{"id":15759,"date":"2016-02-05T10:14:38","date_gmt":"2016-02-05T15:14:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/critica-biblica\/"},"modified":"2016-02-05T10:14:38","modified_gmt":"2016-02-05T15:14:38","slug":"critica-biblica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/critica-biblica\/","title":{"rendered":"CRITICA BIBLICA"},"content":{"rendered":"<p>(-> lecturas b\u00ed\u00adblicas, m\u00e9todos, formas, redacci\u00f3n, estructuralismo). La palabra cr\u00ed\u00adtica, del griego krinein, juzgar, toma actualmente el significado general de investigaci\u00f3n, estudio cient\u00ed\u00adfico, y, en ese sentido, se distingue de los m\u00e9todos exeg\u00e9ticos antiguos, m\u00e1s vinculados a un tipo de estudio asociativo y aleg\u00f3rico de los textos, tal como aparece en la ex\u00e9gesis rab\u00ed\u00adnica y en la elaboraci\u00f3n cristiana de los sentidos* de la Biblia. Estrictamente hablando, la cr\u00ed\u00adtica b\u00ed\u00adblica se ha desarrollado en Europa y en el mundo occidental a partir de la aplicaci\u00f3n de las diversas ciencias al estudio de los libros sagrados, sobre todo desde la Ilustraci\u00f3n. Siguiendo los modelos de las tres cr\u00ed\u00adticas de Kant (sobre el pensamiento puro, sobre la actividad pr\u00e1ctica y sobre la est\u00e9tica), los investigadores han querido penetrar en los textos b\u00ed\u00adblicos, para discernir y valorar su contenido hist\u00f3rico y pr\u00e1ctico, utilizando con ese fin los diversos m\u00e9todos y formas de la ciencia y del razonamiento humano.<\/p>\n<p>(1) Estudio hist\u00f3rico-literario. Este tipo de estudio se ha desarrollado fundamentalmente a lo largo del siglo XIX, aplic\u00e1ndose de un modo especial al Pentateuco (donde ha puesto de re lieve la posible existencia de estratos o documentos previos: J, E, D, P) y a los evangelios (donde ha formulado algunas hip\u00f3tesis muy significativas sobre la relaci\u00f3n entre los sin\u00f3pticos). En esta l\u00ed\u00adnea de investigaci\u00f3n han venido dominando unos supuestos hist\u00f3ricos de tipo evolutivo (lo m\u00e1s complicado proviene de lo m\u00e1s simple) y de car\u00e1cter literario (se ha supuesto que la Biblia ha surgido a trav\u00e9s de un despliegue y desarrollo de textos, que se han ido juntando y desarrollando). Si tomamos como ejemplo los evangelios, este tipo de cr\u00ed\u00adtica suele entender la formaci\u00f3n de los textos actuales como sigue: al comienzo hab\u00ed\u00ada peque\u00f1as unidades (breves sentencias y relatos cortos, desligados entre s\u00ed\u00ad) que, a trav\u00e9s de fusiones y reforzamientos sucesivos, han ido convirti\u00e9ndose en conjuntos literarios o tem\u00e1ticos m\u00e1s amplios y complejos. Partiendo de ese presupuesto y aplicando unos m\u00e9todos de an\u00e1lisis muy finos, los cr\u00ed\u00adticos de esta escuela hist\u00f3rico-literaria fijaron con bastante nitidez los momentos de la g\u00e9nesis y evoluci\u00f3n eclesial de las diversas tradiciones de Jes\u00fas, atrevi\u00e9ndose a delimitar las unidades subyacentes en el fondo de los textos actuales. Algunas de las viejas formas de entender ese proceso de avance evang\u00e9lico ya han sido superadas. Sin embargo, muchos elementos del m\u00e9todo se emplean todav\u00ed\u00ada y nos parecen confirmados, como aspectos de un primer acercamiento cient\u00ed\u00adfico al estudio de los textos, distinguiendo matices y momentos en su crecimiento. Desde esta perspectiva, los cr\u00ed\u00adticos han fijado los rasgos y la importancia creadora de la primera comunidad judeopalestina, de las comunidades judeohelenistas y de la iglesia posterior de tipo pagano-helenista, en un proceso que ocupa los cien primeros a\u00f1os de la historia cristiana. Situados dentro de ese gran proceso de la Iglesia, los evangelios conservan elementos que han sido precisados en diversos tiempos y lugares, ofreciendo as\u00ed\u00ad maneras diferentes de entender al Cristo. Dando un paso m\u00e1s, con la ayuda de este m\u00e9todo ha sido posible distinguir, al menos hipot\u00e9ticamente, diversos documentos escritos, es decir, unos textos antiguos que se encuentran asumidos y reelaborados por nuestros evangelios actuales: la primera redacci\u00f3n de Mt, un posible Proto-Mc, Q o la fuente de los logia de Jes\u00fas&#8230; Un an\u00e1lisis de este tipo sigue siendo primordial en nuestro estudio de los evangelios, tanto en perspectiva hist\u00f3rica (etapas de despliegue de los textos actuales) como en perspectiva literaria (fijaci\u00f3n y distinci\u00f3n de documentos previos). Algo semejante sucede en el estudio de las tradiciones y posibles documentos (J, E, D, P) que se pueden encontrar en el fondo del Pentateuco, aunque en este campo no se ha logrado todav\u00ed\u00ada un consenso general entre los investigadores: algunos defienden la existencia de documentos antiguos (el J o Yahvista ser\u00ed\u00ada del siglo IX a.C.); otros, en cambio, afirman que no se puede hablar de documentos, sino de tradiciones (sobre todo la deuteronomista y la sacerdotal) que han sido fijadas en tiempos relativamente tard\u00ed\u00ados.<\/p>\n<p>Cf. L. ALONSO SCH\u00ed\u201cKEL, La palabra inspirada. La Biblia a la luz de la ciencia del lenguaje, Cristiandad, Madrid 1985; A. ARTOLA, De la revelaci\u00f3n a la inspiraci\u00f3n, Monograf\u00ed\u00adas, Verbo Divino, Estella 1983; J. P. GRELOT, La Biblia, palabra de Dios, Herder, Barcelona 1968; V. MANNUCCI, La Biblia como palabra de Dios, Descl\u00e9e de Brouwer, Bilbao 1985; J. TREBOLLE, La Biblia jud\u00ed\u00ada y la Biblia cristiana. Introducci\u00f3n a la historia de la Biblia, Trotta, Madrid 1998.   (2) Historia de las formas*. La cr\u00ed\u00adtica de las formas (Fonngeschichte) ha significado un avance decisivo dentro del campo de la cr\u00ed\u00adtica hist\u00f3rico-literaria. Comenz\u00f3 a principios del siglo XX, por influjo de los nuevos estudios sociales y por el descubrimiento del sentido y funci\u00f3n de las peque\u00f1as unidades literarias del Pentateuco y de los evangelios, en los que nos fijaremos de un modo especial. Las antiguas hip\u00f3tesis hist\u00f3ricas dejaban lagunas en el estudio de las tradiciones de Jes\u00fas y en el proceso de la historia primitiva. Insuficiente se mostraba tambi\u00e9n la aportaci\u00f3n de los llamados documentos previos (Q, Proto-Mt, Me, etc.). Era preciso utilizar unos supuestos hist\u00f3ricos de tipo m\u00e1s preciso. En esa l\u00ed\u00adnea, los evangelios se empezaron a tomar como expresi\u00f3n de la creatividad de unas comunidades cristianas que, asumiendo las aportaciones de un Jes\u00fas m\u00e1s o menos lejano pero siempre activo y creador, iban formando y conformando ese recuerdo en peque\u00f1as unidades (formas), empleadas en la misi\u00f3n, la catcquesis o la misma liturgia de la Iglesia.  Por eso, el m\u00e9todo empez\u00f3 a llamarse historia de las formas, pues estudiaba, organizaba de manera progresiva y valoraba las diversas unidades religiosoliterarias que se encuentran en la base de los actuales evangelios, distinguiendo as\u00ed\u00ad apotegmas, sentencias sapienciales, reglas de vida, anuncios escatol\u00f3gicos, palabras prof\u00e9ticas, par\u00e1bolas, relatos de milagros, etc. Por medio de esas unidades, empleadas en la predicaci\u00f3n, el culto o la ense\u00f1anza, los cristianos reflejaban su experiencia de Jes\u00fas y la expresaban de manera creadora ante los hombres de su tiempo. Estos presupuestos se expresaron y aplicaron a trav\u00e9s de unos m\u00e9todos de investigaci\u00f3n que fueron definidos b\u00e1sicamente por H. Gunkel (1862-1923), M. Dibelius (1883-1947) y R. Bultmann (1884-1976), que fueron capaces de trazar unas l\u00ed\u00adneas de continuidad y un orden de conjunto dentro del gran mundo de los redactores del Pentateuco (Gunkel) y de los transmisores del Evangelio en la Iglesia primitiva (Dibelius, Bultmann). Apelaron para eso a la multiplicidad creadora de las comunidades antiguas, que vinieron a mostrarse como verdaderas forjadoras de los evangelios. En esta l\u00ed\u00adnea, para seguir insistiendo en los temas del cristianismo primitivo, la figura de Jes\u00fas segu\u00ed\u00ada situ\u00e1ndose en el origen y en el fondo de la historia de los evangelios, pero acab\u00f3 corriendo el riesgo de difuminarse o diluirse bajo el peso de las tradiciones posteriores. M\u00e1s que como testimonio y actualidad pascual de la historia de Jes\u00fas, el Evangelio ven\u00ed\u00ada a presentarse como signo y resultado de la vida y la misi\u00f3n de las comunidades cristianas primitivas. Por eso, ha sido l\u00f3gico que algunos investigadores m\u00e1s recientes hayan protestado, buscando los rasgos b\u00e1sicos del Jes\u00fas* de la historia, en el fondo de las tradiciones evang\u00e9licas.<\/p>\n<p>Cf. M. DIBELIUS, La historia de las formas evang\u00e9licas, Edicep, Valencia 1984: R. BULTMANN, Historia de la tradici\u00f3n sin\u00f3ptica, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1999.   (3) Historia de la redacci\u00f3n. A partir de los a\u00f1os 50 del siglo XX, por agotamiento de la misma cr\u00ed\u00adtica formal y por urgencias de la nueva investigaci\u00f3n teol\u00f3gico-literaria, ha venido a desarrollarse un nuevo m\u00e9todo que pone de relieve la actuaci\u00f3n creadora de los re dactores de los evangelios (y de los autores de los libros b\u00e1sicos del Antiguo Testamento). A juicio de esta nueva perspectiva, Marcos y Mateo, Lucas y Juan eran m\u00e1s que unos sencillos recopiladores de unidades o formas literarias precedentes. Ellos fueron escritores: verdaderos creadores que, partiendo de unos datos previos, en parte ya fijados por la misma historia de Jes\u00fas y por la historia de la tradici\u00f3n comunitaria, crearon unas obras literarias nuevas, de un estilo (o g\u00e9nero) que era a\u00fan desconocido, suscitando as\u00ed\u00ad los evangelios. Los evangelios son escritos peculiares donde el mensaje y vida de Jes\u00fas, que aparec\u00ed\u00ada como disperso (quiz\u00e1 difuminado) en las peque\u00f1as unidades anteriores (de la historia de las formas), viene a perfilarse a modo de conjunto, como una buena nueva de salvaci\u00f3n para los hombres. Destacando ese nivel, los investigadores de la historia de la redacci\u00f3n han puesto de relieve algo que nosotros juzgamos muy importante: la misma presentaci\u00f3n del camino y de la vida de Jes\u00fas hizo necesario el surgimiento y despliegue de una forma de literatura nueva que llamamos evangelio. El evangelio es un escrito de recuerdo que traduce y actualiza el camino de Jes\u00fas, present\u00e1ndolo a manera de historia salvadora y de presencia de Dios entre los hombres. Pero el evangelio es tambi\u00e9n un escrito de acci\u00f3n, de exigencia, una llamada al compromiso de los fieles en el seguimiento de Jes\u00fas, dentro de la Iglesia. Para escribirlos era necesaria la experiencia creyente de la misma Iglesia. Pero, al mismo tiempo, resultaba imprescindible la creatividad de unos redactores que fijaran de manera unitaria su visi\u00f3n total de Jesucristo en cada uno de los evangelios. As\u00ed\u00ad lo han destacado autores muy representativos, cat\u00f3licos y protestantes.<\/p>\n<p>Cf. H. CONZELMANN, El centro del tiempo. La teolog\u00ed\u00ada de Lucas, Fax, Madrid 1974; W. MARXSEN, El evangelista Marcos. Estudio sobre la historia de la redacci\u00f3n del evangelio, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1981; W. TRILLING, El verdadero Israel. La teolog\u00ed\u00ada de Mateo, Actualidad B\u00ed\u00adblica, Fax, Madrid 1974.   (4) Estudio estructural y narratol\u00f3gico (estructuralismo*, narratolog\u00ed\u00ada*). Tomando como evidente la funci\u00f3n de los redactores, muchos cr\u00ed\u00adticos del \u00faltimo tercio del siglo XX han destacado m\u00e1s la importancia de la estructura formal de  los evangelios como escritos de literatura. Est\u00e1 surgiendo as\u00ed\u00ad un estudio nuevo de los textos donde se acent\u00faa la unidad y sentido de los libros (su significado) partiendo del estudio de sus significantes. Bas\u00e1ndonos en esos presupuestos y de forma puramente indicativa distinguimos dos modelos de lectura estructural. (a) Hay un modelo m\u00e1s estructural, que es propio de aquellos que resaltan la unidad formal del texto evang\u00e9lico, partiendo de eso que pudi\u00e9ramos llamar significantes literarios, de tipo estil\u00ed\u00adstico y verbal, como pueden ser las palabras repetidas, las inclusiones, las rupturas textuales, los quiasmos, etc. De ese modo consiguen precisar mejor las claves de unidad del mismo texto que viene a presentarse en forma de conjunto dotado de sentido. S\u00f3lo dentro de ese conjunto pueden entenderse cada una de sus partes. Eso significa que el conjunto del texto forma un tipo de unidad en la que puede ponerse de relieve el aspecto narrativo o discursivo, pero destacando siempre la conexiones formales de sus diversos significantes. Se supone as\u00ed\u00ad que el redactor posee unas ideas y quiere transmitirlas, de manera ordenada, en forma de conjunto significativo. La labor del cr\u00ed\u00adtico consiste en descubrir y explicitar el orden y sentido interior de ese conjunto. Desde esa perspectiva el evangelio puede presentarse como texto progresivo (las ideas se explicitan a medida que avanzan), como texto circular (las ideas retoman una y otra vez) o como un conjunto ondulatorio (se van modulando), etc. Evidentemente, en esta l\u00ed\u00adnea se destaca el aspecto m\u00e1s te\u00f3rico (teol\u00f3gico) del texto, concebido como documento significativo para un gmpo de creyentes. El an\u00e1lisis estructural ha puesto de relieve las referencias formales y discursivas del texto, (b) Hay un m\u00e9todo m\u00e1s narratol\u00f3gico. Pero sucede que muchos textos de la Biblia son narraciones y, por eso, la \u00faltima ex\u00e9gesis ha tenido que elaborar unos m\u00e9todos m\u00e1s finos de narratolog\u00ed\u00ada. Eso significa que los textos b\u00ed\u00adblicos deben estudiarse con los m\u00e9todos y t\u00e9cnicas que suelen emplearse al estudiar los libros narrativos, lo mismo que otros textos m\u00e1s cercanos a la creatividad literaria (par\u00e1bolas, himnos, historias de milagros, etc.). Habr\u00e1 que precisar los simbolismos po\u00e9ticos, los ritmos de la acci\u00f3n, el papel de los agentes, sus funciones a lo largo del conjunto, etc. La cr\u00ed\u00adtica b\u00ed\u00adblica hab\u00ed\u00ada estado en manos de personas con formaci\u00f3n te\u00f3rica, de tipo filos\u00f3fico y teol\u00f3gico; por eso hab\u00ed\u00adan puesto m\u00e1s de relieve los aspectos ideol\u00f3gicos del texto. Pero sucede que los autores de la Biblia han sido, sobre todo, narradores, de manera que para comprender lo que ellos quieren decir hay que tener m\u00e1s en cuenta los m\u00e9todos narrativos, que han sido m\u00e1s elaborados en el campo de los estudios literarios.<\/p>\n<p>Cf. J. BARTON (ed.), La interpretaci\u00f3n b\u00ed\u00adblica, Sal Terrae, Santander 2001; C. CHABROL y L. MAR\u00ed\u008dN, Semi\u00f3tica narrativa: relatos b\u00ed\u00adblicos, Narcea, Madrid 1979; GRUPO DE ENTREVERNES, Signos y par\u00e1bolas. Semi\u00f3tica y texto b\u00ed\u00adblico, Cristiandad, Madrid 1979; V. MORLA, La Biblia por dentro y por fuera. Literatura y ex\u00e9gesis, Verbo Divino, Estella 2004; M. NAVARRO, Cuando la Biblia cuenta: claves de la narrativa b\u00ed\u00adblica, SM, Madrid 2003.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p><p style='text-align:justify;'><span lang=ES style=''>es la aplicaci\u00f3n a los escritos b\u00edblicos de ciertas t\u00e9cnicas que se usan en el examen de muchos tipos de literatura con el fin de establecer, hasta donde sea posible, su forma original, el modo y la fecha de su composici\u00f3n, sus fuentes, autores, y dem\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>I. La cr\u00edtica textual<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Cr\u00edtica textual es la disciplina por la que se intenta determinar la redacci\u00f3n original de un documento en los casos en que el mismo ha sido modificado al ser copiado repetidas veces. Hasta con los m\u00e9todos modernos de impresi\u00f3n, en los que repetidas lecturas de las pruebas por vanos correctores reducen a un m\u00ednimo las posibilidades de error, no es muy frecuente que el trabajo impreso reproduzca la copia original hasta en los menores detalles. Era mucho m\u00e1s f\u00e1cil todav\u00eda que se deslizaran errores en las copias antes de la invenci\u00f3n de la imprenta, cuando cada copia ten\u00eda que escribirse a mano. Cuando se cuenta con la copia aut\u00f3grafa del autor, los errores del copista pueden corregirse comparando con el original. Cuando ha desaparecido la copia aut\u00f3grafa, sin embargo, y las copias que existen difieren entre s\u00ed en diversos detalles, la redacci\u00f3n original s\u00f3lo puede reconstruirse mediante el estudio cuidadoso y la comparaci\u00f3n de dichas copias. Se deben tener en cuenta los h\u00e1bitos de trabajo de tal o cual copista, y el grado de alejamiento o proximidad en el tiempo de tal o cual copia con respecto al original. Deben tenerse en cuenta, tambi\u00e9n, los tipos de errores m\u00e1s comunes que se cometen. La cr\u00edtica textual no es una t\u00e9cnica que pueda aprenderse de un d\u00eda para el otro; la pericia correspondiente se adquiere tras largos estudios y mucha pr\u00e1ctica, aun cuando algunos expertos parecen tener adem\u00e1s una habilidad especial para adivinar el texto original, incluso cuando las copias de que se dispone se han corrompido hasta un grado casi desesperante.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Como no existe ning\u00fan aut\u00f3grafo o documento original (\u201cprot\u00f3grafo\u201d) de ning\u00fan libro de la Biblia, la cr\u00edtica textual representa un papel importante en el estudio de la misma. El material sobre el que trabajan los cr\u00edticos textuales de la Biblia incluye no s\u00f3lo copias manuscritas de los libros que la componen, en sus lenguas originales, sino tambi\u00e9n traducciones antiguas a otras lenguas, y transcripciones de trozos b\u00edblicos hechas por autores antiguos. En vista de que es importante contar con un texto fidedigno antes de proceder a estudios posteriores, a la cr\u00edtica textual sol\u00eda llam\u00e1rsela \u201cbaja cr\u00edtica\u201d, como si ella representase el nivel m\u00e1s bajo y primario en la estructura del examen cr\u00edtico. Para mayores detalles acerca de la cr\u00edtica textual b\u00edblica, v\u00e9ase * <span style='text-transform:uppercase'>Textos y Versiones<\/span>.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>II. La cr\u00edtica literaria<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Para distinguirla de la cr\u00edtica textual o \u201cbaja\u201d, a la cr\u00edtica literaria de los documentos se la llamaba anteriormente \u201calta\u201d cr\u00edtica, porque representaba los niveles superiores de la estructura cr\u00edtica, que no pod\u00eda encararse mientras no se hubiesen puesto en orden los niveles inferiores planteados por la cr\u00edtica textual. La expresi\u00f3n \u201calta cr\u00edtica\u201d se aplic\u00f3 a la literatura b\u00edblica por primera vez por J. G. Eichhorn, en el prefacio a la segunda edici\u00f3n de su <i>Old Testament Introduction<\/i> (1787): \u201cMe he visto obligado a dedicar la mayor parte del esfuerzo a un campo hasta aqu\u00ed enteramente desatendido, o sea la investigaci\u00f3n de la constituci\u00f3n interna de los libros individuales del AT con el auxilio de la alta cr\u00edtica, nombre que no es nuevo para ning\u00fan humanista.\u201d Por \u201cconstituci\u00f3n interna\u201d de un libro quer\u00eda decir su estructura, incluyendo el estudio de las fuentes usadas por su autor, y la forma en que dichas fuentes fueron utilizadas o combinadas por \u00e9l. Este \u00faltimo aspecto de dichos estudios se denomina com\u00fanmente \u201ccr\u00edtica de las fuentes\u201d. La cr\u00edtica literaria de los documentos incluye tambi\u00e9n asuntos tales como la determinaci\u00f3n de fecha y autor.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La cr\u00edtica de las fuentes puede llevarse a cabo con mayor certidumbre cuando la fuente documental de una obra posterior todav\u00eda existe a la par de la obra que se vali\u00f3 de ella. En el AT esta es la situaci\u00f3n que se da con respecto a los libros de Cr\u00f3nicas. Lugar prominente entre las fuentes del Cronista ocupan los libros de Samuel y de Reyes, y como estos \u00faltimos todav\u00eda existen podemos arribar a conclusiones bastante claras acerca del uso que de ellos hizo el Cronista. En el NT, se cree generalmente que el Evangelio de Marcos fue la fuente principal de los otros dos evangelios sin\u00f3pticos; aqu\u00ed, tambi\u00e9n, la fuente permanece al lado de las obras posteriores que incorporaron buena parte de su material, de modo que podemos estudiar la forma en que Mateo y Lucas usaron el material de Marcos.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Donde ya no existen las fuentes, la cr\u00edtica se torna mucho m\u00e1s precaria. Si, por ejemplo, nuestros cuatro evangelios en su forma independiente hubiesen desaparecido, y tuvi\u00e9semos que depender del <i>Diatesar\u00f3n <\/i>de Taciano (compilaci\u00f3n del ss. II que desarm\u00f3 el contenido de los evangelios y los entreteji\u00f3 para formar un relato continuo), hubiera sido imposible reconstruirlos bas\u00e1ndonos en \u00e9l. Por cierto que podr\u00edamos darnos cuenta de que el <i>Diatesar\u00f3n <\/i>no es una obra unitaria, y quiz\u00e1s no fuera dif\u00edcil distinguir entre el material joanino y el de los sin\u00f3pticos incorporados en el mismo; pero nos resultar\u00eda imposible reconstruir los tres relatos sin\u00f3pticos, tanto m\u00e1s por el hecho de que una proporci\u00f3n considerable del material es com\u00fan a los tres, o a dos de ellos. De esta naturaleza es la situaci\u00f3n con la que nos enfrentamos al considerar la cr\u00edtica de las fuentes en relaci\u00f3n con el Pentateuco. En general hay acuerdo en que una cantidad de fuentes sirvieron de base al Pentateuco que nos ha llegado, pero cu\u00e1les puedan ser esas fuentes, cu\u00e1les puedan ser las fechas de composici\u00f3n de las mismas, y las relaciones que puedan existir entre ellas, y c\u00f3mo y cu\u00e1ndo fueron utilizadas en la composici\u00f3n final del Pentateuco: estas son todas cuestiones en las que los eruditos no se ponen de acuerdo, y menos hoy que al comienzo del ss. XX.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Los criterios para fijarle fecha a una obra antigua son en parte internos, y en parte externos. Si alude a una obra o es citada por una autoridad digna de confianza y de fecha conocida, llegamos a la conclusi\u00f3n de que dicha obra tiene que haber sido compuesta anteriormente. Puede referirse a acontecimientos a los que se les puede asigar fecha sobre la base de otros documentos; as\u00ed, algunas partes del AT pueden fecharse porque hacen referencia a personas o incidentes de la historia egipcia o mesopot\u00e1mica. Desde luego que la fecha puede aparecer en la misma obra; as\u00ed, algunos de los libros prof\u00e9ticos del AT indican el a\u00f1o preciso en que se dio a conocer tal o cual or\u00e1culo, o el reinado o los reinados en que profetiz\u00f3 un profeta determinado. Siendo que el antiguo Cercano Oriente se viene reconstruyendo en forma crecientemente detallada, se hace cada vez m\u00e1s factible ubicar una obra antigua en el marco hist\u00f3rico que le corresponde.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Sin embargo, el elemento predictivo en la profec\u00eda b\u00edblica requiere cierta modificaci\u00f3n de los criterios comunes de fechamiento. Interpretar todas las predicciones cumplidas como <\/span><span style=''>vaticina ex eventu<\/span><span lang=ES style=''> es metodolog\u00eda acr\u00edtica. Cuando intentamos fechar una pieza genuina de profec\u00eda predictiva, la consideraremos como anterior a los hechos que predice, pero no anterior a aquellos hechos a que se refiere como ya producidos, o que presupone como fondo hist\u00f3rico. Sobre esta base deber\u00edamos fechar la profec\u00eda de Nah\u00fam antes de la ca\u00edda de N\u00ednive en el 612 a.C., por cuanto la predice, pero despu\u00e9s de la ca\u00edda de Tebas en el 663 a.C., a la que se refiere como un acontecimiento pasado (Nah. 3.8s). La ubicaci\u00f3n precisa de dicha profec\u00eda dentro de ese medio siglo ha de decidirse mediante un cuidadoso examen de la redacci\u00f3n del texto, y de un c\u00e1lculo de probabilidades.