{"id":15989,"date":"2016-02-05T10:22:16","date_gmt":"2016-02-05T15:22:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/ecumenismo-en-la-formacion-teologica\/"},"modified":"2016-02-05T10:22:16","modified_gmt":"2016-02-05T15:22:16","slug":"ecumenismo-en-la-formacion-teologica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/ecumenismo-en-la-formacion-teologica\/","title":{"rendered":"ECUMENISMO EN LA FORMACION TEOLOGICA"},"content":{"rendered":"<p>SUMARIO: 1. Importancia del argumento. &#8211; 2. Formaci\u00f3n ecum\u00e9nica especializada: A) El DE; B) La formaci\u00f3n ecum\u00e9nica de quienes trabajan en el ministerio pastoral; C) Los responsables de la formaci\u00f3n teol\u00f3gica y pastoral. &#8211; 3. Ense\u00f1anza espec\u00ed\u00adficamente ecum\u00e9nica: 3.1: a) Compromiso ecum\u00e9nico de la Iglesia cat\u00f3lica; 3.1: b) El papel del di\u00e1logo teol\u00f3gico y la Enc\u00ed\u00adclica UUS; 3.1: c) Algunos temas ecum\u00e9nicos comunes. &#8211; 4. Argumentos a tratar de modo particular. 4.1. Fundamentaci\u00f3n b\u00ed\u00adblica del ecumenismo; 4.2. Fundamentaci\u00f3n hist\u00f3rica del ecumenismo; 4.3. Fundamentaci\u00f3n doctrinal y metodol\u00f3gica del ecumenismo; 4.4. Fundamentaci\u00f3n espiritual. &#8211; 5. Temas principales en los que el di\u00e1logo debe avanzar. &#8211; 6. Orientaciones pastorales. &#8211; 7 Bibliograf\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>1. Importancia del argumento<br \/>\nMuchas cosas del ecumenismo y sobre el ecumenismo han cambiado en Espa\u00f1a y en el mundo desde el Concilio Vaticano II a esta parte. La verdad es que dicha mudanza ha costado aqu\u00ed\u00ad lo suyo, pero los hechos terminan imponi\u00e9ndose. La causa de la unidad cristiana suscita hoy, por fortuna, inter\u00e9s creciente por doquier, comprendido el suelo hispano, debido en buena medida al fen\u00f3meno de la inmigraci\u00f3n, al nuevo rostro centroeuropeo tras el desplome de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, a los acelerados vaivenes y cambios que la marcha planetaria impone en m\u00faltiples sectores de la sociedad y de la Iglesia y tambi\u00e9n, por supuesto, al firme apoyo que el Papa Juan Pablo II viene prestando en tan saludable gracia.<\/p>\n<p>Se quiera o no, el milenio ha llegado en esto pr\u00f3digo de retos. Y Espa\u00f1a, se ha dicho y se sigue oyendo en c\u00ed\u00adrculos culturales y religiosos, es de los pa\u00ed\u00adses que m\u00e1s van a verse afectados. Las reflexiones que subsiguen pretenden ser glosas de un especialista con m\u00e1s de veinticinco a\u00f1os como profesor de la materia y movi\u00e9ndose entre colegas y gentes de este singular mundo religioso. Pretendo con ellas abundar en lo que los documentos m\u00e1s recientes de la Iglesia cat\u00f3lica dicen acerca del ecumenismo en cuanto asignatura a impartir en seminarios, estudios teol\u00f3gicos y universidades, pero a la vez, y en este caso dir\u00ed\u00ada yo que sobre todo, como talante eclesial y dial\u00f3gico en la pastoral de estos albores milenarios.<\/p>\n<p>Formaci\u00f3n e informaci\u00f3n son palabras clave con las que aproximarse a lo acad\u00e9mico y pastoral de la Iglesia. Para formar, es preciso primero informarse. Tambi\u00e9n vale a\u00f1adir que para informarse se requiere antes que nada tener la inquietud de hacerlo, condici\u00f3n previa que s\u00f3lo puede germinar en quien est\u00e1 bien formado. Esto va con el profesor, desde luego, pero tambi\u00e9n con los alumnos. Los orientados al sacerdocio, ser\u00e1n, adem\u00e1s, quienes un d\u00ed\u00ada gu\u00ed\u00aden a la feligres\u00ed\u00ada por los dif\u00ed\u00adciles vericuetos de las relaciones no s\u00f3lo intra, sino intereclesiales y pancristianas y, en consecuencia, quienes ahora mismo deben salir preparados a tales efectos.<\/p>\n<p>Ellos han de cuidar con esmero la pastoral, donde, por cierto, el ecumenismo tiene carta de ciudadan\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>Pretendo sobre todo afrontar la formaci\u00f3n ecum\u00e9nica especializada, es decir, la que ha de regir en seminarios, universidades y centros directamente dedicados a la ense\u00f1anza del ecumenismo. Mas como quiera que la teolog\u00ed\u00ada, toda teolog\u00ed\u00ada, debe tener, por su propia naturaleza, una proyecci\u00f3n pr\u00e1ctica y un reflejo directo como asignatura en la vida misma de la Iglesia, desde sus m\u00e1s elevados estamentos oficiales a los m\u00e1s reducidos extremos capilares de la parroquia, de ah\u00ed\u00ad la necesidad de que tan florida rama del frondoso \u00e1rbol teol\u00f3gico no se reduzca a lo puramente intelectual y te\u00f3rico. Por de pronto en el ecumenismo est\u00e1n implicados todos los cristianos, quienes, por tanto, as\u00ed\u00ad deber\u00e1n advertirlo y as\u00ed\u00ad comprender que, por dicho motivo, va m\u00e1s all\u00e1 del simple quehacer acad\u00e9mico. El movimiento ecum\u00e9nico, en resumen, est\u00e1 llamado a sustanciarse en pastoral viva, caracter\u00ed\u00adstica, pues, hacia la que deben apuntar tanto la formaci\u00f3n como la informaci\u00f3n a las que antes me refer\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>2. Formaci\u00f3n ecum\u00e9nica especializada<br \/>\nEs la propia de seminarios y universidades y centros directamente dedicados a la ense\u00f1anza del ecumenismo. Nunca de forma exclusiva o aislada, claro es, puesto que su vinculaci\u00f3n con otras disciplinas, la pastoral mismamente, salta a la vista. De modo que:<\/p>\n<p>A) El DE, una de cuyas principales preocupaciones es la formaci\u00f3n ecum\u00e9nica en los seminarios yen las facultades de teolog\u00ed\u00ada, titula su III parte La formaci\u00f3n para el ecumenismo en la Iglesia cat\u00f3lica y divide \u00e9sta en cuatro apartados: a) Formaci\u00f3n de todos los fieles; b) Formaci\u00f3n de los que trabajan en el ministerio pastoral; c) Formaci\u00f3n especializada; y d) Formaci\u00f3n permanente.<\/p>\n<p>B) La formaci\u00f3n ecum\u00e9nica de quienes trabajan en el ministerio pastoral pretende ser, por voluntad del PCPUC, \u00abun documento de estudio que retorna el contenido del DE y lo explicita a\u00fan m\u00e1s\u00bb (CASSIDY, CARD. E. I., Prefacio, en: PCChUF, La dimensi\u00f3n ecum\u00e9nica&#8230;, p. 4).<\/p>\n<p>Por esa direcci\u00f3n discurre tambi\u00e9n la GPE, que el Secretariado de la CERI dirigi\u00f3 en 1982 \u00absobre todo a los sacerdotes responsables de parroquias y comunidades y a los educadores en la fe\u00bb (GPE 13, p. 12).<\/p>\n<p>C) Son destinatarios de LDE \u00ablos responsables de la formaci\u00f3n teol\u00f3gica y pastoral para que puedan asegurar que en el futuro quienes estar\u00e1n empe\u00f1ados en la pastoral, as\u00ed\u00ad como los profesores de teolog\u00ed\u00ada, reciban una formaci\u00f3n ecum\u00e9nica adecuada. De este modo estar\u00e1n mejor preparados para responder a las exigencias de la vida de la Iglesia hoy\u00bb (CASSIDY, CARD. E.1., Prefacio, p. 4).