{"id":15678,"date":"2016-02-05T10:11:57","date_gmt":"2016-02-05T15:11:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/signos-mesianicos\/"},"modified":"2016-02-05T10:11:57","modified_gmt":"2016-02-05T15:11:57","slug":"signos-mesianicos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/signos-mesianicos\/","title":{"rendered":"SIGNOS MESIANICOS"},"content":{"rendered":"<p>DJN<br \/>\n\u00c2\u00a0<br \/>\nSUMARIO: 1. La presencia de \u00absigno\u00bb, \u00abprodigio\u00bb, \u00abobra\u00bb y \u00abfuerza\u00bb (poder). &#8211; 2. El significado de signo en los sin\u00f3pticos y en el libro de los Hechos. &#8211; 3. El uso de \u00absigno\u00bb en los escritos de san Juan. &#8211; 4. El concepto de signo en San Pablo.<\/p>\n<p>Los cristianos del tercer milenio volvemos nuestra mirada a la Escritura Santa, para encontrar en ella el verdadero rostro de Cristo y desde nuestra comprensi\u00f3n, mostrarlo como el rostro de Dios entre los hombres. La gran apuesta de los autores neotestamentarios fue manifestar en su tiempo, en comunidades y ambientes distintos que el mensaje central del Nuevo Testamento era proclamar la divinidad de Cristo, para as\u00ed\u00ad confirmar que Jes\u00fas es el Hijo de Dios.<\/p>\n<p>Esta es la primitiva confesi\u00f3n de la fe cristiana. Jes\u00fas es el Kyrios, el Se\u00f1or. Esta verdad significa que los primitivos cristianos ve\u00ed\u00adan en el acontecimiento Cristo, no solamente el culmen de la Primera Alianza, sino que a Jes\u00fas se le aplican, nombres, t\u00ed\u00adtulos y atributos divinos que los autores veterotestamentarios otorgaban a YHWH. Esto tiene unas connotaciones sublimes, porque implica para los cristianos la comprensi\u00f3n de Cristo con el Dios del Antiguo Testamento, dicho de otro modo, el Dios del Antiguo Testamento es el mismo Dios del Nuevo Testamento, Encarnado en Jes\u00fas de Nazaret por obra del Esp\u00ed\u00adritu Santo. Esta unidad de rango divino con el Dios del Antiguo Testamento y al mismo tiempo de distinci\u00f3n, se expresa en el t\u00ed\u00adtulo Hijo de Dios que tantas ramificaciones tiene con relaci\u00f3n a la cristolog\u00ed\u00ada, a la preexistencia, a la soteriolog\u00ed\u00ada y al culmen manifestado en la escatolog\u00ed\u00ada, sobre todo en el t\u00ed\u00adtulo Hijo del hombre, presente en la tradici\u00f3n dani\u00e9lica y tambi\u00e9n en algunas obras de la literatura rab\u00ed\u00adnica, sobre todo en los Targumin y literatura ap\u00f3crifa (Targum de G\u00e9nesis, Targum de Neophyti, Fragmento del Targum del Cairo, Henoc 37-71, IV de Esdras).<\/p>\n<p>Todo esto tiene una relaci\u00f3n estrecha con los signos, los prodigios y los milagros que se describen en el interior de los escritos neotestamentarios que configuran la Nueva Alianza, donde Jes\u00fas es el Dios de los hombres, acreditado por Dios en medio de nosotros como el Emmanuel, profeta de Dios en obras y palabras, Se\u00f1or y Salvador.<\/p>\n<p>La elaboraci\u00f3n de la cristolog\u00ed\u00ada neotestamentaria se recurre a la tradici\u00f3n b\u00ed\u00adblica de la Sabidur\u00ed\u00ada y de la Palabra de Dios y a la tradici\u00f3n helenista del Logos. Para la soteriolog\u00ed\u00ada contribuyeron los Cantos del Servidor del Se\u00f1or y sobre todo la figura del Hijo del hombre escatol\u00f3gico.