{"id":15604,"date":"2016-02-05T10:09:29","date_gmt":"2016-02-05T15:09:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/instituciones-jesus-y-las-instituciones-de-su-tiempo\/"},"modified":"2016-02-05T10:09:29","modified_gmt":"2016-02-05T15:09:29","slug":"instituciones-jesus-y-las-instituciones-de-su-tiempo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/instituciones-jesus-y-las-instituciones-de-su-tiempo\/","title":{"rendered":"INSTITUCIONES (JESUS Y LAS INSTITUCIONES DE SU TIEMPO)"},"content":{"rendered":"<p>DJN<\/p>\n<p>SUMARIO: 1. Ley a) Las leyes de pureza. b) La ley del shabbat. &#8211; 2. El Templo a)- Descripci\u00f3n del templo. b) El Culto y el sacrificio cotidiano. c) Finalidad del culto sacrificial. d) Actitud ante el Templo de los contempor\u00e1neos de Jes\u00fas. f) Actitud de Jes\u00fas de Nazaret respecto al Templo. &#8211; 3 La sinagoga.<\/p>\n<p>En la Palestina del primer tercio del s. 1 exist\u00ed\u00adan varias instituciones que organizaban la vida y regulaban las relaciones de sus ciudadanos: la Ley, el Templo, la Sinagoga, el Sanedr\u00ed\u00adn, la Familia. Sin embargo, mientras la Sinagoga estaba llamada a tener un papel fundamental en la supervivencia y conformaci\u00f3n del Juda\u00ed\u00adsmo, tras la guerra del 70, en el \u00faltimo tercio del s. 1, y del Sanedr\u00ed\u00adn poco se sabe con seguridad, la Ley y el Templo, junto a la Familia, fueron sin duda las instituciones m\u00e1s transcendentales en la primera mitad del s. 1.<\/p>\n<p>En los Evangelios aparecen numerosos episodios en los que se narran enfrentamientos entre Jes\u00fas y diferentes grupos de su tiempo por su posici\u00f3n respecto a alguna de estas instituciones. Estos episodios no pueden ser mero reflejo de las controversias mantenidas por la comunidad postpascual porque son demasiado abundantes y porque algunos de los grupos con los que Jes\u00fas se enfrenta ya hab\u00ed\u00adan desaparecido para entonces (p. e. Saduceos o Herodianos). Adem\u00e1s la muerte de Jes\u00fas parece exigir un cierto grado de conflictividad con las autoridades.<\/p>\n<p>Estas confrontaciones de Jes\u00fas aparecen en los evangelios de modo estereotipado, mediante la forma literaria denominada \u00abcontroversia\u00bb que versa sobre cuestiones de costumbres, leyes, o interpretaci\u00f3n de la Escritura, y que tiene los siguientes elementos:<\/p>\n<p>* Presentaci\u00f3n de una situaci\u00f3n en la que Jes\u00fas o sus disc\u00ed\u00adpulos act\u00faan.<\/p>\n<p>* Acusaci\u00f3n de los dirigentes de haber contravenido alguna norma o ley.<\/p>\n<p>* Pregunta de Jes\u00fas en la que se hace manifiesto los temas o puntos en discusi\u00f3n bajo una perspectiva nueva.<\/p>\n<p>* Resumen de Jes\u00fas, por medio de una frase o sentencia, de la raz\u00f3n de su opci\u00f3n y posicionamiento. Esta frase suele tener grandes probabilidades de historicidad.<\/p>\n<p>Veamos algunas de estas instituciones con las que Jes\u00fas mantuvo una actitud cr\u00ed\u00adtica.<\/p>\n<p>1. La Ley<br \/>\nLa Ley era un s\u00ed\u00admbolo de identidad del pueblo jud\u00ed\u00ado. Hab\u00ed\u00ada sido dada por Yahveh como consecuencia de la Alianza, aceptada y establecida entre El y el pueblo de Israel, y ratificaba su elecci\u00f3n por parte de Yahveh. Era pues el s\u00ed\u00admbolo de esta elecci\u00f3n, as\u00ed\u00ad como de su peculiaridad y separaci\u00f3n de Israel de entre los dem\u00e1s pueblos. Su cumplimiento le permit\u00ed\u00ada ser santo como Yahveh era santo. La Ley estaba recogida en la Escritura. Compuesta por diferentes c\u00f3digos procedentes de diferentes \u00e9pocas y situaciones hab\u00ed\u00ada pasado a denominarse de forma unitaria la Ley. En l\u00ed\u00adnea con la tradici\u00f3n b\u00ed\u00adblica que hab\u00ed\u00ada ido releyendo los c\u00f3digos a la luz de las nuevas situaciones, y a\u00f1adiendo otros nuevos seg\u00fan las necesidades, en la \u00e9poca de Jes\u00fas exist\u00ed\u00adan diferentes interpretaciones de la Ley y sus preceptos, seg\u00fan escuelas y maestros.<\/p>\n<p>Entre las leyes m\u00e1s importantes estaban la del descanso sab\u00e1tico, las leyes de pureza, o tambi\u00e9n la del divorcio.