{"id":15972,"date":"2016-02-05T10:21:43","date_gmt":"2016-02-05T15:21:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/cathechesi-tradendae\/"},"modified":"2016-02-05T10:21:43","modified_gmt":"2016-02-05T15:21:43","slug":"cathechesi-tradendae","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/cathechesi-tradendae\/","title":{"rendered":"CATHECHESI TRADENDAE"},"content":{"rendered":"<p>SUMARIO: Introducci\u00f3n.- 1. Estructura.- 2. Llaman la atenci\u00f3n algunas novedades. &#8211; 3. Otros aspectos relevantes. &#8211; Conclusi\u00f3n.<\/p>\n<p>Introducci\u00f3n<br \/>\nG\u00e9nesis de CT. Es la Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica de la IV Sesi\u00f3n Ordinaria del S\u00ed\u00adnodo, sobre la Catequesis (1977). El planteamiento inicial del S\u00ed\u00adnodo estaba centrado especialmente en la catequesis de ni\u00f1os. Pablo VI lo ampli\u00f3 al mundo de los j\u00f3venes. Y el S\u00ed\u00adnodo se desarroll\u00f3 centrado, de hecho, especialmente en los adultos. Este hecho es fruto de una renovaci\u00f3n catequ\u00e9tica iniciada por los a\u00f1os 50.<\/p>\n<p>La elaboraci\u00f3n de CT tuvo sus incidencias. El 6 de agosto de 1970 fallece Pablo VI. Dej\u00f3 unas \u00abreflexiones que&#8230; hab\u00ed\u00ada preparado, utilizando ampliamente los documentos dejados por el S\u00ed\u00adnodo\u00bb. El 29 de setiembre fallece Juan Pablo 1, despu\u00e9s de s\u00f3lo 33 d\u00ed\u00ada de Pontificado. \u00abhab\u00ed\u00ada recogido (las \u00abreflexiones\u00bb de Pablo VI) y se dispon\u00ed\u00ada a publicarlas en el momento en que inesperadamente fue llamado por Dios\u00bb. Juan Pablo II asume \u00abla herencia de estos dos Pont\u00ed\u00adfices\u00bb.<\/p>\n<p>CT se escribe en continuidad con los documentos conciliares y posconciliares relativos a la catequesis: Concilio Vaticano II (1965), Directorio General de Pastoral Catequ\u00e9tica, de Roma (1971), el Ritual de la Iniciaci\u00f3n Cristiana de Adultos (1972 y 1976), Evangelii Nuntiandi (1975), Mensaje al Pueblo de Dios (1977) y toda la rica documentaci\u00f3n del S\u00ed\u00adnodo, sobre todo, la serie de Proposiciones episcopales presentadas al Papa despu\u00e9s del S\u00ed\u00adnodo.<\/p>\n<p>La Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica, quiere reforzar \u00abla solidez de la fe y de la vida cristiana\u00bb, dar \u00abun nuevo vigor a las iniciativas emprendidas\u00bb, estimular \u00abla creatividad -con la vigilancia debida-\u00bb y contribuir \u00aba difundir en la comunidad cristiana la alegr\u00ed\u00ada de llevar al mundo el misterio de Cristo\u00bb (n\u00c2\u00b0. 4).<\/p>\n<p>1. Estructura doctrinal<br \/>\nLos cap\u00ed\u00adtulos 1: Tenemos un solo Maestro: Jesucristo y II: Una experiencia tan antigua como la Iglesia, abordan en una amable exposici\u00f3n narrativa las ra\u00ed\u00adces de nuestra catequesis, con la actividad de Cristo como Maestro y la de la Iglesia como continuadora en el tiempo de su \u00abmisi\u00f3n de ense\u00f1ar\u00bb, llamada por ello \u00abMadre y Maestra\u00bb. De esta historia el Papa saca cuatro lecciones: la catequesis es un derecho y un deber de la Iglesia, es una tarea absolutamente primordial en su misi\u00f3n evangelizadora, es una responsabilidad com\u00fan y diferenciada, y necesita renovarse continuamente.