{"id":1597,"date":"2016-02-04T22:53:44","date_gmt":"2016-02-05T03:53:44","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/cronologia\/"},"modified":"2016-02-04T22:53:44","modified_gmt":"2016-02-05T03:53:44","slug":"cronologia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/cronologia\/","title":{"rendered":"CRONOLOGIA"},"content":{"rendered":"<p>Cronolog\u00ed\u00ada    (palabra no b\u00ed\u00adblica derivada del gr. jr\u00f3nos [\u00abtiempo\u00bb] m\u00e1s l\u00f3gos [\u00abpalabra\u00bb, \u00abdiscurso\u00bb, \u00abraz\u00f3n\u00bb]).  El tema de las relaciones de tiempo -entre per\u00ed\u00adodos y eventos en el registro b\u00ed\u00adblico- requiere un estudio de los m\u00e9todos para reconocer el tiempo y los datos relacionados con los diferentes per\u00ed\u00adodos de la historia sobre los que se basa el esquema cronol\u00f3gico.  El tema ser\u00e1 analizado bajo varios encabezamientos y resumido en tablas de acontecimientos de los tiempos b\u00ed\u00adblicos fechados o datados con aproximaci\u00f3n.  1. Bases de la cronolog\u00ed\u00ada antigua.  Los antiguos no registraban las fechas de acuerdo con el sistema que usamos hoy, ni las diferentes naciones med\u00ed\u00adan el tiempo con un mismo calendario, como lo hace pr\u00e1cticamente todo el mundo actual.  Por lo tanto, nuestro \u00e9xito en datar los eventos antiguos -es decir, asignarles fechas en nuestra escala a.C-d.C. de a\u00f1os- depende de nuestra comprensi\u00f3n de los m\u00e9todos antiguos y de la cantidad de informaci\u00f3n que tengamos acerca de los acontecimientos.  Esta es la raz\u00f3n de la incertidumbre o diferencias de opini\u00f3n que existen acerca de las fechas b\u00ed\u00adblicas.  A. Diversos m\u00e9todos para designar los a\u00f1os.  Algunos pueblos antiguos designaban sus a\u00f1os en forma regular por medio de nombres en vez de n\u00fameros.  Un m\u00e9todo consist\u00ed\u00ada en nombrar el a\u00f1o por alg\u00fan acontecimiento importante.  M\u00e1s tarde se designaba cada a\u00f1o por el nombre de un funcionario diferente: en Asiria eran los limmu; en Atenas, el de uno de los altos magistrados, un \u00e1rjon; y en Roma, por los nombres de los 2 principales magistrados, los c\u00f3nsules.  Sin embargo, en Babilonia, Egipto y otras tierras del Cercano Oriente el m\u00e9todo com\u00fan de datar segu\u00ed\u00ada la numeraci\u00f3n de los a\u00f1os de sus reyes, un m\u00e9todo que aparece con frecuencia en la Biblia.  Una carta, un contrato o el registro de un acontecimiento se pod\u00ed\u00ada fechar con una f\u00f3rmula as\u00ed\u00ad: \u00abEn el mes quinto, a los siete d\u00ed\u00adas del mes&#8230; el a\u00f1o diecinueve del rey Nabucodonosor\u00bb (2Ki 25:8).  La numeraci\u00f3n de los a\u00f1os comenzaba otra vez con cada nuevo rey.  Todos estos m\u00e9todos requer\u00ed\u00adan la conservaci\u00f3n de listas que daban la secuencia de los nombres de los a\u00f1os, limmus, \u00e1rjontes o c\u00f3nsules, o la de los reyes y la duraci\u00f3n de sus reinados; de otro modo no existir\u00ed\u00ada la posibilidad de saber cu\u00e1ntos a\u00f1os hab\u00ed\u00ada entre un hecho y otro (afortunadamente se conservaron esas listas para ciertos per\u00ed\u00adodos de la historia antigua).  Se podr\u00ed\u00ada haber evitado m\u00e9todos tan trabajosos si se hubiera usado una era, es decir, una serie de a\u00f1os numerados en forma continua desde un punto de partida fijo.  Pero los antiguos fueron lentos en inventar eras, y nunca las emplearon para datar los hechos ordinarios hasta que comenz\u00f3 a usarse la Era Sel\u00e9ucida a fines del s IV a.C. en la regi\u00f3n que estaba bajo el dominio de los reyes sel\u00e9ucidas (el reino oriental del imperio dividido de Alejandro).  265 Los jud\u00ed\u00ados, quienes por un tiempo estuvieron bajo el dominio de los sel\u00e9ucidas, algunas veces usaron esta era (que comenz\u00f3, seg\u00fan la manera de computar el tiempo, en el oto\u00f1o del 312 o la primavera del 311 a.C.).  Por ejemplo, se lo encuentra en los libros ap\u00f3crifos de los Macabeos.  Para los prop\u00f3sitos hist\u00f3ricos, aunque no para los ordinarios, los griegos contaban por olimp\u00ed\u00adadas -per\u00ed\u00adodos de 4 a\u00f1os entre los juegos ol\u00ed\u00admpicos-, con un supuesto punto de arranque para estos juegos (776 a.C.); y los romanos contaban los a\u00f1os A.U.C. (ab urbe condita, \u00abdesde la fundaci\u00f3n de la ciudad [de Roma]\u00bb; o anno urbe conditae, \u00aben el a\u00f1o de la fundaci\u00f3n de la ciudad)\u00bb, a partir del 753 a.C. Pero estas eras griegas y romanas eran artificiales, inventadas mucho despu\u00e9s que se hab\u00ed\u00adan olvidado las verdaderas fechas del inicio de la era, y eran usadas s\u00f3lo por los historiadores.  Mois\u00e9s us\u00f3 lo que se podr\u00ed\u00ada llamar una era hebrea cuando registr\u00f3 los acontecimientos de los 40 a\u00f1os de peregrinaci\u00f3n* por el desierto a partir del a\u00f1o de la salida de Egipto (Exo 12:2, 6; 16:1; 40:1, 2, 17; Num 10:11); y siglos m\u00e1s tarde Ezequiel fech\u00f3 sus mensajes en a\u00f1os desde la cautividad de Joaqu\u00ed\u00adn (Ez.  1:1, 2; 8:1; 33:21; etc.).  Pero ni la era de Mois\u00e9s ni la de Ezequiel se usaron por mucho tiempo como sistemas de dataci\u00f3n, a menos que 1Ki 6:1 sea una evidencia de un uso no confirmado de la Era Exodo.  El sistema de eras que ahora usamos para designar los a\u00f1os de la historia antigua se comenzaron a emplear s\u00f3lo en tiempos medievales, y sin embargo abarca cualquier fecha antigua, por remota que sea, numerando los a\u00f1os en sentido inverso a partir del comienzo de la Era Cristiana.  Una comprensi\u00f3n de este sistema de dataci\u00f3n es importante porque podemos traducir todos los datos cronol\u00f3gicos antiguos a la escala a.C.-d.C. La Era Cristiana, que numera los a\u00f1os desde el supuesto a\u00f1o del nacimiento de Cristo, se invent\u00f3 tiempo despu\u00e9s de la Natividad real (m\u00e1s o menos unos 4 a\u00f1os tarde).  Tiene 2 desventajas: 1. Requiere una numeraci\u00f3n inversa para todos los hechos que preceden al nacimiento de Cristo.  2. Como el a\u00f1o 1 d.C. est\u00e1 precedido inmediatamente por el a\u00f1o 1 a.C., sin a\u00f1o 0 entre ambos, el c\u00e1lculo de cualquier intervalo entre fechas a.C. y d.C. es dif\u00ed\u00adcil de manejar.  Por ejemplo, el intervalo de una fecha en el 2 a.C. a esa misma fecha en el 2 d.C. no es de 4 a\u00f1os, como parecer\u00ed\u00ada natural, sino de 3, (Los astr\u00f3nomos evitan este inconveniente usando n\u00fameros negativos para el per\u00ed\u00adodo a.C., y sustituyen con 0 el a\u00f1o 1 a.C.: -1 para el 2 a.C., -2 para el 3 a.C., etc.) La raz\u00f3n por la que a menudo se comete un error de un a\u00f1o al calcular intervalos desde fechas a.C. a fechas d.C. se puede ver f\u00e1cilmente cuando las 2 formas de calcular se ponen en forma de tabla comparativa (v\u00e9ase CBA 1:187):  C\u00ed\u201cMPUTO CRONOL\u00ed\u201cGICO Y ASTRON\u00ed\u201cMICO  Excepto en las obras de astronom\u00ed\u00ada, se acostumbra a dar las fechas por el m\u00e9todo hist\u00f3rico o cronol\u00f3gico, en la escala a.C.-d.C.  B. Conceptos antiguos acerca del tiempo.  La gente de los tiempos b\u00ed\u00adblicos, como en muchas partes del Oriente a\u00fan hoy, pensaban m\u00e1s en t\u00e9rminos de n\u00fameros redondos que nosotros, y no exig\u00ed\u00adan exactitud matem\u00e1tica.  As\u00ed\u00ad, si un hombre viajaba parte de un d\u00ed\u00ada, todo el d\u00ed\u00ada siguiente, y parte del 3er d\u00ed\u00ada, se dec\u00ed\u00ada que hab\u00ed\u00ada llegado en 3 d\u00ed\u00adas; nosotros dir\u00ed\u00adamos que fue 2 d\u00ed\u00adas despu\u00e9s de salir.  El sitio de Samaria (2Ki 18:9, 10) se extendi\u00f3 del 4\u00c2\u00ba al 6\u00c2\u00ba a\u00f1o* del rey Ezequ\u00ed\u00adas, o del 7\u00c2\u00ba al 9\u00c2\u00ba a\u00f1o de Oseas; para nuestro m\u00e9todo de calcular dur\u00f3 2 a\u00f1os, pero la Biblia se refiere a \u00e9l como \u00abtres a\u00f1os\u00bb.  Este m\u00e9todo se llama c\u00f3mputo inclusivo.  Adem\u00e1s, a veces, una parte se contaba por el todo.  Por ejemplo, cuando los israelitas fueron condenados a peregrinar \u00abcuarenta a\u00f1os\u00bb,  se quer\u00ed\u00ada decir que peregrinar\u00ed\u00adan por el resto del per\u00ed\u00adodo de 40 a\u00f1os, ya que estaban en el 2\u00c2\u00ba a\u00f1o de su peregrinaci\u00f3n cuando se dict\u00f3 la sentencia sobre ellos (Num 14:33; cf Deu 2:14).  C. Certezas e incertidumbres.  S\u00f3lo se pueden fijar con certeza unas pocas fechas claves de la antig\u00fcedad, como el 37\u00c2\u00ba a\u00f1o del reinado de Nabucodonosor (568\/67 a.C.) y el 7\u00c2\u00ba a\u00f1o del rey persa Cambises (523\/22 a.C.).  En cada uno de estos casos tenemos antiguos registros astron\u00f3micos que incluyen un eclipse y otros datos a lo largo de un a\u00f1o entero.  Por c\u00e1lculos astron\u00f3micos, estos a\u00f1os se pueden ubicar exactamente en nuestro c\u00f3mputo a.C.  Otros a\u00f1os de reinado de soberanos babilonios y persas se pueden determinar en relaci\u00f3n con 266 estas fechas fijas mediante las listas de reyes que cubren muchos siglos.  ILUSTRACI\u00ed\u201cN DEL C\u00ed\u201cMPUTO CON A\u00ed\u2018O DE ASCENSI\u00ed\u201cN Y SIN A\u00ed\u2018O DE ASCENSI\u00ed\u201cN  Ciertos acontecimientos b\u00ed\u00adblicos est\u00e1n sincronizados con estos a\u00f1os de reinados babil\u00f3nicos y persas; pero al tratar con fechas b\u00ed\u00adblicas debemos tener en cuenta que el calendario hebreo no era exactamente igual a los calendarios extranjeros y que hab\u00ed\u00ada 2 m\u00e9todos diferentes para numerar los a\u00f1os de los reyes: 1. De \u00abpostdataci\u00f3n\u00bb (o \u00abcon a\u00f1o ascensional\u00bb), mediante el cual el \u00abprimer\u00bb a\u00f1o de reinado era el a\u00f1o calendario que comenzaba el siguiente d\u00ed\u00ada de a\u00f1o nuevo despu\u00e9s que el rey ascend\u00ed\u00ada al trono.  2. De \u00abpredataci\u00f3n\u00bb (o \u00absin a\u00f1o ascensional\u00bb), seg\u00fan el cual el \u00abprimer\u00bb a\u00f1o era el resto del a\u00f1o en que hab\u00ed\u00ada ascendido al trono y que terminaba con el 1er d\u00ed\u00ada de a\u00f1o nuevo de su reinado.  Adem\u00e1s, los a\u00f1os de reinado babil\u00f3nico-persas comenzaban en la primavera, mientras que el a\u00f1o hebreo ten\u00ed\u00ada 2 comienzos, en primavera y en oto\u00f1o, diferencia que tambi\u00e9n se debe tomar en cuenta. Aun cuando podamos ubicar un acontecimiento en un cierto a\u00f1o de reinado, digamos 568\/67 a.C., y sepamos que el a\u00f1o comenz\u00f3 en la primavera o en el oto\u00f1o, no podemos estar seguros de si el evento ocurri\u00f3 en la \u00faltima parte del a\u00f1o 568 o en la primera parte del 567 a menos que sepamos tambi\u00e9n en qu\u00e9 mes ocurri\u00f3.  Por lo tanto, este Diccionario presenta la mayor parte de las fechas con expresiones tales como c (circa, \u00abcerca de\u00bb, \u00abaproximadamente\u00bb).  Sin embargo, en los casos donde la informaci\u00f3n es suficiente (como en 2Ki 25:8), podemos tener la certeza del a\u00f1o y a veces aproximadamente tambi\u00e9n del d\u00ed\u00ada.  \u00abAproximadamente\u00bb en el caso de una fecha \u00abque da el mes y el d\u00ed\u00ada\u00bb significa que el error posible no es mayor de un d\u00ed\u00ada o 2.  Pero sin informaci\u00f3n adicional, como la fecha exacta de un eclipse o una sincronizaci\u00f3n mediante 2 fechas (una de un calendario lunar y otra de un calendario solar), no podemos mediante c\u00e1lculos actuales identificar el d\u00ed\u00ada exacto del comienzo de ning\u00fan mes* lunar antiguo espec\u00ed\u00adfico, ya sea hebreo o babil\u00f3nico, porque subsisten factores desconocidos como la visibilidad de la Luna, etc.  Algunas veces puede haber una diferencia de un mes entre los calendarios jud\u00ed\u00ado y babil\u00f3nico, si la inserci\u00f3n de un mes adicional en el a\u00f1o lunar ca\u00ed\u00ada en a\u00f1os diferentes.  Cuando se debe tener en cuenta todas estas variables, no es sorprendente que a veces haya incertidumbre y diferencias de opini\u00f3n en la interpretaci\u00f3n de la cronolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica, aun con la cantidad de material original relativamente abundante de que disponemos por causa de las investigaciones arqueol\u00f3gicas.  Sin embargo, la diferencia de un d\u00ed\u00ada o 2, de un mes o aun de un a\u00f1o, en fechas de hace miles de a\u00f1os es un asunto de menor cuant\u00ed\u00ada.  Las cronolog\u00ed\u00adas publicadas desde hace mucho tiempo hasta hoy est\u00e1n hechas sobre informaci\u00f3n incompleta, err\u00f3nea u obsoleta y no son confiables.  El bosquejo de fechas que ofrece Ussher en muchas Biblias inglesas y ciertas espa\u00f1olas, alguna vez fue el mejor de que se dispon\u00ed\u00ada, pero ya tiene 300 a\u00f1os y est\u00e1 superada por la cantidad de informaciones que tenemos a nuestra disposici\u00f3n; es decir, los hallazgos arqueol\u00f3gicos nos permiten tener una cronolog\u00ed\u00ada mucho m\u00e1s exacta para los eventos b\u00ed\u00adblicos que la que era posible en los d\u00ed\u00adas de Ussher.  II. Desde la creaci\u00f3n hasta el \u00e9xodo.  La porci\u00f3n m\u00e1s temprana de la Biblia, que abarca grandes per\u00ed\u00adodos de la historia con mucho menos detalles que algunas porciones posteriores, ofrece menos elementos para una cronolog\u00ed\u00ada exacta y presenta las mayores variaciones num\u00e9ricas entre el texto hebreo, el Pentateuco Samaritano y la LXX.  A. Desde Ad\u00e1n hasta Abrah\u00e1n.  Para los primeros per\u00ed\u00adodos la Biblia no proporciona fechas 267 de ning\u00fan acontecimiento.  S\u00f3lo ofrece la genealog\u00ed\u00ada de los patriarcas y la duraci\u00f3n de sus vidas.  Si seguimos el texto hebreo, calculando la duraci\u00f3n de la vida de los patriarcas, podemos poner el diluvio 1.656 a\u00f1os despu\u00e9s de la creaci\u00f3n (1656 A.M. [anno mundi, \u00aben el a\u00f1o del mundo\u00bb; o sea, a partir de la creaci\u00f3n del mundo]), y el \u00e9xodo en el 2513 A.M.  Sin embargo, se debe recordar que este c\u00e1lculo representa una posibilidad m\u00ed\u00adnima, no m\u00e1xima.  El per\u00ed\u00adodo ser\u00e1 m\u00e1s largo si: 1. Usamos interpretaciones diferentes para los n\u00fameros dados (tal como ocurre en The Westminster Dictionary of the Bible [El diccionario b\u00ed\u00adblico Westminster; ed. de 1944, p 103], y en The International Standard Bible Encyclopaedia [La internacional enciclopedia b\u00ed\u00adblica est\u00e1ndar; ed. de 1960, t I, p 643]), de acuerdo con los cuales cada uno de los 20 patriarcas desde Ad\u00e1n hasta Abrah\u00e1n representa al fundador de una dinast\u00ed\u00ada, familia o tribu destacada, y las cifras dadas no representan a\u00f1os de personas, sino m\u00e1s bien la duraci\u00f3n de la importancia de esa dinast\u00ed\u00ada, familia o tribu.  2. Consideramos la posibilidad de que existan algunas generaciones no mencionadas en el registro.  3. Seguimos la LXX, en la que la suma de la vida de los patriarcas es 1.000 a\u00f1os mayor que en el texto hebreo.  Es posible que la LXX represente un original hebreo m\u00e1s antiguo que el que tenemos, pero, por otra parte, pudo haber sido una modificaci\u00f3n intencional del texto (v\u00e9ase la tabla 1 en la secci\u00f3n IX).  Examinemos las alternativas.  Si ponemos a un lado la posibilidad 1 como conjetural o inaceptable, encontramos que, seg\u00fan las posibilidades 2 y 3, en la genealog\u00ed\u00ada que Lucas da de Jes\u00fas se menciona un nombre que no est\u00e1 en la hebrea del AT (Luk 3:36; cf Gen 11:12) pero s\u00ed\u00ad en la lista de la LXX; y que otras genealog\u00ed\u00adas b\u00ed\u00adblicas a veces omiten nombres, tal vez los menos importantes: por ejemplo, la de Esdras (Ezr 7:1-5; cf 1Ch 6:3-15) y la de Mateo, quien omite 4 generaciones (Ocoz\u00ed\u00adas, Jo\u00e1s, Amas\u00ed\u00adas y Joaqu\u00ed\u00adn; Mat 1:8, 11; cf 1Ch 3:11, 12, 15).  As\u00ed\u00ad, existe la posibilidad de que hubo otros hombres en la l\u00ed\u00adnea patriarcal cuyos nombres no fueron preservados por la Inspiraci\u00f3n.  Por tanto, se debe considerar que la cronolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica de los primeros tiempos, por lo menos antes de Abrah\u00e1n, no necesariamente se conoce en su totalidad.  Para que el registro b\u00ed\u00adblico sea verdadero, incluyendo sus datos cronol\u00f3gicos, no es necesario que las Escrituras contengan un registro completo de todo lo que ocurri\u00f3 en el pasado: en ninguna parte se registra el n\u00famero total de a\u00f1os desde la creaci\u00f3n hasta el diluvio, ni del diluvio hasta el \u00e9xodo, o para la serie de todos los reyes; los totales se deben obtener por la interpretaci\u00f3n de las cifras que da el texto.  Por eso este Diccionario, aunque adhiere a la exactitud del informe de la creaci\u00f3n como lo da el G\u00e9nesis y a la exactitud b\u00e1sica de todos los datos cronol\u00f3gicos que suministra, no pretende establecer dogm\u00e1ticamente la fecha exacta de la creaci\u00f3n de la tierra.  V\u00e9ase Hijo.  B. Desde Abrah\u00e1n hasta el \u00e9xodo.  Se afirma definidamente que el tiempo desde el llamamiento de Abrah\u00e1n hasta el \u00e9xodo fue de 430 a\u00f1os (G\u00e1. 3:17; cf Exo 12:40, LXX); y el relato de cada generaci\u00f3n aparece con suficientes detalles como para asegurar que Jacob y su familia entraron en Egipto 215 a\u00f1os despu\u00e9s del llamamiento de Abrah\u00e1n; o sea, que los israelitas estuvieron en Egipto 215 a\u00f1os.  La fecha a.C. de Abrah\u00e1n depende de la del \u00e9xodo, que ha sido ubicado diversamente  -por diferencias en la interpretaci\u00f3n de los registros-, entre la \u00faltima parte del s XVII y la \u00faltima del , XIII a.C. La evidencia es insuficiente para demostrar acabadamente cualquier fecha para el \u00e9xodo.  Sin embargo, como est\u00e1n fijadas las del fin de los reinos de Jud\u00e1 e Israel, las fechas tard\u00ed\u00adas sugeridas para el \u00e9xodo permiten s\u00f3lo un muy breve per\u00ed\u00adodo para los jueces aun con una \u00abcronolog\u00ed\u00ada corta\u00bb de los reyes, mientras que las fechas m\u00e1s  tempranas para el \u00e9xodo requieren un per\u00ed\u00adodo muy largo para los jueces y una \u00abcronolog\u00ed\u00ada larga\u00bb para los reyes.  Una teor\u00ed\u00ada supone un \u00e9xodo en 2 partes, seg\u00fan la cual Josu\u00e9 entr\u00f3 en Cana\u00e1n en el s XV a.C. y Mois\u00e9s a fines  del s XIII a.C.  De todas las teor\u00ed\u00adas para datar el \u00e9xodo, la que ofrece menos dificultades con respecto a los registros b\u00ed\u00adblicos e hist\u00f3ricos es la que lo fija a mediados del s XV a.C., que se basa en: 1. La aceptaci\u00f3n del a\u00f1o 480\u00c2\u00ba (1Ki 6:1) como una afirmaci\u00f3n literal del intervalo entre el \u00e9xodo y el 4\u00c2\u00ba a\u00f1o de Salom\u00f3n.  2. la interpretaci\u00f3n de que varios per\u00ed\u00adodos mencionados en el libro de Jueces (que suman un total mucho mayor que 480 a\u00f1os) representan, en algunos casos, judicaturas simult\u00e1neas en diferentes regiones de Palestina.  3. Una cronolog\u00ed\u00ada del reino dividido que pondr\u00ed\u00ada el 4\u00c2\u00ba a\u00f1o de Salom\u00f3n c 965 a.C., como se acepta ahora en forma general (v\u00e9ase en la p 427 un cuadro de los 400 \u00f3 430 a\u00f1os de estad\u00ed\u00ada en Egipto).  Este Diccionario adopta el sistema de cronolog\u00ed\u00ada tentativa que fija el 4\u00c2\u00ba a\u00f1o de Salom\u00f3n en el 967\/66 a.C.; es decir, el a\u00f1o civil que va de oto\u00f1o a oto\u00f1o y que comienza con 268 Tishri, el 7\u00c2\u00ba mes, en el 967 a.C. En consecuencia, la fundaci\u00f3n del templo en el mes 2\u00c2\u00ba, Zif de ese a\u00f1o, estar\u00ed\u00ada fijado en la primavera (del hemisferio norte) del 966 a.C. (1Ki 6:1).  Luego, si Zif en el a\u00f1o 480\u00c2\u00ba del \u00e9xodo cae en el 966, Zif en el 1er a\u00f1o del \u00e9xodo caer\u00ed\u00ada 479 a\u00f1os antes, en la primavera del 1445 a.C.; y el 1er mes, en el cual los israelitas abandonaron Egipto, ser\u00ed\u00ada el mes anterior, Abib (Nis\u00e1n), de ese a\u00f1o.  Entonces, con el \u00e9xodo en el 1445 a.C., el llamamiento de Abrah\u00e1n exactamente 430 a\u00f1os antes ser\u00ed\u00ada en el 1875 a.C, (G\u00e1. 3:17; Exo 12:40, 41), y la entrada de Jacob en Egipto ser\u00ed\u00ada en el 1660 a.C.  III. Desde el \u00e9xodo hasta el reino.  Hay un problema en acomodar los diversos per\u00ed\u00adodos de los libros de Jos. y Jue. dentro de los 480 a\u00f1os (1Ki 6:1) que comienzan en el \u00e9xodo y terminan con el 4\u00c2\u00ba a\u00f1o de Salom\u00f3n (c 967\/66 a.C.).  Si los israelitas salieron de Egipto en el 1445 a.C., y su peregrinaci\u00f3n* por el desierto dur\u00f3 40 a\u00f1os, entonces entraron en Cana\u00e1n en la primavera del 1405, y completaron la conquista inicial de Cana\u00e1n y la divisi\u00f3n de la tierra alrededor del 1400 a.C.  La serie de jueces* comenz\u00f3 largo tiempo despu\u00e9s del 1400, por que el pueblo \u00abhab\u00ed\u00ada servido a Jehov\u00e1 todo el tiempo de Josu\u00e9, y todo el tiempo de los ancianos que sobrevivieron a Josu\u00e9\u00bb (Jdg 2:7), antes de apostatar y provocar la opresi\u00f3n extranjera de la que fueron salvados por los jueces.  Si asignamos x a\u00f1os para el intervalo entre la conquista inicial y el comienzo de la opresi\u00f3n bajo Cusan-risataim (Jdg 3:8) y 83 a\u00f1os para la suma de los reinados de Sa\u00fal (Act 13:21), de David (2Sa 5:4, 5) y 3 a\u00f1os hasta el 4\u00c2\u00ba a\u00f1o de Salom\u00f3n, tenemos 83 + x a\u00f1os; entonces, si restamos esta suma del total de a\u00f1os entre aproximadamente 1400 a.C. y 967 a.C. llegamos a aproximadamente 350 &#8211; x a\u00f1os para el tiempo de los jueces.  Sin embargo, los diversos per\u00ed\u00adodos durante los cuales gobernaron los jueces y los de opresi\u00f3n mencionados en Jue., m\u00e1s el desconocido entre la conquista y el comienzo de la 1\u00c2\u00aa opresi\u00f3n, no da un total de 350 &#8211; x sino de 410 + x a\u00f1os.  Por tanto, resulta evidente que estos per\u00ed\u00adodos no pueden ser todos sucesivos; debe haber superposiciones.  El registro no afirma que cada juez gobern\u00f3 sobre las 12 tribus; m\u00e1s bien pinta un cuadro de falta de unidad y confusi\u00f3n que se adecua perfectamente a la situaci\u00f3n en que los jueces pod\u00ed\u00adan actuar en una peque\u00f1a regi\u00f3n en diferentes partes de Palestina al mismo tiempo.  En algunos casos hay una indicaci\u00f3n textual de que eso sucedi\u00f3 realmente; tambi\u00e9n puede ser el caso de otros.  No tenemos suficiente informaci\u00f3n acerca de este per\u00ed\u00adodo para construir una cronolog\u00ed\u00ada detallada, pero es perfectamente posible armar un panorama provisorio y aproximado de fechas de modo que la duraci\u00f3n total de los jueces se pueda armonizar con la declaraci\u00f3n de que el templo se inicio en el a\u00f1o 480\u00c2\u00ba a partir del \u00e9xodo ( v\u00e9ase la tabla 2 en la secci\u00f3n IX ).  IV. Reino unido de Israel  El AT no afirma claramente cuanto tiempo reino Sa\u00fal, el primer rey hebreo, pero Lucas, al informar de un serm\u00f3n de Pablo, indica que la duraci\u00f3n fue de \u00abcuarenta a\u00f1os\u00bb (Act 13:21).  Como ni Pablo ni Lucas ten\u00ed\u00adan la intenci\u00f3n de hacer una cronolog\u00ed\u00ada exacta es enteramente posible que estos \u00abcuarenta a\u00f1os\u00bb, como los 450 a\u00f1os del versiculo anterior, sean n\u00fameros redondos.  