{"id":15997,"date":"2016-02-05T10:22:35","date_gmt":"2016-02-05T15:22:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/grupos-de-oracion\/"},"modified":"2016-02-05T10:22:35","modified_gmt":"2016-02-05T15:22:35","slug":"grupos-de-oracion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/grupos-de-oracion\/","title":{"rendered":"GRUPOS DE ORACION"},"content":{"rendered":"<p>Con el respaldo y el acicate de dos documentos de la Iglesia sobre la oraci\u00f3n: la carta de la Congragaci\u00f3n para la doctrina de la fe Orationis forma de 15 de octubre de 1989 y la cuarta parte del Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica (nn 2558-2865) en la cual se da un rica s\u00ed\u00adntesis de doctrina y pastoral o pedagog\u00ed\u00ada de la oraci\u00f3n cristina, pretendemos atender a los aspectos m\u00e1s directamente pedag\u00f3gicos y pastorales de una de las formas de oraci\u00f3n: la oraci\u00f3n comunitaria.<\/p>\n<p>Atendemos a esa expresi\u00f3n orante de nuestro tiempo que llamamos oraci\u00f3n de grupo y grupos de oraci\u00f3n. La pastoral de la oraci\u00f3n tiene muchos otros \u00e1mbitos que se abordan en el diccionario en su lugar: dimensiones b\u00ed\u00adblicas, lit\u00fargicas, catequ\u00e9ticas, pastoral de la espritualidad en general, etc. Pero la Iglesia, como ha recordado la NMI (32-34), desea que \u00abnuestras comunidades cristianas sean autenticas escuelas de oraci\u00f3n\u00bb (33). Escuela te\u00f3rica y pr\u00e1ctica de oraci\u00f3n es el grupo de oraci\u00f3n. Su raz\u00f3n de ser y su manera de actuar pastoralmente se inspira en aquellas expresiones de la primera iglesia que refleja este texto de San Pablo. \u00abLa Palabra de Dios habite entre vosotros en toda su riqueza; ense\u00f1aos unos a otros con toda sabidur\u00ed\u00ada; exhortaos mutuamente. Cantad a Dios, dadle gracias de coraz\u00f3n, con salmos, himnos y c\u00e1nticos espirituales\u00bb (Col 3,16; cf. Ef 5,18-20). Su n\u00facleo teologal se fundamenta en la promesa del Se\u00f1or: \u00abPorque donde est\u00e1n dos o tres reunidos en mi nombre, all\u00ed\u00ad estoy yo en medio de ellos\u00bb Mt 18, 20. Los elementos centrales de esta oraci\u00f3n se pueden sintetizar de este modo: a) Misterio. Toda oraci\u00f3n comunitaria est\u00e1 fundada en la certeza de que Cristo preside nuestro gesto y encuentro de oraci\u00f3n en grupo. b) Transparencia. Los orantes, ofreci\u00e9ndose su plegaria, comparten su existencia: por eso pueden presentarse como son, en limpidez y claridad, en confianza. c) Di\u00e1logo. Al conversar con Dios, los fieles pueden conversar tambi\u00e9n unos con otros. As\u00ed\u00ad razonan, comparten la palabra, en actitud de encuentro abierto hacia el misterio. d) Creatividad. Dialogando entre ellos, los orantes crean y suscitan una especie de palabra nueva de esperanza y vida compartida, que es presencia de Dios sobre la tierra. a&#8217;) Amistad. En el di\u00e1logo de amor culmina la apertura anterior de las palabras. Por eso la oraci\u00f3n se vuelve un ejercicio de amistad: los grados de amor de Dios se traducen ahora en grados de amor interhumano. b&#8217;) Celebraci\u00f3n. La oraci\u00f3n comunitaria culmina de esa forma en fiesta de Dios sobre la tierra. Los orantes se introducen en la gran celebraci\u00f3n de Dios, el canto de su vida trinitaria. c&#8217;) Gratuidad. El misterio se vuelve gratuidad: es gracia de Dios que los orantes celebran al vivir y celebrar la oraci\u00f3n comunitaria. Por eso, ella no tiene otros fines ni motivos: vale por s\u00ed\u00ad misma (X. PIKAzA, Para vivir la oraci\u00f3n cristiana, Verbo Divino 1989, p. 56).