{"id":15782,"date":"2016-02-05T10:15:22","date_gmt":"2016-02-05T15:15:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/enemigo-amar-al\/"},"modified":"2016-02-05T10:15:22","modified_gmt":"2016-02-05T15:15:22","slug":"enemigo-amar-al","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/enemigo-amar-al\/","title":{"rendered":"ENEMIGO, AMAR AL"},"content":{"rendered":"<p>(Lc 6,27-36) (-> amor, juicio, perd\u00f3n, econom\u00ed\u00ada). La revelaci\u00f3n y mandato del amor al enemigo constituye el centro del Evangelio, como lo han puesto de relieve tanto Mt 5,43-48 como Lc 6,27-36 (cf. Rom 13,8-10: deseo*). Esos testimonios suponen que la ley que rige la sociedad no es la del amor: estamos en un mundo domina do por la enemistad y el odio, la maldici\u00f3n y la calumnia, un mundo de violencia donde cada uno parece que se quiere imponer sobre los otros en el plano de la opresi\u00f3n f\u00ed\u00adsica (herir en la mejilla) o econ\u00f3mica (quitar la capa, robar), utilizando la ley para ello. Pues bien, sobre ese mundo ha revelado el Mes\u00ed\u00adas cristiano su palabra.<\/p>\n<p>(1)  Texto b\u00e1sico. \u00abPero a vosotros los que o\u00ed\u00ads, os digo. [Principio]: Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os odian; bendecid a los que os maldicen y orad por los que os calumnian. Al que te hiera en una mejilla, pres\u00e9ntale tambi\u00e9n la otra; y al que te quite la capa, no le niegues ni la t\u00fanica. A cualquiera que te pida, dale; y al que tome lo que es tuyo, no pidas que te lo devuelva. [Razonamiento] Y como quer\u00e9is que hagan los hombres con vosotros, as\u00ed\u00ad tambi\u00e9n haced vosotros con ellos. Si am\u00e1is a los que os aman, \u00bfqu\u00e9 m\u00e9rito ten\u00e9is? Tambi\u00e9n los pecadores aman a los que los aman. Y si hac\u00e9is bien a los que os hacen bien, \u00bfqu\u00e9 m\u00e9rito ten\u00e9is? Tambi\u00e9n los pecadores hacen lo mismo. Y si prest\u00e1is a aquellos de quienes esper\u00e1is recibir, \u00bfqu\u00e9 m\u00e9rito ten\u00e9is?, pues tambi\u00e9n los pecadores prestan a los pecadores para recibir otro tanto. [Conclusi\u00f3n] Amad, pues, a vuestros enemigos, haced bien, y prestad, no esperando de ello nada; y vuestra recompensa ser\u00e1 grande, y ser\u00e9is hijos del Alt\u00ed\u00adsimo, porque \u00e9l es benigno para con los ingratos y malos\u00bb (Lc 2,27-36). El principio ofrece cuatro ejemplos de inversi\u00f3n o ruptura del esquema de ley o comercio que domina sobre el mundo: amar a los enemigos, hacer el bien a los que nos odian, bendecir a los que maldicen, orar a favor de los que calumnian. Pero el razonamiento y la conclusi\u00f3n omiten los dos \u00faltimos casos (bendecir y orar), poniendo en su lugar un ejemplo de tipo comercial: prestar sin exigir devoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>(2)  Los niveles del amor al enemigo. Mirado en su conjunto, el tema del amor al enemigo se puede condensar en tres planos, (a) Hay un nivel b\u00e1sico, que se expresa en forma de generosidad activa en relaci\u00f3n con los \u00abenemigos\u00bb, superando as\u00ed\u00ad los esquemas de retribuci\u00f3n (de m\u00e9rito y provecho ego\u00ed\u00adsta). No basta la cordialidad o amor interno; es necesario que el amor se exprese en el gesto de la ayuda diri gida hacia los otros. No basta con decir que quiero a los dem\u00e1s, debo mostrarlo actuando bien con ellos, (b) El amor se manifiesta en un nivel religioso, que se manifiesta en la oraci\u00f3n a favor de los enemigos, a quienes se debe desear y ofrecer bendici\u00f3n, en contra de algunas oraciones de la misma Biblia israelita (y de la liturgia cristiana) que han pedido la derrota y destrucci\u00f3n de los enemigos, (c) El amor al enemigo tiene un aspecto econ\u00f3mico (dar, prestar a fondo perdido) que se expresa en las conclusiones del texto. No basta amar con el coraz\u00f3n y orar con la mente; hay que ayudar econ\u00f3micamente a los enemigos a trav\u00e9s de unas \u00abpr\u00e1cticas de gratuidad\u00bb, que no pueden legislarse en plano de juicio, pero que pueden y deben presentarse como principio de conducta: \u00abAl que te golpee en una mejilla pres\u00e9ntale tambi\u00e9n la otra, y al que te quite el manto, no le impidas (que tome) la t\u00fanica. A todo el que te pide dale, y al que te quite lo tuyo, no se lo pidas de nuevo\u00bb. Vivimos sobre un mundo definido por la violencia (golpear en la mejilla, robar) y por un tipo de necesidad (hay gente que no tiene m\u00e1s remedio que pedir). Pues bien, para evitar que la espiral de los deseos se desboque, el texto nos invita a realizar una renuncia creadora que se expresa en tres gestos. No responder a la violencia con violencia (poner la otra mejilla). No impedir el robo con medios coactivos. Ser generoso con aquellos que nos piden algo, no exig\u00ed\u00adrselo de nuevo. Esos gestos implican una transparencia econ\u00f3mica y un desprendimiento activo que nos permiten superar el nivel de una ley entendida como medio de autodefensa (incluso violenta), para situarnos en un plano de generosidad.<\/p>\n<p>Cf. A. Nygren, Erosy \u00ed\u0081gape, Sagitario, Barcelona 1969.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Lc 6,27-36) (-> amor, juicio, perd\u00f3n, econom\u00ed\u00ada). La revelaci\u00f3n y mandato del amor al enemigo constituye el centro del Evangelio, como lo han puesto de relieve tanto Mt 5,43-48 como Lc 6,27-36 (cf. Rom 13,8-10: deseo*). Esos testimonios suponen que la ley que rige la sociedad no es la del amor: estamos en un mundo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/enemigo-amar-al\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abENEMIGO, AMAR AL\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-15782","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15782","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15782"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15782\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15782"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15782"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15782"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}