<\/p>\n<p>Lo precisar\u00e9 m\u00e1s.<\/p>\n<p>Acerca de A), n\u00f3tese que todos los subapartados entran en el d) Formaci\u00f3n permanente; y que el c) Formaci\u00f3n especializada (el que aqu\u00ed\u00ad y ahora incumbe), da por supuestos el a) y el b): en efecto, la formaci\u00f3n especializada debe suponer la impartida a todos los fieles y la de quienes trabajan en el ministerio pastoral, pues en definitiva la formaci\u00f3n especializada tambi\u00e9n es formaci\u00f3n pastoral.<\/p>\n<p>En cuanto a B), importa mucho partir de lo que LDE aclara en su c. 1: Condiciones necesarias para dar una dimensi\u00f3n ecum\u00e9nica a cada una de las materias de la formaci\u00f3n teol\u00f3gica. Para mayor luz en lo afirmado por el DE al respecto, dice as\u00ed\u00ad en el c. 2: Ense\u00f1anza espec\u00ed\u00adficamente ecum\u00e9nica:\u00bbEl DE pide igualmente que sea programado un curso de introducci\u00f3n al ecumenismo\u00bb (LDE 9 (= DE 79-81; ver m\u00e1s atr\u00e1s el cap. II de este documento).<\/p>\n<p>Pide, adem\u00e1s, \u00abreflexionar y establecer un plan para cada disciplina en modo tal que asegure un esp\u00ed\u00adritu ecum\u00e9nico en todas las materias ense\u00f1adas (LDP 9 1= DE 72-78, 83-84]) ; menciona algunos elementos clave para a alcanzar esta finalidad y proporciona consejos importantes para una metodolog\u00ed\u00ada ecum\u00e9nica de base\u00bb (LDP 9).<\/p>\n<p>Por lo que a C) concierne, es muy esclarecedor lo que LDE matiza cuando dice en el n. 6: \u00abLas sugerencias dadas a continuaci\u00f3n, tienen como finalidad animar a una formaci\u00f3n ecum\u00e9nica m\u00e1s profunda de los candidatos al ministerio ordenado y de los estudiantes de teolog\u00ed\u00ada, durante los a\u00f1os de seminario o durante su formaci\u00f3n teol\u00f3gica. El DE subraya adem\u00e1s que estos principios deben ser adaptados seg\u00fan el caso a otras personas comprometidas en la actividad pastoral\u00bb [LDP 6 (= DE 83)].<\/p>\n<p>La delicada cuesti\u00f3n del ecumenismo conlleva, al mismo tiempo, estudio y di\u00e1logo teol\u00f3gico, contactos y relaciones fraternas, oraci\u00f3n y colaboraci\u00f3n pr\u00e1ctica. De ah\u00ed\u00ad las consideraciones de car\u00e1cter general sobre conversi\u00f3n y compromiso, pedagog\u00ed\u00ada ecum\u00e9nica y formaci\u00f3n doctrinal, en la que deben tambi\u00e9n entrar los temas espirituales, pastorales y \u00e9ticos.<\/p>\n<p>3. Ense\u00f1anza espec\u00ed\u00adficamente ecum\u00e9nica<br \/>\nEl DE y LDE piden la programaci\u00f3n de un curso espec\u00ed\u00adfico, que deber\u00e1 ser obligatorio, objeto de un examen final como cualquier asignatura, ir acompa\u00f1ado por una experiencia ecum\u00e9nica y estar, a ser posible, articulado en dos fases: la 1a, para la introducci\u00f3n general a la dimensi\u00f3n ecum\u00e9nica de los estudios; la 2a, para una ense\u00f1anza m\u00e1s espec\u00ed\u00adfica, que permita a los estudiantes profundizar sus conocimientos ecum\u00e9nicos, as\u00ed\u00ad como realizar una s\u00ed\u00adntesis de la totalidad de la formaci\u00f3n teol\u00f3gica.<\/p>\n<p>Es de agradecer que se nos proponga la selecci\u00f3n de temas sin cerrar el arco tem\u00e1tico, que el profesor podr\u00e1, seg\u00fan mil circunstancias de pa\u00ed\u00ads, cultura, fieles, etc., ampliar o reducir a voluntad. De modo que dichas recomendaciones deben ser adaptadas a las circunstancias y a las necesidades de cada contexto particular (LDE 24). T\u00e9ngase presente, sin embargo, que lo propuesto en la tr\u00ed\u00adada que ofrece LDE son orientaciones, s\u00ed\u00ad, pero es el m\u00ed\u00adnimo para que haya garant\u00ed\u00ada de hacer las cosas bien. En resumen, ni el DE ni LDE agotan el repertorio.<\/p>\n<p>El curso de introducci\u00f3n general ha de procurar que los estudiantes comprendan claramente que el objetivo del ecumenismo es restablecer la plena unidad visible de todos los cristianos. No estar\u00e1 de m\u00e1s subrayar lo de plena unidad visible, porque aqu\u00ed\u00ad suelen tropez\u00e1r no pocos ecumenistas, sobre todo quienes se contentan con jugar a la baja. Por de pronto, deber\u00e1 ir constrastado a la luz de Jn 17, 21 (Jes\u00fas pide al Padre no una unidad cualquiera, sino la visible de los suyos). El triple subapartado, pues, contempla:<\/p>\n<p>3.1: a) Compromiso ecum\u00e9nico de la Iglesia cat\u00f3lica.<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 Fundamentaci\u00f3n b\u00ed\u00adblica del ecumenismo seg\u00fan LG 1-4 [misterio de la Iglesia; voluntad salv\u00ed\u00adfica universal de Dios Padre; misi\u00f3n y cometido del Hijo], UR 2 [unidad y unicidad de la Iglesia], y UUS 5-9 [El designio de Dios y la comuni\u00f3n; El camino ecum\u00e9nico, camino de la Iglesia].<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 Principios cat\u00f3licos del ecumenismo presentados por LG 8,14-15 [La Iglesia, visible y espiritual a un tiempo; los fieles cat\u00f3licos; V\u00ed\u00adnculos de la Iglesia con los cristianos no cat\u00f3licos], UR, c.1 [Principios cat\u00f3licos sobre el ecumenismo]; DE, c.1 [La b\u00fasqueda de la unidad de los cristianos] y UUS, c.1 [El compromiso ecum\u00e9nico de la Iglesia cat\u00f3lica]. El primer borrador del c. 1: Principios del ecumenismo cat\u00f3lico, fue desechado porque dicho t\u00ed\u00adtulo no se ajustaba a lo que el ecumenismo debe ser. Denunciada su inconveniencia, se hizo ver que no hay ecumenismo cat\u00f3lico que valga. Ni ortodoxo. Ni protestante. El ecumenismo no tiene adjetivos ni es monopolio de nadie. De modo que, o se est\u00e1 en \u00e9l con todas las consecuencias, o se deja uno de inventos. A la luz de cual habr\u00e1, pues, que Interpretar documentos como, verbigracia, la Declaraci\u00f3n Dominus lesus 16-VIII-2000; presentada el 5-IX-2000] y cualesquiera otros de igual o parecida \u00ed\u00adndole. (NEUNER, P., p. 107-10).<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 Significado de la comuni\u00f3n (koinon\u00ed\u00ada); necesidad de renovaci\u00f3n y conversi\u00f3n; lugar de la doctrina; la primac\u00ed\u00ada de la oraci\u00f3n (UUS 49). Son las bases de cualquier ecumenismo, sencillamente: los m\u00faltiples enfoques del pasado han cedido el puesto al actual de la comuni\u00f3n, concepto b\u00e1sico en cualesquiera iniciativas que aspiren a restablecer la unidad visible de la Iglesia. Su esp\u00ed\u00adritu ha venido presidiendo estos \u00faltimos a\u00f1os documentos y discursos pontificios sobre la unidad (Vid. D 13-17), el lema de las Semanas de oraci\u00f3n a mediados de enero y estudios eclesiol\u00f3gicos recientes como los del recientemente desaparecido P. Tillard (Cf. Bibliog.). Juan Pablo II lo ha incorporado incluso en su program\u00e1tica Novo millennio ineunte (NMI 43-45; LANGA, P., \u00abEl ecumenismo en la Novo millennio ineunte\u00bb [en prensa]).