{"id":15633,"date":"2016-02-05T10:10:28","date_gmt":"2016-02-05T15:10:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/oracion-sacerdotal\/"},"modified":"2016-02-05T10:10:28","modified_gmt":"2016-02-05T15:10:28","slug":"oracion-sacerdotal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/oracion-sacerdotal\/","title":{"rendered":"ORACION SACERDOTAL"},"content":{"rendered":"<p>DJN<br \/>\n\u00c2\u00a0<br \/>\nSUMARIO: 1. Testamento oracional. &#8211; 2. La divisi\u00f3n cl\u00e1sica. &#8211; 3. Informe y petici\u00f3n de Jes\u00fas. &#8211; 4. Significado del informe y de la petici\u00f3n: a) La petici\u00f3n de la gloria del Hijo; b) La manifestaci\u00f3n del nombre y la acogida de la gloria; c) La comunicaci\u00f3n de la palabra y la permanencia en la verdad; d) La donaci\u00f3n de la gloria como principio de unidad. &#8211; 5. La vida etema. -6. La intercesi\u00f3n por los creyentes futuros. &#8211; 7. La santificaci\u00f3n de los disc\u00ed\u00adpulos.<\/p>\n<p>Desde que el te\u00f3logo protestante David Citreo (1531-1600) bautiz\u00f3 el cap. 17 del cuarto evangelio como la \u00aboraci\u00f3n sacerdotal\u00bb de Jes\u00fas as\u00ed\u00ad ha seguido llam\u00e1ndose casi un\u00e1nimemente hasta nuestros d\u00ed\u00adas. Dicho t\u00ed\u00adtulo s\u00f3lo parcialmente responde a su contenido. Sin embargo, se halla suficientemente justificado, porque Jes\u00fas aparece en ella como un sacerdote que recurre a la oraci\u00f3n de intercesi\u00f3n en favor de los suyos. Su actitud est\u00e1 tanto m\u00e1s justificada cuanto que Jes\u00fas se halla pr\u00f3ximo al momento de su ofrecimiento sacerdotal. Desde el punto de vista de la historia de las religiones, la oraci\u00f3n de intercesi\u00f3n pertenece al g\u00e9nero oracional utilizado por el Enviado al despedirse del mundo. Lo conocemos, sobre todo, por los ejemplos que nos ofrece la literatura gn\u00f3stica.<\/p>\n<p>1. Testamento oracional<br \/>\nPara hacer justicia a esta pieza literaria es preciso tener en cuenta su composici\u00f3n y su contenido. Para comprenderla adecuadamente hay que advertir que se trata de una composici\u00f3n, magistral por cierto, hecha por el evangelista sobre la base de las ense\u00f1anzas y de la oraci\u00f3n de Jes\u00fas. En ella nos brinda la tesis m\u00e1s acabada de la teolog\u00ed\u00ada jo\u00e1nica. Pr\u00e1cticamente se dan cita aqu\u00ed\u00ad todos los t\u00e9rminos importantes en el lenguaje jo\u00e1nico: hora, glorificar, vida eterna, la obra, el mundo, enviar, verdad, conocer&#8230; Es un verdadero modelo de reflexi\u00f3n teol\u00f3gica y se halla escrita desde el punto de vista de la obra de Jes\u00fas ya terminada, aunque el autor la sit\u00fae en el cen\u00e1culo. Es una meditaci\u00f3n profunda sobre la obra de Jes\u00fas y sus implicaciones.<\/p>\n<p>En lugar de \u00aboraci\u00f3n sacerdotal\u00bb deber\u00ed\u00ada llamarse \u00abtestamento\u00bb de Jes\u00fas. Pertenece al g\u00e9nero de \u00abtestamentos\u00bb muy difundido en la \u00e9poca. En ellos, un personaje importante se dirig\u00ed\u00ada a los suyos record\u00e1ndoles lo que \u00e9l hab\u00ed\u00ada hecho durante su vida y lo que, a su imitaci\u00f3n, deber\u00ed\u00adan hacer los destinatarios del mismo. Y esto es lo que hace Jes\u00fas en el cap.17 de Juan.<\/p>\n<p>Este testamento oracional de Jes\u00fas est\u00e1 en la m\u00e1s pura l\u00ed\u00adnea b\u00ed\u00adblica, desde los tiempos m\u00e1s remotos del A.T. Los discursos de despedida de Mois\u00e9s concluyen con una oraci\u00f3n de alabanza a Dios y una petici\u00f3n de bendici\u00f3n para el pueblo (Dt 32-33). Al mismo g\u00e9nero pertenece la oraci\u00f3n de Jacob (G\u00e9n 49), la de Samuel (1 Sam 12), la de Pablo en Mileto (Hch 20,18-37). En su testamento, el orante expone la obra que ha realizado a lo largo de su vida e inculca a sus oyentes-disc\u00ed\u00adpulos<br \/>\na continuarla. As\u00ed\u00ad se presenta como modelo a imitar tanto en su obrar como en su orar. Es la oraci\u00f3n la que da consistencia a la vida al apoyarla no sobre el propio esfuerzo humano, sino sobre el poder de Dios que es el Padre del orante. Jes\u00fas comienza su testamento oracional llamando Padre a Dios. De este modo est\u00e1 invitando a los disc\u00ed\u00adpulos a hacer lo mismo.