{"id":15603,"date":"2016-02-05T10:09:27","date_gmt":"2016-02-05T15:09:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/inspiracion-biblica\/"},"modified":"2016-02-05T10:09:27","modified_gmt":"2016-02-05T15:09:27","slug":"inspiracion-biblica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/inspiracion-biblica\/","title":{"rendered":"INSPIRACION BIBLICA"},"content":{"rendered":"<p>DJN<br \/>\n\u00c2\u00a0<br \/>\nSUMARIO: 1. Esp\u00ed\u00adritu en acci\u00f3n. -2. Escritura y esp\u00ed\u00adritu de Dios. -3. La composici\u00f3n de la Biblia. &#8211; 4. La inspiraci\u00f3n interior. &#8211; 5. La Escritura cristiana. -6. La teolog\u00ed\u00ada de la inspiraci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00abCasi todo lo que el mundo admira de m\u00e1s feliz, grande y sorprendente es debido a la inspiraci\u00f3n\u00bb (J. Balmes). Una de esas realizaciones grandes y sorprendentes de toda la historia humana, es la composici\u00f3n de la Biblia. Por eso, el Cristianismo ha atribuido su origen a un fen\u00f3meno de inspiraci\u00f3n divina (Cfr. 2Tim, 3, 16).<\/p>\n<p>En el uso corriente, la \u00f3n significa aquella fuerza superior que sacude del exterior y s\u00fabitamente, procurando a algunos hombres privilegiados, el adecuado estado an\u00ed\u00admico para realizar cualquier creaci\u00f3n del esp\u00ed\u00adritu. Consta hist\u00f3ricamente que el fen\u00f3meno de la inspiraci\u00f3n, es un hecho perteneciente primordialmente al \u00e1mbito religioso. De ah\u00ed\u00ad, que la \u00f3n b\u00ed\u00adblica sirva como expresi\u00f3n t\u00e9cnica para indicar el origen de la Sagradas Escrituras. Para la exacta comprensi\u00f3n de este hecho religioso, es menester diferenciar en la complejidad de la inspiraci\u00f3n, aquello que es propio del fen\u00f3meno primordial de la inspiraci\u00f3n, y lo que pertenece a las modalidades concretas en que dicho acto se fragmenta, tales como: inspiraci\u00f3n religiosa, art\u00ed\u00adstica, prof\u00e9tica, b\u00ed\u00adblica, etc.<\/p>\n<p>La inspiraci\u00f3n, conforme a su ra\u00ed\u00adz latina , alude a una acci\u00f3n derivada del \u00ed\u00adritu\/soplo. Ci\u00f1\u00e9ndonos al origen de la Biblia, la inspiraci\u00f3n es un fen\u00f3meno complejo en cuya producci\u00f3n intervienen tres factores: a) Dios como supremo esp\u00ed\u00adritu; b) El hombre como esp\u00ed\u00adritu creado; c) La acci\u00f3n de Dios-Esp\u00ed\u00adritu sobre el hombre-esp\u00ed\u00adritu.<\/p>\n<p>1. Dios-Esp\u00ed\u00adritu en acci\u00f3n<br \/>\n\u00abEl esp\u00ed\u00adritu es Dios mismo que despliega su actividad creadora y salvadora\u00bb (E. Jacob). Es as\u00ed\u00ad como aparece actuando desde el principio en la creaci\u00f3n (Gn 1, 1). El NT afirmar\u00e1 sin reticencia alguna: \u00abDios es Esp\u00ed\u00adritu\u00bb (Jn 4, 24). Todo es creado por el esp\u00ed\u00adritu de Dios en acci\u00f3n conjunta con la palabra. Pero su actuaci\u00f3n alcanza una cima singular en la formaci\u00f3n del hombre (Gn 2, 7). El Dios que con su soplo saca las cosas de la nada, y configura el ser de cada una de ellas en los seis d\u00ed\u00adas de la creaci\u00f3n, cuando llega a la formaci\u00f3n del hombre, act\u00faa en una manera singular, dando de su propio esp\u00ed\u00adritu. Desde este momento entra como constitutivo humano una participaci\u00f3n del divino esp\u00ed\u00adritu. Esta condici\u00f3n com\u00fan entre Dios y el hombre es lo que posibilita la irrupci\u00f3n del esp\u00ed\u00adritu de Dios en el hombre. Mientras la carne (bashar) y el alma (nefesh) no sufren cambios cuantitativos o cualitativos, el esp\u00ed\u00adritu (ruach) del hombre puede ser robustecido. El soplo divino puede entrar en el hombre y modificar el soplo preexistente en el mismo, procur\u00e1ndole una fuerza e intensidad nuevas. Esta es la condici\u00f3n de posibilidad de la insuflaci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu de Dios, que produce la inspiraci\u00f3n. Porque el hombre es esp\u00ed\u00adritu, puede actuar dentro del mismo el esp\u00ed\u00adritu de Dios.