{"id":15971,"date":"2016-02-05T10:21:41","date_gmt":"2016-02-05T15:21:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/catequesis-directorio-general\/"},"modified":"2016-02-05T10:21:41","modified_gmt":"2016-02-05T15:21:41","slug":"catequesis-directorio-general","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/catequesis-directorio-general\/","title":{"rendered":"CATEQUESIS (DIRECTORIO GENERAL)"},"content":{"rendered":"<p>SUMARIO: Introducci\u00f3n. &#8211; 1. Aspectos genera-les: 1.1 Raz\u00f3n del nuevo Directorio. 1.2. C\u00f3mo se llev\u00f3 a cabo su elaboraci\u00f3n. 1.3. Qu\u00e9 pretende el D.G.C. 1.4. A qui\u00e9nes se dirige el nuevo Directorio. -2. Novedades del DGC (1997) respecto del DCG (1971): 2.1. El concepto de revelaci\u00f3n y de fe. 2.2. El concepto de evangelizaci\u00f3n. 2.3. El ministerio de la Palabra. 2.4. La identidad de la catequesis. 2.5. La pedagog\u00ed\u00ada de Dios. 2.6. Vinculaci\u00f3n de la pastoral catequ\u00e9tica a la Iglesia particular. &#8211; 3. Orientaciones fundamentales del DGC: 1 \u00c2\u00b0 Situaci\u00f3n de la Iglesia en el mundo actual. 2\u00c2\u00b0 La Catequesis en la Iglesia primitiva y en la Iglesia actual. 3\u00c2\u00b0 Finalidad y tareas de la catequesis, hoy. 4\u00c2\u00b0 La fuente de la catequesis: La Palabra de Dios. 5\u00c2\u00b0 La Pedagog\u00ed\u00ada de Dios y la metodolog\u00ed\u00ada de la catequesis. 6\u00c2\u00b0 Los destinatarios de la catequesis. 7\u00c2\u00b0 La pastoral catequ\u00e9tica en la Iglesia diocesana. 4. Seis opciones prioritarias para el inmediato futuro. &#8211; Conclusi\u00f3n.<\/p>\n<p>Introducci\u00f3n<br \/>\nEl Concilio Vaticano II fue el que decidi\u00f3 la elaboraci\u00f3n de un Directorio \u00absobre la formaci\u00f3n catequ\u00e9tica del pueblo cristiano\u00bb (CD 44).<\/p>\n<p>En 1971, la Congregaci\u00f3n para el Clero, encargada por el Papa para orientar la acci\u00f3n catequ\u00e9tica, hizo p\u00fablico con la aprobaci\u00f3n de Pablo VI el primer Directorio General de Pastoral Catequ\u00e9tica (DCG). Este ayud\u00f3 mucho a todos los responsables de la catequesis en todo el mundo, para trabajar con los criterios que aparecieron en el Vaticano II. Pero hab\u00ed\u00ada quedado superado para nuestro tiempo, y hab\u00ed\u00ada que actualizarlo. Por eso, 26 a\u00f1os despu\u00e9s, en 1997 la misma Congregaci\u00f3n public\u00f3 un nuevo Directorio General para la Catequesis (DGC), aprobado por Juan Pablo II.<\/p>\n<p>1. Aspectos generales<br \/>\n1.1. Raz\u00f3n del nuevo Directorio<br \/>\nEl motivo fundamental son los avances espectaculares que se han producido en el campo catequ\u00e9tico, en los 26 a\u00f1os que van del primer Directorio a \u00e9ste. Numerosos Obispos y Conferencias Episcopales en todos los continentes, la Sede Apost\u00f3lica y las Asambleas Generales (ordinarias y extraordinarias) del S\u00ed\u00adnodo de los Obispos han contribuido notablemente a esos avances. En especial, han sido decisivas las dos Exhortaciones apost\u00f3licas postsinodales: (EN) Evangelii Nuntandi y Cathechesi Tradendae y (CT), por sus orientaciones inspiradoras sobre la Evangelizaci\u00f3n y la Catequesis, la enc\u00ed\u00adclica Rdemptoris Missio (RM) con su clarificaci\u00f3n acerca de la Acci\u00f3n Misionera de la Iglesia y su permanente actualidad, y, particularmente, el Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica, (CCE) cuya publicaci\u00f3n aconsejaba clarificar cu\u00e1l era su lugar y funci\u00f3n en la renovaci\u00f3n de la catequesis.<\/p>\n<p>En la consulta realizada por la Congregaci\u00f3n del Clero acerca de una posible reelaboraci\u00f3n del Directorio (1971) se ped\u00ed\u00ada: que la reelaboraci\u00f3n se llevase a cabo, que se incorporaran las riquezas de los avances habidos y que se mantuvieran las orientaciones fundamentales del texto anterior. As\u00ed\u00ad lo exig\u00ed\u00ada, como lo reconoce el mismo Directorio (1997), el hecho de \u00abadaptar este valioso instrumento teol\u00f3gico-pastoral a la nueva situaci\u00f3n y a las nuevas necesidades\u00bb (n\u00c2\u00b0 7).<\/p>\n<p>1.2. C\u00f3mo se llev\u00f3 a cabo su elaboraci\u00f3n<br \/>\nEl mismo DGC (n\u00c2\u00b0 7) indica el proceso seguido. 1) Trabajaron un grupo de Obispos y expertos en teolog\u00ed\u00ada y en catequesis. 2) El proyecto realizado se someti\u00f3 a consulta de las Conferencias Episcopales y de diversos peritos e institutos o centros de estudios catequ\u00e9ticos. 3) Con toda la riqueza de las observaciones recibidas se elabor\u00f3 un texto provisional. 4) Este texto pas\u00f3 a una \u00faltima consulta de las Congregaciones de la Sede Apost\u00f3lica concernidas por el tema. 5) Por \u00faltimo, se someti\u00f3 a la aprobaci\u00f3n del Papa, convirti\u00e9ndose en texto definitivo, una vez que recibi\u00f3 esta aprobaci\u00f3n. Este proceso de elaboraci\u00f3n dur\u00f3 casi 4 a\u00f1os.<\/p>\n<p>1.3. Que pretende el DGC<br \/>\nEl DGC hace suya la misma finalidad que ya indicaba el Directorio del 1971: Ofrecer los principios por los que se regula la catequesis. Se sit\u00faa, sobre todo, en una finalidad orientativa, proporcionando criterios inspiradores m\u00e1s que normas imperativas. Es un texto, pues, cercano a la reflexi\u00f3n de tipo catequ\u00e9tico-fundamental (n\u00c2\u00b0 9). Por esto mismo, es un texto apropiado para la formaci\u00f3n de los candidatos al sacerdocio, para la formaci\u00f3n permanente de los presb\u00ed\u00adteros y para la formaci\u00f3n de catequistas (n\u00c2\u00b0 11).