{"id":15531,"date":"2016-02-05T10:07:07","date_gmt":"2016-02-05T15:07:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/crucifixion-teologia\/"},"modified":"2016-02-05T10:07:07","modified_gmt":"2016-02-05T15:07:07","slug":"crucifixion-teologia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/crucifixion-teologia\/","title":{"rendered":"CRUCIFIXION (TEOLOGIA)"},"content":{"rendered":"<p>DJN<br \/>\n\u00c2\u00a0<br \/>\nSUMARIO: 1. crucifixi\u00f3n en el entorno hist\u00f3rico del NT. &#8211; 2. La crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas con sus circunstancias seg\u00fan el NT. 2.1. Testimonios de autores no cristianos sobre la crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas. 2.2. Tiempo y lugar de la crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas. 2.3. La condenaci\u00f3n de Jes\u00fas a muerte de cruz por Pilato. 2.4. Circunstancias de la crucifixi\u00f3n y muerte de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>1. La crucifixi\u00f3n en el entorno hist\u00f3rico del NT<br \/>\nLos or\u00ed\u00adgenes de la pena de la crucifixi\u00f3n, \u00abla m\u00e1s brutal y cruel de las penas de muerte\u00bb (Cicer\u00f3n, Verrem 11,5,72: pa, acerbissima mors cruciatus; FI. Josefo, . jud VI1,6,4) son inciertos. Herodoto (siglo V) menciona casos de crucifixi\u00f3n entre los persas; Alejandro Magno (siglo IV) la aplic\u00f3 con frecuencia. Los romanos la tomaron de los cartaginenses con ocasi\u00f3n de las guerras p\u00fanicas (264-241 a.C.). En Palestina se introdujo en el siglo 1 a.C. Aunque en el AT se habla de empalar o clavar en un palo (Gen 40,19; Dt 21,22), sin embargo en estos casos no se trata de verdadera crucifixi\u00f3n, sino s\u00f3lo al empalamiento de los cad\u00e1veres despu\u00e9s de que la muerte hubiera tenido lugar de alguna otra forma. El empalamiento de los cad\u00e1veres significaba, sin embargo, para los jud\u00ed\u00ados una maldici\u00f3n divina (Dt 21,23; cf. tambi\u00e9n G\u00e1l 3,13). No se conocen en el mundo jud\u00ed\u00ado, antes de que llegaran los romanos en el 63 a.C, casos hist\u00f3ricamente ciertos de crucifixi\u00f3n. El manuscrito encontrado en Qumr\u00e1n, que lleva por t\u00ed\u00adtulo el Rollo Templo, aproximadamente del siglo II o III a.C., menciona la crucifixi\u00f3n como pena jud\u00ed\u00ada, pero sin que en \u00e9l se citen casos en que hubiera sido aplicada realmente (64,6-13). El madero que entre los romanos serv\u00ed\u00ada para ajusticiar a bandidos, asesinos, traidores, criminales de lesa majestad y sediciosos, generalmente esclavos y libertos, muy rara vez ciudadanos, sol\u00ed\u00ada tener en la parte superior un travesa\u00f1o, bien en la forma de T (crux commissa) o t (cruz immissa). La muerte de cruz era sumamente ignominiosa para la sensibilidad romana (Cicer\u00f3n, pro C. 5,16: \u00abnoipsum crucis absit&#8230; cogitatione\u00bb: \u00abla palabra `cruz&#8217;&#8230; lejos de la mente de los ciudadanos romanos). La crucifixi\u00f3n se consideraba un castigo terrible tanto porque el tormento pod\u00ed\u00ada durar muchas horas como por su infamia, por ser propia de esclavos. Cuando Jos\u00e9 de Arimatea entr\u00f3 a pedir a Pilato el cuerpo de Jes\u00fas, el gobernador se admir\u00f3 de que