<\/p>\n<p>Pero la inspiraci\u00f3n no es la mera presencia del esp\u00ed\u00adritu de Dios en el hombre. Todo hombre posee el esp\u00ed\u00adritu; pero a veces el esp\u00ed\u00adritu de Dios act\u00faa con una fuerza tan nueva y tan fuerte que saca al hombre de sus estados normales, elev\u00e1ndole a niveles de acci\u00f3n superior. El curso de la historia b\u00ed\u00adblica est\u00e1 jalonado, precisamente por esas superiores irrupciones del esp\u00ed\u00adritu de Dios.<\/p>\n<p>Entre todos los hombres pose\u00ed\u00addos por el esp\u00ed\u00adritu de Dios descuella Mois\u00e9s (Nm 11, 17-25). Lleno del esp\u00ed\u00adritu de Dios realiza los grandes prodigios de la liberaci\u00f3n del pueblo de Israel del Egipto mediante las plagas y el Exodo. El forma al pueblo y le otorga las instituciones. Pose\u00ed\u00addo de la plenitud del esp\u00ed\u00adritu, de \u00e9l recibir\u00e1n el esp\u00ed\u00adritu sus colaboradores (Nm 11, 17-25). Por fin, considerado como autor de los textos fundamentales de la alianza, ser\u00e1 tenido como el m\u00e1s grande escritor del AT.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de Mois\u00e9s, nadie ostentar\u00e1 una semejante plenitud del esp\u00ed\u00adritu. La presencia del esp\u00ed\u00adritu se fragmentar\u00e1 en modos diversos de posesi\u00f3n: los jefes carism\u00e1ticos (Jueces), los reyes, los profetas, los sabios, etc.<\/p>\n<p>Una plenitud nueva y singular la reservan los profetas a la persona del Mes\u00ed\u00adas (Is 7, 1-2). Ser\u00e1 una plenitud parecida a la del Ad\u00e1n primero, de modo que el Mes\u00ed\u00adas ser\u00e1 como un nuevo Ad\u00e1n dotado de la total llenez del Esp\u00ed\u00adritu.<\/p>\n<p>2. Escritura y esp\u00ed\u00adritu de Dios<br \/>\nEntre los fen\u00f3menos del esp\u00ed\u00adritu que m\u00e1s influyeron en la historia de Israel est\u00e1 la actuaci\u00f3n del soplo de Dios en la composici\u00f3n de la Biblia. En un principio no hay conciencia en Israel de que la actividad creaci\u00f3n de su literatura nacional se deba al soplo del esp\u00ed\u00adritu. Sin embargo, no hay duda de que todo el AT sea obra del esp\u00ed\u00adritu. Tal reflexi\u00f3n fue obra de los autores del NT. En 2Pe 1, 21 se dice: \u00abTepresente que ninguna profec\u00ed\u00ada de la Escritura puede interpretarse por cuenta propia; porque nunca profec\u00ed\u00ada alguna ha venido por voluntad humana, sino que hombres movidos por el Esp\u00ed\u00adritu Santo hablado de parte de Dios\u00bb. El autor sagrado atribuye al Esp\u00ed\u00adritu no s\u00f3lo la locuci\u00f3n prof\u00e9tica propiamente dicha, sino tambi\u00e9n la redacci\u00f3n inspirada de los escritos prof\u00e9ticos. En 2 Tim 3, 16 afirmar\u00e1 que la Escritura misma en su totalidad est\u00e1 inspirada por el Esp\u00ed\u00adritu Santo: no solamente el or\u00e1culo prof\u00e9tico o la literatura prof\u00e9tica: \u00abToda Escritura es inspirada por Dios, y \u00fatil para ense\u00f1ar, para arg\u00fcir, para y para en la justicia; as\u00ed\u00ad el de Dios se perfecto y preparado para toda obra \u00ab. Lo importante y original de este texto es la afirmaci\u00f3n de que la Escritura \u2014el AT en concreto\u2014 es un texto de origen inspirado, es decir: en cuya obra redaccional intervino el Esp\u00ed\u00adritu Santo. El texto es tambi\u00e9n notable porque ha introducido en el cristianismo el concepto de inspiraci\u00f3n para entender la acci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu en la obra redaccional de los escritos sagrados.<\/p>\n<p>Si el esp\u00ed\u00adritu fue el que movi\u00f3 a los escritores sagrados del AT \u00bfc\u00f3mo es que no concientizaron tal presencia inspiradora?<br \/>\nSeguramente el hecho tiene su explicaci\u00f3n en la diferente condici\u00f3n que el carisma de la redacci\u00f3n inspirada ten\u00ed\u00ada en relaci\u00f3n con una doble forma de irrupci\u00f3n que revest\u00ed\u00ada la acci\u00f3n deI esp\u00ed\u00adritu: una de tipo exterior; irresistible, y otra m\u00e1s \u00ed\u00adntima y oculta, no sujeta a la misma experimentabilidad de la primera. En el primer caso llamaba la atenci\u00f3n la irrupci\u00f3n fuerte y hasta violenta del esp\u00ed\u00adritu en los casos de los l\u00ed\u00adderes carism\u00e1ticos, y de los profetas. Esta actuaci\u00f3n resultaba claramente perceptible y constatable. La segunda era m\u00e1s escondida e imperceptible, pero igualmente activa y presente en la historia de la salvaci\u00f3n. En ambos casos hab\u00ed\u00ada un hecho fundamental que consist\u00ed\u00ada en la uni\u00f3n y compenetraci\u00f3n del esp\u00ed\u00adritu humano con el esp\u00ed\u00adritu de Dios. La segunda presencia no se hac\u00ed\u00ada patente al tiempo de la intervenci\u00f3n pneum\u00e1tica. S\u00f3lo se descubr\u00ed\u00ada paulatinamente, conforme la recepci\u00f3n de las obras inspiradas pon\u00ed\u00ada de manifiesto que la genialidad y los efectos divinos producidos por determinadas obras, eran inexplicables sin una actuaci\u00f3n divina del orden del esp\u00ed\u00adritu.