<\/p>\n<p>) Las leyes de pureza<br \/>\nTodo grupo humano necesita establecer orden y sentido en su universo. Seg\u00fan la antropolog\u00ed\u00ada cultural, las normas de pureza establecen una especie de l\u00ed\u00adneas que delimitan, definen, y ordenan la realidad, a la vez que adjudican diferentes valores a cada \u00e1rea, determinan cu\u00e1l es el sitio y el tiempo adecuado a cada cosa, acto y persona, seg\u00fan un orden determinado por cada grupo social, y 10 que no encaja en el lugar y tiempo en el que est\u00e1, seg\u00fan el mapa compartido, crea confusi\u00f3n y se le considera impuro. Esas l\u00ed\u00adneas sociales se aprenden en la socializaci\u00f3n y proporcionan una especie de plano compartido que ayuda a las personas a situar en su lugar a personas, lugares, tiempos, acontecimientos&#8230; Esas normas var\u00ed\u00adan de una a otra sociedad, de una a otra \u00e9poca hist\u00f3rica. La pureza y sus normas tratan de ese tiempo y espacio sociales, y de los criterios para acomodarse dentro de \u00e9l, as\u00ed\u00ad como de las fronteras que separan lo de dentro (del grupo) de lo de fuera. Alterar y cuestionar estas normas que organizan el universo de cada grupo supone alterar y cuestionar el orden social que ellas definen.<\/p>\n<p>En Israel algunos de los criterios m\u00e1s decisivos que serv\u00ed\u00adan para clasificar las personas eran: pertenecer a Israel (por nacimiento f\u00ed\u00adsico o ritual), ser capaz de transmitir el propio status y la \u00absemilla santa\u00bb, as\u00ed\u00ad como el grado de cercan\u00ed\u00ada al templo establecido por nacimiento. Hab\u00ed\u00ada ciertos estados f\u00ed\u00adsicos (cojera, ceguera, lepra o cualquier enfermedad de la piel, tener los \u00f3rganos sexuales deformes o aplastados), ciertas situaciones (menstruaci\u00f3n, parto, poluci\u00f3n, haber tocado un cad\u00e1ver&#8230;), o ciertos oficios (pastor, curtidor, prostituci\u00f3n&#8230;) que hac\u00ed\u00adan a las personas impuras, porque por una u otra causa no pod\u00ed\u00adan simbolizar la perfecci\u00f3n, la totalidad, la vida, creaban confusi\u00f3n en una sociedad que se entend\u00ed\u00ada obligada a ser una r\u00e9plica del Dios perfecto entendido como sin mezcla, totalidad, plenitud, perfecci\u00f3n, Vida.<\/p>\n<p>Como, en ciertas ocasiones, era inevitable caer en impureza exist\u00ed\u00adan medidas y ritos para purificarse (despu\u00e9s del parto, despu\u00e9s de una poluci\u00f3n o la menstruaci\u00f3n, despu\u00e9s de haber tocado un cad\u00e1ver&#8230;, hab\u00ed\u00ada que lavarse, o lavar las ropas, la casa, las cosas&#8230; y exponerse al sol durante un tiempo variable&#8230;). Sobre todo, para asistir al Templo, es decir, para ponerse en presencia de aquel que era la Perfecci\u00f3n y la Vida era necesario estar puro, con una pureza especial que se llamaba pureza ritual, y que exig\u00ed\u00ada unas medidas y unos ritos especiales de purificaci\u00f3n. Los fariseos pretend\u00ed\u00adan extender estas normas de pureza ritual a la vida diaria.<\/p>\n<p>La base b\u00ed\u00adblica para las leyes de pureza de Israel era Dt 14, 3-21 y Lv 11, 1-47. Su cumplimiento era signo de pertenencia al pueblo de Israel como pueblo santo (separado) para Yahveh.<\/p>\n<p>Las leyes de pureza prestaban tambi\u00e9n mucha atenci\u00f3n a las comidas y a la sexualidad, y ello se entiende bien desde la antropolog\u00ed\u00ada cultural. Las sociedades muy preocupadas por su identidad y su supervivencia vigilan mucho las entradas y las salidas, las fronteras de su grupo, del cuerpo social, con quien se come y con quien se casan; y semejante cuidado lo tienen tambi\u00e9n respecto al cuerpo f\u00ed\u00adsico y personal que constituye un microcosmos del cuerpo social.<\/p>\n<p>Jes\u00fas cuestiona estas leyes y las relativiza (Mc 7, 15ss; Mt 15, 11), denunciando la b\u00fasqueda formal de seguridad (Lc 11, 39; Mt 23, 25). Pero, sobre todo, era en las comidas donde se hac\u00ed\u00ada palpable esta actitud. Al contrario de los Fariseos o el grupo de Qumr\u00e1n que no com\u00ed\u00adan sino con los de su grupo y siguiendo unas estrictas reglas de pureza, Jes\u00fas y sus disc\u00ed\u00adpulos com\u00ed\u00adan con aquellos que eran considerados impuros e incluso pecadores. Las comidas de Jes\u00fas fueron algo muy espec\u00ed\u00adfico e importante en su ministerio, constituyeron uno de los gestos simb\u00f3licos m\u00e1s fundamentales. En las comidas de Jes\u00fas se hac\u00ed\u00ada presente y efectiva la oferta de salvaci\u00f3n. Sus dichos, como \u00abno necesitan de m\u00e9dico los sanos sino los enfermos\u00bb (Mc 2, 13-17) est\u00e1 hablando de su actitud. Dios est\u00e1 cerca de aquellos que, por diferentes causas, y seg\u00fan las normas de pureza al uso, eran los que m\u00e1s necesitados y lejos estaban. El Dios que anunciaba iba en busca de los que hab\u00ed\u00adan sido excluidos del sistema socio-religioso que ordenaban esas mismas leyes de pureza. La actitud hacia la ley del shabbat confirma esta posici\u00f3n.<\/p>\n<p>1. La ley del shabbat<br \/>\nUna de esas leyes que ordenaban, en este caso el tiempo, era la ley del shabbat. En ella se dec\u00ed\u00ada lo que se pod\u00ed\u00ada hacer o no hacer durante el shabbat.