{"id":15688,"date":"2016-02-05T10:12:16","date_gmt":"2016-02-05T15:12:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/tempestad-calmada\/"},"modified":"2016-02-05T10:12:16","modified_gmt":"2016-02-05T15:12:16","slug":"tempestad-calmada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/tempestad-calmada\/","title":{"rendered":"TEMPESTAD CALMADA"},"content":{"rendered":"<p>DJN<br \/>\n\u00c2\u00a0<br \/>\nLas narraciones de tempestades calmadas son relatos de salvaci\u00f3n. Se cuentan tambi\u00e9n de Dios, del Salvador, cuando se trata de liberaciones en el terreno de la tribulaci\u00f3n espiritual. La tempestad aparece tambi\u00e9n en las plegarias: \u00abAplacas el furor de los mares, el furor de sus olas, el tumulto de los pueblos\u00bb (Sal 65,8).<\/p>\n<p>El milagro de esta historieta, especie de cuento y de leyenda, es lo que nos lleva a esta conclusi\u00f3n. La unidad literaria se ve forzada a recurrir a una serie de detalles poco veros\u00ed\u00admiles para que la per\u00ed\u00adcopa adquiera el aspecto de lo milagroso: sue\u00f1o de Jes\u00fas en medio de circunstancias poco propicias para el mismo; la forma c\u00f3mo los disc\u00ed\u00adpulos le despertaron: \u00c2\u00a1Se\u00f1or!, s\u00e1lvanos, que perecemos, tiene mayor sabor a exclamaci\u00f3n lit\u00fargica o a confesi\u00f3n de fe que a detalle hist\u00f3rico; la recriminaci\u00f3n de Jes\u00fas a sus disc\u00ed\u00adpulos \u00abhombres de poca fe, \u00bfpor qu\u00e9 tem\u00e9is?\u00bb, que sigue en la l\u00ed\u00adnea de la observaci\u00f3n anterior; la orden dada por Jes\u00fas a los vientos y al mar sigue situ\u00e1ndonos en el terreno de la fe; la pregunta de los disc\u00ed\u00adpulos sobre \u00bfqui\u00e9n es \u00e9ste?, al que acaban de llamar \u00abSe\u00f1or\u00bb&#8230;<\/p>\n<p>El milagro debe ser entendido como predicaci\u00f3n, como anuncio del evangelio. De ah\u00ed\u00ad que lo esencial en su narraci\u00f3n no sea la reproducci\u00f3n mec\u00e1nicamente exacta de lo ocurrido. Basta recoger el hecho en sus rasgos esenciales y descubrir su dimensi\u00f3n reveladora. Que Jes\u00fas haya calmado la tempestad en el mar no es lo verdaderamente importante para el evangelista. Su intenci\u00f3n, detr\u00e1s del hecho, consiste en presentar a Jes\u00fas, a los disc\u00ed\u00adpulos, a la Iglesia. Dice el texto que \u00absus disc\u00ed\u00adpulos le siguieron\u00bb. Esta frase, que no se encuentra en Marcos, tiene una gran importancia en la narraci\u00f3n de Mateo: presenta el rasgo esencial que define al discipulado de Jes\u00fas: seguirlo. El texto se refiere a aquellos disc\u00ed\u00adpulos, a todos los disc\u00ed\u00adpulos, a la Iglesia. De hecho, el verbo \u00abseguir\u00bb en los evangelios es utilizado \u00fanicamente cuando el objeto del mismo es Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Lo propio del disc\u00ed\u00adpulo es la fe, la confianza, la valent\u00ed\u00ada de fiarse del poder de Dios que est\u00e1 por encima de la bravura del mar. De este modo, este milagro afirma que Dios est\u00e1 presente, particularmente en y a trav\u00e9s de Jes\u00fas, con todo su poder de victoria sobre la muerte y los peligros mortales. Es la convicci\u00f3n profunda que deben tener los disc\u00ed\u00adpulos de Jes\u00fas y la Iglesia como tal.<\/p>\n<p>Felipe F. Ramos<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n<p>(-> mar, miedo). La Biblia conoce y describe las tempestades marinas (cf. Sal 117,23-30). Entre los relatos de tempestad destacan dos paradigm\u00e1ticos: la tempestad de Jon\u00e1s*, que quiere huir de Dios a Tarsis, pero queda atrapado en el vientre de la ballena que le arroja de nuevo a la orilla (Jon 1,4-11), y la de Pablo, cuando le llevan cautivo hacia Roma y el barco encalla en la costa de Malta (Hch 27). Sin embargo, las tempestades m\u00e1s famosas son las del lago de Galilea, que Jes\u00fas cruza una y otra vez en la barca de sus disc\u00ed\u00adpulos (cf. Mc 4,35-41; 6,45.52 par; Jn 6,1522). Citemos una de ellas. Jes\u00fas y