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Para la cr\u00edtica literaria del AT resulta fundamental la cr\u00edtica del *Pentateuco. La historia moderna y sostenida de la cr\u00edtica del Pentateuco comienza con la obra de H. B. Witter (1711) y J. Astruc (1753), quienes distinguieron dos fuentes documentales en la primera parte del Pentateuco, utilizando como criterio el empleo alternado de los nombres divinos Yahv\u00e9h y <\/span><span style=''>&#722;<sup>\u00ea<\/sup>l&#333;h&#305;&#770;m<\/span><span lang=ES style=''>. J. G. Eichhorn (1780) correlacion\u00f3 las variaciones estil\u00edsticas con el an\u00e1lisis basado en la distribuci\u00f3n de los nombres divinos. A esta etapa preliminar en el desenvolvimiento de la cr\u00edtica de las fuentes sigui\u00f3 el an\u00e1lisis del Pentateuco en un gran n\u00famero de unidades m\u00e1s peque\u00f1as (A Geddes, 1792, y J. S. Vater, 1802\u201305). Esto, a su vez, fue seguido por la \u201chip\u00f3tesis complementaria\u201d (H. Ewald, 1843), que conceb\u00eda un documento b\u00e1sico (el \u201celoh\u00edsta\u201d), complementado por unos cuantos documentos m\u00e1s breves. H. Hupfeld (1853) distingui\u00f3 dos fuentes independientes, que empleaban ambas el nombre divino <\/span><span style=''>&#722;<sup>\u00ea<\/sup>l&#333;h&#305;&#770;m<\/span><span lang=ES style=''> en G\u00e9nesis (las fuentes posteriormente conocidas como <etiqueta id=\"#_ftn936\" name=\"_ftnref936\" title=\"\">P y E). Estas dos, con las fuentes yahvista (<\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn937\" name=\"_ftnref937\" title=\"\">J) y deuteron\u00f3mica (<\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn938\" name=\"_ftnref938\" title=\"\">D), constitu\u00edan las cuatro fuentes principales que desde entonces se han reconocido ampliamente en el an\u00e1lisis documental del Pentateuco.<\/etiqueta><\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Al an\u00e1lisis puramente literario una nueva generaci\u00f3n de cr\u00edticos (notablemente J. Wellhausen, 1876\u201377) le agreg\u00f3 un criterio nuevo. Las fuentes documentales fueron correlacionadas con la historia religiosa de Israel de un modo tan persuasivo que por mucho tiempo la construcci\u00f3n wellhauseniana conquist\u00f3 a una mayor\u00eda de los eruditos veterotestamentarios. El conocimiento vastamente ampliado de la historia religiosa y literaria del Cercano Oriente, especialmente para el per\u00edodo 2000\u2013800 a.C., ha puesto ahora al descubierto en forma creciente las debilidades del wellhausenismo, pero de las construcciones rivales que se han propuesto ninguna ha recibido la medida de aceptaci\u00f3n que en su momento tuvo el wellhausenismo. El inter\u00e9s ha girado de las fuentes literarias hacia la ininterrumpida historia de la tradici\u00f3n creciente en la vida de Israel.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En lo que respecta al NT, un problema cr\u00edtico dominante en el estudio de los evangelios ha sido la interrelaci\u00f3n de los evangelios sin\u00f3pticos. Aqu\u00ed el paso progresivo m\u00e1s notable lo dio C. Lachmann (1835) cuando argument\u00f3 que Marcos era el m\u00e1s antiguo de los sin\u00f3pticos y que sirvi\u00f3 de fuente a los otros dos. La cr\u00edtica de las fuentes en relaci\u00f3n con el cuarto evangelio (cf. R. Bultmann, <etiqueta id=\"#_ftn939\" name=\"_ftnref939\" title=\"\">trad. <\/etiqueta><etiqueta id=\"#_ftn940\" name=\"_ftnref940\" title=\"\">ing. 1971) nunca ha resultado convincente; la cr\u00edtica<\/etiqueta> de este evangelio se ha centrado en su car\u00e1cter hist\u00f3rico, en su prop\u00f3sito, su fecha, y su autor (* <span style='text-transform: uppercase'>Evangelios<\/span> * <span style='text-transform:uppercase'>Juan, Evangelio de<\/span>).<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La escuela de Tubinga iniciada por F. C. Baur (1831) y sus colegas correlacion\u00f3 las ep\u00edstolas paulinas con la historia primitiva de la iglesia, interpretada siguiendo l\u00edneas similares a las que estableci\u00f3 Hegel en su filosof\u00eda de la historia. Pablo (de cuyas ep\u00edstolas \u00fanicamente Romanos, 1 y 2 Corintios, y G\u00e1latas se consideraban genuinas) aparec\u00eda en marcado contraste con el partido petrino judaizante con respecto al modo de la salvaci\u00f3n; escritos neotestamentarios posteriores (principalmente Hechos) reflejan una s\u00edntesis de esas dos posiciones antag\u00f3nicas. M\u00e1s radical todav\u00eda fue la cr\u00edtica de W. C. van Manen (1890), que consideraba que <i>todas <\/i>las ep\u00edstolas paulinas eran seudoepigr\u00e1ficas. En general su posici\u00f3n fue rechazada; la posici\u00f3n de Tubinga ha sido sometida a severas cr\u00edticas (en Inglaterra principalmente por J. B. Lightfoot, B. F. Westcott, y W. Sanday) y dr\u00e1sticas modificaciones, pero su influencia puede comprobarse hasta el d\u00eda de hoy en los estudios neotestamentarios.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>III. Cr\u00edtica de las formas y de las tradiciones<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>Mientras que las principales escuelas de cr\u00edtica de las fuentes b\u00edblicas han sido predominantemente literarias en sus intereses, otras han insistido en la importancia de determinar la prehistoria oral de las fuentes escritas, y en clasificar el material de las fuentes seg\u00fan sus \u201cformas\u201d o categor\u00edas de narraci\u00f3n, expresi\u00f3n, etc.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En el AT esta metodolog\u00eda ha dado resultados sumamente provechosos en el estudio de los *Salmos; su clasificaci\u00f3n seg\u00fan sus tipos principales (<i>Gattungen<\/i>), especialmente por H. Gunkel (1904), en la que cada tipo se relaciona con un marco vital caracter\u00edstico, ha contribuido m\u00e1s a la comprensi\u00f3n del salterio que cualquier otro m\u00e9todo en el ss. XX.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>De Escandinavia procede, en \u00e9pocas m\u00e1s recientes, un desafio m\u00e1s radical a los principios b\u00e1sicos de la cr\u00edtica veterotestamentaria cl\u00e1sica con el \u201cm\u00e9todo hist\u00f3rico-tradicional\u201d de I. Engnell y la \u201cescuela de Uppsala\u201d. Este m\u00e9todo acuerda mucho m\u00e1s lugar a la transmisi\u00f3n oral junto a las fuentes documentales, y realza la gran confiabilidad del material transmitido oralmente.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>En el NT la cr\u00edtica de las formas se ha aplicado intensamente a los evangelios a partir de 1919. Clasificando el material de los evangelios seg\u00fan su \u201cforma\u201d se ha intentado llegar m\u00e1s all\u00e1 que las fuentes documentales postuladas, a fin de verificar el estado de la tradici\u00f3n en la etapa preliteraria. Tanto los relatos como los dichos se han clasificado seg\u00fan su \u201cforma\u201d; pero tales clasificaciones arrojan poca luz sobre la historicidad de los incidentes o de los dichos.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>La asociaci\u00f3n corriente de la cr\u00edtica de las formas con una estimaci\u00f3n muy esc\u00e9ptica en cuanto a la veracidad hist\u00f3rica de los evangelios se debe principalmente a la orientaci\u00f3n teol\u00f3gica de muchos de los cr\u00edticos formales, y no a la cr\u00edrica formal en s\u00ed. Una buena proporci\u00f3n de la cr\u00edtica de las formas ha procurado determinar el marco vital de las diversas unidades de la tradici\u00f3n de los evangelios, y dicho marco vital se descubre generalmente en el culto y el testimonio de la iglesia primitiva. Pero un marco vital de un tipo determinado en la iglesia primitiva no excluye necesariamente un marco vital original en el ministerio de Jes\u00fas. La cr\u00edtica formal de los evangelios nos recuerda lo inadecuado que resulta el an\u00e1lisis literario solo, como medio para dar cuenta de su composici\u00f3n, y destaca el hecho de que ning\u00fan estrato de tradici\u00f3n evang\u00e9lica, por m\u00e1s que retrocedamos en el tiempo en nuestras investigaciones, representa a ning\u00fan otro Jes\u00fas que no sea el Mes\u00edas divinamente comisionado, el Hijo de Dios.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Una de las tareas principales en la actualidad consiste en determinar por medios cr\u00edticos, de ser posible, la continuidad entre la forma de la tradici\u00f3n m\u00e1s temprana que pueda obtenerse y el Jes\u00fas hist\u00f3rico.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><b><span lang=ES style=''>IV. La cr\u00edtica de la redacci\u00f3n<\/span><\/b><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;line-height: normal'><span lang=ES style=''>El autor de un libro de la Biblia puede haber recibido material transmitido por la tradici\u00f3n, pero no lo reproduc\u00eda tal como lo recib\u00eda. No era un mero transmisor; era un autor con su propio marco vital y su propia perspectiva, y le daba forma a su material de conformidad con estos factores. El estudio de la contribuci\u00f3n personal del autor a la composici\u00f3n de su obra es la tarea que le compete a la cr\u00edtica de la redacci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>Por ejemplo, los libros de Josu\u00e9, Jueces, Samuel, y Reyes contienen mucho material antiguo, parte de \u00e9l pr\u00e1cticamente contempor\u00e1neo de los acontecimientos que describe. Pero estos libros, tal como los conocemos, constituyen un corpus hist\u00f3rico continuado, compilado bajo la influencia de la reforma de Jos\u00edas y completado ca. 562 a.C. Adem\u00e1s, buena parte de la tradici\u00f3n recogida por el Cronista ha sido preservada en forma separada en Samuel y en Reyes; tambi\u00e9n puede haber utilizado otras fuentes, de las que ya no disponemos. Pero en todo su material el autor dej\u00f3 las marcas de su propio punto de vista. En forma semejante, en los evangelios podemos distinguir entre la tradici\u00f3n que recibieron los evangelistas (en muchos casos com\u00fan a dos o m\u00e1s de ellos) y la obra distintiva de cada uno de los cuatro. Si a cr\u00edtica de la tradici\u00f3n de los evangelios es en buena medida cuesti\u00f3n de \u201credescubrir la ense\u00f1anza de Jes\u00fas\u201d, la cr\u00edtica de la redacci\u00f3n tiene que ver con el \u201credescubrimiento de la ense\u00f1anza de los evangelistas\u201d.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=';text-transform:uppercase'>Bibliograf\u00eda.<\/span><span lang=ES style=''> K. Rahner, \u201cBiblia\u201d, <i>Sacramentum mundi<\/i>, t(t). I, 530\u2013534.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal style='margin-bottom:0cm;margin-bottom:.0001pt;text-indent: 18.0pt;line-height:normal'><span lang=ES style=''>W. R. Smith, <i>The Old Testament in the Jewish Church<\/i>\u00b2<i>, <\/i>1892; T. K. Cheyne, <i>Founders of Old Testament Criticism<\/i>, 1893; C. H. Dodd, <i>New Testament Studies<\/i>, 1953; id., <i>More New Testament Studies<\/i>, 1968; J. Knox, <i>Criticism and Faith<\/i>, 1953; P. E. Kahle, <i>The Cairo Geniza<\/i>\u00b2<i>, <\/i>1959; I. Engnell, \u201cMethodological Aspects of Old Testament Study\u201d,<i> <etiqueta id=\"#_ftn941\" name=\"_ftnref941\" title=\"\">VT Suppl<\/etiqueta><\/i>. 7, 1959, pp. 13ss; R. Bultmann, <i>The Formation of the Gospel Tradition<\/i>, trad. ing. 1963; G. E. Ladd, <i>The New Testament and Criticism<\/i>, 1967; N. Perrin, <i>Rediscovering the Teaching of Jesus<\/i>, 1967; id., What is Redaction Criticism?, 1970; J. Rohde, <i>Rediscovering the Teaching of the Evangelists<\/i>, trad. ing. 1968; K. Koch, <i>The Growth of the Biblical Tradition<\/i>, trad. ing. 1969; W. G. K\u00fcmmel, <i>The New Testament<\/i>: <i>The History of Interpretation of its Problems<\/i>, trad. ing. 1972; H. Harris, <i>The T\u00fcbingen School<\/i>, 1975; G. W. Anderson (<etiqueta id=\"#_ftn942\" name=\"_ftnref942\" title=\"\">eds.), <\/etiqueta><i>Tradition and Interpretation<\/i>, 1979; I. H. Marshall (eds.), <i>New Testament Interpretation<\/i>, 1977.