{"id":15671,"date":"2016-02-05T10:11:43","date_gmt":"2016-02-05T15:11:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/satan\/"},"modified":"2016-02-05T10:11:43","modified_gmt":"2016-02-05T15:11:43","slug":"satan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/satan\/","title":{"rendered":"SATAN"},"content":{"rendered":"<p>Etimol\u00f3gicamente significa \u00abadversario\u00bb, \u00abacusador\u00bb (Zac 3,2); designa un poder personal invisible, enemigo de Dios y acusador del hombre ante Dios, tentador del hombre contra el plan salv\u00ed\u00adfico de Dios. ->demonio.<\/p>\n<p>E. M. N.<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>(-> dualismo, Diablo, Azazel, Dragr\u00f3n, exorcismos). En la corte divina que forman los hijos de Dios (bene ha\u2020\u2122Elohim), dioses inferiores o \u00e1ngeles de Job 1-2, hay uno llamado ha-Satan (Sat\u00e1n o Satan\u00e1s), el Tentador. Esa corte hab\u00ed\u00ada aparecido ya en 1 Re 22,1924, donde uno de los esp\u00ed\u00adritus del entorno de Yahv\u00e9 se transformaba en fuente de mentira, para enga\u00f1ar al rey Ajab, haci\u00e9ndole luchar contra los sirios, para morir en Ramot Galaad. El libro de las Cr\u00f3nicas supone que fue Sat\u00e1n quien hizo que David se alzara frente a Dios, para hacer un censo de su pueblo (cf. 1 Cr 21,1). En todos estos casos, lo mismo que en Zac 3,1-2, Sat\u00e1n es una especie de fiscal acusador, que defiende los intereses de Dios. Pero su mismo \u00aboficio\u00bb puede llevarle no s\u00f3lo a probar y tentar a los hombres, sino a oprimirles, de manera que, al final de un proceso de explicitaci\u00f3n, Sat\u00e1n ha venido a presentarse como enemigo de Dios, apareciendo ya as\u00ed\u00ad en los libros apocal\u00ed\u00adpticos. En ese proceso se sit\u00faa la serpiente de Gn 3. Gn 1 dec\u00ed\u00ada que todo lo que existe es bueno: que hay profunda armon\u00ed\u00ada entre los d\u00ed\u00adas de la santa semana, entre las cosas y los hombres; todo es bueno, todo brilla en luz radiante. Pero en el fondo de esa luz, como expresi\u00f3n de la libertad humana, aparece una serpiente que tienta y que prueba a los hombres. Esa visi\u00f3n de un \u00abSat\u00e1n divino\u00bb, que forma parte del misterio de Dios, termina siendo insoportable e insuficiente para  los apocal\u00ed\u00adpticos, de manera que ellos personifican al Tentador y le separan de Dios, concibi\u00e9ndole como un Angel Ca\u00ed\u00addo, un esp\u00ed\u00adritu celeste que, por culpa propia, ha roto la armon\u00ed\u00ada de la creaci\u00f3n de Dios y ha introducido lucha y muerte, opresi\u00f3n y sufrimiento entre los hombres. Sobre la ca\u00ed\u00adda de Sat\u00e1n hay en la literatura parab\u00ed\u00adblica diversas hip\u00f3tesis, unas m\u00e1s vinculadas a la ruptura sexual, otras a la desobediencia.