<\/p>\n<p>Incarnationis mysterium [29-XI-1998], subraya expresamente con el segmento purificarla memoria\/ o bien purificaci\u00f3n de la memoria. Y sobre todo en el documento de la CTI y el acto solemne de la Jornada del Perd\u00f3n en la Bas\u00ed\u00adlica de San Pedro (12.111.2000), donde se dice incluso en qu\u00e9 consiste \u00e9sta. Cf. CTI, Memoria y Reconciliaci\u00f3n: La Iglesia y las culpas del pasado (7-111-2000), Introducci\u00f3n. Vid. LANGA, P., \u00abMemoria&#8230;\u00bb: PE 51 (2000) 39-56).<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 Esfuerzos para erradicar las divisiones los hubo siempre en la historia de la Iglesia, es verdad, que, al fin y al cabo, despu\u00e9s de una ca\u00ed\u00adda, la gracia nunca deja de aportar la saludable medicina de la reconciliaci\u00f3n. La historia registra \u00e9pocas, movimientos, personas, ideas que, en el decurso de los siglos, intentaron la reconciliaci\u00f3n entre Iglesias. Ser\u00e1 bueno, pese a todo, advertir de las diferencias entre los intentos de pasados siglos (concilios de Lyon y Florencia, verbigracia) y los que hoy en d\u00ed\u00ada fomenta el ecumenismo actual. Eso ayudar\u00e1 a probar c\u00f3mo y cu\u00e1nto cambian las circunstancias, lo cual, a su vez, permitir\u00e1 valorar m\u00e1s y m\u00e1s qu\u00e9 pretend\u00ed\u00ada el beato Juan XXIII con la c\u00e9lebre expresi\u00f3n signos de los tiempos.<\/p>\n<p>3.1: b) El papel del di\u00e1logo teol\u00f3gico y la Enc\u00ed\u00adclica UUS<br \/>\n\u2020\u00a2 La formaci\u00f3n para el di\u00e1logo y el significado del di\u00e1logo. Con referencias a UUS 28-29 [Di\u00e1logo ecum\u00e9nico, donde llama a las profundas reflexiones de la Ecclesiam suam sobre el di\u00e1logo, recogidas por el Vaticano II, y afirma que el di\u00e1logo es m\u00e1s que un intercambio de dones (LG 13); y al DE 172-182. Qu\u00e9 signifique formarse para el di\u00e1logo, epicentro del ecumenismo, y qu\u00e9 dialogar ecum\u00e9nicamente lo dejan entrever UR 9.11.6 y LG 12]. Es preciso dejar bien sentadas las diferencias entre di\u00e1logo de la caridad y di\u00e1logo teol\u00f3gico: se implican ambos entre s\u00ed\u00ad; se complementan y son, uno y otro, necesarios. Arraigan en el Evangelio.<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 Pero luego est\u00e1n la doctrina, la historia, la cultura, la oraci\u00f3n lit\u00fargica y la espiritualidad como temas dial\u00f3gicos. Muy densos ellos y a la vez dispares como para examinarlos al detalle. Salta a la vista que la cultura, por s\u00f3lo ara\u00f1ar en uno, demanda sostenida preparaci\u00f3n para saber conjugar culturas advenientes y emergentes, lo mismo que el sentido de la proporci\u00f3n y de la mesura y de la armon\u00ed\u00ada con el respetuoso pluralismo. Un di\u00e1logo que no cuente con dichos requisitos dif\u00ed\u00adcilmente ser\u00e1 tal: acabar\u00e1, tarde o pronto, en aburrido mon\u00f3logo de alguien que siempre quiere imponer y nunca aceptar. Dialogar as\u00ed\u00ad en ecumenismo es, sencillamente, absorber. Durante las cruzadas este verbo ten\u00ed\u00ada su correspondiente sin\u00f3nimo: latinizar.<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 La terminolog\u00ed\u00ada en sus aspectos m\u00e1s importantes y las puntualizaciones a prop\u00f3sito de oikoumene, testimonio com\u00fan, \u00abjerarqu\u00ed\u00ada de las verdades\u00bb, leg\u00ed\u00adtima diversidad, pluralidad y complementariedad de las expresiones de fe son de capital importancia, sobre todo en lo tocante al segmento \u00abjerarqu\u00ed\u00ada de las verdades\u00bb, as\u00ed\u00ad como a la trilog\u00ed\u00ada conceptual diversidad, pluralidad y complementariedad y, en fin, a la diferencia, hoy m\u00e1s necesaria que nunca, entre ecumenismo y di\u00e1logo interreligioso. No son la misma cosa. Desde el punto de vista metodol\u00f3gico, el mayor peligro que puede correr el movimiento ecum\u00e9nico tal vez sea identificar ecumenismo y di\u00e1logo interreligioso: va en ello, pues, nada menos que la salvaguardia de la identidad y el saber siempre qui\u00e9n es qui\u00e9n.<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 Objetivos, m\u00e9todos y resultados de un di\u00e1logo determinado. Tambi\u00e9n aqu\u00ed\u00ad urge precisar que no todos los di\u00e1logos ecum\u00e9nicos son iguales: difieren por objetivos (al menos los de a corto plazo, porque el supremo y \u00faltimo siempre ser\u00e1 la unidad de la Iglesia de Jesucristo), m\u00e9todos (que depender\u00e1n, es l\u00f3gico, de m\u00faltiples circunstancias; aunque tambi\u00e9n en esto el fundamental sea siempre la fraterna disponibilidad a exponer y escuchar, a ense\u00f1ar y aprender, al par cum par\u00ed\u00ad del Vaticano II (UR 9); y resultados (donde tambi\u00e9n se aprecia la variedad que va desde los m\u00e1s alentadores y optimistas hasta los menos din\u00e1micos y entusiasmantes; pero siempre contando una vez m\u00e1s con el inciso de un balance que sustancialmente es positivo). La predicha variedad se deja sentir en el mismo procedimiento de la Iglesia cat\u00f3lica con los otros hermanos acat\u00f3licos: no es igual dialogar con las Iglesias ortodoxas que con las Iglesias y Comunidades eclesiales de la Reforma o con la Comuni\u00f3n anglicana. De ah\u00ed\u00ad la conveniencia de hacerlo con cada grupo mediante una comisi\u00f3n mixta nombrada a tal efecto.<\/p>\n<p>3.1: c) Algunos temas ecum\u00e9nicos comunes<br \/>\n\u2020\u00a2 En el predicho curso de introducci\u00f3n general han de presidir cuestiones comunes, mas no por ello menos esenciales. As\u00ed\u00ad, el ecumenismo espiritual y la importancia de la oraci\u00f3n ecum\u00e9nica, cuyo contexto no ha de ser otro que la oraci\u00f3n de Jes\u00fas \u00abpara que el mundo crea\u00bb (Jn 17, 21). El de la oraci\u00f3n es siempre un tema que reclama otros, entre ellos la vida sacramental, los himnos, las oraciones lit\u00fargicas y los ritos.<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 Se comprende que una formaci\u00f3n acad\u00e9mica y pastoral contemple los principios cat\u00f3licos del compartir vida sacramental y fuentes espirituales, o la misma catolicidad en el tiempo y en el espacio, o la oikoumene en el Nuevo Testamento y en la Iglesia primitiva. La sinodalidad y la colegialidad, la unidad de la Iglesia y la del g\u00e9nero humano son fundamentales. La plena unidad visible y la pluralidad en la Iglesia. La unidad entendida como don de Dios a los cristianos, en su triple faceta: unidad de fe, unidad en la vida sacramental y unidad en el ministerio.