<\/p>\n<p>Nuestra atenci\u00f3n no se centra en una aproximaci\u00f3n exeg\u00e9tica de todos y cada uno de los milagros, como signos mesi\u00e1nicos de Jes\u00fas de Nazaret, prodigios y obras del profeta de la vida. Porque ello ser\u00ed\u00ada introducirnos en una verdadera soteriolog\u00ed\u00ada, acerca de los milagros de Jes\u00fas y al mismo tiempo contemplar\u00ed\u00ada el debate actual sobre los signos de Jes\u00fas: los exorcismos, las terapias, los milagros de norma, de d\u00e1diva, de salvaci\u00f3n, las manifestaciones. Luego, estas realidades nos conducir\u00ed\u00adan a la consideraci\u00f3n taumat\u00fargica en los or\u00ed\u00adgenes del cristianismo. Los m\u00faltiples testimonios inducir\u00ed\u00adan a comparar a Jes\u00fas taumaturgo con los taumaturgos de la \u00e9poca, para llegar a una verdadera interpretaci\u00f3n hermen\u00e9utica. Eso escapa del prop\u00f3sito de nuestro estudio.<\/p>\n<p>Nosotros determinamos el significado de signo y los t\u00e9rminos afines prodigio, poder, obra, porque esta terminolog\u00ed\u00ada encierra el contenido teol\u00f3gico que se encuentra en los distintos escritos neotestamentarios. Y al mismo tiempo, nos sit\u00faan en la perspectiva de los signos realizados por Jes\u00fas de Nazaret, como Mes\u00ed\u00adas de Dios.<\/p>\n<p>Estudiamos, por tanto, en un primer momento los aspectos generales de esta terminolog\u00ed\u00ada indicada m\u00e1s arriba, es decir, \u00absigno, prodigio, obra\u00bb. En segundo lugar, contemplamos el significado de los t\u00e9rminos en los evangelios sin\u00f3pticos y en el libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles. La impronta de esta segunda parte, ser\u00e1 observar el alcance que tienen estos signos en la apocal\u00ed\u00adptica jud\u00ed\u00ada y la consideraci\u00f3n del famoso signo de Jon\u00e1s y su aplicaci\u00f3n a Jes\u00fas, as\u00ed\u00ad como el signo pedido a Jes\u00fas y el signo del Hijo del hombre. En tercer lugar, estudiamos \u00ablos signos y prodigios\u00bb que el autor del tercer evangelio usa en el libro de los Hechos. En cuarto lugar, indagaremos la sem\u00e1ntica de signo en el Corpus Joanneum y en quinto lugar determinamos el concepto en los escritos paulinos y en la Carta a los Hebreos.<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad llegamos a la consideraci\u00f3n global que posee esta afirmaci\u00f3n en los escritos neotestamentarios, en orden a que los lectores perciban con claridad, c\u00f3mo el Nuevo Testamento ha otorgado a Jes\u00fas, el profeta de Nazaret estas acciones que rayan tambi\u00e9n en lo simb\u00f3lico, es decir, c\u00f3mo estas acciones son caracter\u00ed\u00adsticas de su persona: la elecci\u00f3n de los Doce, la misi\u00f3n de los disc\u00ed\u00adpulos, las comidas con publicanos y pecadores, la entrada en la ciudad santa de Jerusal\u00e9n, la expulsi\u00f3n de los vendedores del templo y la \u00faltima cena. En lo taumat\u00fargico Jes\u00fas combina dos mundos espirituales que nunca se hab\u00ed\u00adan unido: la espera de un futuro de salvaci\u00f3n universal y la realizaci\u00f3n de una salvaci\u00f3n milagrosa actual. As\u00ed\u00ad podemos llegar a una comprensi\u00f3n aproximada de su vida y su misterio. Pero sobre todo a tener en cuenta lo que en muchos ambientes se duda hoy, es decir, la puesta en entredicho de la divinidad y el se\u00f1or\u00ed\u00ado de Cristo, como Dios y hombre verdadero.