<\/p>\n<p>(1) Ruptura sexual. La tradici\u00f3n de 1 Henoc* 6-36 y del Libro de los Jubileos* entiende el surgimiento de lo sat\u00e1nico a partir de la invasi\u00f3n-ca\u00ed\u00adda de los Vigilantes, es decir, de aquellos \u00e1ngeles custodios que Dios hab\u00ed\u00ada puesto para \u00abense\u00f1ar al g\u00e9nero humano a hacer leyes y justicia sobre la tierra\u00bb. No se sabe si ellos eran custodios personales, es decir, guardianes de cada individuo, como ense\u00f1ar\u00e1 m\u00e1s tarde una tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada y cristiana muy documentada. Lo cierto es que son gu\u00ed\u00adas de los hombres, de manera que \u00e9stos se encuentran ahora en manos de seres celestiales, de poderes extraterrestres que les iluminan y defienden. Pues bien, en un momento dado, esos mismos \u00e1ngeles custodios, encargados de ayudar a los hombres, les han deseado y violado, poseyendo a las mujeres y engendrando con ellas h\u00ed\u00adbridos monstruosos de tipo demon\u00ed\u00adaco. Los \u00e1ngeles se han vuelto satanes.<\/p>\n<p>(2) Desobediencia. La Vida de Ad\u00e1n y Eva (Versi\u00f3n latina) dice que Dios cre\u00f3 a los hombres a su imagen y, por medio de Miguel, el pr\u00ed\u00adncipe de todos los esp\u00ed\u00adritus, dijo a los \u00e1ngeles: \u00abServidme y adoradme en ellos\u00bb (cf. verso 14). Pero una serie de \u00e1ngeles no quisieron servir a los hombres, sino que rechazaron la orden de Dios y se volvieron as\u00ed\u00ad sus enemigos (enemigos de Dios y de los hombres). De esa forma, no pudiendo destruir a Dios, los \u00e1ngeles perversos decidieron destruir a los hombres; por eso les enga\u00f1an y pervierten, haci\u00e9ndoles caer en el pecado. En esta l\u00ed\u00adnea se tiende a destacar la figura de un \u00e1ngel especialmente perverso (llamado Sat\u00e1n, el Diablo; pero tambi\u00e9n Belial, Azazel o Semyaza) como rey supremo de los poderes antidivinos. Eso significa que s\u00f3lo hay un Diablo, aunque exista una gran multitud de demonios, que son los esp\u00ed\u00adritus sometidos a su dictadura.<\/p>\n<p>(3) Visi\u00f3n del Apocalipsis. El libro de la Biblia donde se ha detallado mejor la figura de lo sat\u00e1nico es el Apocalipsis, en cuyo centro aparece el Drag\u00f3n o serpiente antigua (cf. Gn 2-3), que est\u00e1 en la base del proceso destructor de Bestias y Prostituta (Ap 12-13). Su nombre en griego es Diablo y en hebreo, Sat\u00e1n. Significa \u00abTentador\u00bb y parece vinculado con el culto pagano de la Bestia (Ap 2,13). Las iglesias, que aspiran a conocer la profundidad de Sat\u00e1n (2,24), corren el riesgo de identificarse con aquellas sinagogas (de jud\u00ed\u00ados o judeocristianos) que han pactado con Roma (cf. Ap 2,9; 3,9) donde el mismo Satan\u00e1s domina, esclavizando a los hombres. Este Satan\u00e1s o Diablo, que est\u00e1 en el fondo de las persecuciones contra la Iglesia (cf. 2,10), ser\u00e1 atado y encerrado bajo sello tras la derrota de las Bestias (20,2); quedar\u00e1 suelto despu\u00e9s del milenio y luchar\u00e1 de nuevo contra Dios, pero ser\u00e1 derrotado y arrojado al estanque de fuego y muerte para siempre (20,7-10).<\/p>\n<p>Cf. H. Haag, El diablo, un fantasma, Herder, Barcelona 1973; El diablo; su existencia como problema, Herder, Barcelona 1986; V. Risco, Satan\u00e1s, historia del diablo, Trea, Pontevedra 2004.