<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 La b\u00fasqueda de la unidad nos lleva a la tarea evangelizadora y al delicado asunto del testimonio com\u00fan. El estrecho v\u00ed\u00adnculo entre ecumenismo y actividad misionera de la Iglesia con su correspondiente casu\u00ed\u00adstica de la evangelizaci\u00f3n y del proselitismo, o de la recepci\u00f3n de un bautizado en la Iglesia cat\u00f3lica y su abandono, as\u00ed\u00ad como del fundamentalismo b\u00ed\u00adblico y del integrismo y sincretismo doctrinales son asuntos a considerar, aunque s\u00f3lo sea de forma general.<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 Por \u00faltimo cumple afrontar igualmente los problemas \u00e9ticos. Ante los desaf\u00ed\u00ados del mundo moderno, el ecumenismo no puede en modo alguno desentenderse de ellos, ni de cuanto conlleva el progreso cient\u00ed\u00adfico. La inculturaci\u00f3n de la fe, el secularismo en la Iglesia, los v\u00ed\u00adnculos entre fe y pol\u00ed\u00adtica, y hasta los medios de comunicaci\u00f3n social son cuestiones menesterosas de un cuidadoso tratamiento acad\u00e9mico y, por supuesto, pastoral en el ecumenismo de nuestros d\u00ed\u00adas.<\/p>\n<p>4. Argumentos a tratar de modo particular<br \/>\n4.1. Fundamentaci\u00f3n b\u00ed\u00adblica del ecumenismo. Esta ha de partir del plan de Dios para la unidad de su pueblo y de todo el g\u00e9nero humano. Lo cual conlleva ocuparse de la unidad trinitaria del Padre, Hijo y Esp\u00ed\u00adritu Santo; de la unidad en la creaci\u00f3n querida por Dios y da\u00f1ada por el pecado; de la unidad con Dios, los hombres y la creaci\u00f3n. Conceptos todos ellos a los que deber\u00e1n acompa\u00f1ar la alianza, la elecci\u00f3n y la misi\u00f3n del pueblo de Dios; la vida, la muerte y la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas para reunir a los hijos de Dios dispersos; la oraci\u00f3n de Jes\u00fas a fin de que todos sean uno para que el mundo crea; el Esp\u00ed\u00adritu, que se nos ha prometido, para conducirnos a la verdad plena, sus dones espirituales y los ministerios que nos han sido dados para que podamos edificar el cuerpo de Cristo; la misi\u00f3n de los Ap\u00f3stoles junto con Pedro al servicio de la unidad; la unidad de los creyentes gracias al bautismo conferido en el nombre de la Santa Trinidad y la idea de koinonia. Junto a la unidad, la catolicidad en el tiempo y en el espacio (DE 79a). Confesamos en el Credo que la Iglesia es una, santa, cat\u00f3lica y apost\u00f3lica. He aqu\u00ed\u00ad el contexto por donde la oikoumene en el NT y en la Iglesia primitiva. Es preciso profundizar aqu\u00ed\u00ad la unidad visible como objeto del movimiento ecum\u00e9nico (UR 1 y 4; UUS 1-14).<\/p>\n<p>Y de igual modo conceptos de la introducci\u00f3n general, como la comuni\u00f3n entre Iglesia local y universal: la diversidad leg\u00ed\u00adtima como factor de la catolicidad (Cf. DE 13-16; y CDF, Communionis notio (1992), la colegialidad y la sinodalidad. Tambi\u00e9n la unidad de la Iglesia y la del g\u00e9nero humano habr\u00e1n de conocer su base b\u00ed\u00adblica. Incluso temas dif\u00ed\u00adciles como el racismo, la participaci\u00f3n de la mujer en la Iglesia, la marginaci\u00f3n y la ecolog\u00ed\u00ada demandan esmerado trato (Vid. VALL, H, SJ).<\/p>\n<p>4.2. Fundamentaci\u00f3n hist\u00f3rica del ecumenismo. Su presentaci\u00f3n debe tener en cuenta logros y fracasos (DE 79c. Vid. FEY, H. E. y RousE, R.-NEILL, S.C.).<\/p>\n<p>Pueden abordarse: unidad y diversidad en la Iglesia primitiva (Hch 15; Gal 2; soluci\u00f3n de tensiones entre Pedro y Pablo); Padres Apost\u00f3licos: especialemente las cartas de Clemente Romano e Ignacio de Antioqu\u00ed\u00ada. Asimismo, las divisiones importantes hasta hoy: a) del siglo V (Efeso, Calcedonia); b) del siglo XI (separaci\u00f3n entre Constantinopla y Roma); c) del siglo XVI (la Reforma); d) m\u00e1s recientes (origen del Metodismo y de los Veterocat\u00f3licos). Habr\u00e1 que recordar asimismo los intentos por restablecer la unidad: el Concilio de Florencia (1439), la Confesi\u00f3n de Augsburgo (1530), las Conversaciones de Malinas (1921-1926). Y a todo ello, a\u00f1adir los progresos del movimiento ecum\u00e9nico contempor\u00e1neo y reanudada b\u00fasqueda de la unidad de los cristianos: a) Creaci\u00f3n del CEI, con los acontecimientos que precedieron; b) Concilio Vaticano II: especialmente la LG, el UR y la NE, con los desarrollos del ecumenismo cat\u00f3lico anteriores al Concilio; los di\u00e1logos teol\u00f3gicos bilaterales y multilaterales, am\u00e9n de sus resultados; los acuerdos cristol\u00f3gicos entre la Iglesia cat\u00f3lica y las antiguas Iglesias de Oriente; la biograf\u00ed\u00ada de personajes con un destacado protagonismo en la historia ecum\u00e9nica.<\/p>\n<p>4.3. Fundamentaci\u00f3n doctrinal y metodol\u00f3gica del ecumenismo. Concretamente (DE 79b; 9-25 y 76): la fe apost\u00f3lica, la Sagrada Escritura, el Credo, el Bautismo, la vida sacramental, los himnos y las oraciones lit\u00fargicas. Incluso, aunque ya para estamentos especializados, el sustrato doctrinal de los diversos ritos. En cuanto a su fin y metodolog\u00ed\u00ada (DE 79d), los cat\u00f3licos comprenden la unidad como un don que Dios ofrece a los cristianos porque participan en su propia comuni\u00f3n, y cuyos elementos constitutivos son: unidad de fe, en la vida sacramental, y en el ministerio. El c.1 de UR puede ser buen punto de partida para esta reflexi\u00f3n (UR 2-4 y LG 14; Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica, 815; UUS 9, 77), pero hay otros documentos ecum\u00e9nicos de actualidad que tambi\u00e9n lo abordan. (Por ejemplo, en la VII Asamblea general del CEI: Canberra, 2.1).<\/p>\n<p>Los diferentes modelos de unidad examinados en los documentos ecum\u00e9nicos pueden ser objeto de presentaci\u00f3n\/ evaluaci\u00f3n a la luz de la ense\u00f1anza cat\u00f3lica. LDE menciona algunos: \u00abconfederaci\u00f3n\u00bb, unidad en la acci\u00f3n y en el testimonio, diversidad reconciliada, comunidad (\u00abfellowship\u00bb) conciliar, \u00abAcuerdo de Leuenberg\u00bb, modelo del Concilio de Florencia, unidad org\u00e1nica, y la koinonia eucar\u00ed\u00adstica. El compromiso dial\u00f3gico de la Iglesia cat\u00f3lica est\u00e1 animado por la esperanza de que se realice la oraci\u00f3n de Cristo por la unidad. Muchos documentos oficiales expresan esta esperanza. Entre ellos: el Catecismo de la Iglesia cat\u00f3lica (1992); el DE (1993); la Carta apost\u00f3lica Tertio millennio adveniente (1994); la UUS (1995) y la OL (1995).