<\/p>\n<p>2. La divisi\u00f3n cl\u00e1sica<br \/>\nEl contenido del testamento oracional est\u00e1 centrado en la unidad del Enviado con su Padre celeste, al que retorna una vez cumplida adecuadamente su misi\u00f3n; unidad que se extiende a los creyentes. Jes\u00fas pide al Padre que proteja a aquellos que le ha dado para que vivan unidos \u00abcomo t\u00fa y yo somos uno\u00bb (Jn 17,11). Jes\u00fas quiere que los creyentes sean uno con la unidad que hace que el Padre y \u00e9l mismo sean uno. \u00bfA qu\u00e9 clase de unidad se refiere y c\u00f3mo se logra? El fundamento es la unidad divina. Lo dice expresamente el texto evang\u00e9lico: Dicha unidad hace que \u00abdos\u00bb, el Padre y Jes\u00fas, sean \u00abuno\u00bb. Esto \u00fanicamente puede lograrse mediante el amor. El amor divino hace de dos, el Padre y Jes\u00fas, uno: \u00abdualidad en la unidad\u00bb. Y esto es lo que Jes\u00fas pide para los cristianos: que vivan en el amor, que vivan en comuni\u00f3n mutua, que realicen en sus vidas el mandamiento del amor que tiene su origen en Dios. Jes\u00fas pide al Padre que mantenga a los disc\u00ed\u00adpulos en \u00e9l, en su propia vida. El Padre, que comunica al Hijo su propia vida, le envi\u00f3 al mundo para que los hombres pudiesen participar plenamente en esa vida divina (Jn 10,10). Dios no es una unidad num\u00e9rica, sino un intercambio de amor entre el Padre y el Hijo (X. Le\u00f3n-Dufour).<\/p>\n<p>El testamento oracional o, por no abandonar del todo la denominaci\u00f3n cl\u00e1sica, \u00abla oraci\u00f3n sacerdotal\u00bb suele dividirse en tres partes: 1 a) Jes\u00fas ruega por si mismo (17,1-5). Pide para s\u00ed\u00ad la participaci\u00f3n en la gloria divina. Esto significar\u00ed\u00ada la confirmaci\u00f3n de haber cumplido el encargo recibido del Padre. Si el Padre lo reconoce as\u00ed\u00ad, y lo har\u00e1 resucitando a Jes\u00fas de entre los muertos, esto equivaldr\u00ed\u00ada a la glorificaci\u00f3n del Hijo. 2a) Jes\u00fas ruega por los disc\u00ed\u00adpulos (17,6-9). Primero lo hace de forma general: ruega por aquellos que Dios le confi\u00f3 y que llegaron a aceptarlo como el enviado del Padre a trav\u00e9s de su misma palabra (17,6-10). Pide por ellos, m\u00e1s en particular, para que se mantengan en el camino de la salvaci\u00f3n en que \u00e9l los introdujo (17,11-13) y pide por su \u00absantificaci\u00f3n en la verdad\u00bb para protegerlos contra la tentaci\u00f3n del mal en medio de un mundo dominado por el odio (17,14-19). 3a) Jes\u00fas ruega por los futuros creyentes (17,20-23). Es la intercesi\u00f3n de Jes\u00fas a favor de la misi\u00f3n futura de la Iglesia y de su unidad. Concluye el cap. con la petici\u00f3n para que los creyentes participen en la comuni\u00f3n de la gloria futura con Cristo (17,24-26).<\/p>\n<p>3. Informe y petici\u00f3n de Jes\u00fas<br \/>\nLa divisi\u00f3n cl\u00e1sica puede ser respetada si la consideramos como el macromarco del testamento oracional de Jes\u00fas. Dentro del mismo existen cuatro acentuaciones sin entender las cuales esta pieza maestra, la \u00aboraci\u00f3n sacerdotal\u00bb, quedar\u00ed\u00ada empobrecida. Son los cuatro temas subrayados por Jes\u00fas en el informe que hace el Maestro de toda su obra, que est\u00e1 centrada en su tarea reveladora: \u00abYo te he glorificado en la tierra\u00bb, \u00abHe manifestado tu nombre a los hombres\u00bb; \u00abYo les he dado tu palabra\u00bb; \u00abYo les he dado la gloria que t\u00fa me has dado\u00bb (17,4.6.14.22).