{"id":15596,"date":"2016-02-05T10:09:14","date_gmt":"2016-02-05T15:09:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/historicidad-de-los-evangelios\/"},"modified":"2016-02-05T10:09:14","modified_gmt":"2016-02-05T15:09:14","slug":"historicidad-de-los-evangelios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/historicidad-de-los-evangelios\/","title":{"rendered":"HISTORICIDAD DE LOS EVANGELIOS"},"content":{"rendered":"<p>DJN<br \/>\n\u00c2\u00a0<br \/>\nSUMARIO: 1. de la investigaci\u00f3n. &#8211; 3. Postura de la iglesia cat\u00f3lica. &#8211; Conclusi\u00f3n.<\/p>\n<p>Tras la experiencia Pascual y la consiguiente infusi\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu, los Ap\u00f3stoles comenzaron a predicar a Jes\u00fas, muerto y resucitado. Los que le hab\u00ed\u00adan seguido desde el principio, siendo testigos oculares de lo que Jes\u00fas \u00abhizo y ense\u00f1\u00f3\u00bb, lo proclamaron de viva voz, atrayendo a la fe a muchos que comenzaban a creer \u00absin haber visto\u00bb. Fue esta una ingente tarea en que la palabra era el primer y principal instrumento para la predicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Paulatinamente, con el paso de los a\u00f1os, y a\u00fan de d\u00e9cadas, la palabra de la predicaci\u00f3n se fue convirtiendo en escritura a trav\u00e9s de un proceso complejo, en el que influyeron la selecci\u00f3n de tradiciones, tanto escritas como orales, y la fe de las comunidades que hab\u00ed\u00adan convertido en vida la predicaci\u00f3n que hab\u00ed\u00adan o\u00ed\u00addo. Los evangelios nacieron desde la fe y para engendrar fe, y una fe que era vida y no simplemente un conjunto de doctrina o sistema intelectual. Por lo que en la formaci\u00f3n de los evangelios se entremezclan los recuerdos de los testigos, la tradici\u00f3n, colecciones de escritos, vida de la comunidad, aplicaciones e interpretaciones de las palabras y hechos de Jes\u00fas, a la vida y circunstancias de la comunidad y todo esto realizado desde la nueva comprensi\u00f3n que dio la luz de la Pascua en la que se transmite una interpretaci\u00f3n guiada por el Esp\u00ed\u00adritu de los acontecimientos y la tradici\u00f3n en torno a Jes\u00fas.<\/p>\n<p>La constataci\u00f3n del c\u00famulo de aspectos que se a\u00fanan en la composici\u00f3n de los evangelios, ha producido una pregunta l\u00f3gica \u00bfes posible conocer lo que hizo y ense\u00f1\u00f3 Jes\u00fas de Nazaret a trav\u00e9s de lo que nos cuentan los evangelios? Tras esa confesi\u00f3n creyente \u00bfpodemos descubrir al Jes\u00fas terreno?, \u00bfhasta qu\u00e9 punto los evangelios son historia? Dicho con la formulaci\u00f3n que se ha hecho cl\u00e1sica \u00bfEl Cristo de la fe que nos transmiten los evangelios es el Jes\u00fas de la historia? Estas preguntas plantean el problema de la historicidad de los evangelios y han estado presentes en los estudios que se han realizado sobre los evangelios en buena parte del siglo XX.<\/p>\n<p>Antes de responder a estas preguntas y tomar postura ante ellas, hagamos un breve repaso por la historia de la investigaci\u00f3n sobre esta problem\u00e1tica.<\/p>\n<p>1. Historia de la investigaci\u00f3n<br \/>\nHasta finales del s. XVIII la afirmaci\u00f3n era rotunda: los evangelios son hist\u00f3ricamente veraces, es decir, lo que nos cuentan es \u00abestricta y propiamente historia\u00bb. Eran considerados como una biograf\u00ed\u00ada, algo as\u00ed\u00ad como las actas de la vida de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>El primero que plantea el problema de la historicidad de los evangelios es Reinmarus (1778), quien afirmando que los disc\u00ed\u00adpulos hicieron de Jes\u00fas, -que \u00e9l considera como un Mes\u00ed\u00adas fracasado-, el Mes\u00ed\u00adas espiritualista que narran los evangelios, le dio un nuevo enfoque al estudio de los mismos, distinguiendo entre la predicaci\u00f3n del Jes\u00fas