<\/p>\n<p>En realidad, este deseo no es en la Iglesia una novedad pastoral ni la forma comunitaria de oraci\u00f3n en grupo, pero constituye algo nuevo en relaci\u00f3n a lo que era la normal meditaci\u00f3n sobre la Palabra en com\u00fan. Se coloca dicha oraci\u00f3n, en el terreno que queda entre la oraci\u00f3n lit\u00fargica y la personal: a ninguna sustituye y a todas sirve. La oraci\u00f3n siempre se da ante Dios, pero esta forma expresa la relaci\u00f3n con la comunidad o con mi grupo de modo peculiar. \u00abSe trata en realidad de una oraci\u00f3n en com\u00fan en la que la comunidad o grupo \u00abnarra\u00bb su propia oraci\u00f3n, y se comunica su propia experiencia de Dios\u00bb (J. CASTELLANO Pedagog\u00ed\u00ada de la oraci\u00f3n cristiana, CPL, Barcelona 1996, 121).<\/p>\n<p>Queremos comprender ampliamente el fen\u00f3meno de la oraci\u00f3n de grupo pues reviste diversas modalidades seg\u00fan las experiencias carism\u00e1ticas de origen; desaparece la distinci\u00f3n demasiado r\u00ed\u00adgida entre oraci\u00f3n individual y oraci\u00f3n comunitaria; la experiencia rompe los viejos esquemas mentales. De la oraci\u00f3n personal toma los rasgos de la espontaneidad y de la individualidad religiosa, y de la liturgia: la presencia de Cristo, el sentido eclesial y la centralidad de la Palabra.<\/p>\n<p>No es tanto un nuevo m\u00e9todo de oraci\u00f3n, cuanto de un fen\u00f3meno pastoral relativamente nuevo y eficaz para la misi\u00f3n de hacer de las comunidades escuelas de oraci\u00f3n. En el fondo se halla, adem\u00e1s de la mentalidad m\u00e1s comunitaria y menos individualista, algunos criterios teol\u00f3gicos que dan solidez a esa forma de oraci\u00f3n en grupos.<\/p>\n<p>J. Castellano se\u00f1ala algunos de los m\u00e1s importantes elementos teol\u00f3gicos: a) Una \u00abnueva psicolog\u00ed\u00ada\u00bb eclesial. Psicolog\u00ed\u00ada de comuni\u00f3n \u00abque brota de la conciencia de su misterio; es decir, se trata de un modo nuevo de pensar y de actuar por parte de los creyentes que nace del redescubrimiento de ser Iglesia, \u00abfamilia de Dios\u00bb, Cuerpo m\u00ed\u00adstico\u00bb (ib. 123). b) Vivir la Iglesia como \u00abmisterio de comuni\u00f3n\u00bb. Vivir en la dimensi\u00f3n de Iglesia significa vivir la comuni\u00f3n de nuestra interioridad. La oraci\u00f3n se hace testimonio de comuni\u00f3n no s\u00f3lo impl\u00ed\u00adcita sino en cuanto que el grupo se comunica su experiencia de oraci\u00f3n: cada experiencia de la palabra de Dios, de pobreza, de acci\u00f3n de gracias, y todo lo de m\u00e1s precioso que podemos comunicarnos rec\u00ed\u00adprocamente como es nuestra experiencia de fe y de la obra de Dios en nuestra vida, y los sentimientos provocados por su Palabra y su acci\u00f3n salvadora, etc., pertenece de alg\u00fan modo a la comunidad, y ayuda a la trasmisi\u00f3n pastoral de la vida teologal. c) El valor de la relectura la propia existencia a la luz de la Palabra. Al grupo de oraci\u00f3n, como a toda comunidad cristiana, el Esp\u00ed\u00adritu le conduce a