{"id":15622,"date":"2016-02-05T10:10:05","date_gmt":"2016-02-05T15:10:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/marcos-evangelio-de-san\/"},"modified":"2016-02-05T10:10:05","modified_gmt":"2016-02-05T15:10:05","slug":"marcos-evangelio-de-san","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/marcos-evangelio-de-san\/","title":{"rendered":"MARCOS, EVANGELIO DE SAN"},"content":{"rendered":"<p>DJN<br \/>\n\u00c2\u00a0<br \/>\nSUMARIO: . Un cambio de situaci\u00f3n. 1. El autor: a) Identidad biogr\u00e1fica; b) Identidad literaria; c) Identidad teol\u00f3gica. 2. Lugar de composici\u00f3n. 3. El material del evangelio. 4. Trasfondo sem\u00ed\u00adtico. 5. Destinatarios. 6. Fecha. 7. Estructura. &#8211; II. Claves teol\u00f3gicas. a) La cristolog\u00ed\u00ada: 1) Humanidad; 2) Mesianismo. Hijo del hombre; 3) Divinidad. Hijo de Dios. b) La identidad del disc\u00ed\u00adpulo. c) Eclesiolog\u00ed\u00ada. d) Soteriolog\u00ed\u00ada. e) Pneumatolog\u00ed\u00ada. f) Escatolog\u00ed\u00ada. g) Marcos y el pensamiento paulino.<\/p>\n<p>1. UN CAMBIO DE SITUACI\u00ed\u201cN<br \/>\nHoy el evangelio de san Marcos es una obra rodeada de gran estima, pero no siempre fue as\u00ed\u00ad. Sus reducidas dimensiones, comparado con los evangelio de Mateo y Lucas; su vocabulario y sintaxis, calificados de elementales&#8230; le convirtieron en el \u00abhermano menor\u00bb de los evangelios sin\u00f3pticos. Los santos Padres, a excepci\u00f3n de san Jer\u00f3nimo, le concedieron poco relieve. San Agust\u00ed\u00adn le denominaba \u00abcompendiador de Mateo\u00bb. En la Edad Media destacan los comentarios de Beda el Venerable y Teofilacto. En el Renacimiento y en la Edad Moderna continu\u00f3 el desinter\u00e9s por este evangelio, hecho en el que influye la escasa importancia que le conced\u00ed\u00ada la liturgia romana. Hasta la reforma del Vaticano II, s\u00f3lo el relato de la Pasi\u00f3n y las per\u00ed\u00adcopas 7,31-37; 8,1-9; 16,1-7 y 16 14-20 eran incluidos en los textos del leccionario lit\u00fargico. A finales del s. XIX y comienzos del s. XX el evangelio de san Marcos es redescubierto como obra inspiradora y arquet\u00ed\u00adpica de los otros sin\u00f3pticos. De \u00abcenicienta\u00bb pasa a ser considerada obra \u00abpionera\u00bb en el camino del acceso al conocimiento de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>1. \/ autor<br \/>\n) Identidad biogr\u00e1fica. El autor no dej\u00f3 firmada su obra. La tradici\u00f3n cristiana, basada en el testimonio de Pap\u00ed\u00adas, obispo de Hier\u00e1polis (s. 11) lo identific\u00f3 con Marcos. Se tratar\u00ed\u00ada de Juan Marcos o Marcos, hijo de Mar\u00ed\u00ada (Hch 12, 12) y primo de Bernab\u00e9 (Col 4, 10); vinculado a Pablo en sus viajes (Hch 12, 25; 13, 5.13) y en la prisi\u00f3n (11 Tm 4, 11; Flm 24) y muy pr\u00f3ximo a Pedro (1 Pe 5, 13), de quien, seg\u00fan Pap\u00ed\u00adas, habr\u00ed\u00ada sido int\u00e9rprete. Este es el testimonio del obispo de Hier\u00e1polis, recogido por Eusebio de Cesarea: \u00abEsto dec\u00ed\u00ada el presb\u00ed\u00adtero: &#8216;Marcos, que fue int\u00e9rprete de Pedro, escribi\u00f3 con exactitud, aunque no con orden, todo lo que recordaba de cuanto el Se\u00f1or hab\u00ed\u00ada dicho o hecho&#8217;. Pues \u00e9l no hab\u00ed\u00ada escuchado o seguido al Se\u00f1or, pero m\u00e1s tarde, como he se\u00f1alado, escuch\u00f3 y sigui\u00f3 a Pedro. Este daba las instrucciones seg\u00fan lo exig\u00ed\u00adan las circunstancias, pero sin establecer un orden en las sentencias del Se\u00f1or. As\u00ed\u00ad que Marcos no incurri\u00f3 en defecto alguno escribiendo ciertas cosas tal como las recordaba, pues s\u00f3lo le preocupaba no omitir nada de lo que hab\u00ed\u00ada o\u00ed\u00addo y no consignar nada que no fuera verdad\u00bb (Ha. Eccla. 3,39,14-15). No faltan quienes, a partir del an\u00e1lisis interno del evangelio niegan credibilidad al testimonio de Pap\u00ed\u00adas, sugiriendo que nos hallar\u00ed\u00adamos ante un cristiano, Marcos, de procedencia pagana, quiz\u00e1 de Antioqu\u00ed\u00ada. Sin embargo, el hecho de que, en contra de la tendencia en emparentar a los evangelios con una autoridad apost\u00f3lica, la tradici\u00f3n lo atribuya a uno que no fue ap\u00f3stol (queda por interpretar la presunta influencia de Pedro) hace veros\u00ed\u00admil el testimonio. En todo caso, lo que s\u00ed\u00ad carece de fundamento es la identificaci\u00f3n del autor del evangelio con el joven an\u00f3nimo de Mc 14, 52-55. Pero no termina aqu\u00ed\u00ad el inter\u00e9s por la identificaci\u00f3n del autor. La cr\u00ed\u00adtica se pregunta por la g\u00e9nesis de este evangelio, formulando distintas hip\u00f3tesis al respecto, tales como la del (Bussmann), la de un Marcos (W. Hendriks) o la que detecta una primera edici\u00f3n, que se iniciar\u00ed\u00ada con la aparici\u00f3n del Bautista y concluir\u00ed\u00ada con la pasi\u00f3n y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. Se tratar\u00ed\u00ada, pues, de un evangelio completo y una reelaboraci\u00f3n final, o segunda edici\u00f3n, atribuida a Marcos y cuyos vestigios podr\u00ed\u00adan percibirse a trav\u00e9s de una serie de datos literarios: duplicados, como la doble multiplicaci\u00f3n de los panes (6, 25-34 y 8, 1-10), ampliaciones redaccionales&#8230; Marcos habr\u00ed\u00ada trabajado sobre la primera edici\u00f3n, respet\u00e1ndola y complet\u00e1ndola. M\u00e1s all\u00e1 de estas hip\u00f3tesis una cosa es cierta: la existencia de materiales previos de tipo narrativo y discursivo de los que se sirvi\u00f3 Marcos, destacando un breve relato de la pasi\u00f3n.