{"id":15968,"date":"2016-02-05T10:21:36","date_gmt":"2016-02-05T15:21:36","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/celam-documentos\/"},"modified":"2016-02-05T10:21:36","modified_gmt":"2016-02-05T15:21:36","slug":"celam-documentos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/celam-documentos\/","title":{"rendered":"CELAM (DOCUMENTOS)"},"content":{"rendered":"<p>SUMARIO: Introducci\u00f3n. &#8211; 1. Documento de R\u00ed\u00ado de Janeiro (1955). &#8211; 2. Las conclusiones de la Asamblea de Medell\u00ed\u00adn (1968). 2.1. Ejes m\u00e1s importantes: a) desarrollo, justicia y paz; b) paz y violencia; c) opci\u00f3n por los j\u00f3venes; d) pastoral popular:. e) pobreza de la Iglesia; fl pastoral de conjunto. &#8211; 3. Los documentos de Puebla (1979). 3.1. Presencia del Papa y directrices de su discurso de inauguraci\u00f3n. 3.2. Esquema y temas centrales de Puebla: a) La visi\u00f3n socio-cultural de la realidad; b) La violaci\u00f3n de los derechos humanos; cl Los rostros de Cristo; dl Los contenidos de la Evangelizaci\u00f3n; e) La pregunta: \u00bfqu\u00e9 es evangelizar?; fl Las comunidades eclesiales de base. 3.3. Las opciones: a) Opci\u00f3n preferencial por los pobres; 191 Opci\u00f3n preferencial por los j\u00f3venes.- 4. Los documentos de Santo Domingo (19921. 4.1. La presencia y orientaci\u00f3n del Papa. 4.2. Esquema y distribuci\u00f3n del documento: 1.\u00c2\u00b0 Parte &#8211; Jesucristo Evangelio del Padre; 2.\u00c2\u00b0 Parte &#8211; Jesucristo evangelizador viviente en su Iglesia.<\/p>\n<p>Introducci\u00f3n<br \/>\nAunque el Consejo Episcopal Latino Americano (CELAM) creado en 1954, ha producido muchos e importantes documentos, dada, por una parte, la importancia de los documentos de las Asambleas Generales desarrolladas, como tambi\u00e9n por el peque\u00f1o espacio que podemos ocupar, nos vamos a referir \u00fanicamente a los Documentos finales de sus cuatro Asambleas Generales.<\/p>\n<p>Es sabido que la primera tuvo lugar en R\u00ed\u00ado de Janeiro (25 de Julio &#8211; 4 de Agosto de 1955), es decir unos pocos a\u00f1os antes del Concilio; la segunda en Medell\u00ed\u00adn (26 de Agosto &#8211; 7 de Septiembre de 1968) una vez finalizado el Concilio Vaticano II; la tercera en Puebla (27 de Enero &#8211; 13 de Febrero de 1979) en el primer a\u00f1o de pontificado de Juan Pablo II; y finalmente, la cuarta en Santo Domingo, (12 al 28 de Octubre de 1992) conmemorando el V centenario de la Evangelizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La breve rese\u00f1a intenta dar una visi\u00f3n panor\u00e1mica de los mismos y resaltar los aspectos m\u00e1s centrales de cada documento.<\/p>\n<p>1. Documento de R\u00ed\u00ado de Janeiro (1955)<br \/>\nEl documento de R\u00ed\u00ado de Janeiro es breve y responde a los primeros pasos que se dan hacia una pastoral de conjunto en Am\u00e9rica Latina. Tiene la enorme validez de ser pionero en este aspecto. Su tem\u00e1tica se centra en el an\u00e1lisis de la \u00absituaci\u00f3n religiosa de cada uno de los pa\u00ed\u00adses de Am\u00e9rica Latina, poblada por m\u00e1s de ciento cincuenta millones de personas\u00bb. Pero su lenguaje y tratamiento responde al tiempo en que se desarrolla,<br \/>\nLos Obispos destacan tres problem\u00e1ticas: en primer lugar el problema m\u00e1s apremiante de Am\u00e9rica Latina: la escasez del clero, sobre lo que incidir\u00e1n con fuerza; un segundo problema es el de la necesidad de una mejor instrucci\u00f3n y preparaci\u00f3n de los seglares, problem\u00e1tica que trata bajo el t\u00ed\u00adtulo de \u00abAuxiliares del clero\u00bb; y un tercer tema es el referido, es el problema social.<\/p>\n<p>a) La problem\u00e1tica del clero: Los cuatro primeros t\u00ed\u00adtulos del documento los emplean los Obispos en tratar el grave problema del clero, tanto secular como religioso, nativo y extranjero.<\/p>\n<p>Pide con insistencia que se empleen todas las maneras posibles: pastoral familiar, cultivo de los j\u00f3venes en las Asociaciones, d\u00ed\u00ada del Seminario, etc., para procurar un mayor n\u00famero de vocaciones. Insiste despu\u00e9s en la importancia de una adecuada formaci\u00f3n, espiritual, intelectual y humana. Asimismo recuerda la importancia de que se escojan los sacerdotes m\u00e1s doctos y virtuosos para los cargos del Seminario y dedica tambi\u00e9n todo un cap\u00ed\u00adtulo para preocuparse de la formaci\u00f3n permanente del clero sugiriendo diversos medios.<\/p>\n<p>Aunque considera que la soluci\u00f3n del problema de vocaciones est\u00e1 en el aumento de las vocaciones nativas, agradece la cooperaci\u00f3n necesaria del clero extranjero y pide a la Santa Sede que \u00abinterponga su valimiento ante los Ordinarios de las naciones de clero m\u00e1s abundante para que se facilite la venida de muchos sacerdotes\u00bb. Y sugiere que en lo posible se les facilite la incardinaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Con relaci\u00f3n a los religiosos, hay un sincero agradecimiento a la labor desarrollada, tambi\u00e9n la petici\u00f3n de una colaboraci\u00f3n en los suburbios de las grandes ciudades y en la zonas m\u00e1s alejadas de parroquias extensas, as\u00ed\u00ad como la petici\u00f3n de que \u00ablas familias religiosas puedan aumentar en los Pa\u00ed\u00adses Latinoamericanos el n\u00famero de sus miembros con abundantes y selectas vocaciones\u00bb.<\/p>\n<p>M\u00e1s adelante se muestra una sana preocupaci\u00f3n por el incremento del protestantismo, reclamando, entre las medidas para una mejor formaci\u00f3n de los cat\u00f3licos, la intensificaci\u00f3n del movimiento b\u00ed\u00adblico, sugiriendo toda clase de iniciativas: ediciones populares de la Biblia y Evangelios, semanas b\u00ed\u00adblicas, cursos de orientaci\u00f3n, etc.<\/p>\n<p>b) La cooperaci\u00f3n de los seglares: Est\u00e1 considerado bajo el t\u00ed\u00adtulo IV \u00abAuxiliares del Clero\u00bb, y destaca la importancia de una mayor formaci\u00f3n y responsabilidad.<\/p>\n<p>Nombra expresamente a la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica que bajo diversas Organizaciones han alcanzado muchos frutos y manifiesta su deseo de que intensifiquen cada vez su trabajo apost\u00f3lico. A pesar de reconocer otras formas de auxiliares del clero y colaboradores del sacerdote, pide expresamente que se organice e incremente la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica en todas las Parroquias, as\u00ed\u00ad como que se le dote de sacerdotes exclusivamente dedicados a ella.<\/p>\n<p>Se\u00f1ala el apostolado social como responsabilidad del cristiano y ruega para que surjan verdaderas vocaciones a las actividades sociales y c\u00ed\u00advicas, estimul\u00e1ndolas hacia una \u00f3ptima capacitaci\u00f3n, no s\u00f3lo t\u00e9cnica o cient\u00ed\u00adfica, sino tambi\u00e9n pr\u00e1ctica hacia el bien com\u00fan.<\/p>\n<p>c) La problem\u00e1tica social: En un breve T\u00ed\u00adtulo (el VIII) R\u00ed\u00ado de Janeiro aborda la problem\u00e1tica social que se queda m\u00e1s bien en constataciones y deseos: \u00abLa Conferencia General del Episcopado Latino Americano no puede dejar de expresar su honda preocupaci\u00f3n ante los problemas sociales de Am\u00e9rica Latina y la situaci\u00f3n angustiosa en que se encuentra todav\u00ed\u00ada, -a pesar del c\u00famulo de bienes que la Providencia ha dispensado al Continente- una no peque\u00f1a parte de sus habitantes, y en particular algunas clases de trabajadores dei campo y de la ciudad, sin olvidar a la clase media, por los salarios insuficientes y la demanda de trabajo\u00bb<br \/>\nAlabando las obras que la caridad cristiana ha realizado en Am\u00e9rica Latina para remediar al menos en parte tantos sufrimientos y amarguras, sin embargo a la vista de que el problema social subsiste y se incrementa, proclama la urgencia de orientar e intensificar la labor social.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n los Obispos muestran su especial preocupaci\u00f3n por las \u00abMisiones, los indios y gente de color\u00bb (t\u00ed\u00adtulo IX) y pide para sus territorios una mayor atenci\u00f3n en escuelas primarias y secundarias, de capacitaci\u00f3n agr\u00ed\u00adcola, de artes y oficios, as\u00ed\u00ad como obras de salud: hospitales, asilos, sanatorios, dispensarios, etc. y solicita a las Ordenes Religiosas el env\u00ed\u00ado de personal capacitado y especializado en n\u00famero y calidad cada vez mayor.<\/p>\n<p>2. Las conclusiones de la Asamblea de Medell\u00ed\u00adn (1968)<br \/>\nLa Asamblea General del Episcopado Latino Americano que se celebra en Medell\u00ed\u00adn entre agosto y septiembre de 1968, marca, sin duda, un antes y un despu\u00e9s en la historia de la Iglesia Latino-americana. Quiz\u00e1 ning\u00fan documento de la Conferencia ha sido m\u00e1s citado.<\/p>\n<p>El comienzo de la Conferencia se retras\u00f3, ya que deb\u00ed\u00ada haberse celebrado en 1965 (10 a\u00f1os despu\u00e9s de R\u00ed\u00ado), precisamente porque se estaba celebrando entonces el Concilio Vaticano II que terminar\u00ed\u00ada en Diciembre del a\u00f1o 66. Ello fue ocasi\u00f3n de la primera visita de un Papa a Am\u00e9rica Latina, pues Pablo VI viaj\u00f3 a Colombia para inaugurar la Conferencia de Medell\u00ed\u00adn.<\/p>\n<p>La II Asamblea General de la Iglesia L.A. se enmarca as\u00ed\u00ad en la revisi\u00f3n a fondo de su pastoral, en el escrutar los signos de los tiempos y en la renovaci\u00f3n en profundidad que marca el Vaticano II. Pero, adem\u00e1s, Medell\u00ed\u00adn tambi\u00e9n es deudor del magisterio de Pablo VI: principalmente de su Enc\u00ed\u00adclica \u00abPopulorum Progressio\u00bb, de la Homil\u00ed\u00ada de Navidad de 1967, deI Mensaje de la Paz del 1\u00c2\u00b0 de Enero de 1968, y de los Discursos que el Papa pronunci\u00f3 en Colombia con ocasi\u00f3n de su visita en diversos encuentros.