{"id":15995,"date":"2016-02-05T10:22:30","date_gmt":"2016-02-05T15:22:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/formacion-sociopolitica-en-el-proceso-de-pastoral-juvenil\/"},"modified":"2016-02-05T10:22:30","modified_gmt":"2016-02-05T15:22:30","slug":"formacion-sociopolitica-en-el-proceso-de-pastoral-juvenil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/formacion-sociopolitica-en-el-proceso-de-pastoral-juvenil\/","title":{"rendered":"FORMACION SOCIOPOLITICA EN EL PROCESO DE PASTORAL JUVENIL"},"content":{"rendered":"<p>SUMARIO: 1. Aproximaci\u00f3n al problema: de d\u00f3nde partimos 1.1. La realidad sociopol\u00ed\u00adtica mundial: \u00bfun mundo globalizado? Un mundo injusto. 1.2 Los j\u00f3venes ante lo sociopol\u00ed\u00adtico. &#8211; 2. Aspectos antropol\u00f3gicos: la persona es un ser pol\u00ed\u00adtico. &#8211; 3. Aspectos religiosos: el Reino de fraternidad. &#8211; 4. A d\u00f3nde queremos llegar: ser creyente y ser militante. &#8211; 5. Metodolog\u00ed\u00ada: lo sociopol\u00ed\u00adtico en el proceso de pastoral.<\/p>\n<p>1. Aproximaci\u00f3n al problema: \u00bfDe d\u00f3nde partimos?<br \/>\n1.1. La realidad sociopol\u00ed\u00adtica mundial: \u00bfun mundo globalizado? Un mundo injusto.<\/p>\n<p>Bajo los t\u00e9rminos globalizaci\u00f3n, pensamiento \u00fanico, neoliberalismo o posmodernidad se oculta la misma realidad: la opresi\u00f3n de muchos bajo el poder de unos pocos; un mundo radicalmente injusto. \u00abSab\u00ed\u00ada usted: 1. Que las multinacionales acaparan el 70% del comercio mundial, y que el comercio entre compa\u00f1\u00ed\u00adas es ya el 30% de la cifra global? (Informe del PNUD 1994. En Gaay Formtan, Dios y las cosas, Santander 1999, p.19.). 2. \u00bfQu\u00e9 en los pa\u00ed\u00adses pobres el uso de Internet s\u00f3lo alcanza al 0.2% de la poblaci\u00f3n, mientras que en los ricos llega al 93%? (Informe PUND). Una secilla pregunta \u00bfes esto globalizaci\u00f3n? 3. \u00bfSab\u00ed\u00ada Vd que entre 1980 y 1993, las quinientas corporaciones m\u00e1s grandes del mundo suprimieron 4.4 millones de empleos, mientras multiplicaban sus ventas por 1.4, sus activos por 2.3 y los sueldos de altos ejecutivos por 6.1? (Dios y las cosas. p. 25). Otra cuesti\u00f3n sencilla: \u00bfa esto llamamos competitividad? (Ibid. p.23). 4. \u00bfSab\u00ed\u00ada Vd que el inter\u00e9s de la deuda que el Tercer Mundo paga a los pa\u00ed\u00adses industrializados es m\u00e1s del doble de la ayuda que recibe? (PNUD 1997 y 1996. Ibid, p.24 y 139). \u00bfEs eso leg\u00ed\u00adtimo inter\u00e9s o usura pura y dura? Mire en cualquier tratado de moral lo que se dice sobre la usura. 5. \u00bfSab\u00ed\u00ada Vd que los ingresos medios por habitante del mundo son de 5000 d\u00f3lares por a\u00f1o, mientras que 1300 millones de esos habitantes viven con 365 dol\u00e1res\/a\u00f1o? \u00bfY que, en ese mismo mundo y no en otro planeta, el de multimillonarios pas\u00f3 de 57 a 447 entre 1989 y 1996? (PNUD 1996. Cf. Ibid. p. 139). 6. \u00bfQu\u00e9 la riqueza total de las 10 personas m\u00e1s ricas del mundo equivalen a una vez y media los ingresos de todos los pa\u00ed\u00adses menos desarrollados juntos?(Titulares del ABC, 12 de julio de 1999). 7. \u00bfO que \u00ab360 personas acumulan tanta riqueza como la mitad de la poblaci\u00f3n mundial\u00bb. Que \u00abel 4% de sus ingresos resolver\u00ed\u00ada los problemas de todos los pobres\u00bb y que \u00abla fortuna de tres de esas personas es igual al PIB de los 48 pa\u00ed\u00adses m\u00e1s pobres del planeta\u00bb? (\u00bfSab\u00ed\u00ada Vd que&#8230;, Cristianisme i Justicia, n. 142, octubre 2000). Otra pregunta sencilla: \u00bfEs justo un sistema que reparte as\u00ed\u00ad?\u00bb<br \/>\nEn todo caso, esta realidad injusta no est\u00e1 globalizada sino yankeezada, pues en cualquier parte del mundo se conocen los actores y escritores norteamericanos, se bebe Coca-Cola, se come hamburguesas, se escuchan las noticias de sus agencias informativas, y se ven pasear sus marines con sus d\u00f3lares (Ver, por ejemplo, WAA, \u00bfMundializaci\u00f3n o conquista?, Cristianisme i Justicia, Sal Terrae, 1999). Sin embargo no podr\u00ed\u00adamos hablar 5 minutos seguidos sobre la cultura china, el cine indio o las artes culinarias senegalesas.<\/p>\n<p>Sin embargo, aunque los t\u00e9rminos con la que se le denomina sean eufem\u00ed\u00adsticos, sus caracteres son bien claros:<\/p>\n<p>&#8211; Dominio del capital especulativo trasnacional y crisis de los Estados.<\/p>\n<p>Ve\u00e1moslo con dos breves fragmento de un art\u00ed\u00adculo del expresidente de gobierno espa\u00f1ol Felipe Gonz\u00e1lez a la revista Nexos mejicana: \u00abDe dinero que busca dinero y, sobre todo, de dinero caliente, circulan entre 1.3 y.1.4 billones (millones de millones) de d\u00f3lares cada d\u00ed\u00ada por los mercados de cambio. Un pa\u00ed\u00ads como Espa\u00f1a tiene 60.000 millones de d\u00f3lares de reserva de divisas para defender su moneda frente a alg\u00fan movimiento especulativo. Si la cola de ese potente hurac\u00e1n que circula cada d\u00ed\u00ada, veinticuatro horas al d\u00ed\u00ada, por los mercados de cambio, pasara un d\u00ed\u00ada por mi pa\u00ed\u00ads, s\u00f3lo rozarlo significar\u00ed\u00ada la liquidaci\u00f3n de nuestras reservas de divisas en media hora de entretenimiento. \u00c2\u00a1Tanta reserva de divisas para defender la estabilidad cambiaria y la potencia de nuestra moneda, s\u00ed\u00admbolo de nuestra soberan\u00ed\u00ada! No hay f\u00f3rmulas para contener, ni hay fronteras para limitar la libertad de movimientos de capitales. La libertad de movimientos de capital es una aut\u00e9ntica revoluci\u00f3n de la nueva situaci\u00f3n internacional, lo que verdaderamente est\u00e1 mundializando la econom\u00ed\u00ada a nivel planetario. Tenemos que acostumbrarnos los pol\u00ed\u00adticos a gobernar \u00abcapital humano\u00bb porque el \u00abcapital\u00bb sin m\u00e1s lo gobiernan otros\u00bb (GoNz\u00ed\u0081LEZ, E, Siete asedios al mundo actual. Nexos, M\u00e9xico, marzo de 1998, p. 41). No necesita mucho m\u00e1s comentario: los Estados han perdido el poder a favor de los grandes grupos financieros.<\/p>\n<p>&#8211; La aldea global. &#8211; Los medios de comunicaci\u00f3n y las redes telem\u00e1ticas hacen posible el conocimiento de lo que pasa en cada rinc\u00f3n del planeta casi en el mismo instante. Sin embargo, como cualquier cuesti\u00f3n relacionada con la tecnolog\u00ed\u00ada, el uso que se hace de ello no es neutro sino que beneficia a los poderosos frente a los empobrecidos. As\u00ed\u00ad la aldea se parece mucho m\u00e1s a un feudo que, si imagin\u00e1ramos compuesto por 100 habitantes, 57 ser\u00ed\u00adan asi\u00e1ticos, 21 europeos, 14 americanos y 8 africanos. La mitad de la riqueza estar\u00ed\u00ada en manos de 6 estadounidenses. 80 de esos 100 habitantes vivir\u00ed\u00adan en casas de calidad inferior. 70 ser\u00ed\u00adan analfabetos. 50 estar\u00ed\u00adan desnutridos. S\u00f3lo 1 ser\u00ed\u00ada universitario, y no llegar\u00ed\u00ada a uno el que tuviera ordenador (Fuentes C., Silva Herzog, \u00bfpor qu\u00e9?, En El Pa\u00ed\u00ads del 2 de marzo de 1999).