<\/p>\n<p>b) literaria. Todos los estudiosos de la obra de Marcos coinciden en subrayar una serie de puntos: 1) pobreza de vocabulario; 2) sintaxis poco respetuosa con los c\u00e1nones de la gram\u00e1tica griega y m\u00e1s pr\u00f3xima al lenguaje popular; 3) recurso frecuente a la parataxis o yuxtaposici\u00f3n de frases unidas por la conjunci\u00f3n copulativa y con m\u00faltiples sentidos; 4) abuso de la forma participial y uso frecuente del presente hist\u00f3rico, intercambiando tambi\u00e9n los distintos tiempos, presente y pasado; 5) anacolutos&#8230; Por otro lado, se subraya c\u00f3mo Marcos narra con gran viveza y colorido, con gran realismo e inter\u00e9s por lo concreto. Marcos, ciertamente, no es un estilista, ni siquiera un narrador de talento, pero s\u00ed\u00ad un relator fiel de una tradici\u00f3n, que quiere conservar en una forma literaria nueva creada por \u00e9l: el g\u00e9nero literario llamado \u00abevangelio\u00bb. Esta es, desde el punto de vista literario, su mayor originalidad y su mayor aportaci\u00f3n a la literatura neotestamentaria.<\/p>\n<p>) Identidad teol\u00f3gica. Marcos es un te\u00f3logo. Su obra obedece a un proyecto teol\u00f3gico ambicioso. La raz\u00f3n que aduce Eusebio de Cesarea, haci\u00e9ndose eco del testimonio de Clemente de Alejandr\u00ed\u00ada (150-225dC), a saber: \u00abHabiendo predicado Pedro la doctrina p\u00fablicamente en Roma y expuesto el evangelio por el Esp\u00ed\u00adritu, sus oyentes exhortaron a Marcos, que lo hab\u00ed\u00ada acompa\u00f1ado desde hac\u00ed\u00ada mucho tiempo, a que pusiera por escrito lo que hab\u00ed\u00ada dicho Pedro. Marcos lo hizo, y puso por escrito el evangelio para los que se lo hab\u00ed\u00adan pedido\u00bb, hoy no parece satisfactoria. La moderna investigaci\u00f3n, con otra sensibilidad, se pregunta si el motivo para escribir el evangelio no habr\u00ed\u00ada sido corregir una visi\u00f3n distorsionada de la figura de Jes\u00fas, que poco a poco iba abri\u00e9ndose paso en las comunidades (cf Hb 13,7-9). \u00bfEvitar la manipulaci\u00f3n u olvido de la verdad hist\u00f3rica de Jes\u00fas de Nazaret, amenazada por una interpretaci\u00f3n m\u00ed\u00adtica de su figura? \u00bfMatizar desde una \u00abcristolog\u00ed\u00ada de la cruz\u00bb los excesos de una \u00abcristolog\u00ed\u00ada de la gloria\u00bb? \u00bfUnir el kerigma de Cristo Hombre-Dios con la tradici\u00f3n sobre la historia de Jes\u00fas?. Son sugerencias posibles, porque todos esos riesgos existieron: el de una cristolog\u00ed\u00ada meramente prof\u00e9tica, que no reconoc\u00ed\u00ada en Jes\u00fas al Hijo de Dios sino al Profeta de Dios, y el de una cristolog\u00ed\u00ada del aner, que hac\u00ed\u00ada de Jes\u00fas un h\u00e9roe divinizado, muy en sinton\u00ed\u00ada con los esquemas griegos. Marcos, con su obra, pretende superar esas desviaciones y conservar y ordenar \u00abla memoria de Jes\u00fas\u00bb, presentando como evangelio no s\u00f3lo el n\u00facleo del kerigma -Cristo muerto y resucitado- sino todo el camino humano de Jes\u00fas. A medida que van desapareciendo los testigos de la primera hora, siente la necesidad de ofrecer una identificaci\u00f3n hist\u00f3rico-teol\u00f3gica del mensaje cristiano. Podr\u00ed\u00adamos decir que Marcos no fue \u00abun mandado\u00bb, sino un genio creativo, eclesialmente inquieto, preocupado por la \u00abcausa de Jes\u00fas\u00bb, por su conservaci\u00f3n y su avance.<\/p>\n<p>. Lugar de composici\u00f3n<br \/>\nApoyados en una serie de datos literarios -explicaci\u00f3n de costumbres jud\u00ed\u00adas (7,3-4; 14,12; 15,42) y palabras arameas (3,17; 5,41; 7,11.34; 10,46; 14,36; 15, 22.34), alusi\u00f3n al derecho romano (10,11), empleo de ciertos latinismos (12, 42; 15,16), incoherencias geogr\u00e1ficas (7, 31)-y en la presunta proximidad a Pedro, la mayor\u00ed\u00ada de los comentaristas se inclinan por Roma como lugar de composici\u00f3n. Algunos, sin embargo, apuntan a la regi\u00f3n de Siria-Palestina como cuna del evangelio.