<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;' class=MsoNormal align=right style='text-align:right;line-height:normal'><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><etiqueta id=\"#_ftn943\" name=\"_ftnref943\" title=\"\"><span lang=ES style='font-size:10.0pt; ;color:green'>F.F.B.<\/span><\/etiqueta><span lang=ES style='font-family:\"Tahoma\",sans-serif'>&#65279;<\/span><\/p>\n<p style='text-align:justify;'>Douglas, J. (2000). Nuevo diccionario Biblico : Primera Edicion. Miami: Sociedades B\u00edblicas Unidas.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Nuevo Diccionario B\u00edblico<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Visi\u00f3n general<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Historia<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Antes del siglo XVIII<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Desde el siglo dieciocho<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">5 Critica del Antiguo Testamento fuera de la Iglesia<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-6\">6 La reacci\u00f3n contra la Critica<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-7\">7 Critica del Nuevo Testamento  fuera de la Iglesia<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-8\">8 Los Evangelios Sin\u00f3pticos<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-9\">9 Los Hechos de los Ap\u00f3stoles<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-10\">10 Ep\u00edstolas de S. Pablo<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-11\">11 Los escritos de D. Juan<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-12\">12 El Movimiento Cr\u00edtico dentro de la Iglesia<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-13\">13 Cr\u00edtica del Antiguo Testamento.<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-14\">14 Cr\u00edtica del Nuevo Testamento<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-15\">15 Fuentes<\/li>\n<\/ul>\n<h3>Visi\u00f3n general<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cr\u00edtica b\u00edblica en su m\u00e1s completa comprensi\u00f3n es el examen de los or\u00edgenes literarios y valores hist\u00f3ricos de los libros que componen la Biblia, junto con el estado en que est\u00e1n en el presente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Puesto que las sagradas escrituras no shan llegado en gran variedad de copias y versiones antiguas, que muestras m\u00e1s o menos divergencias en los textos, la cr\u00edtica b\u00edblica, llamada textual  o  m\u00e1s baja, tiene como finalidad estudiar estos documentos para llegar al texto m\u00e1s puro posible de los libros sagrados.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El nombre \u201cAlta Cr\u00edtica\u201d la emple\u00f3 por primera vez  el especialista b\u00edblico alem\u00e1n por Eichhorn, en la segunda edici\u00f3n de su \u201cEinleitung\u201d (Introducci\u00f3n) que apareci\u00f3 en 1787. No es, como supusieron algunos, una denominaci\u00f3n arrogante, como si asumiera una sabidur\u00eda superior, pero ha llegado a usarse porque este tipo de cr\u00edtica trata de los aspectos m\u00e1s universales de la Biblia, es decir, la autor\u00eda, fecha, composici\u00f3n y autoridad de libros completos o grandes secciones, para distinguirla de la discusi\u00f3n de minucias textuales que es el campo de la cr\u00edtica baja o textual (ver el art\u00edculo CRITICA TEXTUAL)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tomada en este sentido limitado, la cr\u00edtica b\u00edblica, a la luz de las modernas ciencias filol\u00f3gicas, hist\u00f3ricas y arqueol\u00f3gicas y de m\u00e9todos de desarrollo reciente, somete a severas pruebas las posturas tradicionalmente aceptadas y tradicionales sobre la autor\u00eda humana, el tiempo y manera de la composici\u00f3n  de los libros sagrados y hace distinciones sobre su valor hist\u00f3rico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para alcanzar los resultados da m\u00e1s valor a las pruebas internas de los libros que en las tradiciones externas o testimonios y su innegable efecto es en gran medida la depreciaci\u00f3n de la tradici\u00f3n  de manera que hay una clara l\u00ednea divisoria entre los ex\u00e9getas cr\u00edticos y los de la escuela tradicional. En el proceso que lleva a los cr\u00edticos a sus conclusiones hay divergencia de actitud hacia lo sobrenatural en las sagradas escrituras. Los del ala racionalista ignoran, y t\u00e1citamente niegan, la inspiraci\u00f3n en el sentido teol\u00f3gico del t\u00e9rmino y si preocupaciones doctrinales, excepto animosidad hacia lo sobrenatural, proceden  a aplicar los tests cr\u00edticos a la Escritura de la misma manera que se aplica a las producciones humanas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los cr\u00edticos moderados de procedencia protestante \u2013 escuela dominante en Gran Breta\u00f1a &#8211;  mantiene la inspiraci\u00f3n y revelaci\u00f3n pero con una libertad incompatible con la ortodoxia cat\u00f3lica. Los cr\u00edticos b\u00edblicos cat\u00f3licos mientras que admiten como postulados la inspiraci\u00f3n plenaria y la inerrancia de la Sagrada Escritura, admiten en gran medida las conclusiones hist\u00f3ricas y literarias a las que llegan los no-cat\u00f3licos que trabajan en estos campos y mantiene que no est\u00e1n excluidas por la fe cat\u00f3lica.. Con excepci\u00f3n del Abb\u00e9 Loisy y sus seguidores, ning\u00fan investigador cat\u00f3lico ha reclamado autonom\u00eda o completa independencia para la cr\u00edtica, porque todos tienen en cuenta el principio de que no se puede valida y puede que ni legalmente contradecir las ense\u00f1anzas dogm\u00e1ticas establecidas en la doctrina de la Iglesia. Los investigadores cristianos insisten en que una cr\u00edtica reverente entra dentro de su derecho  est\u00e1 dentro de su derecho a comprobar los elementos que entran en los aspectos humanos de la Biblia, como medios para entender mejor la palabra escrita, puesto que las partes componentes recibieron su forma de hombres que viv\u00edan en ciertos ambientes hist\u00f3ricos y bajo las limitaciones de su \u00e9poca y lugar y m\u00e1s a\u00fan, la inspiraci\u00f3n no renuencia al esfuerzo de los m\u00e9todos y conocimientos humanos de la composici\u00f3n literaria ( Ver INSPIRACION).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Alta Critica puede ser llamada ciencia, aunque su proceso y resultados no admitan las sutilezas del control y demostraci\u00f3n, ya que sus principios son m\u00e1s de orden moral-psicol\u00f3gico. De aqu\u00ed que las conclusiones, hasta en las circunstancias m\u00e1s favorables, no tienen a m\u00e1s fuerza que la que surge de la convergencia de probabilidades, produciendo una convicci\u00f3n moral.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras que se ha intentado para elaborar un sistema de normas para la alta cr\u00edtica, no se ha definido, ni probablemente se haga, un c\u00f3digo de principios y reglas estrictamente definido y generalmente aceptado. Algunos principios generales, sin embargo son aceptados por los cr\u00edticos. Uno de los fundamentales es que la obra literaria siempre refleja la impronta de la edad y del ambiente en el que se produjo; otro, es que la pluralidad de autores se demuestra por las diferencias de dicci\u00f3n y estilo bien marcadas, al menos cuando coinciden  con distinciones en los puntos de vista o discrepancias en el doble tratamiento  del mismo tema; y un tercer principio mantiene la disimilitud radical entre los m\u00e9todos sem\u00edticos de composici\u00f3n antiguos y los modernos occidentales o arios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h3>Historia<\/h3>\n<h3>Antes del siglo XVIII<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los primeros escritores eclesi\u00e1sticos no eran conscientes de casi ninguno de los problemas que ha suscitado la cr\u00edtica. Su atenci\u00f3n estaba concentrada en el contenido teol\u00f3gico y en la autoridad de la Escritura, mirando casi exclusivamente a la parte teol\u00f3gica, consideraban sin importancia las cuestiones sobre el autor, fecha de composici\u00f3n, aceptando sin reservas las tradiciones tales como fueron trasmitidas por el juda\u00edsmo y la iglesia, teniendo en cuenta que el mismo Cristo hab\u00eda dado a varias de estas tradiciones su confirmaci\u00f3n suprema.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Respecto Nuevo Testamento, la tradici\u00f3n fue el factor determinante. Como excepciones podemos anotar que Or\u00edgenes excluy\u00f3, en parte por evidencia interna, que S. Pablo dif\u00edcilmente pudo escribir la Ep\u00edstola a los Hebreos y que su disc\u00edpulo Dionisio aport\u00f3 adujo bases ling\u00fc\u00edsticas para rechazar el Apocalipsis como obra de S. Juan.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los Padres vieron en cada frase de la Escritura un pre\u00f1ado or\u00e1culo divino. Las aparentes contradicciones y otras dificultades se solucionaban teniendo en cuenta las posibles imperfecciones humanas. Solo unos pocos y asilados pasajes de S. Jer\u00f3nimo, en cuanto tales, parecen apuntar en esa direcci\u00f3n, en conexi\u00f3n con la historia. Excepto sobre la conservaci\u00f3n del texto sagrado nada permit\u00eda emitir una cr\u00edtica sobre la Biblia en tiempos de los Padres y esto se aplica tambi\u00e9n al per\u00edodo escol\u00e1stico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ni siquiera el esp\u00edritu humanista que precedi\u00f3  la Reforma dio impulso al esp\u00edritu cr\u00edtico m\u00e1s all\u00e1 de promover el estudio de la Escritura en los idiomas originales. Y no fue un reformador humanista, sino algo m\u00e1s err\u00e1tico, Carlstadio,  quien rompi\u00f3 en primer lugar con la tradici\u00f3n sobre la autor\u00eda  de un libro inspirado  declarando que Mois\u00e9s no pudo haber escrito el Pentateuco, porque la narraci\u00f3n de su muerte es del mismo estilo que  el resto del libro. Aunque Carlstadio adujo un argumento cr\u00edtico, no puede ser considerado como cr\u00edtico. Hobbes (1651), Pereyre (1655), Espinosa (1670) atacaron la autor\u00eda mosaica pero incidentalmente, en obras en las una cr\u00edtica sistem\u00e1tica no tiene lugar.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Richard Simon (1638-1712), un cura franc\u00e9s, fue el primero en someter las preguntas generales sobre al Biblia a un tratamiento comprensivo y met\u00f3dico. Sim\u00f3n es el adelantado de la cr\u00edtica b\u00edblica moderna. La ampliaci\u00f3n de las oportunidades para estudiar las lenguas orientales, una aguda y met\u00f3dica mente, y tambi\u00e9n probablemente una reacci\u00f3n contra las r\u00edgidas posturas que dominaban a cat\u00f3licos y protestantes de su \u00e9poca fueron los factores que llevaron a que Sim\u00f3n produjera su primera gran obra \u00abHistoire critique du Vieux Testament\u201d, publicada en 1678. En ella llama la atenci\u00f3n a las dobles narrativas y a las variaciones en el estilo del Pentateuco de lo que dedujo que , aparte de la parte legal, que Mois\u00e9s mismo habr\u00eda puesto por escrito, mucho del resto era obra de varios analistas inspirados, un grupo al que se deben los \u00faltimos libros hist\u00f3ricos y que en las generaciones siguientes a\u00f1adieron  toques a las historias inspiradas de sus predecesores.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La teor\u00eda no sobrevivi\u00f3 a su autor pero el uso de pruebas internas que Sim\u00f3n utiliz\u00f3 de merece el t\u00edtulo de padre e la cr\u00edtica b\u00edblica moderna. Su novedosa visi\u00f3n de los sobros mosaicos excit\u00f3 condenas solamente y su obra cr\u00edtica, siendo un esfuerzo aislado  que no tuvo el apoyo de una escuela, solamente fue apreciado mucho despu\u00e9s. La Alta Critica  no se iba a desarrollar hasta mediado el siglo XVIII.