<\/p>\n<p>Esta dualidad se puede mirar desde otro punto de vista. En la acci\u00f3n carism\u00e1tica del esp\u00ed\u00adritu, se notaba un doble momento de actuaci\u00f3n: el de la irrupci\u00f3n del soplo divino, y el de su expansi\u00f3n o fragmentaci\u00f3n. En el primero, el esp\u00ed\u00adritu sobreven\u00ed\u00ada afectando al hombre en la totalidad de su ser. En el segundo, suced\u00ed\u00ada como una especie de fragmentaci\u00f3n. Cada sector del ser humano acusa el impacto de la irrupci\u00f3n seg\u00fan su peculiar naturaleza. En efecto, cuando entraba en acci\u00f3n el soplo, se mantiene activo mientras duraba la misi\u00f3n a \u00e9l confiada. En efecto, el soplo suele provocar un proceso que se desarrolla en tres tiempos: la irrupci\u00f3n, la expansi\u00f3n, la cesaci\u00f3n o el final de la acci\u00f3n carism\u00e1tica ya realizada. En el momento primero, el hombre se ve como afectado por una intervenci\u00f3n que tiene las caracter\u00ed\u00adsticas de una embestida del esp\u00ed\u00adritu, terminada la cual, todo vuelve al estado normal anterior a la irrupci\u00f3n. Luego, el esp\u00ed\u00adritu realiza siempre una acci\u00f3n concreta y diferenciada: un prodigio, un or\u00e1culo prof\u00e9tico, etc. El soplo act\u00faa por igual en todos los momentos, hasta su cesaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El momento primero est\u00e1 abundantemente descrito en las p\u00e1ginas del AT. Son abundantes los textos en que se describe c\u00f3mo el soplo invade o irrumpe sobre un sujeto, apoder\u00e1ndose de la totalidad. Tal es el caso de Bala\u00e1n, Nm 24, 2; de Otniel, (Jue 3, 10); de Sans\u00f3n (Jue 14, 6. 19; 15, 14); de Jeft\u00e9 (Jue 11, 29); de Sa\u00fal (1 Sam 10. 6. 10; 11, 6; 19, 23); de David (1 Sam 16, 13); de Daniel (Dan 4, 5. 6. 15; 5, 11. 12. 14; 6, 4). A veces el esp\u00ed\u00adritu entra en el sujeto humano o cae sobre \u00e9l (Ez 11, 5), o queda de fijo en un hombre, en orden a una funci\u00f3n (Mois\u00e9s, Nm 11, 17. 25); otras, le penetra, (1 Sam 16, 13). Hay casos en los cuales el esp\u00ed\u00adritu se derrama a modo de un l\u00ed\u00adquido que se mezcla con el sujeto humano (Is 29, 10; 32, 15; Ez 39, 29; JI. 3, 1. 2; Zac 12, 10).<\/p>\n<p>En el caso concreto de la producci\u00f3n de los libros sagrados, este momento est\u00e1 particularmente descrito en el fen\u00f3meno carism\u00e1tico de la profec\u00ed\u00ada. El segundo, es el de la redacci\u00f3n escrituraria. Esta actividad no es compatible con el arrebato del momento en que el profeta pronuncia los or\u00e1culos. La redacci\u00f3n literaria exige distancia, serenidad; y una suficiente preparaci\u00f3n t\u00e9cnica para escribir. En toda actividad redaccional hay una parte no despreciable de arte y trabajo de composici\u00f3n culta. Fuera de algunos casos de redacci\u00f3n directa bajo el dictado divino, en la mayor\u00ed\u00ada de los or\u00e1culos consignados por escrito es l\u00ed\u00adcito suponer un trabajo redaccional incluso para aquellos or\u00e1culos que primeramente fueron pronunciados en estado de fuerte presencia del esp\u00ed\u00adritu. Los dos momentos son cronol\u00f3gicamente diversos. A veces incluso personalmente. El profeta act\u00faa bajo la acci\u00f3n de la irrupci\u00f3n en el momento en que pronuncia el or\u00e1culo. Sus disc\u00ed\u00adpulos ser\u00e1n los que dar\u00e1n forma literaria al or\u00e1culo. Los l\u00ed\u00adderes carism\u00e1ticos realizan los actos salv\u00ed\u00adficos. Los histori\u00f3grafos inspirados ser\u00e1n los que los pongan por escrito. Esta presencia del soplo en la actividad redaccional fue la que realiz\u00f3 la creaci\u00f3n de la Biblia. Pero su concientizaci\u00f3n expl\u00ed\u00adcita estaba reservada al NT, caracterizado por una presencia y plenitud nuevas del esp\u00ed\u00adritu.