{"id":15975,"date":"2016-02-05T10:21:49","date_gmt":"2016-02-05T15:21:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/cibernetica-y-nuevas-tecnologias\/"},"modified":"2016-02-05T10:21:49","modified_gmt":"2016-02-05T15:21:49","slug":"cibernetica-y-nuevas-tecnologias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/cibernetica-y-nuevas-tecnologias\/","title":{"rendered":"CIBERNETICA Y NUEVAS TECNOLOGIAS"},"content":{"rendered":"<p>1. El nuevo ciber-planeta<br \/>\nCuando me dispongo a escribir estas p\u00e1ginas, tengo delante la pantalla del ordenador personal, estoy escuchando m\u00fasica de un CD, observo desde mi ventana en la calle a chavales hablando por su m\u00f3vil o leyendo mensajes en el mismo, y, alzando un poco la mirada, reconozco distintas antenas, en forma de grandes platos, que me indican se\u00f1ales de canales digitales. Todo un s\u00ed\u00admbolo del mundo tecnol\u00f3gico que nos envuelve.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1les son, en resumen, las nuevas tecnolog\u00ed\u00adas que nos invaden? Sin detenerme en mayores y m\u00e1s precisas definiciones, y desde dentro del planeta joven, me atrevo a se\u00f1alar las siguientes: mesa Nintendo, ordenador-Internet, telefon\u00ed\u00ada m\u00f3vil, canales de radio-Tv digitales, soportes inform\u00e1ticos en forma de CD, etc.<\/p>\n<p>Nos encontramos en plena revoluci\u00f3n multimedia. Esta revoluci\u00f3n est\u00e1 transformando al homo sapiens, producto de la cultura escrita, en un horno videns para el cual la palabra ha sido destronada por la imagen, es decir, la primac\u00ed\u00ada de lo visible sobre lo inteligible. Todo ello nos conduce a una cultura del \u00abpostpensamiento\u00bb, al triunfo de lo audiovisual, de lo digital.<\/p>\n<p>Estamos entrando en una nueva revoluci\u00f3n social. Son los j\u00f3venes quienes la encabezan. Se puede hablar de una generaci\u00f3n nueva juvenil con una mentalidad nueva. Es la revoluci\u00f3n digital. PC ya no significa \u00abPartido Comunista\u00bb sino \u00abPersonal Computer\u00bb. Todo un paradigma del cambio revolucionario. Un tiempo de promesas y de peligros (D. Tapscott).<\/p>\n<p>El autom\u00f3vil reemplaz\u00f3 a la diligencia; el fax, al t\u00e9lex y al correo. La realidad digital-virtual, supera a la misma realidad real. Ha desaparecido hasta el tiempo y el espacio como referentes aparentemente firmes y seguros.<\/p>\n<p>La sociedad digital-virtual hunde sus ra\u00ed\u00adces en una nueva antropolog\u00ed\u00ada: \u00abel horno videns\u00bb u hombre de la cultura de la imagen. En el futuro, este hombre-imagen, afianzar\u00e1 el \u00abhorno ludens\u00bb, o persona que es capaz de vivir la realidad como algo l\u00fadico: se juega cuando se trabaja, cuando se estudia, cuando se ense\u00f1a o cuando se manda.<\/p>\n<p>El mundo digital se desarrolla a partir de tres fundamentos tecnol\u00f3gicos: los microprocesadores (diminutos, pero potentes cerebros artificiales), la transmisi\u00f3n \u00f3ptica de datos (que permite que la informaci\u00f3n camine a la velocidad de la luz) y los sistemas de comprensi\u00f3n y codificaci\u00f3n de se\u00f1ales digitalizadas (hoy, el sistema es el binario). Cables, sat\u00e9lites artificiales y otros artilugios, a\u00fan por nacer, ser\u00e1n el sustento base de esta misma realidad digital.<\/p>\n<p>Las empresas ya no son organizaciones jerarquizadas sino multinacionales interconexionadas. El aprendizaje continuado y la formaci\u00f3n permanente se han convertido en actitudes necesarias de por vida.<\/p>\n<p>La red est\u00e1 afectando a todas las \u00e1reas o dimensiones de nuestra vida cotidiana: el tratamiento de nuestra salud, el correo o transmisi\u00f3n de mensajes, las compras y ventas, el consumo del ocio y tiempo libre, la tecnolog\u00ed\u00ada de los mass media, etc.<\/p>\n<p>2. Mini-cr\u00f3nica de un cambio de valores anunciado<br \/>\nLas nuevas tecnolog\u00ed\u00adas est\u00e1n cambiando nuestra mente y coraz\u00f3n. El hombre y la mujer de hoy, en el mundo de las nuevas tecnolog\u00ed\u00adas no se sit\u00faan como un espectador privilegiado que pueda permanecer en la orilla del r\u00ed\u00ado contemplando desde fuera la corriente. Est\u00e1 inmerso en medio de la corriente. Y es bueno, y deseable, que se d\u00e9 cuenta de d\u00f3nde viene el agua y hacia d\u00f3nde se encamina.