<\/p>\n<p>Nunca sobrar\u00e1 repetir que no es igual ecumenismo que di\u00e1logo interreligioso. Una buena formaci\u00f3n, ya pastoral, ya acad\u00e9mica, debe contemplar estos matices, determinantes ellos, no ya s\u00f3lo para emprender actividades en tal sentido, sino en cuanto a la actitud a seguir seg\u00fan se trate de una u otra cara. Por de pronto, va en ello la identidad del ecumenismo, su particular car\u00e1cter intereclesial. Los fieles tienen derecho a saber que no da igual tratar de religiones que de Iglesias (Vid.<\/p>\n<p>DHAVAMONY, M. y KUSCHEL, K.-J.). Y, por supuesto, que las sectas no son ecumenismo. Mucha gente confuden todav\u00ed\u00ada estos campos, con el consiguiente perjuicio para la santa causa de la unidad.<\/p>\n<p>Dentro de la metodolog\u00ed\u00ada ecum\u00e9nica, cumple dar informaci\u00f3n general acerca de las principales Iglesias y Comunidades eclesiales (DE 79e), especialmente las que dialogan con la Iglesia cat\u00f3lica u ocupan lugar de relieve en un pa\u00ed\u00ads o regi\u00f3n determinada. As\u00ed\u00ad: la Iglesia ortodoxa; las orientales ortodoxas (copta, et\u00ed\u00adope, sir\u00ed\u00adaca, armenia y asiria de Oriente); las Iglesias y Comunidades eclesiales de la Reforma (anglicanos, luteranos, reformados); las Iglesias libres (metodistas, bautistas, disc\u00ed\u00adpulos de Cristo, pentecostales cl\u00e1sicos). En este contexto, podr\u00e1n utilizarse los s\u00ed\u00admbolos y las f\u00f3rmulas confesionales propias, verbigracia los Treinta y Nueve Art\u00ed\u00adculos (anglicanos), la Confesi\u00f3n de Augsburgo (luteranos), el Catecismo de Heidelberg y la Confesi\u00f3n de Westminster (reformados). Se har\u00e1 oportuna menci\u00f3n aqu\u00ed\u00ad de cada tendencia y de los principales matices teol\u00f3gicos propios de cada Iglesia o Comunidad eclesial, sus tradiciones lit\u00fargicas, su sistema eclesi\u00e1stico y su disciplina, las estructuras de autoridad, las formas de ministerio propias de estas Iglesias, tanto en Oriente como en Occidente.<\/p>\n<p>4.4. Fundamentaci\u00f3n espiritual. \u00abAlma de todo el movimiento ecum\u00e9nico\u00bb (UR 8 [cf. el esp\u00ed\u00adritu del R Couturier]; DE 79g; UUS 21-27, 44-45 y 82-85. Vid. GARC\u00ed\u008dA HERNANDO, J., La unidad es la meta, la oraci\u00f3n el camino, Madrid 1996), el ecumenismo espiritual es, por ello, elemento imprescindible de la formaci\u00f3n ecum\u00e9nica. Entre sus temas, han de contar: la necesidad de conversi\u00f3n y santidad de vida (UR 6-7; UUS 15 y 82-83), el valor y la importancia de la oraci\u00f3n en com\u00fan (UUS 21-27 y D, cap. III, seci\u00f3n B, en particular 102-121), las diferentes formas de espiritualidad, devoci\u00f3n y oraci\u00f3n en las diversas tradiciones confesionales; la aparici\u00f3n de una espiritualidad ecum\u00e9nica constatada en el estudio y reflexi\u00f3n com\u00fan sobre la Biblia y las traducciones ecum\u00e9nicas de la Sagrada Escritura (DE 183-186 y UUS 45); los textos lit\u00fargicos y cantorales comunes (DE 187 y UUS 46); la participaci\u00f3n en jornadas de oraci\u00f3n en com\u00fan (\u00abJornada mundial de oraci\u00f3n de las mujeres\u00bb; \u00abSemana de oraci\u00f3n por la unidad de los cristianos\u00bb; colaboraci\u00f3n ecum\u00e9nica en la catequesis (DE 188-190), la idea de un martirologio com\u00fan (UUS 83-85).<\/p>\n<p>Las \u00f3rdenes y congregaciones religiosas y sociedades de vida apost\u00f3lica pueden aportar una valiosa contribuci\u00f3n ecum\u00e9nica sensibilizando a sus miembros y a los cristianos objeto de su apostolado en su llamada a la conversi\u00f3n y a la santidad de vida (DE 50; LDP 3. Vid. KERVINGANT, M. DE LA T.). Ser\u00e1 bueno aportar en todo esto la fundamentaci\u00f3n b\u00ed\u00adblica y doctrinal del ecumenismo, los principios cat\u00f3licos al respecto, el misterio de la Iglesia y su comuni\u00f3n (koinon\u00ed\u00ada), con el significado y los elementos comunes y grados.<\/p>\n<p>5. Temas principales en los que el di\u00e1logo debe avanzar<br \/>\nLos enumer\u00f3 Juan Pablo II (UUS 79): la relaci\u00f3n entre la Sagrada Escritura, autoridad suprema en materia de fe, y la Tradici\u00f3n, interpretaci\u00f3n indispensable de la Palabra de Dios; la Eucarist\u00ed\u00ada, como sacramento del Cuerpo y la Sangre de Cristo, ofrenda de alabanza al Padre, memorial sacrificial y presencia real de Cristo, efusi\u00f3n santificadora del Esp\u00ed\u00adritu Santo; el Orden como sacramento, en el triple ministerio del episcopado, presbiterado y diaconado; el Magisterio de la Iglesia, confiado al Papa y a los Obispos en comuni\u00f3n con \u00e9l, entendido como responsabilidad y autoridad en nombre de Cristo para la ense\u00f1anza y salvaguardia de la fe; la Virgen Mar\u00ed\u00ada, Madre de Dios e Icono de la Iglesia, Madre espiritual que intercede por los disc\u00ed\u00adpulos de Cristo y por la humanidad entera; la comprensi\u00f3n de lo que es la Iglesia; y, en fin, la naturaleza del primado del Obispo de Roma y su ejercicio (UUS 95-96).<\/p>\n<p>Acerca de los problemas ecum\u00e9nicos espec\u00ed\u00adficos (DE 79f; y cap. IV.), merecen particular dedicaci\u00f3n los principios y normas de la Iglesia cat\u00f3lica y los puntos en que difiere de los de las otras Iglesias. Por ejemplo, lo concerniente al reconocimiento rec\u00ed\u00adproco del bautismo (DE 92-100), la condivisi\u00f3n del culto (DE 102-121), el compartir la vida sacramental (DE 104, 122-136), los matrimonios mixtos (DE 143-160), el ministerio y el puesto de las mujeres en la Iglesia (DE 43-46. Vid., JUAN PABLO II, Carta ap. Mulieris dignitatem (15.8.1988) sobre la dignidad y vocaci\u00f3n de la mujer, con ocasi\u00f3n del A\u00f1o Mariano; Carta ap. Ordinatio sacerdotalis (22.5.1994) sobre la ordenaci\u00f3n exclusivamente reservada a los hombres. Ser\u00ed\u00ada conveniente aportar el epistolario intercambiado entre Roma y Canterbury a prop\u00f3sito de la ordenaci\u00f3n de las mujeres), el papel de los laicos (AA 1-33; LG 30-38; JUAN PABLO II, Exh. ap. postsinodal Christifideles laici). En cuanto al binomio ecumenismo y misi\u00f3n (DE 205-209; UUS 98-99), su estrecho v\u00ed\u00adnculo requiere que se precisen bien puntos como: unidad de los cristianos y naturaleza misionera de la Iglesia: \u00abQue ellos sean uno&#8230; para que el mundo crea\u00bb (Jn 17, 21) (AG 2-6; RM 56; UUS 98; AA. W., \u00abNueva evangelizaci\u00f3n y Ecumenismo\u00bb, Madrid 1992; CEI, Venga tu Reino, Salamanca 1982; ESQUERDA BIFET, J, Diccionario: esp. Ecumenismo, 235-37; LANGA, P., El ecumenismo y las misiones, 397-406); la divisi\u00f3n entre los cristianos, todo un serio obst\u00e1culo a la predicaci\u00f3n del Evangelio (Tema del esc\u00e1ndalo de la divisi\u00f3n; UR 1, AG 6, EN, 77, RM 50, DE 205 y UUS 99); el bautismo y la fe com\u00fan, base para la cooperaci\u00f3n ecum\u00e9nica en la misi\u00f3n (AG 15; EN 77; DE 206-209; UUS 99); y, en suma, que la actividad misionera no puede dirigirse hacia los dem\u00e1s cristianos, so pena de incurrir en el proselitismo (Cf. el problema del proselitismo y la soluci\u00f3n de Balamand; AG 13; UR 4; LDE 26, nota 82.). Por lo que ata\u00f1e al ecumenismo y los retos contempor\u00e1neos, urge profundizar en asuntos como la dimensi\u00f3n ecum\u00e9nica de los problemas \u00e9ticos y recientes progresos cient\u00ed\u00adficos (Grupo Mixto de Trabajo entre la Iglesia cat\u00f3lica y el CEI, El di\u00e1logo ecum\u00e9nico sobre cuestiones morales: fuente posible de testimonio com\u00fan o de divisiones, SI 91, 1996\/1-II, 87-94), la inculturaci\u00f3n de la fe, el proselitismo (Cf. LDE 26, nota 82); el desaf\u00ed\u00ado teol\u00f3gico y pastoral que representan las sectas, los cultos y los NMR (Cf. LDE 26, nota 83); o los v\u00ed\u00adnculos entre fe y pol\u00ed\u00adtica a prop\u00f3sito de cuestiones como el nacionalismo y el chauvinismo y la secularizaci\u00f3n en las Iglesias.