{"id":15999,"date":"2016-02-05T10:22:39","date_gmt":"2016-02-05T15:22:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/indigena-pastoral\/"},"modified":"2016-02-05T10:22:39","modified_gmt":"2016-02-05T15:22:39","slug":"indigena-pastoral","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/indigena-pastoral\/","title":{"rendered":"INDIGENA (PASTORAL)"},"content":{"rendered":"<p>SUMARIO: Pr\u00f3logo. &#8211; 1. La celebraci\u00f3n de los 500 a\u00f1os. &#8211; 2. La realidad ind\u00ed\u00adgena actual: a) los n\u00fameros; b) su mundo religioso; c) su situaci\u00f3n de despojo. &#8211; 3. Los afro-americanos: a) el secuestro y la esclavitud; b) su cultura religiosa; c) sus derechos ciudadanos; d) la situaci\u00f3n actual. &#8211; 4. Pastoral ind\u00ed\u00adgena y afro-americana: a) entroncada en realidad del pueblo; b) respet\u00e1ndolos como sujetos de su propio destino.<\/p>\n<p>Pr\u00f3logo<br \/>\nLa importancia del tema de la \u00abpastoral ind\u00ed\u00adgena\u00bb en A.L. es no solo grande sino, tambi\u00e9n muy sentida sobretodo desde los sectores que tienen la mira puesta en la defensa de los derechos humanos, culturales y religiosos de las diversas etnias, as\u00ed\u00ad como de aquellos otros que tienen la pastoral hacia los pobres y oprimidos como eje de su quehacer evang\u00e9lico, puesto que opresi\u00f3n y cultura distinta parece que van de la mano.<\/p>\n<p>Am\u00e9rica Latina y el Caribe, hoy proyectada hacia la \u00abMisi\u00f3n ad gentes\u00bb, reconoce tambi\u00e9n, que el grito de su VI Congreso Misionero: \u00abAm\u00e9rica, con Cristo, sal de tu tierra\u00bb, le llama asimismo, al interior de su propio continente para un reconocimiento, defensa, y di\u00e1logo evangelizador con los pueblos ind\u00ed\u00adgenas y las culturas afroamericanas<br \/>\nYa decimos que es una pastoral que se inserta dentro de la opci\u00f3n por los pobres. Los pueblos ind\u00ed\u00adgenas constituyen hoy los pueblos que en su conjunto est\u00e1n mayoritariamente agredidos, expoliados, marginados, indefensos y a\u00fan despreciados. Por eso al respeto a sus culturas y tradiciones y al di\u00e1logo religioso, se une una defensa a ultranza de sus derechos y de sus tierras, la exigencia de formulaci\u00f3n de un sistema legislativo que realmente les protejan, as\u00ed\u00ad como el reconocimiento efectivo de su dignidad.<\/p>\n<p>Los pueblos ind\u00ed\u00adgenas ya no callan, su protesta ante la situaci\u00f3n de marginaci\u00f3n y expolio que sufren, pueden ser o\u00ed\u00addas de m\u00faltiples formas: \u00ab\u00bfC\u00f3mo no escuchar la voz de los indios en esta hora comprometedora y vibrante? \u00c2\u00a1Estamos vivos!, nos dicen. Setenta millones de personas con centenares de pueblos y culturas distintas nos interpelan hoy a la sociedad y a la Iglesia. Est\u00e1n vivos y con resuelta vocaci\u00f3n de futuro, como hemos podido ver aqu\u00ed\u00ad en el levantamiento ind\u00ed\u00adgena, que ha mostrado a todos los ecuatorianos y tambi\u00e9n a Am\u00e9rica Latina su indudable capacidad de reflexi\u00f3n, de organizaci\u00f3n y de convocatoria\u00bb (Conf. Epis. Ecuatoriana).<\/p>\n<p>No es la perspectiva de nuestro trabajo el ahondar en las situaciones de la primera evangelizaci\u00f3n hace 500 a\u00f1os. (Sabemos de los excesos abusivos, del acompa\u00f1amiento a la conquista, pero tambi\u00e9n de los testimonios gratificantes). Queremos mostrar sencillamente los cauces m\u00e1s claros y las orientaciones m\u00e1s significativas en torno a la pastoral ind\u00ed\u00adgena que hoy se plantea en la Iglesia de A.L.<\/p>\n<p>Sin embargo, en medio de la actual agresi\u00f3n que sufren los pueblos ind\u00ed\u00adgenas y de la respuesta que la Iglesia est\u00e1 dando a este problema, (aunque quiz\u00e1 no es su conjunto), no podemos dejar de traer a la memoria los grandes testimonios de los primeros tiempos:<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo no recordar a Juan de Zum\u00e1rraga, a Vasco de Quiroga y a Fray Jun\u00ed\u00adpero de Serra en M\u00e9xico; a Pedro de C\u00f3rdoba y Antonio de Montesinos en Santo Domingo; a Pedro Claver en Colombia; a Bartolom\u00e9 de las Casas, a Antonio de Valdivielso, a Francisco Solano en Centroam\u00e9rica y a Toribio de Mogrovejo en el Per\u00fa; a Jos\u00e9 de Anchieta en el Brasil, a Roque Gonz\u00e1lez de Santa Cruz en el Paraguay? Todos ellos llevaron la l\u00ed\u00adnea clara de defensa del indio ante las agresiones de los conquistadores. Como otros muchos no sirvieron a la espada o al oro sino al Dios Padre de todos y Padre de los indios.<\/p>\n<p>Ciertamente hoy tenemos otros gu\u00ed\u00adas, otros pioneros, otros profetas. Destacados obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas y agentes pastorales laicos que tienen, como objetivo central de su quehacer evang\u00e9lico, y dentro de una perspectiva m\u00e1s amplia de la opci\u00f3n por el pobres: la defensa y valoraci\u00f3n del indio, de su cultura, de sus tierras, de su tradiciones.<\/p>\n<p>Y lo hacen ante un nuevo agresor fuerte y despiadado: el neoliberalismo; sistema para el cual todo se mide fundamentalmente por su valor econ\u00f3mico y cuyo \u00fanico objeto es el conseguir materias primas para intensificar la producci\u00f3n y el establecer nuevos mercados, aunque sea a costa de la desaparici\u00f3n de etnias y culturas enteras y con el expolio de sus tierras.<\/p>\n<p>1. La celebraci\u00f3n de los 500 a\u00f1os<br \/>\nEs conveniente que antes recordemos brevemente la celebraci\u00f3n de los 500 a\u00f1os de la evangelizaci\u00f3n de A.L. Es un hecho que tuvo muchas lecturas, realizado desde varios \u00e1ngulos o perspectivas, se ha insistido tanto en las partes negativas (ciertamente presentes y absolutamente detestables), como en los aspectos positivos del encuentro de culturas diferentes.<\/p>\n<p>Fundamentalmente fueron tres las posturas tomadas en relaci\u00f3n a la \u00abcelebraci\u00f3n de este acontecimiento\u00bb:<\/p>\n<p>Est\u00e1n los que celebraban los 500 a\u00f1os del descubrimiento y de la incorporaci\u00f3n de unas tierras descubierta por los navegantes europeos, resaltando exclusivamente la \u00abexpansi\u00f3n de la civilizaci\u00f3n occidental, la dilataci\u00f3n de la fe, en un ambiente de ver el hecho solo bajo estos aspectos: triunfo, conquista, expansi\u00f3n, y el resultado del mismo: nuevos pueblos incorporados al dominio europeo, a la expansi\u00f3n colonial y una fe que se fue extendiendo.<\/p>\n<p>Por el contrario, existi\u00f3 la postura contraria, la de aquellos que denunciaron la invasi\u00f3n y la conquista violenta que trajo un fuerte etnocidio, (se llega a calcular que, por unas u otras causas desaparecieron hasta diez veces m\u00e1s indios que los que quedaron). Los partidartios de esta forma de ver, revivieron en esta conmemoraci\u00f3n una pesadilla. Ni llegaron siquiera a aceptar esta fecha, porque \u00abAm\u00e9rica no fue descubierta\u00bb, ya exist\u00ed\u00ada hace mas de 45.000 a\u00f1os. La fecha era solo un acontecimiento para los dominadores que oprimieron y siguen oprimiendo hasta el d\u00ed\u00ada de hoy.