Jes\u00fas ya hubiera muerto (Mc 15,43-45). Los casos de crucifixi\u00f3n que tuvieron lugar en Palestina a partir de la dominaci\u00f3n romana en el a\u00f1o 63 a.C. se refieren a insurrectos y sus c\u00f3mplices: Quintilio Varo, gobernador de Siria, hizo crucificar sediciosos jud\u00ed\u00ados en el a\u00f1o 4 a.C., a ra\u00ed\u00adz de la muerte de Herodes 1 (AssMos 6,9; FI. Josefo, \/. jud. 2,75). El hallazgo arqueol\u00f3gico de los restos de un joven, llamado Yojan\u00e1n, encontrados en 1968 en una tumba de la parte nordoriental de Jerusal\u00e9n, sometidos de nuevo a examen en 1984, di\u00f3 por cierto que al crucificado le hab\u00ed\u00adan sido clavados los calc\u00e1neos con sendos clavos, mientras que los brazos no hab\u00ed\u00adan sido clavados, sino probablemente s\u00f3lo atados. El emperador Constantino aboli\u00f3 la crucifixi\u00f3n definitivamente hacia el 320.<\/p>\n<p>2. La crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas con sus circunstancias seg\u00fan el NT<br \/>\n2.1. de autores no cristianos sobre la crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas<br \/>\nAfirmaciones claras de escritores paganos acerca de la crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas o no existen o dependen indirectamente de los testimonios del NT. El escritor romano T\u00e1cito, hacia el a\u00f1o 120-125, menciona la muerte de Jes\u00fas por sentencia judicial de Plato en tiempo del emperador Tiberio, pero no afirma expl\u00ed\u00adcitamente que fuera crucificado, aunque el lector pagano podr\u00ed\u00ada colegirlo f\u00e1cilmente (Tiberio imperitan te procuratorem Pontium Pilatum supplicio adfectus: \u00abdurante el reinado del emperador Tiberio fue ejecutado por medio del procurador P. Pilato\u00bb). El escritor y sofista Luciano en su libro muerte del peregrino (hacia el a\u00f1o 165) se refiere a \u00abaquel gran hombre, que fue (literalmente \u00abempalado\u00bb: ta) en Palestina\u00bb, que los cristianos \u00aba\u00fan adoran\u00bb (c.11), al que poco despu\u00e9s llama Luciano \u00abaquel sofista , adorado por ellos\u00bb (c.13). El testimonio es tard\u00ed\u00ado y su fuente de informaci\u00f3n -directa o indirectamente- es probablemente cristiana.<\/p>\n<p>Los testimonios jud\u00ed\u00ados de FI. Josefo (37-95 d.C.) y la noticia rab\u00ed\u00adnica del Talmud sobre Jes\u00fas como seductor (bSanh 43a) son, seg\u00fan la cr\u00ed\u00adtica seria, dudosos. El texto de FI. Josefo en su forma actual es claramente redacci\u00f3n cristiana (Ant. 18,63-64); los intentos por reconstruir cr\u00ed\u00adticamente el texto primitivo de FI. Josefo en que se hablar\u00ed\u00ada de la crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas no pasan de meras hip\u00f3tesis. Seg\u00fan la descripci\u00f3n de la muerte de (\u00bfJes\u00fas?) del texto talm\u00fadico mencionado, primeramente tiene lugar la lapidaci\u00f3n y luego es ahorcado, lo cual no corresponde a los relatos del NT. Antes del a\u00f1o 220 d.C. no hay noticias rab\u00ed\u00adnicas acerca de Jes\u00fas (seg\u00fan el conocido juda\u00ed\u00adsta alem\u00e1n J. Maier).