{"id":15797,"date":"2016-02-05T10:15:52","date_gmt":"2016-02-05T15:15:52","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/formas-historia-de-las\/"},"modified":"2016-02-05T10:15:52","modified_gmt":"2016-02-05T15:15:52","slug":"formas-historia-de-las","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/formas-historia-de-las\/","title":{"rendered":"FORMAS, HISTORIA DE LAS"},"content":{"rendered":"<p>(-> cr\u00ed\u00adtica b\u00ed\u00adblica). Este m\u00e9todo de estudio de la Biblia se inici\u00f3 a principios del siglo XX, aplic\u00e1ndose primero al Antiguo y luego al Nuevo Testamento. Su presupuesto general es muy sencillo: en el fondo de los grandes complejos redaccionales (Pentateuco, Evangelios) pueden descubrirse breves unidades o formas literarias que han tenido su propia historia o evoluci\u00f3n en la vida del pueblo hebreo o de la comunidad cristiana antes de ser introducidas en su contexto actual.<\/p>\n<p>(1) Antiguo Testamento. Quiz\u00e1 el m\u00e1s conocido de los investigadores que puso de relieve la importancia de las \u00abformas\u00bb fue H. Gunkel, tanto en sus trabajos sobre creaci\u00f3n y caos como en su comentario al G\u00e9nesis. A su juicio, en el principio de los textos actuales del Pen tateuco (y de los primeros libros hist\u00f3ricos: Josu\u00e9, Jueces, 1-2 Samuel) pueden descubrirse viejas sagas y leyendas de diverso tipo que circulaban entre los israelitas, cada una en su propio Sitz im Leben, es decir, en su contexto vital. Seg\u00fan eso, en el origen del Pentateuco ha de buscarse un tipo de literatura popular muy diversificada en la que se contienen leyendas y mitos, relatos sobre patriarcas antiguos y narraciones de guerras sagradas, recuerdos de familia, controversias y leyes de diverso tipo. Esos componentes tuvieron una existencia independiente y se transmitieron en diversos lugares, con fines diversos (ense\u00f1anza y entretenimiento, controversia y educaci\u00f3n). En un momento dado, cuando los israelitas de diverso origen se juntaron formando una unidad social y religiosa, pusieron en com\u00fan sus leyendas y recuerdos, reinterpret\u00e1ndolas desde algunas claves especiales: el influjo de Yahv\u00e9, la unidad del pueblo&#8230; Ellos lograron de esa forma lo que no hab\u00ed\u00ada logrado ning\u00fan otro pueblo de Oriente: crear una historia unitaria y religiosa de sus or\u00ed\u00adgenes y de su sentido en el mundo.<\/p>\n<p>(2) Nuevo Testamento. Algunos a\u00f1os despu\u00e9s varios investigadores, como M. Dibelius (1919) y R. Bultmann (1921), aplicaron sistem\u00e1ticamente estos principios a la tradici\u00f3n evang\u00e9lica, poniendo de relieve las formas o unidades socioliterarias en las que se transmite la tradici\u00f3n de Jes\u00fas, que despu\u00e9s ha sido recogida en los evangelios. La tradici\u00f3n de Jes\u00fas no se escribi\u00f3 en un libro, sino que se expandi\u00f3 y elabor\u00f3 en peque\u00f1os relatos o sentencias de recuerdos vivos, en los que se transmit\u00ed\u00adan sus anuncios apocal\u00ed\u00adpticos y sus profec\u00ed\u00adas, sus ense\u00f1anzas sapienciales y sus par\u00e1bolas, sus an\u00e9cdotas e historia&#8230; Las diversas iglesias fueron transmitiendo y recreando esas \u00abformas\u00bb para diversos fines: anuncio del evangelio y ense\u00f1anza, controversia y catcquesis, etc. Eso significa que los textos posteriores no pueden estudiarse de manera aislada, ni como creaciones literarias bien elaboradas, sino que ha de tenerse en cuenta la funci\u00f3n social que