{"id":15730,"date":"2016-02-05T10:13:37","date_gmt":"2016-02-05T15:13:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/bendiciones-las-dieciocho\/"},"modified":"2016-02-05T10:13:37","modified_gmt":"2016-02-05T15:13:37","slug":"bendiciones-las-dieciocho","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/bendiciones-las-dieciocho\/","title":{"rendered":"BENDICIONES, LAS DIECIOCHO"},"content":{"rendered":"<p>(-> judaismo, oraci\u00f3n). Oraci\u00f3n jud\u00ed\u00ada que consta de Dieciocho alabanzas a las que despu\u00e9s (entre el I y II d.C.), se a\u00f1adi\u00f3 una, de manera que se hicieron diecinueve. Se le suele llamar la Tephila (Oraci\u00f3n) o las Berakhot (Bendiciones) por antonomasia. El formulario actual ha sido fijado en la di\u00e1spora (Babilonia), aunque se han encontrado versiones palestinas m\u00e1s breves, que pueden haber existido ya en tiempo de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>(1) Las diez primeras bendiciones. Las presentamos de manera resumida, poniendo de relieve su contenido: \u00ab(1) Bendito eres t\u00fa, Yahv\u00e9, Dios nuestro y Dios de nuestros padres, Dios de Abrah\u00e1n, Dios de Isaac, Dios de Jacob, Dios grande, poderoso y terrible, Dios Alt\u00ed\u00adsimo que derramas gracias abundantes y creas todas las cosas y recuerdas las misericordias (que tuviste) con los padres y env\u00ed\u00adas un redentor (goel) a los hijos de sus hijos, por amor a tu Nombre&#8230; (2) T\u00fa eres poderoso&#8230; para mantener a los vivos por tu misericordia y para resucitar a los muertos por tu gran piedad, t\u00fa que sostienes a los que caen, curas a los enfermos, das libertad a los cautivos y mantienes tu fidelidad a los que duermen en la tierra&#8230; (3) Santo eres t\u00fa, Santo es tu Nombre y los santos te alaban perpetuamente. (4) T\u00fa das sabidur\u00ed\u00ada al ser humano y concedes al hombre inteligencia. Danos sabidur\u00ed\u00ada, inteligencia y ciencia. (5) Padre nuestro, haznos retornar hacia tu Torah; Rey Nuestro, haz que volvamos a tu servicio, con arrepentimiento perfecto en tu presencia. (6) Perd\u00f3nanos, Padre nuestro, porque hemos pecado; disc\u00falpanos, Rey nuestro, porque hemos faltado, pues t\u00fa olvidas y perdonas. (7) Mira nuestra aflicci\u00f3n, defiende nuestra causa y red\u00ed\u00admenos pronto por tu Nombre, porque eres redentor poderoso. (8) C\u00faranos y seremos curados, s\u00e1lvanos y seremos salvados, porque t\u00fa eres nuestra alabanza. Danos curaci\u00f3n perfecta de todas nuestras enfermedades, porque eres Dios Rey sanador perfecto y misericordioso. (9) Bendice Yahv\u00e9, Dios nuestro, este a\u00f1o y haz que prosperen todos los frutos; bendice la tierra y s\u00e1cianos de abundancia y bendice nuestro a\u00f1o como los a\u00f1os buenos. (10) Anuncia nuestra libertad con la gran trompeta y alza una bandera para reunir a todos nuestros dispersos y j\u00fantanos de las cuatro partes del mundo. Bendito eres, Yahv\u00e9, que re\u00fanes a los dispersos de tu pueblo Israel&#8230;\u00bb. Los orantes responden a cada unas de las bendiciones con un estribillo que dice \u00abBendito eres, Se\u00f1or\u00bb, recogiendo y ratificando el sentido de cada petici\u00f3n. Ellos han comenzado bendiciendo a Dios porque \u00e9l (Dios) ha bendecido a sus padres, porque ha tenido misericordia de ellos, porque es santo y porque les concede sabidur\u00ed\u00ada y arrepentimiento, entendido como capacidad de retorno (tesubah) tras el pecado. Ellos se confiesan pecadores que tienen que volver a Dios, pues Dios les llama y les acoge. Un Dios de puro conocimiento, que dejara a los hombres en su ca\u00ed\u00adda, sin posible perd\u00f3n, no podr\u00ed\u00ada aparecer como divino. Desde aqu\u00ed\u00ad se define al ser humano como aquel que es capaz de convertirse, superando el mal. Por eso, esta oraci\u00f3n llama a Dios Abinu, Padre nuestro, y Malkkenu, Rey nuestro, sabiendo que \u00e9l puede hacernos retomar (= hasibenu) a la Torah. Por eso le presenta como misericordioso y rico en perd\u00f3n (lianun y marbbeh lisloah). Es evidente que el judaismo rab\u00ed\u00adnico, reflejado en este texto, sigue abierto al perd\u00f3n. Pero es un perd\u00f3n que debe traducirse en un camino de fidelidad a la Torah: no es licencia para el desenfreno, sino voz que llama al mejor cumplimiento de la Ley.