<\/p>\n<p>El presente Directorio pretende tambi\u00e9n, prestar ayuda a los diferentes episcopados nacionales para la redacci\u00f3n de directorios catequ\u00e9ticos y catecismos muy cercanos a la realidad (n\u00c2\u00b0 11). Por \u00faltimo, desea estimular en el futuro estudios e investigaciones m\u00e1s profundas, que respondan a las necesidades de la catequesis y a las normas y orientaciones del Magisterio de la Iglesia (n\u00c2\u00b0 13).<\/p>\n<p>1.4. A qui\u00e9nes se dirige el nuevo Directorio<br \/>\nSe dirige a todos los agentes de la catequesis: Obispos, Sacerdotes, Religiosos y Religiosas, y Catequistas laicos.<\/p>\n<p>* Los Obispos, porque son los primeros responsables de la catequesis, los catequistas por excelencia. As\u00ed\u00ad lo atestigua el ejemplo de grandes y santos obispos de los primeros siglos, que conceb\u00ed\u00adan la instituci\u00f3n catecumenal como una de las tareas b\u00e1sicas de su ministerio (n\u00c2\u00b0 222).<\/p>\n<p>* Los Presb\u00ed\u00adteros, cooperadores del orden episcopal por el sacramento del Orden, son tambi\u00e9n educadores en la fe de la comunidad cristiana (n\u00c2\u00b0 224). Y la experiencia avala que la calidad de la catequesis de una comunidad depende en grand\u00ed\u00adsima parte del sacerdote (n\u00c2\u00b0 225).<\/p>\n<p>* Los Religiosos encarnan a la Iglesia deseosa de entregarse a la radicalidad de las Bienaventuranzas. De ah\u00ed\u00ad que la riqueza de sus diversos carismas sea siempre un elemento fecundador de la acci\u00f3n catequ\u00e9tica (n\u00c2\u00b0 228-229).<\/p>\n<p>* Los Catequistas laicos, en fin, son destinatarios de este Directorio, porque por los sacramentos del Bautismo y la Confirmaci\u00f3n participan de la triple misi\u00f3n de Cristo, y porque -adem\u00e1s- desde su inserci\u00f3n en el mundo, aportan el car\u00e1cter secular a la Catequesis (nos 230-231).<\/p>\n<p>2. Novedades del DGC (1997) respecto del DCG (1971)<br \/>\n2.1. El concepto de revelaci\u00f3n y de fe<br \/>\nAmbos textos apoyan su reflexi\u00f3n en el concepto de revelaci\u00f3n aportado por la DV. Dios quiere, ante todo, comunicarse a S\u00ed\u00ad mismo y quiere, en segundo lugar, dar a conocer su Proyecto salvador, por el que se va a realizar la comuni\u00f3n con El. La fe, a su vez, por la que la persona responde a la revelaci\u00f3n divina, tiene tambi\u00e9n un doble aspecto: la entrega de uno mismo a Dios, (fides qua) la fe personal, y el contenido de ese Proyecto salvador (fides quae, el mensaje cristiano). Esta concepci\u00f3n de la revelaci\u00f3n y de la fe es la que fundamenta, en ambos documentos, la concepci\u00f3n de lo que es el ministerio de la Palabra.<\/p>\n<p>No obstante, el nuevo Directorio vincula la transmisi\u00f3n de la revelaci\u00f3n, no s\u00f3lo al ministerio de la Palabra -una de las cuatro mediaciones por las que la Iglesia realiza su misi\u00f3n evangelizadora: Palabra, Liturgia, Comunidad y Servicio-, sino a la Evangelizaci\u00f3n integral. La revelaci\u00f3n se transmite mediante la evangelizaci\u00f3n, que abarca las cuatro mediaciones indicadas (Cfr DGC, 1 a Parte, todo el Cap. 10).<\/p>\n<p>2.2. El concepto de evangelizaci\u00f3n<br \/>\nPara el DCG (1971) la Evangelizaci\u00f3n era s\u00f3lo una forma de ministerio de la Palabra, teniendo como finalidad suscitar la fe-conversi\u00f3n inicial (DCG. 17).<\/p>\n<p>Para el DGC (1997) la Evangelizaci\u00f3n es el conjunto de la misi\u00f3n de la Iglesia (DGC. 46, Evangelizaci\u00f3n integral), concepto recogido de EN (n\u00c2\u00b0 14). M\u00e1s a\u00fan, el Directorio insiste en que la Evangelizaci\u00f3n es un proceso con estos pasos: a) Evangelizaci\u00f3n misionera: Primer Anuncio, Anuncio del Kerigma, b) Evangelizaci\u00f3n catecumenal: Catequesis de la Iniciaci\u00f3n cristiana, y c) Evangelizaci\u00f3n Pastoral, es decir, las acciones eclesiales de maduraci\u00f3n para los incorporados ya a la comunidad cristiana.<\/p>\n<p>A este proceso evangelizador va correspondiendo el proceso de maduraci\u00f3n de la fe (Cfr. DV, 5) y de la conversi\u00f3n (Cfr. AG, 13): a) inter\u00e9s por el Evangelio y conversi\u00f3n inicial, b) maduraci\u00f3n b\u00e1sica y profesi\u00f3n de fe, y c) camino hacia la conversi\u00f3n plena, hacia la Perfecci\u00f3n (DGC, nOs 47-57).<\/p>\n<p>Todas estas etapas del proceso de la Evangelizaci\u00f3n son imprescindibles (n\u00c2\u00b0 87). Pero el nuevo DGC analiza y destaca los primeros pasos de este proceso: del Primer anuncio al inter\u00e9s por el Evangelio, y de la Precatequesis (n\u00c2\u00b0 62) a la conversi\u00f3n inicial (n\u00c2\u00b0 56). A lo largo del documento, el tratamiento de estos primeros pasos de la fe se pone muy de relieve, con gran sensibilidad misionera.<\/p>\n<p>DGC tambi\u00e9n insiste mucho en que la iniciaci\u00f3n cristiana es un momento esencial en la Evangelizaci\u00f3n y la Catequesis es contemplada, fundamentalmente, como servicio a esa iniciaci\u00f3n.