{"id":15627,"date":"2016-02-05T10:10:15","date_gmt":"2016-02-05T15:10:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/mayordomo-infiel\/"},"modified":"2016-02-05T10:10:15","modified_gmt":"2016-02-05T15:10:15","slug":"mayordomo-infiel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/mayordomo-infiel\/","title":{"rendered":"MAYORDOMO INFIEL"},"content":{"rendered":"<p>DJN<br \/>\n\u00c2\u00a0<br \/>\nEs una de las par\u00e1bolas que m\u00e1s quebraderos de cabeza han dado a los int\u00e9rpretes de la misma. El intento de buscar su verdadero centro de inter\u00e9s nos obliga a tener como punto de partida los dos puntos siguientes: Como toda par\u00e1bola, tambi\u00e9n \u00e9sta es una invitaci\u00f3n. Quien la recibe debe sentirse obligado a contestarla, bien sea acept\u00e1ndola o bien sea rechaz\u00e1ndola. En todo caso debe tomar una decisi\u00f3n. El segundo principio es el siguiente: la par\u00e1bola puede contarnos una historia real o ficticia. Y ah\u00ed\u00ad reside su belleza extraordinaria. En su historia, real o ficticia, el lector de la misma ve reflejada su propia historia.<\/p>\n<p>Los destinatarios de la par\u00e1bola fueron los disc\u00ed\u00adpulos. A ellos va dirigida directamente la invitaci\u00f3n. Son ellos los reflejados en la historia narrada, real o ficticia. Ellos han optado por el Reino. Y, al hacerlo, deben ser conscientes de que la Biblia, la revelaci\u00f3n de Dios, no considera al hombre como propietario, sino como lugarteniente o administrador de los bienes que Dios le ha confiado. Ahora bien, este concepto implica en s\u00ed\u00ad mismo una deuda, m\u00e1s o menos grande, pero siempre y en todo caso siempre muy importante, para con su Se\u00f1or. Deuda que, ante la imposibilidad de ser satisfecha por el hombre, Dios cancela. \u00bfCu\u00e1l debe ser entonces la actitud del hombre?<br \/>\nDentro de su innata belleza la par\u00e1bola del administrador infiel (Lc 16,1) es de una crueldad espeluznante. Con absoluta claridad y crudeza desenmascara a aquellos miembros del Reino que, traicionando sus radicales exigencias, pretenden vivir como par\u00e1sitos a cuenta de aquellos ante los que dobla su espina dorsal concedi\u00e9ndoles beneficios que, con el tiempo, \u00e9l se encargar\u00e1 en convertir en facturas. Si los bienes de que dispone no son suyos, \u00bfc\u00f3mo puede justificarse la alteraci\u00f3n de los libros de contabilidad con vistas a beneficiarse posteriormente de los atropellos legales y morales con los que piensa llenar los bolsillos de una vida vac\u00ed\u00ada e inconsistente?<br \/>\nOtra pista esencial para la comprensi\u00f3n de la par\u00e1bola la constituyen los vers\u00ed\u00adculos siguientes a la misma en los que se amonesta a los disc\u00ed\u00adpulos al recto uso de las riquezas (Lc 16,9-13). El servicio a mammon, a las riquezas, pertenece a este mundo malo. Los disc\u00ed\u00adpulos deben convertirlas en un capital cuya recta administraci\u00f3n les proporcione un buen inter\u00e9s en el banco del cielo. Una conversi\u00f3n que consiste en su participaci\u00f3n de los bienes propios con los dem\u00e1s, en particular con los necesitados, en la limosna (Lc 12,33-34; 16,16-17). Si mammon domina a los disc\u00ed\u00adpulos se convierte en su dios. Pierden su naturaleza e identidad.<\/p>\n<p>La alabanza del amo se centra en el proceder \u00abastuto y prudente\u00bb del mayordomo infiel. Naturalmente que su injusticia es reconocida, pero este aspecto no se opone a la valoraci\u00f3n de su decisi\u00f3n sagaz, que es lo que el Parabolista pretende destacar. El due\u00f1o es Jes\u00fas. En otras ocasiones ha sido comparado con un hombre movido a compasi\u00f3n por la p\u00e9rdida de un hijo (Lc 7,13); con el dialogante con dos hermanos que ten\u00ed\u00adan puntos de vista distintos (Lc 10,39-41), con el desvelador de conductas hip\u00f3critas de individuos respetables (Lc 13,15); con un juez injusto (Lc 18,6); con la persona que pide ser recibida en la casa de un pecador p\u00fablico (Lc 19,8). En esta ocasi\u00f3n hace una llamada de urgencia ante la gravedad del momento decisivo en el que viven los cristianos y los hombres en general.<\/p>\n<p>Alabanza de la sagacidad, de la astucia, de la administraci\u00f3n ordenada injustamente a su favor y en beneficio propio. Pero el administrador es destituido, expulsado, alejado del Amo que, en su d\u00ed\u00ada, le hab\u00ed\u00ada brindado su confianza y amistad, mendigando aquello que pueda dar consistencia a su vida, que la pueda dar sentido, porque las facturas que ahora piensa pasar a sus c\u00f3mplices en la injusticia no van a ser capaces de atender aquello a lo que \u00e9l renunci\u00f3 por la perversidad de su conducta.<\/p>\n<p>F. Ramos<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DJN \u00c2\u00a0 Es una de las par\u00e1bolas que m\u00e1s quebraderos de cabeza han dado a los int\u00e9rpretes de la misma. El intento de buscar su verdadero centro de inter\u00e9s nos obliga a tener como punto de partida los dos puntos siguientes: Como toda par\u00e1bola, tambi\u00e9n \u00e9sta es una invitaci\u00f3n. Quien la recibe debe sentirse obligado &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/mayordomo-infiel\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMAYORDOMO INFIEL\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-15627","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15627","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15627"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15627\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15627"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15627"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15627"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}