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero hay que hacer una distinci\u00f3n cuando se aplica al Antiguo y al Nuevo Testamento. En ambos casos han seguido diferentes caminos. La cr\u00edtica del A.T. se ha desarrollado a lo largo de las l\u00edneas de las investigaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica \u2013hist\u00f3rica. Los prejuicios filos\u00f3fico \u2013religiosos se han dejado en a un lado. Pero con respecto al N.T.,  la cr\u00edtica comenz\u00f3 como un resultado de especulaciones filos\u00f3ficas de car\u00e1cter anti-cristiano y cuando es ejercida por los protestantes racionalistas y liberales, aun no se ha librado de esos principios apriori, aunque haya tendido a ser m\u00e1s positiva \u2013 es decir m\u00e1s genuinamente cr\u00edtica \u2013 en sus m\u00e9todos\n<\/p>\n<h3>Desde el siglo dieciocho<\/h3>\n<h3>Critica del Antiguo Testamento fuera de la Iglesia<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1753 Jean Astruc, un m\u00e9dico franc\u00e9s muy notable public\u00f3 un librito \u00abConjectures sur les m\u00e9moires originaux dont il para\u00eet que Mo\u00efse s&#8217;est servi pour composer le livre de la Gen\u00e8se\u00bb, en el que conjeturaba, por el uso alternativo de los nombres de Dios en el G\u00e9nesis hebreo, que Mois\u00e9s hab\u00eda incorporado  all\u00ed dos documentos preexistentes, uno de los cuales empleaba Elohim y el otro Jehovah. La idea no llam\u00f3 la atenci\u00f3n hasta que la tom\u00f3 un investigador alem\u00e1n, que sin embargo, dice que se le ocurri\u00f3 a \u00e9l independientemente. Era Johann Gottfried Eichhorn, el autor de la Introducci\u00f3n al A.T. publicada en 1780-83, que se distingui\u00f3 por su vigor y acumen cient\u00edfico. Eichorn deb\u00eda no poco a su amigo Herder, el notable litt\u00e9rateur alem\u00e1n y ambos conjuntamente  dieron origen al h\u00e1bito de mirar el A.T. como una colecci\u00f3n de literatura oriental cuyas diferentes partes deben ser le\u00eddas como los productos del genio sem\u00edtico. Eichhorn  desarrollo ampliamente las hip\u00f3tesis de Astruc observando que las secciones Elohim y Jehov\u00e1 del G\u00e9nesis tienen otras caracter\u00edsticas y extendiendo el an\u00e1lisis a todo el Pentateuco. Pero el sabio alem\u00e1n no era tan ortodoxo y convencido de la autor\u00eda mosaica como Astruc, puesto que le dej\u00f3 al legislador hebreo solo un parte incierta de la obra.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando Eichorn compuso su \u201cIntroducci\u00f3n\u201d estaba algo influido por las posturas del librepensamiento que despu\u00e9s a\u00fan se acentuaron. Su cr\u00edtica, por consiguiente, tiene sus antecedentes  no solo en la f\u00e9rtil conjetura de Astruc y la visi\u00f3n po\u00e9tica de Herder sobre la literatura oriental sino tambi\u00e9n  por el racionalismo alem\u00e1n del siglo XVIII.  Este era el terreno natural en el que crec\u00eda y consigui\u00f3 mucha nutrici\u00f3n de las ideas de los De\u00edstas ingleses y de los Esc\u00e9pticos que florec\u00edan a finales del siglo XVII y en la primera parte del XVIII. Autores como Blunt (1654-93) y de los escritos  del A. T.  El punto de vista del orientalista alem\u00e1n Reimarus era el de los De\u00edstas ingleses. Todo el significado de su \u00abWolfenb\u00fcttel Fragments\u00bb, (1774-78) es el antagonismo contra lo sobrenatural.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lessing (1729-81), sin separase tan ofensivamente del camino de la ortodoxia defendi\u00f3 la mayor libertad de discusi\u00f3n en las cuestiones teol\u00f3gicas. Contempor\u00e1neo de Lessing era J. S. Semler, que rechazaba la inspiraci\u00f3n, atribu\u00eda un car\u00e1cter m\u00edtico  a los episodios de los libros hist\u00f3ricos del A.T y en paralelo a la filosof\u00eda de la religi\u00f3n de Lessing distingu\u00eda en la Escritura elementos de valor permanente y otros de valor transitorio y poco importante.<br \/>\nEichhorn es el primer y t\u00edpico representante de la moderna cr\u00edtica b\u00edblica, cuya hogar especial ha sido Alemania. El dio el primer impulso para el an\u00e1lisis literario de las Escrituras aplic\u00e1ndolo  no solo al Pentateuco sino tambi\u00e9n a Isa\u00edas y otras partes del A.T. Fuera de Alemania los puntos de vista de Eichorn y su escuela no fueron muy seguidos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y sin embargo fue un cura cat\u00f3lico de origen escoc\u00e9s, Alexander Geddes (1737-1802), quien introdujo una teor\u00eda sobre el origen del los Cinco Libros (a los que uni\u00f3 Josu\u00e9) que exced\u00eda en atrevimiento tanto a Sim\u00f3n como a Eichorn. Fue la bien conocida hip\u00f3tesis del \u201cFragmento\u201d, que reduc\u00eda el Pentateuco a una colecci\u00f3n de secciones fragmentarias parte de origen mosaico, pero reunidos durante el reino de Salom\u00f3n. La opini\u00f3n de Geddes fue introducida en Alemania en 1805 por Vater. Para una  informaci\u00f3n m\u00e1s extensa sobre el desarrollo de la cr\u00edtica y el Pentateuco, ver arriba.<br \/>\nLa Cr\u00edtica Hist\u00f3rica de la Biblia comenz\u00f3 con algunos ensayos del joven De Wette, publicados en 1805 \u2013 07. De Wette a\u00f1adi\u00f3 a las pruebas proporcionadas por el vocabulario y el estilo (es decir, las de la cr\u00edtica literaria) argumentos sacados de la historia, contenidas en las narraciones sagradas mismas y en los descubrimientos de la investigaci\u00f3n de los anticuarios. Rehus\u00f3 encontrar otra cosa que leyendas y poes\u00eda en el Pentateuco, aunque conced\u00eda  que hab\u00eda en un plan unificador y un desarrollo de acuerdo con su concepci\u00f3n de la historia de Israel, con lo que puso los fundamentos de la hip\u00f3tesis principal de su \u00e9poca. Las ideas de De Wette proporcionaron tambi\u00e9n la base para la Hip\u00f3tesis Suplementaria, sistematizada m\u00e1s tarde por Bleek y otros. Fue el primero en atacar el car\u00e1cter hist\u00f3rico del libro de los Paralip\u00f3menos  o Cr\u00f3nicas. Bleek (1793-1859), Ewald (1803-75), y los \u201cCatholic Movers\u201d (1806-56),  aunque que segu\u00edan m\u00e9todos cr\u00edticos, se opon\u00edan a la pura cr\u00edtica negativa de De Wette y su escuela, buscando salvar la autenticidad de alguno libros mosaicos y salmos dav\u00eddicos, sacrificando la de los otros. Bleek revivi\u00f3 y atrajo la atenci\u00f3n sobre la conclusi\u00f3n de Geddes de que el libro de Josu\u00e9  est\u00e1 en una cercana conexi\u00f3n con los cinco primero libros de la Biblia y por consiguiente la idea de un Haxateuco, u obra de seis libros, ha sido mantenida por ex\u00e9getas avanzados. Hupfeld en 1853 hall\u00f3 cuatro, en vez de tres documentos en el Pentateuco, es decir el primero el Elohista, que comprend\u00eda la ley sacerdotal, un segundo Elohista (hasta entonces no sospechado por nadie excepto por el investigador Ilgen), El Yahvista y el Deuteronomista. A ninguno de ellos les atribu\u00eda origen mosaico. Con los puntos de vista de Hupfeld, comenz\u00f3 a tomar cuerpo la idea de una gran fuente o Grundschrift, suplementada por otras m\u00e1s peque\u00f1as, es decir comenz\u00f3 a dejar paso a la hip\u00f3tesis del \u201cDocumento\u201d.<br \/>\nMientras tanto , estas conclusiones tan subversivas de las antiguas tradiciones sobre los Cinco Libros hallaron la oposici\u00f3n contante de varios especialistas alemanes, entre los que sobresalen Ranke, H\u00e4vernick, Hengstenberg y Keil, entre los protestantes y Jahn, Hug, Herbst y Welte, entre los cat\u00f3licos. Estos al mismo tiempo que trataban de impedir que se desechara el testimonio de la tradici\u00f3n jud\u00eda, se vieron obligados a usar los m\u00e9todos de su adversarios pera defender los puntos de vista de la tradici\u00f3n. Estas cuestiones se agitaban solo en los pa\u00edses donde dominaba el protestantismo, entre ellos Inglaterra donde las tradiciones conservadores se hab\u00edan atrincherado fuertemente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La disecci\u00f3n cr\u00edtica de los libros se realiza entonces y ahora por la diversidad de vocabulario y estilo, por el fen\u00f3meno de las narraciones dobles sobre el mismo suceso que variaban unas de otras, se dec\u00eda, hasta el punto de  discrepar y por las diferencias de las concepciones religiosas. Los cr\u00edticos apelaban para confirma este an\u00e1lisis literario a los libros hist\u00f3ricos. Por ejemplo, Mois\u00e9s no pudo crear una legislaci\u00f3n ritual  para un pueblo que viv\u00eda como n\u00f3mada en el desierto, especialmente porque (dicen los cr\u00edticos)  no encontramos traza de su observancia en los primeros periodos de la vida de Israel ya asentado. Este y otros tests parecido se aplican a todos los libros del A, T y producen conclusiones que, si se siguen, modifican profundamente las creencias tradicionales sobre los autores  e integridad de estas Escrituras y son incompatibles con cualquier noci\u00f3n estricta de su inerrancia.<br \/>\nEl principio hegeliano de la evoluci\u00f3n ha influido sin duda en la cr\u00edtica alemana e indirectamente en la cr\u00edtica b\u00edblica en general. Aplicado a la religi\u00f3n, ha ayudado poderosamente a crear la tendencia a mirar la religi\u00f3n de Israel  como resultado evolutivo de procesos que no transcienden la naturaleza, desde una adoraci\u00f3n polite\u00edsta de los elementos a un monote\u00edsmo \u00e9tico espiritual. Esta teor\u00eda fue elaborada  por primera vez por Abram Kuenen, un te\u00f3logo holand\u00e9s en su \u00abReligion of Israel\u00bb (1869-70). Sin esencial, est\u00e1 en armon\u00eda con la cr\u00edtica del Pentateuco, a veces llamada \u201cHip\u00f3tesis del desarrollo \u201cpero m\u00e1s conocida como \u201cGrafian\u201d, aceptada por la gran parte de los eruditos no cat\u00f3licos. Hace del Pentateuco algo que ha surgido formado por piezas e interrelaciones de documentos de distintas \u00e9pocas, de las que la m\u00e1s antigua es la Jahvista o J, que data del siglo nueve a.C.&#160;; E, de Elohista, compuesto m\u00e1s tarde. Estos elementos son prof\u00e9ticos en su esp\u00edritu en la narrativa y en la materia; D, el c\u00f3digo Deuteronomista que fue el \u00f3rgano de la reforma prof\u00e9tica bajo Jos\u00edas y que apareci\u00f3 en 621 a.C&#160;; P el gran documento que contiene el c\u00f3digo sacerdotal redactado despu\u00e9s del Exilio de Babilonia y es el resultado del formalismo sacerdotal y ritual que distingu\u00eda a la comunidad jud\u00eda restaurada; data del siglo quinto a.C.<br \/>\nEsta ingeniosa y coherente hip\u00f3tesis fue formulada por primera vez por E. Reuss de la universidad de Estrasburgo pero fue presentada en p\u00fablico muchos a\u00f1os despu\u00e9s (1886) por su disc\u00edpulo H. K. Graf. Fue h\u00e1bilmente elaborada por Julius Wellhausen, profesor de G\u00f6ttingen (en 1908)  en obras publicadas en 1883 y 1889 (\u00abProleg\u00f3menos a la Historia de Israel  y \u00abComposici\u00f3n del  Hexateuco y los libros Hist\u00f3ricos del A. T\u201d), y que durante mucho tiempo domin\u00f3 el tratamiento cr\u00edtico del Hexateuco.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cambio del C\u00f3digo Sacerdotal (antes llamado Primer Elohista) desde los antiguos a  los m\u00e1s modernos tiempos, una caracter\u00edsticas del sistema de Grafian, ha tenido un notable influencia el curso de la cr\u00edtica del A. T en general y sobre todo respecto a los Paralip\u00f3menos. Ha invertido el orden cronol\u00f3gico de los elementos sacerdotales y prof\u00e9ticos  de la mayor parte del A.T.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las tierras de habla inglesa la cr\u00edtica ha tardado  en progresar y eso ha sido posible por la moderaci\u00f3n de su portavoz all\u00ed. Entre estos semi-ortodoxos cr\u00edticos el m\u00e1s sobresaliente era el profesor Driver de Oxford cuya \u00abIntroduction to the Literature of the Old Testament\u00bb apareci\u00f3 en 1891.