{"id":15690,"date":"2016-02-05T10:12:20","date_gmt":"2016-02-05T15:12:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/tentaciones-de-jesus\/"},"modified":"2016-02-05T10:12:20","modified_gmt":"2016-02-05T15:12:20","slug":"tentaciones-de-jesus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/tentaciones-de-jesus\/","title":{"rendered":"TENTACIONES DE JESUS"},"content":{"rendered":"<p>DJN<br \/>\n\u00c2\u00a0<br \/>\nSUMARIO: 1. El esquema ofrecido por Marcos: a) Sustituci\u00f3n de la realidad antigua por otra nueva; b) El Esp\u00ed\u00adritu y el desierto; c) Los cuarenta d\u00ed\u00adas; d) La especial protecci\u00f3n de Dios. &#8211; 2. Las tentaciones cl\u00e1sicas de Mateo y Lucas: a) Tentaci\u00f3n de materialismo; b) Tentaci\u00f3n de sensacionalismo; c) La tentaci\u00f3n de la idolatr\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>Semejante en todo a nosotros, menos en el pecado. As\u00ed\u00ad presenta a Jes\u00fas la carta a los Hebreos (Heb 4,15). Partiendo de su plena humanidad, la tentaci\u00f3n-prueba es algo completamente natural en \u00e9l. Otra cosa muy distinta es el modo y las tentaciones concretas que experiment\u00f3. Jes\u00fas fue tentado en el desierto. Un hecho en cuya afirmaci\u00f3n coinciden los tres sin\u00f3pticos. Lo aceptamos, pues, como hist\u00f3rico. Pero cuando del hecho pasamos a la forma peculiar de cada evangelista en su narraci\u00f3n nos encontramos con grandes sorpresas. Y esto nos hace pensar en una historicidad muy peculiar, en un concepto de historia muy distinto al nuestro, que se aparta de la simple narraci\u00f3n sucesiva de los hechos que han tenido lugar en un tiempo y espacio determinados.<\/p>\n<p>Para aquietar los interrogantes que de alguna manera han podido suscitar las afirmaciones anteriores creemos oportuno hacer las afirmaciones siguientes: a) Jes\u00fas fue tentado (Heb 4,14ss); b) fue tentado en el momento previo al comienzo de la realizaci\u00f3n de su misi\u00f3n. Es normal que, precisamente en ese momento, reflexione sobre la misi\u00f3n que va a emprender y el modo de llevarla a cabo; c) el relato precisa el hecho de la tentaci\u00f3n, no el modo. Este ha sido sometido a una escenificaci\u00f3n tan fantaseada que \u00fanicamente es v\u00e1lida y aceptable si la consideramos como un mero recurso pedag\u00f3gico; d) debe afirmarse, en consecuencia, tanto el hecho vivido por Jes\u00fas como la forma estilizada y legendarizada del mismo; por otra parte, es necesario hacer caso a Lucas quien nos dice que \u00abel diablo se alej\u00f3 de \u00e9l hasta otra ocasi\u00f3n propicia\u00bb (Lc 4,13). Esta ocasi\u00f3n \u00abpropicia\u00bb suele situarse al final de su vida. No debemos olvidar, sin embargo, que toda la vida de Jes\u00fas fue una lucha contra Satan\u00e1s al que deb\u00ed\u00ada despojar de su se\u00f1or\u00ed\u00ado sobre el mundo presente (Jn 12,31). El \u00abpulso\u00bb que ahora se echan es simplemente program\u00e1tico de lo que ocurrir\u00e1 hasta que \u00abel m\u00e1s fuerte\u00bb, que es \u00e9l mismo, venza al \u00abfuerte\u00bb, que es Satan\u00e1s. Toda la vida de Jes\u00fas fue un S\u00ed\u00ad inmutable a la voluntad de Dios (por eso Pablo define a Jes\u00fas como el S\u00ed\u00ad, 2Cor 2,18) y un No rotundo a Satan\u00e1s y a los esp\u00ed\u00adritus inmundos de menor cuant\u00ed\u00ada. Estos dos polos opuestos crean la tensi\u00f3n permanente de la prueba y de la tentaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En la biograf\u00ed\u00ada de los grandes hombres suele haber un espacio abierto entre la toma de conciencia de su misi\u00f3n y el comienzo de la misma. Los cuarenta d\u00ed\u00adas en el desierto ofrecen adecuadamente este espacio abierto en la vida de Jes\u00fas. Durante ellos fue tentado, fue puesto a prueba en el desierto.