u00f3 a su sobrino Agripa 1 (hermano de su actual esposa Herod\u00ed\u00adas), al que dio los territorios de Filipo, muerto en el 34 d.C. sin descendencia, que hab\u00ed\u00adan pasado a depender directamente de Roma a trav\u00e9s del legado de Siria. Apoyado por su mujer, Herodes trat\u00f3 de conseguir el t\u00ed\u00adtulo de rey, pero Agripa 1 conspir\u00f3 con \u00e9xito contra \u00e9l, acus\u00e1ndole ante el emperador de preparar, junto con los Partos, una guerra contra Roma. Fue exilado en la Galia. En defensa de su mujer Herod\u00ed\u00adas hay que decir que, aunque se le ofreci\u00f3 la oportunidad de separarse de \u00e9l y gozar de los beneficios de tener un hermano rey (Agripa 1), opt\u00f3 por acompa\u00f1arle al exilio. Los dos eran ambiciosos, los dos jugaron su baza, y los dos se fueron al exilio cuando perdieron.<\/p>\n<p>, el tercero de los hijos de Herodes el grande, gobern\u00f3 un territorio con una poblaci\u00f3n, en su mayor\u00ed\u00ada no jud\u00ed\u00ada, de ah\u00ed\u00ad que en sus monedas -al contrario que sus hermanos- apareciese su cara. Fue tambi\u00e9n un gran constructor. Agrand\u00f3 la ciudad de Panias y la llam\u00f3 Cesarea (conocida como \u00abde Filipo\u00bb para diferenciarla de la otra situada a orillas del Mediterr\u00e1neo); tambi\u00e9n convirti\u00f3 en una gran ciudad a Betsaida, a orillas del Lago de Galilea, a la que llam\u00f3 Julias y donde fue enterrado (G.J. II, 168). Su comportamiento fue moderado y su forma de administrar justicia peculiar, pues iba de lugar en lugar estableciendo su corte de justicia para atender los casos (A.J. XVI11,107).<\/p>\n<p>1.3. reinado de Agripa 1<br \/>\nAgripa 1 fue nieto de Herodes el Grande y la asmonea Berenice. Se educ\u00f3 en Roma y tuvo amistades entre la clase alta romana, incluso con los futuros emperadores (Cal\u00ed\u00adgula y Claudio). Recibi\u00f3 los territorios de Filipo, y en el 40 d.C. los de Herodes Antipas que hab\u00ed\u00ada sido mandado al exilio. En el 41 d.C., Claudio, para agradecer la participaci\u00f3n a favor de su nombramiento como emperador, a\u00f1adi\u00f3 a su reino los territorios de Judea, Samaria e Idumea. Con ello, Agripa 1 consigui\u00f3 un territorio tan grande como el de su abuelo Herodes \u00abel grande\u00bb. Fue un rey que, en sus \u00faltimos a\u00f1os, que coincidieron con los de su reinado, se dedic\u00f3 a defender los intereses del pueblo jud\u00ed\u00ado. Fue apreciado por el pueblo, quiz\u00e1 tambi\u00e9n debido a que era descendiente de los Asmoneos. Agripa trat\u00f3 de estar en conexi\u00f3n con el pueblo y de satisfacer las peticiones de los fariseos, sin olvidar la cooperaci\u00f3n amistosa con la oligarqu\u00ed\u00ada sumo-sacerdotal. Como sus antecesores nombr\u00f3 a los sumos sacerdotes seg\u00fan su voluntad aunque procur\u00f3 estar a bien con las dos familias m\u00e1s importantes, ambas saduceas (Boeto y Anano).<\/p>\n<p>Mantuvo lazos con los jud\u00ed\u00ados de clase alta de la Di\u00e1spora. En su reinado se le present\u00f3 el problema cristiano, y en \u00e9l parece que actu\u00f3 con m\u00e1s dureza de lo que los fariseos propon\u00ed\u00adan (Hch 12,1-19). Mat\u00f3 a Santiago el hijo del Zebedeo y meti\u00f3 en prisi\u00f3n a Pedro (Hch 12,20). Muri\u00f3 en Cesarea mar\u00ed\u00adtima mientras estaba celebrando un gran festival en honor del emperador en el 44 d.C.<\/p>\n<p>1.4. Los romanos<br \/>\nA su muerte, su reino pas\u00f3 de nuevo a depender directamente de Roma, bajo la jurisdicci\u00f3n del legado de Siria y el gobierno de procuradores que fueron cada vez m\u00e1s brutales, ineptos e incapaces, lo que contribuy\u00f3 a la degradaci\u00f3n de la situaci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica y social que llev\u00f3 a la guerra del a\u00f1o 70. Estos procuradores fueron: Fado (44-46 d.C.); Tiberio Alejandro (46-48 d.C.); V. Cumano (48-52 d.C.); F\u00e9lix (52-60 d.C.); Porcio Festo (60-62 d.C.) Albino (62-64 d.C.); Gesio Floro (64-66 d.C.) Con este \u00faltimo estall\u00f3 la revuelta y se desencaden\u00f3 la 1 Guerra jud\u00ed\u00ada que tuvo mucho de guerra civil, es decir, de revuelta de los campesinos contra la \u00e9lite jud\u00ed\u00ada tanto laica como sacerdotal. De hecho, una de las primeras acciones de las bandas coaligadas que entraron en Jerusal\u00e9n fue quemar los archivos donde se encontraban los recibos de las deudas, y tomar represalias sangrientas contra la nobleza y la clase dirigente. No fue hasta el final de la contienda, cuando ya era tarde, que los diferentes grupos se unieron para defenderse de los romanos.<\/p>\n<p>En sus primeros momentos los grupos llegados a Jerusal\u00e9n se dedicaron a matar y asaltar la parte alta de la ciudad, donde estaban las casas de la \u00e9lite.<\/p>\n<p>El \u00faltimo representante de la dinast\u00ed\u00ada herodiana fue Agripa II que rein\u00f3 sobre algunas ciudades como Tiberias, Tariquea y Gadara, pero no tuvo ninguna influencia y muy poco poder. Ayud\u00f3 a las fuerzas romanas cuando intervinieron para apagar el levantamiento que llevar\u00ed\u00ada a la primera Guerra Jud\u00ed\u00ada contra los romanos en el 70 d.C., su reinado persisti\u00f3 a\u00fan despu\u00e9s de la contienda, al menos hasta el 92 d.C.. Parece que cuando muri\u00f3 Domiciano, su reino fue anexionado y pas\u00f3 como el resto del territorio a depender directamente de Roma.<\/p>\n<p>2. Situaci\u00f3n socio-econ\u00f3mica<br \/>\nLa \u00e9poca romano-herodiana supuso un cambio importante en el \u00e1mbito econ\u00f3mico, pol\u00ed\u00adtico y social en Palestina. La situaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n de Palestina depend\u00ed\u00ada sobre todo del sistema de propiedad, uso y distribuci\u00f3n de la tierra, as\u00ed\u00ad como del sistema de tasas e impuestos.<\/p>\n<p>2.1. \u00f3n y uso de la tierra<br \/>\nLa reducci\u00f3n del territorio que hab\u00ed\u00ada supuesto la intervenci\u00f3n de Pompeyo en el 63 a.C. y el dominio -aunque indirecto-de Roma, hizo que muchos campesinos jud\u00ed\u00ados perdieran sus peque\u00f1as explotaciones agrarias que eran su medio de vida, y tuvieran que refugiarse en el ahora menguado territorio jud\u00ed\u00ado, con la consiguiente escasez de tierra de labranza. Se redujo el comercio puesto que una gran parte de las zonas m\u00e1s urbanizadas (la zona costera -excepto el puerto de Joppe o Jallo-, y Transjordania) quedaron fuera de la jurisdicci\u00f3n jud\u00ed\u00ada. Junto a ello, la obligaci\u00f3n de pagar tributo a Roma tuvo como consecuencia el aumento de las cargas fiscales de la poblaci\u00f3n. Estas condiciones se agravaron durante los cien a\u00f1os siguientes hasta llegar a la llamada primera guerra jud\u00ed\u00ada contra los romanos (66-70 d.C.), contienda que tambi\u00e9n tuvo su parte de guerra civil.<\/p>\n<p>En cuanto a la distribuci\u00f3n y uso de la tierra, Herodes el Grande agrav\u00f3 la situaci\u00f3n iniciada por la acci\u00f3n de Pompeyo de reducir el territorio jud\u00ed\u00ado, ya que confisc\u00f3 y expropi\u00f3 tierras, tanto a los campesinos como a la nobleza laica y sacerdotal partidaria de los Asmoneos, para usarlas como tierra real, premiar a sus soldados, o d\u00e1rsela a sus amigos y partidarios, quienes a su vez la alquilaban o ten\u00ed\u00adan trabajadores, siempre bajo las \u00f3rdenes de capataces. Con todo ello, Herodes cre\u00f3 en torno suyo una nueva clase alta compuesta en gran parte, aunque no s\u00f3lo, por gente no jud\u00ed\u00ada que, partidarios de la dinast\u00ed\u00ada herodiana, seguir\u00ed\u00adan si\u00e9ndolo con sus sucesores. En los Evangelios aparecen denominados como \u00ablos Herodianos\u00bb.