<\/p>\n<p>Sus ponencias y conclusiones, que orientan y muestran derroteros nuevos para el caminar de una Iglesia en b\u00fasqueda y preocupada por la situaci\u00f3n del pueblo latinoamericano, recogen, a la vez, muchos de los esfuerzos e iniciativas ya presentes en esa Iglesia, que est\u00e1 viva y ha optado por los marginados, comenzando a vivir en mayor pobreza, a tener una ubicaci\u00f3n m\u00e1s cercana al mundo de los pobres, y a compartir con los pobres, sufrimientos y ansias de liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Precisamente Pablo VI en su discurso de apertura hace de esto un p\u00fablico reconocimiento: \u00abestamos informados de los rasgos generosos realizados en algunas di\u00f3cesis que han puesto a disposici\u00f3n de las poblaciones necesitadas las propiedades de terrenos que les quedaban siguiendo planes bien estudiados de reforma agraria\u00bb, \u00abexisten en la Iglesia personas que ya experimentan las privaciones inherentes a la pobreza, por insuficiencia a veces de pan y frecuentemente de recursos\u00bb.<\/p>\n<p>Y son los propios Obispos los que en su Mensaje a los Pueblos de Am\u00e9rica Latina que, reconociendo que \u00abnuestros pueblos aspiran a su liberaci\u00f3n y a su crecimiento en humanidad\u00bb, pedir\u00e1n para un primer compromiso: \u00abinspirar, alentar y urgir un orden nuevo de justicia que incorpore a todos los hombres en la gesti\u00f3n de sus propias comunidades\u00bb.<\/p>\n<p>De esta forma Medell\u00ed\u00adn va a tener una gran resonancia no solo en la Iglesia de Am\u00e9rica Latina, sino que su mensaje va a llegar tambi\u00e9n a Europa y a otros continentes, que ven el compromiso de una Iglesia fuerte a pesar de sus limitaciones. Sobre todo los documentos de \u00abJusticia\u00bb y \u00abPaz\u00bb con una clara denuncia prof\u00e9tica de la situaci\u00f3n tendr\u00e1n una voz que se prolongar\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de sus fronteras y que a\u00fan hoy permanece viva.<\/p>\n<p>Aunque damos la importancia debida a las ponencias (que el Celam public\u00f3 conjuntamente) nos referiremos s\u00f3lo a las Conclusiones que est\u00e1n recogidas en 16 documentos, repartidos en tres \u00e1reas:<\/p>\n<p>\u00ed\u0081rea de promoci\u00f3n humana: Justicia. Paz. Familia y demograf\u00ed\u00ada. Educaci\u00f3n. Juventud. Area de evangelizaci\u00f3n y crecimiento en la fe: Pastoral popular. Pastoral de \u00e9lites. Catequesis. Liturgia. Area de Iglesia visible y sus estructuras: Movimientos de laicos. Sacerdotes. Religiosos. Formaci\u00f3n del clero. Pobreza de la Iglesia. Pastoral de conjunto. Medios de comunicaci\u00f3n social.<\/p>\n<p>2.1. Ejes m\u00e1s importantes<br \/>\nMedell\u00ed\u00adn hace un claro discernimiento de la situaci\u00f3n de pobreza y subdesarrollo en que viven las grandes mayor\u00ed\u00adas de los pueblos I.a., denuncia con claridad algunas causas de este estado y toma posici\u00f3n y aporta directrices muy importantes para una nueva pastoral I.a.. Lo sintetizamos en los siguientes ejes:<\/p>\n<p>a) Desarrollo, justicia y paz. Conocedor de los numerosos estudios sobre la situaci\u00f3n del hombre latinoamericano, y haciendo alusi\u00f3n a sus propios documentos de trabajo, Medell\u00ed\u00adn comienza el documento de \u00abJusticia\u00bb diciendo: \u00abEn todos ellos se describe la miseria que margina a grandes grupos humanos. Esa miseria, como hecho colectivo, es una injusticia que clama al cielo\u00bb. Y va rese\u00f1ando la situaci\u00f3n de: familia, juventud, mujer, campesinos, clase media, el \u00e9xodo de profesionales, los peque\u00f1os artesanos e industriales, para terminar diciendo: \u00abno podemos ignorar el fen\u00f3meno de esta casi universal frustraci\u00f3n de leg\u00ed\u00adtimas aspiraciones que crea el clima de angustia colectiva que ya estamos viviendo\u00bb.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n denuncia una situaci\u00f3n de injusticia en lo que ata\u00f1e a la cultura y a los ejes econ\u00f3micos: \u00abUna situaci\u00f3n injusta es tambi\u00e9n la falta de integraci\u00f3n sociocultural, que ha dado origen a la superposici\u00f3n de culturas. Y, por lo que toca a lo econ\u00f3mico, se han implantado sistemas que contemplan s\u00f3lo las posibilidades de los sectores con alto poder adquisitivo, lo que origina una frecuente inestabilidad pol\u00ed\u00adtica y la consolidaci\u00f3n de instituciones puramente formales.\u00bb<br \/>\nEn relaci\u00f3n al mundo de las estructuras econ\u00f3micas, Medell\u00ed\u00adn denuncia por igual tanto al sistema liberal capitalista como al marxismo: \u00abEl sistema liberal capitalista y la tentaci\u00f3n marxista parecieran agotar en nuestro continente las posibilidades de agotar las estructuras econ\u00f3micas. Ambos sistemas atentan contra la dignidad de la persona humana&#8230;\u00bb<br \/>\nMedell\u00ed\u00adn fiel al esp\u00ed\u00adritu y la letra de la \u00abPopulorum progressio\u00bb va a unir tres t\u00e9rminos: desarrollo, justicia y paz, y denunciar\u00e1 que: \u00abel subdesarrollo latino-americano, con caracter\u00ed\u00adsticas propias de los diversos pa\u00ed\u00adses, es una injusta situaci\u00f3n promotora de tensiones que conspiran contra la paz\u00bb.<\/p>\n<p>El documento de la \u00abPaz\u00bb sistematiza estas tensiones en tres grandes grupos:<\/p>\n<p>Tensiones entre clases y colonialismo interno: las m\u00e1s diversas formas de marginalidad, desigualdades excesivas entre las diversas clases sociales, frustraciones crecientes, formas de opresi\u00f3n de grupos y sectores dominantes, poder ejercido injustamente, todo lo cual se hace cada vez m\u00e1s intolerable por la creciente toma de conciencia de los sectores oprimidos.<\/p>\n<p>Tensiones internacionales y colonialismo externo: destacando \u00ablas consecuencias que entra\u00f1a para nuestros pa\u00ed\u00adses su dependencia de un centro de poder econ\u00f3mico en torno al cual gravitan. De all\u00ed\u00ad resulta, que nuestras naciones, con frecuencia, no son due\u00f1as de sus bienes ni de sus decisiones econ\u00f3micas\u00bb, puesto que hay: \u00abdistorsi\u00f3n creciente del comercio internacional (las materias primas cada vez valen menos con relaci\u00f3n al costo de los productos manufacturados) lo que significa el empobrecimiento de unos pa\u00ed\u00adses mientras que los pa\u00ed\u00adses industrializados se enriquecen cada vez m\u00e1s\u00bb Y m\u00e1s todav\u00ed\u00ada con la fuga de capitales econ\u00f3micos y humanos, evasi\u00f3n de impuestos y fuga de las ganancias, endeudamiento progresivo, monopolios internacionales e imperialismo pol\u00ed\u00adtico tanto indirecto como directo.<\/p>\n<p>Tensiones entre los pa\u00ed\u00adses de Am\u00e9rica Latina: Aunque el fen\u00f3meno tiene or\u00ed\u00adgenes hist\u00f3ricos-pol\u00ed\u00adticos, manifiesta Medell\u00ed\u00adn que debiera estar ya superado, sin embargo todav\u00ed\u00ada permanecen factores que favorecen las tensiones entre nuestras naciones, y el documento se\u00f1ala dos: Un nacionalismo exacerbado en algunos pa\u00ed\u00adses y el armamentismo.<\/p>\n<p>b) Paz y violencia. Haciendo una reflexi\u00f3n doctrinal, nos presenta una visi\u00f3n cristiana de la paz, que le pone muy por encima de la ausencia de violencia, lo desarrolla en tres puntos:<\/p>\n<p>\u00abLa paz es ante todo obra de la justicia. Supone y exige la instauraci\u00f3n de un orden justo, en el que los hombres puedan realizarse como hombres, en donde su dignidad sea respetada, sus leg\u00ed\u00adtimas aspiraciones satisfechas, su acceso a la verdad reconocido, su libertad garantizada. Un orden en el que los hombres no sean objetos, sino agentes de su propia historia. All\u00ed\u00ad, pues, donde existen injustas desigualdades entre los hombres y naciones, se atenta contra la paz\u00bb.<\/p>\n<p>De aqu\u00ed\u00ad, deduce que: \u00abla paz en Am\u00e9rica Latina, no es por lo tanto la simple ausencia de violencias y derramamientos de sangre. La opresi\u00f3n ejercida por los grupos de poder puede dar la impresi\u00f3n de mantener la paz y el orden, pero en realidad no es sino el germen continuo e inevitable de rebeliones y guerras\u00bb.<\/p>\n<p>En segundo lugar, \u00abla paz es un quehacer permanente que implica constantemente cambio de estructuras, transformaci\u00f3n de actitudes, conversi\u00f3n de corazones\u00bb. \u00abLa paz no se encuentra, se construye. El cristiano es un artesano de la paz\u00bb.<\/p>\n<p>En tercer lugar, \u00abla paz es fruto del amor\u00bb expresi\u00f3n de una real fraternidad entre los hombres, fraternidad aportada por Cristo, Pr\u00ed\u00adncipe de la Paz, al reconciliar a todos los hombres con el Padre\u00bb.<\/p>\n<p>Los obispos son tambi\u00e9n conscientes del peligro de la lucha armada en el continente y por ello advierten: \u00abLa violencia constituye uno de los problemas m\u00e1s graves que se plantean en Am\u00e9rica Latina. No se puede abandonar a los impulsos de la emoci\u00f3n y de la pasi\u00f3n una decisi\u00f3n de la que depende todo el porvenir de los pa\u00ed\u00adses del continente\u00bb \u00abDebemos reafirmar nuestra fe en la fecundidad de la paz. La violencia no es ni cristiana ni evang\u00e9lica. El cristiano es pac\u00ed\u00adfico y no se ruboriza de ello. No es simplemente pacifista porque es capaz de combatir. Pero prefiere la paz a la guerra\u00bb.