<\/p>\n<p>1. El esquema ofrecido por Marcos<br \/>\nMarcos enuncia simplemente el hecho de la tentaci\u00f3n. Tal vez para evitar que el acontecimiento sea interpretado psicol\u00f3gicamente. Los cuarenta d\u00ed\u00adas del desierto fueron un tiempo de profunda reflexi\u00f3n y de consulta serena sobre los planes que Dios ten\u00ed\u00ada sobre \u00e9l en relaci\u00f3n con la misi\u00f3n singular a la que \u00e9l se sent\u00ed\u00ada llamado. La brevedad de la informaci\u00f3n de Marcos sobre las tentaciones de Jes\u00fas no recibe su explicaci\u00f3n adecuada desde el concepto del resumen que quiso ofrecer a sus lectores de un relato m\u00e1s amplio con tentaciones concretas como las ofrecidas por los otros dos sin\u00f3pticos. Lo que Marcos nos ofrece es una s\u00ed\u00adntesis teol\u00f3gica. En este breve relato nos ha brindado, una vez m\u00e1s, su talento creador. Y, para que los \u00e1rboles no impidiesen ver el bosque, prescinde de los \u00e1rboles y nos muestra toda la belleza del bosque, poni\u00e9ndola ante nuestros ojos en parcelas separadas.<\/p>\n<p>a) Sustituci\u00f3n de la realidad antigua por otra nueva. Las tentaciones de Jes\u00fas reviven las de Israel en el desierto: \u00abDios condujo a Israel al desierto\u00bb. \u00abEl Esp\u00ed\u00adritu condujo a Jesus al desierto\u00bb. El evangelista quiere poner de relieve que Jes\u00fas saldr\u00e1 vencedor en las mismas circunstancias en que el antiguo pueblo de Dios cay\u00f3 vencido. La respuesta de Jes\u00fas a las tres tentaciones, que nos refieren los otros dos sin\u00f3pticos, est\u00e1n tomadas del libro del Deuteronomio: \u00abEl te afligi\u00f3, te hizo pasar hambre, y te aliment\u00f3 con el man\u00e1, que no conocieron tus padres, para que aprendieras que no s\u00f3lo de pan vive el hombre, sino de cuanto procede de la boca de Yahv\u00e9\u00bb (Dt 8,3). \u00abNo tent\u00e9is a Yahv\u00e9, vuestro Dios, como lo tentasteis en Mas\u00e1\u00bb (Dt 6,16). \u00abTeme a Yahv\u00e9 tu Dios, s\u00ed\u00adrvele a \u00e9l y jura por su nombre\u00bb (Dt 6,13). Estas tres citas son una prueba elocuente de que la presencia de Cristo en el desierto pretende revivir y reproducir la de Israel. Cristo, el nuevo Israel, sale vencedor all\u00ed\u00ad donde el antiguo Israel hab\u00ed\u00ada sido vencido.<\/p>\n<p>b) El Esp\u00ed\u00adritu y el desierto. El Esp\u00ed\u00adritu descendi\u00f3 sobre Jes\u00fas en su bautismo. Dios se hizo presente en el hombre Jes\u00fas. Y, adem\u00e1s, de forma permanente. Es el Esp\u00ed\u00adritu el que le impulsa al desierto, al lugar del encuentro del hombre con Dios y, tambi\u00e9n el lugar de la prueba y de la infidelidad de Israel. Jes\u00fas recorre el camino que va desde la desgracia de la lejan\u00ed\u00ada de Dios a la gracia del encuentro con \u00e9l. Es el s\u00ed\u00admbolo del camino que tiene que recorrer todo hombre para no sucumbir en la tentaci\u00f3n. Jes\u00fas inaugura el tiempo de la salud-salvaci\u00f3n y el hombre se beneficia de ella haciendo su mismo recorrido hacia el desierto impulsado por el Esp\u00ed\u00adritu.