<\/p>\n<p>En forma de dec\u00e1logo, me atrevo a se\u00f1alar algunas sencillas reflexiones que delatan la \u00abnueva antropolog\u00ed\u00ada\u00bb, y no s\u00f3lo los nuevos valores, a cuyo nacimiento estamos asistiendo, y que requieren un adecuado planteamiento de acci\u00f3n misionera, catequ\u00e9tica y pastoral:<\/p>\n<p>1. Las nuevas tecnolog\u00ed\u00adas acent\u00faan el presente (presentismo) y miran con descaro hacia el futuro, En la mente y coraz\u00f3n de los hombres de hoy late un presentimiento: lo mejor est\u00e1 en el presente y estar\u00e1 en el futuro. Hemos llegado al fin de la historia, al \u00faltimo hombre, como dir\u00ed\u00ada el neoliberal Fukuyama.<\/p>\n<p>2. Las nuevas tecnolog\u00ed\u00adas logran borrar las barreras entre lo real y lo virtual. En la mente y coraz\u00f3n de los m\u00e1s j\u00f3venes se confunde la cruda realidad con la virtualidad, lo imaginario. Una pregunta se esconde en su interior: \u00bfqu\u00e9 es m\u00e1s perfecto y apetecible, lo cotidiano-tangible o lo cotidiano-virtual? \u00bfQu\u00e9 proporciona m\u00e1s satisfacciones, la realidad tal y como me veo obligada a padecerla o la realidad tal y como yo puedo crear y manipular? M\u00e1s a\u00fan: \u00bfqu\u00e9 personajes me pueden decir m\u00e1s: los reales (totalmente limitados) o los virtuales (ejem. pok\u00e9mon o h\u00e9roes de las mesas Nintendo) llenos de virtualidades y poderes superhumanos? Hasta la chica o el chico ideal, el pr\u00ed\u00adncipe o la princesa azul, se puede fabricar en Internet.<\/p>\n<p>3. Las nuevas tecnolog\u00ed\u00adas rompen la barrera del tiempo cronol\u00f3gico. En ellas, con ellas y por ellas se puede recuperar el pasado, \u00abregresar al futuro\u00bb, instalarme en el presente o crear, interactivamente, el futuro. Nuestros contempor\u00e1neos viven varias historias y existencias simult\u00e1neas y, lo m\u00e1s dram\u00e1tico, varios \u00abyos\u00bb simult\u00e1neos. \u00bfCu\u00e1l es su verdadera personalidad? \u00bfCu\u00e1l es el tiempo realmente vivido?<br \/>\n4. Las nuevas tecnolog\u00ed\u00adas favorecen y propician una comunicaci\u00f3n r\u00e1pida y simult\u00e1nea, un intercambio de informaci\u00f3n vertiginoso. No queda espacio para la reflexi\u00f3n ni se valora el discernimiento sosegado. Nos vive la vida. El hombre de hoy experimenta en propia carne que el conocimiento y la sabidur\u00ed\u00ada es s\u00f3lo acumulaci\u00f3n de datos y, a lo sumo, interrelaci\u00f3n entre ellos. Se sirve de s\u00ed\u00adntesis imparciales y t\u00f3picos simplistas para seguir caminando. Recuerda las palabras de Elliot: \u00abHemos perdido la sabidur\u00ed\u00ada por la mucha especializaci\u00f3n; y \u00e9sta por la mucha informaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>5. Las nuevas tecnolog\u00ed\u00adas abren inmensos e insospechados campos l\u00fadicos. Todo parece un juego: el trabajo o los estudios, las actividades ordinarias, la misma comunicaci\u00f3n interpersonal. Se experimenta la vida como un juego, donde, en jerga freudiana, el yo-ni\u00f1o prevalece sobre los dem\u00e1s. \u00bfEstaremos condenados a ser eternos adolescentes?<br \/>\n6. Las nuevas tecnolog\u00ed\u00adas producen la sensaci\u00f3n de la temida prepotencia, del poder abarcar todo y en todos los campos. Nuestros contempor\u00e1neos sienten reforzado su individualismo y su, a veces, marcado endiosamiento narcisista y autista, socialmente hablando.<\/p>\n<p>7. Las nuevas tecnolog\u00ed\u00adas estimulan a la prisa por los resultados. En el m\u00ed\u00adnimo tiempo, los m\u00e1ximos resultados (s\u00ed\u00adndromes del microondas y del invernadero) sin importar el sabor, el esfuerzo, o el valor. Hombres y mujeres de hoy esperan y desean \u00e9xitos y satisfacciones inmediatos, a costa de lo que sea (s\u00ed\u00adndrome del drogadicto).