<\/p>\n<p>El shabbat era un signo de identidad jud\u00ed\u00ado (Ex 20, 8-11; Dt 5, 12-15). Hab\u00ed\u00ada sido dado por Yahveh y durante el s\u00e9ptimo d\u00ed\u00ada no trabajaba ning\u00fan Israelita, var\u00f3n o mujer, ni lo hac\u00ed\u00adan los siervos o siervas, ni tan siquiera los ganados. Era una ley que les diferenciaba de los pueblos del entorno y del tiempo. Ese d\u00ed\u00ada estaba dedicado a dar gracias a Dios y al descanso. Los problemas empezaban al interpretar la Ley, cuando surg\u00ed\u00ada la casu\u00ed\u00adstica sobre lo que era trabajo. En \u00e9poca de los Macabeos, despu\u00e9s de haber sufrido una gran derrota por no pelear en shabbat, los seguidores de aquellos decidieron luchar incluso en el d\u00ed\u00ada de descanso. En tiempos de Jes\u00fas exist\u00ed\u00adan diferentes escuelas y grupos con interpretaciones diversas. Por ejemplo, Qumr\u00e1n ten\u00ed\u00ada una interpretaci\u00f3n sumamente estricta sobre la aplicaci\u00f3n del mandato de no trabajar. Este grupo consideraba que estaba prohibido todo trabajo en cualquier circunstancia, incluso si un o una persona ca\u00ed\u00adan un pozo.<\/p>\n<p>La actitud de Jes\u00fas respecto a las leyes de pureza y, en concreto respecto al shabbat, queda reflejada en las controversias que mantiene con diferentes grupos de su tiempo. Es cierto que algunas de \u00e9stas reflejan situaciones y controversias de las comunidades postpascuales, pero, a\u00fan as\u00ed\u00ad, a trav\u00e9s de ellas se puede descubrir la actitud y posici\u00f3n de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Jes\u00fas realizaba curaciones en s\u00e1bado, y en algunos momentos se dice expl\u00ed\u00adcitamente que era s\u00e1bado (Mc 3, 1-6; Lc 13, 10-17; 14, 1-6). Frente a la posici\u00f3n de algunos fariseos Jes\u00fas mantiene que la curaci\u00f3n de alguien que ha estado sufriendo tantos a\u00f1os, su liberaci\u00f3n, es el verdadero culto a Dios, finalidad para la que estaba reservado el s\u00e1bado.<\/p>\n<p>De igual forma en Mc 2, 23-28 Jes\u00fas discute con los fariseos sobre la acci\u00f3n de sus disc\u00ed\u00adpulos en s\u00e1bado: arrancar espigas y com\u00e9rselas. Esta controversia refleja el inter\u00e9s comunitario y los problemas que \u00e9sta debi\u00f3 afrontar con los dirigentes de la Sinagoga, pero la actitud y el dicho que la resume tiene muchas probabilidades de remontarse a Jes\u00fas de Nazaret: \u00abEl s\u00e1bado ha sido hecho para el hombre, no el hombre para el s\u00e1bado\u00bb (Mc 2, 27), y en ella queda clara la actitud de Jes\u00fas y su criterio.<\/p>\n<p>Tanto en las per\u00ed\u00adcopas previas sobre curaciones, como en esta \u00faltima, se plantea el problema del criterio por el que se puede discernir la verdadera voluntad de Dios sobre el s\u00e1bado. Para Jes\u00fas se trata, m\u00e1s que de una norma abstracta, de buscar el bien de la persona necesitada y sufriente. En la l\u00ed\u00adnea de los profetas, eso es el aut\u00e9ntico culto a Dios. Su actitud y su frase (Mc 2, 27) constituyen una cr\u00ed\u00adtica permanente de toda instituci\u00f3n y de toda mediaci\u00f3n que se convierte-en fin en s\u00ed\u00ad misma olvidando aquello para lo que fue creada; en este caso favorecer la relaci\u00f3n con Dios, el encuentro y la vivencia de su cercan\u00ed\u00ada liberadora y salvadora.<\/p>\n<p>2. El Templo<br \/>\nEl -Templo de Jerusal\u00e9n era el lugar donde se hac\u00ed\u00ada real la presencia de Yahveh entre su pueblo, pues su gloria habitaba en el Santo de los Santos. El Templo era as\u00ed\u00ad el s\u00ed\u00admbolo de la elecci\u00f3n del pueblo y de su identidad nacional. Despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n de los santuarios locales y la unificaci\u00f3n del culto en Jerusal\u00e9n, el templo se hab\u00ed\u00ada convertido en el centro cultual, cultural, pol\u00ed\u00adtico y econ\u00f3mico por excelencia. Ni los templos de la Di\u00e1spora egipcia (Elefantina, Leont\u00f3polis), ni el del Gariz\u00ed\u00adn le hac\u00ed\u00adan sombra.<\/p>\n<p>El Templo, reconstruido muy humildemente despu\u00e9s del exilio, hab\u00ed\u00ada sido engrandecido por Herodes el Grande quien lo alarg\u00f3 hacia el sur y hacia el oeste, rellenando para ello parte de los valles que lo limitaban. Hab\u00ed\u00ada comenzado las obras hacia el 20 a. C. y s\u00f3lo se termin\u00f3 por completo hacia los primeros a\u00f1os de la d\u00e9cada de los sesenta, poco antes de ser quemado por los romanos.<\/p>\n<p>) Descripci\u00f3n del templo<br \/>\nEl edificio estaba situado en el monte del templo, en la colina oriental de Jerusal\u00e9n. All\u00ed\u00ad hab\u00ed\u00ada una enorme explanada rodeada por columnas que sosten\u00ed\u00adan unos p\u00f3rticos; y en medio de esa explanada se encontraba el Templo propiamente dicho. Este, a su vez, se hallaba sobre una plataforma elevada y rodeada por una valla donde estaban colocadas inscripciones, en griego y en lat\u00ed\u00adn, advirtiendo que estaba prohibida la entrada a los gentiles bajo pena de muerte. Constaba de dos patios o atrios sucesivos, a cielo abierto, que daban paso al santuario cerrado.