<\/p>\n<p>Hubo, todav\u00ed\u00ada, otro tercer grupo que rechaz\u00f3 ambas formas de considerar el acontecimiento. Tomaron distancia de la celebraci\u00f3n y de la denuncia, y asumieron la fecha \u00fanicamente como la oportunidad para que las culturas aut\u00f3ctonas hicieran un nuevo autodescubrimiento, rescataran su propia identidad sofocada y planteasen las exigencias de un di\u00e1logo profundo con la cultura europea y con la religi\u00f3n cristiana. Ellos mismos se llamaron, (y se llaman a\u00fan) los \u00abAbya-Yala\u00bb (nombre que los ind\u00ed\u00adgenas kunas de Panam\u00e1 daban a lo que hoy denominamos Am\u00e9rica Latina y que significa \u00abtierra fecunda, tierra madura\u00bb.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n dentro de la misma Iglesia se remarcaron m\u00e1s unos aspectos que otros. Para la Iglesia estructural en su conjunto, la celebraci\u00f3n de este acontecimiento tuvo la perspectiva de repensar la fe, y enmarcarla en un nuevo proceso de evangelizaci\u00f3n. El Papa retras\u00f3 la reuni\u00f3n del CELAM y la convoc\u00f3 en Santo Domingo precisamente para dar realce al tiempo y al lugar. La Iglesia Latinoamericana y del Caribe celebr\u00f3 as\u00ed\u00ad la conmemoraci\u00f3n de los 500 a\u00f1os de Evangelizaci\u00f3n, y lo hizo sobre todo en un marco de futuro, es decir de promover nuevos cauces para una \u00abNueva Evangelizaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Sobre el pasado, pocas palabras y pocos datos. El documento de la Asamblea se ubica en la tem\u00e1tica del discurso inaugural del Papa, y de los mensajes a los ind\u00ed\u00adgenas y a los afroamericanos:<\/p>\n<p>En ellos reconoce Juan Pablo II que antes de este acontecimiento, \u00ablas semillas del Verbo estaban ya presentes y alumbraban el coraz\u00f3n de los antepasados\u00bb. Reconoce tambi\u00e9n que hubo atropellos e injusticias contra los indios: \u00ablos enormes sufrimientos infligidos a los pobladores de este continente durante la \u00e9poca de la conquista y la colonizaci\u00f3n\u00bb, lo que le da motivo para recordar los nombres de varios eclesi\u00e1sticos que defendieron firmemente los derechos de los indios.<\/p>\n<p>Respecto a los pueblos afroamericanos, es m\u00e1s firme en la denuncia: recuerda la grav\u00ed\u00adsima injusticia cometida contra las poblaciones africanas que fueron arrancadas con violencia de sus tierras, de sus culturas y de sus tradiciones y tra\u00ed\u00addos como esclavos a Am\u00e9rica e incluso tiene un recuerdo sentido de cuando visit\u00f3 en Africa el Senegal y fundamentalmente la isla de Gorea, donde fue muy fuerte el comercio de los negros.<\/p>\n<p>Es claro, asimismo, que la celebraci\u00f3n de los 500 a\u00f1os de la Primera Evangelizaci\u00f3n fue un nuevo motivo de revisi\u00f3n. Por lo menos sirvi\u00f3 para un nuevo despertar hacia la realidad sangrante todav\u00ed\u00ada presente. Dentro de esta perspectiva, fueron numerosos los Episcopados de A.L. y el Caribe, los que, con frases llenas de firmeza, reconoc\u00ed\u00adan errores, ped\u00ed\u00adan perd\u00f3n y se compromet\u00ed\u00adan para ayudar a superar las condiciones de injusticia en que viven actualmente los pueblos indios.<\/p>\n<p>Es hermoso, en este sentido, el di\u00e1logo que una parte de la Iglesia de Panam\u00e1, (los Obispos, y misioneros de las Di\u00f3cesis de Col\u00f3n y Vicariato del Dari\u00e9n) mantiene con el \u00abHermano Indio\u00bb dice textualmente: \u00abRecordamos, hermano indio, c\u00f3mo siendo el administrador absoluto de todo este Continente (Abya Yala), cuyo due\u00f1o es el Dios Padre (Ankor\u00e9, Pava-Nana) lleg\u00f3 el conquistador y colonizador y, sin derecho ni di\u00e1logo, te despoj\u00f3 paulatinamente de todas tus tierras. Las guerras provocadas por ellos, las enfermedades que tra\u00ed\u00adan y otros factores fueron diezmando tus poblaciones a lo largo y ancho de Abya Yala. Culturas que se fueron gestando durante 40 mil a\u00f1os, fueron arrasadas al paso del dominador. Solo sangre, llanto y desolaci\u00f3n fueron las huellas que dejabas, mientras m\u00e1s te internabas en la selva para sobrevivir. Y a los que se quedaron les sometieron y les impusieron una forma de pensar y actuar no propia de ti.<\/p>\n<p>Nosotros como Iglesia, tambi\u00e9n llegamos y cumplimos el plan de Dios, cuando te am\u00e1bamos, defend\u00ed\u00adamos y denunci\u00e1bamos la pasi\u00f3n y muerte a la que eras sometido; pero nos apart\u00e1bamos de la voluntad de Se\u00f1or, cuando no o\u00ed\u00adamos tus lamentos, no escuch\u00e1bamos tus gritos de terror y de hambre y cre\u00ed\u00adamos que tu sufrimiento era necesario para implantar una cristiandad entendida desde la mentalidad del dominador. No nos d\u00e1bamos cuenta de que Cristo Jes\u00fas, a quien pretend\u00ed\u00adamos presentarte, estaba en ti sufriendo un calvario de explotaci\u00f3n y exterminio, muriendo contigo cuando desaparec\u00ed\u00adan tu vida y tu cultura.<\/p>\n<p>Y&#8230; \u00bfahora qu\u00e9? Han pasado cinco siglos. Sigues pobre y marginado, sin participaci\u00f3n en las decisiones y bienes que con derecho te pertenecen, siendo esto una injusticia. Todav\u00ed\u00ada se te considera un ser de segunda categor\u00ed\u00ada. Nosotros como Iglesia, conscientes de tu valor y de tu realidad, defendemos tu derecho a ser sujeto de tu historia, mantener y desarrollar tu cultura, a tener tu propia tierra. Luchamos para que se respete tu organizaci\u00f3n social aut\u00f3noma que tiene sus leg\u00ed\u00adtimos caciques tradicionales. Te seguiremos acompa\u00f1ado en tus luchas, encarn\u00e1ndose cada vez m\u00e1s en tu realidad y procurando la construcci\u00f3n de una Iglesia Cat\u00f3lica aut\u00f3ctona para aquellos que libremente quieran sumarse a este Proyecto Evangelizador\u00bb.<\/p>\n<p>Claro est\u00e1 que la Iglesia L.A. ya estaba y sigue estando presente y cercana en las necesidades de los pueblos ind\u00ed\u00adgenas. Dentro de ella se escuchan con sentimientos solidarios las voces de los indios y de los afroamericanos y se vive con dolor su situaci\u00f3n angustiosa.<\/p>\n<p>2. La realidad ind\u00ed\u00adgena actual<br \/>\na) Los n\u00fameros<br \/>\nAntes de abordar ya la realidad y las pautas de la pastoral ind\u00ed\u00adgena en la Iglesia de A.L. y del Caribe es necesario situarnos en la realidad ind\u00ed\u00adgena actual.<\/p>\n<p>Los indios de Latino Am\u00e9rica constituyen una realidad dif\u00ed\u00adcilmente abarcable para una simple descripci\u00f3n o peque\u00f1a s\u00ed\u00adntesis. Su n\u00famero que puede oscilar entre los 50 \u00f3 60 millones (los Obispos de Ecuador hablaban de 70), se encuentran fragmentados, por el mismo hecho de las dimensiones territoriales del continente, en un infinito caleidoscopio de lenguas, etnias, culturas, ecolog\u00ed\u00adas, tecnolog\u00ed\u00adas, pol\u00ed\u00adticas y religiones.