<\/p>\n<p>Estas manifestaciones, puestas en labios de Jes\u00fas, nos obligan a considerar la oraci\u00f3n sacerdotal, m\u00e1s bien como un informe sobre la actividad reveladora y evangelizadora de Jes\u00fas, que debe ser continuada por sus disc\u00ed\u00adpulos. El informe acent\u00faa el \u00abYo\u00bb de Jes\u00fas; la acci\u00f3n que ha realizado en el pasado (utiliza el verbo en aoristo, que es tiempo pasado); un verbo de revelaci\u00f3n (Yo he manifestado&#8230;); el objeto de la misma (la gloria, el nombre, la palabra) y los destinatarios de la misma. Se acent\u00faa, por tanto, el origen de la revelaci\u00f3n y su doctrina. El cu\u00e1druple informe mencionado lleva consigo otras tantas peticiones: glorif\u00ed\u00adcame&#8230; protege con todo tu poder&#8230; que ellos sean completamente tuyos por medio de la verdad&#8230; que contemplen la gloria que me has dado (15,5.11.17.24).<\/p>\n<p>4. Significado del informe y de la petici\u00f3n<br \/>\nExiste una relaci\u00f3n de correspondencia entre los cuatro puntos sobre los que informa Jes\u00fas y la petici\u00f3n, que se halla justiciada por cada uno de ellos:<\/p>\n<p>a) La petici\u00f3n de la gloria del Hijo<br \/>\nLa petici\u00f3n que hace Jes\u00fas a su favor se halla exigida por la glorificaci\u00f3n que el Hijo ha hecho del Padre. Hay un doble cambio de actores: \u00abglorifica a tu Hijo para que tu Hijo te glorifique\u00bb; \u00abglorif\u00ed\u00adcame ahora (porque) yo te he glorificado en la tierra\u00bb. El gran tema de la unidad se desarrolla, en particular, teniendo como esencial punto de referencia la \u00abglorificaci\u00f3n\u00bb. La gloria es lo m\u00e1s divino de Dios en su actividad salvadora. Participar en ello, vivir en esa atm\u00f3sfera, aceptar su manifestaci\u00f3n concreta en Jes\u00fas, significa participar en Dios mismo. Y esta participaci\u00f3n es la que desea y pide Jes\u00fas para s\u00ed\u00ad y para los suyos.<\/p>\n<p>La petici\u00f3n de Jes\u00fas: \u00abglorifica a tu Hijo\u00bb tiene aqu\u00ed\u00ad el sentido de contar con el apoyo, con la fuerza y el reconocimiento del Padre. Jes\u00fas necesita que el Padre ponga su r\u00fabrica, su firma autoritativa, en su obra. Y lo necesita ahora m\u00e1s que nunca. Sencillamente porque le ha llegado la hora. Como es sabido, esta \u00abhora\u00bb es el momento en que el Hijo cumplir\u00e1 de forma definitiva la voluntad del Padre. Es el momento de la m\u00e1xima obediencia, que le lleva a la muerte. Esto, a su vez, debe significar la m\u00e1xima prueba de su amor al Padre; la ejecuci\u00f3n perfecta de su voluntad; la realizaci\u00f3n de su victoria sobre el mundo, al ser quebrantado el odio, constitutivo del mundo, por el amor, constitutivo de Dios.<\/p>\n<p>Este sentido de la \u00abglorificaci\u00f3n\u00bb lo pone de relieve la finalidad de la misma, tal como lo expone el verso segundo al afirmar que el poder que el Padre le ha concedido va ordenado a la concesi\u00f3n de la vida eterna a todos aquellos que se abren a ella y quieren aceptarla mediante la fe. El poder de Cristo (17,2), \u00bfc\u00f3mo es y en qu\u00e9 consiste? Una primera pista para precisarlo nos lo ofrece el verbo \u00abdar\u00bb, que aparece tres veces en este vers\u00ed\u00adculo segundo: el poder le ha sido dado (este aspecto es repetido dos veces) por el Padre, para que \u00e9l, a su vez, \u00abd\u00e9\u00bb la vida eterna. No es un texto cristoc\u00e9ntrico, sino teoc\u00e9ntrico: el poder del que dispone Jes\u00fas le ha sido concedido por raz\u00f3n de su misi\u00f3n. Es un poder salv\u00ed\u00adfico, que tiene el Hijo por concesi\u00f3n y delegaci\u00f3n del Padre. Jes\u00fas no es juez para los hombres. Este oficio le ha sido adjudicado desde la conducta humana, al rechazar los hombres la luz o la oferta de la vida eterna.<\/p>\n<p>Jes\u00fas vuelve al Padre con la misi\u00f3n cumplida. De este modo la gloria \u00abeterna\u00bb que \u00e9l pose\u00ed\u00ada como Palabra o Verbo de Dios es presentada ahora como el premio y el don que el Padre le hace en cuanto Palabra encarnada. El Verbo-Logos-Palabra es glorificado en su humanidad resucitada.<\/p>\n<p>Lo que define al mundo, en su aspecto negativo, es el odio o el ego\u00ed\u00adsmo. Lo que define a Dios es el altruismo del amor. De esta forma, la petici\u00f3n que el Hijo hace para s\u00ed\u00ad mismo, su glorificaci\u00f3n, deja de ser ego\u00ed\u00adsta porque, en realidad, su glorificaci\u00f3n va ordenada a la glorificaci\u00f3n del Padre.