ejercieron en la Iglesia antigua. La historia personal de Jes\u00fas sigue en el fondo, pero, al mismo tiempo, se acent\u00faan las formas o unidades socioliterarias de las comunidades que, elaborando los evangelios de Jes\u00fas, escriben su  propio evangelio, reflejan y expresan su propia historia. Entre las comunidades pueden distinguirse dos tipos: la comunidad palestina sigue viviendo y transmitiendo el mensaje moral del evangelio en un contexto m\u00e1s interesado en el aspecto \u00e9tico del anuncio y de la vida de Jes\u00fas; la helenista le interpreta como Cristo y Se\u00f1or, como presencia salvadora de Dios, figura divina que los fieles veneran y acogen en el culto. Originalmente, las peque\u00f1as unidades o formas tuvieron a menudo una existencia independiente. Algunas provienen de Jes\u00fas; otras surgieron en las m\u00e1s antiguas comunidades cristianas, donde se fueron transmitiendo, primero en Palestina, luego en el mundo helenista, desembocando finalmente en dos documentos (Marcos* y Q*), de los que provienen los evangelios posteriores. Evidentemente, no todos los investigadores est\u00e1n de acuerdo con esta visi\u00f3n de la historia de Israel y del origen de los evangelios. Pero ella sigue siendo muy significativa.<\/p>\n<p>Cf. R. BULTMANN, Historia de la tradici\u00f3n sin\u00f3ptica, BEB 102, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 2000; M. DIBELIUS, La historia de las formas evang\u00e9licas, San Jer\u00f3nimo, Valencia 1984; B. GERHARDSSON, Prehistoria de los evangelios, Presencia teol\u00f3gica, Sal Terrae, Santander 1980; H. GUNKEL, Sch\u00f3pfung und Chaos in Urzeit und Endzeit, Vandenhoeck &#038; Ruprecht, Gotinga 1895; G\u00e9nesis, Vandenhoeck &#038; Ruprecht, Gotinga 1910; W. KLATT, Hermann Gunkel. Zu seiner Theologie der Religionsgeschichte und zur Entstehung der fonngeschichtlichen Methode, FRLANT 100, Gotinga 1969; J. R. SCHEIFFLER, AS\u00ed\u008d nacieron los evangelios, Mensajero, Bilbao 1968; W. WEREN, M\u00e9todos de ex\u00e9gesis de los evangelios, Verbo Divino, Estella 2003.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n<p>La actual imagen cient\u00ed\u00adfica de la literatura del AT y NT se funda en gran parte en los resultados de la investigaci\u00f3n de nuestro siglo orientada hacia la h. de las f. Este hecho exige de todos los que quieran manejar responsablemente la Biblia conocimientos fundamentales sobre el \u00abm\u00e9todo hist\u00f3rico de las formas\u00bb y sobre los resultados logrados con su ayuda en lo relativo a la h. de las f. de la literatura b\u00ed\u00adblica. Entre los \u00abm\u00e9todos adecuados\u00bb con que la sagrada Escritura puede estudiarse y exponerse cient\u00ed\u00adficamente, \u00aba fin de que el mayor n\u00famero posible de ministros de la palabra puedan repartir fructuosamente al pueblo de Dios el alimento de las Escrituras\u00bb, el magisterio eclesi\u00e1stico cuenta en particular el m\u00e9todo hist\u00f3rico de las formas (cf. Vaticano lr, Dei verbum, n .o 23, 12). Para la inteligencia de los Evangelios sin\u00f3pticos, la consideraci\u00f3n hist\u00f3ricoformal es el \u00abacceso decisivo\u00bb; sin exageraci\u00f3n puede decirse que \u00abno hay en absoluto inteligencia de los Evangelios sin\u00f3pticos, si no se ha conocido antes la forma e historia de sus piezas particulares\u00bb (HERMANN, 64).