<\/p>\n<p>Las poblaciones ind\u00ed\u00adgenas se agrupan en torno a mil etnias diferentes, hablan, por lo tanto, m\u00e1s de mil lenguas distintas, la mayor\u00ed\u00ada ininteligibles entre s\u00ed\u00ad; algunos grupos a\u00fan no han entrado en contacto con las sociedades occidentales (aculturaci\u00f3n cero), aunque la mayor\u00ed\u00ada ya tiene un grado mayor o menor de aculturaci\u00f3n y de inserci\u00f3n (libre o forzada, seg\u00fan circunstancias), en los procesos de globalizaci\u00f3n contempor\u00e1neos.<\/p>\n<p>Cuando viven en comunidades, habitan en los desiertos interiores o costeros, los altiplanos, las selvas de los grandes r\u00ed\u00ados, las tundras patag\u00f3nicas, y est\u00e1n tambi\u00e9n presentes en los h\u00e1bitat rural y urbano (los indios o pueblos m\u00e1s insertados). Forman parte de grupos \u00e9tnicos muy numerosos, con influencia en algunas naciones (donde el % ind\u00ed\u00adgena es muy alto), pero tambi\u00e9n de etnias de tama\u00f1o medio o de grupos muy peque\u00f1os (que se pueden reducir hasta solo unas decenas de individuos).<\/p>\n<p>Bolivia con un 70% es el pa\u00ed\u00ads de mayor poblaci\u00f3n ind\u00ed\u00adgena, Guatemala, Per\u00fa, Ecuador todos con porcentajes de alrededor del 50%, M\u00e9xico tiene un 20%, (aunque en n\u00fameros absolutos con 18 millones es la naci\u00f3n que m\u00e1s ind\u00ed\u00adgenas tiene). Chile y Am\u00e9rica Central (excluida Guatemala) tiene alrededor de un 5% de su poblaci\u00f3n; y Paraguay, Colombia, Venezuela, Argentina, en torno al 2 y 1 %. Brasil apenas tiene el 0.25% de su poblaci\u00f3n, pero sus luchas por las tierras y la defensa de sus derechos, les hace muy activos y con una significativa presencia.<\/p>\n<p>b) Su mundo religioso<br \/>\nEl mundo religioso de los ind\u00ed\u00adgenas es comprensible s\u00f3lo para el que se acerca a \u00e9l, llega a convivir, y lo hace con un coraz\u00f3n contemplativo y con una sensibilidad corporal y espiritual que le ayuda a captar el sentido profundo de la realidad y de su trascendencia. Requiere una actitud de humildad, es en realidad una forma de discipulado, se va a vivirlo, a integrarse en su medio; y necesita tiempo y observaci\u00f3n, a la vez que debe ser rechazado, en un principio, todo tipo de dogmatismo aprior\u00ed\u00adstico.<\/p>\n<p>Para un extra\u00f1o es dif\u00ed\u00adcil y complicado entrar en su mundo universo. Nos es dif\u00ed\u00adcil el percibir todo lo que contiene su cultura, su pensamiento, su signos, sus valores. Tenemos, a veces, m\u00e1s facilidad de visualizar mejor lo negativo que se realiza contra ellos: los abusos, los excesos que se cometen contra las poblaciones ind\u00ed\u00adgenas, la ocupaci\u00f3n de sus tierras, la militarizaci\u00f3n de sus zonas, el desprecio de sus culturas, el despojo de sus tradiciones, los desastres naturales que sufren.<\/p>\n<p>Pero es una labor m\u00e1s ardua entrar en su cultura, en su vida, en su sentido de lo trascendente, participando hasta donde nos sea posible para \u00abentenderlo desde dentro\u00bb y poder dar a sus signos y rituales, a sus danzas y lamentos, todo el contenido que conllevan. Y estos aspectos, muchas veces religiosos, no los entendemos f\u00e1cilmente. Nos puede parecer, por presenciar un signo, que es claro su significado, no es as\u00ed\u00ad, tiene su trascendencia que, a veces, no aparece tan clara.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n esta dificultad se tiene en otros aspectos. Podemos ver a un indio peruano, boliviano o ecuatoriano, integrados a la vida \u00aboccidental\u00bb, incluso a su proyecto productivo: miner\u00ed\u00ada, agricultura, comercio, servicios, etc., y, por ello, pensar que ya han perdido su cultura, su car\u00e1cter de pueblo, que son f\u00e1cilmente manejables o sujetos de dominaci\u00f3n. Nada m\u00e1s contrario a la realidad, el indio est\u00e1 ah\u00ed\u00ad, dentro de su ropaje occidental si se quiere, pero tiene \u00abalma de indio\u00bb, cultura de indio, conserva su propia personalidad, sus formas de ver las cosas, sus ritos celebrativos, su actitud ante la muerte, sus creencias firmemente arraigadas, la actitud propia y personal ante la salud: mezcla de ritos, de creencias y de remedios \u00abm\u00e1gicos\u00bb.<\/p>\n<p>Y todo esto nos habla de la complejidad del estudio, porque, a la diversidad de religiones aut\u00f3ctonas (aunque es cierto que con ejes -sobre todo el relacionado con Dios- muy similares), hay que a\u00f1adir el \u00abmomento\u00bb en que se encuentran \u00e9stas en la actualidad. E incluso ver los efectos de las relaciones con otras religiones, en este caso con el cristianismo. Relaciones que dan lugar, muchas veces, a un sincretismo que hay que saber interpretar, ya que no se puede descalificar a priori: para muchos estudiosos el sincretismo religioso que se da en los Andes peruanos y bolivianos ha asumido lo esencial de mensaje evang\u00e9lico y lo ha reinterpretado seg\u00fan el contexto hist\u00f3rico y cultural. Lo que, de ser cierto, ser\u00ed\u00ada positivo.<\/p>\n<p>Hay algunos ejes trascendentales que de una u otra forma son comunes y nos acercan a su mentalidad:<\/p>\n<p>En este sentido merece destacar sobre todo lo que se relaciona al Dios creador de todo y sus relaciones con la naturaleza y sus fen\u00f3menos naturales. Todo es de Dios, todo le pertenece a Dios y todo, a la vez, es un reflejo de Dios.<\/p>\n<p>El Dios Padre y Madre de la vida, Coraz\u00f3n del cielo y Coraz\u00f3n de la tierra, Coraz\u00f3n de los lagos, Coraz\u00f3n del mar. Hacedor, Formador, Dador de vida, Dador de luz. Generalmente tienen un solo Dios que es Se\u00f1or de la dualidad, de todo lo que nos rodea, de la vida y de la muerte; de lo masculino y femenino; de la luz y las tinieblas, del aire y de la tierra.<\/p>\n<p>Todo es fiel reflejo de Dios. El es la realidad suprema de la que todo procede: el Pitao Cozoaana (autor de la vida, creador del universo) para los zapotecas mexicanos. Y para los zapotecas y tambi\u00e9n mixtecas es el \u00abPitao\u00bb que se une a otra palabra: \u00abcociyo\u00bb (lluvia), \u00abcocobi\u00bb abundancia, \u00abXoo\u00bb terremotos, para manifestar la presencia de Dios en estos fen\u00f3menos. Todo lo que existe es su reflejo y como tal es en cierto modo \u00abdivino\u00bb La tierra ser\u00e1 la Madre Tierra (Pachamama), el Sol ser\u00e1 el Dios sol (Inti), para los incas y aymaras peruanos y bolivianos.<\/p>\n<p>Por eso Dios es el creador de todo el universo en el que transcurre la vida humana. En la creaci\u00f3n el hombre encuentra ra\u00ed\u00adces profundas para vivir una relaci\u00f3n profunda de gratitud, de homenaje y aun de temor. Se trata de un Dios que nos hace sentir sus latidos por todas las partes. De un Dios que habla (a trav\u00e9s de los fen\u00f3menos) y que escucha tambi\u00e9n con s\u00ed\u00admbolos que se manifiestan en la misma naturaleza. Es un Dios que gusta de la gratitud y del reconocimiento y de la vida arm\u00f3nica entre los hombres y la naturaleza.