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n se\u00f1alan que \u00abAm\u00e9rica Latina se encuentra, en muchas partes, en una situaci\u00f3n de injusticia que puede llamarse de violencia institucionalizada&#8230; No debe extra\u00f1arnos, pues, que nazca en Am\u00e9rica Latina la tentaci\u00f3n de la violencia. No hay que abusar de la paciencia de un pueblo que soporta durante a\u00f1os una condici\u00f3n que dif\u00ed\u00adcilmente aceptar\u00ed\u00adan quienes tienen una mayor conciencia de los derechos humanos\u00bb.<\/p>\n<p>Justamente es lo que destacan en la segunda y tercera l\u00ed\u00adnea pastoral de las conclusiones del documento: \u00abDefender, seg\u00fan el mandato evang\u00e9lico, los derechos de los pobres y oprimidos, urgiendo a nuestros gobiernos y clases dirigentes a que eliminen todo cuanto destruya la paz social: injusticias, inercia, venalidad, insensibilidad\u00bb y \u00abdenunciar en\u00e9rgicamente los abusos y las injustas consecuencias de las desigualdades excesivas entre ricos y pobres\u00bb.<\/p>\n<p>c) Opci\u00f3n por los j\u00f3venes. Si destacamos este eje en los Documentos de Medell\u00ed\u00adn no es por la calidad de sus aportes, que son m\u00e1s bien peque\u00f1os, sino por la importancia de que por vez primera se dedique un documento completo a la juventud. Es como una llamada de atenci\u00f3n ante la importancia de este campo donde la Iglesia y la sociedad se juegan algo muy importante.<\/p>\n<p>Ya el Vaticano II, mostr\u00f3 su preocupaci\u00f3n al dedicar una Declaraci\u00f3n al problema de la educaci\u00f3n cristiana de la juventud, y tambi\u00e9n el Papa Pablo VI en el discurso de apertura de la II Asamblea del Episcopado mantiene esa misma preocupaci\u00f3n cuando dice que es un tema: \u00abdigno del m\u00e1ximo inter\u00e9s y de grand\u00ed\u00adsima actualidad\u00bb. Ahora el tema es recogido por los obispos que le dedican un documento bajo el t\u00ed\u00adtulo gen\u00e9rico de \u00abjuventud\u00bb y le dan toda la importancia ya que la juventud \u00abconstituye hoy no s\u00f3lo el grupo m\u00e1s numeroso de la sociedad latinoamericana, sino tambi\u00e9n una gran fuerza nueva de presi\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>En primer lugar los Obispos hacen un peque\u00f1o an\u00e1lisis de las caracter\u00ed\u00adsticas de la juventud actual.<\/p>\n<p>Reconocen que \u00abla juventud se presenta como un nuevo cuerpo social portador de sus propias ideas y valores, que vive a la vez una \u00e9poca de crisis y cambios que son causa de conflictos, lo que exige un sincero esfuerzo de comprensi\u00f3n y di\u00e1logo\u00bb.<\/p>\n<p>Expresan, sin embargo, que la juventud no es algo monol\u00ed\u00adtico: hay sectores que aceptan pasivamente las formas burguesas, mientras otros lo rechazan con marcado radicalismo, por considerarlo falto de autenticidad.<\/p>\n<p>El documento se\u00f1ala tambi\u00e9n que la juventud es particularmente sensible a los problemas sociales y reclama los cambios profundos y r\u00e1pidos que garanticen una sociedad m\u00e1s justa, reclamos que a veces se sienten tentados a expresar por medio de la violencia. Tambi\u00e9n tienen la tendencia a reunirse en grupos o comunidades, tendencia que crece cada d\u00ed\u00ada m\u00e1s, pero rechazando las organizaciones demasiado institucionalizadas, r\u00ed\u00adgidas o las de agrupaci\u00f3n masiva.<\/p>\n<p>Tras este somero an\u00e1lisis, Medell\u00ed\u00adn establece unos criterios b\u00e1sicos de orientaci\u00f3n pastoral y finaliza con algunas recomendaciones pastorales entre las que destacan:<\/p>\n<p>\u00abQue la Iglesia adopte una actitud francamente acogedora hacia la juventud, esto le ayudar\u00e1 a comprender sus valores y auscultar sus actitudes\u00bb&#8230; \u00abSabiendo lo que representa para los j\u00f3venes el valor de la autenticidad debe ayudarles a profundizar en ella, y a que se hagan una autocr\u00ed\u00adtica de sus propias deficiencias\u00bb.<\/p>\n<p>Al pedir que se manifieste en la Iglesia una sincera voluntad de di\u00e1logo con la juventud, recuerda que esta voluntad implica entre otras cosas \u00abque se presente cada vez m\u00e1s n\u00ed\u00adtido en Latinoam\u00e9rica el rostro de una Iglesia aut\u00e9nticamente pobre, misionera y pascual, desligada de todo poder temporal y audazmente comprometida en la liberaci\u00f3n de todo el hombre y de todos los hombres\u00bb.<\/p>\n<p>d) Pastoral popular. Seg\u00fan las estad\u00ed\u00adsticas Am\u00e9rica Latina es un continente muy mayoritariamente cat\u00f3lico, algunos pa\u00ed\u00adses lo son casi exclusivamente, pero sabemos las condiciones en que viven su fe la mayor\u00ed\u00ada de los cat\u00f3licos. Es importante el saber discernir las directrices para una adecuada pastoral popular, respecto a ello se hacen primero unas constataciones que hay que tener muy en cuenta:<\/p>\n<p>Constataciones:<\/p>\n<p>La primera constataci\u00f3n es la enorme dificultad y complejidad para conservar o transmitir la fe. \u00aben la gran masa de bautizados de Am\u00e9rica Latina las condiciones de fe, creencias y pr\u00e1cticas religiosas son muy diversas, no solo de un pa\u00ed\u00ads a otro, sino incluso entre regiones de un mismo pa\u00ed\u00ads y entre los diversos niveles sociales. A esto se a\u00f1ade el proceso de transformaci\u00f3n cultural y religiosa, la explosi\u00f3n demogr\u00e1fica, las migraciones internas, los cambios socio-culturales, la escasez de personal apost\u00f3lico, la deficiente adaptaci\u00f3n de las estructuras eclesiales\u00bb.<\/p>\n<p>La segunda constataci\u00f3n es que \u00abhasta ahora se ha contado principalmente con una pastoral de conservaci\u00f3n, basada en la sacramentalizaci\u00f3n con poco \u00e9nfasis en la evangelizaci\u00f3n, que si en un tiempo, por semejanza de estructuras&#8230;. pudo ser apta, hoy ya no lo es\u00bb.<\/p>\n<p>La tercera es recordar que nuestra religiosidad popular: \u00abes una religiosidad de votos, promesas, peregrinaciones y un sin f\u00ed\u00adn de devociones. Se basa en la recepci\u00f3n de sacramentos, sobre todo bautismo y primera comuni\u00f3n, recepci\u00f3n que tiene mas bien repercusiones sociales que un verdadero influjo en el ejercicio de la vida cristiana\u00bb.<\/p>\n<p>Una cuarta constataci\u00f3n es m\u00e1s bien positiva: \u00abse advierte en la expresi\u00f3n de la religiosidad popular una enorme reserva de virtudes aut\u00e9nticamente cristianas, especialmente en orden a la caridad, aun cuando muestre deficiencias en su conducta moral\u00bb.<\/p>\n<p>Ante esto \u00abla Iglesia se encuentra en el dilema de seguir siendo Iglesia universal o de convertirse en una secta, al no incorporar vitalmente a s\u00ed\u00ad a aquellos hombres que se expresan en ese tipo de religiosidad. Para ser Iglesia y no secta, deber\u00e1 ofrecer su mensaje de salvaci\u00f3n a todos los hombres, corriendo quiz\u00e1 el riesgo de que no todos lo acepten del mismo modo y con la misma intensidad\u00bb.<\/p>\n<p>Finalmente, dice Medell\u00ed\u00adn, \u00abal enjuiciar la religiosidad popular no podemos partir de una interpretaci\u00f3n cultural occidentalizada, propia de las clases medias y altas urbanas, sino del significado que esa religiosidad tiene en el contexto de la subcultura, de los grupos rurales y de los grupos marginados\u00bb.<\/p>\n<p>Sus expresiones pueden estar deformadas y mezcladas en cierta medida con su patrimonio religioso ancestral, tienen el peligro de ser influidas por pr\u00e1cticas m\u00e1gicas y supersticiosas. Incluso en el fen\u00f3meno religioso existen motivaciones distintas que, por ser humanas, son mixtas y pueden responder a deseos de seguridad, contingencia, impotencia o a necesidad de adoraci\u00f3n o gratitud.<\/p>\n<p>Recomendaciones:<\/p>\n<p>El estudio serio: \u00abEn primer lugar, Medell\u00ed\u00adn, pide estudios serios y sistem\u00e1ticos sobre la religiosidad popular y sus manifestaciones, as\u00ed\u00ad como de las subculturas propias y de las exigencias y aspiraciones de los hombres\u00bb.<\/p>\n<p>Impregnar de evangelio. \u00abQue las manifestaciones populares, como romer\u00ed\u00adas, peregrinaciones, devociones diversas, se impregnen de la palabra evang\u00e9lica&#8230;\u00bb<br \/>\nCorregir errores. \u00abQue se revisen las devociones a los santos para que no sean tomados s\u00f3lo como intercesores sino tambi\u00e9n como modelos de vida de imitaci\u00f3n de Cristo\u00bb. \u00abQue las devociones y los sacramentos no lleven al hombre a una aceptaci\u00f3n semifatalista, sino que lo eduquen para ser cocreador y gestor con Dios de su destino\u00bb.<\/p>\n<p>Formaci\u00f3n de comunidades: \u00abQue se procure la formaci\u00f3n del mayor n\u00famero de comunidades eclesiales en las parroquias especialmente rurales o de marginados urbanos\u00bb. Comunidades que deben basarse en la Palabra de Dios y en cuanto sea posible en la celebraci\u00f3n eucar\u00ed\u00adstica&#8230; por el sentido de pertenencia har\u00e1n que sus miembros sean solidarios en una misma misi\u00f3n com\u00fan y logren una participaci\u00f3n activa, consciente y fructuosa en la vida lit\u00fargica y en la convivencia comunitaria.<\/p>\n<p>e) Pobreza de la Iglesia. Fiel a la l\u00ed\u00adnea eje que se refleja en todos los documentos, los Obispos abordan el problema de la pobreza de la Iglesia desde la situaci\u00f3n de \u00ablas tremendas injusticias sociales existentes en Am\u00e9rica Latina que mantienen a la mayor\u00ed\u00ada de nuestros pueblos en una dolorosa pobreza cercana en much\u00ed\u00adsimos casos a la inhumana miseria\u00bb.<\/p>\n<p>&#8211; El pueblo reclama de la Iglesia una actitud m\u00e1s clara: \u00abUn sordo clamor brota de millones de hombres pidiendo a sus pastores una liberaci\u00f3n que no les llega\u00bb, pero, sin embargo, llegan \u00ablas quejas de que la Jerarqu\u00ed\u00ada, el clero, los religiosos, son ricos y aliados de los ricos\u00bb.