<\/p>\n<p>1. Dentro de la historia de la investigaci\u00f3n, la h. de las f. debe situarse entre los per\u00ed\u00adodos de predominio de la cr\u00ed\u00adtica literaria y el nuevo m\u00e9todo hist\u00f3rico-redaccional (&#8211;>teolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica ii, ->ex\u00e9gesis). El \u00abmalestar de la mera cr\u00ed\u00adtica literaria\u00bb (ZIMMERMANN, 129), junto con una nueva reflexi\u00f3n sobre la forma ling\u00fc\u00ed\u00adstica de los textos b\u00ed\u00adblicos, que en gran parte proceden de una tradici\u00f3n popular religiosa, condujo despu\u00e9s de fines de siglo a ocuparse de la tradici\u00f3n preliteraria. Siguiendo el proceso de la investigaci\u00f3n del AT (llevada a cabo sobre todo por Gunkel y su escuela), los investigadores del NT aplicaron especialmente a los Evangelios sin\u00f3pticos el examen de los textos con miras a su configuraci\u00f3n y transmisi\u00f3n por la tradici\u00f3n oral.<\/p>\n<p>a) Una vez que ya J.G. Herder \u00abreconoci\u00f3 los problemas del estudio hist\u00f3rico-formal de los Evangelios\u00bb (KUMMEL, 98) y F. Overbeck hacia fines del siglo pasado traz\u00f3 el programa de una \u00abhistoria de las formas\u00bb de la \u00abprimitiva literatura cristiana\u00bb (HZ 48 [1882] 423), J. Weiss, al comienzo de nuestro siglo, incluy\u00f3 expresamente el estudio de la forma literaria de los Evangelios y de sus grupos especiales de materia entre las tareas de la actual ciencia neotestamentaria (GS 1908, p. 35). Antes de la primera guerra mundial, los fil\u00f3logos P. Wendland (Die urchristlichen Literaturf ormen [T\u00fa 1912]) y E. Norden (Agnosthos Theos. Untersuchungen zur Formengeschichte religioner Rede [L &#8211; B 1913, Darmstadt 1956]) dieron importantes impulsos a la investigaci\u00f3n hist\u00f3rico-formal del NT, y despu\u00e9s de la guerra comenz\u00f3 plenamente el per\u00ed\u00adodo del m\u00e9todo hist\u00f3rico de las formas.<\/p>\n<p>b) Con su trabajo Rabmen der Geschichte Jesu (B 1919, Darmstadt 1964), que mostr\u00f3 c\u00f3mo los Evangelios son redacciones conjuntas de piezas particulares y colecciones parciales transmitidas oralmente o por escrito, K.L. Schmidt abri\u00f3 el camino al an\u00e1lisis formal de las per\u00ed\u00adcopas particulares. El m\u00e9todo hist\u00f3rico de las formas, tal como luego fue elaborado particularmente por M. Dibelius (Die Formgeschichte des Evangeliums [ 1919, T 419611) y R. Bultmann (Geschichte der synoptischen Tradition, 1921, GS 61964), estudia las leyes de la configuraci\u00f3n y evoluci\u00f3n de las piezas particulares en la tradici\u00f3n. \u00abRastrear estas leyes, hacer comprender la g\u00e9nesis de aquellas unidades menores, destacar y razonar lo que tienen de t\u00ed\u00adpico y llegar as\u00ed\u00ad a la inteligencia de la tradici\u00f3n; esto es cultivar la h. de las f. del Evangelio\u00bb (DiBELivs, 4). R. Bultmann, cuyo m\u00e9todo est\u00e1 m\u00e1s fuertemente determinado por puntos de vista de la cr\u00ed\u00adtica hist\u00f3rica y de la historia de las religiones, formul\u00f3 la idea de que \u00abla literatura en que se sedimenta la vida de una comunidad y, por ende, tambi\u00e9n de la primitiva Iglesia cristiana, brota de manifestaciones y necesidades vitales muy concretas de esa comunidad, que producen un estilo determinado, formas y g\u00e9neros determinados\u00bb (p. 4). Despu\u00e9s de una amplia comprobaci\u00f3n del m\u00e9todo hist\u00f3rico de las formas con textos del AT y del NT en los \u00faltimos 50 a\u00f1os, actualmente disponemos de obras seguras para la pr\u00e1ctica, p. ej.: el manual (orientado preferentemente hacia el AT) de K. Koch (Was ist Formgeschichte? Neue Wege der Bibelexegese [Neukirchen 19641), y la Neutestamentlichen Methodenlehre (Darstellung der Historisch-kritischen Methode [St 1967]) de H. Zimmermann. Ambos orientan tambi\u00e9n extensamente sobre el m\u00e9todo \u00abhist\u00f3rico-redaccional\u00bb, que, completando en ocasiones la problem\u00e1tica del m\u00e9todo de la h. de las f., investiga la configuraci\u00f3n literaria y el sentido teol\u00f3gico que dio la redacci\u00f3n de los Evangelios (o de otros textos).