hist\u00f3rico y el mensaje de la comunidad. En la misma l\u00ed\u00adnea se coloca Strauss (1835), para \u00e9l la comunidad primitiva transfiri\u00f3 las esperanzas mesi\u00e1nicas del Antiguo Testamento a Jes\u00fas de Nazaret, por lo que es necesario distinguir el hecho originario de la interpretaci\u00f3n creyente que realiz\u00f3 la comunidad. Con ellos qued\u00f3 planteada la pregunta cr\u00ed\u00adtica sobre la historia de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>A mitad del s. XIX se plante\u00f3 con toda crudeza el problema de la historicidad. Baur (1847) reconoce que los evangelios nacen dentro de la historia de la Iglesia y como fruto de la dial\u00e9ctica entre la apertura a los gentiles y la fidelidad al juda\u00ed\u00adsmo en el que predic\u00f3 Jes\u00fas. Por este tiempo los racionalistas, cuyo m\u00e1ximo representante es Ren\u00e1n, intentan explicar humanamente los hechos de Jes\u00fas, excluyendo todo elemento sobrenatural de los mismos. Las afirmaciones se realizan desde posturas aprior\u00ed\u00adsticas y con razonamientos muy cr\u00ed\u00adticos, que hoy reconocemos como poco cient\u00ed\u00adficos.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n hist\u00f3rica sobre la vida de Jes\u00fas toma una nueva orientaci\u00f3n con la teolog\u00ed\u00ada liberal, quien acepta que los evangelios transmiten la ense\u00f1anza aut\u00e9ntica de Jes\u00fas, de ah\u00ed\u00ad que con una actitud optimista viesen una posibilidad de renovaci\u00f3n de la vida cristiana a partir del hallazgo de lo genuinamente proveniente de Jes\u00fas. Schweitzer, acab\u00f3 con este optimismo al demostrar la imposibilidad de escribir cient\u00ed\u00adficamente una vida de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>K\u00e1lher (1892) y Wrede (1901) introducen ya con toda claridad la distinci\u00f3n entre el \u00abJes\u00fas hist\u00f3rico y el Cristo de la fe\u00bb.<\/p>\n<p>En los primeros a\u00f1os del s. XX, la Escuela de la Historia de las Religiones considera el cristianismo como resultado de un sincretismo religioso, negando toda historicidad no s\u00f3lo a los evangelios, sino incluso a sus or\u00ed\u00adgenes.<\/p>\n<p>A partir de la primera guerra mundial, surge con fuerza la Escuela de la Historia de las Formas (Schmidt, Dibelius, Bultmann). Para ellos los evangelios han sido escritos en peque\u00f1as unidades literarias, cada una de ellas independientes, que se han unido sin orden y que tuvieron su origen en las circunstancias y avatares de las primeras comunidades (Sitz im Leben). No existi\u00f3, afirman, un relato hist\u00f3rico, sino un testimonio de fe con la finalidad de \u00abganar creyentes y confirmar a los fieles\u00bb. Tras las formas literarias est\u00e1 siempre la comunidad que las ha creado seg\u00fan las necesidades que iban surgiendo y para dar respuesta a los interrogantes que la vida iba suscitando. De esta manera se niega que los evangelios sean obras literarias, apareciendo como un mosaico de unidades precedentes, sin ning\u00fan valor hist\u00f3rico. Los evangelios aparecen como obra de la Iglesia primitiva y en ellos no se encuentra al Jes\u00fas hist\u00f3rico sino al Cristo de la fe.<\/p>\n<p>Bultmann, su m\u00e1ximo representante, afirma que entre el Jes\u00fas hist\u00f3rico -del que no se puede afirmar m\u00e1s que su existencia y su muerte en cruz- y el Cristo de la fe existe la diferencia que separa al que anuncia el Reino del que es anunciado como la actualizaci\u00f3n del Reino, el Predicador pasa a ser Predicado. De los evangelios s\u00f3lo se puede deducir como fuente de la vida de Jes\u00fas, que existi\u00f3 y que muri\u00f3 en la Cruz. Estos dos datos (nacimiento y muerte en cruz) son el \u00fanico presupuesto necesario para la predicaci\u00f3n, fuera de esto no existe un inter\u00e9s hist\u00f3rico en los evangelios sino una preocupaci\u00f3n kerigm\u00e1tica. Para transmitir