{"id":15679,"date":"2016-02-05T10:11:58","date_gmt":"2016-02-05T15:11:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/sinoptica-cuestion\/"},"modified":"2016-02-05T10:11:58","modified_gmt":"2016-02-05T15:11:58","slug":"sinoptica-cuestion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/sinoptica-cuestion\/","title":{"rendered":"SINOPTICA, CUESTION"},"content":{"rendered":"<p>DJN<br \/>\n\u00c2\u00a0<br \/>\nDesde J. J. Griesbach (1774) los evangelios de Mateo, Marcos y Lucas se denominan sin\u00f3pticos, ya que coinciden en gran parte en los episodios que narran, en el orden en que lo hacen y con mucha frecuencia tambi\u00e9n en su tenor literal hasta el punto de que pueden disponerse en columnas para apreciar sus semejanzas y diferencias, que tambi\u00e9n las tienen, de un golpe de vista, es decir, a modo de sinopsis.<\/p>\n<p>Ya en la Iglesia antigua y en la Edad Media se tuvo conciencia de ello como lo prueban los \u00abc\u00e1nones\u00bb de Eusebio de Cesarea, la \u00absinopsis\u00bb de Ammonio y la obra De consensu evangelistarum de S. Agust\u00ed\u00adn. Fue, sin embargo, a partir del siglo XVIII con el desarrollo de los m\u00e9todos hist\u00f3rico-cr\u00ed\u00adticos y el inter\u00e9s por establecer cient\u00ed\u00adficamente el valor hist\u00f3rico de las fuentes para conocer la historia de Jes\u00fas de Nazaret cuando las relaciones entre los evangelios sin\u00f3pticos se convirtieron en problema cient\u00ed\u00adfico. He aqu\u00ed\u00ad la \u00abcuesti\u00f3n sin\u00f3ptica\u00bb: \u00bfcu\u00e1l es la relaci\u00f3n que une los evangelios de Mateo, Marcos y Lucas? La soluci\u00f3n a esta pregunta tiene un doble inter\u00e9s. Por un lado nos permite una mejorvaloraci\u00f3n de las fuentes para investigar la historia de Jes\u00fas pero adem\u00e1s nos ayuda a conocer mejor los intereses teol\u00f3gicos y redaccionales de cada evangelista al componer su obra.<\/p>\n<p>Las teor\u00ed\u00adas que han tratado de explicar el fen\u00f3meno pueden reducirse a cuatro. Lessing (1778, publicado luego en 1784) fue el primero en proponer la teor\u00ed\u00ada del evangelio primitivo, idea desarrollada m\u00e1s tarde de modo harto artificioso por J. G. Eichhorn (1794) seg\u00fan la cual los tres evangelios sin\u00f3pticos depender\u00ed\u00adan de un \u00fanico y primitivo protoevangelio, redactado \u00e9n arameo, al que siguiendo a S. Jer\u00f3nimo se denomin\u00f3 Evangelio de los Nazarenos. A pesar de algunos defensores posteriores esta hip\u00f3tesis est\u00e1 desechada pues no da explicaci\u00f3n ni de las divergencias ni de las coincidencias existentes entre los evangelistas. Lo que de ella puede quedar en pie se reduce a la idea de que los tres primeros evangelios est\u00e1n emparentados literariamente.<\/p>\n<p>Se suele atribuir, con bastante inexactitud como ha demostrado H. Weisweiler, a F. Schleiermacher un intento de solucionar la cuesti\u00f3n con una hip\u00f3tesis de signo contrario: la teor\u00ed\u00ada de los fragmentos. Schleiermacher en un estudio sobre el evangelio de Lucas (1817) trat\u00f3 de demostrar que el tercer evangelio no depend\u00ed\u00ada de un protoevangelio anterior sino que hab\u00ed\u00ada sido compuesto a base de breves relatos que ser\u00ed\u00adan las primeras narraciones existentes sobre Jes\u00fas de Nazaret. Esta hip\u00f3tesis no tuvo mucho influjo y desde luego no da explicaci\u00f3n alguna para la cuesti\u00f3n sin\u00f3ptica. De ella se mantiene en pie que los evangelistas utilizaron narraciones previas para la composici\u00f3n de los evangelios y que cada uno de estos ha sufrido su propio proceso de reelaboraci\u00f3n. Como puede verse anuncia las posteriores adquisiciones de la historia de las formas e historia de la redacci\u00f3n.