<\/p>\n<p>De todo este planteamiento central arrancan una serie de rituales, de ceremonias, de manifestaciones de fe (a veces no exentas de temor y de necesidad). El indio con un alt\u00ed\u00adsimo sentido de la trascendencia \u00absiente a Dios en sus principales acontecimientos\u00bb, siente tambi\u00e9n su protecci\u00f3n o \u00abcastigo\u00bb en forma de esp\u00ed\u00adritus actuantes, de los que, sin son los buenos, hay que ayudarse; y si son los malos, ahuyentarlos. Por eso sus pr\u00e1cticas rituales est\u00e1n llenas de esta ambivalencia: junto a la trascendencia de Dios y su significado teol\u00f3gico para lo que hay ritos, ceremonias, oraciones, manifestaciones de adoraci\u00f3n etc., se dan tambi\u00e9n algunas mediaciones a veces oscuras e incluso m\u00e1gicas.<\/p>\n<p>Los chamanes, curanderos, adivinos, magos, son especialistas en oraciones rituales y en signos eficaces. La vida y la muerte, la salud, los problemas amorosos, malas circunstancias en los negocios o en la propiedad, son inculpados a esp\u00ed\u00adritus, a fuerzas invocadas por alguien que busca \u00abda\u00f1ar\u00bb y que tienen que ser contrarrestadas tambi\u00e9n de la misma forma; yerbas, bendiciones, invocaciones y pr\u00e1cticas m\u00e1gicas se mezclan y se entrecruzan.<\/p>\n<p>Como en toda la condici\u00f3n humana, en las religiones aut\u00f3ctonas, se juntan lo que tienen de proyecci\u00f3n limpia y sana en la visi\u00f3n de Dios y sus actos cultuales, con otras pr\u00e1cticas que radican en la inhumanidad y en el pecado, y llevan a un sentido distorsionado del actuar de Dios.<\/p>\n<p>Para situarnos un poco m\u00e1s en el tema conviene distinguir en la situaci\u00f3n actual de la religi\u00f3n ind\u00ed\u00adgena latinoamericana cuatro grandes mundos o bloques, no aislados sino trenzados tambi\u00e9n entre s\u00ed\u00ad: las religiones originarias, las religiones mestizas, las religiones letradas y la sacralizaci\u00f3n de lo secular.<\/p>\n<p>Las religiones originarias que permanecen fundamentalmente en los pueblos amaz\u00f3nicos de contacto cero, que ciertamente son ya minoritarios, pero que mantienen, l\u00f3gicamente, sus mismas creencias y formas religiosas, sin mezcla alguna; pero tambi\u00e9n se refiere a la de otros pueblos que ya tienen una m\u00e1s o menos amplia relaci\u00f3n con otras culturas y religiones, pero que mantienen sus creencias y pr\u00e1cticas muy arraigadas. En estas gentes, sus formas religiosas siguen bebiendo de las fuentes originarias de sus tradiciones y creencias, y aunque, a veces, han perdido institucionalidad, sin embargo las creencias y muchas de sus manifestaciones permanecen.<\/p>\n<p>Actualmente en A.L. y en el Caribe nos encontramos m\u00e1s con las formas religiosas que denominamos las religiones mestizas; formas religiosas generadas a lo largo de una historia de encuentros y desencuentros, fundamentalmente entre la religi\u00f3n originaria y la religi\u00f3n cristiana. Hay muchos indios latinoamericanos que participan con frecuencia de ritos o formas de ambas religiones, en un ambiente a veces de sincretismo, a veces de \u00abdefensa\u00bb de sus valores culturales de pueblo, y del sentido profundo de la vivencia de sus ancestros. Encontramos elementos de ello en casi toda la vida religiosa, pero, es precisamente, en los momentos m\u00e1s importantes y vitales para sus costumbres y sus manifestaciones religiones hist\u00f3ricas, cuando son m\u00e1s influidos por sus or\u00ed\u00adgenes y regresan m\u00e1s a las formas y ritos m\u00e1s tradicionales.<\/p>\n<p>Existen en la actualidad tambi\u00e9n formas religiosas donde institucionalmente ya prevalece la nueva religi\u00f3n, en este caso el cristianismo, que est\u00e1 presente con las nuevas formas, aprendizajes, teolog\u00ed\u00adas y ritos. Se suelen denominar con el nombre de \u00abreligiones letradas\u00bb. Son aceptadas e incorporadas por los pueblos que tambi\u00e9n han asumido nuevas formas culturales, aparece y es aceptada as\u00ed\u00ad como la \u00abreligi\u00f3n oficial\u00bb, sin embargo en las personas y en las colectividades permanecen las ra\u00ed\u00adces tradicionales que se manifiestan en formas, ritos, y ceremonias que conservan y que a veces son incorporadas a lo oficial, a lo asumido.<\/p>\n<p>Y nos cabe se\u00f1alar todav\u00ed\u00ada un aspecto importante: la secularizaci\u00f3n. O, dicho de otro modo, que se da tanto la p\u00e9rdida del sentido religioso, como por la sacralizaci\u00f3n de nuevos conceptos: el individuo, el mercado, la t\u00e9cnica, las relaciones. Como todas la religiones del mundo, tambi\u00e9n las religiones ind\u00ed\u00adgenas est\u00e1n sufriendo este mismo proceso, ambivalente en s\u00ed\u00ad mismo, pero que toca profundamente sus m\u00e1s profundos aspectos.<\/p>\n<p>c) Su situaci\u00f3n de despojo<br \/>\nLos pueblos ind\u00ed\u00adgenas de Am\u00e9rica Latina y el Caribe viven, sin duda una grave situaci\u00f3n de despojo, y algunos de ellos, de exterminio.<\/p>\n<p>Hablamos en primer lugar de las etnias y culturas m\u00e1s mayoritarias en n\u00famero de habitantes, caso de los quechuas y aymaras en Per\u00fa, Ecuador o Bolivia, caso de los mayas y quich\u00e9s en Guatemala, y tambi\u00e9n las diversas etnias que existen en M\u00e9xico, que son los pa\u00ed\u00adses, como ya hemos dicho, con un mayor porcentaje ind\u00ed\u00adgena.<\/p>\n<p>En general, su cultura no es solo no valorada, sino que son pueblos que ni siquiera son tenidos en cuenta en sus derechos fundamentales, sus tierras, sus costumbres, sus peculiaridades leg\u00ed\u00adtimas, su organizaci\u00f3n. Son pueblos que se sienten presionados hacia una integraci\u00f3n sin condiciones y sin valorar sus aportaciones, o que quedan relegados cada vez m\u00e1s, y sus territorios (cuando no son despojados de ellos), sin condiciones de progreso.<\/p>\n<p>Sus formas de expresiones culturales quedan muchas veces o desconocidas o despreciadas y ridiculizadas. Son presionados o sometidos a nuevas formas culturales e, incluso en el Estado com\u00fan, los gobiernos, por simples razones econ\u00f3micas y bajo la capa de \u00abmodernizar el pa\u00ed\u00ads\u00bb, no tienen en cuenta para nada sus derechos y las leg\u00ed\u00adtimas diferencias culturales. La mayor\u00ed\u00ada de las veces el expolio sale de los mismos Estados o de las leyes que ellos emiten en beneficio de empresas que se enriquecen a su costa.<\/p>\n<p>Incluso cuando las generaciones j\u00f3venes de estas etnias, salen a las grandes ciudades en busca de trabajo: generalmente servicio dom\u00e9stico para las mujeres y cualquier tipo que puedan encontrar los varones: desde la ayuda en el transporte, al comercio aut\u00f3nomo, construcci\u00f3n o similares; son tantas las presiones que reciben de los medios de comunicaci\u00f3n y de las relaciones en la ciudad, que, pr\u00e1cticamente, en muchos casos, van renunciando a las caracter\u00ed\u00adsticas m\u00e1s visibles de su cultura: lengua, vestido, formas de relaci\u00f3n y se adaptan a las nuevas y \u00abdomesticadas\u00bb formas. Sin embargo dentro est\u00e1 el esp\u00ed\u00adritu, la fuerza, el sentimiento y las mismas reacciones profundas, producto de su cultura y que se manifiestan en sus momentos o acontecimientos m\u00e1s importantes.