{"id":15965,"date":"2016-02-05T10:21:29","date_gmt":"2016-02-05T15:21:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/ateismo-y-agnosticismo\/"},"modified":"2016-02-05T10:21:29","modified_gmt":"2016-02-05T15:21:29","slug":"ateismo-y-agnosticismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/ateismo-y-agnosticismo\/","title":{"rendered":"ATEISMO Y AGNOSTICISMO"},"content":{"rendered":"<p>Aunque los datos estad\u00ed\u00adsticos sobre el ate\u00ed\u00adsmo nos dicen que \u00e9ste no ha experimentado un crecimiento significativo (5%), no as\u00ed\u00ad el agnosticismo. Te\u00f3logos como H. U. von Balthasar o H. De Lubac hablan del \u00abdrama del humanismo ateo\u00bb en nuestros d\u00ed\u00adas. \u00bfC\u00f3mo acercarnos a estos fen\u00f3menos de forma breve? Resumimos lo expresado en el Nuevo Catecismo Cat\u00f3lico (nn. 2123-2128). Muchos de nuestros contempor\u00e1neos no perciben de ninguna manera la importancia y necesidad de la uni\u00f3n \u00ed\u00adntima y vital con Dios, o la rechazan expl\u00ed\u00adcitamente, hasta tal punto que el ate\u00ed\u00adsmo debe ser considerado entre los problemas m\u00e1s graves de esta \u00e9poca, como afirm\u00f3 el Concilio Vaticano II (Gaudium et Spes, n. 19).<\/p>\n<p>El nombre de ate\u00ed\u00adsmo abarca fen\u00f3menos muy diversos. Una forma frecuente del mismo es el materialismo pr\u00e1ctico, que limita sus necesidades y sus ambiciones al espacio y al tiempo. El humanismo ateo considera falsamente que el hombre es \u00abel fin de s\u00ed\u00ad mismo, el \u00fanico art\u00ed\u00adfice y demiurgo de su propia historia\u00bb. Otra forma del ate\u00ed\u00adsmo contempor\u00e1neo espera la liberaci\u00f3n del hombre desde una liberaci\u00f3n meramente econ\u00f3mica y social. Para dicha liberaci\u00f3n, la religi\u00f3n, por su propia naturaleza, constituir\u00ed\u00ada un obst\u00e1culo, porque, al orientar la esperanza del hombre hacia una vida futura ilusoria, lo apartar\u00ed\u00ada de la construcci\u00f3n de la ciudad terrena.<\/p>\n<p>En la g\u00e9nesis y difusi\u00f3n del ate\u00ed\u00adsmo puede corresponder a los creyentes una parte de responsabilidad no peque\u00f1a; en cuanto que, por descuido en la educaci\u00f3n para la fe, por una exposici\u00f3n falsificada de la doctrina, o tambi\u00e9n por los defectos de su vida religiosa, moral y social, puede decirse que han velado el verdadero rostro de Dios y de la religi\u00f3n, m\u00e1s que revelarlo.<\/p>\n<p>En cuanto a la postura de la Iglesia, respondiendo al ate\u00ed\u00adsmo, el Vaticano II afirm\u00f3 que el reconocimiento de Dios no se opone en ning\u00fan modo a la dignidad del hombre, ya que esta dignidad se funda y se perfecciona en el mismo Dios. Y que la esperanza en Dios, y en la vida eterna, no se opone, sino que promociona, un compromiso con las realidades terrenas. Dios es la condici\u00f3n para que el hombre, personal y comunitariamente, lleguen a realizarse. Los paradigmas o modelos son Jesucristo, le Nuevo Ad\u00e1n, y la Virgen Mar\u00ed\u00ada, Nueva Eva.<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n al agnosticismo, debemos decir que \u00e9ste reviste varias formas. En ciertos casos, el agn\u00f3stico se resiste a negar a Dios; al contrario, postula la existencia de un ser trascendente que no podr\u00ed\u00ada revelarse y del que nadie podr\u00ed\u00ada decir nada. En otros casos, el agn\u00f3stico no se pronuncia sobre la existencia de Dios, manifestando que es imposible probarla e incluso afirmarla o negarla. El agnosticismo puede contener a veces una cierta b\u00fasqueda de Dios, pero puede igualmente representar un indiferentismo, una huida ante la cuesti\u00f3n \u00faltima de la existencia, y una pereza de la conciencia moral. El agnosticismo equivale con mucha frecuencia a ate\u00ed\u00adsmo pr\u00e1ctico.<\/p>\n<p>En la pastoral, frente al ate\u00ed\u00adsmo y al agnosticismo, la mejor postura es el testimonio coherente entre fe y vida, tanto de personas como de comunidades. Y una s\u00f3lida formaci\u00f3n para saber dar raz\u00f3n de nuestra Fe. Sin olvidar que, el ate\u00ed\u00adsmo y el agnosticismo, pueden ser, para los creyentes, un incentivo serio para una purificaci\u00f3n y una llamada a una conversi\u00f3n m\u00e1s aut\u00e9ntica.<\/p>\n<p>BIBL. -AA.W., El ate\u00ed\u00adsmo contempor\u00e1neo, 4 vols., Cristiandad, Madrid 1971.<\/p>\n<p>Ra\u00fal Berzosa Mart\u00ed\u00adnez<\/p>\n<p>Vicente M\u00c2\u00aa Pedrosa &#8211; Jes\u00fas Sastre &#8211; Ra\u00fal Berzosa (Directores), Diccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n, Diccionarios \u00abMC\u00bb, Editorial Monte Carmelo, Burgos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aunque los datos estad\u00ed\u00adsticos sobre el ate\u00ed\u00adsmo nos dicen que \u00e9ste no ha experimentado un crecimiento significativo (5%), no as\u00ed\u00ad el agnosticismo. Te\u00f3logos como H. U. von Balthasar o H. De Lubac hablan del \u00abdrama del humanismo ateo\u00bb en nuestros d\u00ed\u00adas. \u00bfC\u00f3mo acercarnos a estos fen\u00f3menos de forma breve? Resumimos lo expresado en el Nuevo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/ateismo-y-agnosticismo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abATEISMO Y AGNOSTICISMO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-15965","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15965","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15965"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15965\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15965"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15965"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15965"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}