<\/p>\n<p>. El material del evangelio<br \/>\nEl material que subyace en esta obra es variado y heterog\u00e9neo. Se dice, generalizando, que el evangelio de Marcos consta de \u00abrelatos\u00bb y \u00absentencias\u00bb; pero esta denominaci\u00f3n requerir\u00ed\u00ada una mayor clarificaci\u00f3n. As\u00ed\u00ad hay quienes prefieren hablar de relatos (narraciones breves en funci\u00f3n de transmitir un dicho de Jes\u00fas), de milagros, relatos sobre Jes\u00fas, propias de Marcos partiendo de la tradici\u00f3n preexistente, sentencias y par\u00e1bolas cuya fuente de inspiraci\u00f3n no habr\u00ed\u00ada sido Q. Se tratar\u00ed\u00ada de una gran pluralidad de elementos: desde narraciones y sentencias pr\u00f3ximas al testimonio original hasta composiciones realizadas con una finalidad catequ\u00e9tica y que, en cierto sentido, reflejan las esperanzas y temores de la segunda generaci\u00f3n cristiana.<\/p>\n<p>4, sem\u00ed\u00adtico<br \/>\n\u00abEl trasfondo sem\u00ed\u00adtico del evangelio de Marcos es inconfundible\u00bb (V. Taylor); otra cosa es asegurar si eso se debe a que sea traducci\u00f3n de un original hebreo o a que el griego del evangelio trasluzca dependencias de una tradici\u00f3n aramea. Los pormenorizados estudios a que ha sido sometido el texto apuntan a que, si bien no parece que se hubiese escrito originalmente en arameo, no puede negarse que muchas de sus sentencias y narraciones se mueven en un \u00e1mbito de tradici\u00f3n sem\u00ed\u00adtica, lo que, indirectamente, puede suponer un aval respecto de la antig\u00fcedad y el valor hist\u00f3rico de sus testimonios.<\/p>\n<p>. Destinatarios<br \/>\nLo que s\u00ed\u00ad parece claro es que los destinatarios son cristianos de origen no jud\u00ed\u00ado, al menos en su mayor parte, y no residentes en Palestina, de ah\u00ed\u00ad que, junto a las indicaciones apuntadas m\u00e1s arriba (explicaci\u00f3n de costumbres jud\u00ed\u00adas, expresiones arameas&#8230;), est\u00e9 ausente el inter\u00e9s por el tema de la Ley y de su relaci\u00f3n con la nueva alianza, al tiempo que se subraye el significado del evangelio para los paganos (7, 27; 10,12; 11,17; 13,10).Se trata de una comunidad marcada por la persecuci\u00f3n exterior (8, 34s.38; 10, 30.35.45; 13,8.10) y por ciertas tensiones internas (10,35-45), lo que hac\u00ed\u00ada necesario su iluminaci\u00f3n desde la experiencia de Jes\u00fas: su muerte y resurrecci\u00f3n. Esto, sin embargo, no imped\u00ed\u00ada el talante misionero de la comunidad, comprometida en la evangelizaci\u00f3n de los paganos (cf 6,6b-13, donde no est\u00e1n presentes las reservas de Mt 10,5-15).<\/p>\n<p>6.<br \/>\nLa antigua tradici\u00f3n de Pap\u00ed\u00adas afirma que fue escrito despu\u00e9s de la muerte de Pedro, acaecida en los a\u00f1os 64-65. Actualmente la fecha m\u00e1s aceptada gira en torno al a\u00f1o 70 \u2014antes o despu\u00e9s, seg\u00fan la valoraci\u00f3n que se haga del cap\u00ed\u00adtulo 13-y, en todo caso, antes de la composici\u00f3n de los evangelios de Mateo y Lucas. La opini\u00f3n sostenida por algunos investigadores, que intentan retrotraer la fecha de composici\u00f3n hacia el a\u00f1o 50, entre ellos el espa\u00f1ol J. O&#8217;Callaghan, encuentra hoy dificultad en abrirse camino entre los ex\u00e9getas. Lo m\u00e1s que podr\u00ed\u00ada decirse, quiz\u00e1, es que por esa fecha circulaban ya, por escrito, \u00abelementos\u00bb posteriormente incorporados por Marcos a su evangelio.<\/p>\n<p>. Estructura<br \/>\nNo ayudar\u00e1 a comprender este ep\u00ed\u00adgrafe la afirmaci\u00f3n de Pap\u00ed\u00adas en el sentido de que Marcos escribi\u00f3 \u00abcuidadosamente, aunque no con orden\u00bb, y menos a\u00fan la de Loysi: \u00abToda esta amalgama de milagros e instrucciones es \u00fanicamente una colecci\u00f3n de recuerdos&#8230; cuya secuencia no est\u00e1 regida por ning\u00fan principio riguroso hist\u00f3rico o l\u00f3gico\u00bb. Hoy existe la convicci\u00f3n de que la obra de Marcos responde a un plan. Los intentos de estructurarla son variados y todos iluminadores, aunque parciales.<\/p>\n<p>Existe una estructura llamada \u00f3gica, seg\u00fan la cual Marcos reproducir\u00ed\u00ada la secuencia de la historia de Jes\u00fas, seg\u00fan el esquema enunciado en Hch 10, 37-42: \u00abVosotros sab\u00e9is acaecido en Judea, comenzando por Galilea, despu\u00e9s del bautismo que predic\u00f3 Juan. Me refiero a Jes\u00fas Nazaret, a quien Dios ungi\u00f3 con Esp\u00ed\u00adritu Santo y poder, el cual pas\u00f3 el bien y curando a cuantos esdominados por el diablo, porque Dios estaba \u00e9l. Nosotros somos gos de lo que hizo en el pa\u00ed\u00ads de los \u00ed\u00ados y en Jerusal\u00e9n, al cual dieron muerte colg\u00e1ndolo de un madero. Pero Dios lo resucit\u00f3 al tercer d\u00ed\u00ada e hizo que se festase, no a todo pueblo, sino a los elegidos de antemano por Dios, a nosotros que comimos y bebimos en su compa\u00f1\u00ed\u00ada despu\u00e9s de su resurrecci\u00f3n de entre los muertos. Nos envi\u00f3 a predicar al pueblo y a declarar que \u00e9l ha sido constituido por Dios juez de vivos y muertos\u00bb.