<br \/>\nExiste un paralelismo entre lo ocurrido en el pasado: \u00abDios condujo a Israel al desierto\u00bb y lo que ocurre ahora: \u00abEl Esp\u00ed\u00adritu condujo a Jes\u00fas al desierto\u00bb. Es el Esp\u00ed\u00adritu el que proporciona al hombre la salvaci\u00f3n; el Esp\u00ed\u00adritu mesi\u00e1nico del tiempo anunciado, el Esp\u00ed\u00adritu que convierte a Jes\u00fas en el portador de la salud divina.<\/p>\n<p>c) Los cuarenta d\u00ed\u00adas. Existe una analog\u00ed\u00ada evidente entre los cuarenta d\u00ed\u00adas de las tentaciones de Jes\u00fas y los cuarentaa\u00f1os que Israel vivi\u00f3 en el desierto. Analog\u00ed\u00ada que se concreta m\u00e1s todav\u00ed\u00ada con la referencia a Mois\u00e9s que est\u00e1 claramente aludido en el texto. Pero, para llegar hasta lo m\u00e1s hondo de los textos y descubrir su finalidad deben ser tenidas en cuenta las situaciones. Y la situaci\u00f3n que se presupone en las distintas narraciones de este hecho presenta a Jes\u00fas como el nuevo Mois\u00e9s. Un pensamiento, por lo dem\u00e1s, muy familiar entre los primeros cristianos. Mencionamos a continuaci\u00f3n los dos datos fundamentales que justifican en nuestro textos, dicha comparaci\u00f3n. Utilizamos para ello, adem\u00e1s de la alusi\u00f3n impl\u00ed\u00adcita de Marcos, a los otros dos sin\u00f3pticos, que son m\u00e1s expl\u00ed\u00adcitos en referencias:<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 El ayuno de los cuarenta d\u00ed\u00adas y cuarenta noches. Esta misma alusi\u00f3n de los cuarenta d\u00ed\u00adas y cuarenta noches la encontramos por tres veces en el A.T. a prop\u00f3sito de Mois\u00e9s (Ex 34,38). \u00abEstuvo Mois\u00e9s all\u00ed\u00ad \u2014en la cima del Sina\u00ed\u00ad\u2014 cuarenta d\u00ed\u00adas y cuarenta noches, sin comer y sin beber, y escribi\u00f3 Yahv\u00e9 en las tablas los mandamientos de la ley\u00bb. \u00abCuando sub\u00ed\u00ad yo a la cumbre de la monta\u00f1a para recibir las tablas de la alianza que Yahv\u00e9 hac\u00ed\u00ada con nosotros, y estuve all\u00ed\u00ad cuarenta d\u00ed\u00adas con cuarenta noches sin comer pan ni beber agua&#8230;\u00bb (Dt 9,9). \u00abLuego me postr\u00e9 en la presencia de Yahv\u00e9, como la primera vez, durante cuarenta d\u00ed\u00adas y cuarenta noches sin comer pan ni beber agua por todos los pecados que hab\u00ed\u00adais cometido, haciendo lo malo a los ojos de Yahv\u00e9, irrit\u00e1ndolo\u00bb (Dt 9,18). En la mente del evangelista es evidente que Jes\u00fas es el nuevo Mois\u00e9s. Un indicio m\u00e1s de su dignidad mesi\u00e1nica.<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 El segundo dato nos lo ofrece la visi\u00f3n de todos los reinos del mundo desde una monta\u00f1a elevada. Evidentemente, esta monta\u00f1a desde la que puedan mostrarse todos los reinos de la tierra con toda su gloria no existe en ninguna parte. Mejor dicho, esta monta\u00f1a existe en el libro del Deuteronomio (Dt 34, 14). Es una alusi\u00f3n evidente a Mois\u00e9s, a la visi\u00f3n que \u00e9l tuvo en el monte Nebo desde donde Yahv\u00e9 le mostr\u00f3 \u00abtoda la tierra\u00bb. Originariamente \u00abtoda la tierra\u00bb se refer\u00ed\u00ada a toda la tierra que Mois\u00e9s ten\u00ed\u00ada ante sus ojos, es decir, la tierra de la promesa, que \u00e9l pudo ver pero en la que no pudo entrar. Posteriormente \u00abtoda la tierra prometida\u00bb se convirti\u00f3 en todos los reinos de la tierra con toda su gloria&#8230; Que en la tentaci\u00f3n de Jes\u00fas, Dios sea sustituido por Satan\u00e1s nada tiene de particular. M\u00e1s a\u00fan, es perfectamente l\u00f3gico trat\u00e1ndose de una tentaci\u00f3n.