<\/p>\n<p>&#8211; Pensamiento \u00fanico. &#8211; \u00danico no porque sea la piedra filosofal deseada, sino porque es el exclusivamente reproducido en unos medios de comunicaci\u00f3n al servicio del poder establecido. Para ilustrarlo transcribimos este interesante texto acerca de c\u00f3mo estos poderes financian la expansi\u00f3n de un pensamiento totalmente artificial: \u00abLa Fundaci\u00f3n Olin financia a los intelectuales para poner en circulaci\u00f3n su pensamiento. El historiador franc\u00e9s Francois Furet ha recibido 470.000 d\u00f3lares en tanto que director del programa Jhon M. Olin de historia de la cultura pol\u00ed\u00adtica de la Universidad de Chicago. Allam Bloom, director del centro Olin para el estudio de la teor\u00ed\u00ada y la pr\u00e1ctica de la democracia en la Universidad de Chicago (que recibe anualmente 36 millones de d\u00f3lares de la Fundaci\u00f3n Olin) invita a un oscuro funcionario del departamento de estado para que pronuncie una conferencia. Este la realiza, proclamando en ella la victoria total de Occidente y de los valores neoliberales en la guerra fr\u00ed\u00ada. La conferencia es retomada bajo forma de art\u00ed\u00adculo en The National lnterest (revista que recibe un mill\u00f3n de d\u00f3lares de subvenciones Olin), cuyo director es un neoliberal muy conocido, Irving Kristol, con 326.000 d\u00f3lares por dicha fundaci\u00f3n como profesor de la Bussiness School de la New York University. Kristol invita a Bloom, junto con otro renombrado intelectual de derechas, Samuel Huntington (director del Instituto Olin de Estudios Estrat\u00e9gicos de Harvard, creado gracias a una financiaci\u00f3n Olin de 14 millones de d\u00f3lares) a comentar este art\u00ed\u00adculo en el mismo n\u00famero de la revista, donde Kristol a\u00f1ade tambi\u00e9n su comentario. El debate lanzado de esa manera por cuatro beneficiarios de fondos Olin en torno a una conferencia Olin en una revista Olin aparecer\u00e1 pronto en las p\u00e1ginas del New York Time, del Washington Post y del Time. Hoy todo el mundo ha o\u00ed\u00addo hablar de Francis Fukuyama y de El fin de la Historia. Despu\u00e9s se llega a ocupar las p\u00e1ginas de debate de los grandes peri\u00f3dicos, las emisoras y las pantallas televisivas\u00bb (La Globalizaci\u00f3n Econ\u00f3mica, Iniciativa Autogestionaria, 1997).<\/p>\n<p>-Adaptaci\u00f3n del lema libertad-igualdad-fraternidad a favor del lema libertadjusticia-solidaridad.<\/p>\n<p>\u00abAparentemente nada ha cambiado; realmente no ha quedado nada del lema en cuesti\u00f3n:<\/p>\n<p>En efecto, el lema de los partidos socialistas de hoy, la libertad se mantiene respecto al ayer, pero no la libertad que me hace cooperar, sino la disoperadora que me permite ejercitar mi arbitrio para competir despiadadamente contra los dem\u00e1s trabajadores, en lucha casi siempre fratricida.<\/p>\n<p>Desde luego, esta libertad genera justicia, t\u00e9rmino que sustituye al de igualdad. Ahora bien, la justicia real no es la justicia deseada. Hoy por hoy justicia es derecho, Estado de derecho con su correspondiente Ministerio de Justicia y su proficua selva de interminables leyes, pero leyes de la selva que no sirven a la justicia social, sino que benefician a quienes las establecen, pues es bien sabido que una cosa es la justicia y otra muy distinta la igualdad, y que los Estados de derecho son Estados de injusticia donde las leyes las hacen los poderosos para uso propio.<\/p>\n<p>Esa justicia apela, por fin, a la solidaridad, que nada tiene que ver con la fraternidad. Ser\u00ed\u00adamos hermanos si tuvi\u00e9semos un mismo padre, pero la solidaridad sin padre es voluntaria, se da si uno quiere, es propia de los voluntariados, que la entregan m\u00e1s o menos y por horas, frecuentemente a cargo del Estado\u00bb (D\u00ed\u00adaz, C., El libro del militante personalista y comunitario, Ed. Mounier, 2000, p. 103).<\/p>\n<p>Como dec\u00ed\u00ada Sta. Teresa, para la mayor\u00ed\u00ada de las personas de este planeta \u00abla vida es una mala noche en una mala posada\u00bb. Y no s\u00f3lo por que la estructura socioecon\u00f3mica imperante sea perversa, sino porque el coraz\u00f3n de las personas est\u00e1 endurecido. Si no, c\u00f3mo se puede explicar que el coste de la educaci\u00f3n b\u00e1sica de todos los ni\u00f1os de los pa\u00ed\u00adses empobrecidos cueste 9000 millones de d\u00f3lares (el equivalente al gasto en cosm\u00e9ticos de EEUU en un a\u00f1o) y no lo llevemos a cabo. O que el coste de la salud y la alimentaci\u00f3n b\u00e1sicas de la poblaci\u00f3n africana cueste 11000 millones de d\u00f3lares (el equivalente al gasto en helados durante un a\u00f1o en Europa) y no lo reivindiquemos. El hombre posmoderno tiene un coraz\u00f3n que no es capaz de sacrificar lo suyo por el semejante. La ra\u00ed\u00adz del desorden es doble: un mal econ\u00f3mico y un mal espiritual, y por lo tanto el cambio tambi\u00e9n lo deber\u00e1 ser.<\/p>\n<p>1.2. La realidad de los j\u00f3venes ante lo sociopol\u00ed\u00adtico.<\/p>\n<p>Una encuesta reciente (AA.VV., J\u00f3venes Espa\u00f1oles 99, Fundaci\u00f3n Santa Mar\u00ed\u00ada, Madrid, 1999) nos permite resumir los rasgos de la juventud actual respecto de los sociopol\u00ed\u00adtico como sigue (Aqu\u00ed\u00ad seguimos el an\u00e1lisis realizado por Juan Antonio Rivera en Los j\u00f3venes espa\u00f1oles ante un final de siglo marcado por la incertidumbre. Radiograf\u00ed\u00ada de J\u00f3venes Espa\u00f1oles 99. Revista Sinite, n\u00c2\u00b0 124, vol. 41, Instituto San P\u00ed\u00ado X, p. 211):<\/p>\n<p>&#8211; Existe un sentimiento de pertenencia a la sociedad, pero cohabita con una cierta par\u00e1lisis y miedo a participar de ella.<\/p>\n<p>&#8211; Predomina la vivencia del presente sin mirar al futuro.<\/p>\n<p>&#8211; Los j\u00f3venes son \u00abpuntualmente\u00bb solidarios y participan en proyectos concretos y cercanos, abandonando cualquier \u00ed\u00adnfula revolucionaria.<\/p>\n<p>&#8211; Existe preocupaci\u00f3n por lo global y por lo solidario, pero sin concretarse en opciones personales, manteniendo una \u00abimplicaci\u00f3n distanciada\u00bb. Es decir, no hay correspondencia entre el discurso y la pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>&#8211; Se identifican con valores tradicionales de la juventud como rebeld\u00ed\u00ada (43%), independencia (38%), presentismo (32%), generosidad (14%) y solidaridad (28%), y adem\u00e1s aparecen otros nuevos como consumismo (46%), tolerancia (27%), ego\u00ed\u00adsmo (22%) y poco sentido del deber (21%) y del sacrificio (17%).<\/p>\n<p>&#8211; Viven una alergia institucional: Las instituciones menos valoradas son las religiosas y pol\u00ed\u00adticas. La m\u00e1s valorada es la escuela.<\/p>\n<p>&#8211; Los j\u00f3venes reciben las cosmovisiones de los siguientes \u00e1mbitos (en orden de influencia): 1-la familia y amigos; 2- los medios de comunicaci\u00f3n; 2- los centros de ense\u00f1anza; 4- la Iglesia.<\/p>\n<p>&#8211; Est\u00e1n sumidos en un relativismo moral: el 66% \u00abpiensa que no hay reglas o directrices definitivas y absolutas sobre lo que es el bien y el mal, que lo que es bueno o malo depende de las circustancias del momento\u00bb.<\/p>\n<p>&#8211; 7 de cada 10 j\u00f3venes no pertenecen a ninguna asociaci\u00f3n (la mayor parte de ellas de car\u00e1cter deportivo) y s\u00f3lo un 5% es voluntario de alguna organizaci\u00f3n. Existe un rechazo de los compromisos pr\u00e1cticos, sistem\u00e1ticos e institucionalizados.<\/p>\n<p>Estos rasgos configuran un panorama sin cosmovisiones que permitan interpretar la vida y que por lo tanto conducen a la aceptaci\u00f3n conformista y ap\u00e1tica de lo dominante: el hedonismo y el relativismo. El compromiso y la solidaridad encajan en el marco de lo voluntario y en cuanto respondan a la inmediatez del deseo, desterrando cualquier menci\u00f3n a la constancia, al compromiso de por vida y al deber moral o religioso como fundamento de la acci\u00f3n, constituyentes de la verdadera militancia. En este diagn\u00f3stico no hay grandes diferencias entre los j\u00f3venes que son creyentes y los que no lo son, y muestra la urgencia de recuperar los macrorrelatos que han movido la historia de la humanidad y que puedan presentarse como alternativa a esta sociedad y a los j\u00f3venes que la integran. El car\u00e1cter vocacional y militante de lo cristiano debe ser recuperado y ofertado como el mayor servicio a la juventud.