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p>Con el nombre de Sat\u00e1n (el adversario, en hebr.) o del diablo (el calumniador, en gr.), dos nombres que tienen poco m\u00e1s o menos la misma frecuencia en el NT, designa la Biblia a un ser personal, pero cuya acci\u00f3n o influencia se manifiesta ya en la actividad de otros seres (*demonios o esp\u00ed\u00adritus impuros), ya en la \u00abtentaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, en este punto la Biblia, a diferencia del juda\u00ed\u00adsmo tard\u00ed\u00ado y de la mayor\u00ed\u00ada de las literaturas del antiguo Oriente, da prueba de extremada sobriedad, limit\u00e1ndose a instruirnos sobre la existencia de este personaje y de sus ardides, as\u00ed\u00ad como de los medios con que precavernos contra ellos.<\/p>\n<p>I. EL ADVERSARIO DEL DESIGNIO DE Dios SOBRE LA HUMANIDAD. El AT s\u00f3lo habla raras veces de Sat\u00e1n, y lo hace de forma que, salvaguardando la trascendencia del Dios \u00fanico, evita cuidadosamente todo lo que hubiera podido inclinar a Israel a un dualismo, al que propend\u00ed\u00ada con demasiada facilidad. M\u00e1s que como un adversario propiamente dicho aparece Sat\u00e1n como uno de los *\u00e1ngeles de la corte de Yahveh, que desempe\u00f1a en el tribunal celestial una funci\u00f3n an\u00e1loga a la del fiscal, encargado de hacer respetar en la tierra la justicia y los derechos de Dios. Sin embargo, bajo este pretendido servicio de Dios se entrev\u00e9 ya en Job 1-3 una voluntad hostil, si no a Dios mismo, por lo menos al hombre y a su *justicia: no cree en el amor desinteresado (Job 1,9); sin ser un \u00abtentador\u00bb, cuenta con que Job sucumba; secretamente lo desea y se siente que se gozar\u00ed\u00ada de ello. En Zac 3,1-5 el acusador se transforma en verdadero adversario de los designios de amor de Dios acerca de Israel: para que \u00e9ste se salve debe primero el \u00e1ngel de Yahveh imponer silencio al adversario en nombre de Dios mismo: Imperet tibi Dominus (cf. Jds 9).<\/p>\n<p>Ahora bien, por otra parte, el lector de la Biblia sabe que un misterioso personaje desempe\u00f1\u00f3 un papel capital en los or\u00ed\u00adgenes de la humanidad. El G\u00e9nesis s\u00f3lo habla de la serpiente. Criatura de Dios \u00abcomo todas las otras\u00bb (G\u00e9n 3,1), esta serpiente est\u00e1, sin embargo, dotada de una ciencia y de una habilidad que superan a las del hombre. Desde su entrada en escena, se la presenta sobre todo como el enemigo de la naturaleza humana. Envidiosa de la felicidad del hombre (cf. Sab 2,24), llega a sus fines utiliz\u00e1ndo ya las armas que ser\u00e1n siempre las suyas, astucia y *mentira: \u00abel m\u00e1s astuto de todos los animales de los campos\u00bb (G\u00e9n 3, 1), \u00abseductor\u00bb (G\u00e9n 3,13; Rom 7,11; Ap 12,9; 20,8ss), \u00abhomicida y mentiroso desde el principio\u00bb (Jn 8,44). A esta serpiente da la sabidur\u00ed\u00ada su verdadero nombre: es el diablo (Sab 2,24).<\/p>\n<p>II. EL ADVERSARIO DE CRISTO. Ya en este primer episodio de su historia entrev\u00e9, no obstante, la humanidad vencida que un d\u00ed\u00ada ella tambi\u00e9n triunfar\u00e1 de su adversario (G\u00e9n 3,15). La *victoria del hombre sobre Sat\u00e1n es, en efecto, el fin mismo de la misi\u00f3n de Cristo, venido para \u00abreducir a la impotencia al que ten\u00ed\u00ada el imperio de la muerte, el diablo\u00bb (Heb 2,14), para \u00abdestruir sus obras\u00bb (lJn 3,8) o, dicho con otras palabras, para sustituir por el reino de su Padre el reino de Sat\u00e1n (lCor 15,24-28; Col 1,13s). Tambi\u00e9n los evangelistas presentan su vida p\u00fablica como un