{"id":15878,"date":"2016-02-05T10:18:30","date_gmt":"2016-02-05T15:18:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/protoevangelio-promesa-de-mujer\/"},"modified":"2016-02-05T10:18:30","modified_gmt":"2016-02-05T15:18:30","slug":"protoevangelio-promesa-de-mujer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/protoevangelio-promesa-de-mujer\/","title":{"rendered":"PROTOEVANGELIO, PROMESA DE MUJER"},"content":{"rendered":"<p>(-> Eva, Mar\u00ed\u00ada, madre de Jes\u00fas, serpiente, memoria, patriarcalismo). Desde tiempo antiguo, las palabras de Dios a la serpiente del G\u00e9nesis han venido a tomarse como un anticipo o anuncio de evangelio: \u00abYahv\u00e9 Dios dijo a la serpiente: Por haber hecho esto, maldita ser\u00e1s entre todas las bestias y entre todos los animales del campo. Sobre tu vientre te arrastrar\u00e1s y polvo comer\u00e1s todos los d\u00ed\u00adas de tu vida. Pondr\u00e9 enemistad entre ti y la mujer, entre tu simiente y la simiente suya; \u00e9sta te herir\u00e1 en la cabeza, y t\u00fa la herir\u00e1s en el tal\u00f3n\u00bb (Gn 3,14-15). Este pasaje en el que Dios \u00abcondena\u00bb a la serpiente (le muestra su naturaleza) ha tenido una gran importancia en la ex\u00e9gesis, sobre todo por la relaci\u00f3n que algunos han visto entre la mujer y Mar\u00ed\u00ada, la madre de Jes\u00fas, entre la serpiente y el Diablo, dentro de una l\u00ed\u00adnea de interpretaci\u00f3n que puede culminar en Ap 12,1-13 (lucha entre mujer* celeste y drag\u00f3n*).<\/p>\n<p>(1) Mujer y serpiente. Gn 3,14-15 contin\u00faa y transforma la relaci\u00f3n que  hab\u00ed\u00ada comenzado en Gn 3,1-6 entre la mujer y la serpiente. Antes se trataba de una relaci\u00f3n de enga\u00f1o, definida por la astucia seductora de la serpiente (cf. Gn 3,13: ella me enga\u00f1\u00f3). Pero ahora no es ya relaci\u00f3n de enga\u00f1o, sino de lucha abierta en que se enfrentan como antagonistas (enemigos casi gemelos, muy distintos y cercanos) la mujer (\u2020\u02dcishah) y la serpiente (najash). Ellas, mujer y serpiente, determinan o definen la historia de violencia de los hombres, de manera que eso que se suele llamar protoevangelio (Gn 3,15) se podr\u00ed\u00ada definir como protoguerra: en el principio de la historia actualmente conocida no est\u00e1 la uni\u00f3n del var\u00f3n y la mujer (como expresaba Gn 2,23-24), sino la lucha entre la mujer (que simboliza la existencia humana) y la serpiente que es el signo del enga\u00f1o, destrucci\u00f3n y muerte. Aqu\u00ed\u00ad se resit\u00faa y se define la relaci\u00f3n entre la mujer y la serpiente, que hab\u00ed\u00ada quedado esbozada en Gn 3,1-6. En esa l\u00ed\u00adnea se sit\u00faa la inversi\u00f3n prof\u00e9tica de Is 7,14: la mujer dar\u00e1 a luz y su fecundidad ser\u00e1 signo de esperanza para los hombres en medio de la guerra. Mientras la mujer sea madre, la historia seguir\u00e1, a pesar de la violencia de los hombres. Eva, aspirante fracasada de diosa, se vuelve madre humana: el argumento b\u00e1sico de la historia de los hombres no es la conquista del var\u00f3n, sino la maternidad de la mujer. Ella y la serpiente son signos antag\u00f3nicos supremos. La mujer es madre: est\u00e1 al servicio de la vida y por ello, porque ama la vida, se arriesga a ser dominada por el var\u00f3n y a padecer con el nacimiento de los hijos. Por el contrario, la serpiente es mentira y envidia: quiere robarle a Dios la vida. Es el deseo de sobrepasar todo l\u00ed\u00admite, es envidia. En esta l\u00ed\u00adnea, lo que pareci\u00f3 victoria de la serpiente (que ha enga\u00f1ado a la mujer: cf. 3,13) se convierte en una guerra incesante, abierta al triunfo de la vida, simbolizada por la mujer. Aqu\u00ed\u00ad funda el G\u00e9nesis su esperanza de futuro.