<\/p>\n<p>2. Como aspectos y resultados m\u00e1s importantes del trabajo sobre la h. de las f. pueden citarse hoy d\u00ed\u00ada los siguientes: para la inteligencia de la literatura b\u00ed\u00adblica, de su g\u00e9nesis, tradici\u00f3n y contenido es indispensable el conocimiento de las unidades m\u00ed\u00adnimas (\u00abf\u00f3rmulas\u00bb), de las unidades menores (\u00abformas\u00bb), y las grandes formas literarias superiores (\u00abg\u00e9neros\u00bb, -> g\u00e9neros literarios). El esclarecimiento de la historia del g\u00e9nero y de la forma de unidades menores, as\u00ed\u00ad como la determinaci\u00f3n de su posible o probable \u00absituaci\u00f3n vital\u00bb (Sitz im Leben), conducen a la reconstrucci\u00f3n de la historia de la tradici\u00f3n y, con ello, a la historia de la g\u00e9nesis de los textos b\u00ed\u00adblicos.<\/p>\n<p>a) En el estudio del AT, la investigaci\u00f3n, p. ej., de los g\u00e9neros literarios de los salmos ha llevado a una inteligencia m\u00e1s honda de la alabanza en el pueblo de Dios de la antigua alianza, pues la pertenencia de los c\u00e1nticos a las distintas motivaciones del culto israel\u00ed\u00adtico, a la alabanza del rey o a la tradici\u00f3n sapiencial, hace comprender la situaci\u00f3n presupuesta en cada orante, los destinatarios y muchas cosas m\u00e1s. Los textos prof\u00e9ticos se abren mejor a la interpretaci\u00f3n considerando las formas de lenguaje usadas en cada caso (mensaje, relato en primera o tercera persona, reprensi\u00f3n, amenaza, exhortaci\u00f3n, promesa, etc\u00e9tera). La tradici\u00f3n del derecho veterotestamentario ha podido esclarecerse cada vez m\u00e1s teniendo en cuenta las distintas formas (incluso las ajenas a Israel), p. ej., la formulaci\u00f3n apod\u00ed\u00adctica o la casu\u00ed\u00adstica (-> ley i).<\/p>\n<p>b) Tambi\u00e9n en el estudio de los textos neotestamentarios ha mostrado su fecundidad el m\u00e9todo hist\u00f3rico de las formas. Entre los cuatro g\u00e9neros del NT (evangelios, hechos, cartas y apocalipsis), dos son originariamente cristianos: evangelios y hechos. Adem\u00e1s, cada uno de los Evangelios sin\u00f3pticos es entendido por la m\u00e1s reciente investigaci\u00f3n hist\u00f3rico-redaccional como g\u00e9nero independiente.<\/p>\n<p>Al lado de una aplicaci\u00f3n vacilante del m\u00e9todo hist\u00f3rico de las formas a los escritos de Juan (sobre todo al Ap, con sus formas h\u00ed\u00admnicas, prof\u00e9ticas y apocal\u00ed\u00adpticas), se realiza un trabajo m\u00e1s intenso acerca del corpus paulinum (formas epistolares, acciones de gracias, pasajes autobiogr\u00e1ficos, caudal de f\u00f3rmulas antiguas, pruebas b\u00ed\u00adblicas, doxolog\u00ed\u00adas, himnos, cat\u00e1logos, etc. [cf. B. RiGAUx, Paulus and seine Briefe, Mn 1964, 164ss]), el cual ha arrojado abundante luz, de suerte que la elaboraci\u00f3n de una historia sint\u00e9tica de las formas en los escritos paulinos ha venido a ser un verdadero desideratum.