<\/p>\n<p>Otro intento de estructura descubierto en el evangelio de Marcos se basa en la distribuci\u00f3n de la actividad de Jes\u00fas, es la llamada estructura, \u00e1fica: Galilea y su entorno 1, 49-9, 50), viaje a Jerusal\u00e9n (10, 1-52) y actividad final en Jerusal\u00e9n (11,1-16,8). Quien privilegia el aspecto de revelaci\u00f3n del misterio de Jes\u00fas, distingue dos grandes momentos: 1, 14-8, 26 (presentaci\u00f3n velada de Jes\u00fas) y 8, 27-16, 8 (desvelamiento del misterio); es la llamada estructura \u00f3gica.<\/p>\n<p>La m\u00e1s pormenorizada es la teol\u00f3gica, que articula la obra en cuatro secciones literarias homog\u00e9neas: 1, 14-8, 30; 8, 31-10, 41 ss; 11, 1-13, 37; 14, 1-16, 8.<\/p>\n<p>En raz\u00f3n de la clarificaci\u00f3n del tema, nosotros adoptamos la siguiente estructuraci\u00f3n:<\/p>\n<p>Pr\u00f3logo (1, 1-13).<\/p>\n<p>I. Jes\u00fas en Galilea y su entorno (1, 14-8, 30)<br \/>\nII. En camino hacia Jerusal\u00e9n (8, 31-10, 52)<br \/>\nIII. En Jerusal\u00e9n (11,1-13, 37)<br \/>\nIV. Pasi\u00f3n y Resurrecci\u00f3n (14, 1-16, 8)<br \/>\nEp\u00ed\u00adlogo (16, 9-20)<br \/>\nRespecto del ep\u00ed\u00adlogo, existe pr\u00e1ctica unanimidad en considerarlo un \u00aba\u00f1adido\u00bb al proyecto original de Marcos, que terminar\u00ed\u00ada en 16,8; y tiene todos los visos de ser un resumen de las apariciones narradas en Mateo y Lucas. Por otra parte, falta en los manuscritos m\u00e1s antiguos, y la mayor parte de los Padres de la Iglesia parece ignorarlo. Esto, sin embargo, no afecta a la canonicidad del texto, sino a la autenticidad marcana del mismo.<\/p>\n<p>II. CLAVES TEOL\u00ed\u201cGICAS<br \/>\nEn el frontispicio de su obra Marcos avanza la s\u00ed\u00adntesis de su proyecto teol\u00f3gico: dar testimonio de Jes\u00fas de Nazaret como Mes\u00ed\u00adas e Hijo de Dios. Junto a esta preocupaci\u00f3n, otra l\u00ed\u00adnea vertebra su evangelio: configurar la identidad del disc\u00ed\u00adpulo. Identidad de Jes\u00fas e identidad del disc\u00ed\u00adpulo, he aqu\u00ed\u00ad las claves teol\u00f3gicas para comprender su evangelio.<\/p>\n<p>) La cristolog\u00ed\u00ada<br \/>\nLa afirmaci\u00f3n cristol\u00f3gica de Marcos es de gran densidad: pretende iluminar el camino cristiano desde la afirmaci\u00f3n de la identidad de Jes\u00fas. La pregunta-respuesta sobre Jes\u00fas preside todo el evangelio. Preguntan la gente (1,27), los disc\u00ed\u00adpulos (4,41), el sumo sacerdote (14,61), Pilato (15,2) y, sobre todo, el mismo Jes\u00fas 27-29). Las respuestas son significativas. La gran respuesta viene de Dios (1, 11; 9, 7); a continuaci\u00f3n siguen en relevancia la del centuri\u00f3n romano (15, 39) y la de Pedro (8, 29). Otras respuestas son las de la gente (6, 14-15; 8, 28), Herodes (6, 16), Pilato (15, 26) y los demonios (3, 11; 5,6-9). Tambi\u00e9n el evangelista se pronuncia (1, 1). El evangelio de Marcos es una proclamaci\u00f3n de fe en Jes\u00fas y, adem\u00e1s, una invitaci\u00f3n al pronunciamiento te\u00f3rico y existencial por Jes\u00fas y al reconocimiento de que la verdad-misterio de Jes\u00fas s\u00f3lo es posible desde la revelaci\u00f3n de Dios.<\/p>\n<p>1) . Frente al peligro de diluir la figura de Cristo en la vaporosidad de los esquemas de un personaje m\u00ed\u00adtico, Marcos insiste en subrayar su humanidad e historicidad. Bien entendido que no se trata de narrar la vida de Jes\u00fas, sino de presentar a Jes\u00fas como Vida, como Evangelio del que forma parte todo su ser y hacer hist\u00f3rico. El rasgo m\u00e1s caracter\u00ed\u00adstico de Marcos es el realismo con que describe la humanidad de Jes\u00fas: hombre sujeto a limitaciones como los dem\u00e1s. Marcos es el \u00fanico evangelista que refiere sentimientos o hechos de la vida de Jes\u00fas que, poco a poco, fueron matizados por la tradici\u00f3n posterior al considerarlos excesivamente \u00abhumanos\u00bb para ser atribuidos al Hijo de Dios: c\u00f3lera 3, 5), indignaci\u00f3n (10,14), sorpresa (6, 6), compasi\u00f3n (6, 34; 8, 2ss), ternura (9, 36), decepci\u00f3n y contratiempo (8, 17; 9,19), ignorancia (= pide informaci\u00f3n 6, 38; 8, 27; 9, 21; 10, 18) especialmente en lo tocante a la parus\u00ed\u00ada (13,22).<\/p>\n<p>Marcos reproduce fielmente el reproche de los disc\u00ed\u00adpulos, cuando la tempestad del lago (4, 38). No duda en reproducir la respuesta de Jes\u00fas al joven rico: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 me llamas bueno? Nadie lo es sino s\u00f3lo Dios\u00bb (10, 18). En el mismo sentido ha de considerarse el testimonio de la visita a Nazaret y su fracaso (6, 5-6) y la misma falta de consideraci\u00f3n de los familiares de Jes\u00fas al buscarle como a un enajenado (3, 21). Y, finalmente, como en Mateo, las \u00faltimas palabras al morir fueron \u00abDios m\u00ed\u00ado, \u00bfpor qu\u00e9 me has abandonado?