<\/p>\n<p>d) La especial protecci\u00f3n de Dios. Adem\u00e1s de los textos citados del Deuteronomio, en la segunda tentaci\u00f3n seg\u00fan la versi\u00f3n de Mateo\u2014 invitaci\u00f3n dirigida por Satan\u00e1s a Jes\u00fas a arrojarse desde el pin\u00e1culo del templo\u2014 tiene especial importancia el Sal 91. Es un Salmo mesi\u00e1nico. Y, al o\u00ed\u00adrlo los primeros cristianos, era inevitable que pensasen en la filiaci\u00f3n divina de Jes\u00fas. El Salmo es citado, no s\u00f3lo para destacar que Jes\u00fas es el Hijo de Dios, sino para aducir una serie de detalles que ten\u00ed\u00adan la finalidad de poner de relieve la dignidad de Jes\u00fas. Mencionamos a continuaci\u00f3n los dos m\u00e1s significativos:<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 Las bestias, moraba entre fieras, se hallan mencionadas no s\u00f3lo ni principalmente porque exist\u00ed\u00adan en el lugar donde Jes\u00fas fue tentado; no es un simple dato hist\u00f3rico, anecd\u00f3tico y pintoresco. La menci\u00f3n de las bestias se halla provocada por las alusiones al libro del Deuteronomio: \u00abY te ha conducido a trav\u00e9s de un vasto y terrible desierto de serpientes de fuego y escorpiones\u00bb (Dt 8,15). Adem\u00e1s de este texto es muy importante el aludido del Sal 91: \u00abCaminar\u00e1s sobre el \u00e1spid y el basilisco y pisotear\u00e1s al le\u00f3n y al drag\u00f3n\u00bb (Sal 91,13). La menci\u00f3n de las bestias no es, por tanto, un simple dato pintoresco, sino un detalle important\u00ed\u00adsimo para acentuar la dimensi\u00f3n mesi\u00e1nica de toda la escena y el car\u00e1cter mesi\u00e1nico de su protagonista. Est\u00e1 en la l\u00ed\u00adnea de la imaginer\u00ed\u00ada utilizada por Isa\u00ed\u00adas cuando describe los tiempos mesi\u00e1nicos (Is 11,6-9).<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 Igualmente importante es la menci\u00f3n de los \u00e1ngeles que le serv\u00ed\u00adan. De las palabras utilizadas, para su interpretaci\u00f3n como un servicio de comedor en bandejade plata no hay m\u00e1s que un paso. El antecedente ser\u00ed\u00ada el \u00e1ngel de Dios que despert\u00f3 al profeta El\u00ed\u00adas y le brind\u00f3 la comida necesaria para recuperar sus fuerzas y seguir el camino hasta el monte de Dios (1 Re 19,5ss). En el relato de las tentaciones la menci\u00f3n de los \u00e1ngeles debe ser considerada en otro nivel m\u00e1s profundo. Es el Sal 91 el que los hace aparecer. El Salmo habla de una protecci\u00f3n divina llena de solicitud. Los \u00e1ngeles est\u00e1n all\u00ed\u00ad para preservar a Jes\u00fas de todo da\u00f1o y asegurar su inmunidad. En toda la Biblia, las bestias salvajes que pueblan el desierto tienen una relaci\u00f3n estrecha con los demonios a los que, en cierto modo, personifican. Al mencionar la presencia de los \u00e1ngeles en el entorno de la tentaci\u00f3n de Jes\u00fas se pretende de nuevo poner de relieve la intenci\u00f3n mesi\u00e1nica. Su presencia y su servicio est\u00e1n motivados por la misma raz\u00f3n que son citadas las bestias del desierto.