{"id":16000,"date":"2016-02-05T10:22:40","date_gmt":"2016-02-05T15:22:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/infancia-y-adolescencia\/"},"modified":"2016-02-05T10:22:40","modified_gmt":"2016-02-05T15:22:40","slug":"infancia-y-adolescencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/infancia-y-adolescencia\/","title":{"rendered":"INFANCIA Y ADOLESCENCIA"},"content":{"rendered":"<p>SUMARIO: 1. La imagen sociocultural del ni\u00f1o: a) El hijo de la \u00abfamilia n\u00facleo b) El ni\u00f1o y el mundo de los adultos; c) El ni\u00f1o y su espacio infantil. &#8211; 2. Psicolog\u00ed\u00ada evolutiva: la personalidad del ni\u00f1o: a) Etapas de la personalidad del ni\u00f1o; b) El desarrollo de la religiosidad del ni\u00f1o. &#8211; 3. Pastoral de la infancia: a) Objetivos a conseguir en la acci\u00f3n pastoral con ni\u00f1os; b) Contenidos educativo pastorales; c) M\u00e9todo pastoral; d) Proceso metodol\u00f3gico y etapas del proceso.<\/p>\n<p>En el breve espacio de que disponemos en estas p\u00e1ginas es imposible un aut\u00e9ntico desarrollo de los tres puntos en que hemos dividido nuestro art\u00ed\u00adculo: el ni\u00f1o en nuestra sociedad actual; etapas psicol\u00f3gicas del desarrollo del ni\u00f1o; pastoral de infancia. Sin embargo, no renunciamos a este esquema, aunque alg\u00fan apartado sea poco menos que meramente testimonial, limit\u00e1ndonos casi al enunciado, pasando como de puntillas por cuestiones que merecen mucha mayor atenci\u00f3n y profundizaci\u00f3n. Y no renunciamos a \u00e9l, porque un aut\u00e9ntico proyecto pastoral de infancia, que es donde pretendemos llegar, no puede confeccionarse al margen de la sociedad en la que el ni\u00f1o vive, y que le configura; ni al margen de su propio crecimiento personal a todos los niveles: emocional, social, afectivo, religioso&#8230;<\/p>\n<p>1. La imagen sociocultural del ni\u00f1o<br \/>\nEl desarrollo de la sociedad contempor\u00e1nea, caracterizado por complejos fen\u00f3menos: familia n\u00facleo, proceso de industrializaci\u00f3n, urbanismo, progreso tecnol\u00f3gico, auge de los medios de comunicaci\u00f3n social&#8230; configura la personalidad del ni\u00f1o, precisamente en el per\u00ed\u00adodo en que se abre al descubrimiento m\u00e1s consciente y responsable del mundo que le rodea. Surge una imagen nueva de ni\u00f1o. As\u00ed\u00ad, entendemos que el ni\u00f1o es ante todo un ente receptor de diferentes influencias de acuerdo con la cultura dentro de la cual ha nacido, y en particular, seg\u00fan sean los caminos y modos en que dichas influencias han sido ejercidas sobre \u00e9l por sus padres y cuidadores. Vamos a ir viendolo.<\/p>\n<p>a) El hijo de la \u00abfamilia n\u00facleo\u00bb. El desarrollo de la personalidad del ni\u00f1o est\u00e1 \u00ed\u00adntimamente ligado a la tipolog\u00ed\u00ada familiar, cuyas crisis y transformaciones sociales sufre profundamente. La familia n\u00facleo, que se configura como grupo conyugal reducido a los padres y a un n\u00famero reducido de hijos, registra algunos fen\u00f3menos importantes para la personalidad del ni\u00f1o:<\/p>\n<p>* La vida en com\u00fan se reduce cada vez m\u00e1s restando espacio al di\u00e1logo y al encuentro personal, porque el trabajo y el ritmo de los horarios no permite el encuentro de los padres con los hijos. Padece las consecuencias del pluralismo de ocupaciones de los padres.<\/p>\n<p>* El campo relacional del ni\u00f1o, en su expresi\u00f3n afectiva, est\u00e1 limitado a un grupo muy restringido de personas: un hermano o hermana, unos pocos vecinos.<\/p>\n<p>* El ni\u00f1o es socializado precoz y funcionalmente en guarder\u00ed\u00adas y, por tanto, sustra\u00ed\u00addo muy pronto del c\u00ed\u00adrculo familiar.