{"id":15799,"date":"2016-02-05T10:15:56","date_gmt":"2016-02-05T15:15:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/gebira\/"},"modified":"2016-02-05T10:15:56","modified_gmt":"2016-02-05T15:15:56","slug":"gebira","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/gebira\/","title":{"rendered":"GEBIRA"},"content":{"rendered":"<p>(-> mujer, Mar\u00ed\u00ada, madre de Jes\u00fas). Mujer fuerte con autoridad. Las funciones del hombre y de la mujer son muy distintas dentro del contexto b\u00ed\u00adblico israelita. El hombre es fuerte (es valioso) como guerrero y dominador; la mujer, en cambio, como madre*, pues como simple esposa ella se encuentra a merced del marido que puede expulsarla de casa por ley (cf. Dt 24,1-4); s\u00f3lo si es madre y se encuentra defendida por sus hijos, ella empieza a importar en la familia. As\u00ed\u00ad aparece claro en las tradiciones de la monarqu\u00ed\u00ada: el var\u00f3n es rey por s\u00ed\u00ad mismo; la mujer, en cambio, no es reina o importante por s\u00ed\u00ad misma, ni siquiera como esposa, sino s\u00f3lo como madre de unos hijos importantes.<\/p>\n<p>(1) La mujer como geb\u00ed\u00adra. S\u00f3lo la madre de un hijo rey puede llamarse reina, apareciendo como geb\u00ed\u00adra: grande o poderosa. Ese t\u00ed\u00adtulo implicaba dignidad y poderes especiales, como lo muestra el caso de Betsab\u00e9, la madre de Salom\u00f3n (1 Re 2,19; cf. 2 Re ll,lss; 5,21). Por eso, el libro de los Reyes no menciona a las esposas, sino a las madres de los reyes. De esa forma se vincula un patriarcalismo radical con un matriarcado latente. La mujer como esposa pertenece al mundo privado del esposo, de manera que, por s\u00ed\u00ad misma, carece de rango oficial. Por el contrario, la mujer en cuanto madre adquiere gran dignidad y aparece como s\u00ed\u00admbolo de la fuente de la vida, ocupando as\u00ed\u00ad un lugar especial en la casa y en la vida social. Mientras el hijo es menor no tiene autoridad, est\u00e1 bajo la madre, vive en casa de ella (en caso de que el padre tenga varias mujeres). Tan s\u00f3lo cuando muere el padre, la madre de un hijo importante se vuelve poderosa. En el Antiguo Testamento la esposa del rey en cuanto tal no es reina, ni tiene poder oficial. El poder lo tiene, en cambio, la madre del rey, en cuanto geb\u00ed\u00adra. \u00abEse t\u00ed\u00adtulo llevaba consigo dignidad y poderes especiales. Betsab\u00e9 era ciertamente geb\u00ed\u00adra baj\u00f3 Salom\u00f3n: \u00e9ste la recibe con gran honor y la sienta a su derecha, 1 Re 2,19. El poder de la reina madre no se basaba \u00fanicamente en el cr\u00e9dito que una madre tiene sobre su hijo, como en el caso de Betsab\u00e9, sino que iba mucho m\u00e1s lejos. Por abusar de tal poder, Maak\u00e1 fue privada de su dignidad de reina madre por As\u00e1, 2 Re 15,2.13. Esta dignidad de la reina madre explica que Atal\u00ed\u00ada se apoderase tan f\u00e1cilmente del poder a la muerte de Ocoz\u00ed\u00adas, 2 Re 11,1 s. Esta posici\u00f3n oficial dentro del reino justifica que el libro de los Reyes mencione el nombre de la madre del rey en la introducci\u00f3n de cada reinado de Jud\u00e1&#8230; Es posible que la dignidad de geb\u00ed\u00adra se confiriese en el momento de la entronizaci\u00f3n del hijo. Es lo que parece indicar el destino de Jamutal, esposa de