{"id":15536,"date":"2016-02-05T10:07:16","date_gmt":"2016-02-05T15:07:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/colera\/"},"modified":"2016-02-05T10:07:16","modified_gmt":"2016-02-05T15:07:16","slug":"colera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/colera\/","title":{"rendered":"COLERA"},"content":{"rendered":"<p>Jesucristo condena de una manera absoluta la actitud del hombre encolerizado, airado, irritado y furioso: \u00abel que se irrita contra su hermano es reo de juicio\u00bb (Mt 5,22). Porque un hombre as\u00ed\u00ad es un hombre incontrolado, y, al no ser due\u00f1o de sus actos, puede cometer acciones reprobables. Hay, sin embargo, una \u00absanta c\u00f3lera\u00bb, cuyo origen radica en el celo por la gloria de Dios y cuya significaci\u00f3n estriba en la falsedad, en la hipocres\u00ed\u00ada y en la refinada maldad de los hombres; el mismo Jesucristo fue arrebatado por ella (Mt 21,12; Mc 3,5; Jn 2,15). En el A. T. es frecuente la c\u00f3lera de Dios contra todos los pecados de lesa majestad divina. > ira.<\/p>\n<p>E. M. N.<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>En la Biblia se usan distintos t\u00e9rminos hebreos y griegos para referirse a la c\u00f3lera. El t\u00e9rmino hebreo m\u00e1s com\u00fan es \u00c2\u00b4af, cuyo significado b\u00e1sico es \u2020\u0153nariz; narices\u2020\u009d, pero con frecuencia se usa en el sentido figurado de \u2020\u0153c\u00f3lera\u2020\u009d debido a la caracter\u00ed\u00adstica respiraci\u00f3n agitada de la persona acalorada. (Comp\u00e1rese con Sl 18:7; Eze 38:18.) Relacionada con \u00c2\u00b4af est\u00e1 \u00c2\u00b4a\u00c2\u00b7n\u00e1f, que significa \u2020\u0153estar enojado\u2020\u009d. En las Escrituras Hebreas se asocia adem\u00e1s la c\u00f3lera con el calor, de ah\u00ed\u00ad que se diga que se enciende. Otras palabras hebreas se traducen \u2020\u0153furia\u2020\u009d, \u2020\u0153furor\u2020\u009d e \u2020\u0153indignaci\u00f3n\u2020\u009d. En las Escrituras Griegas Cristianas or\u00c2\u00b7gue suele traducirse \u2020\u0153ira\u2020\u009d, y thy\u00c2\u00b7m\u00f3s, \u2020\u0153c\u00f3lera\u2020\u009d.<\/p>\n<p>La c\u00f3lera de Dios. La c\u00f3lera puede estar justificada o no. La c\u00f3lera de Dios siempre est\u00e1 justificada, ya que se fundamenta en los principios dictados por su derecho a la devoci\u00f3n exclusiva y su constancia en sostener la verdad; est\u00e1 controlada por su amor a la justicia y a aquellos que la practican. La c\u00f3lera divina no brota de un capricho moment\u00e1neo que m\u00e1s tarde ha de lamentarse. Jehov\u00e1 ve todos los aspectos de una cuesti\u00f3n y tiene un conocimiento total y completo de la situaci\u00f3n. (Heb 4:13.) Lee los corazones, nota el grado de ignorancia, negligencia o pecado voluntario, y act\u00faa con imparcialidad. (Dt 10:17, 18; 1Sa 16:7; Hch 10:34, 35.)