<\/p>\n<p>Todo esto no excluye que la familia de hoy en comparaci\u00f3n con la de ayer no ofrezca nuevas y aut\u00e9nticas posibilidades al reconocimiento y a la educaci\u00f3n del ni\u00f1o. Pero exige una mayor atenci\u00f3n educadora y una capacidad cr\u00ed\u00adtica de elecci\u00f3n de los tiempos y de las intervenciones, que no siempre encuentran los padres de hoy.<\/p>\n<p>b) El ni\u00f1o y el mundo de los adultos. La apertura social promovida por la familia n\u00facleo es un hecho positivo que permite al ni\u00f1o contar con una multiplicidad de conductas y modelos adultos, hacia lo que es particularmente sensible, porque est\u00e1 estimulado por la necesidad profunda de imitaci\u00f3n y de identificaci\u00f3n. El adulto, con su vida, est\u00e1 proponiendo al ni\u00f1o un posible nivel de aspiraci\u00f3n, un esquema de valores y una escala de conductas.<\/p>\n<p>&#8211; Pluralismo de modelos adultos. Nuestro contexto social presenta al ni\u00f1o una pluralidad de modelos hasta desconcertarlo por su abundancia, poni\u00e9ndole obst\u00e1culos a la posibilidad de una aut\u00e9ntica identificaci\u00f3n con ellos. Personajes de la prensa, del mundo de la televisi\u00f3n, del cine, del deporte, de la canci\u00f3n&#8230; son productos f\u00e1ciles en una sociedad de consumo. Su ofrecimiento se caracteriza por: su inestabilidad, son nombres ligados a un momento que pasa muy pronto; el sistema de valoraci\u00f3n, que capta s\u00f3lo aspectos marginales de la persona: habilidad deportiva, cantora, incluso violenta; la excesiva divulgaci\u00f3n, que por una parte tiende a crear un mito coloc\u00e1ndolo en un pedestal, y por otra excedi\u00e9ndose en la informaci\u00f3n hasta hacerlo banal; la fragilidad del personaje mismo, que no sobrevive mucho tiempo, por la presi\u00f3n publicitaria a que se ve sometido y por la incapacidad para satisfacer completamente las expectativas creadas en torno a \u00e9l.<\/p>\n<p>&#8211; Las im\u00e1genes de los padres. Merecen una atenci\u00f3n particular las figuras de los padres por el papel determinante que ejercen en la constituci\u00f3n de la personalidad del ni\u00f1o. La familia, por medio de los padres, clarifica y formula las funciones del ni\u00f1o y las organiza de modo coherente y operacional. La presi\u00f3n social ha modificado tambi\u00e9n las funciones especificas del padre y de la madre, con consecuencias que repercuten en la educaci\u00f3n de los hijos. El modelo de familia piramidal donde el padre era depositario de la autoridad ha entrado en crisis y se ha demostrado desfasado ante una nueva imagen de mujer, fruto de la promoci\u00f3n de la mujer y la emancipaci\u00f3n femenina, que se coloca al lado del padre, compartiendo la autoridad y la responsabilidad del gobierno de la familia.<\/p>\n<p>c) El ni\u00f1o y su espacio infantil. La sociedad actual, un poco en todos los niveles, no concede mucha libertad al ni\u00f1o para ser ni\u00f1o, puesto que lo rodea de toda una gama de intereses que le influyen de modo precoz cuando todav\u00ed\u00ada no est\u00e1 preparado. Lo considera ya como un peque\u00f1o hombre. El per\u00ed\u00adodo de la ni\u00f1ez tiende a acortarse en el tiempo con un ritmo de aceleraci\u00f3n psicol\u00f3gica que favorece una madurez artificial. La celeridad, factor determinante para el ritmo productivo de nuestros d\u00ed\u00adas, es tambi\u00e9n un fen\u00f3meno que se refleja a nivel educativo. El ni\u00f1o padece diversas formas de aceleraci\u00f3n:<\/p>\n<p>&#8211; Cognoscitiva. El ni\u00f1o se halla bajo el est\u00ed\u00admulo de un c\u00famulo de informaciones, a veces contradictorias y discordantes, dentro de las cuales es incapaz de poner orden. Hoy existen canales de conocimiento que superan la capacidad de adquisici\u00f3n del ni\u00f1o, por el ritmo de la informaci\u00f3n y por la cantidad y calidad de los mensajes. El ni\u00f1o denota una cierta facilidad para dejarse impresionar por las noticias, para conservar en su memoria hechos, datos, circunstancias diversas, por lo que est\u00e1 listo para repetirlos de palabra, pero irreflexivamente.