<\/p>\n<p>2. Las tentaciones cl\u00e1sicas de Mateo y Lucas<br \/>\nTanto Mateo como Lucas nos presentan las tentaciones de Jes\u00fas en forma de una lucha dial\u00e9ctica entre dos especialistas en Sagrada Escritura, de la que Jes\u00fas es mejor conocedor y m\u00e1s agudo int\u00e9rprete que su adversario. Ambos se han servido del esquema teol\u00f3gico creado por Marcos. Lo han utilizado en su totalidad. Las tres tentaciones cl\u00e1sicas que cada uno de ellos ha a\u00f1adido proceden de la fuente Q, que ha sido utilizada por ellos de forma independiente, como suelen hacer cuando se sirven de este documento com\u00fan de informaci\u00f3n. Existe plena coincidencia entre ellas, y su semejanza, casi identidad en el texto literariamente considerado, es un argumento definitivo de que ambos dependen del mismo documento escrito. La \u00fanica diferencia entre ellos es que Lucas invierte el orden de la segunda y de la tercera. Lo hace as\u00ed\u00ad para seguir la l\u00ed\u00adnea general de su evangelio, que comienza en el templo y termina en el templo. De ah\u00ed\u00ad que la \u00faltima tentaci\u00f3n no sea la del \u00abmonte alt\u00ed\u00adsimo desde donde se ve\u00ed\u00adan todos los reinos de la tierra\u00bb, sino la invitaci\u00f3n que Satan\u00e1s hace a Jes\u00fas de arrojarse deI alero del templo abajo. A las propuestas de Satan\u00e1s Jes\u00fas contesta siempre con un argumento de Escritura: \u00abest\u00e1 escrito\u00bb. Y ya \u00e9sta contiene una respuesta preciosa: la palabra de Dios es inapelable y cierra toda posible discusi\u00f3n. La palabra de Dios se acepta o no, pero no se discute.<\/p>\n<p>a) Tentaci\u00f3n de materialismo. La primera tentaci\u00f3n es rechazada por Jes\u00fas utilizando un texto del Deuteronomio (Dt 8,3). Originariamente, el texto del Deuteronomio quer\u00ed\u00ada inculcar la gratitud de los israelitas a Dios por los beneficios que de \u00e9l hab\u00ed\u00adan recibido, entre los que enumera el man\u00e1 del desierto. Se pon\u00ed\u00ada de relieve la omnipotencia de la palabra de Dios en el caso concreto del man\u00e1 del desierto, pero pod\u00ed\u00ada verse, igualmente, en otras m\u00faltipies ocasiones. En este sentido utiliza Jes\u00fas las palabras deI Deuteronomio: la confianza en la omnipotencia divina en funci\u00f3n de otra vida a la que hay que atender preferentemente. Si la vida corporal se sustent\u00f3 con el man\u00e1, gracias al mandato de la omnipotencia de Dios, hay otra vida espiritual que es preciso vivir en la obediencia a sus leyes y mandatos, en la aceptaci\u00f3n de su palabra vivificadora.<\/p>\n<p>Jes\u00fas sali\u00f3 vencedor y, como es habitual ante esta forma de aducir la Escritura, no hubo r\u00e9plica por parte de su adversario. No obstante debe conced\u00e9rsele al vencido la sagacidad con que hab\u00ed\u00ada urdido la propuesta tentadora: Por un lado, si Jes\u00fas era Hijo de Dios no pod\u00ed\u00ada sucumbir a las necesidades y debilidades humanas. Deb\u00ed\u00ada echar mano de su poder para librarse de ellas. Su vida no pod\u00ed\u00ada ser tan vulgar como la nuestra. Tentaci\u00f3n no siempre superada por nosotros cuando nos imaginamos a Dios y, por supuesto, tambi\u00e9n a su Hijo, muy por encima de la insignificancia humana. Tentaci\u00f3n permanente de materialismo. Bajo el pretexto de la uni\u00f3n del alma y del cuerpo, dar preferencia al cuerpo. Y preferir\u00ed\u00adamos un Dios que garantizase nuestra prosperidad material y nuestra seguridad econ\u00f3mica. Por otra parte, si hubiese accedido a la petici\u00f3n del tentador, hubiese remediado el hambre de tantos millones de gente que muere diariamente por falta de alimento.