<\/p>\n<p>b) La manifestaci\u00f3n del nombre y la acogida de la gloria<br \/>\nLa manifestaci\u00f3n del nombre es una expresi\u00f3n sin\u00f3nima de la manifestaci\u00f3n de la gloria. B\u00ed\u00adblicamente hablando \u00abel nombre\u00bb no se refiere al que nosotros elegimos para designar a las personas o a las cosas. El nombre significa la persona misma, su ser m\u00e1s espec\u00ed\u00adfico. Cuando Jes\u00fas afirma que ha manifestado su nombre (el de Dios) a los hombres se presenta como el revelador de Dios. Jes\u00fas es el Revelador. Cuanto podemos conocer de Dios se lo debemos a \u00e9l. La presentaci\u00f3n tan frecuente de Jes\u00fas como el enviado del Padre, como el Enviado, sin m\u00e1s, es otra forma de decir que es el revelador-manifestador-comunicador del Padre. El verbo \u00abmanifestar\u00bb (que es un t\u00e9rmino t\u00e9cnico para referirse a la revelaci\u00f3n) unido al nombre; \u00abmanifestar el nombre\u00bb, es tan singular que no se encuentra nunca en la Biblia fuera de este lugar. Pero se halla muy cercana, y tal vez emparentada, con expresiones sin\u00f3nimas dentro de las corrientes gn\u00f3sticas.<\/p>\n<p>Para el reconocimiento de esta realidad debe entrar en escena la fe. La fe es encuentro y aceptaci\u00f3n. Cierto. Pero es tambi\u00e9n reconocimiento de que Jes\u00fas es el Hijo de Dios. Encontrarse con \u00e9l es sin\u00f3nimo del encuentro con el Padre. La acogida por parte de los creyentes de la manifestaci\u00f3n del nombre significa la aceptaci\u00f3n de la revelaci\u00f3n divina. Los verbos conocer y creer son sin\u00f3nimos. Aqu\u00ed\u00ad prevalece el primero sobre el segundo. La fe comienza por el reconocimiento de que Jes\u00fas es el Hijo de Dios, su Enviado, el Revelador (Jn 20,30-31).<\/p>\n<p>Esto lo traduce aqu\u00ed\u00ad el evangelista (17,11 a) de diversas maneras: \u00abhan guardado tu palabra\u00bb; \u00abhan llegado a conocer que todo lo que me has dado viene de ti\u00bb; \u00abellos han aceptado mi ense\u00f1anza\u00bb; \u00abyo soy glorificado en ellos\u00bb; \u00abellos han reconocido que \u00e9l es la manifestaci\u00f3n de Dios o del `nombre\u2014.<\/p>\n<p>c) La comunicaci\u00f3n de la palabra y \/a permanencia en la verdad<br \/>\n\u00bfHay alguna diferencia entre la manifestaci\u00f3n del nombre y la acogida de la gloria (que es la petici\u00f3n anterior) y la comunicaci\u00f3n de la palabra y la permanencia en ella? En principio debiera hablarse de expresiones sin\u00f3nimas. El \u00abnombre\u00bb y la \u00abpalabra\u00bb son conceptos equivalentes. En labios de Jes\u00fas ambos nos trasladan al terreno de la revelaci\u00f3n. Jes\u00fas ha manifestado y comunicado a los hombres tanto el nombre como la palabra. La palabra se identifica ahora con la verdad: \u00abtu palabra es la verdad\u00bb. Existe, sin embargo, un progreso en esta petici\u00f3n en comparaci\u00f3n con la anterior. La identificaci\u00f3n de la palabra con la verdad introduce m\u00e1s directamente a los disc\u00ed\u00adpulos en el mundo de Dios. La comunicaci\u00f3n de la palabra, que es la verdad, nos descubre el rostro paternal de Dios, introduce al hombre en la vida filial, le constituye en hijo de Dios a semejanza de Jes\u00fas, le hace part\u00ed\u00adcipe de la intimidad de vida y de comuni\u00f3n con Dios a trav\u00e9s de su Hijo y por la uni\u00f3n con \u00e9l.<\/p>\n<p>La palabra del Padre es el Hijo, que es la Palabra sin m\u00e1s. Esta Palabra es Dios mismo hablando; la personificaci\u00f3n de Dios en Jesucristo. Por eso, la comunicaci\u00f3n de su palabra es sin\u00f3nima del camino de acceso al Padre. Ya lo hab\u00ed\u00ada dicho antes, al presentarse Jes\u00fas como el camino, la verdad y la vida (Jn 14,6). \u00bfPueden separarse estos tres conceptos? Creemos que no. Se hallan interrelacionados e \u00ed\u00adntimamente unidos entre s\u00ed\u00ad. La permanencia en la palabra o en la verdad entra\u00f1a una seria dificultad para los disc\u00ed\u00adpulos. La oposici\u00f3n del mundo \u2014entendido como la realidad antidivina o como el principio del mal\u2014 frente a ellos ser\u00e1 tan abierta y violenta como lo fue ante Jes\u00fas. Se propuso silenciar aquella Palabra