{"id":15864,"date":"2016-02-05T10:18:01","date_gmt":"2016-02-05T15:18:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/patriarcalismo\/"},"modified":"2016-02-05T10:18:01","modified_gmt":"2016-02-05T15:18:01","slug":"patriarcalismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/patriarcalismo\/","title":{"rendered":"PATRIARCALISMO"},"content":{"rendered":"<p>( -> Ad\u00e1n, Eva, mujer, amor, carismas). Ni Jes\u00fas ni Pablo han sido patriarcarlistas, sino que han tomado por igual al hombre y a la mujer, como herederos del reino de Dios y participantes de las mismas gracias y tareas dentro de la Iglesia. Pero la escuela (herencia) de Pablo se ha expandido en dos tendencias: una ha desplegado aspectos que encontramos evocados en Col y ha tendido al gnosticismo, disolviendo de alg\u00fan modo la novedad hist\u00f3rico-social del Evangelio en una especie de esplritualismo universalista, que se ha desligado de la historia de la salvaci\u00f3n (del tronco de Israel), viniendo a quedar fuera de la Gran Iglesia; la otra ha destacado los aspectos m\u00e1s hist\u00f3ricos y jerarquizados de la Iglesia, de manera que en ella han podido inscribirse casi todos los herederos \u00abortodoxos\u00bb de Pablo, desde el autor de Lc-Hch hasta las pastorales (1 y 2 Tim; Tit). La misma exigencia de conservar la tradici\u00f3n obliga a los representantes de esta segunda tendencia a realizar un fuerte gesto de repliegue, resaltando aquellos elementos que resultan m\u00e1s contrarios al intento de la gnosis. En ese contexto ha de entenderse su visi\u00f3n de la mujer, a la que nuevamente se interpreta en la l\u00ed\u00adnea de un patriarcalismo del amor. Ciertamente, sigue influyendo el mensaje de libertad de Jesucristo; pero ahora se entiende en el contexto de una nueva estructura eclesial, en la que se ponen de relieve presupuestos sociales que parecen llevamos nuevamente a un tipo de judaismo jerarquizado (vinculado al helenismo ambiental). Se apaga ya el ardor mesi\u00e1nico de Gal 3,28 y la llamada universal al celibato de Pablo, que quer\u00ed\u00ada que todos los hombres y mujeres pudieran mantenerse en libertad (cf. 1 Cor 7). En la l\u00ed\u00adnea del nuevo patriarcalismo podemos citar dos testimonios de la escuela de Pablo, uno m\u00e1s cercano a \u00e9l, otro ya m\u00e1s alejado.<\/p>\n<p>(1) Patriarcalismo m\u00ed\u00adstico. Efesios. La carta a los Efesios ha descubierto y desarrollado de forma hist\u00f3rica algo que estaba impl\u00ed\u00adcito en el mensaje de Jes\u00fas y en la primera comunidad: el Evangelio puede vincular y vincula a todos los humanos, como sacramento y signo de reconciliaci\u00f3n. Desde ah\u00ed\u00ad se a\u00f1ade: \u00abA cada uno le ha sido conferida la gracia seg\u00fan la medida del don de  Cristo. Y \u00e9l mismo constituy\u00f3 a unos ap\u00f3stoles, a otros profetas, a otros evangelistas, a otros pastores y maestros, para que los santos contribuyan a la obra del ministerio, para edificaci\u00f3n del Cuerpo de Cristo, hasta que todos alcancemos la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios&#8230; Para que siendo verdaderos en amor crezcamos en todo hacia aquel que es la Cabeza, Cristo; desde el cual todo el cuerpo, bien concertado y entrelazado a trav\u00e9s de nervios y articulaciones, recibe su crecimiento de acuerdo con la actividad proporcionada a cada uno de los miembros, para su edificaci\u00f3n en el amor&#8230; Las casadas est\u00e9n sujetas a sus propios esposos como al Se\u00f1or, porque el esposo es cabeza de la esposa, as\u00ed\u00ad como Cristo es Cabeza de la Iglesia, y \u00e9l mismo es salvador de su cuerpo. As\u00ed\u00ad que, como la Iglesia est\u00e1 sujeta a Cristo, de igual manera las esposas lo