<\/p>\n<p>2.2. y lugar de la crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas<br \/>\nA pesar de la falta de testimonios hist\u00f3ricos no cristianos la crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas por sentencia de Pilato (gobernador del a\u00f1o 26 al 36 d.C.) con ocasi\u00f3n de una fiesta de pascua es un dato hist\u00f3rico seguro, gracias a los testimonios del NT y descripci\u00f3n fidedigna de los hechos que rodean el NT por FI. Josefo. Los cuatro evangelios est\u00e1n de acuerdo en que Jes\u00fas fue crucificado un viernes (Mt 27,62; Mc 15,42: Lc 23,54; Jn 19,31.42). La \u00fanica diferencia entre los sin\u00f3pticos y el EvJn consiste en si Jes\u00fas fue crucificado el 15 deI mes Nis\u00e1n a las 9 horas de la ma\u00f1ana siguiente despu\u00e9s de haber celebrado por la noche con sus disc\u00ed\u00adpulos la \u00daltima Cena (Mt 27,1-2.45; Mc 15,1.25.33-34; Lc 22,66; 23.44), o en la tarde del d\u00ed\u00ada 14 de Nis\u00e1n, cuando ten\u00ed\u00ada lugar en el templo la degollaci\u00f3n de los corderos pascuales (Jn 18,28; 19,14.31). No ha sido posible hasta el presente armonizar convincentemente las fechas diferentes de los sin\u00f3pticos y EvJn respecto del d\u00ed\u00ada del mes en que tuvo lugar la muerte de Jes\u00fas; no sabemos si su muerte ocurri\u00f3 un 15 \u00f3 14 del mes de Nis\u00e1n, lo \u00fanico cierto es que fue un viernes.<\/p>\n<p>Tampoco es seguro el a\u00f1o de la pascua de la crucifixi\u00f3n. Los intentos de averiguar mediante c\u00e1lculos astron\u00f3micos cu\u00e1ndo cay\u00f3 exactamente el 14 \u00f3 15 de Nis\u00e1n\/Abril entre los a\u00f1os 27 y 33 d.C. no proporcionan seguros resultados a causa de la inseguridad de las observaciones astron\u00f3micas de entonces. Como fechas m\u00e1s probables se proponen las pascuas del a\u00f1o 27, 30 y 33. Si se tienen en cuenta que Juan el Bautista comenz\u00f3 su predicaci\u00f3n el a\u00f1o 15 del reinado de Tiberio, es decir, el a\u00f1o 27\/28, y Jes\u00fas despu\u00e9s de \u00e9l, cuyo ministerio dur\u00f3 aproximadamente entre uno y tres a\u00f1os, hay que rechazar la pascua del a\u00f1o 27 como la de la muerte de Jes\u00fas. Por otra parte, la cronolog\u00ed\u00ada de Pablo hace improbable retrasar la pascua de la crucifixi\u00f3n hasta el a\u00f1o 33. El a\u00f1o 30 de nuestra era parece ser la fecha m\u00e1s probable.<\/p>\n<p>Seg\u00fan los evangelios Jes\u00fas fue crucificado en el lugar llamado G\u00f3lgota (Mt 27,33; Mc 15,22; Jn 19,17; en Lc 23,33 se omite el nombre G\u00f3lgota y deja s\u00f3lo su traducci\u00f3n: \u00abLugar de la calavera\u00bb). Seg\u00fan Jn 19,17.20 y Heb 13,12 Jes\u00fas fue crucificado fuera de los muros de la Jerusal\u00e9n de entonces, es decir, fuera del muro llamado por FI. Josefo \u00absegundo muro\u00bb (FI. Jos., \/. jud. V, 146; 158), cerca de la ciudad (Jn 19,20). La tradici\u00f3n que coloca el lugar de la crucifixi\u00f3n y la tumba de Jes\u00fas en la actual iglesia del Santo Sepulcro es muy fidedigna y se remonta, por lo menos, hasta la mitad del siglo II d.C. Tambi\u00e9n el detalle del EvJn, seg\u00fan el cual cerca del lugar donde crucificaron a Jes\u00fas hab\u00ed\u00ada un huerto (19,41), encaja bien en esta tradici\u00f3n, suponiendo que las excavaciones llevadas a cabo entre los a\u00f1os 1975 y 1978 hubieran logrado realmente identificar la puerta , que menciona FI. Josefo como punto de partida del \u00absegundo muro\u00bb (cf. o. c. 146) y significa \u00abPuerta del huerto\u00bb.