<\/p>\n<p>El resultado de esa pol\u00ed\u00adtica fue que, progresivamente, la tierra cultivable disponible disminuy\u00f3; cada vez hab\u00ed\u00ada menos tierra libre para m\u00e1s campesinos. Muchos de ellos pasaron de ser peque\u00f1os agricultores propietarios de su tierra a inquilinos que alquilaban un campo (a veces su propia tierra perdida), o trabajadores que eran contratados por cosecha o por jornada, o bien trabajadores en tierra real cuyo trabajo era supervisado por capataces o delegados reales. Los campesinos que alquilaban un campo ten\u00ed\u00adan que pagar una cantidad fija por \u00e9l, y que pod\u00ed\u00ada llegar a suponer la mitad o la tercera parte de la cosecha. Otras veces, trabajaban una pieza de tierra y pagaban por ello la mitad de la cosecha que obten\u00ed\u00adan. Se lleg\u00f3 a una situaci\u00f3n donde la concentraci\u00f3n de tierra era tal que hab\u00ed\u00ada villas con sus campos alrededor que pertenec\u00ed\u00adan a un \u00fanico propietario, mientras en algunas grandes propiedades personales viv\u00ed\u00adan como trabajadores o arrendados tantas familias que pod\u00ed\u00adan formar un pueblo. Eran lo que se denomina \u00abhaciendas\u00bb (villa en lat\u00ed\u00adn), una entidad pol\u00ed\u00adtica y legal en relaci\u00f3n a la propiedad de la tierra y a su producto que controlaba la \u00e9lite. El propietario, normalmente no viv\u00ed\u00ada en ellos de continuo, sino en las ciudades, dejando al cargo a administradores o ec\u00f3nomos (Lc 16, 1-8). Estas \u00abhaciendas\u00bb ten\u00ed\u00adan una parte dedicada a viviendas, con residencias suntuosas para el due\u00f1o o sus representantes, almacenes, instalaciones de prensas de vino y aceite, y pod\u00ed\u00adan ser muy extensos. Los trabajadores eran arrendatarios de los pueblos y aldeas de alrededor (Mc 12,1), o bien trabajadores contratados por cosecha o jornada (Mt 20,1-15). Las par\u00e1bolas dan una imagen muy v\u00ed\u00advida de esta situaci\u00f3n, y la arqueolog\u00ed\u00ada ha sacado a la luz alguna de estas \u00abhaciendas\u00bb que daban a la \u00e9lite, y a los subalternos o personal especializado que estaba a su servicio, todo lo necesario para vivir con el lujo que acostumbraban. Sol\u00ed\u00adan tener varias, en diferentes lugares, de forma que los productos se diversificaban, y los riesgos disminu\u00ed\u00adan.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Lenski (1984: 228; citado por Hanson\/Oackman 1998:113-114) en las sociedades agrarias avanzadas, como era Palestina en este momento, la \u00e9lite gobernante que constitu\u00ed\u00ada el 5 por ciento (incluso quiz\u00e1 s\u00f3lo el 2 por ciento) de la poblaci\u00f3n controlaba el 50-65 por ciento de los bienes y servicios del territorio.<\/p>\n<p>2.2. Sistema impuestos y tasas<br \/>\nEl sistema de impuestos hab\u00ed\u00ada cambiado en la \u00e9poca helenista. Se pas\u00f3 del cobro directo del tributo por parte de los delgados del imperio persa al sistema de arrendamiento del derecho a cobrar tasas por parte del imperio dominante. Una persona alquilaba este derecho y con ello se compromet\u00ed\u00ada a pagar la cantidad impuesta como tributo e impuestos, y respond\u00ed\u00ada personalmente con sus riquezas. Por su parte ten\u00ed\u00ada el derecho de cobrar a los campesinos, pescadores, comerciantes, artesanos&#8230; las tasas y los impuestos, evidentemente con un plus de beneficio. Estas personas de clase alta que pod\u00ed\u00adan ser la nobleza o los sumos sacerdotes (en \u00e9poca sel\u00e9ucida las casas de los On\u00ed\u00adadas y los Tob\u00ed\u00adadas hab\u00ed\u00adan tenido grandes luchas por semejante derecho), y quiz\u00e1 tambi\u00e9n el Sanedr\u00ed\u00adn en otras \u00e9pocas. Todos ellos alquilaban a su vez este derecho a otros intermediarios m\u00e1s peque\u00f1os que ejerc\u00ed\u00adan en aldeas, villas&#8230;, y que, a su vez, deb\u00ed\u00ada sacar una cantidad adicional para vivir ellos. Es f\u00e1cil hacerse una idea del aumento y la carga impositiva que hab\u00ed\u00adan de soportar los campesinos.<\/p>\n<p>Cuando exist\u00ed\u00ada un rey o tetrarca vasallo parece que era \u00e9ste quien pagaba a Roma la cantidad indicada, y luego \u00e9l recog\u00ed\u00ada esa cantidad m\u00e1s la impuesta por \u00e9l. No era un pago directo a Roma sino que se camuflaba ya que los impuestos se pagaban al rey, tambi\u00e9n a trav\u00e9s de otros recaudadores (publicanos), grandes y peque\u00f1os. Para los jud\u00ed\u00ados era menos humillante. Pero, el tener un rey o un tetrarca supon\u00ed\u00ada una doble carga fiscal, y la de Herodes \u00abel grande\u00bb se hizo insoportable porque aument\u00f3 los impuestos de forma muy dura para poder sufragar su pol\u00ed\u00adtica filo-helenista y su fiebre constructora, as\u00ed\u00ad como los espl\u00e9ndidos regalos en dinero que sol\u00ed\u00ada hacer a los emperadores (A.J. XVII, 306-308). Como se ha visto, cuando muri\u00f3 (4 a.C.) el pueblo se present\u00f3 ante su hijo Arquelao, amenazando con una huelga agr\u00ed\u00adcola y pidi\u00e9ndole que rebajara los impuestos tan gravosos que hab\u00ed\u00ada establecido su padre.<\/p>\n<p>El sistema fue el mismo con sus hijos y con su nieto Agripa 1, aunque pudo variar algo durante los a\u00f1os en que Judea, y despu\u00e9s toda Palestina, pas\u00f3 a depender directamente de Roma bajo la supervisi\u00f3n de los procuradores. En el a\u00f1o 6 d.C., cuando Arquelao fue depuesto y Judea pas\u00f3 a ser provincia romana de Siria, lo primero que hizo Quirino, el legado de Siria, fue un censo con fines recaudatorios (A.J. XVIII,1-2), es decir, para poder establecer la tasa contributiva directa. En las \u00e9pocas de jurisdicci\u00f3n directa, los romanos dejaron a la \u00e9lite de Jerusal\u00e9n y al Sanedr\u00ed\u00adn que, as\u00ed\u00ad como se ocupaban del gobierno cotidiano y de los asuntos dom\u00e9sticos, se ocupara de la recaudaci\u00f3n de los impuestos, pero con toda probabilidad estos ten\u00ed\u00adan otras personas que hac\u00ed\u00adan el trabajo directo.<\/p>\n<p>Los impuestos directos lo eran por persona y por tierra (el tributum capitis y el tributum solis), es decir, aquellos impuestos que deb\u00ed\u00adan pagar toda mujer a partir de doce a\u00f1os, y todo var\u00f3n mayor de 14 a\u00f1os. Probablemente fuera 1 denario por persona al a\u00f1o. Herodes el Grande (y sus sucesores puesto que el sistema impositivo cambi\u00f3 poco en esa \u00e9poca), reclamaba, adem\u00e1s de los impuestos directos por persona, parte del grano y de la fruta de Palestina (entre un tercio y un medio) (Stegemann).<\/p>\n<p>Pero adem\u00e1s exist\u00ed\u00adan diferentes tasas o impuestos indirectos que gravaban casi cualquier actividad: actividades de mercado, peajes por pasar de una ciudad a otra, o de un territorio a otro, tasas por usar el puerto, o las instalaciones de las ciudades, por obras estatales (carreteras, acueductos&#8230;).<\/p>\n<p>Por otra parte, exist\u00ed\u00adan los impuestos religiosos. Eran aquellos que recaudaba el Templo y su personal. Eran 1\/2 siclo por persona y a\u00f1o, as\u00ed\u00ad como varios diezmos para el personal del culto (por vino, aceite, fruta&#8230;), las primicias (de los animales, de las cosechas, por los primog\u00e9nitos), y tasas para le\u00f1a.<\/p>\n<p>2.3. problema de las<br \/>\nCon el sistema de impuestos y tasas, y el de propiedad, distribuci\u00f3n y uso de la tierra, es f\u00e1cil comprender que los campesinos viv\u00ed\u00adan en un nivel de subsistencia m\u00ed\u00adnimo que se ve\u00ed\u00ada amenazado f\u00e1cilmente por cualquier eventualidad como una enfermedad, una sequ\u00ed\u00ada. En esos casos se ve\u00ed\u00adan en la necesidad de endeudarse pidiendo moratorias de los pagos o dinero.<\/p>\n<p>Este fue un grave problema en la \u00e9poca romano-herodiana. Si bien hab\u00ed\u00ada comenzado anteriormente, ahora se agrav\u00f3 de forma alarmante, de modo que muchos campesinos se vieron obligados a vender sus tierras, los m\u00e1s privilegiados quiz\u00e1 pod\u00ed\u00adan despu\u00e9s alquilar esa u otro pedazo de tierra, o bien trabajar como asalariados o jornaleros; pero muchos otros tuvieron que dejar sus tierras y vagar de un lugar a otro. Quienes no pod\u00ed\u00adan pagar las deudas pod\u00ed\u00adan ser encarcelados hasta que su familia pagara, o bien pod\u00ed\u00adan ser vendidos como esclavos sus hijos, su mujer, aunque algunos optaban por venderse ellos mismos. El desarraigo fue una situaci\u00f3n bastante corriente.<\/p>\n<p>Una salida, aunque provisional, fue la pol\u00ed\u00adtica constructora de la dinast\u00ed\u00ada herodiana que, si bien agrav\u00f3 la carga fiscal de los campesinos, dio, por otra parte, la oportunidad de encontrar un trabajo a muchos que se hab\u00ed\u00adan quedado sin tierras. La construcci\u00f3n de tantas ciudades y el mismo Templo de Jerusal\u00e9n requirieron muchos trabajadores y artesanos especializados, tanto durante el gobierno de Herodes el Grande, como en el de su hijo Antipas en Galilea.