la fe se recurre al mito y as\u00ed\u00ad el material que nos ofrecen los evangelios debe considerarse como una \u00abHistorizaci\u00f3n del mito\u00bb de Jes\u00fas, sin ninguna certeza hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>Los evangelios nos dar\u00ed\u00adan la fe pos-pascual y no el recuerdo de los \u00abdichos y hechos\u00bb de Jes\u00fas. Desde el inter\u00e9s desmitologizador de los evangelios que tiene Bultmann y su m\u00e9todo cr\u00ed\u00adtico-literario, niega como v\u00e1lido todo intento por llegar al Jes\u00fas hist\u00f3rico. Bultmann con un escepticismo exagerado sac\u00f3 de un an\u00e1lisis literario, unas conclusiones hist\u00f3ricas.<\/p>\n<p>A mediados del siglo fueron los disc\u00ed\u00adpulos de Bultmann (K\u00e1ssemann, Bornkamm, Fuchs, Braun), quienes desde sus mismos planteamientos, inician \u00abla nueva pregunta\u00bb sobre Jes\u00fas, ya que la fe exige la persona de Jes\u00fas como \u00absoporte de la Palabra de Dios\u00bb. Si el Jes\u00fas hist\u00f3rico no se encuentra en los evangelios, la fe tendr\u00ed\u00ada su origen en un kerigma ahist\u00f3rico y todo el cristianismo ser\u00ed\u00ada un mito; aceptando que los evangelios est\u00e1n escritos desde la fe, no hay por qu\u00e9 negar una base hist\u00f3rica y que esto es as\u00ed\u00ad lo prueba el inter\u00e9s de la primera comunidad por escribir los evangelios, se pudo muy bien predicar el kerigma, como lo hizo Pablo, sin referencias a la historia de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Es as\u00ed\u00ad como se inicia una nueva investigaci\u00f3n cuya finalidad es la b\u00fasqueda del Jes\u00fas hist\u00f3rico, se intenta llegar a la misma predicaci\u00f3n de Jes\u00fas, al hecho originario, a ser posible a las \u00abipsisima verba\u00bb (J. Jeremias). Este nuevo camino de b\u00fasqueda se realiza a trav\u00e9s de varias l\u00ed\u00adneas metodol\u00f3gicas. La Escuela de Uppsala (Reinsefeld, Gerahson) lo hacen a trav\u00e9s de la tradici\u00f3n oral. Investigan los m\u00e9todos rab\u00ed\u00adnicos para la ense\u00f1anza de la Toro oral, y quieren ver en la formaci\u00f3n de los evangelios la repetici\u00f3n de este mismo m\u00e9todo, Jes\u00fas habr\u00ed\u00ada hecho aprender de memoria a los disc\u00ed\u00adpulos sus ense\u00f1anzas y \u00e9stos a su vez lo transmitieron a la comunidad, con lo que los evangelios, por lo que los evangelios m\u00e1s all\u00e1 de la historia, ser\u00ed\u00adan la misma tradici\u00f3n de Jes\u00fas. M\u00e9todo que ha tenido una m\u00ed\u00adnima acogida.<\/p>\n<p>Por otro camino, pero con la misma finalidad, Sch\u00fcrmann utilizando el m\u00e9todo de la Historia de las Formas, realiza una constataci\u00f3n que le sirve como base para llegar a Jes\u00fas. Es esta la constataci\u00f3n de la continuidad que existe entre la comunidad pre y la pospascual. Los que predicaron despu\u00e9s de la Pascua fueron los mismos que acompa\u00f1aron a Jes\u00fas durante su vida p\u00fablica. Si los disc\u00ed\u00adpulos participaron a\u00fan en tiempo de Jes\u00fas hist\u00f3rico en la predicaci\u00f3n del Reino, como parece atestiguado, debieron aprender al menos unas f\u00f3rmulas b\u00e1sicas para llevar a cabo esta predicaci\u00f3n. Desde esta constataci\u00f3n se puede, y esto con el m\u00e9todo de la Historia de las Formas, remontar la tradici\u00f3n no solamente a los inicios de la iglesia sino al tiempo prepascual.