<\/p>\n<p>Por eso Medell\u00ed\u00adn desea hacerse eco de estas llamadas, llamando a la Iglesia a una actitud de autocr\u00ed\u00adtica. Los Obispos, aun precisando que muchas veces se confunde la apariencia con la realidad, puesto que hay much\u00ed\u00adsimas parroquias y di\u00f3cesis que son extremadamente pobres y que hay obispos, sacerdotes y religiosos que viven llenos de privaciones y se entregan al servicio de los pobres; reconocen, sin embargo, que existen muchas causas que han podido contribuir a crear esa imagen de Iglesia rica: los grandes edificios, las casas de p\u00e1rrocos y religiosos cuando son superiores al barrio donde viven, los veh\u00ed\u00adculos propios a veces lujosos, la manera de vestir. Por otra parte, a\u00f1aden, el sistema de aranceles, las pensiones escolares, el mantenimiento de obras educacionales, han llegado a ser mal vistos y a crear una opini\u00f3n exagerada de las sumas percibidas. Aunque debemos reconocer que hay casos aislados de condenable enriquecimiento que, sin embargo, han sido, indebidamente, generalizados.<\/p>\n<p>&#8211; Como consecuencia de esta doble constataci\u00f3n: de la vida de las grandes mayor\u00ed\u00adas y de la realidad eclesial, los Obispos afirman una verdad elemental pero que hace pensar: \u00ablos obispos, sacerdotes y religiosos tenemos lo necesario para la vida y una cierta seguridad, mientras los pobres carecen de lo indispensable y se debaten entre la angustia y la incertidumbre. Y no faltan casos en que los pobres sientan que sus obispos, o sus p\u00e1rrocos o religiosos, no se identifican realmente con ellos, con sus problemas y sus angustias\u00bb.<\/p>\n<p>&#8211; Motivaci\u00f3n doctrinal para una vida de pobreza en la Iglesia.<\/p>\n<p>Se distinguen en el documento tres clases de pobreza: La pobreza (como un mal contraria a la voluntad de Dios), la pobreza espiritual, como esa actitud de apertura a Dios de quien todo lo espera y que aunque valorice los bienes del mundo no se apega a ellos, y la pobreza como compromiso, que asume voluntariamente y por amor la condici\u00f3n de los necesitados para testimoniar el mal que ella representa y la libertad espiritual frente a los bienes.<\/p>\n<p>En este contexto de la pobreza como compromiso una Iglesia pobre: -Denuncia la injusticia de la carencia de bienes necesarios y el pecado que lo engendra. -Predica y vive la pobreza espiritual y se compromete ella misma en la pobreza material, recordando que la pobreza de la Iglesia es una constante en la Historia de la Salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8211; Orientaciones pastorales. Reclama para la Iglesia en Am\u00e9rica Latina que sea evangelizadora de los pobres y solidaria con ellos, para ello debe tener:<\/p>\n<p>Una primera l\u00ed\u00adnea de acci\u00f3n de preferencia y solidaridad. Preferencia efectiva a los sectores m\u00e1s pobres y necesitados y a los segregados por cualquier causa. Agudizando la conciencia de solidaridad con los pobres, haciendo nuestros sus problemas y sus luchas, denunciando la injusticia y la opresi\u00f3n en la intolerable situaci\u00f3n que soporta y estableciendo con ellos una l\u00ed\u00adnea de promoci\u00f3n humana que respete su dignidad personal.<\/p>\n<p>&#8211; Un testimonio efectivo: obras, instituciones, vivienda, estilo de vida modestos y sin ostentaci\u00f3n. Asimismo el tratamiento que debe renunciar a cualquiera ostentaci\u00f3n honor\u00ed\u00adfica. Superar el sistema arancelario, reemplaz\u00e1ndolo por otras formas de cooperaci\u00f3n econ\u00f3mica desligadas de la administraci\u00f3n de los sacramentos. Incorporar a los laicos en la administraci\u00f3n de los bienes diocesanos o parroquiales. Poner los medios t\u00e9cnicos necesarios al servicio de la comunidad. Dar testimonio de pobreza y desprendimiento.<\/p>\n<p>El motor para este servicio de la Iglesia Latino Americana se toma de la frase de la Gaudium et Spes recogida en el discurso de clausura del Vaticano II: \u00abno impulsa a la Iglesia ambici\u00f3n terrena alguna sino que quiere ser humilde servidora de todos los hombres\u00bb.<\/p>\n<p>&#8211; Por eso los Obispos concluyen: \u00abQueremos que nuestra Iglesia Latino Americana est\u00e9 libre de ataduras temporales, de convivencias y de prestigio ambiguo, que, libre de esp\u00ed\u00adritu, respecto a los v\u00ed\u00adnculos de la riqueza, sea m\u00e1s transparente y fuerte su misi\u00f3n de servicio; que est\u00e9 presente en la vida y las tareas temporales, reflejando la luz de Cristo, presente en la construcci\u00f3n del mundo.<\/p>\n<p>f) Pastoral de conjunto. Es tambi\u00e9n uno de los aportes centrales de Medell\u00ed\u00adn. La necesidad de reclamar una pastoral de conjunto nace de la opci\u00f3n por los pobres que la Iglesia ha tomado con claridad. Precisamente el documento comienza por se\u00f1alar la dimensi\u00f3n de la tarea que tiene la Iglesia: \u00abmillones de hombres que se encuentran marginados en la sociedad e impedidos de alcanzar la plena dimensi\u00f3n de su destino\u00bb. Esta situaci\u00f3n reta a la Iglesia a activar el proceso de integraci\u00f3n de los marginados a los beneficios de la vida social y la integraci\u00f3n econ\u00f3mica y cultural.<\/p>\n<p>La Iglesia debe afrontar este reto con estructuras pastorales aptas, es decir: marcadas por el signo de la organicidad y la unidad, estructuras que ayuden a satisfacer las necesidades, y, al mismo tiempo, estructuras que deben estar dentro de la naturaleza de la Iglesia.<\/p>\n<p>La renovaci\u00f3n de estructuras es el segundo gran aporte de Medell\u00ed\u00adn en relaci\u00f3n a la pastoral de conjunto. En el conjunto de estructuras reclamadas por Medell\u00ed\u00adn, destacan dos: la ubicada en la misma base, y la \u00faltima en la c\u00fapula.<\/p>\n<p>En la base Medell\u00ed\u00adn reconoce y propone a las comunidades cristianas de base, realidad a\u00fan incipiente en Am\u00e9rica Latina que para Medell\u00ed\u00adn es \u00abel primero y fundamental n\u00facleo eclesial, que debe, en su propio nivel, responsabilizarse de la riqueza y expansi\u00f3n de la fe, como tambi\u00e9n del culto que es su expresi\u00f3n. Ella es, pues, c\u00e9lula inicial de estructuraci\u00f3n eclesial, y foco de la evangelizaci\u00f3n, y actualmente factor primordial de promoci\u00f3n humana y desarrollo\u00bb.<\/p>\n<p>En la parte final de la pir\u00e1mide, habiendo recorrido antes tambi\u00e9n: parroquias, vicarias for\u00e1neas, zonas, di\u00f3cesis y conferencias episcopales, Medell\u00ed\u00adn propone con fuerza a los Organismos Continentales, concretamente el CELAM, que en su conjunto y a trav\u00e9s de sus Departamentos, promuevan la reflexi\u00f3n integral y continuada y la enriquecedora comuni\u00f3n de experiencias en el campo pastoral.<\/p>\n<p>3. Los documentos de Puebla (1979)<br \/>\nLa II Asamblea General del CELAM celebrada en Medell\u00ed\u00adn hab\u00ed\u00ada sido un fuerte revulsivo para la pastoral de la Iglesia L.A., las directrices marcadas, las opciones impulsadas estaban ayudando a mostrar una nueva Iglesia. Por otra parte la situaci\u00f3n social cada vez m\u00e1s explosiva hac\u00ed\u00ada m\u00e1s clara la necesidad de profundizar en el rechazo a las estructuras injustas, la opci\u00f3n por los pobres m\u00e1s decidida y generalizada, el respaldo hacia las comunidades de base, etc. sit\u00faa a la III Asamblea del CELAM en Puebla (27 de Enero &#8211; 13 de Febrero) ante tareas y esperanzas muy importantes.<\/p>\n<p>Por otra parte hay tensiones, no todos ven de la misma forma el camino que la Iglesia Latino Americana debe seguir. Para otros, Medell\u00ed\u00adn debe ser revisado y sus opciones clarificadas mejor; por eso hay un fuerte debate antes de Puebla, lo que se nota en los documentos de trabajo que se van elaborando.<\/p>\n<p>Juan Pablo I ha muerto, y el nuevo Papa Juan Pablo II desea estar en la Asamblea presente con sus palabras orientadoras, esto hace que Puebla se retrase unos meses.<\/p>\n<p>3.1. Presencia del Papa y directrices de su discurso de inauguraci\u00f3n<br \/>\nLa presencia del Papa en la Asamblea es determinante. Su discurso inaugural proponiendo las l\u00ed\u00adnea centrales de lo que ser\u00e1 su la Enc\u00ed\u00adclica \u00abRedemptor hominis\u00bb: La verdad sobre Jesucristo, la verdad sobre la Iglesia, la verdad sobre el hombre, marcar\u00e1 las directrices de la Asamblea.<\/p>\n<p>El Papa da tambi\u00e9n su orientaci\u00f3n en los problemas actuales de la Iglesia en Am\u00e9rica Latina: las \u00abrelecturas\u00bb del Evangelio, el problema del Jes\u00fas hist\u00f3rico, la opci\u00f3n por los pobres, la necesidad de la Iglesia que nace de la respuesta de la fe que damos a Cristo, la b\u00fasqueda de una aut\u00e9ntica evangelizaci\u00f3n donde est\u00e9 presente toda la problem\u00e1tica social de la liberaci\u00f3n y dignidad humana.<\/p>\n<p>Finalmente el papa recomienda unas tareas prioritarias: la familia, las vocaciones y la juventud y reclama para los Obispos: audacia de profetas y prudencia evang\u00e9lica, clarividencia de maestros y seguridad de gu\u00ed\u00adas, fuerza de \u00e1nimo como testigos y paciencia y mansedumbre de padres.<\/p>\n<p>3.2. Esquema y temas centrales de Puebla<br \/>\nPuebla est\u00e1 centrada en la Evangelizaci\u00f3n. Desde una visi\u00f3n hist\u00f3rica y actual de Continente, Puebla incide en desentra\u00f1ar en qu\u00e9 consiste evangelizar y qu\u00e9 contenidos tiene la evangelizaci\u00f3n, los campos que debe iluminar y las acciones que demanda. Bajo el slogan de Comuni\u00f3n y participaci\u00f3n, estudia los centros, agentes y medios de la evangelizaci\u00f3n, para ir, finalmente a las opciones.