<\/p>\n<p>El problema de la deuda fue tan importante y progresivamente en aumento que para algunos fue la caracter\u00ed\u00adstica del per\u00ed\u00adodo (Stegemann), y as\u00ed\u00ad se entiende que llegara a aprobarse una ley, la ley de , establecida por el fariseo Hillel. Como cada siete a\u00f1os deb\u00ed\u00adan perdonarse las deudas, los campesinos que necesitaban pr\u00e9stamos ten\u00ed\u00adan grandes dificultades para encontrar quien les prestara dinero cuando se acercaba el a\u00f1o sab\u00e1tico. Por eso, Hillel determin\u00f3 el , por el cual, el que tomaba el pr\u00e9stamo se compromet\u00ed\u00ada a pagar la deuda, aunque llegara el a\u00f1o sab\u00e1tico. Evidentemente esto ayudaba a los campesinos, pero en realidad, beneficiaba a la \u00e9lite que ten\u00ed\u00ada dinero, le interesaba ponerlo en circulaci\u00f3n, y de esa forma sab\u00ed\u00ada que no iba a perderlo, sino que siempre ten\u00ed\u00ada deudores en las villas y aldeas produciendo para que ella pudiera seguir llevando el estilo de vida de lujo que se hace evidente en las casas que las excavaciones arqueol\u00f3gicas han sacado a la luz. A corto plazo, el campesino sal\u00ed\u00ada beneficiado, pero en realidad supon\u00ed\u00ada un endeudamiento perpetuo (Horsley\/Hanson 1985: 60-61), y una dependencia de por vida de los prestamistas.<\/p>\n<p>Las ciudades eran los centros donde se recog\u00ed\u00adan los impuestos en especie. En ellas viv\u00ed\u00adan s\u00f3lo el 8-10 por ciento de la poblaci\u00f3n. Jerusal\u00e9n y Cesarea Mar\u00ed\u00adtima en Judea, S\u00e9foris y Tiberias en Galilea, eran las ciudades m\u00e1s grandes y centra-les que exist\u00ed\u00adan en \u00e9poca herodiana. Luego hab\u00ed\u00ada otras m\u00e1s peque\u00f1as pero que cumpl\u00ed\u00adan un papel administrativo: Magdala, Cafarna\u00fan, Can\u00e1&#8230; De ellas depend\u00ed\u00adan aldeas. En las ciudades estaban los centros administrativos y judiciales, las residencias de la \u00e9lite, el Templo (en el caso de Jerusal\u00e9n) y los palacios. La pol\u00ed\u00adtica econ\u00f3mica de la \u00e9lite en el poder estaba basada en la redistribuci\u00f3n. Y era, precisamente, en la ciudad, en el Templo o el Palacio, donde se realizaba la recogida de bienes procedentes del trabajo de los campesinos, y donde se hac\u00ed\u00ada su redistribuci\u00f3n que evidentemente estaba guiada por los criterios de la \u00e9lite y para su bienestar, mientras las necesidades y el bienestar de la inmensa mayor\u00ed\u00ada de la poblaci\u00f3n no era tenida en cuenta, excepto cuando las hambrunas eran tan fuertes que amenazaban con acabar con la mano de obra y por lo tanto con los futuros ingresos de la \u00e9lite. Frente a esta forma de intercambio que era perjudicial para ellos, los campesinos, en las aldeas, practicaban la reciprocidad. Incluso el sistema de caridad para atender a la gente m\u00e1s des-valida era sostenido por las mismas aldeas o las sinagogas con el dinero de los vecinos, mientras en el Templo y en las arcas de la \u00e9lite quedaban los excedentes.<\/p>\n<p>Todo esto hac\u00ed\u00ada que los campesinos, que viv\u00ed\u00adan en aldeas y peque\u00f1as villas, mantuvieran un gran recelo y mucha animadversi\u00f3n hacia las ciudades y lo que simbolizaban. El abismo entre el campo y la ciudad era enorme, aunque, en realidad la diferencia era la que exist\u00ed\u00ada entre la \u00e9lite y la no \u00e9lite. Un porcentaje de la ciudad estaba compuesto por la no-\u00e9lite, es decir, por agricultores que sal\u00ed\u00adan a la ma\u00f1ana a trabajar en los campos de los alrededores y volv\u00ed\u00adan a la noche; por artesanos y peque\u00f1os comerciantes. Todos ellos habitaban en barrios bien diferenciados de aquellos otros donde viv\u00ed\u00ada la \u00e9lite en suntuosas mansiones, incluso, a veces separados por murallas y puertas que se cerraban durante la noche.<\/p>\n<p>Los campesinos estaban acostumbrados a vivir en el nivel m\u00ed\u00adnimo de subsistencia pero cuando \u00e9ste bajaba tanto que ni la subsistencia era posible, estallaban protestas y manifestaciones o se produc\u00ed\u00adan otros fen\u00f3menos como el bandolerismo.<\/p>\n<p>3. Situaci\u00f3n socio-religiosa<br \/>\n3.1. y manifestaciones campesinas<br \/>\nSurg\u00ed\u00adan como explosiones puntuales ante sucesos concretos. Unas ten\u00ed\u00adan un car\u00e1cter socio-econ\u00f3mico y otras m\u00e1s socio-religioso. En su mayor\u00ed\u00ada fueron de car\u00e1cter no violento, y seg\u00fan los relatos de Josefo no parecen estar dirigidas por alg\u00fan l\u00ed\u00adder, aunque Crossan sospecha que alguna de ellas, como la producida ante Petronio en el 41 d.C. pudiera estar dirigida por la clase de los subalternos, p.e. escribas o fariseos (Crossan 1991: 173).<\/p>\n<p>En el per\u00ed\u00adodo comprendido entre la muerte de Herodes el Grande y la 1 Guerra Jud\u00ed\u00ada se conocen siete protestas campesinas: la primera y la \u00faltima tuvieron motivos socio-econ\u00f3micos, las dem\u00e1s socio-religiosos. La primera, en Judea, el 4 a.C., ante Arquelao, el pueblo se concentr\u00f3 para pedirle una rebaja de los impuestos, la liberaci\u00f3n de algunos presos, y amenaz\u00f3 con una huelga agr\u00ed\u00adcola. Aunque el rey pareci\u00f3 acceder a sus peticiones, no lo hizo, y las protestas acabaron con la gran matanza de Pascua. Despu\u00e9s la situaci\u00f3n se complic\u00f3 con episodios de bandolerismo y movimientos m\u00e1s o menos mesi\u00e1nicos por todo el pa\u00ed\u00ads, que dieron paso a una gran represi\u00f3n (G.J. II,4=A.J. XVII, 204-205).<\/p>\n<p>La segunda y la tercera fueron en Judea y tuvieron lugar siendo procurador Poncio Pilato (26-36 d.C.). Una de ellas con ocasi\u00f3n de los estandartes con la efigie del C\u00e9sar que hab\u00ed\u00ada introducido en Jerusal\u00e9n. La gente acudi\u00f3 en masa a Cesarea, y se manifestaron ante su palacio. Frente a la amenaza de intervenci\u00f3n del ej\u00e9rcito se mostraron dispuestos al martirio, de forma que Pilato tuvo que dar marcha atr\u00e1s (G.J. II, 169=A.J. XVIII, 55-56). La otra tuvo lugar poco despu\u00e9s, cuando Pilato tom\u00f3 dinero del tesoro del Templo para construir un acueducto que llevara agua a Jerusal\u00e9n. De nuevo, los campesinos se concentraron y se manifestaron en Jerusal\u00e9n. Esta vez hubo una gran represi\u00f3n porque Pilato mand\u00f3 a sus soldados que se camuflaran entre la gente para incitar a la violencia de forma que el ej\u00e9rcito pudiera intervenir (G.J. II, 175-176=A.J. XVIII, 60-62).<\/p>\n<p>La cuarta fue muy grave. Sucedi\u00f3 siendo emperador Cal\u00ed\u00adgula (38-41 d.C) y Petronio legado de Siria. Cal\u00ed\u00adgula mand\u00f3 erigir una estatua suya en el Templo de Jerusal\u00e9n para ser adorado como Dios, como hab\u00ed\u00ada hecho a lo largo de su imperio. Los campesinos de todo el pa\u00ed\u00ads fueron a Ptolemaida para protestar ante Petronio que hab\u00ed\u00ada llegado con un ej\u00e9rcito y la estatua. Iban desarmados, con mujeres y ni\u00f1os, se sentaron dispuestos al martirio y a no sembrar sus campos. Petronio y las autoridades jud\u00ed\u00adas se dieron cuenta de la gravedad de la situaci\u00f3n, pues eso significaba, p\u00e9rdida de cosechas, imposibilidad de cobrar impuestos, y plagas de bandidos en el pa\u00ed\u00ads. Por ello, Agripa 1 y el mismo Petronio decidieron intervenir ante el emperador. Agripa 1 tuvo \u00e9xito y consigui\u00f3 que aqu\u00e9l revocara la orden. Petronio salv\u00f3 su vida gracias al oportuno asesinato del emperador (G.J. II, 185-203; A.J. XVIII, 261-309; y en Fil\u00f3n, a Gayo 203-348).<\/p>\n<p>La quinta y la sexta tuvieron lugar con Cumano como procurador (48-52 d.C.) las dos tuvieron como motivo las acciones de soldados romanos. En un caso por el gesto obsceno que uno de ellos hizo ante los fieles reunidos en el Templo, y la otra porque uno de ellos quem\u00f3 un rollo de la Tor\u00e1h en la sinagoga de una aldea, con motivo de una represalia llevada a cabo por dar cobijo a bandidos. En el primer caso, el procurador mando sus tropas y la huida despavorida de la multitud al salir del Templo produjo muertes por aplastamiento; en el segundo caso, Cumano castig\u00f3 al culpable.<\/p>\n<p>La s\u00e9ptima fue siendo Floro legado de Siria, en la Pascua deI 65 d.C., una multitud se manifest\u00f3 ante \u00e9l para quejarse de que el procurador Floro estaba siendo la ruina del pa\u00ed\u00ads. Tuvo un car\u00e1cter econ\u00f3mico y s\u00f3lo obtuvieron promesas. El deterioro de la situaci\u00f3n era ya imparable y la guerra estallar\u00ed\u00ada al poco tiempo.<\/p>\n<p>3.2. populares<br \/>\nAparte de estos movimientos espor\u00e1dicos y espont\u00e1neos de la masa de campesinos, hubo otros movimientos m\u00e1s espec\u00ed\u00adficos, bien por su continuidad, o por su liderazgo.