<\/p>\n<p>2.3. condenaci\u00f3n de Jes\u00fas muerte de cruz por Pilato<br \/>\nLa cuesti\u00f3n qui\u00e9n fue el verdadero responsable de la muerte de Jes\u00fas viene siendo discutida desde hace un siglo sin que se haya llegado a una soluci\u00f3n aceptada por todos los implicados en la controversia. Ciertamente es innegable que los evangelistas tienden a disculpar a Pilato, que lo pintan como un hombre d\u00e9bil y sin car\u00e1cter, que cede a las presiones de los jud\u00ed\u00ados. Cuando se escriben los evangelios al fin del siglo 1 (30 [Mc], 45 [Mt; Lc] o 50 [Jn] a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte de Jes\u00fas), los evangelistas trataban de disipar cualquier duda de que los cristianos fueran peligrosos para el estado romano: esa tendencia que ya aparece en Mc 15,1-15 se va a acrecentando en Mt 27,1-26; Lc 23,1-25 y mucho m\u00e1s en Jn 18,28-19,16. Los evangelistas parecen inculpar, m\u00e1s bien, a las autoridades jud\u00ed\u00adas como responsables de la muerte de Jes\u00fas (as\u00ed\u00ad H. Lietzmann a principio del siglo XX). Algunos investigadores, como el exegeta jud\u00ed\u00ado B. P. Winter (1961), van m\u00e1s all\u00e1, llegando incluso a negar que las autoridades jud\u00ed\u00adas estuvieran implicadas en la muerte de Jes\u00fas, pero esta opini\u00f3n no tiene en cuenta los textos evang\u00e9licos de la pasi\u00f3n de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>El que Jes\u00fas fuera condenado a la muerte de cruz -un castigo t\u00ed\u00adpico de los romanos en la Palestina de los a\u00f1os 63 a.C. hasta el 66 d.C. contra revolucionarios jud\u00ed\u00ados y sus c\u00f3mplices- obliga a suponer que a Jes\u00fas le fueron imputados por Pilato motivos pol\u00ed\u00adticos, como el de sedici\u00f3n (seditio) o actuaciones hostiles contra el imperio romano (perduellio). Los magistrados romanos, como en el caso de Pilato, estaban dotados de la potestad (potestas) de intervenir en casos de infracciones contra el orden p\u00fablico por parte de ciudadanos romanos y no romanos e imponer las penas competentes; es lo que se llama \u00abrepresi\u00f3n\u00bb (en lat\u00ed\u00adn : cf. Lc 23,16.22; Jn 19,1). Esta es la potestad que ejerce Pilato en el caso de Jes\u00fas. En cuanto gobernador de la provincia romana de Judea, Pilato tuvo que dirigir personalmente el proceso contra Jes\u00fas. Aunque la residencia habitual de los prefectos romanos era Cesarea mar\u00ed\u00adtima (FI. Jos., jud. 18,55-56), ven\u00ed\u00adan \u00e9stos, con ocasi\u00f3n de la pascua jud\u00ed\u00ada, a Jerusal\u00e9n. La localizaci\u00f3n del pretorio o lugar de residencia del pretor Poncio Pilato en Jerusal\u00e9n, donde dict\u00f3 sentencia de muerte contra Jes\u00fas, no es segura: la Torre Antonia junto al Templo, seg\u00fan la tradici\u00f3n posterior, o bien el Palacio de Herodes, conocido hoy d\u00ed\u00ada como la ciudadela, antiguo palacio de los reyes asmoneos y residencia habitual de los prefectos romanos en sus venidas a Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>Muy probablemente la expulsi\u00f3n de los mercaderes del templo (Mc 11,15-17) fue interpretada