combate contra Sat\u00e1n. La lucha comienza con el episodio de la *tentaci\u00f3n, en el que, por primera vez desde la escena del para\u00ed\u00adso, un *hombre, re-presentante de la humanidad, \u00abhijo de Ad\u00e1n\u00bb (Le 3,38) se halla cara a cara con el diablo. Esta lucha se afirma en las liberaciones de posesos (cf. *demonios), prueba de que \u00abha llegado el reino de Dios\u00bb (Mc 3,22ss) y de que el de Sat\u00e1n ha llegado a su fin (cf. Lc 10,17-20); se afirma hasta en las meras curaciones de *enfermos (cf. Act 10,38). Se prosigue tambi\u00e9n, m\u00e1s solapada, en el enfrentamiento que pone a Cristo en oposici\u00f3n con los jud\u00ed\u00ados incr\u00e9dulos, verdaderos \u00abhijos del diablo\u00bb (Jn 8,44), \u00abengendros de v\u00ed\u00adboras\u00bb (Mt 3,7ss; 12,34; 23,23). Alcanza su paroxismo en la hora de la pasi\u00f3n. Lucas relaciona \u00e9sta con la tentaci\u00f3n (Le 4,13; 22,53) y Juan subraya el papel de Sat\u00e1n (Jn 13,2.27; 14,30; cf. Lc 22, 3.31) s\u00f3lo para proclamar su derrota final. Sat\u00e1n parece dirigir el juego; pero en realidad \u00abno tiene ning\u00fan poder sobre Cristo\u00bb : todo es obra del amor y de la obediencia del Hijo (Jn 14,30; cf. *redenci\u00f3n). En el momento preciso en que se cree seguro de su victoria es \u00abderrocado\u00bb el \u00abpr\u00ed\u00adncipe de este mundo\u00bb (Jn 12,31; cf. 16,11; Ap 12,9-13); el imperio del mundo que una vez hab\u00ed\u00ada osado ofrecer a Jes\u00fas (Lc 4,6) pertenece ahora ya a Cristo muerto y glorificado\u00bb (Mt 28,18; cf. Flp 2,9).<\/p>\n<p>III. EL ADVERSARIO DE LOS CRISTIANOS. Si bien la resurrecci\u00f3n de Cristo consagra la derrota de Sat\u00e1n, el combate no se acabar\u00e1 seg\u00fan Pablo sino con el \u00faltimo acto de la \u00abhistoria de la salvaci\u00f3n\u00bb, el \u00ab*d\u00ed\u00ada del Se\u00f1or\u00bb, cuando \u00abel Hijo, habiendo reducido a la impotencia a todo principado y a toda potestad y a la *muerte misma, entregue el reino a su Padre, a fin de que Dios sea todo en todos\u00bb (ICor 15,24-28).<\/p>\n<p>Como Cristo, tambi\u00e9n el cristiano tendr\u00e1 que hab\u00e9rselas con el Adversario. Este impide a Pablo ir a Tesal\u00f3nica (]Tes 2,18), y \u00abel aguij\u00f3n clavado en su carne\u00bb, obst\u00e1culo a su apostolado, es \u00abun mensajero de Sat\u00e1n\u00bb (2Cor 12,7-10). Ya el Evangelio lo hab\u00ed\u00ada identificado con el *enemigoque siembra la ciza\u00f1a en el campo del padre de familia (Mt 13,39), o que arranca del coraz\u00f3n de los hombres la semilla de la palabra de Dios, \u00abno sea que crean y se salven\u00bb&#8216; (Mc 4,15 p). Pedro, a su vez, lo represen-ta como un le\u00f3n hambriento que ronda sin cesar en torno a los fieles buscando a qui\u00e9n devorar (lPe 5,8). Como en el para\u00ed\u00adso, desempe\u00f1a esencialmente el papel de un tentador que se esfuerza por inducir a los hombres al pecado (]Tes 3,5; lCor 7,5) y por oponerlos as\u00ed\u00ad a Dios mismo (Act 5,3). M\u00e1s a\u00fan: Pablo, tras este poder personificado al que llama el *pecado, parece suponer ordinariamente la acci\u00f3n de Sat\u00e1n, padre del pecado (comp. Rom 5,12 y Sab 2,24; Rom 7,7 y G\u00e9n 3,13). Finalmente, si es cierto que el *anticristo est\u00e1 ya en acci\u00f3n en la tierra, es el poder de Sat\u00e1n el que se oculta tras su acci\u00f3n mal\u00e9fica (2Tes 2,7ss).