<\/p>\n<p>Las condiciones socio-econ\u00f3micas que se daban en la \u00e9poca romano-herodiana, en Palestina, hab\u00ed\u00adan sufrido un gran deterioro, como se ha dicho m\u00e1s arriba: la falta de tierra conllev\u00f3 la dificultad para cubrir las necesidades b\u00e1sicas que la pol\u00ed\u00adtica constructora no lleg\u00f3 a paliar en su totalidad; la elevaci\u00f3n de impuestos y tasas produjo un endeudamiento generalizado, as\u00ed\u00ad como un empobrecimiento progresivo. Su resultado fue la alteraci\u00f3n grave de las formas de vida tradicionales, incluso la imposibilidad de seguir con ellas; as\u00ed\u00ad como la existencia de miles de campesinos dispuestos a unirse a un grupo de bandidos, seguir a individuos designados como reyes mesi\u00e1nicos, o a seguir a un profeta al desierto en espera de la actuaci\u00f3n liberadora divina. El descontento campesino pod\u00ed\u00ada tomar una u otra forma: bandolerismo, movimientos prof\u00e9ticos o mesi\u00e1nicos&#8230;.<\/p>\n<p>) Bandidaje o bandolerismo social. Se trata de un t\u00e9rmino acu\u00f1ado por E. Hobsbawn (1959) para describir una forma arcaica de protesta social propia de las sociedades agr\u00ed\u00adcolas avanzadas. El califica el fen\u00f3meno como una manifestaci\u00f3n \u00abpre-pol\u00ed\u00adtica\u00bb (E. Hobsbawn, 1981), porque \u00abaparece antes de que los pobres hayan alcanzado la conciencia pol\u00ed\u00adtica o hayan adquirido unos m\u00e9todos m\u00e1s efectivos de agitaci\u00f3n social. El endurecimiento de las condiciones socio-econ\u00f3micas, la ineficiencia administrativa suelen ser las condiciones id\u00f3neas para su aparici\u00f3n. Los reg\u00ed\u00admenes represivos y con un gran control suelen hacerlos desaparecer o al menos mantenerlos latentes. Las crisis econ\u00f3micas, la dislocaci\u00f3n social que puede causar una guerra civil, una conquista militar extranjera, o la imposici\u00f3n de nuevos gobernantes o estructuras sociales suelen favorecer su incremento. Estos grupos suelen estar compuestos sobre todo \u00abpor campesinos y trabajadores sin tierra oprimidos y explotados por alguien: se\u00f1ores, ciudades, gobiernos..\u00bb (E. Hobsbawn, 1981: 19-20; citado por Horsley\/Hanson 1985: 49-50). Estos grupos aumentan cuando se romp\u00ed\u00ada el fr\u00e1gil equilibrio a causa de factores ecol\u00f3gicos: hambres, sequ\u00ed\u00adas&#8230;, o bien por factores pol\u00ed\u00adtico-econ\u00f3micos: incremento de impuestos, confiscaci\u00f3n de tierra, ejercicio injusto y brutal de la autoridad. (Horsley\/Hanson 1985).<\/p>\n<p>Esta era, precisamente, la situaci\u00f3n de Palestina, desde mediados del s.l a.C. hasta el estallido de la guerra del 70 d.C. Pero tambi\u00e9n antes de esta \u00e9poca, en la que el fen\u00f3meno se agudiza, aparecen rastros del fen\u00f3meno.<\/p>\n<p>Flavio Josefo habla de varios grupos de bandidos y sus l\u00ed\u00adderes. Grupos de campesinos (entre 15-40 varones solteros, aunque a veces pod\u00ed\u00adan acoger a familias enteras) que hab\u00ed\u00adan perdido sus tierras por deudas, por tasas excesivas, por expropiaci\u00f3n&#8230; etc, y que incluso pod\u00ed\u00adan tener problemas con la ley. Se organizaban en bandas y se dedicaban al pillaje, sobre todo de la \u00e9lite rural e imperial, para sobrevivir. Manten\u00ed\u00adan los lazos con sus aldeas y familias, y ten\u00ed\u00adan cierto apoyo entre los campesinos locales quienes sent\u00ed\u00adan que, en alguna medida estaban contra la injusticia. A veces pod\u00ed\u00adan dar algo de lo que robaban a los campesinos, bien porque eran amigos suyos, o bien porque as\u00ed\u00ad compraban su silencio y su complicidad, pero no era una condici\u00f3n necesaria. Eran considerados como desviados y denominados bandidos o malhechores por la \u00e9lite. Josefo siempre se refiere a ellos con estos calificativos. Y sin embargo, tambi\u00e9n pod\u00ed\u00adan ser contratados por los poderosos como hizo Josefo cuando fue designado para dirigir la defensa de Galilea.<\/p>\n<p>El primer fen\u00f3meno de este tipo aparece en el 48 a.C., Josefo menciona a Ezequ\u00ed\u00adas como jefe de una banda de bandidos que actuaba en la frontera de Siria. Algunos autores (S. Freyne, M.Smallwood) dicen que eran restos de la nobleza Asmonea, partidarios de Arist\u00f3bulo frente a Hircano II y el gobernador Herodes, pero parece m\u00e1s convincente la postura de otros autores que los identifican con un grupo de bandidos, campesinos que hab\u00ed\u00adan sufrido las consecuencias de la redistribuci\u00f3n territorial de Pompeyo (Horsley-Hanson; Stegemann&#8230;), aunque tambi\u00e9n hubo, por esa misma \u00e9poca, movimientos de resistencia de los partidarios del asmoneo Arist\u00f3bulo, pero \u00e9stos se encontraban sobre todo en las ciudades, en concreto en S\u00e9foris. El mismo Herodes el Grande tiene que enfrentarse a otro grupo de bandoleros escondidos en las Cuevas de Arbela, en la orilla oeste del lago de Galilea, en el 37 a.C., cuando vuelve a Palestina para hacerse con el trono.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de esto, Josefo no menciona otros casos de bandidaje hasta los a\u00f1os treinta del s.l d.C., lo cual no significa que la situaci\u00f3n mejorara o no existieran. Josefo cuenta el caso de Eleazar, un bandido que fue hecho prisionero y mandado a Roma bajo el gobierno de F\u00e9lix (52-60 d.C.), dice que llevaba actuando 20 a\u00f1os (G.J. II, 253), lo. que le parece colocar su acci\u00f3n en el gobierno de Poncio Pilato (26-36 d.C). Y de hecho, en el Evangelio se habla de bandidos. Cuando Jes\u00fas va a ser arrestado, dice a quien le apresaba que iban a \u00e9l como si de un bandido (o ladr\u00f3n) se tratara (Mc 14,48), de Barrab\u00e1s se dice que era un bandido, y es crucificado entre dos bandidos (mal llamados ladrones). Todo ello est\u00e1 indicando la existencia del fen\u00f3meno en esos a\u00f1os, al menos de forma latente o aminorada.<\/p>\n<p>Pero ciertamente es a partir de la mitad del s.l d.C, cuando el fen\u00f3meno comienza a crecer progresivamente. Los bandidos vuelven a aparecer bajo Cuspio Fado (44-46 d.C.), cuando Palestina volv\u00ed\u00ada a estar bajo administraci\u00f3n directa de Roma (A.J. XX, 5); crecieron bajo Tiberio Alejandro (46-48 d.C.) debido a una gran hambruna que hubo en el pa\u00ed\u00ads, y as\u00ed\u00ad se entiende los m\u00faltiples incidentes que son citados posteriormente; contin\u00faan bajo V. Cumano (48-52 d.C.) (A.J. XX. 113-17; G.J. 11.253; G.J. 11,232-246; A.J. XX,118-136; T\u00e1cito, Anales, XII, 54); la subida de tasas de Albino (62-64) agrav\u00f3 extraordinariamente la situaci\u00f3n, que ya no parar\u00ed\u00ada de crecer hasta llegar a ser casi una epidemia en los a\u00f1os anteriores a la Guerra, en gran parte debido a la progresiva ineptitud, represi\u00f3n cruel, y corrupci\u00f3n de los sucesivos gobiernos de los procuradores romanos, pero tambi\u00e9n probablemente porque a ello se a\u00f1adi\u00f3 la extensi\u00f3n de las ideas y sentimientos apocal\u00ed\u00adpticos entre la poblaci\u00f3n (Horsley\/Hanson 1985:76). Durante la Guerra algunas de estas bandas de Judea se aliar\u00ed\u00adan entre s\u00ed\u00ad, y con los sacerdotes del clero bajo, para formar, ya en Jerusal\u00e9n, el grupo llamado \u00ablos Zelotes\u00bb (Celosos). El jefe de bandoleros m\u00e1s importante durante la Guerra fue Juan de Giscala que se hizo con el control del grupo insurgente que se hab\u00ed\u00ada hecho fuerte en el Templo.<\/p>\n<p>) Movimientos mesi\u00e1nicos. El segundo de los movimientos populares del tiempo en los que tomaron forma concreta el sentimiento de inconformidad y malestar social de la \u00e9poca del segundo Templo, son los denominados \u00abmovimientos mesi\u00e1nicos\u00bb.Todos estos movimientos se caracterizaron porque se formaban alrededor de carism\u00e1tico de origen humilde que se proclamaba o era proclamado rey; tambi\u00e9n los mismos integrantes eran campesinos principalmente, personas desesperadas, en su inmensa mayor\u00ed\u00ada, a causa del abismo socio-econ\u00f3mico creciente, as\u00ed\u00ad como por las dificultades de supervivencia y la opresi\u00f3n que hab\u00ed\u00ada crecido de en un grado insoportable. Ten\u00ed\u00adan una mayor conciencia que los bandoleros pero utilizaban la violencia como ellos.