<\/p>\n<p>&#8211; Experiencial. Hay una gran distancia entre la experiencia aportada por los medios de comunicaci\u00f3n social al ni\u00f1o y la experiencia concreta de cada d\u00ed\u00ada que el ni\u00f1o vive. La realidad transmitida puede determinar una visi\u00f3n deformada y alienante de lo vivido. La discontinuidad entre experiencia propuesta y vivida engendra en el ni\u00f1o actitudes conflictivas, interpretaciones unilaterales, superficialidad y cierto conformismo.<\/p>\n<p>2. Psicolog\u00ed\u00ada evolutiva: la personalidad del ni\u00f1o<br \/>\nNos parece que la aportaci\u00f3n de la psicolog\u00ed\u00ada no debe faltar en ning\u00fan proyecto de pastoral, menos si cabe en uno de infancia. No s\u00f3lo ofrece datos y elementos de reflexi\u00f3n, sino tambi\u00e9n pistas muy v\u00e1lidas de actuaci\u00f3n. Posiblemente el \u00fanico rasgo universal de la infancia sea ese estado inicial de dependencia. De ah\u00ed\u00ad que podamos decir que la infancia es un per\u00ed\u00adodo necesario para la humanizaci\u00f3n del individuo, para el aprendizaje de la naturaleza humana. El ni\u00f1o deviene humano seg\u00fan la cultura y el grupo social al que pertenece.<\/p>\n<p>El desarrollo ps\u00ed\u00adquico est\u00e1 determinado, a la vez, por la secuencia que constituye el crecimiento f\u00ed\u00adsico (influencias derivadas de la edad cronol\u00f3gica), por la sucesi\u00f3n de exigencias que la sociedad impone al individuo, desde normas educativas, roles sociales&#8230; (influencias sociales derivadas del momento hist\u00f3rico en que nacemos, de la sociedad en que crecemos), as\u00ed\u00ad como las oportunidades que se le brindan a cada sujeto en particular (referidas a las vivencias personales, es decir, a la biograf\u00ed\u00ada espec\u00ed\u00adfica de cada ser humano).<\/p>\n<p>a) Etapas de la personalidad del ni\u00f1o.<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 La infancia intermedia: seis-nueve a\u00f1os. Las coordenadas en las que se mov\u00ed\u00ada la vida y el desarrollo del ni\u00f1o en etapas anteriores se apoyaban en tres puntos: un entorno limitado por el marco familiar; la omnipotencia de los adultos; el egocentrismo infantil. Alrededor de los seis a\u00f1os, dichas coordenadas se ampl\u00ed\u00adan y se redescubre el mundo y a los dem\u00e1s. Se ensancha su horizonte y el ni\u00f1o entra en contacto con un mundo adulto distinto del familiar y, sobre todo, encuentra a los compa\u00f1eros, que est\u00e1n en la misma situaci\u00f3n que \u00e9l. En este proceso juega un papel predominante la escolarizaci\u00f3n. Hasta ese momento, todo lo que hac\u00ed\u00ada era considerado como un juego, ahora se le exigir\u00e1 que toda su actividad se convierta en trabajo.<\/p>\n<p>A. Gesell presenta cada una de las edades que forman esta etapa con las siguientes caracter\u00ed\u00adsticas:<\/p>\n<p>&#8211; Seis a\u00f1os: edad de extremismo, de tensi\u00f3n, de agitaci\u00f3n. Cambia de juegos o de actividad sin cesar. Sus enfados son brutales e inesperados. Quiere que se le mime y felicite, y le gusta ser el primero. Siente celos de sus hermanos y hermanas, le gusta hacer rabiar, sobre todo a los m\u00e1s peque\u00f1os.<\/p>\n<p>&#8211; Siete a\u00f1os: edad de calma, de absorci\u00f3n de s\u00ed\u00ad mismo, de meditaci\u00f3n, aparece por primera vez la interioridad. Pone m\u00e1s atenci\u00f3n en lo que hace. Se emociona f\u00e1cilmente. Se encuentra todav\u00ed\u00ada muy centrado en s\u00ed\u00ad mismo, de forma que no soporta los juegos en grupo. Raras veces ser\u00e1 necesario castigarlo, porque realmente tiene deseo de ser bueno, pero si no lo es, hecha la culpa a los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>&#8211; Ocho a\u00f1os: edad cosmopolita, de expansi\u00f3n, de extravagancia, de inter\u00e9s universal. Es muy espont\u00e1neo, se muestra valiente y emprendedor. Discute, a veces es grosero e insolente y, sin embargo, admira mucho a sus padres y se lo demuestra con afecto. Tiene grandes rivalidades en su medio escolar, pero es tambi\u00e9n la edad en que se entablan grandes amistades.