<\/p>\n<p>1. La presencia de \u00absigno\u00bb, \u00abprodigio\u00bb, \u00abobra\u00bb y \u00abfuerza\u00bb (poder)<br \/>\nLa palabra signo aparece setenta y tres veces en los escritos neotestamentarios, diez veces en San Mateo, siete en San Marcos, veintitr\u00e9s en San Lucas y veinticuatro en San Juan y ocho en San Pablo y una sola vez en la Carta a los Hebreos. Como podemos comprobar es San Juan quien usa en m\u00e1s ocasiones este concepto, tanto en el Cuarto evangelio (17 veces), como en el libro del Apocalipsis donde se encuentra presente en siete ocasiones. La palabra signo se sit\u00faa como objeto de un grupo entero de verbos que realzan toda la actividad humana. Estos verbos son hacer, mostrar, obrar, preguntar, buscar, pedir, ver, discutir. El t\u00e9rmino prodigio que es una palabra frecuente en la lengua griega y tambi\u00e9n en Septuaginta aparece cincuenta y una vez, mientras que en los escritos neotestamentarios aparece diecis\u00e9is veces siempre junto a signo. El caso del concepto poder es distinto, aparece en el Nuevo Testamento ciento dieciocho veces y es un t\u00e9rmino que la mayor\u00ed\u00ada de las veces indica de manera t\u00e9cnica el concepto de \u00abmilagro\u00bb. Es curioso que esta palabra se encuentra en el evangelio seg\u00fan San Mateo, mientras que est\u00e1 ausente del evangelio seg\u00fan San Juan y solamente el verbo poder aparece dos veces referido a \u00abhacer signos\u00bb, realizados por Jes\u00fas. Otro t\u00e9rmino importante es obra que aparece en el Nuevo Testamento sesenta y cuatro veces, junto al t\u00e9rmino \u00absigno\u00bb. El t\u00e9rmino obra es importante sobre todo en el Cuarto Evangelio, sobre todo, por la relaci\u00f3n existente entre \u00absigno y obra\u00bb.<\/p>\n<p>2. El significado de signo en los sin\u00f3pticos y en el libro de los Hechos<br \/>\nLa palabra signo puede significar tanto \u00absigno\u00bb, como \u00abcontrasigno\u00bb. Esta \u00faltima acepci\u00f3n se comprueba en el evangelio de la infancia de San Lucas (Lc 2, 12). El \u00e1ngel realiza su mensaje con la menci\u00f3n del \u00abcontrasigno\u00bb que sirve como prueba del nacimiento de Jes\u00fas. Se trata por tanto de una verificaci\u00f3n de un hecho. Del mismo modo se expresa el evangelista San Mateo a prop\u00f3sito de la traici\u00f3n de Judas. Este da un \u00absigno\u00bb a aquellos que iban a prender a Jes\u00fas (Mt 26, 48). Y tambi\u00e9n el mismo evangelista describe a los disc\u00ed\u00adpulos que piden cu\u00e1l ser\u00e1 el signo de la venida de Jes\u00fas y del fin del mundo (Mt 24, 3). Es el signo de la Parus\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>Para la apocal\u00ed\u00adptica tardo-jud\u00ed\u00ada la venida del fin estaba precedida de fen\u00f3menos de naturaleza c\u00f3smica que no podr\u00ed\u00adan pasar inadvertidos y que anunciar\u00ed\u00adan lo inminente (4 Esd 8, 63).<\/p>\n<p>Los evangelistas sin\u00f3pticos describen el signo de Jon\u00e1s (Mt 12, 39 ss; Lc 11, 29s). Jon\u00e1s es aquel al que Dios le asigna una acci\u00f3n y Dios mismo act\u00faa a trav\u00e9s de \u00e9l. La revelaci\u00f3n no es tanto con la persona del profeta sino lo que \u00e9l mismo representa. La interpretaci\u00f3n con referencia del signo de Jon\u00e1s a Jes\u00fas, depende del valor que se le d\u00e9 a estos versos (Mt 12, 40; Lc 11, 32), porque se trata de un testimonio de Jes\u00fas que para presentarse a s\u00ed\u00ad mismo, recurre a categor\u00ed\u00adas prof\u00e9ticas, pero no se encierra en ellas. El logion sobre Jon\u00e1s es la respuesta de Jes\u00fas a la petici\u00f3n de un signo (Mt 12, 38; Lc 11, 29ss). Para comprender el significado de esta petici\u00f3n es importante tener presente los siguientes momentos: se parte siempre de un \u00absigno\u00bb, nunca de \u00absignos\u00bb. La petici\u00f3n de un \u00absigno\u00bb supone que el autor es Dios. En este sentido la petici\u00f3n de un signo llama la relaci\u00f3n de Jes\u00fas con Dios o de Dios con \u00e9l, de otra parte la relaci\u00f3n es (en el sentido religioso de fe) con Jes\u00fas, de aquellos que est\u00e1n interesados por el signo.