Se han sugerido razones por las que Sa\u00fal habr\u00ed\u00ada reinado menos de 40 a\u00f1os.  Sin embargo los 40 a\u00f1os asignados a los reinados de David, no son, obviamente, un n\u00famero redondo ya que se le da como la suma se 7 + 33 a\u00f1os (1Ch 29:27).  Adem\u00e1s, un acontecimiento que ocurri\u00f3 poco antes de la muerte de David se dice que ocurri\u00f3 en el 40\u00c2\u00ba a\u00f1o del rey (23:1; 26:31).  Salom\u00f3n tambi\u00e9n rein\u00f3 40 a\u00f1os (1Ki 11:42), y entonces se dividi\u00f3 el reino.  De la cronolog\u00ed\u00ada del reino dividido (que se explica en la pr\u00f3xima secci\u00f3n) llegamos a las siguientes fechas provisorias para el reino unido: Sa\u00fal, c 1050-1011 a.C.; David, c 1011-971 a.C.; Salom\u00f3n, c 971-931 a.C.  V. Divisi\u00f3n del reino: Israel y Jud\u00e1.  La base para la cronolog\u00ed\u00ada para la base de Jud\u00e1 en Israel es una serie de declaraciones relacionadas con el tiempo que dan los datos de ascensi\u00f3n al trono y duraci\u00f3n de los reinados.  La siguiente tabla incluye los reyes en el orden en que son presentados en los libros de reyes.  Para las fechas provisorias a. C. de estos reinados, v\u00e9ase en la tabla 3 en la secci\u00f3n IX.  A. Problema de los sincronismos entre Jud\u00e1 e Israel.  Declaraciones acerca de los reinados como: \u00abComenz\u00f3 a reinar Acab hijo de Omri sobre Israel en el a\u00f1o treinta y ocho de Asa rey de Jud\u00e1.  Y rein\u00f3 Acab hijo de Omri sobre Israel en Samaria veintid\u00f3s a\u00f1os\u00bb (1Ki 16:29,30), aparecen para varios reyes de Israel y de Jud\u00e1.  Proveen 2 elementos de informaci\u00f3n: 1. la duraci\u00f3n del reinado.  2. Un sincronismo entre el ascenso de un rey determinado y un a\u00f1o espec\u00ed\u00adfico en el reinado de su contempor\u00e1neo del otro reino.  Sin embargo, cuando se totaliza las cifras de los reinados de los reyes del reino del norte, Israel, y tambi\u00e9n se totalizan los de los reyes del sur, Jud\u00e1, para el mismo periodo, el \u00faltimo total es mayor que el primero en unos 20 a\u00f1os.  Por  causa de esta 269  DATOS B\u00ed\u008dBLICOS PARA LOS REINADOS DE ISRAEL Y JUD\u00ed\u0081  270 aparente discrepancia, algunos abandonaron las declaraciones cronol\u00f3gicas de la Biblia como no confiables, y corrigieron las cifras para adecuarse a sus diferentes teor\u00ed\u00adas.  Pero otros han demostrado que ambas secuencias se pueden reconciliar suponiendo reinados superpuestos (corregencias) en la secuencia m\u00e1s larga, o brechas entre reinados (interregnos) en la secuencia m\u00e1s breve.  El m\u00e9todo de armonizaci\u00f3n que us\u00f3 Ussher y otros fue alargar la secuencia m\u00e1s corta suponiendo interregnos (el sistema, por lo tanto, se llama: \u00abcronolog\u00ed\u00ada larga\u00bb de los reyes); m\u00e9todo que ya no se acepta porque no se adecua a la cronolog\u00ed\u00ada de los asirios como se la obtiene de las listas de los limmu.  M\u00e1s recientemente, sin embargo, se ha favorecido el otro m\u00e9todo, el de acortar la l\u00ed\u00adnea m\u00e1s larga de reyes suponiendo que hubo corregencias.  B. Las corregencias permiten armonizar los sincronismos entre los reinos.  En algunos casos, el registro especifica directamente la corregencia de un rey con su predecesor por cierto n\u00famero de a\u00f1os.  Por ejemplo, cuando Uz\u00ed\u00adas (Azar\u00ed\u00adas) enferm\u00f3 de lepra, su hijo Jotam gobern\u00f3 por varios a\u00f1os antes de la muerte de Uz\u00ed\u00adas (2Ki 15:5); por ello el reinado de Jotam con su padre -su corregencia- comenz\u00f3 alg\u00fan tiempo antes de suceder a su padre como \u00fanico gobernante.  En otros casos, el registro no nos dice qu\u00e9 ocurri\u00f3, pero los datos cronol\u00f3gicos con respecto a la duraci\u00f3n de los reinados o los sincronismos entre los reinos de Jud\u00e1 e Israel muestran claramente que debi\u00f3 haber habido una corregencia.  Por ejemplo, se nos dice que Joram de Jud\u00e1 comenz\u00f3 a reinar en el 5\u00c2\u00ba a\u00f1o de Joram de Israel (2Ki 8:16).  Esto parecer\u00ed\u00ada implicar que subi\u00f3 al trono unos 5 a\u00f1os m\u00e1s tarde que Joram de Israel.  Sin embargo, tambi\u00e9n se nos dice que Joram de Israel comenz\u00f3 a reinar en el 18\u00c2\u00ba a\u00f1o de Josafat (2Ki 3:1) o el 2\u00c2\u00ba a\u00f1o de Joram de Jud\u00e1 (1:17).  Esto parecer\u00ed\u00ada implicar que Joram de Jud\u00e1 subi\u00f3 al trono un a\u00f1o antes que Joram de Israel. Parecer\u00ed\u00ada, adem\u00e1s, que fue el comienzo de una corregencia con su padre, puesto que Josafat rein\u00f3 m\u00e1s de 18 a\u00f1os.  Por tanto, la supuesta contradicci\u00f3n entre el comienzo del reinado de Joram un a\u00f1o antes y 5 a\u00f1os despu\u00e9s de Joram de Israel queda resuelta.  Obviamente, Joram de Jud\u00e1 comenz\u00f3 a reinar con su padre el a\u00f1o antes que Joram de Israel ascendiera al trono, y entonces, en el 5\u00c2\u00ba a\u00f1o de \u00e9ste muri\u00f3 Josafat y su hijo Joram de Jud\u00e1 comenz\u00f3 a reinar como \u00fanico rey. Estos textos muestran una cosa m\u00e1s: si Josafat muri\u00f3 en el 5\u00c2\u00ba a\u00f1o de Joram de Israel, su \u00faltimo a\u00f1o no fue su 25\u00c2\u00ba sino su 22\u00c2\u00ba.  Por lo tanto, para contar 25 a\u00f1os de su reinado (1Ki 22:42), tenemos que suponer que gobern\u00f3 22 a\u00f1os despu\u00e9s de su padre Asa, pero 25 a\u00f1os contando una corregencia de 3 a\u00f1os con su padre.  De este modo podemos decir que los sincronismos y la longitud del reinado de Josafat exigen que lleguemos a la conclusi\u00f3n de que tuvo una corregencia al comienzo, con su padre Asa, y una al terminar, con su hijo Joram.  Hay otros ejemplos m\u00e1s, De este modo, las aparentes inconsistencias de los registros de los reyes se pueden explicar razonablemente bien, mientras que muchas discrepancias aparentes de un a\u00f1o se pueden resolver por medio de la diferencia entre los 2 reinos de Israel y de Jud\u00e1 en 2 sentidos: 1. Los 2 m\u00e9todos de numerar los a\u00f1os de los reinados (v\u00e9ase la secci\u00f3n I C, m\u00e1s arriba).  2. Los 2 comienzos del a\u00f1o hebreo.  Se prepar\u00f3 un esquema cronol\u00f3gico casi completo para estas 2 l\u00ed\u00adneas de reyes en armon\u00ed\u00ada con los datos cronol\u00f3gicos de la Biblia y los de Asiria y Babilonia.  En consecuencia, los que antes fueron esc\u00e9pticos ahora aceptan cada vez m\u00e1s como historia  confiable las declaraciones acerca del tiempo en los libros de Reyes y de Cr\u00f3nicas.  C. C\u00f3mo se llega a las fechas a.C.  Una vez obtenido un sistema para los reinados en Israel y en Jud\u00e1, todav\u00ed\u00ada tenemos el problema de determinar la fecha exacta de todo el sistema con la Escala a.C.-d.C., escala que se comenz\u00f3 a usar muchos siglos m\u00e1s tarde. Afortunadamente, el a\u00f1o de la muerte de Acab se puede datar con razonable certeza en el 853\/52 a.C. por la cronolog\u00ed\u00ada asiria mediante el registro de su participaci\u00f3n en la batalla de Qarqar (en el 6\u00c2\u00ba a\u00f1o de Salmanasar III) y otro registro en que Jeh\u00fa paga tributos en el a\u00f1o 18\u00c2\u00ba del mismo rey.  Adem\u00e1s, el fin del reino de Jud\u00e1 est\u00e1 ligado por varios sincronismos con el reinado de Nabucodonosor, cuyos a\u00f1os de reinado est\u00e1n fijos m\u00e1s all\u00e1 de toda duda, porque su a\u00f1o 37\u00c2\u00ba ha sido identificado por m\u00e9todos astron\u00f3micos modernos con el a\u00f1o del calendario lunar de Babilonia que comienza el 1\u00c2\u00ba de Nis\u00e1n (23 de abril) del 568 a.C., y termina el 30 de Adar (12 de abril) del 567 a.C. (Todas las fechas de los meses -como el 23 de abril, etc.-, por costumbre, se dan en fechas del calendario juliano a.C. hasta el 1582 d.C., cuando se acept\u00f3 la reforma gregoriana.)  Con el fin del reino de Jud\u00e1 ya fijado (v\u00e9ase la secci\u00f3n VI, A1), las fechas a.C. de acontecimientos anteriores -incluyendo el comienzo de la construcci\u00f3n del templo en el 4\u00c2\u00ba a\u00f1o de Salom\u00f3n, y el \u00e9xodo 480 a\u00f1os antes- dependen 271 del m\u00e9todo que se use para la cronolog\u00ed\u00ada de los reinados de los reyes hebreos, acerca de la cual todav\u00ed\u00ada hay margen para peque\u00f1as diferencias de opini\u00f3n. Pero cualquier disposici\u00f3n de los reinados, que parezca correcto porque \u00abfunciona\u00bb en el papel, tiene la posibilidad de que m\u00e1s tarde sufra una peque\u00f1a modificaci\u00f3n que \u00abfunciona\u00bb un poco mejor.  Por tanto, debemos adoptar el esquema que parezca cumplir mejor con las exigencias de los datos, y usarlo provisoriamente.  Las fechas que se usan en esta obra no se basan totalmente en ning\u00fan sistema de cronolog\u00ed\u00ada publicado hasta ahora (v\u00e9ase la bibliograf\u00ed\u00ada citada al final de la secci\u00f3n VIII).  Dif\u00ed\u00adcilmente futuras revisiones har\u00e1n una diferencia mayor que la de unos pocos a\u00f1os en este per\u00ed\u00adodo de los reyes hebreos.  La posibilidad de variaci\u00f3n est\u00e1, aparte del problema de las corregencias, en la diferencia del comienzo del a\u00f1o en primavera o en oto\u00f1o y en el problema de si el \u00abprimer a\u00f1o\u00bb de un rey es el a\u00f1o que comienza el 1er d\u00ed\u00ada de a\u00f1o nuevo de su reinado o el que termina ese 1er d\u00ed\u00ada de a\u00f1o nuevo; en cualquiera de los casos, la diferencia es de s\u00f3lo un a\u00f1o. Y, \u00bfqu\u00e9 diferencia har\u00ed\u00ada, desde la distancia a la que estamos, una variaci\u00f3n de un a\u00f1o en el reinado de Uz\u00ed\u00adas, o aun una variaci\u00f3n de 10 a\u00f1os en una \u00e9poca tan temprana como el reinado de Salom\u00f3n?  Los hechos son los importantes; a los prop\u00f3sitos pr\u00e1cticos la cronolog\u00ed\u00ada de los reyes hebreos es conocida, y la Biblia nos da una cronolog\u00ed\u00ada confiable para este per\u00ed\u00adodo.  VI. Cautividad y restauraci\u00f3n.  Como el reinado de Nabucodonosor ha sido fijado por la astronom\u00ed\u00ada, como nuestros datos cronol\u00f3gicos m\u00e1s exactos est\u00e1n en los per\u00ed\u00adodos babil\u00f3nico y persa, y como los registros b\u00ed\u00adblicos del tiempo de la cautividad y la restauraci\u00f3n contienen numerosas declaraciones fechadas, la cronolog\u00ed\u00ada de este per\u00ed\u00adodo est\u00e1 mejor establecida que la de cualquier otra parte de la Biblia.  A. Los 70 a\u00f1os de cautividad.  La cautividad babil\u00f3nica fue el resultado de una triple deportaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n del reino de Jud\u00e1:  1. La 1a etapa ocurri\u00f3 en el 3er a\u00f1o de Joacim, cuando entre los cautivos de Nabucodonosor se incluye a Daniel (Dan 1:1-3, 6).  Este fue el a\u00f1o anterior al 4\u00c2\u00ba de Joacim, que fue el 1er a\u00f1o de Nabucodonosor, en el que Jerem\u00ed\u00adas  predijo por 1a vez que la cautividad durar\u00ed\u00ada 70 a\u00f1os (Jer 25:1-11).  Tenemos una cr\u00f3nica babil\u00f3nica que abarca el verano anterior al 1er a\u00f1o del reinado de Nabucodonosor.  Describe su campa\u00f1a a Palestina, durante la que fue llamado para hacerse cargo del trono por la muerte de su padre.  Josefo, citando al historiador babilonio Beroso, menciona esta campa\u00f1a y dice que en esa ocasi\u00f3n fueron llevados jud\u00ed\u00ados cautivos a Babilonia.  La fecha de esta cautividad se conoce con toda precisi\u00f3n.  Como el a\u00f1o 37\u00c2\u00ba de Nabucodonosor fue el 568\/67 a.C. (de Nis\u00e1n a Nis\u00e1n), entonces su 1er a\u00f1o fue el 604\/03 a.C.; y el verano anterior, 605 a.C., fue la fecha de su ascenso al trono.  Esto concuerda perfectamente con las referencias b\u00ed\u00adblicas al 3er y 4\u00c2\u00ba a\u00f1os de Joacim.  Sin embargo, como cada naci\u00f3n ten\u00ed\u00ada su propio calendario local, se esperar\u00ed\u00ada que los escritores jud\u00ed\u00ados contaran los a\u00f1os por su propio calendario civil que comenzaba en Tishri, en el oto\u00f1o; y as\u00ed\u00ad, el 1er a\u00f1o de Nabucodonosor, el 4\u00c2\u00ba de Joacim, comenz\u00f3 en el oto\u00f1o del 605 a.C., en su propio d\u00ed\u00ada de a\u00f1o nuevo; o sea, 6 meses antes del siguiente a\u00f1o nuevo babil\u00f3nico. Como la cautividad comenz\u00f3 en el a\u00f1o jud\u00ed\u00ado que terminaba en el 605, esperar\u00ed\u00adamos que el per\u00ed\u00adodo de 70 a\u00f1os terminara en el a\u00f1o 70\u00c2\u00ba seg\u00fan el c\u00f3mputo jud\u00ed\u00ado, que termina en el 536, como se ver\u00e1 en la secci\u00f3n B.  Bib.: FJ-AA i.19.  2. La 2\u00c2\u00aa etapa de la cautividad llev\u00f3 a Joaqu\u00ed\u00adn y a muchos otros, incluyendo a Ezequiel, hasta Babilonia (Eze 1:1-3; 33:21; 40:1); era el 8\u00c2\u00ba a\u00f1o de Nabucodonosor (2Ki 24:8-16).  El registro babil\u00f3nico armoniza con esto pues informa que Nabucodonosor tom\u00f3 Jerusal\u00e9n y captur\u00f3 a su rey el 2 de Adar, aproximadamente el 16 de marzo del 597 a.C.. en su 7\u00c2\u00ba a\u00f1o. (N\u00f3tese que esta fecha ser\u00ed\u00ada el 8\u00c2\u00ba a\u00f1o del reinado si se cuenta seg\u00fan el calendario civil jud\u00ed\u00ado.  La raz\u00f3n que el a\u00f1o civil jud\u00ed\u00ado, que comienza en el oto\u00f1o, y el a\u00f1o babil\u00f3nico, que comienza en la primavera, se superponen durante 6 meses; por tanto, por 1\/2 a\u00f1o los n\u00fameros de los a\u00f1os coinciden en ambos calendario, y en la otra mitad hay una diferencia de 1 en las cifras.)  3. La 3\u00c2\u00aa etapa fue la ca\u00ed\u00adda final de la ciudad y la destrucci\u00f3n del templo, que se fecha 2 veces en el a\u00f1o 19\u00c2\u00ba de Nabucodonosor (2Ki 25:8-12; Jer 52:12-15). Esto ocurri\u00f3 en el 586 a.C., aproximadamente el 15 \u00f3 18 de agosto.  (La diferencia entre el 7 y el 10 del 5\u00c2\u00ba mes en estos 2 textos puede ser el intervalo entre la entrada de Nabuzard\u00e1n hasta el incendio de la ciudad, o desde el comienzo hasta el fin de su destrucci\u00f3n.)  Algunos eruditos ubican la ca\u00ed\u00adda de Jud\u00e1 en el 587 a.C., pero deben suponer que los hebreos contaban los a\u00f1os de reinado de Nabucodonosor un a\u00f1o antes, o suponer (seg\u00fan Jer 52:29) que Jud\u00e1 cay\u00f3 en el a\u00f1o 18\u00c2\u00ba en vez del 272 19\u00c2\u00ba.  Sin embargo, como el mismo cap\u00ed\u00adtulo menciona el a\u00f1o 19\u00c2\u00ba (v 12), no hay necesidad de suponer un error; los vs 12 y 29 no necesitan referirse al mismo acontecimiento.  De este modo, tenemos fechas bien establecidas para el fin del reino de Jud\u00e1 y el comienzo de la cautividad babil\u00f3nica, fechas que conocemos casi hasta con su d\u00ed\u00ada.  B. Retorno de la cautividad.  Los registros contempor\u00e1neos nos dicen que Ciro conquist\u00f3 Babilonia en el 7\u00c2\u00ba mes del a\u00f1o 17\u00c2\u00ba de Nabonido (el rey que en su ausencia \u00abconfi\u00f3 el reino\u00bb a su hijo mayor, Belsasar).  La ciudad de Babilonia cay\u00f3 el d\u00ed\u00ada 16 del mes 7\u00c2\u00ba, y el triunfante Ciro* entr\u00f3 por sus puertas el 3 del mes 8\u00c2\u00ba.  Estas fechas son aproximadamente el 12 y el 29 de octubre del 539 a.C.  Los registros habil\u00f3nicos no mencionan un reinado aparte de Belsasar, pero confirman que gobern\u00f3 Babilonia como representante de su padre durante el reinado de Nabonido.  Parece evidente que debemos considerar el \u00abprimer a\u00f1o de Ciro\u00bb b\u00ed\u00adblico como el 1er, a\u00f1o de reinado que sigui\u00f3 a su conquista de Babilonia, computado seg\u00fan el calendario jud\u00ed\u00ado.  No hay raz\u00f3n para suponer que los escritores jud\u00ed\u00ados usaran un c\u00f3mputo 2 a\u00f1os posterior que la numeraci\u00f3n oficial de los a\u00f1os de reinado de Ciro, como supon\u00ed\u00adan algunos comentadores antiguos.  Se se\u00f1ala el 1er a\u00f1o de Ciro por su decreto de autorizaci\u00f3n a los jud\u00ed\u00ados para que retornaran a Palestina (Ezr 1:1-4).  Ese a\u00f1o en el calendario babil\u00f3nico-persa fue el 538\/37 a.C., que comienza el 1\u00c2\u00ba de Nis\u00e1n, en la primavera que sigui\u00f3 a la captura de Babilonia.  Sin embargo, en el calendario civil jud\u00ed\u00ado el a\u00f1o de ascenso no se habr\u00ed\u00ada extendido hasta la primavera del 538, sino hasta Tishri en el oto\u00f1o de 538, y el a\u00f1o 1\u00c2\u00ba se habr\u00ed\u00ada extendido desde el oto\u00f1o del 538 hasta el oto\u00f1o del 537 a.C.  De este modo, el decreto de Ciro en su \u00abprimer a\u00f1o\u00bb pudo haber sido emitido hasta en la primavera del 537 a.C. de acuerdo con el calendario babil\u00f3nico-persa, y hasta el verano o el oto\u00f1o del 537 por el calendario civil jud\u00ed\u00ado.  Si el decreto se public\u00f3 en la \u00faltima parte del 1er, a\u00f1o, los miles de jud\u00ed\u00ados que retornaron no habr\u00ed\u00adan tenido tiempo para prepararse y salir con todos sus bienes antes de la primavera siguiente, en el 536, porque la primavera era la \u00fanica estaci\u00f3n que les permitir\u00ed\u00ada tener tiempo suficiente para un viaje de 4 meses (Ezr 7:8, 9), y tiempo para que los colonos tuvieran viviendas con qu\u00e9 protegerse y estar listos para plantar sus sembrados cuando comenzaran las lluvias de oto\u00f1o.  No sabemos exactamente cu\u00e1ndo se public\u00f3 el decreto de Ciro o cu\u00e1ndo regresaron los exiliados; pero es suficiente saber que hay una posibilidad razonable, m\u00e1s a\u00fan, una probabilidad grande, de que fuera en una fecha alrededor del 536 a.C.; es decir, 70 a\u00f1os, inclusive, desde el comienzo del cautiverio en el 605 a.C. y en armon\u00ed\u00ada con la profec\u00ed\u00ada de Jerem\u00ed\u00adas (29:10).  Despu\u00e9s del regreso autorizado por Ciro, la obra de restauraci\u00f3n se demor\u00f3 por las dificultades y la oposici\u00f3n, pero en el 2\u00c2\u00ba a\u00f1o de Dar\u00ed\u00ado I (no Dar\u00ed\u00ado el Medo) la construcci\u00f3n del templo se reanud\u00f3, dirigida por Hageo y Zacar\u00ed\u00adas (Ezr 5:1, 2).  Esto sucedi\u00f3 en el 520\/19 a.C. (de primavera a primavera seg\u00fan el c\u00f3mputo persa; pero 520\/19 de oto\u00f1o a oto\u00f1o seg\u00fan el calendario civil jud\u00ed\u00ado).  La obra fue autorizada por un decreto de Dar\u00ed\u00ado (si en su 2\u00c2\u00ba a\u00f1o o despu\u00e9s de \u00e9l no se indica), y el edificio de complet\u00f3 el 3 de Adar en el 6\u00c2\u00ba a\u00f1o de su reinado (6:1-15), que ser\u00ed\u00ada aproximadamente el 12 de marzo del 515 a.C. (seg\u00fan ambos calendarios, el persa y el jud\u00ed\u00ado).  V\u00e9ase Dar\u00ed\u00ado 1, 2.  C. Organizaci\u00f3n bajo Esdras y Nehem\u00ed\u00adas.  El siguiente hito importante fue el reinado de Artajerjes I, cuyos a\u00f1os de reinado est\u00e1n establecidos por una serie de papiros con doble fecha procedentes de Elefantina, Egipto, en los que se dan las fechas tanto en el calendario lunar sem\u00ed\u00adtico como en el calendario solar egipcio, fijando as\u00ed\u00ad los a\u00f1os a.C. sin dejar lugar a dudas.  El 1er a\u00f1o de Artajerjes fue el 464\/63 a. C.; su 7\u00c2\u00ba a\u00f1o, en el que Esdras fue enviado a Jerusal\u00e9n, fue el 458\/57; y su 20\u00c2\u00ba a\u00f1o, en el que Nehem\u00ed\u00adas fue enviado como gobernador, fue el 445\/44.  En el a\u00f1o civil jud\u00ed\u00ado que comienza en el mes 7\u00c2\u00ba, el 1er, mes inicia la 2\u00c2\u00aa mitad del a\u00f1o, en la primavera; en esa \u00e9poca sali\u00f3 Esdras (Ezr 7:9).  Tambi\u00e9n Nehem\u00ed\u00adas, en el 20\u00c2\u00ba a\u00f1o, evidentemente sali\u00f3 en ese mismo mes (Neh 2:1). En el a\u00f1o jud\u00ed\u00ado 458\/57, el 1er mes ca\u00ed\u00ada en el 457, y en el 445\/44, en la misma \u00e9poca del 444.  El uso del a\u00f1o de oto\u00f1o a oto\u00f1o se hace evidente en el relato de Nehem\u00ed\u00adas de que recibi\u00f3 malas noticias de Jerusal\u00e9n en Kisleu (9\u00c2\u00ba mes) del a\u00f1o 20\u00c2\u00ba, en consecuencia de lo cual pidi\u00f3 permiso al rey para ir all\u00e1 en Nis\u00e1n ( 1er, mes) del mismo a\u00f1o (Neh 1:1; 2:1).  Evidentemente, el a\u00f1o 20\u00c2\u00ba en el c\u00f3mputo de Nehem\u00ed\u00adas no era el a\u00f1o religioso que comienza el 1er mes, sino el civil que comienza el mes 7\u00c2\u00ba; a\u00f1o en que el mes 9\u00c2\u00ba preceder\u00ed\u00ada al mes 1\u00c2\u00ba.  Despu\u00e9s del per\u00ed\u00adodo en que Nehem\u00ed\u00adas fue gobernador no hay m\u00e1s datos cronol\u00f3gicos en el AT.  La menci\u00f3n, sin fecha, del \u00abreinado de Dar\u00ed\u00ado el persa\u00bb (Neh 12:22) se puede referir 273 a Dar\u00ed\u00ado II (424\/23-405\/04 a.C.) o (poco probablemente) a Dar\u00ed\u00ado III (336\/35-331 a.C.), quien perdi\u00f3 su imperio ante Alejandro Magno.  VII. Per\u00ed\u00adodo intertestamentario.  El per\u00ed\u00adodo entre el AT y el NT abarca: 1. La conquista del Imperio Persa por Alejandro Magno (las campa\u00f1as duraron desde el 334 hasta el 323 a.C.; la campa\u00f1a decisiva en Mesopotamia ocurri\u00f3 en el 331 a.C.).  2. La divisi\u00f3n del imperio de Alejandro, unos 20 a\u00f1os despu\u00e9s de su muerte, en 4 partes principales (301 a.C.), m\u00e1s tarde reducido a 3 partes (c 280), que finalmente fueron absorbidas en forma gradual por el Imperio Romano (c 168-30 a.C.).  3. El breve per\u00ed\u00adodo de independencia jud\u00ed\u00ada (c 143-63 a.C.) surgido por la rebeli\u00f3n de los Macabeos (c 168) contra el Imperio Sel\u00e9ucida (las fechas pueden variar en un a\u00f1o, de acuerdo con 2 interpretaciones de la Era Sel\u00e9ucida, que fue muy usada en el Cercano Oriente en ese per\u00ed\u00adodo), y que termin\u00f3 con el sometimiento de Palestina a los romanos en el 63.  4. El gobierno de los Herodes, reyes vasallos jud\u00ed\u00ado-edomitas bajo Roma, desde el 40 a.C. hasta el per\u00ed\u00adodo neotestamentario.  V\u00e9anse secci\u00f3n I, A; Grecia II, C.  VIII. Cronolog\u00ed\u00ada del Nuevo Testamento.  Los datos cronol\u00f3gicos del per\u00ed\u00adodo romano de Palestina son numerosos; es decir, para la historia romana desde la conquista de Siria por Pompeyo, en el 63 a.C., hasta los primeros emperadores romanos, cuyos reinados se pueden fechar casi hasta el d\u00ed\u00ada.  Sin embargo, por extra\u00f1o que parezca, los datos para una cronolog\u00ed\u00ada del NT son muy escasos, y los hechos no se pueden datar con seguridad como en el per\u00ed\u00adodo final del AT.  La raz\u00f3n principal para ello es que los escritores del NT, aparentemente con poco inter\u00e9s por la cronolog\u00ed\u00ada como tal, casi no mencionan fechas.  Se ocuparon en proclamar las buenas nuevas de la salvaci\u00f3n.  Para ellos era m\u00e1s importante lo que Jes\u00fas dijo e hizo que precisar el momento o lugar donde se produjeron los hechos.  Adem\u00e1s, esperaban el regreso de Jes\u00fas muy pronto; acontecimiento que, seg\u00fan ense\u00f1aban, acabar\u00ed\u00ada con la historia del mundo.  Puede parecer extra\u00f1o que haya diferencias de opini\u00f3n acerca de las fechas de los sucesos en la vida de quien marc\u00f3 la divisi\u00f3n del tiempo en 2 eras, pero no tenemos respuestas concluyentes a ciertos problemas de tiempo relacionados con su nacimiento, su bautismo, su muerte y su resurrecci\u00f3n.  A. Nacimiento de Cristo.  El a\u00f1o del nacimiento de Cristo no fue el a\u00f1o I d.C., no unos 4 \u00f3 5 a\u00f1os antes.  