<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 La infancia adulta: nueve-once a\u00f1os: Podemos definir esta etapa como la del equilibrio f\u00ed\u00adsico y ps\u00ed\u00adquico. Ha alcanzado unas caracter\u00ed\u00adsticas f\u00ed\u00adsicas, intelectuales y afectivas que no ten\u00ed\u00ada y, antes de que aparezcan los fen\u00f3menos propios de la adolescencia, vive unos a\u00f1os en los que su pertenencia activa a diversos grupos: familia, clase, pandilla de barrio&#8230; alimenta su necesidad de acci\u00f3n, de aventuras, de conocimientos. Todo ello le posibilita que vaya tomando posici\u00f3n de s\u00ed\u00ad mismo como persona diferenciada de los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Gesell se\u00f1ala las siguientes caracter\u00ed\u00adsticas:<\/p>\n<p>&#8211; Nueve a\u00f1os: edad de la autodeterminaci\u00f3n y la autocr\u00ed\u00adtica; dominada tanto por la intensidad de vida y de experiencia como por cierta tensi\u00f3n, unida al hecho de una voluntad naciente de control y de dominio. Expresa las emociones positivas. Es servicial, quiere ayudar sin nada a cambio. Es consciente si se le da una responsabilidad.. Es la edad del amigo \u00ed\u00adntimo que lo comparte todo. Los lazos entre el medio familiar y el escolar son mucho m\u00e1s grandes.<\/p>\n<p>&#8211; Diez a\u00f1os: con su equilibrio, su buena adaptaci\u00f3n, su tranquila pero fuerte seguridad, su aire desenvuelto, constituye la cima de la infancia, el momento de la plena expansi\u00f3n y la integraci\u00f3n de las carater\u00ed\u00adsticas del ni\u00f1o mayor. La estructura corporal ha cambiado por completo, encuentra alegr\u00ed\u00ada en la actividad y en gastar sus fuerzas. La vida se ha hecho agradable, es educado, participa y frecuentemente est\u00e1 contento. El entendimiento con sus hermanos plantea m\u00e1s problemas.<\/p>\n<p>&#8211; Once a\u00f1os: aqu\u00ed\u00ad puede situarse el primer paso de deslizamiento hacia la adolescencia, tanto por las transformaciones intelectuales y f\u00ed\u00adsicas que se esbozan como por cierta inquietud y agitaci\u00f3n que aparecen. Tiene una curiosidad insaciable, habla sin parar y no se est\u00e1 quieto un momento. Su vida emocional es intensa: tiene accesos de rabia o de ternura. Su estado de \u00e1nimo es muy variable.<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 La preadolescencia: doce-catorce a\u00f1os. Este per\u00ed\u00adodo es bastante dif\u00ed\u00adcil de determinar y homogeneizar. La pubertad se caracteriza por un profundo cambio en las proporciones f\u00ed\u00adsicas que rompe la armon\u00ed\u00ada anterior del muchacho. Tambi\u00e9n aparece un fuerte cambio en la conducta, inclin\u00e1ndose hacia formas de comportamiento negativas y extremas. Es la edad del cambio, de la inseguridad, de la indiferencia, de la agresividad, del bajo rendimiento escolar. Como resultado de lo anterior se produce un per\u00ed\u00adodo de desintegraci\u00f3n y transformaci\u00f3n psicol\u00f3gica muy fuerte y conflictiva. Hasta que se destruye la estructura infantil y se construya la siguiente, se pasa por un per\u00ed\u00adodo de crisis largo y conflictivo.<\/p>\n<p>Podemos destacar las siguientes caracter\u00ed\u00adsticas por edades:<\/p>\n<p>&#8211; Doce a\u00f1os. El ni\u00f1o, que ha perdido algo de su egocentrismo, tiene una mayor noci\u00f3n de las realidades. Se da cuenta de que crece. Se ha hecho mucho m\u00e1s seguro de s\u00ed\u00ad mismo, m\u00e1s realista. Acepta las cr\u00ed\u00adticas, disputa menos con sus hermanos, empieza a tener compa\u00f1eras del otro sexo.