<\/p>\n<p>En la respuesta de Jes\u00fas no se niega esta lamentable situaci\u00f3n; sus palabras no significan que el hombre no tenga necesidad de pan. El mismo lo multiplicar\u00ed\u00ada cuando llegase la ocasi\u00f3n. Sin embargo, debe acentuarse, en primer lugar, que el inter\u00e9s principal del hombre debe ser la palabra de Dios; que su principal aspiraci\u00f3n debe tender hacia arriba, no hacia abajo; que no permita que el Esp\u00ed\u00adritu se vea sofocado y asfixiado por la materia. Cristo, como palabra de Dios que es, quiere aplacar el hambre m\u00e1s profunda del hombre, el hambre de Dios; que el hombre pueda superar su peque\u00f1ez y llegue a alzarse hasta las alturas a las que Dios le ha destinado. Jes\u00fas no trajo a este mundo la finalidad de convertir las piedras en pan, sino la de transformar a los hombres carnales en hijos de Dios.<\/p>\n<p>Esta tentaci\u00f3n permanente de materialismo \u00fanicamente puede ser superada mediante el ejercicio de la fe. De alguna manera podr\u00ed\u00adamos hablar de la prueba o la tentaci\u00f3n de la fe. La palabra de Dios exige del hombre que se abra en plena obediencia a ella para que puedan ajustarse dos voluntades, la de Dios y la suya. En ese ajuste de voluntades se realizar\u00e1 la transformaci\u00f3n m\u00e1s profunda en la que el hombre pudiera so\u00f1ar.<\/p>\n<p>b) Tentaci\u00f3n de sensacionalismo. El que conf\u00ed\u00ada en Dios cuenta siempre con su ayuda. Esta afirmaci\u00f3n, contenida impl\u00ed\u00adcitamente en las palabras de Jes\u00fas, dan pie al tentador para atacar de nuevo. Y lo hace empleando tambi\u00e9n las palabras de la Escritura Sal 91, 11-12: el origen de los \u00e1ngeles y de las bestias en las tentaciones de Jes\u00fas lo tenemos precisamente en este texto. Ya lo subrayamos en el apartado que dedicamos a la presentaci\u00f3n que Marcos nos hace del episodio de las tentaciones.<\/p>\n<p>La frase de la Escritura citada por el demonio se refiere a la protecci\u00f3n divina de que es objeto Jes\u00fas. Y la aduce para incitarle a que abuse de ella, enemist\u00e1ndole as\u00ed\u00ad con Dios. Jes\u00fas rechaza la propuesta y recurre a otra cita b\u00ed\u00adblica (Dt 6,16, en alusi\u00f3n a Ex 17,2: el pueblo tent\u00f3 a Dios porque no crey\u00f3 que iba a ser protegido y asistido). Jes\u00fas afirma que Dios ayuda con su providencia y, dentro de ella, a veces hasta con el milagro. Pero el milagro no est\u00e1 al servicio de la comodidad y, menos todav\u00ed\u00ada, de la temeridad. Arrojarse caprichosamente desde una gran altura esperando que Dios haga un milagro no es confiar en la providencia de Dios sino salirse de ella y, por tanto, pecar.<\/p>\n<p>Esta tentaci\u00f3n pone el sensacionalismo al servicio de la fe. Solamente creeremos cuando veamos milagros, cuando comprobemos que un muerto ha resucitado del sepulcro y se nos ha aparecido. Jes\u00fas no pensaba as\u00ed\u00ad. No se f\u00ed\u00ada de aquellos que han cre\u00ed\u00addo por los milagros o signos que han visto salir de sus manos (Jn 2,23-25); se indigna cuando acuden a \u00e9l precisamente esperando que realice alg\u00fan milagro para curar a alg\u00fan enfermo grave (Jn 4, 48-50); y afirma que si la increencia no se doblega ante la palabra de Dios tampoco lo har\u00e1 aunque un muerto resucite: \u00abSi no hacen caso a Mois\u00e9s y a los profetas, tampoco se dejar\u00e1n convencer aunque resucite uno de entre los muertos\u00bb (Lc 16,31: par\u00e1bola del rico ego\u00ed\u00adsta y del pobre L\u00e1zaro).