<\/p>\n<p>2.3.. El ministerio de la Palabra<br \/>\nPara el DCG (1971) el ministerio de la Palabra tiene cuatro formas: a) la evangelizaci\u00f3n o predicaci\u00f3n misionera, b) la catequesis, c) la homil\u00ed\u00ada y d) la teolog\u00ed\u00ada (n\u00c2\u00b0 17).<\/p>\n<p>Para el DGC (1997) el ministerio de la Palabra despliega cinco funciones: a) de convocatoria o llamada a la fe, b) de iniciaci\u00f3n, c) de educaci\u00f3n permanente de la fe, d) funci\u00f3n lit\u00fargica, y e) funci\u00f3n teol\u00f3gica. Cada una se realiza a trav\u00e9s de formas diversas (n\u00c2\u00b0 51). El DGC insiste en que la catequesis de iniciaci\u00f3n tiene un car\u00e1cter propio (prioritario, fundante, estructurante y espec\u00ed\u00adfico), que no se debe confundir con la educaci\u00f3n permanente de la fe o catequesis permanente, que es una funci\u00f3n distinta y posterior. El ministerio de la Palabra est\u00e1 al servicio del proceso de conversi\u00f3n plena (n\u00c2\u00b0 57), en el que no ha de faltar ninguna de sus etapas.<\/p>\n<p>2.4. La identidad de la catequesis<br \/>\nEn el DCG de 1971, el concepto de catequesis estaba poco definido (nO5 18-20). En el DGC de 1997 est\u00e1 m\u00e1s clarificado. Primero: la catequesis, propiamente dicha, es la 2\u00c2\u00aa etapa de la Evangelizaci\u00f3n, que es la catequesis de iniciaci\u00f3n cristiana (fundante). Y es sistem\u00e1tica y org\u00e1nica, esto es, con un programa bien ordenado; es b\u00e1sica o fundamental; es integral, es decir, alimenta todos los aspectos de la fe e incorpora a la comunidad cristiana. Esto es as\u00ed\u00ad porque se inspira en el Catecumenado primitivo (n\u00c2\u00b0 63-68). Segundo: la catequesis en su sentido extensivo es la educaci\u00f3n permanente, propia de la 3\u00c2\u00aa etapa de la Evangelizaci\u00f3n: es parte de la evangelizaci\u00f3n pastoral (n\u00c2\u00ba 69-72).<\/p>\n<p>2.5. La Pedagog\u00ed\u00ada de Dios<br \/>\nEn el DCG de 1971 no se menciona la \u00abPedagog\u00ed\u00ada de Dios\u00bb. No cabe duda que en toda la pedagog\u00ed\u00ada hay \u00abchispazos\u00bb o \u00absemillas\u00bb de la Pedagog\u00ed\u00ada de Dios (n\u00c2\u00b0S 70-76). Sin embargo, el DGC de 1997 dedica el primer capitulo de la Tercera parte a esta Pedagog\u00ed\u00ada divina. Es la pedagog\u00ed\u00ada de la condescendencia, de la paciencia, de la adaptaci\u00f3n, del amor y la acogida, de las experiencias y vivencias, de la liberaci\u00f3n y rehabilitaci\u00f3n, de los signos y s\u00ed\u00admbolos, de la comunicaci\u00f3n interpersonal, de los cinco sentidos, de la comprensi\u00f3n y la confianza, de la correcci\u00f3n entra\u00f1able&#8230; En una palabra, la Pedagog\u00ed\u00ada divina es la Pedagog\u00ed\u00ada del \u00abdon de S\u00ed\u00ad mismo\u00bb en \u00abhechos y palabras\u00bb, propia del Dios de Jes\u00fas y del Jes\u00fas de Dios.<\/p>\n<p>2.6. Vinculaci\u00f3n de la pastoral catequ\u00e9tica a la Iglesia particular<br \/>\nToda la quinta parte del DGC de 1997 rezuma eclesiolog\u00ed\u00ada conciliar sobre la Iglesia Particular, lo que es el DCG de 1971 queda velado por una eclesiolog\u00ed\u00ada universalista difuminada.<\/p>\n<p>&#8211; Esta pastoral catequ\u00e9tica abarca cuatro grandes campos: 1) El ministerio o servicio de la catequesis en la Di\u00f3cesis ysus agentes (n\u00c2\u00b0S 217-232). 2) La formaci\u00f3n para el servicio de la catequesis (nos 233-252). 3) Lugares y cauces para realizar la catequesis (nO5 253-264). 4) La organizaci\u00f3n de la Pastoral catequ\u00e9tica en la Di\u00f3cesis (n\u00c2\u00b0S 265-285). El Directorio resalta la formaci\u00f3n de los catequistas.<\/p>\n<p>&#8211; En cuanto a su importancia: a) la pastoral catequ\u00e9tica diocesana debe dar absoluta prioridad a la formaci\u00f3n de los catequistas laicos, y b) cuidar al m\u00e1ximo, como elemento realmente decisivo, la formaci\u00f3n catequ\u00e9tica de los presb\u00ed\u00adteros, en los planes de estudio de los seminarios y en su formaci\u00f3n permanente (n\u00c2\u00b0 234).<\/p>\n<p>&#8211; En cuanto a su finalidad: a) ha de capacitarlos para realizar un acto de comunicaci\u00f3n: comunicar el mensaje evang\u00e9lico (el cristocentrismo como cima y centro de la formaci\u00f3n de catequistas) y b) ha de capacitarlos para transmitir el Evangelio en nombre de la Iglesia (n\u00c2\u00b0 235).<\/p>\n<p>&#8211; En cuanto a formarlos en la dimensi\u00f3n del \u00abser\u00bb, se destaca: a) promover en ellos una madurez humana inicial, b) alimentar la espiritualidad del catequista, que le haga madurar y crecer como creyente, y c) estimular la madurez apost\u00f3lica: identific\u00e1ndose con la figura de Cristo, Maestro y Formador de sus disc\u00ed\u00adpulos (n\u00c2\u00b0 239).<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es novedoso el cap\u00ed\u00adtulo dedicado a los \u00ablugares y cauces\u00bb para realizar la catequesis. La Iglesia particular es la comunidad cristiana referencial. Esta es el origen, lugar y meta de la catequesis. Pero esta comunidad referencial se hace cercana y se visibiliza en las comunidades cristianas inmediatas, en las que los cristianos nacen a la fe, se educan en ella y la viven. Son: la familia, la parroquia, la escuela cat\u00f3lica, las asociaciones y movimientos cristianos, las comunidades eclesiales de base&#8230; (nos 253 ss).