<\/p>\n<p>&#8211; Trece a\u00f1os. Aumenta la madurez, pero va a ir acompa\u00f1ada de un repliegue sobre s\u00ed\u00ad mismo que causar\u00e1 sorpresa a las personas que le rodean. Es la \u00e9poca del autoan\u00e1lisis, de las enso\u00f1aciones y de la interiorizaci\u00f3n. Se trata de un proceso normal que merece ser respetado. Se encuentra m\u00e1s desarrollado el pensamiento racional, pero el sentido del humor disminuye. La sensibilidad es muy viva, el ni\u00f1o soporta malamente las cr\u00ed\u00adticas. Se a\u00ed\u00adsla y parece taciturno.<\/p>\n<p>&#8211; Catorce a\u00f1os. Con relaci\u00f3n a los trece el cambio es profundo: el ni\u00f1o es m\u00e1s seguro de s\u00ed\u00ad mismo, m\u00e1s abierto y directo, est\u00e1 menos a la defensiva y es m\u00e1s reflexivo. Tiene un nuevo concepto de la personalidad.<\/p>\n<p>b) El desarrollo de la religiosidad del ni\u00f1o. Vamos a ir viendo como es en cada una de las etapas en que hemos dividido el desarrollo de su personalidad.<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 La infancia intermedia: seis-nueve a\u00f1os. La religiosidad de esta edad puede ser considerada como:<\/p>\n<p>&#8211; Antropom\u00f3rfica. La religiosidad antropom\u00f3rfica es aquella que representa a Dios de modo humano, identificando la representaci\u00f3n con la realidad, sin poder distinguir la radical alteridad que existe entre Dios y las representaciones que se hacen de &#8230;I. La religiosidad del ni\u00f1o es as\u00ed\u00ad. Tiene de Dios una imagen deducida del comportamiento humano que le rodea y, en particular, de las experiencias primarias vividas en la familia.<\/p>\n<p>&#8211; Animista. Entendiendo por tal la tendencia espont\u00e1nea a atribuir al universo inanimado o a los acontecimientos del mundo exterior intenciones ben\u00e9ficas o mal\u00e9ficas en relaci\u00f3n al hombre. Esta propensi\u00f3n est\u00e1 muy ligada al egocentrismo. A trav\u00e9s de una interpretaci\u00f3n animista el mundo tiende a atribuir intenciones a las cosas que le rodean.<\/p>\n<p>&#8211; M\u00e1gica. Es decir, la tendencia a adue\u00f1arse de las fuerzas ocultas y superiores para el propio provecho, mediante el empleo de signos y de ritos sin ulterior compromiso personal. El ni\u00f1o de esta edad vive un per\u00ed\u00adodo de religiosidad m\u00e1gica. Dios es una fuerza misteriosa. Reza con una confianza m\u00e1gica en los gestos y en las palabras.<\/p>\n<p>&#8211; Ritualista. Aprende con cierta facilidad f\u00f3rmulas, gestos, ritos y comportamientos religiosos, estando todav\u00ed\u00ada muy lejos de la aut\u00e9ntica comprensi\u00f3n de los significados sustanciales.<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 La infancia adulta: nueve-once a\u00f1os. En esta etapa la religiosidad adquiere algunas caracter\u00ed\u00adsticas propias en relaci\u00f3n con la anterior:<\/p>\n<p>&#8211; Religiosidad atributiva. Cuando piensa en Dios le aplica atributos de grandeza, omnipotencia, belleza, fuerza&#8230; Uno de los t\u00e9rminos que aparece con m\u00e1s frecuencia en este per\u00ed\u00adodo es el de Dios Creador.<\/p>\n<p>&#8211; Religiosidad l\u00f3gica y concreta. Se produce una mayor clarificaci\u00f3n de la imagen de Dios que se ver\u00e1 favorecida por la ense\u00f1anza religiosa y por la catequesis.<\/p>\n<p>&#8211; Religiosidad m\u00e1s espec\u00ed\u00adfica. Disminuye el car\u00e1cter afectivo de su relaci\u00f3n con Dios y la piedad y el sentimentalismo de la etapa anterior se debilitan. Prefiere la acci\u00f3n a las oraciones verbales y los ejemplos her\u00f3icos a las teor\u00ed\u00adas. No hay que olvidar que a esta edad aparecen los \u00ed\u00addolos.<\/p>\n<p>&#8211; Religiosidad social. La religiosidad va adquiriendo una primera dimensi\u00f3n social que ir\u00e1 desarrollando con el tiempo. La experiencia del sentido de pandilla, propio de su evoluci\u00f3n social, le hace apto para unirse a movimientos educativos y religiosos y el aumento de su capacidad de socializaci\u00f3n le permite el descubrimiento y la participaci\u00f3n en la comunidad cristiana de los adultos.