<\/p>\n<p>Cabr\u00ed\u00ada preguntarse si estos j\u00f3venes pueden mirar a sus adultos como referencia a la que imitar. Para respondernos acudiremos a otra encuesta. La resumimos presentando algunas de las preguntas y sus resultados:<\/p>\n<p>1.\u00c2\u00b0 Ante la pregunta de \u00ab\u00bfQu\u00e9 es lo que desea usted m\u00e1s en la vida?\u00bb, el 88% responde que ganar la mayor cantidad de dinero, aunque esto le deja insatisfecho al 54% de los que as\u00ed\u00ad opinan. El 70% admira a los que ganan dinero pero no a los que se esmeran por vivir con esfuerzo (lo desaprueban el 76%). Finalmente el 72% mima lo suyo pero maltratan lo p\u00fablico (el 86% de los que as\u00ed\u00ad opinan lo desaprueban).<\/p>\n<p>2.\u00c2\u00b0 Queda claro que no se conf\u00ed\u00ada en uno mismo ya que se hace lo que se desaprueba. La encuesta pregunta entonces: \u00ab\u00bfSe f\u00ed\u00ada usted de los dem\u00e1s?\u00bb en 1980 el 53% mostraba desconfianza hacia los dem\u00e1s. En la \u00faltima, hay un 76% de difidencia.<\/p>\n<p>3.\u00c2\u00b0 Entonces se pregunta \u00ab\u00bfSe f\u00ed\u00ada del Estado?\u00bb: en EEUU, el 26% responde que s\u00ed\u00ad; en Francia el 44%; y en Espa\u00f1a se eleva al 75% los que se conf\u00ed\u00adan en el Estado, y esto a pesar de que el 44% opina que hay mucha corrupci\u00f3n y el 15% que hay un nivel \u00abregular\u00bb de corrupci\u00f3n.<\/p>\n<p>4.\u00c2\u00b0 Para terminar con este resumen, presentamos la pregunta \u00ab\u00bfQu\u00e9 le parece la violencia que acaba en v\u00ed\u00adctimas?\u00bb. El 51 % responde que depende del contexto.<\/p>\n<p>No parece que los j\u00f3venes puedan mirar a sus mayores pues, como hemos visto, estos participan de la veneraci\u00f3n al hedonismo y al consumismo en la forma de dinero, bucean en el individualismo que acude al Estado cuando se siente en peligro, y se pierden en el mismo relativismo que impregna a toda la sociedad.<\/p>\n<p>Quedar\u00ed\u00ada, finalmente, cuestionar sobre si la educaci\u00f3n formal puede atajar este proceso de desertizaci\u00f3n etico-pol\u00ed\u00adtico-fraterno. Podemos analizarlo profundizando en el Libro Blanco de la Ense\u00f1anza europeo y en la LOGSE espa\u00f1ola. En ellos podemos encontrar las siguientes afirmaciones respecto de los valores (citamos frases textuales):<\/p>\n<p>a) \u00abEl reconocimiento de la inexistencia de verdades absolutas en los problemas y conflictos del mundo actual\u00bb. Pues parece que el relativismo no s\u00f3lo no va a ser atajado sino que ser\u00e1 potenciado. Pero \u00bfno es contradictorio afirmar absolutamente la inexistencia de verdades absolutas?<br \/>\nb) \u00abLa adquisici\u00f3n de actitudes que como el relativismo y tolerancia tienen un papel b\u00e1sico en el \u00e1rea de ciencias humanas y sociales\u00bb. Es decir que todo tolerante debe ser relativista y viceversa. Sin embargo no todo es relativo y hay verdades absolutas. De hecho hay situaciones que son intolerables, y si soy tolerante con el mal soy intolerante con el bien.<\/p>\n<p>c) \u00abEl reconocimiento del alcance y limitaciones de las intenciones y acciones individuales en los procesos globales de cambio\u00bb. Las directrices educativas europeas invitan a reconocer que nuestras acciones son limitadas y que consecuentemente no merece la pena luchar por batallas globales.<\/p>\n<p>d) \u00abPotenciar la educaci\u00f3n para el consumo\u00bb. Respecto al consumo lo \u00fanico que Europa tiene que decir al joven es que calcule bien la relaci\u00f3n calidad-precio. Sin embargo el joven necesita escuchar que lo digno es consumir menos y producir m\u00e1s y seguir a S\u00f3crates cuando dec\u00ed\u00ada \u00abcu\u00e1nto es lo que no necesito, y lo poco que necesito qu\u00e9 poco lo necesito\u00bb.<\/p>\n<p>Podemos concluir, pues, que las instituciones de ense\u00f1anza presentar\u00e1n ante los j\u00f3venes aquello que el mercado neoliberal necesita para crear disciplinados y sumisos consumidores, y que no ser\u00e1n ellas las que ofrezcan un modo alternativo de ser y de convivir en sociedad.<\/p>\n<p>Se hace pues m\u00e1s urgente la necesidad de que los procesos de pastoral juvenil sean el \u00e1mbito donde estas propuestas puedan ser efectivamente presentadas y puestas en pr\u00e1ctica por los j\u00f3venes, con la conciencia de que puede ser de los pocos lugares en los que los j\u00f3venes se encuentren con alternativas verdaderamente humanas. Desde esta perspectiva cobran pleno sentido las palabras de Juan Pablo II llamando a una nueva evangelizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>2. Aspectos antropol\u00f3gicos: la persona es un ser pol\u00ed\u00adtico<br \/>\nSi miramos a la Antig\u00fcedad, ya Arist\u00f3teles defin\u00ed\u00ada al hombre como animal pol\u00ed\u00adtico. Es bell\u00ed\u00adsimo el texto de Plat\u00f3n refiri\u00e9ndose al reparto entre los hombres del don de la pol\u00ed\u00adtica: \u00abBuscaron los hombres la forma de reunirse y salvarse construyendo ciudades, pero una vez reunidos se ultrajaban entre s\u00ed\u00ad por no poseer el arte de la pol\u00ed\u00adtica, de modo que, al dispersarse de nuevo, perec\u00ed\u00adan. Entonces Zeus, temiendo que nuestra especie quedase exterminada por completo, envi\u00f3 a Hermes para que llevase a los hombres el pudor y la justicia, a fin de que rigiesen las ciudades la armon\u00ed\u00ada y los lazos comunes de amistad. Pregunt\u00f3 entonces Hermes a Zeus la forma de repartir la justicia y el pudor entre los hombres: \u00ab\u00bfLas distribuyo como fueron distribu\u00ed\u00addas las dem\u00e1s artes, con un solo hombre que posea el arte de la medicina bastando para tratar a otros muchos legos? \u00bfReparto as\u00ed\u00ad la justicia y el pudor entre los hombres, o bien los distribuyo entre todos?\u00bb Respondi\u00f3 Zeus: \u00abEntre todos, y que todos participen de ellas; porque si participan s\u00f3lo unos pocos, como ocurre con las dem\u00e1s artes, jam\u00e1s habr\u00e1 ciudades. Adem\u00e1s, establecer\u00e1s en mi nombre esta ley: que todo aquel que sea incapaz de participar del pudor y de la justicia sea eliminado, como una peste, de la ciudad\u00bb (PLAT\u00ed\u201cN, Prot\u00e1goras, 322 c-d. Para profundizar en eeste tema, D\u00ed\u00adaz C., La pol\u00ed\u00adtica como justicia y pudor, Ed Madre Tierra, 1992).<\/p>\n<p>La persona es por tanto un ser que en su misma constituci\u00f3n est\u00e1 hecho para vivir con otros y cuya realizaci\u00f3n como tal es imposible de manera aislada. En ese sentido hay que rechazar el Cogito ergo Sum de Descartes, el \u00abyo pienso luego existo\u00bb, un yo individualista sin t\u00fa, por mucho que haya sido la tradici\u00f3n filos\u00f3fica que siempre se ha repetido y sobre la que se ha construido el mundo moderno burgu\u00e9s. Lo primero en la persona no es el yo, sino la llamada, la petici\u00f3n. Desde que somos peque\u00f1os, el llanto es una manera de decir por favor. Luego lo primero no es el nominativo, el yo, sino el vocativo, la llamada. Si esa llamada encuentra un t\u00fa generoso que responda, un genitivo que se d\u00e9 y se entregue, s\u00f3lo entonces ser\u00e1 posible que el yo inicial crezca y se desarrolle sanamente. \u00bfC\u00f3mo ser\u00ed\u00ada la existencia si nunca encontr\u00e1ramos un genitivo que nos amara? Sin embargo el amor primero del que acudi\u00f3 a nuestra llamada, genera en nosotros la posibilidad de ser genitivos para otros. Por lo tanto, necesitamos al t\u00fa, y necesitamos ser un nosotros. S\u00f3lo as\u00ed\u00ad nos desarrollamos como personas. No es el \u00abpienso luego existo, sino el Soy Amado luego existo\u00bb (D\u00ed\u00adaz, C., Soy amado luego existo, tomo 1, Descle\u00e9 de Brouwer, Bilbao 2000; y El libro de los valores personalistas comunitarios. Ed Mounier, Madrid. 2000, p. 125-126).