<\/p>\n<p>A la hora de la informaci\u00f3n cuentan, y c\u00f3mo, los textos y manuales. Ni que decir tiene que deber\u00e1n utilizarse los principales documentos del ecumenismo cat\u00f3lico.<\/p>\n<p>Pero tambi\u00e9n libros y textos de otras Iglesias exponiendo con fidelidad su ense\u00f1anza. De lo contrario no podr\u00ed\u00adamos hablar de ecumenismo. Y todo para \u00abpermitir una confrontaci\u00f3n honrada y objetiva, y estimular a la par una profundizaci\u00f3n posterior en la doctrina cat\u00f3lica\u00bb (DE 80c). Los textos escogidos han de referirse a las Iglesias m\u00e1s directamente objeto de estudio de un curso determinado. A este respecto, son indispensables los diccionarios ecum\u00e9nicos, las concordancias y los estudios tem\u00e1ticos comparados; los principales textos confesionales hist\u00f3ricos y contempor\u00e1neos; los documentos, informes y declaraciones de acuerdos de los di\u00e1logos ecum\u00e9nicos bilaterales y multilaterales; y los manuales de historia del movimiento ecum\u00e9nico. De ah\u00ed\u00ad mis precisiones de la bibliograf\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>6. Orientaciones pastorales<br \/>\nLa formaci\u00f3n en esta fascinante causa de la unidad cristiana no puede limitarse a lo acad\u00e9mico, es obvio. Debe acompa\u00f1arla una experiencia ecum\u00e9nica concreta (DE 82,85-86), como, por ejemplo, visitar tambi\u00e9n Iglesias no cat\u00f3licas y asistir al culto de otras tradiciones; encontrarse con estudiantes de otras Iglesias y Comunidades eclesiales prepar\u00e1ndose para el ministerio pastoral; vivir momentos de oraci\u00f3n en com\u00fan con otros cristianos, en particular, durante la Semana de oraci\u00f3n por la unidad, s\u00ed\u00ad, pero tambi\u00e9n fuera de ella; acudir a jornadas de estudio y discusi\u00f3n que puedan contribuir a conocer la doctrina y vida de los otros cristianos; invitar, en determinadas circunstancias, a conferenciantes y expertos de otras tradiciones cristianas (DE 81, 191-203; cf. LDE 28, nota 87, que dice: \u00abLa realizaci\u00f3n concreta de tales reuniones depender\u00e1, como es l\u00f3gico, de la situaci\u00f3n local, de las posibilidades de cada Iglesia y de la presencia de personas cualificadas\u00bb).<\/p>\n<p>La formaci\u00f3n seminar\u00ed\u00adstica, pues, y la de los seglares, pasa hoy por el ecumenismo a toda vela, en el que ni siquiera su asignatura es suficiente, con ser ya mucho, qu\u00e9 duda cabe. Dir\u00ed\u00adase que hace falta, sobre todo, Teolog\u00ed\u00ada del Ecumenismo. Los documentos de la Iglesia son reiterativos en cuanto a la necesidad de un talante ecum\u00e9nico en el cuadro completo de asignaturas teol\u00f3gicas y en la variad\u00ed\u00adsima y compleja actividad pastoral. Ya el Concilio decret\u00f3: \u00abEs necesario que las instituciones teol\u00f3gicas y las dem\u00e1s disciplinas, especialmente las hist\u00f3ricas, se ense\u00f1en tambi\u00e9n bajo el aspecto ecum\u00e9nico, para que respondan con mayor exactitud a la realidad\u00bb (UR 10; DE 76). Y, no contento con ello, hizo extensiva su decisi\u00f3n al campo misional: \u00abTambi\u00e9n es necesario que los cat\u00f3licos que se dedican a la acci\u00f3n misionera en territorios en los que trabajan otros cristianos conozcan, principalmente hoy, los problemas y los frutos que del ecumenismo se derivan en su apostolado\u00bb (UR 10. AA 30-31). Precisamente al hilo de cuanto el Decreto UR y el DE hab\u00ed\u00adan dicho ya, la Iglesia ha venido despu\u00e9s a precisar a\u00fan m\u00e1s y m\u00e1s, si cabe, la necesidad de una formaci\u00f3n ecum\u00e9nica de todos los fieles (LDP 3-5).<\/p>\n<p>Hay importantes cuestiones pastorales y pr\u00e1cticas que no pueden ser omitidas durante la formaci\u00f3n ecum\u00e9nica, especialmente para los seminaristas. Si no es posible incluirlas de modo adecuado en el curso, habr\u00e1n de tomarse disposiciones particulares para hacerlo en el caso de los que van a ser ordenados; por ejemplo, durante la preparaci\u00f3n al diaconado. Me refiero en concreto a las normas pr\u00e1cticas para el reconocimiento mutuo del bautismo, al culto ecum\u00e9nico, a la hospitalidad sacramental, a la preparaci\u00f3n, celebraci\u00f3n y atenci\u00f3n pastoral de los matrimonios mixtos (Vid. DE FRANCISCO VEGA, C.), a la celebraci\u00f3n de funerales, a los problemas de las sectas y de los NMR; al conocimiento de las directivas y orientaciones ecum\u00e9nicas existentes: los c\u00e1nones de los C\u00f3digos de Derecho Can\u00f3nico, las normas del PCPUC, en particular el DE (1993), as\u00ed\u00ad como las directivas provenientes de las Conferencias Episcopales o del S\u00ed\u00adnodo de las Iglesias orientales, y no digamos ya las del Obispo diocesano. Las informaciones sobre las organizaciones ecum\u00e9nicas locales, regionales y nacionales, como es el caso de las comisiones ecum\u00e9nicas diocesanas, los Consejos de Iglesias, y las informaciones que tengan que ver con los di\u00e1logos ecum\u00e9nicos a nivel regional o nacional, tambi\u00e9n han de tenerse en cuenta.<\/p>\n<p>Las precedentes recomendaciones se refieren de lleno a la formaci\u00f3n de los que se preparan para el ministerio pastoral. \u00abEs de gran importancia -remach\u00f3 una vez m\u00e1s el Concilio explicando la raz\u00f3n- que los futuros Pastores y sacerdotes dominen la teolog\u00ed\u00ada elaborada seg\u00fan este criterio con toda exactitud [&#8230;] porque la necesaria instrucci\u00f3n y formaci\u00f3n espiritual de los fieles y de los religiosos depende sobre todo de la formaci\u00f3n de los sacerdotes\u00bb (UR 10. Vid. SESBOUE, B., Salamanca 1999). El DE las da muy importantes sobre la formaci\u00f3n permanente de los ministros ordenados y de los agentes de pastoral, algo de veras vital para la evoluci\u00f3n constante en el movimiento ecum\u00e9nico (DE 91). Algunos temas ecum\u00e9nicos comunes, como la renovaci\u00f3n y la conversi\u00f3n, el di\u00e1logo y la oraci\u00f3n, la unidad y su protagonismo en el campo de la evangelizaci\u00f3n, la unidad y su estrecho lazo con la pluralidad, la colaboraci\u00f3n como ejercicio de la caridad, el testimonio com\u00fan de los cristianos ante un mundo de guerras y discordias, el esc\u00e1ndalo de la divisi\u00f3n de los cristianos y su bloqueo de la pastoral habr\u00e1n de ser desmenuzados a los fieles seg\u00fan lugares y posibilidades, conferencias, clases, salones parroquiales, etc., pero nunca marginados del organigrama de la parroquia.