<\/p>\n<p>Los principios que controlan la ira divina. Dios siempre mantiene su c\u00f3lera bajo control y en armon\u00ed\u00ada con sus atributos de amor, sabidur\u00ed\u00ada y justicia. Debido a su omnipotencia, la expresa al grado que desea. (1Jn 4:8; Job 12:13; 37:23.) Esta c\u00f3lera no es f\u00fatil, sino que est\u00e1 fundamentada s\u00f3lidamente en causas v\u00e1lidas y siempre cumple un prop\u00f3sito. Su c\u00f3lera no se satisface y apacigua m\u00e1s que con la aplicaci\u00f3n de sus principios. Por ejemplo, en Israel no se pod\u00ed\u00ada rescatar a un asesino. La tierra solo pod\u00ed\u00ada limpiarse y librarse del disfavor divino mediante el derramamiento de la sangre de este. (N\u00fa 35:16-18, 30-33.) No obstante, se hizo una provisi\u00f3n basada en algunos sacrificios y en los servicios del sumo sacerdote para satisfacer la justicia y aplacar la c\u00f3lera del vengador de la sangre previsto por Dios, cuyo coraz\u00f3n pudiera haberse \u2020\u0153enardecido\u2020\u009d. Esta fue la provisi\u00f3n de las ciudades de refugio. (Dt 19:4-7.)<br \/>\nLa c\u00f3lera de Jehov\u00e1 tan solo se puede calmar o satisfacer una vez que la justicia se ha llevado a cabo por completo. La ira de Dios est\u00e1 contra toda injusticia; El no la tolerar\u00e1 ni exonerar\u00e1 de castigo al que lo merece. (Ex 34:7; Hab 1:13.) Sin embargo, los que llegan a ejercer fe pueden mitigar y apartar la c\u00f3lera de Dios sobre la base del sacrificio de Jesucristo, quien llev\u00f3 sobre s\u00ed\u00ad los dolores y el castigo que con justicia le pertenec\u00ed\u00adan a la humanidad. (Isa 53:5.) Mediante esta provisi\u00f3n, Jehov\u00e1 puede demostrar su justicia, \u2020\u0153para que \u00e9l sea justo hasta al declarar justo al hombre que tiene fe en Jes\u00fas\u2020\u009d. (Ro 3:26.) De este modo se satisface por completo la justicia y adem\u00e1s Dios tiene un fundamento para extender misericordia. La ira de Dios permanece sobre cualquiera que sea desobediente (Jn 3:36), pero cuando una persona ejerce fe, el sacrificio de Jesucristo lo salva de dicha ira. (1Te 1:10.)<\/p>\n<p>Medios de expresar Su c\u00f3lera y causas de la misma. Dios manifiesta su c\u00f3lera directa o indirectamente. Para ello puede servirse de sus leyes naturales o usar a algunas personas como instrumentos. Aquellos que violan sus leyes morales son objeto de su ira y reciben en s\u00ed\u00ad mismos \u2020\u0153la recompensa completa, que se les deb\u00ed\u00ada por su error\u2020\u009d. Sufren un estado mental desaprobado, degradaci\u00f3n, enfermedades, angustias y muerte. (Ro 1:18, 24, 27-32.) Cuando la autoridad gubernamental castiga a una persona por violar leyes del pa\u00ed\u00ads que son afines a las leyes divinas, ese castigo es una expresi\u00f3n indirecta de la ira de Dios. (Ro 13:1-4.) Jesucristo es el ejecutor principal de la c\u00f3lera de Dios, que expresar\u00e1 cabalmente contra los inicuos. (Jer 30:23, 24; Rev 19:7-16, 19-21.)<br \/>\nLas malas actitudes y acciones hacia los escogidos de Dios provocan Su ira. Se enviaron plagas sobre los egipcios porque no permitieron a Israel adorar a Jehov\u00e1. (Sl 78:43-50.) M\u00ed\u00adriam y Aar\u00f3n sintieron la c\u00f3lera divina por no respetar la posici\u00f3n en la que Dios hab\u00ed\u00ada puesto a Mois\u00e9s. (N\u00fa 12:9, 10.) La c\u00f3lera de Jehov\u00e1 estuvo contra los jueces que oprim\u00ed\u00adan a los de condici\u00f3n humilde. (Isa 10:1-4.) Los que dificultan la predicaci\u00f3n de las buenas nuevas se hacen acreedores de la ira de Dios. (1Te 2:16.)