<\/p>\n<p>La persona que ha encontrado un t\u00fa acogedor se podr\u00e1 realizar. Pero adem\u00e1s, la realizaci\u00f3n de la persona s\u00f3lo es posible en la entrega a los dem\u00e1s. La realizaci\u00f3n de la persona es el descubrimiento de la vocaci\u00f3n (aqu\u00ed\u00ad seguiremos a Emmanuel Mounier en el desarrollo de la descripci\u00f3n de la vida verdaderamente personal: Mounier, E., Obras Completas. Ed S\u00ed\u00adgueme. Salamanca, 1990) y el desarrollo de la misma en una vida realmente personal (en el sentido de propia de la persona), entendiendo aqu\u00ed\u00ad vocaci\u00f3n como el principio espiritual de vida que unifica progresivamente toda mi persona, todos mis actos y todos mis personajes. Esa unificaci\u00f3n progresiva de mi vida y de mi persona desde ese fundamento espiritual es el acto propio de una persona y es lo que llamamos realizaci\u00f3n de la persona y desarrollo de la vocaci\u00f3n. La vocaci\u00f3n es, por tanto, unificadora (todos los hombres por serlo la tenemos) pero es tambi\u00e9n, y a la vez, singular: s\u00f3lo cada persona encuentra su vocaci\u00f3n y hace su destino. Por lo tanto, realizarse como persona trae consigo una serie de consecuencias:<\/p>\n<p>El compromiso: si profundizo en m\u00ed\u00ad encuentro mi vocaci\u00f3n, pero si me quedo en mis capas externas, encuentro mi individualidad, caracterizada por la avaricia y la dispersi\u00f3n. Somos los dos, individuo y persona, materia y esp\u00ed\u00adritu. Por lo tanto, una vida personal s\u00f3lo es posible con un m\u00ed\u00adnimo de bienestar y seguridad. Luego el primer deber de todo hombre no es dejar a salvo su persona sino comprometerla en cualquier acci\u00f3n que permita a los millones de personas separados por la miseria de su vocaci\u00f3n de hombre hallarse situados de nuevo frente a su vocaci\u00f3n con un m\u00ed\u00adnimo de libertad material. \u00c2\u00a1La vida personal no es separaci\u00f3n, evasi\u00f3n o alienaci\u00f3n; es presencia y compromiso!<br \/>\nEl desprendimiento y el riesgo: pero nosotros no experimentamos directamente la realidad consumada de esta vocaci\u00f3n. No vivimos esta vocaci\u00f3n \u00aba tope\u00bb, plenamente. Me experimento seg\u00fan \u00abla capa de la cebolla\u00bb de mi profundizaci\u00f3n, seg\u00fan la mezcla correspondiente de individualidad y persona en la que viva. Mi persona, como tal, queda siempre m\u00e1s all\u00e1 de su objetivaci\u00f3n actual, m\u00e1s interior que las construcciones que de ella intento. Por lo tanto su realizaci\u00f3n es un esfuerzo constante de superaci\u00f3n y desprendimiento. Es al mismo tiempo un proceso de desposesi\u00f3n y un proceso de personalizaci\u00f3n. La experiencia fundamental que tenemos, por tanto, de esta realidad personal no es la de armon\u00ed\u00ada sino la de un destino desgarrado y tr\u00e1gico, la de una situaci\u00f3n l\u00ed\u00admite. No encontramos la tranquilidad ni en la abundancia ni en la ordenaci\u00f3n sino que el sacrificio, el riesgo, la inseguridad son el destino de la vida personal.<\/p>\n<p>La verdadera libertad: la libertad de la persona es la libertad de descubrir por s\u00ed\u00ad misma su vocaci\u00f3n y de adoptar libremente los medios para realizarla. No es una libertad de abstenci\u00f3n (como propone la libertad burguesa) sino una libertad de compromiso. La libertad de la persona es, por tanto, adhesi\u00f3n. Pero esta adhesi\u00f3n no es personal m\u00e1s que si es un compromiso consentido y continuamente renovado en el transcurso de una vida espiritual liberadora, no la simple adherencia obtenida por la fuerza o por el conformismo de la masa.<\/p>\n<p>La comunidad: el individuo tiene como m\u00f3viles principales la reivindicaci\u00f3n y la propiedad. Se complace en su seguridad y desconf\u00ed\u00ada del extra\u00f1o. Un camino se abre para salir del individualismo a la personalizaci\u00f3n: la autodonaci\u00f3n. La persona aut\u00e9ntica no se encuentra sino d\u00e1ndose: es la paradoja de la persona, tensi\u00f3n y pasividad, tener y don se entrecruzan. La comuni\u00f3n est\u00e1, pues, inserta en el coraz\u00f3n mismo de la persona, integrante de su misma existencia.<\/p>\n<p>Finalmente, la realizaci\u00f3n de la vocaci\u00f3n personal s\u00f3lo es posible en una civilizaci\u00f3n de la pobreza (ib.). La pobreza es un estado de disponibilidad y ligereza, es un examen interior, es el desprendimiento indispensable a la verdadera posesi\u00f3n. Es la par\u00e1bola de los lirios del campo del Evangelio. Sin este esp\u00ed\u00adritu de pobreza, la holgura material degrada, y por eso debemos criticar el humanismo del confort. Debemos remarcar que la felicidad, en el sentido de la acumulaci\u00f3n y de la seguridad burguesas, es el enemigo directo de la libertad espiritual de la persona y de las sociedades.<\/p>\n<p>Este antagonismo entre libertad y felicidad, captado por Dostoievski y Nietzsche, dice Mounier, es lo m\u00e1s dif\u00ed\u00adcil de hacer entender a la izquierda. Se trata de elegir entre una vida de hombres que es tensi\u00f3n y lucha, y la felicidad: \u00abEl objetivo de la revoluci\u00f3n econ\u00f3mica es precisamente permitir a todos suficiente felicidad para que sean capaces de elegir algo mejor que la felicidad\u00bb. Esto \u00faltimo lo plantea tambi\u00e9n el cristianismo, pero hay que denunciar cierta falsa pobreza cristiana que no es m\u00e1s que gusto por la peque\u00f1a vida y los proyectos mediocres, es decir, miedo a vivir. Por lo tanto, la pregunta crucial es \u00bfel hombre est\u00e1 hecho para el reposo o para la lucha?. Parece que el hombre no vive aut\u00e9nticamente m\u00e1s que en el esfuerzo creador, y la inmovilidad significa su decadencia.<\/p>\n<p>Un ideal de pobreza (o de sencillez generosa) es la que permite el desarrollo de la vocaci\u00f3n personal, contra dos enemigos que la impiden: la riqueza y la miseria. Un m\u00ed\u00adnimo de bienestar y un m\u00ed\u00adnimo de seguridad son necesarios para la vida espiritual, pero apresur\u00e9monos a decir: tan necesario como un l\u00ed\u00admite de bienestar y un l\u00ed\u00admite de seguridad. Se trata, pues, de practicar la pobreza en medio de la abundancia, ya que la revoluci\u00f3n material es ambivalente: puede favorecer el desarrollo espiritual, o como estamos viviendo, preparar un mundo inhumano. (Se puede profundizar en este tema con los textos de los Santos Padres. Por ejemplo se puede consultar BioscA, J. y MORA, 1., Posees lo ajeno cuando posees lo superfluo, Fundaci\u00f3n Enmanuel Mounier, Madrid, 2000).<\/p>\n<p>3. Aspectos religiosos: el Reino de la Fraternidad<br \/>\nDios es Amor: lo sabemos porque Jesucristo nos lo ha manifestado as\u00ed\u00ad y porque su historia con nosotros es una historia de salvaci\u00f3n. Desde un principio Dios escucha los gritos de su pueblo oprimido y act\u00faa en su favor movido por sus entra\u00f1as de misericordia (Sobrino, J., El principio misericordia. Bajar de la cruz a los pueblos crucificados. Sal terrae. Santander 1992). \u00abHe visto la opresi\u00f3n de mi pueblo en Egipto, he o\u00ed\u00addo sus quejas contra los opresores, me he fijado en sus sufrimientos. Y he bajado a liberarlos\u00bb (Ex 3, 7).<\/p>\n<p>Esta misma misericordia es la que mueve a Jes\u00fas a proclamar la Buena Noticia de la llegada del Reino, la que inspira las Bienaventuranzas, y la que le lleva a mandar a sus seguidores que amen hasta el extremo de dar la propia vida.<\/p>\n<p>Cuando le preguntan a Jes\u00fas cu\u00e1l es el mandamiento mayor, El responde que amar a Dios y amar al pr\u00f3jimo, y para explicarlo relata la par\u00e1bola del Buen Samaritano (Lc 10, 25-37). Es decir, que amar al hermano es conmoverse, hacerse pr\u00f3ximo, abajarse, hacer gesto concreto el amor y estar disponible.