\u00bb (15, 34). Los t\u00ed\u00adtulos de \u00abrabbi\u00bb y \u00abprofeta\u00bb aluden tambi\u00e9n a su perfil humano y merecen ser considerados desde su inter\u00e9s cristol\u00f3gico. Sin olvidar la alusi\u00f3n a Jes\u00fas como \u00abnuevo Ad\u00e1n\u00bb subyacente en el relato de las tentaciones en el desierto al inicio de su ministerio p\u00fablico (1, 12-13).<\/p>\n<p>) Mesianismo. -> Hijo del hombre. Es el t\u00ed\u00adtulo del hombre el que hace referencia a esta dimensi\u00f3n de la persona y misi\u00f3n de Jes\u00fas. Es la designaci\u00f3n m\u00e1s frecuente en Marcos: catorce veces. De ellas, dos se refieren al ministerio terrestre de Jes\u00fas (2, 10; 2, 28); nueve aparecen en contextos de sufrimiento (8, 31; 9, 9.12.31; 10, 35.45; 14, 21.41) y tres en contextos escatol\u00f3gicos (8, 38; 13,26; 14, 62). Y siempre en labios de Jes\u00fas. \u00bfSe est\u00e1 autodesignando Jes\u00fas a s\u00ed\u00ad mismo con este t\u00ed\u00adtulo o habla de otro (cf 8, 38)? A pesar de que ambas opiniones encuentran valedores, es la primera -la autodesignaci\u00f3n- la mejor avalada. En todo caso, el t\u00ed\u00adtulo de Hijo del hombre encierra ya en el evangelio una clara confesi\u00f3n de la divinidad de Jes\u00fas. Respecto del mesianismo, la postura del evangelio de san Marcos es la de una afirmaci\u00f3n clara (1, 1) y una manifestaci\u00f3n progresiva, que va desde la \u00abreserva mesi\u00e1nica\u00bb (Jes\u00fas prohibe que lo proclamen: a los demonios: 1,34; 3,12; a los curados: 1, 44; 5,43; 7, 36; 8, 26; y a los mismos disc\u00ed\u00adpulos: 8, 30; 9, 8) al \u00abdesvelamiento mesi\u00e1nico\u00bb (Jes\u00fas lo declara abiertamente: 14, 61-62).<\/p>\n<p>La explicaci\u00f3n de esta presentaci\u00f3n, un tanto parad\u00f3gica, respecto del mesianismo de Jes\u00fas en el evangelio de san Marcos ha dado origen a la llamada teor\u00ed\u00ada del \u00absecreto mesi\u00e1nico\u00bb, formulada, por primera vez, por W. Wrede, para quien no se trataba de una realidad anclada en la vida del Jes\u00fas hist\u00f3rico, sino de una construcci\u00f3n dogm\u00e1tica de la comunidad (de quien Marcos la recibi\u00f3) y que se compone de tres elementos: de las imposiciones de silencio al respecto por parte de Jes\u00fas, de las repetidas observaciones sobre la incomprensi\u00f3n e incredulidad de los disc\u00ed\u00adpulos y del adoctrinamiento en par\u00e1bolas. La teor\u00ed\u00ada tiene como objetivo armonizar la actuaci\u00f3n y vida de Jes\u00fas, que no habr\u00ed\u00ada sido mesi\u00e1nica, con la fe pospascual de la comunidad en Jes\u00fas como Mes\u00ed\u00adas. El mandato de Mc 9, 9, de guardar silencio hasta la resurrecci\u00f3n, se convierte en clave de interpretaci\u00f3n.<\/p>\n<p>A partir de entonces la teor\u00ed\u00ada de W. Wrede ha sufrido variadas reinterpretaciones y correcciones. \u00bfQu\u00e9 podemos decir brevemente? Creemos que, si bien la formulaci\u00f3n de \u00absecreto mesi\u00e1nico\u00bb fue acertada, no lo fue su explicaci\u00f3n. En primer lugar, la imposici\u00f3n de silencio no est\u00e1 orientada a ocultar la condici\u00f3n mesi\u00e1nica de Jes\u00fas, sino a evitar una comprensi\u00f3n err\u00f3nea, triunfalista y nacionalista de la misma. Y, adem\u00e1s, es una imposici\u00f3n circunscrita a una parte del evangelio; a partir de 8, 31 desaparece la \u00abreserva mesi\u00e1nica\u00bb de Jes\u00fas y comienza el \u00abdesvelamiento mesi\u00e1nico\u00bb que culminar\u00e1 en la Pasi\u00f3n (14, 61-62) y que demostrar\u00e1 la insuficiencia de las categor\u00ed\u00adas tradicionales para comprenderlo (12, 35-37). No se trata, pues, de una invenci\u00f3n apolog\u00e9tica de la comunidad para explicar la incomprensi\u00f3n de Jes\u00fas por parte del pueblo jud\u00ed\u00ado, sino de una t\u00e9cnica narrativa intencionada de Marcos, con fundamento en la vida del Jes\u00fas hist\u00f3rico, para presentar la singularidad del mesianismo de Jes\u00fas y subrayar que El solo es due\u00f1o de su \u00abverdad\u00bb mesi\u00e1nica. Quiz\u00e1 mejor que hablar de \u00absecreto mesi\u00e1nico\u00bb ser\u00ed\u00ada hablar de \u00abmesianismo secreto\u00bb, o al menos considerar ambas formulaciones conjuntamente pues, quiz\u00e1, ayudan a comprender mejor el fondo del problema.<\/p>\n<p>) Divinidad. -> Hijo de Dios, es la formulaci\u00f3n m\u00e1s inequ\u00ed\u00advoca de esa realidad. Tal confesi\u00f3n aparece al principio (1, 1.11), en el centro (9, 7) y al final del evangelio (15, 39), adem\u00e1s de 3, 11; 5, 7 y 14, 61. Es, por tanto, una verdad estructural del evangelio de Marcos. \u00c2\u00a1Esa es, precisamente, la gran novedad, la buena y nueva noticia! Es cierto que en \u00e9l no hay disquisiciones sobre la naturaleza misma de la filiaci\u00f3n divina ni sobre las relaciones que unen a Jes\u00fas con el Padre, fuera de la actitud de radical obediencia a su voluntad y del grito confiado del Abba (14, 36). Esto, no obstante, su fe en la divinidad de Jes\u00fas no deja lugar a dudas. Es la gran respuesta a la \u00fanica pregunta de fondo: \u00bfqui\u00e9n es \u00e9ste? Pero, \u00bfqu\u00e9 significaba este t\u00ed\u00adtulo? En la cultura helenista era asociado generalmente con la existencia de un ser semidivino con poderes extraordinarios (theios aner); evidentemente, no es \u00e9ste el sentido de la afirmaci\u00f3n cristol\u00f3gica del evangelio de Marcos. Tampoco lo es el que se deriva de la comprensi\u00f3n de la filosofia estoica cuando habla del hombre como descendiente de Dios por ser portador de una semilla divina, la inteligencia. A la hora de contextualizar la cristolog\u00ed\u00ada neotestamentaria del Hijo de Dios es necesario, en primer lugar, acercarse a los textos veterotestamentarios. All\u00ed\u00ad se advierte c\u00f3mo el t\u00ed\u00adtulo \u00abhijo de Dios\u00bb se asigna a los \u00e1ngeles (Gn 6. 2.4; Jb 1, 6; 38, 7; Sal 89, 7); tambi\u00e9n el pueblo de Israel es denominado hijo: \u00abmi hijo\u00bb (Os 11,1), \u00abmi hijo primog\u00e9nito\u00bb (Ex 4, 22). En la literatura sapiencial, el sabio (Eclo 4, 10) y especialmente el justo sufriente (Sab 2, 13-18) es considerado como hijo de Dios. Pero son los textos vinculados a las promesas mesi\u00e1nicas (II Sin 7, 12-14 y Sal 2, 7) los que ejercieron m\u00e1s influencia.<\/p>\n<p>\u00bfSe explica s\u00f3lo desde el mundo veterotestamentario el significado de este t\u00ed\u00adtulo? Creemos que no. Es la muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas la que aporta el elemento espec\u00ed\u00adfico a esta cristolog\u00ed\u00ada del Hijo de Dios. Es ah\u00ed\u00ad donde se revela la paternidad-filiaci\u00f3n y desde ah\u00ed\u00ad se comprende. No se trata de que Jes\u00fas comezara a ser hijo de Dios a partir de su muerte-resurrecci\u00f3n, sino que desde ah\u00ed\u00ad se revela la naturaleza de la misma.<\/p>\n<p>Este es el sentido profundo de la afirmaci\u00f3n del oficial romano: \u00abVerdaderamente este hombre era el hijo de Dios\u00bb (Mc 15, 39). Se proclama la humanidad concreta de Jes\u00fas -\u00abeste hombre\u00bb- y su divinidad -hijo de Dios-, pero sobre todo se subraya: \u00abera\u00bb. No comenz\u00f3 a serlo al morir, ya lo era; su muerte (entendida no s\u00f3lo como hecho puntual sino como culminaci\u00f3n de un proceso existencial) es una especie de contrapunto en el evangelio de Marcos a los relatos de la infancia de Mateo y Lucas: la cruz es la cuna.<\/p>\n<p>No faltan comentaristas que destacan c\u00f3mo la afirmaci\u00f3n de la filiaci\u00f3n divina de Jes\u00fas est\u00e1 vinculada al llamado \u00absecreto mesi\u00e1nico\u00bb, que, en realidad, ser\u00ed\u00ada m\u00e1s propio denominar \u00absecreto de la filiaci\u00f3n divina de Jes\u00fas\u00bb. En todo caso, la proclamaci\u00f3n de Jes\u00fas como Hijo de Dios no es equiparable, sin m\u00e1s, a la de Mes\u00ed\u00adas. El primer t\u00ed\u00adtulo es ontol\u00f3gico, el segundo es funcional; el segundo se origina por su Procedencia \u00abdel linaje de David seg\u00fan la carne\u00bb (Rom 1, 3), el primero se revela desde \u00absu resurrecci\u00f3n de entre los Muertos\u00bb (Rom 1, 4); el t\u00ed\u00adtulo de Mes\u00ed\u00adas define las relaciones de Jes\u00fas con el pueblo de Israel, el de Hijo de Dios, las relaciones con Dios. \u00bfQu\u00e9 afirma Marcos con el t\u00ed\u00adtulo Hijo de Dios? La fe de la Iglesia. No considera expl\u00ed\u00adcitamente la dimensi\u00f3n preexistente de Jes\u00fas como hijo de Dios, pero la afirma desde el principio de su evangelio. Algunos han pretendido ver en el segundo evangelio el desarrollo de un proceso gen\u00e9tico en la formulaci\u00f3n de esta realidad a partir de esquemas tomados de los textos rituales egipcios de entronizaci\u00f3n: f\u00f3rmula de adopci\u00f3n (1, 11), de proclamaci\u00f3n (9, 7) y de aclamaci\u00f3n (15, 39). No faltan quienes plantean serias reservas a esta hip\u00f3tesis. La cristolog\u00ed\u00ada del evangelio de Marcos es una \u00ed\u00ada in germen sin muchos desarrollos, pero bien caracterizada; es, por lo mismo, cristolog\u00ed\u00ada testimonio claro de la mesianidad y divinidad de Jes\u00fas y est\u00ed\u00admulo para ulteriores desarrollos.<\/p>\n<p>) La identidad del disc\u00ed\u00adpulo<br \/>\nConfigurar la identidad del disc\u00ed\u00adpulo, es decir, la identidad cristiana, es el otro gran objetivo del evangelio de Marcos. Intencionadamente es presentado Jes\u00fas como Maestro, no s\u00f3lo hacia fuera, respecto de la gente, sino, y sobre todo, hacia dentro. Es el maestro y el paradigma existencial del disc\u00ed\u00adpulo. Es un dato hist\u00f3rico incuestionable que Jes\u00fas form\u00f3 un grupo de personas \u00abpara que estuvieran con \u00e9l y para enviarlos\u00bb (Mc 3,14); que lo concibi\u00f3 como el n\u00facleo de una nueva familia (Mc 3, 34-3 5), con criterios de identidad peculiares (Mc 8, 34-3 8-, 9,33-36; 10, 41-45). Sin embargo, resultan a primera vista chocantes los juicios tan contrapuestos emitidos sobre los disc\u00ed\u00adpulos, en concreto sobre los Doce, bien en general o sobre algunos de ellos en particular. Son llamados a un seguimiento peculiar y se les ofrece un poder especial (3, 13-19); reciben el misterio del Reino (4, 10s); son enviados por Jes\u00fas (6, 7ss); comparten con \u00e9l la mesa en la \u00faltima cena (14, 17ss) y, al mismo tiempo, el evangelista destaca su incomprensi\u00f3n y resistencia para comprender a Jes\u00fas y su misi\u00f3n (4, 13. 