por Pilato como un delito contra el orden p\u00fablico. El hecho de que fueran soldados romanos los que crucificaron a Jes\u00fas, es una prueba de que Jes\u00fas fue condenado a muerte por supuestos motivos pol\u00ed\u00adticos (Mc 15,16-27). Jes\u00fas fue considerado por Pilato un \u00abpretendiente mesi\u00e1nico jud\u00ed\u00ado\u00bb, como indica el t\u00ed\u00adtulo de la cruz (Mt 27,37; Mc 15,26; Lc 23,37; Jn 19,20-22), siguiendo, sin duda alguna, las insinuaciones de las autoridades jud\u00ed\u00adas, lo cual no significa que Jes\u00fas realmente se hubiese declarado p\u00fablica o realmente \u00abMes\u00ed\u00adas\u00bb o \u00abRey de los jud\u00ed\u00ados\u00bb. Como las autoridades jud\u00ed\u00adas o el sanedr\u00ed\u00adn no ten\u00ed\u00adan en ese tiempo el derecho de imponer la pena de muerte (Jn 18,31), s\u00f3lo el prefecto romano pod\u00ed\u00ada. condenar a Jes\u00fas a la pena de muerte. No hay razones serias para poner en duda esta afirmaci\u00f3n del EvJn, a pesar de que se dieran casos aislados de linchamiento en los a\u00f1os posteriores, como en el martirio de Esteban (hacia el 33 \u00f3 34 d.C.) y de Santiago, el hermano primo de Jes\u00fas (a\u00f1o 64 d.C.). Ciertamente recay\u00f3 sobre Pilato la responsabilidad jur\u00ed\u00addica de la muerte de Jes\u00fas; Pilato no actu\u00f3 por debilidad y respeto humano a los jud\u00ed\u00ados, sino por razones pol\u00ed\u00adticas. No hay, sin embargo, razones para convertir a Jes\u00fas en un fan\u00e1tico celota que habr\u00ed\u00ada abrigado motivos pol\u00ed\u00adticos y hubiera querido imponerlos por las armas. Las objeciones contra esta descabellada teor\u00ed\u00ada (as\u00ed\u00ad ya Reimarus en el siglo XVIII y alguno que otro en nuestros d\u00ed\u00adas) carecen de base. Es absurdo pensar que la tradici\u00f3n cristiana posterior hubiese trasformado totalmente la supuesta imagen de un Jes\u00fas pol\u00ed\u00adtico; toda la tradici\u00f3n acerca de Jes\u00fas est\u00e1 en contra de tal hip\u00f3tesis: Jes\u00fas exige a sus disc\u00ed\u00adpulos la radical renuncia a la violencia y el amor a los enemigos (Mt 5,11-12\/Lc 6,22-23Q; Mt 5,44-45 \/ Lc 6, 27-28.35cQ; Mt 5, 39-40 \/ Lc 6, 29-30Q); aunque las interpretaciones exeg\u00e9ticas del dicho de Jes\u00fas, considerado como aut\u00e9ntico, \u00abel asalto de los violentos\u00bb (Mt 11,12\/Lc 16,16Q) no son del todo seguras, es, sin embargo, cierto que en este dicho aparece Jes\u00fas, como tambi\u00e9n el Bautista, v\u00ed\u00adctima de los violentos, es decir, Herodes Antipas y los que intentan sofocar la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas; el dicho implica, por tanto, el rechazo de la violencia celota. Una prueba de que Jes\u00fas no era partidario de la violencia es que en la hora de su prendimiento fue abandonado por todos (Mt 26,56; Mc 14,50; Jn 18,11).