<\/p>\n<p>\u2020\u00a2 Preadolescencia: doce &#8211; catorce a\u00f1os. Este per\u00ed\u00adodo presenta, en el conjunto del desarrollo de la religiosidad, una situaci\u00f3n de incomodidad: la etapa evolutiva que vive le aboca a una situaci\u00f3n religiosa tambi\u00e9n conflictiva o al menos problematizada. En general se puede decir que su \u00e1mbito de religiosidad est\u00e1 caracterizado por:<br \/>\n&#8211; Una situaci\u00f3n de ambivalencia, de incertidumbre, de inconstancia y de incipientes dudas religiosas, acompa\u00f1ada frecuentemente de una desconfianza hacia las personas religiosas y cristianas, adultos en general.<\/p>\n<p>&#8211; Rechazo de una cierta religiosidad tradicional presente en los padres y considerada como no aut\u00e9ntica y coherente.<\/p>\n<p>&#8211; Una ruptura con todas las formas religiosas infantiles, realizadas en etapas anteriores.<\/p>\n<p>&#8211; Un proceso de reestructuraci\u00f3n profunda y una revisi\u00f3n cr\u00ed\u00adtica de la actitud religiosa recibida por tradici\u00f3n en la familia, en la escuela y en la parroquia.<\/p>\n<p>3. Pastoral de la infancia<br \/>\nCada grupo, parroquia, movimiento&#8230; ha de concretar su proyecto de pastoral infantil y preadolescente seg\u00fan las circunstancias y el ambiente en el que se mueve. sin embargo, nos parece conveniete se\u00f1alar, a modo de esquema, algunos elementos claves a tener en cuenta en la planificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>a) Objetivos a conseguir en la acci\u00f3n pastoral con ni\u00f1os. La comunidad cristiana a trav\u00e9s de los animadores proyecta ayudar a los ni\u00f1os y preadolescentes a:<\/p>\n<p>* Crear actitudes positivas en relaci\u00f3n a s\u00ed\u00ad mismos y en relaci\u00f3n a la vida. El evangelio, la edad de los ni\u00f1os y la mejor pedagog\u00ed\u00ada exigen ver el lado positivo de personas, situaciones y cosas, y de lo negativo saber sacar lo positivo.<\/p>\n<p>* Descubrir la vida como regalo de Dios. La vida, toda forma de vida, viene de Dios y es regalo. La muerte, toda forma de muerte, no viene de Dios y va contra la persona.<\/p>\n<p>* Conocerse mejor a s\u00ed\u00ad mismos y a los otros: cualidades, defectos, experiencias marcantes, miedos&#8230;. Cuanto mayor sea el conocimiento de uno mismo, m\u00e1s seguro se anda por la vida.<\/p>\n<p>* Valorarse a s\u00ed\u00ad mismo y valorar a los dem\u00e1s. Cada uno, como persona, somos un regalo de Dios a la humanidad. Lo fundamental es ser persona, imagen de Dios, encarnaci\u00f3n de Dios.<\/p>\n<p>* Aprender a relacionarnos con la naturaleza, con los otros, con Dios. La comunicaci\u00f3n, la relaci\u00f3n y el encuentro son la realidad humana que crea m\u00e1s felicidad, m\u00e1s fecundidad o m\u00e1s desgracia.<\/p>\n<p>* Sentirse dentro del plan de Dios, en la vida y en la historia. Dios tiene una intenci\u00f3n concreta sobre cada uno, cuenta con cada uno y nos da los medios para realizar esa labor.<\/p>\n<p>b) Contenidos educativo pastorales. Por contenidos pastorales entendemos todos los elementos del proceso que la comunidad programa para evangelizar a los ni\u00f1os. Al decir evangelizar, en sentido amplio, nos referimos a lo que es promoci\u00f3n humana, educaci\u00f3n, acercamiento a la fe y a la comunidad eclesial, explicitaci\u00f3n del mensaje liberador de Jes\u00fas.<\/p>\n<p>Desde la psicolog\u00ed\u00ada y la sociolog\u00ed\u00ada del ni\u00f1o, los contenidos deben estar radicados:<\/p>\n<p>* En el inter\u00e9s por conocer y desarrollar la inteligencia. La curiosidad intelectual, o la necesidad y capacidad de saber, le abre a la verdad, dimensi\u00f3n doctrinal de la fe y de la pastoral.<\/p>\n<p>* En el inter\u00e9s y necesidad por hacer amigos, vivir en pandilla. Esa realidad y la capacidad de abrirse progresiva y maduramente a otros grupos le llevar\u00e1n a sentir la vida y la fe en clave se asociaci\u00f3n, equipo o comunidad e Iglesia, dimensi\u00f3n comunitaria de la fe y de la pastoral.