<\/p>\n<p>Los sin\u00f3pticos usan el t\u00e9rmino \u00abpoder\u00bb (dynamis) para indicar los milagros cumplidos por Jes\u00fas, nunca emplean la palabra \u00absigno\u00bb. Por tanto, los \u00abpoderes\u00bb de Jes\u00fas no son considerados \u00absignos\u00bb, en el sentido de la petici\u00f3n de un signo. Para los contempor\u00e1neos paganos de Jes\u00fas el \u00abpoder\u00bb no es algo extraordinario, porque lo consideraban magia.<\/p>\n<p>El rabinismo ha tenido un temor propio para el t\u00e9rmino hebreo &#8216;ot que en lengua griega se traduce por \u00absigno\u00bb (semeion), porque fundaba la propia autoridad exclusivamente sobre la Escritura y sobre la tradici\u00f3n que serv\u00ed\u00ada para interpretarla rectamente y porque en el milagro divisaba un s\u00ed\u00adntoma t\u00ed\u00adpico de herej\u00ed\u00ada cuando en el ambiente jud\u00ed\u00ado suced\u00ed\u00ada como acto humano. La petici\u00f3n de un signo dirigido a Jes\u00fas trata con sorprendente precisi\u00f3n su modo de presentarse y de comportarse como resulta de la tradici\u00f3n sin\u00f3ptica. La petici\u00f3n de un signo toca la legitimidad o ilegitimidad de un derecho a una relaci\u00f3n directa con Dios. De ah\u00ed\u00ad que la petici\u00f3n de un signo es de una generaci\u00f3n mala o una generaci\u00f3n mala y ad\u00faltera.<\/p>\n<p>El signo del Hijo del hombre en la apocal\u00ed\u00adptica sin\u00f3ptica anuncia la aparici\u00f3n de un hecho particular. Para el primer evangelista el acto conclusivo de los hechos escatol\u00f3gicos, la parus\u00ed\u00ada del Hijo del hombre, adquiere una plasticidad y un dramatismo muy vivo respecto a los otros sin\u00f3pticos (Mt 24, 30). El enunciado con respecto al signo del Hijo del hombre permanece misterioso. Es posible que el primer evangelista haya rele\u00ed\u00addo dos pasajes veterotestamentarios (Zac 12, 12. 14; Dan 7, 13s). De una parte San Mateo observa en los rasgos del traspasado delprofeta, a Jes\u00fas y de otra parte identifica a Jes\u00fas como Hijo del hombre, junto a la convicci\u00f3n apocal\u00ed\u00adptica del fin del mundo. El evangelista quiere mostrar a su comunidad que la Parus\u00ed\u00ada no llegar\u00e1 improvisadamente sino que ser\u00e1 preanunciada por signos. Sin embargo, el procedimiento que el narrador ha realizado, ha sido un midr\u00e1s de los pasajes veterotestamentarios mencionados que luego la tradici\u00f3n jo\u00e1nica, ha expresado tanto en el evangelio, para describir al \u00abtraspasado\u00bb (Jn 19, 37), como en el Apocalipsis, para mostrar el car\u00e1cter divino \u00abde uno que viene entre nubes semejante a Hijo de hombre\u00bb (Ap 1, 7).<\/p>\n<p>El t\u00e9rmino signo aparece cuatro veces en el libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles (Hech 4, 16. 22; 8, 6. 