<\/p>\n<p>Esta tentaci\u00f3n obligar\u00ed\u00ada a que Dios entrase por nuestros caminos y se ajustase a nuestra voluntad. \u00c2\u00a1Una prostituci\u00f3n de la divinidad! Es el hombre el que debe ponerse al servicio de Dios e intentar conocer su voluntad y conformarse con ella, no viceversa. Un Dios puesto a nuestro servicio para que haga lo que en cada caso necesitamos no es el Dios b\u00ed\u00adblico revelado en Jes\u00fas de Nazaret, es un dios fabricado por nosotros a nuestra imagen y semejanza.<\/p>\n<p>El reino de Dios no viene con espectacularidad ni sensacionalismos. El reino de Dios est\u00e1 dentro de vosotros (Lc 17,21). Elmilagro ha de ser algo excepcional y no el modo habitual de mostrarse el Se\u00f1or. La gente debe creer y no ver, escuchar la palabra de Dios y no seguir la sensaci\u00f3n de lo maravilloso. Ha de aprender a transformar la vida corriente de cada d\u00ed\u00ada, con fe sencilla, como un servicio prestado al Se\u00f1or, en vez de considerar esencial en la religi\u00f3n lo extraordinario, lo maravilloso, lo que est\u00e1 fuera de lo com\u00fan. Tiene que recurrir a la protecci\u00f3n de Dios en los peligros de la vida y basarse en los divinos auxilios pero no exigiendo continuos milagros que superen las dificultades como un deus ex machina, lo cual quitar\u00ed\u00ada a la vida la seriedad y la dificultad, que son expresi\u00f3n de la voluntad de Dios. Si no fuera as\u00ed\u00ad la religi\u00f3n ser\u00ed\u00ada un servicio prestado al hombre por parte de Dios; ser\u00ed\u00ada una tentativa para inducir a Dios a alejarse de su santa voluntad, con lo que lo milagroso se resolver\u00ed\u00ada en tentaci\u00f3n de Dios. Dios es el Se\u00f1or y no el siervo de los hombres. Es el hombre el que debe marchar por los caminos de Dios y no viceversa.<\/p>\n<p>c) La tentaci\u00f3n de la idolatr\u00ed\u00ada. En la tercera tentaci\u00f3n, que es de idolatr\u00ed\u00ada, Cristo destruye de nuevo la propuesta de Satan\u00e1s con palabras de la Biblia (Dt 6,13), aunque cambiando ligeramente el texto. En lugar de \u00abteme a Yahv\u00e9, tu Dios, y s\u00ed\u00adrvele a \u00e9l\u00bb, Jes\u00fas ha sustituido el \u00abteme\u00bb por \u00abadorar\u00e1s\u00bb. El objeto de la sustituci\u00f3n es claro: pretende poner de relieve que s\u00f3lo Dios puede ser adorado. El cambio era necesario si tenemos en cuenta que esta tercera tentaci\u00f3n es la m\u00e1s grave y la m\u00e1s dif\u00ed\u00adcilmente superable. Contra el virus del poder, ll\u00e1mese pol\u00ed\u00adtico, social, doctrinal, econ\u00f3mico, eclesial&#8230; los cient\u00ed\u00adficos no han encontrado ning\u00fan f\u00e1rmaco eficaz. El deseo del poder y del mando suele estar al servicio de Satan\u00e1s, del pr\u00ed\u00adncipe de este mundo (Jn 12,31). Frente a los deseos de mando y de un ejercicio despiadado del poder se pronunci\u00f3 Jes\u00fas diciendo sencilla y llanamente: \u00abvosotros no ser\u00e9is asi; antes bien, el que quiera ser grande entre vosotros sea vuestro servidor\u00bb (Mc 10,43).<\/p>\n<p>El poder del evangelio se ha convertido muchas veces en un dominio pol\u00ed\u00adtico del mundo y en una idolatr\u00ed\u00ada de las personas que lo ejercen. La idolatr\u00ed\u00ada de las personas es la suplantaci\u00f3n de Dios por su parte. Un pecado dif\u00ed\u00adcilmente superable. Los anunciadores del evangelio deben ser cristales transparentes y no pantallas impenetrables y oscurecedoras.