<\/p>\n<p>El atrio m\u00e1s exterior era el llamado \u00abde las mujeres\u00bb, porque all\u00ed\u00ad permanec\u00ed\u00adan \u00e9stas en las grandes celebraciones, y s\u00f3lo hasta all\u00ed\u00ad les era permitido el acceso, excepto en ocasiones especiales como ciertos sacrificios personales. En este atrio hab\u00ed\u00ada varias c\u00e1maras dedicadas a guardar madera, aceite, o los lugares donde esperaban los leprosos o los nazareos que ten\u00ed\u00adan que cumplir los ritos prescritos. En este atrio, el D\u00ed\u00ada del Perd\u00f3n, el Sumo Sacerdote le\u00ed\u00ada la Tor\u00e1h al pueblo; y en la Fiesta de los Tabern\u00e1culos, ten\u00ed\u00ada lugar all\u00ed\u00ad una gran fiesta, en la que los hombres bailaban, y para la cual se iluminaba con antorchas todo el patio.<\/p>\n<p>Desde este patio se acced\u00ed\u00ada, por unas escalinatas y la puerta de Nicanor, al atrio siguiente, \u00abel atrio interior\u00bb, m\u00e1s elevado, m\u00e1s grande, y dividido en dos: el de los \u00abIsraelitas\u00bb, donde se quedaban los varones laicos jud\u00ed\u00ados, y el atrio de los sacerdotes, en medio del cual se situaba el altar donde se realizaban los sacrificios. Al oeste de este atrio se encontraba el santuario propiamente dicho. Elevado en una plataforma a la que se acced\u00ed\u00ada por unas escaleras desde las que los sacerdotes bendec\u00ed\u00adan al pueblo, era un edificio cerrado con un peque\u00f1o atrio, una c\u00e1mara llamada \u00abel Santo\u00bb, donde estaba el altar de oro para el incienso que ofrec\u00ed\u00ada cada ma\u00f1ana y cada noche un sacerdote; un altar para los panes de la presencia que se cambiaban cada semana; y el candelabro de siete brazos. Separado por una cortina, se encontraba el Santo de los Santos, donde hab\u00ed\u00ada estado el Arca de la Alianza, pero que ahora estaba vac\u00ed\u00ado. All\u00ed\u00ad s\u00f3lo pod\u00ed\u00ada entrar el Sumo Sacerdote, una vez al a\u00f1o, el D\u00ed\u00ada del Perd\u00f3n, para ofrecer incienso. Alrededor del Santuario hab\u00ed\u00ada 13 habitaciones que se utilizaban para diferentes usos (tesoro, vestiduras&#8230;).<\/p>\n<p>El Templo albergaba tambi\u00e9n una especie de Banco Nacional, pues all\u00ed\u00ad se depositaba el dinero de los impuestos que cada Israelita deb\u00ed\u00ada pagar al templo, as\u00ed\u00ad como dinero privado que personas muy ricas dejaban en dep\u00f3sito para que estuviera m\u00e1s seguro. Adem\u00e1s, el Templo recog\u00ed\u00ada los diezmos y las primicias de las cosechas con lo que se prove\u00ed\u00ada al culto y al sustento del personal del Templo.<\/p>\n<p>En \u00e9poca romana, en la fortaleza Antonia, que estaba situada en la esquina noroccidental, hab\u00ed\u00ada una guarnici\u00f3n romana que ten\u00ed\u00ada acceso directo a la explanada del templo y que pod\u00ed\u00ada intervenir en caso de altercado durante las grandes fiestas.<\/p>\n<p>Ten\u00ed\u00ada 13 puertas por donde acceder al recinto, pero quiz\u00e1 la entrada m\u00e1s popular fuera la del sur que constaba de una gran escalinata con varias puertas (doble, triple), y que era por donde sol\u00ed\u00adan acceder la mayor\u00ed\u00ada de los visitantes. All\u00ed\u00ad estaban situados tambi\u00e9n unos ba\u00f1os para las purificaciones. En el lado oeste exist\u00ed\u00adan otras entradas que por medio de puentes salvaban el valle del Tyropeon que se encontraba entre el templo y la colina occidental o ciudad alta donde habitaba la nobleza y la \u00e9lite.<\/p>\n<p>En los p\u00f3rticos de la gran explanada estaban los bancos donde sacerdotes y maestros de la ley ense\u00f1aban o discut\u00ed\u00adan sobre su interpretaci\u00f3n.<\/p>\n<p>b) Culto y el sacrificio cotidiano<br \/>\nLo fundamental del culto del Templo eran los sacrificios de animales que se hac\u00ed\u00adan dos veces al d\u00ed\u00ada, a la ma\u00f1ana y al atardecer, adem\u00e1s de los sacrificios individuales que pudieran ofrecerse. Los sacrificios los ofrec\u00ed\u00adan los sacerdotes divididos en 24 grupos que volv\u00ed\u00adan a sus casas y a sus oficios una vez terminado su turno. El culto del templo requer\u00ed\u00ada una multitud de servicios que estaban perfectamente organizados y distribuidos entre el personal del Templo, en los que entraban los sacerdotes, pero tambi\u00e9n los levitas, incluso algunas delegaciones de laicos cuya labor era rezar mientras los sacerdotes sacrificaban. Tanto las actividades diarias como la organizaci\u00f3n est\u00e1n descritas detalladamente en el tratado de la Mishn\u00e1.