<\/p>\n<p>3. La composici\u00f3n de la Biblia<br \/>\nSi la irrupci\u00f3n prof\u00e9tica era muy llamativa, no lo era tanto la puesta por escrito de la secuencia de los or\u00e1culos. Lo mismo se diga de los sucesos prodigiosos y otras formas de irrupci\u00f3n del esp\u00ed\u00adritu. De ah\u00ed\u00ad que la compilaci\u00f3n de la Biblia fuera lenta y progresiva en Israel. Como se ha dicho, en un principio no hubo conciencia en Israel de que la creaci\u00f3n de su literatura nacional se debiera al soplo del esp\u00ed\u00adritu. Todo procedi\u00f3 con una normalidad semejante a la producci\u00f3n de las otras literaturas nacionales. La normalidad, sin embargo, tuvo aspectos que la hicieron extraordinaria. Se dieron en la formaci\u00f3n de la Sagrada Escritura una serie de circunstancias especiales que hicieron de la Biblia un libro \u00fanico. Ante todo, la Biblia es un libro cuya historia literaria es perfectamente conocida en sus l\u00ed\u00adneas esenciales. Mientras los libros de otras religiones antiguas tienen un origen que se pierde en las brumas de una historia desconocida, la literatura sagrada israelita es perfectamente localizable en la historia. Los estudios de cr\u00ed\u00adtica literaria e hist\u00f3rica han logrado trazar con suficiente rigor las etapas de su composici\u00f3n de los libros que forman la Biblia. Adem\u00e1s de esto, la Biblia es obra de una multitud de autores hist\u00f3ricamente identificables. En efecto, mientras en otras literaturas sagradas se ignora por completo la historia de los autores que las compusieron, en la literatura israelita multitud de autores son suficientemente conocidos e identificados en su concreta historia literaria y biogr\u00e1fica, como es el caso de los profetas. Esto ha procurado a la Biblia una singular riqueza interior. Otros libros como el Avesta o el Cor\u00e1n, son obras de un solo autor y de una sola \u00e9poca hist\u00f3rica. En cambio, los libros de la Biblia tienen una gran diversidad y diferenciaci\u00f3n de autores, pertenecientes a un lapso de un milenio. Estos datos hacen pensar en que la Biblia coincidi\u00f3 en su formaci\u00f3n con una \u00e9poca hist\u00f3rica de gran madurez; y que en su formaci\u00f3n intervino providencialmente el esp\u00ed\u00adritu del Dios de Israel.<\/p>\n<p>La redacci\u00f3n inspirada no coincidi\u00f3 con los or\u00ed\u00adgenes de la historia de Israel. No data ni de los Patriarcas, ni del Exodo. La actividad literaria propiamente dicha, empieza con la monarqu\u00ed\u00ada. Fue entonces cuando se desarroll\u00f3 la funci\u00f3n de los escribas encargados de la redacci\u00f3n de los anales. En el siglo IX se inicia la redacci\u00f3n de lo que en su d\u00ed\u00ada ser\u00ed\u00ada el Pentateuco. El primer escrito, de origen jerosolimitano, recibe el nombre de (J). A fines del mismo siglo IX una iniciativa paralela tiene lugar en Samaria dando origen al documento (E). A ambos textos refundidos en uno solo despu\u00e9s de la ruina de Samaria (721), se le a\u00f1ade por el siglo VII el documento llamado (D). Este conjunto JED recibe un complemento importante mediante la a\u00f1adidura del documento llamado (P) en la \u00e9poca del destierro (siglo V). De esta complicada elaboraci\u00f3n redaccional result\u00f3 el Pentateuco. Paralelamente se realiz\u00f3 la redacci\u00f3n del deuteron\u00f3mico de libros hist\u00f3ricos (Jos., Jue., 1-2 Sam., 1-2 Re.) La literatura prof\u00e9tica que se nos ha conservado comienza con el primer profeta escritor, \u00f3s (siglo VIII) y se prolonga en tres series cronol\u00f3gicas hasta el per\u00ed\u00adodo persa: \u00f3s, Oseas, , Isa\u00ed\u00adas, en el siglo VIII; \u00ed\u00adas, Nahum, Habacuc, Jerem\u00ed\u00adas, en los siglos VII y VI; , Joel, Abd\u00ed\u00adas en los siglos VI-IV.