<\/p>\n<p>J. G. Herder (1797) propuso la teor\u00ed\u00ada de la tradici\u00f3n, desarrollada m\u00e1s tarde por J. C. L. Giesseler (1918), seg\u00fan la cual los tres sin\u00f3pticos tomaron de modo independiente sus materiales comunes de la tradici\u00f3n oral y no conocieron m\u00e1s materiales comunes que los orales. Esta hip\u00f3tesis considera que, desde muy pronto, el primitivo kerygma, en un estadio todav\u00ed\u00ada oral, adquiri\u00f3 una forma fija de transmisi\u00f3n. Tuvo muchos adeptos entre los estudiosos del s. XIX, sobre todo cat\u00f3licos y anglicanos, pero no puede mantenerse porque es innegable la relaci\u00f3n literaria entre los evangelios, aparte de que tampoco da explicaci\u00f3n de la cuesti\u00f3n sin\u00f3ptica. Lo v\u00e1lido que queda de ella es que desde muy pronto y de modo oral la predicaci\u00f3n primitiva se transmiti\u00f3 de un modo bastante fijo.<\/p>\n<p>Queda la teor\u00ed\u00ada de la utilizaci\u00f3n, es decir, que unos evangelistas utilizaron a otros en la composici\u00f3n de su obra. Es la m\u00e1s antigua porque la propuso ya S. Agust\u00ed\u00adn y es la \u00fanica hoy en vigor. Explica la cuesti\u00f3n sin\u00f3ptica manteniendo que unos evangelistas utilizaron las obras escritas de otros. Ahora bien, dentro de esta teor\u00ed\u00ada se dan muchas variantes debido a dos tipos de consideraciones. Por un lado, se han construido distintas hip\u00f3tesis seg\u00fan se conceda prioridad a unos u otros evangelistas. Por otra parte, mientras algunos investigadores consideran que no deben entrar en la explicaci\u00f3n m\u00e1s textos que los que hoy tenemos, otros piensan que, de hecho, no es posible establecer ninguna hip\u00f3tesis veros\u00ed\u00admil sin postular, al lado de los tres evangelios sin\u00f3pticos, la existencia de otros textos distintos de los que tenemos, es decir, otros documentos que no han llegado hasta nosotros. El mismo evangelista Lucas parece apoyar la idea de que debieron existir otras composiciones cuando dice que \u00abmuchos se pusieron a compilar un relato de los sucesos que se llevaron a cabo entre nosotros\u00bb (Lc. 1,1)<br \/>\nUna las hip\u00f3tesis basadas en la idea de que unos evangelios utilizaron a otros, ya propuesta por S. Agust\u00ed\u00adn y defendida por algunos investigadores modernos, est\u00e1 la que mantiene que Mc depende de Mt del que vendr\u00ed\u00ada a ser una condensaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Lc ser\u00ed\u00ada posterior a ambos, de los que depender\u00ed\u00ada. Sin embargo, quienes han mantenido esta hip\u00f3tesis suelen entender que Mc no depender\u00ed\u00ada directamente del Mt actual sino de un texto mateano previo, un proto-Mt.<\/p>\n<p>Griesbach, por su parte, propuso que Mc ser\u00ed\u00ada el evangelio m\u00e1s moderno como punto de encuentro intermedio (s\u00ed\u00adntesis) entre la tendencia petrina de Mt (tesis) y la paulina y contraria de Lc (ant\u00ed\u00adtesis) Esta hip\u00f3tesis le vino bien a F.C. Baur y a su escuela para explicar de un modo hegeliano la evoluci\u00f3n del cristianismo primitivo pero no se corresponde demasiado con los datos literarios aportados por los textos.