<\/p>\n<p>Los cap\u00ed\u00adtulos III: La catequesis en la actividad pastoral y misionera de la Iglesia y IV: Toda Buena Noticia brota la fuente trata -el III- de la relaci\u00f3n de la catequesis con la tarea de la evangelizaci\u00f3n y con el primer anuncio del Evangelio, adentr\u00e1ndose despu\u00e9s en la naturaleza y finalidad de toda catequesis en la Iglesia, y exponiendo la Palabra de Dios -transmitida mediante la Tradici\u00f3n y la Escritura- como fuente viva del Mensaje cristiano. El cap\u00ed\u00adtulo IV, pone de relieve el Credo como \u00abexposici\u00f3n doctrinal privilegiada\u00bb de la Tradici\u00f3n, as\u00ed\u00ad como las exigencias morales que del S\u00ed\u00admbolo apost\u00f3lico se derivan, entre las que sobresale la ense\u00f1anza social de la Iglesia. No olvida la integridad de este Mensaje y su relaci\u00f3n con las \u00abadaptaciones\u00bb del mismo, as\u00ed\u00ad como su dimensi\u00f3n ecum\u00e9nica, y su relaci\u00f3n con las otras religiones no cristianas.<\/p>\n<p>El cap\u00ed\u00adtulo V: Todos tienen necesidad de la catequesis se\u00f1ala la transcendencia de la catequesis para los p\u00e1rvulos, ni\u00f1os, adolescentes y j\u00f3venes, tanto en circunstancias normales como en situaciones de minusval\u00ed\u00ada, falta de apoyo religioso, marginaci\u00f3n, emigraci\u00f3n, etc.; pero, pone un cierto \u00e9nfasis en la catequesis de adultos, sobre todo, porque muchos de ellos carecen de una experiencia y de unos conocimientos de la fe propios de su condici\u00f3n adulta.<\/p>\n<p>Los cap\u00ed\u00adtulos VI: M\u00e9todos y medios de la catequesis y VII: C\u00f3mo dar catequesis abordan los m\u00faltiples instrumentos para la transmisi\u00f3n del mensaje cristiano: medios de comunicaci\u00f3n social, c\u00ed\u00adrculos b\u00ed\u00adblicos, grupos cristianos de j\u00f3venes, reuniones de comunidades eclesiales de base, catecismos&#8230; y la variedad de m\u00e9todos al servicio de la revelaci\u00f3n y la conversi\u00f3n, as\u00ed\u00ad como la inculturaci\u00f3n o encarnaci\u00f3n del Mensaje en las culturas, la memorizaci\u00f3n rectamente practicada&#8230; Todo siempre en fidelidad a Dios (revelaci\u00f3n) y al hombre (conversi\u00f3n).<\/p>\n<p>El cap\u00ed\u00adtulo VIII: La alegr\u00ed\u00ada de la fe en un mundo dif\u00ed\u00adcil, recuerda que la catequesis ha de ayudar a los creyentes de hoy a vivir el gozo de la fe, a vivir su vida religiosa concretamente en medio de un mundo indiferente, con el vigor del testimonio gozoso de su identidad cristiana; transmitiendo aquellas certezas, sencillas pero s\u00f3lidas que ayuden a los catequizandos a buscar el conocimiento del Se\u00f1or y de su proyecto de salvaci\u00f3n&#8230;<\/p>\n<p>Por fin, el cap\u00ed\u00adtulo IX: La tarea nos concierne a todos, alienta a todos los responsables de la catequesis (obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas, catequistas laicos) a actuar como agentes de la acci\u00f3n catequ\u00e9tica en nombre de la Iglesia, en aquellos \u00ablugares\u00bb espec\u00ed\u00adficos para la transmisi\u00f3n del Mensaje: parroquia, familia, escuela y movimientos cristianos.<\/p>\n<p>La Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica concluye con una mirada al principio inspirador de toda obra catequ\u00e9tica, el Esp\u00ed\u00adritu del Padre y del Hijo, y acudiendo a la intercesi\u00f3n de la Virgen de Pentecost\u00e9s, Mar\u00ed\u00ada, madre y modelo de todo disc\u00ed\u00adpulo.<\/p>\n<p>2. Llaman la atenci\u00f3n algunas novedades<br \/>\nLa catequesis por y para la justicia (29): al explicitar el \u00abser o existir en Cristo\u00bb (Cfr. 2Cor. 5, 17), incluye las \u00abexigencias morales\u00bb sociales, como \u00abcuidado que tendr\u00e1 -la catequesis- de no omitir, sino iluminar como es debido, realidades como la acci\u00f3n del hombre por su liberaci\u00f3n integral, la b\u00fasqueda de una sociedad m\u00e1s solidaria y fraterna, las luchas por la justicia y la construcci\u00f3n de la paz\u00bb.<\/p>\n<p>Evangelizados para evangelizar: esta finalidad est\u00e1 expresada impl\u00ed\u00adcitamente en los cap\u00ed\u00adtulos V y IX, pero se explicita en el cap\u00ed\u00adtulo III: \u00abSi se hace bien, los cristianos tendr\u00e1n inter\u00e9s en dar testimonio de su fe, de transmitirla a sus hijos, de hacerla conocer a otros, de servir de todos modos a la comunidad humana\u00bb (24).