<\/p>\n<p>c) Lo que ha sido mejor estudiado hasta ahora es la materia tradicional de los Evangelios sin\u00f3pticos. El material se divide fundamentalmente en locuciones y narraciones. Se acostumbra a distinguir: en la tradici\u00f3n de palabras, p. ej., palabras prof\u00e9ticas, palabras sapienciales, palabras legales, palabras en primera persona, palabras de seguimiento, e incluso composiciones verbales; y en la tradici\u00f3n narrativa, paradigmas, disputas, relatos de milagros, narraciones hist\u00f3ricas, la historia de la pasi\u00f3n, y hasta composiciones narrativas (ciclos, concatenaciones, etc.). La intuici\u00f3n fundamental de que la vida (y, con relaci\u00f3n a la primigenia tradici\u00f3n cristiana, la plurifac\u00e9tica vida de la primitiva comunidad) crea la multiplicidad de las formas, permite concluir retrospectivamente de la forma acu\u00f1ada su \u00absituaci\u00f3n vital\u00bb, que, evidentemente, no siempre es f\u00e1cil de determinar, sobre todo porque en muchos casos pudo cambiar en la historia primera de la tradici\u00f3n, p. ej., al insertar un fragmento particular en un g\u00e9nero universal, o bien al poner una palabra de Jes\u00fas al servicio de la primera predicaci\u00f3n cristiana.<\/p>\n<p>De modo general, para la tradici\u00f3n sobre Jes\u00fas puede proponerse hoy d\u00ed\u00ada una triple \u00absituaci\u00f3n vital\u00bb: Jes\u00fas, la primitiva tradici\u00f3n de la Iglesia y la redacci\u00f3n de los Evangelios. Para cada \u00absituaci\u00f3n\u00bb particular pueden a su vez reconocerse diversos factores que codeterminan la forma. Por ej., con relaci\u00f3n a Jes\u00fas cabe mencionar las discusiones con adversarios o las instrucciones a los disc\u00ed\u00adpulos; en lo referente a la tradici\u00f3n primitiva de la Iglesia podemos aducir sus intereses misionales, catequ\u00e9ticos, disciplinares y lit\u00fargicos; y por lo que se refiere a los evangelistas, mencionemos su finalidad literaria y teol\u00f3gica, que a su vez est\u00e1 tambi\u00e9n determinada por las necesidades de un territorio eclesi\u00e1stico de aquel tiempo.<\/p>\n<p>d) Para la reconstrucci\u00f3n hist\u00f3rica es importante que se retroceda cuidadosamente de la \u00faltima \u00absituaci\u00f3n vital\u00bb a la primera (que de cuando en cuando puede hallarse para las distintas formas, bien en los evangelistas y en la primitiva tradici\u00f3n eclesi\u00e1stica, bien en Jes\u00fas y sus disc\u00ed\u00adpulos inmediatos). Aqu\u00ed\u00ad ha de observarse rigurosamente la distinci\u00f3n entre forma literaria y testimonio hist\u00f3rico transmitido en ella, sobre todo porque la tradici\u00f3n est\u00e1 marcada m\u00e1s por intereses teol\u00f3gicos que por intereses hist\u00f3ricos y biogr\u00e1ficos. La cuesti\u00f3n de la historicidad de lo transmitido no se ha hecho superflua ni imposible por el estudio hist\u00f3rico-formal de los textos; pero se le ha se\u00f1alado su lugar adecuado de \u00abcuesti\u00f3n \u00faltima\u00bb; y, dada la acu\u00f1aci\u00f3n kerygm\u00e1tica de la tradici\u00f3n, tampoco teol\u00f3gicamente es la pregunta m\u00e1s urgente.<\/p>\n<p>e) La historia de las formas ha hecho ver que los escritos del NT en su conjunto son fruto de la predicaci\u00f3n y testimonios de la fe; lo cual significa que, de suyo, ha de buscarse en ellos sobre todo su contenido kerygm\u00e1tico, aquella fe de la que dan testimonio (-> hermen\u00e9utica b\u00ed\u00adblica). La investigaci\u00f3n hist\u00f3rica de las formas puede trazar por lo menos en sus rasgos generales la historia de la primitiva predicaci\u00f3n cristiana y del primer testimonio de la fe. En ese sentido, no s\u00f3lo sirve para la inteligencia de los escritos del NT (y del AT), sino tambi\u00e9n para el esclarecimiento de los or\u00ed\u00adgenes de la comunidad creyente, que produjo estos escritos y los custodia hoy responsablemente. Con lo cual presta tambi\u00e9n un servicio -ya por la limitaci\u00f3n a su tarea hist\u00f3rica &#8211; a la concepci\u00f3n actual de la Iglesia acerca de s\u00ed\u00ad misma.