<\/p>\n<p>El poder del pecado fue quebrantado por la impotencia de la cruz. En esta tentaci\u00f3n, Satan\u00e1s quiere reducirlo todo a los demonios del poder a fin de que los que lo ostentan no honren al Dios omnipotente, sino que abandonen la autorredenci\u00f3n de la humanidad a merced del se\u00f1or\u00ed\u00ado terreno. El reino de Dios no es un conjunto de reinos humanos en el campo de la potencia terrena. Los sue\u00f1os del poder terrenal de Israel y el ansia de poder humano no est\u00e1n en las v\u00ed\u00adas de Dios (Mc 10,43).<\/p>\n<p>Esta tercera tentaci\u00f3n es una evocaci\u00f3n de lo ocurrido en el para\u00ed\u00adso terrenal. Pero el se\u00f1or\u00ed\u00ado humano se extiende sobre la tierra, no sobre Dios y s\u00f3lo es justo si sirve a Dios y a su causa. Por eso todo poder que no est\u00e9 al servicio de Dios y de su causa se convierte en opresi\u00f3n de la tierra y de los propios s\u00fabditos.<\/p>\n<p>Las tentaciones concretas de Jes\u00fas, que tuvieron lugar despu\u00e9s de su bautismo y al comienzo de su ministerio, indican claramente la intenci\u00f3n de los evangelistas: a Jes\u00fas se le quiere inducir a optar por un mesianismo falso, el mesianismo triunfalista y humano, terreno en definitiva. As\u00ed\u00ad hubiese agradado a la inmensa mayor\u00ed\u00ada de la esperanza jud\u00ed\u00ada. Pero este mesianismo no corresponde al plan de Dios para su siervo.<\/p>\n<p>BIBL. \u2014 La Vie Spirituelle, dedic\u00f3 al tema varios art\u00ed\u00adculos los a\u00f1os 1954-1955; C.CHARLIER, Les Tentations de J\u00e9sus au Desert. \u00abBible et Vie Chretienne!\u00bb, 1954; H. RIESENFEND, Le Charact\u00e9re messianique de la Tentation au D\u00e9sert, \u00abLa Venue du Messie\u00bb, en \u00abRecherches Bibliques\u00bb, 1962; J. CABALLERO, Tentaciones de jes\u00fas, en \u00abEnciclopedia de la Biblia\u00bb, VI, 1965; J. DUPONT, Die Versuchunpen Jesu in der W\u00fcste, en \u00abStuttgarter Biberstudien, 1969; J.1. GONZ\u00ed\u0081LEZ FAUS. Las tentaciones de Jes\u00fas y la tentaci\u00f3n cristiana, en\u00bbEstudios Eclesi\u00e1sticos\u00bb, 1972; A.VARGAS-MACHUCA, La tentaci\u00f3n de Jes\u00fas seg\u00fan Mc 1.12-13. \u00bfHecho real o relato de tipo haqg\u00e1dico?, en \u00abEstudios Eclesi\u00e1sticos\u00bb, 1973; G. G. WILLIS, Lead Us Not Into Temptation, en \u00abDownside Review\u00bb, 1973.<\/p>\n<p>Felipe F. Ramos<\/p>\n<p>FERNANDEZ RAMOS, Felipe (Dir.), Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret, Editorial Monte Carmelo, Burbos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Jes\u00fas de Nazaret<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DJN \u00c2\u00a0 SUMARIO: 1. El esquema ofrecido por Marcos: a) Sustituci\u00f3n de la realidad antigua por otra nueva; b) El Esp\u00ed\u00adritu y el desierto; c) Los cuarenta d\u00ed\u00adas; d) La especial protecci\u00f3n de Dios. &#8211; 2. Las tentaciones cl\u00e1sicas de Mateo y Lucas: a) Tentaci\u00f3n de materialismo; b) Tentaci\u00f3n de sensacionalismo; c) La tentaci\u00f3n de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/tentaciones-de-jesus\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abTENTACIONES DE JESUS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-15690","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15690","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15690"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15690\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15690"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15690"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15690"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}