captar el sentido y las riquezas de la Palabra de &#8216;Dios en el presente. d) La presencia de Cristo en medio de la comunidad de los creyentes constituye el m\u00e1s s\u00f3lido fundamento teol\u00f3gico para la oraci\u00f3n de grupo y en com\u00fan: \u00abSi dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dar\u00e1 mi Padre del cielo\u00bb (Mt 18,19-20). e) La dimensi\u00f3n sacramental de los hermanos que son siempre manifestaci\u00f3n de Dios, y \u00absacramento de Cristo\u00bb. Dios autentifica la oraci\u00f3n de grupo porque introduce la mediaci\u00f3n del pr\u00f3jimo, siempre indominable, viva, concreta, exigente.<\/p>\n<p>Condiciones para la oraci\u00f3n de grupo<br \/>\nLa experiencia de los grupos de oraci\u00f3n indica ya unos ciertos condicionamientos previos que hay que considerar en toda propuesta de pastoral d ela oraci\u00f3n. 1. Peque\u00f1os grupos. O grupos de medida tal cual la psicopedagog\u00ed\u00ada indica como v\u00e1lidos para una participaci\u00f3n verdaderamente com\u00fan. N\u00famero ideal de personas en grupo de oraci\u00f3n parece el de ocho a doce. El grupo debe mantenerse siempre en contacto con sus ideales de amistad con el Se\u00f1or y constituirse por la experiencia religiosa com\u00fan, no por otros motivos. Puede comenzar por una convocatoria y una experiencia fuerte: encuentro de oraci\u00f3n inicial, ejercicios espirituales, retiros, jornadas de discernimiento, etc. No es obligado que el grupo est\u00e9 ya constituido por pertenecer a movimiento o comunidad eclesial anteriro. 2. Confianza rec\u00ed\u00adproca y valent\u00ed\u00ada que se mide por la posibilidad de manifestar problemas e ideas y sentimientos sin miedo a ser heridos. Solo la comuni\u00f3n en la pobreza y en la misericordia de Dios nos iguala en la oraci\u00f3n y facilita la confianza rec\u00ed\u00adproca. La osad\u00ed\u00ada de vencer la excesiva pasividad y la timidez para darse a los dem\u00e1s y superar los silencio acomplejados. Siempre las palabras interesan menos que la vida que trasportan. La experiencia de fe de un cristiano aunque sea dicha en palabras muy simples nunca carece de importancia. 3. Sentido del otro, benevolencia y serenidad son condiciones para evitar el otro extremo: arrogancia o hablar de cara al publico y falsear la expresi\u00f3n deseando agradar o impactar. Todo lo que pueda dar en artificiosidad la marcha de la oraci\u00f3n. 4. Contemplaci\u00f3n comunitaria. Si se persevera, el ideal llega cuado el grupo realiza la experiencia de estar convocado y en comuni\u00f3n con el Se\u00f1or y su Esp\u00ed\u00adritu.<\/p>\n<p>El m\u00e9todo pastoral<br \/>\nOrdinariamente toda clase de grupos procede con elementos pr\u00e1cticos semejantes aunque en dosis y distribuci\u00f3n diferentes: a) Silencio ambiental exterior e interior que tiende a facilitar la actitud de escucha y respuesta. b) Proclamaci\u00f3n de textos b\u00ed\u00adblicos. No hay oraci\u00f3n s\u00ed\u00adn palabra de Dios. c) El silencio meditativo es absolutamente necesario, si no el grupo toma el lugar del protagonista, que es Dios-enmedio; la fuerza de la palabra depende de la profundidad del silencio previo. d) Expresi\u00f3n sencilla y en voz alta de la resonancia que la Palabra produce. Toma forma de mon\u00f3logo o preferiblemente de di\u00e1logo, hablando directamente a Dios, e) La