Dionisio el Exiguo, un abad romano del s VI d.C., enumer\u00f3 equivocadamente los a\u00f1os de su Era Cristiana al fijar el nacimiento de Cristo por lo menos 4 \u00f3 5 a\u00f1os m\u00e1s tarde; por eso, la fecha ser\u00ed\u00ada el 4 \u00f3 5 a.C.  Algunos pondr\u00ed\u00adan la muerte de Herodes en el oto\u00f1o del 4 a.C. o m\u00e1s tarde, pero se acepta generalmente que el eclipse mencionado por Josefo, en relaci\u00f3n con ese evento, debi\u00f3 ser el que ocurri\u00f3 en la primavera del 4 a.C., y por ese tiempo Cristo debi\u00f3 tener varias semanas o meses de edad (Mat 2:1; Herodes vivi\u00f3 por lo menos un corto tiempo despu\u00e9s [v 15] y muri\u00f3 el 4\/3 a.C.).  En consecuencia, su nacimiento sin duda habr\u00ed\u00ada ocurrido entre el oto\u00f1o del 5 a.C. y el invierno del 4 a.C. (Luk 2:8; \u00abdorm\u00ed\u00adan al raso\u00bb, BJ; \u00abpasaban la noche al aire libre\u00bb, NBE; lo que revelar\u00ed\u00ada que Jes\u00fas no pudo haber nacido en invierno, pero, con los datos que poseemos, no podemos saber la fecha exacta; de paso, todas las indicaciones a estaciones del a\u00f1o se refieren al hemisferio norte.)  Tampoco podemos datar con precisi\u00f3n el censo de Cirenio, porque no tenemos otro registro al respecto y los datos que se podr\u00ed\u00adan referir a \u00e9l pueden ser interpretados de varias maneras.  La estrella de Bel\u00e9n (Mat 2:2) no puede ser identificada con alg\u00fan acontecimiento astron\u00f3mico, como algunos intentaron hacerlo, por cuanto no fue un cuerpo celeste, como es evidente por la descripci\u00f3n de su movimiento (v 9).  Bib.: FJ-AJ xvii.6.4, 5  B. Bautismo de Cristo.  Juan el Bautista comenz\u00f3 a predicar en \u00abel a\u00f1o decimoquinto del imperio de Tiberio C\u00e9sar\u00bb (Luk 3:1-3, 21), poco tiempo -quiz\u00e1 unos 6 meses (cf 1:24, 26-31)- antes del bautismo de Jes\u00fas, evento desde el cual se cuenta el ministerio p\u00fablico de Jes\u00fas.  El comienzo de dicho ministerio est\u00e1 fechado por Lucas durante la administraci\u00f3n de diferentes gobernantes cuyos per\u00ed\u00adodos de servicio se deben ubicar entre el 26 y el 34 d.C., pero el \u00fanico a\u00f1o espec\u00ed\u00adfico que menciona Lucas es el 15\u00c2\u00ba a\u00f1o del imperio de Tiberio.  Para los lectores originales de Lucas esta fecha debi\u00f3 haber sido clara, pero para nosotros no lo es, por las diferentes maneras de interpretar la f\u00f3rmula para a\u00f1os de reinado que usa Lucas.  Si bien conocemos el m\u00e9todo romano oficial de poner fechas por los consulados, datarlos por a\u00f1os de gobierno no era una costumbre romana sino de las provincias orientales, y depend\u00ed\u00ada de los diversos m\u00e9todos locales de computar el a\u00f1o.  No sabemos exactamente qu\u00e9 clase de c\u00e1lculos emple\u00f3 Lucas, ya que no existen fuentes para mostrar c\u00f3mo usaban 274 los jud\u00ed\u00ados los a\u00f1os de reinado de un emperador romano.  Por tanto, hay diferencias de opini\u00f3n en cuanto al a\u00f1o preciso se\u00f1alado como el 15\u00c2\u00ba de Tiberio.  Sin embargo, si Lucas emple\u00f3 el sistema acostumbrado en Oriente, cont\u00f3 como a\u00f1o 1 el a\u00f1o calendario en que el gobernante comenz\u00f3 su reinado.  Luego, el a\u00f1o en que Tiberio sucedi\u00f3 a Augusto (que muri\u00f3 en agosto del 14 d.C.) debi\u00f3 haber sido, de acuerdo con el calendario civil jud\u00ed\u00ado, el 13\/14 d.C. (de oto\u00f1o a oto\u00f1o), por lo que el 15\u00c2\u00ba, de Tiberio habr\u00ed\u00ada sido el 27\/28 d.C., comenzando en oto\u00f1o.  La fecha para el bautismo que mejor se ajusta a la narraci\u00f3n b\u00ed\u00adblica de la vida de Cristo, especialmente en lo que se refiere a la extensi\u00f3n del ministerio de Cristo hasta la crucifixi\u00f3n, es el oto\u00f1o del 27 d.C. (v\u00e9anse las secciones C y D, m\u00e1s abajo), Cristo ten\u00ed\u00ada entonces aproximadamente \u00abcomo&#8230; treinta a\u00f1os\u00bb (3:23), y poco despu\u00e9s se dice que el templo hab\u00ed\u00ada sido edificado \u00aben cuarenta y seis a\u00f1os\u00bb (Joh 2:20).  C. Crucifixi\u00f3n de Cristo.  Hay interpretaciones alternativas para esta fecha.  Ubicar el a\u00f1o exacto tratando de descubrir en cu\u00e1l -durante la \u00e9poca general en que Jes\u00fas fue crucificado- pudo caer la Pascua en viernes, no es un problema sencillo como muchos suponen.  Los astr\u00f3nomos son enf\u00e1ticos en declarar que las fechas de las lunas nuevas y de las lunas llenas que ellos dan para los a\u00f1os posibles de la crucifixi\u00f3n no son una prueba de la fecha correspondiente en el calendario Jud\u00ed\u00ado antiguo.  Esto se debe a que el 1\u00c2\u00ba del mes jud\u00ed\u00ado no era el d\u00ed\u00ada astron\u00f3mico de la luna nueva (\u00abconjunci\u00f3n\u00bb), sino que depend\u00ed\u00ada de la aparici\u00f3n del peque\u00f1o borde iluminado de la Luna, lo que pod\u00ed\u00ada ocurrir de 1 a 3 d\u00ed\u00adas m\u00e1s tarde.  No se pueden determinar todas las variables astron\u00f3micas ni las condiciones atmosf\u00e9ricas para un mes espec\u00ed\u00adfico dado.  Por ello, la reconstrucci\u00f3n moderna de una antigua fecha jud\u00ed\u00ada, sin m\u00e1s informaci\u00f3n detallada que el d\u00ed\u00ada del mes lunar, no puede llevarnos al d\u00ed\u00ada exacto.  Es cierto que hay 2 a\u00f1os posibles, por diferentes m\u00e9todos de interpretaci\u00f3n, para una crucifixi\u00f3n en viernes (a\u00f1os 30 y 31 d.C.), pero ninguno de ellos se puede demostrar astron\u00f3micamente; es decir, otra vez tenemos que elegir la alternativa que se adecua mejor a las especificaciones hist\u00f3ricas o b\u00ed\u00adblicas.  Al considerar todas las informaciones b\u00ed\u00adblicas -las hist\u00f3ricas y las del calendario: el nacimiento de Jes\u00fas antes de la muerte de Herodes el Grande, su bautismo unos 30 a\u00f1os m\u00e1s tarde, los 46 a\u00f1os de la construcci\u00f3n del templo, el a\u00f1o 15\u00c2\u00ba de Tiberio, la crucifixi\u00f3n despu\u00e9s de un ministerio de 3 1\/2 a\u00f1os, la relaci\u00f3n de la crucifixi\u00f3n con la Pascua y la fecha del mes, que no se pueden analizar aqu\u00ed\u00ad-, este Diccionario adopta para las 3 fechas clave de la vida de Cristo los a\u00f1os: 5\/4 a.C. para su nacimiento, 27 d.C. para su bautismo, y 31 d.C. para su muerte y resurrecci\u00f3n (CBA 5:225-259; v\u00e9ase la secci\u00f3n D).  D. Acontecimientos del ministerio de Cristo.  Como los evangelios no se escribieron b\u00e1sicamente para registrar las fechas de los acontecimientos de sus relatos, no siempre siguen un orden cronol\u00f3gico. Por esto, y porque algunos eventos est\u00e1n registrados por un solo evangelista, y relativamente pocos por los 4, no es posible ser dogm\u00e1tico acerca de la secuencia exacta.  La extensi\u00f3n del ministerio de Cristo ha sido tema de diferencias de opini\u00f3n; muchos escritores modernos sostienen una duraci\u00f3n de m\u00e1s o menos 1 a\u00f1o, otros, de 2 o m\u00e1s, y unos pocos hasta de 7 a\u00f1os; pero la cronolog\u00ed\u00ada adoptada por este Diccionario acepta un per\u00ed\u00adodo de 3 1\/2 a\u00f1os, seg\u00fan las menciones de 3 fiestas de Pascua en el Evangelio de Juan (Joh 2:13: 6:4; 12:1) y otra no designada por nombre (5:1) que razonablemente parece haber sido una Pascua.  V\u00e9ase Jesucristo III.  E. Cronolog\u00ed\u00ada de Hechos y las ep\u00ed\u00adstolas.  Como no hay declaraciones espec\u00ed\u00adficas de fechas en Hechos o las ep\u00ed\u00adstolas, cualquier cronolog\u00ed\u00ada de esta porci\u00f3n b\u00ed\u00adblica se debe considerar s\u00f3lo aproximada.  La que adopta este Diccionario puede ser tomada como una escala \u00fatil para la secuencias y fechas aproximadas de los acontecimientos, en armon\u00ed\u00ada con la narraci\u00f3n b\u00ed\u00adblica y el trasfondo hist\u00f3rico.  Los sucesos clave, que pueden ser fechados con una exactitud de un a\u00f1o en m\u00e1s o en menos, son: 1. Gobierno de Aretas IV de Damasco (probablemente 37-40 d.C.), en ocasi\u00f3n de la huida de Pablo.  2. Muerte de Herodes Agripa I, poco despu\u00e9s de haber puesto a Pedro en la c\u00e1rcel (44 d.C.).  3. Expulsi\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados de Roma decretada por Claudio, la que oblig\u00f3 a Aquila y a Priscila a huir a Corinto (c 49 d.C.).  4. Proconsulado de Gali\u00f3n en Grecia (51\/52 o 52\/53 d.C.), sincronizado con el 2\u00c2\u00ba viaje misionero de Pablo.  5. Ascenso de Festo  (c 60 d.C.).  Bib.: Art\u00ed\u00adculos introductorios acerca de la cronolog\u00ed\u00ada y los calendarios en el CBA y la bibliograf\u00ed\u00ada anotada de ellos: v\u00e9ase 1:183-207; 2:103-168; 3:87-114; 4:19-26; 5:225-259; 6:100-111.  Acerca de los principios generales y m\u00e9todos: Cambridge Ancient History [Historia antigua de Cambridge], 3\u00c2\u00aa ed., t  275 1, parte 1, cp 6; Siegfried H. Horn y Lynn H. Wood, The Chronology of Ezra 7 [La cronolog\u00ed\u00ada de Esdras 7], 2\u00c2\u00aa ed. (Washington, Review and Herald, 1970), cps 1-4.  Acerca del per\u00ed\u00adodo de los reinos hebreos:  Siegfried H. Horn, \u00abThe Chronology of Hezekiah&#8217;s Reign\u00bb [La cronolog\u00ed\u00ada del reinado de Ezequ\u00ed\u00adas], AUSS 2 (1964): 40-52; E. A. Parker, \u00abA Note on the Chronology of 2 Kings 17:1\u00bb [Una nota sobre la cronolog\u00ed\u00ada de 2Ki 17:1], AUSS 6 (1968):129-133; Siegfried H. Horn, \u00abThe Babylonian Chronicle and the Ancient Calendar of the Kingdom of Judah\u00bb [La cr\u00f3nica babil\u00f3nica y el antiguo calendario del reino de Jud\u00e1], AUSS 5 (1967):12-27.  Edwin R. Thiele, The Mysterious Numbers of the Hebrew Kings [Los misteriosos n\u00fameros de los reyes hebreos] (ed. rev., Grand Rapids, Wm.  B. Eerdmans, 1965);  Edwin R. Thiele, The Chronology of the Hebrew Kings [La cronolog\u00ed\u00ada de  los reyes hebreos] (Grand Rapids, Zondervan, 1977).  Para el exilio y la restauraci\u00f3n:Horn y  Wood, ib\u00ed\u00add., cps 4 y 5. Para la cronolog\u00ed\u00ada y el calendario babil\u00f3nico-persa: Richard A. Parker y Waldo H. Dubberstein, Babylonian Chronology, 626 B.C.-A.D. 45 [Cronolog\u00ed\u00ada babil\u00f3nica: 626 a.C.-45 d.C] (Chicago, University of Chicago Press, 1946); la misma obra, publicada de nuevo, abarca hasta el 75 d.C. (Providence, RI, Brown University Press,  1956).  El Muro de los Lamentos (o Muro Occidental) en Jerusal\u00e9n.  IX. Tablas cronol\u00f3gicas.  En las siguientes tablas aparecen las fechas relativas de diversos personajes o acontecimientos b\u00ed\u00adblicos y  los de la historia contempor\u00e1nea:  1. Genealog\u00ed\u00adas de los patriarcas  2. Cronolog\u00ed\u00ada sugerente desde Abrah\u00e1n hasta Samuel  3. Cronolog\u00ed\u00ada aproximada de los reinos hebreos* y del exilio  4. Cronolog\u00ed\u00ada del per\u00ed\u00adodo postex\u00ed\u00adlico  Intento de armonizaci\u00f3n de las distintas fechas y naciones entre el 586 y 400 a.C.  6. Cronolog\u00ed\u00ada de los Evangelios  283  Crucifixi\u00f3n.  Acto de fijar a una persona condenada a una cruz, atando sus manos y pies a ella o atraves\u00e1ndolos con clavos.  Como ocurri\u00f3 con Jes\u00fas, era com\u00fan flagelar a las v\u00ed\u00adctimas antes de crucificarlas, y luego exigirles que llevaran la cruz,* o una de las vigas de ellas, hasta el lugar de la ejecuci\u00f3n (Joh 19:1, 17).  En 1968 se descubrieron varias tumbas jud\u00ed\u00adas al norte de Jerusal\u00e9n.  Una de ellas, del s I d.C., conten\u00ed\u00ada los huesos de un hombre llamado Johan\u00e1n, que en ocasi\u00f3n de su muerte ten\u00ed\u00ada entre 24 y 28 a\u00f1os.  La evidencia muestra que fue crucificado.  Los huesos de ambos talones estaban atravesados por grandes clavos, y los huesos de las piernas intencionalmente quebrados.  Fue la 1\u00c2\u00aa vez que se encontraron restos de una persona crucificada en las excavaciones arqueol\u00f3gicas en Palestina.  V\u00e9ase Ahorcar.  Bib.: V. Tsaferis, J. Naveh y N. Haas, IEJ 20 (1970): 18-59; Y. Yadin, IEJ 23 (1973):18-22.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n<p>[900]<br \/>\n  Estudio y c\u00e1lculo del tiempo: siglos, a\u00f1os, per\u00ed\u00adodos, d\u00ed\u00adas, horas. La cronometr\u00ed\u00ada intenta lograr medidas objetivas y f\u00e1ciles; y la cronograf\u00ed\u00ada busca representaciones gr\u00e1ficas claras e inteligibles.<\/p>\n<p>Pedro Chico Gonz\u00e1lez, Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00ed\u00ada Religiosa, Editorial Bru\u00f1o, Lima, Per\u00fa 2006<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Catequesis y Pedagog\u00eda Religiosa<\/b><\/p>\n<p>La palabra espa\u00f1ola \u2020\u0153cronolog\u00ed\u00ada\u2020\u009d es una transcripci\u00f3n del griego kjro\u00c2\u00b7no\u00c2\u00b7lo\u00c2\u00b7gu\u00ed\u00ad\u00c2\u00b7a (de kjr\u00f3\u00c2\u00b7nos, tiempo, y l\u00e9\u00c2\u00b7go, decir o contar), que significa \u2020\u0153c\u00f3mputo de tiempo\u2020\u009d. La cronolog\u00ed\u00ada permite relacionar los acontecimientos, colocarlos en su orden sucesivo y fecharlos.<br \/>\nJehov\u00e1 es el \u2020\u0153Anciano de D\u00ed\u00adas\u2020\u009d y el Dios de la eternidad. (Da 7:9; Sl 90:2; 93:2.) La magn\u00ed\u00adfica precisi\u00f3n que se observa en los movimientos de los cuerpos estelares y tambi\u00e9n el registro que Dios ha hecho de sus actos demuestran que es un preciso medidor del tiempo. En cumplimiento de sus promesas o profec\u00ed\u00adas, ha hecho que los acontecimientos ocurran al tiempo exacto predicho, sea que el tiempo transcurrido haya sido un d\u00ed\u00ada (Ex 9:5, 6), un a\u00f1o (G\u00e9 17:21; 18:14; 21:1, 2; 2Re 4:16, 17), d\u00e9cadas (N\u00fa 14:34; 2Cr 36:20-23; Da 9:2), siglos (G\u00e9 12:4, 7; 15:13-16; Ex 12:40, 41; G\u00e1l 3:17) o milenios. (Lu 21:24; v\u00e9ase TIEMPOS SE\u00ed\u2018ALADOS DE LAS NACIONES.) Se nos garantiza que su prop\u00f3sito para el futuro se efectuar\u00e1 invariablemente al tiempo predeterminado, en el mism\u00ed\u00adsimo d\u00ed\u00ada y hora designados. (Hab 2:3; Mt 24:36.)<br \/>\nDios se propuso que el hombre, hecho a su imagen y semejanza (G\u00e9 1:26), midiera el paso del tiempo. Desde un principio la Biblia especifica que las \u2020\u0153lumbreras en la expansi\u00f3n de los cielos\u2020\u009d servir\u00ed\u00adan para hacer \u2020\u02dcuna divisi\u00f3n entre el d\u00ed\u00ada y la noche, y de se\u00f1ales para estaciones, d\u00ed\u00adas y a\u00f1os\u2020\u2122. (G\u00e9 1:14, 15; Sl 104:19.) (Si se desea considerar c\u00f3mo se emplearon estas divisiones desde el comienzo de la historia humana, v\u00e9anse los art\u00ed\u00adculos A\u00ed\u2018O; CALENDARIO; D\u00ed\u008dA; LUNA; SEMANA.) Desde los d\u00ed\u00adas de Ad\u00e1n, el hombre ha continuado computando y registrando el tiempo hasta el momento presente. (G\u00e9 5:1, 3-5.)<\/p>\n<p>Eras. Para que la cronolog\u00ed\u00ada sea exacta, es necesario fijar un punto en la corriente del tiempo desde el cual contar hacia adelante o hacia atr\u00e1s en unidades de tiempo (horas, d\u00ed\u00adas, meses, a\u00f1os). Ese punto de partida podr\u00ed\u00ada ser, sencillamente, la salida del Sol (para medir las horas del d\u00ed\u00ada), una luna nueva (para calcular los d\u00ed\u00adas de un mes) o el comienzo de la primavera (para calcular la duraci\u00f3n de un a\u00f1o). A fin de computar per\u00ed\u00adodos m\u00e1s extensos, el hombre ha fijado determinadas \u2020\u0153eras\u2020\u009d, vali\u00e9ndose de un acontecimiento sobresaliente como punto de partida desde el que contar los a\u00f1os. De ese modo, cuando una persona de una de las naciones de la cristiandad dice que \u2020\u0153hoy es el 1 de octubre de 1990 E.C. (era com\u00fan)\u2020\u009d, lo que quiere decir es que \u2020\u0153hoy es el primer d\u00ed\u00ada del d\u00e9cimo mes del a\u00f1o mil novecientos noventa contando desde la supuesta fecha del nacimiento de Jes\u00fas\u2020\u009d.<br \/>\nEl uso del concepto \u2020\u02dcera\u2020\u2122 en la historia es m\u00e1s bien de origen tard\u00ed\u00ado. La era griega, supuestamente el caso m\u00e1s antiguo de este tipo de c\u00f3mputo cronol\u00f3gico, parece ser que no entr\u00f3 en vigor sino hasta el siglo IV a. E.C. (antes de la era com\u00fan). Los griegos contaban el tiempo por cuatrienios llamados olimpiadas, empezando con la primera, que se calcula que dio comienzo en 776 a. E.C. Asimismo, sol\u00ed\u00adan contar los a\u00f1os con relaci\u00f3n al mandato de alg\u00fan gobernante en particular. Con el tiempo, los romanos fijaron una edad o era computando los a\u00f1os a partir de la fecha tradicional de la fundaci\u00f3n de la ciudad de Roma (753 a. E.C.). Tambi\u00e9n designaron a\u00f1os espec\u00ed\u00adficos mencionando los nombres de dos c\u00f3nsules que estuvieran en el ejercicio de su cargo durante ese a\u00f1o. No fue sino hasta el siglo VI E.C. cuando un monje llamado Dionisio el Exiguo comput\u00f3 la era conocida hoy popularmente como era cristiana o, m\u00e1s exactamente, era com\u00fan. Entre los pueblos isl\u00e1micos los a\u00f1os se fechan a partir de la H\u00e9gira (huida de Mahoma desde La Meca en 622 E.C.). Sin embargo, no hay indicios de que los antiguos egipcios, asirios y babilonios usaran sistemas de eras o edades durante largos per\u00ed\u00adodos de tiempo.<br \/>\nEn el registro b\u00ed\u00adblico no se establece expresamente ninguna era en la que datar todos los acontecimientos. Esto en s\u00ed\u00ad no significa que no haya un marco cronol\u00f3gico en el que puedan ubicarse de manera precisa y exacta en la corriente del tiempo los acontecimientos pasados. El que los escritores b\u00ed\u00adblicos pudieran citar cifras exactas al referirse a determinados acontecimientos que abarcaban per\u00ed\u00adodos de varios siglos demuestra que el pueblo de Israel y sus antepasados se interesaban en la cronolog\u00ed\u00ada. Por esa raz\u00f3n Mois\u00e9s pudo escribir: \u2020\u0153Y aconteci\u00f3 al cabo de los cuatrocientos treinta a\u00f1os [contando a partir del momento en que Abrah\u00e1n cruz\u00f3 el Eufrates camino de la tierra de Cana\u00e1n, tiempo en el que Dios debi\u00f3 dar validez a su pacto con \u00e9l], s\u00ed\u00ad, aconteci\u00f3 en este mismo d\u00ed\u00ada, que todos los ej\u00e9rcitos de Jehov\u00e1 salieron de la tierra de Egipto\u2020\u009d. (Ex 12:41; v\u00e9ase EXODO; comp\u00e1rese con G\u00e1l 3:16, 17.) Tambi\u00e9n, en 1 Reyes 6:1 el registro b\u00ed\u00adblico dice que fue \u2020\u0153en el a\u00f1o cuatrocientos ochenta despu\u00e9s que los hijos de Israel hubieron salido de la tierra de Egipto\u2020\u009d cuando el rey Salom\u00f3n comenz\u00f3 la construcci\u00f3n del templo de Jerusal\u00e9n. Sin embargo, ni el momento en que se dio validez al pacto abrah\u00e1mico ni el \u00e9xodo se convirtieron en el inicio de una era.<br \/>\nPor lo tanto, no debe esperarse que la cronolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica se acomode a los sistemas modernos, en los que los acontecimientos se fechan matem\u00e1ticamente en relaci\u00f3n con un punto fijo del pasado, tal como el principio de la era com\u00fan. Los hechos sol\u00ed\u00adan fijarse en la corriente del tiempo de modo parecido a como la gente lo hace por instinto en la vida cotidiana. Igual que hoy se pudiera se\u00f1alar un suceso diciendo que tuvo lugar \u2020\u0153el a\u00f1o despu\u00e9s de la sequ\u00ed\u00ada\u2020\u009d o \u2020\u0153cinco a\u00f1os despu\u00e9s de la II Guerra Mundial\u2020\u009d, as\u00ed\u00ad los escritores b\u00ed\u00adblicos relacionaron los sucesos que registraron con otros que eran de relativa actualidad y que sirvieron de punto de referencia.<br \/>\nPuesto que no siempre se sabe con certeza cu\u00e1l es el punto de partida o de referencia que el escritor b\u00ed\u00adblico emple\u00f3, no se puede llegar a conclusiones definitivas sobre algunos aspectos cronol\u00f3gicos. Adem\u00e1s, el escritor pudo usar m\u00e1s de un punto de partida para fechar acontecimientos al considerar cierto per\u00ed\u00adodo hist\u00f3rico. Esta variaci\u00f3n en el punto de partida no implica imprecisi\u00f3n o confusi\u00f3n por su parte, ya que no podemos evaluar debidamente sus m\u00e9todos solo sobre la base de nuestra propia opini\u00f3n, condicionada por los procedimientos modernos. Si bien es posible que algunos de los puntos de m\u00e1s dif\u00ed\u00adcil soluci\u00f3n pudieran deberse a errores de los copistas, no ser\u00ed\u00ada prudente llegar a esta conclusi\u00f3n, a menos que se encontrasen variaciones en el texto de las antiguas copias manuscritas de las Escrituras. La documentaci\u00f3n disponible pone de relieve la extraordinaria exactitud y cuidado que distingui\u00f3 la labor de los copistas de la Biblia, lo que ha mantenido su integridad interna. (V\u00e9anse ESCRIBA, ESCRIBANO; MANUSCRITOS DE LA BIBLIA.)<\/p>\n<p>Cronolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica e historia seglar. Muchos han considerado necesario \u2020\u0153armonizar\u2020\u009d o \u2020\u0153conciliar\u2020\u009d el relato b\u00ed\u00adblico con la cronolog\u00ed\u00ada hallada en documentos seglares antiguos. Siendo que la verdad es aquello que se ajusta a hechos y realidades, esa armon\u00ed\u00ada ser\u00ed\u00ada fundamental, pero solo si pudiera demostrarse que los documentos seglares antiguos son inequ\u00ed\u00advocamente exactos y consecuentes, una norma precisa por la cual juzgar. Ya que los cr\u00ed\u00adticos suelen dar menos cr\u00e9dito a la cronolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica que a la de las naciones paganas, conviene examinar algunos de los documentos antiguos de naciones y pueblos que de alg\u00fan modo estuvieron relacionados con la gente y los acontecimientos registrados en la Biblia.<br \/>\nEntre los escritos antiguos, la Biblia se destaca como el libro hist\u00f3rico por excelencia. Los dem\u00e1s registros hist\u00f3ricos, como los de los antiguos egipcios, asirios, babilonios, medos, persas y otros pueblos, son, en su mayor parte, incompletos, y sus albores son oscuros o m\u00ed\u00adticos a todas luces. En este sentido, el documento antiguo conocido como La Lista Sumeria de Reyes comienza diciendo: \u2020\u0153Cuando la monarqu\u00ed\u00ada fue bajada del cielo, la monarqu\u00ed\u00ada estuvo (primero) en Eridu. (En) Eridu, Alulim (lleg\u00f3 a ser) rey y rigi\u00f3 por 28.800 a\u00f1os. Alalgar rigi\u00f3 por 36.000 a\u00f1os. Dos reyes (as\u00ed\u00ad) la rigieron por 64.800 a\u00f1os [&#8230;]. (En) Badtibira, En-men-lu-Anna rigi\u00f3 por 43.200 a\u00f1os; En-men-gal-Anna rigi\u00f3 por 28.800 a\u00f1os; el dios Dumu-zi, pastor, rigi\u00f3 por 36.000 a\u00f1os. Tres reyes (as\u00ed\u00ad) la rigieron por 108.000 a\u00f1os\u2020\u009d. (Ancient Near Eastern Texts, edici\u00f3n de J. B. Pritchard, 1974, p\u00e1g. 265.)<br \/>\nLa informaci\u00f3n extrab\u00ed\u00adblica sobre estas naciones antiguas se ha conseguido ensamblando laboriosamente datos hallados en monumentos y tablillas o en los escritos posteriores de los llamados histori\u00f3grafos cl\u00e1sicos del per\u00ed\u00adodo griego y romano. Aunque los arque\u00f3logos han recuperado decenas de miles de tablillas de arcilla con inscripciones cuneiformes asirobabilonias, as\u00ed\u00ad como un gran n\u00famero de rollos de papiro de Egipto, en su gran mayor\u00ed\u00ada se trata de textos religiosos o documentos comerciales que contienen contratos, facturas de ventas, t\u00ed\u00adtulos de propiedad y asuntos similares. Los escritos hist\u00f3ricos de las naciones paganas que se han conservado en forma de tablillas, cilindros, estelas o inscripciones, adem\u00e1s de ser comparativamente pocos, consisten en su mayor parte en relatos que glorifican a sus emperadores y narran sus campa\u00f1as militares en t\u00e9rminos grandilocuentes.