<\/p>\n<p>Esta actividad redaccional acontece en una \u00e9poca de la historia mundial en que domina la mentalidad grupal y colectivista, en la cual el individuo no ha emergido a\u00fan de la masa. En este medio ambiente el libro es un producto de la colectividad y tiende a lo colectivo, de modo que el destinatario del libro es el pueblo como tal. Sin embargo, no toda la Biblia se compuso en la \u00e9poca colectivista de la Humanidad. En la mitad aproximada de la composici\u00f3n de la Biblia, Israel super\u00f3 la mentalidad colectiva y se abri\u00f3 a la conciencia individual. Este paso dej\u00f3 su huella en los textos b\u00ed\u00adblicos. Tal es el sentido de textos como Jerem\u00ed\u00adas 31, 33-34 en que se propone una palabra interior nueva y personal.<\/p>\n<p>4. La inspiraci\u00f3n interior<br \/>\nHay un hecho llamativo en la edad de oro de la redacci\u00f3n de la Biblia. Es la superaci\u00f3n que vaticina respecto de la palabra escrita. Se trata de una cr\u00ed\u00adtica suficientemente clara de las cong\u00e9nitas limitaciones de toda palabra exterior, particularmente de la palabra escrita, vaticinando para los tiempos definitivos una econom\u00ed\u00ada salv\u00ed\u00adfica de la m\u00e1xima interiorizaci\u00f3n y personalizaci\u00f3n de la palabra, hasta el punto de llegar a superar la excelencia de la ley moral externa y de la palabra de revelaci\u00f3n exterior al hombre. Este es el sentido de los vaticinios de la Ley nueva proferidos por Jerem\u00ed\u00adas: \u00abEsta ser\u00e1 alianza que yo pacte con la casa lsrael, despu\u00e9s aquellos d\u00ed\u00adas -or\u00e1culo de Yahveh-. Pondr\u00e9 mi ley en su interior y sosus corazones la escribir\u00e9, y yo ser\u00e9 su Dios ellos ser\u00e1n mi pueblo. Ya no tendr\u00e1n que adoctrinar m\u00e1s el uno a\/ pr\u00f3jimo y el otro a su hermano, diciendo: Conoced Yahveh. Pues todos me conocer\u00e1n, del m\u00e1s chico al m\u00e1s \u00bb (Jer 31, 33-34). En este vaticinio se relativiza la ley exterior y se anuncia la ley interior e inmanente, escrita en los mismos corazones de los israelitas. Igualmente se relativiza la palabra exterior que llega al hombre por la mediaci\u00f3n de otro hombre. Cada cual tendr\u00e1 desde su interior la comunicaci\u00f3n del conocimiento divino. El profetismo, en su condici\u00f3n de mediaci\u00f3n exterior de la palabra de revelaci\u00f3n, queda tambi\u00e9n criticado y relativizado. As\u00ed\u00ad, la Escritura del Antiguo Testamento llevaba en s\u00ed\u00ad la clara conciencia de su limitaci\u00f3n y provisionalidad, en espera de la realidad m\u00e1s perfecta que ser\u00ed\u00ada la ley interior y el conocimiento interior y personal de Dios, sin necesidad de mediaci\u00f3n externa: de palabra hablada o de textos escritos. Esta novedad interior la atribuir\u00e1 Ezequiel al don del esp\u00ed\u00adritu.<\/p>\n<p>El vaticinio de Jerem\u00ed\u00adas no incidi\u00f3 para nada en el proceso ya en curso de la composici\u00f3n de la Biblia. En efecto, despu\u00e9s del destierro, se reanud\u00f3 la producci\u00f3n historiogr\u00e1fica con y II , y Es-Nh, en la segunda mitad del siglo tercero. El per\u00ed\u00adodo postex\u00ed\u00adlico conoci\u00f3 tambi\u00e9n la nueva corriente sapiencial, cuyos or\u00ed\u00adgenes se pueden remontar a Salom\u00f3n. A este g\u00e9nero pertenecen, adem\u00e1s de ., Job, el de los Cantares, Eclesiast\u00e9s, Eclesi\u00e1stico, Sabidur\u00ed\u00ada. De este tiempo son tambi\u00e9n \u00ed\u00adas, Judit, Ester. La historia del AT se cierra con los libros de los Macabeos. Una forma literaria t\u00ed\u00adpica de los \u00faltimos tiempos del juda\u00ed\u00adsmo fue la apocal\u00ed\u00adptica, que empieza con el de Daniel.<\/p>\n<p>5. La Escritura cristiana<br \/>\nLa escritura cristiana s\u00f3lo se comprende desde el vaticinio de Jerem\u00ed\u00adas que anunci\u00f3 una Alianza Nueva, con la transformaci\u00f3n total de coraz\u00f3n, de modo que se le grabara en su interior una ley nueva, que fuera una palabra personal e \u00ed\u00adntima, y superara la ley y la palabra exterior a la persona humana.