<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, en el Directorio se destacan como originales: a) el Proyecto diocesano de catequesis: primero, un proceso de iniciaci\u00f3n cristiana para ni\u00f1os, adolescentes y j\u00f3venes, segundo, un proceso de catequesis para adultos, tercero, un pro<br \/>\nceso de catequesis para ancianos (n\u00c2\u00b0s 274-275) y b) la coordinaci\u00f3n de la acci\u00f3n catequ\u00e9tica con la acci\u00f3n misionera que la precede, y con la acci\u00f3n pastoral que la contin\u00faa (nOs 276-277).<\/p>\n<p>3. Orientaciones fundamentales de DGC<br \/>\nPrimera: Situaci\u00f3n de la Iglesia en el mundo actual (n\u00c2\u00b0s 14-33).<\/p>\n<p>&#8211; Como Jes\u00fas, los cristianos contemplamos el mundo de nuestros d\u00ed\u00adas con la mirada de fe, con la mirada, con que El contemplaba la sociedad de su tiempo: 1) Un mundo fundado y conservado por Dios, Creador, con coraz\u00f3n de Padre; 2) sometido a la fuerza del ego\u00ed\u00adsmo que nos empeque\u00f1ece y deshumaniza y, as\u00ed\u00ad, entorpece el Plan de Dios; 3) pero, que rejuvenece con la fuerza del Cristo Pascual, que se nos comunica a cada creyente para renovarlo, llenos de esperanza.<\/p>\n<p>&#8211; Pero con la mirada de la raz\u00f3n -las ciencias sociales-, descubrimos en este mundo: a) multitudes inmensas que padecen injustamente la miseria, b) muchas naciones que violan la dignidad de las personas y no respetan sus derechos, c) un deseo de dar relieve y desarrollar la cultura propia de cada pueblo, d) la extensi\u00f3n de la cultura moderna de la ciencia y de la t\u00e9cnica, e) la difusi\u00f3n entre las naciones del Primer Mundo y de manera persistente, de la indiferencia religiosa, f) la vida de muchos bautizados al margen del Evangelio: conservan su sentimiento religioso, pero \u00abno practican\u00bb ni los sacramentos ni la moral cristiana, ni la oraci\u00f3n personal.<\/p>\n<p>&#8211; A\u00f1adiendo a la mirada de la raz\u00f3n la mirada de la fe, el texto del DGC nos ofrece la par\u00e1bola del sembrador (Mc 4,3 ss), con la que nos recuerda que el Reino de Dios -Reino de fraternidad- llega a nosotros a pesar de todas las dificultades; que la semilla del Evangelio potencia y hace fecunda la vida de las personas y anuncia una gran cosecha. Pero, con una condici\u00f3n: la Palabra de Dios germina s\u00f3lo en los corazones abiertos y deseosos de que entre nosotros reine la fraternidad evang\u00e9lica.<\/p>\n<p>Por eso mismo, el DGC describe esa actitud de fe de los seguidores de Jes\u00fas enviados a evangelizar: \u00abVali\u00e9ndose de las ciencias humanas siempre necesarias, la Iglesia trata de descubrir (a la luz de la Palabra) el sentido de la situaci\u00f3n actual dentro de la historia de la salvaci\u00f3n. Sus juicios sobre la realidad son siempre diagn\u00f3sticos para la misi\u00f3n\u00bb (n\u00c2\u00b0 32).<\/p>\n<p>Segunda: La catequesis en la Iglesia primitiva y en la Iglesia actual (cf N.N. 89. 107. 109 s. 222. 25-26).<\/p>\n<p>En la Iglesia primitiva (siglos II-VI), los catequistas -sobre todo los Santos Padres- observan que, para ofrecer la revelaci\u00f3n de Dios a los paganos del Imperio: 1) han de centrarse en la Persona de Jes\u00fas y 2) crear una instituci\u00f3n educativa con un plan de formaci\u00f3n para lograr que los no-creyentes lleguen a ser miembros de la Iglesia o Comunidad de Jes\u00fas. Es la Instituci\u00f3n Catecumenal, en la que se desarrollaba la \u00abIniciaci\u00f3n cristiana\u00bb, que abarca tres etapas: Primera el \u00abprimer anuncio\u00bb, que provoque la fe conversi\u00f3n inicial. Segunda, la catequesis o profundizaci\u00f3n en el \u00abprimer anuncio\u00bb, para consolidar su adhesi\u00f3n a Jes\u00fas y a la Comunidad. Tercera, el ingreso en la comunidad, por la Profesi\u00f3n de fe y por la celebraci\u00f3n de los Sacramentos de la Iniciaci\u00f3n.<\/p>\n<p>As\u00ed\u00ad pues, en los primeros siglos de la Iglesia aparecen los siguientes tipos de personas en relaci\u00f3n a la fe cristiana: 1\u00c2\u00b0 los no creyentes; 2\u00c2\u00b0 los no creyentes, pero interesados en convertirse a Jes\u00fas; 3\u00c2\u00b0 los creyentes interesados en madurar su fe mediante la Catequesis, y 4\u00c2\u00b0 los creyentes miembros ya de una Comunidad y proyectados tanto hacia la propia Comunidad cristiana para animarla, como hacia el mundo para transformarlo seg\u00fan los criterios evang\u00e9licos.<\/p>\n<p>En cambio, la Iglesia de hoy y nosotros los catequistas, nos encontramos con tres situaciones distintas: 1\u00c2\u00b0 Los no creyentes que o nunca han o\u00ed\u00addo hablar de Cristo, o, si han o\u00ed\u00addo hablar de El, su mensaje no ha arraigado en su coraz\u00f3n, 2\u00c2\u00b0 Los creyentes que, agrupados en Comunidades cristianas s\u00f3lidas, viven su vida de fe y la irradian con el testimonio en sus ambientes, 3\u00c2\u00b0 Los bautizados de muchas Comunidades de tradici\u00f3n cristiana, que han perdido el sentido vivo de la fe, no se reconocen ya como miembros de la Iglesia, y viven su vida alejada de Jes\u00fas y del Evangelio. Estos \u00faltimos son los que necesitan una \u00abnueva evangelizaci\u00f3n\u00bb. De ellos nos habla ampliamente el DGC, como se expone a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Tercera orientaci\u00f3n: Finalidad y tareas de la catequesis hoy<br \/>\nPara abordar la situaci\u00f3n de \u00abnueva evangelizaci\u00f3n\u00bb en que viven hoy muchos bautizados no convertidos al Se\u00f1or Jes\u00fas, la catequesis actual, inspirada en el catecumenado bautismal, abarca dos momentos\u00bb:<\/p>\n<p>En el primer momento suscita la fe y la conversi\u00f3n a Jes\u00fas, su Hermano y Salvador. Es la Catequesis Kerigm\u00e1tica o Precatequesis (con los ni\u00f1os de 6-7 a\u00f1os, con los preadolescentes de 12-14, con los adolescentes de 15-18 y con los j\u00f3venes y adultos que comiencen una Catequesis para estas edades): sin la conversi\u00f3n, sin la adhesi\u00f3n a Cristo por la fe inicial, la catequesis no puede pasar al segundo momento.