<\/p>\n<p>La tradici\u00f3n cultural de la que toman su significado es la monarqu\u00ed\u00ada de David, posteriormente idealizada y reforzada con las expectativas mesi\u00e1nicas de un l\u00ed\u00adder carism\u00e1tico y ungido, surgido de entre los campesinos, al estilo de un nuevo David. Expectativas que crecieron bajo el dominio romano, y el gobierno represivo y opresivo de Herodes, un rey al que el pueblo consideraba, adem\u00e1s, ileg\u00ed\u00adtimo. Por eso no es de extra\u00f1ar que cuando \u00e9ste muri\u00f3, en el 4 a.C., estallasen en el pa\u00ed\u00ads varios de estos movimientos que fueron tan graves que requirieron la intervenci\u00f3n del legado de Siria, Varo (Horsley-Hanson).<\/p>\n<p>Durante la vida de Jes\u00fas, s\u00f3lo al comienzo (4 a.C.) hubo movimientos de este tipo. Como se ha dicho m\u00e1s arriba fueron tres los personajes que reclamaron, o a los que se dio, el t\u00ed\u00adtulo de \u00abmes\u00ed\u00adas\u00bb, reuniendo en torno a s\u00ed\u00ad un n\u00famero de seguidores y llevando a cabo acciones violentas. Judas, el hijo de Ezequ\u00ed\u00adas, quien, en Galilea, junto a un grupo de seguidores atac\u00f3 el palacio y el arsenal real y se hizo con armas que despu\u00e9s emplearon en sus actuaciones por la comarca (G.J. 2,56; A.J. 17,271-72). Josefo menciona su pretensi\u00f3n real. Sim\u00f3n, un esclavo de Herodes de apariencia f\u00ed\u00adsica extraordinaria por su fuerza y su talla, que reuni\u00f3 y organiz\u00f3 a algunos hombres, se proclam\u00f3 rey; atac\u00f3 y rob\u00f3 los bienes del palacio de Herodes en Jeric\u00f3, aunque luego sus actividades se desarrollaron en Perea. Al final la intervenci\u00f3n de las tropas romanas acab\u00f3 con ellos y Sim\u00f3n fue decapitado (A.J. 17,273). El tercero, se llamaba Atronges (A.J. 17.278-85) y era un pastor al que se describe como de gran altura y fuerza. Junto con cuatro de sus hermanos, reuni\u00f3 un grupo de gente en Judea, fue designado rey, mantuvo el poder durante bastante tiempo, atacando a las tropas romanas y herodianas. Su objetivo principal era la eliminaci\u00f3n de la dominaci\u00f3n romana y herodiana. Su actuaci\u00f3n deriv\u00f3 en matanzas y ba\u00f1os de sangre hasta que fueron vencidos.<\/p>\n<p>El \u00faltimo de los pretendientes mesi\u00e1nicos fue Sim\u00f3n bar Kosiba que fue proclamado como tal por Rabb\u00ed\u00ad Akkiba. El resultado de la revuelta posterior fue la II Guerra jud\u00ed\u00ada y la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n en el 132 d.C.<\/p>\n<p>) Movimientos prof\u00e9ticos y figuras prof\u00e9ticas. Otra de las formas sociales que adopt\u00f3 el malestar campesino fueron los movimientos prof\u00e9ticos. En ellos una figura prof\u00e9tica reun\u00ed\u00ada un grupo de personas, en ocasiones numeroso, para llevarla al desierto, al Jord\u00e1n, al Gariz\u00ed\u00adn, al Monte de los Olivos, o a cualquier otro lugar con reminiscencias tradicionales, para asistir all\u00ed\u00ad a la acci\u00f3n liberadora de Dios que se anunciaba a punto de ocurrir, o bien para anticiparla de forma activa con sus gestos.<\/p>\n<p>Estos movimientos estaban enraizados, y tomaban su significado, de las antiguas tradiciones b\u00ed\u00adblicas de los grandes hechos liberadores de Mois\u00e9s, Josu\u00e9, El\u00ed\u00adas, o los Jueces. Todos ellos tuvieron rasgos apocal\u00ed\u00adpticos acusados que testifican la expectaci\u00f3n apocal\u00ed\u00adptica tan intensa que parece haber permeado la sociedad jud\u00ed\u00ada justo antes de la revuelta.<\/p>\n<p>Las causas de su aparici\u00f3n parecen haber sido las circunstancias socio-econ\u00f3micas y pol\u00ed\u00adticas (hambrunas, represiones sangrientas por parte de los procuradores romanos, pol\u00ed\u00adticas opresivas). As\u00ed\u00ad parece haber sucedido en los tres casos m\u00e1s notables del per\u00ed\u00adodo y de los que habla Josefo.<\/p>\n<p>Probablemente uno de estos episodios se produjo en vida de Jes\u00fas pues sucedi\u00f3 bajo Poncio Pilato. Un hombre de Samaria que se dec\u00ed\u00ada profeta, reuni\u00f3 un grupo de gente numeroso, para ir subir al Gariz\u00ed\u00adn donde prometi\u00f3 ense\u00f1arles el lugar donde Mois\u00e9s hab\u00ed\u00ada enterrado los vasos sagrados, lo cual le se\u00f1alar\u00ed\u00ada como el profeta restaurador que estaban esperando. Pilato mand\u00f3 la caballer\u00ed\u00ada que hizo una masacre (A.J. XVIII. 885-87).<\/p>\n<p>El segundo caso se dio hacia el 45 d.C., siendo procurador de Judea Fado. Un profeta de nombre Teudas reuni\u00f3 a mucha gente con todas sus posesiones y se dirigieron hacia el Jord\u00e1n, con la promesa de que el r\u00ed\u00ado se abrir\u00ed\u00ada como lo hab\u00ed\u00ada hecho con Josu\u00e9 y pasar\u00ed\u00adan al desierto, quiz\u00e1 en un intento de revivir la historia de la entrada en la tierra. Fado mand\u00f3 la caballer\u00ed\u00ada que reprimi\u00f3 brutalmente el movimiento y decapit\u00f3 a Teudas (A.J. XX. 97-98; Hch 5,36). El tercer caso sucedi\u00f3 hacia el 56 d.C., siendo procurador F\u00e9lix (A.J. XX. 169-71; G.J. 2.261-63). La situaci\u00f3n socio-econ\u00f3mica y pol\u00ed\u00adtica era tambi\u00e9n muy dif\u00ed\u00adcil: hab\u00ed\u00ada habido una gran hambruna a finales de los cuarenta, la represi\u00f3n de Cumano hab\u00ed\u00ada sido brutal (49-52), junto a sus secuelas de descontento y bandolerismo. Durante el gobierno de F\u00e9lix apareci\u00f3 un personaje denominado el Egipcio que llev\u00f3 a una gran multitud al Monte de los Olivos con la expectativa de ver c\u00f3mo ca\u00ed\u00adan los muros de Jerusal\u00e9n y poder entrar en la ciudad. El hecho recuerda a la ca\u00ed\u00adda de los muros de Jeric\u00f3 ante Josu\u00e9. F\u00e9lix reprimi\u00f3 el movimiento e hizo una masacre, aunque el Egipcio consigui\u00f3 huir.<\/p>\n<p>Todos estos episodios demuestran que la expectaci\u00f3n apocal\u00ed\u00adptica era fuerte entre la poblaci\u00f3n campesina. Expectaci\u00f3n que tambi\u00e9n se puede apreciar en otro tipo de fen\u00f3meno prof\u00e9tico como fueron los profetas de or\u00e1culos que, en l\u00ed\u00adnea con los antiguos profetas de la \u00e9poca cl\u00e1sica (Am\u00f3s, Miqueas, Jerem\u00ed\u00adas&#8230;), nunca hab\u00ed\u00adan desaparecido del todo. Pod\u00ed\u00adan ser profetas de juicio o de salvaci\u00f3n. No reun\u00ed\u00adan en torno a s\u00ed\u00ad a grandes multitudes, aunque pod\u00ed\u00adan tener algunos disc\u00ed\u00adpulos. Aparecieron antes y durante la Guerra Jud\u00ed\u00ada. El m\u00e1s conocido fue Juan Bautista. Otro fue un tal Jes\u00fas bar Anan\u00ed\u00adas que apareci\u00f3 con sus or\u00e1culos de desastre y castigo cuatro a\u00f1os antes de la Guerra. Era un campesino de clase baja que lleg\u00f3 a Jerusal\u00e9n por la Fiesta de las Tiendas y se puso a profetizar en el Templo, anunciando su destrucci\u00f3n. La \u00e9lite de Jerusal\u00e9n lo apres\u00f3 y lo golpe\u00f3 para que callara, pero el procurador, Albino, lo tom\u00f3 por un demente y lo liber\u00f3 (G.J. VI.300-9).<\/p>\n<p>Este tipo de profetas no era especialmente peligroso para los romanos, pero si para la aristocracia laica y sacerdotal jud\u00ed\u00ada porque, enraizados en las tradiciones antiguas, creaban una conciencia cr\u00ed\u00adtica entre el pueblo.<\/p>\n<p>.3. Otros grupos<br \/>\nLa inmensa mayor\u00ed\u00ada de la poblaci\u00f3n palestina practicaba un juda\u00ed\u00adsmo cultual, solamente en ocasiones excepcionales, como hemos visto, se pod\u00ed\u00ada embarcar en movimientos mesi\u00e1nicos, prof\u00e9ticos, incluso en grupos de bandidos. Solo una m\u00ed\u00adnima parte de la poblaci\u00f3n practicaba el \u00abasociacionismo\u00bb estable en grupos especiales como los que se ver\u00e1 a continuaci\u00f3n. Exceptuando los zelotes, la procedencia de sus componentes era la \u00e9lite sacerdotal y laica, o los subalternos (maestros de la ley, escribas&#8230;). El Juda\u00ed\u00adsmo en el s.l d.C. era plural. Exist\u00ed\u00adan muchas formas de entender y vivir el Juda\u00ed\u00adsmo. Hab\u00ed\u00ada cuatro pilares que daban entidad al Juda\u00ed\u00adsmo, a pesar de sus diferentes formas de vivirlo: Monote\u00ed\u00adsmo (Dios es uno); Elecci\u00f3n (un pueblo, una Alianza, una tierra prometida; Alianza centrada en la Tor\u00e1h; la Tierra centrada en el templo (Dumm 1991). Cada grupo entend\u00ed\u00ada y viv\u00ed\u00ada de forma diferente estos cuatro principios pero todos se consideraban jud\u00ed\u00ados. Quiz\u00e1 s\u00f3lo entre los Qumr\u00e1n exist\u00ed\u00ada una conciencia de ser el aut\u00e9ntico Israel, de tener la verdad.