<\/p>\n<p>(2) Mujer, madre de la vida. Ambas, serpiente y mujer, aparecen como madres: principio y signo de dos tipos de existencia. La serpiente es el poder que se opone a la mujer engendradora, un tipo de antivida que aparece fijada como envidia, deseo al servicio de la muerte. En esa perspectiva ha situado la simb\u00f3lica israelita todo lo relaciona do con Sat\u00e1n, que vive destruyendo la vida de los otros, oponi\u00e9ndose as\u00ed\u00ad a la descendencia de la mujer. La serpiente (lo mismo que el sistema capitalista de la modernidad) es poderosa porque vive de matar a los dem\u00e1s (no tiene vida por s\u00ed\u00ad, chupa la vida-sangre de los otros, como potencia de envidia). Enfrent\u00e1ndose de esa forma a la serpiente, la mujer\/madre aparece aqu\u00ed\u00ad como principio de identidad humana, portadora de semilla o descendencia. A este nivel el var\u00f3n es subordinado. Esta mujer del principio, portadora de semen, es cabeza de estirpe y garant\u00ed\u00ada de futuro para los hombres: mientras ella tenga semen hay esperanza de vida. La tradici\u00f3n posterior entender\u00e1 ese semen izara) como propio del var\u00f3n (cf. Gn 12,7; 13,16; 15,13; etc.). Pero en el principio no fue as\u00ed\u00ad: el transmisor de esperma (como traducen los LXX: cf. 3,15; 12,7; 13,16; 15,13&#8230;) no es Ad\u00e1n, sino Eva, fundadora de humanidad, madre de todos los vivientes. En contra de lo que a veces se piensa, apoy\u00e1ndose en Rom 5 (donde Ad\u00e1n aparece como padre y cabeza de todos los hombres), en Gn 3,15, la humanidad brota del semen maternal de Eva. En otras palabras, la humanidad es mujer. Por eso, la guerra de Eva y la Serpiente es en el fondo la \u00fanica guerra verdadera de la historia humana. Eva es signo de la Vida que se expresa dando vida en debilidad, en contra de la serpiente, que es la envidia reactiva, que no tiene por s\u00ed\u00ad nada, sino que vive de la muerte de los otros.<\/p>\n<p>(3) Mujer, garant\u00ed\u00ada de futuro. Ella aparece as\u00ed\u00ad al servicio de la vida y s\u00f3lo con el fin de mantenerla, desde el sufrimiento intenso, arriesg\u00e1ndose a ser dominada por el var\u00f3n, a padecer con los hijos. Por el contrario, la serpiente es el enga\u00f1o: el deseo de sobrepasar todo l\u00ed\u00admite, la envidia interpretada como lucha contra Dios. Lo que ha sido la primera derrota de la mujer (ha dejado que la serpiente le enga\u00f1e, como ella misma dice en Gn 3,13) se convierte luego en guerra incesante, abierta al fin al triunfo de la vida. Esta mujer que lucha en favor de la humanidad total (est\u00e1 al servicio de los otros, de los hijos) es la garant\u00ed\u00ada del futuro humano, pues Dios ha dicho: pondr\u00e9 i&#8217;ashit) enemistades entre serpiente y mujer y entre sus dos descendencias&#8230; Ambas, serpiente y mujer, aparecen como madres: son principio y signo de dos tipos de  existencia. Es claro que la serpiente aparece en primer lugar como animal concreto que se arrastra por tierra y se alimenta de polvo, como signo de maldici\u00f3n extrema, como vida pervertida, convertida en muerte. Pero ella es, al mismo tiempo, una realidad muy cercana y opuesta a la mujer. Quiz\u00e1 podemos llamarla antimujer. es la vida hecha envidia, es ego\u00ed\u00adsmo al servicio de la muerte. En la perspectiva que ella abre ha situado la simb\u00f3lica israelita todo lo relacionado con Sat\u00e1n, la tentaci\u00f3n destructora, la mentira, el diablo con su descendencia contraria a la mujer. En ese sentido podemos afirmar que en el origen de una historia dominada luego por varones est\u00e1 la visi\u00f3n de una mujer que lucha contra el mal de la serpiente. La descendencia de esa mujer que est\u00e1 al servicio de la vida, y no la descendencia de unos varones guerreros, constituye la mayor garant\u00ed\u00ada de futuro sobre el mundo. Desde esa perspectiva se entiende una ex\u00e9gesis cat\u00f3lica antigua que ha vinculado a esa mujer con la gran Mujer celeste de Ap 12,1-3 y con Mar\u00ed\u00ada*, la madre de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Cf. M. Bockeler, Das Grosse Zeichen. Ap 12, M\u00fcller, Salzburgo 1941; I. DE LA Potterie, La mujer coronada de estrellas, en Id., Mar\u00ed\u00ada en el misterio de la alianza, BAC, Madrid 1993, 285-312; I. de la Potterie, X. Pikaza y J. Losada, Mariolog\u00ed\u00ada fundamental. Mar\u00ed\u00ada en el misterio de Dios, Sec. Trinitario, Salamanca 1996; B. J. Lc Frois, The Woman Clothed with the Sun, Herder, Roma 1954; A. T. Kassing, Die Kirche und Alaria in Ap 12, Patmos, Dusseldorf 1958; A. Primavesi, Del Apocalipsis al G\u00e9nesis. Ecolog\u00ed\u00ada, feminismo, cristianismo, Herder, Barcelona 1995.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(-> Eva, Mar\u00ed\u00ada, madre de Jes\u00fas, serpiente, memoria, patriarcalismo). 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