<\/p>\n<p>* En el inter\u00e9s y necesidad por el juego y lo l\u00fadico. El aspecto celebrativo de la vida y de la fe, mantenido, potenciado y compartido, es fuente de reflexi\u00f3n y expresi\u00f3n, dimensi\u00f3n celebrativa de la fe y de la pastoral.<\/p>\n<p>* En el inter\u00e9s y necesidad por la acci\u00f3n, el dinamismo y la creatividad. Desde esa realidad de su vida entienden la llamada a ser agentes de transformaci\u00f3n de la sociedad, sujetos activos, cocreadores con Dios y cosalvadores con Cristo, dimensi\u00f3n social y transformadora de la fe y de la pastoral.<\/p>\n<p>c) M\u00e9todo pastoral. El m\u00e9todo es el camino racional que debe seguirse en toda acci\u00f3n. Requiere una capacitaci\u00f3n del animador en saberes, experiencias, actitudes t\u00e9cnicas y recursos para utilizarla adecuadamente. La metodolog\u00ed\u00ada que nos parece m\u00e1s conveniente es la inductiva:<\/p>\n<p>* Parte de la realidad concreta, de la experiencia, de la vida (hechos, situaciones&#8230;); la analiza desde todas las perspectivas posibles (causas, consecuencias, qui\u00e9nes han intervenido, c\u00f3mo, por qu\u00e9, otras formas posibles de intervenci\u00f3n&#8230;); la reflexiona desde la fe: qu\u00e9 debe pensar y hacer un cristiano en casos o situaciones semejantes, qu\u00e9 dice la fe sobre esto&#8230;; saca conclusiones para la vida concreta: qu\u00e9 debemos hacer, cu\u00e1ndo, c\u00f3mo, con qu\u00e9 medios.<\/p>\n<p>* En ella, el grupo es protagonista junto con la realidad. El grupo es protagonista en todas la fases del proceso metodol\u00f3gico y crea los propios contenidos doctrinales, morales y celebrativos. De esta forma se es m\u00e1s comunitario, m\u00e1s corresponsable y m\u00e1s comprometido con la realidad para hacer un mundo m\u00e1s fraterno.<\/p>\n<p>* Forma parte de la pedagog\u00ed\u00ada de Dios que desde la experiencia va iluminando la inteligencia y la fe de su pueblo. Y Cristo en su vida une su gran mensaje de salvaci\u00f3n a las peque\u00f1as experiencias de cada d\u00ed\u00ada.<\/p>\n<p>* Es tambi\u00e9n el m\u00e1s adecuado para los ni\u00f1os: a la vida la convierten en juego, y al juego en vida. Y lo hacen con sus amigos, comparten, junto a la experiencia de juego, su experiencia de hacer algo juntos. Es fundamental que el ni\u00f1o y el preadolescente tenga espacios y momentos para expresar la vida que lleva dentro y aprender en la convivencia con los dem\u00e1s lo que es ser persona.<\/p>\n<p>d) Proceso metodol\u00f3gico y etapas del proceso. En pastoral de ni\u00f1os y preadolescentes, llamamos proceso a la sucesi\u00f3n de etapas en la acci\u00f3n educativa cristiana que se tiene con ni\u00f1os. En esa sucesi\u00f3n entran varios elementos:<\/p>\n<p>* Un per\u00ed\u00adodo de tiempo, imprevisible la mayor parte de las veces pues depende de muchas variables.<\/p>\n<p>* Un conjunto de acciones sucesivas con vistas a lograr el resultado de la maduraci\u00f3n humano-cristiana posible en esa edad y circunstancias.<\/p>\n<p>* Un m\u00e9todo para obtener un resultado querido y previsto.<\/p>\n<p>Aunque en pastoral resulta muy dif\u00ed\u00adcil determinar cu\u00e1les puedan ser las etapas que nos parezcan m\u00e1s adecuadas, nos arriesgamos a presentar unas que nos parecen bastante universales:<\/p>\n<p>* Convocatoria. Las palabras clave en este momento son: contacto, acogida, encuentro. El animador acepta a cada uno como es. Entabla relaciones personales con \u00e9l, no con su imagen o con el ni\u00f1o que quisiera.<\/p>\n<p>* Apertura a la vida. A trav\u00e9s de mil recursos a su alcance el animador ayuda al ni\u00f1o o grupo a entender el sentido de la vida en general y de la suya en particular. Una vida que es el supremo valor, y que hay que comprender, celebrar y multiplicar.