<\/p>\n<p>a) 4\u00c2\u00aa \u00ed\u00ada. Josefo la nombra junto a los otros tres grupos, Saduceos, Esenios, y Fariseos. Como fundador aparece Judas Galileo, maestro de la ley, quien en el 6 d.C., cuando los romanos se hicieron cargo de la administraci\u00f3n directa de Judea, y realizaron un censo con fines fiscales, el llamado \u00abcenso de Quirino\u00bb. Con el lema \u00abNo hay m\u00e1s se\u00f1or que Yahveh\u00bb, Judas, junto al fariseo Saddok, y sus seguidores establecieron un movimiento de resistencia (G.J. II. 118; II. 433; VII. 253; A.J. XVIII. 3-9.23-25), igualando tasas con esclavitud. Seg\u00fan Horsley-Hanson, se trataba de una facci\u00f3n m\u00e1s activista de los fariseos y otros intelectuales que se posicionaron para oponerse activamente al dominio y al gobierno extranjero. Insistieron que pagar tributo era servir al C\u00e9sar y organizaron una resistencia activa, no armada, con motivaciones apocal\u00ed\u00adpticas, y que entroncaba en una larga tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada de oposici\u00f3n al gobierno extranjero por parte de maestros y escribas. Posiblemente haya que incluir aqu\u00ed\u00ad a los \u00ed\u00adm de la \u00e9poca sel\u00e9ucida y la revuelta macabea, o los y su teolog\u00ed\u00ada del martirio que aparecen en Dn 11,32-35; 12,1-3, o los escribas Judas y Mat\u00ed\u00adas que hab\u00ed\u00adan sido asesinados por Herodes por quitar el aguila que hab\u00ed\u00ada puesto en la puerta del Templo de Jerusal\u00e9n (Horsley-Hanson 1985:192- 94).<\/p>\n<p>La importancia del levantamiento de Judas en el 6 d.C. parece que fue menor. Josefo no dice si este grupo continu\u00f3 su llamamiento a la resistencia despu\u00e9s de que la poblaci\u00f3n acabara por pagar el tributo o si desapareci\u00f3. Hay algunas noticias vagas, como las que hablan de sus hijos: Teudas y Judas, a quienes, seg\u00fan Josefo, Tiberio Alejandro mand\u00f3 crucificar (A.J. XX. 100-103; G.J. II. 220). Pudiera ser que hubiera tenido alguna relaci\u00f3n con los Sicarios posteriores, es decir, que sus ideas hubieran subsistido aunque evolucionando y tomando una direcci\u00f3n diferente (Horsley-Hanson 1985).<\/p>\n<p>b) . Aparecen por primera vez en los cincuenta, en Jerusal\u00e9n, durante el gobierno de F\u00e9lix (52-60) Se trata de un fen\u00f3meno urbano. Su nombre procede de la daga (sica) que llevaban oculta bajo el manto y utilizaban para asesinar a sus adversarios, la aristocracia sacerdotal, los Herodianos, u otros notables, es decir, atacaban a la \u00e9lite jud\u00ed\u00ada gobernante que colaboraba con los romanos. Tambi\u00e9n pod\u00ed\u00adan secuestrar para pedir rescate. Era sus forma de oponerse al sistema establecido, a la vez que consegu\u00ed\u00adan crear ansiedad e inseguridad entre la \u00e9lite gobernante, pues actuaban en cualquier sitio donde se reuniera un cierto n\u00famero de personas, incluso en el Templo. Su primera v\u00ed\u00adctima fue Jonat\u00e1s, un antiguo sumo sacerdote jud\u00ed\u00ado.<\/p>\n<p>Su acci\u00f3n provoc\u00f3 un sentimiento de inseguridad entre la \u00e9lite gobernante, as\u00ed\u00ad como su fragmentaci\u00f3n como grupo, adem\u00e1s de hacer ver al pueblo que aquellos eran vulnerables. Su acci\u00f3n, junto a la de los bandidos, y los altercados entre jud\u00ed\u00ados y gentiles en algunas ciudades, parece que precipit\u00f3 la situaci\u00f3n hacia la revoluci\u00f3n (Horsley-Hanson 1985:210).<\/p>\n<p>Los Sicarios jugaron un rol reducido en la Guerra Jud\u00ed\u00ada, a pesar de haber contribuido intensamente a su estallido. Se unieron a algunos grupos de insurgentes que ya estaban asediando la ciudad alta y a los sumos sacerdotes, y con ellos quemaron los archivos y los palacios y mansiones (G.J. II. 426-27). Menaj\u00e9n, l\u00ed\u00adder de un grupo Sicario, tuvo un papel no muy largo como l\u00ed\u00adder de la revuelta cuando entr\u00f3 en Jerusal\u00e9n, tras haber sido proclamado rey por sus partidarios (G.J. II, 433-444), pues los brutales asesinatos que llevaron a cabo hicieron que se le llegase a considerar un tirano, incluso por quienes hab\u00ed\u00adan sido aliados suyos que prepararon su asesinato. Los Sicarios que quedaron, incluido entre ellos, un tal Eleazar, pariente de Menaj\u00e9n, huyeron a Masada, donde bajo el liderazgo de Eleazar, permanecieron hasta que, ante el asedio romano en el 73, se suicidaron o cayeron.<\/p>\n<p>Se podr\u00ed\u00ada decir que existi\u00f3 una continuidad geneal\u00f3gica entre la Cuarta Filosof\u00ed\u00ada y los Sicarios, pues Judas y Sime\u00f3n, crucificados por Tiberio Alejandro, fueron hijos de Judas el Galileo; Menaj\u00e9n, el jefe sicario que acaudill\u00f3 por un breve tiempo a los grupos atrincherados en el Templo, fue hijo o nieto de Judas y Eleazar, el siguiente l\u00ed\u00adder que huy\u00f3 a Masada al poco de empezar la Guerra, fue pariente del anterior. Adem\u00e1s de la continuidad geneal\u00f3gica parece que hubo continuidad funcional, pues Judas y Menaj\u00e9n tambi\u00e9n eran maestros de la ley, y continuidad ideol\u00f3gica pues parece que todos ten\u00ed\u00adan como lema: \u00abNo servir a m\u00e1s Se\u00f1or que a Dios\u00bb. Lo que no parece haber existido es una continuidad operativa pues Judas el Galileo sigui\u00f3 una resistencia pasiva, mientras los Sicarios usaron la violencia. De Judas y Sim\u00f3n no se sabe con seguridad si la usaron.<\/p>\n<p>) Zelotes. Al contrario de lo que se ha cre\u00ed\u00addo -y a\u00fan hoy mantienen unos pocos autores-, los zelotes no fueron un grupo de resistencia armada que existi\u00f3, como los Fariseos o los Saduceos, durante todo el s.l. La casi totalidad de los autores actuales est\u00e1n de acuerdo en sostener que este grupo apareci\u00f3 cuando ya hab\u00ed\u00ada estallado la Guerra Jud\u00ed\u00ada (67 o 68 d.C.), y que fue una coalici\u00f3n de grupos de bandidos campesinos que, seg\u00fan los romanos iban avanzando hacia Jerusal\u00e9n desde el noroeste -despu\u00e9s de haber reconquistado Galilea-, se fueron juntando en su camino hacia la ciudad del templo. All\u00ed\u00ad se unieron con gente de la ciudad, y con sacerdotes de clase baja, as\u00ed\u00ad como con el capit\u00e1n del templo, Eleazar y sus seguidores, que hab\u00ed\u00adan decidido suspender, como protesta, el sacrificio diario por el Emperador. Esta coalici\u00f3n tom\u00f3 represalias contra los aristocracia sacerdotal y la nobleza -sobre todo la herodiana-, haciendo grandes purgas entre ellos (G.J. IV.325-35.364-65) y robando sus posesiones.<\/p>\n<p>Los zelotes luchaban primero contra su propia aristocracia como causante en gran parte de la situaci\u00f3n opresiva, y tambi\u00e9n porque pensaban -con bastante acierto (Vida, 73,77-80)- que estaban dispuestos a pactar y entregar la ciudad a los romanos.<\/p>\n<p>Pero adem\u00e1s Josefo cuenta c\u00f3mo \u00e9stos nombraron, apelando al m\u00e9todo tradicional de \u00ablas suertes\u00bb (se entend\u00ed\u00ada que era Dios quien hac\u00ed\u00ada la selecci\u00f3n) y dentro de la l\u00ed\u00adnea leg\u00ed\u00adtima sadoquita, a un sacerdote de clase baja y de campo como Sumo Sacerdote (G.J. IV.147-56), as\u00ed\u00ad como a otras personas para diversos oficios del templo, tambi\u00e9n \u00abpor suertes\u00bb; es decir, parece que nombraron un nuevo gobierno, dada la interrelaci\u00f3n de pol\u00ed\u00adtica y religi\u00f3n en aquella sociedad, apelando a las costumbres tradicionales guiadas por principios m\u00e1s teocr\u00e1ticos e igualitarios o no jer\u00e1rquicos. Parece que la memoria de las tradiciones antiguas igualitarias de la Alianza estaban presentes entre este grupo. Aunque parece que, en un primer momento tuvieron un liderazgo m\u00e1s colectivo, posteriormente la coalici\u00f3n se escindi\u00f3 en dos, una bajo el liderazgo del sacerdote Eleazar ben Sim\u00f3n, y otra bajo el del jefe de bandidos, Juan de Giscala, que se hab\u00ed\u00ada unido a ellos y cuyo liderazgo se vieron forzados a aceptar (G.J. IV, 98-105). Como la nobleza sacerdotal fue incapaz de acabar con ellos, llam\u00f3 a Sim\u00f3n bar Giora, un pretendiente mesi\u00e1nico llegado de Galilea, que consigui\u00f3 hacerse con el control. Hab\u00ed\u00ada surgido del campesinado, dos a\u00f1os despu\u00e9s de que la revuelta comenzara, mostrando en su trayectoria toda una serie de rasgos que recuerdan a David, por ejemplo, lleg\u00f3 a capturar Hebr\u00f3n. Fue aclamado y seguido como rey. Sim\u00f3n y su movimiento mesi\u00e1nico ten\u00ed\u00adan, como una de sus metas principales, la restauraci\u00f3n de la justicia socio-econ\u00f3mica. Josefo habla del programa de Sim\u00f3n con los t\u00e9rminos \u00abliberaci\u00f3n de los esclavos y recompensa para los libres\u00bb (G.J. IV. 508). Como su fuerza lleg\u00f3 a ser grande, los sumos sacerdotes y la \u00e9lite de ciudadanos le llamaron a Jerusal\u00e9n para que les librara de la tiran\u00ed\u00ada de Juan de Giscala y los Zelotes que se hab\u00ed\u00adan hecho fuertes en el templo (G.J. IV, 547-78). Aunque, al final tuvo que unirse con Juan para atacar a los romanos que estaban ante las murallas de Jerusal\u00e9n, pero ya era tarde. Los Zelotes desaparecieron con la victoria romana, as\u00ed\u00ad como los partidarios de bar Giora. Ambos l\u00ed\u00adderes fueron ejecutados. Pero Sim\u00f3n, como correspond\u00ed\u00ada a su importancia, fue llevado en cortejo triunfal a Roma y all\u00ed\u00ad fue ejecutado.