<\/p>\n<p>Como lo hab\u00ed\u00ada anunciado Isa\u00ed\u00adas, el Esp\u00ed\u00adritu en plenitud descendi\u00f3 sobre Jes\u00fas el d\u00ed\u00ada de la encarnaci\u00f3n del Verbo en su Humanidad. Fue una plenitud, muy superior a la de Mois\u00e9s y a la del Ad\u00e1n primero. Descendi\u00f3 nuevamente el Esp\u00ed\u00adritu sobre Jes\u00fas en el bautismo del Jord\u00e1n, lanz\u00e1ndole a la vida p\u00fablica. Y en la predicaci\u00f3n de Nazaret Jes\u00fas aludi\u00f3 expl\u00ed\u00adcitamente a la realizaci\u00f3n de los vaticinios de Isa\u00ed\u00adas sobre su ministerio. El don total del esp\u00ed\u00adritu cre\u00f3 en Jes\u00fas el coraz\u00f3n nuevo, junto con la palabra y la nueva ley interior, grabadas en su coraz\u00f3n. Adem\u00e1s de estas transformaciones interiores, el esp\u00ed\u00adritu se dio a Jes\u00fas con poderes carism\u00e1ticos al modo de los grandes taumaturgos del Al Despu\u00e9s de la Ascensi\u00f3n a los cielos, Jes\u00fas envi\u00f3 su Esp\u00ed\u00adritu sobre los Ap\u00f3stoles, como se lo hab\u00ed\u00ada prometido en vida. Al igual que Mois\u00e9s dio de su esp\u00ed\u00adritu a sus colaboradores, Jes\u00fas entreg\u00f3 su Esp\u00ed\u00adritu a la Iglesia de modo que lo poseyera y lo comunicara mediante los sacramentos. De este modo Jes\u00fas inaugur\u00f3 la era del esp\u00ed\u00adritu.<\/p>\n<p>Desde los primeros tiempos, los cristianos vieron en la persona de Jes\u00fas la culminaci\u00f3n de todas las formas de palabra divina que caracterizaron los tiempos antiguos de Israel (Hb 1, 1). En estas condiciones, el cristianismo primitivo no vio necesidad alguna de una nueva Escritura que viniera a engrosar el AT considerada por antonomasia como Escritura. Pero por la din\u00e1mica misma de la Iglesia como colectividad salv\u00ed\u00adfica, acab\u00f3 por crear tambi\u00e9n ella su propia Escritura cristiana. Recibida la misi\u00f3n apost\u00f3lica, los Doce se lanzaron despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s a difundir por el mundo el mensaje de Jes\u00fas. Ellos eran \u00ablos testigos oculares y servidores de palabra\u00bb (Lc 1, 2). Tal funci\u00f3n no se reduc\u00ed\u00ada a la predicaci\u00f3n oral. Abarcaba toda la misi\u00f3n apost\u00f3lica, lo mismo como predicaci\u00f3n oral que como actividad escrita. Para cumplir su cometido los ap\u00f3stoles gozaban de una plenitud singular del Esp\u00ed\u00adritu prometido por el Se\u00f1or (Jn 14, 26; 16, 13; 14, 17; 15, 26) para la realizaci\u00f3n espec\u00ed\u00adfica de sus funciones, incluida la fijaci\u00f3n escrita de la doctrina de Jes\u00fas As\u00ed\u00ad surgen, en el breve espacio de medio siglo, los escritos cristianos que formaron el NT: , Hechos, Cartas, Apocalipsis.<\/p>\n<p>De esta manera, la palabra predicada por Cristo, al pasar a la condici\u00f3n escrita, sufr\u00ed\u00ada un salto cualitativo. Si la Palabra del AT se hizo en Jes\u00fas, la palabra de Jes\u00fas se hizo carne en el . El Caro se prolong\u00f3 en una condici\u00f3n de Verbum-liber.<\/p>\n<p>Una vez creada esta literatura, el siguiente paso era la toma de conciencia de su singularidad frente a la Escritura por antonomasia que era el AT. En este sentido, el paso m\u00e1s importante fue la homologaci\u00f3n de los nuevos escritos con los del AT. expl\u00ed\u00adcita ya en 2 Pe 3,16: \u00abEscribe tambi\u00e9n (Pablo) todas las Cartas habla en ellas de esto (la Parus\u00ed\u00ada). hay en ellas cosas \u00ed\u00adciles de enten, que los ignorantes y los d\u00e9biles interpretan torcidamente -como tambi\u00e9n las dem\u00e1s Escrituras- para su propia perdici\u00f3n\u00bb. Este texto atestigua la clara conciencia de la dignidad propia de los escritos cristianos en comparaci\u00f3n con la Escritura sagrada del AT. En principio, esta equiparaci\u00f3n debi\u00f3 de causar una cierta extra\u00f1eza como se puede apreciar ya en 2 Co 3, 6-11. Frente a los escritos cristianos, la Escritura jud\u00ed\u00ada es denominada Antiguo Testamento. No hay duda de que la Nueva Alianza es cualitativamente superior a la Antigua, como se ve por la doctrina paulina de la superioridad de los ministerios del NT. Si se hubiera prolongado esta doctrina a la singularidad de los escritos cristianos, tal vez se hubiera superado la homologaci\u00f3n, afirmando una diferencia de superioridad tambi\u00e9n para el NT. Pero no fue as\u00ed\u00ad. \u00bfCu\u00e1l es la raz\u00f3n de esta simple equiparaci\u00f3n, sin otorgar rango de superioridad a la Escritura del NT? La explicaci\u00f3n puede ser la siguiente: aunque en raz\u00f3n de la nueva econom\u00ed\u00ada, y el contenido de la doctrina de Cristo, el NT era superior al AT, en raz\u00f3n de la redacci\u00f3n inspirada, el