<\/p>\n<p>(2) Las \u00faltimas bendiciones. Las bendiciones siguientes suponen que los jud\u00ed\u00ados se encuentran oprimidos y dispersos, que carecen de instituciones pol\u00ed\u00adticas estables (n. 11) y sufren bajo la amenaza de los arrogantes (n. 12). Conforme a un tema bien atestiguado en los profetas postex\u00ed\u00adlicos, el orante pide a Dios libertad (Iierut), llam\u00e1ndole Reunidor (= meqabbes) de los dispersos. Israel aparece diseminado por los cuatro extremos de la tierra y as\u00ed\u00ad pide a Dios  que lo congregue o re\u00fana, de modo que el pueblo recobre su propia identidad. En ese contexto se sit\u00faan las dos peticiones m\u00e1s concretas: \u00abQue restaure a los jueces (sophetim) como al principio\u00bb (n. 11), de manera que ellos sean portadores de justicia y juicio (tsedaqah wmispat) para el pueblo, y \u00abque destruya a los calumniadores (malsinim) y a los arrogantes\u00bb (n. 12). Algunos manuscritos posteriores presentan a estos calumniadores como minim (herejes) y otros como nosrim (cristianos). Por eso, esta bendici\u00f3n suele llamarse birkat ha-minim o bendici\u00f3n de (= contra) los herejes. Los jud\u00ed\u00ados de aquel tiempo sufr\u00ed\u00adan no s\u00f3lo bajo la amenaza de enemigos exteriores, sino tambi\u00e9n de disidentes interiores, cristianos o, lo que parece m\u00e1s probable, gn\u00f3sticos. Miradas desde esa perspectiva, estas bendiciones funcionan como un elemento de la autoidentificaci\u00f3n del grupo, que se presenta como pueblo, vinculado a una ciudad y a un Mes\u00ed\u00adas (Nm 13-15). El orante comienza pidiendo por la comunidad jud\u00ed\u00ada, vista como Casa de Israel (.Bet Yisra\u2020\u2122el), en la que destacan tres tipos de creyentes (justos-fieles-ancianos: tsadiquim, hasidim y zeqenim, n. 13). Los justos (tsadiqim) encarnan la exigencia de la justicia que pusieron de relieve los profetas. Los fieles (hasidim) son los herederos de la piedad profunda de salmistas, sabios y apocal\u00ed\u00adpticos. Zeqenim son los ancianos del pueblo: representantes sociales del conjunto de la comunidad que dirigen la asamblea y ofrecen, como padres o mayores, una garant\u00ed\u00ada de continuidad al aut\u00e9ntico Israel. Despu\u00e9s de esos grupos aparecen los escribas o sopherim que hemos traducido como sabios; ellos, los hombres del Libro, son los que van a determinar desde este momento (siglo I-II d.C.) la historia del judaismo y as\u00ed\u00ad personifican la verdad de los justos\/fieles\/ ancianos. Al lado de ellos aparecen tambi\u00e9n los buenos pros\u00e9litos (gere-hatsedeq), a los que se les presenta como justos, pues esperan la reconstrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n (n. 14) y la llegada de los tiempos mesi\u00e1nicos (n. 15).<\/p>\n<p>Cf. J. LEIPOLD y W. GRUNDMANN, El mando del Nuevo Testamento II, Cristiandad, Madrid 1973; E. SCH\u00dcRER, Historia del pueblo jud\u00ed\u00ado en tiempos de Jes\u00fas II, Cristiandad, Madrid 1985, 590-599; R. PENNA, Ambiente hist\u00f3rico cidtural de los or\u00ed\u00adgenes del cristianismo, Descl\u00e9e de Brouwer, Bilbao 1994, 41-44.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(-> judaismo, oraci\u00f3n). Oraci\u00f3n jud\u00ed\u00ada que consta de Dieciocho alabanzas a las que despu\u00e9s (entre el I y II d.C.), se a\u00f1adi\u00f3 una, de manera que se hicieron diecinueve. Se le suele llamar la Tephila (Oraci\u00f3n) o las Berakhot (Bendiciones) por antonomasia. 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