<\/p>\n<p>A partir de esta \u00abNueva Pregunta\u00bb sobre Jes\u00fas, los trabajos de una serie de investigadores (Jeremias, Perrin, Trilling, Rigaux, Mussner) han confluido en una serie de criterios que constituyen lo que hoy se conocen como las \u00abv\u00ed\u00adas de acceso al Jes\u00fas hist\u00f3rico\u00bb, que b\u00e1sicamente se pueden resumir en tres criterios, que no hay que aplicar por separado, sino complement\u00e1ndose entre s\u00ed\u00ad. Son \u00e9stos:<\/p>\n<p>&#8211; El \u00abcriterio del testimonio m\u00faltiple\u00bb: hay que retener como hist\u00f3rico aquellos datos que se encuentran atestiguados en varias o en todas las fuentes. Con la aplicaci\u00f3n de este criterio se llegar\u00ed\u00ada a una tradici\u00f3n m\u00e1s antigua que la primera fuente que la contenga, pero no por ello al dato original, pero si adem\u00e1s de estar en diversas fuentes aparece en g\u00e9neros literarios diferentes, su probabilidad hist\u00f3rica es muy alta.<\/p>\n<p>&#8211; El \u00abcriterio de desemejanza o discontinuidad\u00bb considera hist\u00f3ricos aquellos relatos que no pueden tener un origen jud\u00ed\u00ado, ni pueden derivar de las formulaciones de la Iglesia primitiva. Este criterio se aplica, principalmente, a las palabras de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>&#8211; El \u00abcriterio de conformidad o continuidad\u00bb que trata de verificar la uni\u00f3n que existe entre lo que transmiten los evangelios con el ambiente en que se predic\u00f3 y con el conjunto del mensaje de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Estos criterios han tenido sus objeciones, sin que \u00e9stas hayan anulado su valor pero que han motivado nuevas formulaciones. Siendo la llamada corriente \u00abthird quest\u00bb que viene del pensamiento anglo-saj\u00f3n (Sanders, Vermes, Theissen, Bruchard, Crossan) la que en estos tiempos, desde una preocupaci\u00f3n hist\u00f3rico-social, han derivado estos criterios hacia el de \u00abplausibilidad hist\u00f3rica\u00bb, para la aplicaci\u00f3n de este criterio estudian no solamente las fuentes ortodoxas, sino tambi\u00e9n las no-can\u00f3nicas. Esta nueva corriente, que es la que con m\u00e1s inter\u00e9s busca caminos para solucionar la historicidad de los evangelios, pone su atenci\u00f3n en el estudio de la inserci\u00f3n del cristianismo en el juda\u00ed\u00adsmo, m\u00e1s que en las diferencias y separaci\u00f3n que surgi\u00f3 en el primer siglo de la iglesia.<\/p>\n<p>2. Postura de la Iglesia Cat\u00f3lica<br \/>\nAnte los resultados de esta investigaci\u00f3n, en un momento en que imperaba el estudio historico-cr\u00ed\u00adtico de la Escuela de la Historia de las Formas, la Iglesia Cat\u00f3lica, tras una serie de tanteos, se publica el 21 de Abril de 1964 la instrucci\u00f3n de la Pontificia Comisi\u00f3n B\u00ed\u00adblica,\u00bbSancta Mater Ecclesia\u00bb que es un breve escrito en la que se aborda la historicidad de los evangelios, afirmando que antes de llegar a nosotros la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas atraves\u00f3 por tres momentos: la misma acci\u00f3n de Jes\u00fas, la predicaci\u00f3n apost\u00f3lica y el poner por escrito el recuerdo y la predicaci\u00f3n interpretados desde la vida de la Iglesia y la gu\u00ed\u00ada del Esp\u00ed\u00adritu. Con lo que se separaba de la postura tradicional de ver en los evangelios \u00abla historia de Jes\u00fas\u00bb y manifestaba que los evangelios no s\u00f3lo fueron escritos para conservar el recuerdo de Jes\u00fas, sino que son tambi\u00e9n el resultado de una predicaci\u00f3n, con lo que se ofrec\u00ed\u00ada a las comunidades el recuerdo de su fe y la vivencia de la misma.<\/p>\n<p>Esta instrucci\u00f3n sirvi\u00f3 de base para la redacci\u00f3n definitiva de la Constituci\u00f3n Dogm\u00e1tica \u00abDei Verbum\u00bb del Concilio Vaticano II, quien en su n\u00famero 19 afirma: \u00abLa santa madre Iglesia firme y constantemente ha mantenido y mantiene que los cuatro referidos evangelios, cuya historicidad afirma sin vacilar, con fidelidad comunican lo que Jes\u00fas, Hijo de Dios, viviendo entre los hombres, realmente hizo y ense\u00f1\u00f3 para la salvaci\u00f3n eterna de los hombres hasta el d\u00ed\u00ada en que fue elevado. Los ap\u00f3stoles despu\u00e9s de la ascensi\u00f3n del Se\u00f1or, predicaron a sus oyentes lo que \u00e9l hab\u00ed\u00ada dicho y hecho, con