{"id":15555,"date":"2016-02-05T10:07:54","date_gmt":"2016-02-05T15:07:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/enemigos-amor-a-los\/"},"modified":"2016-02-05T10:07:54","modified_gmt":"2016-02-05T15:07:54","slug":"enemigos-amor-a-los","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/enemigos-amor-a-los\/","title":{"rendered":"ENEMIGOS, AMOR A LOS"},"content":{"rendered":"<p>DJN<br \/>\n\u00c2\u00a0<br \/>\nLa exigencia de amar a los enemigos constituye el imperativo m\u00e1s radical de la \u00e9tica de Jes\u00fas, y todas las restantes exigencias han de explicarse sobre esta base. Nos limitamos al estudio del texto inserto en el esquema de la sexta ant\u00ed\u00adtesis: \u00abHab\u00e9is o\u00ed\u00addo que fue dicho: Ojo por ojo y diente por diente. Pero yo os digo: No os vengu\u00e9is del que os hace mal..\u00bb. (Mt 5, 36-48; Lc 6, 27-36). \u00abHab\u00e9is o\u00ed\u00addo que fue dicho: Amar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo y odiar\u00e1s a tu enemigo&#8230;\u00bb<br \/>\n) Pregunta con problema: Hay que reconocer que el mandato de \u00abamar a los enemigos\u00bb es \u00fanico y original de Jes\u00fas. El Antiguo Testamento no manda amar a los enemigos; Lev\u00ed\u00adtico 19, 18 dice solamente: \u00abAmar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo\u00bb\u00bb. Mateo 5, 44 expresa un fuerte contraste entre el mandamiento del amor al pr\u00f3jimo seg\u00fan el significado que se le daba en la tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada y la petici\u00f3n de Jes\u00fas. En la filosof\u00ed\u00ada plat\u00f3nica y estoica es fundamental el tema del amor ilimitado al hombre, que incluye la simpat\u00ed\u00ada hacia el que es antip\u00e1tico, malo u hostil. Tambi\u00e9n en la tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada abundan las m\u00e1ximas como esta o similares: \u00abLo que no quieras para ti, no lo hagas a tus semejantes. Esto es la Tora. Lo restante son comentarios\u00bb. Llama la atenci\u00f3n, en cambio, que Jes\u00fas hable con un acento tan entusiasta del amor a los enemigos. Las f\u00f3rmulas extremas y opuestas destacan el punto de contraste en la conducta exigida por Jes\u00fas: \u00abamar\u00bb y \u00abenemigos\u00bb, \u00abhacer el bien\u00bb y \u00ablos que odian\u00bb, \u00abbendecir\u00bb y \u00ablos que maldicen\u00bb, \u00aborar\u00bb y \u00ablos que maltratan\u00bb. La pregunta, pues, es muy clara y directa: \u00abSe puede tolerar e incluso olvidar, la injuria hecha a nosotros o a un miembro de nuestra familia, pero \u00bfc\u00f3mo amar al enemigo que nos hace mal, que nos priva por asesinato bien preparado, de alg\u00fan miembro querido? Amor\/odio son sentimientos, movimientos del esp\u00ed\u00adritu, espont\u00e1neos, incontrolables dir\u00ed\u00adamos. Nadie puede amar u odiar por prescripci\u00f3n.<\/p>\n<p>Lo que Jes\u00fas propone es una utop\u00ed\u00ada, un ideal, pero no una ley. Se comprende la posibilidad de amar al pr\u00f3jimo y tambi\u00e9n la de no odiar al enemigo, pero amarlo, amarlo&#8230; De lo que se trata es de que el disc\u00ed\u00adpulo demuestre una \u00abjusticia\u00bb mayor (Mt 5, 20), distinta y m\u00e1s perfecta que la de los publicanos y gentiles, \u00abporque si am\u00e1is a los que os aman, \u00bfqu\u00e9 m\u00e9rito tendr\u00e9is? \u00bfNo hacen eso mismo los publicanos? Y si salud\u00e1is solamente a vuestros hermanos, \u00bfqu\u00e9 hac\u00e9is de especial m\u00e1s que los otros? \u00bfNo hacen eso tambi\u00e9n los gentiles?