<\/p>\n<p>Esta capa superficial de \u00abmodernizaci\u00f3n\u00bb que adquieren hace pensar a la ligera a muchas personas que han sido atrapados por la cultura moderna. Esto es una realidad a medias. En primer lugar no es as\u00ed\u00ad, una transformaci\u00f3n cultural no sucede en tan peque\u00f1os espacios de tiempo, y, adem\u00e1s, si esto sucediera, ser\u00ed\u00ada una dolorosa p\u00e9rdida cultural que debi\u00e9ramos evitar. Aunque tambi\u00e9n hay que reconocer que, los modelos culturales de Occidente, por su t\u00e9cnica y por la \u00abglobalizaci\u00f3n\u00bb de muchas cosas, se hacen fascinantes, atrayentes, y, si a\u00f1adimos a eso la presi\u00f3n que ejercen por los medios de comunicaci\u00f3n, entonces resulta mucho m\u00e1s f\u00e1cil que se vayan introduciendo muchos aspectos de ellas.<\/p>\n<p>Las etnias amaz\u00f3nicas, m\u00e1s minoritarias en poblaci\u00f3n, pero con una cultura que permanece con mayor autonom\u00ed\u00ada e independencia en relaci\u00f3n con la cultura moderna, son mucho m\u00e1s violentamente tratadas: despojada de sus tierras, obligadas a ir cada vez m\u00e1s hacia dentro de la selva, diezmadas por enfermedades o inconvenientes, tienden, muchas de ellas a desaparecer. Y en la actualidad son consideradas por algunos como culturas y etnias \u00abprimitivas\u00bb que deben dejar de existir e integrarse en la cultura mayoritaria. El pensamiento colonizador sigue vivo, no ha terminado.<\/p>\n<p>3. Los afro-americanos<br \/>\nAm\u00e9rica Latina y el Caribe fue, junto con Am\u00e9rica del Norte, el lugar de destino de millones de negros que eran comprados en Africa, obligados a la fuerza a dejar su continente y trasladados en barcos y galeras en las m\u00e1s inhumanas condiciones que nunca, por mucho, podremos imaginar. Los que llegaron fueron afortunados, much\u00ed\u00adsimos m\u00e1s fueron dejando su vida en las duras traves\u00ed\u00adas y arrojados sus cad\u00e1veres al mar.<\/p>\n<p>a) El secuestro y la esclavitud<br \/>\nLa trata negrera entre Africa y Am\u00e9rica durante los siglos XVI y XVII es sin duda uno de los movimientos migratorios forzados m\u00e1s grandes de la historia. Se hace esta afirmaci\u00f3n contando con tres factores: el n\u00famero de personas forzadas a sufrir esta situaci\u00f3n, la enorme distancia de su traslado y el tiempo de duraci\u00f3n de tan infame proceso.<\/p>\n<p>Aunque resulta casi imposible hablar de n\u00fameros, el flujo humano sin duda fue de muchos millones de personas procedentes tanto de las regiones costeras del Oeste de Africa como tambi\u00e9n de la zonas del interior del continente, y, en menor proporci\u00f3n de las costas del Oc\u00e9ano Indico. En este secuestro estuvieron presentes cientos de etnias, este dato s\u00ed\u00ad es m\u00e1s identificable, puesto que su nombre figura tanto en la listas de embarque de los negros como en las escrituras de compraventa de los esclavos, pero en realidad predominaron m\u00e1s las etnias bant\u00faes.<\/p>\n<p>De esta forma pasaron al Nuevo Mundo: lenguas, dialectos, costumbres, divinidades religiosas, cultos; es decir toda una herencia espiritual de creencias, mitos, cosmovisiones, valores, formas de pensar.<\/p>\n<p>La mayor\u00ed\u00ada de los puertos del Continente y de las Islas caribe\u00f1as fueron receptores de este contingente de personas, tratados simplemente como \u00abmercanc\u00ed\u00ada\u00bb. El Caribe, el Norte del Brasil, Venezuela, y los puertos del Pac\u00ed\u00adfico: Cartagena, Buenaventura y el Callao, sobre otros, fueron importantes lugares no solo de recepci\u00f3n sino de asentamiento. Desde all\u00ed\u00ad los negros fueron instalados como esclavos en las zonas tropicales y subtropicales, preferentemente no lejos de las costas: funcionarios, hacendados, familias pudientes, mercaderes, due\u00f1os de minas, plantaciones e ingenios azucareros, incluso el clero y las \u00f3rdenes religiosas fueron los que compraron esta nueva \u00abmano de obra\u00bb.<\/p>\n<p>El desarraigo produjo en el negro un tremendo choque cultural, ahondado m\u00e1s todav\u00ed\u00ada por los mecanismos de \u00abdesculturizaci\u00f3n\u00bb empleados por la sociedad esclavista. El negro fue considerado como un ser despreciable, su comportamiento sin\u00f3nimo de \u00absalvaje\u00bb, su religi\u00f3n como una superstici\u00f3n y su lengua como un galimat\u00ed\u00adas que hab\u00ed\u00ada que desterrar.<\/p>\n<p>Esto promovi\u00f3, a lo largo de los a\u00f1os, que el negro huyera al interior de los bosques y se encerrara m\u00e1s en su arraigos ascentrales, su cultura y sus manifestaciones: nacieron as\u00ed\u00ad los palenques, cumbes, quilombos y ladeiras. Pero tambi\u00e9n los que quedaron m\u00e1s integrados (al menos territorialmente) quedaron encubriendo sus creencias y valores al abrigo del refugio de las manifestaciones religiosas comunes.<\/p>\n<p>A pesar de todo, se fue mezclando con indios, blancos y mestizos en una interminable gama de cruces \u00e9tnicos. De esta forma los negros se fueron multiplicando y llegaron a extenderse por todo el continente americano. Del resultado de los cruces, el africano se transform\u00f3 en negro, mulato o zambo. En la actualidad, el negro tiene una poblaci\u00f3n cercana, con los cruces mencionados, a unos cien millones de personas.<\/p>\n<p>b) Su cultura religiosa<br \/>\nLa gran mayor\u00ed\u00ada de los pueblos africanos que llegaron a Am\u00e9rica profesaban el monote\u00ed\u00adsmo. Cre\u00ed\u00adan en un Dios, \u00fanico y soberano, creador del universo material y espiritual. El nombre m\u00e1s com\u00fan para designar a Dios era el de Olorum (El Se\u00f1or del Or\u00fam -espacio celeste-) y tambi\u00e9n el de Olodumar\u00e9 (el eterno Se\u00f1or del destino).<\/p>\n<p>Ten\u00ed\u00adan adem\u00e1s la creencia en unos seres intermedios, los Orix\u00e1s, que no son dioses sino seres intermedios entre Olor\u00fam y los hombres. Algunos los han llegado a hacer semejantes a los mensajeros o \u00e1ngeles o fuerzas divinas. Obran por mandato y dependientes del Olar\u00fan. Hay varios de ellos m\u00e1s importantes: Oxal\u00f3a, Orixal\u00e1 y Obatal\u00e1.<\/p>\n<p>En toda su cultura religiosa destaca el culto a los antepasados, fruto sin duda de su cultura agraria y patriarcal. Es necesario el tener una relaci\u00f3n con ellos: Son protectores, son tambi\u00e9n guardianes de la \u00e9tica, de los costumbres, de las tradiciones; castigan a los que quebrantan los principios tradicionales. Son tambi\u00e9n muy importantes los ritos f\u00fanebres.<\/p>\n<p>Estos cultos, como todos los dem\u00e1s, est\u00e1n estrictamente organizados, tienen una jerarqu\u00ed\u00ada que los dirige, y que gozan de una autoridad casi absoluta, incluso tienen ritos de iniciaci\u00f3n para los que van a ocupar estos cargos. Los rituales est\u00e1n llenos de cantos, de danzas, que son profundamente religiosas, aunque algunos los quieran reducir a folklore.<\/p>\n<p>Por las amenazas y a\u00fan persecuci\u00f3n de muchos de estos ritos o costumbres, adoptaron nombres cristianos para los \u00aboriz\u00e1s\u00bb, lo que les llev\u00f3 a una simbiosis o sincretismo en muchas cosas. Tuvieron que aceptar ritos cat\u00f3licos (a veces el bautismo compulsivo) y formaron parte de Hermandades y organizaciones, pero nunca perdieron su fuerza ancestral.