<br \/>\nPor otra parte, el contenido hist\u00f3rico de la Biblia, que abarca unos cuatro mil a\u00f1os, es detallado y de una coherencia extraordinaria. No solo registra acontecimientos con una sorprendente continuidad desde el comienzo del hombre hasta el tiempo de la gobernaci\u00f3n de Nehem\u00ed\u00adas, en el siglo V a. E.C., sino que, adem\u00e1s, puede considerarse que mediante el cap\u00ed\u00adtulo 11 de la profec\u00ed\u00ada de Daniel \u2014historia escrita por anticipado\u2014, abarca el per\u00ed\u00adodo comprendido entre Nehem\u00ed\u00adas y el tiempo de Jes\u00fas y sus ap\u00f3stoles. La Biblia presenta un relato gr\u00e1fico y objetivo acerca de la naci\u00f3n de Israel desde su nacimiento en adelante, hablando con honradez de su fortaleza y debilidad, sus \u00e9xitos y fracasos, su adoraci\u00f3n fiel y su ca\u00ed\u00adda en adoraci\u00f3n falsa, sus bendiciones y su juicio adverso con sus calamidades. Aunque esta honradez por s\u00ed\u00ad sola no es garant\u00ed\u00ada de exactitud cronol\u00f3gica, s\u00ed\u00ad ofrece base s\u00f3lida para confiar en la integridad e inter\u00e9s sincero de los escritores de la Biblia por producir un registro ver\u00ed\u00addico.<br \/>\nEs un hecho manifiesto que los cronistas b\u00ed\u00adblicos dispusieron de registros pormenorizados, como en el caso de los escritores del primer y segundo libro de los Reyes y de los dos libros de las Cr\u00f3nicas. Lo demuestran las extensas genealog\u00ed\u00adas compuestas de centenares de nombres que pudieron compilar, as\u00ed\u00ad como la presentaci\u00f3n objetiva y bien enlazada de los reinados de cada uno de los reyes de Jud\u00e1 e Israel, y la relaci\u00f3n de estos reinados entre s\u00ed\u00ad y con los de otras naciones. Los historiadores modernos a\u00fan tienen dudas en cuanto a la sucesi\u00f3n de ciertos reyes asirios y babilonios, incluso hasta de algunos que pertenecen a las \u00faltimas dinast\u00ed\u00adas. No obstante, no existe tal incertidumbre con respecto a los reyes de Jud\u00e1 e Israel.<br \/>\nLa Biblia contiene varias referencias a libros, como el \u2020\u0153libro de las Guerras de Jehov\u00e1\u2020\u009d (N\u00fa 21:14, 15), el \u2020\u0153libro de los asuntos de los d\u00ed\u00adas de los reyes de Israel\u2020\u009d (1Re 14:19; 2Re 15:31), el \u2020\u0153libro de los asuntos de los d\u00ed\u00adas de los reyes de Jud\u00e1\u2020\u009d (1Re 15:23; 2Re 24:5), el \u2020\u0153libro de los asuntos de Salom\u00f3n\u2020\u009d (1Re 11:41), as\u00ed\u00ad como numerosas referencias a otras cr\u00f3nicas o registros oficiales que citaron Esdras y Nehem\u00ed\u00adas. Este hecho muestra que la informaci\u00f3n presentada no estaba basada en la memoria ni en la tradici\u00f3n oral, sino que fue fruto de una cuidadosa investigaci\u00f3n y completa documentaci\u00f3n. Los historiadores b\u00ed\u00adblicos tambi\u00e9n citan de documentos de estado de otras naciones, dado que algunas porciones de la Biblia se escribieron fuera de Palestina, como, por ejemplo, en Egipto, Babilonia y Persia. (V\u00e9anse ESDRAS, LIBRO DE; ESTER, LIBRO DE; LIBRO.)<br \/>\nUn factor que sin duda contribuy\u00f3 a que se mantuviera un registro exacto del transcurso de los a\u00f1os \u2014al menos mientras los israelitas guardaron fielmente la ley mosaica\u2014 fue la observancia de a\u00f1os sab\u00e1ticos y de Jubileo, por los que pod\u00ed\u00adan dividir el tiempo en per\u00ed\u00adodos de siete y cincuenta a\u00f1os. (Le 25:2-5, 8-16, 25-31.)<br \/>\nLo que en particular distingue a todo el registro b\u00ed\u00adblico de los escritos contempor\u00e1neos procedentes de las naciones paganas es el sentido del tiempo, no solo del pasado y del presente, sino tambi\u00e9n del futuro. (Da 2:28; 7:22; 8:18, 19; Mr 1:15; Rev 22:10.) El elemento prof\u00e9tico, como rasgo singular, hizo de la exactitud cronol\u00f3gica una cuesti\u00f3n de mucha m\u00e1s importancia para los israelitas que para otras naciones paganas, debido a que las profec\u00ed\u00adas a menudo implicaban per\u00ed\u00adodos de tiempo espec\u00ed\u00adficos. Por ser el libro de Dios, la Biblia resalta Su puntualidad en llevar a cabo Su palabra (Eze 12:27, 28; G\u00e1l 4:4) y muestra que la exactitud de Sus profec\u00ed\u00adas prueba Su divinidad. (Isa 41:21-26; 48:3-7.)<br \/>\nEs cierto que hay algunos documentos extrab\u00ed\u00adblicos que son centenares de a\u00f1os anteriores a las copias manuscritas m\u00e1s antiguas de la Biblia que se han descubierto hasta la fecha. Al estar grabados en piedra o inscritos en arcilla, estos antiguos documentos paganos pueden parecer muy impresionantes; sin embargo, esto en s\u00ed\u00ad no es garant\u00ed\u00ada de su exactitud ni de que est\u00e9n libres de error. M\u00e1s que los materiales empleados, en cronolog\u00ed\u00ada, como en otros campos, los factores importantes para poder confiar en su exactitud son: el escritor, su prop\u00f3sito, su respeto a la verdad y su devoci\u00f3n a los principios rectos. La gran antig\u00fcedad de esos documentos se ve desmerecida por ser su contenido de una calidad muy inferior a la de la Biblia. Los manuscritos originales de la Biblia no han sobrevivido hasta la actualidad debido a que eran de materiales perecederos, como el papiro y la vitela, por causa del continuo uso que se les dio y como consecuencia del deterioro que sufrieron por el clima de Palestina (muy diferente del seco clima de Egipto). Sin embargo, como la Biblia es el libro inspirado de Jehov\u00e1, ha sido copiado cuidadosamente y conservado en su totalidad hasta nuestro d\u00ed\u00ada. (1Pe 1:24, 25.) La inspiraci\u00f3n divina, por medio de la cual los historiadores b\u00ed\u00adblicos pudieron registrar sus escritos, garantiza la confiabilidad de la cronolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica. (2Pe 1:19-21.)<br \/>\nEl comentario del escritor de temas arqueol\u00f3gicos C. W. Ceram acerca de la ciencia de las fechas hist\u00f3ricas muestra bien por qu\u00e9 no se debe supeditar la cronolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica a la seglar. Escribi\u00f3: \u2020\u0153El joven que por primera vez se sumerge y entusiasma en el estudio de la historia antigua, se siente sobrecogido ante la seguridad con que los historiadores modernos sit\u00faan los acontecimientos que se desarrollaron en el mundo hace miles de a\u00f1os. El respeto se transforma pronto en asombro a medida que se profundiza m\u00e1s en el estudio, cuando uno se familiariza con las fuentes hist\u00f3ricas y ve cu\u00e1n endebles, confusas o err\u00f3neas ya eran \u00e9stas en la \u00e9poca en que quedaron fijadas para la historia. Y eso no es todo, sino que tambi\u00e9n esos comprobantes hist\u00f3ricos solamente han llegado hasta nosotros en forma muy fragmentaria, medio borrados por el tiempo o aun destruidos por la mano del hombre\u2020\u009d. Luego, Ceram llama a la historia cronol\u00f3gica \u2020\u0153estructura puramente hipot\u00e9tica\u2020\u009d y la compara a un \u2020\u02dcesqueleto cronol\u00f3gico con bien poca cosa alrededor\u2020\u2122. (El misterio de los hititas, Destino, 1981, p\u00e1gs. 128, 129.)<br \/>\nEsta estimaci\u00f3n pudiera parecer extremada, pero en lo que respecta a los registros seglares, no carece de fundamento. La informaci\u00f3n que sigue muestra con claridad por qu\u00e9 no hay raz\u00f3n para dudar de la exactitud de la cronolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica tan solo porque ciertos registros seglares difieran de ella. Por el contrario, la cronolog\u00ed\u00ada seglar merece una medida de confianza solo cuando est\u00e1 de acuerdo con el registro b\u00ed\u00adblico. Cuando se examinan los registros de las naciones paganas que se relacionaron con Israel, deber\u00ed\u00ada recordarse que algunas de las aparentes discrepancias de sus registros pueden deberse solo a la incapacidad de los historiadores modernos para interpretar correctamente los m\u00e9todos usados en la antig\u00fcedad, tanto por los historiadores extrab\u00ed\u00adblicos como por los b\u00ed\u00adblicos. Hay que decir, no obstante, que existen muchas pruebas de descuido, inexactitud e incluso falsificaci\u00f3n deliberada por parte de los historiadores y cron\u00f3logos paganos.<\/p>\n<p>Cronolog\u00ed\u00ada egipcia. La historia egipcia se entrecruza en ciertos momentos con la israelita. En esta publicaci\u00f3n se da la fecha de 1728 a. E.C. para la entrada de Israel en Egipto, y 1513 a. E.C., doscientos quince a\u00f1os m\u00e1s tarde, para el \u00e9xodo. El fara\u00f3n Sisaq atac\u00f3 Jerusal\u00e9n durante el quinto a\u00f1o de Rehoboam, en 993 a. E.C.; el rey So de Egipto fue contempor\u00e1neo del rey Oseas (c. 758-740 a. E.C.), y la batalla contra el fara\u00f3n Nek\u00f3, en la que muri\u00f3 Jos\u00ed\u00adas, probablemente se produjo en 629 a. E.C. (1Re 14:25; 2Re 17:4; 2Cr 35:20-24.) Las diferencias entre las fechas supracitadas y las que suelen dar los historiadores modernos alcanzan el siglo o m\u00e1s en el caso del \u00e9xodo y se reducen a unos veinte a\u00f1os para el tiempo del fara\u00f3n Nek\u00f3. La siguiente informaci\u00f3n muestra por qu\u00e9 preferimos la cronolog\u00ed\u00ada basada en la cuenta b\u00ed\u00adblica.<br \/>\nLos historiadores modernos se basan principalmente en las listas o anales de reyes egipcios. Entre estos se cuentan: la Piedra de Palermo (incompleta), que presenta lo que se considera como las cinco primeras dinast\u00ed\u00adas de la historia egipcia; el Papiro de Tur\u00ed\u00adn (en muchos fragmentos), que da una lista de reyes y sus reinados desde el \u2020\u0153Antiguo Reino\u2020\u009d hasta el \u2020\u0153Nuevo Reino\u2020\u009d, y otras inscripciones en piedra, tambi\u00e9n incompletas. Estas listas y otras inscripciones independientes se han coordinado cronol\u00f3gicamente por medio de los escritos de Manet\u00f3n, un sacerdote egipcio del siglo III a. E.C. Sus obras tratan de la historia y la religi\u00f3n egipcias y distribuyen los reinados de los monarcas egipcios en 30 dinast\u00ed\u00adas, distribuci\u00f3n que a\u00fan utilizan los egipt\u00f3logos modernos. Se han empleado estas fuentes, junto con c\u00e1lculos astron\u00f3micos basados en textos egipcios sobre las fases lunares y la salida de la estrella Perro (Sotis), para hacer una tabla cronol\u00f3gica.<\/p>\n<p>Problemas de la cronolog\u00ed\u00ada egipcia. Las dudas son m\u00faltiples. Las obras de Manet\u00f3n, usadas para ordenar las listas fragmentarias y otras inscripciones, se conservan solo en los escritos de historiadores posteriores, como Josefo (siglo I E.C.), Sexto Julio Africano (siglo III E.C., quinientos a\u00f1os despu\u00e9s de Manet\u00f3n) y Sincelo (finales del siglo VIII o principios del IX E.C.). Como dice W. G. Waddell, las citas que hacen estos historiadores de los escritos de Manet\u00f3n son incompletas y a menudo distorsionadas, por lo que \u2020\u0153es extremadamente dif\u00ed\u00adcil saber con seguridad lo que es aut\u00e9ntico Manet\u00f3n y lo que es espurio o corrupto\u2020\u009d. Despu\u00e9s de mostrar que Manet\u00f3n se bas\u00f3 en parte en algunas tradiciones no hist\u00f3ricas y leyendas que \u2020\u0153presentaron a los reyes como sus h\u00e9roes, sin consideraci\u00f3n al orden cronol\u00f3gico\u2020\u009d, dice: \u2020\u0153Hay muchos errores en la obra de Manet\u00f3n desde el mismo principio: no todos se deben a la desnaturalizaci\u00f3n de los hechos por parte de los escribas y refundidores. Se ha comprobado que muchas de las duraciones de los reinados son imposibles: en algunos casos los nombres y la secuencia de los reyes que da Manet\u00f3n son insostenibles a la luz de las inscripciones\u2020\u009d. (Manetho, introducci\u00f3n, p\u00e1gs. VII, XVII, XX, XXI, XXV.)<br \/>\nEl libro Studies in Egyptian Chronology (de T. Nicklin, Blackburn, Inglaterra, 1928, p\u00e1g. 39) muestra que muchos de los per\u00ed\u00adodos excesivamente largos de Manet\u00f3n quiz\u00e1s se deban a reinados concurrentes en vez de sucesivos: \u2020\u0153Las Dinast\u00ed\u00adas de Manet\u00f3n [&#8230;] no son listas de gobernantes de todo Egipto, sino listas en parte de pr\u00ed\u00adncipes m\u00e1s o menos independientes y en parte [&#8230;] de l\u00ed\u00adneas de pr\u00ed\u00adncipes de las que posteriormente salieron gobernantes de todo Egipto\u2020\u009d. El profesor Waddell (p\u00e1gs. 1-9) observa que \u2020\u0153quiz\u00e1s varios reyes egipcios gobernaron al mismo tiempo; [&#8230;] de modo que no fue una sucesi\u00f3n de reyes que ocuparon el trono uno despu\u00e9s del otro, sino varios reyes que reinaron al mismo tiempo en diferentes regiones, de ah\u00ed\u00ad el gran n\u00famero total de a\u00f1os\u2020\u009d.<br \/>\nComo la fecha que la cronolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica da para el diluvio universal es 2370 a. E.C., la historia egipcia tuvo que empezar despu\u00e9s de ese a\u00f1o. Los problemas de la cronolog\u00ed\u00ada egipcia supracitados deben ser la causa de que los historiadores modernos hayan remontado la historia egipcia hasta el a\u00f1o 3000 a. E.C.<br \/>\nLos egipt\u00f3logos han depositado m\u00e1s confianza en las inscripciones antiguas. Sin embargo, el esmero, veracidad e integridad moral de los escribas egipcios no es de ning\u00fan modo incuestionable. Como dice el profesor J. A. Wilson, \u2020\u0153debe hacerse una advertencia sobre el valor hist\u00f3rico preciso de las inscripciones egipcias. Aquel era un mundo de [&#8230;] mitos y milagros divinos\u2020\u009d. M\u00e1s adelante da a entender que los escribas hasta manipularon la cronolog\u00ed\u00ada para alabar al monarca del momento, y dice: \u2020\u0153El historiador aceptar\u00e1 su informaci\u00f3n sin cuestionarla, a menos que haya una raz\u00f3n clara para desconfiar; pero debe estar preparado para modificar su aceptaci\u00f3n tan pronto como otros hallazgos arrojen nueva luz sobre la interpretaci\u00f3n previa\u2020\u009d. (The World History of the Jewish People, 1964, vol. 1, p\u00e1gs. 280, 281.)<\/p>\n<p>Falta informaci\u00f3n sobre Israel. Esto no debe sorprendernos, pues los egipcios no solo evitaban registrar lo que no les favorec\u00ed\u00ada, sino que hasta borraban los registros de monarcas anteriores si la informaci\u00f3n de tales registros le resultaba desagradable al fara\u00f3n de turno. Por ejemplo, despu\u00e9s de la muerte de la reina Hasepsut, Tutmosis III hizo que borraran su nombre y representaciones de los relieves de los monumentos. Seguramente esta costumbre explica por qu\u00e9 no hay ning\u00fan registro conocido de los doscientos quince a\u00f1os de la residencia israelita en Egipto o del \u00e9xodo.<br \/>\nLa Biblia no menciona el nombre del fara\u00f3n del tiempo del \u00e9xodo, de modo que su identificaci\u00f3n solo puede basarse en la conjetura. Esto explica en parte por qu\u00e9 los c\u00e1lculos de la fecha del \u00e9xodo hechos por los historiadores modernos var\u00ed\u00adan de 1441 a. E.C. a 1225 a. E.C., una diferencia de m\u00e1s de doscientos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Cronolog\u00ed\u00ada asiria. Las inscripciones asirias mencionan contactos con los israelitas desde el tiempo de Salmanasar III (principios del I milenio a. E.C.), y a veces nombran a ciertos reyes de Jud\u00e1 e Israel. Entre estas inscripciones asirias se cuentan inscripciones de ostentaci\u00f3n, como las de las paredes de los palacios; anales reales; listas de reyes, como la de Jorsabad, y las listas de ep\u00f3nimos o limmu.<\/p>\n<p>Anales e inscripciones de ostentaci\u00f3n asirios. En su Assyrian Historiography (1916, p\u00e1g. 5, 6), Albert Olmstead dice lo siguiente sobre las inscripciones de ostentaci\u00f3n asirias: \u2020\u0153Podemos [&#8230;] usar la inscripci\u00f3n de ostentaci\u00f3n para salvar lagunas de los Anales [cr\u00f3nicas reales de acontecimientos dispuestos por a\u00f1os], pero no tiene la m\u00e1s m\u00ed\u00adnima autoridad cuando no est\u00e1 de acuerdo con su original\u2020\u009d. Despu\u00e9s de mostrar que el prop\u00f3sito principal de las inscripciones de ostentaci\u00f3n no era suministrar una historia coherente del reinado, a\u00f1ade: \u2020\u0153Igualmente serio es que rara vez siguen un orden cronol\u00f3gico [&#8230;]. Es obvio que hay que utilizarlas con cautela\u2020\u009d.<br \/>\nDe los anales dice: \u2020\u0153Tenemos aqu\u00ed\u00ad una cronolog\u00ed\u00ada regular, y aunque a veces pueden hallarse errores, deliberados o no, la cronolog\u00ed\u00ada relativa al menos suele ser correcta [&#8230;]. No obstante, ser\u00ed\u00ada un grave error creer que los anales siempre son fidedignos. Con demasiada frecuencia los historiadores antiguos han aceptado sus declaraciones a menos que tuvieran prueba definida de su inexactitud. En los \u00faltimos a\u00f1os se ha descubierto una gran cantidad de material nuevo que podemos utilizar en la cr\u00ed\u00adtica de los documentos de Sarg\u00f3n [&#8230;]. A\u00f1\u00e1dase a esto las referencias de fuentes extranjeras, como las hebreas o las babilonias, y casi no necesitamos un estudio interno para convencernos de que los anales distan mucho de ser confiables\u2020\u009d.<br \/>\nA lo antedicho puede a\u00f1adirse el testimonio de D. Luckenbill: \u2020\u0153Pronto se descubre que la exposici\u00f3n exacta de los acontecimientos como tuvieron lugar a\u00f1o tras a\u00f1o durante el reinado de un monarca no era la principal preocupaci\u00f3n de los escribas reales. A veces parece que se permutaron las diferentes campa\u00f1as sin ninguna raz\u00f3n aparente, aunque con m\u00e1s frecuencia se ve que la vanidad real demandaba no tomarse demasiado en serio la exactitud hist\u00f3rica\u2020\u009d. (Ancient Records of Assyria and Babylonia, 1926, vol. 1, p\u00e1g. 7.)<br \/>\nLos anales reales sol\u00ed\u00adan pasar por una serie de ediciones durante el reinado del monarca. Las ediciones posteriores presentaban nuevos sucesos, pero al parecer tambi\u00e9n cambiaban los hechos y datos de los a\u00f1os anteriores para que se acomodaran al capricho del rey. El profesor Olmstead dice que Asurbanipal \u2020\u0153con toda desfachatez fue haci\u00e9ndose gradualmente con las dos \u00faltimas campa\u00f1as egipcias de su padre hasta que en la edici\u00f3n final no hay nada que no se haya atribuido a s\u00ed\u00ad mismo\u2020\u009d. (Assyrian Historiography, p\u00e1g. 7.)<br \/>\nSe podr\u00ed\u00adan presentar muchos ejemplos de lo poco confiables que son estos textos, por acci\u00f3n deliberada o por otras razones. A veces algunas listas de tributos dec\u00ed\u00adan que cierto rey vasallo pagaba tributo, mientras que otros registros mostraban que para ese tiempo ya estaba muerto. Despu\u00e9s de citar un caso en el que la misma lista de tributos de Esar-had\u00f3n se acredita trece a\u00f1os m\u00e1s tarde a su hijo Asurbanipal, George Smith dice que esta lista posterior es \u2020\u0153muy probablemente una copia literal del documento anterior, sin que se haya hecho intento alguno por asegurarse de si esos reyes a\u00fan reinaban, ni de si en realidad pagaban tributo\u2020\u009d. (The Assyrian Eponym Canon, Londres, 1875, p\u00e1g. 179.)<\/p>\n<p>Listas de ep\u00f3nimos (\u2020\u0153limmu\u2020\u009d). A pesar de lo supracitado, los cron\u00f3logos modernos por lo general sostienen que las listas de ep\u00f3nimos o limmu de alg\u00fan modo escaparon de tal corrupci\u00f3n y consideran que est\u00e1n casi libres de errores. Estas listas de ep\u00f3nimos son simples listas de nombres y rangos de ciertos oficiales o listas de tales nombres acompa\u00f1ados de alguna breve menci\u00f3n de una campa\u00f1a militar u otro suceso notable. Por ejemplo, una parte de una lista de ep\u00f3nimos lee:<br \/>\nBel-harran-bel-usur  (gobernador) de Guzana     contra Damasco<br \/>\n                     Salmanasar                 se sent\u00f3 en el<br \/>\n                                                  trono<br \/>\nMarduk-bel-usur      (gobernador) de Amedi      en la tierra<br \/>\nMahde                (gobernador) de N\u00ed\u00adnive     contra [Samaria]<br \/>\nAsur-ismeani         (gobernador) de [Kakzi]    contra [Samaria]<br \/>\nSalmanasar           rey de Asiria              contra [Samaria]<br \/>\nPuede verse que no se da ninguna fecha, sino que se considera que cada nombre representa un a\u00f1o, lo que al parecer permite una cuenta a\u00f1o por a\u00f1o. Los historiadores modernos intentan sincronizar la historia asiria con la b\u00ed\u00adblica mediante estas listas de ep\u00f3nimos, en particular el per\u00ed\u00adodo de 911 a 649 a. E.C., al que asignan los nombres o ep\u00f3nimos de las listas. Para fijar un punto absoluto, se basan en la referencia a un eclipse del Sol que se relaciona con el nombre de un cierto Bur-Sagale, gobernador de Guzana. El eclipse ocurri\u00f3 en el mes de Siv\u00e1n (mayo-junio), y los historiadores suelen fijarlo el 15 de junio de 763 a. E.C. M\u00e1s adelante, en el encabezamiento \u2020\u0153C\u00e1lculos astron\u00f3micos\u2020\u009d se analiza la confiabilidad de esta fecha y la sincronizaci\u00f3n de la historia asiria con la de Jud\u00e1 e Israel basada en ella.<br \/>\nDebido a la poqu\u00ed\u00adsima informaci\u00f3n que proveen las listas de ep\u00f3nimos (comparadas con los anales y otras inscripciones), es obvio que es mucho m\u00e1s dif\u00ed\u00adcil descubrir un error en ellas. Cuando se encuentran aparentes contradicciones entre las listas de ep\u00f3nimos y los anales, como la ubicaci\u00f3n de cierta campa\u00f1a en un a\u00f1o diferente del reinado de un monarca o durante una eponimia diferente, los historiadores modernos por lo general atribuyen el error a los anales en vez de a las listas de ep\u00f3nimos. Sin embargo, ni siquiera a la llamada historia asiria sincr\u00f3nica \u2014tablilla famosa que contiene un relato conciso de las relaciones entre Asiria y Babilonia durante un per\u00ed\u00adodo de siglos\u2014 se le atribuye el mismo grado de exactitud. Despu\u00e9s de demostrar que este documento es solo una copia de una inscripci\u00f3n de ostentaci\u00f3n anterior, A. T. Olmstead dice: \u2020\u0153De modo que podemos considerar que nuestro documento ni siquiera es historia en el pleno sentido del t\u00e9rmino, sino solo una inscripci\u00f3n erigida para la gloria de Asur [el principal dios asirio] y de su pueblo [&#8230;]. Vi\u00e9ndolo as\u00ed\u00ad, ya no nos preocupan los numerosos errores, incluso en el orden de los reyes, que tanto menguan el valor del documento donde m\u00e1s se necesita su testimonio\u2020\u009d. (Assyrian Historiography, p\u00e1g. 32.)<br \/>\nEs obvio, pues, que esta falta de consecuencia que aparece en las listas de ep\u00f3nimos dificulta de manera importante a los eruditos modernos llegar a una cronolog\u00ed\u00ada exacta, en especial cuando la compilaci\u00f3n de datos que abarcan varios siglos fue hecha por escribas a quienes al parecer importaba poco la exactitud hist\u00f3rica. Tambi\u00e9n se entiende que los historiadores modernos se sientan justificados para ajustar o rechazar la cuenta de las listas asirias de ep\u00f3nimos cuando otros factores o pruebas lo aconsejan.