<\/p>\n<p>Con C. Lachmann (1835) comenz\u00f3 una nueva \u00e9poca al comprobar que Mt y Lc coinciden entre s\u00ed\u00ad en el orden de sucesi\u00f3n de las per\u00ed\u00adcopas s\u00f3lo en cuanto ambos concuerdan con Mc. Lo cual hace muy probable que Mc haya de ser el evangelio m\u00e1s primitivo. Ch. H. Weise (1838) y Ch. G. Wilke (1838) coincidieron en su apreciaci\u00f3n con Lachmann y adem\u00e1s llegaron a la conclusi\u00f3n de Mt y Lc coinciden en un conjunto de material frente a Marcos, lo que dio lugar a la hip\u00f3tesis de una fuente com\u00fan (Q) -del alem\u00e1n Quelle, fuente-consistente en una colecci\u00f3n de palabras del Se\u00f1or, a la que desde fines del s. XIX se denomina \u00abfuente de los discursos\u00bb o \u00abde los dichos\u00bb de Jes\u00fas. Naturalmente, adem\u00e1s de Mc y de Q tanto Lc como Mt habr\u00ed\u00adan dispuesto de otras fuentes, escritas u orales, de informaci\u00f3n propias.<\/p>\n<p>Lo anterior se puede expresar de modo global acudiendo a c\u00f3mputos. Las estad\u00ed\u00adsticas realizadas por distintos estudiosos llegan a resultados coincidentes, aunque puedan variar las cifras m\u00e1s o menos seg\u00fan se acepte o rechace alg\u00fan vers\u00ed\u00adculo por consideraciones de tipo textual o literario. El evangelio de Mc, el m\u00e1s breve de los tres, cuenta con 661 vers\u00ed\u00adculos. La mayor parte de ellos se encuentran en Mt o en Lc o en los dos, de modo que Mc s\u00f3lo tiene unos 50 vers\u00ed\u00adculos propios. Mt, que tiene 1068 vers\u00ed\u00adculos, contiene los materiales de Mc excepto 40 vers\u00ed\u00adculos, adem\u00e1s de 330 vers\u00ed\u00adculos propios. De los 1150 vers\u00ed\u00adculos de Lc, 350 se hallan en Mc y 548 le son peculiares. Mt y Lc tienen en com\u00fan 235 que no se encuentran en Mc. Sin embargo, la evidencia global de las relaciones entre los tres evangelios se aten\u00faa cuando se examinan de cerca.<\/p>\n<p>Naci\u00f3 as\u00ed\u00ad la hip\u00f3tesis de las dos fuentes, la m\u00e1s com\u00fanmente aceptada y la que la mayor\u00ed\u00ada de los exegetas dan como explicaci\u00f3n v\u00e1lida para la cuesti\u00f3n sin\u00f3ptica. La teor\u00ed\u00ada de las dos fuentes se basa, pues, en que, en general, Mt y Lc coinciden en el orden y disposici\u00f3n de los materiales narrativos que tienen en com\u00fan mientras siguen a Mc. Pero difieren entre s\u00ed\u00ad cuando uno de los dos se aparta del orden marcano. Por otro lado, Mt y Lc coinciden entre s\u00ed\u00ad, frente a Mc en un conjunto de materiales no narrativos, que recogen ense\u00f1anzas de Jes\u00fas. La coincidencia en tantos materiales y la exactitud del vocabulario de ambos hace pensar en que los dos dependen de la misma fuente. Han fracasado los intentos de demostrar la dependencia de cualquiera de ellos respecto al otro en los materiales en que coinciden frente a Marcos.<\/p>\n<p>Aunque la hip\u00f3tesis de las dos fuentes es una teor\u00ed\u00ada suficientemente sencilla, \u00fatil para el trabajo cient\u00ed\u00adfico y que en general explica los hechos, no da cuenta de los datos en todos sus detalles. Multitud de ellos sugieren que ni Lc ni Mt dependen directamente de Mc. tal como hoy lo tenemos. Entre otras cosas la hip\u00f3tesis de las dos fuentes no da explicaci\u00f3n satisfactoria de la gran omisi\u00f3n lucana (Mc 6,45-8,26) ni de las frecuentes concordancias entre Lc y Mt contra Mc (estudiadas por F. Neirynck, The minor agreements of Matthew and Luke against Mark, Lovaina 1974). De ah\u00ed\u00ad que con toda probabilidad haya