Jos\u00ed\u00adas, que fue reina madre en tiempo de Yoacaz (su hijo), dej\u00f3 de serlo en tiempo de Yoyaquim y de Yoyakin, y volvi\u00f3 a serlo bajo Sedec\u00ed\u00adas, hermano de Yoacaz, 2 Re 23,31.36; 24,8.18. Es posible tambi\u00e9n que la madre recibiese el t\u00ed\u00adtulo de geb\u00ed\u00adra desde el momento en que el hijo era designado para la sucesi\u00f3n, como parece sugerirlo 2 Cr 11,2122. Parece ser que la reina madre conservaba su dignidad a\u00fan despu\u00e9s de la muerte del hijo. As\u00ed\u00ad Maak\u00e1, esposa de Roboam, sigue siendo geb\u00ed\u00adra bajo su nieto As\u00e1, despu\u00e9s del corto reinado de su hijo Abiyya, 1 Re 15,13. Del mismo texto se deduce que la geb\u00ed\u00adra pod\u00ed\u00ada ser destituida por el rey: Maak\u00e1 hab\u00ed\u00ada favorecido el culto de Ashera\u00bb (cf. R. de Vaux, 172-173).<\/p>\n<p>(2) Tres tipos de autoridad. Aplicando las reflexiones anteriores podemos distinguir tres tipos de autoridad, (a) El var\u00f3n es gibbor, poderoso, por la guerra o por las actividades de violencia y conquista asociadas con ella. As\u00ed\u00ad son gibborim los gigantes (sexualmente insaciables, guerreros) que nacen de la uni\u00f3n de \u00e1ngeles y mujeres, y es gibbor Nimrod, cazador m\u00ed\u00adtico del principio, primer soldado de la historia (cf. Gn 6,4; 10,8). De ordinario se asocian poder\u00ed\u00ado militar y econ\u00f3mico, de forma que el gibbor hayil (el poderoso rico) es el guerrero profesional que puede costearse una armadura o un equipo de guerra. Los gibborim son por antonomas\u00ed\u00ada los h\u00e9roes, los valientes (asociados de un modo especial al ej\u00e9rcito de David). En una sociedad que pervive y triunfa en claves de guerra y conquista, los varones son fuertes porque emplean la violencia; por ella se definen, en ella consiguen su fortaleza, se hacen \u00abhombres\u00bb, (b) Por el contrario, la mujer es gebira por su maternidad. Ciertamente, en principio, ella puede ser gebira o se\u00f1ora en cuanto esposa del se\u00f1or o en cuanto mujer libre (due\u00f1a de una esclava), como muestran varios textos del Antiguo Testamento: Gn 16,4.8.9; 2 Re 5,3; Is 24,2; Sal 123,2; etc. Pero estrictamente hablando, ella consigue ser gebira en cuanto madre y sobre todo en cuanto madre de un var\u00f3n que llega a ser importante. Frente al guerrero, que cree volverse persona (gibbor) conquistando o demostrando su poder en la guerra, emerge la mujer madre, que se realiza a s\u00ed\u00ad misma y adquiere autoridad (se hace gebira) a trav\u00e9s del hijo rey (importante) o de los hijos que ha engendrado; ellos la definen, ellos la defienden, ellos la convierten en Se\u00f1ora, (c) Finalmente, Dios se define como Gibbor en su estado supremo, de tal manera que en el judaismo posterior se le identifica con la Geburah o fuerza originaria. Tanto la potencia del var\u00f3n (m\u00e1s centrada en guerra y\/o sexualidad) como la de la mujer (m\u00e1s centrada en maternidad) est\u00e1n relacionadas con la Geburah fundante de Dios en quien todo se asienta. Es normal que cuando deje de pronunciarse, por reverencia o miedo, el nombre de Yahv\u00e9, los israelitas tiendan a sustituirlo por la Geburah (en griego dynamis: cf. Mc 14,62 par).