<\/p>\n<p>Su vida p\u00fablica est\u00e1 dedicada a la proclamaci\u00f3n del Reino de Dios. Un Reino que es un banquete al que son invitados los \u00faltimos (Lc 14, 15-24); un Reino en el que se hacen realidad las Bienaventuranzas, promesa y esperanza para los afligidos y para los sedientos de justicia (Lc 6, 17-26.); un Reino que pide prioridad absoluta en la escala de prioridades de sus constructores (Lc 9, 57-62); y que se hace presente en la persona de Jesucristo (Lc 4, 16-22).<\/p>\n<p>Jes\u00fas transforma en acciones concretas la misericordia del Padre y eso mismo es el \u00abaval\u00bb de que el Reino ha llegado (Lc 7, 18-23). Jes\u00fas se conmueve y sana a enfermos (Lc 5, 12-16), cura a endemoniados (Lc 8, 26-39), resucita a muertos (Lc 7, 11-17) y libera a los oprimidos socialmente (Jn 8, 1-11).<\/p>\n<p>Esta opci\u00f3n por liberar al hombre desde el amor le trae a Jes\u00fas el conflicto y la muerte. Le lleva a oponerse a las instituciones religiosas de su tiempo que oprimen a su pueblo, y as\u00ed\u00ad opta por curar en s\u00e1bado cuando estaba terminantemente prohibido: Mc 3, 1-6. Jes\u00fas asume el destino que la fidelidad al Padre conlleva, aceptando las consecuencias que de ese enfrentamiento surgen (Mc 14, 32-42).<\/p>\n<p>Jes\u00fas comienza afirmando en las bienaventuranzas que quien es misericordioso, que quien llora y sufre, que quien tiene un coraz\u00f3n limpio, que quien trabaja por la justicia, se alegre porque eso es ser verdaderamente humano, porque eso es lo que construye la mesa de fraternidad, y porque a quien as\u00ed\u00ad vive el Padre no lo deja morir y lo resucita junto a El. Sin embargo, Jes\u00fas termina con la explicaci\u00f3n del juicio final (Mt 25, 31-46): lo que hicisteis a uno de esos peque\u00f1uelos me lo hicisteis a m\u00ed\u00ad &#8211; lo que dejasteis de hacer a uno de esos peque\u00f1uelos lo dejasteis de hacer conmigo. Es como si Jes\u00fas terminara diciendo: si al menos no lo hac\u00e9is por misericordia hacedlo porque vais a ser juzgados en ello.<\/p>\n<p>Jes\u00fas es nuestro hermano mayor, es el Camino para llegar al Padre, y el camino que recorri\u00f3 Jes\u00fas para mostrarnos la plenitud del hombre es un camino de disponibilidad, de entrega y de abajamiento por amor al Padre y a los hombres, tal y como nos relata S. Pablo: \u00abProcurad tener los mismos sentimientos que tuvo Cristo Jes\u00fas, el cual, teniendo la naturaleza gloriosa de Dios, no consider\u00f3 como codiciable tesoro el mantenerse igual a Dios, sino que se anodad\u00f3 a s\u00ed\u00ad mismo tomando la naturaleza de siervo, haci\u00e9ndose semejante a los hombres; y, en su condici\u00f3n de hombre, se humill\u00f3 a s\u00ed\u00ad mismo haci\u00e9ndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por ello Dios le exalt\u00f3 sobremanera y le otorg\u00f3 un nombre que est\u00e1 sobre cualquier otro nombre, para que al nombre de Jes\u00fas doblen su rodilla los seres del cielo, de la tierra y del abismo, y toda lengua confiese que Jesucristo es Se\u00f1or para gloria de Dios Padre\u00bb (Filipenses 2, 5-11).<\/p>\n<p>Como no pod\u00ed\u00ada ser de otra manera, esta fundamentaci\u00f3n teol\u00f3gica inspira directamente las orientaciones de nuestros pastores en lo que se refiere a la formaci\u00f3n sociopol\u00ed\u00adtica en el \u00e1mbito de la pastoral juvenil: \u00abLa adhesi\u00f3n a Cristo y la comuni\u00f3n eclesial lleva al servicio del hombre y al compromiso por el bien com\u00fan de la sociedad. Cristo revela el hombre al hombre, la plenitud de su dignidad, la de ser hijo de Dios. Por su parte la Iglesia, cuerpo de Cristo, es fermento del Reino, de la nueva humanidad. Por Cristo, cada hombre y todo hombre, especialmente los pobres y los que sufren, se convierten en camino para la Iglesia que prolonga la encarnaci\u00f3n de Cristo entre los pobres y su compromiso liberador.<\/p>\n<p>A las puertas del tercer milenio corresponde a los j\u00f3venes impulsar una nueva evangelizaci\u00f3n, sirviendo al hombre y a la sociedad, a fin de contribuir, con la sola fuerza del Evangelio, a la construcci\u00f3n de una nueva civilizaci\u00f3n: civilizaci\u00f3n del amor, de la vida, de la verdad, de la justicia y de la paz. Este compromiso se concreta, tanto en la solidaridad con los empobrecidos y marginados que est\u00e1n entre nosotros, como m\u00e1s all\u00e1 de nuestras fronteras. Consideramos importante potenciar los diversos voluntariados y animar, sin temor alguno, a compromisos estables y definitivos en este sentido. Dentro de esta l\u00ed\u00adnea se ve la necesidad de contemplar en los planes de formaci\u00f3n de los j\u00f3venes una seria formaci\u00f3n social y pol\u00ed\u00adtica, siguiendo la doctrina social de la Iglesia\u00bb (CVP 23).<\/p>\n<p>4. \u00bfA d\u00f3nde queremos llegar? Ser creyente militante<br \/>\nYa hemos expuesto cu\u00e1l es el punto de partida y las claves antropol\u00f3gicas y teol\u00f3gicas que iluminan el tema. Antes de abordar el m\u00e9todo para incluir la formaci\u00f3n sociopol\u00ed\u00adtica en el proceso de pastoral juvenil, precisemos cu\u00e1l es el punto de llegada que deseamos alcanzar.<\/p>\n<p>\u00abEs evidente que el objetivo fundamental del itinerario de la evangelizaci\u00f3n y educaci\u00f3n en la fe de los j\u00f3venes, es que el joven descubra en Cristo la plenitud de sentido y el sentido de la totalidad de su vida, y busque la m\u00e1s plena identificaci\u00f3n con El, con todas sus implicaciones, santidad de vida, la vida seg\u00fan el Esp\u00ed\u00adritu, la configuraci\u00f3n con Cristo. Por ello toda pastoral con j\u00f3venes ha de proponer y animar el encuentro personal y comunitario del joven con Cristo vivo que es, al mismo tiempo, el origen y el camino de este proceso. Ha de impulsar y adem\u00e1s facilitar la participaci\u00f3n en la vida de la comunidad y ha de promover y acompa\u00f1ar su compromiso en la acci\u00f3n evangelizadora de la Iglesia a favor del hombre y de la sociedad\u00bb (lb.).<\/p>\n<p>Este objetivo se subdivide en tres pilares fundamentales en lo que a la dimensi\u00f3n social del proceso pastoral se refiere: militancia, m\u00ed\u00adstica y formaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Militancia. &#8211; La din\u00e1mica evang\u00e9lica (y por tanto tambi\u00e9n las claves antropol\u00f3gicas) no piden una \u00e9tica de m\u00ed\u00adnimos al modo de las \u00e9ticas c\u00ed\u00advicas hoy tan de moda (\u00e9tica ciudadana, \u00e9tica de los negocios, etc.; ver, por ejemplo, Cortina, A., La \u00e9tica de la sociedad civil. Ed. Anaya, Madrid 1994), sino una \u00e9tica de m\u00e1ximos, de lo m\u00e1s de lo posible como una obligaci\u00f3n interior. Es la par\u00e1bola del joven rico (Lc 18, 18-23), las de las exigencias del Reino: (Lc 9, 57-62), y de las doncellas y el aceite (Mt 25, 1-23).<\/p>\n<p>Ser creyente y ser militante significa m\u00e1s que conocer y hablar de los valores evang\u00e9licos: es que produzcan un sentimiento interno de exigencia de realizaci\u00f3n del valor (deber) y ponerlo en pr\u00e1ctica (virtud): \u00abEn efecto, el valor captado despierta en m\u00ed\u00ad el sentimiento del deber; si ejerzo bien el deber, realizo una acci\u00f3n virtuosa. La virtud es un valor que se ha hecho vida en nosotros. La virtud es un h\u00e1bito de excelencia o perfecci\u00f3n. Siembra una acci\u00f3n y recoger\u00e1s un h\u00e1bito, siembra un h\u00e1bito y recoger\u00e1s un car\u00e1cter, siembra un car\u00e1cter y recoger\u00e1s un destino\u00bb (D\u00ed\u00adaz, C., El libro de los valores personalistas comunitarios. Ed Mounier. Madrid, 2000, p. 95).<\/p>\n<p>El militante es el que hace de su destino una entrega a los valores captados. El que realiza sus opciones vitales desde el deber que permite que los dem\u00e1s tengan derechos. El creyente militante, tras su discernimiento vocacional, firma un cheque en blanco, compromete su disponibilidad absoluta al sitio que el Padre le ha reservado en la construcci\u00f3n del Reino y que se manifiesta en las diferentes vocaciones. Sin cuotas ni horarios, esto es lo que le diferencia del voluntario. Al militante, la entrega al Reino le cuesta tiempo, dinero y vida privada, porque no es \u00e9l quien controla la tarea, sino la misi\u00f3n (que es Voluntad del Padre) la que le ha cogido a \u00e9l.