est\u00e9n a sus esposos en todo. Esposos, amad a vuestras esposas, as\u00ed\u00ad como tambi\u00e9n Cristo am\u00f3 a la Iglesia&#8230; Hijos, obedeced en el Se\u00f1or a vuestros padres, porque esto es justo&#8230; Y vosotros, padres, no provoqu\u00e9is la ira a vuestros hijos, sino criadlos en la disciplina y la instrucci\u00f3n del Se\u00f1or. Siervos, obedeced a los que son vuestros amos en la tierra con temor y temblor, con sinceridad de coraz\u00f3n, como a Cristo&#8230; Y vosotros, amos, haced con ellos lo mismo, dejando las amenazas; porque sab\u00e9is que el mismo Se\u00f1or de ellos y vuestro est\u00e1 en los cielos, y que no hay distinci\u00f3n de personas delante de \u00e9l\u00bb (cf. Ef 4,7-16; 5,23-25; 6,1-9). La unidad de la Iglesia se realizaba, seg\u00fan Pablo, a trav\u00e9s de la diversidad de sus miembros, sin superioridad ni jerarqu\u00ed\u00ada de unos sobre otros. Al servicio de esa unidad ha puesto Ef cuatro ministerios significativamente centrados en la palabra (ap\u00f3stoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros&#8230;), para indicar que la unidad del cuerpo se expresa y realiza como anuncio y di\u00e1logo, no por imposici\u00f3n de tipo administrativo. Esta es una Iglesia donde nadie vive para s\u00ed\u00ad (buscando su provecho), sino para unidad de todos. De esa forma se espiritualiza la vida del conjunto de los cristianos; pero, al mismo tiempo, ella se mundaniza aceptando, desde una perspectiva m\u00ed\u00adstica, las estructuras sociales de su tiempo, que son ya jer\u00e1rquicas y no evang\u00e9licas: con los maridos sobre las mujeres, los padres sobre los hijos, los amos sobre los siervos. La Iglesia aparece as\u00ed\u00ad como unidad de amor, pero como unidad de amor jer\u00e1rquico. Los cristianos han optado por asumir el orden patriarcalista de su entorno, con su modelo de familia ampliada (en la que se incluyen los siervos), desde una perspectiva de amor org\u00e1nico, pactando as\u00ed\u00ad con las estructuras del mundo. Este ha sido un fen\u00f3meno complejo, quiz\u00e1 necesario, que debe valorarse no s\u00f3lo desde las tendencias espiritualistas de su tiempo (propensas a disolver las relaciones familiares y sociales en un tipo de gnosis intimista), sino tambi\u00e9n desde la prudencia evang\u00e9lica. Los nuevos cristianos no han querido oponerse frontalmente al entorno social, sino transformarlo por dentro, y por eso han aceptado el orden patriarcal. En un sentido, ellos han hecho algo que parec\u00ed\u00ada inevitable, desde la experiencia de \u00abencarnaci\u00f3n social\u00bb del Evangelio; pero el problema consiste en saber si el orden social patriarcalista constituye una estructura neutral, que el Evangelio puede asumir sin problemas, o si, como muchos pensamos, es un orden internamente negativo, contrario al Evangelio, y que debe ser superado, seg\u00fan el testimonio de Pablo en Gal 3,28.<\/p>\n<p>(2) Pariarcalismo dom\u00e9stico. 1 Tim. Las cartas pastorales (1 y 2 Tim, Tit) aceptan de manera m\u00e1s expresa el orden patriarcalista, pues conciben a la Iglesia como una casa ampliada donde se asumen las estructuras del entorno social helenista, separando as\u00ed\u00ad (desde la misma visi\u00f3n de la \u00abcasa\u00bb) el mundo p\u00fablico (propio de los varones) y el privado (propio de las mujeres), pero aplicando despu\u00e9s al conjunto de la Iglesia las buenas virtudes del padre de familia: \u00abEs necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, sensato, educado, hospitalario&#8230; Que gobierne bien su propia casa y mantenga sumisos a sus hijos con toda dignidad, pues si alguno no es capaz de gobernar su propia casa \u00bfc\u00f3mo podr\u00e1 cuidar de la Iglesia de Dios?