<\/p>\n<p>El documento es extenso y rico en perspectivas, recogemos algunos temas que consideramos centrales:<\/p>\n<p>a) La visi\u00f3n socio-cultural de la realidad. Desde la \u00f3ptica pastoral de la Iglesia L.A., Puebla analiza la situaci\u00f3n del pueblo en la l\u00ed\u00adnea que ya lo hizo Medell\u00ed\u00adn y recordando tambi\u00e9n los discursos de Juan Pablo II en M\u00e9jico. En primer lugar constata que la Iglesia est\u00e1 comprometida con esta realidad y que ha tratado de ayudar al hombre a pasar de \u00absituaciones menos humanas a m\u00e1s humanas\u00bb.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s repasa r\u00e1pidamente los motivos de alegr\u00ed\u00ada: la tendencia innata de compartir que tiene el hombre I.a., el que haya tomado mayor conciencia de su dignidad, el mayor inter\u00e9s por los valores aut\u00f3ctonos y el respeto a las culturas ind\u00ed\u00adgenas, el deseo de superaci\u00f3n de los j\u00f3venes, el avance econ\u00f3mico significativo, lo que demuestra que ser\u00ed\u00ada posible desarraigar la extrema pobreza, los progresos en educaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Y contin\u00faa con el an\u00e1lisis de las \u00abangustias\u00bb. Aqu\u00ed\u00ad Puebla denuncia con una gran claridad no s\u00f3lo la situaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n sus causas que no son fruto de la casualidad sino producidas por unas estructuras injustas, que trae sus consecuencias: \u00abricos cada vez m\u00e1s ricos a costa de pobres cada vez m\u00e1s pobres\u00bb: \u00abvemos, a la luz de la fe, como un esc\u00e1ndalo y una contradicci\u00f3n con el ser cristiano, la creciente brecha entre ricos y pobres. El lujo de unos pocos se convierte en insulto contra la miseria de las grandes masas\u00bb; \u00abcomprobamos, pues, como el m\u00e1s devastador y humillante flagelo, la situaci\u00f3n de inhumana pobreza en que viven millones de latino americanos expresada por ejemplo en mortalidad infantil, falta de vivienda adecuada, problemas de salud, salarios de hambre, desempleo y subempleo, desnutrici\u00f3n, inestabilidad laboral, migraciones masivas, forzadas y desamparadas, etc.\u00bb; \u00abal analizar m\u00e1s a fondo esta situaci\u00f3n, descubrimos que esta pobreza no es una etapa casual, sino el producto de situaciones y estructuras econ\u00f3micas, sociales y pol\u00ed\u00adticas, aunque haya tambi\u00e9n otras causas de la miseria\u00bb; \u00abpor encontrarse impregnadas, no de un aut\u00e9ntico humanismo sino de materialismo, producen a nivel internacional, ricos cada vez m\u00e1s ricos a costa de pobres cada vez m\u00e1s pobres\u00bb.<\/p>\n<p>b) La violaci\u00f3n de los derechos humanos. Los Obispos ahondan m\u00e1s en este an\u00e1lisis y van de lleno a otro tipo de violaci\u00f3n de los derechos de las personas, no solo ya se refieren a la falta de vida, salud, educaci\u00f3n vivienda, trabajo, derechos humanos llamados \u00absociales\u00bb, sino que denuncian con fuerza tambi\u00e9n la violaci\u00f3n de sus derechos pol\u00ed\u00adticos: \u00aba esto se suman las angustias surgidas por los abusos de poder, t\u00ed\u00adpicos de los reg\u00ed\u00admenes de fuerza. Angustias por la represi\u00f3n sistem\u00e1tica o selectiva&#8230; por la desaparici\u00f3n de sus seres queridos&#8230; inseguridad por detenciones sin \u00f3rdenes judiciales&#8230;\u00bb; \u00abangustias tambi\u00e9n por la violencia de la guerrilla, del terrorismo, de los secuestros\u00bb; \u00abfalta de respeto a la dignidad de la persona que se expresa en la ausencia de participaci\u00f3n social a diversos niveles&#8230; la econom\u00ed\u00ada de mercado libre que ha acrecentado la distancia entre ricos y pobres&#8230; las ideolog\u00ed\u00adas marxistas&#8230; que han sacrificado muchos valores cristianos&#8230; las ideolog\u00ed\u00adas de la Seguridad Nacional que han contribuido a fortalecer el car\u00e1cter totalitario y autoritario de los reg\u00ed\u00admenes de fuerza\u00bb.<\/p>\n<p>c) Los rostros de Cristo. En este contexto destaca el famoso texto donde Puebla reconoce en la situaci\u00f3n de pobreza, los rostros concretos de Cristo, es un texto por dem\u00e1s evang\u00e9lico que nos lleva directamente a la identificaci\u00f3n con los pobres que Jes\u00fas reclama (Mat 25). Su lectura actual es altamente interpeladora y concluyente:<\/p>\n<p>\u00abLa situaci\u00f3n de pobreza generalizada, adquiere en la vida real, rostros muy concretos, en los que se deber\u00ed\u00ada reconocer los rasgos sufrientes de Cristo, el Se\u00f1or, que nos cuestiona e interpela:<\/p>\n<p>* rostros de ni\u00f1os golpeados por la pobreza antes de nacer&#8230;<\/p>\n<p>* rostros de j\u00f3venes, desorientados por no encontrar su lugar en la sociedad&#8230;<\/p>\n<p>* rostros de ind\u00ed\u00adgenas y con frecuencia de afro-americanos que viven marginados y en situaciones inhumanas&#8230;<\/p>\n<p>* rostros de campesinos que como grupo social viven relegados en casi todo el continente&#8230;<\/p>\n<p>* rostros de obreros frecuentemente mal retribuidos&#8230;rostros de sub-empleados y desempleados, despedidos por las duras exigencias de crisis econ\u00f3micas&#8230;<\/p>\n<p>* rostros de marginados y hacinados urbanos&#8230;<\/p>\n<p>* rostros de ancianos cada d\u00ed\u00ada m\u00e1s numerosos y frecuentemente marginados&#8230;<\/p>\n<p>d) Los contenidos de la Evangelizaci\u00f3n. Aqu\u00ed\u00ad es donde Puebla recoge la inquietud central del Papa Juan Pablo II y nos reflexiona con claridad:<\/p>\n<p>La verdad sobre Jesucristo: Reclama que debemos presentar a Jes\u00fas de Nazareth compartiendo la vida, las esperanzas y las angustias de su pueblo, consciente de su Misi\u00f3n, anunciador y realizador del Reino, sin parcializar ni ideologizar la persona de Jes\u00fas, como cuando se le convierte en un pol\u00ed\u00adtico, en un l\u00ed\u00adder, en un revolucionario.<\/p>\n<p>La verdad sobre la Iglesia: Como inseparable de Cristo, porque El mismo la fund\u00f3, como camino normativo, como fiel transmisora y depositaria del Evangelio, cuya misi\u00f3n es anunciar e instaurar el Reino del cual es signo, germen y principio. Una Iglesia que vive el misterio de comuni\u00f3n como pueblo de Dios, a la vez santo y peregrino.<\/p>\n<p>La verdad sobre el hombre: Puebla hace en primer lugar un recuento de las visiones inadecuadas que del hombre se dan en Am\u00e9rica Latina, las describe brevemente y recoge los principales errores que contienen: la visi\u00f3n determinista, la psicologista, las diversas visiones economicistas, la visi\u00f3n estatista, y, finalmente, la visi\u00f3n cientista.<\/p>\n<p>Hace, posteriormente, una proclamaci\u00f3n fundamental y una condena de todas las violaciones: \u00abProfesamos, pues, que todo hombre y toda mujer por m\u00e1s insignificantes que parezcan tienen en s\u00ed\u00ad una nobleza inviolable que ellos mismos y los dem\u00e1s deben respetar y hacer respetar sin condiciones&#8230;\u00bb \u00abcondenamos todo menosprecio, reducci\u00f3n o atropello de las personas y de sus derechos inalienables, todo atentado contra la vida humana, desde la oculta en el seno materno, hasta la que se juzga como in\u00fatil&#8230;\u00bb<br \/>\ne) La pregunta: \u00bfqu\u00e9 es evangelizar? Despu\u00e9s de establecer los criterios de la dimensi\u00f3n universal de la evangelizaci\u00f3n, responde a los principales interrogantes que presenta la evangelizaci\u00f3n en el marco actual de Am\u00e9rica Latina. Recorre los temas de: evangelizaci\u00f3n y cultura; evangelizaci\u00f3n y religiosidad popular; evangelizaci\u00f3n, liberaci\u00f3n y promoci\u00f3n humana; evangelizaci\u00f3n, ideolog\u00ed\u00adas y pol\u00ed\u00adtica. Son temas que estaban en plena discusi\u00f3n en la Iglesia Latinoamericana y que los Obispos quieren clarificar.<\/p>\n<p>Destaca el tema de la cultura urbano-industrial que es particularmente importante dada la enorme masificaci\u00f3n de las ciudades y los cinturones de miseria que ellas contienen.<\/p>\n<p>La religiosidad popular es tratada desde la \u00f3ptica de la necesidad de que sea fecundada por una sana catequesis y dinamizada por los movimientos apost\u00f3licos, las parroquias y las comunidades eclesiales de base.<\/p>\n<p>Para el tema de liberaci\u00f3n y promoci\u00f3n humana se invocan los aportes de la \u00abdoctrina social de la Iglesia\u00bb, se reconoce que la promoci\u00f3n humana implica actividades diversas y se insiste en el discernimiento de una liberaci\u00f3n en Cristo, que debe ser completa, \u00abno s\u00f3lo se refiere a la liberaci\u00f3n social, pol\u00ed\u00adtica, econ\u00f3mica o cultural&#8230; puesto que si no se llega a la liberaci\u00f3n del pecado con todas sus seducciones e idolatr\u00ed\u00adas, si no ayudamos a concretar la liberaci\u00f3n que Cristo conquist\u00f3 en la Cruz, mutilamos la liberaci\u00f3n de modo irreparable\u00bb.<\/p>\n<p>Un tema todav\u00ed\u00ada m\u00e1s candente es el referido a las ideolog\u00ed\u00adas y la pol\u00ed\u00adtica. Sobre la pol\u00ed\u00adtica reconoce que la dimensi\u00f3n pol\u00ed\u00adtica es constitutiva del hombre y que la fe cristiana valoriza y tiene en alta estima su actividad. La Iglesia reconoce su leg\u00ed\u00adtima autonom\u00ed\u00ada y contribuye a promover los valores que deben inspirar la actividad pol\u00ed\u00adtica, reservando para los laicos el campo propio de la pol\u00ed\u00adtica partidista.