35-41; 6,51s; 7,18; 9, 3 2; 10, 32). Este contraste no debe ser minusvalorado, porque es intencionado. En esta presentaci\u00f3n sobresalen dos elementos fundamentales: el misterio de la cruz y la urgencia de la fe. Todo verdadero disc\u00ed\u00adpulo (no s\u00f3lo los Doce) ha de superar el esc\u00e1ndalo de la cruz y comprender su misterio, porque esa dificultad contin\u00faa permanente e intacta; y ha de crecer en la fe (9,42). Marcos contrapone la fe a una interpretaci\u00f3n m\u00e1gica del milagro, sabe de residuos de incredulidad en el creyente, por eso habla de fe en Jes\u00fas, que todo lo puede (9, 23s). El discipulado que propugna el evangelio de Marcos es entendido y formulado como un ir existencialmente \u00abcon\u00bb Jes\u00fas y \u00abcomo\u00bb Jes\u00fas hasta la cruz (la cruz est\u00e1 plantada en el centro de la cristolog\u00ed\u00ada de Marcos), configurar la existencia con sus criterios, aceptarle, reconocerle como el Hijo de Dios. Eso es seguirle y creer en \u00e9l, y \u00e9se es el criterio de la identidad cristiana. Por eso \u00abnarra\u00bb Marcos la vida de Jes\u00fas, y particularmente su pasi\u00f3n, porque, asumida e interiorizada, \u00e9sa debe ser la vida del cristiano. No se trata de un mero relato, sino de una proclamaci\u00f3n-propuesta de fe.<\/p>\n<p>) Eclesiolog\u00ed\u00ada<br \/>\nEl evangelio de Marcos evidencia y obedece a una gran inquietud y conciencia eclesial. La Iglesia es la nueva realidad emergente como comunidad de salvaci\u00f3n, como nuevo pueblo de Dios, alternativo al antiguo (12, 9-12), constituido por las gentes a las que tiene que ser anunciado el evangelio (13, 10). Esa Iglesia es la nueva familia espiritual, caracterizada por el cumplimiento de la voluntad de Dios (3, 31-35). A ella pertenecen, en primer lugar, los Doce, cuyo papel preponderante como testigos y encargados de mantener la cohesi\u00f3n de la comunidad y su conexi\u00f3n con Jes\u00fas destaca el evangelista. Han sido elegidos e instruidos por Jes\u00fas (3, 13ss) y convertidos por \u00e9l en responsables de continuar su misi\u00f3n (16, 15). Son el eslab\u00f3n hist\u00f3rico entre el Jes\u00fas prepascual y el pascual, y no hay lugar para ning\u00fan otro magisterio. Pero tambi\u00e9n la sirofenicia (7, 24-30) y el centuri\u00f3n romano (15, 39) y todo el que crea y se bautice (16, 16). Incluso los miembros del pueblo jud\u00ed\u00ado que se abran al evangelio (12,34), pues la fe en Jes\u00fas se convierte en criterio de eclesialidad. No es una Iglesia cerrada, sino abierta, acogedora y plural y, por lo mismo, no exenta de tensiones. El evangelio de Marcos refleja a una comunidad misionera y amenazada por la hostilidad ambiental jud\u00ed\u00ada y pagana (13, 9); de ah\u00ed\u00ad que el evangelio signifique un est\u00ed\u00admulo a la evangelizaci\u00f3n y al fortalecimiento en la fe en tiempos de persecuci\u00f3n (13, 11-13) y de cruz (8,34). \u00abDetr\u00e1s del evangelista se puede adivinar la comunidad de Roma, enfrentada a las persecuciones, que hace memoria de Jes\u00fas a fin de confortarse y organizarse, renovando su fe en su presencia viva e indefectible entre los suyos\u00bb (J. Radermakers).<\/p>\n<p>Algunos han pretendido ver en este evangelio una velada cr\u00ed\u00adtica al inicio de un proceso de jerarquizaci\u00f3n en la Iglesia de su tiempo (10, 41-45; cfr. la presentaci\u00f3n cr\u00ed\u00adtica del grupo de los Doce). Conviene tener presente que nos encontramos en un arco de tiempo coincidente con el de las cartas pastorales y cat\u00f3licas, \u00e9poca en que ese fen\u00f3meno empieza a tener fuerza; tiempo marcado por una expansi\u00f3n de las comunidades cristianas, pero tambi\u00e9n por una cierta tensi\u00f3n y confusi\u00f3n internas. En todo caso, Marcos advierte contra el peligro de organizar la comunidad con criterios extra\u00f1os a los propuestos por el Maestro.<\/p>\n<p>) Soteriolog\u00ed\u00ada<br \/>\nLa soteriolog\u00ed\u00ada del evangelio de Marcos est\u00e1 profundamente vinculada a la cristolog\u00ed\u00ada, y no es un ap\u00e9ndice de \u00e9sta. Son de gran importancia a este respecto los textos de 10, 45 \u00ab&#8230;e\/ Hijo del hombre ha venido a dar su vida en rescate muchos\u00bb y 14, 24 \u00abesta es mi sangre de la que va a ser por muchos\u00bb. De ellos se desprende la comprensi\u00f3n que Jes\u00fas hizo de su vida como autoofrecimiento en servicio de los hombres. Es cierto que el evangelista no desarrolla este aspecto con la extensi\u00f3n que lo hace la carta a los Hebreos, sin embargo es un valor teol\u00f3gico no exento de relevancia: la existencia de Jes\u00fas (vida y muerte) fue un servicio de salvaci\u00f3n, de redenci\u00f3n.