\u00bb (1 Tim 3,1-5). \u00abEl presb\u00ed\u00adtero sea irreprensible, marido de una sola mujer, que tenga hijos creyentes que no sean acusados como libertinos o rebeldes. Porque es necesario que el obispo sea irreprensible como mayordomo de Dios; que no sea arrogante, ni de mal genio, ni dado al vino, ni pendenciero, ni \u00e1vi  do de ganancias deshonestas\u00bb (Tito 1,6-7). La comunidad cristiana aparece as\u00ed\u00ad como una gran familia, una especie de iglesia dom\u00e9stica (un espacio que parece femenino), pero con un obispo (o dirigente) masculino, que act\u00faa como padre que debe ampliar hacia el conjunto de los fieles su tarea de administraci\u00f3n dom\u00e9stica.<\/p>\n<p>(3) La paradoja de linas iglesias \u00abm\u00e1s femeninas\u00bb sometidas a dirigentes masculinos. Esta es la paradoja de las iglesias que son en s\u00ed\u00ad femeninas (lugares de encuentro abierto, como una casa grande, espacio de mujeres, de hermanas y madres), pero est\u00e1n dominadas y dirigidas desde arriba por unos varones patriarcalistas, que las mantienen de alguna forma sometidas. Esta uni\u00f3n de rasgos femeninos (la comunidad como mujer) y masculinos (los dirigentes como padres de familia), que puede inspirarse en Ef 5,21-33 y en el conjunto de las cartas pastorales, constituye un elemento simb\u00f3lico (y para algunos \u00abteol\u00f3gico\u00bb) de la estructura de las iglesias tradicionales hasta el d\u00ed\u00ada de hoy. Evidentemente, queda atr\u00e1s el entusiasmo apocal\u00ed\u00adptico de 1 Cor 7, donde Pablo deseaba el celibato* para todos los creyentes. Han aparecido \u00abfalsos doctores\u00bb que proh\u00ed\u00adben el matrimonio como contrario al Evangelio; en reacci\u00f3n, los guardianes del Evangelio han \u00abimpuesto\u00bb el matrimonio para todos los dirigentes de la Iglesia (en contra de lo que har\u00e1 despu\u00e9s la tradici\u00f3n romana). Desde este presupuesto vuelve a presentarse la mujer como subordinada: \u00abLa mujer oiga la instrucci\u00f3n en silencio, con toda sumisi\u00f3n. No permito que la mujer ense\u00f1e ni que domine al var\u00f3n. Porque Ad\u00e1n fue formado primero y Eva en segundo lugar. Con todo se salvar\u00e1 por su maternidad, mientras persevere con modestia en la fe, en la caridad y en la santidad\u00bb (1 Tim 2,11-15). El autor de la carta, que se sit\u00faa en la misma l\u00ed\u00adnea de la glosa de 1 Cor 14,34-35 (sea cual fuere la manera de entenderla), re interpreta de un modo restrictivo unos textos de Pablo (1 Cor 11,3.8-11) y toma a la mujer como alguien que debe comportarse de manera puramente receptiva dentro de la sociedad y de la Iglesia. Ciertamente, la mujer es persona en el sentido radical de la palabra (es capaz de fe, amor y santidad); pero su oficio o trabajo personal est\u00e1 cen trado en la obediencia (est\u00e1 sometida al marido) y la maternidad: es imagen de Dios como portadora de vida y as\u00ed\u00ad, siendo madre, se \u00absalva\u00bb.<\/p>\n<p>Cf. M. Y. MACDONALD, Las comunidades paulinas. Estudio socio-hist\u00f3rico de la institucionalizaci\u00f3n en los escritos paulinos y deuteropaulinos, S\u00ed\u00adgueme, Salamanca 1994; Antiguas mujeres cristianas y opini\u00f3n pagana. El poder de las mujeres hist\u00e9ricas, Verbo Divino, Estella 2004; E. SCH\u00dcSSLER FIORENZA, En memoria de ella, Descl\u00e9e de Brouwer, Bilbao 1988; K. Jo TORJESEN, Cuando las mujeres eran sacerdotes: el liderazgo de las mujeres en la primitiva iglesia y el esc\u00e1ndalo de su subordinaci\u00f3n con el auge del cristianismo, El Almendro, C\u00f3rdoba 1997.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>( -> Ad\u00e1n, Eva, mujer, amor, carismas). 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