<br \/>\nW. Robertson Smithen \u00abThe Old Testament and the Jewish Church\u00bb ya hab\u00eda presentado la hip\u00f3tesis Grafian al mundo angloparlante. El resultado de la cr\u00edtica brit\u00e1nica conservadora se pueden ver en el \u201cDiccionario e la Biblia \u201cde Hastings, mientras que el ala radical est\u00e1 representada por la \u00abEncyclop\u00e6dia Biblica\u00bb editada por los profesores  Cheyne y Black.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">In America la mayor\u00eda de las conclusiones de la cr\u00edtica alemana han tenido defensores en los profesores C.H. Briggs (\u00abThe Bible, the Church and Reason\u00bb, 1892; \u00abHigher Criticism of the Hexateuch\u00bb, 1893), H.P. Smith, y C.H. Toy.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cr\u00edtica Alta afirma que ha logrado discernir grandes desigualdades en el valor de las partes de A.T. escritas  en forma hist\u00f3rica. En el mismo libro podemos encontrar, dicen mitos leyendas y material de verdadero valor hist\u00f3rico, que abunda en Jueces, Reyes  aunque hay que cribar muy fino. En partes del Hexateuco, especialmente en el documento sacerdotal y en Paralip\u00f3menos, la historia es idealizada libremente y las instituciones existentes en ese momento son proyectadas artificialmente al pasado remoto. Ester, Tob\u00edas, Judit, Jon\u00e1s y partes de II Macabeos pertenecen a la clase de Haggadah jud\u00edo, o ficciones moralizantes. Los Salmos tiene pocos, en caso de que haya alguno, compuesto por David: son la poes\u00eda religiosa de Israel. Isa\u00edas es una amalgama que contiene mensajes de los profetas muy separados en el tiempo y circunstancias. Los profetas hablaban y escrib\u00edan  en primer lugar a la vista de una situaci\u00f3n contempor\u00e1nea definida. Job es una obra \u00e9pica y el Cantar un drama pastoral. El Libro de Daniel es un Apocalipsis del per\u00edodo Macabeo que describe la historia del pasado y presente bajo la semejanza de vis\u00f3n del futuro. Y para concluir esta exposici\u00f3n de los resultados de la cr\u00edtica, al elemento humano en la Escritura se le da preeminencia y se representa vestido con olas limitaciones, imperfecciones y errores de los tiempos de su origen. Muchos libros se presentan como el resultado de acumulaciones literarias, excluyendo la unidad de autor. De hecho, para la mayor\u00eda de las historias los desconocidos autores se retiran a la sombra para dejar paso a los trabajos unificadores de los igualmente desconocidos \u201credactor\u201d o \u201credactores\u201d.\n<\/p>\n<h3>La reacci\u00f3n contra la Critica<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta reacci\u00f3n ha recibido la ayuda de la ant\u00edtesis entre las conclusiones de ciertos asiri\u00f3logos conocidos (como A. H. Sayce y F. Hommel) y la escuela principal de la cr\u00edtica. Los descubrimientos en Egipto, Mesopotamia y Persia demuestran que exist\u00eda una civilizaci\u00f3n desarrollada en Asia occidental en tiempos contempor\u00e1neos de Abraham  y anteriores (Ver BABILONIA; ASIRIA.). La conclusi\u00f3n que sacan los cient\u00edficos citados (Sayce, \u00abHigher Criticism and the Verdict of the Monuments\u00bb, 1895; Hommel, \u00abAncient Hebrew Tradition\u00bb, tr., 1897) es que el elaborado ritual y c\u00f3digo legal de los Israelitas pudo haber sido  haber sido hecho por Mois\u00e9s. Afirman que no se han tenido en cuenta suficientemente los descubrimientos orientales y arguyen que, puesto que los monumentos confirman la verdad sustancial de algunos de los libros hist\u00f3ricos, se debe presumirse a favor de la veracidad de la literatura hebrea en general. El car\u00e1cter hist\u00f3rico de las narraciones se mantiene por otras consideraciones de naturaleza m\u00e1s precisa y t\u00e9cnica. En Am\u00e9rica las antiguas posturas sobre la Biblia eran defendidas con gran celo y conocimiento por le Dr. William H. Green, de Princeton, autor de una serie de obras b\u00edblicas que se extienden desde 1863 a 1899; tambi\u00e9n E.C. Bissel y W. L. Baxter. En gran Breta\u00f1a los conservadores estuvieron representados  por Alfred Cave, J.J. Lias, y otros. En Alemania  J. K. F. Keil, fallecido en 1888, ex\u00e9geta de fama internacional que defendi\u00f3 la tradici\u00f3n  sin compromisos.<br \/>\nPero un grupo de protestantes alemanes, te\u00f3logos y orientalistas han defendido las afirmaciones de que el Antiguo Testamento es literatura divinamente inspirada, cuyas  narraciones, como un todo, son dignas de fe. Entre ellos sobresale el Dr. F. E. K\u00f6nig de Bonn (\u00abNeue Prinzipien der alttestamentlichen Kritik\u00bb, 1902, \u00abBibel-Babel Frage und die wissenschaftliche Methode\u00bb, 1904); Julius B\u00f6hm, pastor; Dr. Samuel Oettli, profesor en Greifswald.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La resistencia a la llamada cr\u00edtica cient\u00edfica en Alemania fue estimulada por las posturas radicales de los asiri\u00f3logos, comenzando por una conferencia que dio en 1902 ante la corte alemana Friedrich Delitzsch. La discusi\u00f3n que provoc\u00f3  se conoce como la controversia Biblia-Babel. Delitzsch, Jensen, y sus seguidores defienden que las historias b\u00edblicas de la creaci\u00f3n, la Ca\u00edda, el Diluvio etc., fueron copiadas por los hebreos de Babilonia donde exist\u00edan en su forma pura y original. Esta escuela relega a todos los personajes y sucesos del G\u00e9nesis a la regi\u00f3n de los mitos y atribuye un origen caldeo a la concepci\u00f3n jud\u00eda del Para\u00edso y el Sheol, \u00c1ngeles y demonios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aun son m\u00e1s extravagantes las teor\u00edas de los mitos astrales defendida por Stucken, Winckler y Jeremias, seg\u00fan la cual las narraciones no solo del Pentateuco sino de grandes partes de otros libros representan en forma humana la naturaleza y movimientos de los cuerpos celestes.<br \/>\nEn su r\u00e9plica a los sistemas de cr\u00edtica, los conservadores, tanto cat\u00f3licos como protestantes refuerzan sus argumentos con la tradici\u00f3n jud\u00eda y cristiana y con m\u00e9todos tomados de sus oponentes: a las distinciones ling\u00fc\u00edsticas oponen argumentos ling\u00fc\u00edsticos. Los tradicionalistas tambi\u00e9n emplean el proceso de comparaci\u00f3n de datos de un libro con otro  en un intento de armonizarlo todo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No se est\u00e1 contra los m\u00e9todos sino contra las concusiones. La diferencia est\u00e1 en la interpretaci\u00f3n. Sin embargo los conservadores  se quejan de que los cr\u00edticos desechan arbitrariamente como interpolaciones o comentarios tard\u00edos los pasajes que son desfavorables a sus hip\u00f3tesis. Los defensores de la tradici\u00f3n tambi\u00e9n acusan a la escuela opuesta que se dejan llevar por imaginaciones puramente subjetivas y en el caso de cr\u00edticas m\u00e1s avanzadas, por prejuicios filos\u00f3fico \u2013religiosos. M\u00e1s a\u00fan afirman que la formaci\u00f3n de un libro por sucesivos estratos, como se dice para muchas partes del A.T. no tiene parang\u00f3n en la historia de la literatura. La cr\u00edtica cat\u00f3lica del A.T. se describir\u00e1 en una secci\u00f3n separada de este art\u00edculo.\n<\/p>\n<h3>Critica del Nuevo Testamento  fuera de la Iglesia<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes del siglo dieciocho la cr\u00edtica del Nuevo Testamento no iba m\u00e1s all\u00e1 de los textos latinos y griegos, si exceptuamos las antiguas reticencias ya mencionadas sobre la autoria la Ep\u00edstola a los Hebreos y el Apocalipsis. Cuando el racionalismo alem\u00e1n del siglo dieciocho, imitando al De\u00edsmo ingl\u00e9s del diecisiete, descart\u00f3 lo sobrenatural, el Nuevo testamento se convirti\u00f3 en objeto de ataque sistem\u00e1tico. Reimarus (1694-1768) atac\u00f3 los motivos de sus autores y arroj\u00f3 dudas sobre la honestidad del mismo Jes\u00fas. J.S. Semler (1725-91) us\u00f3 la m\u00e1s grande libertad en discutir el origen y credibilidad de las Escrituras arguyendo que estos temas debieran ser tratados sin tener en cuenta ning\u00fan contenido divino Samler fue el primero en cuestionar la autenticidad de los libros del N.T. desde un punto de vista cr\u00edtico. Si se admit\u00edan sus principios exeg\u00e9ticos, la autoridad de los Evangelios quedar\u00eda muy demolida. Paulus (1761-1851), profesor en Jena Heidelberg, concedi\u00f3 que los Evangelios eran genuinos  y que el prop\u00f3sito de sus autores era honesto, pero ense\u00f1\u00f3 que al narrar los episodios milagrosos, sobrenaturales, los  Ap\u00f3stoles y Evangelistas narraban sus fantas\u00edas y que todos los sucesos sobrehumanos deben ser explicados meramente por causas naturales. Eichhorn, el pionero de la moderna cr\u00edtica alemana llev\u00f3 sus investigaciones al terreno del Nuevo Testamento y , ya en 1794, propuso una teor\u00eda para explicar las similitudes uy diferencias de los Evangelios Sin\u00f3pticos, es decir, de Mateo, Marcos y Lucas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunas de las fases de lo que se conoce como \u201cEl problema sin\u00f3ptico\u201d fueron examinadas por Griesbach ya en 1776 y de nuevo en 1781 en un ensayo p\u00f3stumo de Lessing que trataba de los evangelistas \u201cconsiderados simplemente como historiadores humanos\u201d. Lachmann formul\u00f3 el problema por primera vez de forma clara en 1835. Y las peligrosas tendencias del os escritores racionalistas fueron h\u00e1bilmente combatidas por  J. L. Hug, ex\u00e9geta cat\u00f3lico, cuya \u201cIntroducci\u00f3n al Nuevo Testamento\u201d fue terminada en 1808.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Schleiermacher (1768-1834) fue el primero de los te\u00f3logos alemanes que reconocieron la fuerza religiosa de los escritos sagrados, pero  puso en peligro su autoridad por el tratamiento libre e independiente de su origen y contenidos hist\u00f3ricos. Su visi\u00f3n de N.T.  estaba influenciada por la cr\u00edtica de Samler. Parecida a la actitud de Schleiermacher fue la de De Wette, pero sus conclusiones son con frecuencia negativas y dudosas.<br \/>\nLa escuela evangelista de comentadores protestantes alemanes anteriormente representada por Guericke, Olshausen, Neander y Bleek, fueron los principales defensores de que los evangelios eran genuinos y veraces, aunque estaban influidos por  las tendencias conciliadoras o m\u00edtico-racionalistas de Schleiermacher. Son los especialistas de N.T de 1823 a 1859.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La \u201cVida de Jes\u00fas\u201d de David Friedrich Strauss, que apareci\u00f3 en 1835, marca un Nuevo punto de vista respecto al Nuevo Testamento. Caus\u00f3 una gran sensaci\u00f3n  Strauss era hegeliano y uno de aquellos para los que las \u201cideas\u201d obscurecen los hechos objetivos, mientras se apoyaba en ellos. Manten\u00eda que la concepci\u00f3n ortodoxa de Cristo era creaci\u00f3n de las ardientes esperanzas mesi\u00e1nicas de los judeo-cristianos de la primitiva Iglesia que imaginaron que Jes\u00fas cumpl\u00eda las profec\u00edas del A.T. y que, despu\u00e9s de su muerte, invistieron su personalidad y todo el tenor de su vida con cualidades m\u00edsticas en la que no hab\u00eda apenas un \u00e1pice de verdad., es decir la existencia de un rab\u00ed llamado Jes\u00fas, hombre de extraordinario poder espiritual y de convicci\u00f3n  que reuni\u00f3 en torno a s\u00ed un grupo de disc\u00edpulos. Ecos de estas ideas se hallan en la \u201cvida de Jes\u00fas \u201cde Renan. La relativamente refinada filosof\u00eda de la religi\u00f3n de Strauss, estaba m\u00e1s en el esp\u00edritu de la \u00e9poca que el moribundo y crudo naturalismo de Paulus, aunque solo sustitu\u00eda una forma de racionalismo por otra.