<br \/>\nLa informaci\u00f3n anterior lleva a la conclusi\u00f3n de que, o los historiadores modernos no entienden bien la historiograf\u00ed\u00ada asiria, o esta es de muy bajo calibre. En cualquier caso, no nos sentimos obligados a tratar de coordinar la cronolog\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica con la historia que presentan los registros asirios. De modo que solo exponemos los sincronismos m\u00e1s seguros entre Asiria, e Israel y Jud\u00e1, seg\u00fan se se\u00f1alan en el relato b\u00ed\u00adblico.<\/p>\n<p>Cronolog\u00ed\u00ada babilonia. Babilonia aparece en el relato b\u00ed\u00adblico sobre todo a partir del tiempo de Nabucodonosor II. El reinado del padre de Nabucodonosor, Nabopolasar, marc\u00f3 el principio de lo que se ha llamado el Imperio neobabilonio; termin\u00f3 con los reinados de Nabonido y su hijo Belsasar, y la conquista de Babilonia por Ciro el persa. Este per\u00ed\u00adodo es de gran inter\u00e9s para los eruditos de la Biblia, ya que abarca la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n por los babilonios y la mayor parte de los setenta a\u00f1os del exilio jud\u00ed\u00ado.<br \/>\nJerem\u00ed\u00adas 52:28 dice que al primer grupo de exiliados jud\u00ed\u00ados se le llev\u00f3 a Babilonia en el s\u00e9ptimo a\u00f1o de Nabucodonosor (o Nabucodorosor). En armon\u00ed\u00ada con este hecho, una inscripci\u00f3n cuneiforme de la Cr\u00f3nica Babilonia (Museo Brit\u00e1nico 21946) declara: \u2020\u0153El s\u00e9ptimo a\u00f1o: en el mes de Kislev el rey de Akkad reuni\u00f3 a su ej\u00e9rcito y march\u00f3 a Hattu. Acamp\u00f3 contra la ciudad de Jud\u00e1 y al segundo d\u00ed\u00ada del mes de Adar tom\u00f3 la ciudad (y) captur\u00f3 a (su) rey [Joaqu\u00ed\u00adn]. Nombr\u00f3 en la ciudad a un rey de su propia elecci\u00f3n [Sedequ\u00ed\u00adas] (y) tomando el vasto tributo, lo llev\u00f3 a Babilonia\u2020\u009d. (Assyrian and Babylonian Chronicles, de A. K. Grayson, 1975, p\u00e1g. 102; comp\u00e1rese con 2Re 24:1-17; 2Cr 36:5-10.) (GRABADO, vol. 2, p\u00e1g. 326.) No hay ning\u00fan registro hist\u00f3rico a modo de cr\u00f3nica de los \u00faltimos treinta y dos a\u00f1os del reinado de Nabucodonosor, excepto una inscripci\u00f3n fragmentaria de una campa\u00f1a contra Egipto del a\u00f1o trig\u00e9simo s\u00e9ptimo de Nabucodonosor.<br \/>\nCon respecto a Awel-Marduk (Evil-merodac, 2Re 25:27, 28), se han hallado tablillas fechadas hasta su segundo a\u00f1o de gobierno. Con relaci\u00f3n a Neriglisar, considerado el sucesor de Awel-Marduk, se conocen tablillas de contratos fechadas hasta su cuarto a\u00f1o.<br \/>\nUna tablilla de arcilla babilonia ha sido \u00fatil para relacionar la cronolog\u00ed\u00ada babilonia con la b\u00ed\u00adblica. Esa tablilla contiene la siguiente informaci\u00f3n astron\u00f3mica correspondiente al a\u00f1o s\u00e9ptimo de Cambises II, hijo de Ciro II: \u2020\u0153A\u00f1o 7, Tammuz, noche del 14, 1 2\/3 horas dobles [tres horas y veinte minutos] despu\u00e9s que vino la noche, un eclipse lunar; visible en todo su curso; lleg\u00f3 a la mitad norte del disco [de la luna]. Tebet, noche del 14, dos horas dobles y media [cinco horas] en la noche antes de la ma\u00f1ana [en la \u00faltima parte de la noche], el disco de la luna se eclips\u00f3; todo el curso visible; el eclipse lleg\u00f3 a las partes norte y sur\u2020\u009d. (Inschriften von Cambyses, K\u00f6nig von Babylon, de J. N. Strassmaier, Leipzig, 1890, n\u00fam. 400, l\u00ed\u00adneas 45-48; Sternkunde und Sterndienst in Babel, de F. X. Kugler, M\u00fcnster, 1907, vol. 1, p\u00e1gs. 70, 71.) Estos dos eclipses lunares podr\u00ed\u00adan identificarse con los que fueron visibles en Babilonia el 16 de julio de 523 a. E.C. y el 10 de enero de 522 a. E.C. (Canon of Eclipses, de Oppolzer, traducci\u00f3n al ingl\u00e9s de O. Gingerich, 1962, p\u00e1g. 335.) Por tanto, esta tablilla parece indicar que el s\u00e9ptimo a\u00f1o de Cambises II empez\u00f3 en la primavera de 523 a. E.C.<br \/>\nComo el s\u00e9ptimo a\u00f1o de Cambises II empez\u00f3 en la primavera de 523 a. E.C., su primer a\u00f1o de reinado fue el 529 a. E.C., y su a\u00f1o de ascenso y \u00faltimo a\u00f1o de Ciro II como rey de Babilonia fue el 530 a. E.C. La \u00faltima tablilla fechada del reinado de Ciro II es del d\u00ed\u00ada vig\u00e9simo tercero del mes quinto de su noveno a\u00f1o. (Babylonian Chronology, 626 B.C.\u2013A.D. 75, de R. Parker y W. Dubberstein, 1971, p\u00e1g. 14.) Si el noveno a\u00f1o de Ciro II como rey de Babilonia fue el 530 a. E.C., seg\u00fan esta cuenta su primer a\u00f1o fue el 538 a. E.C., y su a\u00f1o de ascenso, el 539 a. E.C.<\/p>\n<p>Beroso. En el siglo III a. E.C., Beroso, un sacerdote babilonio, escribi\u00f3 una historia de Babilonia en griego, seguramente basada en registros cuneiformes. El profesor Olmstead dijo de sus escritos, \u2020\u0153Solo han llegado hasta nosotros simples fragmentos, extractos o rastros. Y los m\u00e1s importantes de estos fragmentos nos han llegado mediante una tradici\u00f3n casi sin paralelo. Hoy tenemos que consultar una traducci\u00f3n latina moderna de una traducci\u00f3n armenia del griego original perdido de la Cr\u00f3nica de Eusebio, que en parte cit\u00f3 de Alejandro Polistor, que cit\u00f3 directamente de Beroso, y en parte de Abideno, quien al parecer cit\u00f3 de Juba, que cit\u00f3 de Alejandro Polistor y por lo tanto de Beroso. Para confundirlo m\u00e1s, en algunos casos Eusebio no ha reconocido el hecho de que Abideno es solo un d\u00e9bil eco de Polistor, \u00c2\u00a1y ha citado los relatos de cada uno de ellos lado a lado! Y esto no es lo peor. Aunque por lo general debe preferirse su relato de Polistor, parece ser que Eusebio utiliz\u00f3 un manuscrito de poca calidad de ese autor\u2020\u009d. (Assyrian Historiography, p\u00e1gs. 62, 63.) Josefo, historiador jud\u00ed\u00ado del siglo I E.C. tambi\u00e9n afirma que cita de Beroso. No obstante, es obvio que no puede considerarse concluyente la informaci\u00f3n cronol\u00f3gica que supuestamente procede de Beroso.<\/p>\n<p>Otros factores a los que se deben las diferencias. Algunos estudiantes de Historia Antigua a menudo trabajan con la idea equivocada de que las tablillas cuneiformes (como las que pudo utilizar Beroso) siempre se escribieron al mismo tiempo o poco despu\u00e9s de los acontecimientos que relatan. Pero, aparte de los muchos documentos cuneiformes de negocios que en realidad fueron contempor\u00e1neos, con frecuencia se ve que los textos hist\u00f3ricos babilonios, e incluso muchos textos astron\u00f3micos, son de un per\u00ed\u00adodo muy posterior. Por ello el asiri\u00f3logo D. J. Wiseman afirma que una parte de la llamada Cr\u00f3nica de Babilonia, que abarca el per\u00ed\u00adodo que va desde el reinado de Nabu-nasir hasta Shamash-shum-u-kin (seg\u00fan los historiadores, 747-648 a. E.C.), es \u2020\u0153una copia hecha en el a\u00f1o vig\u00e9simo segundo de Dar\u00ed\u00ado [la nota dice: \u2020\u0153I. e.: 500 \u00f3 499 a. C. si era Dar\u00ed\u00ado I\u2020\u009d] de un texto m\u00e1s antiguo y estropeado\u2020\u009d. (Chronicles of Chaldaean Kings, Londres, 1956, p\u00e1g. 1.) De modo que no solo mediaban de ciento cincuenta a doscientos cincuenta a\u00f1os entre estos escritos y los acontecimientos que relatan, sino que adem\u00e1s eran una copia de un documento defectuoso anterior, quiz\u00e1s el original, quiz\u00e1s no. Sobre los textos de la Cr\u00f3nica Neobabilonia, que abarca el per\u00ed\u00adodo que va de Nabopolasar a Nabonido, el mismo autor dice: \u2020\u0153Para escribir los textos de la Cr\u00f3nica Neobabilonia, se emple\u00f3 una escritura peque\u00f1a de un tipo que no es posible fechar con precisi\u00f3n, pero que puede corresponder al per\u00ed\u00adodo comprendido entre los a\u00f1os contempor\u00e1neos a los acontecimientos y el fin de la gobernaci\u00f3n aquem\u00e9nida\u2020\u009d. De modo que es posible que se escribieran tan tarde como hacia el final del Imperio persa (331 a. E.C.), unos doscientos a\u00f1os despu\u00e9s de la ca\u00ed\u00adda de Babilonia. Ya hemos visto que los escribas paganos pueden haber distorsionado tanto la informaci\u00f3n como las cifras en el transcurso de unos cuantos siglos. En vista de todos estos factores, no es prudente insistir en que deban darse como definitivas las cifras tradicionales de los reinados de los reyes neobabilonios.<br \/>\nTanto la falta de registros hist\u00f3ricos contempor\u00e1neos como la facilidad con la que la informaci\u00f3n pudo alterarse hace posible que uno o m\u00e1s de los gobernantes neobabilonios reinaran por m\u00e1s tiempo del que muestran las cifras tradicionales. El hecho de que no se hayan descubierto tablillas que abarquen los \u00faltimos a\u00f1os de un determinado reinado no puede utilizarse como prueba s\u00f3lida contra tal posibilidad. Hay casos de reyes cuyos reinados no pueden confirmarse por las tablillas. Por ejemplo, no hay ninguna prueba cuneiforme contempor\u00e1nea que ayude a fijar la duraci\u00f3n de los reinados de Artajerjes III (Oco) (quien seg\u00fan los historiadores gobern\u00f3 veinti\u00fan a\u00f1os [358 a 338 a. E.C.]) y Arses (a quien se le atribuye un reinado de dos a\u00f1os [337 a 336 a. E.C.]).<br \/>\nEn realidad, los historiadores no saben d\u00f3nde ubicar a ciertos reyes babilonios que s\u00ed\u00ad se nombran en los registros. El profesor A. W. Ahl dice: \u2020\u0153En las tablillas de contratos halladas en Borsippa hay nombres de reyes babilonios que no aparecen en ning\u00fan otro lugar. Es muy probable que pertenezcan a los \u00faltimos d\u00ed\u00adas de Dar\u00ed\u00ado I y los primeros de Jerjes I, seg\u00fan conjetura Ungnad\u2020\u009d. (Outline of Persian History, 1922, p\u00e1g. 84.) Lo cierto es que no puede asegurarse nada al respecto.<\/p>\n<p>Cronolog\u00ed\u00ada persa. Durante la \u00e9poca persa tuvieron lugar varios acontecimientos b\u00ed\u00adblicos importantes: la ca\u00ed\u00adda de Babilonia, seguida de la liberaci\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados por Ciro y el fin de los setenta a\u00f1os de desolaci\u00f3n de Jud\u00e1; la reedificaci\u00f3n del templo de Jerusal\u00e9n, terminada \u2020\u0153en el sexto a\u00f1o del reinado de Dar\u00ed\u00ado [I el persa]\u2020\u009d, y la reconstrucci\u00f3n de los muros de Jerusal\u00e9n por Nehem\u00ed\u00adas, seg\u00fan el decreto dado en el a\u00f1o vig\u00e9simo de Artajerjes Longimano. (2Cr 36:20-23; Esd 3:8-10; 4:23, 24; 6:14, 15; Ne 2:1, 7, 8.)<br \/>\nSe puede llegar a la fecha de 539 a. E.C. para la ca\u00ed\u00adda de Babilonia, no solo por el canon de Tolomeo, sino tambi\u00e9n por otros medios. El historiador Diodoro, as\u00ed\u00ad como Africano y Eusebio, muestra que el primer a\u00f1o de Ciro como rey de Persia correspondi\u00f3 a la LV Olimpiada, a\u00f1o 1 (560\/559 a. E.C.), mientras que el \u00faltimo a\u00f1o de Ciro se coloca en la LXII Olimpiada, a\u00f1o 2 (531\/530 a. E.C.). Las tablillas cuneiformes dan a Ciro un reinado sobre Babilonia de nueve a\u00f1os, lo que apoya el a\u00f1o 539 como la fecha de la conquista de Babilonia. (Handbook of Biblical Chronology, de Jack Finegan, 1964, p\u00e1gs. 112, 168-170; Babylonian Chronology, 626 B.C.\u2013A.D. 75, p\u00e1g. 14: v\u00e9anse comentarios anteriores bajo \u2020\u0153Cronolog\u00ed\u00ada babilonia\u2020\u009d, tambi\u00e9n PERSIA, PERSAS.)<br \/>\nNos han llegado varias inscripciones de reyes persas, aunque no son \u00fatiles para establecer la duraci\u00f3n de los reinados de los monarcas de Persia. Por ejemplo, en Pers\u00e9polis se encontraron varias tablillas fechadas, pero no incluyen los nombres de los reyes.<\/p>\n<p>C\u00e1lculos astron\u00f3micos. Se ha dicho que la \u2020\u0153cronolog\u00ed\u00ada relativa [que solo establece la secuencia de los acontecimientos] puede convertirse en absoluta, es decir, en un sistema de fechas en conexi\u00f3n con nuestro calendario, mediante confirmaciones astron\u00f3micas\u2020\u009d. (El mundo del Antiguo Testamento, de Martin Noth, 1976, p\u00e1g. 282.) Aunque los cuerpos celestes son los medios que ha dispuesto el Creador del hombre para la medici\u00f3n del tiempo, la correlaci\u00f3n de la informaci\u00f3n astron\u00f3mica con los acontecimientos humanos del pasado depende de varios factores inseguros y de la interpretaci\u00f3n humana sujeta al error.<br \/>\nMuchas de las llamadas sincronizaciones de los datos astron\u00f3micos con acontecimientos o fechas de la historia antigua se basan en eclipses solares o lunares. No obstante, se dice que cualquier \u2020\u0153ciudad o pueblo en particular experimenta como promedio unos 40 eclipses lunares y 20 eclipses parciales del Sol cada cincuenta a\u00f1os, [aunque] solo un eclipse solar total cada 400 a\u00f1os\u2020\u009d. (Encyclop\u00e6dia Britannica, 1971, vol. 7, p\u00e1g. 907.) De modo que para que las fechas determinadas por medio de un eclipse fueran confiables, este tendr\u00ed\u00ada que haber sido un eclipse solar total definido visto en una zona espec\u00ed\u00adfica. En muchos casos los antiguos textos cuneiformes (u otras fuentes) concernientes a eclipses no proveen esta informaci\u00f3n espec\u00ed\u00adfica.<br \/>\nUn ejemplo es el eclipse solar en el que se basan los historiadores para relacionar la cronolog\u00ed\u00ada asiria con la babilonia. Seg\u00fan la lista de ep\u00f3nimos asiria, ocurri\u00f3 en el tercer mes (contando desde la primavera) durante la eponimia de Bur-Sagale. Los cron\u00f3logos modernos creen que este es el eclipse ocurrido el 15 de junio de 763 a. E.C. Contando noventa a\u00f1os hacia atr\u00e1s (o 90 nombres en las listas de ep\u00f3nimos) desde esta fecha, llegan a 853 a. E.C. como la fecha de la batalla de Qarqar, en el a\u00f1o sexto de Salmanasar. Declaran que Salmanasar incluye al rey Acab de Israel en la coalici\u00f3n enemiga que pele\u00f3 contra Asiria, y que doce a\u00f1os m\u00e1s tarde (a\u00f1o dieciocho de Salmanasar) dice que recib\u00ed\u00ada tributo del rey Jeh\u00fa de Israel. De este modo deducen que el a\u00f1o 853 a. E.C. fue el \u00faltimo a\u00f1o de Acab y que Jeh\u00fa empez\u00f3 a reinar en 841 a. E.C. \u00bfQu\u00e9 confianza merecen estos c\u00e1lculos?<br \/>\nEn primer lugar, aunque se supone que el eclipse solar fue total, la lista de ep\u00f3nimos no lo dice. Y aunque la mayor\u00ed\u00ada de los historiadores modernos lo identifican con el eclipse del a\u00f1o 763 a. E.C., no todos los eruditos est\u00e1n de acuerdo, pues algunos favorecen el a\u00f1o 809 a. E.C., cuando se produjo un eclipse que fue visible, al menos en parte, en Asiria (como sucedi\u00f3 tambi\u00e9n en los a\u00f1os 857 y 817 a. E.C., y en otros). (Canon of Eclipses, de Oppolzer, tablas 17, 19, 21.) Si bien los historiadores modernos se resisten a rechazar el eclipse de 763 a. E.C. porque \u2020\u02dcintroducir\u00ed\u00ada confusi\u00f3n en la historia asiria\u2020\u2122, hemos visto que los mismos asirios ya introdujeron considerable confusi\u00f3n en su propia historia.<br \/>\nEs m\u00e1s, la presencia del rey Acab en la batalla de Qarqar es muy improbable. Aunque se redujeran a doce a\u00f1os los reinados de Ocoz\u00ed\u00adas y Jehoram (comp\u00e1rese con 1Re 22:40, 51; 2Re 1:2, 17; 3:1), los indicios est\u00e1n en contra de cualquier sincronizaci\u00f3n exacta de la batalla de Qarqar con Acab. Por lo tanto, es muy posible que la menci\u00f3n que hace Salmanasar de Jeh\u00fa no se refiera al primer a\u00f1o del reinado de este. La acusaci\u00f3n de que los asirios jugaron con los a\u00f1os de sus campa\u00f1as y dijeron que algunos reyes recibieron tributo de personas que ya no viv\u00ed\u00adan puede reducir a\u00fan m\u00e1s el supuesto valor de esa sincronizaci\u00f3n. La tabla \u2020\u0153Fechas sobresalientes durante el per\u00ed\u00adodo de los reyes de Jud\u00e1 e Israel\u2020\u009d, que acompa\u00f1a a este art\u00ed\u00adculo, muestra que Acab muri\u00f3 sobre el a\u00f1o 920 a. E.C. y que el reinado de Jeh\u00fa empez\u00f3 a contar aproximadamente en 904 a. E.C.<\/p>\n<p>El canon de Tolomeo. Claudio Tolomeo era un astr\u00f3nomo griego que vivi\u00f3 en el siglo II E.C., o unos seiscientos a\u00f1os despu\u00e9s de acabar el per\u00ed\u00adodo neobabilonio. Su canon, o lista de reyes, est\u00e1 relacionado con una obra de astronom\u00ed\u00ada que hizo. La mayor\u00ed\u00ada de los historiadores modernos aceptan la informaci\u00f3n de Tolomeo sobre los reyes neobabilonios y la duraci\u00f3n de sus reinados.<br \/>\nTolomeo debi\u00f3 basar su informaci\u00f3n hist\u00f3rica en fuentes del per\u00ed\u00adodo sel\u00e9ucida, que empez\u00f3 m\u00e1s de doscientos cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s de la conquista de Babilonia por Ciro. Por lo tanto, no sorprende que los datos de Tolomeo concuerden con los de Beroso, sacerdote babilonio de la \u00e9poca sel\u00e9ucida.<\/p>\n<p>Eclipses lunares. Se han usado estos para intentar fundamentar ciertas fechas de los reyes neobabilonios basadas en el canon de Tolomeo y los registros cuneiformes. Pero aunque es posible que Tolomeo calculara o registrara con exactitud las fechas de ciertos eclipses del pasado (un astr\u00f3nomo moderno hall\u00f3 tres quintas partes de las fechas de Tolomeo correctas), esto no prueba que su transmisi\u00f3n de datos hist\u00f3ricos sea correcta, es decir, que su correlaci\u00f3n de los eclipses con los reinados de ciertos reyes se base consecuentemente en verdaderos hechos hist\u00f3ricos.<br \/>\nLa fecha de la muerte de Herodes el Grande ilustra los problemas de fechar un suceso bas\u00e1ndose en eclipses lunares. Los escritos de Josefo (Antig\u00fcedades Jud\u00ed\u00adas, libro XVII, cap. VI, sec. 4; libro XVII, cap. VIII, sec. 3) muestran que Herodes muri\u00f3 poco despu\u00e9s de un eclipse lunar y no mucho antes del comienzo de la Pascua. Muchos eruditos fechan la muerte de Herodes en el a\u00f1o 4 a. E.C., y se basan en que en ese a\u00f1o hubo un eclipse lunar el 11 de marzo (13 de marzo en el calendario juliano). De este modo muchos cron\u00f3logos modernos sit\u00faan el nacimiento de Jes\u00fas en el a\u00f1o 5 a. E.C.<br \/>\nSin embargo, el eclipse del a\u00f1o 4 a. E.C. tuvo una magnitud de solo el 36% y atraer\u00ed\u00ada la atenci\u00f3n de muy poca gente a la temprana hora de la ma\u00f1ana en que se produjo. Hubo otros dos eclipses lunares el a\u00f1o 1 a. E.C., y ambos se produjeron no mucho antes de la Pascua. El eclipse lunar parcial del 27 de diciembre (29 de diciembre en el calendario juliano) de aquel a\u00f1o tal vez pudo observarse desde Jerusal\u00e9n, aunque quiz\u00e1s no de manera clara. Seg\u00fan c\u00e1lculos basados en el Canon of Eclipses (de Oppolzer, p\u00e1g. 343), la Luna estaba saliendo de la sombra de la Tierra cuando el crep\u00fasculo ca\u00ed\u00ada sobre Jerusal\u00e9n, y cuando se hizo de noche, ya brillaba por completo. Por otra parte, no se incluye en la lista extensa de Manfred Kudlek y Erich Mickler. De modo que en la actualidad no puede saberse hasta qu\u00e9 grado se vio este eclipse en Jerusal\u00e9n o si en realidad lleg\u00f3 a verse. M\u00e1s llamativo que los anteriores fue el eclipse lunar que ocurri\u00f3 a primeras horas del 8 de enero del a\u00f1o 1 a. E.C. (10 de enero en el calendario juliano). Este fue un eclipse total que oscureci\u00f3 la Luna durante una hora y cuarenta y un minutos. Cualquiera que estuviera despierto lo ver\u00ed\u00ada, aun si estaba nublado. De modo que durante los a\u00f1os aqu\u00ed\u00ad considerados se produjo m\u00e1s de un eclipse antes de la Pascua. Por lo que ahora sabemos, parece ser que el que m\u00e1s se not\u00f3 fue el del d\u00ed\u00ada 8 de enero del a\u00f1o 1 a. E.C. (Solar and Lunar Eclipses of the Ancient Near East From 3000 B.C. to 0 With Maps, de M. Kudlek y E. H. Mickler, Neukirchen-Vluyn, Alemania, 1971, vol. 1, p\u00e1g. 156.)<br \/>\nNo obstante, no todos los textos que utilizan los historiadores para fechar acontecimientos y per\u00ed\u00adodos de la historia antigua se basan en eclipses. Se han hallado diarios astron\u00f3micos que dan la posici\u00f3n de la Luna (en relaci\u00f3n con ciertas estrellas o constelaciones) la primera y \u00faltima vez que se vio en Babilonia en un d\u00ed\u00ada espec\u00ed\u00adfico (por ejemplo, \u2020\u0153la luna estaba un codo enfrente de la pata trasera del le\u00f3n\u2020\u009d), y la que ten\u00ed\u00adan ciertos planetas en ese mismo momento. Los cron\u00f3logos modernos dicen que una combinaci\u00f3n similar de las posiciones astron\u00f3micas no se vuelve a repetir en miles de a\u00f1os. Las referencias de los diarios astron\u00f3micos a los reinados de ciertos reyes al parecer coinciden con los datos del canon de Tolomeo. Aunque para algunos esto pueda parecer una prueba incontrovertible, hay factores que reducen su fuerza de manera importante.<br \/>\nEl primero es que las observaciones hechas en Babilonia pueden haber sido err\u00f3neas. Los astr\u00f3nomos babilonios mostraron un gran inter\u00e9s en los fen\u00f3menos celestes que ocurr\u00ed\u00adan cerca del horizonte, cuando sal\u00ed\u00ada o se pon\u00ed\u00ada el Sol o la Luna. Sin embargo, el horizonte que se ve desde Babilonia suele estar oscurecido por tormentas de arena. Comentando sobre estos factores, el profesor O. Neugebauer dice que Tolomeo se quej\u00f3 de \u2020\u0153la falta de observaciones planetarias confiables [de la antigua Babilonia]. [Tolomeo] dice que las antiguas observaciones se hicieron con poco rigor, porque se preocupaban de las apariciones y desapariciones y de puntos estacionarios, fen\u00f3menos que, por su naturaleza, son muy dif\u00ed\u00adciles de observar\u2020\u009d. (The Exact Sciences in Antiquity, 1957, p\u00e1g. 98.)<br \/>\nEn segundo lugar est\u00e1 el hecho de que la gran mayor\u00ed\u00ada de los diarios astron\u00f3micos hallados no fueron escritos en el tiempo del Imperio neobabilonio ni del persa, sino en la \u00e9poca sel\u00e9ucida (312-65 a. E.C.), aunque contienen informaci\u00f3n sobre esas \u00e9pocas anteriores. Los historiadores suponen que son copias de documentos m\u00e1s antiguos. No existen textos astron\u00f3micos contempor\u00e1neos mediante los cuales se pueda establecer la cronolog\u00ed\u00ada completa de la \u00e9poca neobabilonia y de la persa (finales del siglo VII al IV).