NT no est\u00e1 por encima del AT. Si bien es verdad que Cristo es una forma de Palabra superior a todo el AT y el modo de transmisi\u00f3n por la acci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu Santo es igualmente un ministerio m\u00e1s perfecto, el acto de la redacci\u00f3n inspirada ser\u00ed\u00ada cualitativamente id\u00e9ntico al de los hagi\u00f3grafos del AT. Con esto naci\u00f3 ya la doctrina sobre la esencial igualdad de los escritos del AT y del NT en su raz\u00f3n formal de escritos compuestos bajo el carisma del influjo pneum\u00e1tico. La superioridad qued\u00f3 reducida al \u00e1mbito de la palabra interior sugerida por el Esp\u00ed\u00adritu Santo y escrita por los Ap\u00f3stoles en el coraz\u00f3n de cada uno de los fieles.<\/p>\n<p>Esta conciencia nueva del Cristianismo sobre Jes\u00fas Palabra encarnada, y el NT como Escritura homologada al AT, descubre una realidad muy profunda. La palabra de Dios en el AT hab\u00ed\u00ada progresado, elev\u00e1ndose hasta la encarnaci\u00f3n de la misma en Jes\u00fas. El cristianismo inicia un descenso que termina en la producci\u00f3n del NT. Esto evidencia que la Palabra de Dios es como un c\u00ed\u00adrculo. En el centro est\u00e1 Cristo. Hay un di\u00e1metro que lo atraviesa departe a parte. Es la Escritura. El AT es como un radio que termina en centro. El NT es otro radio que partiendo de Cristo llega a la direcci\u00f3n contraria a la circunferencia. As\u00ed\u00ad Cristo es el centro y la cima de toda la palabra. La Escritura es la circunferencia que la envuelve.<\/p>\n<p>6. La teolog\u00ed\u00ada de la inspiraci\u00f3n<br \/>\nFue en el seno del Cristianismo -como ya se ha dicho- y desde la nueva experiencia del Esp\u00ed\u00adritu donde empez\u00f3 a afirmarse que toda la Biblia era inspirada. La expresi\u00f3n de origen hel\u00e9nico -inspiraci\u00f3n- sirvi\u00f3 admirablemente para describir el fen\u00f3meno de la actuaci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu en el origen de la literatura sagrada del Antiguo y del NT.<\/p>\n<p>Desde los primeros siglos cristianos, la expresi\u00f3n sirvi\u00f3 para designar la acci\u00f3n divina que produjo la Biblia. Por eso, se convirti\u00f3 en el vocablo teol\u00f3gico por excelencia para profundizar el misterio de la Biblia. Todos los ataques contra la verdad de la Biblia se resolvieron -desde San Agust\u00ed\u00adn- recurriendo a la inspiraci\u00f3n. Sin embargo, su significado no fue siempre un\u00ed\u00advoco. Dos tendencias se formaron en la comprensi\u00f3n teol\u00f3gica del concepto: revelaci\u00f3n y de inspiraci\u00f3n. Una tendencia muy fuerte y muy antigua entendi\u00f3 el origen de la Biblia revelaci\u00f3n. Esta teolog\u00ed\u00ada prefer\u00ed\u00ada la realidad de palabra de Dios como esencia de la Biblia; y el modelo de comprensi\u00f3n de la misma era la profec\u00ed\u00ada. Muchos siglos se impuso esta mentalidad. Su modelo era el AT. La especulaci\u00f3n que le serv\u00ed\u00ada de base era la de Fil\u00f3n. Esta tendencia lleg\u00f3 al exceso de entender la Biblia como un fen\u00f3meno de dictado verbal procedente de una revelaci\u00f3n divina total. En el siglo XVI se inici\u00f3 una fuerte resistencia contra este modo de entender la inspiraci\u00f3n; y se reaccion\u00f3 d\u00e1ndole una acepci\u00f3n de tipo formalmente inspirativo. La reacci\u00f3n fue muy saludable. Las teor\u00ed\u00adas panrevelacionistas se derivaban de influencias jud\u00ed\u00adas (Maim\u00f3nides) y \u00e1rabes (Avicena) que ten\u00ed\u00adan como modelos supremos a sus respectivos libros sagrados (AT y el Cor\u00e1n) libros de profec\u00ed\u00ada y desconocedores de la personalidad del Esp\u00ed\u00adritu Santo. El Catolicismo opt\u00f3 por una doctrina m\u00e1s cercana al NT, y entendi\u00f3 la Inspiraci\u00f3n como la acci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu Santo que consist\u00ed\u00ada en una intervenci\u00f3n compleja que supon\u00ed\u00ada la elevaci\u00f3n de todo el hombre al orden de la experiencia divina, con influjos diferenciados sobre las diversas potencias. La inspiraci\u00f3n ser\u00ed\u00ada aquella forma concreta de actuaci\u00f3n del esp\u00ed\u00adritu Santo, presente en todo el hombre, que desde dentro, le conduce a la puesta por escrito, de la revelaci\u00f3n. Esta acepci\u00f3n diferencia netamente dos realidades: el momento de inspiraci\u00f3n que consiste en la compenetraci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu de Dios con el esp\u00ed\u00adritu del hombre, y la Inspiraci\u00f3n formalmente b\u00ed\u00adblica, que tiene como resultado \u00faltimo y concreto, la producci\u00f3n de la Biblia.