{"id":15945,"date":"2016-02-05T10:20:49","date_gmt":"2016-02-05T15:20:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/vendimia-sangrienta\/"},"modified":"2016-02-05T10:20:49","modified_gmt":"2016-02-05T15:20:49","slug":"vendimia-sangrienta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/vendimia-sangrienta\/","title":{"rendered":"VENDIMIA SANGRIENTA"},"content":{"rendered":"<p>(-> siega, juicio, vi\u00f1a). La Biblia emplea m\u00e1s la imagen de la siega* para hablar de la culminaci\u00f3n escatol\u00f3gica (cf. Mt 13,30.39; Jn 4,35-37; Ap 14,15). Pero tambi\u00e9n conoce la imagen de la vendimia.<\/p>\n<p>(1) Los \u00e1ngeles de la vendimia de Dios. \u00abY sali\u00f3 otro \u00e1ngel del templo celeste llevando tambi\u00e9n una hoz afilada. Y sali\u00f3 del altar otro \u00e1ngel con autoridad sobre el fuego y grit\u00f3 con voz potente al que ten\u00ed\u00ada la hoz afilada: Mete tu hoz afilada y vendimia los racimos de la vi\u00f1a de la tierra, pues est\u00e1n ya las uvas en saz\u00f3n. Acerc\u00f3 el \u00e1ngel su hoz a la tierra, vendimi\u00f3 la vi\u00f1a de la tierra y arroj\u00f3 los racimos al lagar grande de la ira de Dios. El lagar fue pisado en las afueras de la ciudad, y sali\u00f3 de \u00e9l tanta sangre que alcanz\u00f3 la altura de los frenos de los caballos en un radio de mil seiscientos estadios\u00bb (Ap 14,17-20). El tema aparece en diversos lugares de la tradici\u00f3n evang\u00e9lica, con cierto tono judicial o escatol\u00f3gico (cf. Mc 12,1-12 par; Mt 20,116; Jn 15,1-10), pero s\u00f3lo aqu\u00ed\u00ad ha venido a presentarse como signo fuerte y un\u00ed\u00advoco de juicio. As\u00ed\u00ad lo indica el motivo del lagar donde la uva pisada se hace sangre, invirtiendo de forma poderosa algunos de los rasgos m\u00e1s significativos de una liturgia donde el vino suele aparecer como signo de alegr\u00ed\u00ada y gloria. Estos son sus dos rasgos principales: (a) Sali\u00f3 otro \u00e1ngel del templo, con la hoz afilada (14,17) para realizar la obra de Dios. Es \u00e1ngel del juicio, que cumple la misma funci\u00f3n del Hijo del Hombre en la siega (Ap 14,15-16). Pero la hoz de su mano no siega el trigo, sino que corta los racimos, (b) Sali\u00f3 del altar otro \u00e1ngel, con autoridad sobre el fuego&#8230; (14,18). En Ap 8,3-5 estaba encargado de elevar ante Dios las oraciones de los santos, unidas al humo del perfume: tom\u00f3 el fuego del altar de incienso, arroj\u00e1ndolo en el suelo e iniciando la serie de trompetas del gran juicio. Ahora le vemos de nuevo, anunciando el septenario paralelo de las plagas (15,1-16,21), con el fuego del altar (incienso de Dios) que significa destrucci\u00f3n de los perversos (cf. 16,8; 17,16; 18,8; etc.). Tiene poder sobre el fuego (cf. 20,10.14.15) y de esa forma pone en marcha el juicio de la muerte, diciendo al primer \u00e1ngel (de la hoz afilada) que vendimie los racimos de la vi\u00f1a de la tierra.<\/p>\n<p>(2) El lagar de la ira de Dios. El texto dice que el \u00e1ngel \u00abarroj\u00f3 (los racimos) en el lagar grande de la ira de Dios\u00bb (le\u00f1os ton thymou: 14,19) en tema que reasume e invierte el motivo del vino de la ira (oinos ton thymou) de la ramera Babilonia que emborrachaba a todos los pueblos (14,8). Dios hab\u00ed\u00ada amenazado ya con su tali\u00f3n (el vino de su ira) a los adoradores de la Bestia (14,10). Ahora (14.19) cumple su amenaza: los racimos de la vi\u00f1a del mundo que el \u00e1ngel arroja en el lagar de la ira de Dios son los seguidores de la Bestia que impusieron sobre el mundo una tortura que ahora se vuelve contra ellos. Por eso se sigue diciendo que \u00abpisaron el lagar fuera de la ciudad y sali\u00f3 sangre del lagar&#8230;\u00bb (14.20). All\u00ed\u00ad donde deb\u00ed\u00ada haberse producido vino bueno para el Reino (cf. Mc 14,25) brota sangre, conforme a una relaci\u00f3n conocida desde antiguo: el vino se ha llamado sangre de la vid; la liturgia de la Iglesia emplea el vino como signo supremo de la sangre mesi\u00e1nica (cf. Mc 14,23-24 par). La vi\u00f1a y lagar del Cristo produce vino bueno del Reino, sangre que salva (cf. Jn 15,1-17). La vi\u00f1a de los adoradores de la bestia se hace sangre de muerte, asesinato perdurable. Esta imagen del lagar del vino que se vuelve sangre, que mana y se extiende como fuente imparable de muerte, desde el exterior de la ciudad perversa (14.20) donde han crucificado al Se\u00f1or de la vida (cf. 11,8), nos sit\u00faa en el centro del Apocalipsis. Bajo el altar clamaba justicia (venganza) la sangre de los degollados por la Bestia y desde el cielo les hab\u00ed\u00adan pedido que esperaran descansando (6,10-11). Ahora termina ese descanso, pues la sangre del mundo se ha desbordado. Este es el mar de sangre asesina que avanza e inunda la tierra, hasta la altura del bozal de los caballos, en un entorno de 1.600 estadios (unos 300 km; el n\u00famero es simb\u00f3lico: 1.600 son 40 x 40, la totalidad del mundo perverso). Lo que parec\u00ed\u00ada uva de buen vino (imperio de Babel, prostituta) se ha vuelto vino de ira: prensado en el lagar de Dios. La humanidad se vuelve sangre, violencia y destrucci\u00f3n que se destruye a s\u00ed\u00ad misma. Pero la sangre salvadora del Cristo es m\u00e1s poderosa.<\/p>\n<p>PIKAZA, Javier, Diccionario de la Biblia. Historia y Palabra, Verbo Divino, Navarra 2007<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia Historia y Palabra<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(-> siega, juicio, vi\u00f1a). La Biblia emplea m\u00e1s la imagen de la siega* para hablar de la culminaci\u00f3n escatol\u00f3gica (cf. Mt 13,30.39; Jn 4,35-37; Ap 14,15). Pero tambi\u00e9n conoce la imagen de la vendimia. (1) Los \u00e1ngeles de la vendimia de Dios. \u00abY sali\u00f3 otro \u00e1ngel del templo celeste llevando tambi\u00e9n una hoz afilada. 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