<\/p>\n<p>Este sincretismo, que para muchos analistas no es tan claro, sino que m\u00e1s bien a veces se presenta en forma de una simbiosis o yuxtaposici\u00f3n de manifestaciones religiosas; tiene muchas perspectivas y tambi\u00e9n diversos nombres: la umbanda, la kimbanda, la macumba, el candombl\u00e9. Y son cultos referidos a los esp\u00ed\u00adritus (algunos mezclados, como la invocaci\u00f3n con el destierro de los maleficios), a las curaciones, a las fiestas, etc., el Norte de Brasil, Hait\u00ed\u00ad, otras islas caribe\u00f1as, regiones de Venezuela, el Norte de Colombia, zonas costeras del Per\u00fa (Callao, Ca\u00f1ete), son algunos de los lugares donde se vive estos aspectos con una mayor efervescencia.<\/p>\n<p>c) Sus derechos ciudadanos<br \/>\nLos afro llegaron a Am\u00e9rica como esclavos y durante muchos a\u00f1os, algunos siglos, permanecieron como tal. No tuvieron ni reconocimiento como grupo \u00e9tnico ni tampoco lograron gozar de la libertad individual.<\/p>\n<p>La mayor parte de los pa\u00ed\u00adses latino americanos conquistaron su independencia al comienzo de la d\u00e9cada de los a\u00f1os 20. Independencia justa y sentida, pero, como siempre ocurre, ellos nos fueron capaces de transmitir r\u00e1pidamente los mismos derechos a los negros. Y no es porque los negros permanecieran pasivamente, al contrario siempre tuvieron m\u00faltiples formas de resistencia.<\/p>\n<p>Pero es que la esclavitud de los negros era tenida como primordial fuerza de trabajo, por eso se resistieron a otorgarles la libertad. Los estudios que se han hecho en este aspecto sobre Brasil nos ilustran estas ideas con frases muy terminantes: \u00ablos esclavos son las manos y los pies del due\u00f1o de las plantaciones, porque sin ellos no es posible en Brasil conservar una hacienda de ca\u00f1a de az\u00facar, y menos a\u00fan aumentarla\u00bb. Y otra a\u00fan m\u00e1s terminante, atribuida al Senador Silveira Martins: \u00abEl Brasil es el caf\u00e9 y el caf\u00e9 es el negro\u00bb.<\/p>\n<p>Por ejemplo, en Colombia, no se les reconoci\u00f3 tampoco ning\u00fan tipo de derechos como grupo \u00e9tnico. Se les concedi\u00f3 el derecho de la libertad en 1851 -30 a\u00f1os m\u00e1s tarde de obtener Colombia su independencia-, lo que simplemente les igual\u00f3 sin m\u00e1s, al conjunto de la naciente ciudadan\u00ed\u00ada. La Constituci\u00f3n Nacional en 1999 introdujo la posibilidad de que las comunidades afrocolombianas fueran reconocidas jur\u00ed\u00addicamente, y en 1993 se expidi\u00f3 la ley por la que eran reconocidos como \u00abgrupo \u00e9tnico\u00bb y por lo tanto con derechos constitucionales a favor de los grupos \u00e9tnicos.<\/p>\n<p>En Brasil, pa\u00ed\u00ads con mayor n\u00famero de negros, la abolici\u00f3n de la esclavitud, fue mucho m\u00e1s tard\u00ed\u00ada. Apenas se pudo lograr en 1898 con la firma de la \u00abLey Aurea\u00bb por la que se suprim\u00ed\u00ada legalmente la esclavitud. De esta forma, incluso, la princesa Isabel, pasaba a la historia como la hero\u00ed\u00adna de buen coraz\u00f3n que de forma magn\u00e1nima y maravillosa entregaba a los esclavos negros el don de la libertad.<\/p>\n<p>Fruto de esta situaci\u00f3n de retraso y de permanencia en la esclavitud, como anteriormente sucedi\u00f3, los negros siguieron huyendo hacia lugares m\u00e1s inaccesibles, donde formaron los \u00abquilombos\u00bb o sea comunidades que se organizaban como una sociedad alternativa en oposici\u00f3n a la esclavista.<\/p>\n<p>d) La situaci\u00f3n actual<br \/>\nLos pueblos negros latinoamericanos siguen en b\u00fasqueda, reclaman sus derechos, el respeto a sus peculiaridades, a su cultura, y a salir de la marginaci\u00f3n y a\u00fan pobreza en que viven muchas de sus comunidades.<\/p>\n<p>El color todav\u00ed\u00ada es, desgraciadamente, v\u00ed\u00adnculo de racismo. El negro (cu\u00e1nto m\u00e1s negro sea su color peor), es tenido por menos. La negritud es para algunos todav\u00ed\u00ada una cierta \u00abdesgracia\u00bb. Esto sucede en los estratos sociales m\u00e1s altos, la integraci\u00f3n a\u00fan no se da; el negro sigue siendo mayoritariamente usado para los trabajos m\u00e1s serviles. Sin embargo, entre las clases populares, su aceptaci\u00f3n es m\u00e1s plena, como persona sometida a sus mismos problemas, en la sociedad que unos pocos se reservan como due\u00f1os.<\/p>\n<p>Por otra parte, ya hemos dicho que en A.L. hay lugares caracter\u00ed\u00adsticos donde los negros son una gran mayor\u00ed\u00ada y habitan como comunidad, como pueblo. La suerte de algunos de estos pueblos negros es hoy m\u00e1s incierta que nunca. Sus terrenos siguen siendo pasto de la codicia de muchos y a la vez centro de decisiones de los gobiernos y leyes de algunos pa\u00ed\u00adses de Am\u00e9rica Latina y el Caribe. Dos ejemplos de muestra:<\/p>\n<p>Lo que pasa con los Garifunas de Honduras, cerca de 200 mil, viviendo en las orillas del mar Atl\u00e1ntico, cerca de Col\u00f3n. Un pueblo afro que habla el idioma nativo de sus ancestros y conserva sus tradiciones, amenazados ahora por el proyecto del Gobierno que quiere vender sus tierras a empresas extranjeras para hacer una extensa zona tur\u00ed\u00adstica, y construir hoteles de cinco estrellas y lugares de ocio y diversi\u00f3n.<\/p>\n<p>O el peligro que tienen los \u00abquilombos\u00bb brasile\u00f1os situados en el interior del Estado de Sao Paulo. La construcci\u00f3n de cinco represas hidroel\u00e9ctricas inundar\u00e1 la zona de Ivaporunduva en un \u00e1rea de cerca de cinco mil hect\u00e1reas de tierra donde los negros tienen establecidos sus \u00abquilombos\u00bb.<\/p>\n<p>4. Pastoral ind\u00ed\u00adgena y afro-americana<br \/>\nSin duda que la Pastoral ind\u00ed\u00adgena en toda Am\u00e9rica Latina y el Caribe tiene hoy una especial significaci\u00f3n. Su renovada proyecci\u00f3n misionera la hace mirar hacia dentro de s\u00ed\u00ad misma para ver situaciones de \u00abmisi\u00f3n\u00bb que requieren otro tipo de presencia, lo que unido a la opci\u00f3n preferencial por el pobre, siempre presente en su Pastoral, le lleva en una misma direcci\u00f3n: misi\u00f3n y opci\u00f3n por el pobre coinciden.