<br \/>\nLa adoraci\u00f3n falsa provoca la c\u00f3lera de Dios, en especial cuando su pueblo dedicado se vuelve a otros dioses. (Ex 32:7-10; N\u00fa 25:3, 4; Jue 2:13, 14, 20; 1Re 11:8, 9.) Su c\u00f3lera tambi\u00e9n se enciende debido a la inmoralidad, la supresi\u00f3n de la verdad, la falta de arrepentimiento, la desobediencia a las buenas nuevas, el desprecio de sus palabras, la burla a sus profetas, la codicia, la injuria, la envidia, el asesinato, la contienda, el enga\u00f1o, la disposici\u00f3n maliciosa; as\u00ed\u00ad como por causa de los susurradores, los difamadores solapados, los que le odian, los insolentes, los altivos, los presumidos, los que maquinan cosas perjudiciales, los que desobedecen a sus padres, los que son falsos en los acuerdos, los despiadados, los espiritistas y los mentirosos. Todos estos y la pr\u00e1ctica de todo tipo de injusticia provoca la c\u00f3lera de Dios. (Col 3:5, 6; 2Te 1:8; Ro 1:18, 29-31; 2:5, 8; 2Cr 36:15, 16; Rev 22:15.)<\/p>\n<p>La c\u00f3lera no es Su cualidad dominante. Sin embargo, Jehov\u00e1 Dios es \u2020\u0153tardo para la c\u00f3lera y abundante en bondad amorosa\u2020\u009d. (Ex 34:6; N\u00fa 14:18.) Quien teme a Jehov\u00e1 y obra justicia, recibir\u00e1 misericordia de El, porque el Todopoderoso tiene en cuenta la imperfecci\u00f3n heredada del hombre. Por esa raz\u00f3n, y sobre la base del sacrificio de Jes\u00fas, Jehov\u00e1 muestra misericordia. (Sl 103:13, 14; G\u00e9 8:21; v\u00e9ase tambi\u00e9n Sof 2:2, 3.) Asimismo, reprime su c\u00f3lera por causa de su nombre y a fin de que se cumpla su prop\u00f3sito para con su pueblo escogido. (Isa 48:9; Joe 2:13, 14.) Jehov\u00e1 no permanece encolerizado con los que le sirven de todo coraz\u00f3n, reconocen su pecado y se arrepienten. (Isa 12:1; Sl 30:5.) No es un Dios enojado, sino feliz; no es inabordable, sino agradable, apacible y sereno para con los que se aproximan de manera correcta a su presencia. (1Ti 1:11; Sl 16:11; comp\u00e1rese con Rev 4:3.) Todo ello contrasta con el enojo, la falta de misericordia y la crueldad, caracter\u00ed\u00adsticas atribuidas a los dioses falsos de los paganos y que se reflejan en las im\u00e1genes de estos dioses.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 lugar tiene la c\u00f3lera en la vida de un siervo de Dios?<br \/>\nEl hombre puede expresar su c\u00f3lera con raz\u00f3n si esta se basa en principios. En ese caso, puede mostrar apropiadamente su justa indignaci\u00f3n. De hecho, en la Biblia se nos da el mandato: \u2020\u0153Aborrezcan lo que es inicuo\u2020\u009d (Ro 12:9), y se registran numerosos ejemplos de justa indignaci\u00f3n. (Ex 11:8; 32:19; N\u00fa 16:12-15; 1Sa 20:34; Ne 5:6; Est 7:7; v\u00e9ase tambi\u00e9n 2Sa 12:1-6.)<br \/>\nSin embargo, la mayor\u00ed\u00ada de las veces la c\u00f3lera del hombre no est\u00e1 justificada y suele manifestarse sin control. A menudo tiene como origen razones insuficientes y sale a la luz sin tener muy en cuenta las consecuencias posteriores. Despu\u00e9s que Jehov\u00e1 perdon\u00f3 a N\u00ed\u00adnive, Jon\u00e1s se disgust\u00f3 \u2020\u0153y lleg\u00f3 a estar enardecido de c\u00f3lera\u2020\u009d. En realidad, le falt\u00f3 misericordia, por lo que Jehov\u00e1 tuvo que corregirlo. (Jon 4:1-11.) El rey Uz\u00ed\u00adas de Jud\u00e1 se enfureci\u00f3 cuando lo corrigieron los sacerdotes de Jehov\u00e1 y continu\u00f3 en su derrotero presuntuoso, por lo que recibi\u00f3 castigo. (2Cr 26:16-21.) El orgullo imprudente de Naam\u00e1n le provoc\u00f3 indignaci\u00f3n y rabia, y esto casi le cost\u00f3 perder la bendici\u00f3n de Dios. (2Re 5:10-14.)