13), las otras nueve veces aparece bajo la expresi\u00f3n \u00absignos y prodigios\u00bb, o \u00abprodigios y signos\u00bb. La distinci\u00f3n entre \u00absignos y poderes\u00bb en el libro de los Hechos no es simplemente \u00abmilagro\u00bb. El \u00absigno\u00bb en los Hechos de los Ap\u00f3stoles es una referencia cristol\u00f3gicakerigm\u00e1tica del milagro cumplido con autoridad en la persona de Jes\u00fas, legitimado por Dios. El uso de \u00absigno\u00bb en este libro de los Hechos presenta un nuevo aspecto con relaci\u00f3n a los evangelios sin\u00f3pticos, en cuanto que ahora son los disc\u00ed\u00adpulos de Jes\u00fas los que realizan \u00absignos\u00bb en nombre de Jes\u00fas. En Hechos, el uso del plural, es decir, los \u00absignos\u00bb referido a los disc\u00ed\u00adpulos de Jes\u00fas refleja tambi\u00e9n una nueva situaci\u00f3n determinada a trav\u00e9s de la Muerte, Resurrecci\u00f3n y exaltaci\u00f3n de Jes\u00fas. La afirmaci\u00f3n signos y prodigios solamente aparece una vez en los evangelios sin\u00f3pticos (Mt 24, 24; Mc 13, 22). Esta expresi\u00f3n est\u00e1 ausente en el evangelio de San Lucas, mientras que en el libro de los Hechos aparece como ya hemos dicho m\u00e1s arriba nueve veces. En otros escritos neotestamentarios esta expresi\u00f3n es rara. Los signos y prodigios de Hechos tienen algunas diferencias con respecto a los evangelios sin\u00f3pticos. Porque en San Mateo y San Marcos los signos y prodigios se proyectan en el futuro y se incorporan en la espera mesi\u00e1nica. De suyo, el Mes\u00ed\u00adas viene acompa\u00f1ado de \u00absignos y prodigios\u00bb. El autor de Hechos presenta la nueva era mosaica de la redenci\u00f3n escatol\u00f3gica en los signos y prodigios actuales que la caracterizan. En Hechos se pueden distinguir dos usos kerigm\u00e1ticos diversos en esta expresi\u00f3n. El primero agota todas las posibilidades tipol\u00f3gicas y se encuadran en tres sujetos interesados: Mois\u00e9s, Jes\u00fas y los invitados de Jes\u00fas; mientras que en el segundo por el contrario se consideran solo los \u00faltimos (Hech 2, 2; 7, 36; 15, 12). San Lucas no ha querido armonizar ambos aspectos, es decir, la consideraci\u00f3n tipol\u00f3gica y la conciencia y experiencia apost\u00f3lica. Su cautela se ha debido a dos principios que regulan el modo de usar el material que tiene a su disposici\u00f3n y que se pueden relevar continuamente en la libertad con la que procede.<\/p>\n<p>3. El uso de \u00absigno\u00bb en los escritos de san Juan.<\/p>\n<p>El autor del Cuarto Evangelio posee unas caracter\u00ed\u00adsticas propias a la hora de usar la palabra semeion (signo) en sus escritos. Ante todo digamos que San Juan tiene en com\u00fan con los evangelios sin\u00f3pticos y con el libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles cuatro realidades importantes:<\/p>\n<p>Conoce y usa la palabra semeion en el sentido de \u00absigno\u00bb, \u00abindicaci\u00f3n\u00bb, \u00abcontrasigno\u00bb. Y semeion seg\u00fan el autor del Cuarto evangelio es \u00abindicio, presagio, prueba, acciones prodigiosas\u00bb. San Juan usa semeion para indicar la percepci\u00f3n visible y la verificaci\u00f3n. Es decir, el \u00absigno\u00bb joanneo se debe \u00abver\u00bb (Jn 2, 23; 6, 2. 14. 30), \u00abmostrar\u00bb (Jn 2, 18), los signos son un medio que revelan la \u00abgloria\u00bb, permitiendo reconocer en El al Hijo de Dios que ha venido del Padre y vuelve a El (Jn 14, 9ss; 16, 28) y sirven para justificar la fe en El (Jn 6, 30). San Juan tambi\u00e9n conoce la tradici\u00f3n sin\u00f3ptica seg\u00fan la cual a Jes\u00fas se le pide un \u00absigno\u00bb (Jn 2, 18; 6, 1. 30). Pero a diferencia de los sin\u00f3pticos se limita a hablar de un \u00absigno\u00bb, no de habla de la petici\u00f3n de un \u00absigno del cielo\u00bb. La expresi\u00f3n \u00absignos y prodigios\u00bb provienen de la tradici\u00f3n jud\u00ed\u00ada veterotestamentaria y se encuentra solamente una vez en el Cuarto evangelio (Jn 4, 48).