sesi\u00f3n de oraci\u00f3n puede contener preces espont\u00e1neas, a las que todos se unen para responder conjuntamente; f) el grupo puede terminar con una oraci\u00f3n espont\u00e1nea o lit\u00fargica o con el Padrenuestro. La duraci\u00f3n de este ejercicio al principio basta que sea de media hora a tres cuartos de hora. Despu\u00e9s, el mismo grupo fijar\u00e1 la frecuencia y duraci\u00f3n. Otras observaciones pastorales podr\u00ed\u00adan hacerse como estas: El texto propuesto para la oraci\u00f3n ha de ser de com\u00fan acuerdo y ordinariamente un texto b\u00ed\u00adblico. A veces convendr\u00e1 a\u00f1adir un comentario sapiencial muy breve para la comprensi\u00f3n del sentido: No ser\u00ed\u00ada bueno proponer otros textos que lleven a discusi\u00f3n. Hay otras formas de di\u00e1logo y otras finalidades de grupos cristianos (programaci\u00f3n pastoral, revisi\u00f3n de vida, correcci\u00f3n fraterna, di\u00e1logo pastoral, acompa\u00f1amiento, amistad cristiana, etc.) pero no es bueno mezclar las diversas formas en un solo acto, hay que evitar que la oraci\u00f3n se transforme en charla y se deje invadir por la discusi\u00f3n o el tratamiento de \u00abtemas\u00bb espirituales. No se trata aprovechar para hacer homil\u00ed\u00adas, o catequizar. Se trata de orar juntos. La oraci\u00f3n de grupo supone igualdad de partida, cosa que excluye toda distinci\u00f3n jer\u00e1rquica, constricci\u00f3n, imposici\u00f3n desde fuera. Sin embargo, para superar los obst\u00e1culos inicales, es \u00fatil la ayuda de un animador o gu\u00ed\u00ada que d\u00e9 pautas y encauce el grupo hacia la oraci\u00f3n, sin bloquear la creatividad y la posible espontaneidad del grupo.<\/p>\n<p>Ventajas e inconvenientes<br \/>\nVentajas: Si \u00abla fe se fortalece d\u00e1ndola\u00bb (RM 3), la oraci\u00f3n tambi\u00e9n. Este tipo de oraci\u00f3n en grupo facilita el don de uno mismo en su n\u00facleo m\u00e1s vital. Se da una \u00abalimentaci\u00f3n mutua a partir de la Palabra, que nos va compenetrando en cuanto miembros de la comunidad pasando de unos a otros a trav\u00e9s del di\u00e1logo\u00bb (J. Castellano, ib. 130). La experiencia demuestra que personas j\u00f3venes y animadas por un ideal aprenden r\u00e1pidamente este tipo de pr\u00e1ctica. La oraci\u00f3n de grupo ofrece verificaci\u00f3n del propio compromiso y ayuda a sostenerlo por cuanto se ha expresado<br \/>\nRiesgos. Primero toda posible concesi\u00f3n a la vanidad. El camino que debe recorrer un grupo de oraci\u00f3n tampoco es todav\u00ed\u00ada del todo bien conocido. Como toda vida de oraci\u00f3n y apost\u00f3lica est\u00e1 sujeta a procesos psicol\u00f3gicos y sociol\u00f3gicos de crecimiento y crisis: aridez, abandonos, deserciones, dudas, apariencia de inutilidad y de artificiosidad, distancia entre oraci\u00f3n y vida virtuosa&#8230; Para J. Castellano este es \u00abel riesgo mayor de esta forma de oraci\u00f3n: la ignorancia del camino que habr\u00e1 que recorrer\u00bb para saber su progreso, su noche y su ventura. Siempre se necesitar\u00e1 valent\u00ed\u00ada y perseverancia, sin ceder a las f\u00e1ciles tentaciones de dejar para m\u00e1s tarde el ejercicio. La oraci\u00f3n de grupo no es alternativa y sustitutiva de la personal. La oraci\u00f3n personal se enriquecer\u00e1 con la experiencia com\u00fan. \u00abLas dificultades y los riesgos que se pueden encontrar no deber\u00ed\u00adan disuadirnos de probar. Quiz\u00e1 es necesario arriesgarnos juntos precisamente para ofrecer al mundo de hoy por parte de la Iglesia el testimonio concreto de aquella definici\u00f3n de Pablo VI: \u00abLa Iglesia es la sociedad de hombres que oran. Su finalidad primaria es ense\u00f1ar a orar. Es una escuela de oraci\u00f3n\u00bb (ib. 131).