<\/p>\n<p>Importancia de ejercer control. La c\u00f3lera injustificada e incontrolada ha llevado a muchas personas a cometer pecados a\u00fan mayores, incluso actos de violencia. \u2020\u0153Ca\u00ed\u00adn se enardeci\u00f3 de gran c\u00f3lera\u2020\u009d y asesin\u00f3 a Abel. (G\u00e9 4:5, 8.) Esa\u00fa quiso matar a Jacob, quien hab\u00ed\u00ada recibido la bendici\u00f3n de su padre. (G\u00e9 27:41-45.) Enfurecido, Sa\u00fal arroj\u00f3 lanzas contra David y Jonat\u00e1n. (1Sa 18:11; 19:10; 20:30-34.) Los presentes en la sinagoga de Nazaret se encolerizaron por la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas y quisieron despe\u00f1arle. (Lu 4:28, 29.) Algunos l\u00ed\u00adderes religiosos airados \u2020\u0153se precipitaron de com\u00fan acuerdo sobre [Esteban]\u2020\u009d y lo lapidaron. (Hch 7:54-60.)<br \/>\nAunque la c\u00f3lera est\u00e9 justificada, puede ser peligrosa y producir malos resultados si no se controla. Sime\u00f3n y Lev\u00ed\u00ad ten\u00ed\u00adan raz\u00f3n para estar indignados con Siquem por haber violado a su hermana Dina, aunque parte de la culpa era de ella. No obstante, la desenfrenada matanza de los siquemitas fue un castigo excesivo, y por eso, su padre Jacob denunci\u00f3 y maldijo esta expresi\u00f3n de c\u00f3lera incontrolada. (G\u00e9 34:1-31; 49:5-7.) Cuando una persona se encuentra bajo fuerte provocaci\u00f3n, tiene que controlar su c\u00f3lera. Las quejas y la rebeld\u00ed\u00ada de los israelitas hicieron que Mois\u00e9s, el m\u00e1s manso de todos los hombres, cediera a un acto incontrolado de c\u00f3lera en el que no santific\u00f3 a Jehov\u00e1, y por el que se le castig\u00f3. (N\u00fa 12:3; 20:10-12; Sl 106:32, 33.)<br \/>\nLos arrebatos de c\u00f3lera est\u00e1n clasificados junto con otras obras detestables de la carne, como conducta relajada, idolatr\u00ed\u00ada, pr\u00e1ctica de espiritismo y borracheras. Todas estas impiden que se herede el reino de Dios. (G\u00e1l 5:19-21.) El habla acalorada no tiene cabida en la congregaci\u00f3n cristiana. Los hombres que representan a la congregaci\u00f3n en oraci\u00f3n deben estar libres de sentimientos de ira y mala voluntad. (1Ti 2:8.) Los cristianos han de ser lentos para la ira, ya que la ira del hombre no obra la justicia de Dios. (Snt 1:19, 20.) La Biblia tambi\u00e9n aconseja: \u2020\u0153C\u00e9danle lugar a la ira\u2020\u009d y dejen la venganza a Jehov\u00e1. (Ro 12:19.) El hombre propenso a la ira no puede servir de superintendente en la congregaci\u00f3n cristiana. (Tit 1:7.)<br \/>\nAunque en ocasiones uno se puede enojar, y a veces por una causa justificada, no se debe permitir que esa situaci\u00f3n derive en pecado por abrigar o mantener la irritaci\u00f3n. No deber\u00ed\u00adamos permitir que se pusiera el Sol estando en esa condici\u00f3n, pues en ese caso estar\u00ed\u00adamos dando lugar para que el Diablo se aprovechara de nosotros. (Ef 4:26, 27.) Sobre todo si la situaci\u00f3n se ha producido entre cristianos, hay que dar los pasos apropiados para hacer la paz o solucionar la cuesti\u00f3n al modo de Dios. (Le 19:17, 18; Mt 5:23, 24; 18:15; Lu 17:3, 4.) Las Escrituras nos aconsejan que vigilemos nuestras compa\u00f1\u00ed\u00adas y evitemos a quienes son dados a la ira o a arrebatos de c\u00f3lera, a fin de \u2020\u02dcno tomar un lazo para nuestras almas\u2020\u2122. (Pr 22:24, 25.)