<\/p>\n<p>La peculiaridad de San Juan. Para San Juan el t\u00e9rmino semeion (signo) tanto en el evangelio como en el libro del Apocalipsis asume el papel que en el Nuevo Testamento y sobre todo en los evangelios sin\u00f3pticos es t\u00ed\u00adpico de dynamis (poder). El \u00absigno\u00bb tiene un verbo de acci\u00f3n, normalmente el verbo hacer y el efecto de una acci\u00f3n personal, es decir, no se pueden separar \u00ablos signos\u00bb jo\u00e1nicos de la persona que los cumple. El uso de esta acci\u00f3n en San Juan se limita a Jes\u00fas en el Evangelio, a las potestades adversas en el Apocalipsis, por lo que implica un dato sobrenatural y expresamente prodigioso. En Juan se habla de los \u00absignos de Jes\u00fas\u00bb de manera gen\u00e9rica (Jn 2, 23; 3, 2; 6, 2. 9; 9, 16) y alguna vez se alude por a\u00f1adidura en t\u00e9rminos recapitulativos en gran n\u00famero de ellos (Jn 11, 47; 12, 37; 20, 20). San Juan usa la palabra semeion para notar las acciones de Jes\u00fas y es evidente que el evangelista ha evitado dar intencionadamente a semeion una valencia de apertura al futuro, aunque el uso ling\u00fc\u00ed\u00adstico de su ambiente le diese esa posibilidad. La expresi\u00f3n semeion recurre sobre todo en la boca del evangelista mismo (Jn 2, 11. 23; 4, 54; 6, 2. 14) en otras frases que \u00e9l, en el preparar una exposici\u00f3n sucesiva, hace pronunciar a los fariseos (Jn 9, 16; 11, 47), a Nicodemo (Jn 3, 2), o a la gente an\u00f3nima impresionada por Jes\u00fas (Jn 7, 31; 10, 41). Jes\u00fas usa la palabra solamente una vez (Jn 6, 26) para subrayar claramente el fin central de su evangelio. Pero en el uso ling\u00fc\u00ed\u00adstico joanneo el t\u00e9rmino semeion resulta ser un t\u00e9rmino interpretativo.<\/p>\n<p>De otra parte, Jes\u00fas en el evangelio joanneo usa el t\u00e9rmino obra (dynamis) para hablar de lo que el evangelista llama \u00absigno\u00bb. Tanto \u00abobra\u00bb como \u00absigno\u00bb son dos t\u00e9rminos muy pr\u00f3ximos para el evangelista. Jes\u00fas no habla jam\u00e1s de sus \u00abobras\u00bb propias. Solamente una vez el evangelista dice: \u00absus obras\u00bb (Jn 7, 3).<\/p>\n<p>Porque sus obras no dependen exclusivamente de \u00e9l. San Juan usa la expresi\u00f3n \u00ablas obras que yo hago\u00bb tres veces (Jn 5, 36; 10, 25; 14, 12). Los tres pasajes se encuentran en un contexto que define la comuni\u00f3n de Jes\u00fas con Dios. Para la fe b\u00ed\u00adblica, Dios se revela sobre todo a trav\u00e9s de sus obras. Jes\u00fas por tanto, no cumple sus obras en cualquier momento, sino s\u00f3lo cuando llega su \u00abhora\u00bb (Jn 2, 4). El conoce esta hora, porque conoce al Padre, as\u00ed\u00ad como El lo ha conocido. Por esta comuni\u00f3n, El sabe siempre \u00ablo que debe hacer\u00bb (Jn 6, 6). Las obras en el evangelio de San Juan se demuestran semeia (signos), en cuanto que sus obras sirven de autorevelaci\u00f3n de Dios. Ahora bien, el semeion jo\u00e1nico no cualifica las obras de Jes\u00fas como \u00abprodigios\u00bb, sino como \u00absignos\u00bb que permiten un cierto conocimiento en cuando que vuelven patente un hecho.