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La \u201cVida de Jes\u00fas\u201d enseguida provoc\u00f3 refutaciones, pero en los avanzados c\u00edrculos del pensamiento alem\u00e1n el golpe final no fue se dio hasta que, en  1845,  Ferdinand Christian Baur, el fundador de la \u201cTendencia\u201d de T\u00fcbingen, escuela de ex\u00e9gesis y cr\u00edtica, public\u00f3 el fruto maduro de sus especulaciones bajo el t\u00edtulo \u00abPaulus der Apostel Jesu Christi\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Baur, como Strauss, era disc\u00edpulo de Hegel, pero hab\u00eda tomado de \u00e9l una clave diferente respecto al significado del N.T., es decir, el principio de la evoluci\u00f3n de toda verdad por medio de la conciliaci\u00f3n de las contradicciones. Ense\u00f1\u00f3 que el N.T. es el resultado del antagonismo entre las tendencias jud\u00edas, o petrinas, y paulinas en la primitiva Iglesia. El concepto paulino de la cristiandad \u2013 de orden filos\u00f3fico y universal \u2013est\u00e1 representado por las Ep\u00edstolas a los Romanos, Corintios y G\u00e1latas que Baur admite como las \u00fanicas obras ciertamente aut\u00e9nticas de Pablo. El Apocalipsis fue compuesto en directa oposici\u00f3n al esp\u00edritu de los escritos paulinos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas obras fueron escritas antes del a\u00f1o 70. Entre el 70 y el 140 apareci\u00f3 el evangelio de S. Mateo, de car\u00e1cter petrino, el de S. Lucas, paulino, aunque retocado con esp\u00edritu conciliador; Los Hechos, adaptados como S. Lucas, y por fin el evangelio de S. Marcos, tambi\u00e9n de tipo irenista. El segundo per\u00edodo es de transici\u00f3n entre  el antagonismo y la reconciliaci\u00f3n completa, que es la caracter\u00edstica del tercer per\u00edodo que llega hasta el 170 d.C. y en \u00e9l se produjeron el Evangelio y las Ep\u00edstolas que llevan el nombre de S. Juan y las Ep\u00edstolas pastorales, que, por ende, no pueden ser de S. Pablo. Este esquema exclu\u00eda la autenticidad de todos los Evangelios. La teor\u00eda de Bauer no ha subsistido, excepto en la forma mitigada  que se refleja en las obras de Hilgenfeld y Pfleiderer. Sin embargo, dejando aparte sus posturas filos\u00f3ficas, los principios de Bauer han dejado una profunda impresi\u00f3n en la cr\u00edtica posterior del N.T. Primero practic\u00f3 con un consistente y desarrollado plan  el h\u00e1bito de escudri\u00f1ar los documentos sagrados mismos buscando pruebas de los tiempos en los que nacieron y abri\u00f3 camino en las tendencias cr\u00edticas hacia una divisi\u00f3n del Nuevo Testamento en elementos judaicos, paulinos y juaninos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las ideas de T\u00fcbingen produjeron una reacci\u00f3n contra sus destructivas conclusiones puramente racionalistas Este movimiento ha sido doble: por una parte los protestantes ortodoxos, aunque cr\u00edticos en el m\u00e9todo, que es la continuaci\u00f3n natural de las anteriores ex\u00e9gesis evang\u00e9licas y tiene como representantes a Zahn, B. Weiss y Godet; la otra rama es en parte producto de la escuela de Schleiermacher y reconoce como su fundador a Albert Ritschl, cuyo alejamiento del grupo de Tubinga (1857) fue un serio golpe contra el sistema de Baur. La teolog\u00eda de Ritschl insiste en el valor religioso del N.T., especialmente en la impresi\u00f3n que hace en el alma individual su descripci\u00f3n Cristo y por otra parte da rienda suelta a la m\u00e1s atrevida y penetrante  cr\u00edtica sobre el origen y valor hist\u00f3rico de los libros del  N.T., en una ciega confianza m\u00edstica de manera que nada que la cr\u00edtica haga  podr\u00e1 da\u00f1ar su valor religioso.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La indiferencia de los seguidores de Ritsch respecto a las consecuencia s del la cr\u00edtica se muestra tambi\u00e9n sobre los elementos milagrosos de la vida del Se\u00f1or y en general del N.T. Esta tendencia es muy clara en otros cr\u00edticos alemanes que aunque influidos por  Ritschl pertenecen m\u00e1s bien a la escuela \u201ccient\u00edfica\u201d y evolucionista. Holtzmann, Bousset, J\u00fclicher, Harnack, Schmiedel eliminan de los Evangelios o al menos dudan con sus m\u00e9todos cr\u00edticos de todos los elementos milagrosos y reducen la divinidad de cristo a una filiaci\u00f3n moral preeminente de Dios y , por una extra\u00f1a inconsecuencia, ensalzan el poder salvador e iluminador de su personalidad. Esta escuela, sin embargo, admite fechas que se aproximan m\u00e1s a las tradicionales que a las de Baur.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Harnack, adem\u00e1s de afirmar que las cartas de S. Pablo son genuinas, excepto las pastorales, as\u00ed como los evangelios de Marcos y Lucas, coloca los sin\u00f3pticos entre el 65 d.C. y el 93 y fija el 110 como e l\u00edmite m\u00e1s tard\u00edo para los Evangelios y Ep\u00edstolas de S. Juan y el Apocalipsis.<br \/>\nEn Gran Breta\u00f1a la cr\u00edtica ha sido, con pocas excepciones, moderada y en conjunto, conservadora. Los te\u00f3logos J. B. Lightfoot, B. F. Westcott, W. H. Sanday u otros  han hecho un excelente servicio en defensa de libros discutidos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Holanda ha producido un peque\u00f1o grupo de cr\u00edticos radicales, Van Manen, Pierson, Loman, quien con Steck en Alemania  han revivido la total negaci\u00f3n de autenticidad de Bruno Bauer sobre las cartas de S. Pablo. En Francia y la Suiza francesa lo clave ha sido el conservadurismo de los investigadores protestantes Pressens\u00e9 y Godet; Sabatier mantiene un evolucionismo racionalizante y sobre la obra del Abb\u00e9 Loisy hablaremos m\u00e1s abajo.<br \/>\nSigue un sumario breve de la situaci\u00f3n de algunos libros particulares en la cr\u00edtica no-cat\u00f3lica.\n<\/p>\n<h3>Los Evangelios Sin\u00f3pticos<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">La idea dominante de la soluci\u00f3n m\u00e1s general es la hip\u00f3tesis de dos-documentos\u201d que explica lo que es com\u00fan en todos ellos suponiendo que Mateo y Lucas se inspiraron del primer evangelio que llevaba el nombre de Marcos o de un documento apost\u00f3lico anterior en el que se basa marcos y refiere el material que es com\u00fan a Mateo y Lucas a una fuente primitiva aramea compilada por un o m\u00e1s de los disc\u00edpulos inmediatos de Cristo, posiblemente S. Mateo. El evangelio de S. Lucas se reconoce como aut\u00e9ntico. Y el marcos can\u00f3nico, al menos virtualmente tambi\u00e9n.\n<\/p>\n<h3>Los Hechos de los Ap\u00f3stoles<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n la integridad y autoria de los Hechos de los Ap\u00f3stoles ha sido abordada por la cr\u00edtica: Hilgenfeld, Spitta, Clemen, que aunque no est\u00e1n de acuerdo en los detalles, consideran que la obra est\u00e1 compuesta de ciertas secciones de diferentes autores, incluido S. Lucas, que ha sido arreglada por sucesivos editores y que contiene materiales de distinto valor. No se utilizaron falsificaciones conscientemente pero a\u00fan as\u00ed lograron entrar subrepticiamente narraciones legendarias.\n<\/p>\n<h3>Ep\u00edstolas de S. Pablo<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Romanos, Corintios y G\u00e1latas son reconocidos por los investigadores serios como aut\u00e9nticas obras del Ap\u00f3stol de los Gentiles. Hay distintas opiniones sobre Efesios, Colosenses, Filipenses, Tesalonicenses y Filem\u00f3n. 1 Tesalonicenses se admite en general como genuina, pero la autor\u00eda paulina de la segunda es muy contestada. El peso de las opiniones cr\u00edticas protestantes est\u00e1 contra la autenticidad de las ep\u00edstolas pastorales, es decir, las dos a Timoteo y una a Tito. La Ep\u00edstola a los Hebreos se atribuye a un jud\u00edo alejandrino converso, contempor\u00e1neo, o casi, de S. Pablo y disc\u00edpulo suyo por las doctrinas. Tambi\u00e9n piensa lo mismo los ex\u00e9getas cat\u00f3licos de la nueva escuela.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Primera de Pedro en general se acepta como genuina pero la composici\u00f3n de la Segunda de Pedro  se pospone al siglo segundo,; algunos cat\u00f3licos tambi\u00e9n se inclinan por esta fecha.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cuesti\u00f3n de si las ep\u00edstolas de Santiago  y S. Judas son genuinas de ambos ap\u00f3stoles tiene opiniones para todos los gustos fuera de la Iglesia.<br \/>\nThe question whether the Epistles of St. James and St. Jude are from the pens of the Apostles of those names is variously answered outside the Church.\n<\/p>\n<h3>Los escritos de D. Juan<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">La autenticidad y autor\u00eda del evangelio de S. Juan fue la gran batalla de la Cr\u00edtica del N. T. Ya en 1792 un tal Evanson se manifest\u00f3 en contra. La mayor\u00eda se inclina a la postura de Harnack, es decir, el Cuarto Evangelio fue compuesto por Juan el Presb\u00edtero o \u201cel mayor\u201d, al que se refiere un fragmento de Pap\u00edas y que los seguidores de Harnack distinguen del Ap\u00f3stol, del que fue disc\u00edpulo, y que escribi\u00f3 a principios del siglo segundo. Loisy lo atribuye a un escritor desconocido del siglo Segundo que nada ten\u00eda que ver con S. Juan.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero la cuesti\u00f3n vital de este evangelio es el valor hist\u00f3rico. La escuela alemana de Cr\u00edtica caracteriza este evangelio como teolog\u00eda y simbolismo, no como historia. Loisy est\u00e1 de acuerdo con ellos. La autor\u00eda apost\u00f3lica y la historicidad del Cuarto Evangelio ha sido reivindicada  por otros cr\u00edticos como  Sanday, Stanton y Drummond en Inglaterra, Zahn y B. Weiss en Alemania. Los ex\u00e9getas cat\u00f3licos ortodoxos, aunque mantiene la tradici\u00f3n cat\u00f3lica de la autor\u00eda de S. Juan y de su calidad hist\u00f3rica, admiten sin embargo  que la teolog\u00eda de S. Juan indica reflexi\u00f3n y desarrollo sobre y m\u00e1s all\u00e1 de los sin\u00f3pticos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Primera Ep\u00edstola de S. Juan es universalmente admitida como del mismo autor que el Evangelio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cr\u00edtica del Apocalipsis a\u00fan no est\u00e1 del todo definida. Hay mucha diversidad de puntos de vista sobre el autor. La escuela anglicana se inclina a S. Juan. Vischer y  Harnack dicen que el libro es un Apocalipsis jud\u00edo retocado por u cristiano. Casi todos los cr\u00edticos admiten que hay mucho Apocalipsis en \u00e9l admitiendo que algunas de las visiones dibujan de forma velada situaciones hist\u00f3ricas bajo el disfraz de sucesos futuros.\n<\/p>\n<h3>El Movimiento Cr\u00edtico dentro de la Iglesia<\/h3>\n<h3>Cr\u00edtica del Antiguo Testamento.<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Francia, el pa\u00eds de Richard Simon y Astruc, ha sido tambi\u00e9n donde ha comenzado la Cr\u00edtica cat\u00f3lica contempor\u00e1nea. Fran\u00e7ois Lenormant, distinguido orientalista cat\u00f3lico en el prefacio a su \u00abOrigines de l&#8217;histoire d&#8217;apr\u00e8s la Bible et les traditions des peuples Orientaux\u00bb (1880-84), declaraba que ya no se puede sostener la unidad de autor del Pentateuco y daba por probado que las fuentes fundamentales de los primeros cuatro libros eran un documento Yahvista y un Elohista, cada uno inspirado u unido por \u201credactor final\u201d. Existe entre ellos discrepancias menores. Los primeros cap\u00edtulos de G\u00e9nesis contiene elementos m\u00edticos y legendarios comunes a los pueblos sem\u00edticos que en manos de los escritores inspirados  se convirtieron \u201cvestimentas figuradas de verdades eternas\u201d.  Este mismo prefacio reclama entera libertad para el cr\u00edtico en materia de fechas y autores. Pero la obra de Lenormant acab\u00f3 en el \u00cdndice,  el 19 de diciembre de 1887. La base  de su an\u00e1lisis literario fue suministrada por las conclusiones de la alta cr\u00edtica, por entonces no aceptada, al menos p\u00fablicamente, por ning\u00fan especialista cat\u00f3lico. E. Reuss, un profesor protestante liberal de la universidad de Estrasburgo hab\u00eda publicado en part\u00eds, en 1879 \u00abL&#8217;Histoire Sainte et la Loi; Pentateuque et Josu\u00e9\u00bb. En 1883 apareci\u00f3  la influyente obra de Wellhausen \u00abProleg\u00f3menos a la Historia de Israel\u00bb, re-editada en 1889 bajo el t\u00edtulo, \u00abComposici\u00f3n del Hexateuco y los Libros Hist\u00f3ricos del A.T.