<\/p>\n<p>El segundo momento es el de la Catequesis propiamente dicha, cuya tarea espec\u00ed\u00adfica es fundamentar y madurar la fe. Se realiza por etapas, para ir progresando; presenta lo m\u00e1s b\u00e1sico y lo m\u00e1s completo \u00abposible\u00bb el mensaje de Jes\u00fas (NN 65-68); favorece la amistad, la intimidad, la uni\u00f3n viva con Jes\u00fas, y cumple con sus seis tareas 1) fomenta el conocimiento sapiencial del mensaje de Jes\u00fas; 2) educa para celebrar la fe; 3) forma en los criterios morales del Evangelio; 4) ejercita en la oraci\u00f3n personal; 5) capacita para vivir en comunidad, y 6) sensibiliza y capacita para estar activamente presentes en la sociedad, testimoniando a Jes\u00fas de obra y de palabra (np5 80-87).<\/p>\n<p>Cuarta orientaci\u00f3n: La fuente de la catequesis: la Palabra de Dios<br \/>\nA diferencia del DCG (1971), que hablaba de \u00abfuentes\u00bb de la Catequesis y como algo \u00abconclusivo\u00bb y \u00abapendicular\u00bb, el DGC (1997) habla de la \u00abfuente\u00bb que es la Palabra de Dios transmitida mediante la Tradici\u00f3n y la Sagrada Escritura (citando a DV) (n\u00c2\u00b0 94). Y dado que Jesucristo es la \u00abPalabra de Dios, Unig\u00e9nito del Padre, lleno de gracia y de verdad\u00bb (Jn 1,14), El es la \u00abfuente viva\u00bb de la catequesis. Esta Palabra ha sido meditada y comprendida, celebrada, proclamada, escuchada, interiorizada y comentada, vivida, profundizada, atisbada e intu\u00ed\u00adda por el Pueblo de Dios en sus diversos niveles, bajo la gu\u00ed\u00ada del Magisterio. Y esto es lo que da lugar a que se pueda hablar de \u00abfuentes\u00bb de la catequesis: el Magisterio de Papas y Obispos, los textos de la Liturgia, los escritos de los Padres, los s\u00ed\u00admbolos de fe, los testimonios de Santos, las reflexiones teol\u00f3gicas, los valores religiosos y morales de los pueblos y de la cultura (n\u00c2\u00b0 95), todos ellos son, en uno u otro grado, \u00abfuentes\u00bb de la Catequesis.<\/p>\n<p>El nuevo Directorio, siguiendo el Directorio de 1971, pero contempl\u00e1ndolos y estructur\u00e1ndolos m\u00e1s claramente, propone varios criterios para presentar el mensaje de Jes\u00fas en la catequesis. Estos son:<\/p>\n<p>1.\u00c2\u00b0 La tarea fundamental es mostrar a Cristo y todo lo dem\u00e1s en referencia a El. El es \u00abclave, centro y fin de toda la historia humana\u00bb, la Verdad que El es y vive (n\u00c2\u00b0 98). Es el llamado cristocentrismo. A su vez, Jes\u00fas remite constantemente al Padre (Hijo \u00danico) y al Esp\u00ed\u00adritu Santo (Ungido); El es el camino que introduce en el misterio \u00ed\u00adntimo de Dios (n\u00c2\u00b0 99). Este cristocentrismo trinitario tiene implicaciones vitales: el disc\u00ed\u00adpulo de Jesucristo no tiene absolutos humanos a los que servir; est\u00e1 llamado a integrar una sociedad fraterna, de iguales y de hijos&#8230; (n\u00c2\u00b0 100).<\/p>\n<p>2.\u00c2\u00b0 Cristo anunci\u00f3 la salvaci\u00f3n de Dios (el Reino, el Evangelio) ese gran don de Dios que es liberaci\u00f3n, sobre todo, del pecado y acogida de la Vida de Dios. Pero adem\u00e1s, con sus palabras y milagros -signos- prodigios, Jes\u00fas liberaba al hombre de todo lo que le oprime: hambre, sufrimiento&#8230; Por eso, la Iglesia participa de la misma sensibilidad que tuvo su Maestro y la catequesis -en su tarea de educaci\u00f3n moral- presentar\u00e1 la moral socia\/ cristiana y la opci\u00f3n preferencial por los pobres como una exigencia y una consecuencia de la \u00abliberaci\u00f3n radical obrada por Cristo\u00bb (n\u00c2\u00b0S 101-104).<\/p>\n<p>3.\u00c2\u00b0 Si esta es la fe que cree, proclama, celebra y vive la Iglesia, la catequesis no se puede realizar a t\u00ed\u00adtulo personal, sino presentando la fe que esa Iglesia cree, proclama, celebra y vive, es decir, \u00aben nombre de\u00bb esa Iglesia (n\u00c2\u00b0s 105-106). M\u00e1s a\u00fan, el mensaje cristiano tiene un car\u00e1cter hist\u00f3rico: es decir, la salvaci\u00f3n se fue realizando durante un pasado que culmin\u00f3 en Cristo, pero tiene tambi\u00e9n un presente en que se sigue realizando. Todo esto debe darse a conocer en diversos lenguajes: a la luz de la Revelaci\u00f3n hist\u00f3rica del A. y N. Testamento, a la luz de la Historia de la Iglesia; y a la luz de los signos y celebraciones sacramentales (n\u00c2\u00b0S 107-108).<\/p>\n<p>4.