<\/p>\n<p>Es preciso que los sencillos fieles se enteren bien de los factores teol\u00f3gicos, hist\u00f3ricos y culturales que concurren en las divisiones, as\u00ed\u00ad como de los esfuerzos que se est\u00e1n llevando a cabo por recuperar la unidad eclesial rota, de suerte que no adjudiquen o remitan sin m\u00e1s este menester s\u00f3lo a los especialistas, como un bonito modo de escaquearse. El mantenimiento de las divisiones y sus causas, la formaci\u00f3n para el di\u00e1logo, su significado en la normativa ecum\u00e9nica, descendiendo incluso a la doctrina, la historia, la cultura, la oraci\u00f3n lit\u00fargica, y la espiritualidad es algo que habr\u00e1 de transmitirse adecuadamente para que no s\u00f3lo llegue hasta los fieles no especializados en la materia, sino que logre incluso impregnar su vida de comuni\u00f3n y de fraternidad eclesial. Habr\u00e1 que abundar en la doble cara dial\u00f3gica del ecumenismo: el di\u00e1logo de la caridad y el di\u00e1logo teol\u00f3gico, precisando que se completan entre s\u00ed\u00ad, que uno y otro son necesarios; que en los dos tiene que implicarse todo cristiano. Y dentro del di\u00e1logo teol\u00f3gico, ser\u00e1 siempre oportuno conocer su variada clasificaci\u00f3n: bilaterales, multilaterales, regionales, universales, etc.<\/p>\n<p>D\u00ed\u00adgase otro tanto de los acuerdos, documentos y disposiciones que en dicho campo se tomen, as\u00ed\u00ad como de su importancia para la vida de la Iglesia. Piezas como el BEM (Documento de Lima, 1982), la Declaraci\u00f3n Cristol\u00f3gica com\u00fan entre la Iglesia Cat\u00f3lica y la Iglesia Asiria del Oriente (11.X1.1994), los acuerdos doctrinales en el di\u00e1logo teol\u00f3gico con las Iglesias monofisitas, los eclesiol\u00f3gicos entre la Iglesia cat\u00f3lica y la Federaci\u00f3n Luterana Mundial como la c\u00e9lebre Declaraci\u00f3n conjunta sobre la Doctrina de la Justificaci\u00f3n (31.X.1999), los conseguidos entre la Iglesia cat\u00f3lica y el Anglicanismo, como el El don de la autoridad (12.V.1999) no debieran seguir durmiendo el sue\u00f1o de los justos en las bibliotecas. Dejando a un lado ya el gran sentido eclesial que encierran, las horas y horas que sus laboriosos te\u00f3logos han echado al tema, y el riqu\u00ed\u00adsimo patrimonio cultural y teol\u00f3gico que ofrecen, dichos documentos son tal vez la mejor prueba de lo mucho y bien que ha producido, y por fortuna sigue produciendo, el ecumenismo contempor\u00e1neo. De no pasar migados, glosados, explicados oportunamente a la gran masa del pueblo fiel, dudo mucho que, al menos a corto plazo, el pueblo de Dios acabe por asumirlos de verdad. Informaci\u00f3n y formaci\u00f3n, pues, s\u00ed\u00ad, pero tambi\u00e9n resuelta voluntad de compartir tareas comunes y, sobre todo, obsequiosa recepci\u00f3n de doctrina en los corazones.<\/p>\n<p>7. Bibliograf\u00ed\u00ada<br \/>\nLa ofrezco selectiva, casi toda en castellano y mayormente de los \u00faltimos 25 a\u00f1os. A menudo ser\u00e1 menester ampliar la consulta en otras lenguas, a las que, por lo menos de modo inicial, remite la que aqu\u00ed\u00ad presento.<\/p>\n<p>7.1. Siglas: CDF: Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe. CEI: Consejo Ecum\u00e9nico de las Iglesias. CEMU: Centro Ecum\u00e9nico Misioneras de la Unidad, Madrid. CERI: Comisi\u00f3n Episcopal de Relaciones Interconfesionales. CTI: Comisi\u00f3n Teol\u00f3gica Internacional. DE: PCPUC, Directorio para la aplicaci\u00f3n de los principios y normas sobre el Ecumenismo. GPE: SECRETARIADO DE LA CERI, Gu\u00ed\u00ada pastoral del ecumenismo. IERE: Iglesia Espa\u00f1ola Reformada Episcopal. La dimensi\u00f3n ecum\u00e9nica en la formaci\u00f3n de quienes trabajan en el ministerio pastoral. NMI: Carta apost\u00f3lica Novo millennio ineunte (Juan Pablo II: 2001). NMR: Nuevos Movimientos Religiosos. OL: Carta apost\u00f3lica Orientale Lumen (Juan Pablo II: 1995). PCChUF : Pontificium Consilium ad christianorum unitatem fovendam (= PCPUC). PCPUC: Pontificio Consejo para la promoci\u00f3n de la unidad de los cristianos. PE: Revista Pastoral Ecum\u00e9nica, Madrid. RI: Relaciones Interconfesionales, Secretariado de la CERI, Madrid. SI: SECRETARIAT POUR L&#8217;UNITE DES CHRETIENS, Service d&#8217;information. Cit\u00e9 du Vatican. UUS: Carta Enc\u00ed\u00adclica Ut unum sint sobre el empe\u00f1o ecum\u00e9nico (Juan Pablo II: 1995).<\/p>\n<p>7.2. Fuentes: AA.W., Al encuentro de la unidad. Documentaci\u00f3n de las relaciones entre la Santa Sede y el Patriarcado de Constantinopla (1958-1972), BAC 345, Madrid 1973. C. VATICANO II, UR: BAC 252, Madrid 1967, 5a, p. 720-57; AG: p. 654-720; DH: p. 782-804. JUAN PABLO II, Enc\u00ed\u00adclicas Slavorum Apostoli (1985), RM (1990) y UUS (1995); Cartas ap. Euntes in mundum (1988); Tertio millennio adveniente (1994); OL (1995); y NMI (2001); Carta Para el quinto centenario del nacimiento de Mart\u00ed\u00adn Lutero (1983). CTI, El cristianismo y las religiones (1996): BAC 587, Madrid 1998, pp. 557-604. CDF, Carta Communionis notio (1992): AAS 85 (1993) 838-50; Declaraci\u00f3n Dominus Jesus (2000): Ecclesia n.\u00c2\u00b0 3.014 [16.1X.2000] 1416-1425 (28-37). DOCUMENTO DE LIMA, \u00abBautismo, Eucarist\u00ed\u00ada, Ministerio\u00bb (1982): Enchiridion Oecumenicum 1, pp. 888-931. DOCUMENTO DE BASILEA, \u00abPaz y Justicia\u00bb (1989): PE 17s (1989), 167-211. DocuMENTOS DE LAS COMISIONES MIXTAS [Enchiridion Oecumenicum, vols. 1-II]. GONZALEZ MONTES, A. (ed.), Enchiridion Oecumenicum, U. P. Salamanca, v. 1 (1986), y II (1991). PCPUC, Directorio para la aplicaci\u00f3n de los principios y normas sobre el ecumenismo, CERI, Madrid 1993. PCChUF, La dimensi\u00f3n ecum\u00e9nica en la formaci\u00f3n de quienes trabajan en el ministerio pastoral, Typis Vaticanis 1997. SECRETARIADO DE LA CERI, Gu\u00ed\u00ada pastoral del ecumenismo, Edice, Madrid 1982.