\u00bb (Mt 5, 46-47). No se trata tanto de sentimientos \u00ed\u00adntimos del alma cuanto de la respuesta que el disc\u00ed\u00adpulo debe dar al mal: no responder a la violencia con la violencia, no devolver mal por mal, olvidarse de la venganza etc. Todo esto, incluso el no odiar, es posible desde el punto de vista antropol\u00f3gico y psicol\u00f3gico, y mucho m\u00e1s posible si el consejo o precepto de \u00abamar a los enemigos\u00bb lo insertamos en una experiencia de gracia y de la experiencia de la actividad concreta y misericordiosa de Dios en la proclamaci\u00f3n y la pr\u00e1ctica de Jes\u00fas, y m\u00e1s especialmente en la experiencia del perd\u00f3n incondicional de Dios, manifestado en el inter\u00e9s de Jes\u00fas por los pecadores. \u00abDe este modo ser\u00e9is hijos de vuestro Padre que est\u00e1 en los cielos, porque \u00e9l hace salir su sol sobre buenos y malos y hace que llueva sobre justos y pecadores\u00bb (Mt 5, 45). \u00abEs correcto afirmar que no se refiere primariamente a sentimientos amistosos, sino a obras concretas, pero es m\u00e1s importante a\u00fan la circunstancia de que el \u00abamor\u00bb sea una conducta de toda la persona, que no excluye los sentimientos\u00bb (U. Luz, Evangelio seg\u00fan San Mateo, Vol. 1, p. 430 s).<\/p>\n<p>2) \u00bfQu\u00e9 el evangelista por \u00abenemigo\u00bb? Conviene advertir que la alusi\u00f3n de Mateo 5, 43 a Lev\u00ed\u00adtico 19, 18 encierra discrepancias, cuya soluci\u00f3n no se ha dado todav\u00ed\u00ada: en Lev\u00ed\u00adtico 19, 18 no se encuentra \u00abodiar\u00e1s a tu enemigo\u00bb; en cambio s\u00ed\u00ad encontramos \u00abcomo a t\u00ed\u00ad mismo\u00bb, expresi\u00f3n que Mateo omite. \u00bfSe trata de razones estil\u00ed\u00adsticas o ret\u00f3ricas? \u00bfDe una elaboraci\u00f3n intencionada del autor? Mt 5, 44 y Lc 6, 27-28 proyectan bastante luz sobre el \u00absignificado\u00bb de enemigos: en Mateo, \u00abenemigos\u00bb est\u00e1 en paralelo con \u00ablos que os persiguen\u00bb; en Lucas, la acumulaci\u00f3n de calificativos y ep\u00ed\u00adtetos sugiere la Inclusi\u00f3n de toda clase de hostilidad: \u00abhaced el bien a los que os aborrecen&#8230; maldicen&#8230; maltratan&#8230; abusan de vosotros\u00bb; los enemigos son los que de un modo hostil se enfrentan con los disc\u00ed\u00adpulos de Jes\u00fas. La palabra \u00abdioko\u00bb de 5, 10.44 indica que Mateo alude tambi\u00e9n a los enemigos de la comunidad cristiana. Esta comunidad se distingue de los \u00abotros\u00bb\u00bb por su amor a los enemigos y apunta as\u00ed\u00ad a la interpretaci\u00f3n de la Iglesia antigua, donde el amor cristiano pas\u00f3 a ser \u00abtopos\u00bb\u00bb de la apolog\u00e9tica\u00bb (U. Luz, ob. cit., 436).