<\/p>\n<p>Jes\u00fas trae una nueva imagen de Dios en cuanto que es el testimonio revelador de Dios a favor de Jes\u00fas, su Hijo. La actividad de Jes\u00fas se describe con la f\u00f3rmula hacer signos. Los signos, cual aut\u00e9ntica caracter\u00ed\u00adstica de toda la obra de Jes\u00fas, son atribuidos al brazo de Dios. Por lo tanto los \u00absignos\u00bb indican en Jes\u00fas la suerte de todos los hombres seg\u00fan la voluntad de Dios. Las obras son pues signos en cuanto que prueban que El es el revelador de Dios y de otra parte, demuestran que Jes\u00fas es el Hijo del Padre que es Dios. Ellos tienen una referencia teol\u00f3gica y mediante esto, tambi\u00e9n cristol\u00f3gica. Las obras de Jes\u00fas son como el espejo de su ser.<\/p>\n<p>Los signos de Jes\u00fas manifiestan que ellos est\u00e1n determinados para fundamentar la fe en El como Mes\u00ed\u00adas. Para San Juan la fe en Jes\u00fas es siempre y tambi\u00e9n fe en Dios Padre. Para el evangelista los signos de Jes\u00fas tienen valor constitutivo para la fe en cuanto tal. En cuanto \u00abobras de Jes\u00fas\u00bb ellos son siempre tambi\u00e9n hechos con los que Dios como Padre reconoce a Jes\u00fas, como su Hijo, en cuanto revelador, revela a Dios con ser conocido el nombre. Los signos de Jes\u00fas en cuanto causan lafe en El sirven tambi\u00e9n para fundar la fe en Dios (Jn 2, 15ss; 4, 47 ss).<\/p>\n<p>Las palabras de Jes\u00fas son la respuesta directa a la pregunta: \u00bft\u00fa qui\u00e9n eres? (Jn 8, 25). La plenitud de los predicados refleja la libertad de Jes\u00fas, as\u00ed\u00ad como el contrasigno de sus obras designadas como semeia y por tanto con el acento del quehacer revelativo. Signo y \u00ablogos\u00bb se encuentran aqu\u00ed\u00ad en una relaci\u00f3n de interrelaci\u00f3n. Si el logos interpreta el semeion, el semeion legitima el logos en el sentido que entre ambos encuentran su unidad en la persona de Aquel que es \u00danico, que puede decir: \u00abyo soy\u00bb (ego eimi).<\/p>\n<p>San Juan une la revelaci\u00f3n de la \u00abgloria\u00bb de Jes\u00fas con su primer \u00absigno\u00bb, el primer milagro de Can\u00e1 (Jn 2, 11). Tambi\u00e9n el milagro de la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro revela la \u00abgloria\u00bb, pero en este pasaje se habla de la gloria de Dios cuya manifestaci\u00f3n en el signo de Jes\u00fas comporta que el Hijo sea glorificado por ella (Jn 11, 4). Un nuevo pasaje revela que la \u00abgloria\u00bb de Jes\u00fas y los \u00absignos\u00bb est\u00e1n estrechamente unidos y se subraya que est\u00e1 reservado al creyente comprender el significado. Por lo cual seg\u00fan el autor del Cuarto evangelio, del \u00absigno\u00bb nace la \u00abfe\u00bb y se ve la \u00abgloria\u00bb que resplandece en El (Jn 1, 14). Jes\u00fas en sus \u00absignos\u00bb y en su \u00abgloria\u00bb manifiesta su peculiaridad, es decir, su naturaleza como Hijo. La gloria que se manifiesta en el quehacer de Jes\u00fas y la impresi\u00f3n de la grandeza personal o la majestad de Jes\u00fas est\u00e1 expresada al final del evangelio, donde San Juan dice que Jes\u00fas es el Cristo el Hijo de Dios (Jn 20, 31). El vidente del Apocalipsis de San Juan contempla signos apocal\u00ed\u00adpticos con un marcado acento simb\u00f3lico que se desarrollan sobre todo en las visiones celestes y que culminan en verdaderos dramas: el signo de la mujer en el cielo (Ap 12, 1), el Drag\u00f3n que quer\u00ed\u00ada arrebatar al Hijo de la mujer en cuanto naciese (Ap 12, 4), los \u00e1ngeles con las \u00faltimas copas, es decir, las \u00faltimas siete plagas (Ap 15, 1). Tambi\u00e9n el apocal\u00ed\u00adptico refiere la expresi\u00f3n \u00abhacer signos\u00bb en dos pasajes (Ap 13, 14; 19, 20) y a modo de ant\u00ed\u00adtesis negativa como en el Cuarto Evangelio. El Apocalipsis se refiere a los prodigios cumplidos por el profeta del Anticristo en su cualidad de falso profeta para oscurecer la verdad y confundir a los hombres, deseando que adoren a la bestia. Tambi\u00e9n los demonios que salen de la bestia hacen signos e incitan a los reyes de la tierra a la guerra (Ap 16, 14).