y lo consigui\u00f3, al menos en parte. Intent\u00f3 asfixiar la Verdad y obtuvo el mismo resultado. Ahora bien, el mismo Jes\u00fas hab\u00ed\u00ada pronosticado para los disc\u00ed\u00adpulos un destino o una suerte similar a la suya: \u00absi a m\u00ed\u00ad me han perseguido, tambi\u00e9n os perseguir\u00e1n a vosotros\u00bb. De ah\u00ed\u00ad que Jes\u00fas se dirija al Padre para que sostenga, mantenga, consolide y confirme a los disc\u00ed\u00adpulos en la palabra o en la verdad. Sobre el concepto de la santificaci\u00f3n impetrado al Padre por Jes\u00fas para los disc\u00ed\u00adpulos volveremos m\u00e1s abajo.<\/p>\n<p>d) La donaci\u00f3n de la gloria como principio de unidad<br \/>\nEl \u00faltimo aspecto recogido en el informe de lo hecho por Jes\u00fas se centra en la comunicaci\u00f3n de la gloria. Nosotros ya estamos familiarizados con el significado de esta palabra. Record\u00e9moslo. Se trata de algo muy pr\u00f3ximo, si no es id\u00e9ntico, con el \u00abnombre\u00bb. He manifestado tu \u00abnombre\u00bb a los hombres que t\u00fa me has dado tom\u00e1ndolos del mundo\u00bb (17,6); \u00abyo les he dado tu `gloria&#8217; que t\u00fa me diste\u00bb (v. 22). Tanto el nombre como la gloria significan la salvaci\u00f3n divina o a Dios mismo como principio de salvaci\u00f3n. Con la donaci\u00f3n de la gloria, el evangelista quiere acentuar que aquello que es caracter\u00ed\u00adstico del mundo de Dios se lo ha acercado a los disc\u00ed\u00adpulos. Pueden participar en el ser mismo del Hijo, en su filiaci\u00f3n divina, en la vida de Dios. La oferta de la gloria divina hab\u00ed\u00ada sido vinculada ya a la fe por el mismo Jes\u00fas: \u00abel que escucha mi palabra y cree en el que me ha enviado, tiene vida eterna\u00bb; \u00abel que cree ha pasado de la muerte a la vida\u00bb (Jn 5,24).<\/p>\n<p>La donaci\u00f3n de la gloria es el principio de unidad de los disc\u00ed\u00adpulos. Lo que crea la unidad no es la participaci\u00f3n en el mismo ideal, ni la aceptaci\u00f3n de unas normas comunes de conducta, ni el mismo principio autoritativo vinculante, ni una praxis mantenida durante siglos. La unidad la crea la donaci\u00f3n de la gloria, por parte de Jes\u00fas, y la acogida gozosa y agradecida por parte de los disc\u00ed\u00adpulos. Es el mismo principio creador de la unidad entre el Padre y el Hijo. El cuarto evangelio recurre a la f\u00f3rmula de la inmanencia para describirla: \u00abYo en ellos y t\u00fa en m\u00ed\u00ad\u00bb. \u00bfC\u00f3mo puede ser esto? \u00bfC\u00f3mo puede una persona estar en otra o habitar en ella? Desde luego, mediante actos estrictamente personales. En este caso concreto, los actos personales se sintetizan en un \u00fanico: la fe. Todos los dem\u00e1s derivan de ella; son fruto de sus exigencias; manifestaci\u00f3n de la esencia del discipulado cristiano.<\/p>\n<p>Este principio de la inmanencia, llamado m\u00e1s frecuentemente inhabitaci\u00f3n, es el que realiza la unidad. Mediante la fe los creyentes se unen a Cristo. Ahora bien, como Cristo es la presencia visible de Dios entre los hombres o, como dice el texto evang\u00e9lico, \u00abel Padre est\u00e1 en Cristo\u00bb, la uni\u00f3n con Cristo logra, en aquel que la mantiene mediante la fe, la uni\u00f3n con Dios. Por este procedimiento nace, crece, se desarrolla y llega a su plenitud la familia de Dios: Este Dios, que es Padre, incorpora a su familia, a su misma vida, a todos los hombres por medio de su Hijo. El Hijo nos hace hermanos suyos y, consiguientemente, hijos del mismo Padre. Por otra parte, la familia tiene como principio fundante y realizador de la misma el amor.