<\/p>\n<p>3) \u00bfQu\u00e9 , pues, el precepto de \u00abamar a los enemigos\u00bb? Puede verse quiz\u00e1s una pista en Mt 5, 47 que dice que \u00abhasta los gentiles saludan a sus hermanos\u00bb. El saludo, signo visible de comunicaci\u00f3n, de relaci\u00f3n personal. Esto parece indicar que para Mateo el precepto del amor a los enemigos significa reconocer su presencia y el lazo que existe entre uno y ellos a causa de compartir ambos la misericordia del Padre. Tanto Mateo como Lucas hablan de oraci\u00f3n (Mt 5, 44; Lc 6, 28). El amor debe transformarse en obras, pero cuando una situaci\u00f3n de persecuci\u00f3n tortura a la comunidad, la oraci\u00f3n es quiz\u00e1s la \u00fanica salida para romper las fronteras de la raza, de la sangre, de los nacionalismos ester\u00ed\u00adlizantes, como suced\u00ed\u00ada en el Antiguo Testamento, donde no se dice nada sobre la oraci\u00f3n por personas que no est\u00e1n unidas al orante por lazos de sangre, lazos \u00e9tnicos&#8230; y menos en favor de los enemigos. Es l\u00ed\u00adcito suponer que en las celebraciones comunitarias se elevaban s\u00faplicas por los enemigos y perseguidores. Lo extraordinario del evangelio es romper el ego\u00ed\u00adsmo del clan o de clase para amar al enemigo. Se ve, pues, hasta que punto el amor consiste en gestos concretos, no en buenas intenciones, ni en respeto altanero.<\/p>\n<p>Mateo 5, 48 tiene una car\u00e1cter conclusivo e inclusivo: resume la primera parte del Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a, recapitulando las ideas expresadas en \u00ablos pobres de esp\u00ed\u00adritu\u00bb (5, 3), \u00ablos limpios de coraz\u00f3n\u00bb (5, 8), y \u00absi vuestra justicia no supera\u00bb (5, 20, 47). \u00abPerfecto\u00bb indica consistencia (ser \u00abde una pieza\u00bb), as\u00ed\u00ad como entrega total y generosidad. En el pensamiento de Mateo \u00abperfecci\u00f3n\u00bb es lo mismo que justicia sobreabundante en Mt 5, 20. No es un consejo opcional para personas que ya guardan los mandamientos, sino una obligaci\u00f3n para quienes desean entrar en el reino. En el contexto presente, son \u00abperfectos\u00bb los que hacen algo m\u00e1s, el no eso de los vers. 46-47. Son personas que se relacionan de un modo diferente al de los recaudadores y gentiles. Su existencia y actividad est\u00e1n motivadas no por la ley de la retribuci\u00f3n, sino por Dios, que rompe esa Ley. El mandamiento del amor a los enemigos es la prueba del mandamiento del amor al pr\u00f3jimo; es su verificaci\u00f3n cr\u00ed\u00adtica\u00bb (H. HENDRICHX, Serm\u00f3n de la monta\u00f1a, bibl., 123-124).<\/p>\n<p>BIBL. &#8211; W. FOERSTER, (ejzr\u00f3s), en K. Gerhard, Lessico Nuovo Testamento, vol. III, Brescia, 1964, 1303-1318; H. HENDRICHX, Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a, Madrid, 186; U. Luz evangelio seg\u00fan San Mateo (Mt 1-7), vol. 1, Salamanca, 1993; M. WOLTER, (ejzr\u00f3s), en FI. BALZ-G. SCHEIDER, exeg\u00e9tico del Nuevo Testamento (DENT), vol 1, Salamanca 1996, 1711-1715.<\/p>\n<p>de Villapadierna<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DJN \u00c2\u00a0 La exigencia de amar a los enemigos constituye el imperativo m\u00e1s radical de la \u00e9tica de Jes\u00fas, y todas las restantes exigencias han de explicarse sobre esta base. 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