<\/p>\n<p>Recordando la realidad de violencia pol\u00ed\u00adtica que se da en Am\u00e9rica Latina, la Iglesia se pronuncia con claridad: \u00abla tortura f\u00ed\u00adsica y sicol\u00f3gica, los secuestros, la persecuci\u00f3n de disidentes pol\u00ed\u00adticos&#8230; son siempre condenables&#8230; y si son realizados por la autoridad encargada de tutelar el bien com\u00fan, envilecen a quien los practican\u00bb. \u00abCon igual decisi\u00f3n la Iglesia rechaza la violencia terrorista y guerrillera, cruel e incontrolada en cuanto se desata. De ning\u00fan modo se justifica el crimen como camino de liberaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Respecto a las ideolog\u00ed\u00adas adem\u00e1s de poner en guardia a los cristianos por c\u00f3mo se las absolutiza, y c\u00f3mo se las juzga s\u00f3lo en teor\u00ed\u00ada, analiza brevemente y rechaza: el liberalismo capitalista \u00abidolatr\u00ed\u00ada de la riqueza en su forma individual\u00bb, el colectivismo marxista \u00abidolatr\u00ed\u00ada de la riqueza en su forma colectivista\u00bb; y la Doctrina de la Seguridad Nacional \u00abque no se armoniza con una visi\u00f3n cristiana del hombre&#8230; e impone la tutela del pueblo por \u00e9lites de poder militares y pol\u00ed\u00adticas.<\/p>\n<p>f) Las comunidades eclesiales de base. Antes que nada hay que decir que Puebla acu\u00f1a este nombre. Si antes se llamaban de distinta forma: \u00abComunidades cristianas\u00bb, \u00abcomunidades populares\u00bb, \u00abcomunidades eclesiales\u00bb, \u00abcomunidades eclesiales de base\u00bb, etc., desde Puebla queda instituido el nombre con el cual desde ahora se reconocen todas. Es una breve pero eficaz definici\u00f3n de lo que son: peque\u00f1os grupos cristianos de gente popular, que participan del apostolado de la Iglesia y constituyen la primera c\u00e9lula eclesial.<\/p>\n<p>Puebla habla de las Comunidades Eclesiales de Base no s\u00f3lo en este apartado, sino a lo largo de todos los documentos. En el comienzo de los mismos tiene un reconocimiento expl\u00ed\u00adcito de su importancia, puesto que afirma que \u00abal haber madurado y multiplicado sobre todo en algunos pa\u00ed\u00adses constituyen un motivo de alegr\u00ed\u00ada y de esperanza para la Iglesia&#8230; y se han convertido en focos de liberaci\u00f3n y desarrollo\u00bb.<\/p>\n<p>Posteriormente, ubicadas ya en \u00abEvangelizaci\u00f3n\u00bb, Puebla hace una constataci\u00f3n muy positiva, ya que: \u00abcrean mayor interrelaci\u00f3n personal, aceptaci\u00f3n de la Palabra de Dios, revisi\u00f3n de vida y reflexi\u00f3n sobre la realidad a la luz del Evangelio, se acent\u00faa el compromiso con la familia, con el trabajo, con el barrio y la comunidad local\u00bb.<\/p>\n<p>Dice que las CEB se desarrollan m\u00e1s en las periferias de las grandes ciudades y en el campo. All\u00ed\u00ad encuentran ambientes propicios, y por medio de ellas se han desarrollado mucho tanto la catequesis familiar como la educaci\u00f3n de adultos.<\/p>\n<p>Es m\u00e1s: \u00abLas CEB son expresi\u00f3n del amor preferencial de la Iglesia por el pueblo sencillo; en ellas se expresa, valora y purifica su religiosidad y se le da posibilidad concreta de participaci\u00f3n en la tarea eclesial y en el compromiso de transformar el mundo\u00bb.<\/p>\n<p>Entre las dificultades que encuentra est\u00e1 el que se ha prestado suficiente atenci\u00f3n a la formaci\u00f3n de los l\u00ed\u00adderes, y por esto, algunas se han ideologizado y a veces van perdiendo el sentido aut\u00e9nticamente eclesial.<\/p>\n<p>3.3. Las opciones<br \/>\na) Opci\u00f3n preferencial por los pobres. Puebla recoge las orientaciones del discurso inaugural del Papa y valora la opci\u00f3n por los pobres que hizo Medell\u00ed\u00adn como \u00abuna clara y prof\u00e9tica opci\u00f3n preferencial y solidaria por los pobres\u00bb y reconoce que esta opci\u00f3n ha sido motivo por una parte de desviaciones e interpretaciones que desvirtuaron el esp\u00ed\u00adritu de Medell\u00ed\u00adn, y por otra de desconocimiento y a\u00fan hostilidad de algunos.<\/p>\n<p>Reconoce que la situaci\u00f3n de pobreza y a\u00fan de miseria de las grandes mayor\u00ed\u00adas, no s\u00f3lo persiste sino que se ha agravado y quiere hacer un balance de lo que la Iglesia ha hecho o dejado de hacer por los pobres, en orden a buscar nuevas pistas de actuaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Entre lo positivo destaca: Los Episcopados Nacionales, y sectores de laicos, religiosos y sacerdotes que han hecho hondo y realista su compromiso con los pobres. Los pobres, que alentados por la Iglesia han comenzado a organizarse para una vivencia m\u00e1s integral de su fe y por tanto reclamar sus derechos. La denuncia prof\u00e9tica y sus compromisos concretos que han tra\u00ed\u00addo vejaciones y persecuciones, tensiones y conflictos a\u00fan dentro de la Iglesia que ha llegado a ser acusada tanto de estar con los poderes socio-econ\u00f3micos como de desviaci\u00f3n ideol\u00f3gica marxista.<\/p>\n<p>Entre lo negativo resalta que no todos en la Iglesia de A.L. se han comprometido suficientemente con los pobres, ni han mostrado preocupaci\u00f3n o solidaridad con ellos.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de una reflexi\u00f3n doctrinal, Puebla establece unas l\u00ed\u00adneas pastorales cuyo objetivo es claro: \u00abEsta opci\u00f3n, exigida por la realidad escandalosa de los desequilibrios econ\u00f3micos en A.L. debe llevar a establecer una convivencia digna, fraterna y a construir una sociedad justa y libre\u00bb.<\/p>\n<p>Las acciones concretas que establece son: La condena, como antievang\u00e9lica, de la extrema pobreza que afecta a numeros\u00ed\u00adsimos sectores en nuestro Continente. El compromiso de conocer y denunciar mejor los mecanismos de esta pobreza. La uni\u00f3n de la Iglesia con todos los hombres de buena voluntad para desarraigar la pobreza y crear un mundo m\u00e1s justo y fraterno. Apoyar las aspiraciones de obreros y campesinos y defender sus derechos fundamentales. Promover las culturas ind\u00ed\u00adgenas.<\/p>\n<p>b) Opci\u00f3n preferencial por los j\u00f3venes. Parte de un sencillo an\u00e1lisis que recoge las caracter\u00ed\u00adsticas de la juventud actual que por ser inconformistas y estar desorientados ante la incoherencia del mundo adulto, y, al no verse tomados en serio, se dirigen por otros caminos, son acosados por diversas ideolog\u00ed\u00adas y manipulados en lo pol\u00ed\u00adtico o en el uso del consumismo y el \u00abtiempo libre\u00bb.<\/p>\n<p>Sin embargo la juventud de A.L. no puede considerarse solo bajo estos par\u00e1metros generales, si atendemos a su situaci\u00f3n social vemos que al lado de los que por su situaci\u00f3n econ\u00f3mica se desarrollan m\u00e1s o menos as\u00ed\u00ad, muchos j\u00f3venes ind\u00ed\u00adgenas, campesinos, trabajadores, mineros, moradores de los suburbios que viven ya una inseguridad demasiado temprana.<\/p>\n<p>Relaciona a la Iglesia con los j\u00f3venes en el sentido de que la Iglesia ve en los j\u00f3venes una aut\u00e9ntica fuerza renovadora y, asimismo, los j\u00f3venes encuentran en la Iglesia espacios de libertad y compromiso.<\/p>\n<p>Reclama una Pastoral de Juventud centrada en Cristo, en crecimiento espiritual y formativa para la acci\u00f3n socio-pol\u00ed\u00adtica y el cambio de estructuras de menos humanas a m\u00e1s humanas, con sentido cr\u00ed\u00adtico y estimulando su capacidad creativa, incluso donde puedan madurar su opci\u00f3n vocacional, laical, sacerdotal o religiosa, en medio de una pastoral de la alegr\u00ed\u00ada y de la esperanza.<\/p>\n<p>4. Los documentos de Santo Domingo (1992)<br \/>\nSanto Domingo, en la conmemoraci\u00f3n del V Centenario de la primera evangelizaci\u00f3n, se convierte en Sede de la IV Asamblea del CELAM, con la presencia altamente significativa del Papa Juan Pablo II. Se incorporan en esta Asamblea todas las Iglesias del Caribe, y por eso ser\u00e1 la Asamblea General del Episcopado Latino Americano y del Caribe.<\/p>\n<p>4.1. La presencia y orientaci\u00f3n del Papa<br \/>\nEl tema ya hab\u00ed\u00ada sido elegido y los documentos de trabajo elaborados, pero es Juan Pablo II el que, de nuevo, dar\u00e1 una fuerte orientaci\u00f3n a la Asamblea. Su discurso de inauguraci\u00f3n bajo el eje de \u00abJesucristo ayer, hoy y siempre\u00bb marcar\u00e1 las pautas del di\u00e1logo posterior, temas de la nueva evangelizaci\u00f3n se convierte en la idea central de toda la Conferencia, la promoci\u00f3n humana y cultura cristiana ser\u00e1n tambi\u00e9n temas importantes.<\/p>\n<p>En el tema de la cultura, el Papa recuerda que el Evangelio no se identifica con ninguna cultura en particular, pero que debe inspirar a todas y transformarlas desde dentro, enriqueci\u00e9ndolas con los valores cristianos que derivan de la fe. Advierte de la falta de valores cristianos fundamentalmente en la cultura de la modernidad, reclama un discernimiento evang\u00e9lico sobre valores, actitudes y comportamientos colectivos y recuerda el reto que espera a la Iglesia en la continua y permanente inculturaci\u00f3n del evangelio.<\/p>\n<p>4.2. Esquema y distribuci\u00f3n del documento<br \/>\nBajo el nombre centralizador de Jesucristo, Santo Domingo distribuye sus reflexiones en tres grandes apartados: Jesucristo Evangelio del Padre, Jesucristo evangelizador y viviente en su Iglesia, y Jesucristo vida y esperanza de Am\u00e9rica Latina y del Caribe.<\/p>\n<p>Cada tema central se va dividiendo en subtemas y la forma de redacci\u00f3n lleva en cada uno de los apartados, por peque\u00f1os que sean, a estructurarlos en tres partes: exposici\u00f3n, desaf\u00ed\u00ados pastorales y l\u00ed\u00adneas pastorales.<\/p>\n<p>Recogemos los aspectos centrales de cada parte y desarrollamos brevemente algunos aspectos de los que consideramos m\u00e1s importantes.<\/p>\n<p>1.a Parte &#8211; Jesucristo Evangelio del Padre.