<\/p>\n<p>M\u00ed\u00adstica. &#8211; \u00abM\u00ed\u00adstico, del verbo griego myo (cerrar), es alguien celosamente entregado a lo que vive y por ello encerrado en dicha vivencia,\u2020\u00a2 cerraz\u00f3n que se abre, revierte y repercute en la acci\u00f3n vital\u00bb (D\u00ed\u00adaz, C., El libro de los valores personalistas comunitarios. Ed Mounier. Madrid, 2000). No es posible una buena vida de acci\u00f3n sin una vida m\u00ed\u00adstica, sin un fundamento espiritual que la sostenga. Basta acercarse a la vida de los m\u00ed\u00adsticos para ver que fueron personas de fuertes militancias a las que atra\u00ed\u00adan a los que se encontraban a su alrededor. Dec\u00ed\u00ada Peguy: \u00abM\u00ed\u00adstica republicana hab\u00ed\u00ada cuando se daba la vida por la Rep\u00fablica, pol\u00ed\u00adtica republicana la hay ahora cuando se vive de ella\u00bb (Mounier, E., El pensamiento de Charles P\u00e9guy. Ed S\u00ed\u00adgueme, Salamanca, 1992, Obras!, p. 97).<\/p>\n<p>Por lo tanto, aunque m\u00ed\u00adstica y pol\u00ed\u00adtica sean cosas distintas, no deben separarse. De ah\u00ed\u00ad que \u00abquien busque la construcci\u00f3n de la comunidad seg\u00fan la justicia y el pudor sentir\u00e1 la degenaraci\u00f3n de la m\u00ed\u00adstica como una amputaci\u00f3n de la mejor pol\u00ed\u00adtica; por eso tambi\u00e9n tratar\u00e1 de que en cada \u00e1mbito la m\u00ed\u00adstica no sea devorada por la pol\u00ed\u00adtica a la que da origen; y en el caso de que tal situaci\u00f3n acontezca, intentar\u00e1 rehacer la m\u00ed\u00adstica destruida y de ayudar a reconstruir la ciudad devastada. Sin una gran m\u00ed\u00adstica nadie ser\u00ed\u00ada capaz de vivir honestamente una gran pol\u00ed\u00adtica ni de captar cada problema desde el punto de vista m\u00e1s alejado de los intereses ego\u00ed\u00adstas y temporales que gravitan en torno al hombre, al individuo, a la clase, a la naci\u00f3n\u00bb (D\u00ed\u00adaz, C. El libro de los valores personalistas comunitarios. Ed Mounier. Madrid, 2000. pp. 165-166).<\/p>\n<p>El fondo, el fundamento, la m\u00ed\u00adstica que queremos transmitir en el proyecto pastoral y que es la que sostiene la construcci\u00f3n del Reino en la Iglesia es la de Cristo crucificado, origen del perd\u00f3n que nos mueve a una conversi\u00f3n revolucionaria. La experiencia de encuentro con Cristo crucificado y resucitado renovada cotidianamente es el acontecimiento profundo que sostiene y juzga nuestra acci\u00f3n fraterna.<\/p>\n<p>Formaci\u00f3n. &#8211; No podr\u00ed\u00ada haber una buena militancia sin la correspondiente formaci\u00f3n para el an\u00e1lisis y la acci\u00f3n. Hay que recordar a aquellos militantes obreros que, en la penuria de su condici\u00f3n proletaria, la \u00fanica posesi\u00f3n de la que dispon\u00ed\u00adan era una peque\u00f1a biblioteca. (Para profundizar en este ansia de saber del Movimiento Obrero del siglo pasado, leer por ejemplo: D\u00ed\u00adaz, C., Espa\u00f1a, Canto y llanto (Historia del movimiento obrero con la Iglesia al fondo). Acci\u00f3n Cultural Cristiana, Madrid 1996. D\u00ed\u00adaz, C., Diego Abad de Santill\u00e1n. Semblanza de un leon\u00e9s universal. Ed. Asociaci\u00f3n de Investigaci\u00f3n: Instituto de Autom\u00e1tica y Fabricaci\u00f3n. Le\u00f3n. 1997).<\/p>\n<p>Es necesario analizar cr\u00ed\u00adticamente la realidad desde una perspectiva creyente con el objeto de incidir en ella. Este an\u00e1lisis es estudio de la realidad (ver), que lleva al juicio \u00e9tico tras la comparaci\u00f3n con los valores que nos configuran (juzgar), y finalmente nos mueven a la acci\u00f3n motivada por la compasi\u00f3n (actuar).<\/p>\n<p>Pero no basta con analizar la realidad: hoy la sociedad est\u00e1 necesitada de propuestas y alternativas revolucionarias, en el sentido de un cambio radical en la manera de ser personas, y una transformaci\u00f3n de las estructuras que posibilite la vida personal de todo ser humano. Por lo tanto la formaci\u00f3n para divulgar esa buena noticia, el estudio y proclamaci\u00f3n de una cultura con centro en la persona, son tareas que un creyente militante no puede obviar. S\u00f3lo j\u00f3venes bien formados podr\u00e1n ejercitar su militancia en la corriente arriba del contexto cultural en el que vivimos, y servir de contraste al pensamiento dominante.<\/p>\n<p>Por lo tanto, tal como hemos dicho, el camino que realizaremos a lo largo del proceso de pastoral juvenil tendr\u00e1 como objetivo, en lo que a formaci\u00f3n sociopol\u00ed\u00adtica se refiere, provocar, animar y aportar los medios a los j\u00f3venes para que movidos por el Esp\u00ed\u00adritu opten por una vida militante basada en la formaci\u00f3n y sostenida por una experiencia m\u00ed\u00adstica de conversi\u00f3n.<\/p>\n<p>5. Metodolog\u00ed\u00ada: lo sociopol\u00ed\u00adtico en el proceso de pastoral<br \/>\nEl itinerario desde el punto de partida hasta la meta es un proceso que debe contar con dos elementos indispensables: el acompa\u00f1amiento de una comunidad cristiana que sea referencial, y un proceso metodol\u00f3gico que incorpore los elementos pedag\u00f3gicos adecuados.<\/p>\n<p>&#8211; La comunidad cristiana, referencia del proceso evangelizador. Es la Iglesia a trav\u00e9s de comunidades eclesiales referenciales la que se reponsabiliza de la evangelizaci\u00f3n de los j\u00f3venes: \u00abLa preocupaci\u00f3n por la pastoral de juventud y, en general, la evangelizaci\u00f3n de los j\u00f3venes ha de animar el dinamismo misionero de nuestras comunidades y ha de estimular la conversi\u00f3n de sus miembros, para hacerse cre\u00ed\u00adbles ante quienes necesitan y exigen la m\u00e1xima convicci\u00f3n y coherencia\u00bb (CVP). La pedagog\u00ed\u00ada de nuestro Se\u00f1or es la de Ven y ver\u00e1s, y es la que debemos asumir las comunidades cristianas.<\/p>\n<p>&#8211; La educaci\u00f3n en la fe es un proceso que abarca todas las dimensiones del joven. \u00abLa pastoral de juventud tiene una clara dimensi\u00f3n educativa que comporta una atenci\u00f3n especial al crecimiento personal y arm\u00f3nico de todas las potencialidades que el joven lleva dentro de s\u00ed\u00ad, raz\u00f3n, afectividad, deseo de absoluto; una atenci\u00f3n a su dimensi\u00f3n social, cultivando actitudes de solidaridad y de di\u00e1logo, y estimulando un compromiso por la justicia y por una sociedad de talla humana; una preocupaci\u00f3n por la dimensi\u00f3n cultural pues la evangelizaci\u00f3n no es a\u00f1adir un conocimiento religioso junto a contenidos que le resultan extra\u00f1os, sino plantear una acci\u00f3n que alcanza y transforma los criterios de juicio, los valores determinantes, los puntos de inter\u00e9s, las l\u00ed\u00adneas de pensamiento, las fuentes inspiradoras y los medios vitales\u00bb (Ib).<\/p>\n<p>&#8211; &#8230; y que se estructura en etapas. \u00abLa pastoral de juventud ha de establecer el proceso a trav\u00e9s del cual la comunidad cristiana conduce y acompa\u00f1a al joven desde su concreta situaci\u00f3n hasta la plena madurez humana y cristiana. Entre el punto de partida y la meta del itinerario podemos distinguir tres momentos o etapas, con objetivos y acciones espec\u00ed\u00adficas: 1 a) La etapa de convocatoria y propuesta; 2a) La etapa de iniciaci\u00f3n y formaci\u00f3n; 3a) La etapa de compromiso y misi\u00f3n\u00bb (Ib).