<br \/>\nPor \u00faltimo, como en el caso de Tolomeo, aunque la informaci\u00f3n astron\u00f3mica de los textos descubiertos (como ahora se interpreta y entiende) sea b\u00e1sicamente exacta, esto no prueba que tambi\u00e9n lo sea la informaci\u00f3n hist\u00f3rica que la acompa\u00f1a. Tal como Tolomeo utiliz\u00f3 los reinados de reyes antiguos (seg\u00fan los entendi\u00f3) tan solo como esquema donde colocar su informaci\u00f3n astron\u00f3mica, as\u00ed\u00ad tambi\u00e9n los escritores (o copistas) de los textos astron\u00f3micos del per\u00ed\u00adodo sel\u00e9ucida pudieron sencillamente haber insertado en sus textos astron\u00f3micos lo que entonces se aceptaba o \u2020\u0153estaba en boga\u2020\u009d, la cronolog\u00ed\u00ada de aquel tiempo. Esa cronolog\u00ed\u00ada aceptada o \u2020\u0153en boga\u2020\u009d bien pudo tener errores en los puntos m\u00e1s comprometidos tratados antes en este art\u00ed\u00adculo. Para ilustrarlo: un astr\u00f3nomo antiguo (o un escriba) pudo decir que un fen\u00f3meno celeste se produjo en el a\u00f1o 465 a. E.C., seg\u00fan nuestro calendario, y su informaci\u00f3n puede verificarse por varios c\u00f3mputos exactos. Pero tambi\u00e9n puede decir que el a\u00f1o en el que tuvo lugar el fen\u00f3meno celeste (465 a. E.C.) era el vig\u00e9simo primer a\u00f1o del rey Jerjes y estar completamente equivocado. Dicho de forma sencilla, la exactitud astron\u00f3mica no prueba la exactitud hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>Fechas arqueol\u00f3gicas. Los m\u00e9todos de fechar basados en objetos hallados en excavaciones se consideran en el art\u00ed\u00adculo ARQUEOLOG\u00ed\u008dA. Brevemente se puede decir que, en la ausencia de inscripciones fechadas, datar por medio de objetos, como, por ejemplo, cascos de alfarer\u00ed\u00ada, solo puede ser comparativo, es decir, el arque\u00f3logo solo puede afirmar que \u2020\u02dceste estrato particular y su contenido de este mont\u00ed\u00adculo deben pertenecer al mismo per\u00ed\u00adodo general (o ser anterior o posterior) que aquel estrato de aquel mont\u00ed\u00adculo\u2020\u2122. De este modo se forma una secuencia cronol\u00f3gica general, pero siempre sujeta a correcci\u00f3n y cambio, cambios que a veces suponen cientos de a\u00f1os. Por ejemplo, en 1937 el arque\u00f3logo Barton dijo que cierta alfarer\u00ed\u00ada de principios de la Edad del Bronce pertenec\u00ed\u00ada al per\u00ed\u00adodo 2500-2000 a. E.C., mientras que al a\u00f1o siguiente W. F. Albright dio las fechas de 3200-2200 a. E.C. para el mismo per\u00ed\u00adodo.<br \/>\nAs\u00ed\u00ad que, como dijo G. Ernest Wright, \u2020\u0153en este campo es raro que podamos trabajar con seguridad. Hay que construir hip\u00f3tesis, que siempre poseen grados mayores o menores de probabilidad. Su certeza depende de la capacidad [de los arque\u00f3logos] para interpretar y reunir una variedad de datos independientes, pero en cualquier momento nueva informaci\u00f3n puede hacer necesario cambiar una hip\u00f3tesis dada o hacer que el erudito la exprese de modo algo diferente\u2020\u009d. (Shechem, The Biography of a Biblical City, 1965, pr\u00f3logo, p\u00e1g. XVI.)<br \/>\nOtro ejemplo es lo que dice la obra Chronologies in Old World Archaeology, edici\u00f3n de Robert Ehrich, impresa en 1965 para reemplazar la obra anterior de 1954, y que contiene un compendio de opiniones sobre \u2020\u0153la red flotante de cronolog\u00ed\u00adas relativas\u2020\u009d expresadas por arque\u00f3logos prominentes. El pr\u00f3logo (p\u00e1g. VII) dice: \u2020\u0153El prop\u00f3sito de este libro es presentar en serie las cronolog\u00ed\u00adas de varias zonas contiguas como las ve\u00ed\u00adan los especialistas en 1964. A pesar de la nueva informaci\u00f3n, la situaci\u00f3n general a\u00fan es fluida, y datos venideros har\u00e1n obsoletas algunas conclusiones, quiz\u00e1s antes de que se imprima este volumen\u2020\u009d. Pueden tenerse presentes estas palabras a la hora de evaluar las fechas que los arque\u00f3logos dan para ciertas ciudades, como Jeric\u00f3, o la \u00e9poca en la que ubican la conquista de Palestina por Israel.<\/p>\n<p>Historiadores del per\u00ed\u00adodo cl\u00e1sico. El t\u00e9rmino \u2020\u0153cl\u00e1sico\u2020\u009d aqu\u00ed\u00ad aplica a la \u00e9poca y cultura de los antiguos griegos y romanos. Adem\u00e1s de ser una fuente de historia griega y romana, los escritos de ciertos historiadores cl\u00e1sicos les sirven a los historiadores modernos para complementar o confirmar los registros hist\u00f3ricos de Egipto, Asiria, Babilonia, Persia, Siria y Palestina. Entre los historiadores antiguos griegos est\u00e1n Her\u00f3doto (c. 484-425 a. E.C.), Tuc\u00ed\u00addides (c. 471-401 a. E.C.), Jenofonte (c. 431-352 E.C.), Ctesias (siglo V a. E.C.) y, m\u00e1s tarde, Estrab\u00f3n, Diodoro S\u00ed\u00adculo y Alejandro Polistor, del siglo I a. E.C., y Plutarco, de los siglos I y II E.C. Entre los historiadores romanos se cuentan Tito Livio (59 a. E.C.\u201317 E.C.); Gnaeo Pompeyo Trogo, contempor\u00e1neo de Livio; Plinio el Viejo (23-79 E.C.), y Sexto Julio Africano (siglo III E.C.), probablemente nacido en Libia. Aparte de estos, las fuentes de informaci\u00f3n m\u00e1s importantes son Manet\u00f3n y Beroso (ya considerados); Josefo, historiador jud\u00ed\u00ado cuyos escritos (aunque a veces contradictorios en su forma presente) son bastante \u00fatiles para entender el siglo I E.C., y Eusebio, historiador eclesi\u00e1stico y obispo de Cesarea (c. 260-342 a. E.C.).<br \/>\nTodos estos escritores vivieron despu\u00e9s de las \u00e9pocas asiria y neobabilonia, y solo los cuatro primeros vivieron durante la \u00e9poca del Imperio persa. Por eso ninguno presenta informaci\u00f3n basada en conocimiento personal de las \u00e9pocas asiria y neobabilonia, sino que registran los puntos de vista tradicionales que oyeron o, en algunos casos, que leyeron y copiaron. Es obvio que la exactitud de su informaci\u00f3n depende de lo exactas que sean las fuentes empleadas.<br \/>\nAdem\u00e1s, lo que tenemos hoy son copias de copias de sus escritos, la m\u00e1s antigua de las cuales data de mediados de la Edad Media. Ya hemos visto que los copistas mutilaron las cronolog\u00ed\u00adas de Manet\u00f3n y de Beroso. En cuanto a las credenciales y confiabilidad de otros historiadores antiguos del per\u00ed\u00adodo cl\u00e1sico, lo siguiente es digno de menci\u00f3n:<br \/>\nEl enfoque de la historia de Her\u00f3doto est\u00e1 bien considerado. Primero formula una pregunta, busca informaci\u00f3n relevante y luego saca una conclusi\u00f3n. Pero tambi\u00e9n se ha dicho que a veces \u2020\u0153su informaci\u00f3n era insatisfactoria\u2020\u009d, que \u2020\u0153ofrece una explicaci\u00f3n racional junto con una irracional\u2020\u009d y que pertenece \u2020\u0153claramente a la escuela rom\u00e1ntica\u2020\u009d, de modo que era a la vez historiador y cuentista. (The New Encyclop\u00e6dia Britannica, 1985, vol. 5, p\u00e1gs. 881, 882; 1910, vol. 13, p\u00e1g. 383.) De Jenofonte se ha dicho que \u2020\u0153la objetividad, solidez e investigaci\u00f3n no eran para \u00e9l\u2020\u009d, y que adornaba sus relatos con \u2020\u0153discursos de ficci\u00f3n\u2020\u009d. (The New Encyclop\u00e6dia Britannica, 1987, vol. 12, p\u00e1g. 796.) George Rawlinson acusa a Ctesias de extender deliberadamente el per\u00ed\u00adodo de la monarqu\u00ed\u00ada meda \u2020\u0153por el uso consciente de un sistema de duplicaci\u00f3n\u2020\u009d. Luego dice: \u2020\u0153Cada rey o per\u00ed\u00adodo de Her\u00f3doto aparece dos veces en la lista de Ctesias: una transparente estratagema, torpemente disimulada por el pobre recurso de una libre invenci\u00f3n de nombres\u2020\u009d. (The Seven Great Monarchies of the Ancient Eastern World, 1885, vol. 2, p\u00e1g. 85.)<br \/>\nSobre la historia romana del per\u00ed\u00adodo mon\u00e1rquico (anterior a la Rep\u00fablica), leemos que \u2020\u0153se adentra en las regiones de la pura mitolog\u00ed\u00ada. Es poco m\u00e1s que una colecci\u00f3n de f\u00e1bulas sin casi ning\u00fan intento cr\u00ed\u00adtico, y sin m\u00e1s consideraci\u00f3n a la secuencia cronol\u00f3gica que la necesaria para la narraci\u00f3n y para cerrar, por ejemplo, la brecha entre la huida de Eneas de Troya y el supuesto a\u00f1o de la fundaci\u00f3n de Roma\u2020\u009d. Incluso despu\u00e9s de fundarse la Rep\u00fablica (c. 509 a. E.C.), los historiadores a\u00fan estaban dispuestos a mezclar la tradici\u00f3n popular con el hecho hist\u00f3rico sin diferenciarlos de manera particular. \u2020\u0153Se inventaron genealog\u00ed\u00adas, se insertaron consulados imaginarios [los romanos sol\u00ed\u00adan fechar por consulados] y triunfos legendarios, y se incorporaron formalmente [&#8230;] tradiciones familiares en la historia del Estado\u2020\u009d. De los analistas romanos se nos dice: \u2020\u0153Copiaron lo que hallaron escrito; cuando no pod\u00ed\u00adan basarse en la experiencia personal, llenaban las lagunas con la imaginaci\u00f3n\u2020\u009d. (The Encyclop\u00e6dia Britannica, 1911, vol. 16, p\u00e1gs. 820, 821.)<\/p>\n<p>Tuc\u00ed\u00addides. Por lo general se exime a Tuc\u00ed\u00addides de las acusaciones de inexactitud y descuido que se dirigen contra los historiadores cl\u00e1sicos. Tuc\u00ed\u00addides se destac\u00f3 por su meticulosa investigaci\u00f3n. The New Encyclop\u00e6dia Britannica (1987, vol. 11, p\u00e1g. 741) dice: \u2020\u0153Es dif\u00ed\u00adcil que otro historiador iguale su autoridad. Se atuvo a un esquema cronol\u00f3gico estricto, y cuando es verificable por los eclipses que menciona, resulta exacto\u2020\u009d.<br \/>\nA veces hay que recurrir a los historiadores cl\u00e1sicos para conseguir informaci\u00f3n necesaria, en particular referente a la \u00e9poca persa (libros de Esdras, Nehem\u00ed\u00adas y Ester) y hasta los tiempos apost\u00f3licos. Sus escritos tambi\u00e9n ayudan a determinar el tiempo y los sucesos relacionados con el cumplimiento de algunas partes de las visiones prof\u00e9ticas de Daniel (caps. 7\u20139, 11), cumplimiento que se extiende incluso m\u00e1s all\u00e1 de la \u00e9poca apost\u00f3lica. Sin embargo, la informaci\u00f3n presentada con anterioridad muestra que no hay raz\u00f3n para colocar su historia y cronolog\u00ed\u00ada a la misma altura que la Biblia. Cuando aparecen diferencias, se puede confiar en el registro b\u00ed\u00adblico, que pusieron por escrito testigos presenciales o aquellos que, como Lucas, investigaron \u2020\u0153todas las cosas desde el comienzo con exactitud\u2020\u009d. (Lu 1:1-4.) La exacta informaci\u00f3n cronol\u00f3gica de los relatos de Lucas y otros escritores b\u00ed\u00adblicos hace posible fechar los sucesos principales de la vida de Jes\u00fas y del per\u00ed\u00adodo apost\u00f3lico. (Mt 2:1, 19-22; Lu 3:1-3, 21-23; y muchos otros.)<\/p>\n<p>La cuenta b\u00ed\u00adblica del tiempo. Es obvio que los antiguos registros extrab\u00ed\u00adblicos deben usarse con cautela. Se sabe que son inexactos en muchos asuntos, y es muy improbable que sus cronolog\u00ed\u00adas no se hayan visto afectadas por esas inexactitudes. Por otro lado, la Biblia ha demostrado ser verdadera en todos los campos del saber que trata, ofreciendo, con diferencia, el cuadro m\u00e1s exacto de los tiempos antiguos que abarca. Su cronolog\u00ed\u00ada tambi\u00e9n es confiable. (V\u00e9ase BIBLIA [Autenticidad].)<br \/>\nCuando se calculan per\u00ed\u00adodos b\u00ed\u00adblicos de acuerdo con los m\u00e9todos de fechar modernos, se debe tener presente que la numeraci\u00f3n cardinal y ordinal difieren. Los n\u00fameros cardinales \u2014tales como 1, 2, 3, 10, 100, etc.\u2014 expresan un valor entero, mientras que los ordinales \u2014tales como tercero, quinto, vig\u00e9simo segundo, etc.\u2014 son los que expresan el lugar que algo ocupa en una serie. Por lo tanto, cuando se emplean n\u00fameros ordinales, es necesario restar uno para obtener el n\u00famero completo. As\u00ed\u00ad, al referirnos al \u2020\u0153a\u00f1o decimoctavo de Nabucodonosor\u2020\u009d, el t\u00e9rmino \u2020\u0153decimoctavo\u2020\u009d es un n\u00famero ordinal y representa diecisiete a\u00f1os completos m\u00e1s algunos d\u00ed\u00adas, semanas o meses (el tiempo que haya transcurrido desde el final del a\u00f1o 17). (Jer 52:29.)<br \/>\nCuando se calculan los a\u00f1os que han pasado desde una fecha \u2020\u0153a. E.C.\u2020\u009d a una de la \u2020\u0153E.C.\u2020\u009d, se debe tener presente que desde el 1 de octubre del a\u00f1o 1 a. E.C. al 1 de octubre del a\u00f1o 1 E.C. hay solo un a\u00f1o, y no dos, como puede verse en el siguiente diagrama:<br \/>\n         a. E.C.        E.C.<br \/>\n     2      1            1      2<br \/>\n         1 de oct.   1 de oct.<br \/>\nEsto se debe a que los a\u00f1os de las fechas tienen un valor ordinal. Por consiguiente, desde el 1 de octubre del a\u00f1o 2 a. E.C. (la fecha aproximada del nacimiento de Jes\u00fas) hasta el 1 de octubre de 29 E.C. (la fecha aproximada del bautismo de Jes\u00fas) hay un total de treinta a\u00f1os, es decir: un a\u00f1o y tres meses, tiempo que corresponde al per\u00ed\u00adodo anterior a la era com\u00fan, m\u00e1s veintiocho a\u00f1os y nueve meses, espacio de tiempo que pertenece al per\u00ed\u00adodo de la era com\u00fan. (Lu 3:21-23.)<\/p>\n<p>Desde la creaci\u00f3n del hombre hasta el presente. Los historiadores modernos son incapaces de determinar una fecha fija para el comienzo del \u2020\u0153per\u00ed\u00adodo hist\u00f3rico\u2020\u009d de la humanidad. Sea que investiguen en la historia de Asiria, Babilonia o Egipto, a medida que se adentran en el II milenio a. E.C., la cronolog\u00ed\u00ada se hace cada vez m\u00e1s incierta e inestable, y ya en el III milenio se encuentran con un panorama confuso y oscuro. Por otro lado, la Biblia suministra una historia coherente que permite contar met\u00f3dicamente el tiempo hacia atr\u00e1s hasta llegar al comienzo de la historia humana. Este c\u00f3mputo puede realizarse gracias a las referencias b\u00ed\u00adblicas a determinados per\u00ed\u00adodos de tiempo extensos, como los cuatrocientos setenta y nueve a\u00f1os completos que transcurren desde el \u00e9xodo hasta el comienzo de la construcci\u00f3n del templo durante el reinado de Salom\u00f3n. (1Re 6:1.)<br \/>\nPara ello debemos emplear un punto fijo o fecha absoluta como punto de partida, es decir, una fecha en la historia que sea aceptada por su firme respaldo y que corresponda con un acontecimiento espec\u00ed\u00adfico registrado en la Biblia. Partiendo de esta fecha absoluta podemos calcular hacia atr\u00e1s o hacia adelante y fechar seg\u00fan el calendario actual los muchos acontecimientos referidos en la Biblia.<br \/>\nUna de estas fechas de convergencia entre la Biblia y la historia seglar es el a\u00f1o 29 E.C., cuyos primeros meses coincidieron con el decimoquinto a\u00f1o de Tiberio C\u00e9sar, nombrado emperador por el senado romano el 15 de septiembre de 14 E.C. (calendario gregoriano). En el a\u00f1o 29, Juan el Bautista comenz\u00f3 su predicaci\u00f3n y posiblemente seis meses m\u00e1s tarde bautiz\u00f3 a Jes\u00fas. (Lu 3:1-3, 21, 23; 1:36.)<br \/>\nOtra fecha que puede considerarse como absoluta es el a\u00f1o 539 a. E.C., apoyado por varias fuentes hist\u00f3ricas como el a\u00f1o de la ca\u00ed\u00adda de Babilonia ante Ciro el persa. (Entre estas fuentes hist\u00f3ricas sobre el reinado de Ciro est\u00e1n Diodoro, Africano, Eusebio y Tolomeo, as\u00ed\u00ad como tambi\u00e9n las tablillas babilonias.) El decreto para la liberaci\u00f3n de los jud\u00ed\u00ados se dio durante el primer a\u00f1o del reinado de Ciro. Y, como se expuso en el art\u00ed\u00adculo sobre Ciro, es muy probable que este decreto se expidiera en el invierno de 538 o hacia la primavera de 537 a. E.C., lo que permitir\u00ed\u00ada que los jud\u00ed\u00ados hicieran los preparativos necesarios, efectuaran el viaje de cuatro meses de regreso a Jerusal\u00e9n y tuvieran tiempo de llegar para el s\u00e9ptimo mes (Tisri, aproximadamente el 1 de octubre) de 537 a. E.C. (Esd 1:1-11; 2:64-70; 3:1.)<br \/>\nUsando estas fechas absolutas podemos relacionar una gran cantidad de acontecimientos b\u00ed\u00adblicos con fechas espec\u00ed\u00adficas del calendario. A continuaci\u00f3n se ofrece el esquema de fechas principales que sirve de base para dicha cronolog\u00ed\u00ada:<br \/>\n        Sucesos                       Fecha           Per\u00ed\u00adodo<br \/>\n                                                   entre sucesos<br \/>\nDesde la creaci\u00f3n de Ad\u00e1n           4026 a. E.C.<br \/>\nHasta el comienzo del Diluvio       2370 a. E.C.     1.656 a\u00f1os<br \/>\nHasta la validaci\u00f3n del pacto<br \/>\n  abrah\u00e1mico                        1943 a. E.C.       427 a\u00f1os<br \/>\nHasta el \u00e9xodo de Egipto            1513 a. E.C.       430 a\u00f1os<br \/>\nHasta el comienzo de la<br \/>\n  construcci\u00f3n del templo           1034 a. E.C.       479 a\u00f1os<br \/>\nHasta la divisi\u00f3n del reino          997 a. E.C.        37 a\u00f1os<br \/>\nHasta la desolaci\u00f3n de Jud\u00e1          607 a. E.C.       390 a\u00f1os<br \/>\nHasta el regreso de los jud\u00ed\u00ados<br \/>\n  del cautiverio                     537 a. E.C.        70 a\u00f1os<br \/>\nHasta la reconstrucci\u00f3n de los<br \/>\n  muros de Jerusal\u00e9n                 455 a. E.C.        82 a\u00f1os<br \/>\nHasta el bautismo de Jes\u00fas            29 E.C.          483 a\u00f1os<br \/>\nHasta la actualidad                 1990 E.C.        1.961 a\u00f1os<br \/>\nTotal de a\u00f1os transcurridos<br \/>\n  desde la creaci\u00f3n de Ad\u00e1n<br \/>\n  hasta 1990 E.C.                                    6.015 a\u00f1os<br \/>\n\u00bfC\u00f3mo se ha elaborado esta cronolog\u00ed\u00ada partiendo de los datos b\u00ed\u00adblicos y, en algunos casos, de la historia extrab\u00ed\u00adblica? A continuaci\u00f3n explicamos c\u00f3mo se ha calculado cada uno de los per\u00ed\u00adodos de tiempo indicados.<\/p>\n<p>Desde la creaci\u00f3n de Ad\u00e1n hasta el Diluvio. Los 1.656 a\u00f1os de este per\u00ed\u00adodo se basan en el registro de G\u00e9nesis 5:1-29 y 7:6. Pueden desglosarse como se ve en el siguiente recuadro.<br \/>\n  Desde la creaci\u00f3n de Ad\u00e1n<br \/>\n    hasta el nacimiento de Set          130 a\u00f1os<br \/>\n  Luego, hasta el nacimiento de En\u00f3s    105 a\u00f1os<br \/>\n  Hasta el nacimiento de Quen\u00e1n          90 a\u00f1os<br \/>\n  Hasta el nacimiento de Mahalalel       70 a\u00f1os<br \/>\n  Hasta el nacimiento de Jared           65 a\u00f1os<br \/>\n  Hasta el nacimiento de Enoc           162 a\u00f1os<br \/>\n  Hasta el nacimiento de Matusal\u00e9n       65 a\u00f1os<br \/>\n  Hasta el nacimiento de Lamec          187 a\u00f1os<br \/>\n  Hasta el nacimiento de No\u00e9            182 a\u00f1os<br \/>\n  Hasta el Diluvio                      600 a\u00f1os<br \/>\n  Total                               1.656 a\u00f1os<br \/>\nLas cantidades que se han indicado para el per\u00ed\u00adodo antediluviano se encuentran en el texto masor\u00e9tico, texto en el que se basan las traducciones modernas de las Escrituras Hebreas. Estas cantidades difieren de las que se hallan en la Septuaginta griega, pero el texto masor\u00e9tico ha demostrado ser m\u00e1s confiable.<br \/>\nLa obra Commentary on the Holy Scriptures (de Lange, 1976, \u2020\u0153Genesis\u2020\u009d, p\u00e1g. 272, nota) dice: \u2020\u0153No hay duda de que las pruebas internas favorecen al texto hebreo por su consecuencia proporcional. Se ve que las cifras de la LXX siguen un plan al que han sido conformadas. Esto no se aprecia en el texto hebreo, lo que hace que se le pueda considerar un aut\u00e9ntico registro geneal\u00f3gico [&#8230;]. Sobre la base fisiol\u00f3gica, tambi\u00e9n ha de preferirse el hebreo; como la duraci\u00f3n de la vida no requiere de ning\u00fan modo una madurez tan tard\u00ed\u00ada como esas cifras [de la Septuaginta] parecer\u00ed\u00adan indicar [&#8230;], los cien a\u00f1os que la Septuaginta a\u00f1ade en cada caso demuestran un intento deliberado de conformarlas a unas proporciones m\u00e1s normales, basadas en alguna supuesta noci\u00f3n fisiol\u00f3gica [&#8230;]. A todo esto debe a\u00f1adirse que el hebreo tiene mejores credenciales para ser considerado el texto original debido al escrupuloso y, a veces, supersticioso, cuidado con el que se ha conservado textualmente\u2020\u009d.<br \/>\nAunque los historiadores modernos suelen extender la existencia humana sobre la tierra mucho m\u00e1s all\u00e1 de 4026 a. E.C., los hechos no concuerdan en absoluto con tal postura. Los miles de a\u00f1os de \u2020\u0153prehistoria\u2020\u009d cuya existencia defienden se basan en la especulaci\u00f3n, como puede verse por la siguiente declaraci\u00f3n que hizo el eminente cient\u00ed\u00adfico Dr. P. E. Klopsteg, quien dijo: \u2020\u0153Acomp\u00e1\u00f1eme, si lo desea, a una excursi\u00f3n especulativa por la prehistoria. Sup\u00f3ngase la era en la que la especie \u2020\u02dcsapiens\u2020\u2122 surgi\u00f3 del g\u00e9nero \u2020\u02dchomo\u2020\u2122 [&#8230;], salte varios milenios desde el tiempo en que la informaci\u00f3n de que disponemos depende en su mayor parte de la conjetura y la interpretaci\u00f3n hasta la era de las primeras inscripciones, de las que se pueden extraer algunos datos\u2020\u009d (cursivas nuestras). (Science, 30 de diciembre de 1960, p\u00e1g. 1914.)<br \/>\nEl per\u00ed\u00adodo postdiluviano comienza en el a\u00f1o 2369 a. E.C. Aunque algunos piensan que ciertos escritos pictogr\u00e1ficos pertenecen al per\u00ed\u00adodo que va de 3300 a 2800 a. E.C. (New Discoveries in Babylonia About Genesis, P. J. Wiseman, 1949, p\u00e1g. 36), en realidad estos documentos no est\u00e1n fechados; la edad que se les atribuye se basa tan solo en conjeturas arqueol\u00f3gicas.<br \/>\nAunque en ocasiones se ha recurrido a la t\u00e9cnica de fechar con radiocarbono (C14), este m\u00e9todo tiene claras limitaciones. La revista Science del 11 de diciembre de 1959 dijo al respecto: \u2020\u0153El caso que parece que llegar\u00e1 a convertirse en un ejemplo cl\u00e1sico de \u2020\u02dcirresponsabilidad del C14\u2020\u2122 es el de la aldea prehist\u00f3rica de Jarmo, en el nordeste de Irak. Se han atribuido once diferentes fechas a esta aldea con una diferencia m\u00e1xima entre ellas de seis mil a\u00f1os, mientras que, sobre la base de todos los indicios arqueol\u00f3gicos, no fue ocupada por m\u00e1s de quinientos a\u00f1os consecutivos\u2020\u009d. En realidad, no existe prueba s\u00f3lida que favorezca una fecha anterior a 2369 a. E.C. para el comienzo de la sociedad humana postdiluviana.<\/p>\n<p>Desde 2370 a. E.C. hasta el pacto abrah\u00e1mico. El esquema cronol\u00f3gico para este per\u00ed\u00adodo puede resumirse as\u00ed\u00ad:<br \/>\n  Desde el comienzo del Diluvio<br \/>\n    hasta el nacimiento de Arpaksad         2 a\u00f1os<br \/>\n  Luego, hasta el nacimiento de Selah      35 a\u00f1os<br \/>\n  Hasta el nacimiento de Eber              30 a\u00f1os<br \/>\n  Hasta el nacimiento de P\u00e9leg             34 a\u00f1os<br \/>\n  Hasta el nacimiento de Re\u00fa               30 a\u00f1os<br \/>\n  Hasta el nacimiento de Serug             32 a\u00f1os<br \/>\n  Hasta el nacimiento de Nacor             30 a\u00f1os<br \/>\n  Hasta el nacimiento de Tar\u00e9              29 a\u00f1os<br \/>\n  Hasta la muerte de Tar\u00e9, cuando Abrah\u00e1n<br \/>\n    ten\u00ed\u00ada setenta y cinco a\u00f1os de edad    205 a\u00f1os<br \/>\n  Total                                   427 a\u00f1os<br \/>\nEstos datos se hallan en G\u00e9nesis 11:10 a 12:4. La expresi\u00f3n \u2020\u0153despu\u00e9s del diluvio\u2020\u009d (G\u00e9 11:10), que se emplea con relaci\u00f3n al nacimiento de Arpaksad, l\u00f3gicamente se refiere a la ca\u00ed\u00adda de las aguas, suceso que marc\u00f3 el comienzo del Diluvio (2370 a. E.C.), y no simplemente al per\u00ed\u00adodo posterior durante el que las aguas permanecieron sobre la superficie de la tierra por alg\u00fan tiempo. La palabra hebrea para \u2020\u0153diluvio\u2020\u009d tambi\u00e9n transmite esta idea. (Comp\u00e1rese con G\u00e9 6:17; 7:4-6, 10-12, 17; 9:11.)