<\/p>\n<p>En esta primera parte, los Obispos que se sienten convocados por el Papa, e impulsados por el Esp\u00ed\u00adritu, reunidos en Santo Domingo, como en un nuevo Cen\u00e1culo, en continuidad con R\u00ed\u00ado, Medell\u00ed\u00adn y Puebla, comienzan proclamando su fe en Jesucristo, \u00abel mismo ayer, hoy y siempre\u00bb.<\/p>\n<p>Su profesi\u00f3n de fe es larga y va recorriendo la vida de Jes\u00fas dando abundantes citas del Nuevo Testamento, sigue una confesi\u00f3n llena de amor para con la Iglesia, y termina invocando la protecci\u00f3n de Mar\u00ed\u00ada la primera creyente.<\/p>\n<p>En un segundo apartado recuerdan los Obispos los 500 a\u00f1os de Evangelizaci\u00f3n del continente, rese\u00f1an los efectos positivos, agradecen a las personas que la llevaron a cabo, recuerdan a los primeros evangelizadores que \u00abdefendieron los derechos y la dignidad de los abor\u00ed\u00adgenes y censuraron los atropellos cometidos contra los indios en la \u00e9poca de la conquista\u00bb y tambi\u00e9n reconoce \u00abcon toda verdad\u00bb los abusos cometidos por aquellas personas que no supieron ver en los ind\u00ed\u00adgenas hermanos e hijos del mismo Padre Dios. Recuerda tambi\u00e9n como uno de los episodios m\u00e1s tristes de la historia latinoamericana y del Caribe el inhumano tr\u00e1fico de esclavos que es un bald\u00f3n escandaloso en la historia de la humanidad.<\/p>\n<p>2.a Parte &#8211; Jesucristo evangelizador viviente en su Iglesia.<\/p>\n<p>Desarrolla Santo Domingo, en esta segunda parte, todo el tema relacionado con la nueva evangelizaci\u00f3n, la promoci\u00f3n humana y la cultura cristiana, recordando las directrices de Juan Pablo II, que el punto de partida est\u00e1 en la certeza de que en Cristo hay una \u00abinescrutable riqueza\u00bb que no agota ni ninguna cultura ni ninguna \u00e9poca.<\/p>\n<p>Nueva evangelizaci\u00f3n: No se trata de \u00abreevangelizar\u00bb, no se trata de prescindir de la primera evangelizaci\u00f3n, sino de partir de los ricos y abundantes valores que ella ha dejado para profundizarlos y complementarlos corrigiendo las deficiencias anteriores. \u00abLa Nueva Evangelizaci\u00f3n surge en Am\u00e9rica Latina como respuesta a los problemas que presenta la realidad de un continente en el cual se da un divorcio entre fe y vida hasta producir clamorosas situaciones de injusticia, desigualdad social y violencia\u00bb.<\/p>\n<p>La Nueva Evangelizaci\u00f3n tiene, eso s\u00ed\u00ad, unas caracter\u00ed\u00adsticas, debe ser, nueva en su ardor, un fe s\u00f3lida, una caridad pastoral intensa y una recia fidelidad, que bajo la acci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu, genere una m\u00ed\u00adstica, un entusiasmo incontenible nueva en sus m\u00e9todos y nueva en su expresi\u00f3n; nueva en sus m\u00e9todos, ya que nuevas situaciones exigen nuevos caminos para la evangelizaci\u00f3n; y nueva en su expresi\u00f3n, proclamar la Buena Nueva con un lenguaje que haga m\u00e1s cercano el mismo Evangelio de siempre a las nuevas realidades culturales de hoy.<\/p>\n<p>Santo Domingo recorre y analiza en este documento diversas instancias que van a posibilitar esta tarea, recogemos brevemente algunos de ellos:<\/p>\n<p>Las comunidades Eclesiales de Base: Recogiendo las palabras de Juan Pablo II en su discurso de inauguraci\u00f3n, dice que las CEB \u00abdeben caracterizarse siempre por una decidida proyecci\u00f3n universalista y misionera que les infunda un renovado dinamismo apost\u00f3lico\u00bb y recuerda tambi\u00e9n que \u00abson signo de vitalidad en la Iglesia, instrumento de formaci\u00f3n y de evangelizaci\u00f3n, un punto de partida v\u00e1lido para una nueva sociedad fundada sobre la civilizaci\u00f3n del amor\u00bb.<\/p>\n<p>Considera necesario que se ratifiquen en su validez fomentando en ellas ese esp\u00ed\u00adritu misionero y solidario y buscando una mayor integraci\u00f3n. Y pide que se elaboren planes de pastoral que aseguren la preparaci\u00f3n de los animadores laicos.<\/p>\n<p>Reconoce que un gran n\u00famero de laicos comprometidos en la Iglesia ejercen en las CEBS diversos ministerios, servicios y funciones. De esta forma crece la conciencia de su responsabilidad en el mundo: \u00ablos pobres evangelizan a los pobres\u00bb.<\/p>\n<p>Es, adem\u00e1s, un lugar privilegiado de la acci\u00f3n eficaz de la mujer, puesto que en ellas, como en otras organizaciones de los pa\u00ed\u00adses, \u00ablas mujeres son quienes m\u00e1s comunican, sostienen y promueven la vida, la fe y los valores\u00bb.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s y teniendo en cuenta los valores de integraci\u00f3n en un lugar tan desintegrador como la ciudad, dentro de la \u00f3ptica de otros peque\u00f1os grupos, es importante: multiplicar&#8230; las comunidades eclesiales de base. Iniciar la llamada \u00abpastoral de los edificios\u00bb mediante la acci\u00f3n de laicos comprometidos que vivan en ellos.<\/p>\n<p>Los adolescentes y los j\u00f3venes: Santo Domingo, despu\u00e9s de recorrer algunos textos evang\u00e9licos, contin\u00faa diciendo que Jes\u00fas sigue llamando a los j\u00f3venes para dar sentido a sus vidas. Y recuerda -en las palabras de Juan Pablo II- que \u00abla misi\u00f3n de los adolescentes y j\u00f3venes en A.L. que camina hacia el tercer milenio cristiano es prepararse para ser los hombres y mujeres del futuro, responsables y activos en las estructuras sociales, culturales y eclesiales&#8230; para contribuir a lograr m\u00e1s a un desarrollo m\u00e1s humano y m\u00e1s cristiano\u00bb.<\/p>\n<p>Expone su situaci\u00f3n en los dos aspectos que se dan: Sin embargo recoge primero, en unos dolorosos trazos, la situaci\u00f3n de muchos j\u00f3venes en A.L. que son v\u00ed\u00adctimas del empobrecimiento, marginalidad, falta de empleo, una educaci\u00f3n que no responde a sus exigencias, narcotr\u00e1fico, guerrilla, pandillas, prostituci\u00f3n, alcoholismo, abusos sexuales. Muchos viven adormecidos por la propaganda de los medios y alienados por imposiciones culturales y por el pragmatismo inmediatista.<\/p>\n<p>Constata, despu\u00e9s, que tambi\u00e9n hay \u00abj\u00f3venes y adolescentes que reaccionan al consumismo inoperante y se sensibilizan con las debilidades de la gente y el dolor de los m\u00e1s pobres. Buscan insertarse en la sociedad, rechazando la corrupci\u00f3n y generando espacios de participaci\u00f3n. Cada vez son m\u00e1s los que se integran en grupos, movimientos, comunidades eclesiales.<\/p>\n<p>Por ello pide: \u00abreafirmar la opci\u00f3n preferencial por los j\u00f3venes proclamada en Puebla, de un modo no solo afectivo sino efectivamente; lo que debe significar una opci\u00f3n concreta por una pastoral juvenil org\u00e1nica.<\/p>\n<p>La problem\u00e1tica de las sectas fundamentalistas: Define Santo Domingo a las sectas fundamentalistas como \u00abgrupos religiosos que insisten en que solo la fe en Jesucristo salva y que la \u00fanica base de la fe es la Sagrada Escritura, interpretada de manera personal y fundamentalista, por lo tanto con exclusi\u00f3n de la Iglesia, y con insistencia en la proximidad del fin del mundo y del juicio pr\u00f3ximo\u00bb.<\/p>\n<p>Reconoce que el problema ha adquirido proporciones dram\u00e1ticas y que llega a ser preocupante sobre todo por el crecimiento, sobre todo desde Puebla a nuestros d\u00ed\u00adas y su af\u00e1n proselitista que desarrollan mediante insistentes visitas a las casas, gran difusi\u00f3n de Biblias, revistas, libros, ayudas oportunistas, etc.<\/p>\n<p>Est\u00e1n marcadas por un moralismo riguroso, por un culto participativo y emotivo y por su agresividad contra la Iglesia, vali\u00e9ndose con frecuencia de la calumnia. Su compromiso social es d\u00e9bil, pero orientan su participaci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica hacia la toma del poder.<\/p>\n<p>El desaf\u00ed\u00ado que se presenta a la Iglesia es grande, sobre todo en los sectores m\u00e1s vulnerables: migrantes, poblaciones sin atenci\u00f3n sacerdotal y con gran ignorancia religiosa, personas con problemas materiales o de familia.<\/p>\n<p>De aqu\u00ed\u00ad se infieren unas l\u00ed\u00adneas de acci\u00f3n pastoral, entre las que se pueden destaca:<\/p>\n<p>&#8211; Hacer que la Iglesia sea cada vez m\u00e1s comunitaria y participativa y con comunidades eclesiales, grupos de familia, c\u00ed\u00adrculos b\u00ed\u00adblicos, movimientos y asociaciones eclesiales, haciendo de la parroquia una \u00abcomunidad de comunidades\u00bb.<\/p>\n<p>&#8211; Promover una Iglesia m\u00e1s ministerial, con el aumento de ministros ordenados y la promoci\u00f3n de ministros laicos.<\/p>\n<p>&#8211; Afianzar la identidad de la Iglesia cultivando los aspectos m\u00e1s caracter\u00ed\u00adsticos, como son las devociones a la Eucarist\u00ed\u00ada y a la Virgen. La comuni\u00f3n y obediencia al Romano Pont\u00ed\u00adfice y la lectura de la Palabra de Dios le\u00ed\u00adda en la Iglesia.<\/p>\n<p>&#8211; Promover una cultura viva y participativa. Instruir adecuadamente a los laicos sobre el problema de las sectas y promover las visitas domiciliarias con laicos preparados.<\/p>\n<p>Los nuevos movimientos religiosos: A Santo Domingo no s\u00f3lo le preocupa el problema de las sectas. Hay otro problema similar tambi\u00e9n particularmente importante hoy en Al.: el fen\u00f3meno de nuevas formas religiosas generalmente sincr\u00e9ticas que se dan tanto en los sectores marginados, como en las capas medias y pudientes.