\u00c2\u00b0 La Palabra de Dios, que es Cristo, se hizo \u00abcarne\u00bb en un tiempo y en un espacio muy concretos: es la inculturaci\u00f3n referencia\/ para toda la evangelizaci\u00f3n (n\u00c2\u00b0S 109-110). Pero este enraizamiento en las culturas, ha de hacerse sin menoscabo de la integridad del mensaje (Cf n\u00c2\u00b0S 111-113).<\/p>\n<p>5.\u00c2\u00b0 Una consecuencia de esta \u00abinculturaci\u00f3n\u00bb es que Cristo, Palabra de Dios, tiene que ver con nuestra vida, nuestras cosas, nuestras dificultades y nuestras expectativas, es decir, que ha de dar a todo ello un sentido, un significado \u00faltimo y una clarificaci\u00f3n mayor (n\u00c2\u00b0S 116-117). A esta clarificaci\u00f3n contribuye la presentaci\u00f3n del mensaje de la forma org\u00e1nica y sistem\u00e1tica.<\/p>\n<p>Quinta orientaci\u00f3n: La Pedagog\u00ed\u00ada de Dios y la metodolog\u00ed\u00ada de la catequesis<br \/>\nUna de las preocupaciones m\u00e1s grandes de los catequistas es qu\u00e9 medios, qu\u00e9 caminos, qu\u00e9 t\u00e9cnicas utilizar para que las experiencias humanas de nuestros grupos se transformen en experiencias cristianas y, \u00e9stas puedan ser traducidas en expresiones cristianas.<\/p>\n<p>Sin embargo, el DGC comienza su reflexi\u00f3n pedag\u00f3gica ayud\u00e1ndonos a caer en la cuenta de que Dios y Jes\u00fas han usado una pedagog\u00ed\u00ada peculiar a lo largo de la Historia de la Salvaci\u00f3n para revelarse a la Humanidad. Precisamente por eso, esta Pedagog\u00ed\u00ada divina es la pedagog\u00ed\u00ada en que hemos de inspirarnos. La catequesis tiene su fundamento inmediato en la Pedagog\u00ed\u00ada divina, pero la enriquece y actualiza con elementos de la pedagog\u00ed\u00ada humana. En el apartado II, n\u00c2\u00b0 4 de este mismo art\u00ed\u00adculo hemos tenido la ocasi\u00f3n de describir dicha Pedagog\u00ed\u00ada de Dios o del \u00abdon de S\u00ed\u00ad mismo\u00bb.<\/p>\n<p>En cuanto a elementos de metodolog\u00ed\u00ada el Directorio aborda los siguientes puntos: a) Los m\u00e9todos est\u00e1n al servicio de la revelaci\u00f3n y de la conversi\u00f3n (n\u00c2\u00b0 149). b) Los m\u00e9todos inductivo y deductivo (n\u00c2\u00b0 150 s.). c) La experiencia humana que ha devenir experiencia cristiana, experiencia de conversi\u00f3n, experiencia de invitaci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu Santo al compromiso, a la esperanza, a descubrir cada vez m\u00e1s el proyecto de Dios en nuestra vida (n\u00c2\u00b0s 152-153). d) La memoria en la catequesis (n\u00c2\u00b0S 154-155). e) La importancia que el DGC da (n\u00c2\u00b0 156) al catequista: a su \u00abvocaci\u00f3n\u00bb, a su espiritualidad y a su testimonio, que son el alma de todo m\u00e9todo; a su \u00abmediaci\u00f3n\u00bb, que facilita la comunicaci\u00f3n de las personas de su grupo y Dios, y de las personas entre s\u00ed\u00ad; a la respuesta de fe que es fruto de la gracia y de la libertad: actividad sostenida por su fe en la acci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu y por su oraci\u00f3n; y al talante de \u00abdonarse a s\u00ed\u00ad mismo\u00bb, propio de la Pedagog\u00ed\u00ada de Dios. f) La actividad y creatividad de los catequizandos (n\u00c2\u00b0 157). g) La comunidad como referencia concreta y ejemplar (n\u00c2\u00b0 158). h) El grupo, como elemento de metodolog\u00ed\u00ada (n\u00c2\u00b0 159). i) Los medios \u00abde masas\u00bb (n\u00c2\u00b0S 160-162).<\/p>\n<p>Sexta orientaci\u00f3n: Los destinatarios de la catequesis<br \/>\nEn este apartado (n\u00c2\u00ba 171-188) el DGC abarca:<\/p>\n<p>&#8211; La Catequesis por edades: a) La de adultos, que destaca la divisi\u00f3n: creyentes, \u00abcuasicatec\u00famenos\u00bb y no-bautizados, y las tareas de esta catequesis. b) La de infancia y ni\u00f1ez que destaca la importancia de los padres en el despertar religioso (evangelizaci\u00f3n misionera) de los m\u00e1s peque\u00f1os; la conjunci\u00f3n y coordinaci\u00f3n de los tres lugares de catequizaci\u00f3n: familia-escuela-parroquia; y los ni\u00f1os sin apoyo religioso familiar. c) La catequesis de adolescentes y j\u00f3venes, v\u00ed\u00adctimas probables de la crisis espiritual y cultural actual, pero con una gran sensibilidad para construir una sociedad mejor, se pide atenci\u00f3n especial a la precariedad de la catequesis recibida y a su situaci\u00f3n an\u00ed\u00admica y religioso-eclesial y a su falta de apoyo religioso-moral desde la familia; se pide tambi\u00e9n atenci\u00f3n a las \u00abb\u00fasquedas\u00bb que se dan en ellos, y entre las caracter\u00ed\u00adsticas de esta catequesis, se destacan el acompa\u00f1amiento personal y el car\u00e1cter misionero m\u00e1s que el estrictamente catecumenal, as\u00ed\u00ad como evangelizar su \u00abcultura\u00bb o \u00absubcultura\u00bb. d) La catequesis de los mayores o ancianos: a quienes se considera como un don de Dios a la Iglesia y a la Sociedad, se prestar\u00e1 atenci\u00f3n a su situaci\u00f3n de fe; habr\u00e1 de ser una catequesis de la esperanza, que proviene de la certeza del encuentro definitivo con Dios; as\u00ed\u00ad ellos enriquecen a la Comunidad porque ser\u00e1n testigos de la tradici\u00f3n de la fe, maestros de vida y ejemplos de caridad.