<\/p>\n<p>8. Las nuevas tecnolog\u00ed\u00adas nos hacen ver que todo es caducable e intercambiable. Instalados en el presente, adem\u00e1s nos recuerdan que nada ni nadie es imprescindible. Que vivimos historias cortas y que, apenas, dejan huella. El hombre de hoy, a\u00fan sintiendo un cosquilleo de v\u00e9rtigo en sus tripas cuando se atreve a pensar en su futuro, hace realidad el slogam de los a\u00f1os 50: \u00abVive r\u00e1pido, muere joven, ten un cad\u00e1ver bonito\u00bb.<\/p>\n<p>9. Las nuevas tecnolog\u00ed\u00adas, aparentemente abren horizontes cosmopolitas, de red internacional (\u00abla aldea global\u00bb), pero en realidad contribuyen a crear un mundo doblemente dual: por un lado, los conectados y los no conectados; y, por otro lado, entre los conectados, los de primera categor\u00ed\u00ada (los ricos) y los de segunda (que s\u00f3lo participan de las migajas tecnol\u00f3gicas). Los hombres del primer mundo, sin darse cuenta, est\u00e1n contribuyendo, en un mundo globalizado, a asentar la terrible sociedad de los tres tercios: los integrados; los empobrecidos; y los excluidos.<\/p>\n<p>10. Las nuevas tecnolog\u00ed\u00adas favorecen un mundo inmanente, donde el misterio y lo transcendente no tiene cabida, en el sentido profundo de la palabra. Dios, a lo sumo, queda en la \u00abdespensa\u00bb del disco duro. Prisionero de una tecnolog\u00ed\u00ada chata y miope. Dif\u00ed\u00adcilmente el hombre de nuestros d\u00ed\u00adas descubre que en la vida hay problemas (para los que existen peritos) y misterios (a los que s\u00f3lo las creencias pueden responder).<\/p>\n<p>3. Ep\u00ed\u00adlogo lleno de esperanza<br \/>\nCon lo expresado anteriormente no nos sumergimos en la acritud, el pesimismo maniqueo, el derrotismo, o la desesperanza. En la l\u00ed\u00adnea de la nueva evangelizaci\u00f3n, queremos asumir para redimir y para volver a situar el Norte de nuestra br\u00fajula como catequistas. Para la evangelizaci\u00f3n de las nuevas realidades t\u00e9cnicas, una vez m\u00e1s, el reto es el redescubrimiento de la verdadera fe, traducida en el cuidado de la persona (despertar cr\u00ed\u00adtico y comunitario), en el cuidado de la humanidad (recobrar lo real m\u00e1s all\u00e1 de lo virtual), en el cuidado del esp\u00ed\u00adritu (interioridad, profundidad), y, por qu\u00e9 no, en saber proponer la fe como terapia-schok para despertar. Todo un reto y una hermosa esperanza.<\/p>\n<p>BIBL. &#8211; P. MONOT &#8211; M. SIM\u00ed\u201cN, Vivir en el cibermundo, Mensajero, Bilbao 1999; J. L. CEBRI\u00ed\u0081N, La red, Taurus, Madrid 1998; G. SARTORI, Horno videns, La sociedad teledirigida, Taurus, Madrid 1998; D. WOLTON, Sobre la comunicaci\u00f3n, Acento Editorial, Madrid 1999; R. BERZOSA MART\u00ed\u008dNEZ, \u00bfQu\u00e9 nos espera en el s. XXI?, DDB, Bilbao 1998.<\/p>\n<p>Ra\u00fal Berzosa Mart\u00ed\u00adnez<\/p>\n<p>Vicente M\u00c2\u00aa Pedrosa &#8211; Jes\u00fas Sastre &#8211; Ra\u00fal Berzosa (Directores), Diccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n, Diccionarios \u00abMC\u00bb, Editorial Monte Carmelo, Burgos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1. El nuevo ciber-planeta Cuando me dispongo a escribir estas p\u00e1ginas, tengo delante la pantalla del ordenador personal, estoy escuchando m\u00fasica de un CD, observo desde mi ventana en la calle a chavales hablando por su m\u00f3vil o leyendo mensajes en el mismo, y, alzando un poco la mirada, reconozco distintas antenas, en forma de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/cibernetica-y-nuevas-tecnologias\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCIBERNETICA Y NUEVAS TECNOLOGIAS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-15975","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15975","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15975"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15975\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15975"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15975"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15975"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}