<\/p>\n<p>La unidad entre los creyentes no se consigue mediante acuerdos ecum\u00e9nicos, por importantes que \u00e9stos sean. La unidad no es una meta, sino un camino; no es un logro definitivo, sino un quehacer constante; nunca ser\u00e1 una realidad terminada, sino objeto de constante realizaci\u00f3n. La unidad, lo mismo que la fe y que el amor que la constituyen, se consigue \u00fanicamente en el esfuerzo hacia ella mediante la maduraci\u00f3n en la fe y en el amor. En la medida en que ellas se desarrollan, aumentar\u00e1 la unidad. Paralelamente a lo ocurrido en Cristo. Su unidad con el Padre, en cuanto Palabra eterna, participando en la misma gloria o divinidad con \u00e9l, se realiz\u00f3 en el tiempo mediante su fe y su amor en un ejercicio constante para lograr la uni\u00f3n-sumisi\u00f3n a la voluntad del Padre.. Lo que ya pose\u00ed\u00ada, \u00abla gloria que ya ten\u00ed\u00ada a tu lado antes de que el mundo fuese\u00bb, se convierte en su vida humana en petici\u00f3n y esfuerzo para lograrlo. \u00c2\u00a1Un gran modelo y ejemplo!<br \/>\n5. La vida eterna<br \/>\nTratamos expl\u00ed\u00adcitamente de ella aqui por la peculiaridad de su definici\u00f3n: \u00abLa vida eterna consiste en que te conozcan a ti, el \u00fanico Dios verdadero y al que t\u00fa has enviado, Jesucristo\u00bb (17,3). En ning\u00fan otro lugar del N.T. la vida eterna es presentada como un \u00abconocer\u00bb. Pensamos que es una glosa o una interpolaci\u00f3n o explicaci\u00f3n introducida en este lugar por el redactor \u00faltimo del evangelio. Naturalmente que no todos los comentaristas del evangelio de Juan piensan as\u00ed\u00ad. El \u00faltimo que ha llegado a nuestras manos, el de X. Le\u00f3n-Dufour, en su tercer tomo, editado por S\u00ed\u00adgueme el a\u00f1o 1995, p. 229-230, afirma que dicho vers\u00ed\u00adculo tercero se halla en su lugar porque en \u00e9l \u00abse explicita el pensamiento jo\u00e1nico gracias a la relaci\u00f3n que se establece entre la vida eterna y el conocimiento de Dios y de Jes\u00fas\u00bb.<\/p>\n<p>Otra raz\u00f3n nos ofrece al citarnos el siguiente texto perteneciente al mundo jo\u00e1nico: \u00abSabemos que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado la inteligencia para conocer al Verdadero&#8230; El es el Verdadero, \u00e9l es Dios y la vida eterna\u00bb (1Jn 5,20). Gracias. Pro me laboras, como dec\u00ed\u00ada el viejo adagio latino, es decir, trabajas a mi favor o aduces argumentos que me confirman en mi postura, no \u00fanicamente m\u00ed\u00ada, por supuesto, como el c\u00e9lebre biblista reconoce. El an\u00e1lisis serio del texto nos lleva a las consideraciones siguientes:<\/p>\n<p>&#8211; En \u00e9l se nos da una definici\u00f3n de la vida eterna; ahora bien, la definici\u00f3n, como tal, no encaja en el g\u00e9nero oracional al que pertenece el cap.17.<\/p>\n<p>&#8211; La definici\u00f3n no recae sobre lo que constituye el objeto de toda la narraci\u00f3n: la relaci\u00f3n existente entre Jes\u00fas, Dios y la comunidad.<\/p>\n<p>&#8211; En la misma l\u00ed\u00adnea apunta el nombre completo de Jes\u00fas, es decir, Jesucristo, que suena a confesi\u00f3n de fe. De hecho, en todo el evangelio de Juan s\u00f3lo lo encontramos aqu\u00ed\u00ad y en Jn 1,17, donde se contrapone a Jes\u00fas con Mois\u00e9s. Notemos que ambos textos son redaccionales.<\/p>\n<p>&#8211; La expresi\u00f3n \u00ab\u00fanico Dios verdadero\u00bb, encaja en el lenguaje de la misi\u00f3n, de la confesi\u00f3n de fe o del culto, no en una oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8211; El texto de la primera carta de Juan, citado por L\u00e9on-Dufour, nos sit\u00faa en el mismo contexto que el pasaje evang\u00e9lico que estamos estudiando. Tanto en el evangelio (17,3) como en la primera carta de Juan (5,20) estamos ante una r\u00e9plica a las corrientes gn\u00f3sticas. Como es sabido, seg\u00fan esta tendencia filos\u00f3fico-religiosa, la salvaci\u00f3n se obtiene por el conocimiento, llamado \u00abgnosis\u00bb. El evangelista Juan tiene que salir al paso de estas corrientes para prevenir a los cristianos. Y les dice que el cristianismo implica esencialmente un \u00abconocer\u00bb. Pero este \u00abconocer\u00bb se obtiene no por la manifestaci\u00f3n atemporal de un revelador ideol\u00f3gico, sino a trav\u00e9s de Jesucristo. (De hecho, en el evangelio de Juan, donde el verbo conocer tiene una gran importancia, no se menciona ni una sola vez el nombre sustantivo \u00abgnosis\u00bb. La intenci\u00f3n antign\u00f3stica no puede ser m\u00e1s clara).