<\/p>\n<p>4. El concepto de signo en San Pablo<br \/>\nEl t\u00e9rmino semeion aparece siete veces en los escritos paulinos (Rom 4, 11; 15, 19; 1 Cor 1, 22; 14, 22; 2 Cor 12, 12; 2 Tes 2, 9; 3, 17). No hay uni\u00f3n de alg\u00fan g\u00e9nero entre el uso espec\u00ed\u00adfico joanneo del t\u00e9rmino y el uso de San Pablo.<\/p>\n<p>El Ap\u00f3stol de los gentiles hace algunos usos espec\u00ed\u00adficos: semeion tiene el significado de signo, contrasigno (Rom 4, 11). De otra parte los signos del ap\u00f3stol son un dato visible que permite individuar un ap\u00f3stol en cuanto tal (2 Cor 12, 12). Mientras que los signos y prodigios de la \u00e9poca de la salvaci\u00f3n, cumplidos por \u00e9l lo demuestra ap\u00f3stol de Cristo. En el mismo contexto un pasaje de la Primera Carta a los Corintios manifiesta claramente la petici\u00f3n de signos por parte de los jud\u00ed\u00ados (1 Cor 1, 22). Esto nos recuerda la petici\u00f3n hecha a Jes\u00fas en los evangelios sin\u00f3pticos (Mt 12, 38; Mc 8, 11; Lc 11, 29). San Pablo usa la expresi\u00f3n signos y prodigios, proveniente de la tradici\u00f3n del Exodo, ante todo en relaci\u00f3n a s\u00ed\u00ad mismo por su peculiaridad de Ap\u00f3stol (Rom 15, 19; 2 Cor 12, 12).<\/p>\n<p>La Carta a los Hebreos define los signos, los prodigios y portentos de varios g\u00e9neros y distribuciones del Esp\u00ed\u00adritu Santo. Es decir, lo que Dios hace, esto es, los signos, milagros y el poder del Esp\u00ed\u00adritu para acreditar la predicaci\u00f3n encaminada con el anuncio del Se\u00f1or (Hb 2, 4). ->milagros; hijo del hombre; reino; salvaci\u00f3n; enfermedad.<\/p>\n<p>BIBL. \u2014 K. H. RENGSTORD, mll\u00c2\u00b5\u00c2\u00a3lov GLNT VII, 90-169; O. BETZ, oTwcsOV en: H. BALZ \/ G. SCHNEIDER, Diccionario Exeg\u00e9tico del Nuevo Testamento, vol. II,1389-1396; J. SWEET, Miracle in the Biblical World, en R. J. COGGINS &#038; J. L. HOULDEN, (eds.), A Dictionary of Biblical Interpretation, London 1996, 461-467; F. FERN\u00ed\u0081NDEZ RAMOS, Los milagros \u00bfliberan o encadenan? (\u00bfteolog\u00ed\u00ada historia?). Torre del Mar 1999.<\/p>\n<p>Antonio Llamas<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DJN \u00c2\u00a0 SUMARIO: 1. La presencia de \u00absigno\u00bb, \u00abprodigio\u00bb, \u00abobra\u00bb y \u00abfuerza\u00bb (poder). &#8211; 2. El significado de signo en los sin\u00f3pticos y en el libro de los Hechos. &#8211; 3. El uso de \u00absigno\u00bb en los escritos de san Juan. &#8211; 4. El concepto de signo en San Pablo. Los cristianos del tercer milenio &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/signos-mesianicos\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSIGNOS MESIANICOS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-15678","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15678","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15678"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15678\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15678"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15678"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15678"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}