<br \/>\nEn el registro b\u00ed\u00adblico no se da la fecha en la que se intent\u00f3 construir la Torre de Babel. G\u00e9nesis 10:25 se\u00f1ala que la divisi\u00f3n que result\u00f3 de la confusi\u00f3n de lenguas ocurri\u00f3 durante \u2020\u02dclos d\u00ed\u00adas de P\u00e9leg\u2020\u2122. De esto no se infiere necesariamente que este acontecimiento ocurriera al tiempo del nacimiento de P\u00e9leg. La expresi\u00f3n \u2020\u0153en sus d\u00ed\u00adas\u2020\u009d indica en realidad que la divisi\u00f3n tuvo lugar, no al tiempo del nacimiento de P\u00e9leg o justo despu\u00e9s, sino durante el transcurso de su vida, desde 2269 a 2030 a. E.C. Si cada var\u00f3n postdiluviano hubiera empezado a tener hijos a los treinta a\u00f1os de edad a un promedio de uno cada tres a\u00f1os (lo que dar\u00ed\u00ada un hijo var\u00f3n cada seis a\u00f1os) hasta la edad de noventa a\u00f1os, la poblaci\u00f3n pudiera haber crecido hasta un total de 4.000 varones adultos en un per\u00ed\u00adodo de ciento ochenta a\u00f1os desde el fin del Diluvio (es decir, en 2189 a. E.C.). Un c\u00e1lculo moderado como el que acabamos de mencionar ser\u00ed\u00ada suficiente para explicar la construcci\u00f3n de la torre y la dispersi\u00f3n de la gente.<br \/>\nJehov\u00e1 debi\u00f3 dar validez a lo que ha llegado a conocerse como el pacto abrah\u00e1mico cuando Abrah\u00e1n cruz\u00f3 el Eufrates camino de la tierra de Cana\u00e1n. Como parti\u00f3 de Har\u00e1n y entr\u00f3 en Cana\u00e1n despu\u00e9s de la muerte de Tar\u00e9, la fecha de la validaci\u00f3n de ese pacto se fija en 1943 a. E.C. (G\u00e9 11:32; 12:1-5.)<\/p>\n<p>Desde 1943 a. E.C. hasta el \u00e9xodo. En Exodo 12:40, 41 se registra lo siguiente: \u2020\u0153La morada de los hijos de Israel, que hab\u00ed\u00adan morado en Egipto, fue de cuatrocientos treinta a\u00f1os. Y aconteci\u00f3 al cabo de los cuatrocientos treinta a\u00f1os, s\u00ed\u00ad, aconteci\u00f3 en este mismo d\u00ed\u00ada, que todos los ej\u00e9rcitos de Jehov\u00e1 salieron de la tierra de Egipto\u2020\u009d. Mientras que la mayor\u00ed\u00ada de las versiones traducen el vers\u00ed\u00adculo 40 de modo que diga que estuvieron cuatrocientos treinta a\u00f1os en Egipto, el hebreo original da lugar a la traducci\u00f3n aqu\u00ed\u00ad transcrita. Adem\u00e1s, en G\u00e1latas 3:16, 17 Pablo relaciona ese per\u00ed\u00adodo de cuatrocientos treinta a\u00f1os con el tiempo que medi\u00f3 entre el momento de dar validez al pacto abrah\u00e1mico y la instauraci\u00f3n del pacto de la Ley. Se debi\u00f3 dar validez al pacto abrah\u00e1mico cuando Abrah\u00e1n, en atenci\u00f3n a la promesa de Dios, cruz\u00f3 el Eufrates camino de Cana\u00e1n y entr\u00f3 en el \u2020\u0153pa\u00ed\u00ads\u2020\u009d que Dios le mand\u00f3. (G\u00e9 12:1; 15:18-21.) Justo cuatrocientos treinta a\u00f1os despu\u00e9s de este acontecimiento, en 1513 a. E.C., sus descendientes fueron liberados de Egipto, y en ese mismo a\u00f1o fueron introducidos en el pacto de la Ley. Una prueba de que as\u00ed\u00ad se ha entendido desde tiempos antiguos es la traducci\u00f3n que se halla en la Versi\u00f3n de los Setenta griega, a saber: \u2020\u0153Pero la morada de los hijos de Israel que ellos moraron en la tierra de Egipto y en la tierra de Cana\u00e1n [fue de] cuatrocientos treinta a\u00f1os de duraci\u00f3n\u2020\u009d.<br \/>\nEl per\u00ed\u00adodo comprendido desde la entrada de Abrah\u00e1n en la tierra de Cana\u00e1n hasta que Jacob se traslad\u00f3 a Egipto fue de doscientos quince a\u00f1os. Este c\u00e1lculo se deriva de los siguientes hechos: desde la salida de Abrah\u00e1n de Har\u00e1n hasta el nacimiento de Isaac transcurrieron veinticinco a\u00f1os (G\u00e9 12:4; 21:5); sesenta a\u00f1os desde el nacimiento de Isaac al nacimiento de Jacob (G\u00e9 25:26), y Jacob ten\u00ed\u00ada ciento treinta a\u00f1os cuando entr\u00f3 en Egipto (G\u00e9 47:9). Esto da un total de doscientos quince a\u00f1os (desde 1943 hasta 1728 a. E.C.), lo que significa que, desde la llegada de Jacob, los israelitas estuvieron en Egipto otros doscientos quince a\u00f1os (de 1728 a 1513 a. E.C.). En el art\u00ed\u00adculo EXODO se demuestra que los israelitas pudieron multiplicarse lo suficiente en doscientos quince a\u00f1os como para que su poblaci\u00f3n incluyera un total de 600.000 \u2020\u0153hombres f\u00ed\u00adsicamente capacitados\u2020\u009d. (Ex 12:37.)<br \/>\nJehov\u00e1 le dijo a Abr\u00e1n (Abrah\u00e1n): \u2020\u0153Puedes saber con seguridad que tu descendencia llegar\u00e1 a ser residente forastera en tierra ajena, y tendr\u00e1 que servirles, y estos ciertamente la afligir\u00e1n por cuatrocientos a\u00f1os\u2020\u009d. (G\u00e9 15:13; v\u00e9ase, adem\u00e1s, Hch 7:6, 7.) Esta declaraci\u00f3n se hizo con anterioridad al nacimiento de la \u2020\u0153descendencia\u2020\u009d prometida, Isaac. Para el a\u00f1o 1932 a. E.C. a Abr\u00e1n le naci\u00f3 su hijo Ismael \u2014por medio de su esclava egipcia Agar\u2014, y en 1918 a. E.C. naci\u00f3 Isaac. (G\u00e9 16:16; 21:5.) Contando cuatrocientos a\u00f1os hacia atr\u00e1s desde el \u00e9xodo \u2014acontecimiento que se\u00f1al\u00f3 el fin de los a\u00f1os de \u2020\u02dcaflicci\u00f3n\u2020\u2122 (G\u00e9 15:14)\u2014, llegar\u00ed\u00adamos a 1913 a. E.C., cuando Isaac tendr\u00ed\u00ada unos cinco a\u00f1os y fue destetado. En ese momento, siendo \u2020\u02dcresidente forastero\u2020\u2122 en una tierra que no era suya, experiment\u00f3 el inicio de la aflicci\u00f3n predicha cuando Ismael, que entonces contaba diecinueve a\u00f1os de edad, comenz\u00f3 a \u2020\u02dcburlarse\u2020\u2122 de \u00e9l. (G\u00e9 21:8, 9.) Aunque hoy pudiera parecer intrascendente el que Ismael se burlara del heredero de Abrah\u00e1n, en la \u00e9poca patriarcal no se ve\u00ed\u00ada as\u00ed\u00ad, como queda demostrado por la reacci\u00f3n de Sara y por el hecho de que Dios aprob\u00f3 su s\u00faplica de que se despidiera a Agar y a su hijo Ismael. (G\u00e9 21:10-13.) El que este incidente haya sido recogido en detalle en el registro divino tambi\u00e9n es un indicio de que debe marcar el comienzo del predicho per\u00ed\u00adodo de cuatrocientos a\u00f1os de aflicci\u00f3n que terminar\u00ed\u00ada con el \u00e9xodo. (G\u00e1l 4:29.)<\/p>\n<p>Desde 1513 a. E.C. hasta la divisi\u00f3n del reino. Fue en \u2020\u0153el a\u00f1o cuatrocientos ochenta despu\u00e9s que los hijos de Israel hubieron salido de la tierra de Egipto\u2020\u009d, durante el cuarto a\u00f1o del reinado de Salom\u00f3n, cuando dio comienzo la construcci\u00f3n del templo de Jerusal\u00e9n. (1Re 6:1.) El n\u00famero \u2020\u0153480\u2020\u009d tiene valor ordinal: representa cuatrocientos setenta y nueve a\u00f1os completos y, en este caso concreto, un mes m\u00e1s. Si contamos cuatrocientos setenta y nueve a\u00f1os desde el \u00e9xodo (en Nis\u00e1n de 1513 a. E.C.), nos lleva a 1034 a. E.C., cuando empez\u00f3 la construcci\u00f3n del templo, en el segundo mes, es decir, Ziv (este mes corresponde a parte de abril y de mayo). Siendo que este hecho aconteci\u00f3 en el cuarto a\u00f1o (otro n\u00famero ordinal) del gobierno de Salom\u00f3n, su reinado comenz\u00f3 tres a\u00f1os completos antes, es decir, en 1037 a. E.C. Sus cuarenta a\u00f1os de reinado transcurrieron desde 1037 a. E.C., probablemente en el mes de Nis\u00e1n, hasta el mismo mes de 997 a. E.C., fecha en la que se produjo la divisi\u00f3n del reino. Por lo tanto, el esquema cronol\u00f3gico para este per\u00ed\u00adodo ser\u00ed\u00ada como se muestra en la parte inferior derecha.<br \/>\nEstos c\u00e1lculos se fundamentan en textos como Deuteronomio 2:7; 29:5; Hechos 13:21; 2 Samuel 5:4; 1 Reyes 11:42, 43; 12:1-20. Algunos cr\u00ed\u00adticos dicen que los cuatro per\u00ed\u00adodos de esta \u00e9poca que duran cuarenta a\u00f1os cada uno son muestra de una \u2020\u02dcb\u00fasqueda de simetr\u00ed\u00ada\u2020\u2122 de los escritores de la Biblia m\u00e1s bien que de cronolog\u00ed\u00ada exacta. Todo lo contrario, aunque antes de entrar en Cana\u00e1n los israelitas vagaron casi cuarenta a\u00f1os justos en cumplimiento del juicio divino registrado en N\u00fameros 14:33, 34 (comp\u00e1rese con Ex 12:2, 3, 6, 17; Dt 1:31; 8:2-4; Jos 4:19), los otros tres per\u00ed\u00adodos pueden haber incluido fracciones. Por ejemplo, seg\u00fan 2 Samuel 5:5, el reinado de David dur\u00f3 en realidad 40 1\/2 a\u00f1os. Si los a\u00f1os reinantes de estos reyes se contaban de Nis\u00e1n a Nis\u00e1n, como parece que era la costumbre, esto puede significar que el reinado de Sa\u00fal dur\u00f3 solo 39 1\/2, pero que se le contaron los meses que faltaban hasta el pr\u00f3ximo Nis\u00e1n, por lo que no se incluyeron oficialmente en los cuarenta a\u00f1os reinantes de David. Esta, por lo menos, era la costumbre conocida de los gobernantes sem\u00ed\u00adticos de Mesopotamia, quienes denominaban \u2020\u0153per\u00ed\u00adodo de ascenso\u2020\u009d a los meses que transcurr\u00ed\u00adan desde la muerte de un rey hasta el siguiente Nis\u00e1n, de modo que el primer a\u00f1o oficial de gobierno no empezaba a contar sino hasta la llegada del mes de Nis\u00e1n.<br \/>\nNo se especifica la duraci\u00f3n del per\u00ed\u00adodo abarcado desde la entrada en Cana\u00e1n hasta el fin de la \u00e9poca de los jueces, de modo que ha de calcularse por deducci\u00f3n. Si a los cuatrocientos setenta y nueve a\u00f1os que median entre el \u00e9xodo y el cuarto a\u00f1o de Salom\u00f3n se le restan los cuarenta a\u00f1os de vagar por el desierto, los cuarenta del reinado de Sa\u00fal, los cuarenta del reinado de David y los tres primeros de Salom\u00f3n (ciento veintitr\u00e9s a\u00f1os en total), quedan trescientos cincuenta y seis a\u00f1os para el per\u00ed\u00adodo en cuesti\u00f3n.<br \/>\nLas Escrituras no indican c\u00f3mo debe dividirse esta \u00e9poca de trescientos cincuenta y seis a\u00f1os (desde la entrada de Israel en Cana\u00e1n hasta el principio del reinado de Sa\u00fal, en 1117 a. E.C.). No obstante, es obvio que muchos de estos per\u00ed\u00adodos se traslapan. \u00bfPor qu\u00e9? Contados sucesivamente, los diversos per\u00ed\u00adodos de opresi\u00f3n, de judicaturas y de paz de los que informa el libro de Jueces totalizar\u00ed\u00adan cuatrocientos diez a\u00f1os. Para que estos per\u00ed\u00adodos encajen en los trescientos cincuenta y seis a\u00f1os mencionados antes, algunos de ellos tienen que haber sido concurrentes en vez de sucesivos, como opina la mayor\u00ed\u00ada de los comentaristas. Las circunstancias narradas en los relatos b\u00ed\u00adblicos tambi\u00e9n conducen a esta conclusi\u00f3n. La opresi\u00f3n afect\u00f3 a diferentes zonas del pa\u00ed\u00ads y a diferentes tribus. (MAPA, vol. 1, p\u00e1g. 743.) As\u00ed\u00ad, la expresi\u00f3n \u2020\u0153la tierra no tuvo m\u00e1s disturbio\u2020\u009d, usada despu\u00e9s de relatar las victorias israelitas sobre sus opresores, tal vez no se refiriese en todo caso a la tierra ocupada por las doce tribus, sino solo a la zona particular afectada principalmente por la opresi\u00f3n. (Jue 3:11, 30; 5:31; 8:28; comp\u00e1rese con Jos 14:13-15.)<br \/>\n              Sucesos                    Fecha         Per\u00ed\u00adodo<br \/>\n                                                    entre sucesos<br \/>\nDesde el \u00e9xodo                        1513 a. E.C.<br \/>\n  hasta<br \/>\n  la entrada de Israel en Cana\u00e1n      1473 a. E.C.      40 a\u00f1os<br \/>\n  hasta<br \/>\n  el fin del per\u00ed\u00adodo de los jueces    1117 a. E.C.     356 a\u00f1os<br \/>\n    y el comienzo del reinado de<br \/>\n    Sa\u00fal<br \/>\n  hasta<br \/>\n  el comienzo del reinado de David    1077 a. E.C.      40 a\u00f1os<br \/>\n  hasta<br \/>\n  el comienzo del reinado de Salom\u00f3n  1037 a. E.C.      40 a\u00f1os<br \/>\n  hasta<br \/>\n  la divisi\u00f3n del reino                997 a. E.C.      40 a\u00f1os<br \/>\n  Total de a\u00f1os desde el \u00e9xodo<br \/>\n    hasta la divisi\u00f3n del reino<br \/>\n    (1513 a 997 a. E.C.)                               516 a\u00f1os<br \/>\nEn el cap\u00ed\u00adtulo 13 de Hechos el ap\u00f3stol Pablo repasa los tratos de Dios con Israel desde que \u2020\u02dcescoge a los antepasados\u2020\u2122 \u2014pasando por su estancia en Egipto, el \u00e9xodo, el vagar por el desierto, la conquista de Cana\u00e1n y la distribuci\u00f3n de la tierra\u2014 hasta llegar al vers\u00ed\u00adculo 20, donde dice: \u2020\u0153Todo eso durante unos cuatrocientos cincuenta a\u00f1os. Y despu\u00e9s de estas cosas les dio jueces hasta Samuel el profeta\u2020\u009d. (Hch 13:20.) Algunas traducciones (Besson; ENP; PNT; TNV; Val, 1960) han ocasionado bastante confusi\u00f3n al traducir este vers\u00ed\u00adculo de forma semejante a la siguiente: \u2020\u0153Despu\u00e9s, como por cuatrocientos cincuenta a\u00f1os, les dio jueces hasta el profeta Samuel\u2020\u009d. Sin embargo, los manuscritos m\u00e1s antiguos (incluido el Sina\u00ed\u00adtico, el Vaticano 1209 y el Alejandrino), as\u00ed\u00ad como la mayor\u00ed\u00ada de las traducciones modernas de la Biblia (BAS, BJ, CI, NC, VP y otras), concuerdan con la primera traducci\u00f3n citada, la cual muestra que el per\u00ed\u00adodo de los jueces lleg\u00f3 despu\u00e9s de los cuatrocientos cincuenta a\u00f1os. Siendo que el per\u00ed\u00adodo de \u2020\u0153unos cuatrocientos cincuenta a\u00f1os\u2020\u009d comenz\u00f3 cuando Dios \u2020\u02dcescogi\u00f3 a los antepasados\u2020\u2122 de Israel, debi\u00f3 haber comenzado en el a\u00f1o 1918 a. E.C. con el nacimiento de Isaac, la \u2020\u0153descendencia\u2020\u009d original que le fue prometida a Abrah\u00e1n, y, por lo tanto, debi\u00f3 terminar hacia 1467 a. E.C., cuando lleg\u00f3 a su fin la primera conquista que se hizo de Cana\u00e1n y se procedi\u00f3 a la distribuci\u00f3n de la tierra. Puesto que el per\u00ed\u00adodo de cuatrocientos cincuenta a\u00f1os es aproximado, una diferencia de uno o dos a\u00f1os no tendr\u00ed\u00ada importancia.<\/p>\n<p>Desde 997 a. E.C. hasta la desolaci\u00f3n de Jerusal\u00e9n. Una gu\u00ed\u00ada \u00fatil para conocer la extensi\u00f3n del per\u00ed\u00adodo de los reyes se encuentra en Ezequiel 4:1-7, donde el profeta hace por instrucci\u00f3n divina una representaci\u00f3n m\u00ed\u00admica del asedio de Jerusal\u00e9n. Ezequiel tuvo que echarse sobre su costado izquierdo por trescientos noventa d\u00ed\u00adas para \u2020\u0153llevar el error de la casa de Israel\u2020\u009d, y luego sobre el derecho por cuarenta d\u00ed\u00adas para \u2020\u0153llevar el error de la casa de Jud\u00e1\u2020\u009d. Seg\u00fan se le mostr\u00f3, por cada d\u00ed\u00ada se habr\u00ed\u00ada de contar un a\u00f1o. Representados as\u00ed\u00ad, los dos per\u00ed\u00adodos (trescientos noventa a\u00f1os y cuarenta a\u00f1os) debieron corresponder a la duraci\u00f3n de la paciencia de Jehov\u00e1 para con ambos reinos a pesar de su curso idol\u00e1trico. Seg\u00fan se expone en Soncino Books of the Bible (edici\u00f3n de A. Cohen, Londres, 1950, comentario sobre Ezequiel, p\u00e1gs. 20 y 21), los jud\u00ed\u00ados entienden esta profec\u00ed\u00ada de la siguiente manera: \u2020\u0153La culpa del reino septentrional se extendi\u00f3 por un per\u00ed\u00adodo de trescientos noventa a\u00f1os ([seg\u00fan] Seder Olam [la cr\u00f3nica postex\u00ed\u00adlica m\u00e1s antigua en lengua hebrea], [y los rabinos] Rashi e Ibn Ezra). Abarbanel, seg\u00fan una cita de Malbim, calcula el per\u00ed\u00adodo de culpa de Samaria a partir del cisma que se produjo bajo Rehoboam [&#8230;] hasta la ca\u00ed\u00adda de Jerusal\u00e9n. [&#8230;] El [costado] derecho [sobre el que Ezequiel se ech\u00f3] indica el sur, es decir, el reino de Jud\u00e1, ubicado al sur o a la derecha [&#8230;]. Comenzando poco despu\u00e9s de la ca\u00ed\u00adda de Samaria, la corrupci\u00f3n de Jud\u00e1 se extendi\u00f3 por cuarenta a\u00f1os. Seg\u00fan Malbim, el tiempo se computa a partir del a\u00f1o decimotercero del reinado de Jos\u00ed\u00adas [&#8230;], cuando Jerem\u00ed\u00adas dio comienzo a su ministerio (Jer. I. 2)\u2020\u009d.<br \/>\nDesde la divisi\u00f3n del reino en 997 a. E.C. hasta la ca\u00ed\u00adda de Jerusal\u00e9n en 607 a. E.C. transcurrieron trescientos noventa a\u00f1os. Si bien es cierto que en 740 a. E.C. \u2014durante el sexto a\u00f1o del reinado de Ezequ\u00ed\u00adas (2Re 18:9, 10)\u2014 Samaria, la capital del reino septentrional, ya hab\u00ed\u00ada ca\u00ed\u00addo a manos de Asiria, tambi\u00e9n es probable que parte de la poblaci\u00f3n huyera al reino meridional antes del avance asirio. (V\u00e9ase, adem\u00e1s, la situaci\u00f3n que exist\u00ed\u00ada en Jud\u00e1 despu\u00e9s de la divisi\u00f3n del reino, seg\u00fan se explica en 2Cr 10:16, 17.) Pero a\u00fan m\u00e1s importante es el que Jehov\u00e1 continuara teniendo presente a los israelitas del reino septentrional exiliado y los incluyera en los mensajes de sus profetas mucho tiempo despu\u00e9s de la ca\u00ed\u00adda de Samaria, pues muestra que los intereses de esos israelitas todav\u00ed\u00ada estaban representados en la ciudad capital de Jerusal\u00e9n y que la ca\u00ed\u00adda de esta, en 607 a. E.C., no solo fue una expresi\u00f3n del juicio de Jehov\u00e1 contra Jud\u00e1, sino contra la entera naci\u00f3n de Israel. (Jer 3:11-22; 11:10-12, 17; Eze 9:9, 10.) Cuando la ciudad cay\u00f3, se desvanecieron las esperanzas de toda la naci\u00f3n, a excepci\u00f3n de los pocos que mantuvieron la fe verdadera. (Eze 37:11-14, 21, 22.)<br \/>\nLa tabla que sigue toma este per\u00ed\u00adodo de trescientos noventa a\u00f1os como gu\u00ed\u00ada cronol\u00f3gica confiable. Los reinados de todos los reyes de Jud\u00e1 desde Rehoboam hasta Sedequ\u00ed\u00adas suman trescientos noventa y tres a\u00f1os en total. Aunque algunos cron\u00f3logos b\u00ed\u00adblicos intentan sincronizar los reinados mediante numerosas corregencias e \u2020\u0153interregnos\u2020\u009d en Jud\u00e1, al parecer solo se requiere una corregencia. Es el caso de Jehoram, de quien se dice (al menos en el texto masor\u00e9tico y en algunos de los manuscritos m\u00e1s antiguos de la Biblia) que lleg\u00f3 a ser rey \u2020\u0153mientras Jehosafat era rey de Jud\u00e1\u2020\u009d, lo que permite suponer una corregencia. (2Re 8:16.) De este modo el per\u00ed\u00adodo completo queda dentro del l\u00ed\u00admite de los trescientos noventa a\u00f1os.<br \/>\nNo se pretende que se considere esta tabla como una cronolog\u00ed\u00ada absoluta, sino m\u00e1s bien como un posible esquema de los reinados de Israel y Jud\u00e1. Los antiguos escritores inspirados escrib\u00ed\u00adan sobre hechos y datos que tanto ellos como el pueblo jud\u00ed\u00ado de la \u00e9poca conoc\u00ed\u00adan bien, y las diferentes perspectivas cronol\u00f3gicas que adoptaron los escritores en ciertos puntos no presentaron ning\u00fan problema. Este no es el caso hoy en d\u00ed\u00ada, de modo que podemos contentarnos con conseguir un esquema que armonice razonablemente con el registro b\u00ed\u00adblico.<\/p>\n<p>Desde 607 a. E.C. hasta el regreso de los jud\u00ed\u00ados del exilio. La duraci\u00f3n de este per\u00ed\u00adodo viene fijada por el propio decreto divino con relaci\u00f3n a Jud\u00e1, que dice: \u2020\u0153Toda esta tierra tiene que llegar a ser un lugar devastado, un objeto de pasmo, y estas naciones tendr\u00e1n que servir al rey de Babilonia setenta a\u00f1os\u2020\u009d. (Jer 25:8-11.)<br \/>\nLa profec\u00ed\u00ada b\u00ed\u00adblica no permite otra aplicaci\u00f3n de estos setenta a\u00f1os que no sea al per\u00ed\u00adodo comprendido entre la desolaci\u00f3n de Jud\u00e1, que lleg\u00f3 con la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n, y el regreso de los jud\u00ed\u00ados exiliados a su tierra como resultado del decreto de Ciro. La profec\u00ed\u00ada especifica con toda claridad que los setenta a\u00f1os ser\u00ed\u00adan a\u00f1os de devastaci\u00f3n de la tierra de Jud\u00e1. Daniel el profeta entendi\u00f3 de esta manera la profec\u00ed\u00ada, pues dijo: \u2020\u0153Yo mismo, Daniel, discern\u00ed\u00ad por los libros el n\u00famero de los a\u00f1os acerca de los cuales la palabra de Jehov\u00e1 hab\u00ed\u00ada ocurrido a Jerem\u00ed\u00adas el profeta, para cumplir las devastaciones de Jerusal\u00e9n, a saber, setenta a\u00f1os\u2020\u009d. (Da 9:2.) Despu\u00e9s de describir la conquista de Jerusal\u00e9n por Nabucodonosor, en 2 Cr\u00f3nicas 36:20, 21 se dice: \u2020\u0153Adem\u00e1s, a los que quedaron de la espada se los llev\u00f3 cautivos a Babilonia, y llegaron a ser siervos para \u00e9l y sus hijos hasta que la realeza de Persia empez\u00f3 a reinar; para cumplir la palabra de Jehov\u00e1 por boca de Jerem\u00ed\u00adas, hasta que la tierra hubo pagado sus s\u00e1bados. Todos los d\u00ed\u00adas de yacer desolada guard\u00f3 s\u00e1bado, para cumplir setenta a\u00f1os\u2020\u009d.<br \/>\nJerusal\u00e9n fue sitiada definitivamente en el noveno a\u00f1o de Sedequ\u00ed\u00adas (609 a. E.C.) y cay\u00f3 en su und\u00e9cimo a\u00f1o (607 a. E.C.), que corresponde con el decimonoveno a\u00f1o del reinado de Nabucodonosor (si contamos desde 625 a. E.C., su a\u00f1o de ascenso al trono; 2Re 25:1-8). En el quinto mes de 607 (el mes de Ab, que correspond\u00ed\u00ada a parte de julio y agosto) la ciudad fue incendiada, los muros demolidos y la mayor parte de sus habitantes llevados al destierro. Sin embargo, se permiti\u00f3 que quedaran \u2020\u0153algunos de condici\u00f3n humilde de la gente\u2020\u009d, quienes al final huyeron a Egipto cuando Guedal\u00ed\u00adas, el gobernador nombrado por Nabucodonosor, fue asesinado, dejando de ese modo la tierra de Jud\u00e1 desolada por completo. (2Re 25:9-12, 22-26.) Esto ocurri\u00f3 en el s\u00e9ptimo mes, Etanim (o Tisri, que correspond\u00ed\u00ada a parte de septiembre y octubre). Por consiguiente, la cuenta de los setenta a\u00f1os de desolaci\u00f3n debi\u00f3 haber comenzado hacia el 1 de octubre de 607 a. E.C., para finalizar en 537 a. E.C. Fue en el s\u00e9ptimo mes de este \u00faltimo a\u00f1o cuando los primeros jud\u00ed\u00ados repatriados llegaron a Jud\u00e1, justo setenta a\u00f1os despu\u00e9s del comienzo de la desolaci\u00f3n completa de la tierra. (2Cr 36:21-23; Esd 3:1.)<\/p>\n<p>Desde 537 a. E.C. hasta la conversi\u00f3n de Cornelio. Al segundo a\u00f1o del regreso de los jud\u00ed\u00ados del exilio (536 a. E.C.) se coloc\u00f3 el fundamento del templo de Jerusal\u00e9n para su reconstrucci\u00f3n, pero dicha reconstrucci\u00f3n no se concluy\u00f3 sino hasta el sexto a\u00f1o del reinado de Dar\u00ed\u00ado I (el persa). (Esd 3:8-10; 6:14, 15.) El a\u00f1o 522 a. E.C. puede ser considerado el a\u00f1o de ascenso al trono de Dar\u00ed\u00ado I, ya que no se estableci\u00f3 en Babilonia antes del mes de diciembre de 522 a. E.C., cuando derrot\u00f3 al rebelde Nabucodonosor III, a quien captur\u00f3 y dio muerte en Babilonia poco despu\u00e9s. De modo que su primer a\u00f1o reinante comenz\u00f3 en la primavera de 521 a. E.C. (Babylonian Chronology, 626 B.C.\u2013A.D. 75, p\u00e1g. 30.) Por consiguiente, su sexto a\u00f1o comenz\u00f3 el 12 de abril de 516 a. E.C. y continu\u00f3 hasta finales de marzo de 515 a. E.C. De acuerdo con todo esto, puede afirmarse que Zorobabel termin\u00f3 la reconstrucci\u00f3n del templo el 6 de marzo de 515 a. E.C.