<\/p>\n<p>(3) La Madre de Jes\u00fas, Gebira (Mar\u00ed\u00ada*, Madre de Jes\u00fas). Tras la muerte de su hijo, Mar\u00ed\u00ada, la madre de Jes\u00fas, parece vinculada a la comunidad de los hermanos de Jes\u00fas, de manera que tanto Mc 3,31-35 como Hch 1,13-14 suponen que ella forma parte del grupo o iglesia dirigida por Santiago y los parientes del Se\u00f1or en Jerusal\u00e9n. Es muy posible que haya sido una figura importante para el grupo, como parecen exigirlo las tradiciones de la gebira o Se\u00f1ora-Madre de las tradiciones de Israel. Seg\u00fan lo anterior se entiende el t\u00ed\u00adtulo que Isabel da a Mar\u00ed\u00ada, cuando le llama de forma absoluta \u00abla madre de mi Se\u00f1or\u00bb (he meter ton Kyriou moiv. Lc 1,43). En perspectiva cristiana, ese t\u00ed\u00adtulo debe situarse en la l\u00ed\u00adnea de aquellos textos en los que Pablo evoca a los familiares de Jes\u00fas d\u00e1ndoles el t\u00ed\u00adtulo de adelphoi ton Kyriou, es decir, hermanos del Kyrios (cf. Gal 1,19 y 1 Cor 9,8). Este es un t\u00ed\u00adtulo jerosolimitano (como evoca por lo menos Gal 1,19), pues en Jerusal\u00e9n se ha desarrollado una iglesia judeocristiana que interpreta a Jes\u00fas como el Kyrios, rey mesi\u00e1nico, en la l\u00ed\u00adnea de la esperanza jud\u00ed\u00ada. Pablo, tan cr\u00ed\u00adtico en otros aspectos con la iglesia judeocristiana, acepta este t\u00ed\u00adtulo, tomando a Jes\u00fas como Kyrios real israelita y reconociendo a sus hermanos como \u00abhermanos del Kyrios\u00bb, poseedores de una autoridad especial dentro de la Iglesia. Pues bien, desde el momento en que a Mar\u00ed\u00ada se le llama meter ton Kyriou se est\u00e1 indicando que ella forma parte del grupo de los hermanos del Se\u00f1or, como supone la tradici\u00f3n al hablar de la madre y los hermanos de Jes\u00fas (cf. Mc 3,31-35 par; 6,3; Jn 2,12; Hch 1,14). Es muy significativo el hecho de que s\u00f3lo aqu\u00ed\u00ad, en un texto que parece arcaizante (puesto en boca de Isabel, en un lugar lleno de im\u00e1genes jud\u00ed\u00adas), se le ofrezca a Mar\u00ed\u00ada ese t\u00ed\u00adtulo de madre del Kyrios, que despu\u00e9s la Iglesia cristiana ha desarrollado de forma teol\u00f3gica, al definir la funci\u00f3n de Mar\u00ed\u00ada como Madre de Dios (meter ton Theou). Es muy posible que en este primer momento Lucas est\u00e9 evocando un t\u00ed\u00adtulo judeocristiano de Mar\u00ed\u00ada, venerada en la Iglesia primitiva de Jerusal\u00e9n como madre del rey mesi\u00e1nico, es decir, del Kyrios, en claves que deben formularse desde el Antiguo Testamento (y desde el contexto jud\u00ed\u00ado del tiempo). Esto nos obliga a estudiar el sentido y funci\u00f3n de la madre del Kyrios, madre del rey o del Se\u00f1or, en el contexto israelita antiguo. Como hemos dicho, dentro de la cultura israelita antigua, una mujer se vuelve importante al hacerse madre. Como esposa, ella est\u00e1 a merced de su marido y puede ser siempre expulsada de la casa, conforme a una ley de divorcio ratificada por Dt 24,1-4 (aunque rechazada por Jes\u00fas en Mc 10,1-12 par). M\u00e1s a\u00fan, la esposa se encuentra de ordinario sometida al poder de su suegra (la madre del marido), que es quien tiene el poder femenino real sobre la casa. S\u00f3lo cuando es madre defendida por sus hijos, la esposa comienza a ser importante en la familia.    (4) Madre del Kyrios. Aplicaci\u00f3n marrana. Las palabras de Isabel en Lc 1,43, reconociendo a Mar\u00ed\u00ada como madre del Kyrios, nos sit\u00faan dentro de la Iglesia primitiva. Como hemos dicho, la esposa o esposas del rey pertenecen a su mundo privado, no tienen un cargo o tarea oficial sobre el pueblo; por el contrario, su madre representa la autoridad femenina, posee el poder de la maternidad, simboliza el principio de la vida; por eso, ella tiene un lugar especial en la corte. Seg\u00fan eso, la pareja sexual (o de g\u00e9nero) m\u00e1s importante no es la que forman esposo y esposa, sino hijo rey y madre. Mientras vive el padre rey, el hijo no tiene autoridad, sino que se encuentra especialmente vinculado a la madre, vive en su casa (no en la casa del rey) y recibe la educaci\u00f3n que la madre le ofrece (en el caso normal de que el rey tenga varias mujeres). Tan pronto como muere el padre rey (o uno de sus hijos recibe el t\u00ed\u00adtulo oficial de heredero), la madre del nuevo rey sale de la vida privada y se convierte en gebira, primera dama. Los datos anteriores no son suficientes para fundar toda la mariolog\u00ed\u00ada cristiana, pero son importantes para entender mejor el sentido de la realeza de la madre de Jes\u00fas como Madre del Kyrios. Quedan sin resolver muchos problemas: hay un hueco muy grande entre la Gebira o reina madre jud\u00ed\u00ada de Jerusal\u00e9n (que parece desaparecer con la ca\u00ed\u00adda del reino el 587 a.C.) y la figura de Mar\u00ed\u00ada, madre del rey mesi\u00e1nico, dentro de la comunidad cristiana. Para rellenar ese hueco tendr\u00ed\u00adamos que conocer mejor la funci\u00f3n que ha tenido la madre jud\u00ed\u00ada en tiempos posteriores, sobre todo en la monarqu\u00ed\u00ada de los asmoneos. De todas formas, al menos como hip\u00f3tesis, podemos suponer que la madre de Jes\u00fas ha sido recibida y honrada en la comunidad judeocristiana de Jerusal\u00e9n como Gebira mesi\u00e1nica, madre del rey Mes\u00ed\u00adas. El recuerdo y veneraci\u00f3n de los hermanos del Kyrios s\u00f3lo tiene sentido si a su lado, como autoridad geneal\u00f3gica, aparece la madre. Precisamente en esa perspectiva se entiende el saludo de Isabel, dentro de una teolog\u00ed\u00ada judeocristiana arcaizante como la de este pasaje de Lucas. Lc 1,42 llamaba a Mar\u00ed\u00ada bendita por el fruto de su vientre; Lc 1,43 la presenta como madre mesi\u00e1nica. Es claro que, en la l\u00ed\u00adnea del viejo reino de Jerusal\u00e9n, Mar\u00ed\u00ada puede presentarse como gebira, y realizar (simbolizar) un tipo de autoridad dentro de la Iglesia. Otros datos del Nuevo Testamento (desde Mc 3,2035 hasta Jn 2,1-11) nos permiten suponer que ella ha ejercido una autoridad simb\u00f3lica importante dentro de la primera comunidad cristiana. En su calidad de madre de Jes\u00fas (madre del Se\u00f1or) ha sido discutida (combatida y aceptada) por los diversos grupos cristianos, en una historia apasionante que, a mi juicio, a\u00fan no ha sido suficientemente estudiada.<\/p>\n<p>Cf. R. DE VAUX, Instituciones del Antiguo Testamento, Herder, Barcelona 1985.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(-> mujer, Mar\u00ed\u00ada, madre de Jes\u00fas). Mujer fuerte con autoridad. Las funciones del hombre y de la mujer son muy distintas dentro del contexto b\u00ed\u00adblico israelita. 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