<\/p>\n<p>Hay muchos sectores dentro de ella que han hecho centro de su proyecci\u00f3n pastoral la defensa de los derechos de los pueblos ind\u00ed\u00adgenas y afros, y la necesidad de llegar a ellos con el ofrecimiento de un Dios liberador comprensible y cercano, en di\u00e1logo con sus propias culturas:<\/p>\n<p>En esta perspectiva, nombres de ilustres prelados sonaron y siguen sonando con fuerza y han traspasado las fronteras no solo de sus di\u00f3cesis, sino tambi\u00e9n del continente; algunos murieron m\u00e1rtires; otros ya entregaron su vida al Se\u00f1or o est\u00e1n \u00abjubilados\u00bb; otros, en fin permanecen todav\u00ed\u00ada trabajando en el surco, hablamos:<\/p>\n<p>* de Mons. Helder Camara, ap\u00f3stol de los pobres, y firme defensor de estructuras m\u00e1s solidarias con los oprimidos; de Mons. Pedro Casald\u00e1liga, defensor a ultranza del derecho de los indios a su identidad y a sus tierras. Obispo y poeta, uno m\u00e1s, entre los aparceiros y los indios de Sao F\u00e9lix de Araguaia en el Brasil;<br \/>\n* de Mons. Samuel Ruiz y su reconocida, constante y trascendental entrega al trabajo de los pueblos ind\u00ed\u00adgenas mexicanos, desde su Obispado de Chiapas (M\u00e9xico);<br \/>\n* de Mons. Oscar Arnulfo Romero, Arzobispo de El Salvador, figura carism\u00e1tica en la defensa de la justicia y de la paz, en su opci\u00f3n por el campesinado ind\u00ed\u00adgena, pobre, expoliado y v\u00ed\u00adctima de crueles violencias;<br \/>\n* de Mons. Gerardo Valencia Cano y su encarnaci\u00f3n en el pueblo afro-americano de su Di\u00f3cesis de Buenaventura (Colombia), decido defensor de los derechos de los ind\u00ed\u00adgenas y de sus culturas y pionero en la fundaci\u00f3n del Departamento de Misiones del Celam (DEMIS), del que fue primer Director;<br \/>\n* de Mons. Leonidas Proa\u00f1o, que hizo amplia escuela de respeto cultural y de promoci\u00f3n del ind\u00ed\u00adgena ecuatoriano y acogi\u00f3 desde Riobamba (Ecuador) multitud de proyectos liberadores;<br \/>\n* de Mons. Jos\u00e9 Dammert Bellido, durante treinta a\u00f1os Arzobispo de Cajamarca (Per\u00fa), que siempre dio primac\u00ed\u00ada a los aut\u00f3ctonos campesinos de la sierra, por encima de las autoridades, de los comerciantes y de la clase dominante de Cajamarca;<br \/>\n* y, finalmente, nos referimos en bloque a los Prelados del \u00abSur Andino\u00bb, en Per\u00fa, que han sabido trabajar pastoralmente en conjunto, han proyectado obras comunes a favor del ind\u00ed\u00adgena y han hecho de sus circunscripciones, lugares de promoci\u00f3n, desarrollo, estudio y acogida para los mayoritarios habitantes quechuas y aymaras.<\/p>\n<p>Ah\u00ed\u00ad tenemos un ejemplo claro de \u00abpastoral ind\u00ed\u00adgena\u00bb que se ha llevado desde hace unas d\u00e9cadas, que se sigue llevando y que se entronca en la medida de la necesidad de liberaci\u00f3n de los mismos pueblos; y que a la vez es interpeladora para otros sectores eclesiales.<\/p>\n<p>Esta es la pastoral ind\u00ed\u00adgena actual, por lo menos la pionera, la que marca el sentido orientador y se compromete con las necesidades concretas, es cierto que en cada lugar tiene unas peculiaridades y a\u00fan diversificaciones, pero, sin embargo, se aprecian claramente unos ejes comunes que destacamos:<\/p>\n<p>a) Entroncada en realidad del pueblo<br \/>\nLa pastoral requiere inserci\u00f3n, requiere un conocimiento y m\u00e1s todav\u00ed\u00ada una vivencia lo m\u00e1s plena posible del sujeto. Y, sin duda, cuando se trata de un pueblo entero, el primer conocimiento es el reconocimiento de su identidad, de su riqueza, de sus valores, de sus derechos y tambi\u00e9n de sus opresiones, de sus sufrimientos.<\/p>\n<p>La pastoral parte de hacer \u00abcausa com\u00fan con \u00e9l\u00bb, no se puede llevar en un proceso evangelizador descarn\u00e1ndola de las condiciones de vida y de las necesidades concretas. Nuestro Dios es un Dios liberador y viene \u00aba liberar a sus pueblos de sus esclavitudes\u00bb. Este aspecto central est\u00e1, sin duda, presente en todos los que comparten la vida de los indios.<\/p>\n<p>Por eso en la defensa de sus derechos, de su identidad cultural, de su lengua, de sus expresiones rituales, de su sistema de organizaci\u00f3n, de sus autoridades, de su misma religi\u00f3n, de sus tierras, etc., est\u00e1 el primer paso. Pero adem\u00e1s, aparte de estos derechos que le vienen dados por el respeto a las etnias, est\u00e1n tambi\u00e9n sus derechos como ciudadanos plenos, que deben gozar de las mismas oportunidades (y por supuesto tambi\u00e9n de los mismos deberes) que los dem\u00e1s ciudadanos, sin discriminaci\u00f3n, ni \u00abguettos\u00bb.<\/p>\n<p>Sin duda que este acompa\u00f1amiento de la Iglesia ha evitado m\u00e1s expolio y m\u00e1s sufrimiento a los pueblos y a la vez les ha ayudado a realizar algunas conquistas significativas. Queda sin embargo seguir caminando en la misma direcci\u00f3n. Las conquistas no son flor de un d\u00ed\u00ada, sino de una perseverancia firme y constante.<\/p>\n<p>En este sentido merecen destacarse algunos ejemplos recientes que muestran claramente lo que manifestamos:<\/p>\n<p>&#8211; el esfuerzo de muchas d\u00e9cadas de toda una pastoral ind\u00ed\u00adgena en el \u00abSur Andino\u00bb peruano, con el desarrollo de las Semanas Sociales del Sur Andino. La 2a de las cuales (Agosto del 99), tuvo interesantes estudios sobre: desarrollo rural, empleo, educaci\u00f3n, dignidad humana, \u00e9tica&#8230; Y una declaraci\u00f3n final centrada en el fin de la secular marginaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&#8211; Tambi\u00e9n la pastoral coordinada de la Di\u00f3cesis y Prelaturas de las di\u00f3cesis del Pac\u00ed\u00adfico en Colombia, apoyando a las etnias afro para la asignaci\u00f3n de tierras y en la defensa pr\u00e1ctica de sus derechos como comunidades \u00e9tnicas (reconocidos por la actual legislaci\u00f3n).<\/p>\n<p>&#8211; O la llamada a la solidaridad presentada a la Conferencia de Obispos Brasileiros por Mons. Erwing Krauler, Obispo de la Di\u00f3cesis de Xing\u00fa y antiguo Presidente del Consejo Indigenista Misionero del Celam, detallando problemas, necesidades y realidades que tiene la extensa amazon\u00ed\u00ada brasileira, incluidos los de sus comunidades ind\u00ed\u00adgenas, as\u00ed\u00ad como los compromisos de la Iglesia.<\/p>\n<p>Son peque\u00f1as muestras del sentir y actuar de una Iglesia que vive desde dentro, y que sus servicios y su lealtad le llevan a sufrir en carne propia las mismas dificultades. La mejor forma sin duda para poder seguir siendo \u00abvoz de los sin voz\u00bb.<\/p>\n<p>La Iglesia en Latinoam\u00e9rica no debe ser una Iglesia para los indios, para los afros, sino esperar que su acci\u00f3n evangelizadora le lleve al verdadero t\u00e9rmino: a la integraci\u00f3n plena, a una inculturaci\u00f3n completa, para que sea Iglesia de los indios, Iglesia de los afros. Iglesia de cada pueblo dentro de cada cultura.<\/p>\n<p>b) Respet\u00e1ndolos como sujetos de su propio destino<br \/>\nLa pastoral ind\u00ed\u00adgena requiere no s\u00f3lo de reconocimiento de los valores y de las culturas y de la defensa de sus derechos, sino que requiere de un acercamiento mayor, de un di\u00e1logo sincero en medio del cual se puedan ofrecer los valores fundamentales de la fe.<\/p>\n<p>El pueblo indio, el pueblo afro debe ser sujeto de este mismo proceso de evangelizaci\u00f3n. Al interior de \u00e9l deben surgir interlocutores que participen de ambas circunstancias para que sea m\u00e1s f\u00e1cil el proceso.<\/p>\n<p>Hay un Dios com\u00fan, es ese Dios con designios universales de salvaci\u00f3n. Es el Padre de todos que tiene tambi\u00e9n un plan de salvaci\u00f3n para todos. Cristo es el camino y en \u00e9l debemos encontrar todos los que abrazamos la fe cat\u00f3lica la plenitud de la vivencia religiosa. De Cristo la Iglesia recibe la misi\u00f3n para la salvaci\u00f3n de todos, sin discriminaciones. En ella es donde debemos encontrar la unidad en lo necesario, pero tambi\u00e9n libertad en las formas, en los ritos, en los espacios y tiempos, todo ello regido por el marco m\u00e1ximo del amor.