<\/p>\n<p>) Pneumatolog\u00ed\u00ada<br \/>\nLa pneumatolog\u00ed\u00ada del evangeli\u00f3 de Marcos es sobria pero significativa. Marcos percibe una relaci\u00f3n \u00ed\u00adntima entre el Esp\u00ed\u00adritu Santo y la vida de Jes\u00fas. En el bautismo (Mc 1, 10), momento de explicitaci\u00f3n del misterio de Jes\u00fas, y en el desierto (1, 12), al inicio de la actividad p\u00fablica, aparece el Esp\u00ed\u00adritu con un protagonismo especial. No es el origen de la conciencia mesi\u00e1nica y filial de Jes\u00fas, pero s\u00ed\u00ad el que da testimonio de ella y contribuye hist\u00f3ricamente a profundizarla y enriquecerla. Por otra parte, Marcos introduce una divisi\u00f3n neta entre Juan el Bautista y Jes\u00fas, divisi\u00f3n marcada por el bautismo que administran: con agua (Juan) y con Esp\u00ed\u00adritu Santo (Jes\u00fas Mc 1,8). Tambi\u00e9n es sobria y significativa la relaci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu y la Iglesia: El es la voz y la fuerza del testimonio eclesial (Mc 13, 12). Esta presentaci\u00f3n din\u00e1mica y martirial del Esp\u00ed\u00adritu, exenta de ulteriores especulaciones, es, sin duda, una importante aportaci\u00f3n de este evangelio, que, no lo olvidemos, es el primero.<\/p>\n<p>) Escatolog\u00ed\u00ada<br \/>\nEl pensamiento escatol\u00f3gico del evangelio de Marcos se organiza en torno a dos ideas: la llegada del Reino y la venida del Hijo del hombre. El reino de Dios es concebido como pr\u00f3ximo, inminente (1, 15; 9,1) como realidad a instaurar por Dios. Es la gran aportaci\u00f3n de Dios a la historia humana en esta \u00faltima hora, y Jes\u00fas es su m\u00e1s inmediato pregonero. La cuesti\u00f3n a responder es si en el evangelio de Marcos Jes\u00fas es s\u00f3lo el anunciador o es tambi\u00e9n el encarnador (autobasileia) del Reino, pudi\u00e9ndose hablar de escatolog\u00ed\u00ada realizada. Mientras que en Lc 11,20, 17, 20s y Mt 21, 31 esto aparece claramente subrayado, no parece tan claro en Marcos.<\/p>\n<p>La segunda idea escatol\u00f3gica gira en torno a la venida del Hijo del hombre, a la parus\u00ed\u00ada. La formulaci\u00f3n del segundo evangelio es de marcado cu\u00f1o apocal\u00ed\u00adptico (Mc 13). La mentalidad de Marcos, influenciada por las creencias de la Iglesia de su tiempo, no duda de la inminencia de la misma, aunque no se le pueda poner fecha (13,32). Sin embargo, no vincula la idea de la parus\u00ed\u00ada con la del sufrimiento mesi\u00e1nico y tampoco la afirmaci\u00f3n de la resurrecci\u00f3n entra\u00f1a la idea de la parus\u00ed\u00ada, no as\u00ed\u00ad en Lucas (cf Hch 1, 11).<\/p>\n<p>g) Marcos el pensamiento paulino<br \/>\nEl hipot\u00e9tico paulinismo de Marcos ha sido objeto de un vivo debate entre los especialistas, desde quienes descubr\u00ed\u00adan en el evangelio una representaci\u00f3n aleg\u00f3rica, en forma narrativa, de la doctrina paulina (G. Volkniar) hasta quienes rechazan rotundamente cualquier vinculaci\u00f3n. Del estudio del vocabulario y de las ideas centrales de ambos se pueden extraer las siguientes conclusiones: las coincidencias existentes se explican en cuanto que forman parte del patrimonio com\u00fan de las ideas del cristianismo primitivo; los rasgos teol\u00f3gicos caracter\u00ed\u00adsticos paulinos faltan en Marcos o est\u00e1n formulados de una manera diferente, por lo que puede afirmarse que Marcos compuso su evangelio en una comunidad que conoc\u00ed\u00ada la doctrina de Pablo, pero eso no condicion\u00f3 su obra: el Jes\u00fas de Marcos es el Jes\u00fas de Galilea.<\/p>\n<p>Montero<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DJN \u00c2\u00a0 SUMARIO: . Un cambio de situaci\u00f3n. 1. El autor: a) Identidad biogr\u00e1fica; b) Identidad literaria; c) Identidad teol\u00f3gica. 2. Lugar de composici\u00f3n. 3. El material del evangelio. 4. Trasfondo sem\u00ed\u00adtico. 5. Destinatarios. 6. Fecha. 7. Estructura. &#8211; II. Claves teol\u00f3gicas. a) La cristolog\u00ed\u00ada: 1) Humanidad; 2) Mesianismo. Hijo del hombre; 3) Divinidad. Hijo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/marcos-evangelio-de-san\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMARCOS, EVANGELIO DE SAN\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-15622","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15622","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15622"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15622\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15622"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15622"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15622"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}