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00ed\u008dA: Forschungsberichte: M. Dibelius: ThR 1 (1929)185-216; G. Iber: ThR 24 (1956-57) 283338. &#8211; E. Fascher, Die formgeschichtliche Methode (Gie 1924); L. Kdhler, Das formgeschichtliche Problem des NT (T 1927); V. Taylor, The Formation of the Gospel Tradition (Lo 21935); K. Grobel, Formgeschichte and synoptische Quellenanalyse (Go 1937); E. B. Redlich, Form-Criticism, its Value and Limitations (1939, Lo 21948); E. Schick, Formgeschichte and Synoptikerexegese (Mr 1940); F. M. Braun: DBS III 312-317; H. Riesenfeld, The Gospel Tradition and its Beginnings (Lo 1957); G. Schille: NTS 4 (1957-58) 1-24 101-114, 5 (1958-1959) 1-11; G. Bornkamm, Evangelien, formgeschichtlich: RGG3 II 749-753; idem, Formen and Gattungen im NT: RGG3 II 999-1005; E. Kdsemann, Liturgische Formeln im NT: RGG3 II 993-996; C. Kuhl, Formen and Gattungen im AT: RGG3 11 996-999 (bibl. sobre el AT); Kummel; R. Schnackenburg, Formgeschichtliche Methode: LThK2 IV 211ss; H. Sch\u00fcrmann, Die vordsterlichen Anfdnge der Logientradition. Versuch Bines formgeschichtlichen Zuganges zum Leben Jesu: Der historische Jesus and der kerygmatische Christus (B 1960) 342-370; I. Hermann, Begegnung mit der Bibel (D 1962); Wikenhauser E 182-199; R. Schnackenburg: ZThK 85 (1963) 16-32; G. Schille: ThLZ 88 (1963) 491-502; Robert-Feuillet II 151-162 283-302; O. Kaiser- W. G. Kummel, Einf\u00fchrung in die exegetischen Methoden (Mn 21964); W. Marxsen, Einleitung in das NT (G\u00fc 21964) 107-119; K. Romaniuk, Wegweiser in das NT (D 1965) 44-54; J. Rohde, Die redaktionsgeschichtliche Methode (H 1966); G. Schille, Anfange der Kirche (Mn 1966); A. V\u00f3gtle, Das NT and die neuere katholische Exegese I (Fr 31967); R. Pesch: BuL 8 (1967) 42-63.<\/p>\n<p>Rudolf Pesch<\/p>\n<p>K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teol\u00cf\u0192gica, Herder, Barcelona 1972<\/p>\n<p><b>Fuente: Sacramentum Mundi Enciclopedia Teol\u00f3gica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(-> cr\u00ed\u00adtica b\u00ed\u00adblica). Este m\u00e9todo de estudio de la Biblia se inici\u00f3 a principios del siglo XX, aplic\u00e1ndose primero al Antiguo y luego al Nuevo Testamento. Su presupuesto general es muy sencillo: en el fondo de los grandes complejos redaccionales (Pentateuco, Evangelios) pueden descubrirse breves unidades o formas literarias que han tenido su propia historia &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/formas-historia-de-las\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abFORMAS, HISTORIA DE LAS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-15797","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15797","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15797"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15797\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15797"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15797"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15797"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}