aquella crecida inteligencia de que ellos gozaban, instruidos por los acontecimientos gloriosos de Cristo e ilustrados por la luz del Esp\u00ed\u00adritu de la verdad. Los autores sagrados escribieron los cuatro evangelios escogiendo algunas cosas de las muchas que ya se transmit\u00ed\u00adan de palabra o por escrito, sintetizando otras, o explic\u00e1ndolas atendiendo a la condici\u00f3n de las Iglesias, reteniendo la forma de proclamaci\u00f3n, de manera que siempre nos comunicaban la verdad sincera acerca de Jes\u00fas. Escribieron, pues, sac\u00e1ndolo ya de su memoria y recuerdo ya del testimonio de quienes \u00abdesde el principio fueron testigos oculares y ministros de la palabra\u00bb, con la intenci\u00f3n de que conozcamos la \u00abverdad\u00bb de las palabras en que hemos sido instruidos\u00bb.<\/p>\n<p>El texto final aprobado recoge el sustantivo abstracto \u00abhistoricitatem\u00bb, que es 4 que usamos como t\u00ed\u00adtulo de este art\u00ed\u00adculo. Ya que no se trata de la narraci\u00f3n fr\u00ed\u00ada de unos acontecimientos hist\u00f3ricos, sino de una historia interpretada por la fe.<\/p>\n<p>Con el texto conciliar la Iglesia afirma que 1) la fe necesita como fundamento la historia. La fe cristiana no es posible sin la suficiente garant\u00ed\u00ada no s\u00f3lo de la existencia de Jes\u00fas, sino tambi\u00e9n de la verdad de sus dichos y hechos, que 2) los evangelios nos transmiten este fundamento y lo afirma con rotundidad al decir \u00abfirme y constantemente ha mantenido y mantiene\u00bb, etc. y 3) que en la transmisi\u00f3n de los evangelios hay que distinguir el fundamento que es lo que Jes\u00fas \u00abhizo y ense\u00f1\u00f3\u00bb; la comprensi\u00f3n de los mismos que reciben con la resurrecci\u00f3n y la interpretaci\u00f3n de \u00abaquella crecida inteligencia\u00bb que supone la Resurrecci\u00f3n y la infusi\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu, aporta a los mismos. Todo ello supuso una labor de transmisi\u00f3n selectiva, de s\u00ed\u00adntesis y de explicaci\u00f3n, que no merma, sino que acrecienta la \u00abverdad\u00bb en la que \u00abhemos sido instruidos\u00bb.<\/p>\n<p>Supera as\u00ed\u00ad el historicismo, reconociendo y afirmando que los evangelios nos cuentan la verdad eterna de lo que Jes\u00fas manifest\u00f3 en vistas a la salvaci\u00f3n, dicho de otra manera, nos trasmiten al Jes\u00fas hist\u00f3rico pero visto e interpretado con los ojos de la fe.<\/p>\n<p>Conclusi\u00f3n<br \/>\nA la vista de todo lo expuesto y de la larga historia de la investigaci\u00f3n con resultados distintos, intentamos hacer una s\u00ed\u00adntesis de nuestro empe\u00f1o, \u00bfc\u00f3mo entender la historicidad de los evangelios?\u00bfExiste en los evangelios el recuerdo hist\u00f3rico de Jes\u00fas?<br \/>\nPara comprender la historicidad de los evangelios hemos de partir de la aceptaci\u00f3n de los tres momentos sucesivos en el origen de nuestra fe: la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas, Jes\u00fas predicado por los ap\u00f3stoles y la fe en Jes\u00fas de la primera comunidad. En el tiempo pre-pascual Jes\u00fas predic\u00f3, ense\u00f1\u00f3, actu\u00f3, creando en torno a \u00e9l un grupo de disc\u00ed\u00adpulos que en medio de la flaqueza humana, recogieron su mensaje. Tras la experiencia de la Pascua todo ese c\u00famulo de recuerdos comenzaron a llenarse de comprensi\u00f3n, la \u00abcrecida inteligencia\u00bb que dio el saber a Jes\u00fas vivo y la infusi\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu, llen\u00f3 de contenido y dio unidad a todas aquellas vivencias, y los ap\u00f3stoles comenzaron a contarlo, desde la nueva situaci\u00f3n creyente de la Pascua, en una proclamaci\u00f3n que muy pronto se hizo kerigm\u00e1tica. Todo aquello que era historia se convirti\u00f3 para ellos en objeto de fe y como tal lo proclamaron. Los primeros cristianos que escucharon este mensaje, lo aceptaron como fe, lo vivieron como tal, organizaron sus comunidades de acuerdo con esta fe y los llenaron con la vida que de \u00e9l se desprend\u00ed\u00ada. El recuerdo pas\u00f3 a ser mucho m\u00e1s que historia, era fe que fundaba sus comunidades y vivencia que les impel\u00ed\u00ada al amor y la esperanza.