<\/p>\n<p>Es, sobre todo, de los sumos sacerdotes de quienes parti\u00f3 la iniciativa de apresar a Jes\u00fas en la noche del jueves santo, despu\u00e9s de que Judas se les ofreciese como ayuda para llevar a cabo la operaci\u00f3n. El detalle de que uno de los presentes \u2014en Mc 14,47 no est\u00e1 claro que fuera uno de los disc\u00ed\u00adpulos de Jes\u00fas, mientras que en los otros evangelistas se va haciendo la narraci\u00f3n m\u00e1s biogr\u00e1fica y pormenorizada (en Mt 26,51-52 y Lc 22,49-50: uno de los disc\u00ed\u00adpulos; en Jn 18,10 es Sim\u00f3n Pedro)\u2014 le cort\u00f3 la oreja al criado del sumo sacerdote, posiblemente el jefe del grupo, indica que no fueron los romanos quienes prendieron a Jes\u00fas. De haber sido soldados romanos, enviados por Pilato, habr\u00ed\u00adan apresado o matado \u2014como en otros casos\u2014 tambi\u00e9n a los disc\u00ed\u00adpulos, o sea, todos los simpatizantes. Por lo tanto, no se puede disculpar del prendimiento de Jes\u00fas, por lo menos, a los sumos sacerdotes y a otros miembros del sanedr\u00ed\u00adn. Los fariseos no parecen implicados en el proceso de los sumos sacerdotes y Pilato contra Jes\u00fas. El interrogatorio nocturno en casa del sumo sacerdote Caif\u00e1s (Mt 26,57; Jn 18,13-14.24.28; cf. He 4,6) no fue una reuni\u00f3n oficial de todo el sanedr\u00ed\u00adn, sino s\u00f3lo de los c\u00ed\u00adrculos saduceo-sacerdotales, que a causa de la expulsi\u00f3n de los mercaderes del templo acusaron a Jes\u00fas de blasfemo y decidieron entregarle a Pilato (Mc 15,1 par.). En esa reuni\u00f3n trataron probablemente de encontrar cargos de cariz pol\u00ed\u00adtico que hicieran viable el proceso ante Pilato (Mt 27,11-14; Mc 15,2-3; seg\u00fan Lc 23,2-5 la acusaci\u00f3n de los sumos sacerdotes ante Pilato es por sedici\u00f3n [seditio] y acci\u00f3n hostil [perduellio]; Jn 18,33; 19,12: acci\u00f3n hostil y alta traici\u00f3n contra el emperador).<\/p>\n<p>2.4. de la crucifixi\u00f3n y muerte de Jes\u00fas<br \/>\nLa flagelaci\u00f3n de Jes\u00fas coincide con la pr\u00e1ctica frecuente de que el condenado a muerte fuera sometido previamente a tales castigos: seg\u00fan Mt 27,26; Mc 15,15 la flagelaci\u00f3n aparece como un castigo que pertenece al ritual que va a concluir con la muerte, mientras que en Lc 23,16.22; Jn 19,1 es una medida coercitiva y pol\u00ed\u00adtica de Pilato para liberar a Jes\u00fas. Probablemente la exposici\u00f3n de Mt y Mc es m\u00e1s veros\u00ed\u00admil. El condenado a muerte de cruz sol\u00ed\u00ada llevar la cruz (Jn 19,17); seg\u00fan los sin\u00f3pticos es Sim\u00f3n de Cirene quien lleva la cruz (Mt 27,32; Mc 15,21; Lc 23,26). Probablemente la flagelaci\u00f3n hab\u00ed\u00ada extenuado tanto a Jes\u00fas que no ten\u00ed\u00ada ya casi fuerzas para llevar la cruz al Calvario.<\/p>\n<p>En los relatos de la pasi\u00f3n no se dice expl\u00ed\u00adcitamente que le clavasen los pies a Jes\u00fas, pero el Se\u00f1or resucitado muestra a sus disc\u00ed\u00adpulos sus manos y pies, lo cual incluye las llagas de sus manos y pies (Lc 24,39-40). Seg\u00fan el EvJn, Tom\u00e1s pone una condici\u00f3n para creer que el Se\u00f1or haya resucitado como afirman sus condisc\u00ed\u00adpulos: \u00abSi no veo en sus manos la `se\u00f1al&#8217; (topos) de los clavos y no meto mi dedo en el `lugar&#8217; (topos) de los clavos y la mano en su costado, no lo creo\u00bb (20,25). La \u00abse\u00f1al\u00bb y el \u00ablugar\u00bb de los clavos se refieren evidentemente, seg\u00fan el texto jo\u00e1nico, a las cicatrices de la manos por causa de la crucifixi\u00f3n. Es l\u00f3gico que el evangelista Lc piensa tambi\u00e9n en las cicatrices de las manos y pies (24,39-40).