<\/p>\n<p>&#8211; Las dimensiones de lo sociopol\u00ed\u00adtico. La formaci\u00f3n sociopol\u00ed\u00adtica en el marco de la pastoral juvenil se compone de varias dimensiones que deben abordarse de forma paralela a fin que propicie el avance arm\u00f3nico de las diversas potencialidades del joven. La disimetr\u00ed\u00ada en el desarrollo de alguna de estas dimensiones no dar\u00ed\u00ada como resultado un proceso \u00abcasi completo\u00bb sino la atrofia en alguno de los aspectos fundamentales. Esta es la raz\u00f3n por la que debemos tener bien presentes cu\u00e1les son los \u00e1mbitos que conforman la dimensi\u00f3n sociopol\u00ed\u00adtica (D\u00ed\u00adaz, C., E\/ libro de los valores personalistas comunitarios, Ed Mounier, Madrid 2000, p 165-166).<\/p>\n<p>Nivel Uno: Compromiso con la realidad sangrante. Es el compromiso concreto representado por el Buen Samaritano: (Lc 10, 25-37). Es el gesto de amor y de compasi\u00f3n hacia el hermano que padece la miseria y la injusticia, y que provoca en nosotros un movimiento de abajamiento que se convierte en norma de vida, tal como nos propone S.Pablo en su carta a los Filipenses 2, 6-11. \u00abQuien ignora a los pobres no descubre la propia riqueza. Quien no se hace pobre con los pobres no se enriquece. Y quien no se enriquece con la lucha superadora de los m\u00e1s pobres no se enriquece con la propia. Uno descubre a trav\u00e9s de lo que hacen los pobres, y desde la propia pobreza, todas las posibilidades que se albergan en el alma. Hay pap\u00e1s que creen que por tocar pobre sus hijos van a echarse a perder; entonces los sobreprotegen, los rodean de guaruras, miedos, etc. Sin embargo, el mejor regalo que pueden darles a sus hijos es que descubran el rostro de la viuda, del hu\u00e9rfano y del extranjero. No que les impermeabilicen con una capa de protecci\u00f3n\u00bb (D\u00ed\u00adaz, C., El libro de los valores personalistas comunitarios, Ed Mounier, Madrid 2000, p. 165).<\/p>\n<p>Nivel Dos: Analizar la Realidad. El an\u00e1lisis cr\u00ed\u00adtico-creyente de la realidad es el instrumento de estudio que permite conocer las causas por las que hay pobres, cu\u00e1les son los mecanismos de injusticia, ya sean estructurales o personales. El an\u00e1lisis y el estudio no equivalen a la informaci\u00f3n, gran parte de la cual es transmitida de forma fragmentaria y manipulada por los mismos centros de poder que alimentan el desorden establecido. Este an\u00e1lisis exige, en primer lugar, beber de fuentes cuyos valores y cuya mirada a la realidad sean coherentes con los principios evang\u00e9licos transmitidos en el proceso de pastoral, y en segundo lugar, realizarlo en grupo, con una metodolog\u00ed\u00ada que lleve al cambio personal y a la acci\u00f3n para la transformaci\u00f3n social. La acci\u00f3n que cierra los ojos a las causas reales de los mecanismos de injusticia no puede llegar m\u00e1s lejos que a ser un ejercicio narcisista de autocomplacencia.<\/p>\n<p>Nivel Tres: Presencia Socio-Pol\u00ed\u00adtica. La transformaci\u00f3n social exige una participaci\u00f3n p\u00fablica prof\u00e9tica. Los \u00e1mbitos de esta participaci\u00f3n pueden ser muy variados: Iglesia, movimientos sociales, asociaciones, sindicatos, partidos pol\u00ed\u00adticos, etc. Esta participaci\u00f3n no puede ser a costa de cercenar nuestra identidad y nuestra jerarqu\u00ed\u00ada de valores, por eso deber\u00e1 ser una participaci\u00f3n prof\u00e9tica, con la libertad de los Hijos de Dios, rompiendo mitos y dogmas sociales establecidos, con el centro siempre en la persona y en el pobre, y evitando intereses particulares de grupos, clases o naciones. Una de las acciones pol\u00ed\u00adticas prioritarias es la creaci\u00f3n y la difusi\u00f3n de una cultura centrada en la persona que pueda entrar en conflicto con la dominante esclavizadora de las personas, y que pueda ser propuesta desde los distintos \u00e1mbitos de participaci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica. Son tiempos oscuros para la participaci\u00f3n en este nivel, pero aunque lo deseemos no nos mueve el \u00e9xito sino la convicci\u00f3n y la fidelidad a la Voluntad de nuestro Padre. Esa fidelidad no nos permite quedarnos en los purismos individualistas, sino que nos saca al barro de la acci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica. En ese sentido el peor de los pol\u00ed\u00adticos es mejor que el mejor de los abstencionistas.<\/p>\n<p>Nivel Cero: Presencia M\u00ed\u00adstica. La tarea es inmensa y nos supera. No son nuestras fuerzas las que har\u00e1n fructificar la acci\u00f3n, sino que es Cristo Resucitado quien ya ha vencido a la muerte y quien es nuestra esperanza. Al final de la jornada somos siervos in\u00fatiles (Lc 17, 7-10), y despu\u00e9s de haber dado cada uno lo m\u00e1s de lo posible s\u00f3lo queda descansar en el abrazo amoroso del Padre que reconstruye para volver a salir de nuevo. Una acci\u00f3n sin este referente m\u00ed\u00adstico tiene gran probabilidad de desorientarse (y atender a ego\u00ed\u00adsmos o intereses personales) o de cansarse (pues el \u00e9xito no suele ser la recompensa del militante). La vivencia m\u00ed\u00adstica en el marco de una comunidad es la propuesta que la Iglesia hace para vivir un compromiso sociopol\u00ed\u00adtico de una manera vocacional: la comunidad de hermanos es el germen y el modelo de una sociedad nueva en que la humanidad se estructura en forma de comunidades donde las personas son libres y responsables.<\/p>\n<p>&#8211; La formaci\u00f3n sociopol\u00ed\u00adtica en las etapas del proceso de pastoral juvenil.<\/p>\n<p>a) Etapa de convocatoria y propuesta. El objetivo general de esta etapa del proceso de pastoral es suscitar entre los j\u00f3venes alejados el inter\u00e9s y la necesidad de adherirse a la persona de Jesucristo y a la comunidad eclesial. Es un reto important\u00ed\u00adsimo pues supone el paso de la indiferencia y la superficialidad al inter\u00e9s por la propuesta cristiana que se desarrolla en la etapa siguiente. Este cambio de actitud conlleva el reconocimiento del propio pecado y el deseo de cambiar la vida. Es en este contexto y al servicio de este fin en el que se enmarca la formaci\u00f3n sociopol\u00ed\u00adtica en esta etapa. As\u00ed\u00ad el nivel 1 se debe orientar a la experiencia de compromisos concretos de duraci\u00f3n y frecuencia adecuadas a la edad y a la psicolog\u00ed\u00ada del joven, pero que permitan el acercamiento vital a realidades de pobreza y de injusticia. En el nivel 2 se har\u00e1n peque\u00f1os an\u00e1lisis de la realidad compartidos en grupo que permitan a los catec\u00famenos caer en la cuenta de su propia participaci\u00f3n en los mecanismos de injusticia y en la necesidad de un cambio personal como primer paso para que la realidad vivida en el compromiso concreto tambi\u00e9n cambie. El nivel 3 y el nivel 0 se abordar\u00e1n de manera que sea asequible a la edad de estos j\u00f3venes. Dos l\u00ed\u00adneas de acci\u00f3n pueden ser desarrolladas: la presentaci\u00f3n de biograf\u00ed\u00adas de militantes que han entregado su vida por la mejora de la humanidad descubriendo la dimensi\u00f3n m\u00ed\u00adstica que les sostuvo y les llev\u00f3 a asumir su destino; y la difusi\u00f3n de lo que han experimentado entre otros j\u00f3venes como el anuncio de una manera alternativa de vivir.