<br \/>\nLa siguiente fecha de importancia fundamental es el vig\u00e9simo a\u00f1o de Artajerjes Longimano, el a\u00f1o en que Nehem\u00ed\u00adas recibi\u00f3 permiso para reedificar Jerusal\u00e9n. (Ne 2:1, 5-8.) Las razones por las que se favorece la fecha de 455 a. E.C. para este acontecimiento, con preferencia a la de 445 a. E.C. \u2014que es m\u00e1s aceptada\u2014, se analizan en el art\u00ed\u00adculo PERSIA, PERSAS. Los sucesos de este a\u00f1o relacionados con la reconstrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n y sus muros constituyen el punto de partida para la profec\u00ed\u00ada de las \u2020\u0153setenta semanas\u2020\u009d de Daniel 9:24-27. Las semanas son, a todas luces, \u2020\u0153semanas de a\u00f1os\u2020\u009d, que totalizan cuatrocientos noventa a\u00f1os. (Da 9:24, BR; TA.) Como se demuestra en el art\u00ed\u00adculo SETENTA SEMANAS, la profec\u00ed\u00ada indic\u00f3 la llegada del Mes\u00ed\u00adas en el a\u00f1o 29 E.C., su muerte a \u2020\u0153la mitad de la semana\u2020\u009d \u2014o mitad de la \u00faltima semana de a\u00f1os, es decir, en 33 E.C.\u2014 y el fin \u2014en 36 E.C.\u2014 del per\u00ed\u00adodo de favor especial que Dios concedi\u00f3 a los jud\u00ed\u00ados. Por consiguiente, las setenta semanas de a\u00f1os terminaron con la conversi\u00f3n de Cornelio, habiendo transcurrido cuatrocientos noventa a\u00f1os desde 455 a. E.C. (Hch 10:30-33, 44-48; 11:1.)<br \/>\nJes\u00fas apareci\u00f3 como Mes\u00ed\u00adas precisamente en el a\u00f1o que se hab\u00ed\u00ada predicho: quiz\u00e1s unos seis meses despu\u00e9s de comenzar Juan el Bautista su predicaci\u00f3n en \u2020\u0153el a\u00f1o decimoquinto del reinado de Tiberio C\u00e9sar\u2020\u009d. (Lu 1:36; 3:1, 2, 21-23.) Como el senado romano nombr\u00f3 emperador a Tiberio el 15 de septiembre de 14 E.C., su a\u00f1o decimoquinto transcurri\u00f3 desde la \u00faltima parte de 28 E.C. hasta la \u00faltima de 29 E.C. (V\u00e9ase TIBERIO.) Por lo tanto, los hechos indican que el bautismo y el ungimiento de Jes\u00fas acontecieron en el oto\u00f1o del a\u00f1o 29 E.C.<br \/>\nPuesto que Jes\u00fas \u2020\u0153era como de treinta a\u00f1os\u2020\u009d cuando se bautiz\u00f3 en 29 E.C. (Lu 3:23), deber\u00ed\u00ada haber nacido hacia el oto\u00f1o del a\u00f1o 2 a. E.C., treinta a\u00f1os antes. Su nacimiento se produjo durante el reinado de C\u00e9sar Augusto, mientras Quirinio era gobernador de Siria. (Lu 2:1, 2.) El gobierno de Augusto se extendi\u00f3 desde 27 a. E.C. hasta 14 E.C. Publio Sulpicio Quirinio, senador romano, fue gobernador de Siria dos veces, la primera de ellas seguramente despu\u00e9s de Publio Quintilio Varo, cuyo mandato como legado de Siria termin\u00f3 en el a\u00f1o 4 a. E.C. Algunos eruditos ubican el primer mandato de Quirinio entre los a\u00f1os 3 y 2 a. E.C. (V\u00e9ase INSCRIPCI\u00ed\u201cN.) Herodes el Grande era a la saz\u00f3n rey de Judea, y, como ya se explic\u00f3, debi\u00f3 morir el a\u00f1o 1 a. E.C. De modo que todos los indicios disponibles, y en particular las referencias b\u00ed\u00adblicas, apuntan a que el nacimiento humano del Hijo de Dios se produjo en el oto\u00f1o del a\u00f1o 2 a. E.C.<\/p>\n<p>El per\u00ed\u00adodo apost\u00f3lico posterior. Se pueden fijar fechas aproximadas para algunos de los acontecimientos de este per\u00ed\u00adodo de tiempo. La profec\u00ed\u00ada del profeta cristiano \u00ed\u0081gabo sobre una gran hambre, as\u00ed\u00ad como la persecuci\u00f3n posterior instigada por Herodes Agripa I, que result\u00f3 en la muerte de Santiago y el encarcelamiento de Pedro, debieron ocurrir en 44 E.C. (Hch 11:27-30; 12:1-4.) Ese a\u00f1o muri\u00f3 Herodes Agripa, y la predicha gran hambre se produjo sobre el a\u00f1o 46 E.C. Es probable que esta \u00faltima fecha tambi\u00e9n corresponda a la \u2020\u0153ministraci\u00f3n de socorro\u2020\u009d que llevaron Pablo y Bernab\u00e9. (Hch 12:25.)<br \/>\nEl primer viaje de Pablo a Corinto puede calcularse por el proconsulado de Gali\u00f3n. (Hch 18:1, 11-18.) Como se explica en el art\u00ed\u00adculo GALI\u00ed\u201cN, su proconsulado al parecer se extendi\u00f3 del verano de 51 E.C. al verano de 52 E.C., aunque algunos eruditos favorecen los a\u00f1os 52 y 53 E.C. Por consiguiente, los dieciocho meses que Pablo permaneci\u00f3 en Corinto tal vez empezaron en el oto\u00f1o de 50 E.C. y terminaron en la primavera de 52 E.C. Esto lo confirma, adem\u00e1s, el hecho de que dos de los compa\u00f1eros de Pablo en Corinto, \u00ed\u0081quila y Priscila, hab\u00ed\u00adan llegado hac\u00ed\u00ada poco de Italia debido al edicto del emperador Claudio, que ordenaba que todos los jud\u00ed\u00ados se fueran de Roma. (Hch 18:2.) Paulo Orosio, historiador del siglo V, afirma que este edicto se dio en el noveno a\u00f1o de Claudio, es decir, en el a\u00f1o 49 o a principios de 50 E.C.<br \/>\nPablo estuvo encarcelado en Cesarea los \u00faltimos dos a\u00f1os de la gobernaci\u00f3n de F\u00e9lix, y despu\u00e9s fue enviado a Roma por el sucesor de F\u00e9lix, Porcio Festo. (Hch 21:33; 23:23-35; 24:27.) La fecha de ascenso de Festo es algo incierta, pues los datos hist\u00f3ricos no concuerdan completamente, si bien la fecha m\u00e1s probable parece ser el a\u00f1o 58 E.C. La posterior llegada de Pablo a Roma puede situarse entre los a\u00f1os 59 y 61 E.C.<br \/>\nEl gran incendio que asol\u00f3 la ciudad de Roma ocurri\u00f3 en el mes de julio de 64 E.C., y a continuaci\u00f3n se desat\u00f3 una feroz persecuci\u00f3n contra los cristianos instigada por Ner\u00f3n. Es probable que el segundo encarcelamiento de Pablo y su posterior ejecuci\u00f3n tuvieran lugar poco despu\u00e9s de estos hechos. (2Ti 1:16; 4:6, 7.) Por lo general se cree que la deportaci\u00f3n de Juan a la isla de Patmos ocurri\u00f3 durante el gobierno del emperador Domiciano. (Rev 1:9.) La persecuci\u00f3n de los cristianos lleg\u00f3 a un punto culminante durante su gobernaci\u00f3n (81-96 E.C.), en particular durante los \u00faltimos tres a\u00f1os. La opini\u00f3n tradicional es que Juan fue liberado de su exilio despu\u00e9s de la muerte de Domiciano y muri\u00f3 en Efeso hacia el fin del siglo I E.C. Las ep\u00ed\u00adstolas que Juan escribi\u00f3 sobre ese tiempo completaron el canon b\u00ed\u00adblico y el per\u00ed\u00adodo apost\u00f3lico lleg\u00f3 a su fin.<\/p>\n<p>[Tabla en las p\u00e1ginas 601-603]<\/p>\n<p>FECHAS SOBRESALIENTES durante el per\u00ed\u00adodo de los reyes de Jud\u00e1 e Israel<\/p>\n<p>NOTA: Esta tabla tiene el prop\u00f3sito de esquematizar los principales acontecimientos relacionados con los reyes de Jud\u00e1 e Israel. El registro b\u00ed\u00adblico de los a\u00f1os que gobernaron los reyes de Jud\u00e1 ha servido de base para fijar otras fechas. Las fechas de los reinados de los reyes de Jud\u00e1 se extienden desde la primavera del a\u00f1o citado hasta la primavera del a\u00f1o siguiente. Las fechas de los reinados de los reyes de Israel se han coordinado con las de los reyes de Jud\u00e1. Al fijar estas fechas, se han tenido en cuenta los numerosos sincronismos especificados en la Biblia.<br \/>\nSe incluyen los sumos sacerdotes y profetas mencionados en el registro b\u00ed\u00adblico en relaci\u00f3n con los diferentes reyes, aunque la lista no es completa. Al parecer el sacerdocio aar\u00f3nico ofici\u00f3 sin interrupci\u00f3n primero en el tabern\u00e1culo y despu\u00e9s en el templo hasta el exilio babilonio. Asimismo, la Biblia indica que, adem\u00e1s de los profetas referidos, hubo otros muchos que desempe\u00f1aron este oficio sagrado. (1Re 18:4; 2Cr 36:15, 16.)<br \/>\n                    EL REINO DE DOCE TRIBUS<br \/>\n                        Fechas a. E.C.<br \/>\nSA\u00daL empieza a reinar sobre   1117<br \/>\n las 12 tribus (40 a\u00f1os)<br \/>\n  Profeta: Samuel<br \/>\n  Sumos sacerdotes: Ah\u00ed\u00adya,<br \/>\n    Ahim\u00e9lec<br \/>\n  Nacimiento de David         1107<br \/>\n  Samuel termina el libro  c. 1100<br \/>\n    de Jueces<br \/>\n  Samuel termina el libro  c. 1090<br \/>\n    de Rut<br \/>\n  Libro de 1 Samuel        c. 1078<br \/>\n    terminado<br \/>\nDAVID empieza a reinar        1077<br \/>\n sobre Jud\u00e1 en Hebr\u00f3n (40)<br \/>\n  Profetas: Nat\u00e1n, Gad,<br \/>\n    Sadoc<br \/>\n  Sumo sacerdote: Abiatar<br \/>\n  David llega a ser rey       1070<br \/>\n    sobre todo Israel;<br \/>\n    hace de Jerusal\u00e9n<br \/>\n    su capital<br \/>\n  Gad y Nat\u00e1n terminan     c. 1040<br \/>\n    2 Samuel<br \/>\nSALOM\u00ed\u201cN empieza a             1037<br \/>\n reinar (40)<br \/>\n  Profetas: Nat\u00e1n, Ah\u00ed\u00adya,<br \/>\n    Id\u00f3<br \/>\n  Sumos sacerdotes: Abiatar,<br \/>\n    Sadoc<br \/>\n  Empieza la construcci\u00f3n     1034<br \/>\n    del templo de Salom\u00f3n<br \/>\n  Termina la construcci\u00f3n     1027<br \/>\n    del templo que hizo<br \/>\n    Salom\u00f3n en Jerusal\u00e9n<br \/>\n  Salom\u00f3n escribe Cantar   c. 1020<br \/>\n    de los Cantares<br \/>\n  Salom\u00f3n escribe el       a. 1000<br \/>\n    libro de Eclesiast\u00e9s<\/p>\n<p>REINO DE JUD\u00ed\u0081                        REINO DE ISRAEL<br \/>\nREHOBOAM empieza a reinar      997   JEROBO\u00ed\u0081N empieza a reinar<br \/>\n (17 a\u00f1os); naci\u00f3n dividida           sobre las 10 tribus<br \/>\n en dos reinos                        norte\u00f1as, al parecer<br \/>\n                                      primero desde Siquem y<br \/>\n                                      despu\u00e9s, desde Tirz\u00e1                                      (22 a\u00f1os)<br \/>\n  Profetas: Semaya, Id\u00f3                Profeta: Ah\u00ed\u00adya<br \/>\n  Sisaq de Egipto invade       993<br \/>\n    Jud\u00e1 y toma tesoros del<br \/>\n    templo de Jerusal\u00e9n<br \/>\nAB\u00ed\u008dAS (ABIYAM) empieza a       980<br \/>\n reinar (3)<br \/>\n  Profeta: Id\u00f3<br \/>\nAS\u00ed\u0081 debe empezar a reinar      978<br \/>\n (41), pero su primer a\u00f1o<br \/>\n reinante se cuenta desde 977<br \/>\n  Profetas: Azar\u00ed\u00adas, Oded,<br \/>\n    Hanan\u00ed\u00ad<br \/>\n                            c. 976   NADAB empieza a reinar (2)<br \/>\n                            c. 975   BAAS\u00ed\u0081 asesina a Nadab y<br \/>\n                                      empieza a reinar (24)<br \/>\n                                       Profeta: Jeh\u00fa (hijo de<br \/>\n                                         Hanan\u00ed\u00ad)<br \/>\n  Z\u00e9rah el et\u00ed\u00adope ataca Jud\u00e1   967<br \/>\n                            c. 952   ELAH empieza a reinar (2)<br \/>\n                            c. 951   ZIMR\u00ed\u008d, un jefe militar,<br \/>\n                                      asesina a Elah y luego<br \/>\n                                      reina (7 d\u00ed\u00adas)<br \/>\n                            c. 951   OMR\u00ed\u008d, jefe del ej\u00e9rcito,<br \/>\n                                      empieza a reinar (12)<br \/>\n                            c. 951     Tibn\u00ed\u00ad llega a ser rey<br \/>\n                                         sobre parte del pueblo,<br \/>\n                                         dividiendo m\u00e1s a la<br \/>\n                                         naci\u00f3n<br \/>\n                            c. 947     Omr\u00ed\u00ad vence al opositor<br \/>\n                                         Tibn\u00ed\u00ad y llega a ser<br \/>\n                                         el \u00fanico gobernante de<br \/>\n                                         Israel<br \/>\n                            c. 945     Omr\u00ed\u00ad compra la monta\u00f1a de<br \/>\n                                         Samaria y edifica all\u00ed\u00ad<br \/>\n                                         su capital<br \/>\n                            c. 940   ACAB empieza a reinar (22)<br \/>\n                                       Profetas: El\u00ed\u00adas, Micaya<\/p>\n<p>REINO DE JUD\u00ed\u0081         Fechas a. E.C. REINO DE ISRAEL<br \/>\nJEHOSAFAT empieza a gobernar   937<br \/>\n (25), pero su primer a\u00f1o<br \/>\n reinante se cuenta desde<br \/>\n 936<br \/>\n  Profetas: Jeh\u00fa (hijo de<br \/>\n    Hanan\u00ed\u00ad), Eliezer,<br \/>\n    Jahaziel<br \/>\n  Sumo sacerdote: Amar\u00ed\u00adas<br \/>\n                            c. 920   OCOZ\u00ed\u008dAS, hijo de Acab,<br \/>\n                                      \u2020\u02dcllega a ser rey\u2020\u2122 (2); su<br \/>\n                                      padre a\u00fan debe vivir;<br \/>\n                                       Los a\u00f1os del reinado de<br \/>\n                                         Ocoz\u00ed\u00adas pueden contarse<br \/>\n                                         desde c. 919<br \/>\n                                       Profeta: El\u00ed\u00adas<br \/>\n  Jehoram, el hijo de       c. 919<br \/>\n    Jehosafat, se asocia<br \/>\n    de alg\u00fan modo con su<br \/>\n    padre en el gobierno<br \/>\n                            c. 917   JEHORAM, hijo de Acab,<br \/>\n                                      empieza a gobernar como<br \/>\n                                      \u00fanico rey de Israel (12);<br \/>\n                                      al menos en un texto el<br \/>\n                                      breve reinado de su hermano<br \/>\n                                      Ocoz\u00ed\u00adas, que muri\u00f3 sin<br \/>\n                                      hijos, tambi\u00e9n puede<br \/>\n                                      hab\u00e9rsele acreditado a<br \/>\n                                      Jehoram<br \/>\n                                       Profeta: Eliseo<br \/>\nJEHORAM llega a ser            913<br \/>\n corregente oficial junto<br \/>\n con Jehosafat; en este<br \/>\n a\u00f1o puede empezar a<br \/>\n contarse el reinado de<br \/>\n Jehoram (8)<br \/>\n  Profeta: El\u00ed\u00adas<br \/>\n  Jehosafat muere y         c. 911<br \/>\n    Jehoram llega a ser<br \/>\n    el \u00fanico gobernante<br \/>\nOCOZ\u00ed\u008dAS, hijo de Jehoram,   c. 906<br \/>\n empieza a reinar (1),<br \/>\n aunque quiz\u00e1s se le unge<br \/>\n rey c. 907<br \/>\n  Sumo sacerdote: Jehoiad\u00e1ATAL\u00ed\u008dA usurpa el trono (6)  c. 905   JEH\u00da, un jefe militar,<br \/>\n                                      asesina a Jehoram y luego<br \/>\n                                      empieza a reinar (28), pero<br \/>\n                                      parece ser que su reinado<br \/>\n                                      se cuenta desde c. 904<br \/>\n                                       Profeta: Eliseo<br \/>\nJEHO\u00ed\u0081S, hijo de Ocoz\u00ed\u00adas,       898<br \/>\n empieza a reinar (40)<br \/>\n  Sumo sacerdote: Jehoiad\u00e1                               876   JEHOACAZ empieza a reinar<br \/>\n                                      (17)<br \/>\n                            c. 862     Por lo visto, Jeho\u00e1s se<br \/>\n                                         asocia con su padre<br \/>\n                                         Jehoacaz en el gobierno<br \/>\n                            c. 859   JEHO\u00ed\u0081S, hijo de Jehoacaz,<br \/>\n                                      empieza a reinar como \u00fanico<br \/>\n                                      rey de Israel (16)<br \/>\n                                       Profeta: Eliseo<br \/>\nAMAS\u00ed\u008dAS empieza a  reinar      858<br \/>\n (29)<br \/>\n  Jeho\u00e1s de Israel captura  d. 858<br \/>\n    a Amas\u00ed\u00adas, abre brecha<br \/>\n    en los muros de<br \/>\n    Jerusal\u00e9n y toma los<br \/>\n    tesoros del templo<br \/>\n                            c. 844   JEROBO\u00ed\u0081N II empieza a reinar<br \/>\n                                      (41)<br \/>\n                                       Profetas: Jon\u00e1s, Oseas,<br \/>\n                                         Am\u00f3s<br \/>\n                                       Se escribe el libro de<br \/>\n                                         Jon\u00e1s<br \/>\nUZ\u00ed\u008dAS (AZAR\u00ed\u008dAS) empieza        829<br \/>\n a reinar (52)<br \/>\n  Profetas: Oseas,<br \/>\n    Joel (?), Isa\u00ed\u00adas<br \/>\n  Sumo sacerdote:<br \/>\n    Azar\u00ed\u00adas (II)<br \/>\n  Posiblemente se escribe   c. 820<br \/>\n    el libro de Joel<br \/>\n  Uz\u00ed\u00adas \u2020\u02dcllega a ser rey\u2020\u2122   c. 818<br \/>\n    en alg\u00fan sentido<br \/>\n    especial, posiblemente<br \/>\n    libre de la dominaci\u00f3n<br \/>\n    de Jerobo\u00e1n II<br \/>\n  Se escribe el libro de    c. 804<br \/>\n    Am\u00f3s<br \/>\n                            c. 803   ZACAR\u00ed\u008dAS \u2020\u02dcempieza a reinar\u2020\u2122<br \/>\n                                      en alg\u00fan sentido, pero<br \/>\n                                      parece que su reinado<br \/>\n                                      no se confirma plenamente<br \/>\n                                      hasta c. 792 (6 meses)<br \/>\n                            c. 791   SALUM asesina a Zacar\u00ed\u00adas y<br \/>\n                                      luego reina (1 mes)<br \/>\n                            c. 791   MENAHEM asesina a Salum y<br \/>\n                                      luego empieza a reinar,<br \/>\n                                      pero parece que su reinado<br \/>\n                                      empieza a contarse desde<br \/>\n                                      c. 790 (10)<br \/>\n                            c. 780   PEQAH\u00ed\u008dAS empieza a reinar<br \/>\n                                      (2)<\/p>\n<p>REINO DE JUD\u00ed\u0081         Fechas a. E.C. REINO DE ISRAEL<br \/>\n                            c. 778   PEQAH asesina a Peqah\u00ed\u00adas y<br \/>\n                                      luego empieza a reinar (20)<br \/>\n                                       Profeta: Oded<br \/>\nJOT\u00ed\u0081N empieza a reinar (16)    777<br \/>\n  Profetas: Miqueas, Oseas,<br \/>\n    Isa\u00ed\u00adas<br \/>\nACAZ empieza a reinar (16),    762<br \/>\n pero su primer a\u00f1o<br \/>\n reinante se cuenta desde 761<br \/>\n  Profetas: Miqueas, Oseas,<br \/>\n    Isa\u00ed\u00adas<br \/>\n  Sumo sacerdote: Uriya (?)<br \/>\n  Acaz al parecer se hace   c. 759<br \/>\n    tributario de<br \/>\n    Tiglat-pil\u00e9ser III<br \/>\n    de Asiria<br \/>\n                            c. 758   HOSEA asesina a P\u00e9qah y<br \/>\n                                      luego \u2020\u02dcempieza a reinar\u2020\u2122 en<br \/>\n                                      lugar de \u00e9l, pero parece<br \/>\n                                      ser que su control no es<br \/>\n                                      absoluto o no recibe el<br \/>\n                                      apoyo del monarca asirio<br \/>\n                                      Tiglat-pil\u00e9ser III hasta<br \/>\n                                      c. 748 (9 a\u00f1os)<br \/>\nEZEQU\u00ed\u008dAS empieza a reinar      746<br \/>\n (29), pero su primer a\u00f1o<br \/>\n reinante se cuenta desde<br \/>\n 745<br \/>\n  Profetas: Miqueas, Oseas,<br \/>\n    Isa\u00ed\u00adas<br \/>\n  Sumo sacerdote:<br \/>\n    Azar\u00ed\u00adas (II o III)<br \/>\n                            d. 745     Se termina el libro de<br \/>\n                                         Oseas<br \/>\n                               742     El ej\u00e9rcito asirio empieza<br \/>\n                                         el sitio de Samaria<br \/>\n                               740     Asiria conquista Samaria,<br \/>\n                                         subyuga a Israel; el<br \/>\n                                         reino septentrional<br \/>\n                                         llega a su fin<br \/>\n  Senaquerib invade Jud\u00e1       732<br \/>\n  Se termina el libro de    d. 732<br \/>\n    Isa\u00ed\u00adas<br \/>\n  Se termina el libro de    a. 717<br \/>\n    Miqueas<br \/>\n  Se termina la             c. 717<br \/>\n    compilaci\u00f3n de<br \/>\n    Proverbios<br \/>\nMANASES empieza a reinar (55)  716<br \/>\nAM\u00ed\u201cN empieza a reinar (2)      661<br \/>\nJOS\u00ed\u008dAS empieza a reinar (31)   659<br \/>\n  Profetas: Sofon\u00ed\u00adas,<br \/>\n    Jerem\u00ed\u00adas, la profetisa<br \/>\n    Huld\u00e1  Sumo sacerdote: Hilqu\u00ed\u00adas<br \/>\n  Se escribe el libro de    a. 648<br \/>\n    Sofon\u00ed\u00adas<br \/>\n  Se escribe el libro de    a. 632<br \/>\n    Nah\u00fam<br \/>\nJEHOACAZ reina (3 meses)       628<br \/>\nJEHOIAQUIM empieza a reinar,   628<br \/>\n  tributario de Egipto (11)<br \/>\n  Profetas: Habacuc (?),<br \/>\n    Jerem\u00ed\u00adas<br \/>\n  Posiblemente se escribe   c. 628<br \/>\n    el libro de Habacuc<br \/>\n  Nabucodonosor II hace        620<br \/>\n    tributario de Babilonia<br \/>\n    a Jehoiaquim<br \/>\nJOAQU\u00ed\u008dN empieza a reinar       618<br \/>\n (3 meses y 10 d\u00ed\u00adas)<br \/>\n  Nabucodonosor II toma        617<br \/>\n    jud\u00ed\u00ados cautivos y se<br \/>\n    lleva los tesoros del<br \/>\n    templo a Babilonia<br \/>\nSEDEQU\u00ed\u008dAS empieza a            617<br \/>\n reinar (11)<br \/>\n  Profetas: Jerem\u00ed\u00adas,<br \/>\n    Ezequiel<br \/>\n  Sumo sacerdote: Seraya<br \/>\n  Nabucodonosor II invade      609<br \/>\n    Jud\u00e1 de nuevo; empieza<br \/>\n    el sitio de Jerusal\u00e9n<br \/>\n  Se abre brecha en los        607<br \/>\n    muros de Jerusal\u00e9n el<br \/>\n    d\u00ed\u00ada 9 del cuarto mes<br \/>\n  Se quema Jerusal\u00e9n y su      607<br \/>\n    templo el d\u00ed\u00ada 10 del<br \/>\n    quinto mes<br \/>\n  \u00daltimos jud\u00ed\u00ados abandonan     607<br \/>\n    Jud\u00e1 a mediados del<br \/>\n    s\u00e9ptimo mes<br \/>\n  Jerem\u00ed\u00adas escribe el libro    607<br \/>\n    de Lamentaciones<br \/>\n  Se escribe el libro de    c. 607<br \/>\n    Abd\u00ed\u00adas<\/p>\n<p>NOTA: Despu\u00e9s de la toma de Samaria, se llev\u00f3 al exilio a las diez tribus del reino septentrional. Pero no se dej\u00f3 desolada la tierra, como fue el caso de Jud\u00e1 despu\u00e9s de la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n en 607 a. E.C. El rey de Asiria repobl\u00f3 las ciudades de Israel con gente de Babilonia, Cut\u00e1, Av\u00e1, Hamat y Sefarvaim. Sus descendientes a\u00fan estaban all\u00ed\u00ad cuando los jud\u00ed\u00ados regresaron a Jerusal\u00e9n en 537 a. E.C. para reedificar el templo. (2Re 17:6, 24; Esd 4:1, 2.)<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de la Biblia<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cronolog\u00ed\u00ada (palabra no b\u00ed\u00adblica derivada del gr. jr\u00f3nos [\u00abtiempo\u00bb] m\u00e1s l\u00f3gos [\u00abpalabra\u00bb, \u00abdiscurso\u00bb, \u00abraz\u00f3n\u00bb]). El tema de las relaciones de tiempo -entre per\u00ed\u00adodos y eventos en el registro b\u00ed\u00adblico- requiere un estudio de los m\u00e9todos para reconocer el tiempo y los datos relacionados con los diferentes per\u00ed\u00adodos de la historia sobre los que se basa &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/cronologia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCRONOLOGIA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-1597","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1597","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1597"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1597\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1597"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1597"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1597"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}