<\/p>\n<p>Hab\u00ed\u00ada un encargado de despertar a los dem\u00e1s antes de la salida del sol, y otro de sortear y distribuir las m\u00faltiples tareas que supon\u00ed\u00ada el culto: limpiar el altar, matar el cordero, recoger la sangre, partirlo en doce trozos&#8230; Una vez hechos los preparativos, los levitas abr\u00ed\u00adan las puertas, y se encend\u00ed\u00adan cinco brazos del candelabro; los sacerdotes y levitas se reun\u00ed\u00adan a rezar el Shem\u00e1 y las bendiciones, despu\u00e9s se encend\u00ed\u00adan los dos brazos restantes, se ofrec\u00ed\u00ada el incienso (se hac\u00ed\u00ada por suertes) y se bendec\u00ed\u00ada al pueblo; despu\u00e9s se ofrec\u00ed\u00ada el cordero, doce sacerdotes, por suertes, llevaban los trozos al sacerdote que le hab\u00ed\u00ada tocado oficiar, quien los arrojaba al fuego. S\u00f3lo cuando hab\u00ed\u00ada finalizado el sacrificio oficial se realizaban los sacrificios personales. En ciertos d\u00ed\u00adas de fiesta el sacrificio era seguido por la lectura de la Ley. Y los s\u00e1bados se ofrec\u00ed\u00ada un tercer cordero por todo el pueblo.<\/p>\n<p>Todo Israelita var\u00f3n mayor de doce a\u00f1os ten\u00ed\u00ada la obligaci\u00f3n de acudir al templo al menos una vez al a\u00f1o, preferentemente por la fiesta de Pascua (Ex 23, 17; Dt 16, 16), aunque tambi\u00e9n se recomendaba acudir en Pentecost\u00e9s y en Sukkot (las Tiendas). Los jud\u00ed\u00ados que habitaban en la Di\u00e1spora raramente acud\u00ed\u00adan, y los que se encontraban en Palestina, normalmente acud\u00ed\u00adan en Pascua. Entonces se hac\u00ed\u00ada el sacrificio de un cordero por familia que hab\u00ed\u00ada de consumirse esa misma noche, fuera del templo pero dentro de Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>La participaci\u00f3n en el culto, as\u00ed\u00ad como el acceso al santuario estaban regulados por las leyes de pureza ritual. Tanto los sacerdotes como los fieles, incluso los animales, deb\u00ed\u00adan cumplir unos requisitos de pureza y de ritos de purificaci\u00f3n que los hiciera aptos para entrar en el recinto y acercarse, en grados diferentes, all\u00ed\u00ad donde habitaba la gloria de Yahveh, el Santo de los Santos, el lugar sagrado -separado-por excelencia, el centro del universo.<\/p>\n<p>Para evitar que los animales se da\u00f1aran por el camino y quedaran ritualmente impuros sol\u00ed\u00adan comprarse all\u00ed\u00ad mismo. Por eso, en el atrio exterior del templo, y en la explanada sur, donde estaban las principales escalinatas de acceso por donde entraba el pueblo, sol\u00ed\u00adan ponerse los puestos y las mesas de los vendedores, y tambi\u00e9n las de los cambistas, pues las transacciones que se hac\u00ed\u00adan en el Templo requer\u00ed\u00adan una moneda especial que hab\u00ed\u00ada que cambiar en el lugar.<\/p>\n<p>En cuanto al grado de pureza requerido a las personas se pod\u00ed\u00ada alcanzar mediante ritos de purificaci\u00f3n, en el caso de haber quedado impuro por algo como haber tocado un cad\u00e1ver, una poluci\u00f3n, menstruaci\u00f3n, dar a luz&#8230; En ese caso, abluciones y tiempo de exposici\u00f3n al sol sol\u00ed\u00adan ser los requisitos. Pero, cada persona, por nacimiento (var\u00f3n, mujer, no sacerdote, gentil&#8230;), estado f\u00ed\u00adsico (cojos, ciegos, leprosos&#8230;), o por oficio (pastores, curtidores&#8230;) pose\u00ed\u00ada un grado de pureza que le hac\u00ed\u00ada acreedor a un puesto u otro respecto al santo de los santos, y por lo tanto, respecto a la presencia de Yahveh: gentiles, lisiados, mujeres, varones laicos, sacerdotes y levitas, y sumo sacerdote eran los grados de cercan\u00ed\u00ada al Santo por excelencia.<\/p>\n<p>) Finalidad del culto sacrificial<br \/>\nHab\u00ed\u00ada dos tipos de sacrificios, el de expiaci\u00f3n para perd\u00f3n de los pecados; y el de comuni\u00f3n. En el primero la v\u00ed\u00adctima era quemada totalmente, mientras en el segundo, parte de ella era quemada y parte comida por los oferentes, simbolizando, en esa asociaci\u00f3n en la comida, la comuni\u00f3n con Yahveh.<\/p>\n<p>El culto sacrificial ten\u00ed\u00ada una l\u00f3gica impl\u00ed\u00adcita y compartida culturalmente. El objeto ofrecido, el animal puro y sin tacha, representaba al oferente que tambi\u00e9n deb\u00ed\u00ada estarlo. La impureza era todo aquello que significaba mezcla, quiebra de la totalidad o la perfecci\u00f3n, cercan\u00ed\u00ada con la muerte. Y la raz\u00f3n era que se pensaba a Dios como lo perfecto, la vida, la totalidad por antonomasia. El sacerdote tomaba la ofrenda y la llevaba a un lugar intermedio (el altar) entre el espacio del oferente y el de Dios. All\u00ed\u00ad era sacrificada, es decir, era separada para Dios y entraba en su espacio. El sacerdote, as\u00ed\u00ad pues, actuaba como un puente entre Dios y el oferente. Por medio de \u00e9l y de su actividad en esa zona marginal (el altar), la ofrenda pasaba al mundo de Dios y los beneficios de Dios (perd\u00f3n, comuni\u00f3n&#8230;) pasaban al oferente. El sacrificio significaba una interacci\u00f3n entre Dios y el pueblo de Dios.