que concluir que los materiales tomados de Mc por Lc y Mt lo fueron de un texto en un estado redaccional distinto del que hoy tenemos, es decir de un proto-Mc. La teor\u00ed\u00ada de las dos fuentes puede representarse por medio del siguiente diagrama:<\/p>\n<p>No puede olvidarse que la fuente Q tiene un car\u00e1cter hipot\u00e9tico, ning\u00fan moderno la ha tenido entre sus manos, de modo que su entidad y su car\u00e1cter es el resultado de una reconstrucci\u00f3n. Por eso puede discutirse si la fuente de palabras o ense\u00f1anzas del Se\u00f1or (Q) es una fuente literaria, esto es, un documento, o tuvo car\u00e1cter oral. La coincidencia literal frecuente entre Mt y Lc en los textos adjudicados a la fuente Q apoyan la hip\u00f3tesis de su car\u00e1cter literario o documental. Ahora bien, aun as\u00ed\u00ad muchos investigadores lo consideran un documento textualmente fluido, de modo que Mt y Lc, aun utilizando ambos Q no habr\u00ed\u00adan tenido ante s\u00ed\u00ad un texto id\u00e9ntico. Y lo mismo podr\u00ed\u00ada decirse del proto-Mc. \u00bfTuvieron Mt y Lc exactamente el mismo proto-Mc? Combinando la teor\u00ed\u00ada de las dos fuentes, con el car\u00e1cter fluido de Q y con el hecho que parece probado que ni Mt ni Lc utilizaron el evangelio de Mc tal como hoy lo tenemos y que incluso pudieron utilizar formas distintas de un evangelio premarcano se podr\u00ed\u00ada construir el siguiente diagrama, donde P significa un primer relato evang\u00e9lico. El evangelio de Mc que hoy tenemos depender\u00ed\u00ada de ese primer relato al que habr\u00ed\u00ada fusionado con otros materiales. De hecho minuciosos an\u00e1lisis creen encontrar dos fuentes distintas en el evangelio de Mc. del que depender\u00ed\u00ada Mc. En el diagrama se expresa bien la fluidez textual de la fuente de los dichos de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>En esta misma l\u00ed\u00adnea, que parte de la idea de que la cuesti\u00f3n sin\u00f3ptica no puede resolverse s\u00f3lo con los textos que han llegado hasta nosotros, P. Rolland formul\u00f3 una nueva propuesta. Da por cierto que nuestros tres evangelios no se conocieron entre s\u00ed\u00ad. Ahora bien, si Mt no depende del Mc actual y \u00e9ste no depende de Mt, es preciso postular una fuente com\u00fan, que sea su com\u00fan denominador y de la que dependan ambos, a la que designa con la sigla H. Del mismo modo, si Lc no depende del Mc actual y \u00e9ste no depende de Lc, ambos han de depender de una fuente com\u00fan, que sea su com\u00fan denominador, a la que denomina P. Por fin, si Mt no depende de Lc y Lc no depende de Mt hay que postular para ambos un origen doble: H + Q para Mt y P + Q para Lc. Pero dado que H y P tienen en parte el mismo contenido hay que considerarlos como dos adaptaciones independientes de un mismo documento primitivo D. Esto se podr\u00ed\u00ada expresar en el siguiente diagrama:<\/p>\n<p>Rolland intenta ubicar los distintos documentos postulados en la historia de la comunidad primitiva y de sus tendencias teol\u00f3gicas, tal como nos son conocidos. Llama a D \u00abel evangelio de los Doce\u00bb, al que considera un primitivo documento escrito en lengua sem\u00ed\u00adtica. Se habr\u00ed\u00ada redactado en Jerusal\u00e9n y corresponder\u00ed\u00ada a lo que la tradici\u00f3n desde Pap\u00ed\u00adas ha considerado el evangelio hebreo de Mateo. Dar\u00ed\u00ada una imagen de Jes\u00fas como la de un hombre profundamente vinculado a la Ley jud\u00ed\u00ada. Este