<\/p>\n<p>La frase, sin embargo, es importante en la teolog\u00ed\u00ada jo\u00e1nica. Pone de relieve dos aspectos fundamentales: que los creyentes poseen ya esa vida en su existencia terrena, aunque esperen la consumaci\u00f3n final, y que la comuni\u00f3n con Dios satisface las apetencias humanas y se alcanza por la uni\u00f3n con Jes\u00fas mediante la fe y el amor. B\u00ed\u00adblicamente hablando el verbo \u00abconocer\u00bb implica un conocimiento amoroso, una experiencia personal de comuni\u00f3n con Dios. As\u00ed\u00ad lo ponen de manifiesto tanto el Antiguo como el N.T.<\/p>\n<p>Hemos acentuado la \u00abactualidad\u00bb de la vida eterna, en el sentido de que no es necesario esperar hasta el \u00faltimo d\u00ed\u00ada, tal como era entendido normalmente, haci\u00e9ndolo coincidir con el fin del tiempo c\u00f3smico. En el evangelio de Juan, y particularmente en el texto que estamos estudiando, la vida eterna es una realidad presente: \u00abla vida eterna es\u00bb (= estin, dice el texto griego). Esta presencia est\u00e1 vinculada al conocimiento. Ahora bien, el conocimiento es una realidad presente. Lo mismo que lo es la fe. El evangelista pone de relieve que la participaci\u00f3n en la vida divina comienza ya ahora. La esperanza del futuro es ya realidad participada en la vida creyente.<\/p>\n<p>El evangelio de Juan se caracteriza por acentuar la presencia ya actual del objeto de nuestra esperanza; es el don de Dios, participado por su criatura; es el fruto de las nuevas relaciones entre Dios y el hombre, que inaugur\u00f3 la presencia de su Hijo; es \u00e9l quien ha hecho que su criatura escuche su palabra y que haga de su vida un servicio al amor. La vida divina anticipada en el creyente es creadora de paz, de seguridad, de libertad, de alegr\u00ed\u00ada. Lo importante ahora es la fe por la que el hombre vive ya en la eternidad de Dios. Y para esa participaci\u00f3n en la eternidad de Dios, el \u00abconocerle\u00bb es un veh\u00ed\u00adculo tan directo y seguro como el \u00abcreer en \u00e9l\u00bb.<\/p>\n<p>La yuxtaposici\u00f3n \u00abDios y Jesucristo\u00bb significa que Dios no es reconocido como verdadero sino a trav\u00e9s de Jesucristo, y que \u00e9ste no es reconocido adecuadamente si no se admite la presencia de Dios en \u00e9l. Se trata de una yuxtaposici\u00f3n motivada probablemente por las f\u00f3rmulas de fe o de la plegaria eucar\u00ed\u00adstica. Los adjetivos \u00ab\u00fanico\u00bb y \u00abverdadero\u00bb son aplicados tradicionalmente a Dios, al Dios verdadero en contraposici\u00f3n a los dioses falsos. En todo caso, el evangelista pretende acentuar el pensamiento anteriormente expuesto: conocemos al Dios verdadero porque \u00e9l se ha manifestado a trav\u00e9s de su Hijo, que es el Revelador.<\/p>\n<p>6. La intercesi\u00f3n por los creyentes futuros<br \/>\nTambi\u00e9n esta petici\u00f3n puede ser considerada como una adici\u00f3n del redactor \u00faltimo del evangelio. Debe tenerse en cuenta lo siguiente: a) Fuera de este texto nunca se distingue entre los creyentes actuales y los que llegar\u00e1n a la fe en el futuro. b) se trata de unas afirmaciones que se hallan motivadas por el verso 18: estos creyentes posteriores deben su fe a la predicaci\u00f3n de los que fueron enviados por Jes\u00fas. c) La justificaci\u00f3n de esta ampliaci\u00f3n a la petici\u00f3n la tendr\u00ed\u00adamos en el contexto hist\u00f3rico en que escribe el evangelista, muy a fines del siglo primero. Ella refleja la mente de Jes\u00fas y la experiencia eclesial. Dos realidades inseparables. Ha sido la palabra de los testigos inmediatos, de los ap\u00f3stoles-ministros de la palabra, la que ha hecho surgir las comunidades cristianas. Es l\u00f3gico que \u00abel testamento oracional\u00bb tenga en cuenta a los anunciadores del evangelio, a \u00ablos siervos de la palabra\u00bb (Lc 1,2), que han cumplido el encargo de Jes\u00fas esforz\u00e1ndose por imitar el ejemplo recibido del Maestro y continuar la tarea que \u00e9l les hab\u00ed\u00ada encomendado. Los destinatarios del \u00abtestamento oracional\u00bb estaban obligados a cumplir lo que en \u00e9l se dispon\u00ed\u00ada, y el \u00e9xito logrado mediante su esfuerzo deb\u00ed\u00ada ser cuidado para que llegase a convertirse en fruto maduro.