<\/p>\n<p>) Actitud ante el Templo de los contempor\u00e1neos de Jes\u00fas<br \/>\nA pesar de que el Templo era uno de los pilares de la religi\u00f3n jud\u00ed\u00ada, hab\u00ed\u00ada diferentes posiciones respecto a \u00e9l. As\u00ed\u00ad los saduceos y los sacerdotes estaban muy cercanos a \u00e9l, pues de hecho, su forma de vida depend\u00ed\u00ada en gran parte de \u00e9l. Los fariseos respetaban el Templo y su culto, y deseaban traspasar su grado de pureza a la vida diaria. Los esenios de Qumr\u00e1n respetaban el Templo pero no reconoc\u00ed\u00adan el sacerdocio que lo dirig\u00ed\u00ada; consideraban que su comunidad hac\u00ed\u00ada de verdadero Templo. Juan Bautista y sus disc\u00ed\u00adpulos eran m\u00e1s bien ajenos y contrarios a la instituci\u00f3n del Templo. La mayor\u00ed\u00ada de los jud\u00ed\u00ados ten\u00ed\u00ada en estima el Templo, incluso el sacerdocio, a pesar de que los \u00faltimos sumos sacerdotes no pertenec\u00ed\u00adan a la tradicional l\u00ed\u00adnea leg\u00ed\u00adtima sadoquita y hab\u00ed\u00adan sido nombrados por Herodes, seg\u00fan sus conveniencias.<\/p>\n<p>) Actitud de Jes\u00fas Nazaret respecto al Templo<br \/>\nHay un texto clave para poder decir algo sobre la actitud de Jes\u00fas ante el Templo. Se trata de Mc 11, 15-20 y paralelos, donde se narra la acci\u00f3n, sin duda simb\u00f3lica, en la que Jes\u00fas echa por tierra las mesas de los cambistas y los puestos de palomas.<\/p>\n<p>Mucho se ha discutido sobre la significaci\u00f3n de este episodio. Desde una intervenci\u00f3n armada hasta la interpretaci\u00f3n m\u00e1s cl\u00e1sica de la purificaci\u00f3n del culto sacrificial por otro m\u00e1s espiritual, o bien la purificaci\u00f3n del comercio y los supuestos abusos econ\u00f3micos de los sacerdotes.<\/p>\n<p>Respecto a estas interpretaciones es necesario decir que, por una parte, hubiera sido imposible una intervenci\u00f3n armada sin la intervenci\u00f3n de la guarnici\u00f3n romana situada en la fortaleza Antonia; y por otra, el culto exig\u00ed\u00ada sacrificios, y no se tiene constancia de quejas sobre abusos econ\u00f3micos de los sacerdotes. Por eso, y en consonancia con su vida, hoy se piensa que la acci\u00f3n de Jes\u00fas fue simb\u00f3lica, pues adem\u00e1s en la etapa final de su ministerio aparece una intensificaci\u00f3n de este tipo de acciones (ej. el lavatorio de los pies, la \u00faltima cena). Para poder acercarnos al significado del gesto, es preciso analizar los textos que narran el suceso.<\/p>\n<p>En Mc 11, 15-20; Mt 21, 2-13; Lc 19, 45-48 encontramos la acci\u00f3n de Jes\u00fas interpretada por la comunidad postpascual mediante citas de Is 56, 7 y Jer 7, 11, en la l\u00ed\u00adnea de una cr\u00ed\u00adtica al uso de la religi\u00f3n y su utilizaci\u00f3n para la injusticia y la exclusi\u00f3n. Sin embargo, en Jn 2, 14-16 encontramos el episodio de forma algo diferente, pues, adem\u00e1s de presentarlo al comienzo de su ministerio y de las citas veterotestamentarias, esta vez Zc 14, 21 y Sal 69, 10, se nos transmiten unas palabras prof\u00e9ticas de Jes\u00fas que dan raz\u00f3n de su acci\u00f3n (\u00abDestruid este y en tres d\u00ed\u00adas lo reconstruir\u00e9\u00bb, 2, 19). Aunque dichas palabras y los vers\u00ed\u00adculos posteriores dejan ver la interpretaci\u00f3n post-pascual de la comunidad y la actividad redaccional del evangelista, tienen muchas probabilidades de remontarse hasta el Jes\u00fas hist\u00f3rico. El criterio de m\u00faltiple atestaci\u00f3n, entre otros, da pie a tal afirmaci\u00f3n, pues de hecho las palabras sobre la destrucci\u00f3n (y quiz\u00e1 la reconstrucci\u00f3n, aunque esto es m\u00e1s inseguro) del Templo se encuentran en todos los evangelistas, aunque en diferentes lugares, e incluso varias veces en cada uno de ellos. Aparecen con ocasi\u00f3n del discurso escatol\u00f3gico (Mc 13, 1-3; Mt 24, 1-2; Lc 21, 5-6); constituye una de las acusaciones m\u00e1s importantes en el juicio de Jes\u00fas (Mc 14, 58; Mt 26, 61), y una de las burlas que le hacen cuando est\u00e1 en la cruz (Mc 15, 29; Mt 27, 40). En Lucas no se encuentra en el juicio y la cruz, pero lo hace en Hch 6, 14 durante el asesinato de Esteban, y tambi\u00e9n all\u00ed\u00ad aparece como alusi\u00f3n a una acusaci\u00f3n hecha a Jes\u00fas.