<\/p>\n<p>Jes\u00fas rechaza el \u00abvinagre\u00bb (Mt 27,48) o \u00abvino con mirra\u00bb (Mc 15,23), que le ofrecen los soldados, una especie de anest\u00e9sico que aliviaba los terribles dolores de los crucificados. Jes\u00fas muri\u00f3 con plena conciencia, a lo que contribuy\u00f3 su posici\u00f3n en la cruz. Jes\u00fas muere con terribles dolores, pero con plena conciencia entrega su esp\u00ed\u00adritu (Mt 27,50; Mc 15,37; Lc 23,46; Jn 19,30). Seg\u00fan el EvJn pidieron los jud\u00ed\u00ados a Pilatos que se quebrantasen las piernas a los crucificados para acelerar su muerte a fin de que los cad\u00e1veres fueran retirados antes de que con la ca\u00ed\u00adda del sol comenzase la fiesta de la pascua, lo que en Jes\u00fas no tuvo lugar porque hab\u00ed\u00ada muerto ya (19,31-33). Aunque esta pr\u00e1ctica llamada no aparece en textos no cristianos en relaci\u00f3n con una crucifixi\u00f3n, no hay raz\u00f3n para poner en duda este detalle del EvJn, ya que el evangelista Juan aporta con frecuencia hechos y circunstancias hist\u00f3ricas fidedignas.<\/p>\n<p>El descendimiento de la cruz tuvo lugar con permiso de Pilato, gracias a la iniciativa y solicitud de \u00abJos\u00e9 de Arimatea, insigne miembro del sanedr\u00ed\u00adn\u00bb (Mc 15,43; cf. Mt 27,57: \u00abhombre rico\u00bb y \u00abdisc\u00ed\u00adpulo de Jes\u00fas\u00bb; Lc 23,50: \u00absanedrita y var\u00f3n bueno y justo\u00bb; Jn 19,38: \u00abdisc\u00ed\u00adpulo oculto de Jes\u00fas\u00bb). Jos\u00e9 de Arimatea coloc\u00f3 el cuerpo de Jes\u00fas en un \u00absepulcro (nuevo: Mt 27,60; Jn 19,41), cavado en piedra (Mc 15,46), en que no hab\u00ed\u00ada sido a\u00fan puesto nadie\u00bb (Lc 23,53; Jn 19,41). El que se indique el nombre y origen de la persona \u00abJos\u00e9 de Arimatea\u00bb se considera un indicio de historicidad del hecho narrado: la iglesia primitiva conoc\u00ed\u00ada sin duda la noble acci\u00f3n de Jos\u00e9 de Arimatea, sepultando a Jes\u00fas; una invenci\u00f3n de la iglesia primitiva es improbable.<\/p>\n<p>Rodr\u00ed\u00adguez Ruiz<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DJN \u00c2\u00a0 SUMARIO: 1. crucifixi\u00f3n en el entorno hist\u00f3rico del NT. &#8211; 2. La crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas con sus circunstancias seg\u00fan el NT. 2.1. Testimonios de autores no cristianos sobre la crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas. 2.2. Tiempo y lugar de la crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas. 2.3. La condenaci\u00f3n de Jes\u00fas a muerte de cruz por Pilato. 2.4. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/crucifixion-teologia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCRUCIFIXION (TEOLOGIA)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-15531","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15531","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15531"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15531\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15531"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15531"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15531"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}