<\/p>\n<p>Con esta doctrina, la teolog\u00ed\u00ada cat\u00f3lica ha elaborado una teor\u00ed\u00ada que superando el revelacionismo de la teolog\u00ed\u00ada jud\u00ed\u00ada y \u00e1rabe -que ignoran la Trinidad- ha tratado de hacer justicia a un dato del NT que es la inmanencia del Esp\u00ed\u00adritu en los autores sagrados, elev\u00e1ndolos a la producci\u00f3n de un libro humano-divino, que -como encarnaci\u00f3n de la Palabra en libro-, es formalmente un carisma de creaci\u00f3n literaria.<\/p>\n<p>Esta \u00f3n b\u00ed\u00adblica es de naturaleza distinta a la inspiraci\u00f3n \u00e9tica. Toca una dimensi\u00f3n del hombre distinta y superior a la del artista. Es el centro del alma donde Dios se hace presente al hombre. En las inspiraciones de tipo est\u00e9tico, es s\u00f3lo el centro del yo humano o la persona en su dimensi\u00f3n natural. La inspiraci\u00f3n religiosa toca la dimensi\u00f3n de la religaci\u00f3n de la criatura con su creador, mientras que la inspiraci\u00f3n b\u00ed\u00adblica toca al hombre en su realidad de imagen de Dios, producida por la gracia.<\/p>\n<p>El m\u00e1s grande inspirado de la historia es Cristo, que recibi\u00f3 la irrupci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu en una misteriosa totalidad personal. Es tambi\u00e9n el m\u00e1s grande inspirado porque suscit\u00f3 en sus seguidores las m\u00e1s elevadas experiencias de cercan\u00ed\u00ada con la Divinidad, por haber fundado una instituci\u00f3n a la cual dio en posesi\u00f3n el Esp\u00ed\u00adritu, y porque \u00abinspir\u00f3\u00bb a esos seguidores suyos para que dieran la objetivaci\u00f3n escrita a los textos religiosos m\u00e1s sublimes de la Humanidad.<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad surgi\u00f3 al Biblia como el libro m\u00e1s difundido, m\u00e1s traducido, m\u00e1s le\u00ed\u00addo, m\u00e1s comentado, m\u00e1s atacado; el m\u00e1s positivo para toda la Humanidad: \u00abLibro que fue [&#8230;] estrella del Oriente a donde han ido a beber su divina inspiraci\u00f3n todos los grandes poetas de las regiones occidentales del mundo [&#8230; ] libro que, cuando los cielos se replieguen sobre s\u00ed\u00ad mismos como abanico gigantesco, permanecer\u00e1 \u00e9l solo con Dios, porque es su eterna palabra, resonando eternamente en las alturas\u00bb (J. DONOSO CORTES: sobre la Biblia).<\/p>\n<p>BIBL. \u2013 ARTOLA, A. M. la Revelaci\u00f3n a la Inspiraci\u00f3n. Los or\u00ed\u00adgenes de la moderna teolog\u00ed\u00ada cat\u00f3lica de la inspiraci\u00f3n b\u00ed\u00adblica. Instituci\u00f3n San Jer\u00f3nimo Valencia-Bilbao, 1983; MANNUCCI, V., Biblia como Palabra de Dios, Bilbao, 1985; RAHNER, K., \u00f3n de la Sagrada Escritura, Herder, Barcelona, 1970.<\/p>\n<p>. M. Artola, CP<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DJN \u00c2\u00a0 SUMARIO: 1. Esp\u00ed\u00adritu en acci\u00f3n. -2. Escritura y esp\u00ed\u00adritu de Dios. -3. La composici\u00f3n de la Biblia. &#8211; 4. La inspiraci\u00f3n interior. &#8211; 5. La Escritura cristiana. -6. La teolog\u00ed\u00ada de la inspiraci\u00f3n. \u00abCasi todo lo que el mundo admira de m\u00e1s feliz, grande y sorprendente es debido a la inspiraci\u00f3n\u00bb (J. Balmes). &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/inspiracion-biblica\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abINSPIRACION BIBLICA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-15603","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15603","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15603"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15603\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15603"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15603"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15603"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}