<\/p>\n<p>El an\u00e1lisis hist\u00f3rico-cr\u00ed\u00adtico de los textos anteriores permite afirmar que adem\u00e1s del gesto simb\u00f3lico Jes\u00fas debi\u00f3 decir unas palabras alusivas al mismo en las que anunciaba la destrucci\u00f3n del Templo y su sistema cultual. Es m\u00e1s dif\u00ed\u00adcil decir, y los autores no se ponen de acuerdo y no est\u00e1n seguros, de la historicidad de las palabras de reconstrucci\u00f3n, y si las dijo tampoco es seguro su papel en ella. Pero, parece posible afirmar que los contempor\u00e1neos de Jes\u00fas tuvieron que entender que Jes\u00fas quer\u00ed\u00ada decir que estaba llegando el tiempo final y que \u00e9l mismo ten\u00ed\u00ada alg\u00fan papel en ello.<\/p>\n<p>Para dar con el alcance de su acci\u00f3n y lo que pudieron entender sus contempor\u00e1neos es importante darse cuenta de que su acci\u00f3n iba contra lo que era esencial para el sistema cultual, para los sacrificios. Y las palabras de destrucci\u00f3n parecen confirmarlo. Por eso se puede decir que Jes\u00fas est\u00e1 anunciando el final cercano de ese sistema cultual, porque est\u00e1 llegando el reino de Dios que se hace ya presente en su palabra y en su acci\u00f3n. El final del sistema cultual del Templo con todo lo que implicaba porque ha dejado de ser adecuado para la nueva situaci\u00f3n que el reino de Dios inicia. Ya no serv\u00ed\u00ada ese sistema de grados de santidad y de acercamiento a Yahveh, el Santo por antonomasia, en virtud de la raza, el sexo o la clase, muchas de ellas adquiridas por caracter\u00ed\u00adsticas f\u00ed\u00adsicas, o nacimiento. El Dios que anunci\u00f3 e hizo presente Jes\u00fas de Nazaret, no era el Dios que se quedaba encerrado en el Templo, separado y defendido de cualquiera que no se acomodaba a las normas de pureza que ordenaban la sociedad. Por el contrario, el Dios de Jes\u00fas de Nazaret se hab\u00ed\u00ada mostrado como el Dios que sal\u00ed\u00ada a buscar, precisamente a los que estaban perdidos para aquella sociedad y su orden. Era el Dios que, sin miedo a contaminarse, sal\u00ed\u00ada al encuentro de mujeres, ni\u00f1os, pecadores, enfermos, posesos, marginados, peque\u00f1os&#8230; El Dios de Jes\u00fas no exig\u00ed\u00ada unos ritos de purificaci\u00f3n, ni una perfecci\u00f3n f\u00ed\u00adsica o moral, para que pudieran acercarse a \u00e9l, sino que era quien daba el primer paso ofreciendo la salvaci\u00f3n y la cercan\u00ed\u00ada, y con ello se acercaba a los m\u00e1s alejados seg\u00fan el esquema de sacralidades graduales plasmadas en la misma estructura del Templo. Ya no hac\u00ed\u00ada falta ni el espacio intermedio para entrar en relaci\u00f3n con Dios, ni tampoco alguien que hiciera de mediador. Todos ten\u00ed\u00adan acceso directo al Dios de Jes\u00fas que se revelaba como Abba quien, al contrario de lo que hubiera sido normal en un patriarca oriental que velara por su honor, espera y sale al camino del hijo que le hab\u00ed\u00ada deshonrado ante los ojos de los vecinos (Lc 15, 11-32), y sin dejarle disculparse le acoge y hace fiesta por su vuelta y su recuperaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El Dios de Jes\u00fas no era el Dios que necesitaba sacrificios para conseguir perd\u00f3n o comuni\u00f3n, ni reglas de pureza que le pusieran a salvo del deshonor, es el Dios que deja el lugar sagrado, separado exclusivo, se va donde est\u00e1 la vida m\u00e1s mezclada. La novedad era que lo importante era que Dios se acercaba a Israel, y sobre todo a los m\u00e1s alejados y excluidos seg\u00fan los criterios establecidos por las normas de pureza vigentes, y no el c\u00f3mo se acercaba Israel a Dios. El espacio de Dios donde \u00e9l se revela y entra en relaci\u00f3n con las personas ya no es s\u00f3lo el Templo, donde le hab\u00ed\u00adan encerrado, sino en otros lugares y relaciones (Juan dir\u00e1, despu\u00e9s, que el cuerpo de Jes\u00fas, su persona, es el verdadero lugar donde se hace presente Dios, y por lo tanto el verdadero templo, Jn 2, 21). Jes\u00fas recoge as\u00ed\u00ad la corriente prof\u00e9tica (Mt 9, 13; Mc 12, 33; Os 6, 6; Miq 6, 6-8), en la que la compasi\u00f3n, la misericordia, la justicia estaban por delante de los sacrificios.<\/p>\n<p>3. La sinagoga<br \/>\nPoco se sabe del origen de esta instituci\u00f3n que estaba llamada a configurar el Juda\u00ed\u00adsmo despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n del Templo en el 70 d. C. Se piensa que fue en el Destierro cuando los deportados se reun\u00ed\u00adan para dar culto a Dios leyendo y meditando la Ley.