<\/p>\n<p>Los recursos pastorales de la Iglesia son abundantes: casas y espacios para hacer experiencias iniciales; abundancia de cursos especializados para la formaci\u00f3n de animadores y gu\u00ed\u00adas de grupo; publicaciones de escritos, revistas y otras expresiones musicales y visuales. La abundancia de revistas especializadas y de secciones de revistas m\u00e1s generales indica que no faltan medios aprovechables para la tarea.<\/p>\n<p>BIBL. &#8211; J. CASTELLANO Pedagog\u00ed\u00ada de la oraci\u00f3n cristiana, CPL, Barcelona 1996; J. M. CORDOBES, Oraci\u00f3n compartida. Un aspecto oracional redescubierto: Confer 20 (1981) 125-149; M. HERRAIZ, La oraci\u00f3n, historia de amistad, pp. 150-153; ID., La oraci\u00f3n pedagog\u00ed\u00ada y proceso, pp. 108-116. AA.W., La preghiera cristiana, Roma, Teresianum, 1975, pp 326-348; E. ANaLU, La pregitiera. Bibbia, Teologia, Esperienze stor\u00ed\u00adche, Roma, Citt\u00e1 Nuova 1991, pp. 389-446; A. GUERRA, Bibliograf\u00ed\u00ada oracional (1976-1980): Confer 20 (1981) 212-224. Comunidades 6 (1976): Oraci\u00f3n y formas de oraci\u00f3n; ibid 24 (1979). Revistas sobre la oraci\u00f3n: Pri\u00e9re, Paris, Cerf. Orar, Burgos, Ed. Monte Carmelo. Ed. Latinoamericana, M\u00e9xico. Pregare, Centro Interprovinciale (OD), Morena, Italia. Orar, ed. brasile\u00f1a, Ed. Loyola, Sao Paulo. Cuadernos de oraci\u00f3n, ed. Narcea, Madrid. Cahiers sur l&#8217;oraison, ed. Feu Nouveau, Paris. Oraci\u00f3n y servicio, CIPO, Roma. Varios portales cat\u00f3licos del web ofrecen servicios de oraci\u00f3n y materiales pastorales: www3.planalfa.es\/apostolado\/apor\/ y www.cipecar.org y pueden orientar las b\u00fasquedas iniciales<br \/>\nGabriel Castro<\/p>\n<p>Vicente M\u00c2\u00aa Pedrosa &#8211; Jes\u00fas Sastre &#8211; Ra\u00fal Berzosa (Directores), Diccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n, Diccionarios \u00abMC\u00bb, Editorial Monte Carmelo, Burgos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con el respaldo y el acicate de dos documentos de la Iglesia sobre la oraci\u00f3n: la carta de la Congragaci\u00f3n para la doctrina de la fe Orationis forma de 15 de octubre de 1989 y la cuarta parte del Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica (nn 2558-2865) en la cual se da un rica s\u00ed\u00adntesis de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/grupos-de-oracion\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abGRUPOS DE ORACION\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-15997","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15997","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15997"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15997\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15997"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15997"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15997"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}