<\/p>\n<p>7. La santificaci\u00f3n de los disc\u00ed\u00adpulos<br \/>\nLa santificaci\u00f3n de los disc\u00ed\u00adpulos (17,19) significa su liberaci\u00f3n de la mentira y de la alienaci\u00f3n gracias a la revelaci\u00f3n de Dios, gracias a la palabra de la verdad. Pero esta santidad no es una realidad est\u00e1tica; significa la misi\u00f3n de los disc\u00ed\u00adpulos en el mundo. Esta es su vocaci\u00f3n esencial. Jes\u00fas se santifica por ellos. Esta frase procede del \u00e1mbito cultual: significa \u00abofrecerse en sacrificio\u00bb o \u00abser separado para el sacrificio\u00bb (Ex 13,2; Dt 5,19). La adici\u00f3n \u00abpor ellos\u00bb indica sustituci\u00f3n: el que se santifica lo hace en lugar de o a favor de otros (1Cor 11,24). Jes\u00fas demuestra su santificaci\u00f3n entregando su vida por los hombres (Jn 11,51-52; 15,13). Esta entrega de Jes\u00fas santifica a los disc\u00ed\u00adpulos, purific\u00e1ndolos del pecado (Jn 13, 10; 15,3). No les separa del mundo; les libra del mal que hay en \u00e9l. Su santificaci\u00f3n es, parad\u00f3jicamente, la separaci\u00f3n del mundo y su env\u00ed\u00ado a \u00e9l. Es la \u00abdesmundanizaci\u00f3n\u00bb viviendo en el mundo.<\/p>\n<p>A semejanza de la \u00absantificaci\u00f3n\u00bb de Jes\u00fas, que alude a la fidelidad inquebrantable a la voluntad del Padre hasta la entrega de la vida, la de los disc\u00ed\u00adpulos debe entenderse en esta misma l\u00ed\u00adnea. Se pide para ellos la permanencia, la fidelidad a la palabra dada y al compromiso adquirido, la coherencia constante a su condici\u00f3n de disc\u00ed\u00adpulos. Deben mantenerse en la l\u00ed\u00adnea del Enviado; ellos son tambi\u00e9n enviados de Dios y enviados por el Enviado; continuadores de la misma misi\u00f3n y trayectoria; reflectores de la santidad-trascendencia divina, como lo fue Jes\u00fas. Que los disc\u00ed\u00adpulos sean \u00absantificados en la verdad\u00bb significa, en definitiva, que vivan en esa altura a la que han sido trasladados; que respiren su aire incontaminado; que se muevan all\u00ed\u00ad con la misma naturalidad que lo hace el pez en el agua, el p\u00e1jaro en el aire o el hombre en una humanidad plenamente humana. oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>BIBL. \u2014 R. FEUILLET, Le sacerdoce du Christ et de ses ministres d\u00bbapr\u00e9s la pri\u00e9re sacerdotale du quatr\u00ed\u00ad\u00e9me \u00e9vangile, Paris, 1972; A. GONZ\u00ed\u0081LEZ, Pri\u00e9re, en DBS, VIII, col. 555-606; Del mismo autor, La oraci\u00f3n en la Biblia, Cristiandad, 1960; G. MoloLi, Oraci\u00f3n, en \u00abNuevo Diccionario de Teolog\u00ed\u00ada\u00bb, II, Cristiandad, Madrid, 19821. Una buena referencia tenemos en los comentarios recientes al evangelio de Juan, muchos de los cuales, adem\u00e1s de ser de gran categor\u00ed\u00ada, los tenemos al alcance de todos los lectores, como R. SCHNACKENBURG; R. E. BROWN, X. LEON-DIFOUR.<\/p>\n<p>Felipe E Ramos<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DJN \u00c2\u00a0 SUMARIO: 1. Testamento oracional. &#8211; 2. La divisi\u00f3n cl\u00e1sica. &#8211; 3. Informe y petici\u00f3n de Jes\u00fas. &#8211; 4. Significado del informe y de la petici\u00f3n: a) La petici\u00f3n de la gloria del Hijo; b) La manifestaci\u00f3n del nombre y la acogida de la gloria; c) La comunicaci\u00f3n de la palabra y la permanencia &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/oracion-sacerdotal\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abORACION SACERDOTAL\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-15633","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15633","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15633"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15633\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15633"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15633"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15633"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}