<\/p>\n<p>d) . No se sabe cuando nacieron como grupo, pero Flavio Josefo los menciona junto a los Saduceos y a los Esenios en el comienzo del libro XIII de Antig\u00fcedades jud\u00ed\u00adas, donde, con motivo de una una embajada que envi\u00f3 Jonat\u00e1n, el hermano de Judas Macabeo, a Roma y Espada (143 a.C.), los compara con tres escuelas de pensamiento griegas (Estoicos, Epic\u00fareos, y C\u00ed\u00adnicos). En la Guerra \u00ed\u00ada II habla de estos grupos mucho m\u00e1s extensamente. Habla de ellos durante el reinado del asmoneo Juan Hircano 1 (134-104 a.C.), con quien tuvieron un conflicto (A.J. XIII). En esta ocasi\u00f3n aparecen los saduceos como sus oponentes. La siguiente vez que los menciona es ya en el s. 1 d.C. (A.J. XVIII).<\/p>\n<p>Aunque a veces se hace, no se puede identificar a los Fariseos de los per\u00ed\u00adodos Asmoneo y Herodiano con los rab\u00ed\u00ades de despu\u00e9s del 70 d.C. En la \u00e9poca anterior al 70, los Fariseos fueron un grupo, m\u00e1s bien peque\u00f1o, entre otros muchos grupos que compon\u00ed\u00adan un Juda\u00ed\u00adsmo muy plural, y cuyos nombres no han pervivido todos. Adem\u00e1s el grupo de los fariseos tuvo que experimentar cambios en dos siglos de historia. Por todo ello, y por la pobreza de las fuentes, es imposible hacer una descripci\u00f3n detallada del grupo. Entre las caracter\u00ed\u00adsticas que se pueden deducir de las fuentes est\u00e1n las siguientes: eran una asociaci\u00f3n corporativa, voluntaria, y de personas ilustradas que no ten\u00ed\u00adan el poder directamente sino que se implicaron en la actividad socio-pol\u00ed\u00adtica para conseguirlo, sobre todo a trav\u00e9s de la influencia sobre la \u00e9lite gobernante, y as\u00ed\u00ad poder hacer realidad su idea de lo que deb\u00ed\u00ada ser la forma de vida estrictamente jud\u00ed\u00ada basada en la adhesi\u00f3n a la Alianza y sus leyes (Saldarinni 1988:94-95).<\/p>\n<p>Pertenec\u00ed\u00adan a la clase de los subalternos (retainers) seg\u00fan la clasificaci\u00f3n de Lensky, situ\u00e1ndose por encima de los campesinos y otras clases bajas, pero dependientes de la clase gobernante para obtener su lugar en la sociedad. En algunos momentos pudieron cumplir funciones burocr\u00e1ticas y administrativas. Como subalternos que eran, su posici\u00f3n social depend\u00ed\u00ada de la red de relaciones que establec\u00ed\u00adan: patrones poderosos y clientes leales, y del cultivo de alianzas e influencias.<\/p>\n<p>En cuanto a sus actividades diarias las fuentes no hablan de ello. A veces se ha dicho que eran artesanos urbanos; otras que se trataba de escribas laicos, intelectuales y maestros religiosos, Saldarini piensa que, como subalternos que eran la mayor\u00ed\u00ada (s\u00f3lo algunos pertenec\u00ed\u00adan a la \u00e9lite), se dedicaban a tareas de burocracia, o bien eran jueces o educadores, es decir, servidores de la clase gobernante.<\/p>\n<p>Respecto a sus creencias y ense\u00f1anzas la informaci\u00f3n de las fuentes es incompleta pero se puede saber que ten\u00ed\u00adan una posici\u00f3n diferente a la tradicional en asuntos como la escatolog\u00ed\u00ada, la providencia divina, y la responsabilidad humana. Ellos cre\u00ed\u00adan en la intervenci\u00f3n divina sobre actividad humana; en la recompensa y castigo en la otra vida; en la resurrecci\u00f3n de los muertos. ten\u00ed\u00adan un gran inter\u00e9s y cuidado en el cumplimiento de los diezmos; las normas de pureza, y la observancia del sabbath. Sin embargo no mostraban un inter\u00e9s excesivo en las leyes y regulaciones civiles sobre el culto del Templo.<\/p>\n<p>Sobre su existencia en Galilea, Saldarini la cree posible, aunque piensa que era una fuerza menor y nueva, en \u00e9poca de Jes\u00fas, y que probablemente estaban como subalternos de la autoridad religiosa de Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>e) Saduceos. Al igual que los Fariseos su origen es oscuro, y como ellos aparecen por primera vez con los Asmoneos. Flavio Josefo repite varias veces que, aunque todos los saduceos proven\u00ed\u00adan de la \u00e9lite gobernante sacerdotal o laica, no toda la clase gobernante era saducea. En realidad solo lo era una peque\u00f1a parte pues se trataba de un grupo peque\u00f1o.<\/p>\n<p>Las fuentes dan pocos datos sobre sus caracter\u00ed\u00adsticas, pero se puede deducir que era un grupo muy bien establecido, con una influencia limitada. Se ha mantenido que era un grupo muy helenizado, pero las fuentes no permiten mantenerlo, sino que m\u00e1s bien parece que eran un movimiento que reaccionaba contra las tendencias de asimilaci\u00f3n al helenismo que mostraban algunos sectores de la clase gobernante (Le Moyne). Sus ense\u00f1anzas y su forma de vida, seg\u00fan Josefo, parecen ser m\u00e1s bien una intensificaci\u00f3n de la vida y la doctrina tradicional jud\u00ed\u00ada, de forma diferente a los Fariseos y Esenios.<\/p>\n<p>No cre\u00ed\u00adan en la resurrecci\u00f3n, ni en la vida despu\u00e9s de la muerte, ni en el juicio porque estas creencias hab\u00ed\u00adan entrado tarde en el Juda\u00ed\u00adsmo (s. II a.C.), y ellos estaban adheridos a la visi\u00f3n b\u00ed\u00adblica tradicional. Eran conservadores.<\/p>\n<p>No cre\u00ed\u00adan en la intervenci\u00f3n apocal\u00ed\u00adptica de Dios en los asuntos humanos, mientras defend\u00ed\u00adan el libre albedr\u00ed\u00ado humano, aunque esto no significaba que olvidaran la Alianza, sino que subrayaban el control de la vida por parte del ser humano.<\/p>\n<p>f) Esenios \/ \u00e1n. Al igual que los otros dos grupos anteriores es mencionado por Josefo por primera vez bajo el mandato de Jonat\u00e1n (A.J. XIII, 171-1-17, aunque antes ha dicho que ya exist\u00ed\u00ada antes (A.J. VIII, 11). Una presentaci\u00f3n m\u00e1s amplia en A.J. XVIII, 11; XV, 371. Sin embargo de \u00e9sta fuente es imposible saber con exactitud su origen y su relaci\u00f3n con los habitantes de Qumr\u00e1n.<\/p>\n<p>Hay varias hip\u00f3tesis sobre su origen: la primera y m\u00e1s cl\u00e1sica es aquella que identifica el movimiento esenio con la comunidad de Qumr\u00e1n, y sit\u00faa los or\u00ed\u00adgenes del primero en la \u00e9poca macabea, haciendo descender a los esenios del grupo Hasidim (Charlesworth, Dupont-Sommer, Mi-Ilik, Vermes, Stegemann). Una segunda, pone el origen del movimiento esenio en Babilonia y no lo identifica con Qumr\u00e1n (J. Murphy-O&#8217;Connor.). Seg\u00fan esta teor\u00ed\u00ada, un grupo de exilados esenios tuvo, al volver, un conflicto con el juda\u00ed\u00adsmo palestino, y bajo la influencia del llamado Maestro de Justicia, se separaron del movimiento y dieron lugar a la comunidad de Qumr\u00e1n. La tercera hip\u00f3tesis se conoce como \u00abhip\u00f3tesis de Gr\u00f3ningen\u00bb, tomando el nombre de la Universidad en la que ense\u00f1an los investigadores que la apoyan. Bas\u00e1ndose en el estudio de los textos de Qumr\u00e1n, proponen que los or\u00ed\u00adgenes ideol\u00f3gicos del movimiento esenio estar\u00ed\u00adan en la tradici\u00f3n apocal\u00ed\u00adptica palestina, anterior a la crisis antioquena o sel\u00e9ucida, es decir, anterior a la helenizaci\u00f3n de Palestina y la reacci\u00f3n macabea posterior, probablemente de finales de S. III a.C. o comienzos del s. II a. C. Ah\u00ed\u00ad es donde mejor se entienden los elementos caracter\u00ed\u00adsticos de su pensamiento (determinismo hist\u00f3rico; comuni\u00f3n con el mundo ang\u00e9lico, concepci\u00f3n del Templo escatol\u00f3gico) que pueden deducirse del an\u00e1lisis detallado y literariamente \u00abestratigr\u00e1fico\u00bb de los escritos de Qumr\u00e1n.