\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alfred Loisy, entonces profesor de Sagrada Escritura en el Institut Catholique de Par\u00eds, en la lecci\u00f3n inaugural del curso 1892-3 hizo una clara petici\u00f3n de libertad en el ejercicio de la cr\u00edtica en el estudio de la parte humana de la Biblia (\u00abEnseignement Biblique\u00bb, Nov.-Dec., 1892; reimpreso en \u00abLes \u00e9tudes bibliques\u00bb, 1894). En u ensayo que apareci\u00f3 en  1893, Loisy discut\u00eda la \u201cCuesti\u00f3n B\u00edblica\u201d afirmando el derecho de la ciencia cat\u00f3lica de tratar cr\u00edticamente los aspectos generales de la Sagrada escritura y tambi\u00e9n sus interpretaciones, rechazando la inerrancia absoluta inerrancia, mientras que manten\u00eda la inspiraci\u00f3n total. Las partes hist\u00f3rica ofrecen datos que tienen una verdad relativa, es decir, respecto a la \u00e9poca en que fueron escritos. El autor enumeraba conclusiones de la cr\u00edtica que consideraba fijos, como la no-autor\u00eda mosaica del Pentateuco, el car\u00e1cter ahist\u00f3ricos de los primeros cap\u00edtulos del G\u00e9nesis y el desarrollo de la doctrina b\u00edblica,\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A principios de ese mismo a\u00f1o Monse\u00f1or. d&#8217;Hulst, rector del Institut Catholique de Paris, hab\u00eda llamado la atenci\u00f3n al progreso de las ideas cr\u00edticas en los c\u00edrculos cat\u00f3licos cient\u00edficos, en un art\u00edculo en el \u00abCorrespondant\u00bb de 25 de enero, 1893, titulado \u00abLa Question Biblique\u00bb, en el que expresaba la opini\u00f3n de que la admisi\u00f3n de inexactitudes en la Escritura es teol\u00f3gicamente sostenible.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La discusi\u00f3n de estos temas fue la ocasi\u00f3n de la enc\u00edclica \u00abProvidentissimus Deus\u00bb, de Le\u00f3n XIII, del 18 noviembre, 1893, en la que se declaraba que la inerrancia total de la Biblia era la consecuencia necesaria de su inspiraci\u00f3n. Las concesiones gratuitas de los escritores cat\u00f3licos a la cr\u00edtica racionalista y el exclusive uso de argumentos internos contra la autoridad hist\u00f3rica se condenaban  como contrarios a los correctos principios de la cr\u00edtica. Se recomendaba una cr\u00edtica sana. Recomendaciones similares se daban en la Carta Apost\u00f3lica \u00abVigilanti\u00e6\u00bb, al establecer la Comisi\u00f3n B\u00edblica, el 30 de octubre de 1902.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El P. M. J. Lagrange, superior de la Escuela Dominicana de Estudios B\u00edblicos de Jerusal\u00e9n en un art\u00edculo le\u00eddo ante el Congreso de Cient\u00edficos Cat\u00f3licos de Friburgo  en 1897 (Revue Biblique, enero, 1898), defend\u00eda un an\u00e1lisis literario y la evoluci\u00f3n del Pentateuco sustancialmente id\u00e9ntico con los de la hip\u00f3tesis Graf-Wellhausen. Distingu\u00eda entre la tradici\u00f3n de Mois\u00e9s como autor hist\u00f3rico o fundador del Pentateuco, que \u00e9l manten\u00eda,  y la tradici\u00f3n de la autor\u00eda literario mosaica, que abandon\u00f3. Como Loisy, el sabio dominico manten\u00eda que los m\u00e9todos literarios del antiguo oriente son muy diferentes de los de nuestra civilizaci\u00f3n. Muchos especialistas b\u00edblicos cat\u00f3licos se han unido a la que se ha llamado escuela \u201dprogresiva\u201d y en sustancia, aunque no est\u00e9n de acuerdo en los detalles, mantienen:<br \/>\n\u2022\tla textura compuesta y la progresiva formaci\u00f3n de algunos libros sagrados y abandonando por consiguiente su tradicional unidad de autor;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tpermitir el desarrollo teol\u00f3gico y moral en el Antiguo Testamento;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\tadmitir una extensa y t\u00e1cita inserci\u00f3n de tradiciones populares y fuentes escritas que contiene afirmaciones ahist\u00f3ricas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, estos ex\u00e9getas mantienen firmemente la verdad objetiva de las l\u00edneas esenciales y largas de la historia de Antiguo Pacto tal cual se refleja en la Biblia. Afirman  en general que la cuesti\u00f3n del procedimiento literario de los escritores b\u00edblicos no es una cuesti\u00f3n de fe. Esta postura ha sido atacada frecuentemente por cat\u00f3licos que se adhieren a la escuela conservadora, que presentan argumentos sacados principalmente de que creen irreconciliables los nuevos puntos de vista con la tradici\u00f3n dogm\u00e1tica cat\u00f3lica de la inspiraci\u00f3n  e inerrancia, como se testifica, dicen, en el Nuevo Testamento, los Padres, las ense\u00f1anzas de los Concilios de Trento y Vaticano I y particularmente la enc\u00edclica de Le\u00f3n XIII (ver INSPIRACION). Los principales adversarios de las conclusiones avanzadas son los jesuitas Delattre (Autour de la question biblique, 1904), Brucker (contribuciones a   \u00abEtudes\u00bb entre 1894 y 1905), Fontaine, Fonck, Pesch, (De Inspiratione Sac. Scrip., 1906), Murillo, Billot; tambi\u00e9n el profesor  Hoberg y el Abb\u00e9 Mangenot (L&#8217;Authenticit\u00e9 du Pentateuque, 1907).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Comisi\u00f3n B\u00edblica , cuyas decisiones tiene la fuerza de leyes de las Congregaciones Romanas, declar\u00f3 el 13 de febrero de 1905 que la falibilidad de citas impl\u00edcitas en la Biblia puede ser admitida, siempre que argumentos s\u00f3lidos demuestren que son citas reales y que el escritor sagrado no las adopta como suyas. La Comisi\u00f3n concedi\u00f3  el 23 de junio de 1903 que algunos pasajes pueden ser hist\u00f3ricos solo en apariencia, salvando siempre el juicio y sentido de la iglesia.  El 27 de junio de 1906 la comisi\u00f3n declar\u00f3 que los argumentos aportados por los cr\u00edticos no refutan la autoria mosaica sustancial del Pentateuco. Esta decisi\u00f3n ha modificado necesariamente la actitud de los escritores cat\u00f3licos y profesores que apoyaban en mayor o menor grado las conclusiones de la hip\u00f3tesis Graf-Wellhausen. El decreto de la Inquisici\u00f3n  \u00abLamentabili\u00bb (3 julio, 1907) y la enc\u00edclica \u00abPascendi Dominici Gregis\u00bb (8 septiembre, 1907) reafirmaba contra los Modernistas los sanos principios cat\u00f3licos que hay que seguir en el estudio de la Sagrada Escritura.\n<\/p>\n<h3>Cr\u00edtica del Nuevo Testamento<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los investigadores cat\u00f3licos que quer\u00edan aceptar algunas de las teor\u00edas cr\u00edticas han trazado una l\u00ednea para distinguir la Critica del Antiguo Testamento y la del Nuevo testamento, no solo por la mayor delicadeza de \u00e9ste ultimo sino porque reconocen que los documentos del Antiguo y del Nuevo Testamento se produjeron en condiciones muy diferentes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la alta cr\u00edtica del N.T. los cat\u00f3licos han defendido la autenticidad, integridad y veracidad tradicionales de los libros en cuesti\u00f3n. Algunos ex\u00e9getas admiten de alguna manera ligeras divergencias  en las narraciones evang\u00e9licas y el uso de documentos m\u00e1s antiguos  por al menos dos de los escritores sin\u00f3pticos. Respecto al \u201cProblema  Sin\u00f3ptico\u201d se concede que al menos S. Lucas utiliz\u00f3 el evangelio de S. marcos; as\u00ed Batiffol, Minocchi, Lagrange, Loisy, Bonaccorsi, Gigot.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Loisy, demasiado influido por la cr\u00edtica alemana contempor\u00e1nea rompi\u00f3 con las tradiciones ortodoxas de la ex\u00e9gesis del N.T. En una r\u00e9plica al libro de Harnack \u201c\u00bfQu\u00e9 es el Cristianismo?\u201d defendi\u00f3 el dogma cat\u00f3lico como evoluci\u00f3n con sus ra\u00edces en la Primitiva Iglesia, pero hizo concesiones peligrosas respecto a la afirmaci\u00f3n de la divinidad de Cristo, su vocaci\u00f3n mesi\u00e1nica, conocimiento, milagros y resurrecci\u00f3n (\u00abL&#8217;Evangile et l&#8217;Eglise\u00bb, 1902; \u00abAutour d&#8217;un petit livre\u00bb, 1903). En \u00abLe Quatri\u00e8me Evangile\u00bb (1903) Loisy rechaza la autor\u00eda de S. Juan y la historicidad del Cuarto Evangelio, mientras que la Comisi\u00f3n B\u00edblica afirmaba ambas cosas (29 de mayo 1907). Su sistema separa virtualmente la fe cat\u00f3lica de sus credenciales hist\u00f3ricas como se hallan en el N.T. y estas obras han sido condenadas por la Congregaci\u00f3n del \u00cdndice. Han extra\u00eddo varias refutaciones de los apologistas cristianos, como del  \u00abJ\u00e9sus Messie et Fils de Dieu\u00bb (1904) del Abb\u00e9 Lepin. Despu\u00e9s Loisy public\u00f3 una obra sobre los Evangelios Sin\u00f3pticos (Les \u00e9vangiles synoptiques, 1908) en la que sigue la m\u00e1s extravagante cr\u00edtica racionalista. Loisy fue excomulgado el 7 de marzo de 1908.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como se ha advertido la Iglesia recomienda encarecidamente el ejercicio de la cr\u00edtica seg\u00fan los s\u00f3lidos principios no desviados por las presuposiciones racionalistas, pero debe condenar la referencia indebida a escritores heterodoxos y las conclusiones que se desv\u00edan de la verdad revelada. Cuando surge la duda sobre si una hip\u00f3tesis est\u00e1 permitida la autoridad eclesi\u00e1stica ha de decidir hasta donde es coincidente con el dep\u00f3sito de la fe o conviene a la seguridad de la religi\u00f3n.\n<\/p>\n<h3>Fuentes<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">(Los autores cat\u00f3licos llevan un asterisco.) Desde un punto de vista conservador&#160;: VIGOUROUX*, Les livres saints et la critique rationaliste (Paris, 1886); LIAS, Elements of Biblical Criticism (Londres 1893); BLOMFIELD, The Old Testament and the New Criticism (Londres,1893); BEATTIE Radical Criticism (Chicago, 1895); ANDERSON, The Bible and Modern Criticism (Londres 1902); H\u00d6PFL*, Die h\u00f6here Bibelkritik (2\u00aa ed., Paderborn, 1905); art. Criticism en HASTING, Dict. of Christ and the Gospels.<br \/>\nDesde un punto de vista radical: CHEYNE, Founders of O. T. Criticism (New York, 1893); ZENOS, Elements of the Higher Criticism (New York, 1895); NASH, Hist. of the Higher Criticism of the N. T. (New York, 1900); CARPENTER, The Bible in the Nineteenth Century (Londres 1903); DRIVER AND KIRKPATRICK, The Higher Criticism (Londres 1905); GIGOT*, Higher Criticism of the Bible, en New York Review, March, 1906-April, 1907.<br \/>\nIrenistas: RANNAN*, Higher Criticism and the Bible, e Am. Cath. Quart. Rev., July. 1894; MCFAYDEN, O. T. Criticism and the Christian Church (New York, 1903); PETERS*, Die grunds\u00e4tzliche Stellung der katholische Kirche zur Bibelforschung (Paderborn, 1905).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nReid, George\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nTranscrito por J. Potter. Dedicado al Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Pedro Royo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(N. del T.)  Este interesente art\u00edculo necesita ser actualizado con todo lo que ha sucedido en el s.XX sobre este tema.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(-> lecturas b\u00ed\u00adblicas, m\u00e9todos, formas, redacci\u00f3n, estructuralismo). La palabra cr\u00ed\u00adtica, del griego krinein, juzgar, toma actualmente el significado general de investigaci\u00f3n, estudio cient\u00ed\u00adfico, y, en ese sentido, se distingue de los m\u00e9todos exeg\u00e9ticos antiguos, m\u00e1s vinculados a un tipo de estudio asociativo y aleg\u00f3rico de los textos, tal como aparece en la ex\u00e9gesis rab\u00ed\u00adnica y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/critica-biblica\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCRITICA BIBLICA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-15759","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15759","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15759"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15759\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15759"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15759"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15759"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}