evangelio se traducir\u00ed\u00ada al griego y se le a\u00f1adir\u00ed\u00adan materiales en los que se presentar\u00ed\u00ada a Jes\u00fas como distanci\u00e1ndose de las tradiciones jud\u00ed\u00adas bajo el influjo de los siete. Ser\u00ed\u00ada un evangelio helenista (de ah\u00ed\u00ad que le adjudique la sigla H). Rolland lo considera un Mt intermedio. Este mismo documento bajo el influjo de Pablo (por eso le adjudica la sigla P) ser\u00ed\u00ada de nuevo traducido al griego para servicio de las comunidades paulinas. Es preciso admitir la existencia de una segunda fuente (Q) utilizada por Mt y Lc que la habr\u00ed\u00adan combinado respectivamente con H y con P.<\/p>\n<p>Rolland pretende no s\u00f3lo mejorar la hip\u00f3tesis de las dos fuentes, dado que \u00e9sta no da cuenta de todos los datos, sino integrar en su explicaci\u00f3n tambi\u00e9n los testimonios de antores antiguos como Papias, Ireneo y Or\u00ed\u00adgenes. El mismo Rolland reconoce que su propuesta ha tenido muy poca acogida entre la comunidad cient\u00ed\u00adfica.<\/p>\n<p>Otro problema es la relaci\u00f3n entre Q y Mc o O y P o O y D. Ninguna de estas \u00faltimas hip\u00f3tesis da cuenta de ello&#8230;<\/p>\n<p>Mi opini\u00f3n personal es que si el evangelista Lucas tiene raz\u00f3n cuando dice que \u00abmuchos se pusieron a compilar un relato de los sucesos&#8230;\u00bb hoy con s\u00f3lo tres de esos relatos en su estadio final no es posible reconstruir con exactitud la historia de sus relaciones literarias. Ahora bien el multiplicar los hipot\u00e9ticos estadios intermedios o los documentos nos aleja de los senderos de la ciencia que para serlo ha de v\u00e9rselas siempre con datos constatables. La multitud de documentos hipot\u00e9ticos conduce a hip\u00f3tesis inmanejables. De ah\u00ed\u00ad que la hip\u00f3tesis m\u00e1s fecunda sea la hip\u00f3tesis de las dos fuentes que al ser manejada por los estudiosos han de ser conscientes de su car\u00e1cter hipot\u00e9tico. ->evangelios; g\u00e9neros.<\/p>\n<p>BIBL. -A. WIKENHAUSER &#8211; J. SCMIO, Introducci\u00f3n al Nuevo Testamento, Barcelona 1978, 414-439; X. LEON-DUFOUR, El hecho sin\u00f3ptico en A. GEORGE y P. GRELOT (dirs). Introducci\u00f3n cr\u00ed\u00adtica al Nuevo Testamento, I, Barcelona 1983, 362-401; P. VIELHAUER, Historia de la Literatura cristiana primitiva, Salamanca 1991, 283-300; P. ROLLAND, Les premiers Evangiles, Paris 1984.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Ram\u00f3n Busto Saiz<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DJN \u00c2\u00a0 Desde J. J. Griesbach (1774) los evangelios de Mateo, Marcos y Lucas se denominan sin\u00f3pticos, ya que coinciden en gran parte en los episodios que narran, en el orden en que lo hacen y con mucha frecuencia tambi\u00e9n en su tenor literal hasta el punto de que pueden disponerse en columnas para apreciar &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/sinoptica-cuestion\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSINOPTICA, CUESTION\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-15679","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15679","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15679"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15679\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15679"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15679"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15679"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}