<\/p>\n<p>7.3. Monograf\u00ed\u00adas y estudios: AA.VV., \u00abNueva Evangelizaci\u00f3n y Ecumenismo\u00bb. Congreso iberoamericano sobre la Nueva Evangelizaci\u00f3n y Ecumenismo, Guadalupe-C\u00e1ceres, 20-26 octubre 1991, Madrid 1992. AA. w., Paz con Justicia (Texto de la Asamblea Ecum\u00e9nica Europea, Basilea, 15-21 mayo 1989), CERICEMU, Madrid 1990. CEI, Venga tu Reino. Perspectiva misionera, S\u00ed\u00adgu\u00e9me, Salamanca 1982. DE FRANCISCO VEGA, C., Las Iglesias orientales cat\u00f3licas. Identidad y patrimonio San Pablo, Madrid 1997, Los matrimonios mixtos. Cristianos separados y unidos en matrimonio, Madrid 1999; \u00abLa asignatura de \u00abecumenismo\u00bb, compromiso y tarea\u00bb: Rl, N.\u00c2\u00b0 56 (1999) 40-43. DHAVAMONV, M., Teolog\u00ed\u00ada de las Religiones. Reflexi\u00f3n sistem\u00e1tica para una comprensi\u00f3n cristiana de las religiones, San Pablo, Madrid 1998. GARC\u00ed\u008dA HERNANDO, J. (dir.), Pluralismo religioso. 1. Confesiones cristianas, Atenas-CEMU, Madrid 1992; Pluralismo religioso. II. Sectas y nuevos movimientos religiosos, Madrid 1993; Pluralismo religioso. III. Religiones no cristianas, Madrid 1997; La unidad es la meta, la oraci\u00f3n el camino. Dimensi\u00f3n espiritual del Ecumenismo, Atenas-CEMU, Madrid 1996. GONZ\u00ed\u0081LEZ MONTES, A. (dir.), Las Iglesias Orientales, BAC 604, Madrid 2000. KERVINGANT, M. DE LA T., El monacato, lugar ecum\u00e9nico. La beata Mar\u00ed\u00ada Gabriela, BAC, Madrid 1985. KUSCHEL, K. &#8211; J., Discordia en la casa de Abrah\u00e1n. Lo que separa y lo que une a jud\u00ed\u00ados, cristianos y musulmanes, Verbo Divino, Estella 1996. NEILL, ST., El Anglicanismo, Ed.: IERE, Madrid 1986. LANGA, P., \u00abLa Iglesia cat\u00f3lica y el ecumenismo\u00bb, en: ID. (dir.), Al servicio de la unidad. Homenaje a Don Juli\u00e1n Garc\u00ed\u00ada Herrando en su 50 aniversario de sacerdocio, Atenas-CEMU, Madrid 1993, 477-514; \u00abLa Iglesia cat\u00f3lica en di\u00e1logo con las Iglesias orientales ortodoxas. El di\u00e1logo cat\u00f3lico-nestoriano\u00bb (1): PE 41 (1997) 139-52; \u00abLa Iglesia cat\u00f3lica en di\u00e1logo con las Iglesias orientales ortodoxas. Di\u00e1logo cat\u00f3lico-monofisita\u00bb (II): PE 42 (1997) 243-61; \u00abEl ecumenismo y las misiones\u00bb: Misiones Extranjeras, 179 (2000) 397-406; \u00abContenido y programaci\u00f3n de la asignatura de Ecumenismo\u00bb (II): Rl, N. 59 (2000) 71-78 [fundamental en este trabajo]; \u00abMemoria, Reconciliaci\u00f3n y Ecumenismo\u00bb: PE 51 (2000) 39-56; \u00abEl ecumenismo en la Tedio millennnio ineunte\u00bb: PE 52 (2000) [en prensa]. NEUNER, P., \u00abPrueba de fuego del ecumenismo. Observaciones sobre la concepci\u00f3n de la Iglesia en un documento de la Congregaci\u00f3n de la Fe\u00bb: Selecciones de Teolog\u00ed\u00ada, vol. 40, N.\u00c2\u00b0 158 (2001) 99-110. RAHNER, K.-FRIES, H., La uni\u00f3n de las Iglesias (Una posibilidad real), Herder, Barcelona 1987. RODR\u00ed\u008dGUEZ, R, Iglesia y Ecumenismo, Herder, Barcelona 1987. SANTA ANA, J. de, Ecumenismo y Liberaci\u00f3n, Paulinas, Madrid 1987. SECRETARIADO DE LA CERI, Gu\u00ed\u00ada pastoral del ecumenismo, Edice, Madrid 1982. SESBO\u00dcE, B., Por una teolog\u00ed\u00ada ecum\u00e9nica, Secretariado Trinitario, Salamanca 1999. TILLARD, J.-M.-R., Eglise d&#8217;Eglises. L&#8217;\u00e9ccl\u00e9siologie de communion, Cerf, Par\u00ed\u00ads 1987; Chair de I&#8217;Eglise, chair du Christ. Aux sources de l&#8217;eccl\u00e9siologie de communion, Cerf, Par\u00ed\u00ads 1992. VALL, H., S.J., A la b\u00fasqueda de una nueva sociedad. Dimensi\u00f3n social del Ecumenismo, Atenas-CEMU, Madrid 1997.<\/p>\n<p>7.4. Diccionarios, textos y manuales de Ecumenismo: AA.W., de nota 85 del LDE. BoscH, J., Para comprender el ecumenismo, Verbo Divino, Estella 1991; Para conocer las sectas, Estella 1994; Diccionario de ecumenismo, Estella 1998. CERETI, G., Molte chiese cristiane un&#8217;unica Chiesa di Cristo. Corso di Ecumenismo, Queriniana, Brescia 1992. ESQUERDA BIFET, J., Diccionario de la evangelizaci\u00f3n, BAC 582, Madrid 1998. FEV, H. E., Storia del movimento ecumenico dal 1517 al 1968. IV. L&#8217;avanzata ecumenica (1948-1968), Dehoniane, Bologna 1982 (continuaci\u00f3n de ROUSE-NEILL). GONZ\u00ed\u0081LEZ MU\u00ed\u2018ANA, M., Hacia la Pascua de la unidad. Manual de ecumenismo, CajaSur, C\u00f3rdoba 1998. GUERRA, M., Diccionario enciclop\u00e9dico de las sectas, BAC maior 59, Madrid 1998. PATTARO, G., Corso di teologia dell&#8217;ecumenismo, Queriniana, Brescia 1985. ROUSE, R. &#8211; NEILL, S.C., Storia del movimento ecumenico dal 1517 al 1948. 1. Dalla Riforma agli inizi dell&#8217;800, II Mulino, Bologna 1973; Storia del movimento ecumenico dal 1517 al 1948. II. Dagli inizi dell&#8217;800 alta Conferenza di Edimburgo, Bologna 1973. S\u00ed\u0081NCHEZ VAQUERO, J., Ecumenismo. Manual de formaci\u00f3n ecum\u00e9nica. Centro Ecum\u00e9nico Juan XXIII, Salamanca 1971.<\/p>\n<p>7.5. Revistas: Bolet\u00ed\u00adn Informativo de la CERI, Madrid. Centro Pro Unione, Roma. Di\u00e1logo Ecum\u00e9nico, Salamanca. Episkepsis, Chamb\u00e9sy-Gen\u00e9ve. Ir\u00e9nikon, Ch\u00e9vetogne. Istina, Par\u00ed\u00ads. Journal of ecumenical studies, Duquesne University. Pastoral Ecum\u00e9nica, Madrid. Nicolaus, Bari. Oekumenische Rundschau, Frankfurt. Oriente Cristiano, Palermo. Relaciones Interconfesionales, Madrid. Renovaci\u00f3n Ecum\u00e9nica, Salamanca. Service d&#8217;lnformation, Cit\u00e9 du Vatican. The ecumenical review, Ginebra. Unitas, Roma. Unit\u00e9 Chr\u00e9tienne, Taiz\u00e9.<\/p>\n<p>Pedro Langa<\/p>\n<p>Vicente M\u00c2\u00aa Pedrosa &#8211; Jes\u00fas Sastre &#8211; Ra\u00fal Berzosa (Directores), Diccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n, Diccionarios \u00abMC\u00bb, Editorial Monte Carmelo, Burgos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SUMARIO: 1. Importancia del argumento. &#8211; 2. Formaci\u00f3n ecum\u00e9nica especializada: A) El DE; B) La formaci\u00f3n ecum\u00e9nica de quienes trabajan en el ministerio pastoral; C) Los responsables de la formaci\u00f3n teol\u00f3gica y pastoral. &#8211; 3. Ense\u00f1anza espec\u00ed\u00adficamente ecum\u00e9nica: 3.1: a) Compromiso ecum\u00e9nico de la Iglesia cat\u00f3lica; 3.1: b) El papel del di\u00e1logo teol\u00f3gico y la &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/ecumenismo-en-la-formacion-teologica\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abECUMENISMO EN LA FORMACION TEOLOGICA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-15989","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15989","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15989"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15989\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15989"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15989"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15989"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}