<\/p>\n<p>La primera inscripci\u00f3n en la que se menciona la ->sinagoga data del s. III a. C. y se encontr\u00f3 en Fayyum (Egipto). Los restos arqueol\u00f3gicos m\u00e1s antiguos identificados como sinagogas, en Palestina, datan del s. 1 (Mer\u00f3n, Masada, Herodium). Algunas otras est\u00e1n en discusi\u00f3n, como sucede con la estructura que parece adivinarse bajo la sinagoga del s. IV de Cafarna\u00fan. Quiz\u00e1 esto se deba a que las sinagogas, como las iglesias, en un principio, eran casas particulares que, con el tiempo, fueron reserv\u00e1ndose para el culto, hasta llegar finalmente al edificio construido espec\u00ed\u00adficamente para ello, y ya con diferentes estilos (proceso muy similar al que experimentaron las Iglesias cristianas). Y quiz\u00e1 esto explique por qu\u00e9 se han encontrado pocas estructuras identificadas espec\u00ed\u00adficamente como sinagogas hasta el s. II en que empiezan a proliferar (en realidad, despu\u00e9s del a\u00f1o 70 d. C. cunado el Templo es destruido), a pesar de leer en los Evangelios que exist\u00ed\u00adan sinagogas en muchos de los pueblos de Galilea.<\/p>\n<p>Aparecen dos t\u00e9rminos para referirse a la Sinagoga. Uno de ellos es y el otro \u00e9. El primero significa lugar (casa) de oraci\u00f3n y el segundo lugar (o casa) de reuni\u00f3n. Se discute si el primero es m\u00e1s antiguo que el segundo, pero Hengel opina que la diferencia est\u00e1 en que el primero se usaba m\u00e1s en la Di\u00e1spora, mientras el segundo es m\u00e1s propio de Palestina. sea como sea, lo cierto es que en el s. 1 el t\u00e9rmino sinagoga era el habitual.<\/p>\n<p>Los usos de la sinagoga eran m\u00faltiples. Serv\u00ed\u00adan, adem\u00e1s de para el culto para la reuni\u00f3n de la comunidad, para acoger a los que estaban de camino, para organizar la caridad de los necesitados&#8230; Aunque una documentaci\u00f3n amplia y segura sobre la vida lit\u00fargica de las sinagogas s\u00f3lo aparece a partir del s. II d. C., por los Evangelios sabemos que en el s. 1, se acud\u00ed\u00ada a la sinagoga los s\u00e1bados, que se le\u00ed\u00ada la Ley, y que el que llevaba el culto (hazzan) pod\u00ed\u00ada ofrecer el rollo de las escrituras a un visitante (normalmente significativo) para que las leyera y comentara.<\/p>\n<p>Se sabe que se le\u00ed\u00ada las escrituras en hebreo y que un traductor iba traduci\u00e9ndolo al arameo que era la lengua que hablaban entonces. Fruto de esta traducci\u00f3n que introduc\u00ed\u00ada explicaciones actualizadas nacieron los . Parece que se le\u00ed\u00ada un pasaje de la \u00e1h (el Pentateuco) y se interpretaba mediante la lectura de los profetas. En todas las sinagogas, por pobres que fueran, exist\u00ed\u00ada un rollo del profeta Isa\u00ed\u00adas. Tambi\u00e9n se recitaban varias oraciones como las Bendiciones y la lectura del \u00e1.<\/p>\n<p>A partir del s. II se a\u00f1ade a la sinagoga el middrash, o casa de estudio e interpretaci\u00f3n de la Ley, adem\u00e1s del bet . (Casa del libro o escuela elemental) Muy probablemente tambi\u00e9n en el s. 1 se ense\u00f1aba a leer a los ni\u00f1os en las sinagogas.<\/p>\n<p>Los Evangelios presentan a Jes\u00fas asistiendo los s\u00e1bados a la sinagoga, incluso haciendo la lectura. Aunque en ella se sit\u00faan muchas de las controversias con los fariseos sobre diferentes materias, muy a menudo sobre la interpretaci\u00f3n de la ley y de las normas de pureza (algunas de ellas reflejo de la situaci\u00f3n postpascual de la comunidad judeo-cristiana), no aparecen palabras o acciones contra la misma instituci\u00f3n, como sucede con el Templo. -> ; escrituras; contexto.<\/p>\n<p>BIBL. &#8211; MAUNA, B., mundo del N. T Perspectivas desde la Antropolog\u00ed\u00ada cultural. Estella: Verbo Divino 1995; MANNS, F., juda\u00ed\u00adsmo. Bologna: centro editoriale dehoniano1995 (original franc\u00e9s 1992); THEISSEN, G. \/ MERZ, A., jes\u00fas hist\u00f3rico. Salamanca: S\u00ed\u00adgueme 1999 (original alem\u00e1s 1996); SAFRAI, S. \/ STERN, M., \/ewish People in the First Century v. II. Assen: Van Gorcum, 1974.<\/p>\n<p>Bernab\u00e9 Ubieta<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DJN SUMARIO: 1. Ley a) Las leyes de pureza. b) La ley del shabbat. &#8211; 2. El Templo a)- Descripci\u00f3n del templo. b) El Culto y el sacrificio cotidiano. c) Finalidad del culto sacrificial. d) Actitud ante el Templo de los contempor\u00e1neos de Jes\u00fas. f) Actitud de Jes\u00fas de Nazaret respecto al Templo. &#8211; 3 &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/instituciones-jesus-y-las-instituciones-de-su-tiempo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abINSTITUCIONES (JESUS Y LAS INSTITUCIONES DE SU TIEMPO)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-15604","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15604","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15604"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15604\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15604"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15604"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15604"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}