<\/p>\n<p>&#8211; La Catequesis para situaciones especiales (n\u00c2\u00b0S 189-192): a) para los discapacitados e inadaptados: toda persona es capaz de crecer en santidad, b) para los marginados: ellos son \u00ablos peque\u00f1os hermanos de Jes\u00fas\u00bb, c) para los grupos diferenciados: como son las profesiones o situaciones culturales especiales, que requieran itinerarios muy adaptados a ellos, d) para los ambientes: en especial los de mayor importancia, como son el rural y el urbano, teniendo muy en cuenta sus valores y contravalores.<\/p>\n<p>&#8211; La Catequesis seg\u00fan el contexto socio religioso (n\u00c2\u00ba 193-201): a) la situaci\u00f3n de pluralismo y complejidad, b) todo lo referente al hebra\u00ed\u00adsmo, c) la presencia permanente de otras religiones, f) el contexto influenciado por los \u00abnuevos movimientos religiosos\u00bb.<\/p>\n<p>&#8211; La Catequesis, en fin, seg\u00fan el contexto socio-cultural (nOs 202-214). Aqu\u00ed\u00ad se dan orientaciones novedosas para realizar una catequesis inculturada.<\/p>\n<p>S\u00e9ptima orientaci\u00f3n : La pastoral catequ\u00e9tica en la Iglesia diocesana (n\u00c2\u00b0S 215-285).<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de lo aportado en el apartado II, n\u00famero 5, de este mismo art\u00ed\u00adculo, habr\u00ed\u00ada que resaltar la relaci\u00f3n misma entre la catequesis y la comunidad cristiana.<\/p>\n<p>La expresi\u00f3n feliz del S\u00ed\u00adnodo-1977: \u00abLa Comunidad cristiana origen, lugar y meta de la catequesis\u00bb (Cf Proposiciones, n\u00c2\u00b0 25) pone de relieve la relaci\u00f3n vital entre Iglesia y Catequesis:<\/p>\n<p>a) La Comunidad cristiana es origen: la Comunidad da origen y es responsable de la catequesis, es la que catequiza, de ella nace siempre el anuncio del Evangelio. Dada la pluralidad de situaciones religiosas y sociales en que vivimos, el DGC (n\u00c2\u00b0 232) aboga por promover distintos perfiles o modelos de catequistas. Sin embargo, resulta que todas esas situaciones son, de hecho, de \u00abnueva evangelizaci\u00f3n\u00bb; \u00bfhabr\u00ed\u00ada -entonces- que a\u00f1adir algo m\u00e1s a la formaci\u00f3n dise\u00f1ada por el nuevo Directorio en los n\u00c2\u00b0S 233-252? De momento, a todos habr\u00ed\u00ada que ejercitarles y entrenarles para asumir y madurar actitudes cercanas al talante misionero.<\/p>\n<p>b) La Comunidad cristiana es lugar de la catequesis: la Comunidad acoge a los \u00abinteresados\u00bb y los acompa\u00f1a; la Comunidad se hace cercana y se visibiliza concretamente en las comunidades cristianas inmediatas: las familias \u00abcristianas\u00bb, que est\u00e1n necesitadas de la \u00abnueva evangelizaci\u00f3n\u00bb; el catecumenado bautismal de adultos; la parroquia; la escuela cat\u00f3lica; las Asociaciones, Movimientos y Organizaciones de fieles, las comunidades eclesiales de base (n\u00c2\u00b0s 253-264).<\/p>\n<p>c) La Comunidad cristiana es meta de la catequesis: la misma Comunidad, despu\u00e9s de acoger y acompa\u00f1ar a los convertidos y catequizados, los incorpora a su seno: la catequesis tambi\u00e9n tiene que capacitar (iniciar) a sus miembros a vivir en comunidad (n\u00c2\u00b0 254).<\/p>\n<p>4. Seis opciones prioritarias para el inmediato futuro<br \/>\nA la luz del DGC se pueden detectar las prioridades fundamentales de cara a la pr\u00f3xima generaci\u00f3n eclesial:<\/p>\n<p>Primera: Gran atenci\u00f3n a las personas y familias creyentes<br \/>\nHabr\u00e1 que organizar para ellas a) una buena catequesis de iniciaci\u00f3n cristiana completa, hasta introducir a sus miembros en la Comunidad cristiana, y b) una buena catequesis o educaci\u00f3n permanente de la fe dentro de la acci\u00f3n pastoral propia de las comunidades cristianas inmediatas.<\/p>\n<p>Segunda: Realizaci\u00f3n de una catequesis con \u00abacentuado car\u00e1cter misionero\u00bb<br \/>\nEs urgente esta catequesis para las personas alejadas-indiferentes, como sujetos de la \u00abnueva evangelizaci\u00f3n\u00bb, que son m\u00e1s del 70% de las personas bautizadas de nuestras parroquias. Habr\u00e1 que organizar bien esta precatequesis (cf DGC n\u00c2\u00b0S 58 c y 61-62): a) con los padres-madres de ni\u00f1os de 1\u00c2\u00aa Eucarist\u00ed\u00ada: adultos j\u00f3venes entre 30-45 a\u00f1os, b) con los ni\u00f1os de primer a\u00f1o de catequesis parroquial (6-7 a\u00f1os), insistiendo en el despertar religioso y en su adhesi\u00f3n a Jes\u00fas y a todo lo suyo, incluso durante toda la ni\u00f1ez, c) con los preadolescentes (12-14 a\u00f1os), y d) en la primera mitad de las reuniones de preparaci\u00f3n a la Confirmaci\u00f3n (14-16 a\u00f1os).<\/p>\n<p>Unas edades claves para afianzar la fe en el futuro son los j\u00f3venes y los adultos j\u00f3venes (18-45 a\u00f1os). Ellos son los sujetos preferentes de la \u00abnueva evangelizaci\u00f3n\u00bb (cf DGC n\u00c2\u00b0S 58c), 172 y 181-182).<\/p>\n<p>Tercera: Atenci\u00f3n preferente no s\u00f3lo a la Precatequesis, sino tambi\u00e9n a la Catequesis de j\u00f3venes<br \/>\na. La catequesis de adultos es el referente o el modelo inspirador de la catequesis de las otras edades (n\u00c2\u00b0 59), el eje en torno al cual gira y se inspira la catequesis de las primeras edades (6-18 a\u00f1os) y la de la tercera edad (n\u00c2\u00b0 275). Esto significa que el Proyecto Catequ\u00e9tico Diocesano ha de dise\u00f1arse a partir de la catequesis de adultos (DGC n\u00c2\u00b0 59,5\u00c2\u00b0).