<\/p>\n<p>Cuando los ap\u00f3stoles fueron desapareciendo comenz\u00f3 un nuevo trabajo, escribir los cuatro evangelios \u00abescogiendo algunas cosas de las muchas que ya se transmit\u00ed\u00adan de palabra o por escrito, sintetizando otras, explic\u00e1ndolas atendiendo a la condici\u00f3n de la Iglesia, reteniendo la forma de proclamaci\u00f3n\u00bb. Es as\u00ed\u00ad como los evangelios m\u00e1s all\u00e1 de los hechos hist\u00f3ricos transmitidos fr\u00ed\u00adamente a la manera de un acta, lo que nos entregan es el recuerdo hecho fe, entendido a la luz de la Pascua y vivido en las circunstancias de cada una de las comunidades creyentes. Por lo que podemos afirmar que los evangelios, adem\u00e1s del recuerdo de Jes\u00fas nos transmiten la fe que en \u00e9l tuvieron las primeras comunidades.<\/p>\n<p>Con la c\u00e9lebre distinci\u00f3n no son propiamente historia (historie), sino un relato contado para el compromiso creyente (geschichte) en Jes\u00fas. Ciertamente son escritos que nacen de la fe e intentan crear fe, pero ello no impide que tengan una realidad hist\u00f3rica que los fundamenta y a la cual interpretan. Por ello el Cristo de la fe tiene su origen en el Jes\u00fas hist\u00f3rico, ya que los evangelios nos transmiten la l\u00f3gica comprensi\u00f3n y el entendimiento de la cristolog\u00ed\u00ada que subyace en todo lo que Jes\u00fas \u00abhizo y ense\u00f1\u00f3\u00bb.<\/p>\n<p>La historia es, pues, la base en la que se fundamenta la fe cristiana. No es posible comprender el cristianismo sin esta base. El conjunto de los cuatro evangelios nos transmiten \u00abla verdad\u00bb de Jes\u00fas y es en cada una de las per\u00ed\u00adcopas donde hay que delimitar el hecho hist\u00f3rico, la interpretaci\u00f3n creyente que da la Pascua y la aplicaci\u00f3n que las comunidades hicieron del hecho para que fuera significativo en la vida de las comunidades. > historia y fe; interpretaci\u00f3n hermen\u00e9utica.<\/p>\n<p>BIBL. \u2014 J. S. KSEL MAN, \u00ed\u00adtica Moderna del Nuevo Testamento, en B\u00ed\u00adblico San Jer\u00f3nimo, NT, II, Cristiandad Madrid, 1972, -57; R. AGUIRRE MONASTERIO, \u00f3n de los Evangelios sin\u00f3pticos, en AGUIRRE, R.- RODRIGUEZ, ., Evangelios sin\u00f3pticos y Hechos de los Ap\u00f3stoles, Verbo Divino Estella, 1992, -98; THEISSEN, G.-MERZ, ., El jes\u00fas hist\u00f3rico, S\u00ed\u00adgueme Salamanca, 1999.<\/p>\n<p>. Fernando Cuenca, ofm.<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DJN \u00c2\u00a0 SUMARIO: 1. de la investigaci\u00f3n. &#8211; 3. Postura de la iglesia cat\u00f3lica. &#8211; Conclusi\u00f3n. Tras la experiencia Pascual y la consiguiente infusi\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu, los Ap\u00f3stoles comenzaron a predicar a Jes\u00fas, muerto y resucitado. Los que le hab\u00ed\u00adan seguido desde el principio, siendo testigos oculares de lo que Jes\u00fas \u00abhizo y ense\u00f1\u00f3\u00bb, lo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/historicidad-de-los-evangelios\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abHISTORICIDAD DE LOS EVANGELIOS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-15596","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15596","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15596"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15596\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15596"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15596"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15596"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}