<\/p>\n<p>La comunidad de Qumr\u00e1n ser\u00ed\u00ada una escisi\u00f3n del movimiento esenio que, tras un periodo previo en el que se fue concretando la ideolog\u00ed\u00ada propia dio como resultado la comunidad de Qumr\u00e1n. Seg\u00fan esta \u00abhip\u00f3tesis de Gr\u00f3ningen\u00bb, y uno de sus m\u00e1s cualificados representantes Florentino Garc\u00ed\u00ada Mart\u00ed\u00adnez, los temas pol\u00e9micos que dieron origen a la secta fueron, adem\u00e1s del elemento escatol\u00f3gico, sobre todo materias de halak\u00e1 (interpretaci\u00f3n legal que regula la vida concreta) como cuestiones de calendario y la ordenaci\u00f3n del ciclo festivo a que da lugar, y una forma concreta de entender las prescripciones b\u00ed\u00adblicas relativas a la pureza de personas y cosas, al templo, y al culto.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la arqueolog\u00ed\u00ada la comunidad de Qumr\u00e1n se traslad\u00f3 al desierto hacia el 132 a.C., m\u00e1s o menos bajo Hircano 1. El asentamiento estuvo ocupado hasta el 68 d. C. en que fue destruido por los romanos, a excepci\u00f3n de los a\u00f1os 31 a.C.- 4 d. C., en que, a causa de un terremoto, fue abandonado temporalmente.<\/p>\n<p>Ellos consideraban a su comunidad como el aut\u00e9ntico Israel. Su organizaci\u00f3n comunitaria era muy jer\u00e1rquica, y estaba liderada por sacerdotes. Parece que no se casaban (los esenios casados y viviendo en ciudades de los que habla Flavio Josefo, ser\u00ed\u00adan esenios no escindidos). Ten\u00ed\u00adan un estricto reglamento comunitario, con prohibiciones y sanciones. El proceso de entrada era largo, y la vida diaria contaba con ritos de purificaci\u00f3n y comidas rituales comunitarias, y se dedicaban al estudio y a la copia de la ley. La gran Biblioteca que se encontr\u00f3 en las inmediaciones del asentamiento (Khirbet Qumr\u00e1n) permiten conocer mucho de este grupo y del juda\u00ed\u00adsmo de la \u00e9poca.<\/p>\n<p>La causa de que se trasladaran al desierto parece que tiene mucho que ver con la expectaci\u00f3n escatol\u00f3gica y su interpretaci\u00f3n del or\u00e1culo de Is 40,3. \u00abEn el desierto, preparad el camino a Yahveh&#8230;\u00bb, seg\u00fan aparece en la regla de la Comunidad (1 QS Vlll, 12-15). En el desierto esperaban la inminente llegada de la intervenci\u00f3n divina en la batalla final, concentrados y guardando la pureza ritual como soldados en el campamento dispuestos para la batalla.<\/p>\n<p>Entre sus creencias estaba el determinismo que hac\u00ed\u00ada que, desde el nacimiento, estuviera determinada la cantidad de luz y tinieblas que cada individuo pose\u00ed\u00ada y que se manifestaba incluso en su apariencia f\u00ed\u00adsica; y el dualismo, que divid\u00ed\u00ada el mundo entre los hijos de la luz y los hijos de las tinieblas. Aunque cre\u00ed\u00adan que todo hombre pose\u00ed\u00ada en su interior luz y tinieblas, la proporci\u00f3n era determinante para la pertenencia a su comunidad y la salvaci\u00f3n del individuo.<\/p>\n<p>Esperaban dos mes\u00ed\u00adas, uno dav\u00ed\u00addico, y otro, m\u00e1s importante, sacerdotal. Aunque esperaban la intervenci\u00f3n apocal\u00ed\u00adptica divina eran firmes defensores de un cumplimiento estricto de la Ley, como medio de que llegara aquella. No estaban en contra del Templo sino del sacerdocio vigente. Ten\u00ed\u00adan una angelolog\u00ed\u00ada desarrollada, y cultivaban la astrolog\u00ed\u00ada como forma de conocer los misterios divinos.<\/p>\n<p>4. Galilea<br \/>\nFue el lugar donde transcurri\u00f3 la mayor parte de la vida y el ministerio de Jes\u00fas. Como se ha visto, durante los primeros a\u00f1os del reinado de Herodes el Grande hubo focos de resistencia anti-romana y anti-herodiana por parte de los partidarios de los antiguos Asmoneos, nobles que hab\u00ed\u00adan perdido sus tierras o hab\u00ed\u00adan visto empeorar su situaci\u00f3n ostensiblemente. Tambi\u00e9n hubo movimientos de descontento popular en forma de bandolerismo que fueron aplastados por Herodes. A su muerte (4 a.C.) volvieron a reproducirse los levantamientos de descontento, como sucedi\u00f3 por todo el pa\u00ed\u00ads, pero fueron aplastados por Varo a sangre y fuego. Este quem\u00f3 varias ciudades y vendi\u00f3 a su poblaci\u00f3n como esclavos. Una de estas ciudades fue \u2014S\u00e9foris, a la que pertenec\u00ed\u00ada Nazaret, situada a unos seis kms al sur, y que hab\u00ed\u00ada sido el lugar donde habitaban la nobleza partidaria de los Asmoneos. A partir de esa fecha, con el gobierno de Herodes Antipas, la situaci\u00f3n pareci\u00f3 calmarse. Por una parte, Antipas reconstruy\u00f3 S\u00e9foris y la hizo capital de Galilea y sede de su corte -hasta que hacia el 20 d. C. la cambi\u00f3 a la reci\u00e9n construida Tiberias-, lo cual cambi\u00f3 el car\u00e1cter de esta ciudad que pas\u00f3 a ser pro-romana. Adem\u00e1s los tributos no se pagaban directamente a Roma sino a Herodes. Era \u00e9ste, por medio de su clase subalterna -y aquellos a quienes \u00e9stos hab\u00ed\u00adan alquilado el derecho en cada villa- quienes los recaudaban para Herodes; y de esa cantidad se devengaba lo que \u00e9l ten\u00ed\u00ada que pagar a Roma. Tampoco hab\u00ed\u00ada tropas romanas estacionadas en Galilea porque Antipas ten\u00ed\u00ada su propio ej\u00e9rcito. Todo ello contribu\u00ed\u00ada a que el orgullo jud\u00ed\u00ado como pueblo no se viera tan humillado, y que no se produjeran levantamientos anti-romanos durante los a\u00f1os de gobierno de Antipas. Por otra parte, Antipas siguiendo la pol\u00ed\u00adtica constructora de su padre dio trabajo a muchos campesinos que hab\u00ed\u00adan perdido sus tierras.<\/p>\n<p>Sin embargo, la mayor\u00ed\u00ada de los autores est\u00e1 de acuerdo en mantener que esta situaci\u00f3n de ausencia de levantamientos anti-romanos no significa que no hubiera graves problemas y un creciente malestar entre los campesinos. Al contrario parece que eran habituales los problemas de deudas, de violencia, e injusticia, as\u00ed\u00ad como el progresivo alejamiento entre el campesinado y la \u00e9lite urbana, entre su nivel y estilo de vida y riqueza y el del campesinado. Los cambios econ\u00f3micos, monetarios y de mercado que introdujo la pol\u00ed\u00adtica urbana de Herodes, conllev\u00f3 tambi\u00e9n transformaciones en las actitudes y los valores tradicionales a las que se resist\u00ed\u00adan los campesinos. Unos cambios que iban dirigidos al mantenimiento de los privilegios y estilo de vida lujoso de la \u00e9lite, lo cual daba lugar al resentimiento de la gente ordinaria (Vida, 67. 118; Mc 12,7). La situaci\u00f3n que estalla en la Guerra jud\u00ed\u00ada no surgi\u00f3 de la noche a la ma\u00f1ana, sino que se hab\u00ed\u00ada empezado a formar varias d\u00e9cadas antes; seg\u00fan Freyne, con la refundaci\u00f3n de S\u00e9foris y la fundaci\u00f3n de Tiberias por Herodes y los valores que se institucionalizaron en ellas (Freyne 2000: 110-11). > *Galilea; instituciones; enemigos; conflicto.<\/p>\n<p>BIBL. &#8211; CROSSAN, J. D., \u00fas, vida de un campesino jud\u00ed\u00ado. Barcelona: Cr\u00ed\u00adtica 1991; FREYNE, ., Galilee and Gospel. (WUZNT 125), T\u00fcbingen: Mohr Siebeck 2000; JAGERSMA, H., A of Israel from Alexander the Great to Bar Kochba. Philadelphia: Fortress Press 1986; HANSON, K.C. \/ OACKMAN, D. in the Time of jesus. Structures and Social Conflicts. Minneapolis: Fortress Press 1998; HORSLEY, R.A., \/ HANSON J.S., , Prophets, and Messiahs. Popular Movements in the Time of jesus, Minneapolis: Winston Press 1985; HORSLEY, R.A.,Ar, History, and Society in Gallee. Pennsylvania: Trinity Press 1996; PAUL, .,EI mundo jud\u00ed\u00ado en tiempos de jes\u00fas. Madrid: Cristiandad 1982; SALDARINI, A. J., , Scribes and Sadducees. Wilmington, Delawere: Michael Glazier 1988; STEGEMANN, E. W., \/ STEGEMANN, W., jesus . A Social History of its First Century. Minneapolis: Fortress Press 1999 (original alem\u00e1n 1995); SAFRAI, S. \/ STERN, M., Jewish People in the First century Assen: Van Gorcum, 1974; THEISSEN, G., Colorido y Contexto hist\u00f3rico en los Evangelios: Salamanca: S\u00ed\u00adgueme 1997.<\/p>\n<p>Bernab\u00e9 Ubieta<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DJN \u00c2\u00a0 SUMARIO: . Situaci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica. 1.1. 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