<\/p>\n<p>* Apertura a otras realidades. Salir de su territorio es descubrir los encantos de otros muchos mundos. Se los descubre con la inteligencia y con los sentidos.<\/p>\n<p>* Formaci\u00f3n de grupo. El ni\u00f1o f\u00e1cilmente hace amigos de juegos. El animador, que tiene en perspectiva educar en grupo, aprovecha los grandes intereses de esas realidades para agruparlos en torno a lo que les gusta: juegos, deportes&#8230; Desde esos intereses convertidos en realizaci\u00f3n, se abren y descubren necesidades vitales: amar y ser amado, conocerse, ser apreciado y valorado, sentirse \u00fatil&#8230; No identificar el grupo con las reuniones, ni la formaci\u00f3n con los asuntos religiosos. Todo lo que el grupo vive es promoci\u00f3n, educaci\u00f3n y evangelizaci\u00f3n: tanto el esfuerzo por hacer grupo de calidad humana, como la asimilaci\u00f3n de conceptos y saberes, como los momentos l\u00fadicos y celebrativos, como los peque\u00f1os compromisos por mejorar su car\u00e1cter o ambiente.<\/p>\n<p>* Apertura a otras experiencias. Lo mismo que nosotros tenemos nuestra manera de pensar y queremos que se nos respete, otros tienen la suya, tan noble como la nuestra. Las distintas mentalidades hacen a la humanidad m\u00e1s rica.<\/p>\n<p>* Apertura a la realidad para transformarla: Cuando los ni\u00f1os han hecho un recorrido por la vida, la experiencia humana y de fe; cuando se han abierto a las posibilidades de crecer, madurar y proyectar su vida; cuando han visto que hay situaciones muy duras, total o parcialmente transformables, est\u00e1n en la \u00faltima fase del proceso: la militancia. Es el momento de organizar su lucha en favor de un grupo, una Iglesia, una clase, un barrio, mucho m\u00e1s humanos.<\/p>\n<p>BIBL.-AA.W., Pastoral de ni\u00f1os y j\u00f3venes. Orientaciones, proyectos, sugerencias, CCS, Madrid 1995; A. DONVAL, De 11 a 15 a\u00f1os. La pubertad: los desaf\u00ed\u00ados de una revoluci\u00f3n, Sal Terrae, Santander 1984; A. GESELL, Psicolog\u00ed\u00ada evolutiva de 1 a 16 a\u00f1os, Paid\u00f3s, Buenos Aires 1973; INSTITUTO CALASANZ DE CIENCIAS DE LA EDUCACI\u00ed\u201cN, Curso por correspondencia. La catequesis (tema 9: Desarrollo evolutivo del ni\u00f1o: de siete a once a\u00f1os), Madrid 1981; INSTITUTO INTERNACIONAL DE TEOLOG\u00ed\u008dA A DISTANCIA, Curso de formaci\u00f3n. Los ni\u00f1os (unidad 2: La personalidad del ni\u00f1o), Madrid 1987; M. RICHARD, De 5 a 12 a\u00f1os. El ni\u00f1o en fase de latencia, Sal Terrae, Santander 1984; R. RUBIO, Psicolog\u00ed\u00ada del desarrollo, CCS, Madrid 1992.<\/p>\n<p>Miguel Orive Grisale\u00f1a<\/p>\n<p>Vicente M\u00c2\u00aa Pedrosa &#8211; Jes\u00fas Sastre &#8211; Ra\u00fal Berzosa (Directores), Diccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n, Diccionarios \u00abMC\u00bb, Editorial Monte Carmelo, Burgos, 2001<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario de Pastoral y Evangelizaci\u00f3n<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SUMARIO: 1. La imagen sociocultural del ni\u00f1o: a) El hijo de la \u00abfamilia n\u00facleo b) El ni\u00f1o y el mundo de los adultos; c) El ni\u00f1o y su espacio infantil. &#8211; 2. Psicolog\u00ed\u00ada evolutiva: la personalidad del ni\u00f1o: a) Etapas de la personalidad del ni\u00f1o; b) El desarrollo de la religiosidad del ni\u00f1o. &#8211; 3. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/infancia-y-adolescencia\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abINFANCIA Y ADOLESCENCIA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-16000","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16000","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16000"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16000\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16000"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16000"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16000"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}