<\/p>\n<p>En este marco se da el encuentro hacia una pastoral ind\u00ed\u00adgena, se da el encuentro y se da tambi\u00e9n el intercambio de lo que necesitan para crecer en plenitud. En la diversidad de los pueblos de la tierra (con sus ritos, religiones y culturas) se reconoce la presencia de lo bueno, de lo santo, puesto que Dios \u00abha depositado las semillas del Verbo\u00bb en todas partes.<\/p>\n<p>En este sentido los Obispos Bolivianos reclamaban entre otros varios aspectos:<\/p>\n<p>* Que la Iglesia se acerque a los sujetos de las culturas como a agentes y protagonistas de su historia total, de su historia religiosa y de su evangelizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>* Que la Iglesia reconozca que son los pueblos ind\u00ed\u00adgenas los protagonistas de la transformaci\u00f3n de su realidad; que apoye los planteamientos de los movimientos ind\u00ed\u00adgenas, su lucha por la tierra, su dignidad, sus derechos y el derecho a su propia cultura.<\/p>\n<p>* Que la Iglesia est\u00e9 atenta a los virtuales sujetos principales de una Iglesia ind\u00ed\u00adgena local: las CEBS, los l\u00ed\u00adderes sociales, las mujeres, la juventud, la pareja, la diversidad en vocaciones eclesi\u00e1sticas.<\/p>\n<p>De esta forma, concluyen, se pasar\u00e1 de una pastoral indigenista, para los ind\u00ed\u00adgenas, a una pastoral ind\u00ed\u00adgena, desarrollada y llevada a cabo por los propios ind\u00ed\u00adgenas.<\/p>\n<p>Y la Iglesia paname\u00f1a que es servidora de la Palabra entre el pueblo kuna de aproximadamente 50.000 personas, y con territorio propio reconocido por ley, cuyas tierras son de propiedad colectiva e inalienables, reflexiona sobre las opciones fundamentales de su misi\u00f3n y manifiesta (en las cuestiones que m\u00e1s nos interesan ahora):<\/p>\n<p>* Optamos por abrirnos al di\u00e1logo con las religiones indias con el respeto que merece el misterio de Dios, actuante en ellas, y vivir as\u00ed\u00ad un aut\u00e9ntico di\u00e1logo religioso.<\/p>\n<p>* Cumplir los acuerdos asumidos con el Congreso General del la Cultura Kuna: reconocer el Congreso y respetar su religi\u00f3n.<\/p>\n<p>* Renunciar, en la teor\u00ed\u00ada y en la pr\u00e1ctica a cualquier tipo de imposici\u00f3n religiosa.<\/p>\n<p>* Apoyar la lucha del pueblo Kuna por su autodeterminaci\u00f3n. Y apoyar sus organizaciones populares en la lucha por sus derechos a una vida digna y justa.<\/p>\n<p>* Apoyar la escuela biling\u00fce e intercultural, donde los ni\u00f1os y ni\u00f1as no pierdan su lengua, su cultura y su espiritualidad.<\/p>\n<p>* Hacer del servicio al Reino, que acontece en Kuna Yala, el criterio fundamental de nuestra presencia y actuaci\u00f3n como Iglesia.<\/p>\n<p>Son s\u00f3lo un par de muestras del sentir y caminar actual de la Iglesia L.A. Su misi\u00f3n evangelizadora con los indios y con los afros parte de unos presupuestos claros que aportan \u00abverdad cristiana\u00bb. El conocimiento, la vivencia, la defensa de los derechos y el respeto a su dignidad, la unidad en el amor, en la solidaridad, en la justicia social, son caminos claros de integraci\u00f3n y veh\u00ed\u00adculo para el anuncio y reconocimiento del misterio del Dios salvador.<\/p>\n<p>BIBL.-AA.W., en Revista \u00abMisiones Extranjeras\u00bb n\u00fameros monogr\u00e1ficos: Los afro-americanos, n\u00fam. 113, octubre 1989. Hacia Santo Domingo, n\u00fam. 130 agosto 1992. La misi\u00f3n de los pueblos ind\u00ed\u00adgenas, n\u00fam. 165, junio 1998. IEME. Madrid. Espa\u00f1a, n\u00famero monogr\u00e1fico. 165. junio de 1998; BOFF, LEONARDO, El conflicto de los modelos de evangelizaci\u00f3n para A.L., en la Revista Latinoamericana de Teolog\u00ed\u00ada. N\u00fam. 25, abril de 1992. UCA. San Salvador; BORGES, PEDRO, Misi\u00f3n y evangelizaci\u00f3n en Am\u00e9rica, Editorial Alhambra. 1992. Madrid; CELAM: \u00abDocumentos de Santo Domingo\u00bb. Conferencias Generales del Episcopado L.A. Bogot\u00e1. 1993. Colombia; CELAM: \u00abMemoria ind\u00ed\u00adgena\u00bb Documentos de consulta para Santa Domingo. Celam Bogot\u00e1 1991. Colombia; ESPEJA, JEs\u00fas, Inculturaci\u00f3n y teolog\u00ed\u00ada ind\u00ed\u00adgena, Editorial San Esteban 1993. Salamanca; IRRARAZABAL, DIEGO, Trenzado de religiones, en revista \u00abAllpanchis\u00bb. N\u00fam. 48, 2&#8242; Sem. De 1996. Instituto de Pastoral Andina. Cuzco. Per\u00fa; JUAN PABLO II, Di\u00e1logo entre las cultura para una civilizaci\u00f3n del amor y de la paz. Discurso Del 1\u00c2\u00b0 de enero del 2001. En \u00abVida Nueva\u00bb, n\u00fam. 2.262, p\u00e1gs. 16-21; KRAUTLER, ERWING, Car\u00e1cter misionero y solidaridad entre las Iglesias del Brasil, en \u00abRevista Sp\u00ed\u00adritus\u00bb, n\u00fam. 152, sepbre. 1998. Coedici\u00f3n. Quito. Ecuador; MAllOLENI, CAYETANANO, Religiosidad ind\u00ed\u00adgena y afrocolombiana. Posibilidades de di\u00e1logo, en Revista \u00abMedell\u00ed\u00adn\u00bb. N\u00fam 98, junio 1999, p\u00e1gs. 199-217. Celam. Itepal. Bogot\u00e1 Colombia; PE\u00ed\u2018A L\u00f3PEZ, Perspectivas misionol\u00f3gicas para hoy, en \u00abRevista de Cultura\u00bb, n\u00fam. 31 abril del 2000, p\u00e1gs. 45-63. Facultad de Teolog\u00ed\u00ada de N.S. da Assunc\u00e1o. S\u00e1o Paulo. Brasil; SIERRA, CARLOS A., Pastoral con las comunidades negras, en Revista \u00abSp\u00ed\u00adritus\u00bb, n\u00fam. 153, diciembre 1998, p\u00e1gs. 121-126. Coedici\u00f3n. Quito. Ecuador; SuESS, PAULO, Presenca ind\u00ed\u00adgnenas nos Cebs: aprendizado, di\u00e1logo, solidaritate, en \u00abRevista De Cultura\u00bb, n\u00fam. 24. sepbre de 1998, p\u00e1gs. 61-72. Facultad de Teolog\u00ed\u00ada de N.S. da Assunc\u00e1o. S\u00e1o Paulo. Brasil.<\/p>\n<p>Daniel Camarero<\/p>\n<p>Vicente M\u00c2\u00aa Pedrosa &#8211; Jes\u00fas Sastre &#8211; Ra\u00fal Berzosa (Directores), Diccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n, Diccionarios \u00abMC\u00bb, Editorial Monte Carmelo, Burgos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SUMARIO: Pr\u00f3logo. &#8211; 1. La celebraci\u00f3n de los 500 a\u00f1os. &#8211; 2. La realidad ind\u00ed\u00adgena actual: a) los n\u00fameros; b) su mundo religioso; c) su situaci\u00f3n de despojo. &#8211; 3. Los afro-americanos: a) el secuestro y la esclavitud; b) su cultura religiosa; c) sus derechos ciudadanos; d) la situaci\u00f3n actual. &#8211; 4. Pastoral ind\u00ed\u00adgena y &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/indigena-pastoral\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abINDIGENA (PASTORAL)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-15999","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15999","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15999"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15999\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15999"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15999"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15999"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}