<\/p>\n<p>La identidad cristiana. No afirma en qu\u00e9 consiste, pero s\u00ed\u00ad que la catequesis tiene el papel de ayudar a los catequizandos en la b\u00fasqueda cristiana de la propia identidad, en una sociedad plural, en pac\u00ed\u00adfica convivencia con no creyentes, ateos, practicantes de otras confesiones cristianas y practicantes de otras religiones, estando dispuestos a mostrar los rasgos de su personalidad cristiana, de forma dialogal, sobre todo a trav\u00e9s de su testimonio de vida.<\/p>\n<p>3. Otros aspectos relevantes<br \/>\na) A la luz de las \u00abProposiciones\u00bb de los Padres sinodales presentadas al Papa (n\u00c2\u00b0s. 25 y 29), CT no da todo el relieve que ellas dan a algunos lugares comunitarios dentro de la Iglesia, como lugares de catequesis.<\/p>\n<p>Con todo, CT revaloriza la comunidad parroquial, como \u00ablugar privilegiado de la catequesis\u00bb. Y es justo hacerlo. Pero, la Proposici\u00f3n 28 habla de las peque\u00f1as comunidades cristianas como lugares importantes de catequesis (cf EN 58). Y la Proposici\u00f3n 27 dice: \u00abDe hecho, no pocas parroquias, por diversas razones, est\u00e1n lejos de constituir una verdadera comunidad cristiana. Sin embargo, la v\u00ed\u00ada \u00abideal\u00bb para renovar esta dimensi\u00f3n comunitaria de la parroquia podr\u00ed\u00ada ser convertirla en una comunidad de comunidades\u00bb.<\/p>\n<p>b) CT vuelve a poner de relieve la cuesti\u00f3n de los \u00abcuasi-catec\u00famenos\u00bb (N. 44, Cfr. 45): Son los bautizados no suficientemente evangelizados. En relaci\u00f3n con ellos se habla de \u00abiniciaci\u00f3n en una verdadera experiencia comunitaria de la vida cristiana\u00bb y de \u00abproceso de catequizaci\u00f3n\u00bb que \u00abtenga una inspiraci\u00f3n catecumenal\u00bb (Proposici\u00f3n 20).<\/p>\n<p>c) CT habla de la \u00abcatequesis misionera\u00bb o \u00abprecatequesis\u00bb (n.\u00c2\u00b0 19) \u00bfSe podr\u00ed\u00ada catalogar esta especie de \u00abcontraditio in terminis\u00bb: catequesis-misionera, como una puesta en pr\u00e1ctica de la \u00abpedagog\u00ed\u00ada de Dios\u00bb como una forma de \u00abinculturaci\u00f3n\u00bb&#8230;?<br \/>\nConclusi\u00f3n<br \/>\nEl documento sinodal de 1977 dio abundantes resultados en toda la Iglesia y especialmente en Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>BIBL. &#8211; S\u00ed\u00adnodo de 1977, \u00abMensaje al Pueblo de Dios\u00bb, PPC, Madrid 1977; JUAN PABLO II, Catechesi Tradendae, PPC, Madrid 1977. \u00abActualidad Catequ\u00e9tica\u00bb, 96 (1980) 74-81; 163-166; 88-89; Monogr\u00e1fico sobre Catechesi Tradendae, Art\u00ed\u00adculos de Mons. J. M. ESTEPA, J. L\u00ed\u201cPEZ y L. RESINES. G. GROPPO, Catechesi Tradendae, en J. GEVAERT (Dir.) Diccionario de Catequ\u00e9tica, CCS, Madrid, 1987, 128-129; V. M.&#8217; PEDROSA-R. L\u00ed\u0081ZARO, Catequesis, en Nuevo Diccionario de Catequ\u00e9tica, San Pablo, Madrid 1999, 307-308; A. GIL, Documentos oficiales para la Catequesis, en Nuevo Diccionario de Catequ\u00e9tica, San Pablo, Madrid 1999, 676-677.<\/p>\n<p>Domingo de Guzm\u00e1n Pedrosa Ar\u00e9s<\/p>\n<p>Vicente M\u00c2\u00aa Pedrosa &#8211; Jes\u00fas Sastre &#8211; Ra\u00fal Berzosa (Directores), Diccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n, Diccionarios \u00abMC\u00bb, Editorial Monte Carmelo, Burgos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SUMARIO: Introducci\u00f3n.- 1. Estructura.- 2. Llaman la atenci\u00f3n algunas novedades. &#8211; 3. Otros aspectos relevantes. &#8211; Conclusi\u00f3n. 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