<\/p>\n<p>b) Etapa de iniciaci\u00f3n y formaci\u00f3n. El fin de esta etapa es \u00abponer a uno no s\u00f3lo en contacto, sino en comuni\u00f3n, en intimidad con Jesucristo\u00bb (DGC 80) para que se descubra como hijo de Dios Padre, como miembro de la comunidad eclesial y como hermano de todo hombre. Las l\u00ed\u00adneas de acci\u00f3n de esta etapa catecumenal son: el conocimiento de los contenidos de la fe, la iniciaci\u00f3n a los valores evang\u00e9licos, el significado de la oraci\u00f3n y de los sacramentos, la iniciaci\u00f3n a la vida de la comunidad y el sentido del compromiso cristiano. La formaci\u00f3n para el compromiso sociopol\u00ed\u00adtico estar\u00e1 enmarcada pues en estos objetivos generales de la etapa. El nivel 1 significar\u00e1 una profundizaci\u00f3n progresiva en el compromiso concreto con realidades y personas marginadas. Se ir\u00e1 intensificando tanto en frecuencia y en duraci\u00f3n del compromiso como en la implicaci\u00f3n personal. En la revisi\u00f3n de vida y en el acompa\u00f1amiento personal se ayudar\u00e1 al joven a hacer converger en coherencia los distintos aspectos de su vida para no caer en la trampa de que el compromiso caritativo sea una parcela desconectada del resto de la vida. El nivel 2 ir\u00e1 intensificando la lectura creyente de la realidad hasta que el joven sea capaz de realizar un an\u00e1lisis certero de los mecanismos estructurales de injusticia que le rodean (an\u00e1lisis Norte-Sur, mecanismos neoliberales, juicio a la globalizaci\u00f3n) y de las corrupciones antropol\u00f3gicas en las que se mueve el hombre actual (hedonismo, consumismo, inmanencia materialista). El an\u00e1lisis (mediante lecturas apropiadas, asistencia a conferencias y cursos) deber\u00e1 ser completado con una revisi\u00f3n de vida que le lleve a personalizar lo que intelectualmente ha percibido.<\/p>\n<p>La propuesta de un encuentro de verano espec\u00ed\u00adficamente dedicado al an\u00e1lisis cr\u00ed\u00adtico creyente de la realidad puede ser un elemento dinamizador importante de esta etapa. La iniciaci\u00f3n en el nivel 3 se puede animar en torno a dos l\u00ed\u00adneas b\u00e1sicas: la participaci\u00f3n en actividades \u00abm\u00e1s pol\u00ed\u00adticas\u00bb (asociaciones de barrio; \u00f3rganos vecinales o universitarios o sindicales; creaci\u00f3n de escuelas de reflexi\u00f3n pol\u00ed\u00adtica; creaci\u00f3n y publicaci\u00f3n de revistas en el entorno; participaci\u00f3n en radios y televisiones locales; participaci\u00f3n y promoci\u00f3n de campa\u00f1as de movilizaci\u00f3n solidarias; revistas en Internet; Iglesia local) y la formaci\u00f3n m\u00e1s profunda y sistem\u00e1tica en alternativas al hombre y a la sociedad actuales (formaci\u00f3n en teolog\u00ed\u00ada, en filosof\u00ed\u00ada personalista, en econom\u00ed\u00ada para la persona, en pol\u00ed\u00adtica para la autogesti\u00f3n y la democracia participativa). El nivel 0, que se profundiza con m\u00e1s intensidad en otros \u00e1mbitos del proceso de pastoral, se plasmar\u00e1 en llevar a la oraci\u00f3n cotidiana (personal y en grupo) y a los sacramentos (eucarist\u00ed\u00ada y reconciliaci\u00f3n) lo vivido en el \u00e1mbito de la experiencia sociopol\u00ed\u00adtica.<\/p>\n<p>En este nivel es importante ayudar al joven a profundizar en la dimensi\u00f3n gratuita de su donaci\u00f3n como expresi\u00f3n de respuesta al Amor incondicional que el Padre le tiene. En definitiva es un movimiento de profundizaci\u00f3n en la disponibilidad a la Voluntad del Padre y a los gritos de dolor de los hermanos.<\/p>\n<p>c) Etapa de compromiso y misi\u00f3n. El objetivo de la \u00faltima etapa del proceso pastoral con j\u00f3venes es que aprendan a vivir de manera permanente la comunidad cristiana y su misi\u00f3n evangelizadora. Termina tras el discernimiento vocacional del joven por el cual se integra de manera adulta y definitiva en la Iglesia y en el mundo. Esta integraci\u00f3n se concreta mediante la opci\u00f3n por un proyecto vocacional de vida (laico, sacerdotal o religioso), por la inserci\u00f3n en alguna de las realidades eclesiales como medio de pertenencia a la Iglesia (comunidad de laicos en parroquia, movimientos, institutos religiosos) y por la definici\u00f3n de la misi\u00f3n dentro del proyecto vocacional (profesi\u00f3n, estilo de vida, militancia, vida en pobreza). Por lo tanto la formaci\u00f3n sociopol\u00ed\u00adtica estar\u00e1 en funci\u00f3n de esta desembocadura a la vida adulta.<\/p>\n<p>En el nivel 1 hay que provocar el paso de vivir compromisos a comprometer la vida. Es el paso de ser voluntario con mayor o menor grado de implicaci\u00f3n a ser militante, donde la din\u00e1mica no es de m\u00ed\u00adnimos sino de m\u00e1ximos, donde uno no decide cu\u00e1ndo opta por los pobres, sino que la verdadera opci\u00f3n es abrir la puerta cuando el pobre llama. Es la opci\u00f3n por una vida de tensi\u00f3n y lucha y la negaci\u00f3n de la felicidad burguesa entendida como acumulaci\u00f3n, seguridad y tranquilidad.<\/p>\n<p>El nivel 2 se traduce en esta etapa en la asimilaci\u00f3n de que en el mundo que vivimos, sometido a continuos cambios, el an\u00e1lisis de la realidad debe ser continuo, y por tanto, el estudio constante. Una vida en tensi\u00f3n y lucha no est\u00e1 al margen del pecado sino que, precisamente por eso, vive en continua tentaci\u00f3n y ca\u00ed\u00adda: el an\u00e1lisis de la realidad debe llevar a la conciencia de pecado, al sacramento de la reconciliaci\u00f3n y a la conversi\u00f3n personal. Esto realizado personalmente pero tambi\u00e9n comunitariamente, mediante la revisi\u00f3n de vida y la correcci\u00f3n fraterna. Esta experiencia deber\u00e1 ser un factor determinante en el discernimiento de la actividad profesional, del barrio donde vivir, del estilo de la casa, del empleo del dinero y del tiempo, etc., es decir, de las opciones vitales que configuran la vida adulta.<\/p>\n<p>El nivel 3 cobra especial importancia en esta etapa, pues la integraci\u00f3n en la Iglesia y en el mundo de forma plena significa entrar en conflicto, tambi\u00e9n plenamente, con las corrientes sociales y culturales dominantes. De hecho no es posible una participaci\u00f3n pol\u00ed\u00adtica que no pacte con las aberraciones establecidas si no es desde una cultura y desde una utop\u00ed\u00ada a\u00fan m\u00e1s fuertes y profundamente enraizadas. Se animar\u00e1 al joven a incluir en su discernimiento vocacional y en su proyecto vocacional de vida la dimensi\u00f3n pol\u00ed\u00adtica, as\u00ed\u00ad como a seguir profundizando en el estudio y la difusi\u00f3n de una cultura, econom\u00ed\u00ada y organizaci\u00f3n social alternativas al servicio de la persona.<\/p>\n<p>Finalmente el nivel 0 aporta la m\u00ed\u00adstica que fundamenta este paso determinante en la vida del joven: la opci\u00f3n que hace es vocacional, es decir, es definitiva y motivada por la confianza existencial y la disponibilidad personal que genera el encuentro con Cristo y la experiencia de la aceptaci\u00f3n incondicional del Padre. La confianza en ese Amor primero es el origen y fundamento que da sentido a su vida y sostiene su militancia.<\/p>\n<p>Comunidad Escaguis<\/p>\n<p>Vicente M\u00c2\u00aa Pedrosa &#8211; Jes\u00fas Sastre &#8211; Ra\u00fal Berzosa (Directores), Diccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n, Diccionarios \u00abMC\u00bb, Editorial Monte Carmelo, Burgos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SUMARIO: 1. Aproximaci\u00f3n al problema: de d\u00f3nde partimos 1.1. La realidad sociopol\u00ed\u00adtica mundial: \u00bfun mundo globalizado? Un mundo injusto. 1.2 Los j\u00f3venes ante lo sociopol\u00ed\u00adtico. &#8211; 2. Aspectos antropol\u00f3gicos: la persona es un ser pol\u00ed\u00adtico. &#8211; 3. Aspectos religiosos: el Reino de fraternidad. &#8211; 4. A d\u00f3nde queremos llegar: ser creyente y ser militante. &#8211; &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/formacion-sociopolitica-en-el-proceso-de-pastoral-juvenil\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abFORMACION SOCIOPOLITICA EN EL PROCESO DE PASTORAL JUVENIL\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-15995","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15995","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15995"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15995\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15995"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15995"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15995"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}