sus disc\u00ed\u00adpulos quieren cruzar simplemente al otro lado, al lugar donde se encuentra el poseso geraseno (Mc 5,1-20), que es un s\u00ed\u00admbolo de los gentiles que est\u00e1n necesitados de la curaci\u00f3n. \u00abY se alz\u00f3 una gran tormenta de viento, y las olas chocaban contra la barca, de tal forma que la barca se llenaba; y \u00e9l estaba dormido en la proa, sobre el cabezal. Y le despertaron y dijeron: Maestro, \u00bfno te importa que perezcamos? Y levant\u00e1ndose increp\u00f3 al viento y dijo al mar \u00c2\u00a1calla! Y call\u00f3 el mar y ces\u00f3 el viento y se hizo una gran calma. Y \u00e9l les dijo: \u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1is miedosos? \u00bfTodav\u00ed\u00ada no ten\u00e9is fe? Ellos temieron con gran temor y se dec\u00ed\u00adan el uno al otro: Pero \u00bfqui\u00e9n es \u00e9ste, que hasta el viento y el mar le obedecen?\u00bb (Mc 4,37-41). Esta tormenta se sit\u00faa en el contexto de una traves\u00ed\u00ada misionera, en medio de la noche. Jes\u00fas duerme, el mar se encrespa. Todo nos permite suponer que en el fondo hay un recuerdo de pascua. Esta noche de tormenta evoca la oscuridad y riesgo de la muerte de Jes\u00fas, la noche de su ausencia. Los disc\u00ed\u00adpulos tienen que cruzar al otro lado, para ofrecer all\u00ed\u00ad su mensaje. Jes\u00fas duerme (\u00c2\u00a1est\u00e1 muerto!) y sus disc\u00ed\u00adpulos miedosos le despiertan, pidi\u00e9ndole ayuda (Mc 4,38). La palabra despertar (en griego egeirein) es la misma que se emplea muchas veces para hablar de la resurrecci\u00f3n. La visi\u00f3n pascual va unida, seg\u00fan eso, al paso por el mar: al gesto y compromiso de los disc\u00ed\u00adpulos que se esfuerzan por atravesar el agua adversa, llevando al Cristo salvador al otro lado, al ancho mundo donde esperan los gentiles. Jes\u00fas mismo les ha ordenado que vayan, pero luego parece que les deja abandonados: se desentiende, duerme. Esta es la paradoja de la vida de la Iglesia. Pues bien, Jes\u00fas duerme (= ha muerto), pero sigue vivo, m\u00e1s vivo y poderoso que antes, en el cabezal de la barca, presidiendo y guiando su movimiento en medio de la tormenta de la noche. Ha muerto, pero se le puede despertar: los mismos gritos de miedo de los disc\u00ed\u00adpulos aterrados le hacen ponerse en pie en la noche. Este Jes\u00fas pascual es Se\u00f1or victorioso: \u00c2\u00a1Hasta el viento y el mar le obedecen! Los milagros de Jes\u00fas han cambiado de nivel: no son ya curaciones de enfermos (tema fundamental del evangelio de Me), sino que implican una especie de transformaci\u00f3n c\u00f3smica. Jes\u00fas aparece como due\u00f1o de un poder que desborda todos los poderes de este mundo, poni\u00e9ndose al servicio de la misi\u00f3n de la Iglesia, es decir, de la traves\u00ed\u00ada de la barca hacia la otra orilla. En este mismo contexto se entiende la experiencia final de terror de los disc\u00ed\u00adpulos. Jes\u00fas les echa en cara su falta de fe (como har\u00e1 la continuaci\u00f3n del mismo Me, en clave pascual, en 16,14). Ellos responden en gesto de miedo muy grande (Mc 4,41), que nos recuerda la experiencia final de las mujeres en Mc 16,8. En ambos casos, el anuncio o la visi\u00f3n de pascua se interpreta como vivencia fuerte de ruptura, de nueva creaci\u00f3n, de camino que lleva hacia lo desconocido. Jes\u00fas resucitado desborda los niveles de esperanza y experiencia normal de los creyentes, capacit\u00e1ndoles, sin embargo, para realizar una traves\u00ed\u00ada creadora y misionera, en la barca de la Iglesia.<\/p>\n<p>Cf. X. Pikaza, Pan, casa y palabra. La iglesia en Marcos, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1997.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DJN \u00c2\u00a0 Las narraciones de tempestades calmadas son relatos de salvaci\u00f3n. Se cuentan tambi\u00e9n de Dios, del Salvador, cuando se trata de liberaciones en el terreno de la tribulaci\u00f3n espiritual. 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