<\/p>\n<p>De este modo el cristiano -y tal es la tragedia de su destino &#8211; debe elegir entre Dios y Sat\u00e1n, entre Cristo y Belial (2Cor 6,14), entre el \u00abmaligno\u00bb y el \u00abverdadero\u00bb (1Jn 5,18s). El \u00faltimo d\u00ed\u00ada estar\u00e1 para siempre con el uno o con el otro.<\/p>\n<p>Sat\u00e1n, esp\u00ed\u00adritu temible por sus \u00abardides\u00bb, sus \u00abtrampas\u00bb, sus \u00abenga\u00f1os\u00bb, sus \u00abmaniobras\u00bb (2Cor 2,11; Ef 6, 11; lTim 3,7; 6,9&#8230;), gustando de \u00abdisfrazarse de \u00e1ngel de luz\u00bb (2Cor 11,14), es, con todo, un enemigo vencido. El cristiano, unido a Cristo por la fe (Ef 6,10) y la oraci\u00f3n (Mt 6, 13; 26,41 p) &#8211; oraci\u00f3n que, por lo dem\u00e1s, es sostenida por la de Jes\u00fas (Lc 22,32; cf. Rom 8,34; Heb 7, 25) -, est\u00e1 seguro de triunfar; s\u00f3lo ser\u00e1 vencido el que consienta en ser-lo (Sant 4,7; Ef 4,27).<\/p>\n<p>Al final de la revelaci\u00f3n ofrece el Apocalipsis, particularmente a partir del cap. 12, una como s\u00ed\u00adntesis de la ense\u00f1anza b\u00ed\u00adblica sobre este Adversario, contra el que, desde los or\u00ed\u00adgenes (Ap 12,9) hasta el t\u00e9rmino de la historia de la salvaci\u00f3n, debe combatir la humanidad. Sat\u00e1n, impotente ante la *mujer y ante aquel al que ella da a luz (12,5s), se ha vuelto contra \u00abel resto de su descendencia)) (12,17); pero el aparente triunfo que le procuran las ilusiones del *anticristo (13-17) acabar\u00e1 con la victoria definitiva del *cordero y de la Iglesia, su esposa (18-22): Sat\u00e1n ser\u00e1 arrojado con la *bestia y el falso profeta, con la *muerte y el Ha-des, con todos los hombres que hayan sucumbido a sus ardides, en el estanque de azufre ardiente, que es la muerte segunda (Ap 20,10.14s).<\/p>\n<p>-> Anticristo &#8211; Bestia &#8211; Demonios &#8211; Enemigo &#8211; Prueba\/Tentaci\u00f3n &#8211; Guerra &#8211; Mentira.<\/p>\n<p>LEON-DUFOUR, Xavier, Vocabulario de Teolog\u00ed\u00ada B\u00ed\u00adblica, Herder, Barcelona, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Vocabulario de las Ep\u00edstolas Paulinas<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Etimol\u00f3gicamente significa \u00abadversario\u00bb, \u00abacusador\u00bb (Zac 3,2); designa un poder personal invisible, enemigo de Dios y acusador del hombre ante Dios, tentador del hombre contra el plan salv\u00ed\u00adfico de Dios. ->demonio. E. M. N. FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001 Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret (-> dualismo, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/satan\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSATAN\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-15671","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15671","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15671"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15671\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15671"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15671"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15671"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}