<br \/>\nJesucristo nos suministr\u00f3 el ejemplo perfecto cuando estuvo en la Tierra. En los relatos de su vida no se registra ni una sola ocasi\u00f3n en la que tuviera un arrebato de c\u00f3lera descontrolada. Tampoco permiti\u00f3 que el desafuero, la rebeld\u00ed\u00ada y el hostigamiento de los enemigos de Dios alteraran su esp\u00ed\u00adritu y le hicieran encolerizarse con sus seguidores u otras personas. En una ocasi\u00f3n lleg\u00f3 a estar \u2020\u0153cabalmente contristado\u2020\u009d debido a la insensibilidad del coraz\u00f3n de los fariseos y los mir\u00f3 con indignaci\u00f3n. No obstante, acto seguido efectu\u00f3 una curaci\u00f3n. (Mr 3:5.) En otro momento expuls\u00f3 a los que estaban contaminando el templo de Dios y violando la ley de Mois\u00e9s haciendo de la casa de Jehov\u00e1 una casa de mercanc\u00ed\u00adas. Sin embargo, esta acci\u00f3n no se debi\u00f3 a un arrebato injustificado e incontrolado de c\u00f3lera; m\u00e1s bien, las Escrituras muestran que obedeci\u00f3 a un celo apropiado por la casa de Jehov\u00e1. (Jn 2:13-17.)<\/p>\n<p>Evitar las consecuencias perjudiciales. La c\u00f3lera no solo tiene un efecto adverso en nuestra salud espiritual, sino que afecta sensiblemente el organismo. Puede ocasionar un aumento en la presi\u00f3n sangu\u00ed\u00adnea, alteraciones arteriales, dificultades respiratorias, trastornos hep\u00e1ticos y alteraciones de la ves\u00ed\u00adcula biliar y el p\u00e1ncreas. Seg\u00fan la opini\u00f3n m\u00e9dica, la c\u00f3lera y la ira se encuentran entre las emociones fuertes que agravan y hasta provocan dolencias como el asma, afecciones de la vista, enfermedades de la piel, urticarias, \u00falceras, as\u00ed\u00ad como problemas dentales y digestivos. La ira y la furia pueden entorpecer los procesos mentales de modo que no se pueda llegar a conclusiones l\u00f3gicas ni actuar con juicio sano. Un arrebato de ira suele ir seguido de un per\u00ed\u00adodo de extrema depresi\u00f3n mental. Por lo tanto, es sensato, no solo por motivos religiosos, sino tambi\u00e9n f\u00ed\u00adsicos, mantener bajo control la c\u00f3lera e ir en pos de la paz y el amor. (Pr 14:29, 30; Ro 14:19; Snt 3:17; 1Pe 3:11.)<br \/>\nSeg\u00fan las Escrituras, el tiempo del fin es un tiempo de furia, en el que las naciones se a\u00ed\u00adran porque Jehov\u00e1 toma su poder para reinar y el Diablo es arrojado a la Tierra \u2020\u0153teniendo gran c\u00f3lera, sabiendo que tiene un corto espacio de tiempo\u2020\u009d. (Rev 11:17, 18; 12:10-12.) En medio de esas dif\u00ed\u00adciles condiciones, los cristianos deben controlar su esp\u00ed\u00adritu, evitando la destructiva emoci\u00f3n de la c\u00f3lera. (Pr 14:29; Ec 7:9.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n<p>(org\u00e9)<\/p>\n<p>   A los ojos de los griegos, especialmente de los estoicos, la c\u00f3lera es la irritaci\u00f3n o comportamiento agresivo, digna de condenaci\u00f3n. La Escritura, sobre todo en los libros sapienciales, condena tambi\u00e9n al que no domina el soplo de sus narices  (Prov 16,32; cf. 15,18). Al contrario, el motivo de la c\u00f3lera de Dios o de \u00ablas santas c\u00f3leras\u00bb aparece con frecuencia en la Escritura, ya que Dios no puede tolerar el pecado y s\u00f3lo \u00e9l puede retribuir y castigar al pecador: pero el Se\u00f1or no es un Dios de c\u00f3lera, sino de misericordia (Is 54,7-8).