<\/p>\n<p>Reconoce brevemente la diversidad de ellos:<\/p>\n<p>* formas para-cristianas o semicristianas, como los Testigos de Jehov\u00e1 y Mormones;<br \/>\n* formas esot\u00e9ricas que buscan una iluminaci\u00f3n especial y comparten un ocultimo religioso (corrientes espiritistas, rosa-cruces, gn\u00f3sticos, te\u00f3sofos, etc.);<br \/>\n* filosof\u00ed\u00adas y cultos con facetas orientales (Hare Krishna, La Luz Divina, Ananda Marga);<br \/>\n* grupos derivados de las grandes religiones asi\u00e1ticas (seicho no i\u00e9, yoga, bah&#8217;i) que no s\u00f3lo tienen adeptos de emigrantes asi\u00e1ticos, sino que echan ra\u00ed\u00adces en nuestra sociedad;<br \/>\n* empresas socio-religiosas, como la secta Moon o la Nueva Acr\u00f3polis que tienen objetivos ideol\u00f3gicos y pol\u00ed\u00adticos bien precisos;<br \/>\n* una multitud de grupos de \u00abcura divina\u00bb o atenci\u00f3n a malestares espirituales y f\u00ed\u00adsicos de la gente con problemas y pobre.<\/p>\n<p>Ante la multitud de estos movimientos y su diversidad, pensamos que las causas m\u00e1s importantes de su crecimiento son:<\/p>\n<p>* la permanente y progresiva crisis social que suscita una cierta angustia colectiva, la p\u00e9rdida de identidad y el desenraizamiento de las personas;<br \/>\n* la capacidad de estos movimientos para adaptarse a las circunstancias sociales y para satisfacer moment\u00e1neamente algunas necesidades de la poblaci\u00f3n;<br \/>\n* el distanciamiento de la Iglesia de sectores -ya sean populares o pudientes-que buscan nuevos canales de expresi\u00f3n religiosa.<\/p>\n<p>Para atender a estos importantes retos, Santo Domingo propone las siguientes l\u00ed\u00adneas pastorales:<\/p>\n<p>* Ayudar en el discernimiento de los problemas de la vida a trav\u00e9s de la fe.<\/p>\n<p>* Adaptar la evangelizaci\u00f3n y la liturgia a la cultura y a las necesidades de los fieles.<\/p>\n<p>* Hacer una revisi\u00f3n profunda de nuestro trabajo para mejorar la calidad de nuestros medios y de nuestro testimonio.<\/p>\n<p>* Dar un trato diferenciado a los movimientos seg\u00fan su \u00ed\u00adndole y su actitud en relaci\u00f3n con la Iglesia.<\/p>\n<p>La promoci\u00f3n humana: Entre evangelizaci\u00f3n y promoci\u00f3n humana, desarrollo, liberaci\u00f3n, se se\u00f1alan lazos muy fuertes: Antropol\u00f3gicos, (porque el hombre que hay que evangelizar no es un ser abstracto, sino un ser sujeto a los problemas sociales y econ\u00f3micos. Teol\u00f3gicos, ya que no se puede disociar el plan de la creaci\u00f3n del plan de la redenci\u00f3n, que llega hasta situaciones muy concretas de injusticia a la que hay que combatir y de justicia que hay que restaurar. Y evang\u00e9licos como es el de la caridad, porque \u00ab\u00bfc\u00f3mo proclamar el mandamiento nuevo sin promover, mediante la justicia y la paz, el verdadero, el aut\u00e9ntico crecimiento del hombre?\u00bb.<\/p>\n<p>De esta forma comienza Santo Domingo a tratar la problem\u00e1tica de la promoci\u00f3n humana a la que considera una dimensi\u00f3n privilegiada de la nueva evangelizaci\u00f3n. Dentro de este apartado y como nuevos signos de los tiempos nos trae a la reflexi\u00f3n los temas, de derechos humanos, ecolog\u00ed\u00ada, las migraciones, el nuevo orden econ\u00f3mico, la integraci\u00f3n latinoamericana. Trataremos solo brevemente el primero de ellos:<\/p>\n<p>Los derechos humanos: Como primer problema de estos signos de los tiempos, los Obispos destacan el de los derechos humanos. Su violaci\u00f3n tiene para la Iglesia una especial significaci\u00f3n, ya que es \u00abCristo Dios y hombre la fuente m\u00e1s profunda que garantiza la dignidad de la persona y sus derechos. Toda violaci\u00f3n de los derechos humanos contradice el Plan de Dios y es pecado\u00bb.<\/p>\n<p>Por eso la Iglesia al proclamar el Evangelio, ra\u00ed\u00adz profunda de los derechos humanos, obedece al mandato de Jes\u00fas al hacer de la ayuda al necesitado una exigencia esencial de su misi\u00f3n evangelizadora. Recuerda, as\u00ed\u00admismo, la Iglesia, que los derechos pertenecen al hombre por su naturaleza: los estados no los conceden, sino que a ellos les corresponde protegerlos y desarrollarlos.<\/p>\n<p>Desde una doble constataci\u00f3n: una positiva, que ha crecido enormemente la conciencia de los derechos humanos en A.L., otra mucho m\u00e1s negativa: que se han incrementado tambi\u00e9n mucho las violaciones: terrorismo, violaci\u00f3n, asesinatos, injustas condiciones de extrema pobreza, intolerancia y abusos pol\u00ed\u00adticos, etc., pide una especial atenci\u00f3n a las violencias contra el derecho de los ni\u00f1os, de la mujer y de los grupos sociales m\u00e1s pobres.<\/p>\n<p>Las l\u00ed\u00adneas pastorales inciden: en una promoci\u00f3n, mucho m\u00e1s valiente y eficaz, de los derechos humanos, desde el Evangelio y la Doctrina Social. En una atenci\u00f3n especial a la defensa de la vida, desde el primer momento de su concepci\u00f3n hasta el \u00faltimo aliento. Y participar en organismos e instituciones de promoci\u00f3n de los derechos y atenci\u00f3n a las victimas.<\/p>\n<p>La cultura cristiana: Es uno de los temas mejor estructurados de Santo Domingo. Parte de los principios doctrinales de la universalidad del Evangelio y de su capacidad para penetrar a todas las culturas. \u00abInterpretando la cultura, que nace desde el mandato del Se\u00f1or `crecer y multiplicarse&#8217;, como el cultivo y expresi\u00f3n de todo lo humano en relaci\u00f3n amorosa con la naturaleza y en la dimensi\u00f3n comunitaria de los pueblos, manifiesta que por el bautismo nos hemos comprometido a procurar que la fe, plenamente anunciada, pensada y vivida, llegue a hacerse cultura. As\u00ed\u00ad podemos hablar de una cultura cristiana\u00bb.<\/p>\n<p>Esta evangelizaci\u00f3n de la cultura, que la invade hasta su n\u00facleo din\u00e1mico, se manifiesta en el llamado \u00abproceso de inculturaci\u00f3n, al que Juan Pablo II ha llamado, centro, medio y objetivo de la Nueva Evangelizaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Por estar ante una crisis cultural de valores se presenta a la Iglesia un desaf\u00ed\u00ado gigantesco ante la Nueva Evangelizaci\u00f3n. La inculturaci\u00f3n supone, por una parte, que la sociedad, reconozca los valores evang\u00e9licos, los aprecie y los mantenga o incorpore de nuevo, si se hab\u00ed\u00adan perdido. Y por la parte de la fe, que debe corregir errores y evitar sincretismos.<\/p>\n<p>Todo esto presenta m\u00faltiples desaf\u00ed\u00ados, dada la situaci\u00f3n actual:<\/p>\n<p>* un creciente desajusto \u00e9tico-moral (deformaci\u00f3n de la conciencia, \u00e9tica permisiva, sensible baja del sentido del pecado);<br \/>\n* mal manejo de los recursos econ\u00f3micos: demagogia, populismo, mentira pol\u00ed\u00adtica;<\/p>\n<p>* no hay equitativa distribuci\u00f3n de los bienes, se abusa de la naturaleza;<br \/>\n* mentalidad y acciones contra la vida: campa\u00f1as antinatalista, manipulaci\u00f3n gen\u00e9tica, abortos, eutanasia;<br \/>\n* crece la cultura de la muerte: violencia, terrorismo, drogadicci\u00f3n, narcotr\u00e1fico;<br \/>\n* se desnaturaliza la dimensi\u00f3n integral de la sexualidad humana: pornograf\u00ed\u00ada, prostituci\u00f3n, promiscuidad sexual, crece el sida;<br \/>\n* se introduce como norma moral la llamada \u00ab\u00e9tica civil o ciudadana\u00bb, la del consenso m\u00ed\u00adnimo, se observa tambi\u00e9n una moral de situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las l\u00ed\u00adneas pastorales parece que se queden m\u00e1s bien en deseos, en realidad est\u00e1n a falta de mayores concreciones:<\/p>\n<p>* trabajar en la formaci\u00f3n cristiana de las conciencias y rescatar los valores perdidos de la moral cristiana;<br \/>\n* vigilar para que los medios de comunicaci\u00f3n social no manipulen ni sean manipulados;<br \/>\n* presentar la vida moral como seguimiento de Cristo, acentuando la vivencia de las Bienaventuranzas.<\/p>\n<p>Impulsar acciones preventivas en cuanto al problema de la droga, atender a los drogadictos, denunciar con valent\u00ed\u00ada los da\u00f1os que produce la droga..<\/p>\n<p>Otros problemas: El documento aborda tambi\u00e9n la problem\u00e1tica concreta de las otras culturas existentes hoy en A.L: ind\u00ed\u00adgenas, afroamericanas y mestizas, la nueva cultura, y la cultura de la ciudad y finalmente el problema de la relaci\u00f3n comunicaci\u00f3n social y cultura (ver \u00abInculturaci\u00f3n\u00bb en Al.).<\/p>\n<p>BIBL. &#8211; \u00abConferencias Generales del Episcopado Latino-Americano: Documentos de R\u00ed\u00ado de Janeiro, Medell\u00ed\u00adn, Puebla y Santo Domingo\u00bb. En solo volumen. Consejo Episcopal Latino Americano. Celam. Bogot\u00e1 1994.<\/p>\n<p>Daniel Camarero<\/p>\n<p>Vicente M\u00c2\u00aa Pedrosa &#8211; Jes\u00fas Sastre &#8211; Ra\u00fal Berzosa (Directores), Diccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n, Diccionarios \u00abMC\u00bb, Editorial Monte Carmelo, Burgos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SUMARIO: Introducci\u00f3n. &#8211; 1. Documento de R\u00ed\u00ado de Janeiro (1955). &#8211; 2. Las conclusiones de la Asamblea de Medell\u00ed\u00adn (1968). 2.1. Ejes m\u00e1s importantes: a) desarrollo, justicia y paz; b) paz y violencia; c) opci\u00f3n por los j\u00f3venes; d) pastoral popular:. e) pobreza de la Iglesia; fl pastoral de conjunto. &#8211; 3. Los documentos de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/celam-documentos\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCELAM (DOCUMENTOS)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-15968","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15968","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15968"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15968\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15968"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15968"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15968"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}