<\/p>\n<p>b. La catequesis de j\u00f3venes tambi\u00e9n requiere atenci\u00f3n preferente, porque est\u00e1n en esa etapa de la vida que precede a la asunci\u00f3n de responsabilidades humanas y cristianas propias del adulto (n\u00c2\u00b0 181), en la sociedad y en la Iglesia (n\u00c2\u00ba 182-185).<\/p>\n<p>Cuarta: Promoci\u00f3n de una catequesis, \u00abescuela de fe\u00bb o de inspiraci\u00f3n catecumenal<br \/>\nNo se trata s\u00f3lo de ense\u00f1ar la fe, sino de moldear la personalidad del creyente; que el Evangelio llegue a afectar al disc\u00ed\u00adpulo de Jesucristo por entero y que se entrene en todas las dimensiones de la vida cristiana en que se forja el verdadero seguidor de Jes\u00fas (n\u00c2\u00b0s 33 y 91).<\/p>\n<p>Quinta: Alentar una pastoral prioritaria de preparaci\u00f3n y formaci\u00f3n permanente de catequistas<br \/>\nA lo dicho en nuestro art\u00ed\u00adculo sobre esta opci\u00f3n prioritaria para nuestro inmediato futuro (Ver supra, apartado II, n\u00famero 5), habr\u00ed\u00ada que dar a conocer y estudiar bien los nuevos materiales auxiliares de catequesis que se hayan preparado, o se est\u00e9n preparando, en las respectivas di\u00f3cesis o regiones pastorales, para los ni\u00f1os y adolescentes y para los j\u00f3venes y adultos.<\/p>\n<p>Sexta: Motivar la convicci\u00f3n de que la acci\u00f3n catequ\u00e9tica es insustituible<br \/>\nLa catequesis, como acci\u00f3n b\u00e1sica para suscitar y afianzar la fe de nuestros cristianos, no puede ser sustituida por ninguna otra acci\u00f3n u organizaci\u00f3n, como podr\u00ed\u00ada ser: el Escultismo, el Tiempo Libre, los Movimientos Apost\u00f3licos, las Asociaciones cristianas, etc. El DGC matiza con mucha precisi\u00f3n las relaciones entre la Catequesis y estas agrupaciones de fieles (nOs 261-262). El principio fundamental es que \u00abla catequesis no es una alternativa a la formaci\u00f3n cristiana que en ellas se imparte, sino una dimensi\u00f3n esencial de la misma\u00bb (n\u00c2\u00b0 261, final).<\/p>\n<p>Conclusi\u00f3n<br \/>\nEs f\u00e1cil que, a partir del CCE y los Catecismo locales que vayan public\u00e1ndose y a partir del DGC 1997, comience entre nosotros una nueva etapa de la actividad catequ\u00e9tica, que, siendo fiel al mensaje cristiano tal como lo vive la Iglesia, aborde con decisi\u00f3n y eficacia su aportaci\u00f3n indispensable a la \u00abnueva evangelizaci\u00f3n\u00bb de nuestros bautizados creyentes y \u00abcuasi-catec\u00famenos\u00bb. \u00c2\u00a1Ojal\u00e1 que esa nueva etapa del movimiento catequ\u00e9tico resulte fecunda para el futuro de la fe y de la Iglesia!<br \/>\nBIBL. &#8211; R. L\u00ed\u0081ZARO, Directorio General para la Catequesis DGC, en V. M&#8217; PEDROSA, M&#8217;. NAVARRO, R. L\u00ed\u0081ZARO, J. J. SASTRE, Nuevo Diccionario de Catequ\u00e9tica, San Pablo, Madrid 1999, 645-657; A. CA\u00ed\u2018IZARES-M. DEL CAMPO (EDS), Evangelizaci\u00f3n, Catequesis, Catequistas, EDICE, Madrid 1999 Art\u00ed\u00adculos de varios autores: D. CARDENAL CASTRILL\u00ed\u201cN, MONS. A. CA\u00ed\u2018IZARES, MONS. R. FISICHELLA, M. DEL CAMPO, F. FERRER, S. LANZA, MONS. G. DEFOIS, MONS. J. SARAIVA, L. SORAVITO, MONS. A. SCOLA, R. L\u00ed\u0081ZARO, MONS. R. B. DE LA ROSA, MONS. J. M. ESTEPA, T. STENICO;. Lecturas del \u00abDirectorio General para la Catequesis\u00bb, Nuevo monogr\u00e1fico de \u00abSinite\u00bb 117 (1998), R. L\u00ed\u0081ZARO, J. SASTRE, E. MALVIDO, E. PEREZ DE LANDABURU, V. M&#8217; PEDROSA, E. ALBERICH, Un documento eclesial para dar un nuevo impulso a la catequesis evangelizadora, \u00abMisi\u00f3n Joven\u00bb (abril 1998) 13-18; U. GIANETTO, Un nuevo Directorio General para la Catequesis, Misi\u00f3n Joven (abril 1998) 5-11; MONS. C. SEPE, Motivaciones, or\u00ed\u00adgenes y caracter\u00ed\u00adsticas del nuevo Directorio, \u00abActualidad Catequ\u00e9tica\u00bb 176 (1997) 27-31.<\/p>\n<p>Domingo de Guzm\u00e1n Pedrosa Ar\u00e9s<\/p>\n<p>Vicente M\u00c2\u00aa Pedrosa &#8211; Jes\u00fas Sastre &#8211; Ra\u00fal Berzosa (Directores), Diccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n, Diccionarios \u00abMC\u00bb, Editorial Monte Carmelo, Burgos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SUMARIO: Introducci\u00f3n. &#8211; 1. Aspectos genera-les: 1.1 Raz\u00f3n del nuevo Directorio. 1.2. C\u00f3mo se llev\u00f3 a cabo su elaboraci\u00f3n. 1.3. Qu\u00e9 pretende el D.G.C. 1.4. A qui\u00e9nes se dirige el nuevo Directorio. -2. Novedades del DGC (1997) respecto del DCG (1971): 2.1. El concepto de revelaci\u00f3n y de fe. 2.2. El concepto de evangelizaci\u00f3n. 2.3. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/catequesis-directorio-general\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCATEQUESIS (DIRECTORIO GENERAL)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-15971","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15971","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15971"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15971\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15971"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15971"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15971"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}