<\/p>\n<p>   Los Setenta aten\u00faan a veces el antropomorfismo en cuesti\u00f3n, pero no Pablo, que insiste mucho en el motivo de la c\u00f3lera divina (13 menciones, pero solamente en dos cartas: 1 Tes 1,10; 2,16; 5,9; Rom 1,18; 2,5.8; 3,5; 4,15; 5,9; 9,22; 12,19; 13,4-5). Las cartas deuteropaulinas no recogen este tema y exhortan m\u00e1s bien a los creyentes a no ceder a ning\u00fan movimiento de c\u00f3lera (Ef 4,26.31; 6,4; 1 Tim 2,8; Tit 1,7): para casos semejantes Pablo prefiere utilizar la palabra griega thymos,  que significa tambi\u00e9n \u00abira, arrebato\u00bb (Gal 5,20; 2 Cor 12,20).<\/p>\n<p>   As\u00ed\u00ad pues, el ap\u00f3stol recoge el motivo veterotestamentario de la c\u00f3lera de Dios, acentuando incluso su fuerza y adoptando entonces un punto de vista objetivo (no subjetivo): la c\u00f3lera divina declara la condenaci\u00f3n del pecador y el tiempo de la c\u00f3lera designa el juicio escatol\u00f3gico, que ha comenzado ya ahora con Cristo, antes de manifestarse por entero en el d\u00ed\u00ada de la c\u00f3lera  (Rom 2,5). La palabra \u00abc\u00f3lera\u00bb se opone entonces a la de \u00abjusticia de Dios\u00bb, en el sentido paulino de gesto salvador de Dios en favor de los creyentes (Rom 1,16-18); o simplemente, a la palabra \u00absalvaci\u00f3n\u00bb (1 Tes 5,9). Entonces el pecador, ese vaso de c\u00f3lera,  se convertir\u00e1 en vaso de misericordia  (Rom 9,22-23). Y si la ley produce  el pecado y la c\u00f3lera  (Rom 4,15), la fe en Cristo arranca ya al creyente de la c\u00f3lera que viene,  y por tanto del juicio escatol\u00f3gico.<\/p>\n<p>   Al contrario, los pecadores, incluidos los jud\u00ed\u00ados perseguidores, ven c\u00f3mo la c\u00f3lera de Dios se abate sobre ellos (1 Tes 2,16; pero Rom 9-11 matizar\u00e1 luego, casi podr\u00ed\u00adamos decir que corregir\u00e1, este juicio que hab\u00ed\u00ada hecho prematuramente). Entre tanto, el creyente no tiene que tomarse la justicia por su mano: dejad que act\u00fae la c\u00f3lera de Dios  (Rom 12,19).<\/p>\n<p>C. P.<\/p>\n<p>AA. VV., Vocabulario de las ep\u00ed\u00adstolas paulinas, Verbo Divino, Navarra, 1996<\/p>\n<p><b>Fuente: Vocabulario de las Ep\u00edstolas Paulinas<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jesucristo condena de una manera absoluta la actitud del hombre encolerizado, airado, irritado y furioso: \u00abel que se irrita contra su hermano es reo de juicio\u00bb (Mt 5,22). Porque un hombre as\u00ed\u00ad es un hombre incontrolado, y, al no ser due\u00f1o de sus actos, puede cometer acciones reprobables. Hay, sin embargo, una \u00absanta c\u00f3lera\u00bb, cuyo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/colera\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCOLERA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-15536","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15536","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15536"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15536\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15536"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15536"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15536"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}